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CULIACAN, SIN., OCTRUBRE DE 1977 —NUM. 4— EPOCA 1 AVISO A LOS TRABAJADORE s YA EXISTE LA BOLSA DE VIVIENDA INFONAVIT Peer) CONTENIOOD Pag. No. GUSTAVO D. CANEDO ¥ “LA VO2" DE SU VIDA.. Por Cipriano Obezo Camargo. EL CINTO DE CORALILLO.... Por Démaso Murda. RESPLANDOR DE SINALOA. Por Lourdes Sénchez, PANCHO PEREGRINA. ESCRITOR COSTUMBRISTA. Por Filiberto Patifio Escamilla. 4COMO SE LLAMA USTED: Por Rafael Vidales Tamayo. 10 “EL AYALE” Y “EL BUL Por Rafael Guerra Miguel. eveseseed DE NUESTRA PORTADA. DON JUAN DE Dios BATIZ, MEDALLA “BELISARIO DOMINGUEZ” Por Ernesto Vazquez Tapia. JUANDE DIOS BATIZ, SINALOENSE Y MEXICANO EJEMPLAR. Por Salvador Robles Quintero. SINALOA, VENERO Y FORJA DE HOMBRES DE TEMPLE .....c-csousee Por Alfonso L. Paliza, JUAN DE DIOS BATIZ, HACEDOR DE HOMBRES. Por Gonzalo Armienta Calderén. RETAZOS DE CONVERSACION CON JUAN DE Dios. Por Jaime Sinagawa jontoye INVOCACION A GENARO ESTRADA. Por Alfonso Reyes. AURORA. Por Genaro Estrada, GENARO ESTRADA, A LA ROTONDA DE LOS HOMBRES ILUSTRES........ Por Juan Leén Rodriguez. RETORNO AL MAR.. Por Genaro Estrada. LOS CUATRO NAUFRAGOS...... Por Antonio Nakayama. EL MUSEO DE SAN CARLOS. Por José Enrique Gonzélez. SALVADOR ALVARADO. Por Jesis Munguia y Mexia. iDON EUDOMONDARO ERA . UN GALLO MUY CUMPLIDORT. Por José Ma. Figueroa Diaz. PRESAGIO @ ‘Recleta de Fiosioe @ Director Gerente: José Ma. Figaro Dias @ Con- sejo Editorial: Lic. Francisco Ldpez @ Ing. Rodolfo de la Ve @ Lic. Rail René Hand Manolo ara, ica onan, Ce Sterno i faa e, Menit ar IapActtee ae Morr er Tere (ee te Ce pe ty Lily Ie seared neh der ekeny sa ay sealer moras nba fac an stares eof ers Na 221 Clole Unde ee tkcortor ra Periodista sui-géneris; honesto y por eso pobre... GUSTAVO D. CANEDO Y “LA VOZ” DE SU VIDA Por Cipriano Obezo Camargo El paso del tiempo fue dejando su huella de calendarios blancos en las sienes del hombre. La vida. al transcurtic sin tre- qua, tambien fue escribiendo en el li- bro de su experiencia paginas que su- mando buena fe, enunciando honra- dez y delineando pertiles humanos, dieron forma a una biogratia sui—ge- neris, en que el formato de un érgano de informacién y el propésita y Ia es- peranza de un ser humano, se fundie- fon para dar vida a un todo que se ex- piica a manera de la simbiosis de que habia la biologia. Despues de 14 [Link] que el primero empezd columpiandose en el yaivén de una cuna pendiente de las vertebras dorsales de la Sierra Madre Occidental y el ditimo, ya enraizado en tuna vida, fluye aclimatado al bochorno de los torridos veranos de la confluen- cia Humaya—Tamazula, cuando el ‘Signo de su existencia esta alli, otean- doen el espiritu tradicional y terco det sefior de la modestia y rector de la bonhomania, que no habiéndose en- trenado en el innoble arte de obrar 4 ‘mal, se quedé con su edad a medio ca: ‘mino, sin haber aprendido a hacer na- da mas que redaciar todos los dias, al caer la tarde, su cotidiana oracion a cuatro paginas en tamaiio tabloide ue, al traducirse en facturacion de fin de semana, apenas da para comprar el duro pan de la limitacion y el pago de la sombra del techo ajeno, donde la siesta a veces es sueho de sonar dias ‘mejores, 0 terrible pesadilla de supo- ‘ner-mas angustiae Sin embargo, el pecho det nom- bre es asi de anch, y asi de noble es ‘su mano al esirecharla, mientras la c lidad de su sonrisa se disuelve en un tespeto a la amistad perpetua, sin mas condicion que la de ser lealmente ami- 90. Nacié en Cosala, cuenta, alla en el costillar de 'as alias montanas sinaloenses que ven al oeste, en un. dia 4 de agosto del aho de 1908. Y ase- ‘qura que a partir d2 su inocente visita ala pila bautismal quedo bordado en la pretina de sus pafales el nombre de GUSTAVO DANIEL. Cafedo se apetli- daba mi padre, cor tiesa, y se llamaba también Gustavo, como yo. ¥ mi mia: dre, continua diciendo, respondia al nombre de Maria del Refugio Lopez de Cafiedo, Y luego relata que ya entrado en juventud, un dia se precipite cuesta abajo entre la arena suelta y los can- tos rodados que vienen de mas ari ba, arrastrado por las aguas broncas de los arroyos que van a los cauces padres para ira morir al mar, y fue a ‘quedar atrapado en una balsada del destino, varado en un remanso playe- ro del pugrto de Mazattan. Dias después su espiritu de aventura lo empujé nuevamente, a la Capital de la Republica, pero tampoco alla encontré acomodo que le gustara y, Navegando otva vez en el balandro de su inquietud, vino a parar a Culi can, ya entrado'et afio de 1936. Asegura que asistio a la escue- la hasta la iniciacién del primer grado de la preparatoria, en unos cursos que se impattieron hace muchos afcs aqui, con horario nocturne LO QUE EMPEZO COMO JUEGO SE CONVIRTIO EN PROFESION Comeruna curiosidad 0 entrete- nimiento, hizo sus primeras armas en @ periodismo de provincia, colaboran- do con el “formal—intormal” Luis G. Rico, en su diario "El Regional”, mien- tras ‘simultaneamente trasponia las ‘cancelas del viejo Palacio de Gobierno de lacaile Rosales, atrapando un buen ‘empleo cuando gobernaba el Estado e! corone} Rodolfo T- Loaiza. Si bien la ciudad que un dia fundara, hace mas de 430 ahos el cruel trotamundos de la Conquista, don Nu- fio Beltran de Guzman, lo miré de reo- jo los primeros dias, pasando el tiem- po, cuando el olor de los tacuarines, et sabor del agua del Humaya y el con- tacto de las consejas y los gajos de historia de estas latitudes, lo amarra- ron definitivamente; los anales de la capital sinaioense le hicieron un cam= pito en sus renglones para asentar su nombre, por el solo mérito de haber definido ya su querencia, Anclado tras un escritorio buro- eratico, determin quedarse para ha- cer huesos viejos an aquel oficio, cre- yendo que desde aquel sitial estaba Sirviendo al pueblo del cual provera, dando por buenos los planes trazados por el Seftor Gobernador y por valida la forma de hacer Justicia que el mismo mandatario Nabia adoptado, Pero un buen dia prendio en él y en otros trabajadores de las artes graticas, la idea de editar en segunda época el diario vespertino "La Voz de Sinaloa’, que aftos antes {undo y dejo morir al’ poco tiempo, don Manuel Sanchez Hidalgo, conviniendo para tal fin, con el Gobierno del Estado, el traspaso @ su favor del equipo y ma- quinaria del periddico "El Diario de Si- naloa" que dirigié don Liborio Giles para alentar la campana politica del propio Coronel Loaiza. Puesios de acuerdo, Gustavo se puso al frente de una’ Sociedad Gooperativa que integraron El Chito Ramos, Salvador Zazueta y Eduardo Garcia, entre otros, y el tabloide vol vid a ver la luz publica, por segunda vez, el 13 de marzo de 1944 ‘ Pero estaba definida ya la idea de dejar su empleo en el gobierno para hacerse periadista? Parece que no. Se consideraba sin la experiencia sufir ‘ciente en aquel campo, y no confiaba en nada seguro para el porvenir. Sin embargo, seguia dando pasos adelan te en aras del “a ver que", y resolver despues lo que mas conviniera VOCERO DEL PUEBLO Mas. al correr los meses, la mayor parte de los miembros de la cooperativa empezaron a incontormar Orgonizar at Como Empresa, Ia Solcén Programa Exitoso del Coleaa Noroeste ferret ea tenis Obras de Aqua PoiablealB dableal Coos Pater Familias Pideo @ Doda Haydée quoloterveoga Tea rt top gle Pema seal considerar que aquello daba solo para irla mal pasando, pero sin pro. yecciones que valieran la pena. Y uno uno de los socios se fueron yencio. pasandole sus acciones a don Gusta YO. ) en un lapso relalivamente corto, se econtré con que, sin haberlo pen- adc ni haber trazado planes para el casc, era dueio, gerente y director ce aquel periodiquito de la capital del Es- lado. Pensando en que él solo no po- dria Hegar a ninguna parle, resolvid constituirse en vocero de las ausas y clamores. del pueblo, cortiendo los riesqos de los jalones de orejas del sector oficial y de la suspension de publicidad de le iniciativa privada de entonces. Para tal fin abrié las puertas de "a Vor" a los jévenes de la epoca que por curiosidad, por causas de desempleo o por definida vocacion, se resolvieron a incursionar en aquel mé- dio. ESCUELA DE PERIODISTAS Otros ya antrados en afos e ini- cados en el oficio, fueron lamados 0 llegaron por su cuenta a “echar su cuatto a espadas”, y las plumas pri merizas de Ailunso L. Paliza y de Jor- ge Medina Leon empezaron a alternar con el calcuiado y alegre desparpaio Iterario de Manuel “El Tata” Jimenez el rigor gramatical de Reynaldo “Ei Chacho” Gonzalez Jr; las punzantes alusiones de Antonio Pineda “Tohico” y las acidas pedradas con que Pancho Gil Leyva hacia que sus notas destila- ran burla, cuando denunciaba las ma- rrullerias ‘de los politicos en el cande- lero, Ei Viejo Carlos Mateo Sanchez Hoge tambien un dia, trayendo ya de ta oreja a su hijo putativo Eudomondaro Higuera, “El Tuerto”, engendrado en ‘una de sus correrias por el Arroyo de los Perros, Amalio Barreda, metido: hasta las verijas” en sus textos de’ Historia Antigua, ponla a repasar li- bros a los que presumian de eruditos en su afan de criticarlo, y el Padre Ba- rraza, por su cuenta, dejo por mucho tiempo "la sotana colgada del clavo”, para redactar sus colaboraciones cada vez que se le ocurria Digno de mencion es también Alejandio Hernandez Tyler que con sus datos de efemérides, sus Siegas Hebdomadarias y sus “chifletas” em- 5 ponzonadas, dié merito para que se anotara su nombre, “calamo curren- te", que dijera el venerable don Rey- naldo Gonzalez Sr., en el rol de cola- boradores de postin, de! mismo modo que se ganaban un lugar Antonio Na- kayama y Pancho Peregrina, levantan- do templos a ia narracion histérica de Sinaloa y a la configuracién det cuento folklérico regional, sin pasar por alto a Luis Gutiérrez Dominguez, Francisco Higuera Lopez y Carlos Manuel Agui- 119 que, junto a Gustavo D. Cahedo, estrenaron sus primeros pantalones argos de colaboradores ya logrados, Por aquellos tiempos también, Manuel "EI Chino” Ureta empezo a lle” var y traer temas de la crénica social, adornandolos con el inspirado toque gratico de su cimara y sus flash de Campana, mientras Ratael Rodriguez Rabago y Pedro Serrano, husmeaban por las fuentes oficiales buscando ‘material que lievar al “molino canede- fo”. Oditén Lopez Urias irrumpid en plena juventud @ hizo verano en “La Voz", sorprendiendo a tirios y troya- os por su afilada forma de senalar errores y denunciar responsabilida- des. Con el tiempo volvie “El Chito” Ramos, y en sus epocas llegaron Jai- ‘me Coronel Rivera, Ramiro Guerrero, Miguel Gaspar, Juanito Zavala y Raui Franco Jr., enirando a la historia del tabioide, en tanto que poco despues hacian lo mismo Chuy Acosta y Juan de Dios Guerrero. | Guero" Verdugo, hasta hace poco sentaco en su vieja silla de siem- pre, cumplié. pluma en ristre, el viejo Oficio de implacable