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Dionisio Petriella: Biografía Italo-Argentina

Este documento contiene breves biografías de varios italianos que vivieron en Argentina entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Incluye detalles sobre sus ocupaciones e influencia en la sociedad y cultura argentinas como ingenieros, médicos, periodistas, músicos, pintores, industriales y más.

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Dionisio Petriella

Sara Sosa Miatello

Diccionario Biográfico
Italo-Argentino

Asociación Dante Alighieri de Buenos Aires - República Argentina


ISBN 9089-85/0

Prohibida toda reproducción total o parcial


BABACCI
Ingeniero. Nació en Italia. Realizó sus estudios en el Instituto
Técnico Superior de Milán. A fines del siglo XIX, se desempeñaba
en Buenos Aires como ingeniero principal en el Arsenal de Guerra;
en dicha repartición, a la que dotó de instalación eléctrica, se
ocupaba especialmente de los aparatos registradores relativos a
las experiencias de balística practicadas por las autoridades
militares. Experto en la práctica como profundo en la teoría de
las diversas ramas de la ingeniería, en particular modo en la de
electricidad, fue considerado en la Argentina una autoridad en la
materia. Obra suya fue asimismo la fábrica de papel de Bernal
(Buenos Aires). Su hijo, también ingeniero —nacido en Italia—,
actuó en los medios profesionales argentinos.

BACCANI, Daniel
Periodista. Nació en Florencia, en 1859. En Buenos Aires, ejerció
el periodismo y fue director de la Agencia Hayas.

BACCHELLI, Mario
Pintor y crítico de arte. Nació en Italia. En nuestro medio, sus
obras están inspiradas en temas del barrio porteño de la Boca;
muy apreciado en su doble actividad. Un cuadro suyo, “La Vuelta
de Rocha”, perteneciente a la colección Alemann, obtuvo el Gran
Premio de Roma.

BACIGALUPO, Manuel
Industrial. Nació en Génova. Llegó en 1851 a la Argentina, donde
fue uno de los precursores de la industria molinera. Fundó en
sociedad con Demarchi hermanos y compañía el Molino del Oeste,
uno de los primeros molinos del país y por cierto el primero en
que se emplearon los métodos más perfeccionados de la época.
Poco tiempo después, sobrevino la epidemia de fiebre amarilla,
en 1871, alejándose del molino sus directores y la mayor parte de
los empleados y obreros; Bacigalupo, con el tácito consentimiento
de sus socios, asumió entonces la dirección del establecimiento, y
en calidad de tal, supo demostrar sus grandes dotes de industrial
y comerciante. En la crisis de 1874 el trigo varió en pocos meses
de $ 145 a $ 315 moneda corriente. Bacigalupo, que con Etcheto y
otros había acaparado grandes cantidades de ese cereal, realizó
enormes ganancias. Su barraca estaba situada en los terrenos de
la calle Cangallo y Castelli. En 1888, la sociedad que giraba bajo
la razón social Etcheto, Bacigalupo y Cía. se disolvió y en el
mismo año Bacigalupo instaló con su hijo Andrés el Molino del
Norte, uno de los más importantes y grandes con que contaba la
Argentina por entonces.

BADANO, Francisco
Comerciante. Nació en Pontinvrea (Sayona), en 1860. En su patria
prestó servicio en la artillería de campaña en el 8° regimiento con
asiento en Verona. Con sólidos conocimientos comerciales vino a
América en 1889 y se estableció en Rosario de Santa Fe en 1890,
instalando conjuntamente con el compatriota Julio Carizzoni
(véase) una fábrica de licores, bajo la firma Carizzoni y Bedano.
Fue socio del Hospital Garibaldi de Rosario, al que benefició con
importantes donaciones.

BADARO, Eugenio
Abogado. Nació en Manfredonia (Foggia). Estudió en ia
Universidad de Génova donde obtuvo su título, que revalidó en
Buenos Aires. A fines del siglo pasado poseía en esta ciudad un
acreditado estudio de abogado.

BADINI, José
Constructor. Nació en Bolonia, en 1863. En 1881, en su ciudad
natal, formó parte de la comisión para la instalación de un arsenal
y compiló los reglamentos internos. En 1884, junto con otras
personas fundó la Società Operai Muratori de la ciudad y provincia
de Bolonia, y fue secretario de la misma por un año. En Ancona,
dirigió los trabajos del Cuartel de Carabineros y luego pasó a
Roma para la instalación de un horno Hoffman. En 1886 regresó a
Bolonia, donde la Società Muratori lo nombró presidente y fundó
además la Società Cooperativa degli Operai Muratori de la que fue
el primer presidente, cargo que mantuvo hasta su partida hacia
América. Llegó a Montevideo en 1888 y se ocupó allí como
dibujante. En 1890 se trasladó a Rosario de Santa Fe, ciudad en la
que continuaba residiendo en 1899 —año de la publicación de la
fuente consultada* y donde realizó como constructor importantes
trabajos privados, y para la Municipalidad de esa ciudad.
*Barozzi y Baldissini, op. cit., p. 19.

BADINO, Alejandro
Músico. Nació en Italia. Hacia 1875, era director de la Escuela de
Música de San Fernando (Buenos Aires). Fue también director de
la banda de dicha localidad.

BAGGIO, Juan
Ingeniero. Empresario. Nació en Padua, ciudad en la que realizó
sus estudios. De 1879 a 1880 fue agregado de la Oficina del
Cuerpo de Ingenieros Civiles de Adria (Rovigo) y luego trabajó,
siempre en calidad de ingeniero, en la Municipalidad de Padua
hasta 1887, año en que decidió dedicarse a la actividad de
empresario. Hizo trabajos de importancia para los
encauzamientos de los ríos Brenta, Bacchigllone y otros, y
construyó un gran puente de tres arcadas sobre el Bacchiglione,
cerca de Padua. Luego de la crisis de 1890 se dirigió a Buenos
Aires donde fijó su residencia. Se empleó en la empresa Medici,
dirigiendo obras en la Boca y Barracas en 1891; al año siguiente,
comenzó a trabajar por cuenta propia como empresario. Proyectó
y construyó la Escuela municipal de Floresta; hizo el empedrado
del Cementerio del Norte; la instalación de las tuberías para agua
corriente en Villa Catalina, y de las tuberías para caso de incendio
con depósitos de agua, en el Hospicio de Las Mercedes. Asimismo
hizo un proyecto para el Tiro al Blanco Italiano (Stand Villa
Devoto) premiado con Gran Medalla de Plata. Fue también
representante de varias casas importantes italianas, tales como la
Sociedad de Cerámicas Ferrari de Cremona, la Sociedad Vicentina
Anónima Cooperativa de Obreros Grabadores (productora de
trabajos en madera para decoraciones y muebles), la Casa Pietro
Pozzoli (fabricante de mosaicos romanos), la Acería de Terni, para
América del Sur, por cuenta de la cual compró fuertes partidas de
hierro viejo de vías férreas. Abasteció al gobierno argentino con
5.500 toneladas de rieles para el ferrocarril que une Patquía (La
Rioja) con la capital riojana.

BAGLIETTO, Esteban
Comerciante. Nació en Italia. Se contó entre el grupo de
comerciantes italianos que en 1880 fundaron en Buenos Aires el
Mercado de Abasto Proveedor.

BAGNASCO, Bruno A.
Contador. Nació en Genova-Rivarolo Ligure, en 1908. Fue
funcionario de la firma Fratelli Gancia e Cía. en Canelli (Asti),
desde 1930. Llegó a la Argentina en 1946; ya en nuestro medio, se
desempeñó como funcionario directivo de la firma SAVA S.A.
(Gancia). Miembro de la Cámara de Comercio Italiana de Buenos
Aires, participó activamente en la vida de la colectividad
peninsular; fue vicepresidente del Patronato Italiano de Buenos
Aires y miembro de la comisión directiva del Hospital Italiano de
esta ciudad, en la que falleció en 1974.

BAGNATI, Cayetano
Pianista y compositor. Nació en Tropea (Catanzaro), en 1840. A
los ocho años sus padres lo llevaron a Nápoles, donde fue
discípulo de Fischietti y Ketten. En 1852, ingresó en el
Conservatorio San Pietro a Majella de la mencionada ciudad,
donde estudió piano bajo la dirección de Constantino Palumbo y
composición, contrapunto y armonía con Fiorillo y Dell’Orefice. En
dicho conservatorio fue nombrado “maestrino” de un curso de
piano. Completó sus estudios en 1859. A los nueve años dio un
concierto en el teatro del Fondo de Nápoles con gran éxito.
Cuando terminó sus estudios, fue nombrado maestro de la capilla
obispal de Tropea, su ciudad natal, puesto que ocupó durante
algunos años. Vino a Buenos Aires en 1880, con el profesor Pedro
Melani y se hizo conocer al público porteño en un concierto de
piano con acompañamiento de orquesta, en el teatro Colón bajo
la dirección del mismo Melani. A este concierto siguieron otros, y
en uno de ellos estrenó en Buenos Aires el primer concierto para
piano y orquesta de José Martucci. lntegró el Cuarteto Melani y en
1900 fundó el Conservatorio Almagro. Bagnati compuso un gran
número de piezas para piano, tríos, cuartetos, música orquestal y
música sacra, permaneciendo inédita la mayor parte de su obra.
Falleció en Buenos Aires, en 1904.

BAGNOLINI
Escultor. Nació en Italia. Según la fuente consultada*, es autor del
frontón de la Escuela Domingo Faustino Sarmiento de Buenos Aires
(sita en la calle Callao 450). El edificio es obra de su connacional
Carlos Morra (véase), cuando desempeñaba el cargo de arquitecto
del Consejo Nacional de Educación.
* Gli Italiani... All’Esposizione di Torino, 1911, op. cit., p. 50.

BAIA, Dionisio
Periodista. Nació en Italia. En nuestro medio, fue el primer
director del periódico semanal “La Vita”, que inició su publicación
en 1909 y, años más tarde, redactor del “Giornale d’Italia” de
Buenos Aires. En 1917, ejercía la dirección de “Il Roma”.

BAISTROCCHI, José
Médico. Nació en Italia. Se contó entre los médicos italianos que
enseñaron en la Universidad de Buenos Aires. Vino a esta ciudad
hacia fines del siglo XIX, invitado por el Gobierno, para dictar la
cátedra de anatomía patológica.

BALBIANI, Antonio
Comerciante. Nació en Lierna (Como), en 1850. Emigró a la
Argentina en 1871. Dedicado a la fabricación de licores y al
comercio de vinos, constituyó junto con sus hermanos el
importante establecimiento Fui. Balbiani, en Rosario de Santa Fe,
y del que fue el socio principal. Había fijado su residencia en la
citada ciudad en 1881. Fue socio benemérito de numerosas
asociaciones de beneficencia y socorros mutuos.

BALBIANI, Antonio
Comerciante. Nació en Lierna (Como). En 1889 se radicó en
Buenos Aires, donde a fines de siglo era socio conjuntamente con
el compatriota Héctor Brenta (véase) y consignatario de la fuerte
firma Brenta y Balbiani, poseedora de un depósito al por mayor de
comestibles e introductora de vinos italianos.

BALBIANI, José
Colonizador. Nació en Lierna (Como), en 1850. Llegó a la
Argentina en 1867. Fundó colonias y estancias. Creó la empresa
Devoto, Balbiani y Cía. y la Sociedad Anónima Estancias y Colonias
Trenel juntamente con Antonio Devoto, que constituyó un factor
de progreso en la explotación agrícola de la actual provincia de La
Pampa. En la entidad administradora de sus bienes, asoció como
beneficiaria a la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires.
Realizó importantes donaciones para fines culturales. Falleció en
Buenos Aires, en 1926.

BALDANZA, Romana
Cantante. Docente. Nació en Tropea (Catanzaro). Comenzó sus
estudios de canto en Buenos Aires, en el Conservatorio Almagro,
fundado en 1900 y dirigido por su tío Cayetano Bagnati. Dos años
después Ingresó como alumna en el Conservatorio San Pietro a
Majella de Nápoles, donde se inscribió en el último curso de canto
con el maestro Benjamín Carelli. Obtuvo su diploma en 1904. Más
tarde, tomó parte en varios conciertos en las ciudades de Nápolos
y Milán. Se trasladó a Buenos Aires en 1908, dando su primer
concierto a fines de dicho año en el salón de la sociedad Operai
Italiani, coadyuvada por el violinista Theo Massum, el
violoncelista Sánchez Carrera y José A. Bagnati, revelando
grandes dotes artísticas y absoluto dominio de su hermosa voz de
soprano ligero. Dio con gran éxito dos conciertos más en el salón
La Argentina. Fundó una academia de canto que fue inaugurada
en marzo de 1910, en la que formó un buen número de alumnas.
Se carece de noticias de su actuación posterior a 1912, año de la
publicación de la fuente consultada.*
*Lacquaniti, op. cit.

BALDASSARINI, Alula
Arquitecto. Nació en Roma, en 1887. A los veintidós años terminó
sus estudios de arquitectura e ingeniería, y en 1909 se radicó en
la Argentina; muy pronto inició una actividad que debía ser
intensa y continuada. En la ciudad de Mar del Plata (Buenos Aires)
realizó una vasta obra en lo que concierne a lo edilicio; allí
construyó numerosas casas, y fue el creador del característico
chalet adornado con piedras de la región. Su última obra fue el
hotel casino de La Cumbre, Córdoba (que por razones de salud
dejó inconclusa). Asimismo realizó trabajos en otras ciudades, y
en sus últimos años tomó a Mar del Plata, a cuyo Archivo Histórico
Municipal donó un valioso material relacionado con su actividad
profesional. Falleció en Buenos Aires, en 1975.

BALDASSARRE, S.
Profesor de veterinaria y ciencias agrarias. Nació en Foggia, en
1853. Realizó sus estudios en la Escuela de Medicina Veterinaria
de Nápoles, donde se graduó en 1873 y en la Escuela Superior de
Agricultura de Portici (Nápoles), diplomándose en 1879. Obtuvo el
diploma de idoneidad para la enseñanza de zootecnia en 1881.
Fue profesor de dicha materia en el Instituto Veterinario de
Parma (1882) y en el de Turín (de 1883 a 1885 y de 1888 a 1892).
Fue director de la división zootécnica del Ministerio de
Agricultura, en Roma (1885-1888). En 1892 pasó a la Escuela de
Portici y en 1893 a la de Veterinaria de Nápoles. Su actividad se
desarrolló no sólo en la docencia, puesto que también se le
encomendaron misiones de su incumbencia en Italia y otros paises
europeos. Baldassarre publicó más de treinta trabajos de índole
zootécnica, entre ellos: Studio sulle razze bovine del Regno
Unito, Studio sull’incrociamento e il meticciamento delle razze
suine Yorkshire e Casertana, Elementi di Anatomia e Fisiologia
del bestiame rurale, etcétera. Fue socio ordinario del Istituto di
Incoraggiamento de Nápoles; miembro del Consejo Zootécnico en
el Ministerio de Agricultura, del Consejo Superior de Sanidad y de
muchas sociedades veterinarias, zoófilas y económicas. Cuando en
1904 se creó en Buenos Aires la Facultad de Agronomía y
Veterinaria, fue requerido el concurso de profesores italianos.
Bajo el decanato del doctor Pedro Arata y por instancias de éste,
Baldassarre fue contratado para desempeñar la cátedra de
zootecnia y organizar el correspondiente instituto en la facultad
mencionada. Cumplió esta tarea durante un año, regresando a
Italia hacia 1911.

BALDASSARRI, Rafael
Violoncelista. Docente. Nació en Roma, en 1861. Fue alumno del
Conservatorio de música de Milán, donde tuvo por maestro de
violoncelo a Quarenchi y de fagot a Torriani; se diplomó en 1886.
Durante seis años, integró la orquesta del teatro Alla Scala de
Milán como primer violoncelo y luego, durante dos años, fue fagot
de la orquesta del teatro Carlo Felice de Génova. Vino a América
en 1896, tomando parte en un concierto que el pianista Arturo
Napoleón dio en Río de Janeiro. De allí pasó a Buenos Aires como
primer violoncelista sustituto en el teatro de la Opera; en dicha
ciudad fue también primer violoncelista en varios otros teatros de
1899 a 1912. Luego se dedicó a la enseñanza; fue profesor en las
escuelas del Estado, en Buenos Aires, y en el Conservatorio
Cattelani, del que fue director artístico de 1901 a 1909. Publicó
diversas obras; entre ellas, un Himno a Güemes”, premiado con
medalla de oro en un concurso musical organizado en Salta en
1911; dos romanzas, dos gavotas, una berceuse, etcétera. Autor
además de otras obras inéditas, entre las cuales una ópera lírica
“I Coloni in Australia”, en tres actos; varias marchas y un “Himno
a Belgrano”. Una hija suya, Erminia Baldassarri fue profesora y
concertista de arpa, desarrollando una destacada actuación en
nuestro medio musical.

BALDI, José Félix


Periodista. Político. Nació en San Giorgio di Lomellina (Pavía), en
1896. Cursó estudios en el Instituto Politécnico de Génova. Residió
largo tiempo en Milán donde fue secretario del Partido Socialista y
colaboró en los diarios “Corriere della Sera”, “Avanti” y “La
Giustizia”. Llegó a la Argentina en 1927 y en Buenos Aires,
colaboró en los periódicos “L’Italia del Popolo”, “La Patria degli
Italiani” y “Corriere degli Italiani’. Durante muchos años fue
gerente del Club Italiano, a cuya revista mensual, redactada
íntegramente por él, dio dignidad literaria. En su época
(alrededor de 1930) fue famosa su colección de poesías político-
humorísticas publicadas en “L’Italia del Popolo”. Incursionó con
éxito en el campo de la industria, fundando la fábrica de
refrigeradores Suavex S. A. Falleció en Buenos Aires, en 1963.
Padre del ingeniero industrial Ferruccio Bautista Baldi, de
destacada actuación en el campo de la industria de
electrodomésticos.

BALDINI, Luis
Vitivinicultor. Nació en Pontremoli (Massa Carrara), en 1855.
Llegó a la Argentina en 1890 y se estableció en Mendoza.
Cofundador de un importante establecimiento vitivinícola, fue
presidente del directorio del mismo hasta su fallecimiento,
ocurrido
en Mendoza en 1952. (Véase: Gabrielli, Francisco).

BALDONI
Docente. Nació en Bolonia. Fundada en 1904 la Facultad de
Agronomía y Veterinaria en Buenos Aires, se contrató al profesor
Baldoni para inaugurar la cátedra de veterinaria; regresó más
tarde a Italia; su vacante fue ocupada por otro profesor italiano,
Alfredo Cassai.

BALESTRA, Serafín
Sacerdote. Docente. Nació en Bellagio (Como), en 1834. Cursó sus
primeros estudios en Lugano, y los prosiguió en el Seminario y
luego en el Colegio Galli de Como. Se dedicó también al estudio
de las matemáticas, de la física y de las ciencias naturales.
Interesado en la enseñanza de los sordomudos, fue el precursor en
su país del sistema fónico. En otro orden de cosas, restauró la
iglesia de San Abundio, en Como. Sus trabajos tuvieron
repercusión internacional, y el gobierno de Francia lo condecoró
con la Legión de Honor por sus estudios arqueológicos y el de
Italia con las órdenes de San Mauricio y San Lázaro. Participó en
numerosos congresos en diversos países, especialmente de
geología, arqueología, geografía, ingeniería y arquitectura. Fue
miembro de la comisión redactora del proyecto de reglamento
para institutos de instrucción pública en Italia, nombrada por el
rey Víctor Manuel. Fue además designado profesor de
matemáticas y física en diversos establecimientos de la península.
Vino a Buenos Aires en 1884, contratado por el Gobierno para
crear, organizar y dirigir el Instituto Nacional de Sordomudos.
Falleció en esta ciudad, en 1886.

BALZARINI, Felipe
Constructor. Nació en Cantello (Varese). Comenzó su carrera en la
construcción en 1879, en los trabajos de defensa del lago Borgé,
en Saboya. Luego de ocuparse en la construcción de ramales
ferroviarios en su provincia natal, entró a formar parte del
personal de la dirección de las obras del canal Villoresi en
Tornavento (Varese), hasta 1890, año en que se trasladó a la
Argentina. Fue empleado de la Oficina Hidráulica de Mendoza, en
la que era entonces director el ingeniero Cipolletti. Más tarde se
ocupó en construcciones de obras de irrigación en el río Mendoza.
En 1892, entró a formar parte de la empresa Gnello y Balzarini,
que realizó obras de irrigación en las provincias de Mendoza, San
Juan y Tucumán y construcciones diversas; entre las obras
efectuadas por su empresa se cuentan las construcciones de los
filtros para el abastecimiento de agua potable a la ciudad de
Mendoza; el dique sobre el rio Tunuyán y canal derivado, proyecto
del ingeniero Cipolletti; el puente sobre dicho río; el dique sobre
el río San Juan, también sobre proyecto de Cipolletti; el dique
sobre el rio Salí, en Tucumán y el canal derivado de dicho dique
llamado de Cruz Alta; la refacción y modificación del dique sobre
el río Mendoza, que dirigió el ingeniero Orestes Vulpiani. En 1896,
la firma Gnello y Balzarini fundó el establecimiento vinícola L.
Lava y Cía., en Maipú (Mendoza), que en 1911 produjo veinte mil
hectolitros de vino.

BALLERINI, Agustín
Comerciante. Industrial. Nació en Albate (Como), en 1837. Llegó
al Plata en 1867 y se radicó en Rosario de Santa Fe en 1868,
donde instaló un importante establecimiento para la ejecución de
trabajos de escultura en madera que le dio fama y prosperidad. A
fines de siglo, integraba diversas sociedades, y era miembro de la
Cámara de Comercio de Rosario.

BALLESTEROS, Juan Ignacio


Marino. Nació en San Remo (Imperia), en 1814. Ingresó en la
marina argentina en 1852 como subteniente, y se embarcó en la
goleta Santa Clara bajo las órdenes de Murature. Intervino en las
contiendas entre Buenos Aires y la Confederación, resultando
herido en la acción naval de Martín García en 1853; en dicho año
fue ascendido a teniente. Sirvió en los barcos Río Bamba y
Constitución, asistiendo a los combates de las barrancas del
Rosario y de San Nicolás, en 1859. Hizo toda la campaña del
Paraguay, asistiendo inclusive a la toma de Corrientes, y en 1868
ascendió a capitán. Se le confió hasta 1873 la jefatura del vapor
Gualeguay, al mando del cual concurrió a la represión de López
Jordán en la provincia de Entre Ríos. Años más tarde,
encontrándose al mando del cúter Patagones, formó parte de las
expediciones del rio Negro y de los Andes. En 1880, salvó de la
muerte en la bahía de San Antonio al explorador Ramón Lista y a
once de sus compañeros llevándoles agua y víveres. En el mismo
año, salvó a dieciocho tripulantes del barco alemán Vesta, que
había naufragado en la Bahía del Espíritu Santo. Este bravo marino
realizó otros salvamentos de personas y buques en la región sur de
la Argentina. En 1886 ascendió a capitán de navío, y dos años más
tarde dejó el mando del Patagones y fue designado auxiliar de
marina en el puerto de Gualeguay (Entre Ríos). Ejerciendo este
cargo, falleció en Buenos Aires en 1890.

BALLESTRERO, Adelquis
Ingeniero. Nació en Génova, en 1870. Estudió ingeniería en
Mónaco, donde obtuvo su diploma con calificación sobresaliente.
Sirvió en el ejército italiano en calidad de voluntario en la 32a
Compañía de artillería de costa. Vino a la Argentina y se
estableció en Rosario de Santa Fe, donde ocupó el cargo de
ingeniero municipal, y fue socio de la fuerte firma Ballestrero
Hnos.

BANCALINI, José
Comerciante. Nació en Milán, en 1851. Radicado en Buenos Aires
en el año 1880, instaló en esta capital un negocio de orfebrería y
joyería. Fue socio de la “Nazionale Italiana” y afiliado a la Loggia
Italia. Donó importantes sumas de dinero a instituciones de
beneficencia, especialmente al Hospital Italiano.

BANDINI, Bruno
Músico. Director de orquesta. Docente. Nació en Faenza (Ravena),
en 1889. Muy pequeño fue traído por su familia a Buenos Aires,
ciudad en la que se radicó. Realizó sus estudios en el Instituto
Musical Santa Cecilia, donde tuvo como maestros a Galvani,
Cattaneo y Troiani; se diplomó de profesor de viola en 1905, y en
el mismo año fue nombrado profesor en el citado instituto. En
1909 dio un recital como concertista de viola, en el salón de la
sociedad Unione Operai Italiani, que es considerado como el
primero dado en Buenos Aires. Formó parte luego de orquestas
locales, tocándole actuar bajo la dirección de directores ilustres y
entre ellos, de Arturo Toscanini. La orquesta del teatro Colón lo
tuvo como solista de viola y tras ello asumió idéntica función en la
orquesta filarmónica de la Asociación del Profesorado Orquestal.
Con Juan José Castro, Manuel Almirall y José María Castro formó
la Sociedad del Cuarteto. Al ser fundado en 1924 el Conservatorio
Nacional de Música y Arte Escénico, integró Bandini el núcleo de
profesores fundadores, manteniéndose hasta su jubilación en el
ejercicio de la cátedra, Igualmente, a partir de 1930, el
Conservatorio Municipal Manuel de Falla lo tuvo en su claustro.
Fue también profesor en el Instituto Nacional de Ciegos (1914) y
en el Conservatorio de Música Thibaud-Piazzini (1916). Por ese
entonces y en labor que no dejó de tener relación con su
actividad pedagógica, se dedicó Bandini a la dirección de
orquesta. Con el auspicio de la sociedad Lago di Como fundó la
orquesta Miguel Gianneo, que dirigió durante varios lustros,
formada por instrumentistas jóvenes (de allí salieron muchos de
los que fueron o son integrantes de las principales orquestas
argentinas), que se especializaba en la difusión de un vasto
repertorio, por lo general ausente de los programas de concierto.
Muchas composiciones y no pocos autores —argentinos en amplia
proporción— tuvieron por ese conducto, gracias a la dedicación de
Bandini, la ocasión de ser escuchados. Otro tanto ocurrió con los
solistas, y así muchos nombres que alcanzaron relevancia hicieron
su primera aparición en aquellas sesiones. En otras agrupaciones
prosiguió su labor como director, extendida a veces hasta el
interior de la Argentina. En 1945, se le encargó la organización de
las orquestas de cámara y sinfónica de LRA Radio Nacional (por
entonces Radio del Estado). Durante más de diez años pudo
desarrollar allí una acción encomiable, que adquirió trascendencia
y proyección superiores al iniciarse, en 1950, los conciertos
públicos en los que, designado director titular de la orquesta
sinfónica, compartió el podio con numerosos directores
—visitantes de prestigio internacional muchos de ellos— que
encontraron en el conjunto preparado por Bandini un instrumento
capaz de concretar realizaciones interpretativas de alto rango.
Asimismo, grabó gran número de obras argentinas, obteniendo en
1951 el primer premio por el mejor disco con “Impresiones de la
Puna” de Alberto Ginastera. Bandini falleció en Buenos Aires, en
1969.

BANDINI, Simón
Misionero jesuita. Nació en Venecia. Pasó medio siglo en las
reducciones indígenas del Paraguay. Era llamado el príncipe de la
lengua guaraní. Falleció en 1680.

BANDONI, Lelio
Escultor. Nació en Luca, en 1911. Siendo joven frecuentó la
Academia de Bellas Artes de su ciudad natal. Llegó a la Argentina
luego de la segunda conflagración mundial. En nuestro medio, no
sólo se dedicó a la escultura sino también al tallado en madera.
Falleció en Villa Urquiza (Capital Federal), donde desde hacía
tiempo residía, en 1972.

BANI, Cayetano
Doctor en filosofía y letras. Docente. Nació en Umbertide
(Perusa), en 1895. Luego de cursar los estudios secundarios
prosiguió estudios superiores, graduándose en 1920 en la
Universidad romana La Sapienza. De 1915 a 1919 fue oficial del
ejército e intervino en la primera guerra mundial, licenciándose
con el grado de capitán. Luego se dedicó durante muchos años a
la docencia, en escuelas secundarias italianas. Cabe recordar que
en 1929, se inscribió en la Facultad de Ciencias Políticas de
Perusa, en la que superó quince exámenes especiales. En 1932,
dictó en dicha ciudad la cátedra de italiano en el Instituto Técnico
y la de derecho corporativo en el Liceo Clásico. En 1935, fue
nombrado Caballero de la Corona de Italia. Al año siguiente vino a
la Argentina enviado por el Gobierno peninsular, luego de haber
ganado un concurso abierto para cubrir el cargo de. rector del
Colegio Secundario y Cursos de Cultura Dante Alighieri, en Rosario
de Santa Fe. En 1948, fue promovido en el ejército italiano al
grado de teniente coronel “de complemento”. En el campo de la
docencia, hasta 1951 fue profesor contratado de literatura griega
en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional del
Litoral, y en dicho año fue asimismo integrante del Consejo
Superior de la misma Facultad. En el citado año 1951 volvió a
Italia, permaneciendo hasta 1956; en este lapso ocupó cargos
docentes de importancia. En 1956 volvió a Rosario como enviado
cultural del Gobierno italiano, y en esa ciudad ocupó la dirección
de los Cursos de Cultura Italiana, hasta 1962. Dos años más tarde,
se hizo acreedor a dos medallas de oro otorgadas respectivamente
por la “Dante Alighieri” de Rosario y de Roma. En 1965, recibió
otra medalla de oro, esta vez del Ministerio de Relaciones
Exteriores de su patria; en 1968, recibió la Cruz de Caballero de
Vittorio Veneto y en 1969, fue nombrado Comendador de la Orden
al Mérito de la República Italiana. Figura señera y rectora durante
muchos años en la vida de la colectividad italiana en la Argentina,
al doctor Bani se le deben numerosas conferencias y artículos
periodísticos sobre diversos temas de índole cultural y patriótica,
en lengua castellana e italiana. Falleció en Rosario, en 1974.
Padre del ingeniero Marlo Bani, de destacada actuación en la
provincia santafesina, ya sea en la profesión edil como en la
enseñanza universitaria.

BARALIS, Marcelino
Químico-farmacéutico. Nació en Saluzzo (Cúneo), en 1858.
Estudió en la Universidad de Turín, donde se diplomó en química y
farmacia. Durante diez años ejerció su profesión en Turín,
colaborando también en algunas revistas de química. Ya en
Buenos Aires revalidó su titulo, y abrió una farmacia, que a fines
de siglo era una de las más grandes e importantes de Buenos
Aires.

BARASSI, Juan
Constructor. Nació en la provincia de Como, hacia 1861. A los
doce años de edad, ya trabajaba como aprendiz de albañil en
Milán. Después de un tiempo, trabajó en la empresa Antonietti en
la construcción del teatro Manzoni, como maestro albañil. A los
dieciocho años emigró a Cannes (Francia), donde por espacio de
tres años dirigió la construcción de varias residencias. Emigró a
Buenos Aires en 1882. Después de pocos meses de trabajo, dirigió
ya la construcción de los primeros depósitos de ferrocarril en la
ciudad de La Plata. Más adelante, inició también construcciones
por cuenta propia y por encargo de particulares; efectuó asimismo
importantes trabajos por cuenta de la Municipalidad de Buenos
Aires. En esta ciudad, realizó entre otras obras, numerosas
residencias para las principales familias porteñas de su época; el
edificio de los Reverendos Padres Redentoristas (en la plaza
Libertad); otro para la sociedad La Grabadora Argentina (sita en
Barracas Norte), etcétera. Aun durante los años de crisis (de 1889
a 1894), trabajó intensamente en su profesión, llegando a tener
más de 400 obreros que diariamente trabajaban bajo sus órdenes.
Por razones de salud se ausentó a Europa por dos años; en 1898,
regresó a la Argentina.

BARATUCCI, Adrián
Comerciante. Nació en Chieti. Se radicó en Buenos Aires, donde a
fines de siglo era propietario de la pastelería La Teatina (sita en
la calle Santa Fe). Fue consejero de la sociedad Unione e
Benevolenza; presidente de la sociedad Abruzzo, que debió a
Baratucci gran parte de sus progresos, y tesorero de la “Unione
Italiana Ia”

BARAVINO, Nicolás
Pintor. Grabador. Dibujante. Nació en Sampierdarena (Génova),
en 1832. Se le atribuye un retrato de Alzaga. Murió en Florencia,
en 1891. Está representado en el Museo-Nacional de Bellas Artes
de la capital argentina.

BARAVINO, V.
Constructor. Nació en Génova. Ya en la Argentina, donde vivió en
la segunda mitad del siglo XIX, su radio de acción fue la ciudad de
Córdoba, que le debió en su época muchos de sus mejores
edificios.

BARBARA, Carlos Federico


Militar. Nació en Italia, en el último cuarto del siglo XVIII. Vino
muy joven al Río de la Plata, e inició su carrera militar en 1804.
Participó en la expedición a la Banda Oriental, y se batió contra el
invasor inglés en 1807. En 1808 fue ascendido a capitán. Era
teniente coronel en 1810 cuando se produjo el movimiento
revolucionario de Mayo, al cual se adhirió. Fue uno de los
firmantes de la Representación del Pueblo, del 8 de octubre de
1812, que determinó el cambio del Triunvirato. En 1813 fue
incorporado al ejército auxiliar del Alto Perú, participando en la
batalla de Sipe-Sipe (1815); desempeñó asimismo diversas
comisiones en el interior. Cuando se produjo el pronunciamiento
de Arequito, permaneció mucho tiempo enfermo en Córdoba, de
donde se trasladó a Buenos Aires en 1822 para reintegrarse al
servicio, que dejó casi en seguida. En 1824 solicitó al gobierno su
reincorporación, y en 1826, fue nombrado oficial auxiliar del
despacho del Ministerio de Guerra y Marina, cargo que desempeñó
hasta 1828. Luego revistó en la Plana Mayor del Ejército y se
desempeñó en la Inspección y Comandancia General de Armas. En
1829, había alcanzado el grado de teniente coronel graduado, y
Rosas lo dio de baja en 1835. Falleció en Buenos Aires, en 1838.
Barbará era un hombre de excepcional cultura, y dominaba varios
idiomas.

BARBATI*, Pascual
Educador. Nació en Italia. Radicado en Tucumán, tuvo actuación
docente. Llamado por el rector del Colegio San Miguel, doctor
Benjamín Villafañe, ocupó la cátedra de historia y geografía en
1865. Al año de su desempeño, Barbati publicó una pequeña obra
titulada Manual de historia de las Provincias Unidas del Río de la
Plata, que abarca desde el descubrimiento del Río de la Plata
hasta la emancipación del dominio hispánico, toda ella reducida a
preguntas y respuestas. Su actuación fue breve, porque se mezcló
en política, fundando un club de oposición al gobierno. El ministro
José María del Campo puso de inmediato en conocimiento del
rector la noticia, pues se consideraba que Barbati estaba
doblemente inhabilitado para actuar en política, por su condición
de extranjero y de empleado nacional. Se disculpó Barbati
diciendo que su nombre figuraba por error, pero como pronto
volvió a reanudar su proselitismo, el rector le informó que no
tendría más recurso que expulsarlo. Entonces Barbati decidió
tramar una conspiración en el colegio en contra del rector, quien,
informado, reunió a los profesores, decidiéndose a destituirlo.
Después regresó a Buenos Aires, y publicó en 1869 la segunda
edición de su Manual, y un Compendio de Historia Moderna, libro
de uso para las escuelas públicas que dedicó al general Mitre,
quien lo revisó. Fue miembro de la Comisión Popular de Socorros
durante la epidemia de fiebre amarilla, en 1871. En la Relación
publicada por Héctor Florencio Varela en el diario “Tribuna” —del
que era director—, éste dio cuenta del trabajo efectuado por la
mencionada comisión, y en la misma se refiere, entre otros, a
Barbati, elogiando los servicios que prestó en aquella
oportunidad. Parece asimismo que Barbati gozó de gran prestigio
en Buenos Aires.
*Zuccarini (op. cit., pp. 354 y 355) lo llama Bar.

BARBERIS, Juan
Ingeniero civil y electricista. Nació en Trinitá (Cúneo), en 1867.
Estudió en el Instituto técnico de Cúneo y en la Universidad de
Turín, donde obtuvo el diploma de ingeniero civil y electricista.
Ocupó importantes cargos en la Escuela de aplicación de
ingenieros de Turín. Llegado a la Argentina en 1893, fue alto
funcionario del Departamento Municipal de Obras Públicas en
Rosario de Santa Fe, repartición en la que continuaba actuando en
1899, año de la publicación de la fuente consultada*.
* Barozzi y Baldissini, op. cit., p. 24.

BARBERISI
Pintor. Nació en Italia. De sus trabajos subsistían en 1916, año de
la publicación de la fuente consultada*, el plafón en el hall de
entrada del teatro Argentino de Buenos Aires y varios cuadros en
casas privadas. Asimismo se dedicó a la docencia y contó con
numerosos discípulos. En el año citado, ya había fallecido.
* La Nación. Número especial..., op. cit., p. 351

BARBERO, Teresio Carlos


Miembro de la congregación salesiana. Nació en Cortemilia
(Cúneo), en 1887. Llegó a Argentina siendo niño. Estudió en el
Colegio de San Carlos. Estuvo luego un año en la Escuela Agrícola
de Uribelarrea, de los mismos padres salesianos, y allí sus
maestros lo orientaron hacia la vida religiosa. El entonces superior
R. P. José Vespignani lo llevó a la Casa de formación de Bernal,
donde hizo el noviciado, para pasar finalmente al Colegio de
Santa Catalina de esta capital, en el que permaneció durante
sesenta años, hasta su muerte. Sin acceder al sacerdocio,
desempeñó allí diversas tareas administrativas, encargándose
finalmente de la Librería Editorial de Santa Catalina. Falleció en
Buenos Aires, en 1968.

