Fluidos hidráulicos
La selección y el cuidado que se tenga con el fluido hidráulico de una máquina
tienen un efecto importante sobre su funcionamiento y sobre la duración de sus
componentes. En este capítulo se encontrarán los factores fundamentales que
intervienen en la selección de un fluido y en su adecuada utilización.
El término fluido se ha generalizado en hidráulica para referirse al líquido que se
utiliza como medio de transmisión de energía. El fluido hidráulico, puede ser un
aceite mineral adecuado o alguno de los fluidos ininflamables, que pueden ser
compuestos sintéticos
OBJETIVOS DEL FLUIDO
El fluido tiene 4 objetivos principales: transmitir potencia, lubrificar las piezas
móviles, minimizar las fugas y enfriar o disipar el calor.
Transmisión de potencia
Como medio transmisor de potencia, el fluido debe poder circular fácilmente por
las líneas y orificios de los elementos. Demasiada resistencia al flujo origina
pérdidas de potencia considerables. El fluido también debe ser lo más
incompresible posible de forma que cuando se ponga en marcha una bomba o
cuando se actúe una válvula, la acción sea instantánea.
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Lubrificación
En la mayoría de los elementos hidráulicos, la lubrificación interna la proporciona el
fluido. Los elementos de las bombas y otras piezas desgastables se deslizan unos
contra otros sobre una película de fluido. Para que la duración de los componentes
sea larga, el aceite debe contener los aditivos necesarios para asegurar buenas
características antidesgaste. No todos los aceites hidráulicos contienen estos aditivos.
La nueva generación de aceites hidráulicos contienen cantidades adecuadas de
aditivos antidesgaste. Estos aceites ofrecen excelente protección contra el desgaste
de bombas y motores y tienen la ventaja de una larga duración.
Además, estos aceites proporcionan una buena demulsibilidad así como protección
contra la oxidación. Estos aceites se conocen generalmente como "aceites hidráulicos
tipo antidesgaste".
Estanqueidad
En muchos casos, el fluido es el único cierre contra la presión dentro de un
componente hidráulico. A veces, no hay anillo de cierre entre la corredera de la válvula
y el cuerpo para reducir las fugas entre los pasajes de alta y baja presión. El ajuste
mecánico y la viscosidad del aceite determinan el porcentaje de las fugas.
Enfriamiento
La circulación del aceite a través de las líneas y alrededor de las paredes del depósito
disipa parte del calor generado en el sistema
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REQUERIMIENTOS DE CALIDAD
Además de estas funciones fundamentales, el fluido hidráulico puede tener otros
requerimientos de calidad tales como:
- Impedir la oxidación
- Impedir la formación de lodo, goma y barniz
- Reducir la formación de espuma
- Mantener su propia estabilidad y, por consiguiente, reducir el costo del cambio
de fluido
- Mantener un índice de viscosidad relativamente estable entre amplios límites de
temperatura
- Impedir la corrosión y la formación de picaduras
- Separar el agua
- Compatibilidad con cierres y juntas
Estos requerimientos de calidad son frecuentemente el resultado de una
composición especial y pueden no estar presentes en todos los fluidos.
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PROPIEDADES DEL FLUIDO
Consideramos a continuación las propiedades de los fluidos hidráulicos que les
permiten realizar sus funciones fundamentales y cumplir con algunos o todos sus
requerimientos de calidad.
Viscosidad
La viscosidad es la medida de la resistencia del fluido a la circulación del mismo.
Si un fluido circula con facilidad, su viscosidad es baja.
También se puede decir que el fluido es fino, o que tiene poca consistencia o poco
cuerpo.
Un fluido que circula con dificultad tiene una viscosidad alta. Es grueso o tiene
mucha consistencia.
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Viscosidad, una solución de compromiso
En cualquier máquina hidráulica la viscosidad del fluido debe ser un compromiso.
Una viscosidad elevada es deseable para mantener la estanqueidad entre
superficies adyacentes.
Sin embargo, una viscosidad demasiado alta aumenta la fricción, lo que da como
resultado:
- Elevada resistencia al flujo.
