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Educación y Rebelión en Puno (1895-1910)

Este documento analiza la vida y obra del maestro peruano José Antonio Encinas. Discute cómo sus experiencias en la región de Puno, que enfrentaba rebeliones campesinas, influyeron en su proyecto educativo progresista y laico. También explora las conexiones entre Encinas y movimientos como el indigenismo temprano y las escuelas de los adventistas.
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Educación y Rebelión en Puno (1895-1910)

Este documento analiza la vida y obra del maestro peruano José Antonio Encinas. Discute cómo sus experiencias en la región de Puno, que enfrentaba rebeliones campesinas, influyeron en su proyecto educativo progresista y laico. También explora las conexiones entre Encinas y movimientos como el indigenismo temprano y las escuelas de los adventistas.
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investigaciones sociales

N.°44, pp.341-351 [2020]UNMSM/IIHS. Lima, Perú


DOI: [Link]

Puno y Encinas, entre la rebelión campesina


y la educación (1895-1910)1
Apuntes de Investigación Iván Isaac Caldas Figuerola
Recibido: 28/08/2020
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Aprobado: 04/11/2020
Publicado: 05/02/2021 ivacafi@[Link]

RESUMEN
Puno, una región de fuerte régimen servil y de monopolio católico a finales del siglo XIX y principios del XX, vivía un clima social
lleno de convulsiones y muerte; rebeliones campesinas contra el gamonalismo. En este escenario nace una escuela cuya intención
era generar un proceso de inclusión del niño indígena para convertirlo en un ciudadano sujeto de derecho. Este trabajo propone
que un joven partícipe de aquellos acontecimientos, José Antonio Encinas, practicó el enfoque antropológico, se anticipó a las
escuelas populares Manuel Gonzales Prada y forjó allí un laboratorio pedagógico, laico, rico en valores ciudadanos, aprendiendo
de las escuelas de los adventistas, del indigenismo temprano y de la Escuela Nueva.

Palabras clave: Encinas; indigenismo temprano; Escuela Nueva; adventistas; Puno.

Puno and Encinas, among peasant rebellions


and education (1895-1910)
ABSTRACT
Puno, a region of strong regime subservient and monopoly Catholic in late 19th century and early 20th, lived a social climate
that is filled with convulsions and death; peasant rebellions against the gamonalismo. In this scenario was born a school whose
intention was to generate a process of inclusion of the indigenous child to become a citizen subject of law. This paper proposes
that a young participant in those events, José Antonio Encinas, practiced the anthropological approach, Manuel Gonzales Prada
was anticipated to popular schools and there forged a laboratory teaching, secular, rich in values citizens, assimilating Adventist
school, early indigenism and the New School.

Keywords: Encinas; early indigenism; New School; adventism; Puno.

1 Este texto es un resumen de la tesis «Proyecto Educativo de José Antonio Encinas» (2018) sustentada en la UNMSM para optar el grado de Magister
en Historia.
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IVÁN ISAAC CALDAS FIGUEROLA

