REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
SIMÓN RODRÍGUEZ
NÚCLEO MARACAY
Simón Rodríguez
Facilitadora: Hurí Reverón Estudiante: Imanol carvallo
C.I: 30.197.564
Carrera: fisioterapia
Sección 02
SIMÓN RODRÍGUEZ
El proyecto diseñado basado en la descolonización del continente por sus
propios habitantes y en la formación de ciudadanos por medio del saber, lo dibuja
como un gran pensador americano a quien, en virtud de su incesante lucha en
favor de la educación popular, sería más justo recordar como el gran maestro de
muchos. La originalidad de sus pensamientos, su sentido estricto de la honestidad,
la trascendencia renovadora de sus ideas pedagógicas y sociales y la heterodoxia
y excentricidad de sus métodos hablan de un hombre con sentido propio, ajeno al
contexto de su época.
Vida, obras, pensamientos e ideas
Simón Narciso de Jesús Carreño Rodríguez, nacido el 28 de octubre de
1769, en la ciudad de Caracas, Capitanía General de Venezuela, falleció 28 de
febrero de 1854 (84 años) Amotape República del Perú Reino de España; Sus
padres fueron el sacerdote Alejandro Carreño y Rosalía Rodríguez, fue
un Educador, Político y Prócer venezolano. Fue tutor de Simón Bolívar y Andrés
Bello. Aportó enseñanzas y obras escritas para el proceso de libertad e
integración americana.
El 25 de junio de 1793, contrajo matrimonio con María de los Santos
Ronco. La descendencia de Simón Rodríguez fue de 7 hijos.
Simón Rodríguez se trasladó a la localidad peruana de Amotape,
acompañado de su hijo José y Camilo Gómez, compañero de este. Fue este
último, quien lo asistió en el momento de su muerte, ocurrida el 28 de febrero de
1854, a los 83 años de edad.
La historia nunca le ha correspondido a Simón Rodríguez con el
reconocimiento que merece, en el empeño vital que siempre tuvo por la educación
de las clases populares. La educación fue lo que dio sentido a su existencia:
lectura, aprendizaje de idiomas, viajes, entre otros. Se convirtió en un cosmopolita
ansioso por aplicar su pedagogía educativa en cualquier lugar del mundo donde
requirieran su presencia y también por este motivo se arruinó en varias ocasiones.
La carrera educativa de Simón Rodríguez comienza cuando el Cabildo de
Caracas le otorga el permiso para ejercer de maestro en la única escuela pública
de esa ciudad en 1791. Apenas tenía 20 años y ya había leído a Rousseau y
conocía la ‘Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano’. En estos
años de incipiente carrera educativa fue cuando tuvo entre sus alumnos al
entonces inquieto Simón Bolívar. Simón Rodríguez, al que además de maestro le
encargaron ser tutor del más tarde apodado como ‘El Libertador’, estuvo con él
hasta que el pequeño cumplió los 14 años.
En 1797 salió de Venezuela para nunca volver. Se fue por el fracaso de
una tentativa revolucionaria en la que se vio involucrado y que fue expulsado.
Jamaica se convirtió en el primer destino de su exilio, en el que pasó 20 años
viajando cuanto pudo con la idea de formarse continuamente. Después viajó a
Estados Unidos, concretamente a Baltimore, donde consiguió trabajo como cajista
de imprenta, lo que más tarde le permitiría a él mismo componer los moldes de
imprenta de sus obras.
Más tarde, viajaría a Francia, donde se registró bajo el nombre de Samuel
Robinson, cual identidad la mantendría durante su estancia en el viejo continente.
En París conoció a fray Servando Teresa de Mier, un sacerdote revolucionario
mexicano, y juntos abrieron una escuela en español. Simón Rodríguez estudió
allí Física y Química, y tradujo al castellano la novela ‘Atala’. Simón Bolívar, que
se encontraba en París desde 1803, ya formaba parte de las amistades más
cercanas de Simón Rodríguez. Es entonces, en el año 1805 que emprendieron un
largo viaje hasta Italia, cruzando a pie los Alpes. También estuvieron por Milán,
luego recorrieron las regiones de Verona, Venecia, Padua, Ferrara, Florencia y
Perusa. Más tarde, la gira culminó en Roma, donde el 15 de agosto de aquél año
de 1815, Bolívar, junto a Rodríguez y el amigo común Fernando Toro, juró
dedicarse por completo a la causa de la independencia de Hispanoamérica.
