Célula
Te explicamos qué es la célula y qué tipos de células existen.
Además, cuáles son las partes y funciones de las células.
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Las células son la unidad básica de todos los seres vivos.
¿Qué es una célula?
Se conoce como célula a la unidad estructural y funcional de todos
los organismos. La célula constituye la forma más pequeña y simple de
organización biológica, es decir, la estructura ordenada y viviente más
pequeña que se conoce (la mayoría de los virus son más pequeños que una
célula, pero existe discrepancia entre los científicos respecto a su origen y a
si son o no seres vivientes).
Se dice que la célula es la unidad funcional de todos los seres
vivos porque todas las células son capaces de llevar a cabo las funciones
de nutrición, metabolismo, respuesta a estímulos, procesamiento de
información, reproducción y crecimiento.
Se dice que la célula es la unidad estructural de los seres vivos porque
todos los organismos están constituidos por células. Algunos organismos
están formados por una única célula y se los denomina organismos
unicelulares mientras que otros, llamados organismos pluricelulares, están
formados por una gran cantidad de células de diferentes tipos (que suelen
estar especializadas en funciones específicas).
El tamaño de las células puede variar enormemente: algunas pueden ser
prácticamente visibles a simple vista, aunque la gran mayoría de ellas
son microscópicas, es decir, solo pueden ser vistas utilizando
un microscopio. Una célula promedio mide alrededor de 10 µm
(micrómetros), pero el tamaño celular es muy variado: hay algunas que
miden tan solo 1 µm y otras 100 µm.
Las células se pueden reproducir por dos posibles mecanismos: la división
por mitosis, que da lugar a dos células hijas idénticas, y la división
por meiosis, que permite la formación de gametas (células sexuales). En la
meiosis hay intercambio de información genética y se producen cuatro
células hijas distintas entre sí, con la mitad de contenido genético que la
célula inicial.
En el interior de las células existen orgánulos u organelas, estructuras más
simples que tienen formas especializadas y diferenciadas. Dentro de los
orgánulos se llevan a cabo las diversas funciones bioquímicas necesarias
para la supervivencia y funcionamiento celular.
El descubrimiento de la célula se considera el paso fundacional del estudio
moderno de la vida (biología), dado que permitió comprender la enorme
complejidad del cuerpo de los seres vivientes y permitió el surgimiento
de numerosas ciencias y disciplinas posteriores.
Ver también: Célula eucariota
Tipos de célula
La clasificación más importante de las células tiene que ver con
la presencia o ausencia de una membrana que delimita al núcleo celular.
Esta distinción es fundamental en la historia de la evolución, pues permite
diferenciar a las células en dos grandes categorías:
Células procariotas. Tienen una estructura básica sencilla sin organelas
y sin envoltura nuclear, por lo que su material genético se encuentra
disperso ocupando un espacio llamado nucleoide, y que está en contacto
directo con el resto del citoplasma. Las células procariotas son las más
pequeñas y tienen un tamaño de entre 1-5 µm. Fueron las primeras
formas de vida en la Tierra, y estos organismos son mucho más simples
que los eucariotas. Todos los seres vivos formados por células
procariotas son unicelulares.
Células eucariotas. Las células eucariotas tienen una estructura más
compleja que las procariotas y poseen organelas con membrana en su
citoplasma. La característica principal de este tipo de célula es que tiene
un núcleo definido, donde se encuentra su material genético. Las células
eucariotas son más grandes que las procariotas pero tienen tamaños
que pueden variar ampliamente entre 10-100 µm. Estas células
aparecieron más tarde que las procariotas en la historia de la Tierra y
constituyen un paso adelante en la evolución de la vida ya que permiten
un mayor rango de complejidad. Las células eucariotas suelen formar
parte de organismos complejos y multicelulares, aunque también pueden
constituir organismos unicelulares (como las levaduras).
