Vivimos en una sociedad discriminadora por naturaleza y las personas con Síndrome de Down no
se escapan de la cruda discriminación de seres que parecen tener carencia de sentimientos y por
ello en la mayoría de los casos suelen tener menos oportunidades que el resto de las personas.
El conflicto principal de esta historia se evidencia porque el personaje principal debe enfrentarse
con el mayor obstáculo que existe en su vida, tener un cromosoma de más y ser considerado muy
diferente al resto de la sociedad. Por lo cual debe decidir si luchar con todas sus habilidades,
destrezas y fuerza en contra de él para superarlo o continuar con una vida limitada por el miedo a
enfrentar a un fenómeno llamado sociedad.
Ninguna discapacidad puede ser tan grande para estar ligada con la felicidad porque cuanto
mayor es el obstáculo, mayor gloria en superarlo.