Campos de Aplicación en Psicología
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Introducción
Introducción a la Psicología_M4
from EaD Kennedy
06:47
En las próximas dos Unidades que conforman el módulo 4 del curso de Introducción a la Psicología, nos dedicaremos a presentar los campos de aplicación de la
psicología y los llamados campos emergentes de la misma. El módulo nos permitirá identificar esas áreas de trabajo de la psicología que forman parte de los
ámbitos específico, como así también de los campos emergentes, nuevas áreas de aplicación; donde vemos las modificaciones sociales que llevan a la psicología
a ocupar estos nuevos territorios del saber.
Figura 1. Elaboración propia (2019)
Comprender los conocimientos que definen los campos de aplicación y campos emergentes de la Psicología
Como adelanto del módulo sugerimos recurrir al siguiente recurso, donde podrán ver una presentación en formato Prezi de los campos de aplicación de la
psicología.
PREZI
Orendain, M. (2014). Campos de aplicación de la psicología. Recuperado el 23 de Abril de 2019 de: [Link]
Lección 2 de 16
Introducción a la unidad
Contenidos de la unidad
1 Psicología Clínica
2 Psicología Jurídica
3 Psicología Educacional
4 Psicología Sanitaria/Comunitaria
5 Psicología Laboral
En la presente Unidad, nos dedicaremos a desarrollar las áreas o campos de aplicación de la Psicología. Contará con 5 apartados: Psicología clínica, Psicología
Jurídica, Psicología Educacional y Psicología Sanitaria/Comunitaria y Psicología Laboral.
Las áreas en psicología, siguiendo el argumento de Juaneu (2018), tienen límites en función de las particulares que las caracterizan, según necesidades sociales
emergentes. Estaremos frente a “un conjunto de conocimientos y producciones científicas que le dan fundamento, así como el establecimiento de objetivos
concretos y una población específica” (versión on-line). Para organizar nuestro pensar recurrimos a Bermejo, Redondo y Scabuzzo (2016), que nos aclaran el
concepto de área de la psicología:
“(…) se puede considerar área de la psicología a la esfera de acción específica que responde a un cúmulo suficiente
de conocimientos (…) [todos respondiendo a] una demanda social instaurada (…) [que da legitimidad], delimitando
objetivos y población específicos, y que no pueda ser abarcada por una esfera de acción mayor. ”
- (p. 356)
Cuando, los autores nos refieren sobre una demanda social instaurada podemos adelantar algo sobre el siguiente apartado. Juaneu (2018), nos plantea un ejemplo
de ello sobre el surgimiento del área clínica:
“(…) que se desarrolla particularmente a partir de la segunda guerra mundial ante la necesidad de atender a los
soldados que regresaban del frente y que planteaban severas problemáticas psicológicas, para lo cual se requirió
responder desde los conocimientos en psicología para poder ayudarlos en la elaboración de los traumas de la guerra.”
- (Versión on-line)
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Lección 3 de 16
Dando inicio al área de la Psicología Clínica, y siguiendo con lo planteado en la introducción al presente apartado, González (2018), nos orienta y aclara que:
“como disciplina específica tiene un origen relativamente reciente si consideramos, como lo hace la mayor parte de
los autores (Garfield 1974, Bellack y Hersen 1989, Buendía 1999,) a la 2° guerra mundial -con sus demandas de
selección y asistencia a problemas de salud mental- el momento histórico donde adquiere protagonismo. ”
- (p.181)
Vemos pues que, por el origen reciente, la disciplina plantea una etapa de superposición de variados campos y profesionales. Nos aclara la autora que los límites
particulares de la Psicología Clínica todavía están difusos, lo que nos lleva a pensar “que todo Psicólogo es por definición Psicólogo Clínico, o por el contrario
reducir su función a la asistencia del padecimiento emocional y su campo al del hospital.” (p.181)
Trae como referencia a la Ley Nº 7106 del Senado de la Provincia de Córdoba sobre las disposiciones para el ejercicio de la Psicología, la cual fue promulgada en
1984, que nos refiere:
“Se considerará ejercicio de la profesión en el área de la Psicología Clínica: la exploración psicológica de la estructura,
dinámica y desarrollo de la personalidad, la orientación psicológica para la promoción y prevención del equilibrio de la
y tensiones de la personalidad mediante psicoterapia, otras actividades que con el mismo objetivo requieran el uso de
- (p.181)
En el Reglamento de Especialidades, publicado por el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires, Reglamento de Especialidades (Res 918/02 y
modificatorios), encontramos las orientaciones generales que nos permitieron confeccionar el presente cuadro:
En forma concordante vemos que, en el Reglamento de Especialidades, publicado por el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba, en la revisión realizada
en noviembre de 1995 con referencia a las actividades propias al Psicólogo clínico afirma, que se contempla ejercicio de esta:
La intervención psicológica para la promoción de la salud en el ámbito individual, de pareja, familiar, grupo y/o instituciones.
La investigación de los instrumentos y/o técnicas que posibiliten el abordaje clínico de acuerdo con las demandad actuales.
Por su parte, González (2018) explica que, la psicología Clínica acentúa en su método lo particular, lo único de cada caso clínico, entendiendo que cuando decimos
“caso” no se resume a un individuo, sino que incluye las configuraciones vinculares del ser humano, sea pareja, familia, grupo o comunidad, en tanto ser social en
un contexto sociocultural dado.
