CONCLUSION
El moderno dictamen del auditor, como cualquier otro informe, es
esencialmente un medio de comunicación. Mediante el dictamen, el
auditor transmite, en forma resumida, su opinión profesional acerca de las
manifestaciones del cliente, contenida en los estados financieros. La tarea
del auditor es presentar, de manera clara y concisa, un documento
altamente técnico destinado a una variedad de usuarios.
Cuando los estados financieros están preparados de conformidad con
normas de contabilidad establecidas por organismos reguladores, el
informe del auditor debe hacer referencia a que dichos estados financieros
están preparados de acuerdo con dichas normas. Las normas de
contabilidad establecidas por la Superintendencia de Bancos y Otras
Instituciones Financieras son de obligatorio cumplimiento para preparar los
estados financieros de las instituciones financieras sujetas a la vigilancia de
dicho organismo. El auditor puede expresar una opinión sobre la
presentación razonable de los estados financieros preparados de
conformidad con esas normas.
El párrafo de alcance es el mismo que el del informe estándar,
indicando que el auditor ha aplicado las mismas normas de auditoria de
aceptación general cuando efectuó la auditoria de esos estados financieros.
Se hace referencia a normas de contabilidad para señalar las disposiciones
establecidas por el organismo regulador.
El tercer párrafo es un párrafo explicativo que describe las bases
utilizadas para preparar los estados financieros y establece que las normas
del organismo regulador difieren de los principios de contabilidad de
aceptación general, por lo que el auditor hace mención expresa de que los
estados financieros no están preparados de conformidad con principios de
contabilidad de aceptación general, y que no expresa su opinión de acuerdo
con estos principios.
El párrafo de opinión es modificado solamente para reflejar la base
contable utilizada para preparar los estados financieros. En este ejemplo, el
auditor emite una opinión sin salvedad sobre la presentación razonable, en
todos sus aspectos substanciales, de los estados financieros conformidad
con normas de contabilidad establecidas por el organismo regulador.