corrector de prue- bas, pese a cuyo celo y al de otros que en otros tiempos ocuparon tan rudo sitial, se pesaron por alto muchas y altamente cotizadas “perias”, entre las que hizo historia aquella cabeza de antologia de "NAVOLATO A OBSCU- RAS POR FALTA DE LUZ” El que esto escribe convivié por ‘afos también, con columnistas y re~ porteros, los sébados cruciales en que ala hora de la "raya", solia despedi seme con un "esperate pall lunes”, que me ponia “a man A Guillermo Cano Tiznado le toca, ‘hasta el momento, ser el soco- yotg de los redactores primerizos que llegan al aduar periodistico regido por la fey del excepcional Gustavo. : ALA MITAD DEL CAMINO Y, entre tanto, han transcurrido treinta y tres afos desde aquel dia que al vespertino volvié a hacerse sentir, hasta ocupar, para estas fechas. el decanato de ia prensa cutiacanense. Pero Gustavo D. Cafedo se quedé donde mismo; a ia mitad del camino, pobre, agobiado por los aos y los quebrantos de su salud, pero sin cul- as que pagar ni pecados que confe- Sar, @ pesar que su paso por el Con- greso del Estado luciendo fas vestidu- fas de los padres conscriptos, fue ju2- gado por algunos como pisada en fal- 30 por las veredas del sometimionto politico. Pero los que lo conocemos de ‘cerca; los que nemos captado la trans- arencia de sus principios morales y Su modo de ser, estamos seguros que nada hubo de és0, aunque sea cierto que el periédico en manos mas “pro- fosionales” ne fuera a estas fechas, todavia, el mismo texto de “cotidiana oracién @ cuatro paginas en tamano tabloide”, que ya tiene casi sabor a le- tania Quizds si Gustavo hubiers re suelto, en uno de sus momentos de penuria y desesperacion, venderle su , alma al diablo, fuera para estos dias tun hombre de influencia en la iniciati- va privada, de cuenta bancaria gorda y residencia lujosa. Pero tal vaz su fren- Ye no pudiera levantarse tan alto; tal vez su sonrisa pudiera ser menos con- fiable; tal vez 3u amistad no seria tan honrosa. UHabré savilado en todo esto el propio Gustavo? ;Quién sabe...! No ‘nos interesa seberlo como respuesta a una pregunta. Bastenos verlo que aun esta alli, reporteando por teléfono los sucesos del dia, redactando, una por tuna, las notas de cada némero, cabe- ceando y corrigiendo pruebas y ha— ‘ciendo el pericdismo que é! entiende; a la vieja manera que lo hicieron los, ploneros. {Que el tiempo Jo'dejé atras? iQuién sabe... Ala mejor i eché al tiempo de- lante para quedarse y darse el placer de escribir a su gusto; de seguir con- cibiendo el periodismo a su manera; de querer hace escuela a su leal caber y entender. gAnticuade, como algunos lo juzgan? Tal ve 2Anquilsado, como otros cat- culan?‘A la mejor... zDespreecupado, como fo cri- tican las de mas alla? Guiza. Poro de todos modos é! esta en activo con su * Voz de Sinaloa” en los brazos, estampandole cada dia su be- 80 paternal en la frente y regalandole tun pobre vestico nuevo, de escasa pu- blicidad, cada 13 de marzo, rodeado de un circulo de leales amigos, prod gos en fraterneles felicitaciones, —_ : Cipriany Obezo Camargo. ENTREVISTA SIN SERLO Ahora, permitasenos contesar que las lineas pergenadas antes. con- tienen la sums de referencias histori cas que afloraron un dia de estos que tuve que visitar a Gustavo, con Ia in: fencion de convenir con él “la fecha Para una enirevista’’ Al conciuit la charla y captar el sentido de mi sonrisa de satistaccion, content sentencioso: Mira, todo 1d que te he platicado ahora, dias mas, dias menos, es jo que lendria que con testarte en tu entrevista de marras. y seguramente todo fo que me ibas a preguntar el gia de la fecha. Anda y ve ‘Como fe las arreglas con los datos que ahora has obtenido, y dejemos por un lado la idea de volvemos a enfrascar 2n lo mismo. Sin embargo, con una aparente sangre frla propia de un hombre dig No, se guardé de contesarnos que su empresa editora esta abrevando en los charcos en que se beden los postreros tragos del acibar de la derrota defini tiva. No sera novedad para los que es- tamos presenciando de cerca el dra ma, que cualquier tarde de estas flote 2n gifones, a media asta prendido a) brazo pregonero del ultimo de sus papeleritos, of ultimo numero de “La \Vo2 de Sinaloa”, alentado por la gas- tada voluntad dé su eansado director Todavia ol viernes 19 de agosto de 1977, pratest6 contra version publi cada con fecha 4 del mismo mes. de que ese dia “La Voz” habia cerrado sus Puertas para siempre. Sin embargo, de “maverse — aun", Io volvemos a asentar con un de- jo de indeseable seguridad: gcerrara Su segunda época el mas vielO de ios periddicos locales, “LA VOZ DE SINA- Loa? . Estando en la Pesqueria Las Navajas, una noche muy oscura, ya estando dormido debajo de mi pabellén, oi el ruido que hacia una palanca contra una canoa, al ir nave— gartdo. Se me hizo raro que a tan altas horas de la noche llegara gente a esa pesayeria Entonces me puse a es- cuchar al que iba’ llegando. , Cuando escuché mi nombre, [supe que alguien iba buscan- edome. Luego contest yo con ‘estas palabras:"jEres ta, Cafias Miadas?” "Si, soy yo...”, contesto el otro. “Vengo a buscarte. Te necesitan mucho en tu casa porque tu mujer se ha puesto muy mala. Parece que va a Otro del “Giilo Mentiras” EL CINTO DE. CORALILLO Por Damaso Murtia tener el ochentavo hijo”. Luego yo, en un estado de desesperacion me puse a buscar mi ropa que tenia en un canasto, debajo de mi tapeix- te, intentando vestirme de pri- sa Todo estuvo bien hasta ahi. Pero no lograba encontrar mi cinto, tantaleando,” como, estaba tan oscuro, Lo encontre tirado en el suelo. Empecé a ponérmelo, notando que’ no entraba bien en las presillas del pantalén. Por fin logré ponerlo alrededor de mi cintura, pero le metia la cola del cinto a la hebilla y se zafaba y le volvia a ganchar y se volvia a zafar. En es05 momentos, me alumbré El Cafias Miadas con un candil, gritandome asustadisimo: —Giiilo, ;qué estas ha— ciendo?. Yo le contesté, como la cosa mas natural del mundo: “Pues fajandome...” Entonces, él grité mas sorprendido aun: —Pero te estas fajando con un coralillo. Hasta entonces me di cuenta de que cuando le metia Ja punta al hocico grufidos oia y no tuve mas remedio que irme encuerado al pueblo, ~ pues también los pantalones tire, Lourdes Sanchez, poetisa sinaloense, combina una sensibi- lidad y un estilo muy especiales, muy suyos. Las imagenes metaforicas que usa, las agota. Va al fondo, sin aproximaciones, con exacti- tudes. Los nueve poemas que contiene el libro “Generacién’, que apenas el arto pasado publi- 6 Lourdes, son un canto fresco a Jas [Link] la vida y del més alld... Sus paginas llevan un mensaje de sentimental y fuerte rebeldia, y de esperanzas en un tiempo nuevo, abierto limpia~ ‘mente al infinito. Original en su presenta- cién, no titula sus poemas, sino que solo les usigna un seco nime- 10, como para obligarlos a expre- sarse y valerse por sus propios iméritos. PRESAGIO publica en esta ocasién un trabajo inédito de Lourdes Sanchez, que habla de la tierra de sus amores, que la vié nacer y crecer: Sinaloa... Esperemos que siga en la ruta postica de los once rios ina- gotables.. Ikesclandor de Sindloa »< Por Lourdes Sanchez Sinatoa silueta de canoa {a de la verde proa, extensos sembradios invaden tu navegar de Sehora, en lo ancho y azul de la asombrosa costa aquella en que surcun las arenas entre los blancos crespones de la ola, para ir a batirse con la roca, dorada arena pequera, entera, renovable, regresando infatigable a la marea pintada por el giro del sol hacia la tarde: Jos pasos de la luz sobre la playa iluminan las huellas de las conchas, y en la mirada de gaviotas Jas largas playas te extienden y te hamacan cual sorprendentes mariposas, mechones verdes de palmeras reales te agitan con sus voces de ciclones. Sinaloa once hilos te abrazan, presurosas corren sus aguas, a prisa adolescente que en cada instante vierten el sémen vigoroso hacia tu vientre, iluminéndote de plata las caderas adelgazando tu cintura verde, en este territorio de mujeres se forja en lo fresco de tus pieles el fruto reverdecido y firme’ en el anual embarazo de tu vientre, los pizcadores levantan tus enaguas pareces invadirte de palomas, tu campo! un yuelo de péjaros se vuelve. Sinaloa tu escalonada geografia te lleva hasta la altiva sierra, en donde besan las cispides siluetas el tintineo de las constelaciones yancha la noche te prende en su paisaje, sierra minera de entrana plateresca mil cinceles invaden tus veredas 1a alta naturaleza de los pinos se iergue para mecerte, entre los diluidos arroyuelos su musica céncava te duerme golpecido, deslizante el agua lajas turquesas, antiguos recipientes del mismo orfebre. Sinaloa te canto mujer or generosa y bella por tu silueta de entrega pacificade hembra, porque en tus limites convergen sierra y costa porque dueiia de playas y de arenas de minas asombrosas, de fresca agricultura anual culto de la diosa, por tierra y senora Y porqué tu miisica nace de otra mujer: la tambora. Por Fitiberto Patino Escamilla Lahistoria de Pancho Peregrina es la historia del pueblo de México. Nada hay en ella que no sé apareje al paso espasmédico de una evolucién ‘social de afios inutiles. Compas de esperanza letargica que azoto al pue- blo por siglos y en donde lo estoico ‘estrangulé e! camino de la justicia Una nifiez incolora que solo se matiza con ios pleitos de barriada, donde se templa el caracter y se arre- cia el espiritu con las rinas de os ba- rrios. Derrotes, a veces, donde el gran- grandulén abusa de Su fuerza para dejar cicatriz perenne en el rostro 0 el Fesabio doloroso que por afios ha de marchitar el orgullo. Pancho Peregrina nacié en Villa de Alvarez, Colima, en las postrime— rias del siglo pasado y fué traido a Mazatlan a la edad de tres anos, Durante su infancia y pubertad ‘no conocié atras gentes que ol maza— tigco mal hablado que enfatiza sus platicas con “tacos” y bromas de Fefinado colorido. Pero no todo era Tifa @ pedradas, se asistia, ademas, @ la tertulia callejera de chamacos que ajo la cachimba parpadeante se imanojaban historietas de seres “apa- recidos” de ultratumba; las. batallas Contra los franceses; las hazaflas de Angel Flores y Juan Carrasco. Y ta noche era, entonces, vwelo de pajarra- os que estreliaban Sus garras contra los cerros para matar a los nifos embutides en e! miedo estrujante. Pancho Peregrina “aprendié el ald” sinaloense manejando las tijeras ‘el cautin para la forja de bandejas y canalejas, y la camara fotografica con PANCHO PEREGRINA ESCRITOR COSTUMBRISTA la que con “retoque” de artista desa— stugaba sostros de damas pretencio— sas de una juventud huidiza. ‘Sus padres fueron dona Merced Camperc Ahumada de Peregrina y el seflor profesor don Diego Peregrina. Ella era de Guadalajara, Jalisco, y éi de Colima, Colima. Por cierto que doha Merced -segin Pancho- contaba ‘que era descendiente de