SISIFO
a. Sísifo, hijo de Éolo, se casó con la hija de Atlante llamada Mérope, la Pléyade, quien le
dio como hijos a Glauco, Ornitión y Sinón, y poseía un excelente rebaño de vacas en el istmo
de Corinto322.
b. Cerca de él vivía Autólico, hijo de Quíone, cuyo hermano mellizo Filammón fue
engendrado por Apolo, aunque el propio Autólico consideraba como su padre a Hermes323.
c. Ahora bien, Autólico era un experto en el robo, pues Hermes le había dado el poder de
metamorfosear a cualquier animal que robaba quitándole los cuernos, o cambiándolo de negro
en blanco, y viceversa. Por lo tanto, aunque Sísifo se daba cuenta de que sus rebaños
disminuían constantemente en tanto que los de Autólico aumentaban, al principio no podía
acusarle de robo; en consecuencia un día grabó en el interior de los cascos de todos sus
animales el monograma SS, o, según dicen algunos, las palabras «Robado por Autólico». Esa
noche Autólico procedió como de costumbre y al amanecer las huellas de los cascos a lo largo
del camino proporcionaron a Sísifo una prueba suficiente para llamar a sus vecinos como
testigos del robo. Fue al establo de Autólico, reconoció los animales robados por los cascos
marcados, y, dejando a sus testigos para reconvenir al ladrón, entró en la casa y mientras
seguía la discusión sedujo a Antíclea, hija de Autólico y esposa del argivo Laertes. Ella le dio
322 Apolodoro: i.9.3; Pausanias: ii.4.3; Servio sobre la Eneida de Virgilio ii.79.
323 Higinio: Fábula 200.
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como hijo a Odiseo, y la manera como fue concebido basta para explicar la sagacidad que
mostraba habitualmente y su apodo «Hipsipilón»324.
d. Sísifo fundó Efira, llamada luego Corinto, y la pobló con hombres nacidos de hongos, a
menos que sea cierto que Medea le regaló el reino. Sus contemporáneos le consideraban el
peor bribón del mundo y sólo le concedían que promovía el comercio y la navegación de
Corinto325.
e. Cuando, a la muerte de Éolo, Salmoneo usurpó el trono de Tesalia, Sísifo, que era el
heredero legítimo, consultó con el oráculo de Delfos, que le dijo: «Engendra hijos con tu
sobrina; ellos te vengarán.» En consecuencia sedujo a Tiro, la hija de Salmoneo, la cual, al
descubrir por casualidad que su motivo no era el amor por ella, sino el odio a su padre, mató a
los dos hijos que le había dado. Sísifo fue entonces al mercado de Larisa [mostró los
cadáveres, acusó falsamente a Salmoneo de incesto y asesinato] e hizo que lo desterraran de
Tesalia326.
f. Cuando Zeus raptó a Egina, el padre de ésta, el dios fluvial Asopo, fue a Corinto en su
busca. Sísifo sabía muy bien lo que le había sucedido a Egina, pero no quiso revelar nada a
menos que Asopo se comprometiera a abastecer a la ciudadela de Corinto con un manantial
perenne. En conformidad, Asopo hizo que surgiera el manantial de Pirene detrás del templo de
Afrodita, donde hay ahora imágenes de la diosa armada, del Sol y del arquero Eros. Entonces
Sísifo le dijo todo lo que sabía327.
g. Zeus, quien por muy poco había escapado a la venganza de Asopo, ordenó a su
hermano Hades que llevase a Sísifo al Tártaro y le castigase eternamente por haber revelado
los secretos divinos. Pero Sísifo no se intimidó: astutamente, puso a Hades unas esposas con
el pretexto de aprender cómo se manejaban y en seguida se apresuró a cerrarlas. Así quedó
Hades preso en la casa de Sísifo durante varios días, creando una situación imposible, porque
nadie podía morir, ni siquiera los hombres que habían sido decapitados o descuartizados;
hasta que al fin Ares, cuyos intereses quedaban amenazados, acudió apresuradamente, liberó
a Hades y puso a Sísifo en sus garras.
