Introducción a la Lógica
Introducción a la Lógica.
Carlos Muñoz Gutiérrez
1. Pensar y Razonar
Pensar es un complejo proceso que se inicia con la creación de imágenes
mentales en nuestro cerebro. Estas imágenes las integramos, emparejamos, pro-
yectamos o asociamos con nuestros conceptos o esquemas que tenemos memoriza-
dos, representándonos las situaciones del mundo y de nosotros mismos en un pro-
ceso simbólico que necesitamos estructurar en secuencias sintácticamente, esto es,
lógicamente, organizadas. Tras ello podemos prever lo que sucederá, evaluar las
consecuencias de nuestros actos, anticipar para evitar episodios desfavorables y
promocionar los que más nos beneficien. Naturalmente este curso de pensamiento
puede verse influido por nuestras emociones y por factores físicos o sociales que
modulan, habitúan, prejuzgan nuestras maneras de representarnos las cosas del
mundo.
Constantemente pensamos. Eso significa que construimos secuencias tempo-
ralizadas de imágenes o conceptos que representan simbólicamente cosas o eventos
y que podemos poner en movimiento para producir -simbólicamente- lo que aún no
ha acontecido. Ese poner en movimiento, que necesita naturalmente no sólo una
memoria en funcionamiento, sino también una conciencia de lo que estamos pen-
sando, es a lo que podemos denominar razonamiento. De esta manera, razonar
consiste en producir juicios. Un juicio tiene la forma de una proposición, es decir,
de una oración. Por ejemplo 'esta mesa es verde' es un juicio. En él están conteni-
dos los conceptos: 'mesa', 'lo verde'; también hay imágenes que singularizan nues-
tros objetos o que emparejamos con los conceptos y hay una estructura lógica, sin-
táctica, que nos permite en una secuencia expresar un estado de cosas del mundo.
Para incorporar esa estructura lógica nos servimos de elementos de enlace como el
verbo 'ser' o de conjunciones o cuantificadores que nos indican el dominio del que
hablamos, etc. Estos elementos tienen un origen en nuestros esquemas de imágenes
que contienen una lógica implícita, pero los hemos exteriorizado en ciertos ele-
mentos del lenguaje para facilitar nuestro pensamiento. Esos elementos, que nos
permiten razonar, también nos permite ir de lo dado a que todavía no sabemos o no
ha ocurrido. Pues una vez creado un juicio podemos conectarlo con otro y producir
una secuencia causal o deductiva√ entre ellos. Por ejemplo:
Supongamos que hemos obtenido un juicio tal como:
(1) Todos los hombres son mortales
√
Deducción: Fundamentalmente este tema trata de la deducción, por ahora, pode-
mos decir que deducir es obtener consecuencias no conocidas a partir de algo general cono-
cido. Lo inverso es la Inducción, que naturalmente consiste en obtener algo no conocido de
tipo general a partir de la consideración de muchos casos singulares conocidos.
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Y que posteriormente conocemos a Juan y construimos el siguiente juicio
(2) Juan es un hombre
¿Necesitamos esperar a la muerte de Juan para deducir
(3) Juan es mortal?
Razonando, es decir, encadenando juicios conocidos podemos llegar a obte-
ner nuevos conocimientos, prever situaciones, tomar decisiones, etc. Pues bien, esa
es la idea de Razón. Visto así, la Razón no es una facultad o una parte que poda-
mos encontrar en el cerebro, no es nada sustantivo, como tampoco lo es la memoria
o, en general, cualquier proceso cognitivo humano, mejor, es una característica que
adopta el pensamiento cuando compone, relaciona y asocia juicios respetando las
estructuras lógicas contenidas en los juicios mismos.
Pero con la idea de Razón va asociado además un componente adicional de
suma importancia. Analicemos el siguiente texto:
La razón no es una facultad especial: es un proyecto de la in-
teligencia, decidida a saber si hay evidencias más fuertes que las priva-
das, a evaluarlas y a aceptarlas si llegara el caso. Por eso es más co-
rrecto usar el adjetivo «racional». Hay una inteligencia racional, que es
un paso más en la larga historia que comenzó con una inteligencia com-
putacional capaz de autodeterminarse.
Pero ya he dicho que el conocimiento de la realidad es sólo una de
las funciones de la inteligencia. También es tarea suya inventar nuevas
posibilidades y también en esta tarea se deja seducir desde la lejanía por
la idea de racionalidad. Recordará el lector que la inteligencia se definía
por sus proyectos y que su proyecto de mayor envergadura era el de un
sujeto inteligente o de una vida inteligente. Pues bien, ese proyecto se
concreta en un sujeto universalizado por la razón dispuesto a plegarse
ante el argumento más poderoso o ante el valor más alto que no sería si-
no la mejor posibilidad pensable.
