Introducción
La microcorriente es una técnica revolucionaria que traba con el principio de la
bioelectricidad, utilizando una suave corriente eléctrica (casi imperceptible), la cual
activa el proceso natural de curación.
La utilización de la microcorriente ayuda al proceso de desinflamación y
cicatrización, y a calmar el dolor en lesiones de cualquier tipo, tales como, las
sufridas por los deportistas; además, se aplica en los procedimientos cosméticos y,
por esa razón, sus capacidades terapéuticas son reconocidas tanto por
profesionales de la salud como por los pacientes.
La microcorriente tiene la ventaja de que no es nociva para el organismo, lo cual
nos ayuda para eliminar el dolor, desinflamar o lograr una buena cicatrización.
Además la microcorriente se aplica en los tratamientos de belleza, está indicada
para aumentar la hidratación de la piel, tonificarla y tensarla, así como los
músculos flácidos, incrementar el riego sanguíneo para suavizarla, reducir las líneas
de expresión, ayudar a levantar y reeducar los músculos otra vez a su posición
original.
Microcorriente
Se define como:
“Una técnica revolucionaria que trabaja con el principio de la bioelectricidad,
utilizando una suave corriente eléctrica que estimula el tejido adolorido y activa el
proceso natural de curación” ([Link], 2006)
Las microcorrientes son un tipo de terapia eléctrica que utiliza corriente en el
rango de microamperios, y que están finamente sintonizadas con los niveles
normales de intercambios que tienen lugar en el nivel celular del cuerpo. Además,
son biológicamente compatibles con su campo electromagnético, ya que tienen la
habilidad de penetrar la célula, en lugar de rodearla, como lo hacen todos los otros
tipos de electricidad, promoviendo asi el alivio del dolor y la reparación de los
tejidos.
Funcionamiento de la microcorriente
Las maquinas generadoras de microcorrientes han sido diseñadas específicamente
para trabajar a nivel celular, creando un vehículo de corriente eléctrica que va a
compensar la corriente bioelectrica disminuida en el tejido dañado. Esto realza la
capacidad del cuerpo de transportar los nutrientes y los desperdicios de las células
en el área afectada, acelerando de esta manera la regeneración de tejidos (Stoll,
W., 1999)
Se caracteriza por tener una intensidad muy baja y una carga insuficiente para
excitar las fibras nerviosas periféricas. Su aplicación es por lo tanto a nivel
subsensorial, el paciente generalmente no percibe el paso de la corriente.
Dosificando en microamperios, se aporta energía en la misma frecuencia que la
corriente que produce el organismo a nivel de cada célula. Por este motivo se dice
que el tratamiento con microcorrientes proporciona un aporte fisiológico a nivel
celular. Se conoce también como bioestimulación o terapia bioeléctrica por su
capacidad para estimular la fisiología celular y el crecimiento.
Terapia bioeléctrica: se basa en el uso de corrientes que son similares a la corriente
que hay de forma natural a nivel celular
Las células del organismo fisiológicamente producen esta forma de corriente al
realizar el intercambio iónico y acuoso con su medio ambiente.
Esta corriente circula a través del organismo a una frecuencia de 73 Hz.
Una lesión en el cuerpo llega a interrumpir la actividad eléctrica normal. La terapia
de microcorriente produce señales eléctricas que son como las que ocurren
naturalmente cuando el cuerpo esta reparando tejidos finos dañados. Al aplicar las
corrientes similares, ayudan en el proceso de curación.
La microcorriente se propaga a través de los vasos sanguíneos, donde la resistencia
eléctrica es menor. Durante este proceso, los vasos son estimulados por el flujo de
electrones, mejorando el flujo sanguíneo. Al mismo tiempo, se acelera la
descomposición de braquinina, histamina (implicada en la curación de heridas) y
otras sustancias dolorgénicas. Estas sustancias de descomposición son
transportadas rápidamente por el flujo sanguíneo, produciendo un alivio inmediato
del dolor. A la par hay un aumento de la producción de ATP, síntesis proteica,
oxigenación, intercambio de iones, absorción de nutrientes, eliminación de
desechos y neutralización de la oscilación de polaridad en las células dañada, lo
que provoca que la homeostasis se restaure. Al normalizar la actividad celular, la
inflamación se reduce y aumenta el glucógeno que producen las células. El
metabolismo celular saludable crea un entorno interno sano y sin dolor.