Introducción Asimismo, las discusiones y acciones de un

U
indigenismo temprano, de fines del siglo XIX e
no de los maestros peruanos más reconoci- inicios del XX, deben haber dejado huella en el
dos en el Perú es José Antonio Encinas, un joven Encinas, pues el escenario y la época estaban
puneño que vivió entre 1886 y 1958. Sin cargados de acontecimientos muy importantes. El
embargo, su aporte a la pedagogía y a la po- objetivo de este trabajo es identificar los elementos de
lítica no está puesto en práctica de forma generalizada conexión entre la experiencia juvenil de Encinas con
en la vida nacional; «a pesar del tiempo transcurrido las rebeliones campesinas de principios del siglo XX
muchos de los planteamientos de Encinas siguen aún y establecer la influencia que generó en su proyecto
vigentes» (López Martínez, 1973: 24). Su desempe- educativo. Colaborar, así, con una historia de la
ño teórico y pedagógico, salvo excepcionales colegios educación rural y regional, que nos advierta de los
alternativos de Lima, no ha sido carta geográfica en beneficios de una modernidad en el aula, pero que
las políticas educacionales como muchos quisieran. resulta amenazada por las gavillas del burocratismo
El trabajo de Encinas en el mundo educativo ha local y nacional; que nos anticipe de los obstáculos
sido muy amplio, encontramos que su vida y produc- humanos y materiales que hay que sortear para llevar
ción académica es muy extensa. «Es decir, su actu- a cabo una política educativa moderna.
ación pública discurrió por los distintos estamentos Mucho se discute en la actualidad sobre
de la docencia» (Gonzales, 2013: 13). Aunque educa- la necesidad de una educación que ayude a la
do en el Perú y en universidades europeas, director del convivencia armónica en la sociedad peruana,
legendario Centro Escolar 881 en Puno, parlamenta- «mientras más intolerantes somos, menos derechos
rio durante varios períodos y rector de la Universidad se reconocen» (Giusti, 2015: 1). Dentro de ese
Nacional Mayor de San Marcos, mucho de su trabajo camino las implicancias son grandes y germinales,
profesional esta aún desperdigado en el mundo, pues las ventajas de una educación en libertad, formación
vivió y trabajó en Guatemala, Inglaterra, España, de ciudadanía y de derechos entre los niños, es fruto
Cuba; esa rica experiencia en aquellos países no ha maduro de jugosa savia que resulta ajena para gran
sido recogida, menos estudiada. parte de la sociedad andina. El proyecto educativo
Este ensayo presenta una propuesta que tiene enciniano, tiene un contenido laico, democrático,
como eje principal la formación política y social de laborista y nada libresco, una apertura al trabajo
los pedagogos provincianos y, especialmente, la del docente sin dogmas ni imposiciones, nada que
maestro Encinas. El tres veces rector de la Decana de atormente a los estudiantes.
América, Luis Alberto Sánchez dijo de él: «uno de los
hombres más puros de nuestra historia republicana
y uno de los maestros menos discutidos de nuestra Puno en la post guerra del salitre
historia cultural» (En Pareja Paz Soldán, 1978: 19).
Este artículo pretende dar un aporte a la historia de Nuestro primer contacto con el maestro Encinas pro-
la educación ya que toma como nervio central las viene de los estudios pedagógicos y reseñas de temas
vivencias juveniles y la construcción de las ideas de educativos, textos de historia de la educación que so-
Encinas. Es una línea de investigación cuyas preguntas lamente resumen sus recomendaciones pedagógicas
a resolver son ¿Cuáles fueron las conexiones del joven en el trabajo docente. Más adelante, nos embarcamos
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Encinas en la sociedad de Puno? ¿Cuánto y cómo en una tesis de maestría que se orientó a buscar las
marcaron su vida el contexto violento y conflictivo fuentes intelectuales e históricas que gestaron la cons-
de las rebeliones campesinas de su región? ¿Cómo trucción de su moderno proyecto educativo. En este
lo influyeron? ¿Qué visión se gestó en el adolescente camino de investigación por fuentes primarias, textos
Encinas ante el pesar y los sueños de cambio social? y archivos, en la lectura de las tesis, artículos, diarios y
¿Cómo influyó en este puneño, la campaña educativa revistas de la época, el entusiasmo se acrecentó, pues
de los grupos adventistas que se instalaron en Puno? de aquella hermenéutica emergió una generación
¿Qué buscó forjar, en el campesinado, con un de maestros regionales y altiplánicos, poco divulga-
proyecto educativo? da. En ese período destacaron artistas, pensadores y
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políticos que se comprometieron con la defensa de aula, pero no mencionan sus primeros pasos en la
los campesinos, actuaron en hechos políticos, deba- lucha política; cuentan que renovó las técnicas de
tieron con ideas renovadoras, lucharon por renovar alfabetización, que incentivó el trabajo práctico
la mentalidad de los lugareños; todo un momento de la educación naturalista, que concibió a la
interesante para la historia regional e intelectual del asignatura de la historia como un programa político,
mundo andino. que enfatizaba la sicología propia del niño andino
Fue en Puno y el sur andino, donde estallaron las (Sánchez, 2004; Barboza, 2007; Portugal, 2015;
rebeliones campesinas más continuas y sangrientas Marrou, 2012). Conocemos su poder en las aulas de
«furiosas rebeliones, solo en Chucuito se sucedieron San Marcos como rector reformista: que implementó
las de 1903, 1905 y 1912…» (Basadre, 2005: 240). los Colegios universitarios, fusionó las Facultades de
Las comunidades campesinas, dedicadas al pastoreo Letras y Ciencias, que creó la sección preparatoria,
de camélidos andinos, se entusiasmaban con el incentivó la investigación y que instituyó los estudios
trabajo de crianza de ganado y con la textilería pero de posgrado (Escarrachi, 1966). Que en San Marcos
enfrentaban el apetito de los grandes comerciantes, cambió los exámenes finales por trabajos académicos