Gracias a que el texto quedó grabado en la memoria de Simón Rodríguez pasó a
la posteridad de la manera siguiente: “Juro delante de usted; juro por el Dios
de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi patria, que no
daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las
cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”.
Posteriormente, viaja a la capital británica, donde inventa un novedoso
sistema de enseñanza destinado al buen aprendizaje y uso de la escritura, de la
que era un apasionado al ver en ella grandes capacidades expresivas. De hecho,
solía escribir utilizando muchos signos de puntuación, admiración y exclamación,
etc… para transmitir el espíritu y la complejidad de sus pensamientos.
En 1823, animado por las esperanzadoras noticias que le llegaban del otro
lado del Atlántico, Simón Rodríguez regresó a América, concretamente a
Colombia después de un largo exilio en el que había madurado sus ideas sobre la
educación y la política. En Bogotá, sus primeros pasos conjuntos se encaminaron
a instalar una Casa de Industria Pública para habilitar maestros de todos los
oficios. Sin embargo, el proyecto no fructificó por la falta de recursos económicos,
por lo que Rodríguez seguiría intentándolo hacia el sur del continente. En Lima,
Simón Rodríguez le presentó a Bolívar sus planes pedagógicos para implantarlos
en las escuelas que el conocido como ‘El Libertador’ ya trataba de fundar en toda
América y que estarían bajo la dirección del educador, de esta forma, Rodríguez
quedó incorporado a su equipo de colaboradores.
En abril de 1825 inició, junto con Bolívar, un recorrido por Perú y Bolivia.
Simón Rodríguez organizó una casa de estudios; después fundó un colegio para
varones en Cuzco y otro para niñas, un hospicio y una casa de refugio para
discapacitados. Bolívar nombró a Rodríguez director de Enseñanza Pública,
Ciencias Físicas, Matemáticas y Artes, y también director general de Minas,
Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana. El plan de enseñanza
diseñado por Simón Rodríguez era muy original: se agrupaban niños y se les
enseñaba por igual a todos, los niños entregados al aprendizaje (incluso en ratos
de ocio), eran observados por personal facultativo para identificar las inclinaciones
de cada alumno. Pero aquellos métodos no eran comprendidos ni aceptados al ser
excesiva la inversión que se necesitaba, por lo que Rodríguez acabó renunciando
a su cargo y, muy decepcionado, escribió una carta a Bolívar en la que se quejaba
amargamente de la incomprensión que había padecido.
Endeudado y arruinado se marcha a Arequipa (Perú) y fundó una fábrica de
velas con la que pretendía conseguir vivir, pero el éxito de la empresa fue que los
padres empezaron a recurrir a él de forma masiva para que educase a sus hijos.
En 1828 publicó su primera obra, titulada ‘Sociedades americanas en 1828; cómo
son y cómo deberían ser en los siglos venideros’. Defendía en ella el derecho de
cada persona a recibir educación por su importancia para el desarrollo político y
social de los nuevos estados americanos. También publicó una obra en defensa
de Bolívar, muerto en 1830, titulada ‘El Libertador del Mediodía de América y
sus compañeros de armas, defendidos por un amigo de la causa social’.
De Lima se trasladó en 1834 a Concepción (Chile), invitado por el
intendente de la ciudad para llevar a cabo “el mejor plan posible de educación
científica” en el Instituto Libertario de Concepción. Allí publicó su libro ‘Luces y
virtudes sociales’. Seguidamente editó en la misma ciudad el ‘Informe sobre
Concepción después del terremoto de febrero de 1835’. Aquel terremoto
acabó con todo, incluyendo la estancia de Simón Rodríguez en esa ciudad. Se
marchó a Santiago de Chile y tuvo un reencuentro con Andrés Bello, del cual
surgiría el impulso de la universidad fundada por el humanista.
