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Alimentos Transgénicos: Beneficios y Riesgos

Los transgénicos son organismos genéticamente modificados mediante la transferencia de genes entre especies para darles nuevas características. Esto puede mejorar las cosechas al hacerlas resistentes a plagas o tolerantes a herbicidas. Aunque los transgénicos pueden aumentar la productividad y reducir costos, algunos argumentan que también plantean riesgos para la salud y el medio ambiente.

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Alimentos Transgénicos: Beneficios y Riesgos

Los transgénicos son organismos genéticamente modificados mediante la transferencia de genes entre especies para darles nuevas características. Esto puede mejorar las cosechas al hacerlas resistentes a plagas o tolerantes a herbicidas. Aunque los transgénicos pueden aumentar la productividad y reducir costos, algunos argumentan que también plantean riesgos para la salud y el medio ambiente.

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¿Qué son los transgénicos?

Son los organismos genéticamente modificados (OGM) que han sido mejorados mediante un proceso que consiste en
seleccionar genes de forma individual de un organismo y transferirlos a otro para darles una característica especial.
Este proceso se llama transgénesis y es más común de lo que crees. Sucede de manera espontánea en la naturaleza y
gracias a la ingeniería genética se puede aplicar para mejorar plantas y darles una característica beneficiosa. Algunas de
estas características pueden ser resistencia a insectos que atacan las cosechas, tolerancia a herbicidas para soportar el
control de malezas, o producción de más vitaminas. Entonces, estos alimentos son producto de aquellas plantas que han
atravesado ese proceso de mejoramiento. Este tipo de plantas le han ayudado a los agricultores a proteger sus cultivos,
disminuir costos de producción y aumentar el rendimiento de la cosecha. El medio ambiente se ve beneficiado al basarse
en un método de producción más sostenible con los recursos naturales (agua y suelo).

LA MODIFICACIÓN GENÉTICA EN LA AGRICULTURA MODERNA


Durante miles de años, las personas han trabajado para mejorar los cultivos, el ganado y los alimentos que comemos. En
el siglo XX, los científicos encontraron una manera de modificar los alimentos de manera más rápida y precisa cambiando
el ADN de un organismo. Este proceso, llamado ingeniería genética, produce organismos genéticamente modificados
(OGM). Esta línea de tiempo resalta fechas clave en el desarrollo de alimentos OGM.

En 1940 los fitogenetistas aprenden a usar radiación o productos químicos para cambiar aleatoriamente el ADN de un
organismo. Para 1953 la base de los descubrimientos de la química Rosalind Franklin, los científicos James Watson y
Francis Crick identifican la estructura del ADN. Los bioquímicos Herbert Boyer y Stanley Cohen desarrollan la ingeniería
genética mediante la inserción de ADN de una bacteria en otra en 1973. La Administración de Alimentos y Medicamentos
(FDA) aprueba el primer producto OGM para el consumidor desarrollado mediante ingeniería genética: insulina humana
para tratar la diabetes en el año de 1982. Para 1986 el gobierno federal establece el Marco Coordinado para la Regulación
de la Biotecnología. Esta política describe cómo la FDA, el USDADEPARTAMENTO DE AGRICULTURA DE EE. UU. y la EPA
Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos trabajan juntos para regular la seguridad de los OGM Organismo
genéticamente modificado. En el año de 1992 La política de la FDA establece que los alimentos de plantas OGM deben
cumplir los mismos requisitos, incluidos los mismos estándares de seguridad, que los alimentos derivados de plantas
cultivadas tradicionalmente. Durante los 90´s La primera ola de productos OGM creados a través de la ingeniería genética
está disponible para los consumidores: calabazas de verano, frijoles de soya, algodón, maíz, papayas, tomates, patatas y
canola. No todos están disponibles para la venta aún. En 1994 El primer producto OGM creado mediante ingeniería
genética— un tomate OGM—está disponible para la venta después de que los estudios evaluados por las agencias
federales demostraron que es tan seguro como los tomates cultivados tradicionalmente. Para el 2003 La Organización
Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés)
desarrollan directrices y estándares internacionales para determinar la inocuidad de los alimentos OGM. La alfalfa y la
remolacha azucarera OGM están disponibles para la venta en los EE. UU. durante el 2005. La FDA aprueba una solicitud
para la primera modificación genética en un animal para su uso como alimento en 2015, un salmón genéticamente
modificado. En 2016 el Congreso aprueba una ley que exige el etiquetado de algunos alimentos producidos mediante
ingeniería genética y usa el término "bioingeniería", que comenzará a aparecer en algunos alimentos. En 2017 Las
manzanas OGM están disponibles para la venta en los EE. UU, para en 2019 La FDA completa la consulta sobre el primer
alimento proveniente de una planta con el genoma editado.

Beneficios de los alimentos transgénicos


La FAO Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que por efecto del cambio
climático, para el año 2050 el decremento en la productividad agrícola será del 9 al 12 por ciento de las cosechas.

El uso de especies transgénicas en la agricultura no sólo aumenta la productividad promedio al minimizar las plagas de
insectos y maleza, sino que también hace un uso más racional de los agroquímicos, reduciendo los costos económicos,
sanitarios y ambientales asociados. Los cultivos transgénicos también presentan mayor resistencia a climas adversos y
crecen en tierra seca y salina, lo cual podría representar una solución al problema de reducción en las cosechas.

