CREDO / SÍMBOLO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO (Citas
Bíblicas)
CREDO DE NICEA CONSTANTINOPLA
Es fruto de los dos primeros Concilios Ecuménicos de Nicea y de Constantinopla (Siglo
IV), común a todas las grandes Iglesias de Oriente y Occidente. Este credo profundiza
mucho en el tema de la DIVINIDAD DE CRISTO Y DEL ESPÍRITU SANTO JUNTO CON
EL PADRE y se realizó en la época de las disputas cristológicas.
Este incluye el Filioque[*] insertado en el Siglo V ,con el cual se recita en la Iglesia Latina.
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Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra,(Génesis 1,1-
2,24)
de todo lo visible y lo invisible. (Colosenses 1,16)
Creo en un solo Señor, Jesucristo, (1 Timoteo 6,15)
Hijo único de Dios, (Juan 1,14 / 1 Juan 4:9)
nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios (Juan 1,1),
Luz de Luz, (Juan 1,4-5)
Dios verdadero de Dios verdadero,engendrado, no creado, (Filipenses 2,6-7)
de la misma naturaleza del Padre, (Hebreos 1,3)
por quien todo fue hecho; (Colosenses 1,15-16)
que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, (Juan 3,17 -
Filipenses 2,7)
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen,(Mateo 1,25)
y se hizo hombre; (Juan 1,14 - Gálatas 4,4)
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato;(Marcos 15,15- Juan
19,16 - Juan 19,18 - Lucas 23,33),
padeció y fue sepultado,(Marcos 15,37 - Lucas 23,46 - Marcos 15,46 - Juan 19,42),
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,(♦ EL CENTRO DE NUESTRA FE Mateo
28,6 -1 Cor 15,14-32)
y subió al cielo,(Hechos 9,11)
y está sentado a la derecha del Padre;(Hechos 7,55-56 / Hebreos 1,3)
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,(Mateo 16,17 -Apocalipsis
22,12)
y su reino no tendrá fin. (Apocalipsis 21,22)
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, (Genesis 2,7- 1 Corintios 6,19)
que procede del Padre [y del Hijo], (Juan 14,16 - Juan 20,22)
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria (Lucas 1,35 - Hebreos
9,14 - Salmo 139),
y que habló por los profetas.(Efesios 3,5 - 1 Corintios 2,10)
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.(Mateo 16: 18 / Efesios 4,4-5 /
Hechos 2,42 / Romanos 11:16-18 / Mateo 28:19 / Efesios 2,20 )
Confieso que hay un solo Bautismo (Efesios 4,4-5)
para el perdón de los pecados. (Hechos 2,38 / 1 Pedro 3,21)
Espero la resurrección de los muertos (1 Corintios 15, 51-54)
y la vida del mundo futuro.(1 Tesalonicenses 4,16-17 / Apocalipsis 21,22)
Amén.
CREDO / SÍMBOLO APOSTÓLICO (Citas Bíblicas)
CREDO APOSTÓLICO
Es el antiguo símbolo bautismal de la Iglesia de Roma. A continuación será explicado
brevemente y sustentado a partir de algunos pasajes de las Sagradas Escrituras.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.(Génesis 1,1- 2,24)
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, (Juan 1,1 Gálatas 4,4)
Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, (Lucas 1,35 - Mateo 1,20)
nació de Santa María Virgen (Mateo 1,25)
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, (Marcos 15,15- Juan 19,16)
fue crucificado (Juan 19,18 - Lucas 23,33),
muerto (Marcos 15,37 - Lucas 23,46)
y sepultado (Marcos 15,46 - Juan 19,42),
descendió a los infiernos (que NO SE REFIERE al lugar de los condenados sino el Sheol
a donde irían todos los justos antes de la resurrección de Cristo Lucas 16,22 -1 Pedro
3,19),
al tercer día resucitó de entre los muertos (♦ EL CENTRO DE NUESTRA FE Mateo 28,6 -
1 Cor 15,14-32),
subió a los cielos (Hechos 9,11)
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso (Hechos 7,55-56 / Hebreos
1,3).
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos (Mateo 16,17 -Apocalipsis 22,12).
Creo en el Espíritu Santo,(Génesis 1,1 - Juan 15,26)
la santa Iglesia católica, (= UNIVERSAL cimentada en los apóstoles Mateo 28,19 -
Efesios 2,20)
la comunión de los santos,(Hechos 4,32 - Hebreos 12,1- Apocalipsis 8,4)
el perdón de los pecados, (Juan 20,22-23, 1 Juan 5,16-17)
la resurrección de la carne (1 Corintios 15, 51-54)
y la vida eterna. (1 Tesalonicenses 4,16-17 - Apocalipsis 20,14)
Amén.
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo
invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de
Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios
de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios
verdadero, engendrado, no creado, de la misma
naturaleza del Padre por quien todo fue hecho; que por
nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del
cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de
María, la Virgen, y se hizo hombre. Y por nuestra
causa fue crucificado en tiempo de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según
las Escrituras, y subió al cielo y está sentado a la
derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para
juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que
procede del Padre [y del Hijo], que con el Padre y el
Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló
por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es Una, Santa, Católica y
Apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los
muertos y la vida del mundo futuro. Amén
Las verdades condensadas en el Credo de los Apóstoles:
hay un solo Dios, es Padre, su Hijo se encarnó para
salvarnos,...
Los principales 21 dogmas o las verdades de fe de obligada aceptación en
la Iglesia están condensados en el Credo de los Apóstoles.
Nosotros lo llamamos Credo por ser la primera palabra de la fórmula
latina: “Credo in unum Deum…”; pero más científicamente se llama
Símbolo, que en griego significa resumen y/o contraseña.
Porque el Credo es un resumen de las verdades principales que
profesamos los católicos, y porque además es el distintivo de nuestra
religión ante cualquier otra.
El Credo de los Apóstoles fue retocado por los Concilios de Nicea (año
325) y Constantinopla (año 381) para aclarar la doctrina revelada
frente a las herejías que entonces empezaban a aparecer.
Los Padres de la Iglesia consideraron herejía toda creencia que negara el
carácter trinitario de la Divinidad (el gnosticismo, el arrianismo, el
pelagianismo, entre otros).
En el Credo de Nicea se expresó explícitamente esta
doctrina. Todos y cada uno de los artículos del Credo son
artículos de fe, y dogmas, para los católicos; y de cada verdad
dogmática del credo, derivan otros subdogmas, o verdades de
fe inherentes.
La Iglesia católica reconoce un total de 44 dogmas -o verdades de
fe- agrupados en ocho grandes temas; y que son una explicitación de los
21 dogmas del credo: Dios, Jesucristo, la creación del mundo, el
ser humano, María, el Papa y la Iglesia, los sacramentos y las
realidades escatológicas.
Por motivos de espacio menciono algunos de los dogmas derivados, entre
paréntesis; y, como es obvio, no están todos, así como tampoco su
respectivo trasfondo histórico.
1. CREO EN UN SOLO DIOS (Creemos en un solo Dios. Aunque es
Trinidad, no son tres dioses. En Dios hay tres personas: Dios Padre,
Hijo y Espíritu Santo (1 Juan 5:7,8) y cada una de ellas posee la esencia
divina que es la misma. La Unidad de Dios es trina y la trinidad es una:
"No existe más que un único Dios" (Juan 17:3)).
2. PADRE TODOPODEROSO (La primera divina persona de la
Santísima Trinidad. Las tres divinas personas constituyen un único y
común principio de la creación; es decir todas las operaciones de Dios ad
extra son comunes a las tres divinas personas).
3. CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA, DE TODO LO VISIBLE Y LO
INVISIBLE (Todo cuanto existe fuera de Dios ha sido sacado de
la nada por Dios en cuanto a la totalidad de su sustancia. Dios fue
movido por su bondad a crear libremente el mundo. El mundo ha sido
creado para su gloria. Dios creó un mundo bueno. Al Padre se le apropia
la obra de la creación).
4. CREO EN UN SOLO SEÑOR, JESUCRISTO, HIJO ÚNICO DE DIOS
(La segunda divina persona de la Santísima Trinidad, a quien se
le apropia la obra de la redención. Este dogma dice que Jesucristo posee
la infinita naturaleza divina con todas sus infinitas perfecciones).
5. NACIDO DEL PADRE ANTES DE TODOS LOS SIGLOS: DIOS DE
DIOS, LUZ DE LUZ, DIOS VERDADERO DE DIOS VERDADERO (La
segunda divina persona procede de la primera por generación y
guarda con ella la relación de Hijo a Padre).
6. ENGENDRADO, NO CREADO, DE LA MISMA NATURALEZA DEL
PADRE, POR QUIEN TODO FUE HECHO (La unidad de la naturaleza
humana con la naturaleza Divina, en la persona de Jesús se llama unión
hipostática. Dicha unión tuvo lugar en el instante mismo de la
concepción y ésta unión no cesará nunca. Jesús posee dos
naturalezas que no se transforman ni se mezclan. Cristo es poseedor de
una íntegra naturaleza divina y de una íntegra naturaleza humana: la
prueba está en los milagros y en el padecimiento. “Él es la Imagen del
Dios invisible, el Primogénito de toda la creación, porque en él fueron
creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, los seres
visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades:
todo fue creado por medio de él y para él. (Colosenses 1,15-16)).
7. QUE POR NOSOTROS LO HOMBRES, Y POR NUESTRA SALVACIÓN
BAJÓ DEL CIELO (El hijo de Dios se hizo hombre para redimir a los
hombres, porque Dios no redime lo que no asume. El hombre
caído no podía redimirse a sí mismo. Cristo es legislador y juez de los
hombres).
8. POR OBRA DEL ESPÍRITU SANTO SE ENCARNÓ DE MARÍA, LA
VIRGEN, Y SE HIZO HOMBRE (María es verdadera Madre de Dios.
María fue concebida sin mancha de pecado original
(Inmaculada Concepción). María fue virgen antes del parto, en
el parto y después del parto (Perpetua Virginidad). María fue
asunta al cielo en cuerpo y alma (Asunción de María)).
9. POR NUESTRA CAUSA FUE CRUCIFICADO EN TIEMPOS DE
PONCIO PILATO (Solamente un acto libre por parte del amor divino
podría restaurar el orden sobrenatural, destruido por el pecado
original. Cristo se inmoló a sí mismo en la cruz en verdadero
sacrificio. Cristo nos rescató y reconcilió con Dios por medio del sacrificio
de su muerte en la cruz ya que el Dios-Hombre Jesucristo es Sumo
Sacerdote. Cristo mereció ante Dios recompensa por su pasión y muerte.
Se hace mención de un Jesús histórico relacionándolo con un personaje
igualmente histórico).
10. PADECIÓ Y FUE SEPULTADO, Y RESUCITÓ AL TERCER DÍA,
SEGÚN LAS ESCRITURAS (Después de su muerte, Cristo, con el
alma separada del cuerpo, bajó al lugar de los muertos. Al
tercer día después de su muerte, Cristo resucitó glorioso de
entre los muertos).
11. SUBIÓ AL CIELO, Y ESTÁ SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE
(Cristo subió en cuerpo y alma a los cielos y está sentado a la
diestra de Dios Padre (Marcos 16:19; Lucas 24:50-51; Hechos 1:9-11; y
Efesios 4:7-13).
12. DE NUEVO VENDRÁ CON GLORIA PARA JUZGAR A VIVOS Y
MUERTOS (Al fin del mundo, Cristo, rodeado de majestad,
vendrá de nuevo para juzgar a los hombres. A este regreso de
Cristo se le llama Parusía. Todos los muertos resucitarán con sus
cuerpos en el último día. Los muertos resucitarán con el mismo
cuerpo que tuvieron en la tierra. Aquí se incluyen las realidades del cielo,
purgatorio e infierno. “No se asombren de esto: llega la hora en que todos
los que están en los sepulcros oirán mi voz. Los que hicieron bien saldrán
y resucitarán para la vida; pero los que hicieron mal resucitarán para la
condenación” (Jn. 5, 28-29)).
13. SU REINO NO TENDRÁ FIN (La inauguración del reino del Mesías
comenzó sentándose Él a la derecha del Padre, cumpliéndose la visión del
profeta Daniel respecto del Hijo del hombre: "A él se le dio imperio, honor
y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio
es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será
destruido jamás" (Dn 7, 14)).
14. CREO EN EL ESPÍRITU SANTO, SEÑOR Y DADOR DE VIDA. (La
tercera divina persona de la Santísima Trinidad. Al Espíritu Santo
se le apropia la obra de la santificación. El Espíritu Santo que da la vida
espiritual o la vida de Dios mediante la Gracia a través de
los sacramentos. Para el comienzo de la fe y la salvación es
absolutamente necesaria la gracia sobrenatural. La gracia santificante
santifica el alma. La gracia santificante convierte al justo en amigo de
Dios).
15. QUE PROCEDE DEL PADRE Y DEL HIJO. (El Espíritu Santo procede
del Padre y del Hijo, como de un solo principio y por medio de una única
espiración (soplo de amor). El Espíritu Santo es ‘enviado’ por el Padre y
por el Hijo, como también ‘procede’ de ellos. Por esto se llama ‘el Espíritu
del Padre’ (P.e., Mt 10, 20; 1 Cor 2, 11; Jn 15, 26), pero también ‘el Espíritu
del Hijo’ (Gal 4, 6), o ‘el Espíritu de Jesús’ (Hech 16, 7), porque Jesús
mismo es quien lo envía (Cfr. Jn 15, 26)).
16. QUE CON EL PADRE Y EL HIJO RECIBE UNA MISMA ADORACIÓN
Y GLORIA. (Las relaciones en Dios se identifican realmente con la esencia
divina. En Dios todo es uno, mientras no exista oposición relativa. Las
tres divinas personas coexisten armónicamente, es lo que se llama la
pericóresis trinitaria: La mutua inhabitación y la reciproca
Las verdades condensadas en el Credo de los Apóstoles:
hay un solo Dios, es Padre, su Hijo se encarnó para
salvarnos,...
compenetración.
17. QUE HABLÓ POR LOS PROFETAS. (En la antigua alianza Dios colmó
a hombres y mujeres con el Espíritu Santo, de modo que alzaran su voz en
favor de Dios, hablaran en su nombre y prepararan al pueblo para la
llegada del Mesías. En la antigua alianza Dios escogió hombres y mujeres
que estuvieran dispuestos a dejarse convertir por Él en guías y
amonestadores de su pueblo. Fue el Espíritu de Dios el que habló
por boca de Isaías, Jeremías, Ezequiel y los demás profetas.
Juan el Bautista, el último de estos profetas, no sólo predijo la llegada del
Mesías. Se encontró con Él y lo proclamó como el liberador del poder del
pecado. El Espíritu Santo es el autor de la Sagrada Escritura:
“Toda la Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16-17).
18. CREO EN LA IGLESIA, QUE ES UNA, SANTA, CATÓLICA Y
APOSTÓLICA. (La Iglesia fue fundada por Jesucristo: el Dios-
Hombre. Cristo instituyó la Iglesia para continuar en todos los
tiempos su obra salvadora. Cristo dio a su Iglesia una
constitución jerárquica. Cristo constituyó al Apóstol San Pedro
como primero entre los apóstoles y como cabeza visible de toda
la Iglesia, confiriéndole inmediata y personalmente el primado de
jurisdicción (Primado de Pedro). Los poderes jerárquicos concedidos a
los apóstoles se transmitieron a los obispos (sucesión apostólica). Por
institución de Cristo, San Pedro tendrá en todos los tiempos sucesores de
su primado de jurisdicción sobre toda la Iglesia. Los sucesores de San
Pedro en el primado son los obispos de Roma).
19. CONFIESO QUE HAY UN SOLO BAUTISMO PARA EL PERDÓN DE
LOS PECADOS. (El bautismo es un verdadero sacramento instituido por
Cristo. El Bautismo confiere la gracia de justificación, es la
puerta a la vida de la gracia. El Bautismo produce la remisión
de todas las penas debidas por el pecado, tanto las eternas como las
temporales. Es necesario recibir el Bautismo para la Salvación,
aunque para las personas de otras religiones hay otras vías
extraordinarias de salvación. "Me ha sido dado todo poder en el cielo
y en la tierra. Id y haced discípulos a todas las personas, bautizándolas en
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo 28,19)).
20. ESPERO LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS. (El hombre está
formado por cuerpo material y alma espiritual. La fe en la resurrección
descansa en la fe en Dios que no es un Dios de muertos sino de vivos (Mc
12,27). Jesús nos ayuda a sustentar la fe en la resurrección en la
fe en su propia persona: “Yo soy la resurrección y la vida” (Jn. 12,27)).
21. LA VIDA DEL MUNDO FUTURO. (La certeza de que cuando llegue el
momento de la resurrección final, podamos vivir la eternidad en la
presencia de Dios y de todos los santos. El cielo es el lugar de la
eterna felicidad donde Dios recompensa a los justos: “Venid benditos de
mi padre, a poseer el reino que os tengo preparado desde el principio del
mundo (Mt. 25, 34)
¿Qué, cuántos y cuáles son los dogmas de la
Iglesia Católica?
Dogma es una verdad revelada definida por la Iglesia, aquí encontrarás
el listado completo
Por: . | Fuente: [Link]
Entendemos por dogma una verdad que pertenece al campo de la fe o de la moral, que ha
sido revelada por Dios, transmitida desde los Apóstoles ya a través de la Escritura, ya de la
Tradición, y propuesta por la Iglesia para su aceptación por parte de los fieles.
Brevemente, "dogma" puede ser definido como una verdad revelada definida por la Iglesia.
Las revelaciones privadas no constituyen dogmas, y algunos teólogos incluso limitan la
palabra "definida" a doctrinas fijadas solemnemente por el Papa o por un concilio general,
mientras que una verdad revelada se convierte en dogma aún cuando sea propuesta por la
Iglesia por medio de su magisterio ordinario o su oficio de enseñar. El concepto de dogma,
entonces, abarca una doble relación: con la revelación divina y con la enseñanza autorizada
de la Iglesia (Cfr. Núm. 85-95 del Catecismo de la Iglesia católica).
Por ello un dogma es una verdad absoluta, definitiva, inmutable, infalible, irrevocable,
incuestionable y absolutamente segura sobre la cual no puede flotar ninguna duda. Una vez
proclamado solemnemente, ningún dogma puede ser derogado o negado, ni por el Papa
ni por decisión conciliar. Por eso, los dogmas constituyen la base inalterable de toda la
Doctrina católica y cualquier católico está obligado a adherir, aceptar y creer en los dogmas
de una manera irrevocable.
Los dogmas tienen estas características porque los católicos confíamos que un dogma es
una verdad que está contenida, implícita o explícitamente, en la inmutable Revelación
Divina o que tiene con ella una "conexión necesaria".
Para que estas verdades se tornen en dogmas, ellas necesitan ser propuestas por la Iglesia
Católica directamente a su fe y a la su doctrina, a través de una definición solemne e
infalible por el Supremo Magisterio de la Iglesia (Papa o Concilio ecuménico con el Papa)
Mas, "la definición de los dogmas a lo largo de la historia de la Iglesia no quiere decir que
tales verdades solamente habían sido reveladas, sino que se tornaron más claras y útiles
para la Iglesia en su progresión en la fe". Por eso, la definición gradual de los dogmas no es
contradictoria con la creencia católica de que la Revelación divina es inalterable, definitiva
e inmutable desde la ascensión de Jesús.
Cuando la Iglesia define un dogma de fe, no es que esas cosas empiecen entonces a ser
verdad. Son verdades que siempre han existido; pero que su creencia ha empezado a ser
obligatoria al definirse. La definición de una doctrina no es su invención, sino la
declaración autoritativa de que ha sido revelada por Dios, es decir, que forma parte del
conjunto de verdades que constituyen la Revelación cristiana. Históricamente la aparición
de nuevos errores obliga a la Iglesia a definir y declarar más firmemente aquello que
siempre ha sido verdad, pero que las circunstancias del momento reclaman aclaración.
El contenido de los dogmas es inmutable, pero la formulación de ese contenido se puede
desarrollar para acomodarse mejor al modo de hablar de los tiempos.
"Quizá alguno se pregunte: ¿entonces no es posible ningún progreso en la Iglesia de
Cristo? ¡Claro que debe haberlo, y grandísimo! ¿Quién hay tan enemigo de los hombres y
tan contrario a Dios, que trate de impedirlo? Ha de ser, sin embargo, con la condición de
que se trate verdaderamente de progreso para la fe, y no de cambio. Es característico del
progreso que una cosa crezca, permaneciendo siempre idéntica a sí misma; propio del
cambio es, por el contrario, que una cosa se transforme en otra. Crezca, por tanto, y
progrese de todas las maneras posibles, el conocimiento, la inteligencia, la sabiduría tanto
de cada uno como de la colectividad, tanto de un solo individuo como de toda la Iglesia, de
acuerdo con la edad y con los tiempos; pero de modo que esto ocurra exactamente según
su peculiar naturaleza, es decir, en el mismo dogma, en el mismo sentido, según la misma
interpretación. Que la religión imite así en las almas el modo de desarrollarse de los
cuerpos. Sus órganos, aunque con el paso de los años se desarrollan y crecen, permanecen
siempre los mismos. Qué diferencia tan grande hay entra la flor de la infancia y la
madurez de la ancianidad! Y, sin embargo, aquellos que son ahora viejos, son los mismos
que antes fueron adolescentes. Cambiará el aspecto y la apariencia de un individuo, pero
se tratará siempre de la misma naturaleza y de la misma persona. Pequeños son los
miembros del niño, y más grandes los de los jóvenes; y sin embargo son idénticos. Tantos
miembros poseen los adultos cuantos tienen los niños; y si algo nuevo aparece en edad
más madura, es porque ya preexistía en embrión, de manera que nada nuevo se manifiesta
en la persona adulta si no se encontraba al menos latente en el muchacho. Éste es, sin
lugar a dudas, el proceso regular y normal de todo desarrollo, según las leyes precisas y
armoniosas del crecimiento. Y así, el aumento de la edad revela en los mayores las mismas
partes y proporciones que la sabiduría del Creador había delineado en los pequeños. Si la
figura humana adquiriese más tarde un aspecto extraño a su especie, si se le añadiese o
quitase algún miembro, todo el cuerpo perecería, o se haría monstruoso, o al menos se
debilitaría. Las mismas leyes del crecimiento ha de seguir el dogma cristiano, de manera
que se consolide en el curso de los años, se desarrolle en el tiempo, se haga más
majestuoso con la edad; de modo tal, sin embargo, que permanezca incorrupto e
incontaminado, íntegro y perfecto en todas sus partes y, por decirlo de alguna manera, en
todos sus miembros y sentidos, sin admitir ninguna alteración, ninguna pérdida de sus
propiedades, ninguna variación de lo que ha sido definido" (San Vicente de Lerins,
Conmonitorium, n. 22).
Lista de los dogmas proclamados por la Iglesia Católica
La Iglesia Católica proclama la existencia de muchos Dogmas, siendo 44 el número de sus
principales dogmas. Ellos están subdivididos en 8 categorías diferentes:
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1. Dogmas sobre Dios
2. Dogmas sobre Jesucristo
3. Dogmas sobre la creación del mundo
4. Dogmas sobre el ser humano
5. Dogmas marianos
6. Dogmas sobre el Papa y la Iglesia
7. Dogmas sobre los sacramentos
8. Dogmas sobre las últimas cosas
Dogmas sobre Dios
1- La Existencia de Dios
"La idea de Dios no es innata en nosotros, pero tenemos la capacidad para conocerlo con
facilidad, y de cierto modo espontáneamente por medio de Su obra".
2- La Existencia de Dios como Objeto de Fe
"La existencia de Dios no es solo objeto de conocimiento de razón natural, sino que
también es objeto de la fe sobrenatural".
3- La Unidad de Dios
"No existe más que un único Dios." (Juan 17:3)
4- Dios es Eterno
"Dios no tiene principio ni fin." (Salmo 90:2)
5- Santísima Trinidad
"En Dios hay tres personas:Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo (1Juan 5:7,8) y cada una de
ellas posee la esencia divina que es numéricamente la misma."
Dogmas sobre Jesucristo
6- Jesucristo es el verdadero Dios (Juan 10:30) e hijo de Dios por esencia
"El dogma dice que Jesucristo posee la infinita naturaleza divina con todas sus infinitas
perfecciones, por haber sido engendrado eternamente por Dios."
7- Jesús posee dos naturalezas que no se transforman ni se mezclan
"Cristo es poseedor de una íntegra naturaleza divina y de una íntegra naturaleza humana: la
prueba está en los milagros y en el padecimiento."
8- Cada una de las naturalezas en Cristo posee su propia voluntad física y su propia
operación física
"Existen también dos voluntades físicas y dos operaciones físicas de modo indivisible, de
modo inseparable y de modo no confuso."
9- Jesucristo, además de hombre, es el Hijo natural de Dios.
"El Padre celestial cuando llegó a la plenitud, envió a los hombres su Hijo, Jesucristo."
10- Cristo se sacrificó en la cruz como verdadero y propio sacrificio
"Cristo, por su naturaleza humana, era al mismo tiempo sacerdote y ofrenda, pero por su
naturaleza Divina, juntamente con el Padre y el Espíritu Santo, era lo que recibía el
sacrificio."
11- Cristo nos rescató y reconcilió con Dios por medio del sacrificio de su muerte en la
cruz
"Jesucristo quiso ofrecerse a sí mismo a Dios Padre, como sacrificio presentado sobre a ara
de la cruz en su muerte, para conseguir para ellos el perdón eterno."
12- Al tercer día después de su muerte, Cristo resucitó glorioso de entre los muertos
"Al tercer día, resucitado por su propia virtud, se levantó del sepulcro."
13- Cristo subió en cuerpo y alma a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre
(Marcos 16:19; Lucas 24:50-51; Hechos 1:9-11; y Efesios 4:7-13)
"Resucitó de entre los muertos y subió al cielo en Cuerpo y Alma."
Dogmas sobre la creación del mundo
14- Todo lo que existe fue creado por Dios a partir de la Nada (Génesis 1:12)
"La creación del mundo de la nada, no solo es una verdad fundamental de la revelación
cristiana, sino también que al mismo tiempo llega a alcanzarla la razón con solo sus fuerzas
naturales, basándose en los argumentos cosmológicos y sobre todo en el argumento de la
contingencia."
15- Carácter temporal del mundo
"El mundo tuvo principio en el tiempo."
16- Conservación del mundo
"Dios conserva en la existencia a todas las cosas creadas."
Dogmas sobre el ser humano
17- El hombre está formado por cuerpo material y alma espiritual
"El humano como común constituido de cuerpo y alma."
18- El pecado de "Adán y Eva" se propaga a todos sus descendentes por generación,
no por imitación
"Pecado, que es la muerte del alma, se propaga de "Adán" a todos sus descendentes
(Romanos 5:12) por generación y no por imitación, y que es inherente a cada individuo."
19- El hombre caído no puede redimirse a si mismo
"Solamente un acto libre por parte del amor divino podría restaurar el orden sobrenatural,
destruida por el pecado."
Dogmas marianos
20- La Inmaculada Concepción de María.
"La Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia
y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del
género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original."
21- La Perpetua Virginidad de Maríanota
"La Santísima Virgen María es virgen antes, durante y después del parto de su Divino hijo,
siendo mantenida así por Dios hasta su gloriosa Asunción."
