CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA LIMA - Sistema de
Notificaciones Electronicas SINOE
EDIF ANSELMO BARRETO LEON,
Escribano:RAMOS CEVALLOS Gledy Julia FAU 20159981216 soft
Fecha: 10/06/2022 09:10:19,Razón: NOTIFICACIÓN
JUDICIAL,[Link]: LIMA / LIMA,FIRMA DIGITAL
PODER JUDICIAL DEL PERU 10/06/2022 09:10:16
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA CEDULA ELECTRONICA Pag 1 de 1
LIMA
Número de Digitalización
Edif Anselmo Barreto Leon
0000142404-2022-ANX-SP-PE
Av Abancay cuadra 5 S/N
*420220366652019084591801437000*
420220366652019084591801437000261
NOTIFICACION N° 36665-2022-SP-PE
EXPEDIENTE 08459-2019-0-1801-JR-PE-09 SALA 10° SALA PENAL LIQUIDADORA - SEDE ANSELMO BARRE
RELATOR TORRES MEGO OSCAR NIKOLAI SECRETARIO DE SALA QUISPE TERAN, ELMER
QUERELLADO : UGAZ CRUZ, PAOLA MARGOT
QUERELLANTE : REVOREDO ROJAS, LUCIANO MARTIN
DESTINATARIO UGAZ CRUZ PAOLA MARGOT
DIRECCION : Dirección Electrónica - N° 61573
Se adjunta Resolución 8459-2019 de fecha 18/05/2022 a Fjs : 18
ANEXANDO LO SIGUIENTE:
18-05-22.- VISTOS....
10 DE JUNIO DE 2022
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA LIMA - Sistema de
Notificaciones Electronicas SINOE
EDIF ANSELMO BARRETO LEON,
Vocal:BAHAMONDES HERNANDEZ YESICA LOURDES /Servicio Digital
- Poder Judicial del Perú
Fecha: 04/06/2022 12:19:48,Razón: RESOLUCIÓN JUDICIAL,[Link]:
LIMA / LIMA,FIRMA DIGITAL
<
Corte Superior de Justicia de Lima
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA
LIMA - Sistema de Notificaciones DECIMA SALA PENAL LIQUIDADORA
Electronicas SINOE
EDIF ANSELMO BARRETO LEON,
Vocal:PADILLA ROJAS Pedro
Fernando FAU 20159981216 soft S.S PADILLA ROJAS
Fecha: 06/06/2022 08:57:01,Razón:
RESOLUCIÓN
JUDICIAL,[Link]: LIMA /
BAHAMONDES HERNANDEZ
LIMA,FIRMA DIGITAL
AHOMED CHAVEZ
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA
LIMA - Sistema de Notificaciones EXP. N° 8459-2019
Electronicas SINOE
EDIF ANSELMO BARRETO LEON, Lima, dieciocho de mayo del dos mil veintidós. –
Vocal:AHOMED CHAVEZ OMAR
ABRAHAM /Servicio Digital - Poder
Judicial del Perú
Fecha: 07/06/2022 10:19:12,Razón: VISTOS: Puestos los actuados en Despacho para
RESOLUCIÓN
JUDICIAL,[Link]: LIMA /
LIMA,FIRMA DIGITAL
resolver, interviniendo como Magistrado Ponente el Juez Superior AHOMED
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA
CHAVEZ, y
LIMA - Sistema de Notificaciones
Electronicas SINOE
CONSIDERANDO:
EDIF ANSELMO BARRETO LEON,
Relator:TORRES MEGO OSCAR
NIKOLAI /Servicio Digital - Poder
Judicial del Perú 1. MATERIA DEL RECURSO IMPUGNATORIO:
Fecha: 07/06/2022 12:05:55,Razón:
RESOLUCIÓN
JUDICIAL,[Link]: LIMA /
LIMA,FIRMA DIGITAL Es materia de pronunciamiento la apelación interpuesta por Luciano Martin
Revoredo Rojas, en contra de la sentencia de fecha 25 de enero del año 2022,
obrante a fojas 382/398, que CONDENA a ABSOLVIENDO a PAOLA MARGOT
UGAZ CRUZ, como autora de delito Contra el Honor – Difamación Agravada,
en agravio de LUCIANO MARTÍN REVOREDO ROJAS (Director del portal web
“La Abeja”).
