Introducción a los Sistemas Eléctricos de Potencia
Iván Matulic
Empresa Eléctrica Corani S.A.
e-mail: matulici@[Link]
1. Introducción
En el mundo en que vivimos, la energía eléctrica está presente en tantas de las
actividades que realizamos que sería imposible concebir la civilización actual sin ella.
Las industrias que fabrican los productos que necesitamos, la iluminación de nuestros
hogares y ciudades, el teléfono, la radio, la televisión, la internet que permiten
comunicarnos, los medios de transporte terrestre, acuático y aéreo que utilizamos para
desplazarnos de un lugar a otro, son algunos de los inumerables ejemplos en los que la
electricidad está presente. Y, precisamente por ser éste un fenómeno que damos por
hecho, es posible que no conozcamos los procesos que hacen que todo esto sea
posible.
El presente artículo tiene el objetivo de brindar al lector una visión general de los
sistemas eléctricos de potencia encargados de convertir la energía a su forma eléctrica,
transportarla y distribuirla para su consumo. Describe sus componentes principales y
los principios básicos de su funcionamiento. Finalmente, presenta una descripción del
Sistema Interconectado Nacional de Bolivia.
2. Cantidades básicas para entender la electricidad
La electricidad es un fenómeno físico basado en las propiedades de la materia. Una de
ellas, la movilidad de los electrones que forman parte de los átomos de cierto tipo de
materiales (llamados conductores), permite transferir energía y convertirla en variadas
formas para su utilización. Por lo tanto, el proceso de transferir y utilizar energía en su
forma eléctrica está basado, escencialmente, en el movimiento de los electrones.
El número de electrones que se mueve se denomina carga eléctrica y se mide en
Colombios (C). La relación temporal del movimiento de los electrones se
denomina corriente eléctrica y se mide en Amperios (A). La corriente eléctrica no es
una medida de la velocidad del movimiento de las cargas, más bien se define como la
cantidad de carga que pasa por un punto en una dirección y en un tiempo
determinado. El potencial necesario para mover las cargas o el potencial contenido en
las cargas en movimiento se denomina voltaje y se mide en Voltios (V). Finalmente, la
velocidad con la que se transfiere o consume la energía eléctrica se denomina potencia
eléctrica y se mide en Vatios (W).
El flujo de la carga eléctrica puede ser continuo en una sola dirección (corriente
continua) o alternante (corriente alterna), es decir la carga "va y viene" a una razón
determinada por la frecuencia del sistema que se mide en Hertz (Hz). Por ejemplo, si
la frecuencia es 50 Hz, la carga "va y viene" 50 veces por segundo.
3. Sistemas eléctricos de potencia
Un sistema eléctrico de potencia es un conjunto de dispositivos que convierte energía
de una forma primaria a energía eléctrica, la transporta y la distribuye a los
consumidores finales. Por razones históricas y de eficiencia se adoptó en forma
generalizada el uso de la corriente alterna.
Un sistema eléctrico de potencia está compuesto por tres componentes principales:
generación, transmisión y distribución.
4. Generación
La generación es la parte encargada de convertir la energía de una forma primaria a
energía eléctrica. Esto es posible gracias al principio de conversión electromecánica de
energía, el cual postula que el movimento de un conductor que forme un circuito
cerrado dentro de un campo magnético induce en él una corriente eléctrica. De esta
manera, la energía involucrada en crear ese movimiento mecánico se convierte en
energía eléctrica contenida en el flujo de los electrones. Como todo proceso físico, esta
conversión no es 100% eficiente, sino que está sujeta a pérdidas.
Los dispositivos encargados de convertir la energía primaria en energía mecánica son
las turbinas y los motores impulsores; los dispositivos que convierten la energía
mecánica en energía eléctrica se denominan generadores eléctricos.
Existen diversos tipos de generación, cuyo uso está determinado por las fuentes
primarias de energía existentes:
Hidráulica. Utiliza la energía contenida en el flujo de agua como la forma primaria de
energía. Existen centrales hidráulicas de pasada que no tienen capacidad de
almacenamiento y generan en función al flujo de agua existente. También existen
centrales hidráulicas de almacenamiento que guardan el agua en embalses para su
utilización posterior, según sea requerida.
Térmica. Utiliza la energía contenida en diversos tipos de combustibles fósiles (gas
natural, carbón, diesel, etc.) para generar energía mecánica en las turbinas o motores
impulsores.
Nuclear. Utiliza reacciones nucleares controladas para generar calor y, por medio de
calderos de agua, generar a su vez vapor que impulsa a las turbinas.
Eólica. Utiliza la energía del viento como forma primaria de energía.
Solar. Utiliza la energía de la radiación solar como forma primaria de energía. Se hace
notar que el proceso de conversión de la energía solar no es electromecánico.
[Link]ón
La transmisión es la parte encargada de transmitir grandes bloques de energía de los
centros de producción (centrales generadoras) a los centros de consumo (ciudades,
parques industriales, aereopuertos, etc.) Para ello, se utilizan conductores (llamados
comunmente líneas) como el medio físico por el que fluye la carga eléctrica.
