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Hermanas Araragi: Personalidades Contrastantes

Este documento presenta una introducción a las hermanas del narrador, Karen y Tsukihi Araragi. Describe la personalidad de cada una, con Karen como una estudiante de artes marciales alta y seria, y Tsukihi como una aparentemente gentil pero temperamental estudiante de ceremonia del té. A pesar de sus diferencias, ambas hermanas tienden a meterse en problemas juntas debido a los arrebatos violentos de Tsukihi para defender a los demás.

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Hermanas Araragi: Personalidades Contrastantes

Este documento presenta una introducción a las hermanas del narrador, Karen y Tsukihi Araragi. Describe la personalidad de cada una, con Karen como una estudiante de artes marciales alta y seria, y Tsukihi como una aparentemente gentil pero temperamental estudiante de ceremonia del té. A pesar de sus diferencias, ambas hermanas tienden a meterse en problemas juntas debido a los arrebatos violentos de Tsukihi para defender a los demás.

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001

Araragi Karen y Araragi Tsukihi... mis hermanas. En primer lugar, dudo que haya muchos en
este mundo que estén interesados en escuchar su historia. E incluso, suponiendo, hay una clase
de personas tan peculiarmente predispuesta, dada la opción, por mi parte, estoy bastante seguro
de que no estaría interesado en contar su historia. Si explicara por qué estoy seguro de que la
mayoría de la gente lo entendería, pero en general, pocos se preocupan hoy en día de mostrar
cada detalle de sus vidas, y ciertamente no tengo ningún interés en romper esa tendencia. Pero
incluso dejando de lado tales objeciones generales... Karen y Tsukihi son un caso inusual. Si
no fuera por el hecho de que son mis hermanas, estoy seguro de que nunca habría tenido nada
que ver con ellas. E incluso suponiendo que hayamos entrado en contacto, son el tipo de
personas que seguramente habría ignorado. Debido a las extrañas experiencias que he tenido
en estos últimos meses, he hecho más que mi parte de conocidos extraños... por ejemplo,
Senjougahara Hitagi, Hachikuji Mayoi, Kanbaru Suruga y Sengoku Nadeko... pero si hay algo
en mí que me permitió ir más o menos ojo por ojo con ellas, el atributo se remonta a haber
sido criado bajo el mismo techo que mis hermanas.

Por supuesto, supongo que no sería justo si no fuera sincero sobre el hecho de que los
sentimientos de inferioridad y los celos podrían estar influyendo en mi opinión. Mientras
pasaba mi vida en la escuela secundaria holgazaneando y terminaba siendo un perdedor, Karen
y Tsukihi siempre estaban actuando juntas... todavía están en la escuela media, aunque a mí
también me fue bien hasta la escuela media, así que probablemente no haya necesidad para mí
ser tan duro conmigo mismo. Pero mirando hacia atrás desde mi punto de vista actual, tengo
que admitir que son prometedoras. Cada vez que los parientes se juntan, casi como un reloj,
uno de ellos me dice: “Koyomi, debes estar muy orgulloso de tus hermanas.” Sí, son ese tipo
de hermanas. Por cierto, nunca escuché a nadie decirles a mis hermanas: “Deben estar tan
orgullosas de su hermano.” Por otra parte, con un hermano tan lamentable como yo, supongo
que sería pedir demasiado.

Sin embargo, permítanme dejar una cosa clara, fuerte y clara.

Puede que mis hermanas no sean perdedoras, pero siguen siendo hijas problemáticas. Pueden
ser chicas de carácter, pero ese carácter está en bancarrota.
Como su hermano, tengo la costumbre de hablar siempre de ellas como si fueran un conjunto,
pero obviamente cada una tiene su propia personalidad y distintas idiosincrasias, así que
permítanme tomarme un momento para, a su vez, explicarlas individualmente.

Primero, la hermana de en medio, o la mayor entre mis hermanas menores.

Araragi Karen.

Actualmente en tercer año de escuela media, a fines de junio Karen cumplió quince años... y
volvió a ser solo tres años más joven que yo. