60 ÁRBOLES NATIVOS
Familia: Meliaceae
Cedro
Nombre científico: Cedrela montana Moritz ex Turcz
Otros nombres comunes: “flor de madera”, “cedrillo”,
“cedro andino”
Hábito: Árbol monopódico de hasta 40 m de alto y 1 m de DAP. Tronco recto, corteza ex-
terna fisurada de color gris, con fuerte olor a ajo cuando se realizan cortes; madera de color
rosado.
Hojas: Dispuestas en espiral alrededor de las ramas, de 20 a 80 cm de largo y conformadas
por 7 a 14 pares de folíolos con forma oblongo lanceolada generalmente 8 a 11 cm de largo
por 2,5 a 3,5 cm de ancho, glabros en el haz y pubescentes en el envés.
Flores: Reunidas en panículas terminales de 30 a 50 cm de largo, normalmente péndulas.
Flores unisexuales (plantas monoicas); cáliz con forma de copa con 5 lóbulos; corola con 5
pétalos de color crema. Presentan un nectario columnar, donde se originan los estambres
y el ovario.
Fruto: Cápsula leñosa con forma elipsoide, péndula de 3 a 5 cm de diámetro, que contiene
semillas aladas.
Distribución y ecología: Especie nativa, con una amplia distribución desde Venezuela hasta
Perú. Crece en regiones montañosas y bosques nublados entre 1300 y 3000 m de altitud
(Pennington & Muellner, 2010). En nuestro país es frecuente encontrarla en valles secos in-
terandinos (con una precipitación inferior a los 2000 mm anuales). En estos lugares los indi-
viduos poseen hojas con folíolos glabros con forma lanceolada y sus flores poseen pétalos
blancos, mientras que los individuos que crecen en bosques nublados húmedos, poseen
hojas con folíolos más grandes y pubescentes, y sus flores tienen pétalos rosados.
Esta especie es ornamental en parques de la ciudad de Cuenca y existen algunos individuos
que crecen en forma natural en los márgenes de los ríos Tomebamba y Yanuncay, en este
último se han registrado diez individuos en el sector de Barabón.
Usos tradicionales: Su madera es apreciada especialmente para la fabricación de muebles.
Propagación: Se propaga mediante semillas, las cuales deben recolectarse cuando las cáp-
sulas todavía se encuentren en el árbol. Para acelerar el proceso de germinación se reco-
mienda remojar las semillas por un lapso de 20 a 30 horas antes de sembrarlas en macetas
o almácigos
62 ÁRBOLES NATIVOS
Familia: Melastomataceae
Yugyug
Nombre científico: Miconia theaezans (Bonpl.) Cogn
Otros nombres comunes: “cebolleta”
Hábito: Árbol de 6 a 10 m de altura y 15 a 30 cm de DAP. Tronco cilíndrico recto, corteza
externa lisa color café o marrón; ramificación alterna, copa amplia, follaje verde lustroso.
Hojas: Simples, opuestas, pecioladas, lámina de forma elíptica lanceolada de 5 a 7 cm de
largo, por 2 a 2,5 cm de ancho, margen entero, ápice de acuminado a agudo y base cuneada.
Haz verde lustroso, envés verde claro con 3 nervios prominentes, de tipo basal perfecto.
Flores: Dispuestas en panículas terminales de 4 a 6 cm de largo. Flores bisexuales, actino-
morfas de 0,6 cm de diámetro; cáliz semitubular con 5 dientes; corola compuesta por 5 pé-
talos de color blanco y forma orbicular que se caen en la antesis; androceo compuesto por
10 estambres isomorfos con anteras de color amarillo. Ovario semiínfero con 2 lóculos, estilo
blanco translúcido, estigma expandido.
Fruto: Baya carnosa de color verde de 0,4 cm de diámetro, que contiene numerosas semillas
de forma ovoide y color blanco (Minga, 2000).
