LOS HERALDOS NEGROS
César Vallejo
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!
Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Ser nadie más que tú mismo – Consejo del poeta
E.E. Cummings a los estudiantes.
Un poeta es alguien que siente y que expresa sus sentimientos a través de la
palabra. Esto puede sonar sencillo. No lo es. Mucha gente piensa o cree o sabe
lo que siente —pero eso es pensar, creer o saber, no sentir. Y la poesía tiene
que ver con sentir, no con saber, creer o pensar.
Casi todos pueden aprender a pensar o creer o saber, pero a ningún ser
humano se le puede enseñar a sentir ¿Por qué? Porque cada vez que piensas o
crees o sabes, estás siendo como mucha gente pero en el momento en que
sientes no puedes ser alguien más que tú mismo.
Para ser «nadie más que tú mismo» en un mundo que se esfuerza cada día y
cada noche porque seas igual que todo el mundo hay que pelear la batalla más
dura que cualquier humano puede pelear y no dejar de hacerlo nunca.
Y expresar ese “nadie más que tú mismo” en palabras significa trabajar un
poco más duro de lo que alguien que no es poeta no puede imaginar ¿Por qué?
Porque nada es más sencillo que usar las palabras como lo hace alguien más.
Todos lo hacemos casi todo el tiempo y cada vez que lo hacemos no estamos
siendo poetas.
Si, al final de tus primeros 10 o 15 años de pelear y trabajar duro y sentir te
das cuenta que has escrito una línea de un poema, serás muy afortunado.
Así que mi consejo para todos los jóvenes que quieren ser poetas es: Haz algo
sencillo, como aprender a hacer estallar el mundo, a menos de que no estés
dispuesto ni orgulloso de sentir y trabajar y luchar hasta que mueras.
¿Suena esto depresivo? No lo es.
Es la vida más hermosa que puede haber sobre la tierra.
O así lo siento.
PIENSO QUE EN ESTE MOMENTO...
Roberto Juarroz
Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que sólo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.
Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.
Tal vez sea por esto
que pensar en un hombre
se parece a salvarlo.
DARÍA TODO EL ORO DEL MUNDO
Jorge Teillier
Daría todo el oro del mundo
por sentir de nuevo en mi camisa
las frías monedas de la lluvia.
Por oír rodar el aro de alambre
en que un niño descalzo
lleva el sol a un puente.
Por ver aparecer
caballos y cometas
en los sitios vacíos de mi juventud.
Por oler otra vez
los buenos hijos de la harina
que oculta bajo su delantal la mesa.
Para gustar
la leche del alba
que va llenando los pozos olvidados.
Daría no sé cuánto
por descansar en la tierra
con las frías monedas de plata de la lluvia
cerrándome los ojos.
COMO TÚ
Roque Dalton
Yo, como tú,
amo el amor, la vida, el dulce encanto
de las cosas, el paisaje
celeste de los días de enero.
También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan, de todos.
Y que mis venas no terminan en mí
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.
LA COPA
Gabriela Mistral
Yo he llevado una copa
de una isla a otra isla sin despertar el agua.
Si la vertía, una sed traicionaba;
por una gota, el don era caduco;
perdida toda, el dueño lloraría.
No saludé las ciudades;
no dije elogio a su vuelo de torres,
no abrí los brazos en la gran Pirámide
ni fundé casa con corro de hijos.
Pero entregando la copa, yo dije
con el sol nuevo sobre mi garganta:
-"Mis brazos ya son libres como nubes sin dueño
y mi cuello se mece en la colina,
de la invitación de los valles."
Mentira fue mi aleluya: miradme.
Yo tengo la vista caída a mis palmas;
camino lenta, sin diamante de agua;
callada voy, y no llevo tesoro,
¡y me tumba en el pecho y los pulsos
la sangre batida de angustia y de miedo!
LA MANTIS RELIGIOSA
José Watanabe
Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm. de mis ojos.
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palito seco.
Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza cáscara.
Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
y dispuesta.
Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte.
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.
Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta
del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra
de agradecimiento.
ARTE POÉTICA
VICENTE HUIDOBRO
Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema ;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.
El Poeta es un pequeño Dios.
