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Actividades sobre Filosofía Posmoderna

El documento presenta un fragmento de la novela Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll. En él, Alicia conversa con el Gato de Cheshire, quien le da direcciones contradictorias y le dice que todos en ese país son locos, incluyéndose a sí mismo. Luego de que el Gato desaparece y reaparece varias veces, Alicia decide ir a visitar a la Liebre de Marzo en su casa.

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Actividades sobre Filosofía Posmoderna

El documento presenta un fragmento de la novela Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll. En él, Alicia conversa con el Gato de Cheshire, quien le da direcciones contradictorias y le dice que todos en ese país son locos, incluyéndose a sí mismo. Luego de que el Gato desaparece y reaparece varias veces, Alicia decide ir a visitar a la Liebre de Marzo en su casa.

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Cuadernillo de actividades

Módulo XV: Expresando idea


Filosofía

En el siguiente cuadernillo realizaras las actividades que se piden y las enviaras de


manera electrónica a cualquiera de las siguientes fuentes:

Correo: rodriguez_saul@[Link]

Classroom: 2bb3rbx
(Ingresa a la clase con el código y ahí encotrarás donde subir tu trabajo)

También puedes acudir al plantel y entregarlo de maneta presencial.

Fecha límite de entrega: 18 de Diciembre

¡Mucho éxito!
Filosofía Posmoderna
Postmodernos..., ¿o el escepticismo «de siempre»?

La postmodernidad es una corriente filosófica muy reciente que se describe como


una superación de la modernidad. El rasgo esencial de las diferentes corrientes
postmodernas es el abandono de los “viejos” ideales modernos. La caracterización
del postmodernismo depende, pues, de la previa caracterización de la modernidad.
Pero –anota Vattimo- si todas las variantes de la modernidad compartían un rasgo,
era el hecho de que consideraban valor positivo el hecho de ser “moderno”, el valor
de la novedad por la novedad, el progreso por el progreso, incapaz de detenerse,
pues entonces dejaría de ser novedad. Tal como lo ha formulado Baudelaire, la
modernidad es “lo que es transitorio, lo efímero y lo contingente”. Ahora bien, si lo
más valorado es la originalidad; si lo nuevo y lo último es siempre lo mejor, no cabe
permanencia alguna. En ese contexto, términos como “reaccionario” (partidario de
conservar los valores del pasado) son despectivos, casi ofensivos.

Los postmodernos pertenecen a la generación de la desilusión respecto a los


grandes mitos de la modernidad, por eso protagonizan lo que se ha calificado como
“la revolución contra los padres del pensamiento moderno” (los ilustrados,
Descartes, Locke, Kant, Hegel, y Marx) y sus dogmas más sagrados: la razón, la
emancipación, y sobre todo, el progreso, el ideal ilustrado del progreso, puestos
seriamente en duda. La gran aportación más seria del pensamiento postmoderno
reside más en sus críticas que en sus elaboraciones propias.

Paralelamente muestran una cierta pérdida de confianza en la razón y en el discurso


conceptualizador, así como desilusión entorno al exagerado optimismo ilustrado,
racionalista, y al cientifismo decimonónico. Ante las pretensiones
conceptualizadoras y “cosificadoras” de la razón moderna, ellos proponen una
nueva humildad que adquiere la forma de “pensamiento débil” (Váttimo),
“pensamiento cansado” (Bataille), “de construcción” (Derrida), “juegos lingüísticos”
o rechazo de cualquier “metanarrativa” (Lyotard). En vez de globalización proponen
la diferencia, lo que es aleatorio, el Otro, lo que es contingente, irreductible,
indeterminado, impensable, la discontinuidad, la diseminación.