Las técnicas que utiliza el método clínico son: la entrevista, los test, el dibujo, el juego, el análisis de textos escritos y la observación, cada una de las mismas
sostenida desde teorías particulares que respaldan su desarrollo y la evaluación de los resultados. González (2018) nos orienta en la dirección de los futuros
aportes de la disciplina, cuando no dice que: “En la medida que la Psicología Clínica continúe profundizando y ampliando los márgenes de su conocimiento, podrá
realizar mayores aportes teóricos y técnicos para el mejoramiento de la calidad de la vida del ser humano”. (p.184)
Lección 4 de 16
Para desarrollar este apartado recurrimos al texto de Puente de Camaño (2018), comenzaremos delimitando el campo de la Psicología llamada Jurídica precisando
en primer lugar que no se trata de pensar una Psicología diferente en sus basamentos teóricos y metodológicos, “sino entenderla como una delimitación dada
principalmente por los problemas que aborda y por los ámbitos en los que desarrolla sus intervenciones” (p.195)
Desde una perspectiva histórica podemos observar numerosos cambios, tanto en los paradigmas que sustentan las prácticas de la Psicología Jurídica, como en la
amplitud, diversidad de los problemas que aborda y la complejidad de las respuestas institucionales. Nos aclara la autora que:
“La denominación Psicología Jurídica alude en primer término a una interrelación, a una suerte de encuentro, de
entrecruzamiento de dos ciencias, de dos saberes, de la ciencia psicológica por una parte y la ciencia jurídica, el
Derecho, por la otra, cada una de ellas con sus propios cuerpos teóricos y metodológicos, con capacidad para aportar
- (p.196)
Para el caso de la Psicología significa trabajar en la comprensión de los complejos fenómenos de la vida psíquica, presentes en las conductas que, por alguna
circunstancia, importan a lo jurídico, ya sea que se trate acciones antijurídicas, como es el caso de los delitos y de sus autores, o de quienes sufren las
consecuencias de estos, las víctimas.
Mientras el Derecho por su parte, como conjunto de normas, principios, leyes y reglas a cuya observancia son comprometidos los individuos en toda sociedad
jurídicamente organizada, interviene en la regulación de las relaciones humanas.
En la Psicología Jurídica, como campo aplicado de la Psicología, existen casi tantas definiciones como publicaciones sobre el área, a lo que se suma, que, a
diferencia de otras áreas de la Psicología, la Psicología Jurídica es denominada de diversas formas (Del Popolo, 1996
“(…) el estudio desde la perspectiva psicológica de conductas complejas y significativas en forma actual o potencial
para lo jurídico, a los efectos de su descripción, análisis, comprensión, crítica y eventual actuación sobre ellos en
función de lo jurídico.”
- (p.21)
Ambas disciplinas se complementan, enriqueciéndose mutuamente, en un entramado de articulaciones de dos cuerpos teóricos diferentes, para poder entender la
conducta humana en el acto delincuencias y la trasgresión de las normas.
La necesidad de una definición se origina en tres hechos, el primero, que la Psicología Jurídica aún busca ser legitimada tanto por psicólogos como por abogados,
el segundo, a que su objeto de estudio es compartido por otras disciplinas, de modo tal que al decirse por ejemplo que la Psicología Jurídica estudia el
comportamiento de las personas y de las sociedades en relación con las normas, no se puede asegurar que se esté definiendo a la Psicología Jurídica,
adicionalmente, porque ella no se agota en el estudio del comportamiento en relación con las normas, ni esta definición explica en su totalidad el alcance de este
campo. Por último, a que no existe un único término para referirse a ella.
Nos detenemos aquí, con la búsqueda de una definición adecuada y para ordenar nuestras ideas, nos centramos en las leyes que reglamentan el ejercicio de la
Psicología, la autora, toma como base de las que se han promulgado en la Provincia de Córdoba, en este caso la ley de Ejercicio de la psicología N°7106, donde se
aclara que, el ejercicio de la profesión de psicólogo en el área de la psicología jurídica corresponde a:
“(…) el estudio de la personalidad del sujeto que delinque, la rehabilitación de penado, la orientación psicológica del
liberado y de sus familiares, la actuación sobre las tensiones grupales en instituciones penales, con tareas de
- (p.2)
Vemos que el espacio de definición profesional es amplio y los podemos ordenar de la siguiente forma en lo referente a su intervención:
Procesos de evaluación y diagnóstico de las condiciones psicológicas de los sujetos comprendidos en la intervención judicial.
Diseño e implementación de programas de prevención y tratamiento orientados a distintos niveles: la comunidad en general, grupos vulnerables, a sujetos
individuales.
Formación de recursos humanos profesionales, como también agentes que intervienen como operadores en los sistemas institucionales.
Orientación y asesoramiento a los órganos legislativos, judiciales y ejecutivo, para la definición e implementación de políticas en torno a los temas de la
especialidad en resguardo de las perspectivas de los derechos humanos.
Fortalecimiento de nuevos dispositivos de resolución de conflictos con la ley penal, que se proponen como superadores de las limitaciones y (o consecuencias
negativas de los procesos de institucionalización clásicos. (p.198)
Para completar este apartado debemos tener en cuenta una visión interdisciplinaria de la actividad, pues de la interrelación con otras disciplinas, se puede
visualizar el límite del cuerpo teórico de la psicología jurídica, cuerpo en producción constante.
Lección 5 de 16
El área educacional de la Licenciatura en Psicología se ocupa de un proceso esencialmente humano, y por lo mismo social y simbólico; la educación. Como nos
aclaran Möller y colaboradores (2018):
“Todo proceso educativo consiste, en una primera definición muy básica, en procesos de transmisión y recreación de
la cultura. En toda comunidad humana existen actividades dirigidas a la transmisión que permitirá a sus miembros,
apropiándose de la cultura, desarrollarse, incorporarse y participar de la vida social, así como también recrear y/o
- (p.98)
Estos procesos que implican al sujeto dan inicio en la casa junto a la familia y luego pasar a otra institución, socialmente organizada; la escuela. La primera
informal y la segunda formalmente diseñada. De igual forma los medios de comunicación de masas, según las autoras, cumple un papel fundamental en la
transmisión de información y cubren gran parte del proceso de educación informal en la vida de los humanos.
Además, en la sociedad contemporánea los medios de comunicación masiva cumplen un papel decisivo para el acceso y la participación en la cultura; ellos son,
mencionándolos en el orden de su desarrollo en la historia humana: “los libros, la prensa, la radio, la televisión y, recientemente, las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) que permitieron una enorme expansión.” (Möller, 2018, p.99)
Poder hablar de la educación, nos permite hablar de la generación de herramientas para poder formalizar los diferentes aprendizajes que transformarán a los seres
humanos. Gracias a estas herramientas y la transmisión de esas experiencias pedagógicas, nos posicionamos frente a las diferentes producciones de los seres
humanos en el marco de la cultura. Recurrimos a una de las publicaciones de la Unesco de 2001 que nos permiten pensar en un mundo diverso:
“(…) la cultura adquiere formas diversas a través del tiempo y del espacio. Esta diversidad se manifiesta en la
originalidad y la pluralidad de las identidades que caracterizan los grupos y las sociedades que componen la
humanidad. Fuente de intercambios, de innovación y de creatividad, la diversidad cultural es, para el género humano,
tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos. En este sentido, constituye el patrimonio
Siguiendo el trabajo de Möller (2018), se sostiene que el campo de saberes que competen al área educacional dentro de la Psicología, generan un desafío singular:
enseñanza a grupos heterogéneos, la forma de convivencia en el ámbito escolar, las actitudes violentas entre pares, las nuevas identidades sexuales; logros y
fracasos, desde la institución al no poder decodificar adecuadamente las necesidades que se plantean, llevan a la educación institucionalizada a replantearse sus
acciones para poder llegar a puerto deseado: la producción de nuevos aprendizajes. La escuela deja de ser un espacio de contención y control social, para
reivindicarse como un lugar de inclusión y como diría Bleichmar, “de re-subjetivación. ¿Qué quiere decir subjetivación? Quiere decir formación del subjeto”
(Bleichmar, 2008, p.135)
La apertura de criterio para abordar el área de la Educación dentro de los planes de estudio de la carrera de Psicología por parte de Möller, no llevan a visualizar a
diferentes autores, con diferentes posiciones teóricas en referencia a la misma.
Freud en” El malestar en la cultura” (1929/1976), nos pondrá sobre aviso de lo que debe hacer la educación al plantear que:
“(…) la educación tiene que buscar su camino entre el escollo de dejar hacer y el escollo de la prohibición (…) Y si el
problema no es insoluble, será posible hallar para la educación un camino óptimo, siguiendo el cual puede procurar al
- (pp. 57-140)
Freud (1929/1976), dejará planteado en la misma obra, que la cultura es la vía que lleva a la familia hacia la humanidad y plantea sobre la educación de su tiempo:
“El hecho de que se oculte a los jóvenes el papel que la sexualidad habrá de desempeñar en su vida, no es el único
reproche que se puede aducir contra la educación actual. Además, peca por no prepararlos para las agresiones cuyo
objeto están destinados a ser (…) Al entrar la juventud a la vida con tan errónea orientación psicológica, la educación
se conduce como si se enviara a una expedición polar a gente vestida con ropa de verano y equivocada con mapas de
Herramientas inapropiadas y directivas erradas, el destino final no podrá ser más desastroso.
Por su parte Vigotsky (1926/2008), argumentando sobre la verdadera naturaleza de la educación, nos dirá:
“Puede decirse que, por primera vez, la ciencia permite develar la verdadera naturaleza de la educación, que por
primera vez el educador encuentra una base para hablar del significado exacto de la tarea educativa y de las leyes
- (1926/2008, p.144)
Vigotsky, pondrá el acento en las producciones socio-culturales-históricas y en la acción mediada que cumplirá el educador frente al alumno, en el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
Por su parte Piaget (1968/2006), pondrá en el lugar de la construcción de los saber a un sujeto activo y diligente, y nos dirá que:
“El niño construye de manera activa los conocimientos, no los recibe terminados desde fuera, pero el medio aporta los
elementos para su elaboración. La inteligencia no nos viene dada desde el nacimiento de manera inmutable, sino que
cada individuo va construyendo sus estructuras intelectuales mediante un proceso constante de asimilación y
acomodación.”