José Antonio Marina. Teoría de la Inteligencia Creadora. Anagra-
ma. Barcelona, 1993.
¿Qué quiere decir aquí J.A. Marina? J. A. Marina considera dos dimensiones
en la inteligencia humana. Una sería semejante a la capacidad de computo de un
ordenador. Efectivamente el ser humano puede procesar información, lo hace, por
ejemplo, cuando percibe. El hombre transforma una señal luminosa en una percep-
ción, después de un largo proceso (aunque muy breve en el tiempo) que realiza el
cerebro y del que no somos conscientes. Pero además hay que admitir otro nivel de
inteligencia que se le abre al ser humano con la conciencia. Y es la capacidad para
crear planes y proyectos, la capacidad de prever el futuro y evaluar las consecuen-
cias de sus actos; esto le va permitir autodeterminarse. Es decir, establecer lo que
desea hacer y elaborar estrategias para llevarlo a cabo. Ahora bien esta capacidad
creadora de inventar posibilidades mediante el razonamiento nos lleva directa-
mente a desear la mejor de las alternativas posibles. La razón tiene que ver con esa
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Introducción a la Lógica
idea de lo mejor: con el mejor argumento y con el máximo valor. Es efectivamente
un proyecto, pero un proyecto de la humanidad, pues hace falta unanimidad para
determinar qué es lo mejor de lo posible y esa unanimidad sólo se puede conseguir
si la propia estructura lógica de la secuencia de razonamiento es evidente en sí
misma, esto es, si nadie que analice el argumento puede negar su validez. Este
proyecto, que ha seducido a la humanidad desde siempre, sólo se ha concretado
con rotundidad en las ciencias formales, matemáticas y lógica; y aunque sería muy
deseable concretarlo en otros campos, por ejemplo en la ética, la dificultad es ma-
yor y todavía no se ha logrado por completo. Posiblemente sea imposible, pero sin
duda a la humanidad le gustaría construir la mejor vida de las posibles y conven-
cerse de ello. A eso, tanto en la práctica como en la teoría, Kant lo llamó el Ideal
de la Razón.
Pues bien, en lo que sigue nos vamos a ocupar del razonamiento lógico, de
cómo relacionar juicios de tal manera que si fueran verdaderos los juicios de los
que partimos, no nos podríamos equivocar nunca en los nuevos juicios que obtu-
viéramos. Pues la propia estructura de los juicios y de la relación que establecemos
entre ellos asegura la validez y la evidencia.
2.- El Razonamiento Lógico
El razonamiento lógico es entonces un conjunto de juicios que mantienen
entre sí relaciones lógicas de tal forma que partiendo de algunos juicios dados a los
que denominados premisas podemos llegar deductivamente a un juicio que no te-
níamos y que denominamos conclusión. La obtención de la conclusión, si proce-
demos lógicamente, asegura la validez de la misma por la propia estructura lógica
de los juicios que componen las premisas. Por ejemplo, si partimos como premisas
de los siguientes juicios:
Si llueve entonces me mojo
y llueve
¿Qué podemos concluir?
Evidentemente, que me mojo.
Esto es una inferencia o razonamiento deductivo, en el cual si las premisas
fueran verdaderas, la conclusión también lo sería. La ciencia que estudia qué tipos
de esquemas de inferencia aseguran la validez de las conclusiones es la Lógica
3.- La Lógica Formal
La lógica podemos definirla como la ciencia de los principios de la validez
formal de la inferencia. Analicemos esta definición. Ya sabemos lo que es una
inferencia o razonamiento deductivo, no debemos confundir ahora el proceso psi-
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cológico con el resultado de este proceso. Ahora sólo nos interesa el resultado,
independientemente de quién lo piense o de cómo se haya producido. La lógica
solamente se ocupa de razonamientos como productos o resultados.
¿Qué significa eso de la validez formal? En parte ya ha sido explicado ante-
riormente, usemos ahora algunos ejemplos:
(1)
Si llueve entonces se me seca la ropa y llueve.
Luego, se me seca la ropa
(2)
Si llueve entonces me mojo
y me mojo.
Luego, llueve.