La Perpetua Virginidad de María enseña que María es virgen antes, durante y después del
parto. Este dogma mariano es el más antiguo de la Iglesia Católica y Oriental Ortodoxa,
que afirma la "real e perpetua virginidad misma en el acto de dar a luz el hijo de Dios hecho
hombre." Así María fue siempre Virgen por el resto de su vida, siendo el nacimiento de
Jesús como su hijo biológico, una concepción milagrosa. En el año 107, Ignacio de
Antioquia ya describía la virginidad de María. Santo Tomás de Aquino también enseño esta
doctrina (Summa theologiae III.28.2) que María dio el nacimiento milagroso sin abertura
del útero, y sin prejuicio para el himen. Esta doctrina ya era un dogma desde el cristianismo
primitivo, habiendo sido declarada por notables escritores como San Justino Mártir y
Orígenes. El Papa Paulo IV lo reconfirmó en el Cum quorundam de 7 de Agosto de 1555,
en el Concilio de Trento.
22- María, Madre de Dios
El símbolo apostólico (el Credo) muestra la base en el artículo "nació de María Virgen". El
Concilio de Éfeso (431), proclamó con San Cirilo, en contra de Nestorio: “Si alguno no
confesare que Emmanuel es verdaderamente Dios, y que, por lo tanto, la Santísima Virgen
es Madre de Dios, Theotokos, porque parió según la carne al Logo de Dios hecho carne.
sea anatema”, Denzinger 113.
Los diversos concilios ecuménicos que trataron este punto confirmaron esta doctrina.
Juan 2:1, Lucas 1:43, Gálatas 4:4, San Ignacio de Antioquia (Eph. 18:2), Orígenes, Eusebio
de Cesárea, Atanasio, Epifanio y los Capadocios, entre otros, ya usan el término . San
Gregorio Nacianceno (Ep. 101, 4).
23- La Asunción de María
"La Virgen María fue asunta a los cielos inmediatamente después que acabó su vida
terrestre; su Cuerpo no sufrió ninguna corrupción como sucederá con todos los hombres
que resucitarán hasta el final de los tiempos, pasando por la descomposición."
Dogmas sobre el Papa y la Iglesia
24-La Iglesia fue fundada por el Dios y Hombre, Jesucristo
"Cristo fundó la Iglesia, que Él estableció los fundamentos substanciales de la misma, no
tocante a doctrina, culto y constitución."
25- Cristo nombró al Apóstol San Pedro como primero entre los Apóstoles, (Mateo
16:18) como "cabeza visible" de toda Iglesia, (Hechos 4:8-11) confiriéndole inmediata
y personalmente el primado de la jurisdicción
"El Pontífice Romano es el sucesor del bien aventurado Pedro y tiene el primado sobre todo
rebaño."
26- el Papa posee el pleno y supremo poder de jurisdicción sobre toda Iglesia, no
solamente en cosas de fe y costumbres, también en la disciplina y gobierno de la
Iglesia
"Conforme esta declaración, el poder del Papa es: de jurisdicción, universal, supremo,
pleno, ordinario, episcopal, inmediato."
27- El Papa es infalible siempre que se pronuncia ex cathedra.
"Para comprender este dogma, conviene tener presente:
Sujeto de la infalibilidad papal es todo el Papa legítimo, en su cualidad de sucesor de Pedro
y en otras personas u organismos (ex.: congregaciones pontificales) a quien el Papa
confiere parte de su autoridad magistral."
El objeto de la infalibilidad son las verdades de fe y costumbres, reveladas o en íntima
conexión con la revelación divina.
La condición de la infalibilidad es que el Papa pronuncie ex cátedra y solo cuando
pronuncia "ex cátedra".
Que hable como pastor y muestre de todos los fieles haciendo uso de su
suprema autoridad.
Que tenga la intención de definir alguna doctrina de fe o costumbre para
que sea creída por todos los fieles. Las encíclicas pontificales no son
definiciones ex cátedra, mas también no pueden estar en contradicción
con el Magisterio Ordinario Universal.
La razón de la infalibilidad es la asistencia sobrenatural del Espíritu Santo, que preserva el
supremo maestro de la Iglesia de todo error.
La consecuencia de la infalibilidad es que la definición ex cátedra de los Papas sean por sí
mismas irreformables, sin la intervención ulterior de cualquier autoridad."
28- La Iglesia es infalible cuando hace definición en materia de fe y costumbres
"Están sujetos a la infalibilidad:
- El Papa, cuando habla ex cátedra.
- El episcopado pleno, con el Papa, que es la cabeza del episcopado, es infalible cuando se
reúne en concilio ecuménico o disperso por el rebaño de la tierra, enseña y promueve una
verdad de fe o de costumbres que siempre fue enseñada por la Iglesia.
Dogmas sobre los sacramentos
29- El Bautismo es verdadero y primer Sacramento instituido por Jesucristo
"Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos a todas las
personas, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo." Mateo
28,19
30- La Confirmación es verdadero y propio Sacramento
"Este Sacramento concede a los bautizados la fortaleza del Espíritu Santo para que se
consoliden interiormente en su vida sobrenatural y confiesen exteriormente con valentía su
fe en Jesucristo."
31- La Iglesia recibió de Cristo el poder de perdonar los pecados cometidos después
del Bautismo
"Fue comunicada a los Apóstoles y a sus legítimos sucesores el poder de perdonar y de
retener los pecados para reconciliar a los fieles caídos después del Bautismo."
32- La Confesión Sacramental de los pecados está prescripta por Derecho Divino y es
necesaria para la salvación
"Basta indicar la culpa de la consciencia apenas a los sacerdotes mediante confesión
secreta."
33- La Eucaristía es verdadero Sacramento instituido por Cristo
"Aquel que coma Mi Carne y beba Mi Sangre tendrá vida eterna." (Juan 6:51,59)
34- Cristo está presente en el sacramento del altar por la Transubstanciación de toda
a substancia del pan en su cuerpo y toda substancia del vino en su sangre
"Transubstanciación es una conversión en el sentido pasivo; es el tránsito de una cosa a
otra. Cesan las sustancias de Pan y Vino, pues suceden en sus lugares el Cuerpo y la Sangre
de Cristo. La Transubstanciación es una conversión milagrosa y singular diferente de las
conversiones naturales, porque no sólo la materia como también la forma del pan y del vino
son convertidas; sólo los accidentes permanecen sin cambiar: continuamos viendo el pan y
el vino, pero substancialmente ya no lo son, porque en ellos está realmente el Cuerpo, la
Sangre, Alma y Divinidad de Cristo."
35- La Unción de los enfermos es verdadero y propio Sacramento instituido por Cristo
"¿Existe algún enfermo entre nosotros? Hagamos la unción del mismo en el nombre del
Señor."
36- La Orden es verdadero y propio Sacramento instituido por Cristo
"Existe una jerarquía instituida por ordenación Divina, que consta de Obispos, Presbíteros e
Diáconos."
37- El matrimonio es verdadero y propio Sacramento
"Cristo restauró el matrimonio instituido y bendito por Dios, haciendo que recobrase su
primitivo ideal de la unidad e indisolubilidad y elevándolo a la dignidad de Sacramento".
Dogmas sobre las últimas cosas
38-La Muerte y su origen
"La muerte, en el actual orden de salvación, es consecuencia primitiva del pecado."
39- El Cielo (Paraíso)
"Las almas de los justos que en el instante de la muerte se encuentran libres de toda culpa y
pena de pecado entran en el cielo."
40- El Infierno
"El infierno es una posibilidad gracias a nuestra libertad. Dios nos hizo libres para amarlo o
para rechazarlo. Si el cielo puede ser representado como un gran tamiz donde todos viven
en plena comunión entre sí y con Dios, el infierno puede ser visto como soledad, división y
ausencia del amor que genera y mantiene la vida. Se debe esforzar que la voluntad de Dios
es la vida y no la muerte de quien quiere que sea. Jesús vino para salvar y no para condenar.
En el límite, Dios no condena a nadie al infierno. Es nuestra opción fundamental, que va ser
formada a lo largo de toda la vida, por nuestros pensamientos, actos e omisiones, que
confirma o no el deseo de estar con Dios para siempre. De cualquier forma, no se puede
usar el inferno para convencer a las personas a creer en Dios o a vivir la fe. Eso favorecería
la creación de una religiosidad infantil y puramente exterior. Se debe privilegiar el amor y
no el temor. Solo el amor mueve los corazones e nos hace adorar a Dios y amar al prójimo
en espíritu y vida."
41- El Purgatorio
"Las almas de los justos que en el instante de la muerte están agravadas por pecados
veniales o por penas temporales debidas al pecado van al purgatorio. El purgatorio es
estado de purificación."
42- El Fin del mundo y la Segunda venida de Cristo
"En el fin del mundo, Cristo, rodeado de majestad, vendrá de nuevo para juzgar los
hombres."
43- La Resurrección de los Muertos en el Último Día
"A los que creen en Jesús y comen de Su cuerpo y beben de Su sangre, Él les promete la
resurrección."
44- El Juicio Universal
"Cristo, después de su regreso, juzgará a todos los hombres." (Mateo 25:31-34; Hechos
17:31
Sectas, apologética y conversos
Apologética: Respuestas para defender la fe
×Video de Papa Francisco: Por los derechos de los trabajadores y desempleados
(click aquí).
¿Pueden cambiar los dogmas de la Iglesia?
Cambiar un dogma no, pero hay una sana evolución para que el mismo
sea entendido correctamente por los fieles
Por: P. Jon M. de Arza, IVE | Fuente: [Link]
Pregunta:
Estimado padre:
Mi consulta versa sobre la infabilidad de la Iglesia, especificamente a los dogmas de fe.
Resulta ser que los dogmas de fe son palabra de Dios, o tienen inspiracion divina del
Espíritu Santo.
Ahora bien estoy hoy en dia estudiando filosofia y tengo un compañero que esta estudiando
ciencias sagradas y compartimos muchas materias. A este compañero en el instituto
catolico (donde yo tambien estudio) le dijeron que los dogmas pueden ser modificados, ¿es
esto verdad?… Yo sin embargo, no estoy a favor de lo que dice y se lo hago notar, pero el
me pone el ejemplo del dogma "que fuera de la Iglesia nadie se salva"… y dice que ahora
no toman mas a la Iglesia en el sentido ortodoxo sino que Iglesia son todos los que creen
en Cristo… lo cual no me parece correcto, porque si asi es no habria problema en que
fuera evangelista… ¿me entiende a lo que voy?.
Es decir, mi consulta va a:
¿Los dogmas de fe pueden cambiarse? Y si lo hicieran ¿donde estaria la
infabilidad?
¿La Iglesia desde la proclamacion de este dogma, dijo lo que dice en el
catecismo?
¿La Iglesia esta a favor o en contra de este liberal concepto de Iglesia,
donde ya hasta los protestantes forman parte de la Iglesia?… ¿Es sólo
herejia de algun teologo en todo caso?
Muy agradecido, desde Argentina.
Respuesta:
Estimado:
Los dogmas no pueden ser modificados, en esto tiene Usted toda la razón. Y la Iglesia
siempre ha dicho lo mismo en lo que a dogmas se refiere. Otra cosa es la reformulación de
un dogma o el expresarlo de una manera que se compadezca mejor con los tiempos, pero
esto no modifica en absoluto la verdad de fe que se propone para ser creída por todo
católico. Hay también una sana "evolución" del dogma, de acuerdo a las reglas de San
Vicente de Lerins, en el Conmonitorium:
"Quizá alguno se pregunte: ¿entonces no es posible ningún progreso en la Iglesia de Cristo?
¡Claro que debe haberlo, y grandísimo! ¿Quién hay tan enemigo de los hombres y tan
contrario a Dios, que trate de impedirlo? Ha de ser, sin embargo, con la condición de que se
trate verdaderamente de progreso para la fe, y no de cambio. Es característico del progreso
que una cosa crezca, permaneciendo siempre idéntica a sí misma; propio del cambio es, por
el contrario, que una cosa se transforme en otra. Crezca, por tanto, y progrese de todas las
maneras posibles, el conocimiento, la inteligencia, la sabiduría tanto de cada uno como de
la colectividad, tanto de un solo individuo como de toda la Iglesia, de acuerdo con la edad y
con los tiempos; pero de modo que esto ocurra exactamente según su peculiar naturaleza, es
decir, en el mismo dogma, en el mismo sentido, según la misma interpretación. Que la
religión imite así en las almas el modo de desarrollarse de los cuerpos. Sus órganos, aunque
con el paso de los años se desarrollan y crecen, permanecen siempre los mismos. Qué
diferencia tan grande hay entra la flor de la infancia y la madurez de la ancianidad! Y, sin
embargo, aquellos que son ahora viejos, son los mismos que antes fueron adolescentes.
Cambiará el aspecto y la apariencia de un individuo, pero se tratará siempre de la misma
naturaleza y de la misma persona. Pequeños son los miembros del niño, y más grandes los
de los jóvenes; y sin embargo son idénticos. Tantos miembros poseen los adultos cuantos
tienen los niños; y si algo nuevo aparece en edad más madura, es porque ya preexistía en
embrión, de manera que nada nuevo se manifiesta en la persona adulta si no se encontraba
al menos latente en el muchacho. Éste es, sin lugar a dudas, el proceso regular y normal de
todo desarrollo, según las leyes precisas y armoniosas del crecimiento. Y así, el aumento de
la edad revela en los mayores las mismas partes y proporciones que la sabiduría del
Creador había delineado en los pequeños. Si la figura humana adquiriese más tarde un
aspecto extraño a su especie, si se le añadiese o quitase algún miembro, todo el cuerpo
perecería, o se haría monstruoso, o al menos se debilitaría. Las mismas leyes del
crecimiento ha de seguir el dogma cristiano, de manera que se consolide en el curso de los
años, se desarrolle en el tiempo, se haga más majestuoso con la edad; de modo tal, sin
embargo, que permanezca incorrupto e incontaminado, íntegro y perfecto en todas sus
partes y, por decirlo de alguna manera, en todos sus miembros y sentidos, sin admitir
ninguna alteración, ninguna pérdida de sus propiedades, ninguna variación de lo que ha
sido definido" (n. 22).
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En cuanto al dogma "Extra Ecclesia nulla salus", le recomiendo leer la Declaración
Dominus Iesus, y también lo que dicen la Unitatis Redintegratio, del Concilio
Vaticano II (), y la Encíclica de Juan Pablo II, Ut unum sint. Esto no es otra cosa que lo
que dice el Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 811-822), por otra parte.
¿Cómo mirar a la Iglesia? Tres miradas podemos lanzar a la Iglesia: a) Mirada
superficial: la Iglesia se presentaría como una sociedad religiosa más, entre
muchas otras. Es la mirada “aséptica” del descreído, de quien no tiene fe.
Sólo ve los defectos de quienes están en la Iglesia y al frente de la Iglesia. b)
Mirada más penetrante: reconocerá los valores y la vitalidad de la Iglesia.
Discernirá en su unidad y universalidad un conjunto de caracteres
maravillosos. Se asombrará del poder espiritual del Papa, afirmando que su
origen, desarrollo e influjo constituyen el fenómeno más extraordinario de la
historia del mundo. Pero todavía no va al fondo. Es la mirada del estudioso
bien intencionado y honesto. c) Mirada de fe: es la única manera de percibir
el misterio de la Iglesia. Con la fe descubrimos que su origen está en Dios,
que Cristo la ha enriquecido con su Espíritu y con los medios de la salvación, y
que tiene por misión hacer que todos los hombres lleguen al pleno
conocimiento de la verdad y participen de la redención operada.
¿Cuáles son los deberes para con la Iglesia? a) Creer en ella: No se puede
creer en Cristo sin creer en ella. No se puede ser cristiano sin la mediación de
la Iglesia. “Nadie puede tener a Dios por Padre, si no tiene a la Iglesia por
madre” –decía san Cipriano. La fe en Cristo nos llega a través de la Iglesia. b)
Conocer su doctrina: La doctrina de la Iglesia no es otra que el evangelio de
Cristo, que le fue transmitido por los apóstoles y que ella, guiada por el
Espíritu de la Verdad, continuamente medita, predica, defiende y aplica a las
diversas situaciones en que viven sus hijos y el mundo. c) Amar a la Iglesia, Si
la Iglesia nos ha engendrado para Cristo, por medio del bautismo, debemos
amarla como un hijo ama a su madre: un amor que la comprende, que la
apoya, que reza por ella, que se alegra de sus triunfos, que sufre con sus
fracasos. d) Cooperar con su misión, para que todos lleguen al pleno
conocimiento de la verdad y a la salvación que Cristo nos ha traído con su
vida, muerte y resurrección. Así fue al inicio: la Iglesia fue extendiendo su
radio de acción gracias a los viajes de san Pablo, a la palabra y ejemplo de los
primeros cristianos, y a los milagros con que los apóstoles confirmaban la
doctrina de Jesús. Incluso las mismas persecuciones, como veremos,
sirvieron, para bien o para mal, para dar a conocer al mundo este fenómeno
del cristianismo. e) Defenderla, aunque suframos martirio. Defenderla con la
palabra, con los escritos, con el testimonio. Nunca, lógicamente, con las
armas o con la violencia,pues se oponen a su esencia que es la caridad.
Termino esta introducción con un texto de Hermas, escritor de la primera
mitad del siglo II, preocupado de los problemas de la Iglesia de su tiempo.
Tuvo una visión con un ángel, que tomó la apariencia de un joven pastor. Y
en esto llegó una anciana vestida de esplendor, con un libro en las manos, se
sentó sola y saludó a Hermas. Hermas, afligido y llorando, le dijo al ángel
vestido de pastor: - ¿Quién es esa anciana? - La Iglesia, me dijo. - Y, ¿cómo es
tan anciana? - Porque fue creada antes que todo lo demás. Por eso es tan
anciana; el mundo fue formado para ella, dijo el ángel. “En la primera visión
la vi muy anciana y sentada en un sillón. En la siguiente, tenía un aspecto más
joven, pero el cuerpo y los cabellos eran todavía viejos; me hablaba de pie;
estaba Historia de la Iglesia 6 P. Antonio Rivero, L. C. más alegre que antes.
En la tercera visión era muy joven y hermosa; de anciana tenía tan sólo los
cabellos; estuvo muy alegre y sentada en un barranco”. “En la primera visión
–dijo el joven- esa mujer aparecía tan anciana y sentada en un sillón, porque
vuestro espíritu estaba ya viejo, marchito y sin fuerzas, por vuestra molicie y
vuestras dudas...En la segunda visión la viste en pie, con aire más joven y
alegre que antes, pero con el cuerpo y los cabellos de anciana, pues el Señor
se apiadó de vosotros; vosotros desechasteis vuestra molicie y os volvió la
fuerza y os afianzasteis en la fe...En la tercera visión, la viste más joven,
hermosa, alegre, de un aspecto encantador; los que hayan hecho penitencia
se verán totalmente rejuvenecidos y afianzados” 7 . De nosotros, sus hijos,
depende que la Iglesia siga joven, lozana y alegre. Y con nuestra actitud de
continua conversión y lucha por la santidad iremos hermoseando el rostro de
esta madre, que tantos hijos han afeado consus actos a lo largo de los siglos.
Comencemos, pues, a abrir con respeto el álbum de familia, de nuestra
familia eclesial desde el principio. P. Antonio Rivero, L.C.
¿Cuáles son los deberes para con la Iglesia? a) Creer en ella: No se puede
creer en Cristo sin creer en ella. No se puede ser cristiano sin la mediación de
la Iglesia. “Nadie puede tener a Dios por Padre, si no tiene a la Iglesia por
madre” –decía san Cipriano. La fe en Cristo nos llega a través de la Iglesia. b)
Conocer su doctrina: La doctrina de la Iglesia no es otra que el evangelio de
Cristo, que le fue transmitido por los apóstoles y que ella, guiada por el
Espíritu de la Verdad, continuamente medita, predica, defiende y aplica a las
diversas situaciones en que viven sus hijos y el mundo. c) Amar a la Iglesia, Si
la Iglesia nos ha engendrado para Cristo, por medio del bautismo, debemos
amarla como un hijo ama a su madre: un amor que la comprende, que la
apoya, que reza por ella, que se alegra de sus triunfos, que sufre con sus
fracasos. d) Cooperar con su misión, para que todos lleguen al pleno
conocimiento de la verdad y a la salvación que Cristo nos ha traído con su
vida, muerte y resurrección. Así fue al inicio: la Iglesia fue extendiendo su
radio de acción gracias a los viajes de san Pablo, a la palabra y ejemplo de los
primeros cristianos, y a los milagros con que los apóstoles confirmaban la
doctrina de Jesús. Incluso las mismas persecuciones, como veremos,
sirvieron, para bien o para mal, para dar a conocer al mundo este fenómeno
del cristianismo. e) Defenderla, aunque suframos martirio. Defenderla con la
palabra, con los escritos, con el testimonio. Nunca, lógicamente, con las
armas o con la violencia,pues se oponen a su esencia que es la caridad.
Termino esta introducción con un texto de Hermas, escritor de la primera
mitad del siglo II, preocupado de los problemas de la Iglesia de su tiempo.
Tuvo una visión con un ángel, que tomó la apariencia de un joven pastor. Y
en esto llegó una anciana vestida de esplendor, con un libro en las manos, se
sentó sola y saludó a Hermas. Hermas, afligido y llorando, le dijo al ángel
vestido de pastor: - ¿Quién es esa anciana? - La Iglesia, me dijo. - Y, ¿cómo es
tan anciana? - Porque fue creada antes que todo lo demás. Por eso es tan
anciana; el mundo fue formado para ella, dijo el ángel. “En la primera visión
la vi muy anciana y sentada en un sillón. En la siguiente, tenía un aspecto más
joven, pero el cuerpo y los cabellos eran todavía viejos; me hablaba de pie;
estaba Historia de la Iglesia 6 P. Antonio Rivero, L. C. más alegre que antes.
En la tercera visión era muy joven y hermosa; de anciana tenía tan sólo los
cabellos; estuvo muy alegre y sentada en un barranco”. “En la primera visión
–dijo el joven- esa mujer aparecía tan anciana y sentada en un sillón, porque
vuestro espíritu estaba ya viejo, marchito y sin fuerzas, por vuestra molicie y
vuestras dudas...En la segunda visión la viste en pie, con aire más joven y
alegre que antes, pero con el cuerpo y los cabellos de anciana, pues el Señor
se apiadó de vosotros; vosotros desechasteis vuestra molicie y os volvió la
fuerza y os afianzasteis en la fe...En la tercera visión, la viste más joven,
hermosa, alegre, de un aspecto encantador; los que hayan hecho penitencia
se verán totalmente rejuvenecidos y afianzados” 7 . De nosotros, sus hijos,
depende que la Iglesia siga joven, lozana y alegre. Y con nuestra actitud de
continua conversión y lucha por la santidad iremos hermoseando el rostro de
esta madre, que tantos hijos han afeado consus actos a lo largo de los siglos.
Comencemos, pues, a abrir con respeto el álbum de familia, de nuestra
familia eclesial desde el principio. P. Antonio Rivero, L.C.
LECCION #1
DIOS SE DA A CONOCER
1. ¿Qué hacemos nosotros aquí en la tierra? ¿Para qué existimos? ¿Cuál es nuestra
razón de ser?
Estamos aquí en la tierra para conocer y amar a Dios, para vivir de acuerdo a su
Voluntad y para llegar al Cielo algún día. (CIC # 1-3 y 358)
Ser persona significa venir de Dios y volver a Dios. Nuestro origen no llega hasta
nuestros progenitores solamente. Venimos de Dios y vivimos en la tierra antes de volver a
El.
2. ¿Por qué crees que Dios nos creó?
Por puro Amor, por su infinito Amor.
Cuando una persona ama, su corazón se desborda, desea compartir su alegría con
otros. Esto nos viene de nuestro Creador.
La comparación se queda sumamente corta, porque Dios es un misterio y un ser
infinito: Dios nos creó porque su Amor se desborda. Dios quería compartir su
felicidad infinita con nosotros.
3. ¿Cuál creen ustedes es el mayor deseo de las personas?
…………..
La felicidad es el mayor deseo de todos los seres humanos.
4. ¿Cómo buscamos la felicidad y cuál es el resultado de esa búsqueda?
Lo usual es que busquemos esa felicidad en las cosas de la tierra. Y nunca
quedamos satisfechos. Por eso buscamos más y más, y pueda que tengamos momentos
alegres, pero no la verdadera y plena felicidad.
A veces hasta sentimos un vacío que se manifiesta como que nos falta “algo”.
5. ¿Por qué sucede esto?
Porque ese vacío que se siente sólo puede llenarlo Dios mismo. Dios no nos hizo
para una felicidad limitada aquí en la tierra, sino que nos creó para una felicidad
infinitamente mayor e infinitamente más duradera que las felicidades incompletas y a veces
falsas que buscamos aquí en la tierra.
6. ¿Por qué late en el hombre el deseo de Dios?
Dios mismo, al crear al hombre a su propia imagen, inscribió en el corazón de éste
el deseo de verlo. (CIC-C #2)
La felicidad que el corazón humano anhela sólo la puede satisfacer Dios mismo,
pues El es el único que puede llenar esa necesidad que El mismo ha puesto en nuestro
corazón.
Quien no tiene a Dios, quien no busca a Dios, se siente vacío... aunque esté lleno de
muchas otras cosas.
7. ¿Por qué buscamos a Dios?
Porque Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de buscarlo y de
encontrarlo. Ese deseo de ser feliz que ha puesto Dios en nuestro corazón es precisamente
para que le busque a El.
Por eso el Catecismo nos destaca una frase muy famosa de San Agustín, gran Doctor
de la Iglesia: “Tú eres grande, Señor … Nos has hecho para Ti y nuestro corazón está
inquieto mientras no descansa en Ti”. (San Agustín) (CIC #30)
El Papa Benedicto XVI resaltaba esta idea en una entrevista: "El deseo de Dios, la
búsqueda de Dios está profundamente grabada en cada alma humana y no puede
desaparecer. Ciertamente, durante algún tiempo, Dios puede olvidarse o dejarse de lado, se
pueden hacer otras cosas, pero Dios nunca desaparece. Simplemente, es cierto, como dice
San Agustín, que nosotros, los hombres, estamos inquietos hasta que encontramos a Dios.
Esta preocupación también existe en la actualidad. Es la esperanza de que el hombre,
siempre de nuevo, también hoy, se encamine hacia este Dios … esta inquietud se manifiesta
en la juventud de hoy. Los jóvenes han visto tantas cosas –las ofertas de las ideologías y del
consumismo– pero perciben el vacío de todo esto, su insuficiencia. El hombre ha sido
creado para el infinito. Todo lo finito es demasiado poco." (Benedicto XVI, 16-10-
2012)
8. ¿Puede el hombre conocer a Dios por la razón? ¿Podemos llegar a conocer de la
existencia de Dios usando la inteligencia que Dios nos ha dado?
Al usar nuestro entendimiento comenzamos a hacernos preguntas realmente
importantes: ¿Para qué estoy en la tierra? ¿Para qué he nacido? ¿Por qué tenemos que
morir? ¿Qué sucede después de la muerte? ¿De dónde viene la vida? ¿Por qué
sufrimos? …
Y usando la capacidad de razonar que Dios nos ha dado, podemos llegar a conocer
que Dios es el origen y fin del universo. (cf CIC-C#3)
Dios ha dado al hombre la capacidad de razonar y también le ha dado el don de
la fe. Por eso debemos usar la capacidad de razonar que Dios nos ha dado, no para
oponernos a Dios y a lo que El nos ha revelado, sino para comprender mejor lo que
creemos por la fe.
