ESCUELAS FILOSOFICAS
ESCUELA JONICA
Se denomina escuela de Mileto o jónica a la escuela filosófica fundada en el
siglo VI a. C. en la colonia griega de Mileto, en la costa egea de Jonia (Asia
Menor). Sus miembros fueron Tales, Anaximandro y Anaxímenes, los tres,
ciudadanos de Mileto. En este mismo siglo Mileto alcanzó la cima de su desarrollo
económico, político e intelectual.
MIENBROS:
TALES DE MILETO
Tales de Mileto nació en 639 o 624 a. C. y murió en 547/6 a. C.. Fue el iniciador de
la indagación racional sobre el universo. Se le considera el primer filósofo de la
historia, y el fundador de la escuela jonia de filosofía, según el testimonio de
Aristóteles. Fue el primero y más famoso de los Siete Sabios de la Antigüedad (el
sabio astrónomo) y tuvo como discípulo y protegido a Pitágoras. Es aparte uno de
los más grandes astrónomos y matemáticos de su época, hasta tal punto que era
una lectura obligatoria para cualquier matemático en la Edad Media y
contemporánea.
Sus estudios abarcaron profusamente el área de la geometría, álgebra lineal,
geometría del espacio y algunas ramas de la física, tales como la estática,
dinámica y óptica. Su vida está envuelta en un halo de leyenda.
Tales habría enunciado, de acuerdo con la escasa información de los testimonios,
las tres tesis filosóficas siguientes:
1. Que la fuente o principio de todas las cosas (arché) es el agua.
2. Que todas las cosas, incluso las aparentemente inanimadas, tienen vida:
«todo está lleno de démones» (tesis del hilozoísmo).
3. Que el cambio y la generación se explican por medio de la condensación y
de la rarefacción.
ANAXIMANDRO
Anaximandro de Mileto nació en 610 a. C. y murió aproximadamente en 546 a. C..
Fue Discípulo y continuador de Tales, se le atribuye un libro sobre la naturaleza,
pero su pensamiento llegó a la actualidad mediante comentarios doxográficos de
otros autores. Se le atribuye un mapa terrestre, la medición de los solsticios y
equinoccios por medio de un gnomon, trabajos para determinar la distancia y
tamaño de las estrellas y la afirmación de que la Tierra es cilíndrica y ocupa el
centro del universo.
La respuesta dada por Anaximandro a la cuestión del arché puede considerarse
un paso adelante respecto a Tales. El arché es ahora lo ápeiron ( de ‘a-’, prefijo
privativo y ‘peras’, límite, perímetro), es decir, lo indeterminado, lo ilimitado. Lo que
es principio de determinación de toda realidad ha de ser indeterminado, y
precisamente ápeiron designa de manera abstracta esta cualidad. Lo ápeiron es
eterno, siempre activo y semoviente. Esta sustancia, que Anaximandro concibe
como algo material, es «lo divino» que da origen a todo.
ANAXÍMENES
Anaxímenes de Mileto fue el tercer filósofo proveniente de la ciudad de Mileto.
Nació en 585 a.C. y murió en 524 a.C., hijo de Eurístrato. Fue discípulo y
compañero de Anaximandro, coincidiendo con él en que el principio de todas las
cosas (arché) es infinito; aunque, a diferencia del ápeiron de su mentor, nos habla
de un elemento concreto: el aire. Esta sustancia, afirmaba, se transforma en las
demás cosas a través de la rarefacción y la condensación. La rarefacción genera
el fuego, mientras que la condensación el viento, las nubes, el agua, la tierra y las
piedras; a partir de estas sustancias se crea el resto de las cosas.
Podría explicarse el cambio de estado del aire mediante el flujo entre dos polos, lo
frío y lo caliente; pero varios fragmentos nos muestran que Anaxímenes pensaba
inversamente, y creía que lo caliente y lo frío eran consecuencia y no causa de la
rarefacción y la condensación respectivamente.
ESCUELA PITAGORICA
La influencia de este gran maestro fue tan notable, que los más interesados de
sus discípulos se constituyeron gradualmente en una sociedad o hermandad. Se
los conoció como la Escuela Pitagórica.
La comunidad pitagórica fue una hermandad religiosa dedicada a la práctica del
ascetismo y al estudio de las matemáticas. Los miembros de esta fraternidad se
comprometían, con un solemne juramento, a mantener en secreto las enseñanzas
de la Escuela. Éstos debían hacer examen de conciencia diariamente. Creían en
la inmortalidad del alma y en su transmigración, con el resultado de que no
debería ser sacrificado ningún animal ante el temor de que pudiera ser la nueva
morada del alma de un amigo muerto. Así, a sus miembros se les imponía un
severo régimen vegetariano.
La particularidad del sistema pitagórico fue encontrar en las matemáticas una
clave para resolver el enigma del Universo y un instrumento para la purificación
del alma. Aristóteles sintetizó la labor de los pitagóricos con las siguientes
palabras: "los pitagóricos se dedicaron primero a las matemáticas, ciencia que
perfeccionaron y, compenetrados con ésta, imaginaron que los principios de las
matemáticas eran los principios de todas las cosas."
Todos los descubrimientos que la Escuela realizaba eran atribuidos al mismo
Pitágoras, por lo que resulta casi imposible diferenciar lo producido por él y lo
elaborado por sus alumnos.
Los pitagóricos fueron los primeros en establecer la demostración en la
matemática, mediante el razonamiento deductivo. A ellos se les debe, incluso, la
misma palabra Matemática que, según la acepción más difundida, significa
"ciencia por excelencia"; matemáticos eran los miembros científicos de la secta.
Se clasificó a la Matemática, además, en cuatro ramas: aritmética, geometría,
música y astronomía, clasificación que se mantuvo durante más de dos milenios
en lo que constituyó el famoso Quadrivium de las ciencias.