2. IMPUTACIÓN FÁCTICA
Conforme la querella obrante a fojas 01 y siguientes, el querellante señala los
siguientes hechos:
• Que en el programa denominado ”En voz alta”, dirigido por la
periodista Rosa María Palacios, transmitido por RTV La República,
publicado en la plataforma de [Link] con fecha 18 de junio del
2019, la querellada Paola Margot Ugaz Cruz brindó la siguiente
declaración: “Paola Ugaz: La semana pasada, en el Portal La Abeja, que es un portal
difamatorio contra Pedro Salinas y contra mí, me entero que me han abierto una demanda
en Piura y en este caso es más lisérgico para usar una palabra digamos que describe esta
situación en la cual cuando yo fui a Piura a testificar en el caso de Pedro Salinas que está
cerrado, yo dije que yo no era la productora de Al Jazeera y sobre esa declaración donde
1
estuvo el abogado Percy García Cavero, este grabando la sesión, sobre esa declaración me
han hecho una demanda de falsedad, quien me la hace Alberto Gómez De La Torre; Rosa
María Palacios: ¿Quién es?; Paola Ugaz: Un funcionario de una empresa del Sodalicio de
Inmobiliaria Miraflores, todo esto digamos, estoy adivinándolo en el sentido de que cuando
me llega la notificación un día después de que sale en el portal difamatorio de La Abeja,
recién ahí me entero que me están llamando, hoy día me estaban citando obligatoriamente
a ir a Piura a declarar (…)”;
• Con fecha 27 de abril del 2019, se publicó en la página web del Diario
La República, un reportaje redactado por la ciudadana Maritza
Espinoza, en la que la querellada manifestó lo siguiente: “Siento que el
Sodalicio, para difamarnos o responder a esta demanda, ya no podía utilizar así prensa, un
medio del Sodalicio sino este portal (La Abeja) y una red de tuiteros. Las denuncias que nos
hacían eran claramente difamatorias y no solo mentiras. Si tú entras, vas a ver que usan
fotos photoshopeadas de nosotros. Nos dicen feos, gordos, brutos y que tenemos un plan
contra la Iglesia Católica. (…) Exactamente. Además, aquí ¿A quién vamos a demandar? ¿A
Luciano Revoredo? Es el Director y ha estado vinculado al Sodalicio en los 80s. Me dice fea,
bruta, tonta…Porque claro, las mujeres siempre tenemos que ser feas, brutas y tontas”;
• De igual manera, en un programa conducido por la periodista Juliana
Oxenford en Radio Exitosa, la querellada señaló públicamente lo
siguiente: “Paola Ugaz: (…) yo me entero de esta demanda porque hay un lugar donde
nos difaman todo el tiempo que se llama La [Link], donde aparece y dice han demandado
a Paola Ugaz en Piura, nuevamente, no me entero por la vía legal (…); Juliana Oxenford: ¿No
te notificaron?; Paola Ugaz: Ósea me notificaron después de haber leído la nota en La Abeja.
¿No te parece una maravilla?; Juliana Oxenford: Claro, cómo saben los de La Abeja que,
efectivamente, estás inmersa en un nuevo problema y a ti que eres la principal involucrada
no te avisan; Paola Ugaz: Exactamente, entonces igual como a ti te ha pasado mil veces y
desgraciadamente nos está pasando a las periodistas mujeres, hay una campaña en redes
difamatoria contra las periodistas, sobre todo porque en las periodistas hay como una
suerte de no sé hay como un ánimo (…) mucho machismo”;
Que, con fecha 08 de julio del 2019, el querellante le solicita a la
querellada que se rectifique de lo que ha venido sosteniendo
públicamente respecto a su persona o en todo caso que demuestre la
veracidad de sus afirmaciones, sin embargo, hasta la fecha ha hecho caso
omiso de lo solicitado, considerando la parte querellante que con las
declaraciones vertidas por la querellada ha lesionado su derecho al honor,
2
pues afirmó de manera ilegal que el portal web La Abeja, dirigido por su
persona, está siendo utilizado por el Sodalicio para difamarla y que incluso
habría llegado a injuriarla, es decir, a lesionar su honor al proferirle
calificativos como “fea, bruta y tonta”, y todo ello por su condición de
mujer, deslizando ante un medio masivo de difusión que el querellante es
una persona “machista”, que ejerce violencia de género en contra de las
mujeres por su condición de tal; todas ellas afirmaciones absolutamente
falsas
3. IMPUTACIÓN JURÍDICA
El ámbito de la tipicidad o calificación jurídico penal, se determina en relación
a los hechos objeto de la causa y las circunstancia que rodean al hecho
punible, en ese sentido la calificación jurídica es por la supuesta comisión del
delito Difamación1, que consiste en la atribución de una conducta que sea
idónea para lesionar el honor o reputación de cualquier persona, siendo
requisito que la noticia se realice ante varias personas, reunidas o separadas,
pues, la intención del agente al ofender es que la cualidad imputada se
divulgue; asimismo, se debe tener presente que nuestra jurisprudencia exige
de manera prácticamente unánime, la presencia de un animus difamandi.
Acorde a ello, la tipicidad subjetiva de este delito seria conformado no solo
por el hecho de que el sujeto haya actuado dolosamente, esto es, con
conocimiento y voluntad de que su comportamiento perturba el honor y/o
reputación en cuanto bienes jurídicos protegidos, sino que, tiene que haberlo
hecho con un ánimo especifico.
El artículo segundo, inciso sétimo de la Constitución Política del Perú, señala
que “toda persona tiene derecho al honor y a la buena reputación”, siendo el
1
Artículo 132.- Difamación
El que, ante varias personas, reunidas o separadas, pero de manera que pueda difundirse la noticia, atribuye a
una persona, un hecho, una cualidad o una conducta que pueda perjudicar su honor o reputación, será
reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con treinta a ciento veinte días-multa.
Si la difamación se refiere al hecho previsto en el artículo 131º, la pena será privativa de libertad no menor de
uno ni mayor de dos años y con noventa a ciento veinte días-multa.
Si el delito se comete por medio de libro, la prensa u otro medio de comunicación social, la pena será
privativa de libertad no menor de uno ni mayor de tres años, y de ciento veinte a trescientos
sesenticinco días-multa.
