1- DEFINICIÓN DE TRATADO INTERNACIONAL
Tratado internacional es un término que designa los acuerdos jurídicos entre diferentes
Estados o entre un Estado y un organismo internacional.
Estos acuerdos establecen compromisos de parte y parte que, en principio, facilitan las
relaciones bilaterales entre naciones, sea a nivel económico, político, cultural o científico,
etc.
Los tratados internacionales se rigen por las normativas jurídicas del derecho
internacional. Normalmente se hacen por escrito, aunque pueden hacerse verbalmente.
Aquellos tratados que se establecen por escrito son controlados por la Convención de
Viena.
Para que un tratado internacional pueda efectuarse, es necesario que los participantes
cumplan con un conjunto de condiciones, entre las que se pueden señalar:
Capacidad jurídica: las entidades deben tener legitimidad para garantizar el
cumplimiento de los compromisos.
Voluntad expresa de los países involucrados.
Justificación del tratado en términos de objeto y causa.
Cumplimiento del protocolo establecido (negociación, adopción del texto,
autenticación, prestación del consentimiento y demás fases y tareas).
3- INSTRUMENTOS INTERNACIONALES QUE RIGEN LOS TRATADOS
INTERNACIONALES
De acuerdo con la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados (1969, artículo
2o.), un tratado es un acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados y regido
por el Derecho Internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más conexos
y cualquiera que sea su denominación (tratado, convenio, pacto, convención), mediante el
cual los firmantes asumen compromisos.
El término “Instrumento Internacional” se refiere a todo acuerdo, pacto, tratado, protocolo,
convenio o convención suscrito entre dos o más Estados o sujetos de derecho
internacional, y que crea obligaciones jurídicas para sus firmantes. El tema se encuentra
regulado por la Convención de Viena del 23 de mayo de 1969.
Algunas resoluciones aprobadas por organismos internacionales de los que México es
integrante también constituyen documentos vinculantes, mientras que otras son criterios
interpretativos sobre el contenido de los tratados o convenios suscritos.
3.1 Convención de las Naciones Unidos sobre el Derecho de los Tratados
(Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados)
La Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados fue suscrita en Viena (Austria)
el 23 de mayo de 1969 y entró en vigencia el 27 de enero de 1980.
Fue elaborada por una conferencia internacional reunida en la capital austriaca sobre la
base de un proyecto preparado durante más de quince años de trabajo por la Comisión de
Derecho internacional de las Naciones Unidas, y cuyo fin fue codificar el derecho
internacional consuetudinario de los tratados y, además, desarrollarlo progresivamente,
también ius cogens.
El artículo segundo de dicha Convención define al tratado como un:
“acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el derecho
internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos conexos y
cualquiera que sea su denominación particular”.
Por tanto, sus disposiciones son aplicables sólo a tratados por escrito entre Estados;
quedan excluidos de la definición antes descrita, aquellos que no constan por escrito y los
acuerdos entre un Estado y otros sujetos de derecho internacional (como las
organizaciones internacionales) o entre esos otros sujetos de derecho internacional.
Incluye dos principios de derecho aplicables especialmente a tratados: Pacta sunt
servanda (todo tratado en vigor obliga a las partes) y el de buena fe; así como dos
artículos que, por su trascendencia, han merecido muchos comentarios: el artículo 18,
que habla de la obligación de los Estados que han firmado o manifestado su
consentimiento en obligarse por un tratado, de ‘no frustrar el objeto y el fin de un tratado
antes de su entrada en vigor’, y el artículo 53; que introduce el concepto de ‘ius cogens’
(normas imperativas)
El mérito de la Convención de 1969 reside en que representa la opinión jurídica
generalmente aceptada acerca del derecho de los tratados y por ello constituye una guía
de gran valor para la comunidad internacional, gracias a la cual, los tratados se rigen tanto
por el derecho internacional codificado como por el consuetudinario.
En diciembre de 2000, la Convención de 1969 había sido aceptada por 90 países. México
la firmó el 23 de mayo de 1969, es decir, el mismo día en que se abrió a firma. El Senado
de la República la aprobó el 29 de diciembre de 1972, según decreto publicado en el
Diario Oficial del 28 de marzo de 1973.
El instrumento de ratificación fue depositado el 25 de septiembre de 1974, y el decreto de
promulgación fue publicado en el Diario Oficial del 14 de febrero de 1975. Entró en vigor
el 27 de enero de 1980, es decir, 30 días después de que 35 países la habían ratificado o
se habían adherido a ella.
3.2 Convención de las Naciones Unidos sobre el Derecho de los Tratados entre
Estados y Organizaciones Internacionales o entre Organizaciones Internacionales
Esta Convención se firmó el 21 de marzo de 1986; es una adaptación de la Convención
de 1969 e intenta cubrir el vacío legal dejado por la anterior Convención en cuanto a los
acuerdos entre Estados y organizaciones internacionales, o entre estas organizaciones
entre sí.
