UNIVERSIDAD LAICA ELOY ALFARO DE
MANABI.
ASIGNATURA: Aprendizaje de la comunicación
humana.
TEMA: Decodificación primaria, decodificación
secundaria y decodificación terciaria.
Ariadna Chenoa Rueda Macias.
DOCENTE: Dra. Shirley Arteaga Espinoza.
FECHA: 04/06/21
2021 (1)
DECODIFICACIÓN PRIMARIA
Ahora bien, me agradaba la niña y traté de prestarle atención, pero ella hizo otra
observación insultante acerca de mis ojos saltones. La niña tenía bonita apariencia,
pero empezaba a serme antipática. (insultante – antipática son sinónimos)
Ustedes comprenderán que empecé a sentirme enojado. Sin embargo, pensé que
debía poner la otra mejilla y le dije que mis ojos me ayudaban para verla mejor. Pero
su siguiente insulto sí me encolerizo. (enojado – encolerizar son sinónimos)
DECODIFICACIÓN SECUNDARIA
Estaba recogiendo la basura, vi venir una niña vestida en una forma muy
divertida. Andaba feliz y comenzó a cortar las flores. Le pregunte quien era, de
donde venia, a donde iba, a lo que ella me contesto que iba a casa de su
abuelita.
Sin ningún remordimiento, mató a un mosquito que volaba libremente. Así que
decidí darle una lección.
Corrí a la casa de la abuelita. Cuando llegué me abrió la puerta una simpática
viejecita, le expliqué la situación. Y ella estuvo de acuerdo y permaneció fuera
de la vista hasta que yo la llamara.
Cuando llegó la niña la invite a entrar al dormitorio donde yo estaba acostado
vestido con la ropa de la abuelita. Ella hizo observaciones insultantes acerca de
mí.
Debí haberme controlado, pero salté de la cama y le gruñí enseñándole toda mi
dentadura y diciéndole que eran así de grande para comerla mejor. Esa niña
empezó a correr por toda la habitación gritando y yo corría atrás de ella
tratando de calmarla. De repente la puerta se abrió y apareció un leñador con
un hacha enorme y afilada. Yo lo miré, salté por la ventana y escapé.
La abuelita jamás contó mi parte de la historia.
DECODIFICACIÓN TERCIARIA
PROPOSICIÓN 1. El bosque era mi hogar. Siempre trataba de mantenerlo ordenado y
limpio. Vi venir una niña vestida en una forma muy divertida: toda de rojo y su cabeza
cubierta
PROPOSICIÓN 2. Me pareció una persona honesta, pero estaba en mi bosque
cortando flores. Así que decidí darle una lección y enseñarle lo serio que es meterse
en el bosque
PROPOSICIÓN 3. La dejé seguir su camino y corrí a la casa de la abuelita. La abuelita
aceptó permanecer fuera de la vista hasta que yo la llamara y se escondió debajo de
la cama.
PROPOSICIÓN 4. Me agradaba la niña y traté de prestarle atención, pero ella hizo
otra observación insultante acerca de mis facciones.
PROPOSICIÓN 5. Salté de la cama y le gruñí, enseñándole toda mi dentadura. La
niña gritó. Apareció un leñador con un hacha enorme y afilada. Yo lo miré y escapé.
PROPOSICIÓN 6. La abuelita jamás contó mi parte de la historia. Todo el mundo
comenzó a evitarme.
PROPOSICIÓN 7. No sé qué le pasaría a esa niña. Yo nunca pude contar mi versión.
Ahora Ustedes ya lo saben.
MACROPROPOSICIÓN
El bosque era mi hogar yo vivía allí y me gustaba mucho de repente vi venir una niña
vestida en una forma muy divertida toda de rojo y su cabeza cubierta, me pareció una
persona honesta, pero estaba en mi bosque cortando flores, así que decidí darle una
lección y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque, la dejé seguir su camino y
corrí a la casa de la abuelita ella aceptó permanecer fuera de la vista hasta que yo la
llamara y se escondió debajo de la cama, la niña me agradaba y traté de prestarle
atención, pero ella hizo otra observación insultante acerca de mis facciones luego salté
de la cama y le gruñí, enseñándole toda mi dentadura, ella niña gritó y luego apareció
un leñador con un hacha enorme y afilada, yo lo miré y escapé, luego la abuelita jamás
contó mi parte de la historia, por esta razón todo el mundo comenzó a evitarme
después de eso no sé qué le pasaría a esa niña, pero nunca pude contar mi versión
ahora ustedes ya lo saben.
Caperucita Roja - La versión del Lobo
El bosque era mi hogar. Siempre trataba de mantenerlo
ordenado y limpio. Vi venir una niña vestida en una forma
muy divertida: toda de rojo y su cabeza cubierta.
Me pareció una persona honesta, pero estaba en mi
bosque cortando flores. Así que decidí darle una lección y
enseñarle lo serio que es meterse en el bosque.
La dejé seguir su camino y corrí a la casa de la abuelita. La
abuelita aceptó permanecer fuera de la vista hasta que yo
la llamara y se escondió debajo de la cama.
Me agradaba la niña y traté de prestarle atención, pero
ella hizo otra observación insultante acerca de mis
facciones.
Salté de la cama y le gruñí, enseñándole toda mi
dentadura. La niña gritó. Apareció un leñador con un
hacha enorme y afilada. Yo lo miré y escapé.
La abuelita jamás contó mi parte de la historia. Todo el
mundo comenzó a evitarme.
No sé qué le pasaría a esa niña. Yo nunca pude contar mi
versión. Ahora Ustedes ya lo saben.