3
honor un concepto jurídico ciertamente indeterminado y variable, cuya
delimitación depende de las normas, valores e ideas sociales vigentes en cada
momento histórico, pero que en todo caso, desde una perspectiva objetiva,
aluden a la suma de cualidades que se atribuyen a la persona y que son
necesarias para el cumplimiento de los roles específicos que se le
encomiendan, este bien jurídico constituye un derecho fundamental que
protege la constitución, y que se deriva de la dignidad de la persona –
constituye la esencia misma del honor y determina su contenido-, en cuya
virtud los ataques al honor son ataques inmediatos a la dignidad de la
persona2. Dada la ubicación que tiene dicho bien jurídico dentro de la Carta
Política, es evidente que su consideración es de un derecho fundamental en
la medida que el honor consiste en el conjunto de relaciones de
reconocimiento que se derivan de la dignidad y del libre desarrollo de la
personalidad. Defrauda las concretas expectativas de reconocimiento que
emanan de estas relaciones constituye un comportamiento lesivo para el
honor; el cual está estrechamente vinculado con la dignidad de la persona,
derecho consagrado en el artículo primero de la Carta Magna; su objeto es
proteger a su titular contra el escarnecimiento o la humillación, ante sí o ante
los demás; siendo que la difamación se perpetra por la divulgación de juicios
ofensivos, delictuosos o inmorales ante varias personas reunidas o separadas
de forma tal que la noticia pueda difundirse. Se distinguen tres elementos: a)
la imputación de un hecho, cualidad o conducta que pueda perjudicar el
honor o reputación de una persona, b) la difusión o publicidad de la
imputación, y c) el animus difamandi o dolo consistente en la conciencia y
voluntad de lesionar el honor, mediante la propagación de la noticia3.
4. FUNDAMENTOS DEL MAGISTRADO EN PRIMERA INSTANCIA
2
Corte Suprema De Justicia De La República, Pleno Jurisdiccional De Las Sales Penales Permanente y Transitorias Acuerdo
Plenario N° 3-2006/Cj-116.
3
Código Penal en su jurisprudencia, Sentencias vinculadas con los artículos y figuras jurídicas del
Código Penal. dialogo con la jurisprudencia Pág. 235.
4
El Aquo ha señalado que el derecho al honor y la buena reputación se
encuentra consagrado en el inciso 7 del artículo 2° de la Constitución Política
del Perú, que prevé “Toda persona tiene derecho: (…) Al honor y la buena reputación, a la
intimidad personal y familiar, así como a la voz y a la imagen propias”, por lo cual, dada su
ubicación en nuestra norma constitucional, se considera al honor como un
derecho fundamental; sin embargo, existe otro derecho reconocido por la
Carta Magna, de igual importancia, como es el derecho a la libertad de
expresión, contemplado en el inciso 4 del artículo 2°, que dice: “Toda persona
tiene derecho: (…) A las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento
mediante la palabra oral o escrita o a la imagen, por cualquier medio de comunicación social, sin
previa autorización ni censura ni impedimento alguno, bajo responsabilidades de ley”,
considerado este derecho humano internacional fundamental, inalienable y
componente básico de la sociedad civil basada en los principios
democráticos, asimismo, protegido por los tratados internacionales
ratificados por el Estado, que forman parte del ordenamiento jurídico interno
vigente en nuestro país, como es lo previsto en el artículo IV de la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, que a la letra dice: “toda
persona tiene el derecho a la libertad de investigación, opinión, expresión y difusión del pensamiento
por cualquier medio”; del mismo modo, el artículo 13° de la Convención
Americana de Derechos Humanos – Pacto de San José, establece que “Toda
persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la
libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de
fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro
procedimiento de su elección”; no obstante, señala que se debe diferenciar la
libertad de expresión de la libertad de información, conforme lo señala el
Tribunal Constitucional en el fundamento Noveno de la sentencia recaída en
el Expediente N.º 905-2001-AA/TC, del catorce de agosto de dos mil dos, en
el cual establece que: “(…) Aun cuando históricamente la libertad de información haya surgido
en el seno de la libertad de expresión, y a veces sea difícil diferenciar la una de la otra, el referido
inciso 4) del artículo 2 de la Constitución las ha reconocido de manera independiente, esto es, como
dos derechos distintos y, por tanto, cada uno con un objeto de protección distinto. Mientras que
la libertad de expresión garantiza que las personas (individual o colectivamente consideradas)
puedan trasmitir y difundir libremente sus ideas, pensamientos, juicios de valor u opiniones,
5
la “libertad de información”, en cambio, garantiza un complejo haz de libertades,
que, conforme enuncia el artículo 13 de la Convención Americana de
Derechos Humanos, comprende las libertades de buscar, recibir y difundir
informaciones de toda índole verazmente. Así, mientras que con la libertad
de expresión se garantiza la difusión del pensamiento, la opinión o los juicios
de valor que cualquier persona pueda emitir, la libertad de
información garantiza el acceso, la búsqueda y la difusión de hechos
noticiosos o, en otros términos, la información veraz. Por su propia
naturaleza, los juicios de valor, las opiniones, los pensamientos o las ideas
que cada persona pueda tener son de naturaleza estrictamente subjetivas y,
por tanto, no pueden ser sometidos a un test de veracidad; a diferencia de lo