Distribución y ecología: Especie nativa de amplia distribución a lo largo de la región andina
del Ecuador, se encuentra entre 500 y 3400 m de altitud. Crece en una gran variedad de
suelos y es componente importante de bosques andinos maduros y de sucesión secundaria.
Numerosas especies de aves nativas consumen sus frutos y potencialmente son agentes de
dispersión. En los márgenes de los ríos de Cuenca esta especie crece en el Tomebamba des-
de el sector de Sayausí hasta el límite del Parque Nacional Cajas y en el río Yanuncay desde
el sector de Barabón hasta Soldados.
Usos tradicionales: En algunas zonas rurales de la provincia del Azuay como Jadán, Ludo y
San Juan, su madera se emplea para postes, vigas, pilares y largueros, para la construcción
de viviendas.
Propagación: No se conoce sobre métodos para su propagación, pero se sabe que tiene
una buena capacidad de regeneración natural.
64 ÁRBOLES NATIVOS
Familia: Myrtaceae
Huahual
Nombre científico: Myrcianthes rhopaloides (Kunth) McVaugh
Otros nombres comunes: “arrayán”
Hábito: Árbol, crece hasta los 15 m de altura, tronco cilíndrico, tortuoso corteza externa
exfoliable de color rojizo, ramificación abundante y copa irregular.
Hojas: Simples, opuestas, lámina de forma ovalada a elíptica de 2 a 6 cm de largo por 1,5 a
3,5 cm de ancho, margen entero, ápice agudo y base redondeada, haz verde lustroso, envés
verde amarillento, tienen puntos con aceites esenciales.
Flores: Reunidas en dicasios de 2,5 a 3,5 cm de largo, dispuestos en las ramitas y axilas de las
hojas. Flores bisexuales, regulares; cáliz dialisépalo de color verde; corola conformada por
4 pétalos blancos redondeados y caducos; androceo con numerosos estambres de color
blanco de 0,8 a 1 cm de largo. Ovario ínfero con un largo estilo y estigma capitado.
Fruto: Baya globosa y carnosa de 0,5 a 1 cm de diámetro, de color rojo oscuro al madurar.
Distribución y ecología: Esta especie se encuentra en la región andina del Ecuador entre
1500 y 3800 m de altitud, constituye una especie abundante en la vegetación ribereña del
río Mazán, en donde los árboles adquieren un crecimiento horizontal con fuertes raíces que
protegen los taludes (Serrano, 1996). En las riberas del río Yanuncay también su presencia es
importante en taludes bien conservados, notándose su crecimiento inclinado hacia el río.
Sus frutos son importantes para muchas especies de aves.
Usos tradicionales: Sus frutos son comestibles y se emplean para elaborar la tradicional co-
lada morada (Loján, 1992). Su madera de color rosado es dura y de buena calidad, por lo cual
se emplean para fabricar muebles, también en construcción como vigas, tablas y pilares
(Loján 1992). En medicina tradicional, sus hojas masticadas se emplea para contrarrestar las
caries (Serrano, 1996). En la provincia de Imbabura, sus hojas son empleadas en repostería
para dar sabor y como aromatizantes en bebidas (De la Torre et al, 2008).
Propagación: Se propaga mediante semillas, para lo cual se recomienda remojar los frutos
durante 24 horas, para facilitar la extracción de las semillas y luego sembrarla en almácigos
con sustratos húmedos para facilitar su desarrollo (Serrano, 1996). Para algunas especies
de arrayán se recomienda secar las semillas durante 15 días, con lo cual se obtiene un alto
porcentaje de germinación (Loján, 1992).
Vegetativamente se puede propagar mediante estacas de 15 cm de largo y 2 a 3 cm de
diámetro que contengan al menos tres yemas (Loján, 1992). También se pueden obtener
plántulas a partir de rebrotes o macollas (hijuelos), de la base del tronco, que deben ser
extraídas con algo de tierra (Reynel y León, 1990).