De allí que San Agustín diga que hay que «Creer para comprender y comprende
para creer» (San Agustín).
9. ¿Por qué creen ustedes que hay personas que niegan que Dios existe, si usando la
razón pueden saber de su existencia?
……..
Unos prefieren creer o decir que Dios no existe para no tener que cambiar sus vidas
desordenadas y alejadas de Dios.
Unos cuantos dicen que si Dios existiera no habría maldad, ni injusticias en el
mundo.
Hay un cuento que responde muy bien a los ateos de esta última categoría y
argumentación. Un barbero le dice a su cliente: “yo no creo que Dios existe”. El cliente lo
interpela: “¿por qué piensa usted así?”. El barbero le riposta: “Contésteme esto: si Dios
existiera, no habría tanta gente enferma, tantos niños abandonados, no habría sufrimiento,
ni injusticias. Yo no puedo imaginarme un Dios que permita estas cosas”. El cliente no
quiso tener una discusión estéril en ese preciso momento, pero pidió iluminación al Espíritu
Santo para responder con sabiduría. No tuvo ninguna inspiración mientras estuvo dentro de
la barbería. Pero en cuanto salió a la calle se cruzó con un hombre sucio, mal oliente, con
pelo largo y desordenado, igual su barba. Se devolvió de inmediato a donde el barbero y le
dijo: “Mire usted, pensando bien en lo que me dijo de Dios, yo creo que los que no existen
son los barberos”. “¡¿Cómo?!”, le responde impresionado el barbero, “yo estoy aquí, soy
barbero y acabo de cortarle su pelo”. El cliente le respondió: “Los barberos no existen,
porque si existieran, no habrían personas en la calle con los cabellos sucios, largos y
descuidados, y con las barbas como las de aquel hombre que está allá afuera!!!”
10. Ahora bien, ¿basta sólo la razón para conocer el misterio de Dios?
Usando sólo la razón para conocer a Dios encontramos muchas dificultades. Además,
no podemos entrar por nosotros mismos en el misterio divino.
11. ¿Por qué Dios tuvo que mostrarse a nosotros para que podamos conocer como es
El?
El hombre puede conocer por la razón que Dios existe, pero con el solo uso de la
razón no es capaz de saber cómo es Dios realmente.
Y como Dios tiene muchos deseos de ser conocido, por eso se ha revelado a nosotros.
Dios ha querido iluminar al hombre con su Revelación acerca de las verdades que están
por encima de nuestra comprensión humana. (CIC-C#4).
La inteligencia humana no es suficiente para comprender la infinidad y la
perfección de Dios. Por eso Dios ha querido manifestarnos cómo es El y cómo podemos
llegar a El.
12. ¿Cómo se fue revelando Dios a los seres humanos? (cf. CIC #53)
Desde el principio, Dios se manifiesta a Adán y Eva, nuestros primeros
padres. Después de la caída, Dios no interrumpe su revelación, y les promete la
salvación para toda su descendencia. (CIC-C#7)
Adán y Eva en el Paraíso
Y a lo largo de los siglos Dios habló al corazón del hombre y se fue manifestando
de manera progresiva y pedagógica.
13. ¿A través de qué grupo humano o pueblo de la antigüedad se manifestó Dios a los
seres humanos?
De entre todos los pueblos de la tierra, Dios escogió y preparó a un pueblo pequeño,
el pueblo de Israel, para establecer con éste una alianza (pacto, convenio, contrato).
A través de este pueblo aprenderían los demás pueblos de la tierra que Dios existe
y que tiene un proyecto con los seres humanos que El creó.
14. ¿Qué hombre escoge Dios para realizar una alianza y hacerlo padre de una
inmensa descendencia?
Escoge a Abram y le cambia el nombre a Abraham, que significa “padre de una
multitud de naciones”.
Dios habla al corazón de Abraham y le dice: «Yo soy el Dios de las Alturas. Camina
en mi presencia y sé perfecto. Yo estableceré mi alianza entre Yo y tú, y te multiplicaré
más y más. Tú serás el padre de una multitud de naciones. Pacto mi alianza contigo y
con tu descendencia después de ti: ésta es una alianza eterna. Yo seré tu Dios y, después
de ti, de tu descendencia.» (Gn 17, 1-7)
El Patriarca Abraham
Así, con esta promesa, comienza a constituirse lo que llamamos “el Pueblo de
Dios”.
15. ¿Qué sucede cuando el Pueblo de Dios se encuentra en Egipto bajo la opresión
del Faraón?
Más tarde, cuando su pueblo está en una dura esclavitud en Egipto, Dios no lo
abandona. Quiere liberarlo. Moisés está pastoreando su rebaño en el desierto y ve una
zarza ardiendo sin consumirse. Oye una voz que le dice: «Yo soy el Dios de tus padres, el
Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. He visto la humillación de mi
pueblo en Egipto, y he escuchado sus gritos cuando lo maltrataban sus mayordomos. Yo
conozco sus sufrimientos» (Ex 3, 6-7).
A través de Moisés quiere conducirlos a la libertad. Moisés tuvo miedo de aceptar
la misión que Dios le encomienda. Termina aceptando y pregunta quién es el que le habla
desde el fuego. Dios le dice: «Yo soy: YO- SOY.» (Ex 3, 14).
Dios salva a Israel de la esclavitud de Egipto y establece con él la Alianza del Sinaí, y
le da su Ley (los 10 Mandamientos) por medio de Moisés. (CIC-C#8)
Moisés recibe de Dios las Tablas de la Ley
16. ¿A quiénes escoge luego Dios para anunciar la salvación de su Pueblo y de todas
las naciones de la tierra?
Luego los Profetas anuncian una salvación que abrazará a todas las naciones en
una Alianza nueva y eterna. (CIC-C#8)
17. ¿Cuál fue el anuncio más importante que hicieron los Profetas?
Del Pueblo de Israel, de la estirpe del Rey David, nacerá el Mesías: Jesús. (CIC-
C#8)
Dios nos fue preparando así, por etapas, para luego revelarse en su Hijo,
Jesucristo, la Palabra de Dios hecha carne; es decir la expresión misma de Dios: Dios-
hecho-Hombre.
En diversas ocasiones y bajo diferentes formas Dios habló a nuestros padres por
medio de los profetas, hasta que en estos días, que son los últimos, nos habló a nosotros
por medio del Hijo. (Hb 1, 1-2)
18. ¿Dónde conseguimos estas narraciones?
En la Biblia (que significa “libro”). Son los escritos que la Iglesia reconoce como
“Sagrada Escritura”.
19. ¿Para qué nos sirve la Biblia?
A través de la Biblia vamos conociendo a Dios por medio de los relatos que están allí
escritos sobre los encuentros de Dios con el hombre.
Por la Biblia descubrimos cómo es Dios, lo que quiere de nosotros y lo que quiere
para nosotros, sus creaturas.
20. ¿Cómo está dividida la Biblia?
La primera parte de la Biblia es el Antiguo Testamento. La historia de
esta alianza de Dios con Israel se narra en los libros que forman el Antiguo Testamento,
que es la parte más extensa. El Antiguo Testamento también contiene libros proféticos,
libros sapienciales, libros históricos, libros poéticos.
La segunda parte de la Biblia, que es la menos extensa, es lo que llamamos Nuevo
Testamento. Esta es la parte de la Biblia que se escribió después de Cristo, dentro de la
Iglesia que El fundó. Está compuesto por los Cuatro Evangelios (que son el corazón de
todas las Escrituras –CIC #125), el Libro de los Hechos de los Apóstoles, las Cartas de
algunos de los Apóstoles y de San Pablo, y el Apocalipsis de San Juan.
21. ¿Qué son las revelaciones privadas y qué valor tienen? (CIC-C#10)
Aunque no pertenecen al depósito de la fe, las revelaciones privadas pueden ayudar a vivir la
misma fe, si mantienen su íntima orientación a Cristo. El Magisterio de la Iglesia, al que corresponde el
discernimiento de tales revelaciones, no puede aceptar, por tanto, aquellas “revelaciones” que pretendan
superar o corregir la Revelación.
Sitios de peregrinación, como Lourdes y Fátima, donde los católicos creemos que la Santísima
Virgen ha hablado, o mensajes recibidos por santos como el Padre Pío o Sor Faustina Kowalska, no
pueden mejorar el Evangelio de Jesucristo. Nadie está obligado a creer en estas “revelaciones privadas”,
pero ciertamente ellas pueden ayudarnos a entender mejor el Evangelio y lo que Dios desea de nosotros.
22. ¿Cómo conocemos lo que forma parte de la verdadera fe?
Lo que forma parte de la verdadera fe está contenido en la Sagrada Escritura y
en la Tradición viva de la Iglesia o Tradición Apostólica.
23. ¿Qué es la Tradición Apostólica y cómo se formó?
Es la trasmisión del mensaje de Cristo llevado a cabo, desde los comienzos del
cristianismo.
Los Apóstoles transmitieron lo que habían recibido de Cristo y aprendido del
Espíritu Santo a sus sucesores, los Obispos y, a través de éstos, a todas las
generaciones hasta el fin de los tiempos. (CIC-C#12).
Los Doce Apóstoles de Jesús
Al principio de la vida de la Iglesia, los Apóstoles y discípulos comenzaron a hacer
lo que Cristo les indicó: anunciar la salvación que Jesucristo vino a traer a la humanidad
con su Muerte y Resurrección.
Pero, además de anunciar la Muerte y Resurrección de Cristo, los que predicaban se
vieron en la necesidad de hablar también de lo que había hecho y de lo que había
dicho Jesucristo durante su vida terrena.
Así se fue formando lo que en la Iglesia Católica se llama la Tradición, la cual era
trasmitida oralmente.
Luego comenzaron a escribirse las Cartas y después los Evangelistas escogieron,
ordenaron y adaptaron el material que conocían de la Tradición y escribieron los que
conocemos como los Cuatro Evangelios.
24. Entonces ¿de qué modo se realiza la Tradición Apostólica? Es decir: ¿de qué
manera se trasmite el mensaje de Cristo?
La Tradición Apostólica se realiza de dos modos: con la trasmisión viva de la
Palabra de Dios (también llamada simplemente Tradición) y con la Sagrada Escritura, que
es el mismo anuncio de salvación puesto por escrito. (CIC-C#13).
25. ¿A quién corresponde interpretar auténticamente el depósito de la Fe? (CIC-C#16)
El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios ha sido confiado
únicamente al Magisterio de la Iglesia, al Papa y a los obispos en comunión con él. (CIC
#100)
26. ¿Qué relación existe entre Escritura, Tradición y Magisterio? (CIC-C # 17)
La Escritura, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia forman juntos un trípode
totalmente estable y confiable, pues los tres actúan bajo la acción del Espíritu
Santo para la salvación de los hombres. Tradición, Escritura y Magisterio Eclesiástico
son inseparables.
27. ¿Puede la Iglesia errar en cuestiones de Fe?
La Iglesia en su conjunto no puede errar, porque Jesucristo prometió a sus
discípulos que les enviaría el Espíritu de la Verdad, el cual los mantendría en la
Verdad:
“Yo rogaré al Padre y les dará otro Protector que permanecerá siempre con
ustedes, el Espíritu de Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo
conoce. Pero ustedes lo conocen, porque está con ustedes y permanecerá en ustedes”.
(Jn 14, 16- 17)
Los miembros de la Iglesia individualmente pueden equivocarse, cometer errores y
aún graves pecados, pero la Iglesia en su conjunto jamás puede desviarse de la Verdad de
Dios.
28. ¿Por qué decimos que la Sagrada Escritura enseña la verdad?
Decimos que la Sagrada Escritura enseña la verdad porque Dios mismo es su
autor: por eso afirmamos que está inspirada y enseña sin error las verdades necesarias para
nuestra salvación.
El Espíritu Santo ha inspirado, en efecto, a los autores humanos de la Sagrada
Escritura, los cuales han escrito lo que el Espíritu ha querido enseñarnos. (CIC-C #18)
La Biblia palabra de Dios
Sin embargo, la Biblia no es un libro que pretende comunicar descubrimientos
científicos o datos históricos precisos. Pero lo que los seres humanos debemos saber
acerca de Dios y del camino de salvación se encuentra de manera infalible y cierta en
la Sagrada Escritura.
29. ¿Cómo se debe leer la Sagrada Escritura? (CIC-C #19)
Debemos leer la Biblia como la lee la Iglesia: a la luz de la Tradición y según las
explicaciones del Magisterio, el cual tiene en cuenta el contenido de toda la Biblia y no
saca textos fuera del contexto general de toda la Sagrada Escritura, como
lamentablemente hacen muchos fuera de la Iglesia. Lo más grave es que lo hacen para
tratar de adaptar la Biblia a sus ideas preconcebidas.
A lo largo de los siglos y con la asistencia del Espíritu Santo que Jesús prometió a su Iglesia, ésta
va progresando hacia una mayor comprensión de los sucesos y las enseñanzas que están en la Sagrada
Escritura.
Esta comprensión se va dando por la lectura y reflexión de los creyentes que la meditan en su
corazón, y también por la predicación de los Papas y los Obispos, que son los sucesores de los Apóstoles
y a quienes les fue asegurado por Jesús mismo el camino de la verdad.
30. ¿Qué es el canon de las Escrituras? (CIC-C #20)
Canon significa norma. Es el conjunto completo de libros que constituyen la
Biblia. El canon comprende 73 libros: 46 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo
Testamento.
Y éstos forman parte de la Sagrada Escritura porque la Tradición Apostólica los ha
hecho discernir a la Iglesia como sagrados.
31. ¿Qué importancia tiene el Antiguo Testamento para los cristianos?
Los cristianos veneran el Antiguo Testamento como verdadera Palabra de Dios: todos sus libros
están divinamente inspirados y conservan un valor permanente, dan testimonio de la pedagogía
divinadel amor salvífico de Dios, y han sido escritos sobre todo para preparar la venida de Cristo
Salvador del mundo. (CIC-C#21)
En el Antiguo Testamento Dios se revela como el Creador, que instruye y dirige la humanidad.
Sin el Antiguo Testamento, no podemos entender bien a Jesús.
32. ¿Qué importancia tiene el Nuevo Testamento para los cristianos?
El Nuevo Testamento, cuyo centro es Jesucristo, nos transmite la verdad definitiva de la Revelación
divina. … Los cuatro Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, que relatan la vida y doctrina de Jesús,
constituyen el corazón de todas las Escrituras y ocupan un puesto único en la Iglesia. (CIC-C# 22)
Los 4 Evangelistas
En los Hechos de los Apóstoles encontramos los comienzos de la Iglesia y la actuación del Espíritu
Santo. Las Cartas escritas por los Apóstoles nos presentan diversas facetas de la vida humana, vistas a la
luz de Cristo. Y en el Apocalipsis podemos conocer algo sobre el fin de los tiempos.
33. ¿Qué unidad existe entre el Antiguo y el Nuevo Testamento?
No podemos decir “a mí no me gusta el Antiguo Testamento, porque tiene muchas
guerras y me gusta sólo el Nuevo Testamento, que me habla de Jesús, de su amor,
…..” Ambas secciones de la Biblia (el Antiguo y el Nuevo Testamento) constituyen
una unidad inseparable. Y tanto Antiguo, como Nuevo Testamento son Palabra de Dios.
La Escritura es una porque es única la Palabra de Dios, único el proyecto
salvífico de Dios y única la inspiración divina de ambos Testamentos.
El Antiguo Testamento prepara el Nuevo, mientras que éste da cumplimiento al
Antiguo: ambos se iluminan recíprocamente. (CIC-C #23)
34. ¿Qué función tiene la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia?
Aparte de la presencia viva de Cristo en la Sagrada Eucaristía, no hay nada que
la Iglesia venere y honre con más reverencia que la Sagrada Escritura.
En la Santa Misa oímos a Dios hablándonos en las lecturas tomadas de la Sagrada
Escritura y recibimos a Dios mismo cuando comulgamos.
La Sagrada Escritura proporciona apoyo y vigor a la vida de la Iglesia. Para sus
hijos, es firmeza de la fe, alimento y manantial de vida espiritual. Es el alma de la
teología y de la predicación pastoral. (CIC-C#24)
35. ¿Qué función tiene la Sagrada Escritura en nuestra vida espiritual?
La Biblia la oímos leída en la primera parte de la Misa cuando tiene lugar la
Liturgia de la Palabra. Oímos lecturas del Antiguo y del Nuevo Testamento.
En 3 años seguidos de Misa dominical un católico puede llegar a tener una visión
bastante completa de la Biblia. Y los que van a Misa diaria pueden tener una visión aún
más amplia en sólo 2 años.
No podemos dejar que se diga que los Católicos no leemos la Biblia. Puede ser cierto
que muchos no toman el libro de la Biblia y lo leen de manera regular, pero si vamos a
Misa los domingos la Biblia se nos es leída y hasta podemos seguir la lectura leyendo en la
hoja dominical.
Pero, además, la Iglesia exhorta a la lectura frecuente de la Sagrada Escritura, pues
«desconocer la Escritura es desconocer a Cristo» (San Jerónimo).
Si un católico de veras quiere aprovechar lo que Dios quiere darnos a través de su
Palabra, debiera conocer mejor la Biblia.
Más información en:
La Biblia -
La más grande historia jamás contada
Más importante aún es usar la Biblia para reflexionar sobre el mensaje que Dios nos
comunica a través de las lecturas de cada domingo.
Ver:
Reflexión sobre
las Lecturas de la Misa Dominical
Y también puede usarse la Biblia como motivo de meditación y oración, tomando
pasajes del Antiguo o Nuevo Testamento, leyendo poco a poco y, cuando lo leído nos dice
algo al corazón, nos detenemos y reflexionamos, pidiendo al Espíritu Santo que nos
auxilie en la oración meditada de la Sagrada Escritura. Es lo que se llama “Lectio
Divinae”.
36. ¿Cómo podemos responder a Dios cuando nos habla?
Responderle a Dios es creer en Él. (CIC #142-149)
Dios trata de contactarnos de muchas maneras: a través de encuentros humanos,
con experiencias conmovedoras en la naturaleza, en aparentes coincidencias, en retos que
se nos presentan, en cada sufrimiento. En cada una de estas experiencias hay un mensaje
escondido de Dios para nosotros.
El nos busca como amigos. Por eso debemos responderle también como amigos,
creyendo en El, confiando en El plenamente,aprendiendo a entenderlo cada vez mejor y
aceptando su Voluntad sin reserva alguna.
Muy frecuentemente y de manera clara Dios nos habla en la voz de nuestra
conciencia.
37. Pero Dios habla aún más claramente cuando nos habla a través de su Palabra. ¿Cómo
responde el hombre a Dios que se revela? (CIC-C #25)
Si Dios se ha revelado, si Dios nos ha hablado, El quiere ser escuchado y no quiere
que su Palabra sea vista con indiferencia. Dios quiere que ese gran don que es su
Revelación sea tomado en cuenta de veras.
El hombre, sostenido por la gracia divina, responde a la Revelación de Dios con la
obediencia de la fe, que consiste en fiarse plenamente de Dios y acoger su Verdad.
38. En la práctica ¿qué significa para el hombre creer en Dios?
Creer en Dios significa para el hombreadherirse a Dios mismo, confiando plenamente
en Él y dando pleno asentimiento a todas las verdades por Él reveladas, porque Dios es
la Verdad.
Significa creer en un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. (CIC-
C #27).
La Santísima Trinidad
La persona que no quiere creer en Dios está en la misma posición que una persona
que no quiera creer que tuvo un abuelo simplemente porque no llegó a conocerlo
personalmente.
39. ¿Cuáles son las características de la fe? (CIC-C #28)
La fe, don gratuito de Dios, accesible a cuantos la piden humildemente, es la virtud
sobrenatural necesaria para salvarse.
El acto de fe es un acto humano, es decir un acto de la inteligencia del hombre, el
cual, bajo el impulso de la voluntad movida por Dios, asiente libremente a la verdad
divina.
Además, la fe es cierta porque se fundamenta sobre la Palabra de Dios.
La fe está en continuo crecimiento gracias, particularmente, a la escucha de la
Palabra de Dios y a la oración.
Es decir:
La fe es un don de Dios, pero debemos responder con nuestra voluntad a ese
regalo de Dios, asintiendo a la Verdad que Dios nos ha revelado.
La fe es cierta porque se fundamenta en la Palabra de Dios.
La fe es necesaria para la salvación.
La fe crece continuamente escuchando la Palabra de Dios y orando.
40. ¿Por qué afirmamos que no hay contradicción entre la fe y la ciencia? (CIC-C # 29)
Aunque la fe supera a la razón, no puede nunca haber contradicción entre la fe y la
ciencia, ya que ambas tienen su origen en Dios.
Tanto la verdad científica (la honesta, porque hay también datos científicos mal
intencionados y no veraces), como la verdad de fe, vienen de Dios. Así que una no
puede contradecir a la otra.
No hay una verdad de fe que pueda estar en contradicción con otra “verdad”
científica. Hay una sola verdad y ésta viene de Dios.
La Ciencia debe basarse en la verdad y servir a la verdad, no puede erigirse en
lugar de Dios, fuente de toda verdad.
¿Qué dice la Ciencia hoy
sobre la vida en otros planetas?
41. ¿Por qué la Fe requiere definiciones y fórmulas? ¿Por qué son importantes las fórmulas de la
fe? (CIC-C #31)
Las fórmulas de la fe, que la Iglesia ha desarrollado a través del tiempo, son importantes porque nos
permiten expresar, asimilar, celebrar y compartir con los demás las verdades de la fe, utilizando un lenguaje
común.
42. ¿Qué son los Credos o símbolos de la fe?
Los símbolos de la fe, también llamados «profesiones de fe» o «Credos», son fórmulas
articuladas con las que la Iglesia, desde sus orígenes, ha expresado sintéticamente la propia fe, y la
ha transmitido con un lenguaje común y normativo para todos los fieles.
43. ¿Cuáles son los símbolos de la fe más importantes?
Los símbolos de la fe más importantes son: el Símbolo de los Apóstoles que es el antiguo símbolo
bautismal de la Iglesia de Roma, y el Símbolo Niceno-Constantinopolitano, que es fruto de los dos
primeros Concilios Ecuménicos de Nicea (325) y de Constantinopla (381), y que sigue siendo aún hoy el
símbolo común a todas las grandes Iglesias de Oriente y Occidente.
Memorizar:
ORACION
EL CREDO
Símbolo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia
del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder
de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó
de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios
Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia Católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.
Nota: cuando se habla de la concepción del Misterio de la Encarnación (Que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen) se inclina la cabeza en
señal de adoración ante el más grande misterio de la historia humana.
CREDO
Niceno-Constantinopolitano
(éste es el Credo más largo
que a veces se reza en la Misa)
Creo en un solo Dios,
PadreTodopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre
antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día,
según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.
Versión Temario
resumida de esta del Siguiente:
lección Curso Lección # 2
Creo en Dios
LECCION #1
DIOS SE DA A CONOCER
(Versión Resumida)
* ¿Por qué sentimos un vacío que se manifiesta como que nos falta “algo”?
Porque ese vacío que se siente sólo puede llenarlo Dios mismo. Dios no nos hizo para una
felicidad limitada aquí en la tierra, sino que nos creó para una felicidad infinitamente mayor e
infinitamente más duradera que las felicidades incompletas y a veces falsas que buscamos aquí en la
tierra.
La felicidad que el corazón humano anhela sólo la puede satisfacer Dios mismo. Ese anhelo
que Dios ha puesto en el corazón del hombre de ser feliz es precisamente para que le busque a El.
* ¿Puede el hombre conocer a Dios por la razón? ¿Podemos llegar a conocer de la existencia
de Dios usando la inteligencia que Dios nos ha dado?
Al usar nuestro entendimiento y usando la capacidad de razonar que Dios nos ha dado, podemos
llegar a conocer que Dios es el origen y fin del universo, pero la inteligencia humana no es
suficiente para comprender la infinidad y la perfección de Dios. Por eso Dios ha querido
manifestarnos cómo es El y cómo podemos llegar a El.
* ¿A través de qué grupo humano o pueblo de la antigüedad se manifestó Dios a los seres
humanos.
De entre todos los pueblos de la tierra, Dios escogió y preparó a un pueblo pequeño, el pueblo
de Israel, para establecer con éste una alianza
* ¿Para qué nos sirve la Biblia?
A través de la Biblia vamos conociendo a Diospor medio de los relatos que están allí escritos
sobre los encuentros de Dios con el hombre.
Por la Biblia descubrimos cómo es Dios, lo que quiere de nosotros y lo que quiere para
nosotros, sus creaturas
* ¿Cómo está dividida la Biblia?
La primera parte de la Biblia es el Antiguo Testamento. La historia de esta alianza de Dios con
Israel se narra en los libros que forman Antiguo Testamento, que es la parte más extensa. El Antiguo
Testamento también contiene libros proféticos, libros sapienciales, libros históricos, libros poéticos.
La segunda parte de la Biblia, que es la menos extensa, es lo que llamamos Nuevo Testamento.
Esta es la parte de la Biblia que se escribió después de Cristo, dentro de la Iglesia que El fundó. Está
compuesto por los Cuatro Evangelios, el Libro de los Hechos de los Apóstoles, las Cartas de algunos de
los Apóstoles y de San Pablo, y el Apocalipsis de San Juan.
* ¿Qué es la Tradición Apostólica y cómo se formó?
Es la trasmisión del mensaje de Cristo llevado a cabo, desde los comienzos del cristianismo.
Los Apóstoles transmitieron lo que habían recibido de Cristo y aprendido del Espíritu Santo a
sus sucesores, los Obispos y, a través de éstos, a todas las generaciones hasta el fin de los tiempos.
Al principio de la vida de la Iglesia, los Apóstoles y discípulos comenzaron a hacer lo que Cristo
les indicó: anunciar la salvación que Jesucristo vino a traer a la humanidad con su Muerte y
Resurrección.
Pero, además de anunciar la Muerte y Resurrección de Cristo, los que predicaban se vieron en la
necesidad de hablar también de lo que había hecho y de lo que había dicho Jesucristo durante su
vida terrena.
Así se fue formando lo que en la Iglesia Católica se llama la Tradición, la cual era
trasmitida oralmente.
Luego comenzaron a escribirse las Cartas y después los Evangelistas escogieron, ordenaron y
adaptaron el material que conocían de la Tradición y escribieron los que conocemos como los
Cuatro Evangelios.
* Entonces ¿de qué modo se realiza la Tradición Apostólica? Es decir: ¿de qué manera se
trasmite el mensaje de Cristo?
La Tradición Apostólica se realiza de dos modos: con las trasmisión viva de la Palabra de
Dios (también llamada simplemente Tradición) y con la Sagrada Escritura, que es el mismo anuncio
de salvación puesto por escrito.
* ¿Cómo se debe leer la Sagrada Escritura?
Debemos leer la Biblia como la lee la Iglesia: a la luz de la Tradición y según las
explicaciones del Magisterio, el cual tiene en cuenta el contenido de toda la Biblia y no saca textos
fuera del contexto general de toda la Sagrada Escritura, como lamentablemente hacen muchos fuera
de la Iglesia. Lo más grave es que lo hacen para tratar de adaptar la Biblia a sus ideas preconcebidas.
* ¿Qué es el canon de las Escrituras?
Canon significa norma. Es el conjunto completo de libros que constituyen la Biblia. El canon
comprende 46 libros del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento.
Y éstos forman parte de la Sagrada Escritura porque la Tradición Apostólica los ha hecho
discernir a la Iglesia como sagrados.