Su situación personal y, sobre todo profesional, con los continuos fracasos,
le hicieron temer por sus ideas y sus obras, hasta tal punto que en 1842 escribió:
“La experiencia y el estudio me suministran luces, pero necesito un candelero
donde colocarlas: ese candelero es la imprenta. Ando paseando mis manuscritos
como los italianos sus Titirimundis. “Soy viejo y, aunque robusto, temo dejar,
de un día para otro, un baúl lleno de ideas para pasto de un gacetillero que
no las entienda. Si muriera, yo habría perdido un poco de gloria, pero los
americanos habrían perdido algo más”.
En Lima reeditó la obra ‘Sociedades americanas’ y de ahí viajó a Ecuador.
Simón Rodríguez terminó siendo profesor de Botánica en el centro escolar.
Fundó una fábrica de pólvora y publicó un folleto sobre la ‘Fabricación de
pólvora y armas con otras enseñanzas generales’. Más tarde partió a Quito y
fundó otra fábrica de velas, antes de regresar a Colombia y, desde ahí,
nuevamente a Quito en el año 1853. En Guayaquil, en un incendio, se perdió gran
parte de su obra.
A los 82 años ofreció una conferencia que sorprendió por sus experiencias
y por sus ideas. Se trasladó a la localidad peruana de Amotape, acompañado de
su hijo José y Camilo Gómez, compañero de este. Fue este último, quien lo asistió
en el momento de su muerte, ocurrida el 28 de febrero de 1854, a los 84 años de
edad.
Reseña histórica de la UNERS
En los comienzos del año 1976, la Profesora Giordana Rodríguez, visitó la
Zona Educativa del Estado Aragua, con el propósito de solicitar el apoyo de las
autoridades a fin de realizar un estudio de factibilidad para el establecimiento del
Centro Regional de Estudios Supervisados de la Universidad Nacional
Experimental Simón Rodríguez.
Los frutos de esa gestión se cristalizan el 24 de mayo de 1976, cuando
iniciaron labores administrativas del recién nacido CREUS, en la casa de la
Cultura de Maracay, siendo su fundadora y coordinadora la Profesora María
Fischer de Noriega. El primer curso facilitado fue: Capacitación en Educación
preescolar para una población de 245 participantes. Para el desarrollo de estas
actividades fue preciso utilizar las aulas del Liceo Agustín Codazzi, ubicado en la
Avenida Sucre, a pocos metros de la casa de la Cultura; posteriormente, ante el
incremento de la matrícula, se alquiló una quinta en la calle Comercio de la
Urbanización La Floresta, de la cual se mudaron al iniciar la carrera de Educación,
mención Orientación, para una quinta en la Avenida Principal de la Urbanización
La Arboleda (diagonal al Conscripto Militar de Maracay).
Para el año 1994, el incremento de la población estudiantil obligó a las
autoridades a alquilar las instalaciones del Colegio Humboldt, en la Av. Sucre
Norte, Calicanto, para desarrollar las actividades de las Licenciaturas en
Educación Preescolar y Administración.
En 1995 se realizan Convenios con Instituciones donde se le permite a
UNESR facilitar los cursos en sus instalaciones, ellas son: el INCE La Morita (Av.
Intercomunal Santiago Mariño), Liceo Andrés Bello (calle La Canal, Urbanización
Andrés Bello), SAPANA (prolongación calle Vargas, vía el Milagro), y Escuela
Práctica de Agricultura Gonzalito, donde finalmente sería construida la sede
propia, gracias al Convenio de Comodato logrado durante la gestión en la
Dirección del Núcleo Maracay de la Profesora Francisca Casa de Buenaño.
