Módulo 3
Una pequeña sorpresa
22 de noviembre de 2007
37 de 52 usuarios han encontrado esta crítica útil
He de reconocer que me esperaba una puta bazofia... por que el tráiler en castellano así lo
daba a entender. Por suerte, los creadores de American Splendor han conseguido una comedia
muy decente, con algunos golpes graciosos y un guión lleno de elementos interesantes,
brillando especialmente el personaje de Scarlett Johansson, actriz sobrevalorada al extremo
pero que, de vez en cuando (Ghost World, Match Point) demuestra que no es sólo un par de
tetas con patas..
La trama es básicamente el diario de Annie, una joven que acaba de graduarse y tiene una vida
prometedora por delante. Pero por causas del destino, mientras reflexionaba sobre su futuro,
se cruza con un crío en un parque y se convierte de la noche a la mañana en su niñera. El niño
es hijo de la "Familia X" (como se la denomina hasta el final de la película), un par de nuevos
ricos obsesionados con su esnobismo. Y claro, la Johansson, que viene de un lugar más
humilde, se verá un poco superada por el tema.
El caso es que todo avanza de forma aceptable, con algunos momentos realmente geniales,
con personajes que no chirrían, actores dando cosas buenas de sí, empezando por el cojonudo
-y simplón, en realidad- papel de Giamatti, o las más inspiradas Laura Linney y la Johansson,
quien hace continuamente símiles paleontológicos sobre las cosas que ve en su vida cotidiana.
Incluso el niño, pese a ser repelente, acaba siendo medianamente aceptable.
Total, una comedia MENOR, por que se nota que no tiene pretensiones y que es muy
"personal", con algunos actores dando buenas cosas de sí, unos secundarios bien medidos -
Evans, Keys- y algún elemento brillante. Interesante, como lo era Ghost World, aunque sin ser
tan crítica como aquella.
Caith_Sith
¿Te ha resultado interesante y/o útil esta crítica?
A través de una niñera accidental con aspiraciones de antropóloga, la historia destripa los
entresijos de las familias pudientes del Upper East Side neoyorquino.
Como Desmond Morris en el famoso ensayo "El mono desnudo", trata de analizar desde la
perspectiva antropológica las costumbres, ritos y modos de vida de la clase alta americana.
Todo el peso de la cinta recae sobre una estupenda Scarlett Johansson, que a pesar de sus
esfuerzos no logra sacar a flote una historia con grandes pretensiones que pierde agua por
todos lados.
Personaje obsesivo-compulsivo y con grandes dosis de sadomasoquismo, excusa su esclavitud
en el amor a un niño que apenas conoce. Algo no cuadra en todo esto. Los estereotipos son
llevados hasta el histrionismo a través de personajes tan desagradables como el de Paul
Giamatti, situaciones tan extravagantes como los seminarios conjuntos mamás-niñeras o el
perfecto pobre niño rico encarnado por el guapito Chris Evans.
alta sociedad neoyorquina, con su grotesco espectáculo de superficialidad y excentricidad
denuncia social, comedia romántica y drama familiar,
Resulta curioso y a la vez inteligente cómo Pulcini y Springer Berman tratan temas como el
estereotipo (empezando por la omisión de los nombres de los ricachones y del jovencito
guaperas) o los prejuicios. Estos temas son abordados desde una visión teórica, como si fuera
un estudio antropológico de la propia Annie, lo cual da lugar a un cierto distanciamiento que
hace posible un análisis certero de lo que se va a examinar, en este caso el modo de vida de los
ricachones de Nueva York. Al final, de lo que habla Diario de una niñera es de cómo Annie,
ajena totalmente a esa alta sociedad, entra poco a poco en su juego y se convierte en otro
instrumento más de ese grotesco espectáculo.