Es razonable, por tanto, que en el contexto de la postmodernidad se defienda el


abandono de la Metafísica. La Metafísica habría llegado a su fin. Hemos de aceptar
su ausencia y acostumbrarnos a vivir sin ella, a vivir sin la pretensión explicativa y
fundamentadora de la Metafísica. Lo más propio de nuestro tiempo, afirma Váttimo,
es la postmetafísica. Vivimos en la época del “pensamiento débil”. Una vez haya
sido constatada la inutilidad, la absurdidad del esfuerzo filosófico, no resta otra cosa
que abandonar esa vía muerta. Las “grandes descripciones” de la realidad, no son
verdaderamente explicativas ni iluminan la existencia, sino todo lo contrario. Es
necesario darse cuenta de que la temática filosófica no puede comprenderse ni
explicarse con éxito. Sus laberintos conceptuales no tienen salida.

La postmodernidad transmite en su conjunto una cierta ansiedad. La excesiva


modestia de una razón –”cansada”- que se siente incapaz de reflexionar sobre los
grandes temas y se conforma con pequeños segmentos, con minúsculas y
fragmentarias certezas, conlleva la renuncia de la razón a emprender grandes
empresas.

Ahora bien, ¿no cabe objetar -en los tiempos que corren- que no parece muy
sensato renunciar a preguntarse por la justicia y la rectitud, por la legitimidad del
poder, por la verdad y la felicidad, por la dignidad y el valor, por el bien y los
derechos humanos...?

Ejercicios a realizar:

En parejas, realicen una investigación, en diversas fuentes (electrónicas,


bibliográficas, entre otras), sobre los conceptos de modernidad y posmodernidad, y
ubiquen temporalmente el surgimiento de tales conceptos, especificando en una
línea de tiempo esta información.

Con base a lo que investigaste, realiza un ensayo, máximo dos cuartillas, donde
con tus palabras expliques como ha afectado la posmodernidad en la sociedad y
en tu vida.
1. Lee con atención el siguiente fragmento de la novela de Alicia en el País de
las Maravillas delautor Lewis Carrol.

Una merienda de locos. Ilustración de sir John Tenniel. (Tomado de


[Link]
maravillas-su-150-aniversario/[Link])