Por razones de eficiencia, la transmisión de energía eléctrica debe efectuarse a niveles
de voltaje elevados (lo que se denomina alto voltaje o alta tensión), siendo el nivel
determinado por la cantidad de energía transmitida. De no hacerse esto, el
calentamiento de los conductores terminaría por fundirlos. Para elevar el nivel de
voltaje se utilizan dispositivos llamados transformadores eléctricos.
6. Distribución
La distribución es la parte encargada de distribuir la energía eléctrica a los
consumidores finales. Es decir, los sistemas de distribución son los que llevan la
energía eléctrica a las industrias, los hogares, la iluminación urbana, etc. Esto se
efectúa también por medio de líneas de distribución y transformadores que, por
razones de seguridad, bajan el voltaje a niveles seguros.
Estos tres componentes principales de un sistema de potencia requieren, además, de
muchos otros dispositivos para su operación. Por ejemplo,
existen interruptores y seccionadores para abrir y cerrar circuitos y de esa manera
proveer o cortar el suministro eléctrico. También existen sistemas de protección que,
ante una falla en cualquier componente lo aislan automática y selectivamente, no sólo
por protección misma del componente o de las personas, sino también para evitar
interrumpir el suministro de energía a los consumidores no afectados directamente por
la falla.
7. Conceptos básicos de funcionamiento de un sistema de
potencia
El proceso de generación, transmisión y distribución de la energía eléctrica es escen-
cialmente instantáneo, ya que la energía eléctrica en forma de corriente alterna no se
puede almacenar. Esto significa que, por ejemplo, al encender la iluminación de la
casa, la energía requerida es generada en alguna central, transmitida a través del
sistema de transmisión hasta la ciudad donde uno vive y finalmente suministrada al
hogar por el sistema de distribución, todo a una velocidad cercana a la de la luz.
Además, en todo momento se debe cumplir el balance de potencia, es decir, la
generación debe ser igual al consumo más las pérdidas.
Otras condiciones que se debe respetar en este balance son las siguientes:
Mantener el voltaje dentro de límites razonables.
Mantener constante la frecuencia.
No sobrecargar transformadores ni líneas.
Preservar la naturaleza senoidal de las ondas eléctricas.
El comportamiento de un sistema de potencia es dinámico, ya que el consumo de
energía varía en función del tiempo (Figura 1). En cada instante, la potencia generada
debe ser exactamente igual a la consumida más la perdida en los procesos de
generación, transmisión y distribución. De no cumplirse esta condición, los
generadores del sistema -que siempre funcionan a una velocidad constante para
mantener constante la frecuencia eléctrica- se acelerarían o desacelerarían
dependiendo de si existe un exceso o déficit de generación, respectivamente. Para
mantener el balance y la estabilidad en todo momento, existen mecanismos de control
en las centrales que, ante un aumento o disminución en el consumo eléctrico,
automáticamente aumentan o disminuyen la potencia mecánica entregada por las
turbinas a los generadores.
Este balance dinámico es similar a manejar una bicicleta. La premisa es mantener la
velocidad constante, independientemente del camino. Si nos toca una subida debemos
aumentar la fuerza del pedaleo para no disminuir la velocidad; por el contrario, si nos
toca una bajada, debemos disminuir el pedaleo y aún frenar para no aumentar la
velocidad.
8. Despacho económico hidrotérmico
Otro aspecto importante para entender la operación de un sistema eléctrico de
potencia es el despacho económico hidrotérmico. Al planificar la operación del sistema
en un lapso de tiempo (un año, un mes, una semana, un día o una hora), se debe
planificar el origen de la energía a ser generada. El despacho económico hidrotérmico
consiste en calcular la proporción de energía hidráulica y térmica, para el período
considerado, que resulte en el menor costo de generación. Es un proceso estocástico
por la aleatoriedad de la hidrología; es decir, la cantidad de energía hidráulica que se
puede almacenar en los embalses o turbinar en las centrales de pasada depende del
régimen de lluvias que sólo se puede predecir con un cierto nivel de probabilidad. Por
lo tanto, la decisión de generar más o menos energía hidráulica y consecuentemente
térmica está asociada a una probabilidad hidrológica.
Para minimizar el costo total de generación, primeramente se coloca la generación
hidráulica (que no tiene un costo directo asociado al agua) y luego la generación
térmica en orden creciente de su costo que se relaciona al precio del combustible y la
eficiencia de las diferentes turbinas. En este proceso, se debe considerar la capacidad
de los embalses para evitar que rebalsen o se vacíen; en el primer caso, se pierde
energía que podría haber sido utilizada y en el segundo, se incurre en el riesgo de no
suministrar la energía demandada por los consumidores.
9. El Sistema Interconectado Nacional boliviano
En Bolivia, el Sistema Interconectado Nacional (SIN) comprende a las centrales
generadoras, sistema de transmisión y redes de distribución que proveen de energía
eléctrica a las principales ciudades de nuestro país. El SIN abarca los departamentos
de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Sucre. En los demás
departamentos, existen sistemas eléctricos aislados. La demanda total en el SIN
equivale aproximadamente al 90% de la demanda del país. El SIN se caracteriza por
tener tres áreas bien definidas: Norte (La Paz), Oriental (Santa Cruz) y Centro-Sur
(Cochabamba, Potosí y Chuquisaca). Cada área tiene una demanda equivalente a
aproximadamente un tercio del total. La Figura 2 muestra los sistemas eléctricos de
Bolivia.