Características
La medicina inca era mágica – religiosa. Las enfermedades eran castigo de
los dioses y efectos de la magia negra practicada por particulares.
Reconocían las causas naturales de algunas enfermedades, y en su
sentido hablamos del desarrollo de una forma de medicina empírica.
El desarrollo de la cirugía, bajo la concepción empírica de la medicina,
contempla la extracción de cuerpos extraños, amputaciones, trepanaciones,
uso de prótesis en extremidades amputadas. Utilizaban instrumentos
quirúrgicos metálicos y de piedras. Practicaban la cirugía con carácter
ornamental: la deformación craneal, y la perforación del tabique nasal. La
perforación de la oreja indicaba el inicio de la pubertad y era practicada por
el propio jefe inca. Para suturar empleaban hormigas, las cuales eran
decapitadas al morder y unir los bordes de la herida.
Los incas sufrieron de una diversa gama de enfermedades: parálisis de las
extremidades, enfermedades congénitas, epilepsia, diarreas, enfermedades
parasitarias, tuberculosis, sarna, pulmonía, etc.
Las trepanaciones empezaron a estudiarse con cráneos provenientes de
momias incas en 1865. Entre los incas eran practicadas con fines mágico –
religiosos para expulsar espíritus; pero también para aliviar los síntomas de
presión intracraneal. Por la regeneración del tejido óseo alrededor del
orificio de la trepanación se calculaba que la sobrevivencia era de un 50%.
Los incas prohibían los matrimonios entre inválidos, el incesto, la
homosexualidad, la prostitución, el adulterio y la embriaguez.
Diseñaron un calendario religioso que reflejaba la periodicidad de ciertas
enfermedades.
Para el diagnóstico de la enfermedad recurrían a rituales a divinativos y a la
confesión del enfermo. Empleaban augurios, bailes, masajes, succiones y
consumían hojas de coca. El sacerdote Ichuri luego de confesar al paciente
escupía sobre un manojo de hierbas y los arrojaba al río. El enfermo –
pecador se bañaba en el río. También con un cuyo (conejillo de indias)
frotaban el vientre del enfermo. Luego sacrificaban al animal y observaban
las vísceras.
Los huacas eran las fuerzas espirituales y el lugar sagrado. La citva
consistía en una ceremonia religiosa de carácter colectivo, realizada en.
Los guerreros iban hacia los cuatro puntos cardinales para pelear contra los
dioses de las enfermedades de manera simbólica. La ceremonia se iniciaba
con la salida de la luna. Sus gritos pretendían ahuyentar las enfermedades.
Con Sancú (papillas de maíz) pintaban sus caras. Luego se bañaban y
purificaba en el río.
El tratamiento de la enfermedad contemplaba el uso de sustancias
provenientes de todos los reinos: carne de vicuña en las infecciones,
sangre de cordero para los nervios, sangre de vicuña para la enfermedad
de las montañas, vísceras de conejillo de indias contra el reumatismo,
grasa de avestruz contra los tumores, pimienta en las enfermedades de los
pies y para limpiar los dientes, granadilla en las diarreas, sulfato cúprico
como cicatrizante, azufre con grasa de animales contra la sarna, arcilla en
la disentería, sulfuro de arsénico contra la leishmaniosis, resina de bálsamo
del Perú en las enfermedades de la piel, etc.
Los incas poseían un sistema de solidaridad social que permitía a los
enfermos recuperarse en trabajos relativamente poco forzados como de
vigilantes, tejedores, porteros, calculadores de quipo, etc.
En el imperio de Tahuantinsuyo existía un alto nivel de planificación urbana
que contemplaba la construcción de cementerios con reglas estrictas para
los enterramientos: 10 tumbas eran colocadas en una excavación de 8 a 16
metros.
Aportes
Para aliviar el dolor los médicos incas utilizaban la hoja de coca. Para tratar
la diuresis utilizaron el estigma del maíz. Para bajar las fiebres usaron la
quina. Para proteger las heridas prepararon bálsamos con resinas de
leguminosas. Para parar las hemorragias usaron la corteza hervida del
árbol de pimienta colocando emplastos sobre ellas, así como mandíbulas
de algunas especies de hormigas (satura natural de insectos).
Asombrosamente, los incas pudieron llevar a cabo transfusiones de sangre
y pequeñas amputaciones hasta complicadas cirugías del cerebro.