* ¿Qué función tiene la Sagrada Escritura en nuestra vida espiritual?
La Biblia la oímos leída en la primera parte de la Misa cuando tiene lugar la Liturgia de la Palabra.
Oímos lecturas del Antiguo y del Nuevo Testamento.
En 3 años seguidos de Misa dominical un católico puede llegar a tener una visión bastante
completa de la Biblia. Y los que van a Misa diaria pueden tener una visión aún más amplia en sólo 2
años.
No podemos dejar que se diga que los Católicos no leemos la Biblia. Puede ser cierto que muchos
no toman el libro de la Biblia y lo leen de manera regular, pero si vamos a Misa los domingos la Biblia
se nos es leída y hasta podemos seguir la lectura leyendo en la hoja dominical.
Sin embargo, si un católico de veras quiere aprovechar lo que Dios quiere darnos a través de su
Palabra, debiera conocer mejor la Biblia. Más importante aún es usar la Biblia para reflexionar sobre el
mensaje que Dios nos comunica a través de las lecturas de cada domingo.
Y también puede usarse la Biblia como motivo de meditación y oración, tomando pasajes del
Antiguo o Nuevo Testamento, ir leyendo poco a poco y, cuando nos dice algo al corazón, detenernos y
reflexionar, pidiendo al Espíritu Santo que nos auxilie en la oración meditada de la Sagrada Escritura.
Es lo que se llama “Lectio Divinae”.
* ¿Cómo responde el hombre a Dios que se revela?
Si Dios se ha revelado, si Dios nos ha hablado,El quiere ser escuchado y no quiere que su
Palabra sea vista con indiferencia. Dios quiere que ese gran don que es su Revelación sea tomado
en cuenta de veras.
* En la práctica ¿qué significa para el hombre creer en Dios?
Creer en Dios significa para el hombreadherirse a Dios mismo, confiando plenamente en Él y
dando pleno asentimiento a todas las verdades por Él reveladas, porque Dios es la Verdad.
* ¿Cuáles son las características de la fe? (CIC-C #28)
. La fe es un don de Dios, pero debemos responder con nuestra voluntad a ese regalo de
Dios, asintiendo a la Verdad que Dios nos ha revelado.
. La fe es cierta porque se fundamenta en la Palabra de Dios.
. La fe es necesaria para la salvación.
. La fe crece continuamente escuchando la Palabra de Dios y orando.
* ¿Por qué afirmamos que no hay contradicción entre la fe y la ciencia?
Aunque la fe supera a la razón, no puede nunca haber contradicción entre la fe y la ciencia, ya
que ambas tienen su origen en Dios.
* ¿Qué son los símbolos de la fe?
Los símbolos de la fe, también llamados «profesiones de fe» o «Credos», son fórmulas
articuladas con las que la Iglesia, desde sus orígenes, ha expresado sintéticamente la propia fe, y la
ha transmitido con un lenguaje común y normativo para todos los fieles.
* Rezar el Credo, Símbolo de los Apóstoles:
EL CREDO
Símbolo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del
Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios Padre
Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a
vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia Católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne y la vida eterna.
Amén.
Versión Temario Siguiente:
completa de del Lección #2
esta Lección Curso Creo en Dios
LECCION #2
CREO EN DIOS
1. ¿Por qué la profesión de fe comienza con «Creo en Dios»? (CIC-C #36)
La profesión de fe comienza con la afirmación «Creo en Dios» porque es la más
importante: la fuente de todas las demás verdades sobre el hombre y sobre el mundo y
de toda la vida del que cree en Dios.
2. Algunas personas creen que no existe Dios, que la vida no tiene ningún sentido y
que no hay vida después de la muerte. Pero… ¿por qué creen ustedes que debemos
creer?
Veamos: hay ciertas cosas que podemos conocer a través de los sentidos o por
observación científica. No tenemos que creer que las hojas de los árboles son verdes. Eso
lo ven nuestros sentidos. Tampoco tenemos que creer que el agua está compuesta por dos
partes de hidrógeno y una de oxígeno. Eso lo sabemos por investigación científica.
Pero el conocimiento de cuestiones esenciales del ser y las respuestas a preguntas
sobre la vida, la muerte, lo que sucede después, sólo lo podemos obtener mediante la
fe.
Por ejemplo, dos personas se aman. ¿Cómo podemos poner ese amor bajo un
microscopio o medirlo por una reacción química? Lo que uno siente amando y siendo
amado nos demuestra que el amor es una cosa real, aunque no se pueda medir y
comprobar. ¿Podemos decir, entonces, que el amor no existe?
Igual sucede con la fe en Dios. No podemos poner a Dios bajo un microscopio.
Tampoco podemos probar la existencia de Dios con un procedimiento químico.
¿Podemos por eso decir que Dios no existe?
3. ¿Qué razones tenemos para creer en Dios?
1º. El universo debe venir de Dios que lo creó, o viene de la nada. ¿Cuál creen
ustedes que es más posible?
2º. La otra opción es pensar que el universo pudo surgir por casualidad. ¿Creen
que eso es posible? ¿Qué posibilidad hay de que todo el universo se hizo por si solo y por
casualidad?
¿Quién lo construyó?
(Presentación de PowerPoint)
3º. Esta tercera razón se refiere a nosotros mismos y es más subjetiva, pero no
menos real. Como hemos visto, nada en este mundo nos obtiene la verdadera
felicidad. La verdad es que la vida tiene sentido sólo porque estamos caminando hacia
Dios, Quien nos va a dar esa felicidad completa y eterna que nuestro corazón
anhela, porque El mismo puso ese deseo en nosotros sus creaturas.
4. Entonces ¿es razonable creer en Dios?
Por supuesto que ¡sí! Así que cuando decimos Creo en Dios, estamos tomando una
posición y afirmando algo importantísimo sobre la vida y sobre nosotros mismos. La
vida tiene sentido porque viene de Dios. Los seres humanos no
somos casualidades, somos creaturas de Dios, hechas por El por algo y para algo.
5. ¿Por qué somos monoteístas, o sea, por qué creemos en un solo Dios? (CIC-C #37)
Profesamos un solo Dios porque Él se ha revelado al pueblo de Israel como el
Único, cuando dice: «escucha Israel, el Señor nuestro Dios es el Único Señor» (Dt 6, 4), «no
existe ningún otro» (Is 45, 22).
Pero no sólo creemos en un solo Dios porque así lo dice la Sagrada Escritura, sino
también porque de acuerdo a las leyes de lógica sólo puede haber un Dios: si hubieran
dos dioses, uno limitaría al otro, ninguno de los dos sería infinito, ni perfecto. Esto
significaría que ninguno de ésos dos sería Dios.
6. ¿Con qué nombre se revela Dios? (CIC-C #38)
Dios se revela a Moisés con su Nombre misterioso: «Yo soy el que soy (YHWH)» (Ex
3, 14).
7. ¿Por qué Dios se da un nombre?
Dios se da un nombre porque El desea que nos podamos dirigir a El. Dios no
quiere permanecer incógnito. Dios no desea ser reconocido como un mero ser
superior,sino que desea que nos demos cuenta que es un ser real y que interactúa con
nosotros, sus creaturas.
Sin embargo, a pesar de habérsenos revelado y habernos dado su nombre, Dios sigue
siendo un misterio.
8. ¿Qué significa que Dios “es”?
La esencia de Dios, o lo que se llama en Teología “la esencia metafísica de Dios” es su
“aseidad”. Aseidad viene del latín “a se” (por Sí, por Sí mismo) que nos indica que Dios
existe por Sí mismo.
Dios no necesita de nada ni de nadie para existir, Dios se basta a Sí mismo, es
decir, Dios es auto-existente y auto-suficiente.
Entonces, sólo Dios “es”. Mientras las creaturas han recibido de Él todo su ser y su
poseer, sólo Dios es en sí mismo la plenitud del ser y de toda perfección. Él es «el que
es», sin origen y sin fin. (CIC-C #39)
9. ¿Qué debemos hacer una vez que sabemos quién es Dios?
Conocer a Dios significa saber que El ha deseado que yo exista y por eso me ha
creado, que además me cuida y me mantiene vivo, y que me espera en el Cielo para
siempre. Sabiendo Quién es Dios, no queda más remedio que ponerlo a El de primero
en nuestra vida.
10. Entonces… ¿Qué consecuencias tiene creer en un solo Dios? (CIC 222-225)
Creer en Dios, el Único, ponerlo a El de primero en nuestra vida y amarlo con
todo el ser, tiene consecuencias inmensas para toda nuestra vida:
1º. Es reconocer la grandeza y la majestad de Dios: "Dios es tan grande que
supera nuestra ciencia" (Jb 36, 26).
Es saber, reconocer y estar convencidos de que somos de Dios y dependemos de Él
hasta para cada latido de nuestro corazón.
2º. Es vivir en acción de gracias: Si Dios es el Único, todo lo que somos y todo lo
que poseemos vienen de Él: "¿Qué tienes que no hayas recibido?" (1 Co 4, 7). "¿Cómo
pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?" (Sal 116, 12).
3º. Es confiar en Dios en todas las circunstancias, incluso en la adversidad. Una
oración de Santa Teresa de Jesús lo expresa admirablemente:
Nada te turbe / Nada te espante
Todo se pasa / Dios no se muda
La paciencia todo lo alcanza /
quien a Dios tiene
Nada le falta / Sólo Dios basta.
4º. Es usar bien de las cosas creadas: La fe en Dios, el Único, nos lleva a usar de
todo lo que no es Él en la medida en que nos acerca a Él, y a separarnos de ello en la
medida en que nos aparta de Él.
5º. Es reconocer la unidad y la verdadera dignidad de todos los hombres: Todos
han sido hechos "a imagen y semejanza de Dios" (Gn 1, 26).
11. ¿De acuerdo al Misterio de la Santísima Trinidad, creemos en un Dios o en tres
dioses? (CIC-C #44)
Creemos en un solo Dios en tres Personas.
El misterio central de la fe y de la vida cristiana es el misterio de la Santísima
Trinidad. Por eso los cristianos son bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo.
Santísima Trinidad
Y después del Bautismo, la realidad de la Santísima Trinidad sigue
acompañándonos en nuestra vida espiritual. Así, desde pequeños se nos enseña la Señal
de la Cruz: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Cuando nos
confesamos, el Sacerdote nos absuelve los pecados también en el nombre del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo. Antes de despedirnos en la Misa, el Sacerdote nos bendice en
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
12. ¿Qué es un misterio?
Un misterio no es algo que contradice nuestra razón, sino es una realidad que está
por encima de nuestra capacidad de razonamiento. Es una realidad que excede nuestra
inteligencia.
Ante sus misterios, Dios no nos pide que entendamos, sino que confiemos en El.
Por eso sería absurdo pensar “si no lo entiendo, no lo creo”. Ante los misterios de
Dios, el Católico responde: “Creo, Dios mío, porque Tú nos lo has revelado”.
Y si me cuesta creer: “Creo, Señor, pero aumenta mi fe”. (Mc 9, 24)
13. ¿Podemos deducir por lógica que Dios es Trino? Es decir: ¿puede la razón humana
conocer, por sí sola, el misterio de la Santísima Trinidad? (CIC-C #45)
Los hombres no podemos, usando la razón, deducir el hecho de que Dios es una
Trinidad.
Dios ha dejado huellas de su ser trinitario en la creación y en el Antiguo
Testamento, pero la intimidad de su ser como Trinidad Santa constituye un misterio
inaccesible a la sola razón humana e incluso a la fe de Israel, antes de la Encarnación del
Hijo de Dios y del envío del Espíritu Santo.
Este misterio ha sido revelado por Jesucristo, y es la fuente de todos los demás
misterios.
14. ¿Por qué decimos que Dios es Tres Personas y una sola Naturaleza Divina?
Veamos… si a mí me preguntan quién soy yo, yo respondo que soy (mi nombre). Esa
es la persona que yo soy: fulano de tal. Si me preguntan qué soy, respondo que soy un ser
humano. Esa es mi naturaleza. En los humanos existe una sola persona para cada
naturaleza humana.
Pero con Dios es distinto: Dios es Tres Personas Divinas para una Naturaleza
Divina.
Esto se complica un poco más cuando sabemos que Jesucristo es una sola Persona Divina con dos
naturalezas: humana y Divina, porque Jesucristo es verdadero Dios y verdadero Hombre.
Lo importante en el Misterio de la Santísima Trinidad es saber que es un solo
Dios y Tres Personas.
15. ¿Cómo obran las tres divinas Personas? (CIC-C #49)
Inseparables en su única sustancia, las divinas Personas son también inseparables
en su obrar. A causa de esta unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el Espíritu Santo;
el Hijo está todo en el Padre; todo en el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el
Padre, todo en el Hijo (CIC #255).
Se está refiriendo el Catecismo a la presencia mutua de las Tres Divinas Personas en
cada una: cada una está presente en cada otra, sin dejar de ser distintas. Esto se llama
en Teología el principio de la circumincesión o pericóresis:
Los tres se inhabitan. Donde está el Padre están los otros Dos, y así con cada uno. Los
Unos están en el Otro y viceversa el Otro con cada Uno.
La idea no es aprender nombres teológicos raros y difíciles, sino demostrar que es un
principio teológico establecido que hasta tiene un nombre. Pero también porque los
nombres raros, así como las imágenes, pueden ayudarnos a fijar en nuestra mente conceptos
inspiradores de devoción, que luego pueden pasar a nuestro corazón.
Del Poema En el principio era el Verbo acerca de la Santísima Trinidad (San Juan de la Cruz)
En el principio moraba
el Verbo y en Dios vivía
en quien su felicidad
infinita poseía.
El mismo Verbo Dios era
que el principio se decía.
Él moraba en el principio
y principio no tenía.
Él era el mismo principio
por eso de-él carecía.
El Verbo se llama Hijo
que del principio nacía.
Hale siempre concebido
y siempre le concebía,
dale siempre su sustancia
y siempre se la tenía.
Y así la gloria del Hijo
es la que en el Padre había,
y toda su gloria el Padre
en el Hijo poseía.
Como amado en el amante
uno en otro residía
y aquese amor que los une
en lo mismo convenía
con el uno y con el otro
en igualdad y valía.
Tres personas y un Amado
entre todos tres había,
y un amor en todas ellas
un amante los hacía.
Y el amante es el amado
en que cada cual vivía.
Que el ser que los tres poseen
cada cual le poseía,
y cada cual de ellos ama
a la que este ser tenía.
Este ser es cada una
y éste solo las unía
en un inefable nudo
que decirse no sabía.
Por lo cual era infinito
el amor que los unía
porque un solo amor tres tienen
que su esencia se decía
qu'el amor, cuanto más une
tanto más amor hacía.
16. ¿Por qué Dios es Padre?
Reconocemos a Dios como Padre, primero que todo, porque es nuestro Creador y
cuida con amor a cada una de sus creaturas. Más aún, Jesús, el Hijo de Dios, nos enseñó
a llamar a Dios Padre nuestro. Jesucristo ha deseado compartir su Padre con nosotros.
17. ¿Quién es el Espíritu Santo?
Es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, y tiene la misma majestad divina
que el Padre y el Hijo.
Cuando descubrimos la realidad de Dios en nuestro interior, ésa es la acción del
Espíritu Santo en nosotros, porque “Dios ha mandado a nuestros corazones el Espíritu
de su propio Hijo que clama al Padre: ¡Abbá! o sea: ¡Papá!” (Gal 4, 6).
El Espíritu Santo lo recibimos en el Bautismo y en la Confirmación y por El podemos
llamar a Dios “Padre”.
18. ¿Y Jesús forma parte de la Santísima Trinidad?
Jesús es el Hijo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, que se hizo
Hombre.
Por sus milagros, Jesús mostró que tenía poder sobre la naturaleza, que por lo tanto
era Dios. Pero fue su Resurrección la prueba definitiva de que Jesús es Dios.
19. ¿Puede Dios hacer cualquier cosa? ¿Es Todopoderoso?
“Para Dios, nada es imposible” Lc 1, 37), le dijo el Ángel a la Santísima Virgen
María en la Anunciación.
Cuando en una necesidad clamamos a Dios, lo hacemos porque creemos y sabemos
que es Todopoderoso. El es el Señor de la historia. El dirige todas las cosas y puede
hacer cualquier cosa.
Ahora bien, la manera como Dios usa su Omnipotencia, es un misterio. Y, pueda que
algunos se pregunten –equivocadamente- dónde está Dios en esta o aquella circunstancia o
hecho. A éstos Dios les responde a través del Profeta Isaías:
Pues sus proyectos no son los míos, y mis caminos no son los mismos de ustedes, dice Yavé. Así
como el cielo está muy alto por encima de la tierra, así también mis caminos se elevan por encima de
sus caminos y mis proyectos son muy superiores a los de ustedes. (Is 55, 8-9)
20. ¿Qué significa que Dios es Todopoderoso? (CIC-C #50)
Dios se ha revelado como Aquél para quien «nada es imposible» (Lc 1, 37). Su
omnipotencia es universal, misteriosa y se manifiesta en la creación del mundo de la
nada y del hombre por amor, pero sobre todo en la Encarnación y en la Resurrección de su
Hijo, en el don de la adopción filial y en el perdón de los pecados. Por esto la Iglesia en su
oración se dirige a «Dios todopoderoso y eterno».
21. ¿Cuál será la mayor muestra del poder infinito de Dios?
La Omnipotencia Divina es un atributo de Dios que ciertamente impresiona. Y
hoy en día algunos hasta pretenden esconderlo, porque pueden sentirse abrumados y
sobrepasados por Dios. Eso no gusta a nuestra cultura actual que pretende que los seres
humanos seamos capaces de cualquier cosa y que nada ni nadie – ¡ni siquiera Dios!- pueda
aventajarnos.
Pero resulta que la mayor muestra de la Omnipotencia Divina está en la
Misericordia de Dios y en el poder de perdonar los pecados.
Lo dijo Jesucristo al curar al paralítico,aquél cuyos amigos que lo llevaban en una
camilla tuvieron que bajarlo por el techo de la casa para poder llevarlo ante Jesús. Lo
primero que hizo el Señor fue decirle al paralítico: “¡Animo!, hijo, tus pecados te son
perdonados.” Sabiendo que estaba siendo criticado secretamente por los maestros de la
Ley dijo entonces esto: “¿Qué es más fácil: decir ‘Queden perdonados tus pecados’ o
‘Levántate y anda’? Sepan, pues, que el Hijo del Hombre tiene poder en la tierra para
perdonar los pecados. Entonces dijo al paralítico: ‘Levántate, toma tu camilla y vete a
casa.’ Y el paralítico se levantó y se fue a su casa.” (Mt. 9, 5-7).
Jesús sana a un paralítico
También el Libro de la Sabiduría resalta la Misericordia divina como muestra de su
Omnipotencia: “Tienes piedad de todos, porque todo lo puedes” (Sb. 11, 24).
Y esto lo corrobora la Liturgia de la Iglesia en una oración de la Santa Misa: “Dios
manifiesta en grado máximo su Omnipotencia, perdonando y usando de su Misericordia”
Así que, aunque nos impresionen y sobrecojan las muestras que conocemos del poder
infinito de Dios, el perdonar nuestros pecados, sanar nuestra alma enferma a causa de
éstos e irnos purificando de sus consecuencias es la muestra máxima de la
Omnipotencia Divina.
22. ¿Quién ha creado el mundo? (CIC-C #52)
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son el principio único e indivisible del mundo,
aunque la obra de la Creación se atribuye especialmente a Dios Padre.
23. ¿Cómo ha creado Dios el universo? (CIC-C #54)
Dios ha creado el universo libremente con sabiduría y amor. El mundo no es el fruto de
una necesidad, de un destino ciego o del azar. Dios crea «de la nada» un mundo
ordenado y bueno, que Él transciende de modo infinito.
Además, Dios conserva en el ser el mundo que ha creado y lo sostiene, dándole la capacidad de actuar
y llevándolo a su realización, por medio de su Hijo y del Espíritu Santo.
En resumen: el mundo surgió y continúa existiendo porque Dios quiso que
existiera y lo sigue sosteniendo. Sin Dios no habría vida.
24. ¿Y no es como pasado de moda o retrasado el pensar que Dios creó el mundo?
¿Dónde quedan los adelantos científicos?
El decir que Dios creó el mundo no es un concepto científico anticuado. Se trata de
una afirmación teo-lógica, es decir, de una afirmación de significado divino (teo=Dios y
logos=significado) sobre el origen de las cosas.
El relato de la Creación en la Biblia no pretende ser un modelo científico para
explicar el principio del universo. El decir que “Dios creó el mundo” es una afirmación
teológica que se refiere a la relación entre el mundo y Dios. Dios hizo el mundo, lo
sostiene y lo perfecciona.
La Teología no tiene competencia científica. Pero tampoco la Ciencia tiene
competencia teológica.
25. ¿Y la teoría de la Evolución? ¿Puede aceptarse a la vez la Evolución y la
creencia en un Dios Creador?
La Teoría de la Evolución sigue siendo “teoría”, no ha sido totalmente
comprobada. Ciertamente que sí puede creerse que es posible la Evolución y que Dios es el
Creador,siempre y cuando se reconozca que Dios es Quien da inicio al proceso
evolutivo, que lo sostiene, y que al llegar al ser humano, el alma humana no forma
parte de ese proceso, pues la materia no puede dar origen al alma que es
espiritual. Por eso el cristiano que desea creer en la Evolución, debe saber que el alma
humana es creada directamente por Dios.
¿Dios Existe?
La ciencia lo defiende cada vez más
26. Entonces ¿de dónde vienen las leyes y los sistemas de la naturaleza?
Vienen de Dios, forman parte de la Creación. (CIC # 339, 346 y 354)
La naturaleza funciona de acuerdo a leyes que Dios ha inscrito en su creación. Ya
los seres humano sabemos, por ejemplo, que si dañamos el medio ambiente, nos estamos
haciendo daño también a nosotros mismos. Eso es consecuencia de las normas que Dios ha
puesto para el funcionamiento de su Creación.
Igual pasa con las normas morales que Dios ha puesto para la interacción humana. Si
los seres humanos no las seguimos, nos hacemos daño y hacemos daño a otros.
27. ¿Quiere decir entonces que Dios dirige el mundo y mi vida?
Sí, pero de manera misteriosa. Dios guía todo por caminos que sólo El conoce y lo
lleva a la perfección. En ningún momento se le escapa algo de su control. (CIC # 302-
305)
Dios influye en todos los grandes eventos de la historia y también en los pequeños
eventos de mi vida personal. En cuanto a ustedes, hasta sus cabellos están todos
contados. (Mt 10, 30) Pero ¡ojo! esto lo hace sin reducir el don de la libertad que nos ha
dado a los seres humanos. ¡Qué misterio es esto!
Dios actúa como Señor de la historia con un balance perfecto entre su intervención y
nuestra libertad. Es el misterio de la Providencia Divina.
28. ¿En qué consiste la Providencia divina? (CIC-C #55)
Esta atención amorosa de Dios y el gobierno y la dirección que Dios ejerce en el
universo es lo que se denomina “Divina Providencia”.
“Providencia” viene del verbo latino “providére” que significa “proveer”.
Dios creó el universo y todo lo que hay en él. Pero también lo preserva, lo mantiene
y lo gobierna. El universo se volvería nada –volvería a su situación inicial de no
existir- si no fuera porque Dios lo mantiene con su poder infinito.
La Divina Providencia consiste en las disposiciones con las que Dios conduce a
sus creaturas a la perfección última, a la que Él mismo las ha llamado. Dios es el autor
soberano de su designio. Pero para realizarlo se sirve también de la cooperación de sus
creaturas, a quienes les da la dignidad de obrar por sí mismas, de ser causa unas de otras.
29. Entonces, ¿cuál es el papel de los seres humanos dentro de la Providencia
Divina? ¿Cómo colabora el hombre con la Providencia divina? (CIC-C #56)
Dios otorga y pide al hombre, respetando su libertad, que colabore con la
Providencia mediante sus acciones, sus oraciones, pero también con sus sufrimientos,
suscitando en el hombre «el querer y el obrar según sus misericordiosos designios» (Flp 2,
13).
Dios nos invita a colaborar con El en la historia humana. Por eso el ser humano
debe convertirse en un instrumento al servicio del Amor de Dios y no estar en competencia
y en oposición a Dios.
La Madre Teresa de Calcuta explicaba esto muy bien: “Yo sólo soy un pequeño
lápiz en manos de nuestro Señor. El puede optar por cortar o afilar el lápiz. El puede
escribir o dibujar o hacer lo que quiera y cuando quiera. Si la escritura o el dibujo es
bueno, no honramos el lápiz o el material que se usó, sino más bien a Aquél que lo usó”.
Así que, aunque Dios actúa con nosotros y a través de nosotros, no podemos
equivocarnos pensando que nuestras apreciaciones, nuestros planes y nuestras acciones son
obra nuestra, sino de Dios.
Debemos convencernos de que Dios realmente no necesita nuestro trabajo, como si
Dios le quedara falla su obra sin nuestra participación. Todo lo que hacemos –menos el
pecado- viene de Dios y El lo hace posible
30. Si Dios es todopoderoso y providente ¿por qué entonces existe el mal? (CIC-C #57)
Según Santo Tomás de Aquino, Dios permite el mal sólo para sacar un bien mayor.
Al interrogante, tan doloroso como misterioso, sobre la existencia del mal solamente se
puede dar respuesta desde el conjunto de la fe cristiana. Dios no es, en modo alguno, ni
directa ni indirectamente, la causa del mal. Jesucristo, ha muerto y ha resucitado para
vencer el gran mal moral, que es el pecado de los hombres y que es la raíz de los
restantes males.
Dios no quiere el mal ... solamente lo permite. Y lo permite porque Dios hizo a los
seres humanos libres. Ser hombre o mujer significa ser libre, porque Dios quiere que
lleguemos a El en libertad. Ser libre significa que podemos escoger libremente el bien y
también escoger libremente el mal.
Con la libertad existe entonces la posibilidad del mal.
El problema está en que los hombres y mujeres de todos los tiempos -desde Adán y
Eva hasta hoy- hemos mal usado ese regalo tan valioso que Dios nos dio: la libertad.
Pero el mal en el mundo NO es fruto de la Voluntad de Dios, sino del mal uso que
el ser humano ha hecho de la libertad que Dios le dio.
El cristiano sabe que Dios es infinitamente bueno y que en el Juicio Final Dios
acabará con toda injusticia.
31. ¿Por qué existe el sufrimiento en el mundo? ¿Por qué tenemos que sufrir?
¡Cómo nos cuesta aceptar un sufrimiento, una enfermedad! Y en el plan de Dios
mucho bien proviene del sufrimiento.
Veamos a Jesucristo: su sufrimiento nos trajo la salvación. Por la muerte de Cristo
todos tenemos derecho a una vida de felicidad plena y total para toda la eternidad.
Por cierto, no fue así al comienzo. Dios no creó a los seres humanos para el
sufrimiento. Pero al oponernos a Dios por el pecado, al mal usar la libertad, entró el
sufrimiento al mundo, y también la muerte y las enfermedades.
Pero Dios, que es infinitamente bueno, cambia las cosas “malas” en buenas, cambia el
sufrimiento en ganancia... para la vida eterna.
El sufrimiento es un misterio. Como todo misterio, no es posible explicarlo
satisfactoriamente. Lo comprenderemos sólo después de esta vida. Allá en la eternidad
comprenderemos los planes de Dios mucho mejor que ahora. Mientras tanto,
confiemos en Dios. El es el que sabe.