Gregory Jaffe, director de biotecnología en el Centro para la Ciencia en el Interés Público asegura que: “Los cultivos
transgénicos actuales son seguros para comer y su plantación no entraña riesgos para el entorno”.
Se han aprobado más de cien cultivos transgénicos para consumo tanto humano como animal en un lapso de 15 años, y
de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, son tan seguros como los convencionales.

Recientemente se están desarrollando los primeros transgénicos animales. El primero en ser aprobado para el consumo
humano en Estados Unidos fue un salmón AquaBounty (2010), que era capaz de crecer en la mitad de tiempo y durante
el invierno gracias al gen de la hormona de crecimiento de otra especie de salmón y al gen "anticongelante" de otra
especie de pez.

Por otro lado, la práctica de modificar genéticamente las especies para uso del hombre, acompaña a la humanidad
desde sus orígenes, por lo que los sectores a favor de la biotecnología esgrimen estudios científicos para sustentar sus
posturas, y acusan a los sectores anti-transgénicos de ocultar o ignorar hechos frente al público.

Los posibles beneficios de los alimentos transgénicos incluyen:

Alimentos más nutritivos


Alimentos más apetitosos
Plantas resistentes a la sequía y a las enfermedades, que requieren menos recursos ambientales (como agua y
fertilizante)
Menos uso de pesticidas
Aumento en el suministro de alimentos a un costo reducido y con una mayor vida útil
Crecimiento más rápido en plantas y animales
Alimentos con características más deseables, como papas (patatas) que produzcan menos sustancias cancerígenas al
freírlas
Alimentos medicinales que se podrían utilizar como vacunas u otros medicamentos

Desventajas de los alimentos transgénicos


Uno de los mayores argumentos en contra del uso de transgénicos no se refiere a los transgénicos en sí mismos, sino al
modo de uso de los mismos: estos productos no generan semillas viables por lo que se pone a los agricultores en una
situación de dependencia total frente a los suministradores, generalmente grandes empresas multinacionales que
controlan qué, cómo y cuánto se produce.

Mientras que muchos proclaman que los alimentos transgénicos serán capaces de alimentar a toda la población
mundial, otros señalan que, verdaderamente, el problema del hambre en el mundo es de distribución, no de tecnología:
hay comida para todos, pero está mal repartida.

De la misma manera, se ha discutido el posible efecto como alérgenos de los derivados de alimentos transformados
genéticamente; incluso, se ha sugerido su toxicidad.

El concepto subyacente en ambos casos difiere: en el primero, una sustancia inocua podría dar lugar a la aparición de
reacciones alérgicas en algunos individuos susceptibles, mientras que en el segundo su efecto deletéreo sería
generalizado.

Un estudio de gran repercusión al respecto fue publicado por Exwen y Pustzai en 1999. En él se indicaba que el intestino
de ratas alimentadas con patatas genéticamente modificadas resultaba dañado severamente.

Algunas personas han expresado preocupaciones sobre los alimentos transgénicos, tales como:

Crear alimentos que pueden causar una reacción alérgica o que son tóxicos
Cambios genéticos inesperados y dañinos
Los genes se trasladan de una planta o animal GM a otra planta o animal que no está modificado genéticamente
Alimentos que son menos nutritivos
Se ha probado que estas preocupaciones no tienen fundamento. Ninguno de los alimentos transgénicos usados hoy en
día han causado algunos de estos problemas. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos
(FDA, por sus siglas en inglés) evalúa todos los alimentos transgénicos para asegurarse que sean seguros antes de que
salgan a la venta. Además de la FDA, la Agencia Estadounidense de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) y
el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) regulan las plantas y animales
producto de la bioingeniería. Ellos evalúan la seguridad de los alimentos transgénicos para los humanos, animales,
plantas y el medio ambiente.

15 alimentos transgénicos
• Maíz: Genes insertados en el genoma de la planta, para hacerlo más resistente a insectos.
• Carnes: Aumentar el tamaño y el peso de los animales, y acelerar la velocidad de su crecimiento.
• Trigo: Hacerlo más resistente antes sequías.
• Papas: Se invalidan las enzimas de almidón.
• Tomates: Se inhiben enzimas para lograr que el tiempo de descomposición sea más lento.
• Arroz: Introducción de tres genes nuevos, para conseguir un arroz con mayor contenido de vitamina A.
• Calabaza: Se modifica para proteger a la planta contra los virus.
• Azúcar: Para hacerla resistente a los herbicidas.
• Banana: Para hacerla más resistente, se cruzan dos especies para su elaboración.
• Leche: A las vacas se les da una hormona especial para aumentar su producción, prohibida en muchos países de
Europa y Asia.
• Naranjas: Expuestas a una sustancia (etileno) que apresura la degradación de la clorofila.
• Girasol: Se alteran los genes para hacerlo resistente a la sequía.
• Ciruela: Se agregan transgénicos para incrementar su productividad.
• Café: Modificado con el objetivo de aumentar la producción.
• Uvas: Aumentar la resistencia y eliminar las semillas en el interior del fruto.

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