- (pp.102-103)
Para completar este apartado recurrimos al decir de Möller y colaboradores (2018, p.102), al ayudarnos a pensar los roles profesionales de psicólogo que trabaja en
el campo de la educación, y nos aclara que: “es un quehacer que se define en el Inter juego de las demandas sociales, considerando las características singulares
de las problemáticas en cada caso, y las posiciones teóricas, técnicas y éticas que se adopten en este hacer, que es siempre un hacer con otros”
Lección 6 de 16
La psicología sanitaria surge como necesidad a partir de la presencia en Argentina de cuatro situaciones propias del ámbito de la salud en este país (Saforcada,
1996, versión on-line):
la naturaleza fundamentalmente psicosociocultural de los factores y procesos que inciden negativamente en la salud de la población;
la existencia de tres subsistemas de servicios de salud –privado, de la Seguridad Social y público– que lleva que las universidades formen a los profesionales para
el subsistema privado, con lo cual carecen de los conocimientos y destrezas necesarias en el subsistema público de estos servicios;
la formación reduccionista de los profesionales de la psicología que les impide integrarse al equipo multidisciplinario de salud;
y el ámbito de lo público le requiere a la psicología una gran cantidad de aportes vinculados con la planificación, la ejecución y la evaluación de las políticas y
programas de salud, lo cual no es incluido en la formación universitaria de los psicólogos. En este artículo, además de sus fundamentos, se describe el contexto de
origen de esta especialidad y las perspectivas futuras, mediatas e inmediatas, que se le presentan como escenario para su consolidación, su desarrollo y sus
contribuciones a la sociedad.
Vemos que en la actualidad podemos centrar nuestra atención en La psicología sanitaria como una rama aplicada de la psicología en general que se encarga de la
atención en el ámbito de la salud y enfatiza sobre como el comportamiento de un individuo interfiere en su salud. Dicha rama psicológica estudia los componentes
subjetivos del proceso de salud-enfermedad y examina cómo los factores biológicos, sociales y psicológicos influyen en dicho proceso. (Dávila, 2018; Psicología
Sanitaria, s.f., versión on-line)
La salud y la enfermedad están influenciadas por una amplia variedad de factores bio-psico-sociales. Los orígenes de la psicología sanitaria parten de la creencia
de que todo ser humano merece una atención médica y psicológica adecuada, especialmente cuando los problemas -de cualquier índole- y los hábitos diarios
interfieren en el comportamiento del individuo y contribuyen a la disminución de la salud física y el bienestar psicológico. (Dávila, 2018; Psicología Sanitaria, s.f.,
versión on-line)
Recurrimos a los documentos de la Organización Mundial de la Salud ([OMS], 2006) que nos recuerda cuál es la relación entre salud-enfermedad, planteada en la
primera reunión realizada en 22 de junio de 1946: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o
enfermedades.” (versión on-line)
Lo fundamental que esta definición nos está entregando es que salud, no es ausencia de enfermedad, es algo más profundo, es un continuo. Es una visión
dimensional del ser humano como una unidad biopsicosocial.
También se dedica al estudio de los procesos que participan en la determinación del estado de salud, como ser: el riesgo de enfermar, la situación de enfermedad
misma y la recuperación.
Hoy frente a este posicionamiento pasamos a un concepto superador, como es la Psicología Comunitaria, saliendo del discurso médico de la Psicología Sanitaria.
El objeto de estudio de la Psicología Comunitaria precisa de la definición de dos conceptos básicos (Montero, 1984, versión on-line): el de comunidad y el de
desarrollo comunitario o comunal. Esto significa, nuevamente, definir por exclusión. Así, cualquier concepción pasiva de la comunidad queda proscrita, lo mismo
que toda visión estática de los grupos y organizaciones. Montero (1984), en la obra citada nos aclara que:
“Una comunidad es un grupo en constante transformación y evolución. (El tamaño del grupo puede variar desde el
nivel primario al secundario), que puede llevarla a su fortalecimiento y a la toma de conciencia de sí, como unidad y
potencialidad, o bien a su división interna y a la pérdida de identidad, reforzándose entonces un sentido externo de la
pertenencia, contrapuesto a la cohesión basada en un sentido interno. La comunidad es, además, un grupo social
preexistente al investigador, que posee su propia vida, una cierta organización cuyos grados varían según el caso,
intereses y necesidades: siendo estas últimas objeto de explicación mediante el trabajo de intervención psicológica.
Por tal razón, quedan excluidas las acciones paternalistas y por la misma razón fracasarán muchas intervenciones,
aún bien intencionadas, que impongan patrones de conducta ajenos o desligados a las pulsiones del grupo. ”
Vemos pues que es la misma comunidad la que debe ser artífice de su propia concepción de salud y de los procesos del enfermar y sanar, dentro de la misma
comunidad. Siguiendo a Montero (1984), podemos plantear qué es la Psicología Comunitaria:
“La Psicología Social Comunitaria es un ámbito de investigación de la psicología en el cual, el objeto de estudio son
los colectivos y/o comunidades a partir de factores sociales y ambientales, a fin de realizar acciones orientadas al
mejoramiento de las condiciones de vida de la gente a partir del fortalecimiento de su comunidad. La metodología que
utiliza privilegia un enfoque territorial, participativo para quienes están involucrados en sus procesos de intervención,
intentando generar cambios de largo plazo en los sistemas sociales en los que esos grupos están insertos. (versión
on-line)”
- (pp. 57-140)
Para completar este apartado y para producir en los participantes del curso de Introducción a la Psicología, interrogaciones y debate personal, los orientamos a la
Ley Nacional de Salud Mental, N°26657. En su artículo 3, tenemos el basamento de su orientación al pensar la salud mental (versión on-line):
“ARTÍCULO 3º.- En el marco de la presente ley se reconoce a la salud mental como un proceso determinado por
implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos humanos y sociales de toda
persona.