En realidad lo que sucede es que estamos pensando igual que cuando éramos niños y
nuestros padres no nos daban todo lo que queríamos. Y eso era motivo de protesta y
reclamo. O estamos actuando igual a cuando nos prohibían una actividad y también
protestábamos. O como cuando nos causaban un dolor necesario para curar una
enfermedad: una medicina desagradable, un tratamiento doloroso, etc. ¡Cómo
protestábamos y nos oponíamos a esas cosas “malas”, que en realidad eran “buenas”!
ORACION
Gracias, Señor,
Dios Todopoderoso y Eterno,
por el don de la Fe,
el cual nos das para que con él
podamos acceder a tus misterios,
a tus secretos,
para conocerte y amarte
como Tú deseas
ser conocido y amado.
Creo, Señor, pero aumenta mi Fe.
Quiero creer para comprender mejor y
comprender para creer más.
Alabo tu Omnipotencia, Señor,
Dios Todopoderoso y Eterno.
Gracias
porque ejerces tu poder infinito
dándonos
el perdón de nuestros pecados
en el Sacramento de la Confesión.
Gracias por tu Divina Providencia,
porque nos creas, nos mantienes,
nos cuidas en tu Amor.
Gracias por las gracias
de sufrimiento,
que, aunque nos cueste entenderlas,
son para nuestro bien.
Gloria al Padre, al Hijo
y al Espíritu Santo.
Amén.
Versión Temario Siguiente:
resumida de esta del Lección # 3
lección Curso Creador de
lo visible e
invisible
LECCION #3
CREADOR DE
LO VISIBLE E INVISIBLE
1. ¿Qué ha creado Dios? (CIC-C #59)
La Sagrada Escritura dice: «en el principio
creó Dios el cielo y la tierra» (Gn 1, 1). La
Iglesia, en su profesión de fe, proclama que
Dios es el Creador de todas las cosas
visibles e invisibles: de todos los seres
espirituales y materiales, esto es, de los
Ángeles y del mundo visible y, en particular,
del hombre.
Los Ángeles y los seres humanos
estamos en la cima de la creación.
Los Ángeles fueron creados antes que
nosotros. Son espíritus puros que carecen de
cuerpo. Los seres humanos tenemos cuerpo y
alma.
Angeles
2. ¿Qué es la caída de los ángeles? (CIC-
C #74)
Con la expresión «la caída de los ángeles»
se indica que Satanás y los otros demonios, de
los que hablan la Sagrada Escritura y la
Tradición de la Iglesia, eran inicialmente
ángeles creados buenos por Dios, que se
transformaron en malvados porque
rechazaron a Dios y a su Reino, mediante una
libre e irrevocable elección, dando así origen al
infierno. Los demonios intentan asociar al
hombre a su rebelión contra Dios.
3. ¿Qué es el Cielo?
El Cielo es el ambiente o medio de Dios,
la morada de los Ángeles y los
Santos. Además, es la meta de la
creación. (CIC #325-327)
Con las palabras “Cielo y tierra”
abarcamos toda la realidad de la creación.
Cuando hablamos de Cielo en Teología no
nos estamos refiriendo al espacio. Es una
condición o estado en la vida del mundo
futuro.
En el Cielo se cumple la Voluntad de Dios
sin que haya oposición ni resistencia. A esto
nos referimos cuando en el Padre Nuestro
rezamos “Hágase tu Voluntad en la
tierra como en el Cielo”.
¿Qué cómo es el Cielo? Indescriptible.
La cabeza humana no da para poderlo imaginar
siquiera. Por eso San Pablo, que lo vio, sólo
puede referir: Ni ojo vio, ni oído oyó, ni por
mente humana han pasado las cosas que Dios
ha preparado para los que lo aman (1Cor 2,
9).
4. ¿Qué es el Infierno?
Lo que llamamos “Infierno” en el lenguaje
de fe es la condición final de separación total
de Dios.
También es muy difícil imaginar el
Infierno. Es una condición terrible e
irremediable de total rigidez, desolación y
aislamiento de todo lo que pudiera traer ayuda,
alivio, gozo y consuelo.
Jesús, que sabe bien cómo es el
Infierno, se refirió a éste en varias
oportunidades. He aquí algunas: “horno
ardiente” (Mt. 13, 42); “oscuridad de allá
afuera” (Mt.25, 30); “fuego eterno” (Mt. 25,
41).
¿Por qué existe el Infierno si Dios es tan bueno?
(ver pregunta #30 al final)
5. ¿Quiénes son, entonces, los Ángeles y
los Demonios?
Los Ángeles son superiores a los seres
humanos en cuanto a que no tienen cuerpo.
Por su naturaleza, los Ángeles tenían una
dignidad más alta que nosotros. Fueron
creados con mayor conocimiento, poder y
santidad que nosotros. Después de ser
creados fueron sometidos a un período de
prueba por parte de Dios.
No todos los Ángeles permanecieron
fieles a Dios. Muchos pecaron de soberbia y
fueron lanzados al Infierno para siempre,
pero no están confinados al Infierno y
pueden vagar por la tierra y tentar a los
seres humanos.
Estos ángeles malos o demonios son
nuestros enemigos invisibles. Nos envidian y
por eso tratan de evitar que lleguemos al
Cielo: nos tientan para que pequemos, nos
alejemos de Dios y caigamos también en el
Infierno.
Como vemos, el Demonio y los demonios
son ángeles –ángeles malos, es cierto- pero con
todos sus poderes angélicos, por lo que son
mucho más poderosos que nosotros. Sin
embargo, el poder de Satanás y sus secuaces
no es infinito, pues son creaturas de Dios,
subordinados a la voluntad y al dominio de
Dios.
La gran cantidad de Ángeles que
permanecieron fieles, ahora gozan de felicidad
eterna en el Cielo y constantemente ven, aman
y adoran a Dios. Contamos con la ayuda de
los Ángeles que sí permanecieron fieles, los
cuales son mucho más numerosos que los
Demonios. Dios utiliza a estos Ángeles
buenos para ayudarnos y protegernos a
nosotros. (cf CIC # 328-336 y 395).
6. ¿Cómo se une la Iglesia a los Ángeles
para adorar a Dios?
Muy especialmente en la Santa Misa, la
Iglesia se une a los Ángeles para adorar al Dios
tres veces santo (CIC #335) cuando rezamos el
“Santo, Santo, Santo”.
Angeles adorando a Jesús en la Sagrada Eucaristía
¿Recuerdan qué dice el Sacerdote antes
de que recemos o cantemos el Santo?
“Por eso, con los Ángeles y Arcángeles y
con todos los coros celestiales, cantamos sin
cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo,
Santo…”
7. ¿Podemos interactuar con los Ángeles?
Sí podemos. Podemos pedir a los
Ángeles que nos ayuden y que intercedan por
nosotros ante Dios.
Sin embargo, hay que tener mucho
cuidado con algunas corrientes de
comunicación con supuestos “ángeles”, que
pertenecen al New Age y al esoterismo, y son
una forma engañosa de practicar el
espiritismo.
Los Católicos sabemos que los Ángeles
de Dios no están para responder a los deseos
y caprichos de los seres humanos, ni mucho
menos están esperando ser contactados a
través de prácticas esotéricas.
También sabemos que Satanás y sus
demonios sí “se disfrazan de ángeles de luz”
(2a. Cor. 11, 14), y que están prestos a
proponernos engaños y a complacernos en
todo lo que pueda alejarnos de la Voluntad
Divina.
Los Ángeles de Dios no están para
obedecer a los seres humanos: obedecen
solamente las órdenes de su Creador y sólo a
El sirven.
8. ¿Quiénes son los Ángeles de la
Guarda?
El Catecismo nos dice que “desde la
infancia a la muerte, la vida humana está
rodeada de la custodia de los Ángeles y de
su intercesión". Y citando a San Basilio nos
recuerda que cada fiel tiene a su lado un
Ángel como protector y pastor para
conducirlo a la vida eterna. (CIC #336)
El mismo Jesucristo se refirió a los
Ángeles de la Guarda de cada uno cuando
dijo: "Tengan cuidado de no despreciar a
ninguno de estos pequeños, pues les digo que
sus Ángeles, en los Cielos, contemplan sin
cesar la cara de Mi Padre que está en los
Cielos” (Mt. 18,10).
Angeles de la Guarda
Según San Anselmo, el Ángel de la
Guarda es asignado en el momento de la
concepción (“cuando el alma se une al
cuerpo”).
9. ¿Qué enseña la Sagrada Escritura
sobre la Creación del mundo visible? (CIC-C
#62)
A través del relato de los «seis días» de la
Creación, la Sagrada Escritura nos da a conocer
que todas las cosas deben su propia
existencia a Dios, de quien reciben sus leyes
y su lugar en el universo.
10. ¿Cuál es el lugar del hombre en la
Creación? (CIC-C #63)
El hombre es la cumbre de la Creación
visible, pues ha sido creado a imagen y
semejanza de Dios.
11. ¿Qué significa que el hombre es creado
“a imagen de Dios”?
El hombre no es “algo” sino “alguien”.
Así como decimos que Dios es Persona, el
hombre también es persona.
Eso no lo podemos decir de los animales y
las plantas porque, a diferencia de las plantas y
los animales, el hombre es una persona
dotada de espíritu.
El hombre ha sido creado a imagen de
Dios, en el sentido de que es capaz de
conocer y amar libremente a su propio
Creador. Es la única creatura sobre la tierra a
la que Dios llama a compartir su vida
divina. El hombre tiene la dignidad de
persona: no es solamente algo, sino alguien
capaz de conocerse, de darse libremente y
de entrar en comunión con Dios y las otras
personas.(CIC-C #66) y es llamado por su
Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de
amor que ningún otro ser puede dar en su
lugar. (CIC #357)
12. ¿Qué significa, entonces, que fuimos
creados “a imagen y semejanza” de Dios?
¿Hay alguna diferencia
entre imagen y semejanza?
Hemos sido creados a imagen y
semejanza de Dios, pues Dios nos ha
dotado de inteligencia y
libertad (imagen) y, además, nos dio su
Vida, es decir, la Gracia (semejanza).
Los seres humanos estamos compuestos
de cuerpo y alma. Es por el alma
principalmente que somos imagen de
Dios,porque por nuestra alma, que es
entendimiento y voluntad, tenemos la
capacidad de razonar y de
decidir. Adicionalmente, nuestra alma es
inmortal.
En nuestra alma nos parecemos a Dios,
somos imagen de Dios.
Lo que nos asemeja a Dios, la
semejanza, es la vida de la Gracia, es decir,
la vida de Dios en nuestra alma. Esto
significa y supone la respuesta que el hombre
está llamado a dar a su Creador para
mantenerse en alianza con El.
Y para vivir en alianza con Dios
debemos vivir en estado de Gracia, es decir,
buscando la Voluntad de Dios para nuestra
vida, especialmente evitando pecar, y
arrepintiéndonos y confesando los pecados
cuando los cometemos.
13. Pero algunos no creen que el alma
existe y que es inmortal. ¿Qué les dirías?
…….
Hubo un médico neuro-cirujano que dijo
que había operado a muchos pacientes, pero
que nunca había visto el alma de ninguno. Un
Sacerdote que oyó el comentario le
contestó: “Has operado tantas veces el
cerebro y ¿alguna vez pudiste ver una idea?
Porque sea invisible no quiere decir que las
ideas y el alma que las produce no existen.
¿Y qué piensas de la fuerza de gravedad? ¿No
existe porque no la ves?” Hay cosas que no se
ven, pero podemos ver sus efectos.
14. ¿Para qué fin ha creado Dios al
hombre? (CIC-C #67)
Dios ha creado todo para el hombre,
pero el hombre ha sido creado para conocer,
servir y amar a Dios, y para ser elevado a la
vida con Dios en el cielo.
Nuestro fin no está aquí en esta vida
terrena, sino que hemos sido creados para
vivir eternamente con Dios en el Cielo. Y
para lograr llegar a esa meta, debemos
conocer, servir y amar a Dios en esta vida.
15. ¿Qué es el alma?
El alma es lo que hace que seamos
personas. El alma es el principio de vida del
hombre. El alma hace que el cuerpo
material sea un cuerpo humano viviente.
Los hombres somos creaturas corporales y
espirituales. Sin el concepto del alma es
imposible explicar lo que es el hombre, pues el
hombre no es sólo materia, sino cuerpo y
espíritu.
16. ¿Quién da el alma al hombre? (CIC-C
#70)
El alma espiritual no viene de los
progenitores, sino que es creada directamente
por Dios, y es inmortal. Al separarse del
cuerpo en el momento de la muerte, el alma no
perece; se unirá de nuevo al cuerpo en el
momento de la resurrección final.
Así como no puede explicarse el alma
como generada por la unión del padre y la
madre, tampoco puede explicarse el
alma como parte de un proceso evolutivo de
la materia.
17. ¿Por qué a veces hablamos de cuerpo,
alma y espíritu?
El Catecismo nos dice: A veces se
acostumbra a distinguir entre alma y espíritu. Así S.
Pablo ruega para que nuestro "ser entero, el espíritu, el
alma y el cuerpo" sea conservado sin mancha hasta la
venida del Señor (1 Ts 5,23). "Espíritu" significa que
el hombre está ordenado desde su creación a su fin
sobrenatural y que su alma es capaz de ser elevada
gratuitamente a la comunión con Dios. (CIC #367)
En resumen:
. El cuerpo es nuestra parte física y
mortal.
. El alma es nuestro entendimiento
dotado de inteligencia y la voluntad
dotada de libertad.
. El espíritu es el ámbito de la Gracia,
es decir, la Vida de Dios en nuestro ser.
18. ¿Qué relación ha establecido Dios
entre el hombre y la mujer? (CIC-C #71)
El hombre y la mujer han sido creados por
Dios con igual dignidad en cuanto personas
humanas y, al mismo tiempo, con una
recíproca complementariedad en cuanto
varón y mujer.
Dios los ha querido el uno para el otro, para
una comunión de personas.
Juntos están también llamados a
transmitir la vida humana, formando en el
matrimonio «una sola carne» (Gn 2, 24), y a
dominar la tierra como «administradores» de
Dios. (CIC # 369-373 382)
Pareja, hombre y mujer y su bebé
19. ¿Dios es hombre o mujer? (CIC #370)
Dios no es ni hombre ni mujer. Dios es
espíritu puro, en el cual no hay lugar para la
diferencia de sexos.
Pero Dios se ha mostrado
paternal: Sean compasivos como es
compasivo el Padre de ustedes (Lc 6, 36) y
también maternal: Como un hijo a quien
consuela su madre, así Yo los consolaré a
ustedes. (Is 66, 13)
20. ¿Y qué pensar de las personas que
sienten que son homosexuales?
La Iglesia sostiene que, en el orden de la
creación, hombre y mujer están diseñados
para necesitarse y complementarse
mutuamente, y para que, entrando en una
relación mutua, puedan dar vida a los hijos.
Es por esta razón que la Iglesia no puede
aprobar las prácticas homosexuales.
Sin embargo, debemos respeto y amor a
todas las personas, independientemente de su
orientación sexual, porque todas las
personas son respetadas y amadas por Dios.
(CIC #2358-2359)
Sabemos que resulta una experiencia
dolorosa para algunas personas el que no se
sientan atraídas eróticamente hacia el otro
sexo, porque dejan de disfrutar del fruto de la
unión entre el hombre y la mujer de acuerdo a
la naturaleza humana y al orden divino de la
creación.
Sin embargo, Dios a veces guía a algunas
almas hacia El de maneras inusuales, por
caminos dolorosos de deficiencias, pérdidas y
heridas, que aceptadas como llamados
especiales de Dios, pueden ser motivo de
santificación heróica.
21. ¿Cuál era la condición original del
hombre según el designio de Dios? (CIC-C
#72)
Al crear al hombre y a la mujer, Dios les
había dado una especial participación de la vida
divina, en un estado de santidad y justicia
En este proyecto de Dios, el hombre no
habría debido sufrir ni morir.
Igualmente reinaba en el hombre una
armonía perfecta consigo mismo, con el
Creador, entre hombre y mujer, así como entre
la primera pareja humana y toda la Creación.
Nuestros primeros progenitores fueron
creados en las siguientes condiciones, las
cuales se llaman “dones preternaturales”:
. Adán y Eva fueron creados en
Gracia Santificante, un don que los
hacía agradables a Dios y les daba el
derecho al Cielo.
. Tenían una inteligencia muy
superior a la nuestra.
. Las pasiones estaban
completamente bajo el control de su
razón. No tenían deseos sensuales. No
tenían una inclinación natural al
pecado, sino que sus apetitos bajos
estaban controlados por sus facultades
superiores.
. No sufrían, ni podían morir.
22. ¿Qué es el pecado?
En su sentido más profundo, el pecado es
la separación del hombre de Dios, de su
fuente de Vida. Es por esto que una de las
consecuencias del pecado es la muerte.
Sólo en Jesucristo podemos atisbar la
dimensión abismal de lo que es el pecado: El
asumió sobre sí el poder mortífero del
pecado para que no nos golpeara a
nosotros. Es lo que llamamos la Redención:
El por nosotros.
En el centro del pecado está el rechazo a
Dios y en la práctica este rechazo se manifiesta
como el desprecio a sus Mandamientos y a
su Voluntad.
23. ¿En qué consiste el primer pecado del
hombre? (CIC-C #75)
El hombre, tentado por el diablo, dejó
apagarse en su corazón la confianza hacia su
Creador y, desobedeciéndole, quiso «ser
como Dios» (Gn 3, 5), sin Dios, y no según
Dios.
Adán y Eva pecaron desobedeciendo a Dios
Así Adán y Eva perdieron
inmediatamente, para sí y para todos sus
descendientes, la gracia de la santidad y de la
justicia originales.
24. ¿Qué es el pecado original? (CIC-C
#76)
El pecado original, en el que todos los
hombres nacen, es el estado de privación de
la santidad y de la justicia originales.
Es un pecado «contraído» no
«cometido» por nosotros; es una condición de
nacimiento y no un acto personal.
A causa de la unidad de origen de todos los
hombres, el pecado original se transmite a
los descendientes de Adán con la misma
naturaleza humana, «no por imitación sino
por propagación».
Esta transmisión es un misterio que no
podemos comprender plenamente.
25. ¿Qué otras consecuencias provoca el
pecado original? (CIC-C#77)
Como consecuencia del pecado original, la
naturaleza humana, aun sin estar totalmente
corrompida, se halla herida en sus propias
fuerzas naturales, sometida a la ignorancia,
al sufrimiento y al poder de la muerte, e
inclinada al pecado. Esta inclinación al mal
se llama concupiscencia.
26. ¿Cómo podemos explicar los efectos
del pecado original?
Si Adán y Eva no hubieran pecado,
nosotros sus descendientes hubiéramos
heredado todos los dones que Dios les había
dado.
Como nosotros recibimos nuestra
naturaleza humana de nuestros primeros
progenitores, la recibimos tal como la
heredamos de ellos: sin la Gracia Santificante,
sin el derecho al Cielo y con una inclinación al
pecado.
Eso es lo que significa el estado de
pecado original, que tiene los siguientes
efectos:
. Estamos sujetos al sufrimiento y
la muerte, porque ésa es la naturaleza
humana con la cual quedaron Adán y
Eva después del pecado.
. Cuando nacemos, venimos a esta
vida sin la Gracia Santificante y sin
el derecho al Cielo. Dios, sin
embargo, no nos abandonó en este
estado. Por eso, Jesucristo, nos dejó el
Sacramento del Bautismo, el cual nos
restaura la vida de la Gracia
. Tenemos en nuestra naturaleza
una inclinación al pecado. Así es la
naturaleza humana que nos dejó el
pecado de Adán y Eva.
27. ¿Hay alguna persona que haya sido
preservada del pecado original?
Solamente la Santísima Virgen
María,Madre de Jesús, fue preservada del
pecado original desde el primer momento de su
concepción. Este privilegio es lo que
llamamos la “Inmaculada Concepción”.
La Inmaculada Concepción
28. ¿Qué ha hecho Dios después del
primer pecado del hombre? CIC-C #78)
Después del primer pecado, el mundo ha
sido inundado de pecados, pero Dios no ha
abandonado al hombre al poder de la
muerte, antes al contrario, le predijo de modo
misterioso –en el «Protoevangelio» (Gn 3,
15)– que el mal sería vencido y el hombre
levantado de la caída.
Al hacer lo que el Demonio les había
propuesto, Adán y Eva cayeron en las redes del
Maligno. Pero Dios no abandonó a nuestros
primeros progenitores, sino que les
prometió un Redentor, un Salvador, alguien
que vendría para rescatar a todos los seres
humanos.
Esa promesa se llama el Proto-
evangelio(el primer Evangelio), porque es el
anuncio de Jesucristo, el Redentor del mundo.
Está en la Biblia, en el primer libro, después de
la caída de Adán y Eva.
Buscar en la Biblia y MEMORIZAR
texto y cita del Proto-Evangelio:
Entonces Dios le dijo a la serpiente…:
“Pondré enemistad entre ti y la Mujer,
entre tu descendencia y la suya. Ella
te aplastará la cabeza, mientras tú sólo
arañarás su talón.” (Gn. 3, 15)
29. ¿Cuál es el significado del Proto-
evangelio?
* ¿Quién es la Mujer? La Santísima
Virgen María.
* ¿Cuál es la descendencia de la
Mujer? Jesús. Jesucristo el Redentor
del mundo.
* ¿Quién aplastará la cabeza de la
serpiente? Jesucristo. Por eso hay
imágenes de la Virgen aplastando la
serpiente, es decir, aplastando al
Demonio, porque su Hijo vencerá al
Demonio.
* ¿Quién es el talón herido,
arañado? El género humano que
quedó herido por el pecado original y al
cual el Demonio puede tentar, pero no
vencer, porque Jesucristo nos salva del
Demonio. Si amamos a Dios y
seguimos su voluntad, el Demonio sólo
puede arañarnos, tentarnos, pero no
vencernos definitivamente, a menos
que nos queramos dejar engañar por el
Demonio que nos quiere llevar al
Infierno.
* Veamos… ¿Cuál será la
descendencia de la serpiente? Los
seres humanos que siguen al Demonio
y que no siguen a Dios. Aquéllos que
quieren vivir en pecado, al lado y del
lado del Demonio. ¿Se recuerdan en
la película La Pasión de Mel Gibson
al demonio cargando a un bebé
feísimo? El cineasta quiso presentar
así la descendencia del demonio: ésta
de que habla el Proto-Evangelio. Y el
pecador es muuuucho más feo que ese
bebé y el Demonio mucho más feo que
ese demonio de la película.
30. ¿Por qué existe el Infierno si Dios es
tan bueno?
El Infierno es una de las realidades más
cuestionadas y atacadas.
Esto tal vez se deba a un mecanismo de
evasión al castigo justo e inevitable que espera
a los que ofendamos a Dios y dejemos de
aprovechar la oportunidad y las oportunidades
que El mismo nos da de arrepentirnos para
perdonarnos, y así poder llegar al Cielo y no al
Infierno.
Respecto del Infierno hay errores muy
difundidos: unos creen que el Infierno no
existe. Otros creen que sí existe, pero que allí
no va nadie, aduciendo que Dios es
infinitamente bueno. Pero no hay que olvidar
que Dios es, al mismo tiempo, infinitamente
justo.
La Voluntad de Dios es que todos los
hombres lleguen a disfrutar de la Visión
Beatífica (visión de Dios). Dios no
predestina a nadie al Infierno.
Para que alguien se condene es necesario
que tenga una aversión voluntaria a Dios, un
enfrentamiento o una rebeldía contra El y,
además, que persista en esa actitud hasta el
momento de la muerte (cfr. CIC #1037).
Hemos nacido y vivimos en esta tierra
para pasar de esta vida a la eternidad. Y
allí habrá o “Vida Eterna” en el Cielo, al que
podemos llegar directamente o pasando antes
por un tiempo de purificación en el
Purgatorio... o habrá “muerte eterna” en el
Infierno.
Dios es, infinitamente Bueno, es cierto.
Pero Dios es también infinitamente Justo.
Todos los atributos de Dios tienen la misma
medida: son infinitos.
Mientras vivimos en la tierra es tiempo
de la Misericordia Divina. Dios nos perdona
todas nuestras faltas -hasta las más graves-
cometidas contra El, si nos arrepentimos, si
nos confesamos.
La voluntad de Dios es que todos los
seres humanos nos salvemos. Depende de
cada uno, entonces, el aprovechar o
desaprovechar todos los medios que Dios pone
a nuestra disposición para que alcancemos la
salvación eterna.
¿Cuáles son esos medios? Los
Sacramentos, principalmente el Bautismo,
la Confesión, la Comunión. Tenemos
también la oración... y tantas otras gracias
que Dios nos ofrece para que nos ayuden a
llegar al Cielo.
ORACION
Gracias, Dios mío,
por haberme creado.
Gracias por el Sacramento
del Bautismo
que me da la Gracia Santificante,
tu Vida en mi alma.
Gracias por los Ángeles Buenos
que nos ayudan y nos protegen.
Especialmente gracias
por mi Ángel de la Guarda.
Gracias por toda la creación
que has puesto a nuestra disposición,
que sepamos usarla con prudencia.
Gracias por mi cuerpo, mi alma
y mi espíritu.
Que con mi entendimiento
pueda conocerte mejor.
Que con mi voluntad
pueda amarte mejor.
Que mi espíritu esté siempre
lleno de tu Gracia.
Gracias, Señor,
porque si llego a perder esa Gracia,
Tú me la restauras
con el arrepentimiento
y la Confesión.
Gracias porque nos creaste
hombres y mujeres,
para complementarnos y amarnos,
y para formar una familia
en la que nacerán nuestros hijos.
Gracias porque me has creado
para el Cielo,
para gozar en tu Presencia
durante toda la eternidad.
Eso quiero, Señor, eso espero.
Confío en tu ayuda
para llegar a vivir contigo
para toda la eternidad.
Amén.
Versión Temario
resumida de esta del Siguiente:
lección Lección #4
Curso
Dios se hace
Hombre
LECCION #4
DIOS SE HACE HOMBRE
1. ¿Cuál es la Buena Noticia para el
hombre? (CIC-C #79)
La Buena Noticia es el anuncio de
Jesucristo, «el Hijo de Dios vivo» (Mt 16, 16),
muerto y resucitado. En tiempos del rey
Herodes y del emperador César Augusto, Dios
cumplió la promesa hecha después del Pecado
Original de enviar un Redentor para el género
humano:Entonces Dios le dijo a la
serpiente…: “Pondré enemistad entre ti y la
Mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella
te aplastará la cabeza, mientras tú sólo
arañarás su talón.” (Gn. 3, 15)
Y Dios cumplió esa promesa enviando a
su Hijo, Jesucristo, el Dios-hecho-Hombre,
Quien con su Muerte y Resurrección nos ha
salvado del pecado y de la muerte. Esa es la
Buena Noticia o Evangelio!!!
2. ¿Qué significa el nombre de Jesús?
(CIC-C #81)
El nombre de Jesús, dado por el Ángel en
el momento de la Anunciación, significa «Dios
salva». Expresa, a la vez, su identidad y su
misión, «porque Él salvará al pueblo de sus
pecados» (Mt 1, 21).0
3. ¿Por qué Jesús es llamado Cristo?
(CIC-C #82)
«Cristo», en griego, y «Mesías», en
hebreo, significan «ungido».
Jesús es el Cristo porque ha sido
consagrado por Dios, ungido por el Espíritu
Santo para la misión redentora. Él es el Mesías
esperado por Israel y enviado al mundo por el
Padre.
Del nombre de Cristo nos viene el
nombre de cristianos.
4. ¿Por qué Jesús es llamado “Hijo de
Dios”?
Porque verdaderamente es el Hijo de
Dios. Jesús tuvo una Madre humana, que fue
la Santísima Virgen María, pero ella concibió
a Jesús en su seno virginal por obra del
Espíritu Santo. Por eso, Jesús es
verdaderamente Hijo de Dios.
Al recibir el anuncio del Arcángel Gabriel
sobre la concepción de Jesús, María entonces
dijo al ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo soy
virgen?» Contestó el ángel: «El Espíritu Santo
descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por eso el niño santo
que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios.
(Lc 1, 34-35)
5. ¿Qué significa el título de «Señor»?
(CIC-C #84)
En la Biblia, el título de «Señor» designa
ordinariamente al Dios soberano.
Jesús se lo atribuye a sí mismo, y revela su
soberanía divina mediante su poder sobre la
naturaleza, sobre los demonios, sobre el pecado
y sobre la muerte, y sobre todo con su
Resurrección.
Las primeras confesiones de fe cristiana
proclaman que el poder, el honor y la gloria que
se deben a Dios Padre se le deben también a
Jesús: Dios «le ha dado el nombre sobre todo
nombre» (Flp 2, 9).
Él es el Señor del mundo y de la historia,
el único a quien el hombre debe someter de
modo absoluto su propia libertad personal.
6. ¿Qué significa para ti en lo personal que
Jesús es “el Señor”?
Jesús es el Señor. Es el único a quien el
hombre debe someter de modo absoluto su
propia libertad personal.
Si Jesús es el Señor, El es mi Dueño, mi
Jefe, a El debo todo lo que soy. Yo le
pertenezco. Por eso puedo y debo
entregarle a El mi libertad, para que El
pueda hacer en Mí según más conviene para
mi salvación.
Tenemos libertad para escoger. Dios nos
dio esa libertad, pero ser libres no es hacer
lo que queramos. Ser libres es escoger
libremente a Dios y su Voluntad. Ser libres
es ir descubriendo la Voluntad de Dios para
nuestra vida.
7. Aquí debemos recordar algo muy
importante que hemos visto en otros cursos:
¿Qué es adorar a Dios?
Es reconocer a Dios como mi Creador y
mi Dueño, como el Señor, mi Señor.
Es reconocerme de verdad lo que
soy:hechura de Dios, posesión de Dios. Dios
es mi Dueño, yo le pertenezco.
Adorar a Dios, entonces, es tomar
conciencia de mi dependencia de El y de la
consecuencia lógica de esa
dependencia:entregarnos a El y a su
Voluntad.
8. ¿Por qué el Hijo de Dios se hizo hombre?
(CIC-C #85)
El Hijo de Dios se encarnó en el seno de la Virgen
María, por obra del Espíritu Santo, por nosotros los
hombres y por nuestra salvación.
Es decir:
. para reconciliarnos a nosotros
pecadores con Dios,
. para darnos a conocer su amor
infinito,
. para ser nuestro modelo de santidad y
. para hacernos «partícipes de la
naturaleza divina» (2 P 1, 4).
9. ¿Qué significa reconciliarnos a nosotros
pecadores con Dios?
El Verbo se encarnó para salvarnos
reconciliándonos con Dios: "Dios nos amó y nos envió a
su Hijo como propiciación por nuestros pecados" (1 Jn
4, 10). "El Padre envió a su Hijo para ser salvador del
mundo" (1 Jn 4, 14). "El se manifestó para quitar los
pecados" (1 Jn 3, 5) (CIC-457).
Jesús es el Salvador que nos fue prometido
desde el momento del Pecado Original. Dios no
dejó a los seres humanos en manos de Satanás, sino
que envió a su propio Hijo, la Segunda Persona de
la Santísima Trinidad a rescatarnos de la muerte,
del pecado, del Demonio.
Después del Pecado Original, las puertas del
Cielo estaban cerradas. Pero el pueblo de Israel
esperaba -y esperó por muchos siglos- al Salvador del
Mundo, al que lo salvaría del pecado, al que lo
rescataría de las redes del Demonio y que le abriría
las puertas del Cielo.
Jesucristo vino al mundo para eliminar la
barrera que nos separaba de Dios a causa del
Pecado Original. El se hizo hombre justamente
para volvernos a llevar a la amistad con Dios.
Fuimos reconciliados con Dios porque Cristo se
ofreció como Víctima por nuestros pecados.
Nuestra reconciliación con Dios fue posible
por el sacrificio de Jesús, Quien tomó los pecados
de la humanidad sobre Si para salvarnos y
reconciliarnos con Dios.
10. ¿Cómo nos da a conocer su amor infinito?
El Verbo se encarnó para que nosotros
conociésemos así el Amor de Dios: "En esto se
manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió
al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio
de Él" (1 Jn 4, 9). "Porque tanto amó Dios al mundo que
dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no
perezca, sino que tenga vida eterna" (Jn 3, 16). (CIC
#458)
La mayor muestra de su Amor Infinito es
que, para lograr esa reconciliación, nos envió a su
Hijo, Quien muriendo por nosotros, nos restauró
la relación que habíamos perdido con Dios.
11. ¿Cómo nos hace «partícipes de la naturaleza
divina»?
El Verbo se encarnó para hacernos "partícipes de
la naturaleza divina" (2 P 1, 4): "Porque tal es la razón
por la que el Verbo se hizo hombre, y el Hijo de Dios,
Hijo del hombre: Para que el hombre al entrar en
comunión con el Verbo y al recibir así la filiación
divina, se convirtiera en hijo de Dios" (S. Ireneo,
haer., 3, 19, 1). (CIC #460)
Dios nos hace participar de su naturaleza
divina, haciéndonos sus hijos. Jesús nos redime,
nos salva, nos reconcilia con su Padre y no se queda
allí, sino que comparte su Padre con nosotros.
En Efesios 1, 5 vemos cuál era el proyecto de
Dios: nos destinó de antemano para ser “sus
hijos”. En su amor nos destinó de antemano para
ser hijos suyos en Jesucristo y por medio de Él. Así
lo quiso y le pareció bien. (Ef 1, 5)
Ahora bien, ¿en qué consiste ser “hijo de
Dios? Un hijo, por supuesto, significa que tiene
padre. El padre es fuente de vida humana para su
hijo. Pero ¿cómo nos comunica Dios Padre su Vida?
Dios tiene un Hijo Único, Jesucristo, pero
también quiso tener hijos adoptivos. ¿Qué es un
hijo adoptivo? Es alguien admitido a la familia, que
aunque no es hijo realmente, tiene los mismos
derechos.
Como hijos de Dios tenemos una ventaja frente
a aquéllos que son adoptados en una familia humana,
los cuales no reciben la vida de sus padres
adoptivos: como “hijos de Dios”, Dios nos
comunica realmente su Vida, que es su Gracia.
12. ¿Cómo es nuestro modelo de santidad?
El Verbo se encarnó para ser nuestro modelo de
santidad: "Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended
de Mí... " (Mt 11, 29). "Yo soy el Camino, la Verdad y la
Vida. Nadie va al Padre sino por Mí" (Jn 14, 6). Y el
Padre, en el monte de la Transfiguración, ordena:
"Escuchadle" (Mc 9, 7; cf. Dt 6, 4-5). El es, en efecto, el
modelo de las bienaventuranzas y la norma de la ley
nueva: "Amaos los unos a los otros como Yo os he
amado" (Jn 15, 12). Este amor tiene como consecuencia
la ofrenda efectiva de sí mismo (cf. Mc 8, 34). (CIC #
459)
La vocación cristiana es una vocación a la
santidad. “Sed santos como Yo soy Santo” (Mt. 5,
48). “Dios nos eligió antes de la creación del mundo
para ser santos e irreprochables” (Ef. 1, 4).
Jesús es nuestro modelo: imitarlo en todo y
cada vez más y mejor. Ese es el camino de santidad.
¿Cómo saber si estamos en el camino de la
santidad? ¿Cómo saber si estamos imitando a
Cristo, nuestro modelo de santidad? Preguntarse:
. ¿Qué he hecho hoy que Jesús no
hubiera hecho?
. Esto que voy a hacer, ¿lo haría
Jesús?
. ¿Qué haría Jesús en esta situación?
13. ¿Por qué Jesús es el más grande
ejemplo para la humanidad?
Porque Jesús nos muestra cómo es Dios,
pero también nos muestra cuál es el modelo
del hombre ideal.
Jesús, el Hijo de Dios, es el Hombre
auténtico y verdadero. En Jesucristo
reconocemos cómo Dios desea que seamos
los seres humanos.
14. ¿Qué significa que Jesucristo es a la vez
verdadero Dios y verdadero Hombre?
Es cierto que Dios verdaderamente se
hizo hombre, igual a nosotros, pero no dejó
de ser Dios.
El Concilio de Calcedonia (año 451)
enseñó que la divinidad y la humanidad en
la Persona de Jesucristo están unidas “sin
confusión, ni división”.
La Divinidad y la humanidad de Jesús no
están contrapuestas ni compitiendo una con la
otra, lo cual haría a Jesucristo sólo
parcialmente Dios y sólo parcialmente
Hombre.
Dios de veras tomó un cuerpo humano en Jesús
y esto no era mera apariencia (Herejía del
Docetismo). Tampoco hay dos Personas diferentes
en Jesucristo, una humana y otra divina (Herejía del
Nestorianismo). Tampoco es cierto que la naturaleza
humana de Jesús estuviera absorbida por su
naturaleza divina (Herejía del Monofisismo).
Así, que contrario a todas las herejías con
las que la Iglesia ha tenido que lidiar desde sus
comienzos, siempre ha afirmado que
Jesucristo es a la vez verdadero Dios y
verdadero Hombre.
15. Pero algunos hoy en día sostienen que
Jesús nunca dijo que El era Dios. ¿Cómo
puedes responderles?
Jesús hizo afirmaciones radicales sobre
Él mismo con las que quiso decir que era Dios.
. “Yo soy la resurrección y la
vida.” (Juan 11, 25)
. “Yo soy la luz del mundo.”
(Juan 8, 12)
. “Yo y mi padre somos uno.”
(Juan 10, 30)
. “Yo soy el camino, la verdad, y
la vida.” (Juan 14, 6)
. “Yo soy el único camino al
Padre [Dios].” (Juan 14, 6)
. “El que me ha visto a Mí, ha
visto al Padre.” (Juan 14, 9)
. "Antes que Abraham naciera,
Yo soy" (Juan 8, 58).
En una ocasión, respondió a la Samaritana
en el pozo de Jacob cuando ella percibió que
Él podría ser el tan esperado Mesías. Jesús
dijo, "Yo soy El que habla contigo" (Juan 4,
25-26). Literalmente, Jesús dijo: "Yo
soy",apuntando a su demanda al título "Yo
soy".
Ahora bien, veamos la importancia de
que Jesús usara el término Yo
Soy: recordemos que cuando Moisés preguntó
a Dios su nombre en la zarza ardiente, Dios
respondió, “YO SOY.” Desde el tiempo de
Moisés, ningún judío practicante se referiría
a sí mismo o ningún otro por el “Yo Soy.”
La afirmación del “Yo Soy” de Jesús
enfureció a los líderes judíos. Una vez, por
ejemplo, algunos líderes le explicaron a Jesús
porque ellos estaban tratando de
matarlo: “porque Tú, siendo hombre, te haces
Dios” (Juan 10, 33).
Así que por la reacción a la declaración de
Jesús de “Yo Soy”, vemos que los líderes
judíos sabían qué estaba queriendo decir: Jesús
estaba diciendo que El era Dios.
16. ¿Qué significa la palabra «Encarnación»?
(CIC-C #86)
La Iglesia llama «Encarnación» al misterio
de la unión admirable de la naturaleza divina
y la naturaleza humana de Jesús en la única
Persona divina del Verbo.
Para llevar a cabo nuestra salvación, el
Hijo de Dios se ha hecho «carne» (Jn 1, 14),
haciéndose verdaderamente hombre.
La fe en la Encarnación es signo
distintivo de la fe cristiana.
17. ¿Cómo expresa la Iglesia el misterio de
la Encarnación? (CIC-C #89)
La Iglesia expresa el misterio de la
Encarnación afirmando que Jesucristo es
verdadero Dios y verdadero hombre; con
dos naturalezas, la divina y la humana, no
confundidas, sino unidas en la Persona del
Verbo.
Por tanto, todo en la humanidad de Jesús –
milagros, sufrimientos y la misma muerte- debe
ser atribuido a su Persona divina, que obra a
través de la naturaleza humana que ha
asumido.
18. ¿Tenía el Hijo de Dios hecho hombre
un alma con inteligencia humana? (CIC-C
#90)
El Hijo de Dios asumió un cuerpo dotado
de un alma racional humana.
Con su inteligencia humana Jesús aprendió
muchas cosas mediante la experiencia. Pero,
también como hombre, el Hijo de Dios tenía un
conocimiento íntimo e inmediato de Dios su
Padre. Penetraba asimismo los pensamientos
secretos de los hombres y conocía plenamente
los designios eternos que Él había venido a
revelar.
19. Pero … ¿Jesús tenía dos voluntades:
la divina y la humana?
Jesús tenía una voluntad divina y una
voluntad humana.
La voluntad humana de Cristo sigue, sin
oposición o resistencia, su voluntad divina, y
está subordinada a ella.
Así que en su vida terrena, el Hijo de Dios
ha querido humanamente lo que Él ha decidido
divinamente junto con el Padre y el Espíritu
Santo para nuestra salvación. (CIC-C #90)
20. El Evangelio nos cuenta que Jesús fue
tentado por el Demonio. ¿De verdad podía
ser realmente tentado?
Jesús fue verdaderamente humano y en su
humanidad era susceptible a la tentación.
Pero, estando su voluntad humana subordinada
a su Voluntad Divina, no podía caer en
tentación, no podía pecar.
21. ¿Tenía Cristo un verdadero cuerpo
humano? (CIC-C #92)
Cristo asumió un verdadero cuerpo
humano, mediante el cual Dios invisible se
hizo visible.
Por esta razón, Cristo puede ser
representado y venerado en las sagradas
imágenes.
22. ¿Qué representa el Corazón de Jesús?
(CIC- #93)
Cristo nos ha conocido y amado con un
corazón humano.
Su Corazón traspasado por nuestra
salvación es el símbolo del amor infinito que
Él tiene al Padre y a cada uno de los
hombres.
Sagrado Corazón de Jesús
Por eso Jesucristo nos ha mostrado su
Corazón y el significado de su Corazón
traspasado en la Cruz en diferentes apariciones
y milagros:
. A Santa Margarita María de
Alacoque, a través de quien nos dejó la
Devoción de los Nueve Primeros Viernes, con
esta promesa: “Les prometo en el exceso de
mi misericordia, que mi amor todopoderoso
concederá a todos aquellos que comulgaren
por Nueve Primeros Viernes consecutivos, la
gracia de la perseverancia final; no morirán
sin mi gracia, ni sin la recepción de los santos
sacramentos. Mi Corazón será su seguro
refugio en aquel momento supremo”.
. A Santa Faustina Kowalska, a través
de quien nos dejó la Devoción a su Divina
Misericordia y una imagen de cuyo Corazón
salen dos rayos de luz, que significan según lo
que el mismo Jesús dijo a Santa Faustina lo
siguiente: "Los dos rayos significan Sangre y
Agua- el rayo pálido representa el Agua que
justifica a las almas; el rayo rojo simboliza la
Sangre, que es la vida de las almas. Ambos
rayos brotaron de las entrañas más profundas
de Mi misericordia cuando mi Corazón
agonizante fue traspasado por una lanza en la
Cruz... Bienaventurado aquél que se refugie en
ellos, porque la justa mano de Dios no le
seguirá hasta allí".
. En el milagro eucarístico de
Lanciano (Italia) sucedido en el año 700 dC y
que perdura hasta nuestros días, la Hostia
Consagrada sangró y se convirtió en carne de
corazón humano: carne del Corazón de Jesús.
23. ¿Qué significa la expresión «concebido
por obra y gracia del Espíritu Santo»? (CIC-C
#94)
Que Jesús fue concebido por obra y gracia
del Espíritu Santo significa que la Virgen María
concibió al Hijo eterno en su seno por obra del
Espíritu Santo y sin la colaboración de varón:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti» (Lc 1, 35), le
dijo el Ángel en la Anunciación.
24. «...Nacido de la Virgen María...» ¿por
qué María es verdaderamente Madre de
Dios? (CIC-C #95)
María es verdaderamente Madre de Dios
porque es la madre de Jesús (Jn 2, 1; 19, 25).
En efecto, Aquél que fue concebido por obra del
Espíritu Santo y fue verdaderamente Hijo suyo,
es el Hijo eterno de Dios Padre. Es Dios mismo.
María, Madre de Jesús el Hijo de Dios Padre
Ver :
Más información bíblico-teológica sobre
la perpetua Virginidad de María
más :
Padre Jordi Rivero y Cesar Granda:
Virginidad perpetua de Maria Santisima
25. Pero... ¿qué significa, entonces, para
una creatura humana ser Madre de Dios?
¿Cómo puede una creatura humana
engendrar a Dios? ¿Hemos pensado en esto
alguna vez?
Las madres humanas son madre de la
persona humana que son cada uno de sus
hijos. Las madres, en el proceso de generación
que Dios dirige, aportan la parte corpórea de
sus hijos, no aportan el alma. Esa parte
espiritual la pone directamente Dios mismo.
Pero las madres son madres no sólo del cuerpo,
sino también del alma –aunque no la generan-
porque la persona humana que es su hijo está
compuesta de cuerpo y alma.
Igual con la Santísima Virgen María. Ella
es Madre de toda la Persona Divina que es su
Hijo Jesucristo. En el proceso de gestación
que Dios también dirigió, ella aportó su parte
corpórea, pero no su divinidad. Pero María es
Madre de toda la Persona que es Jesús: de su
humanidad y de su Divinidad. Por esto es que
María es llamada con toda propiedad “Madre
de Dios”.
26. ¿Qué significa «Inmaculada
Concepción»? (CIC-C #96)
Dios eligió gratuitamente a María desde
toda la eternidad para que fuese la Madre de su
Hijo; para cumplir esta misión fue concebida
inmaculada. Esto significa que, por la gracia de
Dios y en previsión de los méritos de
Jesucristo, María fue preservada del pecado
original desde el primer instante de su
concepción.
En esto consiste el Dogma de la
Inmaculada Concepción: María fue
concebida sin Pecado Original.
27. ¿Qué diferencia hay entre la
Inmaculada Concepción y la concepción de
Jesús en el seno de la Santísima Virgen
María?
Ojo, porque tiende a confundirse el
misterio de la Inmaculada Concepción con
la Encarnación del Hijo de Dios.
La Encarnación del Hijo de Dios es su
milagrosa concepción por obra del Espíritu
Santo en el vientre virginal de María, sin la
participación de varón. Por eso Jesús es
llamado Hijo de Dios.
28. ¿Por qué María, la Madre de Jesús, es
Virgen?
Dios quiso que Jesús tuviera una
verdadera madre humana, pero sólo Dios
mismo como Padre, porque no quería la
intervención de fuerzas humanas en cómo
quería realizar la salvación de la
humanidad.
29. ¿En qué sentido María es «siempre
Virgen»? (CIC-C #99)
María es siempre virgen en el sentido de
que ella «fue Virgen al concebir a su Hijo,
Virgen al parir, Virgen durante el embarazo,
Virgen después del parto, Virgen
siempre»(San Agustín).
Por tanto, cuando los Evangelios hablan de
«hermanos y hermanas de Jesús», se refieren a
parientes próximos de Jesús, según una
expresión empleada en la Sagrada Escritura.
30. Pero los Evangelios nos hablan de “los
hermanos de Jesús”…
Los Evangelios, efectivamente,
mencionan en algunos pasajes a unos
“hermanos” de Jesús. Pero nunca hablan de
otros “hijos de María”. Esta distinción es
de suma importancia.
¿Por qué el uso de la palabra “hermanos”?
La palabra “hermano” en la Biblia se
utiliza para designar, tanto a los hermanos
carnales, como a los parientes, entre ellos
primos en diferentes grados, sobrinos, etc…
Por ejemplo, Lot era sobrino de Abraham (cf.
Gen. 11, 27-31) y éste dice que son
hermanos: “Abraham dijo a Lot: ‘Mira, es mejor que
no haya peleas entre nosotros... ya que somos
hermanos” (Gen. 15, 8).
“Tobías dijo a Rafael: ‘Hermano Azarías, dile a
Ragüel que me dé por esposa a mi prima Sara” (Tob.
7, 9).
Sara, efectivamente, era prima de Tobías. Pero
unos versículos más adelante Ragüel le entrega Sara a
Tobías diciendo lo siguiente: “Recibe a tu hermana”
(Tob. 7, 12).
De dos de los llamados “hermanos” de Jesús,
Santiago y José, el Evangelio nos da el dato de quién
era su madre: por cierto, otra María, pero no la misma
madre de Jesús: Al describir la escena de las personas
que estaban al pie de la cruz con Jesús, el Evangelio
de Mateo nos dice esto: “También estaban allí,
observándolo todo, algunas mujeres que desde
Galilea habían seguido a Jesús para servirlo. Entre
ellas estaba María Magdalena, María, madre de
Santiago y de José, y la madre de los Zebedeo” (Mt.
27, 55-56).
31. ¿Qué nos enseña el Evangelio sobre
los Misterios del nacimiento y la infancia de
Jesús? (CIC-C # 103)
Jesús nació en la humildad de un establo,
de una familia pobre (cf. Lc 2, 6-7); unos
sencillos pastores son los primeros testigos del
acontecimiento. (CIC #525) En el Nacimiento
de Jesús, la gloria del cielo se manifiesta en la
debilidad de un niño (cf. Lc 2, 8-20).
Nacimento de Jesús
La circuncisión es signo de su pertenencia
al pueblo hebreo y prefiguración de nuestro
Bautismo.
La Epifanía es la manifestación del Rey-
Mesías de Israel a todos los pueblos.
Durante la presentación en el Templo, en
Simeón y Ana se concentra toda la expectación
de Israel, que viene al encuentro de su
Salvador.
La huida a Egipto y la matanza de los
inocentes anuncian que toda la vida de Cristo
estará bajo el signo de la persecución.
Su retorno de Egipto recuerda el Éxodo y
presenta a Jesús como el nuevo Moisés: Él es
el verdadero y definitivo liberador.
32. ¿Por qué Jesucristo esperó 30 años
para comenzar su Vida Pública?
Como verdadero Hombre que era, Jesús
quiso vivir una vida normal entre nosotros.
Dentro de esa vida normal, Jesús fue un niño
que recibió amor y afecto de sus padres y fue
creciendo bajo su cuidado. Mientras tanto,
Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia,
ante Dios y ante los hombres. (Lc 2, 52).
Perteneció a una comunidad judía de un
pueblo concreto en Palestina y allí participaba
en las ceremonias religiosas. Aprendió un
oficio de su padre adoptivo, San José, y trabajó
como artesano.
Jesús trabaja como artesano con José
Y cuando llegó el momento, a los 30 años
de edad comenzó su Vida Pública, anunciando
la llegada del Reino, llamando a la conversión,
para finalmente morir para rescatarnos del
pecado y de la muerte.
Durante la vida oculta en Nazaret, Jesús
permanece en el silencio de una existencia
ordinaria. Nos permite así entrar en comunión
con Él en la santidad de la vida cotidiana, hecha
de oración, sencillez, trabajo y amor familiar.
La sumisión a María y a José, su padre
legal, es imagen de la obediencia filial de Jesús
al Padre. (CIC-C #104)
33. Si Jesucristo no podía pecar, ¿por qué
hizo que San Juan Bautista lo bautizara en
el Río Jordán?
Jesús recibe de Juan el Bautismo de
conversión para inaugurar su vida pública; y
aunque no había en Él pecado alguno, Jesús,
«el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo» (Jn 1, 29), acepta ser contado entre los
pecadores, carga con los pecados de toda la
humanidad. (CIC-C # 105
Bautismo de Jesús en el Jordán
Aunque el Bautismo de Jesús es la
prefiguración de nuestro bautismo, el Bautismo
que hacía San Juan Bautista era diferente:
consistía en el arrepentimiento de los pecados
y la conversión, y como señal de ese
arrepentimiento las personas eran inmersas en
las aguas del Río Jordán.
Bautizar significa sumergir. En su
Bautismo, Jesús se sumergió en la historia de
pecado de toda la humanidad. Para
redimirnos de nuestros
pecados, posteriormente sería sumergido en
la muerte, pero por el poder de Dios, sería
resucitado.
Algo, entonces, nos quiere decir Jesús con
su Bautismo: que El toma sobre sí nuestros
pecados, y que su Bautismo anticipa su Muerte
y Resurrección para –precisamente- lograr el
perdón de los pecados de toda la humanidad.
34. ¿Quién es invitado a formar parte del
Reino de Dios, anunciado y realizado por
Jesús? (CIC-C #107)
Jesús invita a todos los hombres a entrar
en el Reino de Dios; aún el peor de los
pecadores es llamado a convertirse y
aceptar la infinita misericordia del Padre.
El Reino pertenece, ya aquí en la tierra, a
quienes lo acogen con corazón humilde. A ellos
les son revelados los misterios del Reino de
Dios.
35. ¿Jesucristo hizo milagros de veras o
éstos son sólo cuentos piadosos?
Jesucristo sí hizo verdaderos milagros.
El Nuevo Testamento nos relata hechos
reales.
Estos milagros los realizó en público.
Algunas de las personas objeto de milagros
eran personajes conocidos por sus nombres.
Algunos de estos milagros causaron impresión
y controversia, pero nunca fueron negados por
los que conocieron de ellos.
36. ¿Por qué Jesús manifiesta el Reino
mediante signos y milagros? (CIC-C #108)
Los milagros de Jesús no eran una
demostración de poderes mágicos. El tenía el
poder divino de alterar las leyes de la
naturaleza establecidas por Dios. En eso
consistían los milagros: sanaba enfermedades,
alimentaba a las muchedumbres hambrientas,
revivía muertos, calmaba tempestades, etc.
Jesús hacía estos milagros para mostrar
que el Reino de Dios comienza con Él y que
Él era el Mesías esperado.
Si bien cura a algunas personas, Él no ha
venido para abolir todos los males de esta
tierra, sino ante todo para liberarnos de la
esclavitud del pecado.
La expulsión de los demonios anuncia que
su Cruz se alzará victoriosa sobre «el príncipe
de este mundo» (Jn 12, 31).
37. ¿Para qué Jesús escogió a sus
Apóstoles? ¿Qué autoridad confiere Jesús a
sus Apóstoles en el Reino? (CIC-C #109
Jesús tenía un buen número de seguidores
o discípulos. De entre éstos escogió a doce
hombres que llamó Apóstoles.
A éstos los entrenó y enseñó
especialmente y les confió varias tareas: Jesús
reunió a los Doce y les dio autoridad para
expulsar todos los malos espíritus y poder
para curar enfermedades. Después los envió
a anunciar el Reino de Dios y devolver la
salud a las personas. (Lc 9, 1-2)
Estos Doce estaban en la Última Cena y
allí les dio la orden de hacer esto en
memoria mía (Lc 22, 19b).
Los Apóstoles fueron testigos de la
Resurrección de Jesús y garantes de la verdad
sobre El. Ellos continuaron la misión de
Jesús después de su muerte.
