Realizado por: Cristian Michael Infantes Neira
Conclusión:
Los valores son fundamentales en el crecimiento personal de cada individuo y no solo
crecer en el ámbito económico, profesional, etc. La práctica de la verdad, la justicia, la
libertad y la caridad política nos acercara a vivir como hijos de Dios, en fraternidad con
el prójimo.
En la encíclica Pacem in Terris, nos dice que la migración es un derecho, ya que el
pertenecer a determinada nacionalidad no impide que formemos parte de una
comunidad universal. Los límites geográficos no deben reprimir la fuerza de salir
adelante en otro país con mejores condiciones y calidad de vida.
De acuerdo a la encíclica Caritas in Veritate, el fenómeno de las migraciones trae
consigo muchos problemas, ya sea sociales, económicos, políticos, culturales y
religiosos, entonces para afrontar este fenomeno se necesita la cooperación de los
países de procedencia y de destino. Por otro lado, la contribución de los migrantes es
el desarrollo del país que lo acoge y las remesas que envían a su país de origen, pero
no por ello el emigrante debe ser visto como un factor de producción sino como una
persona humana que posee derechos fundamentales.
Las migraciones masivas y forzosas se dan necesariamente por la crisis económica,
falta de oportunidades, persecuciones políticas, etc., que provocara que estas
personas vivan en una situación de inhumana pobreza, por ejemplo los venezolanos
que viven en cuartos hacinados, mendigando o en condiciones laborales lamentables.
Es por ello que debemos entenderlos y darles una oportunidad, si se puede de trabajo.
La ciudadanía universal es un ideal que consiste en la movilidad sin fronteras, igualdad
de derechos y deberes en cualquier parte del mundo, es decir vivir como una gran
familia sin discriminación de raza, sexo, religión, etc.