Alcoholímetro
Objetos de Medició n
Jaime Antonio Vázquez Merino
Ensenada, B.C. 2010-10-11
Alcoholímetro
Objetos de Medició n
Jaime Antonio Vázquez Merino
INTRODUCCIÓN
Figura 1. Alcoholímetro. Un alcoholímetro utilizado para medir el grado alcohólico de un líquido.
Aquí, el líquido en el tubo es brandy, con un 44,5% de alcohol.
El alcoholímetro es un tipo especial de hidrómetro usado para determinar el nivel de alcohol
presente en un líquido o gas. Puede por tanto ser usado para medir el porcentaje de alcohol en
una bebida alcohólica o para determinar la presencia de alcohol en la sangre. Los alcoholímetros
especializados utilizados por la policía tienen muy poco margen de error, pero los alcoholímetros
comunes no son del todo fiables, ya que puede determinar altos niveles de alcohol por distintos
tipos de sustancias como el TCH (producido por el cannabis) o el tabaco.
Un alcoholímetro digital, basado en un sensor de gas, indica al soplar sobre él, el tanto por ciento
de alcohol en sangre y puede servir a una persona para saber si se está en condiciones de
conducir. Conocer el nivel de alcohol en la sangre es muy importante para la seguridad en las
calles y carreteras.
Son los instrumentos usados por las policías encargadas de la seguridad del tráfico para la
detección de la presencia de alcohol en el conductor de un vehículo. Esto se hará mediante
alcoholímetros digitales de mano o mediante etilómetros (alcoholímetros de precisión, necesarios
para hacer la pertinente denuncia[1] ), en caso de superar la tasa máxima permitida.
Para un uso efectivo de estos aparatos se establece un control petrológico de los mismos
mediante la Orden 27 de julio de 1994, que indica la tolerancia máxima de errores dentro de los
límites de las normas de la UNE. Las mediciones las realizarán el Instituto Nacional de Metrología o
los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.
MARCO TEÓRICO
El creador del primer alcoholímetro fue Robert F. Borkenstein, quien diseñó en 1954 el
“Breathalyzer” (Breath= respiración, Analyse = análisis), que basa su funcionamiento en la relación
que existe entre la cantidad de alcohol ingerido, que se manifiesta en el aliento, y su correlativa
proporción en la sangre (Borkenstein, 1962). El método consistía en realizar una profunda
espiración a través de un pequeño tubo; el aliento burbujeaba en una ampolla que contenía una
disolución ácida (ácido sulfúrico 50%) de dicromato de potasio (0,25%) con nitrato de plata
(0,25%) como catalizador, y se comparaba colorimétricamente mediante dos fotocélulas el cambio
de color de la disolución con una ampolla de referencia sin abrir, que es directamente
proporcional a la cantidad de alcohol en la muestra de aliento. El método permitía medir la
concentración equivalente de alcohol en sangre en tiempo real. En 1971, Richard A. Harte,
utilizando la tecnología de infrarrojos, inventa el “Intoxilyzer”, que fue el método principal de test
de etanol en respiración en EEUU a partir de la mitad de la década de 1980.
La tecnología actual utiliza sistemas de medida de IR que son más específicos para el etanol
utilizando filtros ópticos. Se determina el nivel de etanol en el aire pasando, a través de la muestra
de aliento, una estrecha banda de luz IR, elegida por su absorción especifica para el etanol.
Debido al elevado coste de esta tecnología de IR y su escasa precisión a bajos niveles de
concentración en el aliento, a mediados de la década de 1970 los fabricantes de instrumentos de
medida de alcohol en aliento empezaron a desarrollar una tecnología alternativa, las células
electroquímicas, también conocidas como fuel cell, que ofrecía importantes ventajas. Un fuel cell
es un ingenio que genera electricidad mediante una reacción química de oxidación-reducción,
como se detalla más adelante.
Actualmente en los alcoholímetros evidénciales más utilizados se emplea un procedimiento muy
exacto y específico para la medida de alcohol en el aliento, una tecnología analítica dual de célula
electroquímica-espectroscopia infrarroja.
En España, cuando el agente de tráfico consideraba que el conductor presentaba síntomas
evidentes de estar bajo la influencia del alcohol (“habla balbuciente, andar tambaleante y ojos
vidriosos”, sic) se le conducía a un centro sanitario donde se le practicaba un análisis de sangre.