A pesar de las diferencias entre los procariotas y los eucariotas, existen
grandes semejanzas en su organización molecular y en sus funciones. Por
ejemplo, ambos tipos de organismos utilizan el mismo código genético y una
maquinaria similar para sintetizar proteínas.
Existe una gran diversidad morfológica dentro de las células
eucariotas, entre las que se destacan las células animales y las células
vegetales. Si bien ambas tienen estructuras en común, también presentan
algunas diferencias (en relación con las funciones que llevan a cabo), como
se muestra a continuación.
Tanto las células animales como las vegetales poseen mitocondrias, que
son las organelas donde se lleva a cabo la respiración celular, proceso
que le permite a la célula obtener energía para todas sus funciones.
El núcleo celular es otra característica compartida por ambos tipos de
células. En esta estructura membranosa se aloja el material genético de
la célula (ADN).
Las células vegetales poseen una pared celular rígida, compuesta
principalmente por celulosa. Esta estructura le da forma a la célula y le
otorga sostén a la planta (los organismos vegetales no tienen esqueletos
como los animales). Además, las células vegetales poseen una gran
vacuola que almacena agua y nutrientes y, al ocupar gran parte del
volumen celular, le otorga rigidez a estas células.
Las células vegetales poseen cloroplastos, organelas donde se lleva a
cabo la fotosíntesis, proceso mediante el cual la planta sintetiza su
propio alimento. Estas organelas son exclusivas de las células vegetales.
Las células animales no tienen pared celular y presentan formas muy
diversas y, a menudo, irregulares. Por su parte, las células vegetales
suelen ser más grandes y con forma prismática.
Las células animales poseen dos estructuras exclusivas (es decir, que no
están en las células vegetales): los centríolos, que participan en la
división celular, y los lisosomas, que son pequeñas vesículas que
contienen enzimas digestivas e intervienen en la degradación de
estructuras celulares.
Partes de una célula
Las células poseen diversos orgánulos y sectores delimitados:
La membrana plasmática. Es una frontera biológica que delimita el
interior de la célula de su exterior. Está formada por una doble capa
continua de fosfolípidos y proteínas intercaladas o adheridas a su
superficie, cuya función es separar el contenido de la célula del medio
que la rodea y permitir la entrada y la salida de sustancias. Así, pueden
ingresar nutrientes y excretar desechos.
Pared celular. Es una barrera gruesa y estable, externa a la membrana
plasmática, que le confiere cierta rigidez y resistencia a la célula. La
pared celular está presente en las células procariotas y en los
organismos eucariotas solo se encuentra en las células de plantas y
de hongos. La pared celular se fabrica en base a diversos materiales
resistentes y es variable en cada tipo de organismo.
Núcleo. Es una estructura limitada por una envoltura nuclear de doble
membrana. El núcleo es una organela exclusiva de las células eucariotas
y en su interior contiene la mayor parte del material genético de la célula
(el ADN).
Citoplasma. Es la sustancia gelatinosa que llena el interior de la célula,
ubicada entre la membrana plasmática y el núcleo (cuando está
presente), y formada por agua, sales, proteínas y otras sustancias. La
función principal del citoplasma es servir de soporte para las organelas
de la célula y ayudar en los procesos metabólicos que ocurren dentro de
ella.
Orgánulos. Son estructuras membranosas internas que se encuentran
en la célula y que desempeñan roles específicos. Algunos de ellos son:
Mitocondrias. Son las estructuras donde se lleva a cabo la
respiración celular, proceso que le permite a la célula
obtener energía.
Lisosomas. Se ocupan de la digestión y el aprovechamiento de
los nutrientes.
Cloroplastos. Son estructuras (exclusivas de las células
vegetales) que contienen clorofila, indispensable para la
fotosíntesis que se lleva a cabo en su interior.
Ribosomas. Se ocupan de la síntesis de las proteínas, proceso
necesario para el crecimiento y la reproducción celular.
Flagelos. Son orgánulos presentes en ciertas células y sirven para
impulsarse en el medio ambiente. Son típicos de seres
unicelulares o células móviles como los espermatozoides.
