Díptico: este tipo de folleto se estructura según una división doble de
una hoja de cualquier tamaño, la cual se dobla por la mitad. Por lo
tanto, se trata de un pequeño cuadernillo donde se presenta la
información que se quiere dar. Son muy utilizados en el mundo
empresarial o de negocios para dar información sobre alguna actividad
Tríptico: como su nombre lo indica, este tipo de folletos tienen tres
secciones que se crean a partir de la división de una hoja de cualquier
tamaño en tres bloques del mismo tamaño. Al igual que el caso
anterior, los bloques se definen por los dobleces. Generalmente, los
trípticos tienen una forma muy particular de presentar la información,
ya que se basa en una presentación cronológica o consecutiva del
mensaje. Esto quiere decir que al ir abriendo el tríptico se va
obteniendo mayor información que guarda una relación con lo que
anteriormente se dijo.
Panfleto: aunque no se suele considerar como un folleto, en el sentido
estricto de la palabra, lo cierto es que sí guarda muchas similitudes con
estos últimos, por lo que algunos los consideran como tales. Se trata
de una publicación que condensa información precisa y que puede
tener diferentes formatos y tamaños. Originalmente se producían en
octavillas, aunque ahora eso ha dejado de ser la regla. La mayoría de
las veces se utilizaba para transmitir ideas políticas debido sobre todo
al gran impacto que su formato producía en el lector.
Encartes: este tipo de folletos suelen tener más contenido y hojas, por
lo que son muy parecidos a una revistilla. Esto provoca que el lector le
dedique más tiempo a su consulta, por lo que se puede poner mucha
más información. Suelen ser de pequeño tamaño y se utilizan mucho
en comercios o tiendas para promocionar sus productos.