que sucede con los hechos noticiosos, que, por su misma naturaleza de datos
objetivos y contrastables, sí lo pueden ser, debiendo señalarse entonces que
el derecho a la libre expresión, es un derecho esencialmente democrático, el
cual debe primar en todo estado donde se respeten los derechos
fundamentales; entonces, al haber la denunciada Paola Ugaz Cruz emitido
opiniones o juicios de valor sobre la persona de Luciano Revoredo Rojas y
sobre el portal web que dirige, señala que se encuentran ante un conflicto
entre el derecho a la libertad de expresión de la querellada y el derecho al
honor del querellante, debiendo tenerse presente que en los delitos contra el
honor, a efectos de solucionar este tipo de problemas, se establece que
ambos derechos gozan de igual rango constitucional, por lo que ninguno
tiene carácter absoluto respecto del otro; en este contexto, corresponde
realizar la ponderación respectiva de acuerdo al párrafo ocho del Acuerdo
Plenario N° 3-2006/CJ-116, de fecha trece de octubre del dos mil seis, que
constituye precedente vinculante, y que a la letra dice: “La solución del conflicto
pasa por la formulación de un juicio ponderativo que tenga en cuenta las circunstancias de cada caso
en particular y permita determinar que la conducta atentatoria contra el honor está justificada por
ampararse en el ejercicio de las libertades de expresión o de información (…)”; en consecuencia,
indica que para analizar el caso en particular, resulta importante establecer el
contexto en el cual la querellada Paola Ugaz realizó estas declaraciones, a fin
6
de determinar si las expresiones fueron emitidas como insinuaciones
insidiosas y con animus doloso para afectar el honor del querellante; siendo
así advierte de las instrumentales presentadas por el denunciante, que las
entrevistas en las cuales la querellada emitió las declaraciones
presuntamente difamatorias, corresponden al año 2019; sin embargo,
mediante escritos de fecha 19 de setiembre del 2020, la parte denunciada
presenta, editoriales del portal electrónico “La Abeja”, del cual el querellante
es Director, titulados: en el año dos mil dieciocho: “Paola Ugaz el rostro de la
difamación y la mentira” (14 de diciembre del 2018), en donde, entre otros, señala
que la querellada es una mentirosa y manipuladora sin vergüenza; en el año
dos mil diecinueve: “Paola Ugaz y la ética periodística” (cuatro de abril del dos mil
diecinueve); “Otra perla de Paola Ugaz” (ocho de abril del dos mil diecinueve), en
el cual refiere, entre otros, que la querellada difama a Monseñor Eguren en
distintos espacios; “Paola Ugaz: la tuitera de la corrupción” (catorce de mayo del dos
mil diecinueve), en el cual señala que la querellada miente abierta y
descaradamente, además que ella y Pedro Salinas son difamadores, y que
Paola Ugaz se ha puesto al servicio de la corrupción; “La doble moral de Pedro
Salinas y Paola Ugaz” (veinte de mayo del dos mil diecinueve), en el cual se
afirma, entre otros, que Ugaz se sitúa en el célebre IDL, con todo lo que eso
significa; “Mitad corruptos, mitad encubridores” (veintisiete de mayo del dos mil
diecinueve), en el cual se señala que la querellada es socia de Susana Villarán
y que “se tienen indicios verosímiles y también evidencias contundentes de un comportamiento
poco profesional y reñido con la ética por parte de Ugaz. Estamos frente a una suerte de “red” de
personas que se han asociado para cometer actos ilícitos”; “El falso testimonio de Paola Ugaz”
(doce de junio del dos mil diecinueve), donde señala que la querellada le
mintió a un Juez en el marco de un proceso judicial; “Paola Ugaz: seis preguntas y
una advertencia” (diecinueve de junio del dos mil diecinueve); “Paola Ugaz: entre
la difamación y el perjurio” (ocho de julio del dos mil diecinueve); “Paola Ugaz,
Al Jazeera y la difamación” (dieciséis de julio del dos mil diecinueve), en el cual
refiere, entre otros, que la cuestionada periodista por sus vínculos con la
corrupción de Susana Villarán evade su responsabilidad; “Paola Ugaz en el laberinto
7
de sus mentiras” (diecisiete de agosto del dos mil diecinueve), en el cual señala
que la querellada está construyendo la imagen de una “persona que cree que está
más allá de las reglas establecidas y que puede actuar a su antojo y criterio”; “El faenón de Campoy
y Paola Ugaz” (dos de setiembre del dos mil diecinueve), en el cual se hace
referencia a que la periodista Ugaz da muestra de su poco riguroso ejercicio
de la profesión, dirigiendo una maquinaria mediática para encubrir actos
poco transparentes, por lo que debe enfrentar una denuncia por actos de
corrupción, que no se distingue de otros casos en los que ha dado muestras
del mismo talante; de todo ello, advertimos que las declaraciones brindadas
por la querellada Paola Ugaz fueron una respuesta posterior a las
publicaciones realizadas en el portal web “La Abeja”, en el cual la tildan de
mentirosa, manipuladora, sin vergüenza, difamadora al servicio de la
corrupción, señalando que su comportamiento es poco profesional y
contrario a la ética, entre otros; publicaciones que han continuado
emitiéndose en el portal web del querellante, incluso después de la
interposición de la presente querella (once de setiembre del dos mil
diecinueve), conforme se aprecia de las instrumentales que se anexan a los
escritos de fecha diecinueve de setiembre del dos mil veinte, como son: la
editorial de fecha dieciséis de setiembre del dos mil diecinueve, titulada “He
querellado a Paola Ugaz”; y, en el año dos mil veinte: “La verdad sobre la difamadora Paola
Ugaz”, “La árabe Paola Ugaz”, “La soledad de Susana Villarán”, “Susana Villarán y sus
