UNIVERSIDAD TECNOLOGICA DE LOS ANDES
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICA, CONTABLES Y SOCIALES
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
DERECHO CONSTITUCIONAL – I
PODER CONSTITUYENTE, ORIGEN-
CONCEPTO- FORMAS-LIMITES
DOCENTE: MAG. SEVILLANO MENDOZA, PEDRO.
ABANCAY
SEMESTRE 2021 -I
CUÁL ES EL PODER CONSTITUYENTE?
El poder constituyente es definido como “la facultad
soberana del pueblo a darse su ordenamiento jurídico-
político fundamental originario, por medio de una
Constitución y a revisar a ésta total o parcialmente
cuando sea necesario”.
El poder es un concepto que se emplea para
nombrar a la potestad o la facultad para ejercer
el mando, ya sea a partir de un acuerdo previo con
el mandado o a través de la fuerza.
Es posible distinguir entre diferentes tipos de poder
según su alcance: así se puede hablar de poder
judicial, poder legislativo, poder ejecutivo, poder
electoral, poder moral, poder municipal, poder
público y otros.
La noción de poder constituyente refiere
específicamente a la capacidad de crear o de
modificar una Constitución, que es el documento
que se constituye como la base de la organización
social.
En la Constitución quedan estipuladas las normas
esenciales que permiten regular el funcionamiento
del Estado y el desarrollo del sistema político que
rige un territorio.
Lo que “constituye” el poder constituyente, en
definitiva, es el propio Estado.
Los ciudadanos, a través de sus representantes,
acuerdan la política que posibilitará establecer
el orden social, garantizar los derechos de las
personas, castigar las faltas, etc.
De la Constitución que se aprueba emanarán todas
las leyes y normativas que serán aplicadas
cotidianamente en el territorio en cuestión.
La asamblea constituyente, cuyos integrantes se
conocen simplemente como constituyentes, cuenta
con el poder y la facultad para dictar o cambiar estas
normas que regirán el funcionamiento del sistema
político y social de un territorio.
Los constituyentes son elegidos por el pueblo, por lo
que una asamblea constituyente es un órgano de la
democracia.
Suele decirse que la primera asamblea constituyente
fue aquella que se desarrolló en Francia en 1789,
cuando comenzó la Revolución.
Esta Asamblea Nacional Constituyente quedó en
la historia no sólo por instituir la Constitución
francesa, sino también por eliminar el régimen feudal
y por aprobar la Declaración de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano.
Poder constituyente
Poder constitucional es la denominación
del poder que tiene la atribución de establecer la norma
fundamental de un ordenamiento jurídico, definiendo la
forma de gobierno o la forma de estado de un estado.
Esta facultad es ejercida al constituir una nueva
reorganización de un Estado y al reformar
la Constitución vigente. Por lo anterior, habitualmente se
distingue un poder constituyente primario u originario y
un poder constituyente derivado.
El poder constituyente ha sido definido como la "voluntad
política creadora del orden, que requiere naturaleza
originaria, eficacia y carácter creadora" y como la "voluntad
originaria, soberana, suprema y directa que tiene un pueblo,
para constituir un Estado dándole una personalidad al
mismo y darse la organización jurídica y política que más le
convenga".1
De todos modos, existen concepciones que consideran que
el poder constituyente originario puede recaer en el pueblo o
en la nación.
Se considera que el poder constituyente existe en los
regímenes de Constitución rígida, en el que la elaboración
de las normas constitucionales requiere un procedimiento
diferente al de las leyes públicas.
NATURALEZA DEL PODER CONSTITUYENTE
El poder constituyente originario no puede encontrar su base
fundamental en ninguna norma jurídica escrita y por tanto, su
naturaleza jurídica se deriva del derecho natural, sobre el cual se
hayan escrito, o no, normas jurídicas, doctrina, o jurisprudencia.