Santa Teresa de Jesis y lo hacia con orgullo. lguaimente su primo, el coronel Mi— ‘quel Ahumada fue gobernador de los Estados de Chihuahua y Jalisco, cuando don “Porli" no disfrazaba ei ‘dedazo" para designar a los gober— nantes. En ja segunda década del pre— sente siclo, el profesor Diego Peregri- a funde un colegio particular en la capital-del Estado, en donde bajo su forja crec bres pron riorments, el maestro Peregrina vino a radicar definitivamente a Mazatlan como preceptor del Gobierno del Estado. Aqui en el puerto, fue maestro de varios j6venes culiacaneses que eran enviados por sus padres, como tos Almada, los Retes, etc. Ai maestro Peregrina se le atribuye la introduc— cién del método Rébsamen a Sinaloa, Francisco Peregrina Campero, ya un joven de 18 6 20 afos, hizo amistad con algunos generales revolu- cionarios, de aquellos del 13 que se revelaror’aontra Victoriano Huerta, en consecuencia, una vez las cosas “cal- madas”, Pancho comenz6 una vida de burécrata que le dié la oportunidad de visitar poblados y rancherias del sur Francisco Peregrine. realmente al sinaloense. Sus costum- bres, su idiosincracia, su vocabulario y la festividad con que se expresa hasta en las cosas tragicas. Finalmente, Pancho Perearina us designado Jefe de Accién Social del Gobierno del Estado y ya en la epoca del Gobemador Rodolfo T. Loaiza, a su muerte y siendo Secreta- fio General de Gobierno el ticenciado Teodoro Gruz, Pancho fungia como Oficial Mayor. El asesinato del coronel Loaiza y una licencia del “Mayo” Cruz le dig a Pancho Peregrina la oportuni- dad de ser Gobernador de Sinaloa por 24 horas por ministerio de ley, Cabe decir que el "Mayo” Gruz y Pancho Peregrina tenian amistad desde nifios, pues el primero de ellos vivia a espaldas de {a capilla de San José wien Mazatlan, y Pancho’ fué “companero” en dicha capilia por ese entonces. En el ao de 1958 ei periédico “EI Nacional" convocd @ un coneurso literario internacional. EI premio era de $15,000.00 y un diploma. Pancho ya tenia esbozado un retrato literario ‘del sinaloense sureho que llamo “En el Sur de Sinaloa” y en donde narra sin desplanies académicos una devota querencia al folciorismo de tonos ar moniosos con que vive y se entiende la gente “mal hablada”, parrandera que “jala” la tambora por las calles y canta al amor; toda la. gama de ia ox presién corriente y llana del sinaloen ‘se que baja desde la sierra mojada con su melancolia cancionera, hasta los planos y lomerios donde el campesino siembra “a piquete” para hermanarse con el “marismenio” que huele a pes- Ge Sinaloa, donde aprendié a conocer » cado porque vive en los esteros entre Pasa a le pagina 94 ale pigina 34g €COMO SE LLAMA USTED ? Por Rafae Vidales Tamayo. Me permite unas palabras? Sabe usted no se ha enamorado jamas? Es algo tremendo. Qué casualidad que lo encuen ‘ro; ya me aburtia caminando. jCon este calor! (Me permite? Usted no fuma” Estos Cigarros unca ‘me han gustado, ero zqué quiere usted que haga?, me los acaba de regalar un amigo. Es curioso, mo acuerdo en este momento de fos borrachi- nes que piden tortillas y les dan un trago de vino. Los hombres somos muy crueles para con nuestros semejantes. Hay alguien en su casa que s® lame Emesto? No, claro, y no lo podrt4 haber como en ia’mia. ‘Es un diablo el muchacho. No quiere comer. No quiere ir a la escuela. No quiere hacer caso. ;Sabe qué se lleva haciendo? No me lo creerie: s6lo piensa en jugar. Asi son los nifios. iPero.a mi qué me importan los nifios en este momento! 2A usted le importan algo? Debo de callarme, ino le parece? Es mejor ho hablar mucho, produce sed. :Hay por aqui agua? Estard contaminada. {Quisiera encontrar aquella que no lo esté! {Quien cantara a estas horas? jEste tipo no se calla! Le han dado vueltas. (Un ‘garrotazo en la cabeza le caeria bien! |Si me tiene enfadado! A usted noe disgusta que cante ese? Deberia cuando ‘menos cantar algo bonito. ;Canciones ce borracho! Eso es. Ese hombre esta borra cho, jEs! |Callate borracho! :No podrias dejar de cantar? Todos queremos dormir. Parece que esta demasiado tomado. Le caeria bien una taza de café caliente. Sefiora, .quiere darie un café a ese hombre? Yo 10. pago. Anda, hombre, tomalo. Me haces al favor de tomarte ese café y calla, iTématelo, hombre! {Borracho! Qué improductivo es discutir con un borracho, ;no le parece? Los borrachas. tienen la maia costumbre de decir las cosas muchas veces. No bien terminan Je decir algo, cuando empiezan a repetirio. Green que la gente sobria no comprence. Se pasan el tiempo dando explicaciones. Usted no se ha emborrachado nunca? No Parece haberse emborrachado en la vica. Es mejor, su mujer no podria rehirle ror ello. Voy a dormir, tengo un poco de suefio gUsted no siente? Seguro tencra tuna fuerte preocupacién. Porque lo te fen aqui? Usted parece una persona decente; tiene tipo de banquero. jSeguro que es un banquero! ¢Tocd ios fondos de su Banco? {No podria pensario siquieral No lo habria hecho usted. Claro, yo siempre he dicho que en los Bancos pagan bien poco; los he visto trabajar hasta ya Aoche. Les pagan horas extras? {Qué van ‘a pagar! Usted sabra mejor que yo. Pero no me cuente nada. Tengo que adivinar por qué esta usted aqui. ;Ya! Ha refido. Eso es. Lo mas natural. Usted nunca antes habia tomado. 40 ‘si lo habia hecho? Alguien dijo un insulto a su novia, usted rind con él, salieron a la calle’ y fue conducido hasta aqui. No; con la policia no se puede discutir: “insultos y abusos a la autoridad”. {Siempre ponen lo mismo! lulta 0 tantos dias! {De donde va uno a sacar aquel dinero? Lo siento por su traje. Es un buen traje. ~Me permite tocarlo? jOh, no, claro! Si usted no me permite no lo habré de tocar. Es buen casimir. Pero, jest roto! Quién io ha hecho? Lo Supuse, usted ha renido. Lastima, traje tan weno... Usted no se ha hecho a barba en algunos dias. ZNo le provoca comezones? Alguien dijo que crecia mas saludable dejandola sin cortar algun tiempo. Es como el cabello, creo. Pero aqul la cortan a rapé. Seria imposible soportar el cabello largo; hay muchos piojos blancos. Yo he visto ltimamente muchos de ellos. Aqui es facil encontrarlos. quella persona tiena- muchos Dice que Te gustaba colec- cionar insectos. Guafda un alacran en una equena caja de fosforos. Goza asustando 8 los pilluelos, poro mas de alguno que conoce el trues fe ha matado a su bicho. €s un pobre diabio, No podra salir en Varios afios. Esta pendiente de una hori ble muerte. No se ha podido comprobar todavia quien fu, pero a él fo. culpan Lieva algun tiempo y no sale. No creo que salga nunca. Dicen’ que el Juez no dicta ain la sentencia. Para que querran la Sentencia? {No esta ya en la carcel? Deberian de guardario lo suficiente y luego jatuerat. Yo dormiré un rato. Tardara en amanecer. Cend usted al venirse? {Qué estupido soy! {Como iba a saber que 10 meterian? ja, ja, ja, ja, ja. {Qué estupido soy! Usted perdéneme. Nunca piensa uno bien 10 que tiene que decir. :Me disculpa usted?. iSi_ yo supiera donde vive ese soldado gritén! Ora vera usted, le daré una Paliza al salir. Escandaliza mas que una gallina cuando ha puesto huevo. ;No le hace el ruido de ese ganso?. iEh, soldadote, no te duermas! Oiga perdone, ;no le parece que ya hemos platicado bastante? ,Cémo se llama usted? zPor qv no contesta? zNo tiene nombre? ;Si sera mal educado ! iDe qué demontres le sirve vestir elegante Si eS un asno! jEpa! izCémo se llama usted?! jEpa! jMuevase! iEste nombre esta muerto 1A COMPANIA 1a ss0ciacion * | ES FACTOR DE IDENTIDAD TituLo TOMO PRECIO ANTIGUEDADES DE MEXICO fee Lili $300.00 C/u ‘ALBUM CONMEMORATIVO DEL HIMNO NACIONAL MEXICANO 100.00 EPISTOLARIO DE DON FRANCISCO 1. MADERO (1910) (Keratol) 200.00 LA SUCESION PRESIDENCIAL EN 191¢ 200.00 CRONICA DEL CONSTITUYENTE . : 50.00 RECINTO CONSTITUCIONAL - 15.00 INMORTALIDAD DE MORELOS : ae 80.00 EL RECINTO DE HOMENAJE A DON BENITO JUAREZ EN EL PALACIO NACIONAL 100.00 JUAREZ EN SU RECINTO DE HOMENAJE 40.00 DON BENITO JUAREZ Y DONA MARGARITA MAZA, 15.00 LOS ESCRITORES Y LOS LIBROS 3 - 40.00 EL MUNDO ILUSTRADO COMO VEHICULO LITERARIO 30.00 EL CHAMIZAL, MONUMENTO A LA JUSTICIA INTERNACIONAL 30.00 | ARTE POPULAR Y ARTESANIAS ARTISTICAS EN MEXICO am EL PLAN DE AYALA ..... PRISMA DE MEXICO. VIDA Y OBRAS DE ERMILO ABREU GOMEZ |...” (A OBRA NOVELISTICA DE JAIME TOARES BODET BIBLIOTECA MIGUEL LERDO DE TEJADA ... MIGUEL LERDO DE TEJADA ........ HISTORIA Y LEGISLACION ADUANERA DE MEXICO LEGISLACION FISCAL SOBRE LA ACTIVIDAD PESQUERA EL MUNDO ILUSTRADO COMO VEHICULO LITERARIO BIBLIOGRAFIA DE LA HACIENDA PUBLICA ............) HISTORIA DE LA ADMINISTRACION HACENDAAIA EN MEXICO EL PAPEL SELLADO Y LA LEY DEL TIMBRE LEGISLACION BANCARIA LEGISLACION SOBRE DEUDA PUBLICA LEGISLACION SOBRE EL BANCO DE tAEXICO. LEGISLACION SOBRE SEGUROS LEGISLACION SOBRE FIANZAS LEGISLACION MONETARIA DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA D= MEXICO EN COLECCIONES AUSTRIACAS CODIFICACION DE LA LEGISLACION Y DE LAS RESOLUCIONES JURISDICCIO. NALES EN MATERIA DEL IMPUESTO FEDERAL SOBRE INGRESOS MERCANTILES. LA VIEIA DEUDA EXTERIOR TITULADA DE MEXICO. DISCURSOS Y DECLARACIONES. Lic. Antonio Ortiz Mena. 1964-1970 ORGANIZACION ADMINISTRATIVA Y 2OLITICA DE LA REPUBLICA MEXICANA. DISCURSOS PRONUNCIADOS POR LOS CC. SECRETARIOS DE HACIENDA Y CP. + EN LAS CONVENCIONES BANCARIAS CELEBRADAS DEL ANO 1934 A 1958 PUBLICACIONES DE LA SECRETARIA DE HACIENDA Y CREDITO PUBLICO ADQUIERALOS EN LA BIBLIOTECA MIGUEL LERDO DE TEJADA REPUBLICA DEL SALVADOR No. 49 * MEXICO 1, DF. ® TEL: 21-30-84 W “EL AYALE”’ “EL BULE” REDENCION DE MI PUEBLO En la flora silvestre do Sinaloa, por mandato propio de ly neturuleza, germinan desde tiempos primitives plantas de frutos carnosos y semillas sin albumen que ouestros indigenas bautizaron con el nombre de “TECO- MATE" 0 "COATZTECOMATE". y cuyo significado, segin la lengua Nahuatl, 1n0 @5 otro que el de “recipiente”, “va- 30”. Su forma redonda ingeniaba 2 ‘nuestros nativos para la elaboracién de instrumentos percusives que en ta actualidad conocemos como “mara cas”. ‘Mas para ofensa de nuestro re- gionalismo, aseguran los invastigado- res venidos de la Vieja Castilla, gue “maraca” proviene del guarani mbara- 4 (sic) represemtando el instrumento musical de los guaranies, que consiste en una calebaza seca con granos de maiz 0 chinas en su interior, para ‘acompariar el canto aborigen. En nuestra flora, sin embargo, 1a fruta llamada “Tecomate” 0 “Coazte comate” —mejor conocida como “EL AYALE”— no puede considerarse, a le sania guarani, como una especie de coalabaza, pués boténicamente ésta as de tallo sarmentoso, con pelo &spero, hojas sencillas y alternas, flores regu- Jarmente unisexuales de cinco sépalos Y cinco estambres: on tanto que aque- Mla, prolifera con hojas alternas de cui 110 sépalos en dos filas, corola crucifor- me y estambres do glindulas verdosas en su base. Ambas, si bien es cierto, Perteneciontes a ta familia de tas an- ‘giospermas dicatiledéneas, pero clasi- ficadas unas como cruciformes y otras como cucurbitécaas. :L AVALE” popularizado duran- te muchos atos como diminuta “barr: ca para afiojar vinos 0 mezcales de la regi6n, suele resultar alos hombres de! ‘medio rural como ef mejor de los balsa mos en enfermedades respiratorias, pero, sobre todo, medicina casera de gran remedio para of asma y fa tés, 12 Por Rafael Guerra Miguel Cuentan fugarefios del sur de la ‘entidad, que en més de una ocasién lok franceses hubieron de raconocer ef gusto por los buenos vinos afwjados en ‘el regazo del “AYALE", y relatan, como ‘ejemplo, que ur doctor nayarita alcan- 26 inesperado triunfo en el certamen vitivinicota celebrado on Paris allé por fa década de los treintas de, nuestro mesiénico siglo. Con todo y que los labriegos si- naloitas propician los més diversas usos al “AYALE ', éste sigue siendo fru- to de consumo vernaculo, alambicado, yerbero y musical, que solo se expende ‘en los puestecilios de vendimia provin- ciana, ristica, bebdomadaria y pinto: resea. Curiosamente, al correr del tiem: po, generaciones de sabrosa picardia Campirana trocon ol significado botani- €0 0 nahuatioca del “AYALE”, por ef del somitico sito de la entrepiorna vz onil que representa la dignidad que ‘nunca’ se pierde y Ja valeniia gallerde dol macho, atrovido y mujeriego. En cuanto al espiritu chancero y Jocoso de la inactividad humana, o ‘bien, sobre la resignacién civica de cer- viz gibosa, “EL AYALE”, vuelve a sor ‘expresion motatérica para denotar ta insuficiencia hormonal de fos hombres. En este mismo sentido, otra fru- ta de la flora silvestre de Sinaloa: “EL BULE”, ¢s fuente inagotable de inspira cidn mordaz y satirica de ta paisanada. Causa risa, por ejemplo, que para ma: nifestar Ja lamentable 0 afortunada proximidad de terminacién de un en- argo publico, se diga en tono festivo salpicado de fina ironia “ya se le osté ‘acabando ol agua al bule. Iguaimente, ‘si se quiere demostrar capacided per- ‘sonal y lo innecesario de la ayuda aje- na, acostimbrase a decir con aire de autosuficiencia,,que a veces raya en la balandronade, “no necesito bules pare a diferencia det YALE“, no es recipienta de afiojamien- to etilico debido a que su fruta, tam- bién carnosa, tiene un sabor amargo, repulsive. Los jornaleros, gente resig- ‘nada de mi pueblo, apravechan la ma- yor dimensién del “BULE” para que, previa extraccién de su fruto, se con. Vierta en la cantimplora custica, fie! ‘companera de! “rancho” diario de los ‘humildes. Cortado a la mited, “EL BU- LE” se transforma en ol “jumate” de los pobres, ragadera sencilla que sigue ba- Zando las esperanzas de un amanecer ‘sin horizonte aun. Desgrgciademente, 1a ecologia de esta época adutterada intenta arrui- ‘nar fa flora silvestre de Sinaloa y como “presagio” de cumplir su amenaza de apocalipsis, empioza a exterminar las plantas del “AYALE" y el “BULE", pa rangén quizd de la naturaleza con ef epilogo de los “hidalgos” de mi tiecta Por ello, si a la scologia, 0 @ ‘quien sea y como se ilame, es necesa- ‘io verzer; debemos luchar por vencer- os, en defensa de la flora silvestre de Sinsiva y en justa apologia de los “ YALES”"y los “BULES” feutos autocto- ‘nos de la redencién de mi pueblo. DE NUESTRA PORTADA Dice Jasé Ingenieros que cuando los hombres son fon: gevos, cuando la muerte se empefia en no venir, los hombres térnanse extrafos a si mismos, supervivencia que los lleva hasta no comprender su propia obra. Los sucede como a un astrénomo que perdiera su te- Jescopio y acabara por dudar de sus anteriores descubri- ‘mientas, al verse imposibilitado para confirmarlos a simple vista, Rotunda y definitivamente éste no es el casa do Juan de Dias Batiz, Hl fundador del Instituto Politécnico Nacional, en sus espléndidtos 87 afios, sigue mirando hacia las estrellas y las ve con la misma claridad y brillantez que en su juventud y no Je importa pensar que quizé cuando su débil luz titilante nos Hoga, yo estén muertas a una distancia insondable de millo- res de aos luz. Con Juan de Dios Bétiz, “Hacedor de Hombres”, po- demos repetir en coro, el pensamiento inmortal de Ortega y Gasset: “Recordar es volver la vista al yo pretérito y hallarlo ‘agin vivo, vibrétil, como un dardo que sigue en el aire su ca- rrera cuando el brazo que lo lanza ya descansa'” PRESAGIO, dedica su portada y sus paginas al ing. Juan de Dios Batic, para sumarse al homengje nacional de que fue objeto, al recibir, el 6 de octubre, la Medalla de Ho- nor “Belisario Dominguee", otorgada por el Senado de la Re- piblica. DON JUAN DE DIOS BATIZ MEDALLA “‘BELISARIO DOMINGUEZ” “La_agepto_porque_sé que_es para_el_ Politecnico”: ing. Juan de Dios Batiz. En el salon de sesiones plenarias del Senado de la Re- publica, el jueves 6 de octubre, tuvo lugar una solemne cere- monia en que el Presidente de la Republica, en un acto sin precedentes, se encargé perso- nalmente de entregar, enme- dio de una ovacién atronadora, la medalla de honor “Belisario Dominguez” al Ing. Juan de Dios Batiz, fundador del Insti- tuto Politecnico Nacional. Segtin los periodistas de la fuente, ésta ha sido una de las ceremonias mas emocio- nantes que les ha tocado pre- senciar, por el gran calor hu- mano de que estuvo impreena- a. Dias antes, algunos dia- rios propalaron que, dada la avanzada edad del galardona- do y del agravamiento de una enfermedad, no podria acudir al Senado a recibir la presea y que enviaria a su sefiora esposa como su representante. Estos rumores fueron — desmentidos cuando, en silla de ruedas y con un tanque por- tatil de oxigeno, el Ing. Juan de Dios Batiz hizo acto de presen-, Hl retrato de este ilustre sinaloense, es obra de un jo- ven estudiante de la Escuela Nacional de Pintura y Fs ra, Jorge Herrera Cedillo, que logré captar esa zrave mirada de nostalgia y atoranza. sult Por Ernesto Vazquez Tapia cia y hasta pronuncié un dis- curso que fué interrumpido va- tias veces por los aplausos en- tusiastas y conmovidos ante frases sencillas y profundas co- mo ésta: ”...solo vale la pena vivir © morir, si se vive 0 se muere por la Patria. Yo no tuve vel honor de morir por ella, pero he ‘intentado servirla durante .- toda mi vida”. El Presidente José Lopez Portillo, con una deferencia que lo honra, le detuvo el mi- crofono y fue acomodando una por una las tarjetas en que el Ing. Batiz llevé escrito su dis- curso. 13 BATIZ: VISIONARIO. No fue posible que mu- cchos de los sinaloenses radica- dos en la Ciudad de México y los que hicieron viaje exprofe- sO para estar presentes en este solemne acto, tuvieran acceso al reducido recinto de la Cama- ra de Senadores Sin embargo, un gran néimero de paisanos lograron acompafiar y aplaudir al hom- bre de Sataya en este momento estelar de su vida Antes de que se impu- siera la medalla a don Juan de Dios, el senador por Sinaloa, ing. Gilberto Ruiz Almada, subié a la alta tribuna para ha- cer una apologia del fundador 7 Instituto Politecnico Nacio- nal En su discurso expres6 que Batiz combinaba diversas actividades que lo clasificaban como un hombre universal y polifacético: maestro norma- lista, profesor de matematicas, combatiente en el cuerpo del Ejército del Noroeste, goberna- dor, representante popular de su Estado, tesorero del enton- ces Partido Nacional Revolu- cionario, director del Banco Nacional Hipotecario y de O- bras Publicas y, en su tiempo, jefe del Departamento de Ense- fianza Técnica, Industrial y Co- mercial de la Secretaria de Edu- cacion Publica. “Batiz —dijo Ruiz Al mada— es uno de aquellos vi- sionarios que pertenecen a las verdaderas revoluciones. A— quellos que captan por su larga experiencia en [a lucha, los anhelos populares y realizan, hacen tangible, la obra social” Enseguida consigné que don Juan de Dios habia partici- pado en la época de oro de la 14 tos populares”. Son, ¢ Ing. Gilberto Ruiz Almada. educacién técnica. Lo cual le habia permitido repasar los pensamientos nacionalistas de Obregon y Calles, ef humanis- mo de Vasconcelos y Bassols y abrevar en la doctrina avanza- da de Luis Enrique Etro. Son ellos —agreg6 el senador Ruiz Almada— quienes guian su accion como constructor de instituciones transformadoras. Luego aseguré que “la creacion del Instituto Politec- nico Nacional no es un mero episodio buroctatico. Batiz te: cibe la inspiracion de dos ricas fuentes, su contacto estrecho con los altos niveles politicos y su vivencia cotidiana con lo mas profundo de los sentimien- Ruiz Almada hizo una poca de historia de este hecho sobresaliente en los anales de la educacion técnica en Méxi- Co, afirmando que al iniciar su gobierno el general Lazaro Car- denas le ofrecié a Batiz la sub- secretaria de Educacion Pabli- ca, pero él ‘solicita de su ami- go una funcién que ya anterior- mente ha desempefiado: la je- fatura del Departamento de En- sefanza Tecnica jpara crear el Politecnico Batiz —asienta Ruiz Al- mada goAgModestia y Caribe coordina has may diversas vo luntades: tuncionarios adini- nistrativos, responsables de es- cuelas tecnicas, profesores y alumnos, haciendo avanzar las etapas del mas importante mo- delo de la escuela politécnica Singulares hechos —a- greg6— marcan los episodios iniciales del Instituto. E! Presi- dente de la Repdblica visita las obras y se mantiene informa- do, pero en toda ocasién que e! jefe del Departamento de Ens fanza Leciica te presenta pata firma el acuerdo con que tor- malizaria la creacion de la nue- va unidad deportiva, amable- mente la difiere. Pero el hombre de Sata- ya no se da por vencido, sigue insistiendo y es hasta 1937 cuando se tiene la primera re- ferencia emanada del encarga- do del Poder Ejecutivo: el pre- supuesto de egresos de la Fede- racion, en breve formula buro- cratica, consigna: un director del Instituto Politécnico Nacio nal, sueldo $1,000.00, Fue en el aio tinal del golremno del general Cardenas —sigue relatando Ruiz Alma- da— cuando informé al Con- greso de la Unién lo siguiente “.,.Para cumplir con ~ una de las tareas imperativas de la Revolucion, fue creado en 1937 el Instituto Politecnico Nacional, donde el alumnado aderhas de aprender artes y ofi- cios, estudia carreras profesio- nales y subprofesionales, se ca pacita técnica y biolégicamen- te para intervenir en el proceso de produccién y se forman es- pecialistas en distintas ramas de investigaciones cientificas y técnicas, tlamadas a impulsar la economia del pais mediante una explotacion metodlica de nuestra riqueza...” UVR ea helt Ne (Cel Coe a Sinuloa tiene el orgullo de contar entre sus hijos distingui- dos a un hombre que en'larga y fructifera existencia ha dado a ‘México el fuego de una juventud combutiva, la madurez hicida para la creacién de instituciones de enseanza popular y la sereni- dad sabia de un ejemplo de sen- cillez, generosidad, nobleza y honradez. Juan