Los primeros alcoholímetros empiezan a ser utilizados por la policía de tráfico en la década de
1970, “para controlar el cumplimiento del Reglamento General de Circulación, que prohíbe circular
a los conductores que hayan ingerido bebidas alcohólicas cuando se superan las tasas establecidas
reglamentariamente, se obliga a todos los conductores a someterse a las pruebas para la
detección de las posibles intoxicaciones por el alcohol, que consisten, generalmente, en la
verificación del aire espirado mediante etilómetros autorizados”.
A partir de 1992 se realiza anualmente un control metrológico independiente de los
alcoholímetros utilizados por la policía, lo que confiriere mayor carácter evidencial a las pruebas
realizadas. En Mayo de 1999 (Real Decreto 2282/98 del Reglamento general de circulación) se
establecen las actuales tasas de alcoholemia (0,3 g/litro para conductores noveles y profesionales
y 0,5 g/litro de sangre para el resto de conductores) que sustituyen a las que estaban vigentes
desde 1972.
Tecnología del alcoholímetro
Los equipos alcoholímetros actuales utilizan dos principios de funcionamiento; la absorción de
energía infrarroja y la fuel cell o célula electroquímica (Appleby, 1989).
A. Tecnología de absorción de energía infrarroja
Desde la mitad de 1980, la tecnología de infrarrojo ha sido el método principal de test de etanol
en respiración en US. El principio de absorción de energía infrarroja puede ser usado para la
identificación de la presencia de alcohol en el aliento. La energía IR es absorbida por el etanol a
longitudes de onda de 3,4 micrómetros y 9,5 micrómetros. Este último nivel ofrece una
especificidad adecuada para la determinación de etanol en el aliento. La banda de 9,5
micrómetros es característica de los alcoholes alifáticos primarios, mientras que los secundarios
absorben a 9,09 micrómetros y el terciario a 8,69 micrómetros.
El equipo utilizado se denomina célula de infrarrojos. Un modelo tipo consta de un emisor de
ondas de distintas frecuencias. La energía radiante producida se concentra en un espejo cóncavo y
se refleja a lo largo de toda la longitud de la célula. Atraviesa dos filtros ópticos que eliminan todas
las longitudes de onda inferiores a 9,5 micrómetros. A continuación, la energía es recogida por un
espejo cóncavo y pasada a través de un filtro que elimina todas las longitudes de onda superiores
a 9,5. El detector de IR (D) recibe solamente la energía radiada a la longitud de onda adecuada.
Esta energía recibida se convierte en energía eléctrica.
El proceso de análisis de la muestra por la célula de IR sigue las siguientes etapas:
Se hace pasar la muestra por la célula de IR.
La energía pasa a través de la muestra y es absorbida parcialmente por el etanol presente
en la muestra.
La reducción de energía IR se detecta en D, y como consecuencia produce una menor
cantidad de energía eléctrica.
La reducción de energía eléctrica está relacionada con la concentración de etanol en la
muestra de aliento, usando la bien conocida ley de Lambert-Beers, la cual define la
relación de proporcionalidad entre concentración y la absorción IR.
Figura 2. Esquema del funcionamiento del detector de alcohol por absorción de infrarrojo.
Debido al coste de esta tecnología de IR, componentes mecánicos y otras limitaciones, los
fabricantes de instrumentos de medida de etanol en aliento empezaron a buscar una alternativa.
Una tecnología, células electroquímicas, también conocidas como fuel cell, ofrece importantes
ventajas.
B. Tecnología de célula electroquímica
El origen de la fuel cell se remonta a hace más de 150 años, cuando el científico británico William
Robert Grove en 1838, observó que sumergiendo dos electrodos de platino en ácido sulfúrico, y
haciendo burbujear hidrógeno en uno de los electrodos y oxígeno en el otro, se creaba un flujo de
corriente entre los dos electrodos como resultado de la reacción. Esto le llevó a realizar un
experimento en el que combinó distintos electrodos en un circuito en serie y creó lo que el
denominó “gas battery”, la primera fuel cell, pero no explicó suficientemente cómo se producía el
proceso.
En 1893, Friedrich Wilhelm Ostwald demostró experimentalmente la función de cada uno de los
componentes que formaban parte de la celda: electrodos, electrolitos, agentes oxidantes y
reductores, aniones y cationes.