- Alto consumo de potencia debido a las pérdidas por rozamientos.
- Elevada temperatura causada por la fricción.
- Aumento de la caída de presión debido a la resistencia.
- Posibilidad de que el funcionamiento se haga más lento.
- Dificultad en separar el aire del aceite en el depósito.
Y en caso de que la viscosidad fuera demasiado baja:
- Aumento de las fugas.
- Excesivo desgaste e incluso agarrotamiento bajo cargas elevadas que pueden
producirse al destruirse la película de aceite entre piezas móviles.
- Puede reducirse el rendimiento de la bomba haciendo que el actuador funcione
más despacio.
- Aumento de temperaturas debido a las fugas.
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Índice de viscosidad (IV)
El índice de viscosidad es un número arbitrario que indica el cambio de viscosidad
del fluido al variar la temperatura. Un fluido que tenga una viscosidad
relativamente esta e a temperaturas extremas tiene un índice de viscosidad (IV)
muy elevado. Un fluido que sea muy espeso a temperaturas bajas y muy ligero a
temperaturas muy elevadas tendrá un IV muy bajo.
Es conveniente utilizar un fluido de IV elevado cuando se trabaja a temperaturas
extremas. No obstante, si una máquina funciona a temperaturas relativamente
constantes, el índice de viscosidad tiene menos importancia.
Punto de fluidez
El punto de fluidez es la temperatura más baja a la que un líquido puede fluir. Es
una especificación muy importante si el sistema hidráulico está expuesto a
temperaturas extremadamente bajas. Como regla general, el punto de fluidez debe
estar 10° C por debajo de la temperatura más baja de utilización.
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Capacidad de lubrificación
Es deseable que las piezas móviles del sistema hidráulico tengan una holgura
suficiente para que puedan deslizarse sobre una película de fluido. Esta condición
se llama lubrificación completa. Si el fluido tiene una viscosidad adecuada, las
pequeñas imperfecciones de las superficies de las piezas metálicas no se tocarán.
Sin embargo, en equipos de alta precisión, las altas presiones y velocidades,
juntamente con holguras finas, originan que la película del fluido se haga muy
delgada, originándose entonces una condición límite de lubrificación. Aquí puede
haber contacto metal-metal entre las crestas de las dos superficies en contacto y
se necesita un aceite con propiedades químicas especiales.
Resistencia a la oxidación
La oxidación o reacción química con el oxígeno es un factor importante que
reduce la vida o duración de un fluido. Los aceites de petróleo son particularmente
susceptibles a la oxidación ya que el oxígeno se combina fácilmente con el
carbono y el hidrógeno que forman parte de la composición química de los
aceites.
La mayoría de los productos de la oxidación son solubles en el aceite y tienen
lugar reacciones entre ellos, formándose goma, lodo o barniz, que, debido a su
acidez, pueden originar corrosión en el sistema, además de aumentar la viscosidad
del aceite.
Los productos de oxidación que son insolubles taponan orificios, aumentan el
desgaste y hacen que las válvulas se agarroten.
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Catalizadores
Hay siempre un número de catalizadores de oxidación en el sistema hidráulico. El
calor, la presión, los contaminantes, el agua, las superficies metálicas y la
agitación, todos ellos aceleran la oxidación una vez que ésta empieza.
Es particularmente importante la temperatura. La experiencia ha demostrado que a
temperaturas inferiores a 57°C el aceite se oxida muy lentamente. Pero la velocidad
de oxidación (o cualquier otra reacción química) se dobla aproximadamente por
cada aumento de 10° C.
Los fabricantes de aceite hidráulico añaden aditivos para resistir a la oxidación, ya
que muchos sistemas trabajan a temperaturas muy altas.
Estos aditivos:
- Impiden inmediatamente que la oxidación continúe una vez iniciada (tipo
rompedor de cadena) o
- Reducen el efecto de los catalizadores de oxidación (tipo desactivador metálico).