Jesús elige a los Doce, futuros testigos de
su Resurrección, y los hace partícipes de su
misión y de su autoridad para enseñar,
absolver los pecados, edificar y gobernar la
Iglesia.
Pedro recibe «las llaves del Reino» (Mt
16, 19) y ocupa el primer puesto, con la
misión de custodiar la fe en su integridad y de
confirmar en ella a sus hermanos. Es
decir: Pedro es el primer Papa de la Iglesia.
Luego los Apóstoles escogieron a sus
sucesores: los Obispos. Y hasta el día de
hoy los Obispos, que son los sucesores de los
Apóstoles que Jesús escogió, ejercen la
autoridad dada a ellos por el mismo
Jesucristo de gobernar la Iglesia y de
enseñar todo lo que Jesús les enseñó.
38. ¿Cuál es el significado de la
Transfiguración? (CIC-C #110)
En la Transfiguración de Jesús aparece
ante todo la Trinidad: «el Padre en la voz, el
Hijo en el hombre, el Espíritu en la nube
luminosa» (Santo Tomás de Aquino).
Al conversar con Moisés y Elías sobre su
«partida» (Lc 9, 31), Jesús muestra que su
gloria pasa a través de la cruz, y otorga un
anticipo de su resurrección y de su gloriosa
venida.
Transfiguración de Jesús en el Tabor
Con su Transfiguración Jesús quiso
mostrar algo de su divinidad para preparar
a sus discípulos más cercanos -Pedro,
Santiago y Juan- para el escándalo que sería
para ellos su Pasión y su Muerte en la Cruz.
La Transfiguración fue como un adelanto
de lo que sería la felicidad en el Cielo.
A veces Dios permite que algunas personas
puedan tener experiencias místicas que les sirven para
templar la fe o para fortalecer y consolar en las
pruebas.
39. ¿Cómo tuvo lugar la entrada mesiánica de
Jesús en Jerusalén? (CIC-C #111)
En el tiempo establecido, Jesús decide subir a
Jerusalén para sufrir su Pasión, morir y resucitar.
En ese momento es reconocido como el
Mesías que el Pueblo de Israel esperaba.
Como Rey-Mesías que manifiesta la venida del
Reino, entra en la ciudad montado sobre un asno; y es
acogido por los pequeños, cuya aclamación es recogida
por el Sanctus de la Misa: «¡Bendito el que viene en
nombre del Señor! ¡Hosanna! (¡sálvanos!)» (Mt 21, 9).
Con la celebración de esta entrada en Jerusalén la
liturgia de la Iglesia da inicio cada año a la Semana
Santa.
40. ¿Jesús sabía que moriría cuando llegara
a Jerusalén?
Sí lo sabía. Tres veces predijo su
sufrimiento y muerte, y que eso sucedería en
Jerusalén. Y tomó la decisión conciente y
voluntariamente de subir a Jerusalén, para
morir por la redención de la humanidad.
Mientras iban subiendo a Jerusalén, Jesús tomó
aparte a los Doce y les dijo por el camino: «Ya
estamos subiendo a Jerusalén; el Hijo del Hombre va
a ser entregado a los jefes de los sacerdotes y a los
maestros de la Ley, que lo condenarán a muerte.
Ellos lo entregarán a los extranjeros, que se burlarán
de El, lo azotarán y lo crucificarán. Pero resucitará
al tercer día.» (Mt 20, 17-19; Marcos 10, 32-34;
Lucas 18: 31-34)
ORACION DE ADORACIÓN
Te amo, Señor, te necesito.
Tú eres mi Creador, yo tu creatura.
Tú, mi Hacedor, yo tu hechura.
Tú mi Dueño, yo tu propiedad.
Aquí estoy, Señor,
para hacer tu Voluntad.
Amén.
Versión Temario Siguiente:
resumida de esta del Lección #5
lección Curso Pasión y Muerte
de
Jesucristo
LECCION #7
CREO en el ESPIRITU SANTO
y en
la SANTA IGLESIA CATOLICA
1. ¿Qué significa decir “creo en el Espíritu Santo”? ¿Quién es el Espíritu Santo?
Los Católicos creemos que el Espíritu Santo es el Amor que procede del Padre y
del Hijo. No el amor en sentido abstracto o impersonal: es Dios amando.
El Espíritu Santo es el Espíritu del Padre y el Espíritu del Hijo actuando en el
mundo.
Poco antes de morir, Jesús prometió a sus discípulos que les enviaría otro Protector
que permanecerá siempre con ustedes (Jn 14, 16). Y cuando el Espíritu Santo se derramó
sobre ellos unos días después, los Apóstoles se dieron cuenta de lo que Jesús les quiso decir
sobre el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo se derramó sobre la Ssma. Virgen y los Apóstoles el día de Pentecostés
Enseguida experimentaron una profunda seguridad en lo que debían hacer y estaban
llenos de un gozo inmenso.
2. ¿Qué otros nombres recibe el Espíritu Santo? ¿Cómo se representa el Espíritu
Santo?
Jesús llamó al Espíritu Santo “Protector”, “Consolador”, “Defensor”. También
Espíritu de Verdad.
Algunos de los signos: la unción con el óleo, que es signo sacramental de la
Confirmación. El fuego, que purifica y transforma cuanto toca.
El Espíritu Santo suele representarse como una paloma, porque San Juan Bautista en el
Jordán “al salir Jesús del agua, una vez bautizado, se abrieron los cielos y vio al Espíritu
de Dios que descendía sobre El en forma de paloma y se oyó una voz desde el cielo” (Mc
1, 10)
San Juan Bautista nos da el testimonio de lo que ve y escucha: por una parte, puede ver
el Espíritu de Dios descender sobre Jesús en forma como de paloma, lo cual hace recordar
la mención del Espíritu de Dios en el Génesis, antes de la creación del mundo, cuando “el
Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas” (Gen. 1, 2). Tal vez ese “aletear” del
Espíritu Santo hace que San Juan compare ese “aletear” con el aletear de la paloma.
Jesús también describió al Espíritu Santo como brisa en su diálogo con Nicodemo,
aquel Maestro de la Ley de Israel que vino a ver a Jesús en secreto, pero que luego fue uno
de los que se atrevió a sepultar su Cuerpo:
«El viento sopla donde quiere, y tú oyes su silbido, pero no sabes de dónde viene ni
adónde va. Lo mismo le sucede al que ha nacido del Espíritu.» (Jn 3, 8)
3. ¿Cómo podemos aplicar algunos de estos signos a nuestra relación con el
Espíritu Santo? El viento y el fuego, por ejemplo.
El viento puede mover grandes embarcaciones de vela, pero para que pueda el viento
actuar, las velas tienen que estar desplegadas. El fuego puede generar calor e
iluminación, pero se necesita trabajar para que pueda servirnos de energía.
Debemos, entonces, abrir las velas de nuestra alma al Espíritu Santo, para
experimentar el poder de Dios. Debemos abrir nuestros corazones y nuestras vidas a la
luz del Espíritu Santo.
Hacemos esto con la oración. La oración abre las velas de nuestra alma para recibir
todo lo que el Espíritu Santo nos quiere dar.
La oración nos hacer perceptivos y dóciles a las inspiraciones del Espíritu
Santo, que suelen ser muy sutiles y suaves. Y hay que estar apartados del ruido para poder
conocerlas.
La oración, además, nos capacita para hacer lo que no podríamos hacer por
nosotros mismos, porque estamos abriendo nuestra alma al fuego del Espíritu Santo.
Fíjense como los Apóstoles, tan pecadores y débiles como nosotros pudieron hacer una
cosa imposible de hacer por ellos mismos: llevar el mensaje de Cristo a todos los
rincones de la tierra.
4. ¿Qué significa que el Espíritu «habló por los Profetas»? (CIC-C #140)
Durante el tiempo del Antiguo Testamento, Dios escogió hombres y mujeres que
se dejaban usar por El para consolar, guiar y exhortar a su Pueblo. Y el Espíritu Santo
hablaba a través de ellos. Isaías, Jeremías, Ezequiel son algunos de los Profetas, pero
hay muchos más.
Con el término «Profetas» se entiende a cuantos fueron inspirados por el Espíritu
Santo para hablar en nombre de Dios.
5. ¿Cuál es el último Profeta del Antiguo Testamento y cómo actuó el Espíritu
Santo en él?
Aunque aparece reseñado en el libro del Nuevo Testamento, San Juan Bautista es
elúltimo de los Profetas del Antiguo Testamento, porque habló antes de Cristo. El
Espíritu Santo actuó en él para que fuera el Precursor del Mesías, preparando el camino
antes de que Jesús iniciara su predicación.
6. ¿Cómo pudo actuar el Espíritu Santo en la Santísima Virgen María?
Lo más importante fue que María es Madre de Dios por obra del Espíritu
Santo. La Virgen María estaba totalmente abierta a Dios y así hizo posible que el
Espíritu Santo actuara en ella realizando el Milagro de los milagros: la Encarnación
de Dios. Dios tomó cuerpo humano y vida humana como la nuestra por la acción del
Espíritu Santo en la Santísima Virgen María.
Y la Virgen concibió por obra del Espíritu Santo
(La Anunciación - Murillo)
7. ¿Por qué se habla del Espíritu Santo y Pentecostés? ¿Por qué al nombrar
Pentecostés ya sabemos que se está hablando del Espíritu Santo, si Pentecostés no
significa Espíritu Santo?
El Espíritu Santo descendió a los Apóstoles el día de Pentecostés. Pero… ¿qué era
Pentecostés? ¿Qué significa la palabra Pentecostés?
Pentecostés significa cincuenta. Era una fiesta del Pueblo Judío muy importante.
Conmemoraban la entrega de las Tablas de la Ley en el Sinaí, la cual había sucedido
precisamente 50 días después del Éxodo de Egipto. Se celebraba precisamente 50 días
después de la Pascua que era la conmemoración de la salida de Egipto.
El año de la Pasión, Muerte, Resurrección y Ascensión de Cristo, 50 días después de la
Resurrección (también 50 días después de la Pascua judía) y 10 días después de la
Ascensión, Jerusalén estaba repleto de peregrinos judíos de todas partes del mundo
conocido, que habían venido a celebrar la Fiesta de Pentecostés (celebración de la
Alianza en el Sinaí). Y Dios escoge ese preciso día para enviar su Espíritu, el Espíritu
Santo a la Iglesia que Jesús dejó fundada.
8. ¿Cómo fue ese día de Pentecostés y qué sucedió?
Estando reunidos los Apóstoles, discípulos y también la Santísima Virgen María,
viene el Espíritu Santo.
El sitio donde estaban reunidos se llenó de un viento que sonaba como trueno (tal
vez algo parecido al sonido de un jet de nuestros días) y los Apóstoles quedan llenos del
Espíritu Santo que se manifestó en forma de lenguas de fuego.
El Espíritu Santo se manifestó en Pentecostés
Antes de Pentecostés vemos a los Apóstoles temerosos y tímidos, torpes para
comprender las Escrituras y las enseñanzas de Jesús. Pero luego de recibir el Espíritu
Santo en Pentecostés, cambiaron totalmente: se lanzaron a predicar sin ningún temor y
llenos de sabiduría divina, se les soltaron las lenguas con un nuevo poder de
lenguajedado por el Espíritu Santo, llamando a todos a la conversión, bautizando a los que
acogían el mensaje de Jesucristo Salvador. Forman discípulos y comunidades, asisten a los
necesitados... sufren persecuciones, llegando hasta el martirio.
¿Cómo pudo suceder toda esta trasformación? El protagonista de ese cambio tan
radical fue el Espíritu Santo. Pero ¿cuál era la actividad principal de los Apóstoles antes
de Pentecostés?
“Todos ellos perseveraban en la oración con un mismo espíritu... en compañía de
María, la Madre de Jesús ... Acudían diariamente al Templo con mucho entusiasmo”
(Hech. 1, 12-14 y 2, 46).
El secreto del Espíritu Santo, el secreto de la acción del Espíritu Santo en nosotros y
a través de nosotros está en la oración: oración perseverante, frecuente, con
entusiasmo, con la Santísima Virgen María. ¡Ven, Espíritu Santo!
9. ¿Qué hace el Espíritu Santo en la Iglesia? (CIC-C#145)
El Espíritu Santo edifica, anima y santifica a la Iglesia… Llama a las personas para que
sirvan a Dios y les da los dones que necesitan para esto, los organiza en sus respectivas
funciones, para que todos den «el fruto del Espíritu».
Debido a que la Iglesia está formada por pecadores que somos todos, Sacerdotes y
laicos, nuestros pecados y deficiencias hacen parecer que la Iglesia está como
abandonada, pero el Espíritu Santo siempre está actuando en su Iglesia. El solo hecho
de que, a pesar de todas las fallas personales de los católicos, la Iglesia sigue en pie desde
hace 2000 años, es una señal de que el Espíritu Santo es Quien la sostiene.
El Espíritu Santo es Quien actúa en los Sacramentos de la Iglesia Católica para
darnos todas las gracias que recibimos en cada uno de los Sacramentos.
10. ¿Qué son los Carismas y para qué sirven?
Los Carismas son dones extraordinarios que el Espíritu Santo derrama en la
Iglesia, para el bien de la Iglesia y de las personas, para las necesidades del mundo y
para reavivar la fe en medio de las diferentes comunidades eclesiales.
Nos dice el Concilio Vaticano II que hay Carismas institucionales (LG 2,12) y
extraordinarios- que son “Regalos” de servicio dado a algunos para su ejercicio en bien de
la humanidad, para despertar la fe entre los hombres y para la edificación y el
funcionamiento de la Iglesia (AA 1-3).
San Pablo lista los carismas en cuatro puntos diferentes en sus Cartas:
Rom 12, 6-8; 1 Cor 12,8-10; 1 Cor 12, 28-30; Ef 4, 11.
Las listas contienen un total de 18 carismas diferentes. Mientras unos son dones para
ejercer ciertos oficios dentro el funcionamiento de la Iglesia, hay otros que capacitan para
ejercer ciertas actividades espirituales, y otros son definitivamente extraordinarios. Pero
todos son obra del Espíritu Santo.
Entre los Carismas Extraordinariosestán Profecía, Sanación, Discernimiento de
espíritus, hablar con Sabiduría, Mensaje en lenguas, Interpretación de lenguas, Milagros,
Caridad.
Los Carismas son dados para utilidad de la comunidad, pues su manifestación está
dirigida hacia la edificación de la fe, como auxilio a la evangelización y como un servicio a
los demás, tal como lo indica San Pablo y como nos lo recuerda el Concilio.
11. ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en mi vida?
El Espíritu Santo me va santificando, si dejo que El vaya haciendo esa labor de
santificación y si hago todo lo que debo para ser santo.
Jesús nos anunció que el Espíritu Santo sería nuestro Maestro, que nos recordaría
todo lo que El nos había dicho y lo que no había podido decirnos: Aún tengo muchas
cosas que decirles, pero es demasiado para ustedes por ahora. Y cuando venga Él, el
Espíritu de la Verdad, los guiará en todos los caminos de la Verdad. (Jn 16 12-13a)
El Espíritu Santo me hace receptivo a Dios, me enseña a orar y ora en mí. Es también
Maestro de oración.
Mientras más abiertos estamos al Espíritu Santo, más y mejor puede actuar en
nosotros. Así devuelve a los bautizados la semejanza divina, perdida a causa del pecado
(CIC-C ##145) para que en vez de que crezcan en nosotros las obras de la carne
(fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas,
divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes –Gal 5, 19-
21) puedan florecer en nosotros los frutos del Espíritu (amor, alegría, paz, paciencia,
afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí –Gal 5, 22-23)
Por último, el Espíritu Santo, con todas sus gracias, dones, carismas, etc., me
capacita para ayudar a los demás.
12. Cuando rezamos el Credo decimos que creemos en la Iglesia. ¿Qué significado
tiene la palabra “iglesia”?
La palabra “iglesia” viene del griego ekklesia, que significa asamblea. La Iglesia es el
pueblo que Dios convoca y que reúne desde todos los rincones de la tierra y que, por el
Bautismo y la Fe, forman parte de esa asamblea.
13. ¿Cuál es el origen y la consumación de la Iglesia? (CIC-C #149) Es decir: ¿De dónde proviene
la Iglesia, cuál es su rumbo, cuál es su meta o su realización final?
En cuanto a su origen, hay que tener claro que la Iglesia viene directamente de Dios. No es un
invento de hombres, no fue fundada por seres humanos, sino por Dios mismo.
Dios la fue preparando desde la Antigua Alianza con la elección del pueblo de Israel como pueblo
escogido por Dios. Luego en la Nueva Alianza, fue fundada por las palabras y las acciones de
Jesucristo, particularmente cuando le dijo a Pedro: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra
edificaré mi Iglesia (Mt 16, 18). Cristo la hizo realidad sobretodo con su Muerte Redentora y su
Resurrección. Se manifestó a las gentes en Pentecostés con la efusión del Espíritu Santo.Y llegará a su
culminación en la gloria del cielo como la asamblea de todos los redimidos de la tierra (cf. Ap
14,4). Esta es su meta o realización final.
14. ¿Cuál es la misión de la Iglesia? (CIC-C #150)
La misión de la Iglesia es hacer que el Reino de Dios, que ya comenzó con Jesús,
germine y crezca en todo el mundo. Por eso, los que formamos parte de la Iglesia
debemos hacer lo que Jesús indicó a sus Apóstoles: hacer discípulos de todas las naciones;
es decir, tratar de que todos formen parte del Reino de Dios.
15. ¿Creen ustedes que la Iglesia es sólo una institución?
La Iglesia no es sólo una institución: es más que todo un Misterio, pues es
simultáneamente humana y divina.
La Iglesia es Misterio pues es una realidad visible, pero a través de esa realidad
visible actúa una realidad espiritual y divina. ¡Claro! Esa realidad invisible sólo se
capta con los ojos de la Fe.
16. Pero ¿por qué tantas fallas dentro de la Iglesia, tantos escándalos?
Justamente porque como parte de esa realidad visible estamos todos los seres
humanos –Papas, Obispos, Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Laicos. Y todos, unos
más, otros menos, somos pecadores.
Esa unión inseparable de lo divino y lo humano en la Iglesia, de pecado y de
gracia, es el Misterio de la Iglesia.
Vista con los ojos de la Fe, la Iglesia, a pesar de todo, es Santa, porque su Fundador es
Santo, y todos estamos llamados a la santidad. Y para ser santos, tenemos todos los
recursos necesarios dentro de esa Iglesia que es Santa en su aspecto divino y pecadora en
su aspecto humano.
17. Entonces ¿qué pensar y qué decir de las fallas dentro de la Iglesia?
Jesús sabía que aquéllos que lo iban a representar iban a tener fallas y cometer
pecados. Es por esa razón que nos aseguró que nos acompañaría hasta el final, porque
íbamos a necesitar su presencia y ayuda, dadas nuestras debilidades. «Yo estoy con
ustedes todos los días hasta el fin de la historia.» (Mt 28, 19)
Veamos:
San Pedro, enseguida de ser nombrado el primer Papa, tuvo que ser confrontado por
Jesús de esta manera: «¡Pasa detrás de Mí, Satanás!.» (Mt 16, 23), porque estaba viendo
las cosas como los hombres y no como Dios. Luego lo negó tres veces. Pero, a pesar de
estas fallas, Jesús no le quitó su función de dirigir su Iglesia, más bien lo ratificó y lo
reforzó (cf. Jn 21, 15-18)
Los Apóstoles se escondieron cuando Jesús fue arrestado y, sin embargo, se les
apareció varias veces después de su Resurrección y los envió a predicar el Evangelio a
todas las naciones (cf. Mt 28, 16-20)
Apenas comenzando la Iglesia funcionar, comenzaron los problemas que existen aún
hoy. Hubo engañadores e hipócritas, como Ananías y Safia (Hech 5, 1-11). Había quejas
por faltas de justicia y caridad, en el trato con las viudas (Hech 6, 1). Algunos trataron de
utilizar la religión para provecho personal, como Simón el Mago, que quiso comprar los
carismas de los Apóstoles (Hech 8, 9-24). Hubo desacuerdos de doctrina, como cuando
algunos insistían en que para ser cristianos debían circuncidarse (Hech 15). Hubo
conflictos entre San Pablo y San Bernabé (Hech 15, 36-41). Hubo sermones que no
convencieron a los oyentes, como le sucedió a San Pablo en el Aerópago (Hech 17, 22-
34). Otros sermones hubo que dieron sueño a algunos (Hech 20, 7-12). Hubo
cuestionamientos a los ingresos de los pastores, desorden en las reuniones litúrgicas, lujuria
y escándalos, descuido de los pobres, como vemos en las correcciones que hace San Pablo
a los Corintios (1 Cor 5 al 11).
Son cosas que suceden igual que hoy en día, porque aún tratando de seguir a
Cristo, quedamos cortos y fallamos.
Sin embargo, a la Iglesia nunca le ha faltado la gracia de Dios y la respuesta
correcta de muchos otros. Si ha habido mala gente en la Iglesia, también ha habido
muchos héroes, como San Pablo recuenta en Hech 7. Si hubo pecado, hubo también
santidad (Hech 2, 42-47). Si hubo egoísmo, también hubo generosidad, al poner en común
todos sus bienes (Hech 4, 32-37). Si hubo veces cuando los seguidores de Jesús le fallaron,
también hubo veces cuando fueron heroicos al anunciar el Evangelio, como San Pedro y
San Juan al desobedecer al Sanedrín (Hech 4, 1-22).
Así que en la Iglesia siempre ha habido buenas y malas personas, así como buenos
y malos tiempos. Pero la historia de la Iglesia ha sido la historia de Cristo viviendo en y
con nosotros, invitándonos a seguirlo fielmente, y llamándonos para darnos nuevas
gracias cada vez que le fallamos.
18. ¿Qué significa que la Iglesia es Pueblo de Dios? ¿Qué importancia tiene este
concepto?
Todo aquél que teme a Dios y trata de vivir en justicia y hacer el bien es grato a los
ojos de Dios.
Sin embargo, quiso santificar y salvar a los hombres no individualmente y aislados, sin
conexión entre sí, sino hacer de ellos un Pueblo para que le conociera de verdad y le sirviera
con una vida santa. Eligió, pues, a Israel para pueblo suyo, hizo una Alianza con él y lo fue
educando poco a poco. Le fue revelando su persona y su plan a lo largo de su historia y lo fue
santificando. (CIC #781).
Pero todo esto fue una preparación para lo que luego haría Jesucristo en la Nueva
Alianza, al llamar a judíos (el antiguo Pueblo de Dios) y gentiles, para formar su Iglesia
(nuevo Pueblo de Dios), habiéndonos redimido a todos con su Sangre y uniéndonos en su
Espíritu.
19. Decimos que la Iglesia es el Pueblo de Dios. Cada pueblo tiene su identidad y sus
características. ¿Cuáles son las características del Pueblo de Dios? (CIC # 782)
En medio de todos los pueblos del mundo, hay uno muy distinto de todos los
demás. Está sometido sólo a Dios. Trasciende todos los demás pueblos y naciones.
Este pueblo, del que se llega a ser miembro mediante la fe en Cristo y el Bautismo, pues
hay que nacer "del agua y del Espíritu" (Jn 3, 3-5), tiene por origen a Dios Padre, por
cabeza a Jesucristo,por Santificador el Espíritu Santo, que habita en los corazones de los
que viven en Gracia. Este Pueblo tiene por condición la dignidad y la libertad de los
hijos de Dios, por ley el mandamiento nuevo del amor, por misión la de ser sal de la tierra
y luz del mundo, por destino el Reino de Dios, ya iniciado en la Tierra. (CIC-C #154)
Y curiosamente, los que de veras pertenecen al Pueblo de Dios, tarde o temprano,
entran en conflicto con aquéllos que están en contra de Dios, que lo niegan o que no
cumplen sus mandatos.
20. ¿Qué significa que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo?
Cuando Saulo, el futuro San Pablo, estaba persiguiendo cristianos, Jesús se le apareció
en el camino a Damasco y lo interpeló: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hech 9,
4).
Con esta pregunta tan peculiar, San Pablo entendió la unidad entre Cristo y los
cristianos, la cual expresó en algunas de sus Cartas. Para San Pablo Iglesia y Cuerpo de
Cristo son la misma cosa.
Todos formamos parte del Cuerpo Mistico de Cristo
Ustedes son el Cuerpo de Cristo y cada uno en su lugar es parte de él. (1 Cor 12, 27).
Y Él es la cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia (Col 1, 18).
Por eso nos dice el Catecismo: La comparación de la Iglesia con el cuerpo arroja un
rayo de luz sobre la relación íntima entre la Iglesia y Cristo. No está solamente reunida en
torno a El: siempre está unificada en El, en su Cuerpo.
Tres aspectos de la Iglesia-Cuerpo de Cristo se han de resaltar más específicamente: la
unidad de todos los miembros entre sí por su unión con Cristo; Cristo Cabeza del Cuerpo; la
Iglesia, Esposa de Cristo. (CIC # 789)
Jesucristo es la Cabeza de un Cuerpoque no se ve a simple vista. Por eso se
llama Cuerpo Místico. Y todos nosotros somos los miembros de ese Cuerpo y estamos
unidos entre sí de manera también invisible, mística, espiritual. Todos estamos unidos
entre sí y todos estamos unidos a la Cabeza que es Cristo.
Igual que la cabeza en el cuerpo humano, Jesucristo, Dios y Señor, envía todo el
influjo vital al resto del Cuerpo. ¿Cuál es ese influjo vital? Su Gracia, sin la cual el
Cuerpo no tendría vida.
Como estamos unidos entre nosotros, todo lo que hacemos bueno o malo repercute
en los demás miembros de ese Cuerpo. Si duele una muela, todo el cuerpo se siente mal
¿no es así? Si hay un dolor o algo insano en alguna parte del cuerpo humano, todo lo
demás queda afectado. Lo mismo como miembros del Cuerpo Místico de Cristo.
Cuando alguien te pisa un pie, todo tu cuerpo lo siente. Igualmente en el Cuerpo que
formamos todos con Cristo. Lo sienten todos los miembros y lo siente la Cabeza (Cristo).
Asimismo, si tienes sed y alguien te da un vaso de agua, eso hace sentir bien a todo el
cuerpo. Apliquemos eso al Cuerpo Místico. Lo siente todo el Cuerpo y lo registra la
Cabeza también. ¿No?
Pero… ¿qué sucede cuando un miembro queda separado del cuerpo? Al no
recibir el influjo vital, se muere. Fíjense cuán serio es esto si lo aplicamos al Cuerpo
Místico: el que se separa se muere...muerte espiritual.
21. ¿Por qué decimos que la Iglesia es la “Esposa de Cristo”?
Jesucristo ama a su Iglesia, como un esposo a su novia. El se une para siempre a
ella y da su vida por ella.
Cualquiera que ha estado enamorado, tiene alguna idea de lo que es amor, ¿no? Jesús
conoce este sentimiento y por eso se auto-denomina el Esposo, que corteja a su novia, da
su vida por ella y desea celebrar su fiesta de amor, su Boda con ella, la Iglesia.
Así anuncia el Apocalipsis esa Fiesta: Alegrémonos, regocijémonos démosle honor y
gloria, porque han llegado las Bodas del Cordero. Su esposa se ha engalanado, la
han vestido de lino fino, deslumbrante de blancura -el lino son las buenas acciones de los
santos (Ap 19, 7-8)
Cada uno de nosotros es Iglesia. Jesús busca el amor de cada uno de nosotros. Nos
enamora, da su vida por nosotros.