«¡Si supiéramos la manera de transformarlos!», se estaba diciendo, cuando


tuvo un ligero sobresalto al ver que el Gato de Cheshire estaba sentado en
la rama de un árbol muy próximo a ella.
El Gato, cuando vio a Alicia, se limitó a sonreír. Parecía tener buen
carácter, pero tambiéntenía unas uñas muy largas Y muchísimos dientes,
de modo que sería mejor tratarlo con respeto.
—Minino de Cheshire —empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo
segura de sí le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que
ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba—.
—Minino de Cheshire, podrías decirme, por favor, ¿qué camino debo seguir para
salir de aquí?
—Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar —dijo el Gato.
—No me importa mucho el sitio... —dijo Alicia.
—Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes —dijo el Gato.
—... siempre que llegue a alguna parte —añadió Alicia como explicación.
—¡Oh, siempre llegarás a alguna parte —aseguró el Gato—, si
caminas lo suficiente! A Alicia le pareció que esto no tenía
vuelta de hoja, y decidió hacerotra pregunta:
—¿Qué clase de gente vive por aquí?
—En esta dirección —dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata
derecha— vive un Sombrerero. Y en esta dirección —e hizo un gesto con
la otra pata— vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están
locos.
—Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca —protestó Alicia.
—Oh, eso no lo puedes evitar —repuso el Gato—. Aquí todos estamos
locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
—¿Cómo sabes que yo estoy loca? —preguntó Alicia.
—Tienes que estarlo —afirmó el Gato—, o no habrías venido aquí.
Alicia pensó que esto no demostraba nada. Sin embargo, continuó con sus preguntas:
—¿Y cómo sabes que tú estás loco?
—Para empezar —repuso el Gato—, los perros no están locos. ¿De acuerdo?
—Supongo que sí —concedió Alicia.
—Muy bien. Pues en tal caso —siguió su razonamiento el Gato—, ya
sabes que los perros gruñen cuando están enfadados, y mueven la cola
cuando están contentos. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y
muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco.
—A eso yo le llamo ronronear, no gruñir —dijo Alicia.
—Llámalo como quieras —dijo el Gato—. ¿Vas a jugar hoy al croquet con la Reina?
—Me gustaría mucho —dijo Alicia—, pero por ahora no me han invitado.
—Allí nos volveremos a ver —aseguró el Gato, y se desvaneció.
A Alicia esto no la sorprendió demasiado, tan acostumbrada estaba ya a
que sucedieran cosas raras. Estaba todavía mirando hacia el lugar donde
el Gato había estado, cuando éste reapareció de golpe.
—A propósito, ¿qué ha pasado con el bebé? —preguntó—. Me olvidaba de
preguntarlo.
—Se convirtió en un cerdito —contestó Alicia sin inmutarse, como si
el Gato hubieravuelto de la forma más natural del mundo.
—Ya sabía que acabaría así —dijo el Gato, y desapareció de nuevo.
Alicia esperó un ratito, con la idea de que quizás aparecería una vez más, pero no
fue así,y, pasados uno o dos minutos, la niña se puso en marcha hacia la dirección
en que le había dicho que vivía la Liebre de Marzo.
—Sombrereros ya he visto algunos —se dijo para sí—. La Liebre de Marzo
será mucho más interesante. Y, además, como estamos en mayo, quizá
ya no esté loca... o al menos quizá no esté tan loca como en marzo.
Mientras decía estas palabras, miró hacia arriba, y allí estaba el Gato una
vez más, sentado en la rama de un árbol.
—¿Dijiste cerdito o cardito? —preguntó el Gato.
—Dije cerdito —contestó Alicia—. ¡Y a ver si dejas de andar apareciendo
y desapareciendo tan de golpe! ¡Me da mareo!
—De acuerdo —dijo el Gato.
Y esta vez desapareció despacito, con mucha suavidad, empezando por la
punta de la cola y terminando por la sonrisa, que permaneció un rato allí,
cuando el resto del Gato ya había desaparecido.

—¡Vaya! —se dijo Alicia—. He visto muchísimas veces un gato sin sonrisa, ¡pero
una sonrisa sin gato!
¡Es la cosa más rara que he visto en toda mi vida!
No tardó mucho en llegar a la casa de la Liebre de Marzo. Pensó que tenía
que ser forzosamente aquella casa, porque las chimeneas tenían forma de
largas orejas y el techoestaba recubierto de piel. Era una casa tan grande,
que no se atrevió a acercarse sin dar antes un mordisquito al pedazo de
seta de la mano izquierda, con lo que creció hasta una altura de unos dos
palmos. Aún así, se acercó con cierto recelo, mientras se decía a sí misma:
—¿Y si estuviera loca de verdad? ¡Empiezo a pensar que tal vez hubiera
sido mejor ir a ver al Sombrerero! (Carrol, s.f.)

El gato de Cheshire. Ilustración de sir John Tenniel. (Tomado de


[Link] definitiva-alicia-
pais-maravillas-su-150-aniversario/[Link])
Contesta las siguientes preguntas, tomando en cuenta la lectura anterior.

¿A partir de tu experiencia, has tenido un sueño tan intenso que


cuando despertasteseguías asegurando que era real? Describe tu
experiencia.

¿Cómo puedes estar ahora seguro de que no fue real, si cuando lo soñaste te
provocóemociones y sentimientos como si fuera algo real?

¿Imaginas poder hablar con un gato que puede desvanecerse, como el


de Cheshire quese le presenta a Alicia?

¿Crees que el país de Las Maravillas existe? ¿Por qué?

Hablando del tiempo, ¿existe? ¿Es real?

¿Has vivido un dèja vu? ¿Crees que sea real que hayas vivido una
situación particularnuevamente?
¿Qué es lo real?

¿Qué sería la existencia?