de Dios Bétiz, desde Joven, en su trayectoria militar y politica, dié muestras de su firme conviccién revolucionaria unida a una lealtad permanente hacia Jos hombres que representaban la institucionalidad, emperado en salvaguardar al gobierno del Presidente Madero y combatien- do mds tarde dentro de las hues- tes constitucionalistas hasta os- tentar con dignidad y prudencia ta Comandancia Militar del Te- rritorio de Tepic y la jefatura del estado mayor de su jefe y paisa- no, general Rafael Buelna, el le- gendario ° Granito de Oro”. Su devocién y lealtad a Lazaro Cér- denas y lo que éste representa en Por Salvador Robles Quintero Ja historia contemporéneu; son proverbiales. La participacién profesio- nal del Ing. Juan de Dios Bétiz en las tareas constructivas y admit istrativas durante el perio- do revolucionario de nuestro pais estuve Gentrada, principalmente, en la: obras de ingenieria civil del Departamento Agrario, como Jefe ael departamento adminis. “par los cargos de regidor muni: 0 trativo de la Secretaria de Gober- nacién, como director de previ- sién social de la Secretaria del Trabajo, asi como director gene- rai del Banco Nacional Hipotece rio, Urbano y de Obras Public en el campo educucional fué je~ fe del departamento de ensenan- zu técnica, comercial ¢ industrial de la SEP en el régimen de Liza- ro Cardenas, Su amplio sentido revolu- cionariv, su decidida vocacion de servicio al pueblo y el anhelo de para la obteneién de la Justicia social, lo hicieron parti: cipar en diversas campanas poli- ticas dentro de su natal Sinaloa y enel pais, que lo levaron a ocu- pal en Culiacén, una vez diputa- do local al Congreso del Estado, también tres veces diputado fe- deral ul Congreso de la Unibn, habiendo sido designado gober- nador constitucional interino de Sinaloa, y fue electo a un escano como Senudor de la Repiblic Pero el mayor timbre de 15, icoplo ly Modalla “Bolisurio Doss orgullo y la mds distinguida acti- vidad en que se recreara el Ing. Juan de Dios Batiz, estuvo cifra- da en el campo de la docencia, donde ha realizado sus més rele- vantes y trascendentes esfuerzos para lograr una positiva transfor- macién material y social que la educaci6n popular y revoluciona- ria con sentido nacionalista ha aleanzado para México. El Ua- mado vocacional a la docencia que se manifest6 en su juventud como profesor de matemiticas en la Universidad de Occidente, vino a culminar cuando su tra- vectoria de técnico y de maestro le inspiré el primer proyecto que presents al Presidente Cardenas para fundar el Instituto Politéc- nico Nacional, que concentraria las escuelas técnicas fundadas por el Presidente Judrez y por los presidentes Obregon y Calles y como una institucién capaz de dar a la educacién mexicana un carécter eminentemente popular y nacionalista, canalizada a de- sarrollar la tecnologia y la cien- ia auténomas y de cuya alma mater han egresudo més de vchenta mil profesionales con spiritu imbuido en progresismo « Justicia social. El Instituto Politéenico Vacional fue concebido, iniciul- nente, como una universidad de :stado, como el niicleo del siste- na nacional de enseriunza técni- 4, como la escuela superior para los hijos de los trabajadores y de los soldados, como la cumbre mds alta de un sistema evolutivo+ ciclico y gradual desde el jardin de nifios hasta los cursos de post- graduado para capacitar a quie- nes harian posible la indepen- dencia econdmica de México y el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestro pueblo, Era natural entonces, que Lazaro Clirdenas apoyara con entusias- mo y recursos « la naciente insti- tucion. Juan de Dios Batiz jamés se ha alejudo de los jovenes del glorioso IPN: maestros, directo- res, alunos, empleados y egre- sados, lo hemos visto siempre como una antorcha encendida de amor al Politécnico y de lealtad a México, sus consejos y apoyo constituyen una larga cadena de servicios ininterrumpidos. En los ais recientes, millares de sina- Toenses lo recerdamos entre el regaiio y la broma siempre cari- ‘osa, como presidente del Patro- nato de la Casa del Estudiante Sinaloense que él rescas6 del abandono e impulsé, como ejem: plo a otras entidades federativas. Gracias a este otro ejemplo, hoy existen centenares de casas estu- diuntiles, infortunadumente al- gunas desvirtuadas en su natura- leza y fines. Si la vida de Juan de Dios Bétiz no puede tesligarse de su {uo‘s” porque #6 qua ws pura el Pulitécaico, obra cumbre: el Instituto Politi nico Nacional, tampoco. puede separarse de su noble y abuegadu compaiiera Dota Laurita Pérez de Bitiz que le ha brindudo siempre a su esposo la fé, lu de- vocion, el amor y el respuldo in- dispensables para que Juan de Dios Bitiz cumpliera su warea, su inmensa tareu, al serviciy de la patria, Juan de Dios Batiz es ejemplo también de acrisolada honradez. Después de haber ocu- pado altos cargos politicos y ad. ministratives no tiene fortuna que leyar ni mancha que escon der. Vive sencilla y modestamen- te, como los auténticos hérves vi- viles de nuestra historia. En recompensa a una prolongada, dindinica y brillante existencia, vivida con extraordi- naria intensidud ul servicin de México, la Honvrable Camara de Senadores ha otorgado a Juan de Dios Bétiz la medalla “Belisario Dominguez’’ 1977. Con éllo el ‘Senado de la Reptiblica demues- ira su patrigtismo y su conoei: miento de los genuinos vulures de ta cultura nacional, Honor muy: merecidy que nos llena de legitimo orgullo y sa- tisfaccion a los egresados del Po- litécnico y a todos los sinaloen- ses. Las Cuatro Medallas Por Alfonso L. Paliza En cuatro ocasiones, ese 7 de octubre que se repite en los anos de 1966, 1972, 1973 y 1977, cuatro hijos de Sinaloa'han sido distinguidos por el Senado de la Republica con la pre- sea mas alta con que se distingue a mexicanos de sefalado patriotismo Que aportaron lo mejor de sus vidas y sus ideales al servicio de la nacién. Sinaloa, crisol de distintas na- cionalidades que produjo un mestiza- Je de excepcién, ajeno a la supersti- ion y la ignorancia, tambien fue labo- ratorio de inquietudes revolucionarias, ¥ de sus campos labrantios, jévenes ‘casi nifios, dejaron la mancera para ‘empufar la carabina 30—30, suman- dose asi a las luchas libertarias. Ninguna otra entidad ha sido istinguida con cuatro medallas “Be- lisario Dominguez” como Sinaloa: Ra- mén F. Iturbe, Ignacio Ramos Pras- low, Pablo Macias Valenzuela y Juan de Dios Batiz Paredes. Todos ellos, de formacién revo- lucionaria, de intachable hoja de servi- ios, probado valor y uno de ellos, con el honor de haber integrado el Congre- 80 Constituyente de 1917. Cada quién, separadamente, es un jai6n de historia, ejemplo de pun- donor y verguenza, cuyas hondas rai- es de nacionalidad han hecho crecer de la Revolucion, el arbol cuyos frutos recogen nuestras juventudes de hoy, que distrutan de una patria mas libre y respetada. De Belisario Dominguez, el Se- ‘nador Martir que tuvo el valor de en- frentarse ai usurpador Victoriano — Huerta, ebrio de sangre y poder, se puede decir que “con él se acaba un Periodo y principia una nueva historia que se prolonga hasta nuestros dias. Es un hombre clave como lo fue el Pre sidente Juarez, que con pasion repu- blicana escribié un poema de épica ci vil. SINALOA VENERO Y FORJA DE HOMBRES DE TEMPLE RAMON F. ITURBE ‘Bajo la presidencia del senador Rafael Murillo Vidal, el 7 de octubre de 1966, el general Ramon [Link] es distinguido con la codiciade presea. Nacié el divisionario el 7 de no- viembre de 1889 en Mazatlan, cuna in- la Revolucion, como Angel Flores, Juan Carrasco’y otros. Sorrespondié al senador y go- eral J. Ricardo Marin Ramos, hacer la elegia del homenajeado y desde la tri- buna del Senado, entre otros mereci- dos conceptos, dijo que "de aquella vieja solera sinaloense, de aquellos estorzedos varones que lucharon por la Indeoendencia, en la Reforma con el genera Antonio Rosales, ilustre zaca- tecano radicado en Sinaloa y héroe det movim ento liberal contra las invasio~ nes ex ranjeras y otros paladines qué engrosaron las filas del movimiento de 1910, ¢1 Senor general Rumén F. Itur- be representa una de sus figuras ojem- plares, digna de todo encomio y res- peto”. Evoca el orador que cuando don Francisco |. Madero convocaba al pueblo mexicano a defender sus liber- tades fundamentales, el senor general Iturbe recibe el despacho de general brigadier firmado por el Presidente Martir. Hay un documento fechado el 6 de enero de 1912, en que el sefor Madero dice del general Iturbe lo si- auiente: “Es persona honorable, que prestd valiosos servicios como gene- ‘al del Ejército Libertador, en la altima lucha en que México conquisté sus li- RAMOS PRASLOW *...Periodista politico, organi- zador de ia clase trabajadora, pionero del maderismo, combatiente armado contra el usurpador Victoriano Huerta, diputado constituyente de 1917, go- emador de Jalisco, servidor publico en otras ocasiones, mililante politico fen todas las circunstancias, la diversi- dad de sus actividades pasa a segun- do plano para subordinarse al denomi- rnador comun que las conjura, las dofi- ne y les da sentido: el de luchador re- volucionario... ‘Asi burilé la recia personalidad del Licenciado Ignacio Ramos Pras- low el senador Vicente Fuentes Diaz, ‘en la memorable asamblea de la C&- mara Alta del 7 de octubre de 1972, presidida por el senador Salvador Ga- miz Fernandez, en la que estuvo pre- sente el secretario de Gobernacién, li- ‘cenciado Mario Moya Palencia, quien Hlevé ta representacién , presidencial. [s LLuego agrego el orador: “En ninguna de sus batallas po- 7 liticas conculed sus principios; en rningan cargo publico se manché tas ‘manos con dinero mal habido; en nin- {gun otro acto dié la espalda al puoblo Ti defeccioné de sus deberes revolu- cionarios. En la sesién de! Constituyente del 16 de diciembre Ignacio Ramos Praslow dofinié su conducta y su vo- ‘acién, avivada por el fuego interno de la juventud que lo hizo fundar en Gua- dalajara, el ano de 1904, una organiza- clon laboral bajo la mirada hostil de la Gictadura, cuando afirmé desde Ia alta tribuna det Congreso: “que los princi- pios existan siempre sobre los hom- bres y no los hombres sobre los prin- cipios” Tenia 80 afos el licenciado Ra- mos Praslow cuando recibid la meda- la "Belisario Dominguez" Se le considera el precursor de la gran jornada revolucionaria de nues- tro sigio, cuando se sumé al movi. MACIAS VALENZUELA Un muchacho campesino, naci- do en Las Cabras, Municipio ‘de El Fuerte, e| 15 de noviembre de 1891, dej0 la yunta y empufando et rifle, fr” sando apenas los 21 aflos, causé alta en el Cuarto Batallon Irregular de So nora al mando de Alvaro Obregén, quien era en 1912 presidente munici- al de Huatabampo. Se trataba de repoler Ia entrada Sonora de las fuerzas de Pascual Orozco, quien al amparo del flamado Pecto de la Empacadora, firmado