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Demonios: Orígenes y Significados

Este documento define lo que es un demonio según diferentes religiones y tradiciones. En resumen: 1) Originalmente en griego la palabra "demonio" no tenía una connotación negativa, sino que se refería a un espíritu o ser sobrenatural. 2) En las religiones abrahámicas como el cristianismo, un demonio es considerado un "espíritu impuro" que puede causar posesión. 3) En el ocultismo occidental, un demonio es una entidad espiritual que puede ser conjurada y controlada.
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Demonios: Orígenes y Significados

Este documento define lo que es un demonio según diferentes religiones y tradiciones. En resumen: 1) Originalmente en griego la palabra "demonio" no tenía una connotación negativa, sino que se refería a un espíritu o ser sobrenatural. 2) En las religiones abrahámicas como el cristianismo, un demonio es considerado un "espíritu impuro" que puede causar posesión. 3) En el ocultismo occidental, un demonio es una entidad espiritual que puede ser conjurada y controlada.
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Demonio

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Para otros usos de este término, véase Demonio (desambiguación).

La tentación de San Antonio (c. 1475)de Martin Schongauer (1448-1491).

En religión, ocultismo y folclore, un demonio (del griego δαίμων daimôn,1 que se


pronuncia démon [ai = e]) es un ser sobrenatural descrito como algo que no es humano
y que usualmente resulta malévolo. Sin embargo, la palabra griega original δαίμων es
neutral y no contiene una connotación necesariamente negativa en sus inicios para los
antiguos griegos. Esto sucedió por la aplicación de la koiné (en el helenístico y en
el Nuevo Testamento en griego) del término daimonion (δαιμόνιον)2 y más tarde se
atribuyó ese sentido maléfico a cualquier palabra afín que compartiera la raíz, cuando
originalmente fue previsto para denotar simplemente a un "espíritu" o un "ser
espiritual". También se dice que puede referirse a personas con un conocimiento
elevado como los filósofos.
En las religiones del oriente cercano, así como en las derivadas de las tradiciones
Abrahámicas, incluyendo la demonología medieval cristiana, un demonio es
considerado un "espíritu impuro", el cual puede causar una posesión demoníaca y
puede ser expulsado por el ritual del exorcismo. En el ocultismo de Occidente y la
magia renacentista (una mezcla de magia greco-romana, demonología judía y tradición
cristiana3), un demonio es una entidad espiritual que puede ser conjurada y controlada.
En la literatura muchos de los demonios fueron ángeles caídos.
Como con frecuencia se representa como una fuerza que puede ser conjurada y
controlada, se pueden encontrar referencias a "buenos demonios"
en Hesíodo y Shakespeare. En la actualidad, el buen demonio es generalmente un
dispositivo literario (por ejemplo, el demonio de Maxwell).
En el lenguaje común, para desacreditar a una persona se la «demoniza» (o
«sataniza»).

Índice

 1Terminología
 2Otros usos etimológicos
o 2.1Sinónimo de diablo
o 2.2Expresión de la maldad del ser humano
 3Arquetipo psicológico
 4Por tradición
o 4.1Antiguo Cercano Oriente
 4.1.1Mesopotamia
 4.1.2Israel
 4.1.2.1Biblia Hebrea
 4.1.2.2Judaísmo
o 4.2Cristianismo
 4.2.1Tríada demoníaca
o 4.3Arabia preislámica
o 4.4Islam
o 4.5Hinduismo
 4.5.1Asura
 4.5.2El karma y los espíritus malignos
o 4.6Bahaísmo
 5Historia
o 5.1Antigüedad
o 5.2Edad Media
o 5.3El Renacimiento
o 5.4Edades Moderna y Contemporánea
o 5.5El miedo a sí mismo
o 5.6El crepúsculo del Demonio
 6El Demonio en el arte
o 6.1El Demonio en las artes plásticas
o 6.2El Demonio en las artes escenográficas (teatro, cine, televisión)
o 6.3El Demonio en la historieta
o 6.4El Demonio en la literatura
 7Véase también
 8Bibliografía
 9Bibliografía adicional
 10Referencias
 11Enlaces externos

Terminología[editar]
Véanse también: Agatodemon,  Cacodemonio  y  Eudemonismo.

Buer, el décimo espíritu, que enseña "Moral y filosofía natural" (de una edición de Mathers de 1995. Ilustración
por Louis Breton del Dictionnaire Infernal).