Características de la corriente
Tipo de corriente: corriente constante para mantener un miliamperaje fijo e
independiente de los cambios de resistencia cutánea.
Voltaje de la corriente: 21 mV DC
Forma del pulso: los pulsos pueden ser monofásicos o bifásicos
rectangulares (Se evidencia científicamente que la onda bifásica, la cual
posee fase positiva y fase negativa puede ser mejor, porque esteriliza una
herida y promueve la reparación del mismo)
Fase positiva: corriente de reparación
Fase negativa: corriente bactericida
Ancho del pulso: 1 a 500 ms.
Amplitud de la corriente: 10 µA – 1 mA. Se trabaja a nivel subsensorial.
Cada pulso de corriente tiene un tiempo de duración largo y amplitud baja,
con mayor aprovechamiento de los efectos polares de la corriente y se
disminuyen los riesgos de lesión.
Frecuencia del pulso: 0 – 1000 Hz.( rango de baja frecuencia), en la práctica
se emplean frecuencias de estimulación muy bajas.
Polaridad: bidireccional.
Tiempo de cada sesión de tratamiento: depende de la patología a tratar y
de la técnica empleada. Oscila entre 10 a 20 minutos, aunque se reportan
tiempos de tratamiento de hasta dos horas dos veces al día, en el caso de
úlceras.
El papel de las microcorrientes en el cuerpo humano
Facilita el metabolismo y la eliminación de los desechos del cuerpo
acumulada en el cuerpo. Aumenta la producción de ATP (adenosina
trifosfato) en hasta un 500%
Activa la producción de una variedad de hormonas biológicas y promueve
la síntesis de proteínas. Activa la función de uno de los tejidos
permeabilidad de las membranas celulares
Además, las corrientes micro acelerar la síntesis de ADN, con lo que las
funciones del cuerpo regular y aumentar la velocidad de la recuperación.
Además, la activación de células T es promovido, y el poder de producir
anticuerpos contra las enfermedades dentro del cuerpo es mayor.
Efectos de las microcorrientes:
Reducción del dolor.
Incremento del índice reparativo del tejido y las heridas.
Efectos antiinflamatorios.
Aumento en la síntesis de proteínas.
Estimula la regeneración del tejido fino dañado.
Incrementa el ATP mitocondrial hasta en un 500%.
Estimula el SNA. Se emplea en el tratamiento del insomnio
Estimula el flujo linfático e inhibe puntos gatillo.
Indicaciones del uso de la microcorriente:
Dismenorrea.
Lesiones deportivas.
Dolor de espalda.
Lumbalgia.
Epicondilitis.
Síndrome del túnel carpiano.
Artritis.
Fibromialgia.
Fascitis plantar.
Bursitis y Tendinitis.
Esguinces y desgarros.
Dolor de rodilla.
Dolor de hombro.
Drenaje linfático y edema.
Regeneración de tejidos contráctiles
Liberación de adherencias y cicatrices retractiles.
Tratamiento del insomnio.
Tratamiento ganglionar.
Tratamiento de los nervios.
Estética aumentando la circulación y la producción de colágeno.
Terapia de puntos gatillo.
Tratamiento de la irritación de la raíz nerviosa.
Disminución de los espasmos musculares.
Tratamiento de la atrofia muscular, mejora que viene dada al estimularse los
procesos metabólicos del músculo ya que la corriente no produce
contracciones por trabajarse a nivel subsensorial.
Contraindicaciones para el uso de la microcorriente:
Embarazo, durante los primeros meses.
Marcapasos cardíaco.
Alteraciones del ritmo cardíaco.
Aplicación directa sobre los ojos.
Neoplasias.
Hemofilia.
Técnica de aplicación
La microcorriente se aplica utilizando un equipo que ya tendrá los parámetros
necesarios para las diferentes patologías que se presenten.
Para aplicar la microcorriente en un paciente, se colocaran los electrodos que
tienen distintos tamaños para la zona la cual se va a tratar que serán monopolares
o bipolares, del mismo tamaño o de diferente dependiendo del efecto que se
quiere lograr, se podrá fijar los electrodos o el fisioterapeuta podrá sujetarlos en la
zona.
Los electrodos son dos: uno negro que es el cátodo que va en posición cefálica y
otro rojo que es el ánodo, que va en posición caudal.