BARBIERI, Andrés
Periodista. Nació en Italia. Junto con su hermano José Barbieri,
también italiano, fundó en Buenos Aires en 1868, “La Nazione
Italiana”, periódico que duró varios años. Por entonces se reunía
en su redacción cuanto de más intelectual tenía la colectividad
italiana en esa época. Frecuentaron el diario y escribieron en él,
con mucha probabilidad, los profesores Speluzzi, Rosetti,
Ramorino y tal vez Stróbel, que habían sido contratados en Italia
por intermedio de Mantegazza, para enseñar en la Universidad de
Buenos Aires.

BARBIERI, José
Véase: Barbieri, Andrés

BARBIERI, José
Industrial. Nació en Belvedere Marittimo (Cosenza), en 1895.
Siendo muy joven llegó a la Argentina y en breve tiempo, luego de
desempeñarse en distintas actividades, se independizó y fundó
una modesta industria cerámica que, con el transcurrir de los
años, se convirtió en la hoy afamada firma Cerámica Barbieri. A
ésta se agregaron sucesivamente la industria mecánica para la
fabricación de accesorios para automóviles, una fábrica para la
producción de los más variados materiales de construcción y la
fábrica de jabones para toilette que opera bajo el nombre de
Cardamone Argentina. Titular de la firma Fratelli Barbieri, fue
asimismo presidente de numerosas sociedades industriales y
comerciales. Falleció en Buenos Aires, en 1971.

BARDI, Pedro
Contador. Docente. Nació en Italia. Hacia fines de siglo, era
profesor en escuelas argentinas. Asimismo fue contador de la casa
Genoud, Benvenuto y Martelli. Cultor de la historia y la literatura
italianas y estudioso de los problemas de la política de su patria.

BARELLI, Hugo
Comerciante. Nació en Turín. En Buenos Aires, fue propietario de
la sociedad A. E. Barelli e Hijo, fundada en 1894. A fines de siglo
—época en que se detiene la fuente consultada*— esta firma
adquirió importancia tal, que superó a otros establecimientos
similares que negociaban con fuertes capitales. Importaba en
general todos los artículos inherentes al ornato de las iglesias
católicas, pero al mismo tiempo comerciaba con pianos, armonios
y órganos para iglesias.
*Barozzi y Baldissini, op. cit., p. 25.

BARETTI, Gustavo
Contador público. Periodista. Nació en Trieste, en 1907.
Frecuentó en su ciudad natal el Instituto Técnico hasta diplomarse
de ragioniere. Como oficial del ejército, actuó en las Escuelas
preparatorias de oficiales de Paola (Cosenza) y Nettuno (Roma).
Luego interrumpió sus estudios de doctorado en ciencias
económicas para trasladarse a la Argentina. Aquí, fue jefe de la
oficina de contabilidad del I.E.M.A. (Instituto de Especialidades
Medicinales de la Argentina) y luego trabajó en el Banco de
Boston —Sucursal de la Capital Federal—, hasta obtener su
jubilación. Participó intensamente de la vida de la colectividad
italiana en la Argentina, especialmente como periodista. Fue
director de la revista “El Disco”, redactor de la revista “Stella
d’Italia”, del “Giornale d’Italia” y del “Corriere Italiano”, de
Buenos Aires, así como de otras publicaciones argentinas y
uruguayas. Fue administrador de la revista “Histonium”,
vicepresidente del Circolo Trentino y miembro de las comisiones
directivas de la Asociación Unione e Benevolenza, de la Unión
Calabresa San Francesco di Paola, de la Unión Véneta, etcétera.
Autor de varios libros, entre los cuales recordamos L’Argentina,
estudio estadístico-demográfico publicado en Trieste;
L’emigrazione in Argentina; Vademecum del inversor; La Bolsa de
Comercio; Problemas demográficas argentinos. Falleció en Buenos
Aires, en 1976.

BARILARI, Mariano
Militar. Nació en Rímini (Forli), en 1819. Ingresó en el ejército, en
el que alcanzó el grado de teniente de la Guardia Real. De ideas
liberales como su padre, ambos tomaron parte activa en la
revolución de 1848. Por este motivo tuvo que emigrar,
dirigiéndose a Inglaterra, y allí se embarcó para la Argentina
adonde llegó hacia 1853. Estrechó vinculas con algunos
compatriotas que servían en el ejército argentino, especialmente
con Silvino Olivieri, al que acompañó para organizar la Legión
Agrícola Militar, sirviendo en calidad de teniente durante tres
años. Secunda a Olivieri en la fundación del fuerte Nueva Roma en
Bahía Blanca. Combatió contra los indios del cacique Calfucurá en
las campañas de Salinas Grandes, en los combates de Bahía Blanca
y en la batalla de Pigüé; por razones de salud, se alejó del
servicio en 1856. Tres años después, en 1859, cumplió por parte
del Gobierno de Buenos Aires una delicada misión en Rosario de
Santa Fe, consistente en reconocer cuáles eran las posiciones y
con qué elementos contaban los ejércitos de la Confederación.
Por el buen desempeño que le cupo, el Gobierno de Buenos Aires
le obsequió una espada de honor. Participó en la campaña de
Cepeda, como teniente de la brigada de infantería de marina y
sirviendo en uno de los barcos que participaron en el combate de
San Nicolás, en 1859. Murió en Buenos Aires, en 1867; tenía
entonces el grado de capitán. Entre sus hijos figuran el almirante
Atilio y el capitán de navío Emilio Barilari.

BARINOTTO, Santiago
Asegurador. Bancario. Nació en Génova, en 1856. Efectuó estudios
comerciales en el instituto Técnico de Génova. Se radicó en
Buenos Aires, donde a fines de siglo, era director de la compañía
de seguros La Italia. Fue secretario primero, y luego cajero
principal del Nuevo Banco Italiano. En 1896 era secretario del
Hospital Italiano y en 1899 fue designado vicepresidente del
nosocomio. Ocupó también cargos en otras instituciones de
beneficencia.

BARIONI, Carlos
Industrial. Nació en Cantón Tesina, en 1848. Llegó a Montevideo
(Uruguay), en 1863, donde se dedicó al comercio del tabaco. De
allí pasó a Paysandú, donde permaneció hasta 1885. En 1890 se
trasladó a la Argentina, radicándose en Rosario de Santa Fe. En
esta ciudad se asoció con su compatriota Juan Bautista Testoni,
instalando la Fábrica de Tabacos a Vapor La Suiza —luego de
Testoni, Chiesa y Cía.—, de la que era director a fines del siglo
pasado.

BARLA, Francisco
Nació en Italia. Formaba parte de la armada del Adelantado Pedro
de Mendoza, según consta en la Relación de la gente que va en el
Armada quel Governador don pedro de mendoça haze para la
provincia del Río de la plata, fechada el 31 de mayo y el 12 de
julio de 1535.

BAROFFIO, Ida
Periodista. Nació en Italia. Fue uno de los tantos italianos que
prestaron su inteligente contribución a la prensa argentina. En la
segunda década de nuestro siglo, formaba parte de la redacción
del diario “La Prensa” de Buenos Aires.

BAROZZI, Pedro
Editor. Nació en Venecia, en 1864. Estudió en el Colegio nacional
Marco Foscarini de su ciudad natal. Vino a Buenos Aires en 1893 y
recorrió casi toda la Argentina. Durante un tiempo perteneció al
diario “L’Italia” de Montevideo. Estableció después en Buenos
Aires la conocida casa editora Barozzi y Baldissini, que en 1899
publicó un Dizionario Biografico degli Italiani al Plata, compilado
por los nombrados, y del cual se han tomado los datos para esta
nota biográfica.

BARTOLINI, Abraham
Educador. Nació en Cortona (Arezzo), en 1852. Llegó a la
Argentina en 1866, y tres años más tarde inició su labor docente
en la provincia de Corrientes. En 1872 se radicó en Victoria (Entre
Ríos), donde regenteó una escuela de varones; en 1878, fundó una
escuela particular en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de
esa ciudad. Viajó en varias oportunidades a su país natal, y fue
profesor de español en la Escuela Superior de Comercio de
Génova; más tarde dictó latín, francés, Italiano y español en el
Colegio Municipal de Cortona. De regreso a Entre Ríos, fundó y
dirigió escuelas de primeras letras; fue director de escuelas
secundarias y de internados en Nogoyá, La Paz, Concepción del
Uruguay, Concordia, Villaguay, Tala y otras poblaciones de la
provincia. Creó en Victoria el Instituto Argentino y lo dirigió de
1893 a 1904; cooperó en la fundación de la Escuela Normal mixta
y de la Escuela Industrial de Artes y Oficios; participó en
importante medida en la erección de la abadía benedictina del
Niño Dios. Falleció en la mencionada ciudad, en 1926 y una de sus
calles lleva el nombre del educador. Bartolini fue autor de varias
publicaciones relacionadas con la educación a cuyo servicio
consagró sus actividades y fue un eficaz propulsor del progreso de
Victoria.

BARTOLOMEONI, Dante
Industrial. Nació en la provincia de Pistola, en 1920. Llegó a la
Argentina en 1950, estableciéndose en San Andrés (Buenos Aires),
donde instaló una industria dedicada a la fabricación de repuestos
para automotores. Hacia fines de 1972, cuando se creó la “Dante
Alighieri” de San Martín (Buenos Aires), Bartolomeoni fue uno de
sus fundadores; formó parte del Consejo Directivo y le fue
confiada la presidencia del Consejo Ejecutivo de la naciente
institución. Durante los dos años de su actuación como
presidente, la asociación se consolidó, realizando un valioso
aporte a la difusión de la cultura y de la lengua italianas. Falleció
en 1975.

BARTOMEOLI, Julio
Comerciante. Nació en Sangemini (Terni), en 1865. Llegó a la
Argentina en 1890 y se estableció en Azul (Buenos Aires), donde
ejerció su oficio de sastre. Prestó su colaboración desinteresada
enseñando en la escuela elemental fundada por la sociedad G.
Garibaldi de la mencionada localidad. Luego se trasladó a Buenos
Aires, donde poseía una acreditada sastrería. En esta ciudad fue
secretario de la sociedad de socorros mutuos La Famiglia Italiana.
Hasta aquí, los datos proporcionados por Barozzi y Baldissini*, que
se detienen en 1899, año de la publicación de su obra.
* Op. cit., p. 27.

BARUFFALDI, Carlos
Misionero salesiano. Nació en Buttigliera d’Asti (Asti), en 1878. A
los 17 años vino a América y transcurrió muchos años en el
Uruguay, en el Chaco Paraguayo y en la Argentina, siendo director
en Concepción del Uruguay (1924-29), en Asunción (Paraguay)
(1929-1935), en Paso de la Horqueta (Uruguay) (1945). En 1946,
pasó como director a Río Grande, en Tierra del Fuego, donde
desempeñó dicho cargo hasta 1959. Allí, fundó la escuela agraria
más austral del mundo. Falleció en Montevideo, en 1968.

BASALDELLA, Renio
Orfebre. Nació en Udine, en 1894. Participó en la guerra de Italia
contra Austria (1915-18), integrando el 8° Regimiento de Alpinos.
Fue herido y condecorado con la cruz de guerra. Vino a la
Argentina en 1927 y trabajó un tiempo en Buenos Aires, donde
abrió un taller de arte florentino. En 1948 se trasladó a Córdoba,
donde siguió ejerciendo la orfebrería y el grabado. Participó
activamente en la vida de la colectividad italiana en la Argentina.
En Buenos Aires, fundó la “Familia Friulana” y en Córdoba,
además de fundar otra “Familia Friulana”, fue vicepresidente del
Círculo Italiano y de aquellas secciones de la Asociación Nacional
Alpinos y de la “Ex Combatientes italianos”. Caballero de la Orden
al Mérito de la República Italiana. Falleció en Córdoba, en 1971.

BASILE, Luis
Comerciante. Nació en Cosenza, en 1891. Llegó a la Argentina en
1914 y luego de algunos años instaló en Buenos Aires un pequeño
negocio de peluquería en la calle 25 de Mayo, entre Bartolomé
Mitre y Cangallo. Trabajador incansable, no tardó en acrecentar
su capital, lo que le permitió trasladarse a un nuevo local, sito en
Corrientes 450. En 1928 abrió la primera sucursal en Callao 415 y,
un año después, instaló la nueva casa central en Callao 246, de
magnitud considerable para la época. inauguró asimismo nuevas
filiales en Callao 54, Bartolomé Mitre 552 y Esmeralda 384. Entre
sus clientes figuraron presidentes y artistas; entre los primeros,
José Félix Uriburu, Roberto M. Ortiz, Ramón S. Castillo; entre los
últimos, Carlos Gardel, Maurice Chevalier, etcétera. Fue además
dueño del restaurante La Querencia, sito en Avenida de Mayo.
Actuó en diversas entidades de bien público. Murió en Buenos
Aires, en 1967.

BASILI, Basilio
Cantante. Compositor. Docente. Nació en Macerata, en 1803. Hijo
de Francisco Basili —autor de óperas, director del Conservatorio
de Milán y maestro de capilla en San Pedro, Roma—, debutó como
tenor en Ferrara, en 1826. Más tarde pasó al Brasil y después se
radicó en Madrid, donde una enfermedad le impidió continuar su
carrera de cantante, dedicándose a la enseñanza. Fue profesor en
el Conservatorio de Madrid recientemente fundado; empresario de
los teatros de la Cruz y del Príncipe. Escribió varias óperas y
zarzuelas, algunas con texto de Bretón de los Herreros y entre
ellas “El novio y el Concierto” (1839), obra que marca el
resurgimiento de la zarzuela; “Il carrozzino da vendere” (1839);
“El recluta”; la ópera “El Contrabandista” (1841), que fue
proclamada como la primera producción española de ese género;
“El diablo predicador” (1848), etcétera. En 1877 se estableció en
Buenos Aires, invitado por la comisión de la Escuela de Música de
la Provincia, donde fue nombrado profesor de canto. Daba
también lecciones de piano. Publicó en Buenos Aires varias
composiciones suyas, entre ellas, “La aguadora”, canción
característica madrileña y la romanza “Fe y Esperanza”. En 1885
viajó a los Estados Unidos, falleciendo en Nueva York en 1895.

BASSI, Daniel
Industrial. Nació en Italia. Llegó a Buenos Aires en 1870. En 1886,
instaló en esta ciudad una fábrica de confituras y más tarde, en
1898, adquirió el establecimiento El Sol de Oro a los sucesores de
Alfonso Godet; éste lo había fundado en 1865, fabricando en sus
comienzos en modesta escala varios artículos de confiturería, e
iniciando más tarde la fabricación del chocolate que lleva su
nombre. El establecimiento, bajo la firma de Daniel Bassi y Cía.,
progresó gradualmente y llegó a ocupar uno de los primeros
puestos entre los del ramo. Obtuvo distinciones en varias
exposiciones internacionales y argentinas. En 1914-16, Bassi fue
miembro del directorio del Banco de Italia y Río de la Plata en
calidad de sindico, siendo director del mismo de 1927 a 1934.

BASSI, Nicolás
Director de orquesta. Compositor. Docente. Nació en Italia. Fue
discípulo de Bernardo Ferrara en Milán. Radicado en Buenos Aires
desde 1874, fue director de orquesta del antiguo teatro Colón
desde dicho año hasta 1888 y de los conciertos del Jardín Florida
en 1879. Fue el verdadero iniciador de los conciertos sinfónicos en
Buenos Aires. A su iniciativa se debió la fundación de la Sociedad
del Cuarteto de Buenos Aires, en 1875. Fue profesor de armonía y
director de la Escuela de Música de la Provincia —primer
conservatorio oficial que funcionó en la capital argentina— de
1875 a 1882. Maestro de toda una generación de músicos
argentinos, entre ellos Alberto Williams, Arturo Beruti, Saturnino
Berón y otros, de quienes estrenó las obras en el teatro Colón.
Cuando en 1876 se fundó en Buenos Aires la Sociedad Orquestal
Bonaerense, Bassi formaba parte de su comisión directiva en
calidad de director de conciertos. En 1883 dirigió la orquesta del
teatro Alla Scala de Milán y en 1885, la del teatro San Carlos de
Nápoles. Entre sus composiciones figuran: “Gran Sinfonía
Dramática” (1875); “Himno para gran orquesta” (1877), dedicada
al emperador del Brasil; marcha “A Rivadavia” (1880), compuesta
expresamente para los festejos del centenario de Rivadavia y
estrenada en el teatro Colón en una función de homenaje al
prócer; “Himno a Rivadavia”, el himno oficial de los homenajes
tributados en la ocasión citada; “Fantasía”, sobre motivos del
Himno Nacional Argentino (1883); marcha “La Argentina”,
dedicada por el autor al presidente de la República y estrenada en
el teatro Colón en 1886, bajo su dirección.

BASSINI, Carlos
Violinista. Nació en Nápoles, en 1814. Actuó con gran éxito en
París, Génova, Turín y Nápoles. Fue el segundo gran virtuoso del
violín llegado al Río de la Plata después de Santiago Massoni. Su
recuerdo perduró durante varios años a tal punto que, cuando en
1850 se presentó el tercero y más importante, Camilo Sivon, se lo
parangonó con él. En sus programas se presentaba como “Profesor
Carlos Bassini, primer violín del Real Conservatorio de Nápoles,
miembro y socio de las academias filarmónicas de Palermo y
Peloritana en Mesina”. Dio su primer concierto en el teatro
Coliseo de Buenos Aires en 1835; en la misma sala, también en
1835, se presentó dos veces más. Bassini pasó luego a Chile y
Perú, dando conciertos en Santiago y Lima. En 1837 volvió a
Buenos Aires, donde ofreció un concierto. En el gacetín “La Moda”
que dirigía Juan Bautista Alberdi, apareció en el n° 16 una
“Valsa” de Bassini, y del mismo músico se ejecutó en 1875, en
Buenos Aires, una fantasía sobre motivos de “La Traviata” de
Verdi, en los conciertos de la Sociedad La Lira.

BASSO, Santiago
Comerciante. Nació en Génova, en 1854. A fines de siglo residía
en Rosario de Santa Fe, donde poseía un gran depósito de granos.
El éxito en los negocios, hizo necesario que instalara una sucursal
en Armstrong (en la citada provincia), donde poseía también un
negocio de comestibles.

BASURTO, Pedro
Jesuita. Nació en Nápoles. Refiere Gandía*, que a una Real Cédula
al Presidente y Jueces Oficiales de la Casa de la Contratación de
Sevilla del 15 de diciembre de 1627, se adjuntaba un memorial
con los nombres de varios jesuitas que regresaban al Paraguay,
entre ellos el de Basurto.
*Op. cit., p. 64.

BATISTELLA, Mario
Escritor teatral. Letrista de tangos. Nació en Verona, en 1893.
Estudió en Viena y en París. Se instaló en la Argentina en 1910.
Fue autor o coautor de numerosos sainetes y revistas que lograron
éxito a comienzos de la década del 30. Del teatro revisteril pasó
fácilmente a la canción porteña. En 1930 se encontró con Gardel
en París, y allí, junto con Le Pera, compuso para aquél varias
letras de tango. Después de esta colaboración, Batistella surgió
rápidamente y solo, a la fama. Los mejores intérpretes del tango
cantan sus letras: “Yunta Brava”, “Traviesa”, “Bajo las estrellas”,
“Cuartito Azul”, “Remembranzas”, etcétera. Estas canciones se
caracterizan, dentro de una temática ya clásica en el tango, por
su lenguaje culto y la pulcritud de su forma. Batistella supo dar al
tango una jerarquía que enalteció sus valores. Los títulos citados
bastan para ubicarlo entre los más genuinos y personales
creadores de nuestro cancionero ciudadano. Era apoderado de
Edmundo Rivero, con quien compuso algunas letras, cuando lo
sorprendió la muerte en Buenos Aires, en 1968.

BATTAGLIA, Guillermo*
Actor teatral. Director artístico. Cursó estudios elementales y
aprendió inglés, francés e italiano, que habló con corrección. Su
vocación por el teatro se reveló desde pequeño; en los fondos de
la casa paterna levantó un pequeño teatro donde actuó con un
grupo de aficionados, que representaban obras de diversos
géneros. A la muerte del padre, con su hermano Francisco, se hizo
cargo del negocio familiar de pinturas y afines, y se destacó como
decorador. No por ello dejó el teatro. Se inició en la escena a
comienzos de este siglo, al lado de Ermete Novelli, quien
apreciando sus dotes interpretativas, se propuso, sin lograrlo,
llevarlo consigo a Italia. Actuó posteriormente en varias
compañías italianas, en las que adquirió un vasto caudal de
experiencia; su última actuación en los elencos italianos fue en la
compañía de Cayetano Cavalli. Se inició luego en la escena
argentina, actuando en el teatro Nacional Norte. En 1906, ingresó
en la compañía de Gerónimo Podestá, que inauguraba por
entonces la sala de El Nacional, en la calle Corrientes. Al año
siguiente, acompañó a Florencio Parravicini en el teatro
Argentino. Nuevamente al frente de su propia compañía, inició
una gira por el interior del país, para retornar al Nacional Norte;
en dicho teatro estrenó en 1909 El Grifo Sagrado, de Julio
Castellanos. En su permanente inquietud de superación, Battaglia
incursionó en el teatro europeo, interpretando personajes
protagónicos como el de La Cena de las Burlas, de Sem Benelli,
que Nicolás Granada tradujo para él y que representó en 1910; el
de Hamlet, de Shakespeare, y otros. En el mismo año 1910, la
eminente actriz Jacinta Pezzana, ejerció la dirección artística de
la compañía de Battaglia en el Nacional Norte. Pasó más tarde al
Apolo, donde en 1912 realizó una temporada con Angela Tesada al
principio, y luego con Angelina Pagano, durante la cual estrenó La
Cruz, de Alberto Ghiraldo y Fernándes Gómez; Canción de
Primavera, de Maturana; El festín de los lobos, de Cayol; La
fragua, de Discépolo y La moral de Misia Paca, de Herrera; triunfó
con amplitud en todas estas piezas. En 1913, tras una corta
actuación en el Variedades, Battaglia se trasladó a Montevideo;
en la capital uruguaya la suerte le fue adversa, al representar en
una sala casi vacía la obra de Eugenio G. López La Santa; (la
pieza, acababa de ser representada por una compañía local). A los
dos días, falleció en Montevideo, en el citado año 1913. Al día
siguiente de su muerte, sus restos fueron conducidos a Buenos
Aires. Con su desaparición, nuestro teatro perdió a uno de los
primeros grandes actores de la escena porteña. Una calle de
Buenos Aires lleva su nombre.
*Autores como Cutolo (op. cit.. vol. 1, p. 354), Foppa (op. cit.,
pp. 86-88) y Santillán (op. cit., vol. 1, pp. 418-419), afirman que
nació en Buenos Aires, el 5 de abril de 1872. Artistas italianos de
nuestro medio, afirman que nació en Italia, opinión compartida
por La Presenza... (op. cit., p. 62) y Mercadante (op. cit., p. 163).

BATTISTESSA, César
César José Juan Battistessa, “don César”, ejemplificó durante su
vida, que fue servicial y laboriosa, un tipo de italiano
representativo de la contribución de Italia al adelanto de la
República Argentina en la segunda mitad del siglo pasado y
comienzas del presente. No fue el inmigrante, el industrial, el
hombre de negocios o el técnico de procedencia italiana que la
Argentina conoció en ese periodo. Con su actividad, su ayuda y su
consejo colaboró en cambio en la tarea de muchos de sus
connacionales y. en consecuencia, sirvió al adelanto del país. Esta
rama de la familia Battistessa es oriunda de Colico, en la parte
norte del Lago de Como, en el lugar llamado Montecchio, donde
todavía se conserva parte del solar de los abuelos. En la cercanía
se encuentra la abadía de Piona, con su claustro del siglo XIII. En
sitios relativamente cercanos no faltan recuerdos ilustres de
Virgilio y de los dos Plinios. También el de otros personajes
notorios: los Sforza, los Gonzaga y los Borromeo, además de los
panoramas que sirven de fondo a episodios de I promessi sposi.
César Battistessa nació el 14 de junio de 1854 y fue bautizado en
la iglesia de San Bernardino, restaurada por su padre, don José
Battistessa, que era maestro mayor de obras. (En una placa fijada
en la iglesia nueva el apellido “Battistessa” figura entre el de
algunos de los caídos en el campo de batalla, en la primera guerra
mundial). En busca de otras posibilidades y molestos bajo el
régimen austríaco, parte de la familia se trasladó a la Argentina,
no sin padecer antes las alternativas de un largo viaje en barco de
vela. César y su hermana Rosa, entonces ya huérfanos, llegaron a
Buenos Aires guiados por un tío paterno, don Angel. Era en la
transición del gobierno de Urquiza al de Derqui. no muchos años
después de la caída de Juan Manuel de Rosas. El niño aprendió las
primeras letras en la escuela que dirigía Juana Manso, la
colaboradora de Sarmiento. La familia guarda varias cartas de esa
educadora y algún recuerdo del maestro sanjuanino. El niño se
acriolló rápidamente y alcanzó a conocer el lenguaje todavía
castizo y algo arcaizante de Buenos Aires y el interior. Siguió la
historia del país durante los años de la Organización nacional y
tuvo trato con figuras representativas del siglo pasado y
comienzos del presente. Conservó su nacionalidad italiana, pero
en su juventud actuó como “mitrista”. En 1871 se desempeñó de
enfermero voluntario durante la epidemia de la fiebre amarilla.
Hacia 1885 se casó con Magdalena Margarita Albo, argentina.
Según vieja tradición guardada en la casa, por remoto parentesco
el apellido de la línea materna procedía de Francisco Albo, el
piloto de la expedición de Magallanes y proseguida por Elcano en
la nave Victoria que efectuó la primera vuelta al mundo. Con los
años, don César alcanzó una posición desahogada, pues intervino
en la contratación de pinturas y decoraciones para Iglesias,
teatros y casas particulares, unas traídas de Italia, otras
preparadas en el país, en su propio taller fundado en 1884.
Durante la crisis del 90 sufrió un primer quebranto económico, y
luego otros en los episodios de 1905. Fue persona muy conocida y
estimada. Tuvo propiedades en el barrio de Constitución y
extensos terrenos en Lanús, Lomas de Zamora y otros lugares de
esa zona, de los cuales se desprendió más tarde. Era un señor
sociable y conversador. Se lo definió como “italiano de estampa,
pero muy porteño del 80 en las maneras y los gustos”. Supo
animar empresas de bien común: asistencia hospitalaria,
bomberos voluntarios, campos de deportes infantiles, el clásico
“corso” de la calle del Buen Orden, hoy Bernardo de Irigoyen, etc.
No fue hombre docto pero sí muy lector y coleccionista. Era
especialmente aficionado a la lectura de Dante y de Manzoni y
gustaba los escritos dialectales de Carlo Porta y Tomaso Grosso.
Diariamente efectuaba largas caminatas. Tenía mucho sentido del
humor. Con frecuencia contaba, suavizándolos según la clase del
auditorio, los episodios y las expresiones de Bertoldo, Bertoldino y
Cacaseno. A los niños solía narrarles los pasajes caballerescos de I
reali di Francia, de Andrea da Barberino. A todos les
recomendaba la lectura de Cuore de Edmundo D’Amicis, a quien
había conocido y tratado. Al retirarse de Buenos Aires con sus
hijos y otros parientes fue uno de los primeros vecinos y
propulsores de Villa Sarmiento, en Lanús, la actual populosa
ciudad que entonces era una población de escaso número de
habitantes. Aun después de los señalados inconvenientes
económicos alcanzó a habitar con su familia la “Adelina”, la
quinta más hermosa de esos alrededores, que había pertenecido a
uno de los dirigentes de la Casa Bagley. Más tarde el edificio fue
modificado y convertido en escuela. Todavía se advierten restos
del jardín y de la antigua quinta. Allí el señor Battistessa
entretuvo parte de sus últimos años en el cultivo de flores. Por
injertos obtuvo nuevos hermosos ejemplares de rosas. Ya
octogenario murió cristianamente en un chalet de la localidad de
Banfield, rodeado de algunos de sus inseparables recuerdos de
Italia, cuya nostalgia lo había acompañado siempre*. Padre del Dr.
Angel J. Battistessa, conocido escritor y catedrático universitario,
actual Presidente de la Academia Argentina de Letras, filólogo,
crítico literario y traductor de La Divina Comedia de Dante, a
quien se agradece la colaboración en esta nota biográfica.
*Referencias a César Battistessa pueden encontrarse en el libro
del profesor Diego F. Pró, de la Universidad de Mendoza. Es un
volumen incluido en Ediciones Culturales Argentinas, publicado
por la Secretaria de Estado de Cultura y Educación, Buenos Aires,
1968.

BAZZI, Luis
Comerciante. Nació en Cermenate (Como), en 1854. A fin de siglo,
era propietario en Buenos Aires del renombrado negocio de
comestibles Roma, en su época una de las casas más importantes
del ramo, surtida de los productos italianos más conocidos ya sea
en vinos, licores, conservas como en productos alimenticios en
general.

BEARZOTTI, José
Comerciante. Nació en Palmanova (Udine), en 1861. A fin de siglo,
era propietario de una gran fábrica de ladrillos establecida en
Rosario de Santa Fe. Socio de la “Garibaldi”, perteneció también
a la “Fratellanza Militare” y fue uno de los protectores del
Hospital Garibaldi de la mencionada ciudad.

BEATILLO, Antonio
Misionero jesuita. Nació en Bari, en 1570. Ingresó en la Compañía
de Jesús en 1588. Residió en el Río de la Plata.

BEAUVOIR, José
Misionero salesiano. Nació en Turín, en 1850. En 1878, vino a
América y luego de dos breves etapas en el Uruguay y en Buenos
Aires, alcanzó su campo de acción en la Patagonia y en la Tierra
del Fuego, donde dedicó 25 años a la evangelización de los indios.
Fue el brazo derecho de monseñor Fagnano. Tomó parte como
capellán en la expedición del general Villegas en los Andes (1882-
83), y por su celo, fue premiado con una medalla de plata. Se le
deben un Pequeño Diccionario del idioma fueguino-ona (Buenos
Aires, 1900) y Los Shelknam indígenas de la Tierra del Fuego
(Buenos Aires, 1915), donde están recogidos las tradiciones, las
costumbres y los idiomas de aquellos indios. Falleció en Buenos
Aires, en 1930.

BECCARIO, José
Empresario teatral. Nadó en Génova, en 1859. Efectuó los
estudios clásicos en el Liceo Cristoforo Colombo de su ciudad
natal. A fines de siglo era director del teatro Argentino de Buenos
Aires, el entonces elegante punto de encuentro de la sociedad
porteña, y que acogió siempre a artistas de valía.

BECCHIA, Francisco
Constructor. Nació en Italia. Hacia fines del siglo pasado, realizó
la construcción de diversos edificios públicos en la provincia de
Buenos Aires: la Municipalidad de Balcarce, las sucursales del
Banco de la Nación en Chascomús y Necochea. Construyó también
la sucursal del citado banco en Gualeguay (Entre Ríos).

BECCHIA, Silvio
Periodista. Nació en Italia. Había actuado como tal en su patria y
más tarde en la Argentina, fue el primer director del diario
“L’Italia al Plata”, hoja política cotidiana que surgió en Buenos
Aires en 1896, por iniciativa de un grupo de italianos.
Posteriormente fue redactor de “La Patria degli Italiani” y del
“Giornale d’Italia”, que también dirigió.

BEGHIN, Humberto
Agricultor. Nació en Italia*. A principios de este siglo, participó de
un descubrimiento de excepcional importancia, ya que él y
algunos otros, mientras hacían barrenamientos para buscar agua
en la zona de Comodoro Rivadavia (Chubut), fueron los primeros
que encontraron petróleo.
*Según otras fuentes, nació en la Argentina, de padres
venecianos.

BELARDINELLI, Galiano
Pintor y grabador. Docente. Nació en Recanati (Macerata), en
1904. Se estableció en la Argentina en 1912. Realizó sus estudios
en Buenos Aires, en la Academia Nacional de Bellas Artes donde
obtuvo el título de profesor de dibujo en 1924 y en la Escuela
Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcava (1928-1932). Fue
discípulo de Ripamonte. Efectuó viajes de estudio por el norte
argentino y la región de Cuyo, Bolivia y Perú. En su quehacer
artístico cultivó diversos géneros: figuras, paisajes, animales,
naturalezas muertas; el retrato y la escena costumbrista. Ejerció
la docencia artística en la Escuela de la Mutualidad de Estudiantes
de Bellas Artes (1929-31), donde fue profesor de dibujo y en la
Escuela de Artes Gráficas de la Nación (1945-46), enseñó dibujo
de ornato y publicitario. Fue jefe de la División Decoración de la
Dirección General de Festejos y Ornamentaciones de la
Municipalidad de Buenos Aires, hasta 1956. Concurrió al Salón
Nacional hasta 1946 y a otros Salones oficiales y particulares.
Obtuvo el primer premio al mejor grabado en el XVIII Salón
Nacional de 1928 y análoga recompensa en el Salón de
Acuarelistas. Está representado en el Museo de Bellas Artes de la
Boca, en el Provincial de Bellas Artes de Santa Fe, en el Colonial e
Histórico y de Bellas Artes de Corrientes; en el Liceo Militar
General San Martín. Falleció en Buenos Aires, en 1963.

BELCREDI, Pedro
Ingeniero. Nació en Italia. Fue uno de los colaboradores del
ingeniero Luiggi en las obras de construcción del puerto militar de
Bahía Blanca. Cuando la sociedad Ferro, Piaggio y Cía., que poseía
salinas en Puerto Pirámides (península de Valdés), hizo construir
en 1900 un ferrocarril desde aquéllas hasta dicho puerto, Belcredi
fue el director de la construcción del ferrocarril, como así
también de gran parte de los edificios necesarios para el mismo.
el depósito y la carga de la sal, y de los construidos en las salinas
para el trabajo de la extracción, depósito, habitaciones, etcétera.

BELGRANO, Domingo Francisco


Comerciante. Nació en Oneglia (Imperia), en 1731. Provenía de
una antigua familia de dicha ciudad y sus ascendientes se habían
distinguido en el desempeño de profesiones liberales o habían
pertenecido a la milicia o al clero. Domingo Belgrano Peri o Pérez
—como firmó durante mucho tiempo, españolizando su apellido
materno—, emigró a España en 1749, viviendo en Cádiz algunos
años. De allí pasó a Buenos Aires, ciudad en la que se radicó,
dedicándose al comercio. En pocos años logró una respetable
posición. En 1762, fue designado alférez del regimiento de vecinos
españoles por don Pedro de Cevallos; en 1765, era teniente del
cuerpo provincial de caballería y años más tarde, después de
haber obtenido “carta de naturaleza”, el gobernador Vértiz lo
nombró capitán “en atención a su mérito, valor, celo y
conducta”. En los años subsiguientes a 1778, pasó a pertenecer a
la administración de la Aduana como vista y contador. En 1781,
fue regidor y síndico procurador del Cabildo, cargos en los que fue
reelegido. Fue uno de los comerciantes que bregaron por
conseguir el establecimiento del Consulado. Se vio mezclado en el
proceso que se instauró al administrador de Aduana Francisco
Ximénez de Mesa, en 1788, por cuyo motivo sufrió injusta
condena; esclarecidos los hechos en 1794, en época del virrey
Arredondo, recobró el goce absoluto de sus derechos y bienes.
Falleció en Buenos Aires, en 1795. Uno de sus hijos, fue el general
Manuel Belgrano.

BELTRAME, Antenor
Industrial. Nació en Arzignano (Vicenza), en 1858. Emigró a la
Argentina en 1880 y se estableció en Cañada de Gómez (Santa
Fe), donde en 1882 instaló una curtiembre. El gobierno de Italia lo
nombró Cavaliere del Lavoro. Perteneció a la sociedad Unione e
Benevolenza, de la que fue varias veces presidente. El
establecimiento citado fue ampliado y dirigido hasta 1964 por
Ottorina Beltrame (véase). La empresa, actualmente sociedad
anónima, es una de las curtiembres más importantes de la
Argentina.

BELTRAME, José
Economista y jurisconsulto. Nació en Italia, en 1886. Se graduó en
ciencias económicas en su país natal y al llegar a la Argentina
cursó abogacía. Ejerció su profesión en el departamento legal de
los ferrocarriles anglo-argentinos. Fue secretario de la junta
consultiva de abogados de los ferrocarriles y publicó el boletín de
ese organismo de 1925 a 1948. Autor de varias obras, entre ellas:
El problema del transporte, Estudios de las tarifas ferroviarias y
La crisis de los ferrocarriles argentinas de propiedad privada.
Tradujo del inglés, del francés y del italiano, estudios vinculados
a la rama de su especialización, entre ellos Los ferrocarriles y la
huelga, de Yves Guillot. Proyectó en 1935 una reforma al
reglamento general de los ferrocarriles. Falleció en Buenos Aires,
en 1961.

BELTRAME, Ottorino
Industrial. Nació en Arzignano (Vicenza), en 1884. Llegó al país en
1904, para colaborar con su tío Antenor Beltrame (véase) en la
gran curtiembre fundada por éste en Cañada de Gómez (Santa
Fe). Ottorino Beltrame fue durante más de cuarenta años el alma
de esta gran industria que, bajo su impulso, adquirió un desarrollo
poco común. En 1922, regresó a su patria, y se asoció a la
curtiembre S.A.P. de Varese, asumiendo en la misma el cargo de
director delegado. Nuevamente en la Argentina, en 1927, ocupó la
vicepresidencia y luego la presidencia de la S.A. Beltrame,
establecida como se ha dicho en Cañada de Gómez. Ocupó varios
cargos públicos, entre ellos el de concejal y presidente del
Concejo Deliberante de Cañada de Gómez. Participó activamente
de la vida de la colectividad italiana en la provincia de Santa Fe;
en Cañada de Gómez fue fundador y presidente de la “Dante
Alighieri”, recibiendo por su actuación la medalla de plata de la
“Dante” de Roma; en Rosario fue durante seis períodos presidente
del Circulo Italiano y dirigente de otras asociaciones. Comendador
de la Corona de Italia, tuvo la misma distinción de la República
Italiana. Fue durante treinta y cuatro años agente consular de
Italia en Cañada de Gómez. Falleció en Rosario, en 1968.

BELTRUTI, Alberto
Ingeniero. Nació en Italia. Ejerció su profesión en la ciudad de La
Rioja, donde intervino en los trabajos para la dotación de agua
potable e irrigación de sus alrededores. En la obra de una toma y
conducción de agua desde la montaña hasta la ciudad, efectuada
entre los años 1891 y 1898, Beltruti realizó el proyecto de un
primer tramo de 7.264 metros, para conducir el agua a un
depósito de donde partían tres ramificaciones: una para el agua
potable de la ciudad y las otras dos para la irrigación de sus
alrededores. Efectuó además el proyecto para la distribución del
agua en la ciudad mencionada, por medio de cañerías metálicas.

BELLATI, Carlos
Farmacéutico. Nació en Italia. Hacia fines del siglo pasado poseía
una farmacia en Buenos Aires, ubicada inicialmente en la esquina
de las calles denominadas entonces Artes y Cuyo. Fue presidente
de la Sociedad Nacional de Farmacia y consejero inspector del
Hospital Italiano.

BELLAVITA, Carmen
Asistente social. Nació en Milán. En 1928 comenzó su obra de
asistencia social en la Argentina, donde fue una precursora.
Colaboró incansablemente en el Secretariado de Asistencia Social
de la Obra Cardenal Ferrari, en las Obras Privadas de Asistencia al
Menor (O.A.P.M.) y otras. Participó también en congresos y
jornadas de estudios. Falleció en Milán, en 1968.

BELLI, Antonino
Sacerdote. Músico. Nació en Parma, en 1826. Hizo sus estudios
eclesiásticos y profesó en la Orden franciscana. Vino a la
Argentina en 1861, por un pedido formulado al padre guardián del
Convento San Carlos, en San Lorenzo, por autoridades de la
Confederación Argentina, empeñadas en difundir la educación en
la provincia de Corrientes. Durante más de cuarenta años se
dedicó a enseñar música y componer piezas de carácter popular y
religioso. Difundió los conocimientos de ese arte y ejecutó música
sacra. Belli compuso en Corrientes más de mil piezas musicales,
en las que figuraban polkas, mazurcas, galopas, valses, marchas y
otras piezas, fechadas entre los años 1868 y 1895. Precursor de las
melodías litoraleñas, su producción se difundió en Corrientes
durante la segunda mitad del siglo pasado, por ser de espíritu
alegre y jocoso. Falleció en Corrientes, en 1902.

BELLINETTI, Luis
Industrial. Nació en Trecenta (Rovigo), en 1861. Hizo estudios
técnicos en el Instituto de Lovere (Bérgamo). Vino muy joven a la
Argentina. A fines de siglo era propietario de la gran fábrica de
mosaicos que adquirió a la firma Golletti, establecida en Rosario
de Santa Fe, dándole un excepcional impulso.

BELLINGERI, Julio
Salesiano. Nació en Sant’Agata Fossili (Alejandría), en 1854. En
1887 fue ordenado sacerdote en Buenos Aires, en cuyo colegio de
Almagro pasó 46 años prodigándose en el sagrado ministerio de la
cura de almas. Falleció en Buenos Aires, en 1940. Dejó un tratado
apologético: Lo que importa saber (1940).

BELLO, Andrés
Médico. Nació en Italia. Se graduó en la Universidad de Nápoles y
revalidó su titulo en la Argentina. Ejerció la profesión en Buenos
Aires y luego se radicó en Mendoza. Fue agente consular y
concejal de la Comuna de Mendoza. Autor de una monografía muy
completa y rica en datos titulada: L’attività italiana in Mendoza e
Provincia, que integra la obra Gli Italiani nel Distretto Consolare
di Córdoba, anno 1908, presentada en ocasión de la Exposición
Internacional de Milán del citado año. Bello fue un médico muy
estimado en Mendoza por sus dotes profesionales.
BELLO, José
Médico. Nació en Italia. Realizó sus estudios en la Universidad de
Nápoles y revalidó el título en la Argentina. Ejerció la profesión
en Buenos Aires y luego en San Luis, donde residía en 1911, año
de la publicación de la fuente consultada*
* Gli Italiani... All’Esposizione di Torino, op. cit., p. 224.

BELLUCCI, Héctor
Violinista y pianista. Docente. Nació en Roma, en 1855. En dicha
ciudad realizó sus estudios musicales en la escuela de J. Joachim,
donde fue alumno de Héctor Pinelli de violín, de Orestes Pinelli
—discípulo de Sgambati— de piano y de Terziani y De Sanctis de
armonía, contrapunto y composición. Empezó su carrera artística
como auxiliar del maestro Luis Mancinelli, en el teatro lírico de
Trieste, siendo después director de orquesta en Reggio Emilia y en
Perugia. Llegó a Buenos Aires en 1878, e integró en esta ciudad la
Sociedad del Cuarteto. En 1879 acompañó como pianista al
célebre Juan Bottesini en su gira artística por Sudamérica. Se
dedicó más tarde a la docencia; fue profesor de piano en el
conservatorio de música Thibaud-Piazzini. Bellucci fue uno de los
pioneros de la música italiana en Buenos Aires, y formó numerosos
discípulos. Falleció en dicha ciudad, en 1920.

BEMPORAT REX, Teresa


Pianista. Docente. Nació en Trieste, en 1852. Estudió en su ciudad
natal con Carlos Liki y efectuó un curso de perfeccionamiento en
Leipzig con Reinecke. Después de dar conciertos en Europa, vino a
Sudamérica en 1892, estableciéndose primero en Montevideo,
donde fue profesora de piano durante dos años en el
conservatorio de música La Lira. Se radicó después en Buenos
Aires, donde actuó largo tiempo como concertista y dedicada a la
docencia privada.
BENATTI, Guido
Médico. Nació en Nápoles, hacia 1827. Desde joven se orientó
hacia las ciencias naturales y la medicina, trasladándose después
a América para radicarse en la Argentina. Ejerció su profesión de
médico en Córdoba y en Catamarca, adonde fue en misión de
estudios por cuenta de la Sociedad Quirúrgica Italiana. En 1869,
inauguró y dirigió en Catamarca el Hospital de la Concepción. Al
año siguiente llegó a Mendoza, donde contó con el apoyo del
gobierno. Benatti, primero en San Juan y después en Mendoza,
procedió a instituir oficialmente la masonería. En 1874 pasó a la
provincia de Corrientes, estableciéndose en la ciudad de Alvear.
En 1876, realizó excavaciones en Bolivia, en las ruinas de
Tiahuanaco, y al año siguiente llegó al norte argentino,
recorriendo los valles de Calchaquí en Salta y los de Santa María.
Se desempeñó después como médico en la provincia de Córdoba y
más tarde, fue curtidor de cueros en la provincia de San Luis.
Trasladóse luego a Buenos Aires, hacia 1882, donde fue satirizado
por Láinez en “El Diario”, por sus preocupaciones científicas en
materia de arqueología. Las colecciones que llegó a formar se
dispersaron. Benatti murió en la miseria en Buenos Aires, en 1886.
Figura destacada de la masonería argentina, promovió la
fundación de numerosas logias, ocupando en las mismas diversos
cargos.

BENCICH, Maximiliano
Empresario. Productor agropecuario. Nació en Trieste, en 1885.
Llegó a la Argentina en 1910 y cinco años más tarde, en Buenos
Aires, constituyó con su hermano Miguel Juan María la sociedad
Bencich Hermanos, dedicada al ramo de la construcción. De esta
empresa surgieron los proyectos, posteriormente concretados, de
grandes edificios tales como la Torre Bencich, que fue la primera
de una larga serie de construcciones, que continuaron con otros
edificios. Los hermanos Bencich también dedicaron sus esfuerzos
a la explotación agropecuaria, con establecimientos en La Pampa,
Córdoba, San Luis y Corrientes. En esta provincia, en su campo
Curuzú Laurel, se dedicaron a la cría del cebú, creando uno de los
primeros establecimientos dedicados a la explotación comercial
de esa raza en la Argentina. Maximiliano Bencich falleció en
Buenos Aires, en 1972. (Véase: Bencich, Miguel J. M.)

BENCICH, Miguel Juan María


Empresario. Productor agropecuario. Nació en Trieste, en 1888.
Realizó los estudios secundarios en Italia. Siendo casi un niño, se
inició en la construcción en su ciudad natal. Llegó a la Argentina
en 1909; ya en nuestro medio, dedicó todos sus esfuerzos a la
construcción. En 1915, fundó en Buenos Aires juntamente con su
hermano Maximiliano la empresa Bencich Hermanos,
contribuyendo al adelanto edilicio de la ciudad por el estilo y
elegancia de sus edificios. Entre ellos cabe mencionar el edificio
en torre, de 18 pisos, sito en Arroyo 841/47, que fue en su
momento el más alto de Buenos Aires (año 1926); el Garage Retiro
— Palacio de las Flores (primer Palacio de las Flores, año 1928); la
sucursal del Banco de la Nación, en Villa Urquiza (año 1929); la
sucursal del citado banco, sita en la Avenida Corrientes y
Acevedo; el Cine Monumental (año 1930); la refección del Banco
Provincia de Buenos Aires; pabellones en el Instituto del Cáncer
(Avda. San Martín); los edificios sitos en la Avda. Presidente
Roque Sáenz Peña 615/37, 616 esquina Florida, y 991 sobre la
citada avenida; el de Córdoba y Esmeralda (actualmente visitado
por estudiantes de arquitectura); el de Córdoba 838/44, donde se
construyó el primer dúplex; el de Tucumán y Esmeralda (primera
galería comercial de Buenos Aires, año 1930). Asimismo, hay que
destacar que la mencionada empresa fue una de las primeras
dedicadas a la venia de tierras del Gran Buenos Aires. Miguel Juan
María Bencich falleció en la Capital Federal, en 1965. (Véase:
Bencich, Maximiliano).

BENEDETTI, Curcio
Comerciante. Nació en Sant’Angelo in Vado (Pésaro y Urbino), en
1921. Llegó a la Argentina en 1947 y se estableció en Mar del
Plata (Buenos Aires), donde desarrolló una intensa actividad
comercial, dedicándose primero a la industria hotelera y luego al
ramo gastronómico. Conocidos hoteles y restaurantes cobraron
impulso gracias a su iniciativa, como el “Firenze”, el “Franca-
Mar”, el restaurante del Club Pueyrredón; y luego, en 1966, el
restaurante “Tío Curzio”. También fue importante su actividad
dentro de la colectividad italiana. Dirigió el Teatro Italiano de Mar
del Plata; formó parte del Consejo Directivo de la Asociación
Sant’Angelo in Vado, de la cual fue uno de los más entusiastas
promotores. Fue uno de los inspiradores de la plaza sita en la
mencionada ciudad balnearia que hoy lleva el nombre de su
pueblo natal. Falleció en Mar del Plata, en 1974.

BENEDETTI, Eugenio
Arquitecto. Nació en Italia. Se radicó en Buenos Aires en 1865.
Trazó los planos de numerosas residencias privadas, en las que
reveló su buen gusto, pudiéndose afirmar que fijó un jalón en el
progreso edilicio de la ciudad. Proyectó también el edificio del
Hospital Español.

BENEDETTO, Santiago
Constructor. Nació en Vinadio (Cúneo). Estudió un tiempo en
Como y luego se inició como ayudante técnico del Cuerpo de
ingenieros militares. Viajó más tarde a Francia y en 1887 llegó a
Buenos Aires. Ya en nuestro medio, trabajó como ayudante en la
empresa Medici, y a partir de 1888, por cuenta propia. A fines de
siglo, época en que se detiene la fuente consultada*, ya había
construido numerosas residencias particulares (algunas de tres y
cuatro pisos) y locales para negocio. En todas sus construcciones,
Benedetto realizó los respectivos planos y proyectos.
*Album Biografico..., op. cit., pp. 84-85.

BENESCIANO, Miguel
Marinero. Nació en Brescia. Formaba parte de la expedición que
Hernando de Magallanes efectuó al Plata rumbo a las Molucas
(1519-22) en la nave Victoria, según consta en la lista publicada
por Fernández de Navarrete en su Colección de los viajes y
descubrimientos que hicieron por mar los españoles.

BENIALBO, Juan de
Comerciante. Nació en Italia. Vecino del Río do la Plata en la
ciudad de Asunción, en el siglo XVI. Está mencionado en
diferentes documentos, por el recuerdo que de él tiene el
Adelantado Alvar Núñez en su Relación General (párrafo CIX);
refiere el Adelantado que mientras él se hallaba preso, hubo
grandes escándalos en Asunción a causa de su prisión, y que entre
tantos que se querellaron estaba Benialbo. Figura también en una
carta de obligación —que correspondía al actual “pagaré”— citada
en un Inventario de varias cartas de obligación que entrega el
Veedor Alonso Cabrera a Diego de Tovalina, en la Asunción, el 4
de marzo de 1545. (Por entonces, los italianos y especialmente
genoveses, tomaban parte activa en el comercio de estas
regiones, y hacían adquisiciones firmando las citadas cartas de
obligación).

BENIGNI, Benigno
Ingeniero. Docente. Nació en Roma, en 1880. Realizó sus estudios
superiores en la Escuela de Aplicación de su ciudad natal,
graduándose en 1904. Revalidó su titulo en la Facultad de Ciencias
Exactas Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, en
1913. Había intervenido en Italia en construcciones ferroviarias y
fue ingeniero de la Oficina Hidráulica Municipal de Roma;
contemporáneamente fue profesor suplente de una cátedra en la
Escuela de Aplicación, cuyo titular era el ingeniero Luis Luiggi. En
1912 se radicó en la Argentina y en ese mismo año, fue nombrado
profesor titular de dos cátedras en la Facultad de Ciencias Físicas,
Matemáticas y Astronómicas de la Universidad de La Plata, en las
que se desempeñó hasta 1917. En el año de su nombramiento,
proyectó una estación experimental de hidráulica, y al año
siguiente, expuso en dos conferencias en Buenos Aires y en
Montevideo, su proyecto de comunicación ferroviaria entre dichas
ciudades, mediante un túnel subfluvial. En 1917 regresó a Italia,
para cumplir con sus deberes militares a causa de la guerra. A su
llegada a Roma, entró de inmediato al servicio de la Casa Ansaldo
de Génova, que era entonces la mayor productora de armas para
el ejército italiano. Volvió a la Argentina para la realización de un
vasto programa de expansión industrial y comercial de la empresa
Ansaldo en la Argentina, Uruguay, Brasil y Chile, que los
acontecimientos políticos de Italia malograron. En 1924, propuso
la construcción de una gran red de subterráneos, que abarcaría
toda la ciudad de Buenos Aires, pero razones de orden político
hicieron fra. casar este proyecto. Fue miembro del directorio de
numerosas empresas comerciales e industriales. En el seno de la
colectividad italiana, integró los consejos directivos de varias
sociedades y entidades, entre ellas, de la Junta Ejecutiva del 6°
Empréstito de Guerra, Comité Pro Mutilados e Inválidos de
Guerra, Asociación Dante Alighieri, Instituto Argentino de Cultura
Itálica, etcétera. En 1925, el rey Víctor Manuel III le otorgó la
condecoración de Comendador de la Orden de la Corona de Italia.
Falleció en Buenos Aires, en 1950.

BENUZZI
Periodista. Nació en Italia. Ya en nuestro medio, publicó hacia la
última década del siglo XIX el “Corriere della Boca”, en el barrio
homónimo de la capital argentina.

BENVENUTO, Juan
Comerciante, Industrial. Colonizador. Nació en la provincia de
Génova, en 1850. Junto con Julio Genoud y Nicolás Martelli, fundó
en 1887 una de las más acreditadas casas de la Argentina:
Genoud, Benvenuto, Martelli y Cía., de la que también formaron
parte Cellini Benvenuto —hijo de Juan—, Gerónimo Martelli —hijo
de Nicolás— y Francisco de Frade. En el apogeo de su prosperidad,
dicha firma pudo ser considerada entre los exponentes de la
grandeza económica de la Argentina. Se dedicaba
preferentemente a la colonización, y a la producción,
acumulación y exportación de cereales. Poseía numerosas
sucursales establecidas en el norte de la provincia de Buenos Aires
y en el sur de las provincias de Santa Fe y Córdoba, zonas
agrícolas por excelencia, que constituían para la firma otros
tantos puntos de concentración para la producción de cereales y
su acumulación en barracas, que luego embarcaban con destino al
extranjero en Buenos Aires y en los diversos puntos que la casa
poseía a lo largo del Paraná, con embarcaderos como el de San
Pedro, San Nicolás, Baradero y otros. No se limitaba a vender el
producto de sus cosechas, sino que también compraba cereales y
oleaginosas para la exportación. La fuente principal de trabajo de
la casa era la colonización; así, la colonia General Lavalle,
fundada en 1903, surgió en parte gracias al apoyo de la citada
firma, que proveyó al trazado racional de plazas y caminos, cedió
áreas para la iglesia, la escuela y la municipalidad; contaba en
1911 con 2.000 habitantes, en su mayoría colonos. La firma
colonizó racionalmente en la zona de Baradero, más de 10.000
hectáreas de terrenos fértiles y arrendó otras 15.000 en los
diversos puntos donde se establecieron sus filiales, destinando
dichas tierras a una numerosa población de colonos, e infundiendo
movimiento agrícola y comercial en zonas antes solitarias. En la
provincia de Córdoba, una de las colonias llevó el nombre de
Benvenuto. La firma desarrollaba también actividad industrial;
prueba de ello era la destilería que poseía en Baradero, donde la
producción diaria era de 18.000 litros hacia fines del siglo pasado.
Esta destilería compitió desde sus comienzos con las mejores del
país. En la misma localidad, la casa poseía un establecimiento
para la cría de cerdos, con fábrica anexa de embutidos. A estas
industrias se agregó en 1910 la de la fabricación de levadura para
la manufactura de pan, obtenida con máquinas perfeccionadas, y
fue la primera instalación de este tipo en la Argentina, capaz de
producir 600 kg. diarios. Se implantó además la industria de la
desecación de los residuos de la destilación, que servía de
alimento al ganado. En lo referente al ramo de la exportación, se
agregó al de los cereales el del ganado en pie; así, a comienzos de
1911, se exportaron a Génova unos 300 animales. La sede del
establecimiento en Buenos Aires, poseía muestras de lo que
vendía y compraba, de lo que se deduce que trabajaba también
en otras industrias, además de las nombradas, y comerciaba
además con maderas, forrajes, etcétera. Benvenuto fue miembro
de la Cámara Italiana de Comercio, del consejo del Hospital
Italiano, y vicepresidente del Círculo Italiano. Fue considerado en
su época como uno de los miembros más autorizados e influyentes
de la colonia italiana.

BERARDI, M. Cayetano
Periodista. Nació en Castrovillari (Cosenza), en 1865. Cursó en su
patria estudios técnicos y se dedicó inicialmente al comercio, y
luego al periodismo, por el que sentía una verdadera vocación y al
que se dedicó de lleno. A fines de siglo era director propietario
del periódico “El Comercio” de Buenos Aires.

BERGAMASCHI
Pintor. Nació en Italia. La fuente consultada*, sin aclarar en qué
época, refiere que Bergamaschi realizó las figuras murales de la
iglesia de Nuestra Señora de Monserrat en Buenos Aires, y que
trabajó mucho en Mendoza; a él se deben las pinturas del techo
de la iglesia del cementerio de dicha ciudad.
*Gli Italiani... All’Esposizione di Torino, op. cit., pp. 55 y 56.

BERGAMINI, Felipe
Arquitecto. Nació en Italia. Vino a la Argentina como
representante de una sociedad explotadora de mármoles de
Carrara y se consagró a su profesión, especializándose en
arquitectura religiosa. Llevó a cabo la iglesia de El Trébol (Santa
Fe), pero su obra de mayor envergadura fue el santuario de
Nuestra Señora de Itatí, en Corrientes.

BERGAMO, Eduardo
Comerciante. Nació en Venecia, en 1856. Desde 1890,
aproximadamente, fue gerente de la filial en Buenos Aires de la
casa Troves y Belimbau de Génova, una de las firmas que en
mayor medida tenía acaparado el comercio de exportación de
lanas y cueros argentinos y que en 1905, contaba 35 años de
existencia en la plaza do Buenos Aires. Sucedió a Tomás
Ambrosetti en la presidencia de la Cámara de Comercio Italiana
de Buenos Aires, donde tuvo relevante actuación.

BERGHINZ, Augusto
Abogado. Nació en Udine. Egresó como doctor en jurisprudencia
de la Universidad de Bolonia. Emigrado a la Argentina, revalidó su
título en la Universidad de Buenos Aires. A fines del siglo pasado,
ejercía la abogacía en dicha ciudad, siendo muy apreciado por
argentinos e italianos, por su alta capacidad profesional.

BERISSO, José
Industrial. Nació en la provincia de Génova, en 1856. Vino a la
Argentina en 1874. Luego de diez años de trabajo constante, pudo
en 1884 instalar en Baradero (Buenos Aires) una fábrica de licores
bajo la firma Querzoli y Berisso. Instaló también una fábrica de
estearina, una de las más antiguas en su género en la Argentina.
Fue consejero de la Sociedad Italiana y del Circulo Italiano, y una
de las personalidades más estimadas de la colonia italiana de
Baradero.

BERISSO, Juan
Industrial. Nació en Lavagna (Génova), en 1833. Llegó a Buenos
Aires cuando contaba quince años. Comenzó trabajando como
peón y carnicero; en 1853, se dirigió a la campaña donde trabajó
como tropero, comprando hacienda que conducía luego a los
corrales de abasto en los más lejanos partidos. De regreso a
Buenos Aires, después de haber desarrollado varias actividades,
abrió un saladero en Barracas, en el lugar que hoy ocupa el
Mercado de Frutos. En 1871, el gobierno ordenó el traslado de los
saladeros de las orillas del Riachuelo, y como consecuencia de
esta medida, Berisso se trasladó a la Ensenada, dando nacimiento
a la laboriosa ciudad que hoy lleva su nombre. En el citado año,
mandó construir un gran saladero denominado San Juan, que
estuvo situado en la actual ciudad de Berisso, llegando a ocupar
en sus tareas alrededor de mil hombres. Años más tarde y ya
dueño de una considerable fortuna, se trasladó a la provincia de
Entre Ríos y adquirió la estancia La Conchera, en una zona fértil
regada por el río Gualeguay, rica en valiosas maderas y buenos
pastos para su hacienda, que se convirtió en manos de Berisso en
una de las más valiosas estancias de Entre Ríos. En 1877, cerca de
la ciudad de Gualeguay, levantó otro saladero. A medida que
aumentaba su capital, aumentaba también su deseo de
emprender nuevas actividades; instaló en la Boca, sobre el
Riachuelo, un taller mecánico y gran astillero, donde empleó un
considerable capital, numerosos operarios y gran experiencia. De
este taller salieron los siguientes vapores: El Alfredo, El Sirio, El
Antonito y el General Mansilla, y los pailebots: Bella Victoria,
Nueva Catalina, El Elegante, La Bonita, Antonio y Nueva María,
que transportaban el producto de sus industrias por nuestros ríos.
Allí se construyeron las maquinarias para otro saladero, que fue
instalado en 1879 en la inmediata vecindad del denominado San
Juan; el San Luis, así se llamó, era uno de los más grandes y
costosos saladeros que poseía la república; el mismo Berisso
concibió el plano y distribución de todas las construcciones, y
prescindiendo de arquitectos o ingenieros, dirigió personalmente
los trabajos. En 1880, compró una destilería y fábrica de alcohol,
en la que modificó y perfeccionó los aparatos, y cambió su
organización y administración; dicha fábrica, que había dado
ingentes pérdidas a sus antiguos dueños, dio a Berisso gran
utilidad. Poco después formó una compañía marítima en la que
tenía parte importante, y a la que daba con los productos de sus
establecimientos muchos miles de toneladas de carga. Esta
sociedad poseía cuatro grandes buques de ultramar: Sei Amici,
San Giovanni, Giovine Carlo y Príncipe di Napoli. Construyó
además palacios y numerosas casas. Hacia 1886, levantó el sexto
saladero que bajo su dirección se construyó en la república e
instaló una fábrica de aceite vegetal, al par que proyectaba otras
importantes industrias. Apenas sus medios se lo permitieron,
mandó llamar a sus hermanos y parientes, a quienes asoció en sus
negocios y brindó su experiencia. Fue padre de Emilio Berisso,
escritor nacido en Entre Ríos. Hombre de gran empuje para los
negocios y de extraordinaria actividad que lo llevaron a poseer
una cuantiosa fortuna, es considerado como una de las
personalidades más interesantes del pasado industrial argentino.

BERNARDI, Domingo
Agricultor. Nació en Lombardia. Llegó a la Argentina en 1860 y se
estableció en la colonia San Carlos (Santa Fe). Este agricultor, que
conocía bien su oficio, recurrió a la sociedad italiana de la
mencionada colonia, de la que obtuvo un anticipo de dinero; al
cabo de dos años reembolsó parte de su deuda, y con el tiempo
logró labrarse una posición desahogada. Poseía en 1872 varias
concesiones en la colonia, con buenas y grandes plantaciones,
varios edificios y una lechería. Fue uno de los primeros colonos de
San Carlos que respondió a las solicitaciones de la empresa
colonizadora suiza Bock y Herzog.

BERNASCONI, Angel
Misionero bayonés. Docente. Nació en Olgiate Comasco (Como),
en 1893. Se diplomó en París, en física y química. En La Plata
(Buenos Aires) ha enseñado italiano, física y química desde 1917
hasta 1924, año en que fue transferido a Rosario de Santa Fe para
enseñar en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús. Autor de dos
apreciados textos escolares de física y química. Condecorado con
la Estrella de la Orden de la Solidaridad de la República Italiana.
Falleció en Rosario, en 1974.

BERNASCONI, Benjamín
Comerciante. Industrial. Nació en Gironico (Como), en 1843. A
fines de siglo, poseía en Buenos Aires una gran fábrica para la
factura de dorados, marcos y artículos de arte. Fue uno de los
primeros que hizo conocer en la Argentina esta rama de la
industria aplicada a las bellas artes. Obtuvo medallas al mérito
industrial y en las dos exposiciones Italianas de Buenos Aires de la
época, obtuvo el primer premio. Fue consejero de la sociedad
Unione e Benevolenza, y presidente de la “Giuseppe Garibaldi”.

BERNASCONI, Hermenegildo
Constructor. Nació en Italia, en 1878. Ex combatiente de la
primera guerra mundial. Se radicó en la Argentina en 1926.
Integró, en varias ocasiones, la comisión directiva del Hospital
Italiano. Falleció en Córdoba, en 1972.

BERNASCONI, José
Constructor. Nació en Uggiate Troyano (Como). Había aprendido
su oficio en Como, donde estudió con un maestro de obras al par
que estudiaba dibujo. Muy joven emigró a Montevideo, adonde
llegó en 1868. En dicha ciudad trabajó con el ingeniero A.
Cerrutti, de quien recibió lecciones útiles para su actividad. No
tenía aún veinte años, cuando se trasladó a Buenos Aires. En esta
ciudad, comenzó a trabajar para dos acaudaladas familias: Acuña
y Bosch; esta última hizo construir gran cantidad de casas, y en
casi todas, Bernasconi fue maestro de obras. Con un crédito
bancario, obtuvo un capital con el que compró terrenos para
fabricar casas y alquilarlas, lo que constituyó el origen de su
fortuna. La clientela de Bernasconi era numerosa y rica; dirigía al
mismo tiempo la construcción de varias casas, teniendo bajo su
supervisión operarios y maestros de obras. En tiempos de la
intendencia de Alvear, y por idea de Bernasconi, se construyeron
edificios para vivienda, hasta de sesenta departamentos, a
medida que aumentaba la clase media. Los edificios construidos
por Bernasconi en Buenos Aires —quien trabajó sólo sobre
proyectos propios—, de 1873 a 1897, sumaban 147 (alrededor de
20 eran de su propiedad) a lo que hay que agregar la casa de
campo de Francisco Bosch y varios mausoleos en el cementerio de
la Recoleta. Edificó el Palacio de Justicia de Buenos Aires. Fue
presidente de la sociedad de constructores y arquitectos, y
tesorero de la misma cuando se fundó. Fue también tesorero de la
sociedad Tiro a Segno.

BERNI, Desiderio S.
Contratista de obras. Vitivinicultor. Nació en Italia. Construyó una
línea ferroviaria entre Posadas (Misiones) y Santo Tomó
(Corrientes), y en esta provincia, otra entre Bella Vista y San
Roque. Efectuó los trabajos de ensanchamiento del canal Chimba
en la provincia de Mendoza, y hacia 1890, bajo la dirección del
ingeniero Cipolletti, realizó todos los trabajos de albañilería de la
Cañada Moyano y del canal Cancia. Más tarde se dedicó a la
industria vinícola, y hacia 1910 era dueño de un establecimiento
enológico en Barriales (San Juan) que producía 2.000 cascos de
vino anuales.

BERRETTA, Pedro
Nació en Italia. Fue uno de los fundadores de la sociedad Unione e
Benevolenza de Buenos Aires, en 1858.

BERRI, Carlo.
Ingeniero. Industrial. Nació en Italia. Actuó en Mendoza hacia
fines del siglo pasado. Había instalado un gran establecimiento
industrial para la fabricación de turbinas, motores hidráulicos,
compuertas y aparatos similares. Además, intervino como
ingeniero y arquitecto en obras de importancia. Construyó el
establecimiento vinícola de Barranquero, en la provincia citada.

BERRI, Pedro
Periodista. Nació en Italia. En los años posteriores a la segunda
guerra mundial dirigía en Buenos Aires el periódico “O’ Balilla”,
redactado principalmente en dialecto genovés.

BERSI, Luis
Químico-farmacéutico. Nació en Casteggio (Pavía), en 1866.
Efectuó en su patria estudios universitarios de ciencias químico-
farmacéuticas. Hacia 1888 se radicó en Buenos Aires, donde
instaló la Farmacia y Droguería Italiana, sita en la calle Cangallo
3501. A fines de siglo —época en que se detiene la fuente
consultada* Bersi continuaba al frente de la misma. Fue
presidente de la sociedad Nueva Venti Settembre.
*Barozzi y Baldissini, op. cit., p. 36.

BERTAZZONI
Periodista. Nació en Italia. Actuó en la prensa pedagógica
argentina en 1880, con “Il Nuevo Educatore”, en colaboración con
Lorenzo Fazio.

BERTELLI, José G.
Escribano. Nació en Italia. Llegó a la Argentina hacia 1870 y se
radicó en la provincia de Santa Fe. Estudió escribanía y se graduó
en 1878. Fue uno de los primeros escribanos que actuó en las
colonias agrícolas, en Helvecia, en el departamento San José, en
Sunchales. Participó en instituciones de bien público. En 1881 fue
secretario y subdelegado de la comisión policial para las colonias
de San Agustín, Frank, Las Tunas, San Jerónimo, y campos
colonizados dependientes de la colonia de San Carlos. Fue
también maestro de escuela de la Sociedad italiana Silvio Pellico,
de la que fue presidente en 1882, 1889, 1894 y 1899. En 1884
integró la comisión de inmigrantes creada en dicho año por el
presidente Julio A. Roca. Figuró en 1887, como miembro de la
comisión de fomento de San Carlos. En 1910 se ausentó para
Buenos Aires, donde falleció.

BERTI, José
Doctor en filosofía y letras. Traductor público. Nació en Cies
(Trento), en 1900. Llegó a Buenos Aires, en 1927. Trabajó en
varios diarios y revistas, y durante dos años como redactor de la
Agencia Hayas, empresa noticiosa francesa. Fue editor de la
revista “El Monitor” de la Agencia de la Propiedad Industrial, de la
que era socio. Fue asimismo socio fundador de la firma Dr. José
Berti y Cía. S. R. L. Su estudio se vio siempre frecuentado por
connacionales, a quienes prestó una eficaz asistencia legal, y
muchas veces moral. De destacada actuación profesional como
traductor público, se desempeñó asimismo en el Registro de
Patentes y Marcas de la Capital Federal. El doctor Berti era
miembro de varias instituciones italianas, tales como la Cámara
Italiana de Comercio, Cámara Argentina de Comercio, Asociación
Dante Alighieri de Buenos Aires, de la que fue secretario (1944-
1945) y luego miembro de la comisión directiva hasta su
fallecimiento; Circulo Italiano, Club Italiano, etcétera. Falleció en
Punta del Este (Uruguay), en 1972. Los hijos del doctor Berti,
Eduardo y Laura continúan al frente del Estudio de Propiedad
Industrial y Traducciones fundado por el padre en 1932.

BERTINI, Juan
Escultor. Nació en Milán, en 1863. Realizó sus estudios en la
Academia de Bellas Artes de Brera, donde se graduó en 1889. Vino
al Plata en dicho año, estableciéndose inicialmente en
Montevideo. Durante los cuatro años de residencia en esa ciudad,
contribuyó a su ornato con muchas obras de arte; ejemplo de ello
fueron las estatuas ubicadas en la estación central de ferrocarril.
Radicado en Buenos Aires en 1893, instaló un estudio de
escultura. Ejecutó bocetos y matrices para el teatro Colón y el
Congreso nacional, y esculturas para diversas iglesias; cabe
destacar la fachada principal, el púlpito, varias estatuas y un
bajorrelieve en la puerta de la iglesia de Santa Cruz de los
irlandeses.

BERTON, Gastón
Pintor. Nació en Florencia en 1890. Se radicó en la Argentina en
1910. Estudió su especialidad en París, bajo la dirección de Louis
Oury y Marcel Lenoir. Posteriormente estuvo en Florencia, donde
tuvo por guía a Tommasi. Realizó varios viajes de estudio a
Europa. Expuso en el Salón Nacional en 1937 y posteriormente en
Salones provinciales. Había concurrido también al Salón de Otoño
de París, en 1925.
BERUTI, Pablo Manuel*
Escribano. En Cádiz, alternó actividades comerciales con otras de
índole legal. Llegó al Río de la Plata en la década del sesenta del
siglo XVIII. En Buenos Aires, actuó en la profesión probablemente
desde antes de 1767. Posteriormente, fue escribano de la
Contaduría Mayor de Cuentas y Real Hacienda. En 1785, fue
nombrado escribano interino de cámara de la Real Audiencia.
Después de 1796, actuó con idéntica función en el Consulado de
Buenos Aires. Gozaba de prestigio en la ciudad, en la que falleció
en 1798. Padre del doctor Antonio Luis Beruti, de actuación digna
de nota durante el periodo de la emancipación.
* Respecto de la grafía del apellido, es de observar que se lo
llama Beruti, Berutti o Berruti. Según Cuneo (op. cit., p. 29) nació
en Moncalieri (Turín); según Sergi (op. cit., p. 58) nació en
Génova, en 1733; Cutolo (op. cit., vol. 1, p. 443) afirma que nació
en Cádiz (España), en 1727, oriundo de familia vasca. Cabe
recordar sin embargo que, según la Enciclopedia Espasa, un
Serutti, Amadeo. teólogo y obispo de Aosta, nació en Moncalieri y
murió en 1525, y que un Berruti, José, médico italiano, enseñó en
la universidad de Turín en la segunda mitad del siglo XIX.

BERUTTI, Eduardo
Escritor. Nació en Italia. Fue colaborador de la obra Gli Italianino!
Distretto Consolare di Córdoba, presentada en la Exposición
Internacional de Milán de 1906; escribió para la misma un capítulo
titulado Cenni descrittivi sulla costituzione fisica de La Rioja, un
estudio sobre la obra del padre Lavagna y la traducción italiana
del Himno Nacional Argentino, que mereció los elogios del general
Bartolomé Mitre.