Daimōn (δαίμων) es una palabra del griego antiguo para "espíritu" o "poder divino",


similar al numen o al genio de la mitología romana. El Diccionario Merriam-Webster le
otorga su origen etimológico a partir del verbo griego daiesthai que significa "dividir,
distribuir". La concepción griega de un daimon aparece claramente en las obras
de Platón, en las que se describe así a la inspiración divina de Sócrates. Para distinguir
al concepto clásico griego de su posterior interpretación cristiana, se usa normalmente
el término daemon o daimon en vez de demonio.
El término griego no tiene connotaciones de maldad o malevolencia. De hecho,
Eudaimonia (εὐδαιμονία), significa literalmente "buen espíritu", así como también
"felicidad". El término adquirió su actual connotación malévola en la septuaginta (o
Biblia de los 70 sabios) traducción al griego de la Biblia hebrea ordenada por Ptolomeo
II para la Biblioteca de Alejandría, pero basándose en la mitología de las antiguas
religiones semíticas. Esta connotación fue heredada por el texto en koiné del Nuevo
Testamento.
La concepción medieval y neo-medieval de un "demonio" en Occidente (véase:
el grimorio medieval llamado Ars Goetia) deriva del ambiente de la cultura popular de
la antigüedad romana tardía. Actualmente, los conceptos greco-romanos
de daemons que pasaron a la cultura cristiana son discutidos (véase: daimon), aunque
debe ser debidamente anotado que el término se refiere solamente a una fuerza
espiritual, no a un ser sobrenatural malévolo. El "daemon" helenístico terminó por
incluir a muchos dioses semíticos y del cercano oriente, como fue evaluado por el
cristianismo.
La existencia de demonios es un concepto importante en muchas religiones modernas
y tradiciones ocultistas. En algunas culturas actuales, los demonios son aún temidos
por la superstición popular, debido en gran parte a los mencionados poderes
de posesión demoníaca en criaturas vivas.
En la tradición ocultista contemporánea occidental (quizá epitomizada en la obra
de Aleister Crowley), un demonio -como por ejemplo: "Choronzon, el demonio del
abismo"- es una metáfora utilizada para denominar a ciertos procesos psicológicos
internos ("demonios internos"), aunque algunos consideran que pueden también ser
tomados como un fenómeno objetivamente real.
Algunos estudiosos4 creen que gran parte de
la demonología del judaísmo (véase: Asmodai) —además de ser una influencia
importante en el cristianismo y el islam— se originó de una tardía forma
de zoroastrismo, y fue transferido al judaísmo durante la era persa.

Otros usos etimológicos[editar]


Según la mitología griega, los demonios eran seres humanos utilizados por los dioses
griegos para llevar las malas noticias al pueblo. De ahí viene la asociación de
«mensajeros del mal». Por otra parte los mensajeros (άγγελος o ángelos) eran los que
llevaban el mensaje entre los dioses. Estos eran considerados seres excelsos, ya que
permanecían entre los gobiernos (montes) de los dioses y no se daban a conocer al
pueblo. (Véase también: daemon o daimon).
Los filósofos griegos de las corrientes socráticas (tales como Platón, discípulo
de Sócrates) mencionaban que los demonios eran seres encargados de otorgar el
saber y guiar al humano, tal y como lo menciona Platón en La apología de Sócrates,
señalándolo como «el hombre que siempre tuvo un dæmon a su lado».
Sinónimo de diablo[editar]
Demonio también es un sinónimo de diablo y proviene del verbo griego διαβάλλωηΞ
(diabál•ló), que significa, entre otras cosas: ‘calumniar, falsear, mentir’. Véase el
contexto circunstancial que determina el significado calificativo al portador del nombre,
de lo que se deduce que de entre todas las acepciones posibles de diablo:
‘calumniador, falseador, mentiroso’ es la apropiada.
A través del latín, el término griego dio origen al sustantivo español «diablo».
Expresión de la maldad del ser humano[editar]
El término demonio también se usa para indicar aspectos malignos o miedos íntimos
del ser humano, generados a través de su conducta o instintos y que hacen daño al
mismo individuo o a otras personas; refiriéndose a ellos como "demonios internos" del
ser humano. Siendo este concepto equivalente al Angra Mainyu del zoroastrismo, o
al Mara en el budismo.