La sociedad, es real, existen, ¿o cumplen ambas categorías? ¿Por qué?


¿Qué es el amor? Sentimiento o idealización

Reflexiona sobre las siguientes preguntas y contesta.

¿Qué significado tiene para ti el amor?

¿Puedes mencionar tres ejemplos cotidianos, donde identifiques y describas el


amor?

¿Puedes describir los sentimientos y emociones que provoca el amor?

¿Puedes describir los sentimientos y emociones que provoca el desamor?

¿Se puede amar a la ropa?

¿Se puede amar la comida?

¿Se puede amar a un animal?

¿Puedes amar una idea?

¿Se puede amar un ideal?


¿Se puede amar la fotografía de una persona a quien se ama?

¿Se puede amar a una persona?

¿Se puede amar a una persona con la que no se convive?

¿Se puede amar a alguien que ha muerto?

¿Se puede amar de la misma manera a los familiares que a los amigos?

¿Se puede amar de la misma manera a la pareja que a otras personas?

¿Hay diferentes clases de amor?

¿Cómo se distinguen?

¿Cómo se sabe que se ama algo?

¿El amor es algo que llega a las personas?, ¿cómo llega?

¿El amor es algo que se busca?, ¿qué hace buscarlo?

¿Qué es el amor: un objeto, una sensación, una emoción, un estado de ánimo,


una acción, una relación?

¿Se puede decidir amar a alguien?

¿Es posible amar a una persona «desde siempre»?

¿Existe el amor a primera vista? ¿Se puede amar a una persona de un momento a
otro?

¿Se puede amar a una persona que es muy parecida a uno mismo?
¿Se puede amar a una persona que ha cambiado, que se ha vuelto diferente de
cómo era cuando se le empezó a amar?

¿Se puede amar a alguien aunque no se quiera hacerlo?

¿Se puede dejar de amar a una persona? Si es así, ¿por qué dejar de amarla?

¿Se puede dejar de amar a alguien de un momento a otro?

¿Hay amores que no se acaban? ¿El amor puede acabarse?

¿De qué depende que un amor se acabe o perdure?


¿Qué elementos de mi entorno me impresionan o
emocionan?
INSTRUCCIÓN: Lee el siguiente texto y contesta lo que se te pide. La vocación de
Luis

Alejandro de la Cueva

Ese día comprendí que la escuela es un espacio para apreciar lo que nos rodea,
como las obras de arte que llevaron al plantel. Lo que observé y escuché cambió
mi forma de pensar. Ahora soy un profesionista. Después de muchos años aún
recuerdo la conversación con Juan, Sergio y Ricardo, el profesor de Filosofía. El
primero dijo:

—Luis, ¿sabes del evento que se realizará hoy en el plantel?


—Sé muy poco. Escuché a Sandra hablar sobre el evento. Pero la verdad ni sé
qué onda... cosas de flojera. ¿De qué me sirve saber eso? —respondió Luis.
—Pues de todos modos tenemos que ir. El profe Ricardo dijo que pasará lista y
nos preguntará sobre las salas que visitemos. Anda, no seas negativo y veamos
cómo se pone— insistió Juan.
Como no tenía alternativa, nos fuimos a la exposición. Lo recuerdo como si fuera
ayer. Montaron las obras en los salones. Dos aulas con fotografías de pinturas: El
grito de Munch, La noche estrellada sobre el Ródano de Van Gogh... Captó mi
atención el cuadro de La balsa de la Medusa de Gericault. En esta obra observé
cómo cada una de las personas trataba de salvar su vida. Algunas miraban hacia
el horizonte para ser rescatadas, otras, sentadas, esperaban su final, y unas más
sucumbían ante la desesperanza. En el salón de las esculturas, creaciones
antiguas se combinaban con modernas: La victoria de Samotracia, Coatlicue...
Llamó mi atención la Venus de Milo . A pesar de ser sólo estar viendo una
fotografía de la escultura, podía imaginar la belleza de esa mujer. En comparación
con ella, la Coatlicue era algo muy diferente. En otra aula, dos jóvenes de la
capital interpretaban El segundo movimiento de la Sinfonía #7 de Beethoven. Los
alumnos que se encontraban en la sala no estaban acostumbrados a esa música,
pero se mantenían atentos. En otro salón escuchaban el Réquiem de Mozart.
Ese día terminó después de las seis de la tarde. A la mañana siguiente, en clase
de Filosofía, platicamos con el profesor Ricardo sobre lo que nos interesó.
—Profe, ¿qué sentido tuvo lo que observamos? —preguntó Juan.
—Ustedes piensen...
—Pues, observamos expresiones artísticas —respondió Sergio.
— ¿Cómo le llamamos a ese tipo de expresiones? —preguntó el profesor.
—Mmm... ¿Bellas Artes...? —respondió Juan con inseguridad.