66 ÁRBOLES NATIVOS
Familia: Phyllanthaceae
Cedrillo
Nombre científico: Phyllanthus salviifolius Kunth
Otros nombres comunes: “huañamín”, “yuquilla”
Hábito: Arbusto o árbol pequeño de 5 a 10 m de altura y 15 a 20 cm de DAP. Tronco cilíndri-
co, de corteza externa lisa, ramificación alterna y copa amplia globosa.
Hojas: Simples, alternas, de textura suave, con una lámina oblongo-lanceolada de 3,5 a 9
cm de largo por 2 a 5 de ancho, margen entero, base truncada y ápice agudo o acuminado;
nervadura secundaria paralela y marcada en el envés. Haz esparcidamente puberulento,
envés densamente pubescente.
Flores: Pequeñas, unisexuales. Planta monoica. Flores masculinas de 2 a 3 mm de diámetro,
dispuestas en pequeños fascículos axilares, provistos de 5 sépalos de color verde y 5 estam-
bres, disco anular con 3 glándulas. Flores femeninas solitarias, con un perianto en forma
de copa de color verde o crema rojizo; ovario con 3 lóculos, estilos fusionados, estigmas
hinchados.
Fruto: Cápsula loculicida de 3 a 4 mm de diámetro, dehiscente por 3 valvas y rodeada por el
cáliz persistente; semillas angulares y duras 2 por cada lóculo.
Distribución y ecología: Especie nativa, de amplia distribución en Costa Rica, Venezuela,
Colombia, Ecuador y Perú. En nuestro país se distribuye en la región andina entre 1800 y
3100 m de altitud (Jaramillo, 2013). Crece en los valles interandinos y bosques montanos, es
común encontrarla en bosques intervenidos y márgenes de quebradas y ríos. Se establece
bien en sitios abiertos con suelos sueltos. Aunque en sus primeras etapas tolera la sombra,
necesita de luz directa para florecer y fructificar. En los márgenes de los ríos de Cuenca, en
la actualidad es una especie rara registrándose alrededor de unos 10 individuos dentro de
la zona urbana de la ciudad.
Usos tradicionales: Esta especie ha sido cultivada como ornamental en los valles interan-
dinos del Ecuador. Los Saraguros lo emplean como barbasco para pescar (León-Yánez &
Ayala, 2007). Sus ramas son empleadas para cubrir los techos de las chozas y como cerca
viva (Jaramillo, 2013).
68 ÁRBOLES NATIVOS
Familia: Podocarpaceae
Guabisay
Nombre científico: Podocarpus sprucei Parl
Otros nombres comunes: “romerillo”, “sisín”, “azuceno”
Hábito: Árbol de 10 a 15 m de altura y 20 a 40 cm de DAP. Tronco recto, corteza externa
fisurada de café a gris, copa plana y ramificación densa.
Hojas: Simples, enteras, duras, arregladas en espiral en las ramitas, lámina linear lanceolada
de 1,8 a 3,5 cm de largo por 0,2 a 0,4 cm de ancho, margen entero, base cuneada y ápice
agudo.
Flores: Unisexuales, plantas dioicas. Flores masculinas dispuestas en conos sobre las ramitas
laterales. Flores femeninas dispuestas en conos axilares y sobre un corto pedúnculo.
Fruto: Drupa de esférica a ligeramente elipsoide, de 5 a 7 mm de largo por 4 a 6 mm de
ancho, de color verde oliva, sostenida por un receptáculo carnoso.
Distribución y ecología: Especie nativa de los Andes, común en las montañas andinas del
norte del Perú y sur del Ecuador; crece entre 2000 y 3000 m de altitud. Se adapta muy bien a
una gran variedad de suelos y es moderadamente resistente a la sequía; presenta una buena
capacidad de rebrote y su regeneración natural es muy buena particularmente en terrenos
arenosos. En los márgenes de los ríos de Cuenca es una especie común en la zona alta de los
ríos Yanuncay y Tomebamba.