Existen dos tipos de electrodos:
1. Los electrodos de almohadilla, que para ser colocados, se mojan en un poco
de agua y se amarran con una banda.
2. Los electrodos adhesivos, que se colocan con un gel. Son los indicados, ya
que, permiten adherirse en cualquier área.
Al poner los electrodos la zona a tratar debe estar limpia sin ningún tópico, y no
debe presentarse ningún tipo de metal.
La dosis de la aplicación de microcorriente es de 20 minutos durante 2 o 3 días
según sea el caso.
Corriente MegAA
Tiene dos tipos de aplicación:
Corriente MegAA constante.
Es una corriente alterna, senosoidal de media frecuencia a 500 HZ.
Se aplica sobre un trayecto nervioso o la zona de dolor, con sensación de
cosquilleo o picazón, sin llegar a dolor.
Produce una analgésia rápida y poco duradera, pero por su profundidad casi de
anestesia, permite en muchos casos movilizaciones articulares o de adherencias
que resultarían muy molestas para el paciente.
Pulsos MegAA.
Tienen forma senosoidal bifásica y son, por tanto, pulsos compensados. En
duraciones de 100 a 500 p/s y frecuencias 1 a 200 Hz. Tienen las mismas
posibilidades de la TENS con mayor aceptación por muchos pacientes.
Indicaciones:
Cervicobraquialgia
Lumbociática
Neuralgias
Neuropatías por atrapamiento
Artrosis
Tendinitis, capsulitis, entesitis
Fibromialgias
Puntos gatillo
Cicatrices dolorosas
Neuromas
Protocolo para aplicar microcoriente y corriente mega A
1. Marcarse mentalmente el objetivo a conseguir.
2. Establecer la mejor técnica para lograr ese objetivo
3. Colocar al paciente adecuadamente según la técnica que se va aplicar.
4. Cuidar y vigilar las posibles derivaciones eléctricas entre el paciente y tierra
u otros aparatos electicos próximos.
5. Descubrir la zona tratada evitando compresiones o estrangulamientos con
las prendas replegadas.
6. Explicar al paciente lo proyectado y advertirle de las sensaciones, evitando
dolores o molestias.
7. Disponer y preparar los electrodos adecuados.
8. Disponer o programar el equipo de acuerdo a lo proyectado.
9. Fijar y aplicar los electrodos adecuadamente.
10. Subir la intensidad o potencia adecuada y lentamente.
11. Palpar, observar, preguntar y comprobar sobre la respuesta deseada y si se
cumple el objetivo proyectado.
12. Evitar molestias o dolores al paciente y posibles riesgos de quemadura.
13. Marcar el tiempo de la sesión.
14. Estar al pendiente de l evolución a lo largo de la sesión y comentar al
paciente que avise si nota sensaciones extrañas o molestas.
15. Desconectar lentamente e interrogar al paciente sobre la evolución de la
sesión.
16. Tener en cuenta evolución y datos aportados por nuestra observación
directa y comentarios del paciente.
17. Tomar notas de los cambios, incidencias y variaciones en la evolución o en
los parámetros de la corriente.
18. Retirar el tratamiento al conseguir los objetivos marcados.
Referencias bibliográficas e internet.
Electroterapia en fisioterapia
Autor: José María Rodríguez Martín
2ª edición Madrid Editorial Médica Panamericana, cop. 2004.
[Link]
[Link]
Loquo Bilbao, Calma-Dol, “Calma-Dol combate dolor directamente. Terapia
microcorriente con Calma-Dol” recuperado el 28 de septiembre 2014.
[Link]
Ultratone, Andsel, “Microcorriente”, recuperado el 10 de octubre 2014
[Link]
Cordero, Y., Gutreiman, H., Ickowicz, L. (2003). Efectos de la aplicación de
microcorriente en el proceso de regeneración de las úlceras neuropáticas
del pie diabético. Tesis de licenciatura no publicada, Universidad de Santa
Paula.
Universidad Nacional Autónoma de México
Hospital Infantil de México Federico Gómez
Licenciatura en Fisioterapia
Microcorriente y Corriente Mega A
Lic. María Antonia Monroy Maldonado
Integrantes:
Fernandez Gutierrez Marco Ivan
Torres Cisneros Itzel Paola
Asignatura: Intervención de los agentes fisicos
Grupo: 6101