“comadres”: ¿una organización criminal?, “Se revelan tentáculos de corrupción en torno a Susana
Villarán”, “¿Por qué no incluyen a Paola Ugaz en la investigación de “las chalinas verdes”?, “Último
minuto: denuncian a Pedro Salinas y Paola Ugaz en el caso Villarán”, “Paola Ugaz el lavado de
activos”, “Congresista Belaunde ¿tiene algo que decir?, “La izquierda impúdica”, “Paola Ugaz: la
primera reacción ante un destape es la negación, esconderse, hablar de un complot…”; asimismo,
señala que en el año dos mil veinte, se advierte que en la cuenta personal de
Twitter del querellante @Luciano Revoredo, se publicaron tweets y se re
twittearon reportajes realizados o tweets contra la querellada, habiendo
titulado los mismo como: “Paola Ugaz de jefa de trolles a jefa de Pitufos”, “Se va cerrando
el círculo entorno a los corruptos que rodearon a Susana Villarán. Actividades de Paola Ugaz al
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descubierto, lo venimos diciendo hace tiempo”, “La señora Pañal en problemas”, “Ugaz a Prisión”;
esta serie de publicaciones del querellante, se condice con lo alegado por la
querellada en la audiencia de presentación de cargos, en la cual afirmó que:
“(…) el portal La Abeja ha sido utilizado y continúa siendo utilizado para mancillar mi honra, mi
prestigio como periodista, me llaman en ese portal mentirosa, manipuladora, sínica, cuestiona mi
capacidad como periodista, lo cual también hace el querellante a través de su red social (…) quiero
dejar claro que el autor de actos difamatorios es la persona de Luciano Revoredo y no al revés, y a
través de su portal La Abeja y de sus redes sociales busca mancillar mi honra, fomentar un acoso
misógino y poniendo en riesgo la vida y la integridad de mis hijos menores de edad(…)”; aunado a
lo expuesto por el testigo Pedro Salinas Chacaltana, quien refiere en su
declaración testimonial de fojas 235/243, que en el mes de agosto del año
2018, el querellante Luciano Revoredo comenzó una campaña de
desprestigio en su contra y contra la querellada Paola Ugaz con los términos
más despectivos y difamatorios, entre las publicaciones realizadas señala la
del veinte de mayo del dos mil diecinueve, titulada “La doble moral de Pedro Salinas
y Paola Ugaz”, y el veintisiete del mismo mes y año, la publicación “Mitad
corruptos, mitad encubridores”, afirmando que quien comenzó el ataque fue el
querellante y que Paola Ugaz, está padeciendo una injusticia enorme;
asimismo, con la declaración testimonial de la periodista Rosa María Palacios
Mc Bride, obrante a fojas 330/330, quien señala que Paola Ugaz fue a la
entrevista por invitación suya, indicando que desde que Pedro Salinas y la
querellada publicaron el libro “Mitad Monjes, Mitad Soldados”, en el año dos
mil quince, han tenido que soportar un acoso constante, y ante el anuncio de
una segunda investigación sobre el origen y financiamiento del Sodalicio, se
han presentado en su contra diversas acciones judiciales, y, además, en el
plano personal se ha publicado información que atañe a la tranquilidad y
seguridad de sus familias, agregando que si Paola Ugaz llamó “portal
difamatorio” a La Abeja, solo utilizó un término que se ajusta a la verdad,
porque ella es permanentemente difamada en ese portal, aún más ella ha
podido presentar acciones en vía judicial por la difamación sufrida, pues
desde hace mucho tiempo se dedican a señalarla con adjetivos denigrantes;
9
de igual manera, con la declaración testimonial de María Juliana Oxenford
Tuja, obrante a fojas 334/338, quien refiere que al enterarse por la
productora que Paola Ugaz había sido nuevamente denunciada por el señor
Revoredo, Director del portal “La Abeja”, decide entrevistarla, porque en este
portal le venían haciendo la vida imposible con un ataque constante y
sistemático, incluso, podría existir una cuota de misoginia por ser ella mujer,
agregando que ha leído varias publicaciones del referido portal y considera
que el tono que se utiliza no es el que corresponde a una plataforma seria,
periodísticamente hablando, porque hay formas de comunicar, lo cual
también ha ocurrido en el caso puntual de Paola Ugaz; en este orden de
ideas, se debe proseguir con lo establecido en el precedente vinculante
señalado en el párrafo trece del Acuerdo Plenario N° 3-2006/CJ-116, respecto
a la ponderación que se ha de realizar cuando se está ante el ejercicio de la
libertad de expresión u opinión, que a la letra dice: “(…)Como es evidente, las
opiniones y los juicios de valor –que comprende la crítica a la conducta de otro- son imposibles de
probar [el Tribunal Constitucional ha dejado expuesto que, por su propia naturaleza, los juicios de
valor, las opiniones, los pensamientos o las ideas que cada persona pueda tener son de naturaleza
estrictamente subjetivas y, por tanto, no pueden ser sometidos a un test de veracidad, Sentencia del
Tribunal Constitucional número 0905-2001-AA/TC, del 14.8.2002]. Por tanto, el elemento ponderativo
que corresponde está vinculado al principio de proporcionalidad, en cuya virtud el análisis está
centrado en determinar el interés público de las frases cuestionadas –deben desbordar la esfera
privada de las personas, única posibilidad que permite advertir la necesidad y relevancia para lo que
constituye el interés público de la opinión- y la presencia o no de expresiones indudablemente
ultrajantes u ofensivas, que denotan que están desprovistas de fundamento y o formuladas de mala
fe –sin relación con las ideas u opiniones que se expongan y, por tanto, innecesarias a ese propósito,
a la que por cierto son ajenas expresiones duras o desabridas y que puedan molestar, inquietar o