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Prevención de la oxidación y de la corrosión
La oxidación es la unión química del hierro (o acero) con el oxígeno. La corrosión
es una reacción química entre un metal y un ácido. Los ácidos resultan de la
combinación química del agua con ciertos elementos.
Ya que es generalmente imposible impedir que el aire atmosférico y la humedad
que contiene penetren en el sistema hidráulico, habrá siempre posibilidades de
que haya oxidación y corrosión. Durante la corrosión las partículas de metal se
disuelven y se desprenden del componente. Tanto la oxidación como la corrosión
contaminan el sistema y originan un desgaste. También originan fugas excesivas y
puede ocurrir que los componentes se agarroten. Pueden evitarse la oxidación y la
corrosión incorporando aditivos al fluido, que protegen las superficies metálicas
de los ataques químicos.
Desemulsibilidad
Pequeñas cantidades de agua pueden ser toleradas en la mayoría de los sistemas.
De hecho, algunos componentes antioxidantes promueven un cierto grado de
emulsificación, o mezcla con el agua que se introduce en el sistema. Esto impide
que el agua se deposite y rompa la película antioxidación. Sin embargo, demasiada
agua en el aceite facilita la acumulación de contaminantes que pueden originar el
agarrotamiento de las válvulas y la aceleración del desgaste.
Con aditivos adecuados, puede conseguirse que un aceite hidráulico tenga un alto
grado de desemulsibilidad o capacidad para separar el agua.
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Uso de aditivos
Como la mayoría de las propiedades deseables de un fluido son, por lo menos,
parcialmente atribuidas a los aditivos, podría suponerse que los aditivos
comerciales pueden ser incorporados a cualquier aceite para hacerlo más
adecuado a un sistema hidráulico. Los fabricantes, sin embargo, previenen contra
esto, diciendo que los aditivos deben ser compatibles con el fluido base y entre sí,
y más aún, que esta compatibilidad no puede ser determinada fácilmente por el
usuario. A menos que se disponga de un laboratorio para averiguar su
compatibilidad, es mejor dejar el uso de los aditivos al criterio del fabricante del
fluido.
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ACEITES MINERALES
Los aceites minerales procedentes de la destilación del petróleo son, todavía, con
mucha diferencia, la base más utilizada para los fluidos hidráulicos. Las
características o propiedades de los aceites minerales dependen de tres factores:
1 . El tipo de aceite crudo utilizado.
2. El grado y método de refinamiento.
3. Los aditivos utilizados.
En general, los aceites de petróleo poseen excelentes cualidades lubrificantes.
Algunos aceites crudos tienen propiedades lubrificantes y antidesgaste superiores
a lo normal. Según su composición, algunos aceites crudos pueden presentar una
desemulsibilidad más elevada, más resistencia a la oxidación a altas temperaturas
o mayores índices de viscosidad que otros. El aceite protege contra la oxidación,
constituye un buen aislante, disipa el calor fácilmente y es fácil mantenerlo limpio
por filtración o por separación de los contaminantes por gravedad. La mayoría de
las propiedades deseables de un fluido, si no están ya presentes en el aceite
crudo, pueden incorporarse mediante refinado o aditivos.
El principal inconveniente de los aceites de petróleo es que son inflamables. En
las aplicaciones en que haya peligro de inflamación, tales como tratamientos
térmicos, soldadura eléctrica, fundición, forja y muchas otras más, hay disponibles
varios tipos de fluidos ininflamables.
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FLUIDOS ININFLAMABLES
Hay tres tipos básicos de fluidos ininflamables:
1. Agua-glicol
2. Emulsiones agua-aceite
3. Fluidos sintéticos
Agua-glicol
Los fluidos a base de agua-glicol están formados de
(1) 35 a 40 % de agua para obtener resistencia contra el fuego,
(2) un glicol (sustancia química sintética de la misma familia que los
anticongelantes permanentes, generalmente etileno o propileno glicol), y
(3) un espesador soluble en agua para mejorar la viscosidad. También contienen
aditivos para impedir la formación de espuma, la oxidación, la corrosión y para
mejorar la lubrificación.
