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Efectos Secundarios de Psicofármacos

Este documento proporciona una clasificación y descripción de los principales tipos de psicofármacos, incluyendo sus efectos secundarios. Los divide en cuatro grupos: sedantes, estimulantes, reguladores y psicodislepticos. Describe los efectos secundarios más comunes de los neurolépticos, ansiolíticos e hipnóticos. También cubre los cuidados de enfermería necesarios para la vigilancia del tratamiento con psicofármacos.

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Efectos Secundarios de Psicofármacos

Este documento proporciona una clasificación y descripción de los principales tipos de psicofármacos, incluyendo sus efectos secundarios. Los divide en cuatro grupos: sedantes, estimulantes, reguladores y psicodislepticos. Describe los efectos secundarios más comunes de los neurolépticos, ansiolíticos e hipnóticos. También cubre los cuidados de enfermería necesarios para la vigilancia del tratamiento con psicofármacos.

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PSICOFARMACOS

Los psicofármacos son sustancias químicas de origen natural o sintético, que presentan acción
específica sobre el psiquismo, o sea, son susceptibles de modificar la actividad mental. Actúan sobre
diversas áreas psíquicas: estado de consciencia, sensopercepción, psicomotricidad, afectividad, conducta.

Tienen una actividad específica sobre el psiquismo, pero también actúan sobre otros órganos y
sistemas a los que afectan en grado variable, desde lesiones subclínicas a cuadros severos. Es importante
que el (la) enfermero (a) conozca y sepa interpretar adecuadamente aquellos síntomas y signos que
muestren los pacientes sometidos a tratamientos con psicofármacos.

CLASIFICACION DE LOS PSICOFARMACOS.

En una clasificación sencilla, consideraremos a los psicofármacos en cuatro grupos:

1.- SEDANTES (o psicolépticos): medicamentos que tienen como propiedad esencial, calmar algunos
síntomas o algunos aspectos de la actividad mental. Este grupo comprende:

.- Neurolépticos (antipsicóticos o tranquilizantes mayores) son especialmente activos en los estados


delirantes, estados de excitación y en los casos de hipertimia eufórica)

.- Ansiolíticos (tranquilizantes menores) tienen como propiedad esencial, calmar los estados de
ansiedad.

.- Hipnóticos. Son los inductores del sueño.

2.- ESTIMULANTES (o psicoanalépticos): medicamentos que tienen un efecto de excitación psíquica. En


este grupo incluimos:

.- Antidepresivos (o timoanalépticos) que corrigen los estados depresivos.

.- Psicoestimulantes (o nooanalépticos) que elevan el estado de vigilia.

3.- REGULADORES (o normotímicos): medicamentos indicados en estados de oscilación tímica. Permiten


obtener una buena estabilidad del carácter. Tienen una acción más preventiva que curativa. Nos referimos
especialmente a las sales de litio.

4.- PSICODISLEPTICOS (o perturbadores): alucinógenos, embriagantes.

EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS PSICOFARMACOS

1.- NEUROLEPTICOS:

La acción beneficiosa y eficaz que tienen los neurolépticos en el tratamiento de los pacientes
psicóticos, se ve acompañada de importantes efectos indeseables. En muchas ocasiones es necesario
administrar dosis de neurolépticos que irremediablemente provocarán la aparición de efectos secundarios,
pues en dosis menores no serían útiles.

Por su efecto podemos dividir a los neurolépticos en dos grupos:

a.- Simples o sedantes, con efectos vegetativos dominantes como el Sinogan, Largactil, Meleril, que se
encuentran con frecuencia en tratamientos prolongados, pacientes crónicos o para dosis de sostenimiento.

b.- Incisivos o desinhibidores, con efectos hipercinéticos dominantes como el Haloperidol, Eskazine,
Majeptil, que se emplean más en las psicosis agudas o en los episodios de reactivación.
Los efectos secundarios de los neurolépticos son más aparatosos y alarmantes que realmente
peligrosos. Por tanto, es necesario tener bien informados a los pacientes y a los que le rodean de la
posible aparición de efectos indeseables.

.- A nivel psíquico:

Al inicio del tratamiento, pueden aparecer: indiferencia afectiva (reducción global de las emociones
y de los sentimientos), astenia física y psíquica, pasividad, etc.

En el transcurso del tratamiento pueden aparecer: estados depresivos que van unidos al
medicamento en sí mismo o secundarios cuando la supresión del delirio es demasiado rápida.

.- A nivel del SNC:

El cuadro extrapiramidal es el más frecuente y aparatoso. Existen varios tipos:

*Síndrome Akineto-hipertónico: nos recuerda a la enfermedad de Parkinson con rigidez muscular,


fascies inexpresivas, psialorrea, piel brillante.

*Reacciones distónicas o discinésicas: suelen ocurrir al inicio del tratamiento y por su aparatosidad
resultan muy alarmantes. El paciente se angustia en extremo. Consisten en: Opistótonos, tortícolis o
movimientos espásticos del cuello, contracción de la musculatura maxilar (no puede abrir la boca),
movimientos oculógiros, protrusión de la lengua, muecas faciales, disartria, disfagia, adopción de posturas
extravagantes, movimientos estereotipados de balanceo, tics.

*Hiperkinesias: del tipo de la Acatisia o necesidad de “no estar quieto”, el paciente no puede
permanecer sentado, aún reconociendo que está cansado. Del tipo de la taxikinesia o imposibilidad de
permanecer inmóvil.

*Discinesias tardías: pueden aparecer en pacientes tratados durante años. Consisten en movimientos
anormales de la boca, lengua y extremidades superiores.

.- A nivel del SNV:

El principal efecto indeseable es la hipotensión ortostática (con taquicardia refleja) especialmente


provocada por los neurolépticos sedantes.

Otros efectos de tipo vegetativo son: sequedad de la boca, congestión nasal, estreñimiento,
retención urinaria y trastornos de la vista.

.- A nivel endocrinológico:

Impotencia en el hombre, frigidez en la mujer, variaciones de peso, aumento del peso de los senos,
amenorrea, galactorrea.

.- Otros:

Con los neurolépticos puede aparecer fotosensibilidad y raramente dermatitis, prurito y urticaria.

2.- ANSIOLITICOS:

Difieren de los antipsicóticos en que provocan efectos no deseados con menor frecuencia y
gravedad, no producen manifestaciones extrapiramidales, pueden producir habituación y dependencia
física. No son útiles en el tratamiento de las psicosis y se emplean fundamentalmente para reducir la
ansiedad y la tensión emocional.
Los efectos secundarios más comunes suelen ser somnolencia, alteración de la vigilancia, dificultad
de la concentración intelectual y de la comprensión y expresión oral. Menos frecuentes son la ataxia y los
vértigos.

En algunos casos puede producirse excitación paradójica, que se considera debido a la


desinhibición que producen. Se ha señalado aparición de amnesia con el uso del Lorazepam (útil en
preanestesia).

Se ha admitido el desarrollo de tolerancia con las benzodiacepinas solo en tratamientos


prolongados. Es posible la aparición de síndrome de abstinencia si se reduce la dosis de manera brusca.

3.- HIPNOTICOS:

Son medicamentos destinados a favorecer o provocar el sueño. Distinguimos los hipnóticos


barbitúricos, que se consumen menos pues provocan hábito y los hipnóticos no barbitúricos, siendo las
benzodiacepinas de acción corta los más empleados.

Se utilizan en algunas ocasiones como hipnóticos, neurolépticos sedantes como el Meleril o el


Sinogan.

4.- ANTIDEPRESIVOS:

Medicamentos cuya actividad específica es la de corregir el humor depresivo. Pueden en los


pacientes deprimidos, sobrepasar su fin, provocando una inversión del humor que puede llevarlo a una
verdadera excitación maníaca. Deben ser manejados con precaución en los delirios crónicos y en las
esquizofrenias porque pueden desencadenar una reactivación psicótica.

.- A nivel psíquico:

Ciertos antidepresivos pueden tener un efecto estimulante mientras su efecto sobre el estado
depresivo no aparece hasta pasados 8 o 10 días. En este período puede desaparecer la inhibición y el
paciente encuentra entonces las posibilidades de cometer actos suicidas; insomnio, inversión del humor y
aparición de fases hipomaníacas, aparición de delirios en pacientes psicóticos, aparición de episodios
confusionales sobre todo en ancianos.

.- A nivel del SNC:

Temblores finos y rápidos de manos y lengua, disartria, cefaleas.

.- A nivel del SNV:

Sequedad de la boca, estreñimiento (Ileo paralítico), retención urinaria, midriasis, hipertensión


ocular, sofocos y oleadas de calor, inhibición de la eyaculación.

5.- PSICOESTIMULANTES:

Poco empleados en tratamientos psiquiátricos. Mejoran la asociación superficial de ideas, aumentan


el nivel de vigilia, aumentan la iniciativa.

6.- REGULADORES (SALES DE LITIO):

Trastornos gastrointestinales: nauseas, vómitos, anorexia, diarrea, abdominalgia, sabor metálico.

Trastornos neuromusculares: debilidad muscular, temblor fino.

Astenia, sed, poliuria, edemas, alteraciones del ECG.


Trastornos en el SNC: taxia, hiperactividad, disartria, afasia, confusión mental, incontinencia de
esfínteres, alteraciones en el EEG.

CUIDADOS DE ENFERMERIA EN LA VIGILANCIA DEL TRATAMIENTO CON PSICOFARMACOS

1.- Se explicará al paciente la necesidad del tratamiento, su naturaleza y sus modalidades. De esta forma,
obtendremos del paciente la mejor cooperación posible.

2.- Vigilar estrechamente las dosis y la toma de la medicación (en función de la eficacia obtenida y en
razón a la aparición de posibles efectos secundarios, es siempre necesario ajustar las dosis. Es preciso
pues, estar seguros de que las dosis anteriormente administradas son absorbidas).

3.- Cuantificar y registrar todos los días (dos veces) pulso, presión arterial y temperatura.

4.- Para apreciar los efectos del tratamiento, es fundamental la observación contínua de enfermería.
Cualquier modificación del comportamiento del paciente, así como la aparición de posibles efectos
adversos, se anotaran en la historia de enfermería.

5.- Advertir al paciente, en la medida de lo posible, la aparición de efectos secundarios indeseables y se


vigilará la aparición de los mismos.

6.- Si esto ocurre, apoyar psicológicamente al paciente de cara al tratamiento, ayudándolo a soportar los
malestares provocados por este.

8.- De manera general, la vigilancia al paciente permite:

*apreciar y evaluar la eficacia del tratamiento.

*ajustar las dosis en función de la evolución, con el fin de evitar una dosificación insuficiente o
una sobredosis.

*evitar interrupciones muy precoces del tratamiento o su prolongación innecesaria.

9.- Cada psicofármaco exige una dosis diaria media. Pero las dosis eficaces varían según cada paciente y
el tratamiento medicamentoso no es plenamente eficaz hasta que las dosis estén individualmente
adaptadas.

10.- Vigilar el nivel de sedación, especialmente en pacientes con insuficiencia respiratoria y en pacientes
ancianos. Una excesiva sedación puede provocar caídas que pueden resultar graves.

11.- Conocer los signos y síntomas provocados como efectos secundarios de los medicamentos y estar
atentos con la vigilancia de los mismos.

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