quienes los acosaban usando a los rescatistas, unos y periodísticos, organizó la extensión universitaria,
intermediarios del comercio lanar que más parecían para llegar a los trabajadores y a la clase media; que
asaltantes (Jacobsen, 2013; Stern, 1990; Burga y favoreció a los estudiantes con el sistema selectivo de
Reátegui, 1981; Burga y Flores Galindo 1979). Fue cursos y permitió su intervención en el cogobierno
en Puno, también, donde el indigenismo se hizo universitario (Gonzales, 2013). Falta estudiar, sin
carne tempranamente; así lo reconoce el maestro embargo, un pasaje importante de su vida, no sabemos
de la etnohistoria Luis Valcárcel (1980), aquel que quiénes eran sus héroes cuando, adolescente, crecía
esperaba a un Lenin andino. en el altiplano, rodeado de quechuas y aimaras, en un
Perú ingresaba al tiempo de una sociedad marco de gamonalismo y alzamientos campesinos,
definida por un Estado oligárquico, marcadamente escuchando a los intelectuales liberales, viendo a
desigualitaria. Por otro lado, los trabajadores de curas peleándose con evangélicos.
entonces, campesinos, jornaleros y también los No se ha investigado cómo se fue construyendo
comuneros vivían en un círculo de latifundismo en su juventud, una emoción social, categoría teórica
y poder terrateniente en las haciendas. Muchos que él empleaba para calificar el sentimiento y
hacendados hacían endeudar a los campesinos y activismo que desarrolla una vanguardia intelectual
les despojaban las tierras, «hallé 165 casos en los en su camino socio-político (Encinas,1958). Esa
cuales éstas fueron vendidas explícitamente como pasión que siente un actor y líder que apunta, dentro
pago a una deuda» (Jacobsen, 2013: 366). Hacían de un movimiento de consciencia política, a un
contratos improvisados, adulterando los términos, proyecto renovador de su sociedad.
aprovechando el analfabetismo de los indígenas. Es muy importante conocer los pormenores
Ciertos capataces y propietarios acosaban a los de las actividades de los provincianos pioneros del
yanaconas, arrendires y allegados (denominaciones indigenismo y los efectos de la rebelión en Juliaca y
asignadas a los campesinos, diferenciados por un Pomata, entre otras más. Así, también, es importante
régimen jerárquico de servidumbre) para usurpar más estudiar la campaña evangelizadora de las iglesias
tierras y ganado. Incluso se aprovechaban del trabajo adventistas que se instalaron en la zona, cómo se
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gratuito de campesinos, el sistema yunasi (Jacobsen, desenvolvieron y qué reacciones tuvieron, ante esto,
2013). Los japoneses llegaban en 1899 para cubrir a los curas católicos. Asimismo, reconocer las pioneras
los chinos coolíes antiguos, los enclaves se instalaban experiencias de escuelas rurales a cargo de algunos
por todo el territorio y los hacendados formaban una hijos de Puno, como la escuela de Utawilaya, una
dupla con grandes capitales foráneos en medio de un pequeña casita que contaba con un sincero y profundo
poder excluyente y poco democrático. toque rural e indigenista. Esto es, mi hipótesis se
En la mayoría de textos que analizan a Encinas, orienta a que las intensas rebeliones campesinas por la
encontramos sus propuestas pedagógicas, pero no tierra, las escuelas de los adventistas y el movimiento
sus influencias previas. Comentan su didáctica de indigenista de Puno impactó de gran manera en
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el joven Encinas, tanto que le hizo construir un funcionaba una escuela mixta desde 1887 en Buenos
proyecto de transformación educativa y social, Aires. Los vientos no solamente eran alisios, desde el
usando la doctrina pedagógica como herramienta sur-este hacia el Perú, también eran ideas renovadoras
para transformar la vida, la economía, la política y el que soplaban, de seguro, hacia el mundo altiplánico
pensamiento de los habitantes rurales de Puno y del de Bolivia y de Puno a inicios del siglo XX. Vientos
mundo andino. Una escuela para enfrentar la vida e ideas que refrescaron a muchos puneños, pues era
desde el frígido y recio altiplano. muy común que sean alcanzados por la prensa, las
He recurrido a fuentes primarias sobre el ideas anarquistas, los nuevos estilos estéticos que
tema respectivo. Me refiero a manuscritos de las soplaban en el sur andino.
autoridades de la época, de prefectos y subprefectos;
los testimonios de los testigos de la zona y de la época
han sido fundamentales, tomando en cuenta que Tempestad en el Altiplano
existen muchos pensadores liberales de Puno que
fueron pieza clave en los años previos a la aparición del La región altiplánica estuvo fuertemente convulsiona-
joven maestro Encinas. Tenemos a Juan Bustamante, da a fines del siglo XIX y a inicios del XX. Los proble-
Mariano H. Cornejo, Federico More. Algunos mas sociales eran diversos y continuos, las rebeliones
documentos del clero de Puno son importantes para de los campesinos contra el despojo de tierras y frente
reconocer el ideario y pensamiento político religioso a la carga de explotación laboral que sufrían por la
conservador que imperaba entonces, hasta que fue servidumbre señorial, a cargo del gamonalismo, re-
enfrentado por nuevas corrientes librepensadoras. sultó una bomba de tiempo que derivó en una gama
Igualmente existen trabajos que estudian al sur de movimientos sociales en varios aspectos. Los pre-
andino en el área escolar. En el Perú, luego de la fectos y sub-prefectos denunciaban «…intolerables
guerra del salitre, los medios oficiales y escolares se abusos de los empleados de la Peruvian Corporation»
tiñeron de un agresivo movimiento anti-chileno y (BN, 1900: 8), se apenaban de la conducta de los
de un «discurso chauvinista» (Espinoza, 2007: 31), párrocos por los escándalos que protagonizaban con
dentro de un crudo control católico conservador y sus convivientes y le pedían a su superior «arme un
gobiernos que temían asumir cambios de apertura número de veinte ciudadanos» (BN, 1896:2) para