BESANA, Pablo
Arquitecto constructor. Nació en Missaglia (Como). Efectuó sus
estudios en la Academia de Brera de Milán, donde obtuvo premios
por trabajos de dibujo decorativo y arquitectónico. Obtuvo
también premios en la exposición permanente de Brera. Comenzó
su práctica en Milán, con el empresario Piotti, entre los años 1866
y 1868; luego pasó a la empresa Pellini, de 1869 a 1870; entre los
trabajos en que participó figura la galería Vittorio Emanuele. En
la realización de su tarea, adquirió conciencia artística, y de
maestro de obras se transformó en arquitecto. De 1871 a 1872,
trabajó en el teatro Dal Verme y en el hotel Milano; a
continuación, en calidad de inspector y vicedirector actuó en la
construcción del hotel Bellagio y de varias villas en Lombardía. Le
pertenecen los proyectos del teatro Donizetti de Bellagio, y de
muchos palacetes de la zona del lago de Como. Llegó a Buenos
Aires en 1878, en compañía de su hermano Soave Besana, con
quien formó la empresa de construcción Pablo Besana y Hno. El
primer trabajo que obtuvo por contrato fue el de la Escuela
Normal Femenina (en la calle Córdoba). Efectuó muchas obras por
cuenta de la Municipalidad y del Gobierno, y de acaudalados
particulares. Muchos de sus trabajos los realizó sólo como
arquitecto y muchos como arquitecto y constructor. Para
independizarse de los proveedores, instaló un aserradero y una
fábrica de ladrillos. Entre los edificios construidos por Besana
como arquitecto, se cuentan la destilería y fábrica de licores Fui.
Pini y Balbiani, la destilería Varando y Cía. en Zárate (Buenos
Aires); en la misma localidad, el edificio y colocación de todas las
máquinas de la fábrica de papel; el establecimiento de campo del
doctor Juárez Celman en Arrecifes (Buenos Aires), gran número de
casas y residencias particulares en la capital, etcétera. Entre los
edificios construidos por su empresa constructora, caben citarse
el Tigre Hotel (Buenos Aires), la residencia de Torcuato de Alvear,
la del doctor Juárez Celman, la del doctor Ramón J. Cárcano y
otras residencias en la capital; el edificio del diario “La Nación”
(en la calle San Martín 340), la villa Besana, en Merlo (Buenos
Aires) y la sede de la sociedad La Italia. De particular
importancia, fueron la antigua Facultad de Medicina en la calle
Córdoba, de la que Tamburini fue el arquitecto, el Asilo de
Maternidad, y el Palacio del Congreso Nacional, según proyecto
del arquitecto Víctor Meano. Esta obra se inició en 1897 y se
terminó en 1907, empleándose término medio no menos de mil
operarios; para la misma, se utilizaron las mejores canteras de
mármol de Córdoba, de las que salieron las columnas monolíticas
que adornan el vestíbulo de dicho palacio. Besana fue también
arquitecto de iglesias; la que merece especial atención es la de
San Juan Evangelista, en la Boca, construida en 1883. Pablo y
Soave Besana, poseían en su época el récord de construcciones en
Buenos Aires. Hacia 1916, la firma fue de Pablo Besana e hijo.
Este, llamado Carlos Besana, fue también arquitecto.

BESANA, Soave
Constructor. Nació en Missaglia (Como). Llegó en 1878 a Buenos
Aires en compañía de su hermano Pablo, con quien se asoció en la
empresa de construcción Pablo Besana y Hno. Tal como queda
dicho en la biografía de su hermano, realizaron en Buenos Aires
una cantidad importante de edificios y residencias. En dicha
empresa, fue su colaborador indispensable en la parte
administrativa; no sin razón se dijo que en la construcción del
Palacio del Congreso Nacional, Meano fue el creador, Pablo
Besana el constructor y Soave Besana el administrador. Participó
en muchas iniciativas de bien común y fue uno de los puntales de
la sociedad Tiro a Segno, a cuyo progreso dedicó tiempo y dinero.
Fue también miembro del consejo de la sociedad Patronato e
Rimpatrio y consejero de la Cámara Italiana de Comercio y Artes.

BETOLLI, Luis
Arquitecto. Nació en Italia. Fue uno de los primeros italianos
llegados a Córdoba, ciudad en la que ejerció su profesión, siendo
también empresario de las mismas obras que construía. A él se
debieron la iglesia del Pilar y el palacio de la Academia de
Ciencias (sito en la calle Vélez Sarsfield). Concurrió junto con
otros connacionales a la prosperidad material y embellecimiento
de dicha ciudad. En 1882, fue contratado por el gobierno de San
Luis, para efectuar las obras de suministro de agua a la ciudad
capital de dicha provincia.

BETTINOTTI, Herminio
Farmacéutico. Nació en Toscana. Establecido en Buenos Aires en
la segunda mitad del siglo pasado, poseía en dicha ciudad una
gran farmacia (sita en Cangallo y Florida). También se dedicó a
escribir artículos científicos que enviaba a los periódicos de Italia.
Fue poeta y pintor, y algunos de sus cuadros adornaron las
galerías argentinas. Realizó una traducción de La Cautiva de
Esteban Echeverría.

BIANCO, Germán
Industrial. Nació en Rutino (Salerno), en 1869. Llegó a la
Argentina en 1886. Comenzó a trabajar como aprendiz
marmolero, y al poco tiempo fue oficial y luego capataz y
habilitado en el taller donde comenzó su aprendizaje. En 1898 se
instaló por cuenta propia con un pequeño taller, que amplió en
1901, trasladándolo a la calle Entre Ríos. Mandó traer de Europa e
instaló la primera máquina para elaborar mármol, llegada al país
en 1907, a la que poco después agregaba otra, con lo que su
industria adquirió importancia. Asociado a sus hijos, intensificó la
explotación de mármoles argentinos, realizando con ellos obras de
importancia, como el revestimiento del Palacio del Congreso, el
basamento del monumento al general Alvear, el frente de los
edificios del Banco de la Provincia de Buenos Aires, del Ministerio
de Hacienda de la Nación y de Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
Falleció en Buenos Aires, en 1943.
BIANCO, Pedro
Constructor. Nació en Italia. Llegó a la Argentina en 1884.
Después de haber trabajado mucho tiempo en Buenos Aires, se
trasladó a la provincia de Entre Ríos donde comenzó a trabajar en
la construcción de puentes y estaciones ferroviarias de la
entonces línea Central de Entre Ríos. Poco después se estableció
en Nogoyá, donde además de la estación construyó numerosas
casas. Se trasladó luego a Villaguay y realizó todas las
construcciones necesarias para las colonias de israelitas, es decir
179 casas, 12 escuelas, 27 edificios particulares, y fue también
encargado de la construcción del hospital.

BIANCHETTI, Angel
Véase: Bianchetti, Pompeyo

BIANCHETTI, Orestes
Pintor. Nació en Italia. Llegó a la Argentina hacia 1855.
Recomendado por el Ministerio de Obras Públicas prestó servicios
en la administración de ferrocarriles, a comienzos de 1857.
También trabajó con el romano Bartoli, quien le daba fotografías
para miniar. Cuando Bartoli constató que Bianchetti pertenecía a
la nobleza, lo mandó a Gualeguaychú (Entre Ríos) para que
pintase el escudo de armas del Consulado del rey de Cerdeña.
(Era la época en que Paraná (Entre Ríos), era la capital provisoria
de la Confederación Argentina). En abril de 1857, fue nombrado
profesor de dibujo en la Universidad de Buenos Aires.

BIANCHETTI, Pompeyo
Industrial. Nació en Villadossola (Novare), en 1842. Junto con su
hermano Angel Bianchetti y con Bonaccio, fueron los primeros
fabricantes de balanzas en la Argentina. Lograron hacer de la
fabricación de balanzas, romanas y pesas una verdadera industria
nacional y una fuente de riqueza. Pompeyo Bianchetti se había
iniciado como herrero en la marina argentina; luego se asoció con
Bonomi y abrió un negocio de ferretería para la misma. En 1864,
junto con su hermano, instaló un pequeño taller de herrería en la
Boca del Riachuelo. Allí trabajaron durante seis años, al cabo de
los cuales se asociaron con Bonaccio, dando origen a la firma
Bianchetti Hnos. y Bonaccio. En esa época, había en Buenos Aires
dos casas dedicadas a la venta de los mencionados artículos
Importados del extranjero; una de ellas era la del señor
Domínguez, para quien los hermanos Bianchetti fabricaron las
primeras balanzas y romanas. En 1872, compraron a Domínguez su
negocio, y sin dejar el taller de la Boca, instalaron otro de
construcción de instrumentos para pesar, que se convirtió más
tarde en una gran fábrica, y comenzaron a producir toda clase de
balanzas. Al principio tropezaron con inconvenientes para que se
aceptaran los instrumentos que producían, pero esta dificultad
fue superada, y los aparatos fueron aceptados sin reservas y hasta
preferidos a sus similares extranjeros. En 1880, compraron el
terreno que ocupaba su vieja fábrica, y en él levantaron un nuevo
edificio con talleres bien montados, depósitos y oficinas (sito en
la calle San Martín 220). Hacia 1886, producían anualmente 600
balanzas. Allí se fabricaban balanzas de toda forma y tamaño para
mayoristas y minoristas, desde las básculas de las estaciones de
ferrocarril hasta las delicadas balanzas para farmacia o joyería, y
los aparatos de la firma mencionada se popularizaron en todo el
país y aun en as repúblicas vecinas. En todas las exposiciones a las
que concurrió Bianchetti, sus instrumentos de precisión fueron
premiados con medalla de oro o de plata. Hacia 1916, era el único
sobreviviente de la antigua firma, y por entonces la casa continuó
dirigida por sus hijos.

BIANCHI*
Escultor. Nació en Milán, en 1837. Efectuó sus estudios artísticos
en la Academia de Brera. Ocupó un honroso lugar entre los
escultores italianos en la Argentina. Fue un excelente adornista.
Realizó una parte considerable de los trabajos que adornan la
Casa de Gobierno Nacional, que fue construida en 1894. Autor del
grupo alegórico “Las Artes y el Trabajo coronando a la República”
y de otras estatuas simbólicas —catorce en total— que dominan la
parte media de la fachada de la Casa Rosada frente al paseo
Colón.
*Las guías Azules, Touring Club Italiano, Milán, 1932, p. 121, se
refieren a Aquiles Bianchi; Barozzi y Baldissini, op. cit., p. 38 y Gli
Italiani... All’Esposizione di Torino, op. cit., p. 50, a Carlos
Bianchi; La Nación. Número especial..., op. cit., p. 351, a Jose
Bianchi; Sergi, op. cit., p. 477, se refiere a Bianchi. Omitimos el
nombre de pila por las diferencias anotadas, pero consideramos
que se trata de la misma persona.

BIANCHI, Alejandro
Industrial tipográfico. Nació en Italia. Llegó a la Argentina en
1888, y al año siguiente proyectó en Buenos Aires la instalación de
un establecimiento de artes gráficas. Tres socios integraron la
nueva firma industrial, que se denominó Bianchi, Molinari y Cía. y
poco después se inauguraba en la calle Alsina la imprenta y
litografía La Artística, que contó en breve tiempo con una
calificada clientela de empresas industriales. En 1892 se traslade
a un local más amplio, en la calle Bartolomé Mitre, donde sus
dueños se hicieron cargo del material existente, con el que
aumentaron la capacidad productora de sus talleres. En 1896, la
firma fue disuelta y Bianchi quedó al frente de la empresa; el
establecimiento se llamó entonces La Nueva Artística, y su dueño
efectuó las mejoras que creyó convenientes. En 1899 trasladó el
local a otro más amplio, y el progreso y prestigio de la casa fueron
acentuándose. Los talleres estaban dotados de modernas
maquinarias de artes gráficas y La Nueva Artística contaba con
elementos para la ejecución de cualquier obra de ese ramo, sea
de imprenta o en cromolitografía; su especialidad era la impresión
de afiches, carteles y volantes, etiquetas, membretes, marquillas
para empaque de cigarrillos y trabajos de tipografía. La Nueva
Artística concurrió a la Exposición de San Francisco (Estados
Unidos) de 1915, siendo premiada con medalla de plata.

BIANCHI (BLANQUI), Andrés


Jesuita. Arquitecto. Nació en Italia en la segunda mitad del siglo
XVII. Junto con su compañero de Orden y compatriota Juan
Bautista Primoli, fueron quienes más contribuyeron a dar
significación estética a la arquitectura religiosa de su época en la
actual Argentina. Si bien no son pocos los nombres vinculados a la
edificatoria del Coloniaje, ninguno igualó en extensión y en
capacidad productiva a Bianchi y Primoli. En Buenos Aires son
obras suyas las iglesias de San Francisco, San Telmo, El Pilar, La
Merced, el primer convento de las Catalinas y la fachada de la
catedral metropolitana. Terminaron la catedral de Córdoba; este
templo, sin duda el monumento más importante del Virreinato,
fue comenzado en 1574, y una serie de vicisitudes y
rectificaciones demoraron su construcción, hasta que, en la
segunda década del siglo XVIII, Primoli y Bianchi se hicieron cargo
de la obra y dejaron la catedral terminada con gran pericia
profesional. Además de las obras citadas, construyeron en
Córdoba la iglesia de la Compañía de Jesús, la de Santa Catalina,
la del hospital San Roque, la de los padres franciscanos, y la tan
justamente famosa de Alta Gracia, además de los claustros de la
Universidad de Córdoba.

BIANCHI, Leonardo
Fraile franciscano. Nació en Ferentino (Frosinone), en 1846.
Siendo joven llegó a la Argentina y se dirigió al convento de San
Lorenzo (Santa Fe). Desde allí realizó una intensa labor misionera.
Se ocupó además de la documentación histérica del citado
convento, y en modo especial de la correspondencia de San
Martín. Fue regular y más tarde guardián del convento de San
Francisco, en la ciudad de Salta, donde vivió hasta su muerte
ocupado en obras piadosas, culturales y de educación popular. En
1894, previas las debidas licencias, publicó en Salta una Apología
de Dante, en la que señala haberse valido para las citas de dos
elzevirios de La Divina Comedia, que pertenecieron
respectivamente a las bibliotecas salteñas de Juan Martín
Leguizamón y de Indalecio Gómez. Se distinguió como orador
sagrado y se ocupó de la difusión de la música clásica. Falleció en
Salta, en la primera década de nuestro siglo.

BIANCHI, LUIS A.*


Periodista. Nació en Italia. Realizó en Buenos Aires una
publicación literaria bimensual llamada “Bios”, algunos años
después de comienzos de siglo.
*Otras fuentes lo llaman Luis Branchi. La Nación. Número
especial... (op. cit., p. 343) —que llama Bianchi al citado
periodista— hace mención a un “distinguido pintor Branqui”,
quien colaboró con sus pinturas en el periódico humorístico “Il
Maldicente” (fundado en 1878 y que existía aún en 1909). Podría
acaso pensarse que, en el caso de llamarse Branchi
(castellanizado como Branqui), por la época en que actuó, y por la
profesión, en algo afín, se tratase de la misma persona.

BIANCHI, Menottí
Propulsor de la ganadería en la Patagonia. Nació en Italia, en
1887. Llegó a la Argentina por primera vez en 1900. Conoció a
José Menéndez y fue su colaborador y finalmente administrador
general de los establecimientos ganaderos que pertenecían a las
sociedades presididas por aquél en Tierra del Fuego, en Santa
Cruz y en el sur chileno. Falleció en Buenos Aires, en 1963.
BIANCHI, Pedro
Marino. Docente. Nació en Vesime (Asti), en 1854. Estudió en el
Instituto Técnico y Náutico de Génova, donde obtuvo el diplome
de capitán marítimo de 1a clase. Llegado a la Argentina en 1880,
se dedicó a la enseñanza y educación de la juventud. Durante
varios años fue dirigente del Colegio Negrotto de Buenos Aires,
fundado por él mismo.

BIANCHI, Valentín
Vitivinicultor. Nació en Italia, en 1887. Llegado a la Argentina, se
radicó en San Rafael (Mendoza); allí residió muchos años,
dedicado al comercio de vinos. Fue fundador y presidente de la
firma Bodegas y Viñedos Valentín Bianchi S.A.C.I.F. Falleció en un
accidente de automóvil en Fasano di Brindisi (Brindisi), en 1968, a
poco de llegar a la península en viaje de placer. Sus restos fueron
trasladados a la mencionada ciudad mendocina.

BIANCHI, Virginio
Nació en Italia. Fue uno de los fundadores de la sociedad Unione e
Benevolenza de Buenos Aires, en 1858.

BIANCHI MONTALDO, Carolina


Profesora de piano. Nació en Génova. Llegó a Buenos Aires en
1898, donde revalidó su título en el Conservatorio Argentino de
Música, diplomándose en 1900. En sociedad con el profesor de
canto Callioni Romanini, fue profesora de la Academia de canto
Ponchielli establecida en Buenos Aires.

BIANUCCI, Reinaldo
Industrial. Nació en Luce, en 1897. Emigró a la Argentina en 1927
y pocos años más tarde creó, en la actual provincia del Chaco,
donde se estableció, la industria Cerámica TOBA. Fue secretario
de la Asociación Italiana de Socorros Mutuos. Tuvo destacada
actuación tanto en el ambiente industrial como en el de la
colectividad Italiana de dicha provincia. Falleció en la capital
chaqueña, Resistencia, en 1971.

BIBOLINI, Francisco
Sacerdote. Nació en La Spezia, en 1827. Siendo joven llegó a
América, y se estableció un tiempo en el Paraguay, de donde huyó
para evitar las coacciones a que lo sometía el régimen del
mariscal López. En 1854 llegó a Buenos Aires, y después de
permanecer un año en la ciudad, fue a radicarse al Fortín Mulitas,
pequeño caserío que dio origen al pueblo de 25 de Mayo, en la
provincia de Buenos Aires, adonde llegó como primer cura vicario
de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario. Allí construyó una
capilla, donde ahora se levanta la iglesia parroquial de la ciudad.
Defendió en varias oportunidades a la población contra la indiada
de Calfucurá, como en 1859, cuando el temible cacique amenazó
con invadirla; Bibolini salió a su encuentro y parlamentó con él en
la laguna Médano Partido, que se llamó después Laguna del Cura
en recuerdo de ese hecho, y merced al pago de un cuantioso
tributo logró convencerlo de que respetare a sus feligreses. En
1869, durante la epidemia de cólera, en que su pueblo sufrió
tanta miseria, instaló con su peculio varias carnicerías donde se
repartía gratuitamente carne a la población, adquiriendo además
un caserón en las afueras para alojar en él a los indigentes. El
padre Bibolini fue actor de muchos episodios extraños. En una de
tantas andadas, hacia 1869 perdió el curato pero no dejó los
hábitos, y fue procesado cuando ya no estaba en la parroquia, y
condenado a un año de prisión condicional. Con el tiempo, su
salud mental había declinado, y escribía versos que se
popularizaron por lo pintoresco de su construcción y contenido;
utilizaba el seudónimo de El Pampeano, y muchos diarios y
revistas le dieron espacio. A comienzos de siglo, su trastorno
mental era absoluto; vivía en la pobreza y los vecinos le llevaban
alimentos, y la municipalidad le pasaba una pequeña pensión.
Murió en 25 de Mayo, en 1907, y a su sepelio concurrió toda la
población. Fue un hombre culto, audaz y generoso, que vivió
entregado a su ministerio. En el atrio de la iglesia parroquial se le
erigió un monumento, obra del escultor italiano Pedro Ferrari. El
“Cura Pampeano”, como se lo llamaba cariñosamente, fue amigo
y admirador del general Mitre, a quien acompañó en algunas
campañas por el sur, colonizando y catequizando aborígenes y a
quien dedicó varias estrofas, que se conservan en el Museo de
Luján. Avellaneda, de quien era también amigo, lo llamaba “el
pacificador de las pampas”.

BIBORNO
Grumete. Nació en Italia. Formaba parte de la expedición que
Sebastián Caboto efectuó al Plata en 1526. Según cita Nicolás de
Nápoles —que formaba parte de la misma expedición—, trajo en
1530 una esclava, desde el puerto de San Vicente (Brasil). Su
nombre tal vez sea el de la ciudad de Livorno.

BIFFI, Italo
Industrial. Periodista. Nació en los Estados Unidos de América.
Siendo niño se trasladó a Italia con su familia y cuando aún no
tenía veinte años emigró a la Argentina. En 1960 se instaló en
Villa Regina (Río Negro); allí inició su actividad comercial e
industrial, tomando también parte activa en la vida de la
colectividad italiana. Fue uno de los colaboradores de la
Biblioteca Popular Mariano Moreno, ocupando, en varios períodos,
cargos en la comisión directiva de la misma. Actuó también como
corresponsal del “Corriere degli Italiani”. Falleció en Villa Regina,
en 1971.

BIGGI, Pedro
Funcionario. Nació en la provincia de Plasencia, en 1907. Llegó
muy joven a la Argentina. Se estableció en Villa Regina (Río
Negro), que en ese entonces era una zona prácticamente
desierta, Ingresó en la Compañía Italo-Argentina de Colonización,
que trabajaba activamente para que esos lugares inhóspitos se
convirtiesen en tierras fértiles. Durante muchos años fue agente
consular de Italia en Villa Regina, como asimismo delegado de la
Cámara de Comercio Italiana en Argentina de su zona. Fue uno de
los fundadores y destacado dirigente del Circulo Italiano local,
como también del Hospital Italiano del Alto Valle y de la
Federación de Sociedades Italianas de Río Negro y de Neuquén.
Falleció en Villa Regina, en 1974.

BIMBONI, Orestes
Director de orqueste. Compositor. Nació en Florencia, en 1840.
Vino a Buenos Aires hacia 1870. Fue director de orquesta del
teatro de la Opera de dicha ciudad, donde dirigió los estrenos de
“Don Carlos” (1873), de la “Misa de Requiem” de Verdi (1874) y
de “El Guarany” de Carlos Gomas (1874). En 1882, actuó como
director de orqueste en teatros de Berlín y Praga. Es autor de
“Apoteosis de la bandera nacional”, canto patriótico con letra de
Juan M. Gutiérrez (1872); de las óperas “María Stuart” y
“Modella”; de las marchas “Sociedad Rural” y “Martirio y Gloria”
(1876), etcétera. Falleció en Florencia, en 1904.

BIONDI, Carlos
Constructor. Nació en Montano Comasco (Como), en 1846. A los
veinte años llegó a Buenos Aires con un único capital: su oficio de
albañil. Luego de un malogrado intento de dedicarse al comercio,
comenzó a trabajar primero como peón y luego como albañil.
Continuó con trabajos menores hasta 1871, año en que se asoció a
Bartolo Consi, realizando importantes construcciones en Flores.
Disuelta la sociedad en 1874, continuó solo trabajando como
constructor en la mencionada barriada, hasta 1879. Se asoció
luego a Angel Luraschi, con quien construyó un enorme número de
casas particulares. Al morir el señor Luraschi en 1887, se asoció
con uno de sus propios hermanos. Entre sus obras más importantes
figuran: el gran salón teatro George L. Hall, la fábrica de licores
de Juan Boggiano, el colegio de la Santa Unión del Sagrado
Corazón, la Capilla de los Protestantes (en el actual barrio de
Belgrano), el colegio escocés (sito en la calle Ituzaingó), el
edificio de la Unión Telefónica en la Avenida de Mayo (que, en
1898, año de la publicación de la fuente consultada*, estaba en
construcción); varios trabajos para la casa de comercio Drysdale y
para la Oficina Eléctrica del Tram Ciudad de Buenos Aires (en
Arenales y Larrea), etcétera. Construyó además varias casas por
cuenta propia.
*Album Biogratico op. cit., pp. 71-72.

BISBINI, G.
Médico. Nació en Italia. Realizó sus estudios en la Universidad de
Módena, donde se gradué. Ejerció primero la profesión en su
patria y en 1897 llegó a la Argentina. A principios de siglo, residía
en Chajan (Entre Ríos). Fue médico de la policía.

BISIANI, Raimundo
Ingeniero. Nació en Italia, en 1911. Vino a la Argentina en 1951,
para hacerse cargo de la dirección del departamento de productos
electromecánicos de la fábrica Siam. Cuando esta empresa
proyectó la fabricación de motonetas, el ingeniero Bisiani se hizo
cargo de la construcción de los motores. Pero su obra más
importante está constituida por la creación del establecimiento
que habría de construir los primeros equipos pesados en máquinas
eléctricas: Siam Electromecánica, de donde salió el transformador
más potente que se hizo en el país y que fue entregado en 1966 a
SEGBA. Con el fin de conocer las últimas experiencias en este tipo
de fábrica, viajó repetidamente a Europa y los Estados Unidos,
donde visitó establecimientos similares. Fruto de esa actividad
fue la puesta en servicio del equipo 125 de tracción eléctrica para
locomotoras Diesel-eléctrica. Estaba en esta tarea, cuando le
sorprendió la muerte, ocurrida en Buenos Aíres, en 1966.

BISIGHINI, Francisco
Constructor. Nació en Carbonara di Po (Mantua), en 1867. Llegó al
Plata en 1888 y realizó numerosas e importantes obras en Buenos
Aires.

BISIGNANI, Luis
Ingeniero. Dirigente industrial. Nació en Mesina, en 1901. Cursó
sus estudios superiores en la Universidad de Roma, de donde
egresó en 1923 con el titulo de doctor ingeniero. Muy joven entró
a formar parte de la organización Pirelli italiana, siendo más
tarde destinado a ejercer funciones en la misma en España.
Posteriormente vino a la Argentina, adonde llegó en 1933,
desempeñándose desde dicho año hasta 1955 como director
general del Grupo Pirelli en la Argentina, al que dio gran
desarrollo, colocándolo entre las más grandes empresas del país.
Fue luego presidente del directorio de Industrias Pirelli S.A.I.C. y
de Pirelli S.A. Platense. Fue asimismo director de Atanor S.A.M. y
del Banco de Italia y Río de la Plata y vicepresidente de la Cámara
Italiana de Comercio en la Argentina. También perteneció como
vocal a la Asociación Dante Alighieri de Buenos Aires y fue
consejero de la Asociación Cristoforo Colombo. Fue miembro del
comité de honor y benefactor de la Sociedad Italiana de
Beneficencia —Hospital Italiano de Buenos Aires. Otras entidades
de carácter cultural, benéfico, social y profesional lo contaron
como dirigente o miembro y en todas ellas desplegó una intensa
actividad. Poco tiempo ante de morir, el gobierno de su patria lo
distinguió con la honorificencia de Gran Oficial de la Orden al
Mérito de la República Italiana. Falleció en Buenos Aires, en 1969.

BISIGNANI, Renato
Dirigente industrial. Nació en Mesina, en 1914. Cursó sus estudios
en la Universidad de Roma, donde se graduó de doctor en derecho
y sucesivamente en ciencias políticas. Ejerció luego la docencia
universitaria. Entró más tarde en la Organización Pirelli de Milán,
donde tuvo una destacada trayectoria. Vino a la Argentina en
1954, y desde dicho año hasta 1962, fue director general de la
Organización Pirelli Argentina, demostrando en esta función su
gran capacidad. Participó activamente de las iniciativas culturales
de las asociaciones Dante Alighieri y Cristoforo Colombo y del
Instituto Italiano de Cultura; fue también activo dirigente del
Hospital Italiano. En 1960, recibió de la sede central de la
Asociación Dante Alighieri un diplome de honor por su labor de
difusión de la cultura italiana en el exterior. En 1962 dejó Buenos
Aires y volvió a Roma, donde fue director de la sede de Pirelli en
dicha ciudad. Allí fue nombrado presidente de la Casa Argentina,
y en tal carácter fue un entusiasta promotor de las relaciones
entre ambos países. Por esa labor y por sus antecedentes, el
gobierno argentino le concedió en 1967 la Gran Cruz de la Orden
de Mayo. Bisignani era además vicepresidente del Instituto
Sanmartiniano en Italia. Fue también consejero del Touring Club
en Milán y presidente de la delegación romana de la misma
organización; vicepresidente de la Navigazione Toscana SPA, de
Roma; consejero de la Flaminia Nuova SPA y de la Entidad
nacional italiana para el turismo (ENIT), y experto del Comité
Económico de la Confederación de los Industriales Italianos
(Confindustria). Desde 1936, estaba inscripto en el Albo dei
giornalisti di Roma, colaborando en diarios y revistas de la
Argentina e Italia, preferentemente sobre temas de economía
política. Entre sus trabajos destacamos: Aspectos de la nueva
Italia y Maquiavelo y el maquiavelismo, editados por la “Dante
Alighieri” de Buenos Aires. Falleció en Roma, en 1970. Padre del
jurista Juan Bisignani y del destacado periodista Luis Bisignani.

BISIGNANI de ZAN, Gabriela


Médica psiquiatra. Nació en Barcelona (España), en 1931. Hija del
ingeniero italiano Luis Bisignani (véase), que por aquel entonces
dirigía la filial de la casa milanesa Pirelli en la capital catalana.
Vino con los padres a la Argentina, a comienzos de 1933. Cursó
todos sus estudios en la Capital Federal hasta graduarse en
medicina en la Universidad de esta ciudad, en 1955. Al año
siguiente revalidó el título en la Universidad de Roma. En 1959, se
especializó en neuropsiquiatría en el ateneo de Buenos Aires.
Luego alternó el ejercicio de su profesión con la investigación
científica, produciendo valiosas publicaciones. Falleció
trágicamente a causa de un accidente de tráfico, en Vicente
López (Buenos Aires), en 1974.

BIZZOZERO, Juan
Industrial. Nació en Seveso (Milán). A fin de siglo, era propietario
de una importante fábrica de muebles fundada en 1883 en La
Plata, ciudad en la que residía. En la capital bonaerense fue socio
de la “Fratelanza” y del Hospital Italiano; fundador de la sociedad
Operai Italiani y del Centro Agrícola, y afiliado a la logia masónica
Luz y Verdad.

BLANGINO, Arturo
Funcionario. Nació en Mondoví (Cúneo), en 1898. En su juventud
abrazó el ideal del socialismo pasado a la historia con el nombre
de “utópico”, llegando a desempeñar la secretaria de la
Federación Juvenil Socialista del Piamonte y a ser director, en
Novare, de la casa editorial “La Tipográfica”, que imprimía
periódicos del Partido, de los cuales era Blangino activo y valiente
colaborador. Participó en la primera guerra mundial como
teniente de infantería, ganándose la Cruz de Guerra. Llegó a la
Argentina para respirar aires de libertad, en 1926, y desempeñó,
en Buenos Aires, diversas tareas comerciales, entre las cuales la
gerencia de la Empresa de Turismo Eves. Sucesivamente entró en
la Pirelli Argentina que lo puso al frente de su subsidiaria El
Neumático S.A., desde cuyo cargo, Blangino organizó y dirigió
varias sociedades anónimas subsidiarias en el interior argentino de
la gran empresa gomera. Participó activamente en la. vida de la
colectividad italiana en la Argentina, dedicando nobles esfuerzos
sobre todo a la Asociación de Ex Combatientes italianos y a la
“Dante Alighieri” de Buenos Aires, en la que desempeñó durante
largos años las tareas de tesorero. Murió en la Capital Federal, en
1971 y al despedir sus restos, el presidente de la asociación,
doctor Petriella, destacó que la organización administrativa de la
“Dante” debe a Blangino su notoria eficiencia y la Biblioteca de la
calle Rodríguez Peña ha tenido en él a su inapreciable ordenador.
En 1968, había sido condecorado por el Gobierno de Italia con la
Cruz de Caballero Oficial de la Orden al Mérito de la República
italiana.

BLASINO, Teodoro
Jesuita. Nació en Italia. Residía en Buenos Aires a mediados del
siglo XVIII.

BLOSI, Aníbal
Jurisconsulto. Periodista. Nació en Módena, en 1843. Realizó sus
estudios en Italia, donde se graduó de abogado. Llegó a Buenos
Aires en 1865, dedicándose al periodismo hasta que revalidó su
titulo. Fue el segundo director del periódico “L’Eco d’Italia”, en
1870, sucediendo en el cargo a Antonio Gigli. Al año siguiente,
colaboró con Basilio Cittadini en el resurgimiento de “L’Italiano” y
más adelante, dirigió “L’Operaio Italiano”. En 1876, formó parte
del núcleo de fundadores de “Il Maldicente”, periódico
humorístico fundado pon un grupo de personas pertenecientes al
Círculo Italiano, quienes resolvieron que las ganancias del
periódico irían a beneficio del Hospital Italiano. Fue integrante de
la comisión directiva de dicho nosocomio y de otras instituciones
de la colectividad italiana, en la que ejerció su influencia como
periodista. Fue concejal en la Comuna de Buenos Aires durante
varios períodos, y formó parte de la comisión de notables que fue
seleccionada cuando el general Julio A. Roca intervino la Comuna.
Iniciado en la logia masónica en 1871, ocupó el cargo de Maestro
en diversas oportunidades y alcanzó a ser miembro del Supremo
Consejo con el Grado 33. Se retiró del periodismo en 1888 para
dedicarse exclusivamente a la abogacía, profesión que ejerció con
suma probidad. Fue letrado del Banco de Italia. Falleció en
Buenos Aires, en 1909.

BO
Aviador. Nació en Italia. En 1919, visitó la Argentina la Misión
Aeronáutica Militar Italiana y uno de sus integrantes fue el
sargento Bo, quien realizó juegos acrobáticos en biplano durante
la celebración de las fiestas mayas de 1919. Se radicó en la
Argentina, y realizó posteriormente importantes vuelos, como el
que cubrió la distancia entre Bahía Blanca y Lima (Perú),
atravesando la Cordillera de los Andes con un pasajero. Hasta
entonces, los vuelos habían sido siempre sin pasajeros.

BOBBIO, Juan
Industrial. Nació en Milán, en 1897. En 1922 vino a la Argentina
con representaciones de industrias textiles y de maquinaria
dedicada a esa industria. Fundó luego la razón social que pronto
adquirió gran desarrollo bajo el nombre de Bobbio y Castiglioni.
También fue dirigente de otras empresas como la Hidrófila
Argentina, Textil Yute S.A., Algodonera Platense y Manufactura
Uruguaya. Falleció en Montevideo, en 1962.
BOCCAZZI, Abdengo
Véase: Boccazzi, Alcides

BOCCAZZI, Alcides
Industrial. Nació en Milán. Introdujo en Buenos Aires hacia 1900,
la industria del cemento armado y su aplicación a todo el ramo de
la construcción. Fue el fundador de la casa, que inicialmente
constituida por la firma Boccazzi y Moraglio, se transformó en
Hnos. Boccazzi. En 1902, la modesta fábrica de mosaicos de la
calle Argibel fue trasladada a Santa Fe y Thames, y también este
nuevo local resultó insuficiente, por lo que allí fue instalada la
sección de cemento armado. Los hermanos Alcides y Abdengo
Boccazzi, no fueron industriales improvisados en dicho ramo de
construcciones, puesto que su padre poseía en Italia una gran
fábrica de cemento armado y Abdengo Boccazzi había hecho su
práctica en dicho establecimiento. En la Argentina, los hermanos
Boccazzi tuvieron una importante clientela, en la que figuraban
en primera línea las compañías de ferrocarriles por entonces
denominadas Central Argentino, Oeste, Buenos Aires al Pacífico,
Sud, Midland, Nord Este Argentino, Entre Ríos, Central de Buenos
Aires, Compañía General de Buenos Aires, Central Córdoba, y
después el Tranvía Anglo-Argentino, el frigorífico Las Palmas, las
estancias La Permanente, La Pastoril, etcétera, a lo que hay que
agregar los depósitos de vino, de cemento armado, de la bodega
Francia en Mendoza. De todo esto se infiere la importancia de la
industria ejercida por los hermanos Boccazzi. En la actualidad, la
actividad de la empresa es continuada por el hijo del fundador,
ingeniero Alcides W. Boccazzi, presidente de Boccazzi SA., que
efectúa trabajos de importancia.

BOCCI, Clodoveo
Colonizador. Fruticultor. Nació en Monterubbiano (Ascoli Piceno),
en 1894. Llegó a la Argentina en 1908, estableciéndose en el
Comahue (que abarca virtualmente las provincias de Río Negro y
Neuquén), donde desarrolló una intensa actividad, como
colonizador de la zona y como fruticultor. Pertenecía al Circulo
Italiano de Cipolletti (Río Negro), colaborando durante años para
que la institución lograse el prestigio de que goza actualmente en
la zona. Falleció en Cipolletti, en 1973.

BOCCIA, Donato
Médico. Docente. Nació en San Giuseppe Vesuviano (Nápoles). Se
graduó en la Universidad de Roma, en 1915. Participó en la
primera guerra mundial en calidad de capitán médico, y asistió al
finalizar la contienda a cursos de perfeccionamiento en clínica
general y medicina del trabajo. Llegó a la Argentina en 1922 y
aquí revalidó su titulo. Se incorporó al Hospital Italiano de Buenos
Aires, en el que ocupó el cargo de jefe del servicio de clínica
médica hasta 1948. En el campo de la medicina del trabajo, el
doctor Boccia se convirtió en pionero de la enseñanza de esta
disciplina en nuestro medio, pues creó en 1933, en el Instituto
Nacional de Biotipología y Ciencias Afines, la primera cátedra de
esa especialidad, de la que fue titular. Fue asimismo docente en
la Escuela Superior Técnica del Ministerio de Salud Pública y en la
Universidad de Buenos Aires, en la que dictó el curso para
médicos de fábrica. Autor de más de doscientas publicaciones
referentes a clínica médica, endocrinología y medicina del
trabajo. Entre las obras concernientes a esta disciplina, merece
especial mención su Tratado de Medicina del Trabajo (1938), que
fue premiado con varias distinciones y ha sido constantemente
actualizado en sucesivas ediciones. Publicó también: Medicina
Psicosomática y Medicina del Trabajo (1953) y Biotipología y
Psicotecnia (para el mencionado curso de médicos de fábrica). El
doctor Boccia integró la Comisión Directiva de varias instituciones
italianas de la Capital Federal, entre ellas la de la Pro Schola y la
Dante Alighieri. Asimismo, intervino en congresos nacionales e
internacionales, y fue miembro titular de la Comisión
Internacional Permanente para la Medicina del Trabajo. En 1961,
fue premiado con la distinción Ramazzini, máximo galardón
otorgado pon la Sociedad Argentina del Deporte y del Trabajo.
Falleció en Buenos Aires, en 1968.