ARS POETIQUE
Rodrigo Lira
para la galería imaginaria
Que el verso sea como una ganzúa
Para entrar a robar de noche
Al diccionario a la luz
De una linterna
sorda como
Tapia
Muro de los Lamentos
Lamidos
Paredes de Oído!
cae un Rocket pasa un Mirage
los ventanales quedaron temblando
Estamos en el siglo de las neuras y las siglas
y las siglas
son los nervios, son los nervios
El vigor verdadero reside en el bolsillo
es la chequera
El músculo se vende en paquetes por Correos
la ambición
no descansa la poesía
está c
ol
g
an
do
en la dirección de Bibliotecas Archivos y Museos en Artí
culos de lujo, de primera necesidad,
oh, poetas! No cantéis
a las rosas, oh, dejadlas madurar y hacedlas
mermelada de mosqueta en el poema
El Autor pide al Lector diScurpas por la molestia (Su Propinaes Misuerdo)
LOS SIETE CHANCHITOS
Nicanor Parra
(Himno Oficial del Movimiento Ecológico)
1) Industrial y poeta capitalista
naturalmente:
CHANCHO CON CHALECO
2) Agricultor sin inquietud ecológica
qué duda cabe:
CHANCHO CON CHALECO
3) Ingeniero
................. se ríe de la ecología
prototipo del
..... CHANCHO CON CHALECO
4) Comunista marxista leninista
maoísta castrista jochiminista
pinochetista
refractario a la información ecológica
lo siento mucho:
..... CHANCHO CON CHALECO
5) Sacerdote que fuma como murciélago
sin la menor consideración x el prójimo
que me perdone Su Santidad:
IMPERDONABLE
..... CHANCHO CON CHALECO
6) Profesor y conferenciante
excritor
............. para mal de sus pecados
autoexcluido del Frente Ecológico
no tiene vuelta:
....... CHANCHO CON CHALECO
7) AUTORIDAD CIVIL 0 MILITAR
indiferente a la realidad ecológica
debe ser desenmascarada públicamente
mono de nieve
........ CHANCHO CON CHALECO
nauseabundo chancho con chaleco
EN SECRETO A LA NOCHE
Else Lasker-Schüler
Te he elegido
Entre todas las estrellas.
Y estoy despierta- una flor que escucha atenta
Entre el zumbido de las hojas.
Nuestros labios quieren preparar la miel,
El resplandor de nuestras noches ha florecido.
Al brillo feliz de tu cuerpo
Enciende sus cielos mi corazón.
Todos mis sueños penden de tu oro,
Te he elegido entre todas las estrellas.
ROJO SOBRE LOS LABIOS
(Dian Jiang Chun)
Li Qingzhao
tras columpiarse
se pone en pie
demasiado perezosa
para lavar sus delicadas manos
pequeña flor mojada de rocío
gotas de sudor traspasan su vestido
de repente
¡llega un invitado!
¡y ella, descalza,
con su horquilla de oro resbalándose!
y se retira avergonzada
pero antes
se apoya contra la puerta entreabierta
y le mira ladeando la cabeza
mientras huele el perfume
de una ciruela
verde
ORACIÓN DE LA TARDE
Arthur Rimbaud
Como a un ángel que afeitan, vivo siempre sentado,
empuñando algún vaso de profundas estrías;
doblado el hipogastrio, miro cómo han zarpado
del puerto de mi pipa tenues escampavías...
Cual cálida inmundicia que un palomar ha hollado,
me abrasan dulcemente múltiples fantasías
y es mi corazón triste, árbol ensangrentado
por las jaldes resinas doradas y sombrías.
Cuando agoto mis sueños de bebedor asiduo
de cuarenta cuartillos, sin ningún sobresalto
me recojo y expulso el ácido residuo.
Tierno como el Señor del cedro y los hisopos,
meo hacia el cielo oscuro, muy lejos y muy alto,
con venia y beneplácito de los heliotropos.
GLADIOLOS JUNTO AL MAR
Oscar Hahn
"Si hija de mi amor mi muerte fuese..."
Quevedo
Gladiolos rojos de sangrantes plumas,
lenguas del campo, llamas olorosas,
de las olas azules, amorosas,
cartas os llegan, pálidas espumas.
Flotan sobre las olas de las brumas,
epístolas de polen numerosas,
donde a las aguas piden por esposas,
gladiolos rojos de sangrantes plumas.
Movidas son las olas por el viento,
y el pie de los gladiolos van besando,
al son de un suave y blando movimiento.
y en cada dulce flor de sangre inerte
la muerte va con piel de sal entrando,
y entrando van las flores en la muerte.
INFELIZ
Safo de Mitilene
Me parece que es igual a los dioses
el hombre aquel que frente a ti se sienta,
y a tu lado absorto escucha mientras
dulcemente hablas
y encantadora sonríes. Lo que a mí
el corazón en el pecho me arrebata;
apenas te miro y entonces no puedo
decir ya palabra.
Al punto se me espesa la lengua
y de pronto un sutil fuego me corre
bajo la piel, por mis ojos nada veo,
los oídos me zumban,
me invade un frío sudor y toda entera
me estremezco, más que la hierba pálida
estoy, y apenas distante de la muerte
me siento, infeliz.
POESÍA
Carlos Drummond De Andrade
Gasté una hora pensando un verso
que no quiere escribir mi pluma.
Entretanto, él está aquí dentro
inquieto, vivo.
Él está aquí dentro
y no quiere salir.
Pero la poesía de este momento
inunda mi vida entera.