El razonamiento (1) parece falso, pues no ocurre en la experiencia que
cuando llueva se seque la ropa, por el contrario (2) parece verdadero, pues efecti-
vamente si me mojo puede ser porque llueva. Sin embargo este análisis responde
a lo que denominamos Verdad material. La verdad material es un asunto de ex-
periencia, podría ser que efectivamente cuando llueva se nos seque la ropa, pero
en este mundo ocurre lo contrario. La verdad material es un asunto que investiga
las ciencias empíricas o experimentales que necesitan acudir a la experiencia para
determinar la verdad de sus teorías. La Lógica no se ocupa de este tipo de verdad,
sino de la validez o verdad formal. En ese sentido prescinde de los contenidos de
los juicios para ocuparse de la mera forma lógica. Eliminemos mediante un pro-
ceso de formalización el contenido de (1) y de (2). Este proceso de formalización
va a consistir en asignar a cada proposición u oración una letra minúscula a partir
de la letra p, por convención. De esta manera, vamos a tratar con variables pro-
posicionales. Una variable proposicional, como la 'x' o la 'y' de las ecuaciones
matemáticas, es algo que puede estar por cualquier oración, con cualquier conte-
nido. La noción de variable es precisamente algo que admite instancias de susti-
tución dentro de un dominio especificado. En este caso, si vamos a tratar con
variables proposicionales, será porque el dominio de sustitución será el conjunto
de las oraciones. Procedamos entonces a formalizar nuestras inferencias:
(1)
sea p: llueve
sea q: se me seca la ropa
y simbolicemos la relación condicional si...entonces mediante el signo →,
que usaremos de forma infija
Entonces:
p→q
p
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La Lógica
(2)
sea p: llueve
sea q: me mojo
Entonces la formalización quedaría
p→q
q
Visto así la lógica nos dirá que (1) es un esquema de inferencia válido,
mientras (2) no lo es. Es decir, que todo razonamiento que tenga la estructura
lógica de (1) asegura la validez de las conclusiones obtenidas, o como lo expre-
sábamos anteriormente, si las premisas fueran verdaderas, la conclusión también
sería verdadera. A esto es a lo denominamos validez formal de las inferencias.
3.1. División de la Lógica
La lógica se estructura en cálculos. Un cálculo -luego lo veremos con más
detalle- es una mera estructura sintáctica. Un primer criterio de clasificación de la
lógica viene determinado en función de cómo sean estos cálculos. La lógica for-
mal moderna puede caracterizarse como una especie de cebolla, en donde sobre
un cálculo base se monta otro que contiene más recursos expresivos y que nece-
sita de nuevos elementos, sobre esta segunda capa se puede montar otras nuevas
según sigamos ampliando recursos o quitando restricciones del uso de estos re-
cursos. Teniendo esto presente la Lógica se estructura de la siguiente manera:
(1) Lógica de Proposiciones o de Enunciados: el cálculo básico de la ló-
gica formal es el cálculo de enunciados o proposicional, cuyas fórmulas son pro-
posiciones, oraciones o enunciados sin analizar internamente. La relación lógica
a estudiar es la que se establece entre oraciones que constituyen la unidad míni-
ma de significación lógica. Este cálculo es un cálculo hipotético, porque la de-
ducción se establece en una relación condicional entre las premisas y la conclu-
sión (si ocurren las premisas, entonces ocurre la conclusión)
(2) Lógica de Predicados o Cuantificacional: Sobre este cálculo básico
se desarrolla el siguiente nivel que serán los cálculos de predicados o cuantifica-
cionales, que se caracterizan por analizar las oraciones en sus componentes, su-
jeto y predicado, y porque se puede cuantificar sobre individuos, es decir pode-
mos tratar con todos o con algunos de los elementos que pueden ser sujetos de
una oración. Es fundamentalmente una lógica de clases donde la relación lógica
que se estudia es la pertenencia a un conjunto o la posesión de propiedades por
los distintos individuos de los que se habla. De esta manera, a diferencia de la
lógica de proposiciones, la lógica de predicados es una lógica categorial, porque
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El Conocimiento
la deducción se efectúa según se puedan establecer o no relaciones de pertenencia
o de posesión de propiedades de los individuos con las categorías en lo que se
agrupan. Pongamos un ejemplo, si
Todos los hombres son mamíferos, y
Los mamíferos tienen pelo,
entonces ¿Tendrán los hombres pelo?
Con un simple dibujo podemos dar la
solución:
Los que tienen pelo
Cuando comprendemos que la clase de
los hombres está incluida en la de los
mamíferos y ésta en las cosas con pelo es Mamíferos
fácil aceptar que los hombres tienen pelo. Si
Hombres
aceptamos que las propiedades de una clase
general se heredan en las subclases que forman
parte de ella.