Pese a esto se ha afirmado que la tarea del poder constituyente
es política, no jurídica.2
El poder constituyente, al ser origen del Derecho, no puede tener
dicha naturaleza.
Emmanuel Joseph Sieyès, en su obra "Qué es el Tercer Estado",
atribuía dos características al poder constituyente: es un poder
originario y único, que no puede encontrar fundamento fuera de
sí; y que era un poder incondicionado, es decir, que no posee
límites formales o materiales.
TITULARIDAD DEL PODER CONSTITUYENTE
Siguiendo el principio de soberanía popular, el titular de autoridad
constituyente es el pueblo.
Hoy este es el entendimiento más difundido, pero para Sieyès
(siguiendo la línea de la titularidad por parte del pueblo) el titular es la
nación.
El concepto de nación es relativamente ambiguo. Nación, en sentido
estricto, tiene dos acepciones: la nación política, en el ámbito jurídico-
político, es el sujeto político en el que reside la soberanía constituyente
de un Estado; la nación cultural, concepto socio-ideológico más
subjetivo y ambiguo que el anterior, se puede definir a grandes rasgos
como una comunidad humana con ciertas características culturales
comunes a las que dota de un sentido ético-político.
En sentido nación tiene variados significados: Estado, país, territorio o
habitantes de ellos, etnia y otros.
CLASIFICACIÓN
Poder constituyente originario y derivado[editar]
Si bien se afirma que el poder constituyente es el pueblo se omite mencionarlo en
clasificaciones en las que se clasifica a los poderes constituyentes como
organismos colegiados:
El poder constituyente originario es el que aparece primigeniamente y le da
origen al ordenamiento político.
Así, el poder constituyente originario es aquel que crea la primera Constitución
de un Estado; en este sentido, con frecuencia, actúa como poder constituyente
originario una Asamblea constituyente que, al aprobar la primera Constitución de
un país, está poniendo de manifiesto jurídicamente su nacimiento.
Y una vez cumplida su labor desaparece; pero como su tarea requiere
continuidad, suele establecer un órgano que se encargue de adicionar y
modificarla, de acuerdo a las circunstancias o problemas que surjan, a este se le
denomina poder constituyente derivado, instituido o permanente.2
El poder constituyente originario puede actuar dictando una Constitución
que no sea la primera del país. Se trata de un Estado que ya tenía una
Constitución, en el cual se produce un cambio radical de todas sus
estructuras (una revolución).
La Constitución que se dicta consagrando nuevas estructuras políticas,
sociales y a veces económicas es el fruto de un poder constituyente
originario, aunque no se trate, históricamente de la primera Constitución del
país.
En la gran mayoría de los casos en que se dicta una Constitución luego de
un proceso revolucionario, los órganos que intervienen y el procedimiento
que se utiliza para dictarla, no son los previstos en la Constitución anterior.
Si se dictase una nueva Constitución por los órganos previstos por la
Constitución anterior, estaríamos ante una actuación del poder
constituyente derivado.4
A su vez, por poder constituyente derivado se
entiende aquel establecido en la propia Constitución y
que debe intervenir cuando se trata de reformar la
Constitución.
Es generalmente ejercido por
una asamblea, congreso o parlamento.
Es un poder que coexiste con los tres poderes clásicos,
en los regímenes de Constitución rígida, cuya función es
la elaboración de las normas constitucionales, las cuales
se aprueban habitualmente a través de un
procedimiento diferente al de las leyes.
PODER CONSTITUYENTE ABIERTO Y CERRADO
El poder constituyente, según la teoría de Bidart
Campos también puede ser abierto o cerrado. El autor
entiende que es abierto cuando es resultado de un
proceso de construcción a lo largo del tiempo, por ejemplo
la Constitución Argentina de 1853/60, fue resultado de un
proceso histórico que inició en 1853 y finalizó en 1860.