Usos tradicionales: Sus hojas en infusión se emplean en baños de asiento y para aliviar res-
friados (León-Yánez & Ayala, 2007). Su madera es de buena calidad y se usa para construc-
ciones como pilares, vigas y para la elaboración de muebles, arados, yugos y cabos de he-
rramientas manuales. En algunas comunidades indígenas de las provincias de Tungurahua,
Chimborazo y Cañar, se cree que es protector contra los espíritus y junto al ciprés y sauce se
emplea para adornar los altares en época de navidad y semana santa (De la Torre et al, 2008).
Propagación: Se propaga mediante semillas, para el efecto, la recolección de frutos debe
hacerse cuando éstos estén maduros (color verde oscuro o café) y luego deben secarse al
sol durante tres días (Sánchez, 2000). Para obtener una buena germinación se recomienda
usar un sustrato compuesto por tierra negra, humus y suelo con micorrizas obtenida bajo
los árboles de guabisay. La semilla debe ser cubierta con una capa fina de tierra y el almáci-
go debe ser cubierto con paja. También se recomienda plástico de invernadero en forma de
túnel para acelerar el proceso de germinación, la cual inicia alrededor de los 20 días después
de la siembra (Sánchez, 2000).
70 ÁRBOLES NATIVOS
Familia: Primulaceae
Yubar
Nombre científico: Myrsine andina (Mez) Pipoly
Otros nombres comunes: “samal”
Hábito: Árbol de 8 a 12 m de altura y 15 a 20 cm de DAP. Tronco cilíndrico o frecuentemente
retorcido, ramificación alterna, copa densa irregular, ramificación alterna que inicia desde
cerca del suelo, corteza externa lisa de color gris.
Hojas: Simples alternas, lámina de forma elíptica obovada de 3 a 3,5 cm de largo por 1,4 a
1,8 cm de ancho, margen entero, ápice redondeado y base atenuada, a veces ligeramente
involuto; haz verde oscuro brillante, envés glabro con puntuaciones glandulares.
Flores: Reunidas en pequeños fascículos axilares de 0,3 a 0,5 cm de largo. Flores unisexua-
les, sésiles de 0,5 cm de diámetro; cáliz compuesto por 5 sépalos, glandulares unidos en la
base; corola con 5 pétalos imbricados de color verde cremoso; androceo conformado por
5 estambres insertos en un tubo corolino, anteras grandes con dehiscencia longitudinal.
Ovario súpero unilocular, estigma sésil.
Fruto: Pequeña drupa punteado-glandular seca, esférica (0,3-0,4 mm de diámetro) provista
de una sola semilla.
Distribución y ecología: Especie nativa de amplia distribución en la región andina del Ecua-
dor; crece entre 2000 y 4000 m de altitud. Es frecuente en el subpáramo y en los márgenes
de ríos y quebradas. Varias especies de aves silvestres consumen sus frutos y posiblemente
son agentes dispersores.
Se establece en sitios abiertos, como potreros y bordes de bosque; prefiere suelos bien dre-
nados y profundos, pero se adapta a suelos pobres, pedregosos y arcillosos (Loján, 1992).
Presenta una buena capacidad de rebrote y su regeneración natural es buena (Minga, 2000).
Se han encontrado individuos de esta especie en los márgenes de los ríos Tomebamba,
Machángara, Yanuncay y Tarqui.
Usos tradicionales: En medicina tradicional campesina sus hojas cocinadas sirven para pre-
parar baños calientes que se aplican a mujeres cinco días después del parto (CESA, 1993).
En Saraguro lo emplean para combatir granos y salpullidos, mediante la preparación de
cataplasmas o emplastos (Elleman, 1990). Antiguamente su madera era empleada para la
construcción de pequeñas viviendas, pero en la actualidad se la usa solamente para leña y
postes.
Propagación: Se puede propagar mediante semillas, para lo cual es necesario recolectar los
frutos cuando éstos muestren un color verde amarillento, debido a que los frutos viejos de
color café que permanecen adheridos a los tallos contienen semillas que no germinan. Para
obtener un buen porcentaje de germinación, las semillas deben ser estratificadas, a fin de
acelerar el proceso, caso contrario la germinación puede tardar seis meses.