Cuando decíamos que se puede cuantificar
sobre los individuos que forman parte de las clases,
nos referimos a que esta lógica tiene recursos para hablar de Todos o de Algunos
de los individuos que están dentro de un conjunto. 'Todos' y 'Algunos' son cuan-
tificadores y por este motivo hablamos también de Lógica Cuantificacional
(3) Lógica de Primer Orden: A la unión del cálculo proposicional y del
cálculo de predicados es a lo que llamamos lógica de 1er orden. Este cálculo tie-
nen la restricción de que sólo podemos utilizar los cuantificadores con elementos
individuales. Es decir, no podemos hablar de todas o de algunas de las clases de
algún tipo
(4) Lógica de 2º (3º,4º...n) Orden: Sobre la lógica de primer orden, según
admitamos cuantificar sobre propiedades o predicados, o predicados de predica-
dos, iremos subiendo de orden. Por ejemplo, si permitimos utilizar oraciones
como "Hay un rasgo que todos los problemas filosóficos tienen en común", en-
tonces, porque estamos cuantificando sobre una propiedad, estaríamos en una
lógica de 2º orden y así sucesivamente.
Resumamos gráficamente esta estructura de cálculos anidados con la que
se organiza la lógica. Esto debe interpretarse de una forma monótona ascendente,
es decir, que todo lo que vale en un nivel inferior vale para el nivel superior aun-
que no al revés:
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La Lógica
Lógica de n-orden
Lógica de 2º Orden
Lógica de 1er Orden
Lógica de Predicados o
Cuantificacional
Lógica de
enunciados o
proposicional
Todo sistema lógico tendrá esta estructura de cebolla que hemos visto, pe-
ro, desde el punto de vista semántico, podemos establecer otro criterio de clasifi-
cación dentro de los sistemas lógicos.
Un segundo criterio de clasificación será el número de valores de verdad
que se acepten en los cálculos:
Hablamos de Lógica clásica cuando los cálculos lógicos son bivalentes, es
decir, que sus fórmulas pueden ser verdaderas o falsas y no puede ocurrir que lo
sean a la vez. Si en los cálculos lógicos se contemplan más valores de verdad que
lo verdadero y lo falso u otros recursos expresivos entonces hablamos de Lógica
no-clásica.
Respecto a las lógicas no clásicas podemos decir, introductoriamente, que
surgen por la limitación expresiva de la lógica de 1er orden. Esto es, el cálculo de
1er orden es un cálculo construido con muchas restricciones para poder satisfacer
ciertas propiedades metalógicas, que veremos más tarde, y en consecuencia su
capacidad expresiva también resulta muy limitada. Se han desarrollados estos
otros cálculos lógicos como herramientas de análisis de ámbitos temporales, mo-
dales, probabilísticos o inciertos. Por ejemplo:
- La Lógica trivalente contempla tres valores de verdad, lo verdadero, lo falso
y lo que no es verdadero ni falso, por desconocido o incierto.
- Las lógicas polivalentes son fundamentalmente lógicas probabilísticas en las
que los valores de verdad se corresponden con el intervalo [0,1].
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El Conocimiento
- La lógica modal incorpora como operadores los modificadores lo necesario
y lo posible.
- La Lógica temporal incorpora parámetros temporales. Para muchas oracio-
nes su verdad depende del momento en que se produce.
- La lógica epistémica es una lógica intensional que pretende formalizar
enunciados de creencia, opinión, etc.
- La lógica nomonotónica pretende formalizar situaciones reales en las que
decidimos sin una total información y que posteriormente admite, conforme
se prueben o refuten creencias, revisar el sistema total de creencia.
Existen muchas otras lógicas que pretenden estudiar los razonamientos en
todos los ámbitos de la vida humana, pero en este curso fundamentalmente va-
mos a ocuparnos de la lógica de proposiciones.
• Verdad
• Lógica Clásica
• Falsedad
• Lógica Trivalente
Lógica
• Lógicas Polivalentes
• No Bivalentes • Lógicas Probabilísticas
• Lógica • Lógicas Difusas
no-Clásica
• Lógica Modal
• Más Recursos • Lógica Temporal
Expresivos • Lógica Epistémica
• Lógica Deóntica
• Lógica Nomonotónica
3.2. La Noción de Cálculo
Si, como hemos definido, la Lógica intenta establecer un catálogo de es-
tructuras o esquemas de razonamiento que no nos lleven a error a la hora de ob-
tener una conclusión a partir de una premisas, cabe preguntarse cómo se puede
hacer esto. Una forma podría ser hacer una lista de razonamientos y ver si son
formalmente válidos. Esta estrategia sería mala, ya que no sería ni completa, ni
económica. Ante cualquier nuevo razonamiento no contemplado tendríamos que
comprobar su validez, pero sobre todo siempre quedará el desconocimiento de
otros muchos razonamientos que pueden ser válidos y que todavía no están en la
lista, resultando así una tarea así infinita. La estrategia de la lógica como ciencia
es la inversa. Lo que la lógica diseña es un método general de prueba de razona-