h. Pero Sísifo tenía otra treta en reserva. Antes de descender al Tártaro ordenó a su
esposa Mérope que no lo enterrara, y cuando llegó al Palacio de Hades fue directamente a ver
a Perséfone y le dijo que, como persona que no había sido enterrada, él no tenía derecho a
estar allí, sino que debían haberlo dejado en el otro lado del Estigia. «Permíteme volver al
mundo superior —suplicó— para que arregle mi entierro y vengue el descuido cometido
conmigo. Mi presencia aquí es sumamente irregular. Volveré dentro de t res días.» Perséfone
se dejó engañar y le concedió lo que pedía. Pero tan pronto como Sísifo se encontró de nuevo
bajo la luz del sol faltó a la promesa hecha a Perséfone. Por fin hubo que llamar a Hermes para
que lo llevase de vuelta por la fuerza328.
i. Quizá porque había agraviado a Salmoneo, o porque había revelado el secreto de Zeus,
o porque había vivido siempre del robo y asesinado con frecuencia a viajeros confiados —
algunos dicen que fue Teseo quien puso fin a la carrera de Sísifo, aunque generalmente esto
no se menciona entre las hazañas de Teseo—, lo cierto es que se impuso a Sísifo un castigo
324 Polieno: vi.52; Higinio: Fábula 201; Suidas sub Sísifo; Sófocles: Ayax 190; Escoliasta sobre
Filoctetes de Sófocles.
325 Apolodoro: i.9.3; Ovidio: Metamorfosis vii.393; Eumelo, citado por Pausanias: ii.3.8; Homero:
Ilíada vi.153; Escoliasta sobre Ayax de Sófocles 190; Escoliasta sobre Acarnianos de Aristófanes
390; Tzetzes: Sobre Licofrón 980; Ovidio: Heroidas xii.203; Horacio: Sátiras ii.17.12.
326 Higinio: Fábula 60.
327 Pausanias: ii.5.1.
328 Teognis: 712 y ss.; Eustacio sobre la Ilíada de Homero pp. 487, 631 y 1702.
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ejemplar329. Los Jueces de los Muertos le mostraron una piedra gigantesca —idéntica en su
tamaño a la roca en que se había transformado Zeus cuando huía de Asopo— y le ordenaron
que la subiera a la cima de una colina y la dejara caer por la otra ladera. Pero nunca ha
conseguido hacer eso. Tan pronto como está a punto de llegar a la cima le obliga a retroceder
el peso de la desvergonzada piedra, que salta al fondo mismo una vez más. Él la vuelve a
tomar cansadamente y tiene que reanudar la tarea, aunque el sudor le baña el cuerpo y se
alza una nube de polvo sobre su cabeza330.
j . Mérope, avergonzada por ser la única Pléyade con un marido en el Infierno —y además
criminal— abandonó a sus rutilantes hermanas en el firmamento nocturno y nunca se la ha
vuelto a ver jamás. Y así como el lugar donde está la tumba de Neleo en el istmo de Corinto
era un secreto que Sísifo se negó a revelar incluso a Néstor, así también los corintios se
muestran igualmente reticentes cuando se les pregunta dónde fue enterrado Sísifo331.
*
1. «Sísifo», aunque los griegos entendían que significaba «muy sabio», es un nombre
que Hesiquio escribe Sesephus y se cree que es una variante griega de Tesup, el dios Sol
hitita, idéntico a Atabirio, el dios Sol de Rodas (véase 42.4 y 93.1) , cuyo animal sagrado era
un toro. Se han descubierto estatuillas de bronce y relieves de este toro que datan del siglo
XIX a. De C.; el toro tiene marcados un cetro y dos discos en el costado y un trébol en la
grupa. Los robos de ganado con la marca del dios Sol son comunes en el mito griego: los
compañeros de Odiseo los hicieron (véase 170.u) , y también Alcioneo y su contemporáneo
Heracles (véase 132.d y w) . Pero el empleo de la magia por Autólico en su robo a Sísifo
recuerda la fábula de Jacob y Labán (Génesis XXIX y XXX) . Jacob, como Autólico, poseía el don
de convertir al ganado en el color que deseaba, y así disminuía los rebaños de Labán. El
vínculo cultural ent re Corinto y Canaán, que se pone de manifiesto en los mitos de Niso (véase
91.1) , Edipo (véase 105.1 y 7) , Alcátoo (véase 110.2) y Melicertes (véase 70.2) , puede ser
hitita. Alcioneo provenía también de Corinto.