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Características
Los fluidos tipo agua-glicol presentan, generalmente buenas características
antidesgaste con tal de que se eviten velocidades y cargas elevadas. La densidad
es superior a la del aceite, lo que puede originar un vacío mayor en la entrada de
las bombas.
Ciertos metales como el zinc, el cadmio y el magnesio reaccionan con los fluidos
tipo agua-glicol y no pueden ser utilizados en sistemas en que deban utilizarse
pinturas y esmaltes compatibles con estos fluidos.
La mayoría de las juntas y mangueras flexibles son compatibles con el agua-glicol.
El amianto, el cuero y los materiales a base de corcho deben evitarse pues tienden
a absorber agua.
Algunos inconvenientes de estos fluidos son: (1) es necesario medir,
periódicamente, el contenido de agua y comparar las pérdidas por evaporación
para mantener la viscosidad requerida, (2) la evaporación también puede causar la
pérdida de ciertos aditivos, reduciendo así la duración del fluido y de los
componentes hidráulicos, (3) la temperatura de trabajo debe mantenerse más baja
y (4) el coste (actualmente) es superior al de los aceites convencionales.
.
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Cambio a agua-glicol
Cuando en un sistema se cambia el aceite mineral por agua-glicol, debe limpiarse
cuidadosamente. Las recomendaciones incluyen sacar la pintura del interior del
depósito, cambiar las piezas recubiertas de zinc o cadmio, y cambiar algunas
conexiones de fundición. También puede ser necesario cambiar las piezas de
aluminio, a menos que hayan sido tratadas adecuadamente, así como el equipo de
accesorios que no sean compatibles con el fluido
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Emulsiones agua-aceite
Son los fluidos ininflamables más económicos. Las propiedades ininflamables
dependen, como en el agua-glicol,del contenido de agua. Además del agua y del
aceite estas emulsiones contienen emulsificadores, estabilizadores y otros
aditivos para evitar que ambos líquidos se separen.
Aceite en agua
Las emulsiones de aceite en agua contienen pequeñas gotas de aceite
especialmente refinado, dispersas en el agua. Se dice que el agua es la fase
continua, y que las características del fluido tienen más semejanza con el agua que
con el aceite.
El fluido es muy resistente al fuego, tiene baja viscosidad y excelentes
características de enfriamiento. Pueden incorporarse aditivos para mejorar a
capacidad de lubrificación que es relativamente baja, y para la protección contra la
oxidación. Este fluido se ha usado principalmente en el pasado con bombas
grandes de baja velocidad. Ahora también se puede usar con ciertas bombas
hidráulicas convencionales.
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Agua en aceite
Las emulsiones de agua en aceite son de uso más corriente. Pequeñas gotas de
agua están dispersas en una fase de aceite continua. Como el aceite, estos fluidos
tienen excelente lubricidad y buena consistencia. Además, el agua dispersa
proporciona al fluido excelente capacidad de enfriamiento. Se incorporan
inhibidores de oxidación para ambas fases de agua y aceite. También se usan
aditivos antiespumantes sin dificultad.
Estas emulsiones contienen generalmente alrededor del 40 % de agua. Sin
embargo, algunos fabricantes suministran este fluido concentrado y el
consumidor añade el agua al instalarlo. Como en el caso del agua-glicol, es
necesario reponer el agua para mantener la viscosidad adecuada.
Otras características
Las temperaturas de funcionamiento deben mantenerse bajas en cualquier
emulsión de agua-aceite, para evitar la evaporación y la oxidación. El fluido debe
circular y no debe verse sometido repetidamente a congelaciones y
calentamientos, pues en ese caso las fases se separarían. Las condiciones de
entrada deben elegirse cuidadosamente debido a la mayor densidad del fluido y a
su viscosidad más elevada.
Las emulsiones parecen tener una mayor afinidad para la contaminación y
requieren especial atención en el filtrado, incluyendo filtros magnéticos para atraer
las partículas de hierro.
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Compatibilidad con juntas y metales
Las emulsiones agua-aceite son generalmente compatibles con todos los metales
y juntas que se encuentran en los sistemas de aceites minerales.