Se debe partir de la presunción de capacidad de todas las personas. En ningún caso puede hacerse diagnóstico en el
b) Demandas familiares, laborales, falta de conformidad o adecuación con valores morales, sociales, culturales,
La psicología laboral es la rama de la psicología dedicada al análisis de la conducta humana dentro del contexto de una empresa y durante el desarrollo de un
trabajo. También se utiliza la denominación de psicología del trabajo y de las organizaciones, ya que puede analizar el comportamiento en entidades civiles o
gubernamentales. (Bartolini, 2018, pp.185-195)
Como nos aclara la autora (Bartolini, 2018, p.85), la psicología laboral, es decir la psicología del trabajo, “(…) parte de la premisa básica que el trabajo constituye una
práctica social, soporte de interacciones significativas, acción configuradora de lo social y de la subjetividad”. Es decir, el trabajo como eje transversal de un campo
interdsiciplinario.
En igual sentido y ampliado el concepto recurrimos a Pujol (2013, p.3), que no orienta sobre las problemáticas en las organizaciones laborales, al argumentar que:
“La comprensión y abordaje de los problemas que enfrentan actualmente los sujetos en la organización del trabajo
contemporánea implica poner el foco en las tensiones entre el trabajo como institución histórico-social y la actividad
de trabajo como espacio de producción de subjetividad: actividad situada en contexto y mediada por la acción
colectiva.”
Vemos que se aborda el concepto de trabajo desde dos perspectivas distintas}. Una categoría histórico-social y como categoría antropológica, es decir como
actividad humana. Lo que lleva a efectuar una diferencia entre trabajo y empleo. Como categoría antropológica, el trabajo, siendo la actividad desplegada por
hombre y mujeres, para la transformación de un objeto de trabajo. Como actividad de esta: El hombre/la mujer, se transforman (de la Garza, 2001). Siendo el empleo
como adelantó Pujol (2013), una categoría socio-histórica, una categoría predominante a partir del desarrollo industrial y del capitalismo.
En las últimas décadas, dejando a los integrantes del curso desarrollare un recorrido histórico según la bibliografía propuesta, el campo de acción profesional de
los psicólogos laborales se ha ido ampliando y enriqueciendo notablemente (Bartolini, 2018). Siguiendo a la autora podemos identificar 4 ejes, para poder agrupar
las practicas del psicólogo laboral:
3 la formación profesional, y
Campos de aplicación
El presente cuadro facilitará la lectura de los textos propuestos al tener los puntos relevantes de cada área o campo de aplicación de la psicología: Clínica, Jurídica,
Educacional, Sanitaria/Comunitaria.
Cierre de la unidad
El término psicólogo se aplica al profesional que se dedica a ejercer la psicología. Se trata de un especialista de la salud mental que, por esa razón, está interesado
en estudiar y entender el comportamiento. Académicamente, puede optar por especializarse en una o más áreas de su carrera, de modo tal que puede llegar a
especializarse como: psicólogo clínico (el que trabaja en terapia y en el tratamiento en la salud mental y/o emocional), psicólogo conductual o conductista o del
comportamiento (interesado en el estudio del comportamiento desde el punto de vista del conductismo y de las corrientes derivadas, como la terapia cognitivo-
conductual), psicólogo industrial o del trabajo o psicólogo laboral (interesado en la capacitación para el trabajo y en la selección de personal), psicólogo social (que
aborda los procesos sociales, el estudio de los grupos, la influencia o importancia de lo social sobre el comportamiento y las actitudes del individuo), psicólogo
educativo (la educación, la infancia, la escuela, los procesos de aprendizaje), neurocientífico (las bases neurofisiológicas o neurobiológicas del comportamiento),
Conclusión
En la Presente unidad transitamos 5 áreas de la Psicología de valoración significativa en cuanto al soporte básico de la especialidad en lo general. Cada área tiene
un cuerpo teórico reconocido y fundamentado, que sigue ampliándose en función de nuevas investigaciones. Cuatro áreas que merecen toda nuestra atención: la
clínica, la jurídica, la educacional y la sanitaria. Queda en la inquietud de los alumnos del curso, ampliar la formación, más allá de la bibliografía propuesta como un
camino a su crecimiento profesional.
Bibliografía
de referencia
–
Buendía, J. (2000) Psicología Clínica. Perspectivas actuales. Reglamento de especialidades, Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba. Madrid. Pirámide.
Freud (Vol. 21). Buenos Aires. Amorrortu (Trabajo original publicado 1930)
Del Popolo, J.H. (1996). Psicología jurídica. Mendoza. Ediciones Jurídicas Cuyo
Juaneu, L. (2018) Introducción a las áreas de la Psicología. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
Ley Nacional N°26657. (2010). Ley Nacional de Salud Mental. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
Ley Provincial N°7106. (1984). Disposiciones para el ejercicio de la Psicología. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
Referencia: Martín, M. (2015). ¿Qué es, qué hace y en qué puede ayudarte un psicólogo?. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
2/
Möller, M.A. (2018). El área educacional del plan de estudios de la licenciatura en Psicología. En el Manual de Nivelación Psicología. Universidad de Córdoba.
Montero, M. (1984) Psicología Comunitaria: orígenes, principios y fundamentos teóricos. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
Puente de Camaño, O. (2018). Psicología Jurídica. En el Manual de Nivelación. Psicología. Universidad de Córdoba.