disgustar a quien se dirige”, quedando claro entonces que cuando se enfrentan el
derecho al honor y la libertad de expresión, se origina una colisión de bienes
jurídicos, siendo inevitable que se tenga que optar por la primacía de uno de
ellos, de acuerdo a las circunstancias de cada caso en concreto; en
consecuencia considera que de las instrumentales obrantes en autos y de las
diligencias actuadas a nivel judicial, se colige que si bien la querellada Paola
Ugaz Cruz utilizó las expresiones líneas arriba mencionadas sobre el
10
querellante y el portal web que dirige, sin embargo, al contextualizar estas
afirmaciones, advierte que las mismas se realizaron en respuesta a las
diversas publicaciones propaladas por el portal web del querellante Luciano
Revoredo Rojas, no siendo posible amparar el derecho al honor de este
último por las expresiones emitidas por la querellada, cuando resulta
evidente que él mismo mediante el portal web “La Abeja”, se ha referido a su
contraparte con calificativos similares a los que denuncia afectan su honor, lo
cual ocurrió tanto previa como posteriormente a la interposición de la
presenta querella; aún más, dada la naturaleza del delito imputado, que tiene
como bien jurídico protegido el honor de la persona humana y como lo es en
los delitos de difamación se precisa del elemento fundamental que en la
doctrina penal se denomina «animus difamandi» por parte del encausado,
esto es que tenga la voluntad específica de lesionar el honor de la parte
agraviada, conforme se ha señalado en la Ejecutoria Suprema en el R.N 3301-
2008, del 18 de marzo del 2010, que en su séptimo considerando dice: “(…) el
delito de difamación es un delito de conducta o actividad y exige del sujeto activo la intención o
ánimo de difamar o lesionar el honor o la reputación de una persona; es decir, tiene como elementos
objetivos y subjetivos: a) atribuir a una persona un hecho, cualidad o conducta que perjudique su
honor o reputación; b) la posibilidad de difusión y publicidad de las imputaciones; y el “animus
difamandi” como elemento de tendencia interna que implica la especial intención de dañar el honor
(…)”; lo cual no se aprecia en el caso que nos avoca, pues la querellada emitió
las expresiones denunciadas no con la finalidad de lesionar el honor del
querellante, por el contrario, las expresó como respuesta a la afectación de
su propio honor y como un intento de salvaguardar el mismo, asimismo,
haciendo uso de su derecho a la libertad de expresión, el cual se debe
ejercer respetando los derechos o la reputación de los demás, teniendo que
si bien el querellante exige que se respete su derecho al honor, sin embargo,
esto también exige de su parte un deber de respeto al mismo derecho de su
contraparte, lo cual no ha ocurrido conforme se ha narrado líneas arriba,
pues se trata de un intercambio de epítetos entre ambas partes, incluso, las
publicaciones del querellante son anteriores a las declaraciones de la
querellada, donde la tilda de “difamadora y mentirosa”, entre otros; por lo
11
que, finalmente, en el caso que nos avoca a criterio del juzgador no
concurren los presupuestos del tipo penal que se instruye, por la carencia del
elemento subjetivo del tipo denominado “dolo” en la conducta de la
imputada, razón por la cual no es merecedora del reproche en el ámbito
penal y debe absolverse la presente causa, tanto más si conforme se
desprende de los criterios antes esbozados, para la configuración de delito
sub materia, deben concurrir tanto los elementos objetivos como subjetivos
del tipo penal, emergiendo que si uno de ellos no se manifiesta la conducta
delictiva imputada resulta atípica; sin perjuicio de lo antes expuesto, y a fin
de asegurar el respeto a la dignidad de las personas, que constituye el pilar
básico sobre el cual se fundamenta todo ordenamiento social, y asimismo,
asegurar una convivencia social pacífica, se exhorta a las partes del proceso a
que se abstengan de emitir por cualquier medio ofensas, o frases injuriantes
o difamantes, epítetos o adjetivos calificativos que dañen el honor de su
contraparte, aún más dada la profesión de periodista que ejercen tanto el
querellante como la querellada, pues en el contexto del ejercicio de dicha
profesión, la libre expresión es amparada constitucionalmente, derecho que
como se ha dicho no es absoluto ni mucho menos ilimitado.
5. FUNDAMENTOS DEL RECURSO DE APELACIÓN INTERPUESTO POR EL
QUERELLANTE
A fojas 403 el recurrente expresa lo siguientes agravios:
• Que, es falso que a la querellada le haya dicho “fea Bruta y tonta” por
su condición de mujer, deslizando ante un medio masivo de difusión
que el querellante es una persona “machista”.
• Que, el Aquo erróneamente advierte que las declaraciones brindadas
por la querellada fueron una respuesta posterior a las publicaciones
realizadas en el portal Web “La Abeja”.
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• Que ha considerado de manera errónea que las declaraciones
testimoniales de Pedro Salina, Rosa María Palacios y Juliana Oxenford
respaldan el dicho de la querellada.
• Que, el Aquo ha reconocido que los hechos materia de la querella se
encuentra previsto y sancionado en el artículo 132 del Código Penal,
que se ha cumplido con establecer la tipicidad objetiva de la conducta
del sujeto activo, sin embargo de manera errónea que no concurre el
elemento subjetivo del tipo penal justificando el accionar de la
querellada indicando que lo hizo por defenderse de los reiterados
ataques en el portal “La Abeja”, como respuesta a la afectación a su
propio honor y como un intento de salvaguardar el mismo.