en Chihuahua el 12 de marzo de ese ano, cr6 seflos problumurs al gobiernd Cunstitucional du ks Hupitliva, so vant en armas, siendo abatido el an- tiguo comparero de Francisco Villa or as tropas de Victoriano Huerta. José Maria Maytorena habia solicitado permiso como gobernador de Sonora al Prosivente Madvio para organizar cuerpos irregulares para — combatir la infidencia de Orozco. Mal armados, sin recursos que les permi- tieran medir sus fuerzas con los solda- woe dos del inficente, pero imbuidos en un entusiasmo grande para hacer que en Mexico prevaleciera et regimen consti- tucionial'que el pueblo se habia dado, el Cuarto Batallon se lanzé a la lucha en contra de los orozquistas, Fu@ el bautizo de fuego de Pa- blo Macias Valenzuela, que en los en- ‘cuentros se distingulé por un herois- mo indiscutible, segin fo narran no solamente sus bidgrafos, sino aque- los que hicieron la Cronica de fa Re- volucion Mexicana, Mas tarde, nos dice ol senador Alejandro Carrillo Marcor, a quien co- rrespondié hacer la elegia del conde- corado por el Senado de la Republica, Pablo Macizs Valenzuela forma parte ‘cel cuerpo expedicionario del Ejercito del Noroaste, y vinculado como esta- ba a su ami3o y jefe Alvaro Obregon, comienza a recorrer el largo camino que habria ce culminar con ia legada de los cuerpos iregulares de Sonora hasta las guaridas del orozquismo y destruirlo de una manera definitiva Muchas brillantes acciones de las tuvo Macias Valonzuola, y den {ro del Ejercito Nacional, restablecida la paz interna y habigndose institucio- nalizado la Revolucién mereci6 el res- peto de jefes, oficiales y tropa, porque fue justo y honrado y aprecio ‘siempre a los cuadros que tuvo bajo su mando, ora como Secretario de ia Defensa Na” cional, como Comandante de la Re- gin Militar del Pacifico al término de la Segunda Guerra Mundial, como Di- Fector de Pansiones Militares, hasta su muerte. 3u cuerpo descansa en la tierra de sus mayores, Sinaloa recuerda también a su gobomantoson Garinu y latinos esc tur do aguol gntoneeg y Rokavia la pac sente an engontiady albergue cn las miles de auias que construy6 durante Su gestion constitucional, y quu fe ve lié et honroso titulo de “Ei Sembrador de Escuelas La presea “Belisario Domin— guez" Ie fue entregada en ausencia por enfermedad. en la asambiea det 7 de octubre de 1973, siendo presidente del Senado German Corona del Rosai, ha- biéndola recibido con su representa: cidn ol general de division y senador Benito Bernal Miranda. BATIZ PAREDES Gon |a asistencia det Presiden- te dela Repcblica, Hicenciado José Lo- pez Portillo un numeroso grupo de Sinatoenses. profesionistas egresados del Institute Politécnice Nacivnal del qoberadtor Alfouso G Calder. la manana det 6 de octubre del ano. actual, el Senado de ta Repuibtica otor 6 la presea del patriotismo que leva e) nombre del doctor Belisario Domin- quez, senador por el Estado de Chia- pas, al ingemere Juan de Dios Batiz Paredes, hijo del poblado de Sataya, de la costa de Cullacan, quien pese al precario estado de salud que guarda, egé puntual a la cita en compatia de ‘su esposa y familiares. Bajo la presidencia del senauor Horacio Labastida Muftoz se desarro- Né la asambiea de ta Camara Alta, y el ‘momento estelar fue cuando el Jele de la Nacidn colocs sobre el curio del eration dal Institute Pobecmirs. Ba Clonal ¢! liston de donde pondiat ka nue datla del honor. Antes, el senador Gilberto Ruz Almada, nabia dicho que conocer ia histona’ de Sinaloa es confirmar qu esta entidad, noble y generosa para on fa patria, ha contado con ura gar ma de hombies ilustres con temple y tenacidad, que de acuerdo con tas, cit cunstancias que les ha tocado vivir, contribuyeron de manera importants al fortalacimiento de las institucianes el pais. Hane cetusn ba anteaitioa ed ange aretee natty Os vedoramente real, de oy alunos, de fa Escuela Superior de Medicina del IPN “A menudo se mide a fo bres por lo que reciben: a Bat des hay que ritedirio pot le que na da 0". Cuando corespondi agiade- cena meritisima distincion, ef creador det Potitecnico sintetiz6 toda su fore ‘macién. su paso por la vida piiblica Impuisado por ei deseo de servir sin ‘macular su vocacion de maestro, pei sobre todo hombre de la Revolucion, con esta expresion muy reconocids por todos los sectores de ta nacions dad mexicana, Site vale ta oni vivie oa Jat vives Se tmuete fot KV YO no tuve ef honlor Ue AME pur ella, pero he intertlado servirla durante toda ny vida Fa heehee Por Gonzalo Armienta Calderon DECRETO QUE CREA LA ME — DALLA DE HONOR “BELISA — RIO DOMINGUEZ” DEL SENA- DO DE LA REPUBLICA. Articu- lo Primero.- Se crea la Medalla ‘de: Honor “Belisario Domin— guez” del Senado de la Rep — blica, para premiar a los hom — bres y mujeres mexicanos que se hayan distinguido por su ciencia 0 su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la Humani- dad. 3 de enero de 1953. feel 7 Gon su esposa Laura el tiempo se detiene en el arcon de sus vivenciass Es la Medalla “Belisario Dominguez” la mas alta presea aque puede aspirar un mexica- no. En ella esta grabada la efigie de aquél que un dia fustigara al tirano magnicida, para elevar, con su verbo can- dente, la mas airada protesta y convertir en fuego el justo rencor de una nacién encar— necida. £1 héroe civil esta presente en cada homenaje y su voz, ya sin tiempo y sin espacio, se extiende, con la rosa de los vientos, como un halito que vivifica la fe en ef hombre y en su destino. Sinaloa es una madre orgullosa. A cuatro de sus hijos los ha distinguido el Senado de la Republica; y los cuatro, cabelleros del ideal, abrieron el surco generoso que hizo germi- nar la semilla de la patria nueva. i Ramén F. Iturbe,... es- conde en una estrella lejana la serena inquietud de su espiritu vagabundo... fgnacio Ramos Pras— logféit envuelto en una flama de esperanzas, inscribe su fir- ma —impronta de credo. lucha y convicciones~ en el libro excelso clei renovado amanecer republicano. Pablo Macias Valenzue- la,... lanza espirales de humo y juega con fos nifios que sus maestros ensefaron a leer. Y al volver Ja mirada hacia el pasado, la Revolucion que es recuerdo del ayer-e inquietud de frustracion. busca a sus mejores hombres y ya en fa ancianidad esplendorosa en- cuentra a Juan de Dios Batiz y los muestra a la juventud que hoy empufia airada Ia palabra, abre senderos de ilusiones y mira desafiante al porvenir. Sataya es un alegre ca- seria dle be pronineia stiles se, suayemonte enclavade en el tiptico que en el terrutio forman el mar, el valle y la montana. De ahi partio, en un baiel, henchidas las velas, bo- gando por el tiempo infinito, el espiritu alerta del sinaloense forjador de hombres, hermano en los ideales del Caudillo de Jiquilpan. Juan de Dios Batiz estre- cha la mano amiga del Granito de Oro y se lanza por los caminos del viento de la Revo- lucion para entonar el himno nuevo de las treinta-treinta; y al finalizar la contienda, que provocaron [a injusticia y ef hambre ancestral de su pueblo, régorre.'los desiertos de la cultura y estampa en el paisaje milenario de la patria un oasis en el que abrevarn los jévenes de hoy y del mafiana. Hurga en el alma palpi- tante de la juventud y descubre la mejor de. sus vetas: la del espiritu que tramonta cimas y laderas del México piramidal, 20 cuya cuspide es espiga de realidades y de fantasias; fan- tasias de hoy que son realida- des de! maiiana, en el visiona- rio quehacer del gigante de pies teluricos que eslabona su pensamiento en la cadena invi- sible que wit al presente con eb future, [ar e! vespertind incen dio de las tardes sinaloenses Sataya afiora a su hijo predilec- to y cuenta ‘con los dedos del destino, las estrellas que iue - ron testigos de su terco y atanoso peregrinar por la ruta sefiera de la educacion y de la ensefianza La congoja de saber que a su lado se derramaron en sangre los ideales y encontrar una realidad plasmada, todos os dias, de equivocos y de claudicaciones, fo lleva a dejar Caer, en id mente siempre alerta del Presidente Cardenas, un viejo suefio, el de crear un centro de estudios que prepa — raré a los hijos de campesinos y de trabajadores, para ser, en la tecnologia y en el humanismo, Jos conductores de su pueblo. Yun dia, en la década de los afios treinta, el paladin, el guia, el maestro, arrebata de los cuatro horizontes manos cef munis polities nacional en of act. es Manes campestnas manos obreras. que Colocan. uno a uno, los cimientos de la nueva Atalaya de fa cultura popular; ef Instituto Politecni- co Nacional ak Unum areca Basevedie ten nner ct ha sa fa Mudte crbulpeando con Buelna. meteara de das 3 he BO. vse plastig Manica Cn e; Casco de Santo Tomas. Juan de Dios Batiz, audaz en fas ideas atable en el ademan, recio en la palabra, quiere foriar, con espléndida pasion, tecnicos y protesionales que hayan de México un pais libre, con la energia vital de su raza ecumé- nica. Ha_terminado la jorna- da, y un 7 de octubre de 1977 la voz ciudadana, en el grave recinto del Senado de fa Repa- blica, pregona emocionada Juan de Dios. Juan de los jovenes... Juan de los sinaloenses. Juan de Dios, hacedor de hom- bres La Patria te honra justa- mente agradecida México, D. F., .octubre de 1977 lun hombre que ha sabide sembrar a boles y con las dos manos llenas, RETAZOS DE CONVERSACION CON JUAN DE DIOS El martes 13 de septiem- bre que entrevisté al ingeniero Juan de Dios Batiz, se considera- ba posible, pero no probable que recibiera la “Medalla de Honor Belisario Dominguez” que otor- ga anualmente el Senado de la Republica, De los prospectos que mencionaban con insistencia los periddicos, era el que menos rui- do hacia, por lo que me parecié de prudencia y tacto elemental, Por Jaime Sinagawa Montoya soslayar de plano esa posibilidad por remota, por lejana que se veia; maxime que en el curso de la platica, cuando hice una in- tencionada alusién sobre la “Me- dalla Belisario", el maestro Juan de Dios, ni parpadeé siquiera. Amigo personal del gene- ral Lézaro CArdenas; fundador del Politéenico; coronel (R) del ejército mexicano; ex-goberna- dor de Sirialoa; ex-senador, ex- diputado, ex-funcionario des la administracién piblica, empre- sario en las postrimerias de su actividad, el ingeniero Juan de Dios Batiz, como todos aquellos que han cumplido cabalmente con las tareas que les deparé una vida intensa, es un hombre con- forme, en serena y sublime paz consigo mismo. Ello se trasluce con nitidez en su actitud y en su palabra, Sinaloense de pura cepa, su larga residencia en la capital Past ata pagina 3 a INVOCACION A GENARO ESTRADA Por Alfonso Reves El que comprende a unos y a otros, y a todos puede conciliarios; el que traboje por muchos y para muchos sin quo se le sienta esforzarse; el que da el consejo oportuno; el que no se ofusca ante las inevitables desigualdades de los hombres, y les ayuda, en cambio, a ‘aprovechar sus virtudes; el fuerte sin violencia ni célera: el risuefo sin com- placencias equivocas; el puntual sin exigencias incémodas; el que estudia el pasado con precisiones de técnico, vive en el presente con agilidad y sin jnctancia, y provoca la legada del porvenir enire precavido y confiado; el liltimo que pierde la cabeza en el naufragio, el primero en organizar el salvamento--tal era Genaro Estrada, gran mexicano de nuestro tiempo, a juien todos podian atreverse a llamar ‘el gordo” Dotaco de una sensibilidad ale- gre y variaca: coleccionista de buenos libros, de manuscritos raros, de cucha- rillas de plata, de cuadros y muebles, de jades y primores chinescos, en su casa era un verdadero museo; Ileno de aquel humorismo tembloroso que comunica a Ios hombres gordos otra manera de esbeltez; duefto de una paciencia salu- dable, buen respaldo moral para inquie- tos y desorbitados, buena mano para timén, buen mésculo de alma, era Genaro Estrada una de esas institucio- nes de la ciudad, uno de esos hombres centrales que hacen posible la organiza- cin de las pléyades literarias( el P.E.N. Club de México sélo vivié mientras estuvo a su sombra). Bra un padrino natural de los libros. Y era la suya una de esas bondades sin aureala y sin exceso de santidad, tan lejana de la falsa austeri- dad.y de los morbosos lujos do aisla~ mienito y'tebaidas; una de esas bonda- des que andan donde todos andan, hacen Io que todos { pero siempre un poco mejor), circulan entre todos, y no ierden un solo instante el sentimiento de su misién, de la tarea humana. Tan de grata compafia siempre, tan mensajero de buenas noticias. tan de todas las horas, tan hermano mayor, ccon su vibracién de ternura contenida y su travesura de joven elefante. Todo en Genaro era gusto. Gran trdbajador, nada habia de angustia en su trabajo, sino que siempre parecia wu» paladeo voluptuoso. Con o misino agra~ doy lo misma sensibilidad emprendia un catélogo erudito raorganizaba un archivo piblico, que se echaba a andar por Ja ciudad en busca de una pieza ora sus colecciones, o resistia una discusién diplomética de dos horas ‘sobre los diferentes olures morales del petréleo. A esta sélida bolanze del gusto. que también podia servir de ética, de esiética y de motafisica en general, debia sin duda el no enmohecerse nunca fen medio de los graves negocios del Estado, Sentimiento sin sensibleria, ra z6n sin dogmatismo, cordialidad sin ‘empalago. ropidez. sin nerviosidad, cle- ‘gria sin barullo, Siempre andamos los mexicanos soiando con estas formulas de la rotundez espiritual, del equilibrio fen citculo, ;Cuén pocos las togran! Yo acostumbraba decirle en broma que el secreto de su aplomo estaba en sus bien contados cien kilos. Pero este hombre gordo no éra por eso muy pacificy, como ol ventero de Corvantes: algo tenia de la aboja zumbona, algo de la ardila y, en sus ratos de jugueteo, hasta de a bailarina rasa. Modesto muchucho erecido en ta imprentas provincianas. vino a México indo el poeta Enriqus Gonzdlez Mar tinez se hizo cargo de la Subsecretarie dg Educacién Pablica; fuo algin tiempo secretario de la Escuela Preparatoria, y desde alli tomé sus primeres cuntactos con las letras de ta capital. Hizd su aparicién en ellas con una antologia de postas auevos de México no superada aii, insuperable acaso en el sentido en que una antologia puede serio: ejemplo de método. de exposicién. de documen- tacién, de claridad y de tino. Estrada estaba disponiendo la escena, arreglan- doe} ambiente, antes de lanzar sus personojes, Entre tanto, Ja pluma active duba de si colaboraciones dispersas: tal sabrosa traduccién de Renard, o traba: jos de diversa indole en que saciaba su apetite del hombre del “Henacimiento; estudios sobre los criaderos de perlas en: la Baja California 0 sobre. los ejemplares mexicunas en los museos de Europa. las municipalidudes en la Amé- ica espafiela, tas ordenanzas de los alos en la’ Nueva Espafia; mil noti- “Eins de bibliogrofid ‘literaria, y, en \tnedio de tada ello, un constante anhelo por coardinar el trabajo de todos, y poner de acuerdo las preguntas de uno on las respuestas del otro: Su Visiona- io de la Nueva Espaia viene a ser como tun Gaspar de 1a noche moxicana, y no creo que antes de 6 se haya logrado poner a cuntribuciéa, con mejor efecto, todos fos teinas y motivos de nuestra imagineria colonial, de nuestra suntuo- su y parsimoniosa “Edad Media", Ilene de virreyes, frailes y doctores, asuntos transportades por él a un ambiente. si vale devilo, de diseiplinada fantasia, de ensuenio con bridas. Funcionario en a Secretaria de Industria, habia contribuido eficazmon- tw ala re0-ganizacién de aquel departa- mento, y comisionado para cierta feria de Mildn, habia hecho su primer viaje a Europa (:920), Poco después pasd a prestar sus servicios o la Secretaria de Relaciones Exteriores, donde fue ocu— pando cargos cada vez mas importantes Y por mucho tiempo desempené el de subsecretario encargado del despacho, en tanto que llegaba a ser titular de Ia cartera. Madura el estilo y_madura el ‘lima: y he aqui, en el Pero Galin, uno de los libros mds mexicanos que se hayan escrito. El hombre de Sinaloa, que tlegé justamento a México allé pot los fines _-guardia de honog de los Poderes de la Unién.. del Ateneo y por los comienzoy de le Heyolucién, trae @ nuestra literetura fa Fiqueza entrafable de la provincia, el sabor del conocimiento nacional, que siempre las capitales pierden y diluyen un pucu. Y, lo que es mejor. esta abra iene al mismo tiempo uaa calidad humana general, un valor perceptible y traducible en cualquiera tierra, Parque Genaro Estrada era hombre de ictras consumade, atento a los iltimos libros y a las tllimas ideas que Hegaban de todas partes; y asi podré un dia sorprender en México @ Paul Movaucl ‘eguntdndole sobre novedades de — Francia que adn no habian Wegado a conocimientos de su huésped. Hi Pero Galin es un libro que porticipa de la ‘novela y del ensayo, donde han podide caber-injertos pre— ciosos-muchos pedazos de realidad y algunos hombres que de veras existen. comp Jefe de la Diplomacia Mexicana. con su nombre propio y sus_oficios reales. Por todas sus péginas flota un buen aroma, que halaga y alienta a leer La precisién de idea y de forma causa una impresién de alivio. Hay en este libro dos aspectos bien discernibles: si nos inclinamos a Pero, tendremos el mundo de los anticuarios y colonialist tratado en una forma que nos ha suspirar por la “Guta del mexicanista” ‘que hubiera podido escribir Genaro. La descripcién del Volador es una linda pégina, en la mejor tradicién de los cuadros enumerativos mexicanos, tradicién que parte del mercado de Te nochtitlan pintado por Cortés. Ahora, que sinos inclinamos a Lota, tendremos la visién actual, cine- matogréfica, rauda sin ser vertiginosa del mundo entrevisto por la ventanilia del tren o desde el automévil en march, las estaciones, las carreteras, las fron teras, las mezclas de pueblos, Los Angeles, Hollywood, y manana. Unos preferirén aquello o esto 9 viceversa; pero yo estoy con el autor ent haber querido casar estas discosas tan opuestas. y casarlas sin chasquido ni fragor ninguno, por arte del carifio entre sus personajes, que tiene mas de amistad que de otra cosa. Entre uno y otro polo, corren todos los matices intermedios del iris, y nuestro ambiente queda asi definido por sus dos crisis terminales. De la manos de Pero Galin a las de Lota Vera mana y fluye el “tempo ‘mexicano en celeridad apreciable; y lo que era antigualla erudita en casa de Pero Galin, llega a ser asunto decorative ultramoderno entre las raquetas de tenis de su joven amiga. Este libro sin asin, desarrollado en una serie de cuadros y escenas encantadoras hasta liegar a la sencillez campesina del agua clara, ofrece entre sus pocas paginas tal trabaz6n de motivos mexicanos que se siente uno tentado a publicarlo con notas explicativas al pie y pequenas disertaciones en el apéndice, no porque requiera exégesis, sino por las muchas ‘sugestiones que provoca. ‘Ademés, al andar det tiempo, 1a vida personal del autor habia de encon- trar ciertos cauces que parecian ya previstos en su novela, lo que comunico, tanto a su vida como'a su novela, una nueva razéa, al menos para sus amigos Cuando Genaro Estrada llega a ssc ife de si cancileria mexicana. da 0 nuestra politica internacional una. figu- Fa armoniosa, juntando miembros. de- sarticulados y definiendo orientaciones. Su valor se caracteriza por una aten- cin igual para todos los problemas a un tiempo, y por una inspiracién patriética cuya profundidad no puede apreciarse todavia, y que cuando se conozca en todo su alcance ha de conmover a los 24 hombres de mi pais. wtee Queda bautizada con su nombre Ja que él quise lamar “Doctrina mexica- na”, sobre 1a aceptacién automdtica de todo gobierno que un pueblo amigo quiera darse. en oposicién a la teoria clésica, 1a cual parece subordinar en este respecto la soberania de los pue— blos al “visto bueno” de las naciones extranjeras. 5u manera de conciliar la realidad con al ideal, durante su ges— tién, alcanzé a veces una nitidez mental y una delicedeza moral que no son frecuentes. Don Alfonso Reyes. Salié de la Cancilleria para ser embajador en Espaiia, donde, al mismo tiempo que atendia’ alos negocios habituales, publicé una serie de cuader- nos relativos a cuestiones de interés ‘comin entre ambos paises, y eché una redada por los archivos y museos, levantando inventarios de piezas mexi- Ccanas y construyendo verdaderas mono- srafias, como las que dedicé a Las Tablas de la Conquista de México (de que también hay algunas en el Museo Etnogréfico de Buenos Aires), Las Figu- ras de Cera en el Museo Arqueolégico de Madrid: y como el Genio y Figura de Picaso 0 el Arte Mexicano en Espafia, que ha publicado mas tarde. A la Coleccién de cuadernos de su embajada pertenecen los Manuscritos sobre Méxi 0 en la Biblioteca Nacional de Madid, El Tesoro de Monte Albén, El Comercio entre México y Espana, obras suyas en parte, y en parte de autoridades en cada materia especial Devuolto en estos iiltimos afios a Ja vida prvada del escritor, habia creado una interesante biblioteca de obras inéditas, en la cual nuevos inves- tigadores han comenzado a abrir regio nes virgenes de nuestra historia social De sus manos salian unos hilos invisibles {@ todos los puntos del horizonte: son ‘muchos los escritores de varios paises que se relacionaban con México a través de él. Era, en nuestra América, un verdadero colonizador culturul Ademés de las obras citadas al paso, deja una coleccién de estudios Giplomaticos, entre los prélogos a los volimenes del Archivo Histérico, que, ojo sus cuidados, se imprimian en la Secretaria de Relaciones Exteriores, y son suyos dos tomos de la serie de “Monografias Bibliogréficas”, que él hizo también publicar a su paso por ‘aquel ministerio: uno sobre