Pujol, A. (2013). Programa de la asignatura Psicología Laboral. Facultad de Psicología. Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba Argentina
Soforcada, E. (1996). Psicología Sanitaria. Historia, fundamentos y perspectivas. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de:
[Link]
de lectura obligatoria
–
Möller, M.A. (2018). El área educacional del plan de estudios de la licenciatura en Psicología. pp.98-103
Introducción a la unidad
Contenidos de la unidad
3 Psicología Económica
4 Psicología Política
5 Psicología de Catástrofes
En la presente Unidad nos dedicaremos a estudiar brevemente algunas de las áreas emergentes en el ejercicio de la Psicología.
Daremos un panorama no exhaustivo, sobre espacios profesionales con cuerpos del saber que le son particulares, cuerpo científico sólido y fundamentalmente
una amplia demanda social.
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Lección 10 de 16
Esta Rama de la psicología, relativamente joven, la Psicología de la Actividad Física y del Deporte, está ampliamente reconocida por asociaciones y organizaciones
a nivel nacional e internacional.
Como indican los autores (Bermejo, Redondo y Scabuzzo, 2018), la Psicología del Deporte es considerada un área de la Psicología Aplicada cuyo objeto de estudio
es el comportamiento en el ámbito de la actividad física y el deporte.
Garzarelli (2005, versión on-line) nos dice que: “El deporte forma parte indisoluble de cualquier cultura que conocemos y a medida que el tiempo pasa se va
transformando en nuevas actividades corporales y psicológicas, pero siempre con el sello primario que las compone”. Vemos que la humanidad y el juego están
vinculados, desde su origen misma.
Usos, costumbres, leyes, religiones, forman parte de las actividades del hombre, siendo el juego una actividad cultural creada por aquel. Adultos y niños, practican
actividades lúdicas y deportivas, y desde sus orígenes presentan espacios diferenciados, los juegos para las mujeres, lo niños y los hombres.
En sus orígenes el deporte estaba al servicio del honor a los dioses (Bermejo, Redondo y Scabuzzo, 2018), para mostrar habilidades específicas tanto individuales
como comunitarias, para desarrollar facultades físicas, religiosas, morales y sociales, para defenderse frente a posibles ataques de otras tribus, sostener
tradiciones, servir para el ingreso a la edad adulta, para mantener el honor de una nación, recordar a los ancestros.
Muchos trabajos (Bermejo, Redondo y Scabuzzo, 2018), han realizado intensas y amplias investigaciones en las llamadas culturas “primitivas”, han encontrado por
ejemplo entre los maoríes, los fidjis y los samoanos una larga lista de factores por los que son practicados los deportes. Entre ellos se han encontrado que los
mismos se vinculan a: entrenamiento para guerras y contiendas:
“1. Desarrollo de habilidades especificas 2. ser eficaces en el sostenimiento de reglas; 3. cubrir recreaciones
personales y sociales; 4. promover la comunicación, la lealtad y la solidaridad de las tribus; 5. sublimar actividades
competitivas agresivas para mantener el equilibrio social; 6. sostener la salud y la confianza en si-mismo; 7. mostrar
alegría de vivir; 8. fomentar lo placentero; 9. mostrar el arte que deviene del cuerpo en movimiento; 10. educar a los
más pequeños y a los jóvenes; 11. sostener tradiciones; 12. mantener y mejorar las pautas morales; 13. obtener
honores y consideraciones por parte de la comunidad a la que pertenecen y a otras; 14. servir para el ingreso a la edad
adulta, entendiendo a ciertos deportes como ritos de iniciación o ante nacimientos, casamientos, muertes; 15.
propiciar a los dioses; 16. mantener el honor de la nación; 17. acceder a experiencias mítico-ascéticas 18. honrar a los
Nos aclaran los autores (Bermejo, Redondo y Scabuzzo, 2018), que el punto de partida de la disciplina se puede centrar con la celebración del Primer Congreso
Mundial de Psicología del Deporte, realizado en Roma en 1965.
Uno de los campos emergentes, más jóvenes de la psicología aplicada, que está estructurando su marco teórico y suma investigaciones para poder avanzar en su
labor.
Psicología en el deporte
ADN Opinión. (2017). Psicología en el deporte. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
Lección 11 de 16
Esta rama de la psicología nos posiciona frente un problema de salud pública, los accidentes de tránsito. La psicología del tránsito es una nueva especialidad
dentro de la psicología que busca mejorar la calidad de vida de los distintos actores del tránsito, en la que el psicólogo integra un equipo interdisciplinario y
desempeña un importante papel no sólo como evaluador para habilitar una licencia de conducir, sino como investigador de los factores humanos,
medioambientales y técnicos que provocan los accidentes. (Bermejo, Redondo y Scabuzzo, 2018) Frente a los accidentes de tránsito, podemos identificar
diferentes factores que están implicados: de naturaleza física, técnica, meteorológica, de deficiencia en la red vial, aspectos comportamentales, cognitivos y de
formación cívico/vial. En lo referente al factor humano, la psicología tiene un amplio espacio de intervención: “(…) ya que su objeto de estudio es el comportamiento
González y Dantagnán (2015), nos orientan sobre el origen etimológico de la palabra tránsito:
“La palabra tránsito, proveniente etimológicamente del latín “transitus” alude a la acción de circular, de pasar de un
sitio hacia otro, ya sea a pie o conduciendo algún vehículo, por calles u otros caminos, aunque también puede
referirse a la circulación que se produce en el interior de las viviendas para desplazarse de un cuarto a otro. Quienes
transitan pueden ser personas, animales o cosas, obedeciendo el desplazamiento a múltiples fines: las personas
pueden transitar para trabajar, para visitar amigos o parientes, para conocer lugares, etcétera; las mercaderías y
Por su parte Groeger & Rothengatter (1999), al referirse a la disciplina, nos aclaran que:
“(…) se ocupa también de estudiar el comportamiento de los usuarios del tránsito (conductores, peatones,
motociclistas, etc.) y los procesos psicológicos subyacentes a estos comportamientos, con la finalidad de desarrollar
- (p.12)
Vemos que esta definición es lo suficientemente amplia como para cubrir la diversidad de temas y enfoques de investigación existentes en la actualidad, pero
también es lo suficientemente específica como para diferenciar a la Psicología del Tránsito de otras áreas de la Psicología, tanto en lo referente a su objeto de
estudio como en cuanto a sus metas prácticas.