• Que, lo que no ha tomado en cuenta el Aquo es que en el mencionado
portal es de acceso público y cualquiera puede dejar comentarios o
mensajes directos, lo cual no significa que ha sido su persona quien ha
difundido esos mensajes que hace referencia el Aquo.
• Que, se ha demostrado que la querellada ha tenido el propósito y la
finalidad de realizar el elemento objetivo del tipo penal, asimismo se
cumple con la tipicidad subjetiva ya que la querellada sabía de la
atribución de dichos hechos, cualidades y conductas que pretendía
realizar era ultrajante para el honor del recurrente, pero
voluntariamente decide divulgarlo en las entrevistas mencionadas,
conocía de la peligrosidad de la conducta que iba a realizar y que
perjudicaría el honor del recurrente, sin embargo deliberadamente
realizó dichas expresiones ante medios masivos de difusión.
• Que, no es de recibo sostener que las atribuciones realizadas fueron
como respuesta a la afectación de su propio honor y como un intento
de salvaguardar el mismo por lo que no habría dolo, puesto que se
estaría aceptando que nunca persona cometa el delito de difamación
en perjuicio de otra persona, si es que previamente esta última lo ha
cometido en perjuicio de la primera, señalando que el animus
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retorquendi no relega el animus injuriandi conforme el Recurso de
Nulidad N° 3919-2009 emitida por la Corte Suprema.
6. ANÁLISIS DEL SUPERIOR COLEGIADO
PRIMERO. – Que, el ámbito de la tipicidad o calificación jurídico penal, se
determina en relación a los hechos objeto de la causa y las circunstancia que
rodean al hecho punible, en ese sentido la calificación jurídica es por la
supuesta comisión del delito Difamación4, que consiste en la atribución de
una conducta que sea idónea para lesionar el honor o reputación de
cualquier persona, siendo requisito que la noticia se realice ante varias
personas, reunidas o separadas, pues, la intención del agente al ofender es
que la cualidad imputada se divulgue; asimismo, se debe tener presente que
nuestra jurisprudencia exige de manera prácticamente unánime, la presencia
de un animus difamandi. Acorde a ello, la tipicidad subjetiva de este delito
seria conformado no solo por el hecho de que el sujeto haya actuado
dolosamente, esto es, con conocimiento y voluntad de que su
comportamiento perturba el honor y/o reputación en cuanto bienes jurídicos
protegidos, sino que, tiene que haberlo hecho con un ánimo especifico.
Tratándose de una difamación agravada cometida a través de un medio de
comunicación, la prueba requerida para crear certeza respecto a la
responsabilidad penal de la querellada, versará sobre los siguientes puntos:
- La atribución a una persona de un hecho, una cualidad o una conducta
que pueda perjudicar su honor o reputación, es decir la existencia de
afirmaciones o comentarios difamatorios.
4
Artículo 132.- Difamación
El que, ante varias personas, reunidas o separadas, pero de manera que pueda difundirse la noticia, atribuye a
una persona, un hecho, una cualidad o una conducta que pueda perjudicar su honor o reputación, será
reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con treinta a ciento veinte días-multa.
Si la difamación se refiere al hecho previsto en el artículo 131º, la pena será privativa de libertad no menor de
uno ni mayor de dos años y con noventa a ciento veinte días-multa.
Si el delito se comete por medio de libro, la prensa u otro medio de comunicación social, la pena será
privativa de libertad no menor de uno ni mayor de tres años, y de ciento veinte a trescientos
sesenticinco días-multa.
14
- La identificación plena del querellado como el agente difamante, es
decir como el autor de las afirmaciones o comentarios difamatorios.
- La determinación inequívoca del medio de comunicación social
específico empleado por el agente para la comisión del delito.
- La forma y demás circunstancias en que se efectuó la difusión de las
afirmaciones difamantes, a través del medio de comunicación social,
en especial, la fecha exacta en que tuvo lugar.
- El dolo de dañar el honor y la reputación del querellante5
SEGUNDO: En el presente caso, se ha emitido sentencia absolutoria, bajo el
fundamento principal de que las frases proferidas por la querellada, son
respuesta a ataques que sufrió primero la misma; y en tal sentido no se
presentaría el elemento subjetivo del dolo.
TERCERO: Por su parte el querellante refiere como uno de sus agravios, que
no se puede justificar la conducta de la querellada, por un supuesto ataque
que tuvo primero esta de parte del querellante en la página Web “La abeja”,
puesto que el llamado animus retorquendi no excluye el animus difamandi, y
que en el presente caso se cumplen tanto los elementos objetivos como el
subjetivo del tipo penal.
CUARTO: Sin embargo, antes de ingresar a dicho análisis, es decir si se
presenta alguna causa de justificación, como sería la legítima defensa,
debemos partir por determinar si se presentan o no los elementos objetivos
de la tipicidad; de superar estos, se deberá analizar si se da la existencia del
elemento subjetivo: dolo. Y una vez determinada la concurrencia de ambos
(elementos objetivos y subjetivo), corresponderá analizar si se presenta
alguna causa de justificación, es decir se pasará al análisis de la antijuridicidad
de la conducta.
5
RN 693-2017-Lima (Fundamento tercero)
15
QUINTO: Por tanto, de acuerdo a lo expresado, el delito de difamación, en
resumen, tiene como elementos objetivos:
1) La atribución de una conducta idónea para lesionar el honor o la
reputación de una persona.
2) La determinación inequívoca del medio de comunicación social
específico empleado por el agente para la comisión del delito, la fecha
y circunstancias de la difusión de la conducta atribuida.