social. Ese sentimiento anti-chileno se ha mantenido frenar la rebelión ya que los indígenas se organizaban
por muchas décadas, la militarización de la escuela para enfrentar el impuesto a la sal –uno de tantos
peruana y los gobiernos militaristas han vivido de abusos fiscales- y para luchar contra los curas, jueces
ese ánimo. En Bolivia pasó algo distinto. Una guerra y prefectos.
civil, entre liberales y conservadores (1898-1899), Muchos pueblos, caseríos, localidades como
da como resultado un gobierno liberal, a cargo Pomata, Juliaca y Platería eran lugares de alto poder
de José Manuel Pando. Éste impone la educación de movilización social. Los prefectos y sub-prefectos
unificadora (Martínez, 1998), buscando uniformizar pedían ayuda al gobierno central y a otras regiones
las tradiciones y culturas en una nación con aires de cercanas para reprimir la rebelión campesina que,
pedagogía europea; para esto, llamaron a pedagogos secularmente, rechazaba la servidumbre del trabajo
chilenos para modernizarse y favorecer las reformas. de yanaconaje, que se hartaba de las artimañas de
Los liberales bolivianos polemizaron con la iglesia los jueces y de los gendarmes. Un puneño viajero e
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católica, ya que el poder religioso rechazaba un ilustrado, Juan Bustamante, dejó bien en claro su
Estado liberal y se consideraba el baluarte de la acción malestar: «confieso francamente que la espada no ha
educativa. hecho, ni con muchos, tantos males al Perú como los
En Argentina la corriente pedagógica Escuela que están causando el clero y el foro…» (Bustamante,
Nueva asomaba con intensidad. Crearon una 1959:62); parlamentario, prefecto y escritor organizó
facultad de ciencias pedagógicas con el enfoque en 1867 una agrupación pionera del indigenismo, La
positivista, racionalista y laborista, que dicha Sociedad Amiga de los indios y, por si fuera poco, gestó
corriente postulaba. Ejercieron en sus aulas una una insurrección, identificándose con el apelativo de
vida académica sin autoritarismo, ni castigos físicos; Túpac Amaru III.
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Muchos documentos oficiales grafican este para el primer grado de la primera enseñanza, elabo-
malestar antigamonal y anticlerical, las autoridades rado por una comisión especial en 1902. Es evidente,
locales se quejaban de los curas acusándolos de «… el poco cuidado de la campaña educativa peruana de
fanatizadores de la raza indígena, la explotan a su aquella época, a diferencia de Bolivia, donde el propio
manera…convirtiendo las fiestas en verdaderas gobierno refrendaba los cambios socio-educativos en
saturnales en las que se rinde más culto a Venus y la vida nacional. Lo notamos al revisar los cursos que
Baco, que al santo Patrón de la Doctrina» (BN, 1899: asignaba ese plan de López: «en lenguaje, palabras fá-
17-18). Las fiestas religiosas habían derivado en licor ciles; en historia del Perú, narraciones verbales pinto-
y gastos que empobrecían más a los indígenas. rescas sobre los hechos más importantes hasta la caída
Los prefectos experimentaron tremendo miedo a de los Incas; en educación moral, doctrina cristiana y
los alzamientos, tanto o más que los señores terra- oraciones principales de la misa» (El Peruano,1902:
tenientes, «las familias se refugiaron en el templo 7 de julio, p. 42). Al parecer, muchos puneños no
porque temían que los indígenas de sus ayllus…in- tomaron esas asignaturas como importantes para el
vadieran y ejercitaran los actos de barbarie que otras desarrollo de la infancia en su región y buscaron una
veces practicaron…» (BN, 1896:1). Demostraron, renovación de la escuela.
además, una visión prejuiciosa, casi escolástica, pues El comercio de lanas creció bastante en el sur,
veían al indio solamente como un ser lleno de ata- pero no se implementaba una política ganadera de
vismo y nada cercano a las labores creativas del arte, innovación en la crianza. Los comuneros preferían
ni a la escolaridad profesional. El propio ministro de realizar el comercio directamente, sin embargo,
Justicia, Culto e Instrucción pública de esa época, grandes hacendados arremetían contra los campesi-
Jorge Polar, reconocía las limitaciones del sector para nos. Entre unos y otros, estaban unos sombríos in-
cumplir con las metas de integración nacional; in- termediarios (rescatistas y alcanzadores), agentes de
formó que debería haber cinco mil escuelas, pero no presión, casi delincuentes, coludidos con jueces que
llegaban a dos mil; que debían contar con ocho mil acomodaban la ley para sus beneficios particulares,
maestros y solo tenían dos mil (El Peruano, 1903). una muestra de la ilegalidad y del atropello contra
Es justo reconocer los debates dentro del los campesinos (Jacobsen, 2013). Encinas describió
Partido Civil, que gobernaba entonces, sobre la este y otros procesos de explotación al campesino en
necesidad de una educación rural, de carácter in- su tesis de derecho de 1920; el campesino, escribió,
dígena, de modernizar el contenido y objetivo de «deja la comunidad, donde es libre y propietario, por
la educación nacional; era visible la influencia del la hacienda, donde es colono y casi esclavo» (Encinas,
positivismo y la sociología (Ccahuana, 2013). Los 1920:9). Muchos indígenas de los andes sureños,
civilistas de renombre encendían el clima académi- ante las penurias y persecución gamonal, terminaban
co con sus planteamientos: Villarán postulaba una convirtiéndose en jornaleros de hacendados, en yana-
educación liberal, en procura de profesiones para el conas de un patrón.
trabajo industrial, mientras que Alejandro Deustua Simultáneamente, esta región recibía a pastores
preconizaba una educación elitista, solo para algu- adventistas que gestionaban y ejecutaban la construc-
nos privilegiados, despotricando de la población ción de escuelas rurales con alcances de educación no
andina, «la degeneración del indígena no estaba católica para los campesinos. Los pastores adventistas,
determinada por su raza, sino por su misma condi- originarios de EEUU, se instalaron en Buenos Aires,