Los mismos autores identifican los siguientes factores que influyen en el comportamiento en el tránsito (Bermejo, Redondo y Scabuzzo, 2018, p.311):
Factores cognitivos
Factores motivacionales
Factores socio-culturales
Factores legales
En las 2017 se realizaron en la Pampa, las XI Jornadas Nacionales de Psicología del Tránsito “Las Implicancias de la Salud Mental en los Siniestros Viales”. Cuyos
objetivos destacamos (versión on-line)
Objetivos:
1 Generar espacios de encuentro con el propósito de problematizar sobre la importancia de la Psicología del Tránsito.
2 Instalar en la agenda de la política pública la temática de la Psicología del Tránsito, y la incorporación del Psicólogo como recurso indispensable en la evaluación
del otorgamiento de las licencias de conducir.
3 Difundir y promover los trabajos de investigación y de campo relacionados con la temática de la Salud Mental y los siniestros viales.
Promover el intercambio de experiencias interdisciplinarias entre aquellos actores sociales que intervienen en los siniestros viales.
4
5 Impulsar a la reflexión que posibilite el desarrollo de una visión diferente que contribuya a la comprensión del Sistema Vial como un todo.
6 Movilizar a los estudiantes de Psicología de todas las Universidades del País a involucrarse con la temática de la Psicología del Tránsito.
7 Fomentar la incorporación de la Educación Vial como tema transversal dentro del currículo educativo.
Lección 12 de 16
El objeto de estudio de la Psicología Económica son las conductas de adquisición, consumo y uso de bienes, servicio e idea, el comportamiento económico, las
variables que inciden en la toma de decisiones económicas individuales y colectivas, y las formas como las personas comprenden el mundo de la economía y sus
variaciones (Bermejo, Redondo y Scabuzzo, 2018)
Lea Tarpy (1987, citada por Denegri Coria, 2010, versión on-line) nos aclara que:
“(…) un psicólogo economista es aquel que reconoce que el problema que está estudiando es tanto psicológico como
económico y está preparado para utilizar tanto los métodos psicológicos como los económicos para investigarlo.
Desde esta perspectiva, la psicología económica tiene el doble objetivo de estudiar y analizar cómo la economía
afecta el comportamiento de los individuos y cómo dicho comportamiento afecta a su vez a la economía.”
Como plantea la autora, existe una complejidad que implica la profundización de las diferentes variables intervinientes, ya que nos tiene lugar en el vacío, sino que
generan una trama que no se separa de otros aspectos del comportamiento humano, pues “involucra a la persona en su totalidad, con su historia, características
personales, sociales y culturales y al contexto general en que ocurre el comportamiento” (versión on-line)
Denegri Coria (2010), nos presenta 4 factores que estimulan o inhiben la conducta en torno al uso del dinero:
Siguiendo a Dávila et al (1998), entendemos que la Psicología política es un conjunto de conocimientos científicos, desarrollados y transmitidos por psicólogos que
pretenden describir y explicar el comportamiento político humano.
El termino psicología política apareció en un trabajo del politólogo norteamericano Merriam en 1924; pero ya antes Gustavo Le Bon en 1910 tituló un libro "La
psychologie politique et la défense social". (Jiménez Burillo, 1986 versión on-line)
Recurriendo a Dávila et. al. (1998), podemos argumentar que la Psicología Política es un conjunto de saberes científicos, que intenta explicar el comportamiento
humano en las situaciones que:
1 Influyen en un colectivo amplio de personas, en asuntos de intereses públicos o colectivos (sin que los intereses se definan exclusivamente por una de las partes),
acciones que traten de impactar o impacten en el orden social.
2 Ordenan, regulan o prohíben algo vinculante para toda la sociedad, esté situado ese algo en el terreno de lo social, lo económico, lo ideológico o lo cultural o en
cualquier otra esfera. Se trata de fijar normas, de definir reglas.
4 Tengan comportamientos alternativos, distintas opciones o planteamientos sobre que se debe hacer.
Podemos inferir que los fines de la Psicología Política, se desprenden de su objetivo principal: poder conocer el comportamiento político de las personas, su vínculo
grupal, las minorías, fenómenos de masas, intención de voto, participación política, liderazgo, opinión pública, fenómenos de autoritarismo, discurso político,
conducta política, estudios heurísticos, toma de decisiones, pactos y negociaciones.
Retornamos a Jiménez Burillo (2010, versión on-line), que nos presenta algunos asuntes a ser tenidos en cuenta por la Psicología Política, sin un orden jerárquico
establecido:
La Psicohistoria y el Holocausto (Da la impresión de que en la Sociedad y en la Revista hay un fuerte control judío).
Causas de la guerra.
El Fascismo contemporáneo.