Cambio a emulsión
Cuando en un sistema hidráulico se cambia el aceite por la emulsión agua-aceite,
debe vaciarse y limpiarse completamente. Es esencial extraer todos los
contaminantes, como en el caso del agua-glicol, que podrían provocar la
descomposición del nuevo fluido.
La mayoría de las juntas se pueden dejar tal como están aunque, sin embargo, las
juntas móviles de butil deben cambiarse. A1 sustituir a los fluidos sintéticos, las
juntas deben cambiarse pasando a las adecuadas para los aceites minerales.
Fluidos sintéticos
Los fluidos sintéticos ininflamables son productos químicos sintetizados en el
laboratorio, que son por sí mismos menos inflamables que los aceites de petróleo.
Algunos productos típicos de esta clase son: (1) esterfosfatos, (2) hidrocarburos
clorados, (3) fluidos sintéticos que son mezclas de 1 y 2 y pueden contener
también otros materiales.
Características
Como los productos sintéticos no contienen agua u otros materiales volátiles,
funcionan bien a altas temperaturas sin pérdida de ningún elemento esencial.
También son adecuados para sistemas de alta presión.
Los fluidos sintéticos resistentes al fuego no funcionan bien en sistemas a baja
temperatura. Puede ser necesario precalentar en ambientes fríos.
Además, estos fluidos son los de mayor peso específico y las condiciones de
entrada a la bomba requieren un cuidado especial cuando se les utiliza. Algunas
bombas de paletas están construidas con cuerpos especiales con objeto de
mejorar las condiciones de entrada necesarias para impedir la cavitación, cuando
se usa un fluido sintético.
El índice de viscosidad (IV) de los fluidos sintéticos es generalmente bajo. estando
comprendido entre 30 y 50. Así pues, deben utilizarse únicamente cuando la
temperatura de funcionamiento sea relativamente constante .Los fluidos sintéticos
son probablemente los fluidos hidráulicos más caros que se usan en la actualidad.
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Compatibilidad con las juntas
Los fluidos sintéticos no son compatibles con las juntas corrientes de nitrilo
(buna) y neopreno; por consiguiente, al sustituir el aceite mineral, agua-glicol o
emulsión agua-aceite, por un fluido sintético hay que desmontar todos los
componentes para cambiar las juntas.
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MANTENIMIENTO DEL FLUIDO
Los fluidos hidráulicos de cualquier clase no son [Link]ás, el cambiarlos y
limpiar los sistemas que no han sido adecuadamente mantenidos, consume
tiempo y [Link], pues, importante tener el adecuado cuidado con el fluido.
Almacenamiento y manejo
Se indican a continuación algunas reglas para impedir la contaminación del fluido
durante el almacenamiento y manejo.
1. Almacenar los bidones apoyándolos lateralmente. Si es posible, tenerlos en el
interior o a cubierto.
2. Antes de abrir un bidón limpiar la parte superior y el tapón de forma que no
pueda entrar suciedad.
3. Usar solamente mangueras y recipientes limpios para transferir el fluido del
bidón al depósito hidráulico. Se recomienda un grupo de trasiego equipado con un
filtro de 20 micras absolutas.
4. Utilizar una tela de malla lo más fina posible en el tubo de llenado del depósito.
Fluidos hidráulicos
Si el fluido se mantiene limpio y libre de humedad durará mucho más tiempo y se
evitará dañar las piezas de precisión de los componentes hidráulicos.
Cuidado durante el funcionamiento
Los cuidados adecuados para un fluido hidráulico durante el funcionamiento
incluyen:
1 . Impedir la contaminación manteniendo el sistema estanco y utilizando filtros de
aire y aceite adecuados.
2. Establecer intervalos de cambio de fluido adecuados para no dejar que éste se
descomponga. En caso necesario, el suministrador puede probar periódicamente
muestras en el laboratorio para establecer la frecuencia de cambio.
3. Mantener el depósito adecuadamente lleno para aprovechar sus características
de disipación de calor e impedir que la humedad se condense en las paredes
interiores.
4. Reparar inmediatamente las fugas.