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ción social» (Ccahuana 2011: 18). Sin embargo, las donde tenían su base central en el siglo XIX, conti-
reformas de la administración de Pardo y Barreda nuaron por Chile y Bolivia, luego a Puno, donde el
(1904-1908), contenían un lamentable trasfondo; sur altiplánico estaba conmocionado por las batallas
insistían en el aspecto racial, en la exclusión. Es de- de quechuas y aimaras (Apaza, 1948). Seguidores de
cir, los contenidos educativos irían de la mano de la democracia y de los derechos, más liberales que los
una visión desigualitaria y excluyente contra la po- católicos, poseedores de una diferente concepción re-
blación indígena. ligiosa y del libre examen de la Biblia, los adventistas
A inicios del siglo XX, el gobierno de López de se mostraban inspirados por un toque de activismo
Romaña había diseñado un nuevo Plan de Estudios político-ciudadano y un definido distanciamiento
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frente a los curas, a quienes veían como alborotadores Encinas» (Jancsó, 2009: 95). Los abogados y escri-
y escolásticos, nada misioneros. tores puneños han revitalizado las acciones históricas
Encinas, ya como rector de la Universidad deca- de sus ancestros; así, uno de ellos, Augusto Ramos
na de América en los años 30, recordaría estos duros Zambrano ha recogido pacientemente volantes, me-
momentos de inicios del siglo XX, cuando dirigió moriales, cartas de la época, testigos mudos de un
una educación laica para niños de primaria, de esta «indigenismo de combate, de lucha abierta y decidi-
manera «el laicismo en el Perú es una consecuencia da, de un coraje que no se dio en otras latitudes de
lógica y una sanción para la iglesia que, en cuatro nuestro país» (2016: 37).
siglos de hegemonía, no ha podido redimir al in- La población puneña estaba ávida de soberanía
dio de la ignorancia y de la esclavitud en que vive» popular, manifestaba una crítica ardiente contra la
(1958: 40). Este pedagogo optó por anular el sermón opresión, «los indigenistas puneños pasaron a la mo-
y las oraciones en la escuela, se inclinó por la libertad vilización indígena» (Liebner, 2003: 472). Viendo y
en el niño andino, sin adoctrinamientos. Para formar sintiendo este escenario, lleno de angustia, esperanza
la moral de sus estudiantes, pensó en los cursos de y trabajo, un tiempo complicado para tomar serias
literatura, historia, en la disciplina, el deporte, el tra- decisiones, estaba el inquieto muchacho Encinas, que
bajo colaborativo (Encinas, 1958). se animó a participar con sus mayores y a colaborar
Llegaron muchos pastores protestantes, metodis- con ellos en una tarea de alta responsabilidad. Se con-
tas, adventistas; Ferdinand Stahl, el más reconocido. virtió, a los diecisiete años, en ayudante de Catacora
Uno de los pastores, John MacKay, se convirtió en en la Escuela de Perfección, donde preparaba charlas,
maestro y director en la Escuela Normal de Varones organizaba encuentros con los jornaleros «artesanos,
en Lima, creada por el gobierno de Pardo y Barreda; obreros y estudiantes» (Calsín, 2003: 61); les hablaba
ahí se dedicó a modernizar la formación de pedago- de la historia, informaba de los peligros del vicio del
gos, incentivando la investigación, la democracia, la alcoholismo, analizaba con ellos la realidad nacional
ciencia, la psicología, el arte, la biblioteca. Señaló, y mundial. Aún adolescente, buscó colaborar con los
sobre Puno, que una real evangelización cristiana traductores de la Comisión Maguiña que investigaba
no se había visto en el altiplano, que en cambio los los sucesos trágicos posteriores a un alzamiento cam-
adventistas sí la expresaban (Fonseca, 1978). He ahí pesino en su región.
una incisiva crítica a la labor de los católicos, tanto Durante el gobierno del presidente López de
a feligreses como al clero secular. Muchos puneños Romaña se había dispuesto la conformación de una
estudiaron en ese centro de pedagogía, Catacora y comisión investigadora (corría Noviembre de 1902);
Encinas, por ejemplo. su misión era elaborar un informe sobre las rebelio-
Los adventistas traían ideas nuevas, religiosas, nes campesinas ocurridas, en los últimos meses, en
pero de tinte examinador, cuestionador de versiones Huanacamaya y Santa Rosa de Juli y determinar el
católicas oligárquicas y ajenos al poder de gamonales grado de responsabilidad por las muertes durante
y caciques regionales. En ese clima de crítica al poder actos violentos. El responsable de la comisión era
local se movieron algunos puneños con un profundo Alejandrino Maguiña, abogado ancashino que se en-
interés en relacionar esa visión política con la educa- trevistó con muchos indígenas de la zona y convocó a
ción y en reclamar una legislación de respaldo social Telésforo Catacora como intérprete, un ilustrado de
a los indígenas. Este acontecimiento, a finales del si- los andes, un indigenista de tiempos tempranos.
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glo XIX y mucho antes de las experiencias cusqueña La Comisión había concluido, claramente, que
y limeña, amerita la denominación de indigenismo una vía para brindar consistencia política y social
temprano; es decir, un movimiento intelectual, de a los trabajadores rurales, era la educación. El bre-
apertura democrática, con proyecciones de vida ciu- ve gobierno siguiente, a cargo de Manuel Candamo
dadana, pensada para los campesinos en un contexto (1903-1904), dispuso que los prefectos demuestren
adverso, regional y surandino. Indigenismo jurídico, su autonomía y actúen con decisión para frenar los
le han llamado otros, por la pretensión de emitir le- terribles hechos de crímenes contra los campesinos.
yes nuevas y tutelares para la población andina, «una El joven Encinas ayudaba y observaba, atendía a los
aproximación semejantemente jurídica caracteriza a traductores, escuchaba los testimonios; forjaba así su
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PUNO Y ENCINAS, ENTRE LA REBELIÓN CAMPESINA Y LA EDUCACIÓN (1895-1910)

