UNIVERSIDAD SAN LORENZO UNISAL
FACULTAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES ARTES Y TECNOLOGICAS
TEMA
POLÍTICA FISCAL Y MONETARIA
Integrantes:
Carrera:
Ingeniería en Marketing
Comercio internacional
Profesor:
Curso: Segundo Año: 2019 Turno: Noche
San Lorenzo – Paraguay
POLÍTICA FISCAL
La política fiscal es una rama de la política económica que configura el
presupuesto del Estado, y sus componentes, el gasto público y los impuestos,
como variables de control para asegurar y mantener la estabilidad económica,
amortiguando las variaciones de los ciclos económicos, y contribuyendo a
mantener una economía creciente, de pleno empleo y con baja inflación.
La Política fiscal es una disciplina de la política económica centrada en la
gestión de los recursos de un Estado y su Administración. Está en manos del
Gobierno del país, quién controla los niveles de gasto e ingresos mediante
variables como los impuestos y el gasto público para mantener un nivel de
estabilidad en los países.
A través de la política fiscal, los gobiernos tratan de influir en la economía del
país. Controlando el gasto y los ingresos en los diferentes sectores y mercados
con el fin de lograr los objetivos de la política macroeconómica.
Mediante estas variaciones, el Gobierno debería ejercer un gran impacto sobre
la demanda agregada y, por consiguiente, influye en la producción y el empleo,
dado un nivel de precios. Por otra parte, su objetivo principal es estimular el
crecimiento de la economía doméstica y protegerla de cara a los cambios
propios de los ciclos económicos.
OBJETIVOS DE LA POLÍTICA FISCAL
Los objetivos que persigue la política fiscal son los siguientes:
A corto plazo, estabilizar la economía y el ciclo a través del saldo
presupuestario.
En el largo plazo, persigue incrementar la capacidad de crecimiento del
país mediante el gasto -I+D, educación, e inversión en infraestructuras,
etc- y del ingreso -incentivos al ahorro-.
Simultáneamente, persigue el objetivo de equidad y redistribución de la
renta.
Además, un punto importante es que la política fiscal debe ser clave para
garantizar y proteger los servicios sociales básicos y los recursos con los que
cuenta el territorio en cuestión. Se trata de una gran responsabilidad, ya que
las decisiones tomadas en este ámbito afectan considerablemente a la vida
cotidiana, al empleo, los precios…, es decir, la política fiscal constituye la vía
más importante para mantener o mejorar el llamado Estado de Bienestar. De
hecho, en los presupuestos públicos europeos más de la mitad del gasto suele
corresponder a servicios sociales y sólo alrededor del 20 por ciento se destina
a servicios generales y económicos.
Es también destacable la responsabilidad que se adquiere a la hora de
controlar y redistribuir la riqueza de un estado por medio de los servicios
públicos y la gestión tributaria.
Su complementariedad con la política monetaria y su convivencia será clave
para la marcha del país y el bienestar de sus ciudadanos. La política fiscal tiene
un papel destacado por su efecto estabilizador de las fluctuaciones de la
economía, a través de su impacto expansivo o contractivo sobre la demanda
agregada vía manejo de los ingresos y gastos públicos (y, por tanto, de la
cuantía de los déficit o superávit del sector público).
TIPOS DE POLÍTICA FISCAL
Dependiendo de las diferentes decisiones tomadas a la hora de dirigir la
política fiscal, puede clasificarse a esta como expansiva, contractiva o neutral.
Esta diferenciación tiene mucho que ver en ocasiones con una cuestión
ideológica o de pensamiento económico, debido a que atendiendo al perfil
ideológico del gobierno del momento se tomará una clase de medidas u otra.
No obstante, realmente lo que define la aplicación de una política fiscal
expansiva o contractiva es la situación del ciclo económico en que se
encuentre.
Política fiscal expansiva: Se lleva a cabo en situaciones de decrecimiento
económico y cuando hay altos niveles de paro, el Gobierno tendrá que aplicar
una política fiscal expansiva para aumentar el gasto agregado (Consumo +
Inversión + Gasto + Exportaciones – Importaciones), aumentando la renta
efectiva y para disminuir la tasa de paro. La política fiscal expansiva puede ser
de cinco tipos o vías de aplicación:
Una reducción de los impuestos, consiguiendo un impacto positivo sobre
el consumo.