Los incas lograron tratar distintos tipos de enfermedades como trastornos
respiratorios, enfermedades del sistema inmunológico, gastrointestinales,
problemas oculares y hemorragias por heridas de guerra.
Los incas desarrollaron una cultura preventiva a base de alimentos
saludables, purgas y rituales religiosos que, según su concepción, evitaban
las enfermedades.
La paleopatología: El estudio de las momias (el inca y otros personajes del
imperio eran embalsamados al morir)
Antibióticos
Estas son algunas de las hojas y granos utilizados por los incas en su medicina:
Hoja de coca – Analgésico fuente de vitaminas A, B1, B2, B3, C y E que
también tiene propiedades digestivas. Ayuda a limpiar el hígado y prevenir la
osteoporosis. Para los incas era una hoja sagrada que era utilizada solo por la
élite y en las ceremonias religiosas de sanación.
Maca – Afrodisiaco, anabólico, revitalizante, reconstituyente, antidepresivo,
sedante y reforzador de fertilidad.
Uña de gato – Se emplean las hojas, corteza y raíz como anti cancerígeno,
para reducir los efectos de la radioterapia y quimioterapia, contra la artritis,
enfermedades venéreas, antiviral, mordedura de serpiente, sarampión,
antiinflamatorio y diurético.
Ortiga – Diurético, cauterizante y anti-anémico debido a la presencia de los
minerales, estos minerales se concentran en los pelos de la planta, por ello se
debe su acción irritante en la piel cuando es aplicada sobre el cuerpo.
Chanca de piedra – Para hacer infusiones contra la fiebre, dolencias del
hígado y los riñones.
Sangre de grado – Se utilizan la corteza, hojas y látex como desinfectante,
cicatrizante para traumatismos, heridas en la piel, hemorragias, ulcera
gástricas, etc.
Hercampuri – Se emplea como purgante, antidiabética, diurética y anti-
infecciosa; reguladora del metabolismo y para reducir la obesidad.
Quinua – Es un alimento nutritivo, además de una planta medicinal, posee
propiedades diuréticas, expectorantes y refrescantes. La semilla de esta hierba
con leche aumenta la leche de las paridas.
Paico – Hierba aromática usada como anti diarreico, antiinflamatorio,
digestivo, carminativo, etc.
Achiote – Se emplea en casos de inflamación prostática, infecciones urinarias,
en distintas afecciones al sistema urogenital y como regulador de la función
renal.
Estas son las enfermedades más comunes que trataron los incas:
Acromegalia.
La enfermedad de Basedow.
La enfermedad de Carrión (la p/verruga peruana).
La ceguera.
La parálisis.
Deformidades.
La lepra.
La uta.
La sífilis.
La leishmaniasis.
La blastomicosis.
El lupus.
Las hemorragias.
Anestesia:
Los incas carecían de escritura y sus crónicas poco dicen acerca de su cirugía y
nada de sus métodos para aliviar el dolor causado por ésta. Cabe la posibilidad de
que contaran con alguna forma de anestesia. Las plantas de que disponían y que
tenían efectos centrales incluyen, entre otras, el maíz (con el que preparaban de
diferentes maneras una bebida alcohólica, chicha) la Datura, el espingo, el tabaco,
el cactus de San Pedro y la coca. Los incas usaban la chicha para producir
inconsciencia en intervenciones quirúrgicas menores; y ya se usaba la chicha en
esas regiones en el siglo XIX, para llevar a cabo circuncisiones femeninas. La
Datura, el espingo, el tabaco y el cactus de San Pedro pueden producir un trance
profundo y, con toda probabilidad, anestesia. Hay evidencias de que se usaba la
Datura como anestésico completo o parcial. Los incas masticaban las hojas de
coca junto con cal y tragaban el zumo. Con ello lograban trabajar durante largas
horas sin comer ni beber. Los indios peruanos actuales afirman que la coca sólo
sirve para entumecer la boca, pero ya en el siglo XIX observaban que las hojas de
coca en las heridas aliviaban el dolor. Cabe conjeturar que los incas se valieron de
la chicha, probablemente en combinación con algún otro estupefaciente, para
conseguir la anestesia completa o parcial necesaria para su cirugía. Una cocción
de las hojas de coca puede que haya sido empleada para conseguir la anestesia
tópica.