Fuente: [Link]
Organelos celulares
El cuerpo humano realiza miles de cosas a la vez, desde
enviar impulsos eléctricos, bombear sangre, digerir comida,
producir proteínas, y muchas cosas más. Todas estas actividades las
puedes hacer gracias a las células, esas diminutas unidades de vida que
son como fábricas, llenas de maquinaria diseñada para llevar a cabo el
negocio de la vida. Las células constituyen todos los seres vivos, y
pueden tener diferentes formas y tamaños. A pesar de esta amplia
gama en tamaño, forma y función, todas estas pequeñas fábricas tienen
la misma maquinaria básica. El término organelo celular se utiliza en la
rama de la biología celular y es usado para referirse directamente a las
subunidades o componentes de la célula que están localizados en
el citoplasma y que desempeñan una determinada función. Son también
llamados con el nombre de orgánulos, organoides o elementos de la
célula.
Características de los organelos celulares
Algunas características importantes que poseen los organelos celulares
son las siguientes:
También reciben el nombre de elementos celulares.
Se encuentran localizados dentro del citoplasma.
Se encuentran con mayor frecuencia en las células eucariotas que
en las procariotas.
Pueden ser clasificados de acuerdo con su forma.
La presencia de los organelos celulares depende de del tipo
de célula y del tipo de organismo.
Los organelos celulares tienen
diferentes características dependiendo del organismo en el que
se encuentren.
Forma parte de las células y tienen diferentes funciones.
Se encuentran delimitadas del resto del citoplasma.
Su papel de especialización ha cumplido un papel muy importante
dentro de la evolución.
El número de organelos que podemos encontrar es
muy cambiante, depende de la célula y varía dependiendo
también de la función.
Algunos organelos contienen su propio material genético, como,
por ejemplo, las mitocondrias y los cloroplastos.
Algunos organelos no contienen material genético.
Estructura
La estructura de los organelos celulares se divide en:
Cilios y Flagelos: Permiten a la célula moverse y en dar movilidad
a otras células o para desplazar partículas por su superficie.
Ribosomas: Formados por la combinación de proteínas y ARN. El
ribosoma lee el ARN y une la proteína con los aminoácidos
suministrados por los ARN de transferencia, lo que se conoce
como síntesis de proteínas.
Citoesqueleto: Da soporte interno de la célula animal. Formado
de tres tipos de proteínas fibrilares:
los microtúbulos, filamentos intermedios y los microfilamentos.
Mantiene la forma de la célula, le da movilidad, y ayuda en el
transporte intracelular.
Aparato de Golgi: Recibe proteínas inmaduras desde el retículo
endoplasmático rugoso y libera vesículas que tienen como función
entregar las proteínas maduras.
Retículo endoplasmático (RE): Es un sistema de membranas
parecidas a un conjunto de saco. Incluye al RE rugoso (RER) y al
RE liso (REL). Al primero se unen ribosomas, lo que permite que
se complete la síntesis de algunas de las proteínas de la célula.
Lisosoma: Degrada partículas nutritivas o bacterias o materiales
nocivos que la célula dirige hasta él.
Vacuola: Característico de la célula vegetal. Almacena agua,
enzimas, productos de secreción y desechos.
Mitocondrias: Son organelos alargados que están rodeados de 2
membranas y que aportan energía.
Plastidios: Propios de la célula vegetal y pueden ser clasificados
como cloroplastos, leucoplastos y cromoplastos.
Núcleo celular: Dirige toda la actividad celular porque contiene el
ADN. En los animales se encuentra en el centro de la célula, en los
vegetales a un costado.
Nucléolo: Es el proceso de biogénesis de los ribosomas para
formar ARN pre-ribosomal.
Membrana celular: Se encarga de controlar las sustancias
químicas de la célula, reacciona ente estímulos causados por
sustancias externas.
Funciones de los organelos celulares
Algunas funciones de los organelos celulares son:
Proteger al contenido celular.
