Tipos de proyectos según el grado de dificultad que
entraña su consecución
Proyectos simples: aquellos cuyas tareas no tienen demasiada
complejidad y que se pueden realizar en un tiempo relativamente
corto.
Inversión simple es toda aquella que tenga la siguiente estructura:
desembolso inicial negativo y flujos netos de caja positivos. El caso
contrario se conoce como proyecto de financiación simple. Todas las
inversiones simples son inversiones puras.
En conclusión, debe tener los siguientes objetivos:
Cuentan con un propósito.
Se tienen metas.
Se han de ajustar a un plazo de tiempo limitado.
Tiene una fase de planificación, ejecución y entrega
Se orientan a la consecución de un resultado.
Involucran a personas, que actúan en base a distintos roles y
responsabilidades.
Se ven afectados por la incertidumbre.
Han de sujetarse a un seguimiento y monitorización para
garantizar que el resultado es el esperado.
Cada uno es diferente, incluso los de similares características.
Ejemplo:
Una inversión simple puede ser, por ejemplo, entregar 1000 pesos al
principio del periodo, el primer año recibir un interés de 200 pesos, el
siguiente año otros 200 pesos y el último año recibir 800 pesos.