—Pero... ¿para qué nos sirven las Bellas Artes? —pregunté.


— ¿Qué les parece si primero tratamos de responder qué entendemos por
«arte»?—sugirió el profesor.
—Por lo que vi en los salones —dijo Juan—, el arte es la representación de la
realidad. —Espero estar bien, profe —comentó Luis—. Como la pintura de La
balsa de la Medusa que vi, ¿podemos decir que es una representación de la
realidad?
—Así es, Luis. En 1818, el barco francés La Medusa se hundió. Los sobrevivientes
se aferraron a una balsa. Fue un hecho muy comentado en esa época. Por eso la
pintura. — ¡Ah, ya! Si sabemos lo que la obra representa, entendemos lo que el
artista quiso comunicar. Así, podemos identificarnos con el autor.
El profesor exclamó entusiasmado:
— ¡Vaya! Estás inspirado, Luis. Cada una de las obras de arte tiene un sentido, un
significado que debemos develar. Valoramos la obra a través de la observación,
pero también de la capacidad de razonar para descubrir la experiencia que hay
detrás.
—Bueno, pero... ¿Qué es el arte? —Sergio insistió en la pregunta.
—Originalmente, por «arte» se entendía un conjunto de reglas para hacer algo
bien. Así, al aplicarlo a la pintura o la escultura, eran reglas para producir y
representar la realidad de la mejor manera. Y es ahí donde entra una idea de
belleza, acorde a la simetría y armonía de la naturaleza, en la que disfrutamos lo
que observamos o escuchamos.
—Profe, ¿se puede contemplar un paisaje natural y considerarlo como una obra
de arte? — pregunté.
—Debemos distinguir lo realizado por el hombre y lo generado por la naturaleza.
El arte es lo creado por el hombre. Considero que no se puede hablar de la
naturaleza como generadora de arte.
Sergio intervino:
—Tengo una duda respecto de la belleza. ¿Por qué estaba la fotografía de la
Coatlicue? Una mujer con falda de serpientes no es muy agradable a la vista. Más
bien causa terror o miedo. ¿La Coatlicue es parte de las Bellas Artes?
— ¿A poco para los mexicas la Coatlicue fue una belleza? —pregunté.
—Yo tengo otra pregunta, ¿la belleza es ideal o real? —interrumpió Juan—.
Porque en la primera puede provenir de nuestra imaginación, independiente de lo
que veamos. Y la segunda se da cuando observamos un objeto o el artista imita lo
que ve.
—Pero en la Coatlicue vemos cómo se imitaron varias cosas. Están tomadas de la
realidad. Sin embargo, no me parece bella. Creo que el problema está en cómo
entendemos la belleza —señaló Sergio.
—Considero que la belleza la captas de inmediato. Algo nos gusta o no nos gusta,
y ya. Y nos gusta si hay armonía, si hay orden —dije.
— ¡La Coatlicue no tiene ese orden! —objetó Juan—. ¿Por qué considerarla bella?
Para mí no es de las Bellas Artes. Yo creo que nos engañamos o para parecer
intelectuales muchos dicen que es una obra de arte.
—Habría que estudiar la cultura mexica para saber qué estaban imitando con la
Coatlicue, y si para ellos era importante la armonía —señaló Sergio.