De acuerdo con su artículo 1 se aplica: “a) a los tratados entre uno o varios Estados y una
o varias organizaciones internacionales y b) a los tratados entre dichas organizaciones”.
Por su parte, el artículo 5 dispone que “la presente Convención se aplicará a todo tratado
entre uno o varios Estados y una o varias organizaciones internacionales, que sea un
instrumento constitutivo de una organización internacional y a todo tratado adoptado en el
ámbito de una organización internacional sin perjuicio de cualquier regla pertinente de la
organización.”
La Convención está abierta a la firma y ratificación o adhesión de los Estados y de las
organizaciones internacionales invitadas a la Conferencia de Viena en que se adoptó y
requiere de la ratificación o adhesión de 35 Estados para entrar en vigor, lo cual todavía
no sucede; México el 10 de marzo de 1988 ratificó dicha Convención y se publicó en el
Diario Oficial de la Federación el 28 de abril de 1988.
La Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados celebrados entre Estados y
Organizaciones Internacionales o entre Organizaciones Internacionales no tiene carácter
retroactivo, es decir, no afecta a los tratados suscritos con anterioridad a ella. En aquellos
casos no contemplados en la Convención, según su propio preámbulo, las normas de
Derecho internacional consuetudinario continúan rigiendo tales cuestiones.
3.3 Carta de la Organización de las Naciones Unidas
La Carta de las Naciones Unidas es el tratado internacional fundador de la organización, y
que conforma las bases de su constitución interna. El documento fue firmado el 26 de
junio de 1945 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional
en el Auditorio de los Veteranos (actualmente el Teatro Herbst), de la Memorial de los
Veteranos de la Guerra en San Francisco, California, Estados Unidos, y fue firmada por
50 de los 51 Estados miembros originalmente representados. Entró en vigor el 24 de
octubre de 1945, después de ser ratificada por los cinco miembros permanentes del
Consejo de Seguridad, que son los Estados Unidos, la República Francesa, el Reino
Unido, la República de China (posteriormente sustituida por la República Popular China) y
la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (más tarde reemplazada por la Federación
de Rusia).
Además, la Carta establece que las obligaciones que de ella derivan se sitúan por encima
de las obligaciones del resto de tratados (art. 103). La mayoría de los países del mundo
han ratificado ya la Carta. Una notable excepción es el Estado de la Ciudad del Vaticano,
que ha optado conservar su estatuto de observador permanente y, por tanto, no es un
signatario pleno de la Carta.
5- JERARQUÍA DE LOS TRATADOS INTERNACIONALES EN EL SISTEMA JURÍDICO
DE MÉXICO
Determinar el sitio ocupado por los tratados internacionales en la jerarquía normativa de
México ha sido tema debatido por mucho tiempo. La jurisprudencia de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación ha tenido que precisar el punto, en el sentido de que los tratados
son parte de la Ley Suprema de la Unión y se ubican por encima de las leyes generales,
federales y locales, e inmediatamente por debajo de la Constitución Federal. Esta obra
describe la naturaleza jurídica de los tratados internacionales y revisa los criterios
jurisdiccionales emitidos respecto de su situación en el panorama jurídico nacional.
5.1 Tesis de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Tribunales Colegiados de
Circuito antes de 1999
Tanto en la doctrina como en la SCJN se han sostenido distintas posturas, entre las
cuales la mayoritariamente aceptada sostiene que los tratados internacionales se colocan
por debajo de la Ley Fundamental, en el mismo nivel que las leyes constitucionales -
entendidas como las leyes emitidas por el Congreso de la Unión que emanan formal como
materialmente de la Ley Fundamental- y por encima de las leyes federales y locales.
En la interpretación anterior de la corte, que fue abandonada al adoptar ésta el nuevo
criterio en 1999, una ley del Congreso de la Unión podría haber colocado al Estado en
una situación de ilicitud internacional. Conforme a dicha interpretación, una ley posterior
del congreso podía haber derogado un tratado internacional o algunas de sus
disposiciones, no obstante estar éste en pleno vigor en el plano internacional.
5.2 Tesis de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Tribunales Colegiados de
Circuito de 1999 a la fecha
En mayo de 1999, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, estableció una
tesis con la que modificó la interpretación sobre la jerarquía normativa que ocupan los
tratados internacionales en el sistema jurídico mexicano. En esta decisión, la Suprema
Corte abandonó el criterio según el cual las leyes federales y los tratados internacionales
contaban con la misma jerarquía, para establecer, que éstos se ubican por encima tanto
de las leyes federales como de las locales.
En la jerarquía de leyes, pues, está la Constitución, los tratados en un segundo plano
como actos del Estado, y las leyes federales y estatales en un tercer nivel, como leyes
aplicables en sus ámbitos respectivos.