Estas instalaciones cuentan con 14 hectáreas de terreno y en combinación
de los recursos propios de la Universidad y el apoyo financiero del Estado Aragua,
se vería cristalizado el proyecto de tener sede propia, pero no fue así. En octubre
del año 2000, toda la comunidad de la universidad UNERS del núcleo Maracay,
decidieron el “cierre técnico” del Gonzalito y exigiéndole a las autoridades
universitarias y gubernamentales una sede adecuada, digna de la labor
universitaria, y salieron a la calle para ser escuchados.
Así fue, como tomaron las instalaciones del Edificio Corpoindustria.
Continuaron con actividades de docentes y defensas de Trabajos de Grado. A
inicios del año 2001, el gobernador del Estado, Profesor Didalco Bolívar, otorga
provisionalmente el edificio del extinto Banco Ítalo Venezolano, perteneciente a
FOGADE (Fondo de Garantía de Depósitos de las Instituciones Financieras), en el
Centro de Maracay (Av. Miranda), junto con el compromiso de gestionar un crédito
a través del FIDES (Fondo Intergubernamental para la Descentralización) para la
construcción de sede propia en unos terrenos adquiridos por la gobernación del
Estado para tal fin.
Finalmente, en el año 2004, es entregada la sede propia, ubicada en la
Urbanización Caña de Azúcar, Avenida Principal c/c Calle 8 Sector 7, Maracay,
Estado Aragua.
Misión
Ser un fuente de producción e y comunitaria en el marco de los valores
democráticos, con sentido ético, sensibilidad humana y con una visión colectiva,
formando personas que respondan a las exigencias del país, capaces de impulsar
acciones transformadoras de la realidad nacional.
Visión
Hacer de la Universidad Simón Rodríguez una institución global, de
vocación, integracionista y latinoamericana, abierta al cambio, flexible, innovadora,
andragógica y de excelencia, que promueva y practique la libertad de pensamiento
y acción, fomente la participación y la profundización de los valores éticos
democráticos; que permanezcan en la búsqueda constante del desarrollo
sostenido y armonioso de la sociedad, y del individuo y esté profundamente
comprometida con el desarrollo de la Comunidad.
Conclusión
Para concluir, Simón Rodríguez, nacido el 28 de octubre de 1769, en la
ciudad de Caracas, Capitanía General de Venezuela, acumuló en su existencia
triunfos y también fracasos, casado con María de los Santos Ronco, con quién
procreo 7 hijos, falleció el 28 de febrero de 1854, a los 84 años Amotape
República del Perú Reino de España. Fue tutor de Simón Bolívar “Libertador” y
Andrés Bello. Aportó enseñanzas y obras escritas para el proceso de libertad e
integración americana.
Siempre estuvo viajando, y a donde viajaba Simón nunca dejo de enseñar a
donde iba, además de enseñar, también se dedicó a la creación de empresas
entre ellas una fábrica de velas y una de pólvora. Unas de las características
principales es que tenía la convicción de no dejar la educación solamente en un
aula de clases, sino en contacto con la naturaleza. Siempre realizo obras de sus
pensamientos, de lo que veía a su alrededor, escribió libros, realizó conferencias
hablando de sus ideas y experiencias como educador.
El motivo de uno de sus viajes (Jamaica), fue por el fracaso de una tentativa
revolucionaria en la que se vio involucrado y que fue expulsado. Jamaica se
convirtió en el primer destino de su exilio, donde asumió el nombre de SAMUEL
ROBINSON. Además, pasaría 20 años viajando cuanto pudo con la idea de
formarse continuamente, cada lugar al que visitó fue aprovechándolo en su
formación, pensamiento y convicción. Algunos historiadores consideran, que su
modelo educativo y la forma de impartir el conocimiento, estaba adelantada para
su época.
Simón Rodríguez es uno de los personajes más prominentes e importantes
de la historia de Venezuela, su vida, pensamiento y obra permanecen presentes.
Es por ello, (UNERS) está inspirada en su vida, pensamiento y obra;
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez por su intercambio de
saberes, orientados al crecimiento humano y a la solución de los problemas que
obstaculizan al bienestar social de la población, privilegiando la actividad
educativa.
BIBLIOGRAFÍA
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Unesr/[Link]
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