BOCCUZZI, Nicolás
Médico. Nació en Ruvo di Puglia (Beni), en 1856. Se graduó de
doctor en medicina en la Universidad de Nápoles, en 1882 y
prosiguió sus estudios científicos en diversas clínicas y hospitales
napolitanos. En ocasión de la epidemia de cólera que asoló a
Nápoles en 1884, Boccuzzi prestó abnegadamente sus servicios
facultativos, obteniendo honrosas menciones oficiales. Dos años
más tarde, acudió a su ciudad natal, también azotada por el
cólera, donde prestó idénticos servicios, por lo que sus
compatriotas lo nombraron concejal de la Municipalidad de Ruvo
di Puglia, cargo que en breve tuvo que abandonan porque sus
deberes profesionales lo reclamaban en Nápoles. Publicó algunos
trabajos que en su tiempo fueron debidamente apreciados,
especialmente uno referente al tratamiento de la difteria, y en
época más reciente se ocupó también de un tratamiento especial
para la tuberculosis pulmonar. Llegó en 1888 a la Argentina,
revalidó su título, y se radicó en Florencio Varela (Buenos Aires),
donde fue un verdadero apóstol de su profesión. En dicha
localidad, intervino también en los asuntos de la vida comunal,
desempeñando importantes cargos públicos con desinterés e
idoneidad. Falleció en Florencio Varela, en 1907. Sus habitantes,
sin excepción de nacionalidad, y bajo los auspicios de la sociedad
italiana La Patriottica, de la que fue fundador y presidente
honorario, erigieron un monumento a la memoria de este
filántropo, quien después de haber trabajado tanto, murió pobre,
porque a los pobres les había dado todo: ciencia, medicamentos y
dinero. Dicho monumento fue realizado pon el escultor italiano
Humberto Somadossi.

BODRATTO, Francisco
Salesiano. Nació en Mornese (Alejandría), en 1823. Siendo viudo
con dos hijos ingresó en la congregación salesiana, y fue uno de
los discípulos predilectos de Don Bosco. Mientras que en los
registros figura como Bodrato, él firmaba siempre Bodratto.
Después de difundir la obra de su maestro en varios países de
Europa, fundando oratorios y establecimientos de enseñanza y
manualidades, vino a Buenos Aires en 1876. Su actuación, aunque
breve, alcanzó mucha importancia, pues participó en las primeras
obras que los salesianos emprendieron en Buenos Aires. En 1877
fue director del hospicio de San Vicente y fue párroco de la Iglesia
de San Juan Evangelista, en la Boca (fue el primer párroco
salesiano en dicho barrio). Descolló en 1878 como inspector de la
obra salesiana (fue el primer inspector de América, cargo que
ocupó hasta el año de su muerte) y como director del Colegio Pío
IX de Artes y Oficios. Fue cura rector de la parroquia de San
Carlos, en el barrio de Almagro. Falleció en Buenos Aires, en
1880. Monseñor Aneiros presidió el funeral y despidió sus restos en
la puerta de la iglesia de San Carlos, donde fue sepultado.

BOERI, Juan A.
Médico y farmacéutico. Docente. Nació en San Remo (Imperia), en
1849. Llegó a la Argentina en 1863. Realizó sus estudios superiores
en la Universidad de Buenos Aires; primero, siguió la carrera de
farmacia en la Escuela recién creada, donde se licenció en 1870, y
seis años más tarde, se graduó de médico con una tesis titulada
Del cornezuelo de centeno y sus aplicaciones. Durante once años
fue profesor de higiene en el Colegio Nacional de Buenos Aires, y
luego en la Facultad de Medicina ocupó la cátedra de botánica
médica y en la Escuela de Farmacia la de farmacognosia, en la
cual se jubiló en 1914. Cuando se retiró de la cátedra se lo
nombró profesor honorario. Tuvo destacada actuación como
consejero y miembro de la Academia de Medicina. Prestó servicios
profesionales en los hospitales de sangre durante las revoluciones
de 1880 y 1890, y en las epidemias que asolaron a la ciudad de
Buenos Aires. Durante cerca de treinta años fue miembro del
Consejo Deliberante de Buenos Aires y su presidente reiteradas
veces. Fue también presidente del Consejo Escolar de Vélez
Sarsfield y juez de paz. Fundó varias sociedades italianas; fue
presidente de la Società Nazionale Italiana, y cuando ésta fundó
sus escuelas, en 1866, entre sus directores figuró el doctor Boeni.
Fue miembro de la Comisión Edilicia del primer Hospital Italiano.
Fomentó la educación popular, protegió al desvalido y remedió
con su ciencia el dolor humano. Publicó una importante obra de
su especialidad, el Tratado de Farmacognosia Vegetal y Animal
(1904), en cuatro tomos, y el Manual de Farmacodinamia y
Posología razonadas (1909), que fue traducida al inglés. Falleció
en Bordighera (Imperia), en 1924; sus restos fueron traídos a la
Argentina, a fines del mismo año de su muerte, y descansan en el
Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires. Fue uno de los más
grandes y laboriosos maestros de la Escuela de Farmacia de la
época contemporánea.

BOGGIANI, Guido
Pintor. Explorador. Etnógrafo. Lingüista. Nació en Omegna
(Novare), en 1861. Estudió pintura en la Academia de Brera de
Milán, siendo sus maestros Filippo Cercano y Eugenio Gignous. Fue
uno de los precursores del arte revolucionario de su tiempo. En
1881, expuso sus trabajos por primera vez, en Milán; en 1885,
obtuvo el premio Humberto 1 y al año siguiente, en Mónaco, una
medalla de oro. Poco tiempo después, se radicó en Roma e
integró la “Cronaca Bizantina”, en cuyo cenáculo representó el
arte nuevo. Luego emprendió una gira por la campiña italiana, en
los Abruzos. En 1887 llegó a Buenos Aires. Después de una breve
estancia en esta ciudad, viajó al Paraguay, llegando a Asunción en
1888. Se internó en la selva chaqueña, donde convivió con los
guaicurúes y otros indígenas, estudió sus lenguas y costumbres,
tomó apuntes y fotografías, pintó retratos y paisajes que más
tarde pasaron a enriquecer los museos de Pallanza, Roma, Berlín,
Stuttgart y Londres. Preparó y terminó varios libros sobre
etnología y lingüística de las razas aborígenes y regresó a Italia en
1894, con el propósito de publicarlos. A mediados de dicho año,
en la Società Geografica Italiana de Roma, dio su primera
conferencia sobre “I Ciamacoco, que fue repetida en Florencia,
bajo los auspicios de la Società Italiana d’Antropologia ed
Etnologia. Casi simultáneamente apareció su monografía Notizie
etnografiche sulla tribu dei Ciamacoco, en los “Atti della Società
Romana per l’Antropologia”. Su libro I Caduvei (Mbayá o
Guaicurú). Viaggio d’un artista nell’America Meridionale, fue
editado en Roma, con el concurso de la Società Geografica
Italiana, en 1895. En ese mismo año aparecieron también 1
Caduvei, estudio en torno a una tribu indígena del Alto Paraguay y
de Matto Grosso; Vocabolario dell’idioma guaná, ¿Tatuaggio o
Pittura?, Studio Bibliografico sopra la memoria di Juan B.
Ambrosetti, I cainguá dell’AIto Paraná, Misiones, reproducido en
el “Boletín del Instituto Geográfico Militan” de Buenos Aires, y
Vocabolario dell’idioma ciamacoco, reproducido en los “Anales de
la Sociedad Científica Argentina”, en 1929. Durante su
permanencia en Italia, colaboró en Il Convito de Roma, y realizó
un viaje a Grecia en compañía de Gabriel D’Annunzio y de otros
intelectuales. En 1896, regresó directamente al Paraguay y se
radicó en Asunción, donde se vinculó al Instituto Paraguayo, y en
1900 dirigió su revista. Desde dicha ciudad, envió trabajos
pictóricos y etnográficos a Europa. Sus trabajos de aquel lapso
fueron publicados en Roma, Buenos Aires y Asunción, y entre
ellos: Nei dintorni di Corumbá (Brasile), Roma, 1897; Etnografía
del Alto Paraguay, en Boletín del Instituto Geográfico Argentino”,
Buenos Aires, 1898; Guaicurú, sui nomi, posizione geografica e
rapporti etnici e linguistici di alcune tribu antiche e moderne
dell’America meridionale, Roma, 1899; Sobre ortografia de
nombres geográficos guaraníes, Buenos Aires, 1899. En el
transcurso de esta segunda permanencia en América, continuó sus
viajes de exploración, y a mediados de 1901 se embarcó una vez
más en el puerto de Asunción, con destino al alto Paraguay y dos
meses después internóse en los bosques del Chaco boreal para
descubrir y estudiar una tribu de “indios barbudos”. Desapareció
en las selvas chaqueñas, donde fue encontrado su cadáver en
octubre de 1902. Actualmente sus cenizas se guardan en
Asunción, y la urna está cubierta por las banderas del Paraguay e
Italia. Gabriel D’Annunzio lo evocó y lo cantó en el capítulo
“L’Ulisside” de las Laudi del cielo, del mare, della terra e degli
eroi.

BOGGIANO, Juan
Industrial. Nació en Bargone (Génova), en 1860. Llegó a la
Argentina hacia 1880. A fines de siglo, poseía en Buenos Aires una
acreditada fábrica de licores, La Puntual, sita en la calle
Corrientes 4676. Integró diversas entidades de bien público y fue
presidente de la sociedad Centro Villa Crespo.

BOGGIANO, Víctor Manuel


Comerciante. Nació en Alassio (Savona), en 1851. Vino al Plata en
la década del setenta. Vivió ocho años en Salto (Uruguay) y en
1885 se trasladó a la Argentina, a la ciudad de La Plata (Buenos
Aires), donde instaló una casa de importación de artículos
italianos. Fue miembro de la Junta consultiva del Banco de Italia y
Río de la Plata durante diez años y en 1899 fue nombrado gerente
de la sucursal de dicha institución en aquella ciudad. En el año
citado, era también representante de la Compañía La Veloce.
Formó parte de diversas sociedades y fue presidente de la
“Unione e Fratellanza” contribuyendo notoriamente al progreso
de esta institución. Caballero de la Corona de Italia.

BOGGIO, Carlos
Industrial. Nació en Biela (Vencelli). Fue uno de los primeros
industriales del Chaco y el introductor del cultivo de la caña de
azúcar en dicha provincia argentina. En 1881, instaló una
destilería y molino a vapor; el establecimiento comenzó a
funcionar produciendo 1.500 litros de alcohol de 980. La primera
caña de azúcar, llamada de Haití, fue importada por Boggio; al
cabo de tres años, la plantación se extendía en una superficie de
120 hectáreas. Por circunstancias adversas, se vio obligado a
vender su establecimiento, con pérdida monetaria. Conocida en el
Chaco la importancia del cultivo de la caña de azúcar, surgieron
otros establecimientos —Las Palmas y Toscas— que se proveían de
dicho artículo por Intermedio de Boggio. Fue también constructor,
y muchos edificios de Resistencia, capital del Chaco, fueron
levantados por él, que quedó como propietario de buena parte de
los mismos. Fundó la fábrica a vapor y panadería La Primitiva. A
fines de siglo, conservaba un molino a vapor; se dedicaba a la cría
y mejoramiento de ganado y cultivaba alfalfa en gran escala.
Instaló un viñedo modelo, y daba trabajo a un centenar de
personas en la tale de bosques. Con su honestidad y trabajo formó
un patrimonio considerable; fue uno de los italianos beneméritos
de la colonia de Resistencia, influyendo con su capacidad y
filantropía a cimentar la unión entre los colonos. Fue agente
consular de Italia.

BOGGIO, Félix
Pintor. Decorador. Nació en Biela (Vercelii), en 1852. Cursó
estudios en la Academia do Bellas Artes de Roma (tuvo así ocasión
de trabajan en el Vaticano bajo la dirección de Mantovani) y en la
Academia de Bellas Artes de Florencia donde tuvo por maestro a
Pedro Baldancoli. Efectuó en su ciudad natal los frescos de varios
palacios señoriales y el interior de la iglesia de San Sebastián,
donde reposan los restos del general Lamarmora. En 1884 partió
hacia Buenos Aires. Mientras realizaba dos grandes telas en el ex
Hôtel de la Paix, conoció al ingeniero Francisco Tamburini, quien
le encomendó la decoración de la Casa de Gobierno. Muestras de
su arte decorativo han quedado en numerosos edificios de la
Capital Federal. Merecen especial mención las decoraciones de las
residencias de Juárez Celman, Rudecindo y Ataliva Roca, José
Evaristo Uriburu y muchas otras. Decoró también el mausoleo de
la familia Juárez Celman. Hasta aquí los datos proporcionados por
la fuente consultada*, que se detiene en 1898.
*Album Biográfico..., op. cit., pp. 66-61.

BOGGIO, Pompeyo
Pintor. Docente. Nació en Turín, en 1880. Llegó joven a Buenos
Aires y cursó sus estudios en la Academia de la Sociedad Estímulo
de Bellas Antes, donde fue discípulo de Della Valle, de la Cárcova
y Giudici. Viajó luego pon Italia, Francia y España. Fue profesor
ayudante en la Academia Nacional de Bellas Artes y titulan en los
colegios nacionales Bartolomé Mitre y Mariano Moreno de la
Capital. Dirigió la Academia E. de la Cárcova de Chivilcoy (Buenos
Aires), donde dictó clases durante más de treinta años. Su carrera
pictórica se inició aquí produciendo una obra de carácter: “Tipos
quichuas de la Quebrada de Humahuaca”, que mereció la máxima
recompensa en el Salón Nacional de 1912 y medalla de plata en la
Exposición Internacional de San Francisco de California, en 1915.
Había concurrido también a la Exposición Internacional del
Centenario de Buenos Aires, en 1910. Luego de la obra citada
produjo poco; lo absorbió la enseñanza y sacrificó a ella su fervor
productivo. Fue maestro de José Torne Revello en la Sociedad
Estimulo de Bellas Artes, y en la misma institución, de Francisco
Ramoneda. Falleció en Buenos Aires, en 1938. Se halla
representado en el Museo Nacional de Bellas Artes, en el
Municipal de Bellas Artes J. B. Castagnino de Rosario de Santa Fe
y en el Provincial de Bellas Artes de Córdoba.

BOGLIONE, José
Comerciante. Industrial. Nació en Turín, en 1869. Llegó a la
Argentina en 1877. En 1895, instaló en Santa Clara Saguier (Santa
Fe) un molino harinero en sociedad con José Manconetti y José
Minetti, la que se disolvió en 1907. En dicho año se trasladó a
Rosario de Santa Fe donde abrió un almacén al por mayor que
llevó su nombre y que quedó a cargo de sus hijos en 1935, cuando
se retiró a vida privada. En 1918 se había trasladado a Europa,
para adquirir las maquinarias para establecer un molino harinero
en la ciudad de Santa Fe; después de varios años de lucha
industrial, se retiró para dedicarse únicamente a su casa de
comercio. Actuó en comisiones de beneficencia, en modo especial
en el Hospital Italiano de Rosario.

BOIDI, Gabriel
Misionero franciscano. Nació en Italia. Llegó a la Argentina en
1859. Pocos datos han podido reunirse de este incansable
misionero, cuya memoria perdura en diversos centros del interior
del país. Tuvo una amplia actuación evangelizadora en las
ciudades y campañas de Salta, Tucumán, Jujuy, Catamarca,
Santiago del Estero, La Rioja y el Chaco. Fue prior en los
conventos franciscanos de Salta y Jujuy, ciudad en la que falleció
en 1882.

BOITANO, Juan
Colonizador. Nació en S. Ruffino di Leivi (Génova), en 1828. Llegó
a la Argentina en 1850 y trabajó en los primeros tiempos en un
saladero de la provincia de Entre Ríos. Luego se trasladó a la
provincia de Buenos Aires y con sus economías adquirió una
extensión de alrededor de mil hectáreas en la zona donde más
tarde fueron fundadas las ciudades de Chivilcoy y Alberti, por
aquel entonces infestada por las tribus indias acampadas en la
vecindad. La colonización de aquellos tiempos y lugares puede
verse en la nota biográfica de Andrés Vaccarezza. Boitano,
venciendo todas las dificultades ambientales, cultivó la tierra y
crió ganado vacuno y ovino, extendiendo gradualmente su
propiedad. Boitano casó su única hija, Rosa, con el constructor
Lázaro Solani (véase). Falleció en Buenos Aires, en 1921.

BOLOGNINI, Alfredo
Farmacéutico. Nació en Castel Bolognese (Ravene), en 1864.
Estudió en la Universidad de Bolonia, donde obtuvo el titulo de
farmacéutico. Llegó a la Argentina hacia 1889 y revalidó el titulo
en la Universidad de Buenos Aires. Residía en la ciudad de Santa
Fe, donde en 1891 abrió una acreditada farmacia. En su época,
fue una de las personas más destacadas de la colectividad italiana
de la capital santafesina. Dirigente de la sociedad Roma Nostra y
tesorero del Hospital Italiano.

BOLOGNINI, Augusto
Pintor. Docente. Nació en Perusa, en 1870. Realizó sus estudios en
la Academia de Bellas Artes de su ciudad natal, donde obtuvo el
título de profesor de dibujo en 1888. Llegó a la Argentina en
1893. Fue director y profesor de la Academia Argentina de Bellas
Artes Perugino, fundada por él mismo en 1897, que fue
incorporada en 1907 a la enseñanza artística oficial. Realizó
envíos al Salón Nacional desde 1938, y obtuvo el premio único a
extranjeros en dicho Salón en 1945. Se halla representado en el
Museo Municipal de Bellas Artes de Junín (Buenos Aires). Fue
nombrado Caballero Oficial de la Corona de Italia, y académico de
la Academia de Umbría, Italia.
BOLOGNINI, Egidio
Violoncelista. Docente. Nació en Faenza (Revene), en 1862.
Realizó sus estudios en el Conservatorio de música de Bolonia,
donde obtuvo el diploma de profesor de violoncelo en 1885.
Formó parte de las orquestas de los principales teatros de Italia y
en 1886 se radicó en Buenos Aires. En esta ciudad fue primer
violoncelo de fila en los teatros Colón y de la Opera. Fue también
profesor de violoncelo en los institutos musicales Santa Cecilia y
Giuseppe Verdi. Contó entre sus mejores discípulos a su hijo Ennio
Bolognini, de actuación destacada en nuestro medio. También su
hijo Remo Bolognini fue un notable músico. Falleció en Buenos
Aires, en 1929.

BOLOGNINI, José
Médico. Nació en Italia. Realizó sus estudios en la Universidad de
Pavía donde se diplomé. Llegó a la Argentina en 1878, revalidando
más tarde su titulo. Ejerció su profesión con idoneidad en el
Uruguay, en Buenos Aires y en Campana y Olavarría (localidades
de la provincia de Buenos Aires). En 1911 residía en Bahía Blanca
(Buenos Aires).

BOLOGNINI, Pío Attendolo


Médico. Nació en Italia. Efectuó sus estudios en la Universidad de
Pavía, donde se gradué. Llegó a la Argentina en 1886, y aquí
revalidó su título. Ejerció la profesión en el Uruguay, en Paraguay
y Brasil. En 1911 residía en Concepción de Misiones. Se dedicó
especialmente a estudios de botánica y zoología, formando un
apreciable museo.

BOLTER BULTERINI, Italo E.


Profesor de piano y canto. Compositor. Nació en Milán, en 1865.
Realizó sus estudios en el Conservatorio de música de Milán,
donde se diplomé. Llegó e Buenos Aires en 1889. En esta ciudad se
dedicó a la enseñanza de piano y canto, y muchos de sus
discípulos fueron apreciados artistas del arte lírico. Fue maestro
en las escuelas primarias de Buenos Aires y director de una
academia musical. Entre sus muchas composiciones mencionamos
un “Ave María”, para soprano; una “Misa de Gloria”, para dos
voces; una sinfonía y varias otras composiciones para banda; una
marcha triunfal, “Gloria a Mitre”, para gran orqueste; una
alegoría, “La mañana y el trabajo”, para canto y orqueste, que
fue ejecutada con mucho éxito en el teatro Odeón; otra, “La
fiesta del árbol”, para canto y orqueste; un boceto lírico escolar,
“Cantando la vida” y un himno, “A mi bandera”, con el que
obtuvo el primer premio en un concurso sudamericano. Autor
además de muchas piezas para piano y canto, y de otras
composiciones escolares.

BOLLA, Francisco Antonio


Empresario. Nació en Plasencia, hacia 1850. Efectuó estudios en
el Instituto Técnico de Milán. En 1866 hizo la campaña contra los
austríacos y al año siguiente llegó a la Argentina. En 1870 se
estableció en la provincia de Corrientes; algún tiempo más tarde
lo hizo en San Antonio de Itatí (actualmente Berón de Astrada),
donde permaneció por espacio de diez años, dedicado a la
agricultura y al comercio. Se trasladó luego a la capital de la
provincia, donde contribuyó a muchas de sus mejoras. Organizó la
administración del actual Mercado Central, del que fue
concesionario a partir de 1882. Formó parte del directorio del
primer ingenio de azúcar, que cultivaba en sus posesiones, al que
otorgó considerable impulso. En 1890, logró la concesión para
construir un ferrocarril de trocha angosta, desde Corrientes hasta
San Luis del Palmar, que fue terminado en 1898. Los trabajos de
dicha construcción fueron efectuados por el ingeniero italiano
Coll, y tenían por finalidad unir varios establecimientos de cultivo
y fabricación del azúcar pertenecientes a Bolle, con la capital de
la provincia. Más tarde habilitó al servicio público esta linee
ferroviaria que fue la base del actual Ferrocarril de la Provincia.
Bolle consagró su existencia a las iniciativas empresarias e
industriales, muchas de las cuales se concretaron, convirtiéndose
en uno de los propulsores del progreso de a provincia de
Corrientes. El Congreso Nacional le concedió tierras en el Chubut,
en premio a su laboriosa acción.

BOLLATI, Domingo
Químico. Nació en la provincia de Turín, en 1865. Estudió en la
Universidad de Turín, donde se diplomé. Ejerció durante algunos
años su profesión en Italia. Llegó al Plata en 1890, y se estableció
en Las Heras (Santa Fe), donde a fines del siglo pasado —época en
que se detiene la fuente consultada* poseía una acreditada
farmacia. Fue presidente de la Sociedad Italiana de aquella
localidad.
*Barozzi y Baldissini, op. cit., pp. 43-44.

BOLLINI, Francisco
Arquitecto. Nació en Lombardia, en 1814. En su juventud se
incorporó al ejército francés y actuó en Africa, en la lucha contra
los árabes, dirigiendo además la construcción de fortificaciones y
murallas. Ascendido a capitán, pasó a Italia, de donde por sus
ideas políticas emigró al Río de la Plata, estableciéndose en
Montevideo en 1840. En esos momentos, en que dicha ciudad
estaba sitiada por las tropas del general Oribe, se alistó en la
Legión Italiana mandada por Garibaldi, y en la misma, con el
grado de capitán, sirvió por espacio de cinco años. Luego pasó a
Buenos Aires para dedicarse a la construcción de edificios, y a él
se deben los primeros trabajos de nivelación y desagüe de las
calles, cuyos estudios habían sido efectuados anteriormente por el
ingeniero Carlos E. Pellegrini. Después de la batalla de Caseros,
prestó servicios en las obras de fortificación de Buenos Aires, en
ocasión del sitio de la ciudad por las fuerzas del coronel Lagos, en
1853. Continuó sus trabajos profesionales y compró tierras,
situadas en los arrabales de la entonces pequeña ciudad, y que
ahora se hallan en el barrio Este de Palermo, amasando una sólida
fortuna. Una calle de dicho barrio lleva su nombre. Falleció en
Buenos Aires, en 1887. Un hijo suyo, Francisco P. Bollini, fue
intendente municipal de Buenos Aires y diputado por la capital.

BOLLO
Periodista. Nació en Italia. Fue uno de los fundadores del
periódico “L’Operaio Italiano”, que surgió en Buenos Aires en
1872.

BONA, Lorenzo Valerio


Industrial. Nació en Carignano (Turín). en 1894. Actuó como
voluntario en ambas conflagraciones mundiales. En la primera
recibió la medalla de bronce al valor militar y la cruz de guerra y
en la segunda le fue otorgado el encomio solemne por méritos
militares. Actuó como presidente de los Lanificios Bona y Delleani
de Carignano, de la UNIAPAC internacional y fue presidente
nacional de la UCID (Unión Cristiana de Empresarios y Dirigentes).
Además ocupó cargos en la Asociación Lanera Italiana y en la
Unión Industrial de Turín, y fue proboviro de la Confederación
General de la Industria Italiana. Emigró a la Argentina y, en 1946,
con algunos amigos fundó la CILSA (Compañía Industrial Lanera
SA.). Entre sus honorificencias figuran la Commenda dell’Ordine
Vaticano di San Silvestre y la Commenda della Corona d’Italia.
Falleció en Buenos Aires, en 1971.

BONACCORSO, Pascual
Docente. Escultor. Decorador. Nació en Palmi (Reggio de
Calabria), en 1889. Llegó a la Argentina a los dieciséis años de
edad. Estudió en Buenos Aires en la Academia Nacional de Bellas
Artes, en la que fue discípulo de Pío Collivadino, Antonio Alice,
Carlos Ripamonte; egresó de la mencionada academia en 1920.
Dos años más tarde, en 1922, fue nombrado profesor de dibujo en
la Escuela de Dibujo de la Asociación Italiana de Mutualidad e
Instrucción Unione e Benevolenza; en 1933 asumió la dirección de
dicha escuela, hasta que en 1956, luego de treinta y cuatro años
de ininterrumpida labor, se vio precisado a abandonar la docencia
pon razones de salud. También en 1956, se alejó de la
mencionada asociación, a la que perteneció desde 1910 como
socio, miembro y representante de la Junta Escolástica. El
profesor Bonaccorso continuó expresándose en otra faceta de su
quehacer artístico, a través de la escultura en madera, como
renovador estilista en el diseño del amoblamiento, la decoración.
Muestras de ello quedan expuestas en la sala de la presidencia de
los Ferrocarriles del Estado. Concejo Deliberante de la Nación,
etcétera. Fue asimismo el fundador del Círculo Unione Palmese,
que presidió durante varios períodos. En 1955, el gobierno italiano
lo distinguió con la Orden de la Estrella al Mérito al Trabajo, en
reconocimiento a su aporte en pro de la cultura y del prestigio de
la emigración peninsular llegada a la Argentina. Falleció en
Buenos Aires, en 1958. Su hijo Francisco Italo Bonaccorso
—argentino—, fue profesor y director de la primera Escuela de
Artes Publicitarias Integral fundada para la Asociación Unione e
Benevolenza en 1950.

BONACINA, Guido
Industrial. Nació en Milán, en 1873. Vino a la Argentina en su
juventud y regresó a Italia a comienzos de la primera guerra
mundial. En esa oportunidad se vinculó a importantes industrias
textiles. Nuevamente en la Argentina desde 1937, prosiguió sus
actividades en ese ramo, y fundó La Sérica Platense, dedicada al
trabajo de la seda, y participó luego en otras empresas de tejidos.
Falleció en Buenos Aires, en 1963.

BONACINA, Pedro
Misionero salesiano. Nació en Oggiono* (Como), en 1859. Fue
alumno aventajado de la Academia de Bellas Artes de Brera, en
Milán y oficial cartógrafo del ejército italiano. Ordenado
sacerdote en la mencionada ciudad, en 1882, dejó años más tarde
su patria, para radicarse en la Argentina, adonde llegó en 1886.
Ya en Buenos Aires, vinculóse a la orden de los salesianos
residentes en el barrio de la Boca. Trabó amistad con monseñor
Costamagna y prestó ayuda a los padres Bourlot y Vacchina en la
conversión de los habitantes del mencionado barrio. Atendió a los
enfermos atacados por el cólera en 1886, aplicando sus
conocimientos de medicina. Destinado a las misiones, acompañó
con frecuencia a monseñor Cagliero, y luego pasó a Patagones,
donde enseñó dibujo, interesándose por todo lo autóctono.
Investigó sobre los orígenes de la región y el folklore araucano,
haciendo además observaciones sobre la flora y la fauna
patagónicas. A pedido del pueblo de Pringles, sobre el río Negro,
fue designado allí para realizar su apostolado. Viajó hasta la isla
de Choele-Choel y regresó a Pringles, de donde pasó a Patagones,
después de haber recorrido doscientas leguas y de haber
evangelizado numerosas almas. Después viajó a Buenos Aires y
Cagliero, que volvía de Italia con nuevos refuerzos de misioneros,
lo destinó nuevamente a la Patagonia. En 1890, convino con el
coronel Belisle, comandante de las fuerzas militares establecidas
por Julio A. Roca en Choele-Choel, la erección de un cementerio.
En Pringles fundó la Casa de las Hijas de María Auxiliadora y abrió
el Colegio de San Pedro. En la segunda misión sobre el río
Colorado, tuvo por centro la histórica Capilla de Fortín Mercedes.
En una carta dirigida a Cagliero, relató las observaciones que
realizó por aquellos parajes. Colaboró en sus estudios de botánica
con Spegazzini; uno de los hongos que Bonacina descubrió lleva su
nombre. Fue un celoso misionero y pionero de la zona del
Colorado. Durante veinte años fue director del Colegio de San
Pedro, hasta 1914, en que pasó con idéntico cargo al de
Patagones. Allí permaneció formando parte del Consejo
Inspectorial y en 1921, a causa de su delicada salud, pasó como
director a la casa salesiana de Junín de los Andes, donde impulsó
la enseñanza agrícola. Falleció en dicha localidad de Neuquén, en
1927. Dos años después de su muerte, se erigió a su memoria una
estatua de bronce. Sacerdote, misionero, constructor, pintor,
médico y agrónomo, el padre Bonacina se identificó con el
progreso material y espiritual de esas regiones, a cuya historia se
incorporó como uno de sus más destacados propulsores.
*Según el Dizionario Biografico dei Salesiani
(op. cit., p. 45), nació en Milán.

BONANNI, Antonio
Músico. Docente. Compositor. Nació en Italia. Realizó estudios en
su patria, y se trasladó luego a Buenos Aires, donde fundó y dirigió
el instituto que lleva su nombre. Formó muchos discípulos, lo que
no le impidió consagrarse a la composición con rara fecundidad.
De él se conocen una “Misa solemne” y otra de “Requiem”, una
“Obertura” para orquesta e innumerables piezas para piano, que
hizo conocer en conciertos que ofrecía periódicamente. Falleció
en Buenos Aires, en 1924.

BONANSEA, José
Odontólogo. Nació en Bibiana (Turín), en 1850. Efectuó sus
estudios en la Universidad de Bolonia, donde se graduó en 1884.
Llegó a la Argentina en 1886 y en 1892, revalidó su diploma de
dentista en la Universidad de Buenos Aires. Ejerció la profesión en
La Plata, donde ocupó el cargo de vicepresidente de la Sociedad
del Hospital Italiano. Luego se radicó en Buenos Aires. Fue uno de
los fundadores y primer secretario de la Sociedad Odontológica
del Río de la Plata. Escribió poesías en italiano, como “Gli
immigrati in America”, de corte clásico, y otras de carácter épico
muy celebradas por sus connacionales en 1914. Versificó la novela
Corazón, de Edmundo de Amicis, con quien estaba vinculado
literariamente. Falleció en Buenos Aires, en 1930. Parte del
instrumental de su colección privada, del siglo XVII, se exhibe en
el museo de la Asociación Odontológica Argentina, en Buenos
Aires.

BONARELLI, Guido
Geólogo. Nació en Italia. Tuvo una larga actuación en la
Argentina. Trabajó muchos años en la Dirección General de Minas,
Geología e Hidrología. Esta repartición contrató a Bonarelli para
que realizara exploraciones en la provincia de Salta, con el fin de
saber si era zona petrolífera; después de haber recorrido el
departamento de Orán, llegó a una conclusión afirmativa al
respecto, y de que Yacimientos Petrolíferos Fiscales podía iniciar
las perforaciones. En base a los fundamentos geológicos de los
trabajos efectuados por Bonarelli, se realizaron las primeras
perforaciones en busca de petróleo en aquella región, con éxito
en Salta, en Campo Durán, etcétera. Posteriormente, comisionado
por la Dirección antes citada, efectuó en 1912 un viaje de
investigación geológica a las provincias de Entre Ríos y Corrientes.
Con el doctor Longobardi realizó el mapa geoagrológico y minero
de Corrientes. En 1916, realizó estudios por cuenta del Gobierno
argentino, para determinar las zonas de turba que podrían ser
explotadas en Tierra del Fuego. Entre sus trabajos merecen
mencionarse: Informe preliminar sobre el viaje de investigación
geológica a las provincias de Entre Ríos y Corrientes, en
colaboración con Juan José Nágera (1913); La estructura
geológica y los yacimientos petrolíferos del distrito minero de
Orán, provincia de Salta (1914) y Tierra del Fuego y sus turberas
(1917). Hallándose retirado ya en Italia, no abandonó sus
trabajos, y en 1950 publicó un estudio sobre La serie mesozoica
de Alfarcito, Tilcara, Jujuy. Falleció en Gubbio, Perusa, en 1951.

BONARIA, Jordán Aníbal


Industrial. Nació en Italia. Hacia fines del siglo pasado, había
instalado en la Argentina una fábrica de cal, bajo la firma
Giordano Aníbal Bonaria y Hnos. Uno de los integrantes de la
misma, Marcelo Bonaria, inventó un sistema especial para extraer
la cal de las calizas que se traían del Azul, de Córdoba y del
Paraná, cuya ventaja, privativa de la mencionada fábrica, era la
de dar una cal blanquísima. Fue la primera fábrica de tal género
instalada en la Argentina.

BONAZZOLA, Juan
Comerciante. Nació en Sueglio (Como), en 1861. Llegó a la
Argentina en 1885. Radicado en Santa Fe, instaló allí un gran
negocio de ferretería y afines. Aunque dicho negocio fue fundado
en 1893, pocos años después, la firma Bonazzola era considerada
una de las más fuertes en plaza.

BONAZZOLA, Luis
Comerciante. Colonizador. Nació en Sueglio (Como), en 1854.
Llegó muy joven a la Argentina, radicándose en la ciudad
santafesina de Rosario. De allí pasó a Santa Fe, donde estableció
una importante casa de comercio e importación. Estableció
sucursales de su casa de comercio en distintas localidades del
interior, al mismo tiempo que adquirió campos en la provincia de
Santa Fe y en el entonces casi inexplotado territorio del Chaco,
que destinó a la agricultura, ganadería y forestación, colonizando
grandes extensiones de los mismos. Fundó diversas sociedades
comerciales, y el Banco Popular de Santa Fe, del que fue su
primer presidente, siendo reelecto en varios períodos. Integró el
consejo directivo de la Bolsa de Comercio y de otras instituciones.
Junto con un núcleo de connacionales, fundó en 1890 el Hospital
Italiano de Santa Fe, cuya presidencia ejerció durante muchos
años. Formó parte y fue presidente de diversas sociedades
benéficas italianas. En su condición de extranjero, rehusó el
ofrecimiento de cargos públicos que se le formularon, aceptando
únicamente el de consejero del Banco de la Nación Argentina, que
desempeñó ad honorem. Falleció en Santa Fe, en 1919. Se lo
consideraba dueño de una de las mayores fortunas de su época en
Santa Fe.

BONFATTI, P.
Médico. Nació en Italia. Realizó sus estudios en la Universidad de
Padua, donde se diplomé. Ejerció su profesión en la mencionada
ciudad, y en 1892 se trasladó a la Argentina, donde revalidó el
título. Fue médico interno del Hospital Italiano de Buenos Aires.
En 1911, residía en Rosario de Santa Fe.

BONFIGLIOLI, José
Concertista de viola. Docente. Nació en Bolonia, en 1859*. Era
hijo de Félix Bonfiglioli, pianista y director de orquesta, de quien
recibió las primeras lecciones musicales. Estudió en el Liceo
Musical Rossini de su ciudad natal, donde fue discípulo de Carlos
Verardi. Un año antes de diplomarse, fundó el primer cuarteto en
Bolonia, con su profesor Verardi y sus condiscípulos Federico Sarti
—luego profesor del citado Conservatorio— y Francisco Serati. En
1882, integró como viola el Cuarteto de Parma, realizando giras
artísticas con este conjunto por Italia, Alemania y Austria. En
1883 vino a la Argentina, donde fue contratado como primer viola
solista de la orquesta del antiguo teatro Colón de Buenos Aires,
cargo que desempeñó durante diez años. Integró en dicha ciudad
los siguientes célebres cuartetos: primero y segundo Cuarteto
Melani, Cuarteto La Rosa y Cuarteto Cattelani. El cuarteto fue
para Bonfiglioli una verdadera pasión, pues durante más de
treinta años consecutivos realizó audiciones de este género de
música de cámara. Actuó en las temporadas oficiales de los
teatros Colón, Opera, Politeama y Coliseo. Fue profesor del
Conservatorio Melani, desde su fundación hasta la muerte del
célebre artista, de quien fue inseparable compañero; fue tan
grande el pesar que le produjo la muerte de Meiani, que desde
entonces Bonfiglioli dejó su brillante carrera de concertista,
limitándose únicamente a la enseñanza. Fue también profesor de
violín en el Conservatorio Santa Cecilia —del cual fue uno de los
fundadores junto con el violoncelista Luis Ferino— y en el de
Edmundo Pallemaerts. Falleció en Buenos Aires, en 1916.
*Según Gesualdo (op. cit., vol. II, p. 555), nació en el año 1860.