2. La «piedra desvergonzada» de Sísifo era originalmente un disco solar, y la colina por
la que la hacía rodar es la bóveda del cielo; esto constituía una imagen bastante familiar. La
existencia de un culto del sol en Corinto está bien demostrada: se dice que Helio y Afrodita
poseyeron, sucesivamente, la Acrópolis y compartían allí un templo (Pausanias: ii.4.7) .
Además, Sísifo está colocado invariablemente junto a Ixión en el Tártaro, y la rueda de fuego
de Ixión es un símbolo del sol. Esto explica por qué los pobladores de Efira nacieron de
hongos: los hongos eran la yesca ritual de la rueda de fuego de Ixión (véase 63.2) y el dios
Sol exigía sacrificios de seres humanos quemados para iniciar su año. La seducción de Anticlea
quizás haya sido deducida de una pintura que representaba el casamiento de Helio con
Afrodita; la hostilidad del mitógrafo respecto a Sísifo proclama el disgusto con que veían los
helenos la instalación estratégica de colonias no helenas en el estrecho istmo que separa al
Peloponeso del Ática. La t reta con que engañó a Hades se refiere, probablemente, a la
negativa de un rey sagrado a abdicar al final de su reinado (véase 170.1) . A juzgar por las
marcas del toro-sol, consiguió reinar durante dos Grandes Años, representados por el cetro y
los discos solares, y obtuvo el asentimiento de la triple diosa, representada por el trébol.
Hipsipilón, el apodo de Odiseo, es la forma masculina de Hipsípila, un título, probablemente,
de la diosa Luna (véase 106.3) .
3. Sísifo y Neleo fueron enterrados, probablemente, en puntos estratégicos del Istmo
como un Amuleto contra la invasión (véase 101.3 y 146.2) . Se da un vacío en el relato que
329 Servio sobre la Eneida de Virgilio vi.616; Escoliasta sobre la Tebaida de Estacio ii.380;
Higinio: Fábula 38.
330 Escoliasta sobre la Ilíada de Homero i.180; Pausanias: x.31.3; Ovidio: Metamorfosis iv.459;
Homero: Odisea xi.593-600.
331 Ovidio: Fasti iv.175-6; Eumelo, citado por Pausanias: ii.2.2.
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hace Higinio de cómo se vengó Sísifo de Salmoneo; yo lo he llenado con un pasaje (párrafo e,
arriba) que da sentido a la fábula.
4. Pirene, el manantial de la ciudadela de Corinto al que Belerofonte llevó a beber a
Pegaso (véase 75.c) no tenía emanación y nunca se secaba (Pausanias: ii.5.1; Estrabón:
viii.6.21) . Pirene era también el nombre de una fuente situada fuera de las puertas de la
ciudad, en el camino de la plaza del mercadea Lequeo, donde se decía que Pirene («de los
mimbres») —a la que los mitógrafos describen como hija de Aqueloo, o de Ébalo (Pausanias:
loc. cit .) , o de Asopo y Merope (Diodoro Sículo: iv.72)— se transformó en un manantial cuando
lloró por su hijo Cencrias («serpiente moteada») , a quien Artemis había matado sin querer. El
«bronce corintio» tomaba su color característico por ser sumergido al rojo vivo en ese
manantial (Pausanias: ii.3.3) .
5. Una de las siete Pléyades desapareció a comienzos de la época clásica y era necesario
explicar su ausencia (véase 41.6) .
6. Queda por resolver un problema: ¿era realmente la S doble el monograma de Sísifo?
La ilustración gráfica del mito lo mostraba probablemente examinando las huellas de las ovejas
y las vacas robadas, las cuales, como «partían la pezuña», tenían la forma de C ) . Este signo
equivalía a SS en la escritura griega primitiva, y también podía interpretarse como las mitades
unidas del mes lunar y todo lo que eso implicaba: creciente y menguante, aumento y
disminución, bendición y maldición. Los animales con la «pezuña partida» estaban dedicados a
la Luna —son los sacrificios que ordena el Levítico en los festivales de la Luna Nueva— y las SS
se referían, por lo tanto, a Selene la Luna, alias Afrodita, más bien que a Sísifo, quien, como
rey-sol, sólo tenía en administración el rebaño sagrado de la diosa (véase 42.1) . La figura C ) ,
que representaba la luna llena (a diferencia de la O, que representaba el simple disco solar)
estaba marcada en cada costado de la vaca sagrada que condujo a Cadmo al lugar donde se
iba a edificar Tebas (véase 58.f) .