carácter envuelto en emoción social, frente a una di- en la región desde mitades del s. XIX» (Deústua y
fícil experiencia. Nacía así el entusiasta en la educa- Rénique, 1984: pp. 49-50). La oligarquía y el clero,
ción, surgía el político social interesado en participar sin pudor alguno, arremetieron contra esas aventuras
de la política en una sociedad rural. pedagógicas; el uso de los poderes fácticos y los clási-
Algunos de los indígenas conformaban comisio- cos malabares jurídicos se lanzaron contra estos dos
nes o integraban grupos de mensajeros que debían personajes de la educación rural, hombres del campo
realizar un pesado viaje a Lima para tramitar los por- que enarbolaban un indigenismo temprano, compro-
menores de la investigación de algún luctuoso suceso, metido con la doctrina educacional.
un crimen o una pérdida de tierras; aquello ocurría Aquella aventura terminó de mala manera, con
en el mundo andino con mucha frecuencia. Desde burlas, cárcel y hasta muertos. Esos dos sufridos e
la infausta Guerra del Salitre, pasando por la guerra incomprendidos pioneros de la educación indígena,
civil entre pierolistas y caceristas en marzo de 1895 y olvidados por la dejadez oficial de la abulia adminis-
las continuas movilizaciones, Puno se quebró, para el trativa vieron sabotear sus respectivos proyectos. Ya
joven Encinas, en el corazón de muchos de sus hijos el clásico Luis E. Valcárcel, gran maestro de la etno-
(Calsín, 2003). historia, testigo vital de aquellos tiempos, cuenta que
Los puneños Telésforo Catacora, Manuel Zuñiga los diferentes movimientos indigenistas del altiplano
Camacho, José Antonio Encinas organizaron sendos fueron intensos, pero no visualizados como los que
proyectos educativos para contrarrestar el problema aparecieron en Cusco y en Lima; de Puno, dijo «ellos
de la tierra, para empoderar a los indígenas, para edu- nos antecedieron en cuanto a actitudes francamente
carlos en el campo de la ciudadanía y la igualdad. rebeldes» (Valcárcel, 1980: 248).
Construyeron un sueño político a través de una edu- Este escenario, entonces, estaba cargado de in-
cación en derechos, relacionando el campo educa- digenismo temprano, radical y educacional; ahí lo
cional con la ciudadanía, con la problemática socio- novedoso. Simultáneamente, hay que reconocerlo,
económica. Encinas estudió derecho en San Marcos se rodeaba de una atmósfera cristiana evangélica, re-
y en su tesis afirma que existe la necesidad de una novadora y con bríos de educación rural, cuestiona-
legislación nueva que reconozca al indio como ciuda- dora del monopolio católico, de un viento cristiano
dano en pleno ejercicio de sus derechos, que esto «no primitivo, opositor al catolicismo conservador y que
surge de un concepto de inferioridad antropológica soplaba contra los gamonales. Emilio Romero, quien
de la raza, sino de una desigualdad social» (Encinas, fue uno de los niños estudiantes en el centro escolar
1920: 7); así, el campesino tendría los instrumentos 881, dirigido por Encinas, ha contado que el maestro
académicos y político-legales para defender su situa- se alarmó de la represión contra las escuelas adven-
ción, para organizarse como sujeto de derecho que tistas, pues «los sacerdotes preocupados por la poca
reconoce su carácter jurídico, estableciendo una so- concurrencia católica, azuzaron a la población… para
ciedad democrática. El marco social, dentro de un expulsar a los norteamericanos» (Tord, 1978:  186-
esquema de modernidad y búsqueda de progreso, 187). Hubo hostigamiento, maltrato y atropellos
tendría vigencia tanto en materia económica, social, políticos.
como educativa. Encinas creció en ese espacio, en esa atmósfe-
Poco se ha comentado, poco se ha estudiado ra de pugnas entre iglesias, de guerras por la tierra,
en las aulas a estos exponentes de aquel indigenis- por el corazón y la mente de la población. Aprendió
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mo jurídico-educacional, como Telésforo Catacora, de los adventistas, de los indigenistas, de la movili-