BONFIGLIOLI, Mario
Fraile franciscano. Nació en Italia. Residía en la Argentina en la
época de la Organización Nacional. El doctor Facundo de Zuviría
lo vinculó al general Justo José de Urquiza, y en 1855, el entonces
ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la Confederación,
doctor Juan María Gutiérrez, suscribió el pasaporte a fray Mario
Bonfiglioli, quien por expresa disposición del presidente general
Urquiza, emprendió viaje hacia Italia para desempeñar una
comisión ante la Curia Romana. Su misión, tendió a buscar un
acercamiento entre el Gobierno argentino y el Vaticano. De
regreso a la Argentina, Bonfiglioli secularizó, estableciéndose en
1876 en la Diócesis de Cuyo, donde fue párroco de San Martín, en
la provincia de Mendoza.

BONGIOVANNI, Juan Bautista


Comerciante. Nació en la provincia de Cúneo, en 1854. Se
estableció en Buenos Aires en 1885 e instaló uno de los depósitos
más ricos en máquinas de coser, que introducía directamente del
extranjero. Fue representante para la venta de otros artículos
similares. La casa (sita en la calle Entre Ríos) era una de las más
frecuentadas de su época. Perteneció a la sociedad Italia al Plata.

BONI, Franca
Cantante. Actriz teatral. Su verdadero nombre era Franca
Balboni. Nació en Ferrara. Vivió durante muchos años en Milán, su
ciudad de adopción hasta su llegada a América. Se había iniciado
en la ópera, género en el que la vocación le venia de herencia,
pues su padre fue tenor de cierta nombradía. En 1928 estuvo en
Holanda, donde actuó como soprano con franco éxito. Debido a
una afección a las cuerdas vocales, se dedicó a la opereta, género
en el que se destacó especialmente. Se inició como soprano para
encarnar luego partes de “soubrette”, en operetas como “Paese
del campanelli”. “Casa delle tre ragazze”, “Parigi che dorme” y
otras. Llegó a la Argentina en 1932, para debutar en el teatro
Politeama como componente de la compañía de operetas dirigida
por Salvador Siddivó. Desde entonces cumplió con éxito diversas
temporadas en dicho teatro, en el Marconi, Astral, Ateneo, y
también incorporada a un elenco de revistas, en el teatro
Sarmiento. En 1939, en razón de su casamiento, se retiró por dos
años de las tablas. Reinició luego un nuevo período de actuaciones
en la opereta. También participó en compañías de teatro italiano,
incorporándose a elencos venidos de Italia, como el de Aldo
Fabrizi, en 1948. En los últimos años, formó parte de diversos
conjuntos de comedia argentinos, especializándose en papeles de
característica. Desarrolló también una intensa actividad artística
en el cine y en la televisión. Se encontraba poco antes de morir
en Mar del Plata, representando la comedia Gigi de Colette.
Falleció en Buenos Aires, en 1967.

BONIFANTI, Decoroso
Pintor. Docente. Nació en Chiavari (Génova), en 1860. Realizó sus
estudios artísticos en la Academia Albertina de Turín, donde fue
discípulo de Gastaldi, Gamba y de Angel Grosso. En dicha
academia ejerció la docencia artística y fue también profesor de
dibujo en las escuelas estatales y municipales de Turín. Cultivó el
retrato y el pequeño paisaje. Vino a la Argentina en 1884,
trayendo un enorme lienzo —que pintó a los diecinueve años en
colaboración con otros artistas— que fue expuesto en 1885 en el
Hotel de Inmigrantes de Buenos Aires: “La defensa de Roma del
año 1849’. Autor, entre otras obras, del “Panorama de la batalla
de Plevna”, de un “Tríptico” para la iglesia irlandesa de Santa
Cruz y de los frescos de la catedral de Tucumán. Fue maestro de
varios artistas argentinos, entre ellos, de Antonio Alice, Emilio O.
Agrelo y Cupertino del Campo. Tenía su estudio en los altos del
restaurante El Cocodrilo, en la Boca del Riachuelo. Colaboró con
pinturas en el periódico humorístico “Il Maldicente’. Fundó en
unión con el pintor Francisco Pablo Parisi, la Asociación Artística,
centro de artistas italianos, de breve y agitada vida. Integró
diversas sociedades, y jurados artísticos. Después de veinte años
de permanencia en la Argentina, regresó a Italia en 1904. En
1937, con motivo de cumplir 77 años de edad, se efectuó en el
Salón Witcomb de Buenos Aires, una exposición de 102 de sus
trabajos entre pinturas y dibujos. Falleció en Turín, en 1941. Se
halla representado en el Museo Nacional de Bellas Artes, en el
Provincial de Bellas Artes R. Galisteo de Rodríguez, de Santa Fe y
en el Provincial de San Juan.

BONO, Juan
Véase: Cueca, Pedro

BONO FERRARI, Raquel


Nació en Vicenza, en 1891. Transcurrió su adolescencia en Turín,
donde fue miembro de la Cruz Roja Italiana y de la Cruz Verde
(1909-1910). Llegó a Buenos Aires en 1911 y aquí desarrolló una
intensa obra de bien común. En 1912 inició su colaboración con el
Hospital Italiano; en 1919 fue designada miembro de la comisión y
del directorio del nosocomio, y, en 1951, inspectora honoraria del
mismo. En 1914 había fundado el Grupo de Teatro italiano del
Club Italiano de Buenos Aires. integró el Comité de Guerra
Italiano en 1915, y años más tarde fue designada por el gobierno
de su patria representante de las Asociaciones Nacionales de
Grandes Mutilados de Guerra y Tuberculosos de Guerra. Fundó el
Comité de Asistencia de los Veteranos italianos de Guerra;
presidió el Comité de Asistencia Mutilados e Inválidos y formó
parte del Comité Femenino de la “Dante Alighieri”; fue Dama de
Honor de la Confraternidad italiana de la Santísima Virgen;
miembro honorario de la Asociación Pro Asilos de infancia;
miembro del Comité de Honor en la inauguración del Monumento
al General Belgrano en Génova (1927); auxiliar de la Cruz Roja
Argentina en colaboración con la Cruz Roja Internacional de
Ginebra; miembro del Comité fundador de la Escuela italiana
Alessandro Manzoni en Villa Adelina (Buenos Aires). Actuó,
además, en diversas entidades de beneficencia, educativas y
religiosas. Su actividad le valió las insignias de la Cruz Roja
Italiana (1912), de la Estrella de la Solidaridad Italiana (1958), de
la Cruz de Caballero de la Orden al Mérito de la República Italiana
(1961) y otros muchos reconocimientos. Falleció en Buenos Aires,
en 1972. Madre del destacado científico ingeniero Bruno Ferrari.

BONOLI, Felipe
Ingeniero. Nació en Italia, en 1883. Fue uno de los colonizadores
de la provincia de Río Negro. Vino a la Argentina en 1908,
embarcándose con el ingeniero César Cipolletti, quien venía a
poner en práctica su proyecto sobre la irrigación de los valles de
los ríos Negro y Colorado, que no pudo concretar pues falleció
durante la travesía. Cipolletti había hecho contratar a Bonoli
—que casó más tarde con su hija— por el Gobierno de Buenos Aires
como miembro de la Comisión de Ingenieros que debía estudiar
los detalles para la ejecución del citado proyecto. En 1924,
presentó Bonoli a varios establecimientos bancarios, un proyecto
para colonizar cinco mil hectáreas con varios centenares de
familias de agricultores italianos. Aceptada su propuesta, se
constituyó la Compañía Italo Argentina de Colonización, y surgió a
consecuencia de ello la Colonia Regina, en el alto valle del río
Negro, en el departamento de General Roca, que puede
considerarse como fundada por Bonoli. Alrededor de Villa Regina,
se formaron la estación ferroviaria homónima y establecimientos
industriales; los inmigrantes italianos constituían el 90 % de su
población y transformaron la zona en pocos años en un gran
centro de producción. En 1940, una gran organización
norteamericana encargó a Bonoli estudiar un proyecto de
colonización europea en Bolivia; como presidente de “SOCOBO”,
organizó no lejos de La Paz una colonia para el cultivo de
productos agrícolas subtropicales. En 1946, en Buenos Aires,
dirigió la Empresa de Obras Públicas, y la Organización Techint le
confió estudios de carácter agrícolo-industrial para Bolivia, Perú y
Ecuador. En 1952, la Panedile Argentina le encargó colonizar con
familias italianas seis mil hectáreas en la provincia de Jujuy. En
1953, el presidente de Bolivia lo reclamó para proyectar obras de
irrigación y colonización, que por motivos políticos no pudo
concretar. En 1956, el gobierno de Colombia le encargó de
organizar la colonización europea del país. Pero fue
especialmente en la zona de Río Negro, donde se desarrolló la
obra de Bonoli, a quien concierne el mérito del “Milagro del Río
Negro”, de los estudios realizados en la región del Comahue, y de
tantas otras obras, industrias y empresas nacidas en gran medida
gracias a su genio. Falleció en Buenos Aires, en 1967 y sus restos
fueron trasladados a Villa Regina. Padre de dos destacados
hombres de ciencia argentinos: el psiquiatra Héctor Bonoli y el
geólogo Felipe Bonoli.

BONOMI, Jerónimo
Industrial y comerciante. Nació en Galiarate (Varese), en 1856.
Llegó al Uruguay hacia 1875 y después de practicar en Montevideo
diversos oficios, se trasladó a Buenos Aires en 1886, donde instaló
fábricas cuyos productos le conquistaron popularidad y fortuna.
Ligó su nombre al del Amaro Monte Cudine, del que fue
concesionario exclusivo para la Argentina y el Uruguay. El
renombre de esta especialidad en las dos repúblicas, se debió no
sólo a su calidad sino también a la habilidad comercial de Bonomi.
Se dedicó también a actividades bancarias y financieras. Vinculó
su nombre a la construcción del teatro Marconi de Buenos Aíres,
del que fue propietario y al que dio en su tiempo el carácter de
italianidad que lo distinguía. Adquirió una isla en el Paraná Miní,
donde instaló una escuela que donó al gobierno y que lleva su
nombre, junto con una fracción de tierra. En 1920, se suscribió
con un millón de liras al VI Empréstito italiano de Guerra, y
cooperó al Empréstito Litorio, por lo que fue condecorado por el
gobierno de Italia. Falleció en Buenos Aires, en 1936.

BONTEMPO, José
Procurador. Nació en Toirano (Savona), en 1853. Participó
activamente en la vida de la colectividad italiana de Buenos Aires,
ciudad en la que residía a fines de siglo y en la que se había
radicado desde mucho tiempo atrás. Fue socio honorario de la
“Giuseppe Gailiano” y presidente de la “Nazionale italiana”.

BONTI, Antonio
Fraile franciscano. Educacionista. Nació en Pistola, en 1822. Era
hermano lego, y tomó los hábitos en el convento de Santa
Margarita de Cortona, profesando en 1846. Llegó al Río de la Plata
en 1854, con la misión que dirigió el padre Pedro Durand,
ingresando al convento San Carlos de San Lorenzo (Santa Fe).
Enseñó en la escuela de ese convento por espacio de treinta años,
con la única interrupción de casi un año en que estuvo dedicado
asimismo a tareas de carácter educativo en la escuela de la
misión de Santa Rosa de Calchines (Santa Fe). Falleció en San
Lorenzo, en 1887.

BONZI, Aldo
Abogado. Comerciante. Nació en Italia, en 1852; (pertenecía a la
familia de los condes Bonzi del Serio de Crema). Se doctoró en
jurisprudencia en la Universidad de Turín. A fines del siglo
pasado, integraba en Buenos Aires el Consejo Directivo de la
Cámara italiana de Comercio; en la primera década del siglo
actual. ejercía con éxito su profesión de abogado.

BOQUI, José
Orfebre. Nació en Parma, en 1780. Realizó estudios artísticos en
su patria. Pasó a España, donde trabajó en Barcelona y en Madrid.
A comienzos del siglo XIX se encontraba en Buenos Aires, adonde
vino con su hermano Abdón Boqui y el pintor Angel María
Campognesqui. En esta ciudad, hacía trabajos de platería y
cincelado, en particular de orden religioso. En 1805 hizo una
custodia para el convento de Santo Domingo, y otra de
extraordinario valor artístico, según comentarios de la época, que
fue incautada por las tropas británicas que ocuparon el templo del
mencionado convento, durante la segunda invasión, en 1807.
Había actuado durante las Invasiones Inglesas en 1806, y en dicha
circunstancia, fabricó un obús de su invención y un aparato para
asegurar la puntería. Fue amigo del poeta cordobés José Antonio
Miraila, y con él se marchó al Perú en 1810, en cuya capital se
mezcló en conspiraciones contra los españoles, en tiempos del
virrey Abascal; fueron arrestados junto con otros implicados y al
tiempo absueltos, pero debieron abandonar Lima, ciudad a la que
regresó Boqui hacia 1814. Cuando el general San Martín hizo su
campaña al Perú, le sirvió de emisario secreto, siendo en este
aspecto un eficaz colaborador, por lo que se le otorgó una
distinción. Cuando los realistas ocuparon Lima, fue perseguido,
pero al normalizarse la situación patriota pudo trabajar
libremente y poco después de proclamada la independencia del
Perú, fue nombrado director de la Casa de Moneda. Con el
pretexto de organizar una exposición, reunió numerosas piezas de
orfebrería y alhajas pertenecientes al estado, a la iglesia y a
particulares, escapando de Lima con destino a su país de origen,
sin que fuese posible recuperar, a pesar de las reclamaciones del
gobierno peruano, las piezas sustraídas. Este famoso orfebre cuya
excéntrica personalidad nos trae a la memoria la de su
connacional Benvenuto Cellini, murió en Italia, en 1848.

BORACCHIA, Juan
Urbanizador. Nació en Génova, en 1864. Llegó a la Argentina en
1884 y se estableció en Buenos Aires, en la zona de Palermo. Fue
uno de los propulsores del progreso edilicio, cultural y social de la
ciudad, en el campo de los negocios Inmobiliarios. Varias de las
villas del Gran Buenos Aires surgieron bajo su impulso constructivo
y realizador. Falleció en Buenos Aires, en 1952. Padre del
escribano Roberto O. Boracchia, de destacada actuación en la
profesión notarial y en los estudios históricos sobre la ciudad de
Buenos Aires.

BORASCHI, Atilio
Médico. Nació en Italia, en 1849. Revalidó su título al radicarse en
la Argentina. Fue médico del Hospital Italiano de Buenos Aires,
donde obtuvo prestigio a través de su actuación. En 1876, fue uno
de los fundadores del periódico humorístico “Il Maldicente”, junto
con otros connacionales del Círculo Italiano, quienes resolvieron
que las ganancias del periódico irían a beneficio del citado
nosocomio. Fomentó el espíritu de solidaridad en el seno de la
colectividad italiana, promoviendo la fundación de escuelas e
instituciones. El doctor Boraschi contribuyó en gran medida en la
organización y desarrollo de las escuelas italianas en Buenos
Aires. En 1896, fue uno de los autores de la iniciativa de la
fundación del comité bonaerense de la sociedad Dante Alighieri,
del que fue su primer presidente, cargo que ocupó hasta 1900.
Fue asimismo dirigente de la sociedad Unione Operai italiani.
Autor de la monografía Scuole primarie italiane nella Argentina,
que formó parte del libro Gli Italiani nella Repubblica Argentina,
publicado en 1898 en ocasión de la exposición realizada en Turín
en el citado año. Perteneció a la masonería argentina, en la que
ocupó distintos cargos. En 1900 se trasladó a Italia, por razones de
salud, donde falleció prematuramente*.
*Según Cutolo (op. cit.), falleció en Buenos Aires, en 1903.

BORDELLINI
Pintor. Decorador. Nació en Italia. A él se debieron las
decoraciones de la iglesia de San Nicolás, en Buenos Aires. según
refiere el profesor Francisco Capello*.
* Lettere, Scienze ed Arti, en Gli Italiani... All’Esposizione di
Torino 1911, op. cit., p. 56.

BORDONI, Francisco
Industrial. Nació en Italia. Radicado en la Argentina, inició su
actividad en 1879 en el ramo de la cristalería y recipientes de
vidrio. Instaló una fábrica en sociedad con otros, y sus trabajos
fueron premiados en diversas exposiciones.

BOREA, Domingo
Doctor en ciencias agrarias. Docente. Nació en Plasencia, en 1879.
Realizó sus estudios en el instituto Superior Agrario de Milán, de
donde egresó en 1901, con un trabajo de tesis titulado: Costo de
producción del trigo en una región de Italia. En 1902 llegó a la
Argentina. Fue profesor suplente de economía y legislación
agrarias, en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional
de La Plata (1921-1936) e interino de legislación agraria (1942 y
1947); profesor titular de administración rural y contabilidad en la
misma facultad, desde 1937 y miembro de su Consejo Directivo.
Ha sido profesor extraordinario de economía rural y de
administración rural y contabilidad en la Facultad de Agronomía y
Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires (1923-1948);
miembro del Consejo Directivo de dicha facultad (1932-1936 y
1940-1944) y del Consejo Superior de la Universidad de Buenos
Aires (1928-1931). Ha sido también profesor de cooperación y
mutualidad en la Facultad de Ciencias Económicas de la misma
universidad (1928-1932). Fue presidente de la Casa de Rochdale,
Asociación Cultural de Cooperativistas. Perteneció a numerosas
instituciones integrando, durante varios años, la Comisión
Directiva de la Asociación Dante Alighieri. Desempeñó importantes
cargos en diversas ramas de la administración pública argentina.
Organizó la Cía. Italo Argentina de Colonización. Asistió a varios
congresos; dictó cursos especializados; fue colaborador asiduo del
periódico “La Patria degli Italiani” y publicó numerosas obras,
entre las cuales se mencionan: La mutualidad y el cooperativismo
en la República Argentina (1917); Los seguros en la República
Argentina (1917); Los seguros rurales en la República Argentina
(1921); Contabilidad rural (1921); Definición e importancia de la
economía rural (1925); Tratado de economía rural (1947);
Tratado de legislación agraria de la República Argentina (1949-
53). Falleció en Buenos Aires, en 1966.

BORELLO, Antonio
Ingeniero. Aviador. Nació en Toscana. Fue uno de los pioneros de
la aviación en la Argentina. En 1911, fundó en la ciudad de La
Plata (Buenos Aires) la primera academia de aviación, en la que se
adiestraron entre otros, el oficial de la marina de guerra
argentina Oitaven y los hermanos José y Gerardo Artigau, que
estuvieron al servicio de la compañía Air France.
BORGATELLO, Mayorino
Misionero salesiano. Etnógrafo. Nació en Varengo (Alejandría), en
1857. Fue ordenado sacerdote en Luca, en 1880 y enviado a
América, en 1888, para ayudar a monseñor Fagnano. Vivió durante
veintisiete años en la zona de la Patagonia Meridional y Tierra del
Fuego. En 1914, en ocasión de cumplirse veinticinco años de
existencia de la misión salesiana de dicha zona e islas Malvinas,
publicó su obra Patagonia Meridionale e Terra del Fuoco, al
parecer reeditada en Turín en 1924, bajo el título: Nella Terra del
Fuoco. Trata en ella de las costumbres y lenguas de los indios
onas, yámanas y alacalufes, de la fauna y flora magallánica, y
transcribe numerosas cartas de monseñor Fagnano, con quien tuvo
ocasión de intimar en dichas regiones, y que constituyen material
importante para los biógrafos de Fagnano, civilizador de las
tierras mencionadas. En 1925, la S.E.I. de Turín, editó otra obra
de Borgatello titulada Fiori Magellanici.

BORGHINI, Federico Santiago


Dibujante e ilustrador; pintor, ceramista y escultor. Nació en la
provincia de Pisa, en 1925. Llegó a la Argentina en 1934. Efectuó
sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes P. Pueyrredón,
de la que egresó en 1948 con el título de profesor nacional de
dibujo. En dicho año recibió un premio del American Institute of
Graphic Arts de Nueva York. En 1949, realizó con fines de estudio
un viaje a Italia, enviado por la embajada de dicho país. La
Comisión Nacional de Cultura lo becó en 1951, por sus estudios
sobre leyendas indígenas americanas. Ese mismo año, había
realizado una exposición en la Galería Saint Honoré, con
ilustraciones de obras de Dante, Boccaccio, Cervantes, el
Arcipreste de Hita y otros autores españoles. En 1955 viajó
nuevamente a su patria, becado para un concurso de historia del
arte en la Universidad de Extranjeros de Perusa. Ejerció la crítica
de arte en el diario de lengua italiana “Risorgimento”. Colaboró
en diversas revistas de arte argentinas. Realizó exposiciones
individuales en Buenos Aires, La Plata y Mendoza. Falleció en
Bolivia, en 1961.

BORGHINI BARBERI, Enrique


Médico. Nació en Roma, en 1848. Doctorado en medicina y
cirugía, ejerció con éxito la profesión en Italia, siendo también
autor de apreciados trabajos de medicina y de historia de la
medicina. Trasladada su residencia a la Argentina, ejerció la
medicina en Buenos Aires con singular pericia. Participó
activamente en la vida de la colectividad italiana; a fines de siglo,
era presidente del Círculo Italiano.

BORGIALLI, Carlos
Periodista. Nació en Piamonte. Establecido en la Patagonia hacia
comienzos de nuestro siglo, fue uno de los que contribuyeron al
progreso de dicha región argentina, donde residió por espacio de
cincuenta años. Fue asimismo un investigador de datos históricos
sobre Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Gracias a su
iniciativa, en 1934, con motivo de cumplirse el cincuentenario de
la fundación de Puerto Deseado (Santa Cruz), sus habitantes y la
Marina de guerra argentina tributaron un homenaje al fundador,
el capitán italiano Antonio Oneto.

BORGNA, Juana
Misionera salesiana. Argentina de nacimiento, se educó en Italia,
tierra de sus mayores. Allí ingresó a la Congregación Salesiana e
integró el elenco de las misioneras de ese instituto, que Don
Bosco envió a la Argentina en 1884. Juntamente con sor Margarita
Cantavena y sor Mariana Balduzzi, fundó la Casa Salesiana de
Viedma (Río Negro) en la que después se desempeñó como
directora y posteriormente como visitadora. En 1892 realizó un
viaje a Italia y a su regreso, prosiguió su vida misionera en la
Patagonia, trasladándose ya anciana a Lima (Perú) para atender
un leprosario. Falleció en dicha ciudad, en 1930.

BORGOBELLO, Agustín
Constructor. Nació en Italia. En 1882, se radicó en Paraná (Entre
Ríos). En dicha ciudad construyó numerosos edificios, entre los
que cabe citar el de la municipalidad, el asilo de pobres, el
colegio de los franciscanos, el seminario; terminó además la
catedral y planeó y edificó la iglesia de Santo Tomé. Construyó
también numerosas residencias y en la ciudad de Diamante (Entre
Ríos), el edificio de la policía.

BORGONDO, Salvador
Médico. Nació en Italia. Efectuó sus estudios en la Universidad de
Turín, donde se diplomé. Llegó a la Argentina en 1888. Residió en
Buenos Aires, donde ejerció su profesión y fue médico Interno del
Hospital Italiano.

BORMIOLI
Constructor. Nació en Italia. Junto con su colega y connacional
Cannuti, a quien estaba asociado, contribuyó hacia fines del siglo
pasado a la edificación de la ciudad de San Juan. Ambos
construyeron también otros edificios en Mendoza.
BORRA, Guido
Médico. Literato. Nació en Liguria. Fue oficial del cuerpo médico
del ejército italiano. Ya en la Argentina, fue médico del Hospital
italiano de Buenos Aires. A fines del siglo pasado, estaba radicado
en Mercedes (Buenos Aires) donde ejercía su profesión. Se dedicó
también a estudios literarios. Escribió algunas tragedias, que
fueron interpretadas por Ernesto Rossi. Adaptó la obra de
Gutiérrez sobre Juan Moreira al italiano. Fue también autor de
libretos de ópera, entre ellos del libreto, en italiano, de la ópera
“Pampa” (música del maestro argentino Arturo Beruti), estrenada
en el teatro de la Opera de Buenos Aires en 1897.

BORRARO, Luis
Pintor. Nació en Caserta, en 1896, trasladándose con sus padres a
Buenos Aires a los pocos meses de su nacimiento. Se educó en el
país, frecuentando cursos libres en la Academia Nacional de Bellas
Artes, donde obtuvo el título de profesor nacional de dibujo.
Incursionó en diversos campos artísticos: compuso páginas
musicales (había estudiado música, y violín con José Farga y
Domingo Sánchez Deyá, primer violín de Sarasate), hizo
publicaciones poéticas y se ejercitó en la crítica. Más tarde se
dedicó a la pintura. Tenía 33 años cuando se presentó al público
por primera vez en la Cooperativa Artística en 1928, donde
efectuó una exposición individual organizada por el entonces
director del Museo Nacional de Bellas Artes, don Atilio Chiappori y
el escultor Emilio J. Sarniguet. Concurrió al Salón Nacional desde
1930 y a casi todos los salones oficiales de la Argentina y a
diversas exposiciones societarias, realizando asimismo numerosas
exposiciones individuales. Fue invitado especialmente para
inaugurar con una muestra individual, la nueva sede de la
Asociación Estimulo de Bellas Artes. Utilizó diversos
procedimientos técnicos: óleo, aguada, lápiz graso, monocopia.
Su temática fue la de los motivos florales, retratos, figuras,
bodegones, y sobre todo paisajes, por los que tuvo especial
predilección; Berraro fue uno de nuestros mejores paisajistas,
acota José León Pagano. Al margen de su producción artística, fue
colaborador de la revista “Nosotros”, miembro fundador y
dirigente de la Corporación de Artistas Plásticos, del Círculo de
Bellas Artes, de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos y de la
Asociación Estímulo de Bellas Artes. Fue profesor de artes
decorativas en la Escuela Nacional de Artes Decorativas Fernando
Fader, de dibujo en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel
Belgrano y de pintura y decoración en la Escuela Nacional de
Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Entre las recompensas
obtenidas mencionamos: Premio Estimulo, Salón Nacional (1932);
Premio Eduardo Sivori, Salón Nacional (1933); Primer Premio Rosa
Galisteo de Rodríguez, Salón Provincial de Santa Fe (1936); Primer
Premio Municipal, Salón Nacional (1938); 29 Premio Comisión
Nacional de Cultura, Salón Nacional (1942); Premio Ministerio de
Hacienda, Salón Nacional (1947); 29 Premio de Parques Nacionales
(1950); Premio Ministerio de Asuntos Técnicos, Salón Nacional
(1950); Premio Adquisición Ministerio de Asuntos Económicos,
Salón Nacional (1952). Borrare falleció en Buenos Aires, en 1960.
Se halla representado en los museos: Nacional de Bellas Artes; de
Bellas Artes de la Boca; Municipal de Artes Plásticas E. Sívori
(Buenos Aires); Rosa Galisteo de Rodríguez (Santa Fe); Juan B.
Castagnino (Rosario); Provincial de Bellas Artes de Buenos Aires,
etcétera, y en el Museo de Valparaíso (Chile).

BORRI, Juan
Cerealista. Nació en Falicetto (Cúneo), en 1850. Establecido en
Las Heras (Buenos Aires), a fines de siglo se dedicaba a exportar a
Europa grandes partidas de granos por cuenta propia y de
importantes firmas de la Capital Federal.

BORRINI, Angel
Industrial. Nació en Italia. Según Santiago Grippa*, instaló en la
Argentina la primera fábrica de persianas metálicas, en el año
1897.
*L’Industria Argentina e gli Italiani, en Gli Italiani folia Repubblica
Argentina, op. cit., 1a parte, p. 158.

BORRINI, Electra
Docente. Nació en Italia. Vino a la Argentina en 1928. Aquí se
recibió de maestra normal, y fue nombrada titular de la cátedra
de italiano en la Asociación Dante Alighieri de Santa Fe.
Sucesivamente ocupó idéntico cargo en la filial de Rosario (en la
citada provincia) donde también se desempeñó como
bibliotecaria. En 1959, volvió a la “Dante” de Santa Fe, sede en la
que actuó como docente y fue durante once años directora de los
cursos de lengua y literatura italianas. Condecorada con la
Estrella de la Orden de la Solidaridad Italiana. Falleció en Santa
Fe, en 1970.

BORRINI, Horacio
Médico. Nació en Langhirano (Parma), y vino muy joven a la
Argentina, estableciéndose en la ciudad de Córdoba, en cuya
Universidad obtuvo su título profesional. Durante cuatro décadas
ejerció la medicina libremente, y en el Hospital Italiano y la
sociedad Unione e Fratellanza de Córdoba. Integró la comisión
directiva del Círculo italiano de esa ciudad y fue varias veces
presidente de la “Dante Alighieri”. Caballero Oficial de la Orden
al Mérito de la República italiana. Falleció en Córdoba, en 1975.

BORZONE, José
Comerciante. Nació en Liguria. A fines del siglo pasado, era
propietario de un próspero almacén en la calle Estados Unidos 547
de la Capital Federal. Fue varias veces presidente de la Comisión
Directiva del Hospital Italiano (1897-99).

BOSCO, Alfonso*
Grabador. Nació en Turín, en 1858. En su ciudad natal, realizó
estudios artísticos. Vino a Buenos Aires en 1882, poco tiempo
después de los primeros ensayos de Sivori y Agreio, precursores
del grabado al aguafuerte en nuestro medio. Volvió a Italia, y
regresó nuevamente a la Argentina para establecerse
definitivamente, siendo contratado como director artístico de la
imprenta de la Compañía Sudamericana de Billetes de Banco,
empresa que imprimía todos los valores fiscales. Proyectó y
realizó los dibujos originales de los billetes de papel moneda que
circularon durante mucho tiempo en la Argentina. Aun cuando
practicó también la pintura, y realizó cuadros al pastel muy
apreciables, concentró sus mayores esfuerzos en el arte del
grabado, del que conocía la historia y la práctica. Se ejercitó en
todas las técnicas, por razones profesionales unas veces, por
exigencias del arte otras. En su larga práctica ejecutó hermosos
aguafuertes y litografías originales. Se especializó en la creación
de “Ex Libris”. Entre sus mejores trabajos figuran: “Tormenta en
San Martín” (reproducida en la revista “Plus Ultra”), “Retrato del
general Bartolomé Mitre” y una alegoría que realizó con motivo de
la muerte de Eduardo Sívori. La obra grabada de Bosco alcanzó
resonancia europea. En Italia, sus cualidades fueron puestas de
relieve en una obra publicada por el conde Ratti Opizzoni,
presidente de la Sociedad de Coleccionistas italianos (Turín,
1913). Expuso en Viena su colección de “Ex Libris” originales, que
fueron muy apreciados, editados lujosamente por Arturo Wolf. Se
le atribuye la primera aguafuerte en colores realizada en la
Argentina: “Cochero dormido en el pescante”. En 1889,
reemplazó a Emilio Gunche en la dirección técnica del periódico
ilustrado “El Sud Americano”, donde permaneció algún tiempo.
Fue también ilustrador, y su obra puede encontrarse en las
revistas de la época. ilustró además algunos libros, entre ellos La
raza de Caín, de Carlos Reyles. Se dedicó también a la enseñanza
del grabado y tuvo por discípulos a Martín A. Malharro y al italiano
Mario A. Canale. Falleció en Buenos Aires, en 1921. Figuró en la
Exposición El Grabado en la Argentina, efectuada en Rosario de
Santa Fe en 1942. Se halla representado en el Museo Municipal de
Bellas Artes Juan B. Castagnino, de Rosario; en el Colonial,
Histórico y de Bellas Artes de Salta y en el Museo Mitre de Buenos
Aires.
*Adoptamos el dato de Pagano (op. cit., pp. 156-157). Según
Cutolo (op. cit., vol. 1, p. 506), se llamaba Alfredo Bosco.

BOSCO, Juan
Ingeniero. Nació en Racconigi (Cúneo), en 1852. Estudió en la
escuela militar de la Marina en Génova; terminados los cursos,
frecuentó los dos últimos años de la escuela de aplicación para
ingenieros en Nápoles, donde obtuvo el diploma de ingeniero civil.
En 1882 prestó servicio en el Estado Mayor General de la Marina,
alcanzando el grado de subteniente de navío; más tarde presentó
su dimisión. Hacia 1884 llegó a la Argentina, y al poco tiempo
ocupó el cargo de ingeniero jefe de sección de la empresa Lavalle
y Medici; luego asumió idéntico cargo en el Departamento de
Ingeniería de Rosario de Santa Fe. En 1899 formaba parte de la
firma Meliga y Bosco, en la referida ciudad, y se dedicó
preferentemente a construcciones. Autor de varios trabajos y
estudios, entre los cuales merece citarse los Studi di
canalizzazione del Río Salado e Porto di Ajó nella provincia di
Buenos Aires.

BOSCO, Juan S.
Sacerdote. Docente. Nació en Italia, hacia 1806. Ordenado
sacerdote, se trasladó a la Argentina en calidad de clérigo. Vivió
en la provincia de Catamarca dedicado a la enseñanza del latín, y
después se radicó en Salta, donde abrazó la vida conventual,
ingresando a la orden franciscana en 1838. Dirigió los cursos de
gramática latina impartidos en las aulas del Colegio de San Diego,
y posteriormente, en 1848, figuró como examinador de latín de la
juventud estudiosa de aquella provincia. Fue cura de Perico
(Jujuy), en 1851, después de secularizar. También actuó como
párroco en San Andrés de Giles (Buenos Aires).

BOSCO, Santiago
Periodista. Nació en Italia. Ya en la Argentina, fue director de
“L’Operaio Italiano”, periódico que fue fundado en 1872. Uno de
sus directores, tal vez el primero, fue Augusto Caminada, a quien
sucedió Bosco.

BOSERINI
Constructor. Nació en Italia. Juntamente con su colega y
connacional Calegari, efectuó las reformas de la capilla de la
Catedral de Buenos Aires destinada para el mausoleo del general
San Martín, de acuerdo a los planos preparados por el arquitecto
Enrique Aberg. (El mausoleo fue realizado por Alberto Carrier-
Belleuse en 1878.)

BOSIO, Bartolomé
Médico y farmacéutico. Nació en Italia, en 1877. Llegó a la
Argentina en 1881. Efectuó sus estudios en la Universidad de
Buenos Aires, donde primero se graduó de farmacéutico y luego,
en 1912, se doctoró en medicina y cirugía. Ejerció su profesión
durante treinta años en el ambiente rural de la provincia de
Buenos Aires y posteriormente en la Capital Federal. Participó en
la vida y la propaganda socialista sindicalista. Colaboró en
periódicos y revistas sobre temas de medicina social. Dirigió el
periódico “Lucha antituberculosa” y fue director de la publicación
mensual “El médico práctico”, que vio la luz en 1945, y en el que
se ocupó de los problemas médicos, del advenimiento de una
medicina colectiva, social y preventiva, que entraña una
organización adecuada del ejercicio profesional. Es autor de los
siguientes libros: Cartas a un médico rural, El drama del hospital
y Grandeza y miserias de la vida sexual. Falleció en Buenos Aires,
en 1956.

BOSSETTI, Carlos
Explorador. Colonizador. Nació en Italia, en 1820. Llegó a la
Argentina después de la batalla de Caseros, es decir, después de
1852. En 1859, militó en las filas de Charlone, comandante de la
Legión Militar; tuvo entonces oportunidad de entrar en contacto
con los indígenas de la frontera de Bahía Blanca y de conocer su
idioma y costumbres. En 1862, se dirigió a la zona chaquense con
fines de exploración; recorrió las regiones costeras del río
Paraguay hasta su confluencia con el Bermejo, cruzó el Paraguay
inferior y llegó al alto Paraná. Cuando en 1865 estalló la guerra
del Paraguay, se encontraba en el estado de Río Grande del Sur y
se incorporó como voluntario a las filas del ejército brasileño
hasta el final de la contienda; durante la misma, presenció la
muerte del mariscal López. Terminada la guerra, pasó a Misiones,
donde se estableció y donde trabó relación con su compatriota
Adán Lucchesi, reputado como amplio conocedor de la zona y de
los indígenas que la poblaban. Juntos emprendieron una
expedición a la selva paraguaya y misionera, descubriendo en ésta
la mayor parte de los yerbales naturales de San Pedro y San
Antonio. Bossetti, acompañó también a industriales y hombres de
estudio a recorrer el alto Paraná. En 1883, el geógrafo y
explorador italiano Santiago Boye, en cumplimiento de una misión
encomendada por la Sociedad Geográfica de Roma, se aprestaba
en Buenos Aires para realizar un viaje a Misiones y el río Paraná.
Enterado de que allí estaban Bossetti y Lucchesi, se puso en
contacto con el primero de ellos, y decidió efectuar la expedición
en compañía de ambos; Bossetti, supo prestarle su eficaz
colaboración. Fruto de este viaje fue el libro de Boye titulado
Note di un viaggio nelle Missioni ed Alto Paraná, publicado en
Génova en 1885. Al final de su libro, transcribe una carta que
Bossetti le envió a Buenos Aires, en la que hace interesantes
consideraciones sobre la expedición, y complementa las
investigaciones realizadas en el curso de la misma con datos que
le había solicitado Boye, referentes entre otras cosas a las
características de la región recorrida, especialmente a su flora,
que cataloga mediante una lista de casi un centenar de plantas
indígenas. En la citada carta, Bossetti aconseja la inmigración de
sus compatriotas a esa tierra próvida, apta para todos los cultivos.
Gracias a esta expedición, puede decirse que fueron
redescubiertas las cataratas del Iguazú, a las que se había llegado
por primera vez hacia 1541, en ocasión del viaje del adelantado
Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Una de las caídas de agua, fue
llamada Salto Bossetti. Dedicado al comercio agrícola en Misiones
y a otras actividades afines, efectuó un viaje a Italia en 1909, en
el curso del cual falleció en Barcelona, en el mencionado año.
Bossetti no fue sólo un explorador, sino también un pionero en la
historia de la colonización de Misiones. La comisión de fomento de
Cerro Corá, población fundada por aquél, dio su nombre a la
plaza, en reconocimiento a sus méritos.