¿Cómo le respondemos a ese Enamorado? ¿Lo dejamos entendiendo? ¿Le damos
la espalda? ¿Lo dejamos esperando? ¿Le decimos que ahora no, tal vez después? ¿O le
respondemos con el mismo amor con que El nos ama? ¿Y si le fallamos, le pedimos
perdón y seguimos amándolo? ¿Cómo respondemos a Jesús?
ORACION
Señor, Jesús, te damos gracias por la
Iglesia que dejaste fundada,
la Iglesia Católica a la cual pertenezco
por pura gracia tuya.
Enséñame a ser fiel miembro
de tu Iglesia.
Que pueda aprovechar todas las
gracias que en ella nos has dejado,
especialmente los Sacramentos.
Gracias porque al irte nos has dejado
con el Espíritu Santo,
tu Espíritu que nos guía,
nos enseña y nos santifica.
Que pueda yo ser perceptivo y dócil
a sus inspiraciones,
de manera que pueda de veras
ir santificándome
para llegar tu Reino del Cielo.
Espíritu Santo: enséñame a orar
para poder conocer
tus inspiraciones y seguirlas.
Cristo Jesús, Esposo de la Iglesia,
quiero responder a tu amor
amándote a Ti y a tu Iglesia.
Que las cosas negativas que sabemos
de sus miembros
no enturbien nuestra fe
en Ti y en ella.
Gracias, Señor, porque me has
llamado a formar parte de tu Pueblo,
de tu Iglesia, de tu Reino en la tierra,
para un día estar junto a Ti en tu
Reino del Cielo.
Amén
Versión Temario Siguiente:
resumida de del Lección #8
esta lección Curso Iglesia:Una,Sta.,
Católica,
Apostólica
LECCION # 8
IGLESIA: UNA, SANTA,
CATOLICA, APOSTOLICA
1. En el Credo largo rezamos: “Creo en
la Iglesia que es Una, Santa, Católica
y Apostólica”. ¿Qué queremos decir cuando
rezamos que la Iglesia es Una?
Al decir que la Iglesia es Una, estamos
diciendo que creemos que la Iglesia Católica
fue fundada sobre la Roca, Pedro (cf. Mt 16,
18), y que está unida bajo el sucesor de
Pedro, que es el Papa.
Queremos decir, por tanto, que Cristo
fundó una sola Iglesia. Y que esa Iglesia que
El fundó subsiste en la Iglesia Católica,
gobernada por el sucesor de Pedro. (CIC-C
#162).
No estamos diciendo que las demás
iglesias no tienen relación con Cristo, pero
creemos que Cristo quiere que todos sus
seguidores estén unidos en El, tal como El oró
al Padre antes de su Pasión: Que todos sean
uno (Jn 17, 21).
2. ¿Por qué la Iglesia es Una?
La Iglesia es Una porque tiene como
origen y modelo la unidad de un solo Dios en
la Trinidad de las Personas; como fundador
y cabeza a Jesucristo, que restablece la
unidad de todos los pueblos en un solo
Cuerpo;como alma al Espíritu Santo que une a
todos los fieles en la comunión en Cristo. La
Iglesia tiene una sola fe, una sola vida
sacramental, una única sucesión
apostólica, una común esperanza y la misma
caridad. (CIC-C 161)
La Iglesia no puede ser sino Una,
porque así como hay un solo Cristo, no
pueden haber varios cuerpos de Cristo,sino
un solo Cuerpo Místico de Cristo, que es la
Iglesia. También la Esposa de Cristo no puede
ser sino una sola: su Iglesia.
3. ¿Y los demás Cristianos no-Católicos
no son nuestros hermanos?
Ha habido momentos de separación de la
única Iglesia de Jesucristo, por fallas humanas
de parte y parte.
En las Iglesias y comunidades eclesiales
que se separaron de la plena comunión con la
Iglesia Católica, se hallan muchos elementos
de santificación y verdad. Todos estos bienes
proceden de Cristo e impulsan hacia la unidad
católica. Los miembros de estas Iglesias y
comunidades se incorporan a Cristo en el
Bautismo, por ello los reconocemos como
hermanos. (CIC-C #163)
4. ¿Cuál es la Iglesia que Cristo dejó
fundada?
Todas esas iglesias y comunidades que se
separaron de la Iglesia Católica han sido
iniciadas por hombres.
La única Iglesia fundada por Dios
mismo es la Iglesia Católica, que fue la que
Jesucristo dejó fundada bajo la autoridad de
San Pedro y que ha continuado a lo largo de
2000 años con todos los Papas que son
sucesores de San Pedro.
Unica Iglesia fundada por Cristo
5. ¿Por qué decimos que la Iglesia es
Santa?
La Iglesia es Santa, no porque todos sus
miembros somos santos, sino porque Dios es
Santo, y está actuando en ella
continuamente, y porque su fundador,
Jesucristo, es Santo.
Por otro lado, todos los miembros de la
Iglesia hemos sido hechos santos en nuestro
Bautismo. Y todos, sin excepción, estamos
llamados a la santidad, a ser santos. Para
eso contamos con todos los medios de
salvación y santificación que tenemos en la
Iglesia Católica.
Somos pecadores, pero podemos ser
santos, porque tenemos todas las ayudas
necesarias para serlo dentro de la Iglesia
que Cristo dejó fundada.
La Iglesia es Santa porque Dios
santísimo es su autor; Cristo se ha entregado
a sí mismo por ella, para santificarla y hacerla
santificante; y el Espíritu Santo actúa en ella de
manera constante.
Cristo cuida su Iglesia
La santidad es la vocación de cada uno
de sus miembros y el fin de toda su actividad.
Cuenta en su seno con la Virgen María e
innumerables santos, como modelos e
intercesores (CIC-C #165)
6. ¿Por qué se llama Católica la Iglesia
que Cristo fundó?
Católica viene del griego
que significa “todo”. También
significa “universal”.
La Iglesia es Católica, porque Cristo
la llamó a profesar toda la Fe, a preservar y a
administrar todos los Sacramentos, a
proclamar la Buena Nueva a todos y la
envió a todas las naciones.
Desde el primer siglo del Cristianismo
era importante destacar que la Iglesia era
Católica, es decir, universal, pues la Iglesia
de Cristo no era solamente para los judíos,
sino también para los gentiles o no-
judíos,los que estaban cerca y los que estaban
lejos de Jerusalén, en seguimiento a la orden
de Cristo de llevar su mensaje a todos los
rincones de la tierra (Mt. 28, 19).
7. ¿Por qué también se dice que la Iglesia
es apostólica?
Apostólica se refiere –por supuesto- a los
Apóstoles.
La Iglesia es apostólica por su origen, ya
que fue construida «sobre el fundamento de los
Apóstoles» (Ef 2, 20); por su enseñanza, que
es la misma de los Apóstoles; por su
estructura, porque es instruida, santificada y
gobernada, hasta la vuelta de Cristo, por los
sucesores de los Apóstoles, que son los
Obispos, los cuales están en comunión con el
Papa, que es el sucesor de Pedro. (CIC-C #174)
Cristo funda su Iglesia sobre los Apóstoles
8. ¿A qué se llama Sucesión Apostólica?
Es la cadena in-interrumpida de
Obispos que vienen desde los mismos
Apóstoles. Cuando Jesús confirió su autoridad
a los Apóstoles, éstos fueron pasando esa
autoridad de Obispo a Obispo hasta la
actualidad.
Así que cada Obispo que ha sido
ordenado Obispo puede trazar su línea
hacia atrás hasta alguno de los Apóstoles.
Lo mismo todo Sacerdote que ha sido
ordenado sabe que el Obispo que lo ordenó
puede trazar su línea originaria hasta alguno de
los 12 Apóstoles. Impresionante ¿no?
Además de la Iglesia Católica, la única
que tiene Sucesión Apostólica es la Iglesia
Ortodoxa.
9. ¿Quién pertenece a la Iglesia Católica?
Todo bautizado que esté en unión con el
Papa y con los Obispos, que participa de los
Sacramentos de la Iglesia está formando
parte de la Iglesia Católica.
Dios quiso una sola Iglesia para todos,
pero los Cristianos no hemos sido fieles a ese
deseo de Cristo. Sin embargo, a pesar de la
desunión, estamos unidos por la Fe común
en Jesucristo y por el Bautismo.
10. Si la verdadera Iglesia, la fundada por
Jesucristo, es la Iglesia Católica, ¿son
realmente “iglesias” las otras comunidades
eclesiales?
Muchas comunidades cristianas se
autodenominan iglesias. La Iglesia Católica
entiende que sólo aquellos grupos religiosos
en los cuales han sido preservados todos los
Sacramentos que Jesús dejó instituidos,
siguen siendo Iglesia.
¿Cuáles son estos grupos? Solamente la
Iglesia Ortodoxa –aunque no está adherida
al Papa- y las Iglesias Orientales Católicas
que sí están adheridas al Papa.
Lamentablemente, en las comunidades
eclesiales que surgieron de la Reforma
Protestante, no se preservaron los
Sacramentos. A las primeras que se separaron
de la Iglesia Católica en el siglo XVI
(Luterana, Calvinista, Anglicana o
Episcopaliana) se le suelen llamar
también iglesias históricas, no así a las que se
han ido desprendiendo de éstas, como las
Evangélicas, por ejemplo.
11. Si creemos que Cristo quiere que todos
sus seguidores estén unidos en El, tal como
El oró al Padre antes de su Pasión: Que
todos sean uno (Jn 17, 21), ¿qué se está
haciendo para que todos los Cristianos
seamos uno?
Es lo que se llama ecumenismo. La
Iglesia Católica, especialmente a partir del
Concilio Vaticano II (década de 1960), ha
iniciado un diálogo que ha ido dando ciertos
frutos para la unión de todos los Cristianos–
hasta tiene un Dicasterio (oficina vaticana)
dedicada a la unión de los Cristianos.
Sin embargo, hay que alertar sobre lo que
no es ecumenismo: no significa ignorar o
diluir verdades fundamentales, lo que llevaría a
un acercamiento conciliatorio falso que daña la
pureza de la Verdad. Dicho de manera
positiva, el verdadero ecumenismo es aquél
que trata de vencer los obstáculos que se
anteponen en el camino de la verdadera
unidad cristiana.
Un ejemplo de lo que es
verdadero ecumenismo es el Documento
firmado entre la Iglesia Católica y la Luterana
en 1999, el cual muestra clarificaciones y
acuerdos muy importantes entre ambas. (Ver
un extracto de este Documento en apéndice al
final)
12. ¿Cuál es la relación de la Iglesia con
los Judíos?
Los Judíos son los hermanos mayores
de los Cristianos, porque Dios los amó a
ellos y les habló primero a ellos.
Jesucristo como hombre es Judío, y este
hecho nos une con ellos. La Iglesia lo
reconoce como el Hijo de Dios Vivo, y este
hecho nos separa. Sin embargo, en la espera
de la venida final del Mesías somos uno.
La fe Judía es la raíz de nuestra fe
Cristiana. La Sagrada Escritura de los Judíos,
el Antiguo Testamento, es parte de nuestra
Sagrada Escritura. El concepto judeo-cristiano
del hombre y la moral nos viene de los 10
Mandamientos, que compartimos con los
judíos.
A diferencia de las otras religiones no
cristianas, la fe judía es ya una respuesta a la
Revelación de Dios en la Antigua Alianza. (CIC-
C #169) Es decir, la religión Judía viene de
Dios que se revela y que busca al
hombre. No así otras religiones que son
iniciadas por hombres.
13. ¿Cómo ve la Iglesia las demás
religiones?
La Iglesia respeta todo lo que hay de
bueno y de verdad en otras
religiones. Además, la Iglesia promueve y
defiende la libertad religiosa como uno de los
derechos humanos. Pero también sabe y
enseña que Jesucristo es el único Salvador y
Redentor de toda la humanidad.
La más cercana de las religiones no
cristianas, por supuesto, es la religión judía,
la cual se originó como revelación divina.
Además, de la cristiana y la judía, la
única otra religión monoteísta es el
Islam. Es de hacer notar, sin embargo, que el
Islam venera a un único dios, pero el dios
del Islam no es el Dios del Cristianismo.
Los islámicos consideran a Jesús como un
gran profeta, pero creen que Mahoma está por
encima de Jesús (¡!), pues no consideran a
Jesús como Hijo de Dios. Le tienen gran
respeto y admiración a la Madre de Jesús, pero,
por supuesto, para ellos no es la Madre de
Dios.
Las religiones politeístas están menos
cerca de la Iglesia Católica que las
monoteístas.
14. ¿Puede alguien salvarse fuera de la
Iglesia que Cristo fundó?
La Iglesia enseña que la persona que, sin
culpa alguna de su parte, no conoce a Cristo
y su Iglesia, pero que sinceramente busca a
Dios y, bajo el influjo de la gracia, se esfuerza
por seguir su Voluntad, conocida por la voz de
su conciencia, puede obtener la salvación
eterna. (cf. CIC-C #171)
“De todos modos, se encuentran en una
situación deficitaria si se compara con la de los
que en la Iglesia tienen la plenitud de los
medios salvíficos” (JP II, 28-1-2000).
Sabemos que Cristo dejó bien
especificada la necesidad de la fe y el
bautismo para la salvación: “El que crea y se
bautice se salvará. El que se resista a creer se
condenará” (Mr. 16, 16). Además, instituyó
su Iglesia como instrumento de salvación, en
la que entramos a formar parte desde el
momento de nuestro Bautismo.
De allí que no podrían salvarse aquéllos
que, sabiendo que Cristo (Dios) fundó su
Iglesia como necesaria para la salvación, sin
embargo no hubieran querido entrar a ella
o hubieran escogido separarse de la
misma. (cf. CIC #846)
Aclaremos un poco más: para todos
aquéllos que rechazan la doctrina de Cristo,
que evaden la pertenencia a la Iglesia, o que
se separan formalmente o informalmente de
ella, que es el instrumento de salvación que
Dios mismo nos ha dejado, y esto lo hacen
con pleno conocimiento y con pleno
consentimiento, ponen en grave peligro su
salvación eterna.
15. ¿Cuáles son las religiones que existen
en la actualidad y cómo se originaron?
Cuadro de religiones
Como evidencia este gráfico y la
experiencia o conocimiento que podamos tener
sobre otras religiones, muchas de éstas creen y
enseñan cuestiones contradictorias. Así que
no todas enseñan verdades y ninguna tiene la
plenitud de la Verdad que está en la Iglesia
que Cristo dejó fundada, a la que aseguró
que estaría con ella hasta el fin del mundo,
precisamente para protegerla del error contra la
Verdad.
Hay buenas personas en todos los grupos
religiosos que buscan sinceramente a Dios.
Dios les premiará esa bondad y esa búsqueda
de El. Pero su bondad y sinceridad no pueden
cambiar lo que no está objetivamente
enraizado en la Verdad.
16. Pero … se oye decir cosas como
éstas: ésta es mi verdad – yo
respeto tu verdad – tú tienes tu verdad y yo
la mía. ¿Serán correctas esas
afirmaciones? ¿Son posibles varias
verdades a la vez?
…….
Veamos primero: ¿qué es la Verdad?
¿puede haber dos verdades contradictorias:
la tuya, la mía, la de ellos, la de Dios ...?
Si nos fijamos bien, realmente no. Lo
que sucede es que, nuestra época está
influenciada por el relativismo, que fue
condenado fuertemente por Benedicto XVI. El
relativismo nos lleva a que cada uno
pretenda diseñarse su verdad. Si unes a
esto la defensa a ultranza de una libertad
mal entendida, hablar de “verdades
diferentes” en realidad es una forma coloquial
de expresar la aceptación de “creencias”
diversas -mas no “verdades”- de otros.
Esa actitud de tolerancia es buena,
conveniente y necesaria para la convivencia.
Pero, realmente, la “verdadera” Verdad no
puede aceptar una supuesta verdad opuesta,
pues esta última NO puede ser verdad.
Vayamos al diccionario: Verdad es
juicio o proposición que no se puede negar
racionalmente.
Entonces ... tolerancia de creencias:
OK. Aceptación de “verdades” que son
errores o falsedades: NO. Negociación de
varias “verdades” contrarias para llegar a
un acuerdo de “verdad”: IMPOSIBLE.
Así que, aunque podamos parecer
intolerantes: la Verdad es una sola. Las
“creencias” sí pueden ser muy variadas y
hasta opuestas. Y Dios nos dio la libertad
para creer lo que querramos creer, pero
también nos dio el secreto para ser realmente
libres: “Ustedes serán mis verdaderos
discípulos si guardan siempre mi Palabra;
entonces conocerán la Verdad, y la Verdad los
hará libres” (Jn. 8, 31-32).
17. ¿Cómo está estructurada la Iglesia que
es Una, Santa, Católica y Apostólica
1º. El Jefe Supremo es el Papa. El es
el representante de Cristo en la Tierra. La
Cabeza de la Iglesia es Cristo (como vimos en
la Doctrina del Cuerpo Místico), pero el Papa
es la Cabeza visible de la Iglesia.
2º. Territorialmente, la Iglesia Católica
se organiza en Diócesis, no se organiza por
países. Cada Diócesis es regida por un
Obispo.
Algunas Diócesis son llamadas
Arquidiócesis y su Obispo se llama
Arzobispo. El rango de Arquidiócesis puede
deberse a varias razones, siendo la más común
el hecho de ser territorio de una importante
región urbana de un país.
Ningún Obispo, aunque haya sido
nombrado Cardenal, tiene autoridad sobre otro,
sino que cada Obispo depende directamente
del Papa.
3º. Los Cardenales son Obispos o
Arzobispos que ayudan al Papa en la acción
pastoral de la Iglesia universal y en la
administración del Vaticano y la Curia
Romana. Cuando el Papa muere, eligen al
sucesor de entre los Cardenales.
4º. Las Conferencias Episcopales: Los
Obispos de un mismo país – y/o de un mismo
continente suelen organizarse en lo que se
llama una Conferencia Episcopal, para poder
ejercer unidos funciones pastorales comunes
para todos los habitantes de un país o de una
región. Los cargos dentro de las Conferencias
Episcopales se los distribuyen los Obispos
entre sí.
5º. Los Sacerdotes o
Presbíteros dependen directamente de cada
Obispo en la Diócesis a la cual pertenecen, y
ayudan a los Obispos en pastorear al pueblo de
Dios, con la evangelización y la predicación de
la Palabra de Dios, la administración de los
Sacramentos y la celebración de la Santa Misa
en cada Parroquia. También pueden organizar
obras de caridad de diversa índole.
6º. Los Diáconos ayudan a los Sacerdotes
en algunas funciones como la predicación, y
pueden administrar los Sacramentos del
Bautismo y el Matrimonio.
Nota: El Papa, los Obispos, Sacerdotes y
Diáconos constituyen lo que se llama la
“Jerarquía Eclesiástica”.
7º. Congregaciones y Ordenes
Religiosas: Son grupos de personas
establecidas conforme a los tres votos básicos
de pobreza, castidad y obediencia. Las
Congregaciones y Ordenes Religiosas no
pertenecen a la organización jerárquica de la
Iglesia. Unas dependen directamente del Papa
y otras dependen de algún Obispo. Se dedican
a muchísimas actividades dentro de la
Iglesia: enseñanza, salud, oración, pastoral,
jóvenes, etc.
8º. Los Laicos: es todo el resto del
pueblo de Dios perteneciente a la Iglesia
Católica y es parte muy importante de ella.
Todos somos Iglesia. Los laicos forman parte
de la Iglesia y también tienen deberes y
responsabilidades dentro de la misma.
18. ¿Por qué la Iglesia no es una
organización democrática?
Primero tenemos que revisar el concepto
de Democracia. La Democracia se basa en el
principio de que el poder viene de la gente.
Pero en la Iglesia sabemos que el poder
viene de Cristo. Por eso la Iglesia tiene una
estructura jerárquica, que Jesús dejó
instituida con la misión de apacentar al Pueblo
de Dios en su nombre y para ello le dio
autoridad. (CIC-C #179)
19. ¿Cuál es la responsabilidad del Papa?
Como sucesor de San Pedro y cabeza del
Colegio de Obispos, el Papa es el fundamento
y garantía de la unidad de la Iglesia.
Jesús le dio a San Pedro la singular
posición de pre-eminencia entre los Apóstoles.
Esto lo constituyó en la suprema autoridad en
la Iglesia en sus comienzos.
Por eso el Papa, que es su sucesor, tiene -
como él- la autoridad pastoral suprema y es
la autoridad final en materia doctrina y
moral, y en decisiones disciplinarias.
20. ¿Podrían los Obispos actuar y/o
enseñar en desacuerdo con el Papa o
viceversa, el Papa en desacuerdo con los
Obispos?
Los Obispos no pueden enseñar con
contradicción con el Papa, solamente en
unión con el Papa. Pero, aunque no es usual,
el Papa sí podría tomar decisiones en algún
caso aún sin la aprobación de los Obispos.
21. ¿El Papa es realmente infalible? ¿De
veras no se equivoca?
El Papa es infalible cuando habla
infaliblemente, pero sí puede equivocarse en
cuestiones humanas y cuando no está
hablando ex cathedra.
Es infalible sólo cuando aclara que
habla infaliblemente. Esto es cuando define
un Dogma en un acto eclesiástico
solemne (“ex-cathedra”). Sucede esto
cuando anuncia una decisión usando su plena
autoridad en materia de fe y moral. El
último Dogma declarado fue el de la
Asunción de la Santísima Virgen María al
Cielo en 1950.
También hay algunas decisiones
infalibles del Magisterio de la Iglesia por
parte del Colegio de Obispos en comunión
con el Papa, como sucedió con dos
documentos del Concilio Vaticano II (Dei
Verbum o Constitución Dogmática sobre la
Sagrada Escritura y Lumen Gentium
o Constitución Dogmática de la Iglesia).
22. ¿Cuál es la misión de la Iglesia?
La Iglesia debe anunciar el Evangelio a
todo el mundo porque Cristo ha
ordenado: «Id, pues, y haced discípulos a
todas las gentes, bautizándolas en el nombre
del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt
28, 19). (CIC-C #172)
La misión de la Iglesia es claramente
misionera porque, guiada por el Espíritu Santo,
continúa a lo largo de los siglos la misión del
mismo Cristo. Por tanto, los cristianos deben
anunciar a todos la Buena Noticia traída por
Jesucristo, siguiendo su camino y dispuestos
incluso al sacrificio de sí mismos hasta el
martirio. (CIC-C #173)
23. ¿Cómo colaboran los Laicos en la
misión de la Iglesia?
La principal responsabilidad de los
laicos es ser miembros vivos del Cuerpo
Místico de Cristo que es su Iglesia, es decir,
tienen la obligación ineludible de vivir en
Gracia, de ser portadores de Cristo con su
vida, de manera de que la savia que fluye en
ese Cuerpo no sea interrumpida por ser ellos
miembros muertos que no viven en Gracia.
Además, los fieles laicos tienen como
vocación propia la de buscar el Reino de
Dios, iluminando y ordenando las realidades
temporales según Dios. Responden así a la
llamada a la santidad y al apostolado, que se
dirige a todos los bautizados. (CIC-C
#188). Esa es la primera labor de los
laicos: llevar el mensaje de Cristo a sus
ambientes (familiar, escolar, universitario,
recreativo, laboral, etc.).
Los laicos también pueden utilizar parte
de su tiempo para colaborar con la Jerarquía
en difundir el mensaje de Cristo,
participando en la Catequesis, la enseñanza,
la evangelización o algunas otras labores a
las que se dedique la Iglesia.
ORACION
Gracias, de nuevo, Señor,
por tu Iglesia que es Una, Santa,
Católica y Apostólica.
Gracias porque me llamas
a la santidad,
porque quieres hacerme santo
y porque en tu Iglesia
tengo todas las ayudas
para llegar a serlo.
Perdona, Jesús, las veces
que me he separado
de tu Cuerpo Místico
que es tu Iglesia
porque he pecado y
me he mantenido en ese estado.
No sabía, Señor,
que no sólo me hacía daño yo,
sino que hacía daño a otros porque no
permitía que fluyera
la savia de vida a través de mí
hacia los demás.
Quiero permanecer en tu Gracia,
Jesús.
Necesito tu ayuda.
Quiero vivir en Ti y contigo, Señor.
Enséñame tu Verdad. Dame tu Vida.
Muéstrame tu Camino.
Díme qué quieres de mí, Jesús,
para poder cumplir mi función dentro
de tu Iglesia.
Ayúdame a llevar tu Luz y tu Verdad a
mi casa, a mi clase, a mis amigos.
Quiero disponerme a ayudar
en la Evangelización
que tanto necesita nuestro país.
Díme qué deseas de mí, Señor.
Estoy dispuesto (a).
Pero necesito tu Luz y tu ayuda.
Amén.
Apéndice sobre la
“Declaración Conjunta sobre la Doctrina
de la Justificación”
firmada entre la Iglesia Católica
y la Luterana en 1999.
A raíz de la Reforma, las Iglesias
Protestantes sostenían que la persona se salva
sólo por la fe y que las obras no son necesarias,
y acusaban a la Iglesia Católica de enseñar que
la persona se salva por sus obras y no por la fe
en Cristo.
La brecha por tantos siglos abierta a raíz
de la Reforma, debido a las diferencias de
comprensión de la justificación haya
comenzado a cerrarse con el Acuerdo entre la
Iglesia Católica y la Iglesia Luterana, firmado -
precisamente- un Día conmemorativo de la
Reforma, el 31 de octubre de 1999, por lo que
ese día -con ese Acuerdo firmado- ya no es día
de división, sino día de unión.
Para analizar, entonces, si la fe basta para la
salvación y si las obras son necesarias,
obligatoriamente tenemos que referirnos a ese
documento, titulado “Declaración Conjunta sobre la
Doctrina de la Justificación”, del cual extraemos las
siguientes citas (resaltados nuestros):
“Sólo por gracia mediante la fe en Cristo y su
obra salvífica y no por algún mérito, nosotros somos
aceptados por Dios y recibimos el Espíritu Santo que
renueva nuestros corazones capacitándonos y
llamándonos a buenas obras. (#15)
“... en cuanto a pecadores nuestra nueva vida
obedece únicamente al perdón y misericordia
renovadora, que Dios imparte como un don y
nosotros recibimos en la fe y nunca por mérito
propio, cualquiera que éste sea”. (#17)
“El ser humano depende enteramente de la
gracia redentora de Dios ... (el ser humano), por ser
pecador es incapaz de merecer su justificación ante
Dios o de acceder a la salvación por sus propios
medios”. (#19)
“Cuando los católicos afirman que el ser
humano “coopera” (en su salvación) ... consideran
que esa aceptación personal es en sí un fruto de la
gracia y no una acción que dimana de la innata
capacidad humana”. (#20)
Quiere decir esto que no somos capaces,
por nosotros mismos, de justificarnos, es decir,
de santificarnos o de salvarnos. Nuestra
salvación depende primeramente de Dios.
Pero el ser humano tiene su participación, la
cual consiste en dar respuesta a todas las
gracias que Dios nos ha dado y que sigue
dándonos constantemente para ser salvados.
Eso es lo que la Teología Católica llama
“obras”. De tal magnitud es nuestra
imposibilidad de acceder por nosotros mismos
a la salvación, que hasta la capacidad para dar
esa respuesta a los dones de Dios, no viene de
nosotros, sino de Dios.
Versión Temario
resumida de esta del Siguiente:
lección Lección # 9
Curso
Comunión de
los Santos