Un aumento de los gastos del Gobierno, desplazando al alza el gasto
agregado.
Estímulos a la inversión privada a través de bonificaciones o exenciones
fiscales. La finalidad es provocar aumentos en la demanda agregada.
Incentivos fiscales para estimular la demanda de los no residentes
(mayores exportaciones netas)
Dinero helicóptero
Política fiscal contractiva: cuando existe una situación inflacionista provocada
por un exceso de demanda agregada. En este caso sería necesaria una
aplicación de política fiscal restrictiva, procediendo de forma contraria para
reducir el gasto agregado.
Se aumentarían los impuestos.
Se reduciría el gasto público.
Se actuaría para desalentar las inversiones privadas y las exportaciones
netas (menores exportaciones netas).
Existe también una tercera vía que se conoce como postura neutral. En este
caso la política fiscal se basa en el equilibrio, al equiparar el nivel de gasto
público con el de ingresos totales.
MECANISMOS
Los dos mecanismos de control sugeridos por los keynesianos (los seguidores
de la política fiscal) son:
Variación del gasto público
Variación de los impuestos
De los dos, es más importante el control de la inversión pública. Pero si hay
que elegir entre hacer que el Estado gaste más o bajar los impuestos, los
políticos suelen preferir lo segundo, porque es inmediato, reversible, y les da
buena fama.
A continuación, se explica cada uno de estos métodos.
VARIACIÓN DEL GASTO PÚBLICO
El gasto público es la cantidad de dinero que el estado utiliza para el
cumplimiento de sus funciones. En México, el gobierno federal, los gobiernos
de los estados, municipios y distrito federal, las empresas de participación
estatal y los organismos para estatales, son los que realizan dicho gasto. Pero
¿cómo se integra el gasto público? Este se integra de la siguiente manera: En
primer lugar, del pago a los empleados del estado. En segundo lugar, de
inversiones en obras de infraestructura (construcción de carreteras, puentes,
presas, salud, vivienda). En cuarto lugar, por inversiones realizadas por
empresas y organismos descentralizados, tanto de manera cotidiana como en
casos de emergencia (Pemex y el rescate de empresas), generando en
algunos casos ganancias y en otros déficits. Estas erogaciones se expresan en
el presupuesto público.
Cuando un gobierno altera las compras de bienes y servicios del Estado, logra
desplazar la curva de demanda agregada. Supongamos, por ejemplo, que el
Ministerio de Fomento de un país contrata la construcción de una nueva
autopista a una empresa constructora por valor de 3.000 millones de euros.
Esta contratación eleva la demanda de producción de las constructoras
implicadas, lo que induce a las empresas del sector a contratar más
trabajadores y a aumentar la producción. Como las constructoras forman parte
de la economía, el aumento de la demanda de la autopista se traduce en un
aumento de la demanda agregada de bienes y servicios del país. La curva de
demanda agregada se desplaza hacia la derecha, incrementándose el PIB, en
la medida que uno de los componentes de éste es el gasto público.
En un primer momento podría pensarse que la curva de demanda agregada se
desplaza hacia la derecha exactamente en 3.000 millones de euros, que es el
dinero gastado en la construcción. Sin embargo, no es así. Se producen dos
efectos macroeconómicos que hacen que la magnitud del desplazamiento de la
demanda agregada sea diferente de la variación de las compras del Estado. El
primero -el efecto multiplicador- sugiere que el desplazamiento de la demanda
agregada podría ser superior a 3.000 millones de euros que era el gasto
realizado. El segundo efecto a tener en cuenta es el efecto expulsión.
POLÍTICA MONETARIA
La política monetaria es la disciplina de la política económica que controla los
factores monetarios para garantizar la estabilidad de precios y el crecimiento
económico.
Aglutina todas las acciones que disponen las autoridades monetarias (los
bancos centrales) para ajustar el mercado de dinero. Mediante la política
monetaria los bancos centrales dirigen la economía para alcanzar unos
objetivos macroeconómicos concretos. Para ello utilizan una serie de factores,
como la masa monetaria o el coste del dinero (tipos de interés). Los bancos
centrales utilizan la cantidad de dinero como variable para regular la economía.