BOSSI, Bartolomé
Marino. Explorador. Armador. Periodista. Escritor. Nació en
Génova, hacia 1819. Llegó a Buenos Aires muy joven, en compañía
de sus padres. Se dedicó a los estudios de náutica,
completándolos, según se cree, bajo la dirección del catedrático
Alejo José Outes. A partir de 1837 y durante los cinco años
siguientes, prestó servicio en la marina del Uruguay. Luego se
dedicó al comercio en Buenos Aires. Estableció en la Boca del
Riachuelo un astillero, en sociedad con un compatriota, el ligur
Camuirano, y comenzó a construir embarcaciones de diversos
tipos y a negociar, también con Camuirano, productos del país
(legumbres y frutas secas) que transportaba con sus propias naves
a todos los puntos de la República, al Brasil y al Uruguay. En 1859,
era comandante del vapor Pampero, que hacía la carrera entre
Buenos Aires y Montevideo. En 1860, remontó el Paraná, llegando
hasta Matto Grosso. Efectuó el relato de esta exploración en su
libro Viaje pintoresco por los nos Paraná, Paraguay, San Lorenzo,
Cuyabá y el Armo, tributario del grande Amazonas, con la
descripción de la provincia de Matto Grosso... Esta obra fue
escrita y publicada en París, en 1863, ciudad en la que se
encontraba por entonces. A su regreso a Buenos Aires, dedicóse
nuevamente a la navegación, y su empresa contaba con varias
unidades importantes, entre ellas el vapor América, que hacia
viajes regulares transportando pasajeros entre dicha ciudad y
Montevideo. En la noche del 24 de diciembre de 1871, el vapor
que marchaba rumbo a esta última ciudad, se incendió
produciendo una tragedia que costó la vida a 121 personas (en ese
viaje perdió la vida heroicamente Luis Viale). En este episodio fue
comentada desfavorablemente la actitud de Bossi, quien escribió
al respecto un completo informe aparecido en “La Capital” de
Rosario de Santa Fe a los pocos días del siniestro. En 1873,
adquirió el vapor Charrúa y se embarcó en el mismo, partiendo de
Montevideo rumbo a Chile, a través del estrecho de Magallanes, y
prosiguió hasta Punta Arenas, donde tomó conocimiento de la
posición geográfica, aspecto, riquezas naturales, porvenir y origen
de la incipiente colonia allí formada. Continuó su viaje hasta
Chiloé y otros puntos, llegando a Constitución, y luego de otras
escalas, a Valparaíso, después de cinco meses de navegación.
Describió su viaje en el libro titulado Viaje descriptivo de
Montevideo a Valparaíso..., publicado en Chile en 1874; dicho
libro contiene valiosos datos, resultado de su exploración,
inclusive de hallazgos geográficos, ratificados por el gobierno
inglés en 1878, y termina con un análisis de las causas de los
naufragios en el lejano sur. Realizó posteriormente otros viajes
por la costa austral del Pacífico, y publicó en Chile, en 1874, un
Estudio geológico sobre la isla Juan Fernández, que visitó
repetidas veces. Emprendió luego un viaje más detenido a Tierra
del Fuego, y levantó un mapa de la región. Dicho viaje está
descripto en su libro El vapor oriental “Charrúa” en el Pacifico y
regiones magallánicas..., publicado en Buenos Aires en 1880.
Posteriormente, editó en Montevideo, en 1882, un informe
titulado Exploración de la Tierna del Fuego con el vapor
“Charrúa”. En Montevideo, fue director del periódico “Unidad
Italiana”. Tenía aptitudes para el periodismo y la pintura. Vivió
también en Valparaíso, donde fue cónsul de la República del
Uruguay. Se titulaba “ex coronel de la Confederación Argentina”.
Desde aquella ciudad, escribió crónicas para “El Siglo” de
Montevideo, ocupándose de temas diversos. Hizo además una
interesante relación sobre su visita a la isla de Robinson Crusoe
(Juan Fernández), publicándola en “El Deber” de Valparaíso.

BOSSI, Eduardo
Comerciante. Nació en Italia. A principios de siglo, residía en la
ciudad de Tucumán, donde figuraba entre las personalidades más
destacadas. Era titular de la firma Eduardo Bossi y Cía., casa
comercial de alcohol, y representaciones generales; dicha firma
realizaba negocios de importancia en las provincias del norte y
gozaba de confianza ilimitada en el mundo comercial argentino.
Bossi ocupó también cargos altos y honoríficos en la
administración pública. Fue miembro activisimo de la Cámara de
Comercio, integró la administración comunal y el consejo de los
bancos de la ciudad de Tucumán. Fue miembro de la Sociedad
Italiana de Socorros Mutuos y presidente del Comité Italiano de
Beneficencia.

BOSSI, Rogelio
Comerciante. Nació en Italia. Instaló en Buenos Aires un gran
negocio de instrumentos navales, artículos de ferretería en
general, objetos de arte, etcétera, que hacia fines del siglo pasó
a ser propiedad de la firma Tito Meucci y Cía. En 1884, había sido
uno de los fundadores de la Cámara Italiana de Comercio de
Buenos Aires.

BOTTA, Luis
Salesiano. Nació en la provincia de Como, en 1855. Vino joven a la
Argentina e ingresó en la Congregación Salesiana de Buenos Aires
en 1877, poco tiempo después de establecerse los hijos de Don
Bosco en la Argentina. En 1879, formó parte de la expedición del
general Julio A. Roca a Río Negro, en compañía del doctor
Mariano A. Espinosa, vicario general del Arzobispado de Buenos
Aires, y del padre Santiago Costamagna. A su regreso, fue
nombrado prefecto del Colegio Pío IX de la capital, que se estaba
construyendo en el barrio de Almagro. Se ordenó sacerdote en
1882. Ejerció su ministerio en la parroquia de San Carlos, donde
fue también profesor. De 1885 a 1887, fue director del Colegio
Mater Misericordiae, también de la capital, y de 1887 a 1891, fue
prefecto de la Inspectoría Salesiana de Buenos Aires. Trasladado a
Mendoza, fue el primer director del Colegio Don Bosco de aquella
ciudad, de 1892 a 1909. A su influencia se debió la fundación de la
Escuela Agrícola de Rodeo del Medio (Mendoza) y de los colegios
de las Hijas de María Auxiliadora de esta localidad y de la ciudad
de Mendoza. En 1909 fue nombrado director de la misión de
Viedma (Río Negro), y desde 1912 a 1922, fue director del colegio
salesiano de San Nicolás de los Arroyos (Buenos Aires). Trasladado
al entonces territorio de la Pampa Central, dirigió el colegio de
Victorica, donde levantó un edificio para el mismo, completó la
construcción de la iglesia parroquial y dejó muy adelantada la del
Colegio de las Hijas de María Auxiliadora. Dirigió la construcción
del colegio salesiano de la colonia italiana de Castex (La Pampa) y
la del colegio Domingo Savio en Santa Rosa de Toay, en la citada
provincia. Falleció en Buenos Aires, en 1927.

BOTTA, Nicolás
Cerealista. Nació en Loano (Savona). Llegó al Plata hacia 1866. En
Buenos Aires realizó estudios comerciales y se empleó en la casa
Maderna, que luego representó en la ciudad de Santa Fe durante
un tiempo. En esta ciudad, donde se estableció en 1883, instaló
una fuerte empresa acopiadora y exportadora de cereales, muy
conocida y acreditada a fines de siglo. Fue vicepresidente del
Hospital Italiano, dirigente de la Società Italiana y socio de la
Unione e Benevolenza. También fue consejero del Nuevo Banco
Italiano.

BOTTARO, Arnaldo
Cantante. Docente. Nació en Génova, en 1871. Realizó sus
estudios musicales en los conservatorios de Génova y Pésaro,
diplomándose en 1892. Estudió para perfeccionarse en la
enseñanza con notoriedades artísticas. Para corregir la deficiencia
de sus medios vocales y de su resistencia, que le impedía
emprender la carrera teatral, estudió con Tartini y su discípulo
Franciscolo, cuyo método de gimnasia vocal siguió, desarrollando
así su voz de tenor y adquiriendo al mismo tiempo una gran
resistencia. Debutó en Génova, en el teatro Carlo Felice, pasando
en seguida al Manzoni de Milán y luego a los teatros de las
principales ciudades de Italia. Cantó en España, Grecia, Turquía y
Egipto. En 1907 vino a Buenos Aires, contratado para cantar en el
teatro de la Opera, y después de transcurridos veinte años de
carrera artística, se dedicó definitivamente a la enseñanza.
Obtuvo por concurso la cátedra de canto en el Conservatorio de
Buenos Aires que dirigió Alberto Williams. El sistema de canto que
siguió Bottaro, era el de la antigua escuela italiana, representada
por Panolka, Porpora, Duprez, Bardigiani y otros. Como secuaz de
los mismos, y con la amplia experiencia adquirida en la enseñanza
y el estudio de la anatomía vocal, obtuvo óptimos resultados,
corrigiendo todas las voces con defectos de emisión. En 1912,
tenía en preparación un tratado de fisiología de la voz humana
aplicada al arte. Formó numerosos discípulos.

BOTTARO, Luis
Militar. Nació en Italia. Llegó al Río de la Plata con José Garibaldi,
de quien era amigo Intimo. Con el grado de capitán dirigió uno de
los pelotones que bajo el mando del bravo italiano decidieron
prestar sus servicios al Uruguay, para la defensa de Montevideo
que se hallaba sitiada. Para tal fin, se formaron legiones
militares, y los italianos combatieron con valor y destreza;
terminada la contienda, el gobierno uruguayo premió los
importantes servicios prestados a la república durante los años
1843 a 1851. Bottaro intervino en la batalla de San Antonio,
librada en 1846 por la legión italiana las órdenes de Garibaldi. En
1852, intervino en la batalla de Caseros, hallándose incorporado a
las fuerzas del general Antonio Díaz. Después de los sucesos
ocurridos en Buenos Aires y de la revolución del 11 de setiembre
contra el general Urquiza, se puso en contacto con el agente del
gobierno porteño en Montevideo, Carlos Calvo, a fin de reclutar
soldados italianos para servir en las legiones extranjeras. Formó
contingentes militares que debían instalarse en el territorio
provincial para formar pueblos o colonias. El gobierno de Buenos
Aires, a través del general José María Paz, aceptó algunas
sugerencias de Bottaro, que tenía fama de diestro y valiente.
Además, como era conocedor del manejo de tropas de marina, se
le encomendó la tarea de organizar un Cuerpo de Infantería de
Marina, cuyo proyecto y reglamento fue aceptado por el
Departamento de Guerra de la Provincia, en 1853. Más tarde
Bottaro participó de numerosas hazañas y viajes hacia el sur de la
provincia de Buenos Aires, siendo uno de los colaboradores más
activos de su compatriota, el comandante Silvino Olivieri.

BOTTAZZI, Adolfo
Comediógrafo. Nació en Basaluzzo (Alejandría), en 1896. Tomó
parte en la primera guerra mundial, en la que obtuvo el grado de
teniente de artillería. En 1923 vino a la Argentina, donde se
dedicó a la propaganda comercial e inició su actividad de
comediógrafo. Entre sus obras de mayor importancia y difusión
merece citarse El y ellos, que además de recibir varios premios,
ganó el concurso para la inauguración del nuevo Teatro Cómico de
Buenos Aires. En 1934 volvió a Italia, donde lo sorprendió la
guerra de Africa, después la de España y la segunda guerra
mundial, en la que participó con el grado de capitán de artillería.
Retornó a la Argentina, donde se estableció definitivamente en
1947. Retomó su actividad artística, alternando su labor literaria
con la pintura. No se limitó a escribir en castellano e italiano,
sino, y con éxito de público y de la crítica, en dialecto piamontés
obras como Puvre intu cenvelu y Asemu a postu. Fue el último
alcalde elegido en Basaluzzo antes del fascismo y el primero
después de la caída del mismo. Fue socio de Argentares,
institución de la que recibió varias medallas como premio a su
obra. Falleció en Buenos Aires, en 1966.

BOTTINO, Bernardo Bernabé


Dirigente industrial. Nació en Breno (Brescia), en 1901. Llegado a
Buenos Aires en 1926, muy pronto fue nombrado director técnico
y comercial del Frigorífico Carnevali, contribuyendo en forma
fehaciente a darle gran prestigio. Falleció en Córdoba, en 1965.
La Asociación Ex-Combatientes italianos de la cual fue socio
activo, ha dedicado a su memoria una placa recordatoria de su
actuación en Córdoba.

BOTTO, Tancredo
Médico cirujano. Nació en Génova, en 1857. Estudió en la
universidad de su ciudad natal, donde se gradué. Fue ayudante de
clínica médica del profesor Maragliano, y ayudante de la cátedra
de patología general de la citada universidad. También fue
médico de la Municipalidad de Génova. Llegado a Buenos Aires en
1885, obtuvo por concurso el cargo de médico primario del
Hospital Italiano, del que fue director en el período 1898-1900.
Fue también médico de la Legación italiana y del Consulado. Se
mantuvo siempre al corriente de los progresos de la medicina y
colaboró con monografías y otros trabajos en periódicos
científicos.

BOTTOS, Luis M.
Constructor. Nació en Motta di Livenza (Treviso), en 1901. Emigró
a la Argentina en 1926, y aquí se dedicó a trabajos de
construcción edilicia. Durante algunos años fue presidente de “La
Trevisana” de Buenos Aires y además participó activamente en
varias asociaciones católicas. Falleció en Buenos Aires, en 1960.

BOURLOT, Esteban
Salesiano. Nació en Fenestrelle (Turín), en 1849. Ingresó a la
congregación de San Francisco de Sales, y luego de desempeñarse
en varias casas de Italia fue enviado a la Argentina, llegando a
Buenos Aíres en 1876. En 1878, fue elegido cura vicario de la
parroquia de San Carlos, en Almagro, anexa al Colegio Pío IX. Al
año siguiente pasó con idéntico cargo a la parroquia de San Juan
Evangelista, en la Boca del Riachuelo, que era a la sazón una
modesta capilla. Allí levantó un nuevo templo; monseñor Aneiros
puso la piedra fundamental en 1883, con el padrinazgo del
entonces presidente Julio A. Roca; el edificio se inauguró en 1886.
Al frente de dicha parroquia, estuvo por espacio de treinta y tres
años, y realizó un verdadero apostolado religioso y social. Había
levantado en 1879 dos edificios, en los que instaló sendas escuelas
de niñas y varones. Tuvo destacada actuación durante la epidemia
de cólera que azotó a la ciudad de Buenos Aires. y valiéndose de
sus conocimientos de medicina, ayudó a los enfermos. Para aliviar
a los pobres, instauró las Conferencias Vicentinas, y dotó a su
parroquia de una biblioteca de tres mil volúmenes. Fundó también
la Sociedad Católica de Socorros Mutuos. Fue el fundador y
director del periódico italiano “Cristoforo Colombo”. Falleció en
Buenos Aires, en 1910. Sus restos fueron trasladados en 1960
desde el Panteón Salesiano del Cementerio de la Chacarita a la
iglesia de San Juan Evangelista, donde actualmente descansan.

BOVE, Santiago
Marino. Geógrafo. Explorador. Nació en Maranzana d’Acqui,
Piamonte, en 1852. Desde pequeño ingresó como alumno
aspirante en la Academia Naval de Nápoles, de donde egresó
como guardiamarina en 1872. Inició su carrera a bordo del
Governolo, visitando entre los años 1873 y 1874, Singapur, China y
Japón. Después formó parte de los estados mayores de las naves
María Adelaida, Caracciolo y Doria, con los grados sucesivos de
subteniente y teniente de navío. Con el ingeniero Giordano, hizo
más tarde una exploración a Borneo y luego a Filipinas. A bordo
del Washington participó en la campaña hidrográfica para el
relevamiento de las costas de Sicilia y Calabria. En 1878, el
gobierno sueco, a instancias de Cristóbal Negri, presidente de la
Sociedad Geográfica Italiana, consintió que un oficial de la marina
italiana se incorporara a la expedición ártica de Adolfo
Nordenskjöld, y Boye embarcóse a bordo de la nave Vega, después
de haber triunfado en un concurso sobre catorce participantes. Al
retornar a Italia, dos años después, pronunció una serie de
conferencias sobre los descubrimientos realizados por dicha
expedición. En una de ellas, realizada en el teatro Alhambra de
Roma, en febrero de 1880, expuso su proyecto de exploración a
los mares y tierras antárticas, hecho en colaboración con Cristóbal
Negri. Se inició luego la suscripción, pero como no alcanzó a la
cantidad necesaria para costear los gastos, Boye abandonó el
proyecto. Sin embargo, la prensa italiana lo hizo conocer en la
Argentina, y el doctor Estanislao Zeballos, presidente del Instituto
Geográfico Argentino, resolvió prestar el apoyo necesario de la
institución para la concreción de la empresa, solicitando también
la colaboración de los residentes italianos, y procurando el apoyo
de los hombres públicos y el de la prensa. Se formó así la
Comisión Cooperadora para la Expedición al Polo Sur. La
expedición, bajo el patrocinio del citado instituto que financió el
viaje en representación del Gobierno Nacional, partió de Buenos
Aires a bordo del Cabo de Hornos a fines de 1881. Además del
teniente de navío Boye, jefe científico de la expedición y de
Carlos Spegazzini, botánico y representante de la Universidad de
Buenos Aires, participaron en el viaje entre otras personas dignas
de nota los doctores Domingo Lovisato —geólogo— y Decio
Vinciguerra —zoólogo y botánico—, el teniente Juan Roncagli
—geógrafo—, secretario de Boye y dibujante de la comisión y
Pablo de Gerardis, corresponsal de los diarios italianos. Después
de cinco días en Montevideo, se dirigieron primeramente a la isla
de los Estados y después al Estrecho de Magallanes. Luego la
expedición se fraccionó, pasando Boye con Spegazzini y Lovisato a
la goleta San José con la que pudieron navegar por los canales
fueguinos alcanzando el canal de Beagle, pero naufragaron
después en la bahía Slogget, en mayo de 1882. En razón de esos
viajes, se establecieron los derechos de la soberanía argentina en
la Antártida. Más tarde, fueron recogidos por el cúter de las
Misiones Inglesas Allen Gardiner, a bordo del cual regresaron a
Punta Arenas, haciendo escala en Ushuaia. Exploraron además las
costas del norte de Tierra del Fuego, alcanzando Río Gallegos, y
por fin Santa Cruz, donde se encontraba el teniente Roncagli y la
Cabo de Hornos, que condujo a los expedicionarios de regreso a
Buenos Aires, desembarcando en setiembre de 1882. Muestra de
la visita italiana a dichas regiones, son los nombres geográficos
tales como monte y glaciar Boye, fiordo y ventisquero Negri, río y
ventisquero Lovisato, ventisquero Vinciguerra, etcétera. Los
resultados de la expedición de Boye fueron expuestos en Buenos
Aires, en acto público patrocinado por el Instituto Geográfico, que
se realizó a fines de setiembre de 1882, presidido por el doctor
Estanislao Zeballos, y dedicado al doctor Ladislao Netto, director
del Museo Nacional de Río de Janeiro. El informe de Santiago Boye
fue publicado en 1882 por el citado instituto y editado también en
Italia por el Boletín de la Sociedad Geográfica Italiana, en 1883,
bajo el título: La spedizione antartica italoargentina. Trata sobre
el viaje desde Montevideo hasta Santa Cruz, y desde allí hasta la
isla de los Estados, Punta Arenas y Tierra del Fuego; resume
observaciones sobre los indios yámanas, sobre minerales, fósiles,
fauna marina y terrestre, mareas, naturaleza geológica, etcétera.
No le van en zaga las informes de sus compatriotas, como los
apuntes sobre las colecciones zoológicas reunidas por Vinciguerra;
el plano de la isla de las Estados, levantado por Roncagli; las
investigaciones de Lovisato sobre la citada isla y el resto de Tierra
del Fuego, quien describe las armas y utensilios de los fueguinos y
patagones, con apuntes etnográficos e indicaciones geológicas; la
relación botánica de Spegazzini, etcétera. El Instituto Geográfico
Argentino, confirió a Boye una medalla de oro, y el general Julio
A. Roca, a la sazón presidente de la República, lo autorizó a
clasificar y estudiar las colecciones formadas. Volvió nuevamente
a su patria, pero en 1883 regresó a Buenas Aires, con una misión
que le encomendó la Sociedad Geográfica de Roma: efectuar dos
exploraciones, una a Misiones y el Alto Paraná y otra a Tierra del
Fuego. En compañía de su connacional Carlos Bossetti se dirigió a
Corrientes, y de allí a Ituzaingó. Estudió los rápidos de Apipé, la
laguna Iberá, las Altas y Bajas Misiones, remontó el Alto Paraná
(en Posadas se había reunido a ellos otro explorador italiano:
Adán Lucchesi), desde su confluencia con el Iguazú hasta el Salto
de La Guayra y llegaron hasta las Cataratas del Iguazú. Boye
describió su viaje en un libro titulada Note di un viaggio nelle
Missioni ed Alto Paraná, publicado en Génova en 1885, donde se
refiere a la geografía de dichas regiones, a las usos y costumbres
de los indígenas, a la flora y la fauna, etcétera. Por medio de este
libro, magníficamente ilustrado, y con cartas y articulas en los
diarios, Boye realizó una intensa propaganda para la colonización
de aquel territorio con inmigración Italiana, no teniendo mayor
éxito en sus gestiones. Luego efectuó el proyectado viaje a Tierra
del Fuego; desembarcó en Punta Arenas y penetró en el
archipiélago fueguino, navegó por el canal de Beagle; en la isla de
las Estados, asesoró al comandante argentino Laserre, encargado
de una misión, para convertir la isla en estación de salvamento.
Nuevamente en Tierra del Fuego, efectuó exploraciones y recogió
abundante material de colección. Volvió a Montevideo a mediados
de 1884, y a poca de llegar volvió a Italia, cuya gobierno le
encomendó, a fines de 1885, de efectuar una expedición al Africa
ecuatorial, a lo largo del río Congo y territorios adyacentes; dicha
misión la realizó en compañía del profesar Strassano y el capitán
Fabrella, llegando a las bocas del gran ría, a comienzos de 1886.
Italia debe a la información proporcionada por Boye, el no
haberse embarcado en la costosa empresa de conquista de
aquellas tierras africanas. A comienzos de 1887, abandonó la
marina y casi inmediatamente fue encargado de la dirección
general de la Compañía de Navegación La Veloce, especialmente
en la que se refería al fomento de la línea al Río de la Plata. En su
viaje al Congo, contrajo una enfermedad, a raíz de la cual puso
fin a su vida, en Verona, en 1887. Boye amaba a la Argentina, y
estaba convencido de que su prosperidad era un bien para Italia, y
que en ninguna región de la tierra el obrero italiano podía hallar
tantas condiciones favorables para el trabajo como las que
brindaba este país. En este sentido, realizó una activa propaganda
e instó a su amigo Edmundo De Amicis, para que visitase estas
tierras y escribiera sobre ellas. Ya se dijo que el general Roca lo
distinguió mucho y lo ayudó en sus empresas, y lo mismo hicieron
el general Bartolomé Mitre y el doctor Guillermo Rawson.

BOZZETTI, Juan Domingo


Farmacéutico. Docente. Nació en Italia. Hacia principios de sigla,
poseía en Buenos Aires (en Belgrano y Santiago del Estero) una
farmacia. Fue profesor de farmacia práctica en la Facultad y
formó parte del consejo directivo de la Sociedad Nacional de
Farmacia.

BOZZINI, Luis
Comerciante. Industrial. Nació en Sant’Ambrogio di Valpalicella
(Verona), en 1848. Llegó al Plata en 1874 y se dedicó a los
negocios, primero en Montevideo —donde residió durante ocho
años—, ya sea por cuenta propia o como asociado a otras
personas. En Buenos Aires, a fin de siglo, era socio de la firma
Grosso y Bozzini (sita en Puente Alsina, Avenida Sáenz y Esquiú)
que poseía un importante establecimiento para la desecación y
conservación de carnes, y se dedicaba también a la Importación y
exportación de productos del país.

BOZZOLI, Arturo
Comerciante. Bancario. Nació en Follina (Treviso), en 1865.
Llegado al país en 1884, se radicó en Santa Fe. Fue tesorero del
Nuevo Banco Italiano desde su fundación —en 1887— hasta 1891. A
fines de siglo, trabajaba en una casa de comercio. Integró la
comisión directiva de varias sociedades italianas de la capital
santafesina.

BRACCIALARGHE, Comunardo
(Seudónimo: Folco Testena)
Periodista y escritor. Nació en Macerata, en 1875. Hijo de un
obrero italiana que militaba en la primera Internacional,
encontróse desde niño en contacto, en el sector bakuninista del
socialismo de Italia, con Cipriani, Andrea Costa, Enrico Malatesta,
Pietro Gori, etcétera. Después de una actuación social avanzada,
fue deslumbrada por el fascismo. Ya en Buenas Aires, fue redactor
del periódico “La Patria degli Italiani” y fundó en 1916 “L’Italia
del Popolo”. Fue también director del “Giornale d’Italia”.
Fecundo escritor, conferenciante y poeta, era muy conocido entre
la juventud literaria argentina. Entre sus obras merecen citarse
las siguientes traducciones del español: Lo specchio della tonto,
de Rafael A. Arrieta, 1915; Melpomene e Ninfea, de Arturo
Capdevila, 1916; Minuscole, de Pedro Prado, 1918; Martín Fierro,
de Hernández, 1919; Tabaré, de Zorrilla de San Martín, 1919;
Canti di ledo, de Emilio Frugoni, 1920; Poemi del mare, de R.
Mendilaharsu, 1921; Antologia della poesia argentina moderna,
1927. Tradujo también El Cantar de Mio Cid, 1937, y Santa María
de los Buenos Aires, de Enrique Larreta, 1935. Entre sus libros de
poesía citamos: Il figIio di Davide, Il maschio magnifico, Il gringo,
Il gaucho, Il messaggio della pampa, La leggenda del santo
patrono, La canzone di Filippo Corridoni, I canti del carcere, I
canti umani. Autor de novelas como Il roveto ardente, Fine di
regno, Repubblica, La barca di Caronte, L’amore che torna a
honre, Serenella, I Damiani. Entre sus libros de política citamos:
Tripoli e la Cirenaica, Nel nome d’Italia, L’espiazione massonica,
Quién es Mussolini?, Los 20 días de un socialista en la Roma de
Mussolini, La Riviera Ligure, Il lavoro italiano nella Repubblica
Argentina, Arrembaggio alle Malvine. Agregamos la mención de
obras de teatro originales en castellano: El hombre que pudo
matar, El ánfora mancillada, Anita Balbi, Claridad, Para salvar el
rebaño. Autor además de Argentina 1948, obra de carácter
histórico. En 1950 publicó Il Generale José de San Martín e la sua
epoca. Compendio storico redatto per gli italiani immigrati nella
Repubblica Argentina, y en dicho año comenzó a publicar, bajo el
titula de Teatro Argentino, una colección de obras traducidas por
él al italiano, cuyo primer tamo incluye Casa Barranco, de
Gregorio de Laferrere, Il yola nuziale, de César Iglesias Paz, Che
demonio di ragazza, de Tito Insausti y Arnaldo Malfatti, y Amparo,
de Camilo Darthes. Testena falleció en Buenos Aires, en 1951.
Padre del diplomático italiano Jorge Braccialarghe, que fue
durante varios años cónsul general de Italia en Córdoba.

BRACCHIERI, Carlos
Colonizador. Nació en Roma. Llegó a la Argentina paco tiempo
después de 1810. Se radicó en la provincia de Catamarca, donde
fundó en el distrito de Santa Cruz (Depto. de Valle Viejo) una
escuela elemental. Ejerció también el arte de curar con el
sistema hidropático. Casó con una joven argentina en 1818.

BRACONI, Hubaldo
Bancaria. Nació en Macerata, en 1898. Participó, combatiendo
heroicamente, en la primera guerra mundial. Sucesivamente se
trasladó a la Argentina, donde ingresó en el Banco Francés e
Italiano para la América del Sud. Caballero de Vittorio Veneto y
de la República Italiana, participó activamente en la vida de la
colectividad italiana y fue dirigente de la Asociación de Ex
Combatientes. Falleció en Buenos Aires, en 1975.

BRAMBILA, Fernando*
Pintor. Dibujante. Nació en Italia**, hacia la segunda mitad del
sigla XVIII. Formó parte, como pintor y dibujante, de la
expedición de Alejandro Malaspina (1789-1794). Durante el curso
del largo viaje, ejecutó numerosas obras; así, dos panoramas de
la ciudad de Buenos Aires; una “Vista de las pampas de Buenos
Aires cuando el terreno está incendiado”; otra que representa el
modo de enlazar el ganado vacuno; “Caza de perdices”; dibujos
de la Cordillera de los Andes; una serie de paisajes y vistas del
interior de nuestro país; vistas de Puerto Soledad, Islas Malvinas,
Montevideo, etcétera. De regreso a España, se instaló en Madrid,
dedicándose a grabar parte de las láminas ejecutadas durante la
expedición, y a pintar otras, sobre la base de los croquis tomados
por él y por Bauzá, como “El Puente del Inca” y la “Posta del
Rincón de Bustos” (a orillas del Río Tercero). Fue pintor de
cámara de Carlos IV y de Fernando VII; asimismo, desempeñó el
cargo de director de enseñanza de perspectiva en la Real
Academia de San Fernando. Brambila falleció en Madrid, en 1832.
Está representada en la Argentina en el Museo Histórico Nacional;
en el Colonial, Histérica de la Provincia de Buenas Aires, Luján.
*Según algunos autores, su apellido es Brambilla.**Santillán —op.
cit., Apéndice—, afirma que nació en Valladolid (España), de
ascendencia italiana; Cutolo —op. cit., vol. 1, pp. 626-527—,
también afirma que nació en la mencionada ciudad.

BRANCA, Aldo
Periodista. Nació en Roma. Fundó en Buenos Aires, junto con
Appelius, el “Mattino d’Italia” y fue jefe de redacción, durante la
dirección de Miguel Intaglietta, del citado periódico. Fue también
redactor de varias revistas: “Vea y Lea”, “Damas y Damitas”, y
organizador de espectáculos radiales y televisivos. Publicó varias
obras, entre las cuales citamos El Viejo Pirata Inglés y
Desarmamos el engranaje. Durante más de diez años perteneció a
la redacción de la revista “Histonium”, de la que su propietario,
Carlos Della Penna, le confió la vicedirección que ejerció con
competencia y entusiasmo hasta pocas horas antes de su muerte.
Falleció en Buenos Aires. en 1967.

BRANDI, Pedro Pablo


Vitivinicultor. Nació en Sapri (Salerno). Fue uno de los pioneras de
la industria vitivinícola en la provincia de Mendoza, en la que se
inició en 1864. En 1907, sus hijos José, Domingo, Aníbal y Pedro
Brandi, realizando una aspiración paterna, fundaron en Gutiérrez
(Mendoza) un establecimiento vinícola; en dicha localidad, tenían
también las viñedos, de propiedad familiar. El enólogo de la casa
era Pedro Brandi, diplomado en Canegliano (Treviso), y el
establecimiento poseía instalaciones modernas en su época.

BRANDOLINI, Carlos F.
Industrial. Nació en San Martín (Buenos Aires), en 1899. Participó,
enrolado en el ejército italiano, en la primera guerra mundial,
distinguiéndose por su heroico comportamiento. En la Argentina,
fundó en Córdoba una gran fábrica de papel, administrada por
Carlos F. Brandolini SAIC. Se le debe también, en la misma
ciudad, la fundación del establecimiento metalúrgico Italcor
S.R.L. Participó en la vida de la colectividad italiana de Córdoba,
colaborando con la “Dante Alighieri”, la “Ex Combatientes”, el
Círculo Italiano, la Cámara de Comercio Italo-Argentina y sobre
todo con el Hospital Italiano. Participó ininterrumpidamente
desde 1944 en la administración del mismo, dando en su
presidencia (1967-1972) gran impulso a la eficiencia del
nosocomío. Comendador de la Orden al Mérito de la República
Italiana. Falleció en Córdoba, en 1972.

BRASANELLI, José*
Jesuita. Arquitecto, pintor y escultor. Nació en Italia, en 1659.
Llegó al Río de la Plata en 1689. El hermano jesuita Brasanelli,
fue uno de los primeros artistas italianas de quien encontramos
trazas en la historia argentina. Su campo de acción fue Misiones y
su obra muy fecunda, prolongada a su vez en la de las numerosos
discípulos a quienes inculcó sus conocimientos. Su nombre y su
fama sólo subsisten gracias al recuerdo de quienes lograron
admirar su obra, hoy desaparecida. Planeó la iglesia de Ytapúa, la
de Loreto y la de San Borja. Artista múltiple, además de construir
templos, esculpió no pocas estatuas y pintó series de
composiciones religiosas, al par que dirigía a los estatuarios y
pintores que trabajaban en las citadas construcciones. Causa
sorpresa su actividad de cirujano con los guaraníes, en ocasión del
sitio de la Colonia del Sacramento, en 1704. Muchos indios de las
Doctrinas Guaraníes, donde existían talleres de escultura y
pintura, trabajaron en ellos, educados, formados y dirigidos por el
hermano Brasanelli. Falleció en 1728. (Según afirma Piccirilli, op.
cit., vol. VI, p. 335, en los primeros años del siglo XVIII, Brasanelli
terminó la iglesia de San Ignacio Miní (Misiones), cuyas ruinas,
restauradas en la actualidad, fueron declaradas Monumento
Histórica, en 1943).
*Brassanelli, según otras fuentes.

BRENNA, Cayetano
Comerciante. Nació en Lodi (Milán), en 1855. Cursó estudias
secundarias en Italia. Llegó a la Argentina en 1883. Fue
propietario de la Confitería del Molino, en Buenos Aires. Los
productos de su casa adquirieron renombre también en el
extranjero, y fueron premiados con sendas medallas de plata en
la Exposición de Génova de 1882 y en la de Chicago de 1893. En
1916, el señor Brenna continuaba siendo dueño de la citada
confitería porteña*.
*La Nación. Número especial..., op. cit., p. 392.

BRENTA, Héctor
Comerciante. Nació en Domaso (Como), en 1870. Llegó al Plata en
1873. A fines de siglo era socio de la firma Brenta y Balbiani, que
tenía un depósito al por mayor de todo tipa de comestibles e
introducía vinos italianos, en la avenida Montos de Oca de la
Capital Federal.

BRENTANA, José María


Sacerdote salesiano. Nació en Chiari (Brescia). Durante cuarenta
años actuó en la Patagonia predicando y desarrollando una obra
ejemplar. Varias localidades de Río Negra y Neuquén, en sus
calles y plazas, recuerdan el nombre del padre Brentana. Falleció
en Viedma (Río Negro), en 1944.

BRERO, Julio César


Músico. Docente. Compositor. Doctor en jurisprudencia. Nació en
Milán, en 1908. Frecuentó la Facultad de Derecho de la
Universidad de Milán hasta doctorarse en 1932. En este mismo año
obtenía el diploma de profesar de plano en la Academia
Filarmónica de Bolonia y en 1935, el de composición musical en la
Ecole Normale de París. Fue profesor de canto coral en la
Academia de Música Bossi de Milán. En las décadas del 40 y 50,
residió durante unos quince años en la Argentina, desarrollando
una intensa actividad en diversas ramas del quehacer musical,
destacándose entre ellas en la enseñanza de armonía y
contrapunto en el Conservatorio Nacional de Buenos Aires. Prix
International de la “Revue Musícale” de París por un “Trío para
instrumento a viento” (1935); Premio Carlos López Buchardo de
1949, otorgado por la Asociación Wagneriana de Buenos Aires, por
“Cuarteto N° 2 para cuerdas” (1950). Entre sus abras figuran:
“Líricas para piano y canto; para piano y orquesta” (1933);
“Concierto para cuerda” (1933); “Suite para Cello” (1935);
“Líricas para canta y piano” (1936); “Melodías para canto y piano”
(1946); “Toccata para piano” (1945); “Cancionero del folklore
italiano” (1949); “Trío” (1949). Falleció en Milán, en 1973.

BRIOL NICOLAO, Carolina


Cantante. Nació en Italia en 1839. Fue alumna de Romani en
Florencia. Debutó en 1857. Casada con el director de orquesta
Federico Nicolao, viajó al Brasil y pasó a Buenos Aires en 1863,
integrando junta con su esposo, la compañía lírica italiana que el
empresario Pestalardo había contratado en Río de Janeiro para
actuar en el teatro Colón. Permaneció en Buenos Aires hasta
1867. En esta ciudad debutó con “Ernaní”, en 1864. A esta artista
se le debe el estreno en Buenas Aires de “Freischutz” de Weber,
en 1864 y de “Fausta” de Gounod, en 1866. Falleció en 1920.