Arquetipo psicológico[editar]
El psicólogo Wilhelm Wundt señala que «entre las actividades atribuidas por los mitos
de demonios alrededor del mundo, predominan las perjudiciales, de modo que para la
creencia popular los mitos de demonios malignos son claramente mayores que los
buenos».5 Sigmund Freud se desarrolla en esta idea y afirma que el concepto de los
demonios se deriva de la importante relación de los vivos con los muertos: «El hecho
de que los demonios son siempre considerados como los espíritus de aquellos que han
muerto recientemente, muestra mejor que nada la influencia del luto sobre el origen de
la creencia en demonios».
M. Scott Peck, un psiquiatra americano, escribió dos libros sobre el tema: Gente de la
mentira: La esperanza para la curación de la maldad humana 6 y Visiones del Diablo:
Cuentas personales de un psiquiatra sobre la posesión, el exorcismo, y de la
Redención.7
Peck describe en detalle algunos casos que involucran a sus pacientes. En Gente de la
mentira: La esperanza para la curación de la maldad humana, señala algunas
características que identifican a las personas malvadas, las cuales clasifica como un
trastorno del carácter.
En Visiones del Diablo: Cuentas personales de un psiquiatra sobre la posesión, el
exorcismo, y de la Redención, Peck ingresa en detalles importantes que describen
cómo se interesó en el exorcismo con el fin de desenmascarar el "mito" de
la posesión por espíritus malignos, solo para ser convencido de lo contrario después de
encontrar dos casos que no encajan en ninguna categoría conocida de la psicología o
la psiquiatría. Peck llegó a la conclusión de que la posesión era un fenómeno raro en
relación con el mal: «Las personas poseídas en realidad no son malos, están haciendo
frente a las fuerzas del mal».8 Sus observaciones sobre estos casos se enumeran en
el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales(IV) de la Asociación
Americana de Psiquiatría.9
Aunque trabajos anteriores de Peck fueron recibidos con aceptación popular
generalizada, su trabajo sobre los temas del mal y la posesión han generado un
importante debate y escarnio. Se habló mucho de su asociación con (y admiración por)
el polémico Malachi Martin, un sacerdote católico y exjesuita, a pesar de que Peck
constantemente llama a Martin: «un mentiroso y manipulador». 910 Otras críticas
dirigidas contra Peck incluyen un diagnóstico erróneo basado en una falta de
conocimiento sobre el trastorno disociativo de identidad (antes conocido como trastorno
de personalidad múltiple), y una demanda de que había transgredido los límites de la
ética profesional al tratar de convencer a sus pacientes de que aceptaran el
cristianismo.9

Por tradición[editar]
Antiguo Cercano Oriente[editar]
Mesopotamia[editar]
Toro alado con cabeza humana, mejor conocido como un Šedu.

En la mitología caldea los siete dioses del mal fueron conocidos como Shedu, es decir,


demonios-tormenta. Ellos estaban representados en forma de toro alado, derivados de
los toros colosales utilizados como genios protectores de los palacios reales; el nombre
de "shed" asume también el significado de un genio propicio en la literatura
mágica babilónica.11
Israel[editar]
A partir de los caldeos el nombre "Shedu" llegó a los israelitas, por lo que los escritores
de la Tanaj aplicaron la palabra como dialogismo a los dioses cananeos en los dos
pasajes citados. Pero también hablaron de "el destructor" (Éxodo 12:23) como un
demonio maligno, cuyo efecto sobre las casas de los israelitas había de ser rechazado
por la sangre del sacrificio pascual rociada en el dintel de la puerta y la puerta posterior
(un correspondiente talismán pagano se menciona en Isaías 57:6). En 2 Samuel 24:16
y 2 Crónicas 21:15 al demonio que esparce la pestilencia se le llama "El ángel
exterminador" (comparar "el ángel del Señor" en 2 Reyes 19:35; Isaías 37:36), porque,
a pesar de que son demonios, estos "mensajeros del mal" (Salmos 78:49 y A. V.
"ángeles del mal") no siguen solo las órdenes de Dios, son los agentes de su ira divina.
Hay indicios de que la mitología hebrea popular atribuye a los demonios de una cierta
independencia, un carácter malvado propio, porque se cree que vienen no de la
morada celestial de Dios, sino del mundo inferior.12
Los demonios hebreos eran los hacedores de daño. A ellos se atribuyen las diversas
enfermedades, sobre todo, como afectan el cerebro y las partes internas. Por lo tanto,
existía el temor de "Shabriri" (literalmente, "el resplandor deslumbrante"), el demonio de
la ceguera, que descansa sobre el agua descubierta en la noche y afecta a las
personas con ceguera que beben de esa agua. 13 También se mencionó el espíritu de
la catalepsia y el espíritu del dolor de cabeza, el demonio de la epilepsia, y el espíritu
de la pesadilla.
Estos demonios se supone que entran en el cuerpo y provocan la enfermedad,
mientras abruman o se "apoderan" de la víctima (como si "incautaran" el cuerpo). Para
curar dichas enfermedades era necesario sacar los demonios por ciertos
encantamientos y rituales con talismanes, en los que sobresalían los esenios. Josefo,
que menciona a los demonios como "espíritus de los malvados que entran en los
hombres que están vivos y los matan", pero que pueden ser expulsados por cierta
raíz,14 fue testigo de un ritual en presencia del emperador Vespasiano,15 y atribuye su
origen al rey Salomón.
Biblia Hebrea

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