En esa época no había aplicaciones prácticas para la fuel cell a causa del elevado coste y de
diversos problemas tecnológicos hasta que en 1960 la NASA comenzó a producir versiones para el
suministro de energía eléctrica de los vehículos espaciales. Actualmente está técnica, considerada
como limpia y silenciosa, es objeto de intensas investigaciones y desarrollos, con vistas a su
aplicación a automóviles, ordenadores portátiles, teléfonos móviles, etc.
En su forma más sencilla, la fuel cell de etanol consiste de una capa porosa, químicamente inerte,
recubierta en ambos lados de platino finamente dividido (llamado platino negro). El fabricante
impregna las capas porosas con una disolución electrolítica de ácido y conecta un cable de platino
a las superficies de platino negro. El conjunto se monta en una carcasa de plástico, el cual también
incluye una válvula de aire que permite introducir la muestra de aliento.
La reacción (**) tiene lugar en la superficie superior de la célula, transformándose el etanol en
ácido acético. En el proceso, se originan dos electrones libres por molécula de etanol, siendo
liberados en el proceso iones H+ que emigran a la superficie inferior de la célula, donde se
combinan con el oxígeno atmosférico para formar agua, consumiendo un electrón por cada ion H +
en el proceso. De este modo, la superficie superior tiene un exceso de electrones, y la inferior
tienen el correspondiente déficit de electrones. Al conectar las dos superficies eléctricamente,
fluye una corriente a través del circuito externo para neutralizar la carga. La célula genera una
respuesta lineal que es proporcional a la concentración de etanol en el aliento. Procesando la
señal adecuadamente se puede mostrar directamente en una pantalla la BAC (“blood alcohol
concentration”).
El procedimiento de análisis sigue el siguiente proceso:
Se introduce la muestra de aliento en la célula.
Se oxida el alcohol de la muestra en uno de los electrodos (ánodo).
El oxígeno atmosférico se reduce en el otro electrodo (cátodo).
Se produce una corriente entre los dos electrodos que será proporcional a la cantidad de
etanol que se
oxide.
La medida de
esta
corriente
indica la
cantidad de
etanol
oxidado.
Figura 3. Esquema de la célula electrolítica “fuel cell”.
La reacción que tiene lugar está catalizada por el platino, catálisis heterogénea, sin que
intervengan biocatalizadores como sería el caso de la alcohol deshidrogenasa con el cofactor NAD +
antes mencionada, que transforma el etanol en acetaldehído o la alcohol oxidasa que hace
reaccionar el etanol con el oxígeno (O2) para dar acetaldehído y peróxido de hidrógeno.
C. Tecnología de sensor dual
Se basa en la medida de la absorción de energía IR y la célula electroquímica (Draeger, 2000). La
combinación de ambas tecnologías origina un procedimiento muy exacto y específico para la
determinación de etanol en el aliento, con validez evidencial a efectos de sanción.
El instrumento monitoriza el flujo y volumen del aliento y utiliza un sensor IR para ofrecer
información continua de la concentración de alcohol en el aire espirado. Esto se denomina análisis
en tiempo real de la muestra.
Primero tiene lugar un auto chequeo y un ensayo cero automáticos en el instrumento; después la
muestra se introduce en el equipo a través de un tubo hasta la célula IR. La muestra es analizada
en serie por los dos métodos diferentes. Una pequeña parte de la muestra llega a la célula
electroquímica y es analizada automáticamente. El resultado de un análisis se confirma con el
otro. De nuevo se realiza un auto chequeo y un ajuste de cero, y solo entonces aparece impreso en
pantalla el resultado. Si durante la autocomprobación se detecta algún error o el resultado de un
análisis no es confirmado por el otro, el instrumento indicará “error” y abortará de forma
inmediata el análisis.
Figura 4. Esquema del sistema de detección dual. Combina un detector infrarrojo con un detector
electroquímico y permite el registro de los resultados.
CONCLUSIÓN
El alcoholímetro es un instrumento, que nos permite medir el nivel de alcohol en los líquidos o
gases, principalmente este objeto es frecuentemente usado en los sistemas de seguridad vial,
evitando que haya conductores en estado de ebriedad; para saber eso se utiliza el alcoholímetro
que mide la cantidad de alcohol en su cuerpo. El alcoholímetro se divide en varios tipos como el de
detección dual o el de detección infrarroja.
REFERENCIA ELECTRÓNICA
Especial Alcoholemia, [México.]: [citado octubre 10, 2010]. Disponible de [Link]:
[Link]