SEXTO: El honor es un derecho con categoría constitucional previsto en el
artículo 2 numeral 7 de la Constitución Política del Estado, y que tiene como
base el derecho a la Dignidad de la Persona.
Este derecho al honor, desde una perspectiva objetiva, se conceptualiza
como el conjunto de cualidades que se atribuyen a la persona y que son
necesarias para el cumplimiento de los roles específicos que se le
encomiendan; en tanto que desde la perspectiva subjetiva importa la
conciencia y el sentimiento que tiene la persona de su propia valía y
prestigio, siendo la reputación y la estimación sus elementos constitutivos6.
A este respecto el Tribunal constitucional ha señalado que la finalidad que se
persigue, es proteger al titular contra el escarnecimiento o la humillación
ante sí o ante los demás, e incluso frente al ejercicio arbitrario de las
libertades de expresión o información, puesto que la información que se
comunique, en ningún caso puede ser injuriosa o despectiva7, asimismo de
debe considerar el R.N N° 458-2020 emitido por la Sala Penal Transitoria de la
Corte Suprema de Justicia de la Republica, el cual en su considerando
séptimo señalo:
“SÉPTIMO. El bien jurídico protegido en este delito es el honor, entendido como la
valoración que otros realizan de nuestra personalidad, en atención a la apreciación o
estimación de nuestros valores y cualidades morales. Además, implica una
imputación falsa de hechos atribuidos, lo cual no solo debe causar daño moral,
sino que también debe existir de parte del querellado, la clara intención de
perjudicar al ofendido”
6
Acuerdo Plenario 03-2006/CJ-116 (fundamento jurídico sexto)
7
Sentencia 249-2010-PA/TC (Fundamento jurídico 11).
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SÉTIMO: En el presente caso, se advierte que las frases que se señalan
dañarían el honor o la reputación del querellante, son: “podría existir una
cuota de misoginia por ser ella mujer”, y “El Portal web La Abeja es
difamatorio”. Corresponde entonces determinar si lo indicado en las
entrevistas que brindó la querellada, y que se resumen en las frases
precedentemente señaladas, pueden afectar el derecho al honor y a la buena
reputación del querellante, y si por tanto tienen entidad suficiente para
generar la humillación y el escarnio ante los demás. En ese sentido a juicio de
la Sala, y sobre la base de la doctrina y jurisprudencia señaladas, estimamos
que dichas expresiones constituyen opiniones vertidas por la querellada y
como tales, no exacerban el derecho a la libertad de expresión y opinión en
tanto y en cuanto no comprometen el derecho al honor y la buena
reputación del querellante, dado que toda comunicación, comentarios o
información mediante la prensa, en el presente caso, mediante una página
web, son susceptibles de críticas u opiniones, no pudiendo dejarse de lado,
el contexto en el cual la querellada emitió sus opiniones, puesto que como
aparece de autos a fojas 18 a20, la misma ha sido objeto de una serie de
críticas, en el portal “la Abeja”; y al estimar estas como falsas, tiene expedito
su derecho a expresarlo en los términos que lo hizo: como “difamatorias”,
máxime si se tiene en cuenta que si bien el derecho al honor es un derecho
como se ha señalado de corte constitucional, no es menos cierto, que
también lo es, la libertad de expresión y opinión, es decir es un derecho que
merece tutela y protección constitucional conforme al artículo 2 numeral 4
de la Constitución Política del Estado. Este último derecho comprende la
expresión y difusión de pensamientos, opiniones, creencias o ideologías,
incluyendo juicios de valor en un amplio espectro de posibilidades
(favorables o desfavorables), cuya limitación evidentemente es la abstención
de frases perjudiciales al honor y la buena reputación. Sobre el particular, la
17
Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que la libertad de
pensamiento y de expresión abarca el derecho de buscar, recibir, y difundir
ideas e informaciones de toda índole, así como también el de recibir y
conocer las informaciones e ideas difundidas por los demás.8
OCTAVO: En conclusión, el Colegiado estima que no se presentan los
elementos objetivos del tipo penal, pues las expresiones señaladas por la
querellada, si bien son juicios de valor desfavorables, no generan una
afectación al honor y reputación del querellante, vale decir que no es
posible sostener, a los efectos de la tipicidad, que lo acotado haya afectado
el honor, la reputación, la dignidad o incluso las cualidades individuales o
prestigio profesional del querellante, no constituyen expresiones ofensivas
con entidad suficiente para humillar o generar el escarnio público; por lo que
corresponde, confirmar la sentencia absolutoria.
Así las cosas, resulta innecesario abordar el análisis sobre la tipicidad
subjetiva, y la antijuridicidad de la conducta.
DECISIÓN JURISDICCIONAL
Por los fundamentos expuestos, los miembros de la Décima Sala Penal
Liquidadora, declaran infundada la apelación interpuesta por Luciano Martin
Revoredo Rojas, en consecuencia: CONFIRMARON la sentencia de fecha 25
de enero del año 2022, obrante a fojas 382/398, que ABSOLVIÓ a PAOLA
MARGOT UGAZ CRUZ, como autora de delito Contra el Honor – Difamación
Agravada, en agravio de LUCIANO MARTÍN REVOREDO ROJAS (Director del
portal web “La Abeja”); Notificándose y devolviéndose. – jmg
8
Caso “Fontevecchia y D’Amico vs. Argentina. Sentencia de fecha 29.11.2011. Fondo, reparaciones
y costas. Fundamento jurídico 42).
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