Regular las diferentes actividades celulares.
Se encargan de la síntesis de proteínas.
Proporcionan una adecuada superficie para las
reacciones químicas de las células.
Sintetizar carbohidratos, lípidos y glucoproteínas.
Para la obtención de bióxido de
carbono, agua y adenosintrifosfato para hacer compuestos ricos
en energía.
Digieren sustancias extrañas al organismo y microbios.
Ayudan al movimiento, la estructura y la forma de los organismos
celulares.
Permitir el movimiento de partículas a lo largo de la superficie
celular.
Tipos
Organelos de la célula eucariota vegetal: Plastidios,
amiloplastos, leucoplastos, licopeno, carotenoides, cromoplastos,
proteinoplastos, elaioplastos, cloroplastos, vacuolas y pared
celular.
Organelos de la célula vegetal y animal: Membrana Plasmática,
ribosomas, lisosomas, peroxisomas, aparato de Golgi,
microtúbulos, retículo Endoplasmático Liso, Retículo
Endoplasmático Rugoso, Mitocondrias, Núcleo, Nucléolo y
cromosomas.
Ejemplos de organelos celulares
Algunos ejemplos de organelos celulares son:
Dictiosomas: Reciben este nombre el aparato de Golgi que se
encuentra en los vegetales. Su función es similar al aparato de
Golgi, pero en el organismo vegetal.
Vacuola central: Es la misma vacuola pero que se encuentra
únicamente en las células vegetales.
Vesícula: Son las encargadas de almacenar, transmitir o dirigir
residuos celulares.
Melanosoma: Se encuentra dentro de las células animales y es la
encargada del almacenaje de la pigmentación.
TEJIDOS ANIMALES
Un tejido (del latín texere = tejer) es un conjunto de células, matriz
extracelular, y fluido corporal. Las células de un tejido cooperan para llevar a
cabo una o varias funciones en un organismo. Estas células se relacionan entre
si mediante interacciones directas entre ellas o mediadas por las moléculas que
se encuentran entre ellas y que forman la matriz extracelular. Distintos tejidos
se asocian entre sí para formar los órganos. La histología es una disciplina
eminentemente descriptiva que se dedica a la observación de los diferentes
tejidos mediante microscopios, tanto ópticos como electrónicos. Sin embargo, el
conocimiento de la anatomía y organización de los tejidos es fundamental para
comprender su fisiología y reconocer alteraciones patológicas, tanto de los
propios tejidos como de los órganos y estructuras que forman. La histopatología
es una rama de la histología dedicada a estudiar alteraciones patológicas en los
tejidos.
A pesar de que las células que forman un organismo son muy diversas en
forma y función, los histólogos han clasificado tradicionalmente a los tejidos en
cuatro tipos fundamentales (Figura 1):
Tejidos epiteliales. Conjunto de células estrechamente unidas que o bien
tapizan las superficies corporales, tanto internas como externas, o se agrupan
para formar glándulas.
Tejidos conectivos o conjuntivos. Son un variado tipo de tejidos que se
caracterizan por la gran importancia de su matriz extracelular, la cuál, en la
mayoría de los casos, es la principal responsable de su función. Los tejidos
conectivos se originan a partir de las células mesenquimáticas embrionarias y
forman la mayor parte del organismo, realizando funciones tan variadas como
sostén, nutrición, reserva, etcétera. La clasificación de los tejidos conectivos
puede variar según los diferentes autores, pero en general incluyen a los tejidos
conectivo propiamente dicho, adiposo, cartilaginoso, óseo y sanguíneo.
Tejido muscular. Formado por células que pueden contraerse, lo que
permite el movimiento de los animales o de partes de su cuerpo. Hay tres tipos
de tejidos musculares: esquelético, cardíaco y liso.
Tejido nervioso. Está constituido por células especializadas en procesar
información. Reciben dicha información del medio interno o externo, la integran
y producen una respuesta que envían a otras células, sobre todo a las células
musculares.