con su Escuela de la Perfección y también Manuel zación campesina. Leyó a Rousseau, Dewey gracias
Zuñiga Camacho y su experiencia en la Escuela de a la dirección de Isidoro Poiry y de J.A. Mac Night
Utawilaya, admirables personalidades del mundo an- en la Escuela Normal de Varones de Lima. Siguió
dino sureño que soñaban con un campesinado respe- a Catacora y a Zuñiga Camacho, quienes tenían
tado y viviendo en libertad sus derechos, ejercitados contacto con los estudiantes arequipeños, así con el
en pleno. En Puno «la corriente indigenista fue más Partido Liberal y de estos con el líder de los anarquis-
radical y estuvo en mayor proporción relacionada tas, Manuel Gonzales Prada (Calsín, 2003).
con los movimientos campesinos que se suscitaron
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Catacora muere muy joven. Zuñiga Camacho En su legendaria escuela, incentivó las asambleas
fue agredido. Encinas toma la posta en la aventura de estudiantes como medio democrático para forjar
política educacional, vuelca su vida y su trabajo hacia ciudadanos. Había cursos de jardinería, carpintería,
los niños indígenas y los hijos de los artesanos; rápi- se aprendía en teoría y en la práctica. Las matemá-
damente a los veintiún años y, con un bigotillo para ticas debían tener aplicación en la vida cotidiana,
sentirse mayor, asume la dirección, desde 1907 hasta no abstracciones. El dibujo, el arte, el deporte y la
1911, del Centro Escolar N° 881 en un local húmedo caminata por el campo, acompañaban perfectamen-
y pantanoso. Más tarde se muda a unos pasos de la te sus clases. Los maestros debían estar capacitados,
plaza principal de Puno, donde crea, diseña y prac- entrenados en sicología del niño, ser especialistas de
tica una educación moderna, laica, laborista, rica en una asignatura para dedicarse de lleno a la investiga-
ciudadanía. ción junto a los niños. No aceptaba que el profesor
El rechazo a los poderosos de la milicia, del foro y dedique largas horas ante los estudiantes, dirigiendo
del confesionario era impactante, un escenario de cla- varios cursos.
mor popular contra el despojo de tierras que sufrían Al niño se le otorgaba libertad de acción, a más
los campesinos. Es por eso que el proyecto educativo libertad, decía, más disciplina. Entendía la disciplina
de Encinas, si bien contenía elementos pedagógicos, como ordenamiento de trabajo en conjunto, armonía
no se cerraba en ese campo, reclamó la tierra, ya que entre compañeros de labor, no la tiranía o el castigo
«…los intereses económicos, constituyen el nervio autoritario de un cuartel, donde hay subordinados y
de la solución del problema de la raza» (Encinas, mandones. No rezaban, ni comentaban de doctrinas
1920:5). Por ello, Encinas, al beber de esta fuente religiosas, pues lo consideraba fantasioso y abstracto
socio-política, germinó una corriente de pensamien- para la tierna inocencia de un infante. El maestro no
to potente con alcance nacional e internacional; lásti- era un adoctrinador, un publicista, era un guía de la
ma, sin respaldo de las autoridades locales. reflexión en conjunto.
Es interesante la fusión muy moderna, para la Casi de inmediato, también, es hostilizado por
región y para la época, de antropología y pedagogía las autoridades señoriales y, más tarde, terminó des-
que hizo este maestro provinciano (Giesecke, 2016) y terrado. Fue la presión de seres oscuros, grupos de
que ejercía en su centro escolar. Realizó entrevistas a poder económico, político e ideológico, que de tanto
reos indígenas, enseñó el respeto a la mujer y promo- adorar el oro y la espada, no miraron a los ojos de los
vía el régimen de escolaridad mixta en co-educación. niños indígenas.
Alimentó la facultad del niño a ser autónomo y libre
de opinión. Estas ideas las tomó de la observación
participante, el clásico método de la antropología. Conclusiones
Sus niños, en su escuela, pensaban y actuaban en de-
mocracia; sus pupilos hacían caminatas, visitaban a Los pioneros de un indigenismo temprano, como
las niñas de otro centro escolar (aunque las monjas de Catacora y Zuñiga y sus respectivas escuelas rurales,
aquel se espantaban al ver varones cerca). sirvieron de modelo al adolescente Encinas para de-
Implementó nuevas prácticas en la docencia, dicarse a la docencia de niños rurales. Su apego al
«hizo experimentos educativos en Puno creando una comunero, al jornalero, al artesano, a través de jor-
escuela nueva» (Tord, 1978:193), toda una revolu- nadas académicas populares se implementó en Puno,
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ción del aprender y de la metodología del estudio mucho antes de acciones semejantes de Cusco y Lima
social. Encinas asumió la corriente pedagógica de la (como las universidades populares Manuel González
Escuela Nueva (activismo y racionalismo, libertad y Prada).
trabajo manual). Se contagió de las influencias de los La niñez y adolescencia de Encinas estuvo mar-
educadores europeos que llegaban al Perú con su ma- cada por las rebeliones campesinas de diferentes
leta llena de modernidad educacional y política, con distritos y pueblos de Puno a fines del siglo XIX e
un cargamento de liberalismo y racionalismo. Creció inicios del siglo XX, sucesos trágicos que evidencia-
influenciado por los librepensadores del altiplano. ban la debilidad jurídica, económica y política de
Encinas recoge esta ola ilustrada y la acrecienta. los trabajadores agrícolas. La desigualdad social era
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PUNO Y ENCINAS, ENTRE LA REBELIÓN CAMPESINA Y LA EDUCACIÓN (1895-1910)