El tema no se agota, por lo contrario, se amplía a cada paso, y merece ser tenido en cuenta dentro de la órbita de la Psicología.
Lección 14 de 16
En las últimas décadas, según Berdullas Temes (2000, versión on-line), “se ha suscitado un enorme interés a nivel social por los comportamientos individuales y
colectivos ante situaciones de emergencia y catástrofes”. En el mismo texto nos plantea que los primeros trabajos en Europa estuvieron destinados a:
Recopilar las experiencias de los psicólogos que habían participado e intervenido en situaciones de emergencia.
Revisar el tipo de formación y entrenamiento de los psicólogos que prestaron ayuda voluntaria.
Profundizar en el conocimiento de los factores de riesgo que pueden hacer que las conductas de las personas y grupos inmersos en las crisis no desemboquen en
reacciones de pánico que multipliquen los efectos negativos de aquéllas.
Pero ¿qué es un desastre dentro de este marco teórico? Recurrimos al texto de Montoso y Carbonell (1992, versión on-line) que nos argumenta que, desde una
lectura psicológica, un desastre es:
“(…) la irrupción de un acontecimiento súbito, intenso y traumático, con gran número de víctimas que sobrepasa los
recursos de la comunidad y que, además de la destrucción material y la desorganización social que provoca, produce
una seria afectación psicológica a quien la padece, ya que fallan las estrategias de afrontamiento habituales para la
resolución de problemas.”
La primera acción de psicólogo en una situación de desastre seguramente será poco estructurada y dependerá de la situación en sí misma, en un espacio público
y en forma grupal, sin definición de tiempo, y sin conocer a la persona o personas con las que se debe interactuar.
Según Puertas y Gutiérrez (1998, citado en Campillo Cascales, 2004, versión on-line), se los pueden dividir en:
Factores ambientales
–
La organización y gestión de diversos aspectos por parte de las autoridades o responsables puede condicionar el malestar psicológico de los afectados, lo que requiere consejo
psicológico: organización de las acciones, manejo con los grupos de seguridad, liderazgo y reacciones no contenidas, mal manejo de los medios de comunicación, mala
comunicación con los familiares de víctimas o con los sobrevivientes.
Factores psicológicos
–
Existen una serie de factores de carácter psicológico que pueden agravar el afrontamiento del hecho traumático y dificultar la superación de la situación:
Ejemplos: Padecer una enfermedad grave, personalidades vulnerables, falta de mecanismos adaptativos, baja autoestima o expectativas catastróficas de futuro (nunca lo
superaré), asumir el papel de fuerte o chivo expiatorio de la familia
Lección 15 de 16
Cierre de la unidad
Debemos posicionarnos frente a las demandas de la sociedad para generar instrumentos adecuados para tratar esos reclamos. Cada día, en cada avance y
crecimiento de la sociedad en general, nos presenta preguntas tradicionales y nuevas preguntas en función de los diferentes contextos. ¿estarán la psicología y
por ende los psicólogos a la altura de los cambios? Grandes desafíos por venir, y la búsqueda de rigurosidad científica, son las variables para tener en cuenta.
(Duarte, 2002)
Conclusión
Hasta aquí un recorrido breve, e introductorio de las llamadas áreas emergentes del ejercicio del psicológico. Son espacios en construcción a nivel mundial, donde
ya existe un reconocimiento efectivo, en la Argentina algunos están teniendo su marco de referencia y otros necesitarán tiempo para que se los pueda reconocer
como campos específicos de la psicología.
Queda abierto el debata, fragmentación de la disciplina y pérdida de control o respuesta efectiva a las necesidades de la sociedad, que impulsa los trabajos de
investigación como respuesta de esas mismas demandas. La Ciencia, en general es un producto social y debe su espacio a la comunidad toda, que reclama
respuestas a interrogantes del diario vivir. A trabajar por futuros campos de acción sin perder integridad disciplinar.
Bibliografía
de referencia
–
Berdullas, M. (2010). Psicología de la Intervención en desastres y situaciones de emergencias. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de:
[Link]
Bermejo, F., Redondo, S., y Scabuzzo, F. (2018) Psicología del Deporte. En Manual de Innovación. Universidad Nacional de Córdoba.
Campillo, M et. al. (2004). ¿Qué pueden hacer los Psicólogos en una situación de desastre? Recuperado el 20 de Abril de 2019 de:
[Link]
Duarte, E. (2002). Los retos de la psicología en la actualidad, ¿una respuesta a la sociedad o un producto social? Recuperado el 20 de Abril de 2019 de:
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Garzarelli, J. (2010) Psicología del deporte. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
González, G., y Dantagnán, A. (2015). Psicología del tránsito: La agresión al Conducir. VII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología XXII
Jornadas de Investigación XI Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. Recuperado el
20 de Abril de 2019 de: [Link]
Jiménez, F. (1986). La Psicología Política. En Papeles del Psicólogo. Recuperado el 20 de Abril de 2019 de: [Link]
Montoso, L. y Carbonell, E. (1992). Efectos y reacciones psicológicas de los individuos y los grupos humanos ante las catástrofes. Manual de asistencia sanitaria en las
catástrofes. Madrid: Paidós
Groeger, S., & Rothengatter, J. (1999) Psicología del Deporte. Barcelona. Editorial Manantial
XI Jornadas Nacionales de Psicología del Tránsito. (2017). “Las Implicancias de la Salud Mental en los Siniestros Viales” Recuperado el 20 de Abril de 2019 de:
[Link]
de lectura obligatoria
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[Link]
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