—Pues aunque tuviera simetría, para algunas personas seguiría siendo fea y
puede causar temor. Explícame, Sergio, ¿cuál era la intención del escultor al
hacerla de esa manera? ¿Estamos hablando de Bellas Artes? Yo creo que no —
aseguré.
—La Coatlicue no fue hecha para formar parte de las bellas artes ni de la belleza
—intervino el profesor—. Es una diosa feroz, sedienta de sacrificios humanos. Es
un ser mítico del cual los tenochcas no podían escapar. Tenía el poder de todo lo
que nace y muere. Por eso, si el concepto de belleza es lo que causa paz,
tranquilidad, armonía y es agradable a la vista, la Coatlicue no se concebiría como
belleza. Sin embargo, como lo vemos con ustedes, el principio de belleza nunca
ha sido algo absoluto e inmutable, sino que ha venido adoptando distintos rostros
según sea la época histórica

y la cultura. Así que no hay un concepto universal de belleza. Sergio movió la


cabeza afirmativamente:
—Eso significa que me puede gustar algo y a Juan no. ¡Ah! Entonces todos los
seres humanos pueden ser artistas y representar la belleza de diferente manera.

—Ayer en la noche, en una revista encontré algo que puede servir —dijo Sergio—.
Un filósofo expresó que el juicio del gusto depende de la relación armónica y libre
de las facultades de las personas.
—Ya que hablas de autores, Jenófanes dijo algo así: «Si los bueyes, los caballos y
los leones tuviesen manos, o pudiesen dibujar con las manos, y hacer obras como
las que hacen los hombres, semejantes a los caballos representaría el caballo a
los dioses, y semejantes a los bueyes el buey y les darían cuerpos como los que
tiene cada uno de ellos». Tras decir esto, nos quedamos callados. Teníamos
muchas dudas y cosas qué decir.

Al ver que no había en nosotros intención de retirarnos, el profesor nos propuso


que al día siguiente habláramos sobre la utilidad de la estética en los medios de
comunicación. Aceptamos. Para mí, ese día no fue como cualquier otro, sino el
inicio de mi vocación en el arte. Desde hace varios años participo en actividades
culturales. Es algo que me ayuda a ser más humano, a sensibilizarme por las
cosas de la vida.

a) Según el texto anterior, escribe las CARACTERÍSTICAS propias de las obras


de arte.

b) Escribe las diversas obras de arte que se mencionan en el texto y su contexto.


INSTRUCCIÓN: contesta las siguientes preguntas.

1. Los dibujos que hacen los niños antes de la primaria, ¿son una obra de arte?

2. A Pánfilo le han dejado de tarea que haga el planisferio. El dibujo le queda muy
bien. ¿Ha hecho una obra de arte?

3. Doña Eulalia prepara un mole exquisito, ¿hace una obra de arte?

4. Irene elabora anillos, aretes, prendedores y muchos objetos más con chaquira.
¿Ella hace obras de arte?

6. Carlos toma fotografías en bodas, quince años y otras ceremonias. A la gente


de su comunidad le gusta mucho su trabajo. ¿Él hace obras de arte?

7. Elvia escribe recados de amor muy claro y bonitos que luego vende entre sus
amigos. ¿Ella hace obras de arte?

Belleza.

1. ¿Las caras bonitas son caras bellas?

2. ¿Cualquier poema o canción que hable de amor es algo bello?

3. ¿La belleza la captamos por instinto o aprendemos lo que es bello?

4. ¿Lo bello es bello porque nos gusta o nos gusta porque es bello?

5. ¿Algo feo puede ser bello?

6. ¿Sientes la belleza, la comprendes o la entiendes?

7. ¿La belleza se capta con la emoción o con la razón?

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