tremenda, los puneños como Catacora, Camacho y Calsín, R. (2003). Escuela de perfección. Juliaca: René
Encinas se organizaron para remediar esto. Sabían impresores.
que se necesitaba cambiar en muchos campos; ellos Deústua, José y Rénique, José Luis (1984). Intelectuales,
asumieron, con gran tesón, la transformación en el indigenismo y descentralismo en el Perú, 1897-1931.
camino educativo. Cusco, Perú: CBC
José Antonio Encinas elaboró y llevó a la prác- El Comercio (1903). tomo I y II. Lima, Biblioteca
tica un proyecto educativo innovador basado en la Nacional.
reflexión de los cursos, en la discusión de la historia, Encinas, J. A. (1913). La educación su función social en el
revisando la psicología de los personajes de la litera- Perú (tesis de Bachiller en Letras). Lima: Universidad
tura, sembrando el jardín para conocer ciencias natu- Nacional Mayor de San Marcos.
rales, practicando deporte, escalando montañas. Era Encinas, J. A. (1917). Causas de la criminalidad indígena
la modernidad en el aprendizaje, la libertad de pen- (tesis en Derecho). Lima: Universidad Nacional Mayor
samiento, acción y laboriosidad en la comunidad, así de San Marcos.
como la defensa de los pobladores rurales contra los Encinas, J. A. (1920). Contribución a una Legislación
abusos del clero y de los gamonales. Tutelar del indígena. Lima: Editorial Villarán.
Los inmigrantes adventistas ejercieron influencia Encinas, J. A. (1958). Ensayo de Escuela Nueva. Lima:
en la vida y la pedagogía de estos maestros puneños; Munilibros.
con sus escuelas y centros de salud, con sus críticas Escarrachi, M. (1966). Doctrina educacional de José
al poder católico, su interés en la alfabetización del Antonio Encinas. (Tesis de Licenciatura en Educación),
campesino; es decir, esta formación de ciudadanía Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
sirvió de acicate a los indigenistas de una época tem- Espinoza, G. A. (2007). Libros escolares y educación primaria
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Telésforo Catacora
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José Antonio Encinas


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el-pensamiento-educativo-de-jose-antonio-encinas/

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Encinas y sus estudiantes en el Centro escolar 881


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