Tipos de tejidos vegetales y sus funciones
Una vez determinados qué son los tejidos vegetales y sus
características, citaremos los tipos de tejidos vegetales
existentes y sus funciones. Los diferentes tipos de tejidos
vegetales existentes, aparte de poder ser simples o
complejos, se clasifican en tres sistemas: de protección,
fundamental y vascular.
Sistema de protección
Está conformado por la epidermis, que es un tejido
compuesto por una única capa de células que cubre las
raíces, el tallo, las hojas y las flores de la planta. Protege a la
planta de la pérdida de agua, regula el intercambio de dióxido
de carbono y oxígeno y, en las raíces, absorbe agua y
nutrientes del sustrato. La epidermis en el tallo y en las hojas
presenta poros llamados estomas, por donde difunden el
dióxido de carbono, el vapor de agua, y el oxígeno. Las
células epidérmicas están cubiertas por una cutícula que
contiene, principalmente, una sustancia cerosa que las
protege de la pérdida de agua llamada cutina. Las plantas en
los desiertos y otras regiones áridas suelen tener cutículas
gruesas para ayudar en la conservación del agua.
Sistema fundamental
Compuesto por el parénquima, el colénquima y el
esclerénquima.
Las células parenquimáticas forman la llamada pared
celular primaria de las plantas y entre sus funciones se
encuentran la actividad fotosintética, la sanación y reparación
de daños tisulares y el almacenaje de nutrientes.
El colénquima es un tejido de sostén (proporciona
resistencia y flexibilidad) que se encuentra, preferentemente,
en órganos en vía de crecimiento (pecíolos jóvenes, tallo,
hojas, frutos, etcétera) u órganos inmaduros de plantas
herbáceas. Está constituido por células vivas con
cloroplastos. El colénquima se clasifica según el modo en
que sus paredes celulares aumentan de grosor en: anular
(engrosamiento homogéneo que da una luz celular circular),
angular (engrosamiento marcado en los ángulos, que da una
luz celular poligonal), lagunar (engrosamiento principalmente
en paredes celulares que delimitan los espacios
intercelulares) y laminar (engrosamiento solo en las paredes
periclinales pero no en las radiales, dando un aspecto de
láminas de colénquima).
El esclerénquima es el tejido de sostén de los órganos
adultos que ya han dejado de crecer y su desarrollo está
controlado por fitohormonas. Está formado por células que,
junto a la pared primaria de celulosa, crean una pared
secundaria muy gruesa y dura por el depósito de lignina, por
lo que ofrecen una resistencia aún mayor que el colénquima.
El escelrénquima se divide en dos grandes grupos: células
cortas (también conocidas como esclereidas o células
pétreas) y células muy alargadas llamadas fibras del
esclerénquima.
Sistema vascular
Formado por el floema y el xilema. Los tejidos vasculares
transportan sustancias entre las diferentes partes de la
planta.
El floema transporta compuestos orgánicos que la planta
usa como alimento, en especial la sacarosa. El xilema
transporta agua y nutrientes solubles. Los tejidos vasculares
son largos y finos y forman cilindros por los que se
transportan los nutrientes. El tejido vascular también está
implicado con dos tipos de os, que son tejidos que contienen
células no diferenciadas que funcionan durante el
crecimiento de la planta. Los meristemos que acompañan al
tejido vascular son el cambium cork y el cambium vascular.
Estos meristemos están asociados con el crecimiento de los
tejidos vasculares.
El xilema o leño es un tejido conductor que se encarga del
transporte de savia (agua y sales minerales y compuestos
orgánicos) desde la raíz, a través de toda la planta, y también
sirve de soporte para la planta y de resistencia mecánica. Es
un tejido complejo porque está compuesto por diferentes
tipos de elementos: conductores (tráqueas y traqueidas),
parenquimáticos, secretores (resiníferos, laticíferos) y fibras
xilares (libriformes, fibrotraqueidas, fibras septadas y fibras
mucilaginosas).