Blanch
[Link] (España)
Guía antropológica de la clase alta para principiantes
6 de diciembre de 2007
25 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
He aquí una comedia del montón que acaba siendo mejor que la media al introducir ciertos
elementos que la convierten en un producto no original pero ciertamente disfrutable. 5
razones por las que 'Diario de una niñera' no debería pasar inadvertida:
1. La película es un análisis antropológico de la clase alta norteamicana, con la excusa de que la
protagonista y narradora de la historia acaba de licenciarse en Antropología. Aunque sus
reflexiones no descubren la pólvora seca, son interesantes y bien planteadas.
2. La forma en la que se retrata a los pijos de Nueva York es acertada, mostrando que para
muchos da lo mismo lo que pasa dentro de sus casas mientras den una buena impresión de
cara a la galería. La lucha de clases también está bien planteada en la película con ciertos
apuntes, como que todas las niñeras son latinoamericanas o asiáticas salvo la protagonista.
3. El reparto es solvente, empezando por Laura Linney, que sin caer en la sobreactuación sabe
darle las dosis adecuadas de temperamento e histrionismo a su inestable personaje (¡Aprende
Diane Keaton!). Scarlett Johansson como protagonista vale su peso en oro, al igual que Alicia
Keys, Paul Giamatti y Chris Evans como secundarios, aunque este último esté metido con
calzador para ser el imprescindible objetivo amoroso de la protagonista. Y por suerte el niño es
gracioso y nunca llega a ser repelente.
4. No es una peli que vaya sólo de la clase alta y de sus caprichos. También va sobre la crisis a
la que se enfrentan chicos de ventitantos que cuando acaban la carrera no tienen ni idea de
qué hacer, y sobre la presión a que la que les someten los padres desde pequeños para que
llegen a ser lo que ellos quieren. Habrá gente que se sienta identificada...
5. La peli es 100% disfrutable, pese a su previsibilidad y al final 'light'. Envuelta como un
caramelito que disfrutas mientras lo saboreas y del que guardas un pequeño pero grato
recuerdo.
En definitiva, 'Diario de una niñera' es una suerte de mezcla entre 'El diablo viste de Prada',
'Mary Poppins' y 'Lost in translation', salvando distancias por supuesto.
jokinr
Madrid (España)
Conflicto de clases en el barrio noreste de Manhattan
28 de marzo de 2016
Sé el primero en valorar esta crítica
La peli empieza bien, bastante bien diría yo. De forma original plantea su propósito de hacer
un retrato etnológico de un barrio rico de Nueva York a través de los ojos de una recién
licenciada en antropología, hija de una sacrificada enfermera, es decir a través de los ojos de
una hija de la clase trabajadora venida a más, o por lo menos, con ciertas aspiraciones de
ascenso social, que se coloca como niñera en una casa bien. El comienzo de la historia, y en
realidad la mayor parte de ella, no traiciona esta aspiración, aunque nunca llega a ahondar en
ella. Una tímida, aunque estimable, visión de clase que se abre paso a duras penas deja a las
claras el absoluto desprecio de la burguesía hacia sus empleados, su afán por acumular capital
y la conversión de la familia en un mero núcleo de tolerada convivencia en que la indiferencia
mutua y el interés económico son sus fuerzas de engarce.
Lamentablemente, un desgarro se abre en este retrato crítico social por el que se cuela un
atisbo de comedia romántica interclasista, chico rico conoce a chica pobre, una cenicientada
que termina por adueñarse del desenlace; de igual manera, junto al final feliz sentimentaloide,
la burguesa que martirizaba a su empleada de hogar, la niñera del título, se cae del caballo en
su camino hacia el abismo y se convierte milagrosamente en una madre ideal. Final, finales,
poco creíbles y alejados del primer propósito del filme. Al cabo, todo se reduce a que la mamá
estaba equivocada, a que el papá era muy egoísta y a que, como ocurre siempre en la
Yanquilandia de Hollywood, no hay problema que no se pueda solucionar con la
autosuperación personal; ni dominación de clase que no pueda ser derribada por unos buenos
sentimientos y una actitud positiva.
Aun así, merece verse.