Universidad Laica “Eloy Alfaro” de Manabí
Nombre:
Vera Bermúdez Coraima Thairy
Materia:
Periodoncia Básica
Docente:
Dr. Diego Cárdenas
Facultad:
Odontología
Año Lectivo
2022 (1)
INSTRUMENTAL DE PERIODONCIA
RASPADO: Estos instrumentos pueden ser en forma de azada, hoz o bien cincel.
Raspadores de McCall
Raspadores de Jaquette Nº 1, 2 y 3
Raspadores University Of Texas 103 y 106 (UT): Los instrumentos UT 103 y 106
pertenecen a la categoría de raspadores o escariodontos en forma de hoz. Se utilizan
para remover depósitos supragingivales en las áreas interproximales de la región
anterior. Son instrumentos en forma triangular (corte seccional de la parte activa) que
terminan en punta aguda; su corte lo da la unión en ángulo agudo de la cara frontal
con las caras laterales. Se accionan con un movimiento de tracción.
Raspador en forma de cincel: Diseñado para la región interproximal anterior. De
uno o dos extremos. Se acciona por empuje. Es en extremo traumático.
CURETAS
Las curetas pueden ser de dos tipos:
Universales y
Específicas
Las universales pueden ser utilizadas en cualquier diente, modificando simplemente el apoyo
digital, el punto de palanca y la posición del operador. Las más comunes son:
Cureta Columbia 13 – 14
Cureta Columbia 2R – 2L
Cureta Columbia 4R – 4L
CURETAS DE GRACEY
Dentro de las curetas específicas, las de Gracey son probablemente las más utilizadas para hacer
alisado radicular y curetaje subgingival.
Diseño de las curetas de Gracey
1 – 2 y 3 – 4: Dientes anteriores
5 – 6: Dientes anteriores y bicúspides
7 – 8 y 9 – 10: Dientes posteriores en vestibular y lingual
11 – 12: Dientes posteriores en mesial
13 – 14: Dientes posteriores en distal
También son comunes las curetas de McCall:
13 – 14: Dientes anteriores
17 – 18: Dientes posteriores.
ALISADO RADICULAR
Una vez eliminadas las masas grandes de cálculos, se pueden utilizar curetas, que son
instrumentos más delgados, de cuello largo, utilizadas con el propósito de alisar
completamente la superficie radicular en la cual estaban insertados los cálculos. Para
conseguir este propósito se utiliza el punto de apoyo ya mencionado y se efectúan
movimientos cortos y precisos superpuestos unos a otros, algunos verticales, otros oblicuos
y otros horizontales, para estar seguros de instrumentar toda la superficie que se está tratando
y abarcar completamente la circunferencia del diente. El alisado radicular en esta técnica, se
realiza a campo cerrado, introduciendo la cureta subgingivalmente, de tal manera que se
pierde en cierta forma la visibilidad. Para hacerla mas fácil, se aconseja lavar profusamente
la zona que está siendo tratada con el propósito de eliminar las masas de cálculos que se han
desprendido y los coágulos que se van formando. Se estima que se necesitan 40 – 50 “golpes”
de cureta para obtener una superficie radicular adecuadamente lisa.