OBJETIVOS DE LA POLÍTICA MONETARIA
Mediante el uso de la política monetaria, los países tratan de tener influencia en
sus economías controlando la oferta de dinero y así cumplir con sus objetivos
macroeconómicos, manteniendo la inflación, el desempleo y el crecimiento
económico en valores estables. Sus principales objetivos son:
Controlar la inflación: Mantener el nivel de precios en un porcentaje
estable y reducido. Si la inflación es muy alta se usarán políticas
restrictivas, mientras que, si la inflación es baja o hay deflación, se
utilizarán políticas monetarias expansivas.
Reducir el desempleo: Procurar que haya el mínimo número de
personas en situación de desempleo. Para ello se utilizarán políticas
expansivas que impulsen la inversión y la contratación.
Conseguir crecimiento económico: Asegurar que la economía del
país crece para poder asegurar empleo y bienestar. Para ello se
utilizarán políticas monetarias expansivas.
Mejorar el saldo de la balanza de pagos: Vigilar que las importaciones
del país no son mucho más elevadas que las exportaciones, porque
podría provocar un aumento incontrolado de la deuda y decrecimiento
económico.
Los objetivos de la política monetaria difícilmente podrán lograrse con el uso de
la política monetaria en solitario. Para conseguirlos será necesario la puesta en
marcha de políticas fiscales que se coordinen con la política monetaria. De
hecho, las políticas monetarias tienen múltiples limitaciones, y por ello, muchos
economistas están en contra de la utilización de estas políticas, asegurando
que pronuncian los ciclos económicos. Además, muchas veces los
mecanismos de la política monetaria no consiguen los objetivos deseados, sino
que alteran otros factores. Por ejemplo, si aumentamos la masa monetaria de
una economía para conseguir crecimiento económico, puede que lo único que
consigamos es un aumento de los precios.
TIPOS DE POLÍTICA MONETARIA
Según cuál sea su objetivo podemos separar las políticas monetarias en dos
tipos:
Política monetaria expansiva: Consiste en aumentar la cantidad de dinero en
el país para estimular la inversión y con ello, reducir el desempleo y conseguir
crecimiento económico. Su uso suele provocar inflación.
Política monetaria restrictiva: Trata de reducir la cantidad de dinero del país
con el fin de reducir la inflación. Cuando sea aplican políticas restrictivas se
corre el riesgo de ralentizar el crecimiento económico, aumentar el desempleo
y reducir la inversión.
Ver cómo afecta la política monetaria a los mercados de divisas
MECANISMOS DE LA POLÍTICA MONETARIA
Existen varios mecanismos de la política monetaria para llevar a cabo ese tipo
de políticas expansivas o restrictivas, como variar el coeficiente de caja,
modificar las facilidades permanentes o realizar operaciones en el mercado
abierto. Por ejemplo, comprar oro o deuda para introducir dinero en el mercado.
Según la agresividad del mecanismo utilizado podemos distinguir dos tipos de
políticas monetarias:
Política monetaria convencional: Es aquella que utiliza los mecanismos
tradicionales. Cuando hablamos de mecanismos tradicionales nos referimos a
los tipos de interés oficiales y la previsión de liquidez (por ejemplo, el
coeficiente de caja).
Política monetaria no convencional: Cuando la política monetaria
convencional no funciona, se utilizan herramientas no convencionales. Es decir,
no tradicionales. El objetivo es inyectar o drenar liquidez a la economía
mediante mecanismos más agresivos.
EJEMPLO DE POLÍTICA MONETARIA
Si el Banco Central quisiera que los precios fuesen menores, no tendría más
que disminuir el dinero del mercado. Imaginemos un país llamado
Naranjalandia, en el que los únicos productos que hay son 100 naranjas que
valen 2€ cada una. La velocidad a la que circula el dinero hemos descubierto
que es 1 y en total hay 200 monedas de un euro (M = 200). Si el Banco Central
de este país quisiera que los precios fueran la mitad, retirará del mercado 100
monedas. Como ahora solo hay 100 monedas, pero sigue habiendo 100
naranjas, cada naranja tendrá que valer 1€.
Antes de la política monetaria restrictiva: 200 x 1 = 2 x 100
Después: 100 x 1 = 1 x 100
Los precios de los productos han pasado a valer 1€.
En la realidad, el problema de esta política monetaria restrictiva en concreto, es
que puede provocar que también disminuya el volumen de la renta de un país.