Una mañana calmada de clima tenue , en la que las nubes bien tapaban una
intensa lluvia o un exasperante calor. Era pues ; primero de enero , y en la sala
de Clara abundaba el silencio, propio de la noche anterior ;hubo
bullicios,estallidos y cánticos. El olor que flotaba en el aire era
pesado,nauseabundo.
Clara despertó no precisamente por el cesé de los ruidos ni porqué los pájaros
se posaran sobre su ventana picoteando .Se levanto por que alguien tocó su
puerta, no era el tic-tac de las mañanas, era el sonido del heraldo negro que
llama la muerte.
AUTOR : MERSO