BRIOLINI, Marcos*
Contador. Nació en Bérgamo. Estudió en el Instituto Técnico de su
ciudad natal, donde obtuvo el título de contador. En Italia, se
dedicó al comercio con buenos resultados. Primero en Bérgamo y
luego en Génova, donde era representante de fuertes firmas
comerciales extranjeras, Briolini negoció en aparatos ortopédicos,
decidiéndose a emigrar al exterior cuando la competencia del
articulo se acentuó en Italia. Llegada a Buenos Aires en 1888, fue
contador en la casa de los señores Costa, Matto y Cía.,
introductores genoveses. Después de pocas años de permanencia
en esta casa, los propietarios decidieron dar participación de las
ganancias a Briolini, quien se convirtió en un elemento de gran
valía para la firma. Fue presidente de la Asociación Bergamasca y
cooperador infatigable en las celebraciones del 49 Centenario
Colombina. Hasta aquí, los datos proporcionados por Barozzi y
Baldissini**, que se detienen en 1899, año de la publicación de su
obra.
* Es dable suponer que sea sólo un homónimo del agricultor y
colonizador Marcos Briolini (véase).**Op. cit., p. 57.

BRIOLINI, Marcos
Agricultor. Colonizador. Nació en Italia. Llegó a la Argentina en
1899, como representante de una firma italiana importadora de
trigo. Superadas las primeras dificultades, se estableció en
Colonia Benítez (Chaco), para dedicarse al cultivo del algodón. El
mayor mérito de Briolini, consistió en haber obtenido una nueva
variedad de esta planta, de mayor rendimiento que la originaria y
adaptable al suelo argentino, después de una cuidada selección
entre nueve variedades del tipo “Luisiana” y por sucesivas
hibridaciones; dicha variedad fue llamada tipa “Chaco”. En 1902,
instaló la primera cardadora en la zona, y el producto salida de su
modesta fábrica constituyó la primera muestra de hilado nacional,
expuesto en la Sociedad Rural Argentina el 25 de mayo de 1903,
con motivo de la Exposición Nacional del citado año. Briolini
poseía una instalación de desmotadoras marca Eagle con 60
sierras a vapor. También en Colonia Resistencia (Chaco), gracias a
su iniciativa, el cultivo del algodón cobró gran impulso; por
diversas circunstancias, se perdieran varias cosechas
consecutivas, y con éstas su patrimonio. Falleció antes de 1910,
cuando todavía estaba en la plenitud de su actividad. Su heredad
fue adquirida por el Gobierno y transformada en una floreciente
escuela de agricultura. A Briolini se debió en gran parte el
progreso de la agricultura en el Chaco y sus esfuerzos fueran las
antecedentes necesarios de la obra desarrollada después por el
Ministerio de Agricultura de la Nación.

BROGGI, Luis A.
Arquitecta. Nació en Tradate (Varese), en 1871. Realizó sus
estudios en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de
Buenas Aires, donde se gradué. Figuran entre las obras realizadas
según sus proyectas, la iglesia de San Agustín, el Instituto
Frenopático, el edificio de La Inmobiliaria, y el Circula Italiano de
Buenos Aires, además de numerosos edificios privadas. Fue dos
veces vicepresidente de la Sociedad Central de Arquitectos y
publicó trabajos sobre trazado, construcción y urbanización de
ciudades. Falleció en Buenas Aires, en 1958.

BROGLIO, Benito di
Periodista. Nació en Italia. En 1916 —y con probabilidad, años
antes y años después del citado—, era administrador del periódico
bonaerense “La Patria degli Italiani”. Fue un inteligente
organizador, a cuyo esfuerzo experta y continua, el citado diario
italiana debió en parte su éxito.

BRUERA, Francisco
Industrial. Nació en Piscina (Turín), en 1848. Hacia 1870 se
estableció en Rosario de Santa Fe y allí fundó y explotó un gran
establecimiento de panificación. Tomó parte activa en la vida de
la colectividad Italiana de Rosario, siendo reiteradamente
presidente de la Sociedad de socorros mutuos Garibaldi, y
tesorero de la “Unione e Benevolenza” y del Hospital Italiano
Garibaldi.

BUGHETTI, Faustino
Pintor. Escritor. Músico. Docente. Nació en Dolores (Buenos
Aires), en 1877. Hijo del arquitecto italiano Lorenzo Brughetti
(véase). Este artista, que residió durante quince años en Italia,
estudió en el Instituto de Bellas Artes de Roma (1896-1899), en la
Asociación Artística Internacional y otras centras de arte de la
capital italiana; frecuentó asimismo la Academia Julien de París
(1900), de la que se alejó por no aceptar la enseñanza que allí se
impartía; fue también becado por el Gobierno de la Provincia de
Buenos Aires (1908-1910). A Brughetti corresponde el mérito de
haber sido el introductor del impresionismo —según la versión
italiana del mismo— en la Argentina, incorporándolo al desarrollo
de la pintura moderna en nuestra medio. De él fue la primera
muestra impresionista efectuada en el país, en Buenos Aires
(Salón del diario “La Prensa”, 1901), a la que siguió otra, de la
misma corriente artística, efectuada en La Plata (Bolsa de
Comercio, 1902), ciudad en la que arraigó el artista. Según la
opinión de las expertos en la materia, Brughetti escapa al rótulo
de una escuela y, encasillarla en el impresionismo Italiano, daría
una visión limitada del artista; se interesó por la crítica social (tal
como lo demostró en “La eterna comedia”, 1899); fue simbolista
a veces y expresionista otras. Sobresalió en diversos géneros,
tales como el paisaje y el retrato. Afincado definitivamente en La
Plata, capital de su provincia natal, fundó allí, en 1915, la
Academia de Bellas Artes que lleva su nombre, en la que impartió
la docencia hasta su muerte y de la que fuera asimismo director.
Presidió la Asociación Artística Platense (1925-1926) y otras
instituciones culturales. Su quehacer artístico abarcó no sólo la
pintura —que fue decididamente su vocación— sino también la
música (fue muy buen guitarrista) y las letras. Volviendo a su
actividad pictórica, cabe señalar que Brughetti presentó 36
exposiciones personales de sus abras en el país y en el extranjero
(incluyendo las ya citadas); una de ellas, en el Ateneo de La Plata
(1929), fue la primera del desnudo artística en la Argentina; hay
que destacar sin embargo que la primera muestra la efectuó su
padre en la capital bonaerense, cuando el artista se encontraba
estudiando en Italia. En La Plata y Bahía Blanca (Buenos Aires) y
en San Rafael (Mendoza) fueron las suyas, las primeras
exposiciones de arte efectuadas en esas ciudades de la República.
En años recientes, la abra de Brughetti ha sido representada en
muestras retrospectivas de homenaje (dos de ellas organizadas
por su hija, Romualdo Brughetti, en 1952 y 1954) en el Museo
Nacional de Bellas Artes, Escuela Superior de Bellas Artes de La
Plata, Museo R. G. de Rodríguez de Santa Fe, Sociedad Argentina
de Artistas Plásticos, galerías Witcomb y Rioboo-Nueva, y en otras
salas nacionales en conjuntos de maestras argentinas del siglo XX.
Concurrió a más de un centenar de muestras colectivas. Obtuvo
las siguientes premias: Medalla y 1a Medalla de Plata, por una
serie de figuras y paisajes, en la Exposición de Bellas Artes de La
Plata, 1904 y 1905 respectivamente; 1a Medalla por una serle de
“estudias de expresión” (desnudos), Rama, 1909; 2a Medalla por
sus óleos “La muerte del bastardo” y “Estudio de expresión”, Sala
Adriana, Rama, 1909; 1a Medalla por su cuadro “Serenidad”, en la
Exposición Internacional de Montecatini, 1909; 2a Medalla por sus
cuadros “Amor filial” y “Paisaje”, en la Primera Exposición
Artística Donatelliana de Liorna, 1909; 1a Medalla y Cruz al Mérito
por una serie de figuras y paisajes, Nápoles, 1910; 3a Medalla por
sus óleos “La convaleciente” y “Efecto de nieve”, en la Exposición
Internacional de Cetigne (Montenegro), 1910. Está representado
en los museos Nacional de Bellas Artes, Municipal de Artes
Plásticas Eduardo Sívori de Buenos Aires, Museo-Escuela Pedro de
Mendoza de la Boca (Buenos Aires). Provincial de Bellas Artes de
La Plata, de Corrientes, Museo Castagnino de Rosario de Santa Fe,
Municipal de Bellas Artes de Mar del Plata, Chivilcoy (Buenos
Aires) y San Rafael (Mendoza); H. Cámara de Diputados de la
Provincia de Buenos Aires, Jockey Club de La Plata; Museo Escolar
F. Fader de Buenas Aires y galerías particulares de América y
Europa. Como escritor, ha producido las siguientes obras: Con el
alma (Rama, 1924), Grottaferrata (1924), Mi credo (La Plata,
1926), Alma fuerte (La Plata, 1929), Arte Plástico (La Plata,
1946), Estética espiritual, Paisajes y tipos del Río de la Plata,
Ideario, Cristo ante el dolor humano, Poemas y fábulas, y
también un “Album musical”, con 50 composiciones originales
para guitarra. Este artista falleció en La Plata, en 1956. Padre de
Romualdo Brughetti —ya citado—, prestigioso crítica de arte,
ensayista y poeta.

BRUGHETTI, Lorenzo
Arquitecto. Nació en Villa del Basca (Vercelli), en 1842. Siendo
joven se trasladó a Grenoble (Francia) donde hizo estudios de
arquitectura. viajando luego a la Argentina en 1870. Llegando a
Buenos Aires, permaneció un tiempo en la capital pera tuvo que
salir de ella apresuradamente hacia el interior de la provincia, al
producirse la epidemia de fiebre amarilla. Arraigó en Dolores
(Buenos Aires), en donde realizó importantes obras, ocupándose
también de la construcción de las iglesias de las localidades
bonaerenses de Olavarría y Maipú; primera rambla de Mar del
Plata; escuelas en distintos distritos, etcétera. En 1883 se
estableció con su familia en La Plata, donde permaneció hasta su
muerte, realizando con la empresa de arquitectura y
construcciones que él mismo fundó y dirigió, trabajos valiosos,
algunas de las cuales aún permanecen en la citada ciudad. Allí fue
fundador y benefactor de la sociedad italiana Amore e Cantó y
colaboró en las obras del Hospital Italiano. Falleció en la capital
bonaerense, en 1905. Tranco de una verdadera familia de artistas,
entre sus hijos figuran el pintor Faustino Brughetti (véase) y
Olinda Brughetti, quien casó con el maestro italiano Juan
Serpentini (véase), de proficua labor en la música escolar.

BRUNA, Ludovico
Farmacéutico. Nació en Ranzo (Imperia), en 1847. Estudió en la
Universidad de Buenos Aires, donde obtuvo el diploma de
farmacéutico. A fines de sigla era propietario y regente de una
conocida farmacia sita en Rosario de Santa Fe. Perteneció a varias
instituciones de bien público y fue presidente de la “Unione e
Benevolenza” de la mencionada ciudad.

BRUNELLI, Gilberto
Doctor en ciencias económicas. Naviero. Nació en Altino (Chieti),
en 1900. Estudió en la Universidad de Roma y a los veinte años se
doctoró con una tesis sobre El Crédito Marítimo. Dedicó su
actividad principalmente a la marina mercante. Llegó a la
Argentina en la década del 20, como alto funcionaria de la Società
di Navigazione Generale. En 1932, fue nombrada director gerente
de Italmar, Empresas Marítimas, cargo que desempeñó durante
largos años. Fue asimismo director secretario de Irsa, Cía. de
Importación, desde 1946; síndico de Aseguradora Argentina, desde
1949; miembro del directorio de Argen e Inca; vicepresidente 1°
del Centro de Navegación Transatlántica (1957). Se desempeñó
asimismo en cargos que le fueron asignados en organizaciones
argentinas e italianas de fines culturales y benéficos; perteneció a
la comisión directiva de la Asociación Dante Alighieri de Buenas
Aires y a la del Hospital Italiano de esta ciudad. Durante mucho
tiempo fue jefe de una sección del Comité Patriótica Italiano, en
la época de la segunda guerra mundial. El doctor Brunelli supo dar
un notable desarrollo al comercio marítimo ítalo-argentina.
Falleció en Florencia.
BRUNO, Rafael
Farmacéutico. Docente. Nació en Italia. En 1910 era profesar de
italiana y de ciencias naturales en escuelas argentinas de Río IV
(Córdoba), gozando de gran estimación en dicha localidad.

BRUSA, Salvador
Industrial. Electricista. Nació en Catania. A fines de siglo, poseía
en Buenos Aires una fábrica de pararrayos muy acreditada en su
época y que cobró gran auge. Brusa estudió siempre con
entusiasmo todo lo atinente a su especialidad industrial y logró así
aportar importantes modificaciones a los pararrayos. Sus estudios
y proyectos al respecto lo hicieron acreedor a tres medallas, que
le fueron conferidas como distinción a su asiduo trabajo.

BRUSA, Vicente
Químico. Nació en Milán. Se había establecido en Tucumán hacia
mediados del sigla pasado. En la industria del azúcar los italianos
dejaron su impronta y en tal sentido, a Brusa se debió la
sustitución de medios usadas hasta entonces por otros más
económicos y eficaces. Sugirió además el cultivo del añil en
Tucumán, encontrando que en la zona crecía espontáneamente.
En lo referente a la irrigación en dicha provincia, es digna de
destacar que el primer canal hecho con habilidad y que fue
considerado modelo en su tiempo, fue el realizado en 1864 por
Brusa, para la conducción del agua al establecimiento destinado
al cultiva del añil, que Brusa había fundado en dicho año en
sociedad con algunas personas de la zona.

BRUSAFERRI, Esteban
Comerciante. Nació en Rivergara (Plasencia), en 1848. En Italia
colaboró en importantes casas, e integró luego las filas
garibaldinas durante la campaña de 1866. Llegado a la Argentina
en 1870, se dedicó al comercio y entró en 1876 en la casa Borelli y
Cía.; de simple empleado pasó a ser luego socio copropietario,
dando después a la misma su nombre. A fines del siglo pasado, era
socia y gerente de una importante firma de Rosario de Santa Fe,
importadora de maderas, artículos de ferretería, etcétera. Fue
presidente de la Cámara Italiana de Comercio de Rosario y
consejero del Banco de Italia y Río de la Plata. Su nombre estuvo
siempre vinculada a abras de beneficencia.

BRUSCA, Juan
Médico. Nació en Italia. Realizó sus estudias en la Universidad de
Nápoles, donde se gradué. Llegó a la Argentina en 1901, y
revalidó su titulo en este país. Ejerció la profesión en Buenos
Aires. Fue también médico de a bordo.

BRUSCHI, Alda
Ingeniero. Docente. Nació en Verona, en 1897. Se graduó en
ingeniería civil en su patria, en 1920. Luego de ocupar diversos
cargos allí, pasó a la Argentina. Profesional y científico de relieve,
durante muchos años fue profesor en la Facultad de Ingeniería y
en la de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad
Nacional de Cuyo. Falleció en San Juan, en 1969.

BRUSCHI, Juan
Comerciante. Nació en Trasquera (Novara), en 1844. Vino a la
Argentina en 1868. A fines de siglo, hacia ya muchos años que era
copropietario con el señor Barca del gran Bazar Colón, que fue
fundado en 1873 por Treina y Cozzi. Dicho bazar -situado en un
lugar céntrica de Buenas Aires-, era uno de los más grandes y
surtidos de la república en juguetes, cristalería, porcelanas,
marcas para cuadros, etcétera, provenientes de las más
renombradas fábricas de Europa, como Krupp de Benederft, Ure
de Barton, Christof le y otras.
BRUSOTTI, Luis
Pintor. Docente. Nació en Italia. En el siglo pasado, fue uno de los
propulsores del arte en San Juan, donde se había radicado. Es
notable su eficiencia, como pintor y maestro. Dejó obras muy
estimables de tipas y paisajes de la región. Se dedicó
principalmente a la enseñanza. Entre sus discípulos se cuenta a la
pintora Daría Echagüe de Santibáñez, quien inició los estudios en
San Juan dirigida por Brusotti. Está representada en el Museo
Provincial de Bellas Artes de San Juan.

BRUZZO, Basilio
Sacerdote. Nació en Italia. Llegó a la Argentina hacia 1860, y
contaba a la sazón veintiséis años escasas. Sus superiores lo
designaran para integrar la comunidad de los padres franciscanas
de Propaganda Fide, que actuaban en los conventos de Salta y
Jujuy, por lo cual pasó sucesivamente a ambas ciudades del
norte, participando también como misionero en las reducciones
franciscanas del Chaco salteña. Por motivos de salud, tuvo que
abandonar el rigor de la orden monástica en la que había
profesado y secularizarse, permaneciendo en la Diócesis de Salta
como miembro del clero secular. Creada la parroquia del Carmen
de Molinos, en el valle calchaquí, segregada del vieja curato de
San Pedro Nolasco de los Molinos, el obispo Rizo Patrón designó al
presbítero Bruzzo como primer párroco de la capilla de
referencia, existente desde antiguo. Cuando comenzaba a realizar
su labor de apostolado, tuvo un sonado conflicto, hacia 1875, con
el patrono de ese bien capellánico, el general Nicanor Fiares,
asunto que epilogó con el definitivo alejamiento del párroco,
quien se vio precisado a huir hasta Salta buscando protección en
su obispo. Dicha conflicto no llegó a mayor gravedad, por la
energía adoptada en la ocasión por el obispo Rizo en amparo del
sacerdote Bruzzo, quien falleció tiempo después afectado por
aquellos sucesos. (Este episodio se consigna como uno de las
antecedentes vinculados a la discutida cuestión del patronato en
la Argentina).

BRUZZONE, Bernardo
Director de banda. Compositor. Nació en Italia. Se radicó en
Buenos Aires hacia 1880. Fue director de bandas militares, entre
ellas la del regimiento 1° de artillería, que obtuvo el primer
premio en un concurso de bandas realizado en la Exposición
Continental de Buenos Aires de 1882. El maestra Bruzzone
incorporó a dicha banda, en 1883, dos saxofones (en mi bemol y
en si bemol), los primeros que se utilizaron en una banda en la
Argentina. En 1892 pasó a ocupar el cargo de director de la banda
del regimiento 29 de artillería. En 1912, fue nombrada inspector
interino de bandas militares, y en 1915 se retiró. Entre sus
composiciones figuran: “Polka Malvina” (1883) y “Marcha de
Artillería” (1884).

BRUZZONE, Manuel
Sacerdote. Nació en Laigueglia (Savona), en 1862. Llegó muy
joven a la Argentina. Se ordenó sacerdote en el seminario de
Regina Martyrum, a fines de 1889. Ocupó en Buenos Aires los
cargos de teniente cura de Balvanera, La Piedad y San José de
Flores. Fue cura de Bragado (Buenos Aires); capellán de la Casa
Provincial de las Hermanas de la Misericordia; capellán vicario de
Temperley y cura párroco de Quilmes, desde 1910 hasta su
fallecimiento, ocurrido en dicha localidad bonaerense, en 1929.
Fundó varias instituciones religiosas y capillas en zonas alejadas,
el Colegio San Luis Gonzaga, ejerciendo además la caridad con
generosidad ilimitada.

BUCCERI, Pascual
Pintor. Nació en Italia. Según “La Nación” en su número especial
de 1916*, fue (en nuestro medio) un artista de mucho mérito, que
terminó trágicamente.
*Op. cit., p. 351.

BUCCI, Tulio
Pintor. Nació en Padua, en 1902. Llegó a la Argentina hacia 1927,
dedicándose a actividades comerciales, hasta que en 1944
abandonó prácticamente dicha tarea para dedicarse a la plástica.
Los viajes, los museos y las lecturas contribuyeron a su formación
de autodidacto, alejado de las corrientes de vanguardia. Volvió a
su tierra natal en 1948, y a su regreso recorrió el norte argentino,
recogiendo escenas que volcaría después en sus telas. Realizó su
primera muestra en 1952, en la galería Müller de la calle Florida
(Capital Federal); allí se pudieron admirar paisajes de Padua,
Venecia y Roma, alternados con los de Chilecito, en La Rioja.
Expuso asimismo en diversas Salones del interior. Falleció en
Buenos Aires, en 1967. En 1970, se realizaron dos exposiciones de
sus obras: una, en su ciudad natal y otra, en la Embajada
Argentina en Rama.

BUCCHIGNANI, Enrique
Pintor y decorador. Nació en Nápoles, en 1856. Estudió pintura y
decoración en el Instituto de Bellas Artes de su ciudad natal.
Ejerció su arte en Italia hasta emigrar a la Argentina en 1896.
Aquí se dedicó especialmente a la decoración de insignias. Muchos
de los principales negocios de Buenos Aires poseían trabajos
realizados por Bucchignani. Hasta aquí, los datos proporcionados
por Barozzi y Baldissini*, que se detienen en 1899, año de la
publicación de su abra.
*Op. cit., p. 59.

BUFANO, Alfredo R.
Escritor. Docente. Nació en la región italiana de Apulia, en 1895.
Vino con su familia, muy pequeño, a la Argentina y estableció su
residencia en el departamento de Guaymallén (Mendoza). Fue
profesor de castellano, literatura y geografía en la Escuela Normal
de San Rafael (Mendoza) (1925-1947). En misión cultural viajó a
España y a otros países de Europa, en 1947; en dicho año realizó
una Exposición del Libro Argentino en Madrid. Fue miembro
correspondiente de la Academia Argentina de Letras y
vicepresidente de la Sociedad Argentina de Escritores, en el
período 1948-1950. Autor de numerosas obras: El Viajero Indeciso
(1917); Canciones de mi casa (premiada por la Municipalidad de
Buenos Aires) (1919); Misa de Requiem (1920); Antología (1921);
Poemas de Provincia (1922); El Huerto de los Olivos (1923);
Poemas de Cuyo (1925); Tierra de Huarpes (1926); Aconcagua
(1926); Poemas de la Nieve (1928); El Reino Alucinante (1929);
Valle de la Soledad (Primer Premio de las provincias de Cuyo)
(1930); Open door (1930); Romancero (Premio Nacional de Letras)
(1932); Laudes de Cristo Rey (1933); Los Collados Eternos (1934);
Poemas para los niños de las ciudades (1935); Zoología Política
(1935); Poemas de las Tierras Puntanas (1936); Ditirambos y
romances de Cuyo (1937); Tiempos de creer (1943); Mendoza, la
de mi canto (1943); Jerarquía de la libertad (1945); Infancia bajo
la luna (1946); Charango (1947); Elegía de un soldado muerto por
la libertad (1950). Algunas de sus obras han sido traducidas al
italiano por Falco Testena, al portugués por Pedro de Aratanha y
al inglés por Sidney Thomas. Fue colaborador del diario “La
Prensa” de Buenas Aires. Falleció en San Rafael, en 1950 y sus
restos fueron conducidos a Buenas Aires, al cementerio de la
Chacarita, donde permanecieran hasta fines del citado año en
que, cumpliendo los deseas del poeta, se los trasladó a Villa
Veinticinco de Mayo (Dpto. de San Rafael, Mendoza). María
Angélica Cichero de Pellegrino*, destacó la argentinidad de
Bufana “por su educación, por adaptación ambiental, por elección
ciudadana, por amor al país y por su obra netamente argentina”,
pera la misma autora refiere también que “la corriente corsa de
su estirpe muchas veces golpeó en su sangre...: “De heroica
estirpe corsa desciendo; hay en mis venas sangre de montañeses,
de monjes y piratas”..
*Alfredo R. Bufano, hombre y poeta, Buenos Aires, 1954.

BUFFE, José María


Colonizador. Nació en Saboya, donde se dedicó al comercio. Fue
un entusiasta propagandista de la colonización argentina. Llegó a
Buenos Aires en 1855, con un barco de su propiedad, el Horaglan,
trayendo elementos para las tareas rurales, y familias
agricultoras. Era amigo de don Aarón Castellanos, motivo por el
cual se radicó en Santa Fe, ubicando a inmigrantes en la Colonia
Esperanza, que aquél había fundado. Adquirió tierras y se dedicó
a cultivarlas, logrando notable prestigio. Murió en Colonia
Esperanza, a principios de siglo, al cumplir los 84 años de edad.
Fue un verdadera patriarca para los colonos, a quienes siempre
trató de favorecer, y se lo recuerda como a un hombre ejemplar,
desinteresado y generoso.

BUFFO, Guido
Pintor. Escritor. Docente. Nació en Treviso, en 1885. Estudió en el
Gimnasio- Liceo e Instituto Técnico de su ciudad natal. Cursó
estudios de bellas artes en Venecia, Turín y en la Escuela de
Bellas Artes M. E. Marcel de París. Efectuó cursos de pintura bajo
la dirección de Luigi Nono. Se radicó en la Argentina en 1910. Fue
profesor de estética en la Escuela Normal de Córdoba (1911), de
dibujo en la escuela Profesional Nacional de Rosario de Santa Fe
(1914) y en el Colegio Nacional y Liceo de esta última ciudad
(1918). Fue director fundador del Museum Iconográfico Científico
de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del
Litoral (1922); inspector de enseñanza secundaria, normal y
especial del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la
Nación (1924-1944); profesor titular de metodología y didáctica
en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón de
Buenos Aires (1931-1944). Ha sido asesor técnico del Ministerio de
Instrucción Pública (1923) y presidente de la Comisión Provincial
de Bellas Artes de Santa Fe (1924). Fue comisionado por el
Ministerio de Justicia e Instrucción Pública de la Nación para
organizar la exposición de dibujos demostrativos del método y
desarrollo de los programas oficiales de la materia, a objeto de la
participación argentina en la Exposición Internacional de París de
1937, donde la Argentina recibió el Gran Premio de Honor, dos
medallas de oro y una de bronce. Obtuvo tercer premio de la
Comisión Nacional de Cultura por su abra Educación estética en la
enseñanza primaria y secundaria: El Dibujo como expresión del
sentimiento, del raciocinio y de la imaginación (1941). Perteneció
a la Asociación Estímulo de Bellas Artes. Como artista pintor está
representado en el Museo Provincial y Casa de Gobierna de
Córdoba, Biblioteca del Jardín Zoológico de Buenos Aires y
galerías particulares. Realizó ilustraciones para diversas obras
científicas y literarias. Fue autor del proyecto de terminación
para la fachada de la iglesia de la Compañía de Jesús, en Córdoba
(1913); del proyecto del trípode recordatorio (en bronce) de la
batalla de La Tablada (1916); del mausoleo al músico Van Mark,
en la misma ciudad; de la capilla de Villa Leonor, en Los
Quebrachitos (Unquillo, Córdoba) y de los grandes retablos
pintados al fresco que la adornan. Entre sus obras merecen
citarse: Sobre la enseñanza del Dibujo (1912); Factores de
excelencia en el arte (1932); Lazos invisibles —comedia lírica en
cuatro actas- (1935); El Menhir de cabeza coronada de El Mollar
de Tafí (1940); Hacia una renovación estética; Eutodenesia
(1941); El libro de los Cielos y del Sereno Amar, en colaboración
con Leonor Allende de Buffo y de Leonor Buffa Allende (1943);
Una nueva hipótesis acerca de la rotación terrestre (1952). Autor
de estudios y monografías de carácter científico sobre el Isondú,
cariocinesis y fauna y flora argentinas. Efectuó colaboraciones en
los diarios “La Nación” y “La Prensa” de Buenos Aires, “Los
Principias” de Córdoba y en las revistas “Plus Ultra”, “Riel y
Fomento” y “Quid Novi”. Falleció en Cabana, Unquillo (Córdoba),
en 1960.

BUGLIANI, Bautista
Funcionaria. Nació en Aulle (Massa Carrera), en 1881. El coronel
Bugliani fue un heroico combatiente de la primera guerra
mundial. Fue gravemente herido y luego condecorado con una
medalla al valor militar. Llegó a la Argentina en 1921; dos años
después entró como funcionario en el Consulado General de Italia
en Buenos Aires, donde permaneció hasta su jubilación. Fue
presidente de la Asociación Nacional Italiana de Mutiladas e
Inválidos de Guerra. Falleció en la Capital Federal, en 1972.

BUGNI, Serafín
Director de banda. Compositor. Nació en Italia. Se radicó en la
Argentina a mediados del siglo XIX. Fue director de la banda de
policía de Paraná (1862) y de la banda municipal de Tucumán
(1880). En Tucumán fue también profesor de piano, y
administrador del teatro. Falleció en dicha ciudad, en 1883. Entre
sus composiciones figuran: “El crudo tucumana”, fantasía sobre
un tema nacional argentino (1882) y la marcha “El 25 de Mayo de
1865 en Corrientes”, que dedicó al teniente coronel Juan Bautista
Charlone.

BUODO, Angel
Misionero salesiano. Nació en Barco (Udine), en 1867. Ordenado
sacerdote en Faenza (Revene), en 1896, partió hacia la Patagonia,
donde ejerció su apostolado durante más de treinta años. Falleció
en Buenos Aires, en 1947. En octubre de 1965 fue inaugurado un
monumento que lo recuerda en la Pampa Central y sus restos
mortales fueran trasladados a la iglesia parroquial de General
Acha.

BURNENGO, Yacome
Nació en Italia. Formaba parte de la armada del Adelantado Pedro
de Mendoza, según consta en la Relación de la gente que va en el
Armada quel Governador don pedro de mendoça haze para la
provincia del Río de la plata, fechada el 31 de mayo y el 12 de
julio de 1535.

BUSCHI, Rodolfo
Industrial tipográfico. Nació en Grotazzolina (Macerata), en 1878.
Cumplió estudios secundarios y fue empleado administrativo y
socio de un establecimiento gráfico en Recanati, ciudad en la que
vivió desde su niñez. Llegó al país en 1912 y fue empleado de
administración del Hospital Italiano de Buenos Aíres durante
quince años. En 1924, se inició con un taller gráfico, que luego se
desarrolló para convertirse en una de los más importantes del país
y girar bajo la firma de Buschi S.A.I.C.I. Rodolfo Buschi participó
activamente en muchas abras de bien, especialmente en el seno
de la colectividad italiana de Buenos Aires. En 1934, participó en
la fundación de la Sociedad Coral Recanatese Beniamino Gigli, a
cuya engrandecimiento aportó luego intensas y fecundos
esfuerzos. En 1956, en compañía de dos socios, compró el edificio
que hoy ocupa la sociedad en la calle Directorio 3615, operación
que más tarde quedó normalizada al conseguir para la sociedad la
personería jurídica. Por su actuación, fue nombrado en 1954 socio
honorario de la Asociación Unión Ossolana. Caballera de la Orden
del Mérito de la República Italiana. Falleció en Buenas Aires, en
1966. Sus hijos Alda e Italo continúan dignamente la línea
paterna, en la industria y en las obras de bien público.

BUSCHIAZZO, Juan Antonio


Arquitecto. Nació en Piamonte, en 1846. Llegó a la Argentina
cuando cantaba cuatro años de edad. Realizó sus estudios en la
Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad de
Buenos Aires, de donde egresó en 1878. Se formó junto a Carlos E.
Pellegrini, Nicolás Canale y otros maestros. Su nombre está
íntimamente vinculado al embellecimiento de la ciudad de Buenos
Aires. Durante el período de la intendencia de don Torcuato de
Alvear, fue designado, en 1880, director del departamento de
Obras Públicas de la Municipalidad, carga desde el cual proyectó
numerosas construcciones y reformas, correspondiéndole durante
el citado período participación principalísima. Planeó el trazado
de la Avenida de Mayo, de la que dirigió los trabajos de apertura e
ideó los planos de la Avenida Norte a Sur que no llegó a
concretarse en aquella época. Proyectó y dirigió las obras del
Cementerio de la Recoleta, con su pórtico, y fue también autor
del proyecto del Cementerio de la Chacarita. A él se deben el
hospital San Roque, el actual Rivadavia, el Durand, el antiguo
hospital Rawson; el Asilo de mendigos y la capilla del mismo, el
Hospicio de las Mercedes, el Asilo Humberto 1, en Villa Devoto
(erigido y mantenida por Antonia Devoto), el pasea de la
Recoleta, el par- que Saavedra. También fueron obras suyas la
Intendencia de Belgrano (hoy Museo Sarmiento), el proyecto del
Departamento Central de Policía (que construyó Francisco
Tamburini), la penitenciaría de Encausados (en Villa Devoto); la
iglesia de Nuestra Señora del Carmen, la terminación de las
Iglesias de la Piedad (son de Buschiazzo los diseños de la cúpula y
del presbiterio) y de la Inmaculada Concepción de Belgrano
—ambas comenzadas por Nicolás Canale e hijo—, la ampliación de
la de Adrogué; la Escuela de Artes y Oficias del Patronato de la
Infancia y el edificio del Colegio de San José de Calasanz.
Construyó también el edificio de la Bolsa de Comercio de Buenos
Aires en colaboración con el ingeniero Maraini (que después formó
parte del antiguo Banco de la Nación, hoy demolido), el del Banco
Hipotecario Nacional, el del Banca de la Provincia y, junto con el
ingeniero Vaglioni, dirigió también las obras del Banco de Italia y
Río de la Plata, en la ciudad de La Plata. A él se debieran los
mercadas de San Telmo, Spinetto y Güemes. Su nombre está
vinculado al proyecto —que completé— del nuevo Hospital Italiano
de Buenas Aires, al de Mar del Plata, al de San Martín (Paraná,
Entre Ríos), al del Centenario (Gualeguaychú, Entre Ríos), y a la
construcción de numerosas residencias privadas como la de don
Torcuato de Alvear, los dos palacios de Antonia Devoto, las de
Ocampo, Anchorena, Unzué, etcétera, y a la de varias villas en
Belgrano y otros alrededores de la Capital Federal. Construyó
numerosos edificios de todo género, de una sola planta, estilo
pompeyana, y mansiones de varios pisos en los que dejó huellas
de su estilo renacentista. Fue uno de los socios fundadores de la
Sociedad de Arquitectos, de la que fue presidente honorario; fue
miembro de la Sociedad Científica Argentina, del Centro de
Ingenieros y de otras sociedades argentinas y extranjeras. Reunió
en un cuaderno manuscrita algunas breves noticias
correspondientes a los ingenieros y arquitectos italianos que más
se han destacado entre nosotros, desde 1850 hasta la época de los
grandes progresos arquitectónicos que se realizaran con
posterioridad a la apertura de la Avenida de Mayo. Fue una de las
personalidades más distinguidas e inteligentes con que hayan
contada los gobiernas argentinas, ya nacionales o municipales.
Falleció en Buenos Aires, en 1917. Padre del arquitecta Mario J.
Buschiazzo.

BUSTINI, Juan
Violinista. Docente. Nació en Italia. Realizó estudias musicales en
su patria, donde fue discípulo de Ferrara. En 1884 se radicó en la
ciudad de La Plata (Buenos Aires), donde se dedicó a la
enseñanza. Falleció en 1895.

BUTTAZZONI, Mario
Marina. Nació en Trieste, en 1895. Poseedor del título de capitán
de ultramar, actuó durante muchos años en la marina mercante
italiana. Llegado a la Argentina alrededor del año 1940, se radicó
en la ciudad de Rosario de Santa Fe, donde fue capitán de
armamento de la S.A. Cantieri Carsten y gerente de la S. A.
Fibrolit. Fue durante más de diez años presidente de la Casa de
Italia de Rosario. Caballera de la Orden al Mérito de la República
Italiana. Falleció en la referida ciudad santafesina, en 1972.

BUVOLI, Alejandro
Médico oculista. Nació en la provincia
de Mantua, en 1840. Después de haber obtenido en la Universidad
de Bolonia el doctorada en medicina y cirugía, tuvo en su patria
una intensa actividad profesional. Combatió en 1860 a las órdenes
de Garibaldi y mereció una medalla al valor militar en las
campañas contra el bandidaje. A fines de siglo residía en La Plata
(Buenos Aires), donde fundó el Circulo Italiano.

BUZZO
Véase: Colombo.

BUZZONE, Ulises
Estanciero y comerciante. Nació en Milán, hacia 1862. Hijo del
marqués Dr. José Buzzone, alto magistrado italiano. Llegó a la
Argentina en 1886, radicándose en la provincia de Santa Fe,
donde fue estanciero en la localidad de Villa Casilda, dedicándose
al mismo tiempo a labores agrícolas, mediante las cuales
intensificó en aquella región el cultivo del trigo y del lino,
vegetales ambas que cosechaba por medio de varias máquinas
trilladoras que hizo traer de Europa ex profeso. A raíz de ello, fue
considerado un verdadero pionero de la agricultura santafesina,
obteniendo grandes ganancias que utilizó en beneficio propia y de
su patria de adopción. Dueña de una respetable fortuna, regresó a
Europa, y casó en Niza con Catalina Armano condesa de Delamont.
Volvió con su esposa a la Argentina, estableciéndose entonces en
la ciudad de Rosario de Santa Fe. En San José de la Esquina
(después Casilda), integró la importante firma comercial Buzzone,
Brevegliede y Cía. También intervino en política, actuando en la
revolución de 1890. Falleció en Rosario, en 1898.

BUZZONI, Carlos
Constructor. Nació en Primaluna (Cama). Llegó a Buenos Aires en
1869. Ya en nuestro medio, trabajó primera como pintor. En 1886,
comenzó a actuar como empresaria constructor, ocupándose
principalmente en la construcción de numerosas casas
particulares. Instaló una fábrica de pinturas provista con la
maquinaria más moderna de entonces; tuvo que abandonar la
iniciativa (perdiendo buen parte de su capital), debido a los
múltiples compromisos que debía atender como constructor,
profesión en la que se destacó como tantos connacionales de su
época.

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