Nervo, otra de varia informacién, en que campean su curiosidad y su’ conocimiento de libros mexicanos. asi como su dominio en el oficio de maestro impresor, que él conocia muy de cerca Deja una valiosa obra dispersa en prélogos de libros, eruditos e histori cos: les Cartas, de Icazbalceta, recogi- das por Teixidor; el Diario del Viaje de Ajofrin; Jos estudios de Zavala sobre ‘Tomés Moro en la Nueva Espana, etc. Deja otras obras de historia de arte: Algunos Papeles para la Historia de las Bellas Artes en México; ciertos trabajos sobre Goya que tenia en preparacién, y de que envié la primicia a Buenos Aires (articulo recientemente publicado en La Nacién) Deja una obra postica en que no hay pdgina perdide, y que alcanzé algunas notas de extremada pureza: Escalera (Tocata y Fuga), Crucero, Paso @ Nivel, Senderillos al ras. De suerte que su’ reino abarca la historia, la ‘economia, la critica, la bibliografia, el libre ensayo, la novelistica, la poética Ha muerto a los cincuenta aos, en plena labor. Debe « su propio valer, sin compromisos extrafos a la excelen cia misma de su trabajo, la ascencién gradual que lo llevé hasta los mas altos cargos. Nilo abatia la adversidad, gran maestra, ni lo engafaba la vei fortuna. El proceso de una larga enfer- medad venia de afios atrds minando su salud, y él parecia siempre rehacerse por un desperezo del espiritu. La iiltima carta que de él nos ha Hegado, nos dice que el quebranto de su organistio era ya tan grande, que no le permitia leer ni escribir directamente; que seguia con vivo interés los resulta dos del Congreso de Historia de Améri- ca, de Buenos Aires; que tenia prepara dos ocho voliimenes para su biblioteca ‘mexicana, ¥ esperd la muerte trabajando, y sigue todavia trabajando para su Méxi- co, para su América, en el recuerdo de sus amigos, que son tantos en todas artes, y en la perennidad de su obra sy obra de hombre bueno, de excelente escritor y de ciudadano intachable. UN CAPITULO DEL LIBRO“PERO GALIN™ AURORA Por Genaro Estrada El rancho esta a cuaren- ta kilémetros de la ciudad de México. Tiene una comoda ca- sita, en la que viven los duehos y en torno de ella hasta diez cabafias para los labradores. Hay un pozo artesiano, una huerta, un establo y un auto- movil con carroceria cubierta de tierra y con placa de la ciu- dad de Los Angeles. EI ferrocarril pasa a po- cos metros de la casita, y del carro-correo cae todos los dias un paquete con periddicos. La casita tiene sus co- modidades: dos buenas alco- bas, un pequefio comedor, un bajio, un cuarto con escritorio, apeles y libros, una terraza ; macetas. Dos perros bra- % stan ‘atados, durante el dia, iCerca' de la terraza. Ade- mas hay un aparato de radio, que es el asombro de los cam- pesinos que van a reunirse, to- das las noches, cerca de una de las alcobas, para escuchar los conciertos y conferencias que transmiten las estaciones difu- soras. Acaba de llegar otro chisme maravilloso; es un fo- négrafo ortofénico que va a dar mayor amenidad a las vela- das Los labradores tienen - sus parcelas y buen jornal por su trabajo en las tierras del amo. Estan contentos y no pue- den —ni saben— desear mas. Por las tardes los hijos de los campesinos dejan sus cabajias yvan a reunirse a la terraza, en donde ja sefiora del amo los ensefia a leer. De cuando en cuando reciben mantas, som- breros, zapatos. El amo es bueno y,tiene siempre una sonrisa para to- dos. Los que han ido a la ciu- dad de México dicen que tiene una casa linda, muy grande, con cosas muy raras, -~Tiene cosas como - esas de las iglesias —dice un labrado~ --Y hartos trapos muy finos —agrega su mujer. --Al patron le gustan mucho ‘os monos —dice el la- brador-- tiene unos de palo, asi de grandes. Van reuniéndose las - gentes cerca de la casa; un pas- tor saca del bolsillo un organi- llo de boca y se pone a tocar un aire de la tierra; el amo y su mujer, sentados’ en las mece- doras, desde la terraza, conver- san con los labriegos. --Patron —dicele uno-- a Juancho se le atoré el tractor en un surco y el demontre ya no quiere salir... Todos rien como si hu- bieran escuchado lo mas gra- cioso del mundo. --Si no cai la helada —dice el mayordomo— la co- secha de este afio sera rebue- na. —No, este afio no cai la helada —dice un viejo. —aCrees tt que caiga la helada —dice otro labrador. —No, yo creo que no. —aY te? —No. —Yo prefiero al caco- mixtle—dice una mujer. Todos vuelven a reir. —2Y usted patron? Yo también prefiero al cacomixtle ~dice el patron El cacomixtle se ha comido ya cuatro gallinas —Si, cuatro. Por la mafiana las labo- res comienzan a las cuatro, cuando el campo esta todavia en sombras. Los amos son también madrugadores. A las cinco es- tan en pie. EI patron monta en su caballo y sale a recorrer el rancho, a visitar el establo, a vigilar el riego. Amanece. Pero-Galin y Lota Vera, de pie en la terraza de su casita, cogidos del brazo, aspiran la brisa inefable de la madrugada. La tierra —recien tlovida—_exhala un vaho de energia. Cantan los labradores en los surcos, Chocan los botes en el establo. La tierra mexica- na, fecunda y buena, va des- cubriendo su profundo paisaje. Un nifo ha gritado jmamai desde la alcoba. Va saliendo el sol. GENARO ESTRADA A LA ROTONDA DE LOS HOMBRES ILUSTRES sola comunidad sinaloonse presente. Por Juan Le6n Rodriguez Al cumplirse 40 afios de su _deceso, el 3 de octubre de 1977. los restos mortales del gran diplomatico y escritor si- naloense, Genaro Estrada, fue- ron reinhumados en el Panteén Civil de Dolores, en el lugar consagrado a rendir péstumo reconocimiento y homenaje a los_mexicanos que supieron prestar servicios eméritos a la Patria. La solemne ceremonia, fué presidida por el Primer Ma- gistrado de 1a Nacion, Lic. José Lopez Portillo, con la asisten- cia de los secretarios de Gober- nacion, de Relaciones Exterio- res y de Educacién Publica; del regente del Departamento del Distrito Federal, del goberna- dor de Sinaloa, de representan- tes de los poderes Legislativo y Judicial, tanto federales como de la entidad nativa de Genaro Estrada, y de un gran naémero de sinaloenses. 28 En nombre de los tres Poderes de la Unién, pronun- cid una emoriva pieza oratoria el decano del cuerpo diploma- tico mexicano, embajador en la OEA, Rafeel de la Colina “La vision del majestuo- so océano y el silbo del viento, suave como céfiro en las tardes placidas, hovrisono en las no- ches huracanadas, nunca se borraron de la memoria de Ge- naro Estrada, nacido en 1887 en el puerto de Mazatlan. “Lo mismo en sus versos edlicos que en su vigorosa de- fensa de los sagrados intereses de México, me parece descu* brir, como recdndito leit mo- tiv, la majestad del panorama espléndido y multiforme de su ciudad natal” En su inspirado panegi- rico, el embzjador de la Colina, en dos diferentes parrafos, sin: tetiz6 la trayectoria literaria de Genaro Estrada y la trascen— dencia de la doctrina que lleva su nombre: “Escritor castizo y_ele- gante, dejo tanto en su poesia como en los 2nsayos y novelas, la huella de un espiritu supe- rior “La tlexibilidad de la Doctrina es uno de sus mas no- tables atributos. No califica la potestad de ios Estados extran- jeros para conservar o sustituir a sus Gobiernos. No pretende imponer condiciones para ~— mantener o reanudar las rela- ciones diplomaticas...” En otro pasaje de su dis- curso, de la Colina sefialé que Genaro Estrada aprendio la du- ra leccién del trato desigual con el poderoso desde las pla- ticas y negociaciones que cul- minaron en las conferencias de Bucareli, “de infausta memo- ria’ COSIO VILLEGAS HABLABA BIEN DE GENARO ESTRADA En verdad que Genaro Estrada debié ser, aparte de sus incuestionables cualidades de funcionario, de escritor y de bi- bliofilo, una excelente persona servicial y amigable, porque en sus “Memorias”, don Daniel Cosio Villegas, que no deja ti- tere con cabeza a través de sus 307 paginas, de Genaro platica que, siendo oficial mayor de Relaciones Exteriores, Convo- caba a sus amigos a visitarlo los sabados por la tarde a su casa de Santa Maria la Ribera para conversar y escuchar Operas y sinfonias en una pianola que él mismo manejaba También relata como le ayudé a Martin Luis Guzman a salvar la vida de manos del ge- neral Calles, facilitandole su huida a Estados Unidos y des- pues a Espana, donde a su tiempo fué a dar también Estra- da como embajador, porque siendo ya Canciller del gobier- no del Jefe Maximo de la Revo- lucion, se nego a recibir al em- bajador yanqui Cosio Villegas incluso no pasa por alto la vez que Es- trada le ayud6 a conseguir em- pleo en una ocasién que qued6 cesante. COMO EN UNA FABULA Genaro Estrada, el hom- bre que siendo un muchacho gordito e inquieto, aprendié a amar a los libros trabajando en un taller de tipografia, en el Mazatlan de principios del si- glo y que, como autodidacta lego a forjarse una cultura y un dominio de las ciencias politi- cas, sociales y diplomaticas, que le permitio brillar con luz propia entre eruditos, togados y doctorados. r Retorno da Por Genaro Estrada Al agua verde he de volver un dia ungido en el ritual de los ciclones, agitando en la diestra las palmas de la costa y cantando la clara cancién del marinero. Al agua verde, con los pies desnudos y el pecho ronco de gritar tormentas. Llegaré al litoral de los adioses con viento decorado de manos que saludan y amargura de mares y de lagrimas para entrar en el agua con los brazos elevados al cielo, y en las olas hundir la reverencia de mi cuerpo. Necesito la brisa de las palmas y volver a dormir bajo su sambra verde. Palmeras: abanicos de apoteosis para solemnizar triunfos navales. \WRecordar a mi infancia toda hecha Jde mar, de tumbo de olas, de islas, de playa azul, de agua de cocos. Al agua verde he de volver un dia para admirar la fuga de las barcas y la cancién de ia marineria; para seguir de la gaviota el vuelo sus aletuzos que recuerdan luego el adiés angustiado del puruelo; ara encallar mi bote en los pefiascos, para ganar la plaza entre brazadas rimadas al sonar de los chubascos; @ divisar el faro mensajero de lu seguridad del derrotero y de la noche insomne del farero. He de volver al mar como soldado ungido en las acuéticas milicias, a defender sus fabulosos fueros, @ ganarme la boina marinera ent el hondo pavor de los naufragios o el pilotaje de los derroteros. Marinero, dame tu blanca vela ‘ para combar el aire con la gracia del énfora; vuelva mi mano, con tu largo remo, al ejercicio de las duras aguas, 0 sumergidas en las profundas rocas a yodarse én'la pescade las algas, y la sal de tus vientos que confirme en mi boca la antigua del bautismo, iFuga de velas y levar de anclas para zarpar al alta mar bravia! La brisa me reclama, vieja amiga, @ la danza del vals sobre las olas. Al agua verde he de volver un dia, marinero del barco que no vuelve. 7

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