Por otra parte, el poder constituyente es cerrado cuando
se abre y se cierra en un mismo acto constituyente, es el
caso de las reformas o enmiendas a la constitución.
PODER CONSTITUYENTE FORMAL Y MATERIAL
Algunos autores realizan esta diferenciación atendiendo a las
circunstancias de su ejercicio, será formal cuando se ejerce
según los procedimientos que prevé la constitución o la ley
fundamental para su ejercicio.
Por otro lado será material cuando el ejercicio provenga de
los poderes constituidos con el objeto de emitir disposiciones
reglamentarias de carácter constitucional.
Así un ejemplo de ejercicio formal del poder constituyente es
la reforma constitucional, y material cuando el poder
legislativo sanciona una ley de ciudadanía (la ciudadanía es
una cuestión constitucional).
POR SU NIVEL DE EJERCICIO
Según los distintos niveles del estado que lo ejerzan
puede clasificarse en poder constituyente de:
Primer Grado: ejercido por la nación (nación política)
en su conjunto;
Segundo Grado: ejercido por las provincias o entidad
subnacional; y de
Tercer Grado: cuando su ejercicio corresponde a
los municipios.
PODER CONSTITUYENTE Y PODERES CONSTITUIDOS
Hemos indicado que el poder constituyente es la capacidad que tiene el
pueblo de darse una organización política-jurídica fundamental y revisar
la misma cuando así lo considere atendiendo a situaciones culturales,
sociales o políticas que importen una revisión y modificación de los
principios que anteriormente fueron establecidos.
Los Poderes Constituidos emergen o nacen de la voluntad suprema del
Poder Constituyente para darle al pueblo en su conjunto una organización
política y como consecuencia de ello, esos poderes constituidos son
derivativos, están limitados y regulados normativamente por la voluntad
del poder constituyente, actuando la Constitución como un parámetro de
validez para la actuación de estos.
Límites del Poder Constituyente
Los límites del poder constituyente se acotan en
función de la naturaleza taxonómica de los mismos
atendiendo así a su clasificación en función de si son
poder constituyente originario o derivado.
PODER CONSTITUYENTE DERIVADO CON
POTESTAD LIMITADA
]
En contraposición, el poder derivado será por su propia naturaleza limitado.
Así según cita literal "incluso cuando el texto constitucional prevé su
reforma total, como en el supuesto del artículo 168 de la Constitución" -
española-.... "porque reformar es solo adaptar la Constitución a una
realidad, no destruirla.
Esta tarea únicamente incumbe al poder constituyente originario, no al
derivado".
En ese sentido académico se resalta que "cuando se viola el principio de
limitación del poder de revisión, es decir, cuando se utiliza artificialmente
para elaborar una nueva Constitución, estamos ante una práctica que en la
doctrina francesa se ha calificado de fraude a la Constitución".
Los fraudes en la Constitución fueron prácticas utilizada por los fascistas en
Italia y los nazis en Alemania que trasformaron estados constitucionales en
regímenes radicalmente distintos, todo ello envuelto en una apariencia de
continuidad constitucional aparentemente democrática como nos recuerdan
todos los tratados de derecho político al explicar el fraude constitucional y
cuales son las limitación de los poderes constituyentes.
Más reciente, el régimen venezolano chavista-madurista lo ha empleado en
la Asamblea Nacional Constituyente de 2017, no para reformular
la Constitución de 1999, sino para gobernar supuestamente en nombre del
pueblo, lo que constituiría un doble fraude: primero, por considerar que el
poder constituyente es original y no derivado, y segundo, por gobernar de
facto sin establecer previamente qué tipo de reformas se van a hacer en la
Constitución.
En resumen, conceder a la Asamblea Nacional Constituyente un poder
original que no tiene (incluso, aceptando que la ANC fuese elegida por la
mayoría del pueblo en elecciones libres), se obtendría un poder constituyente
derivado (nunca original), y por lo tanto, limitado.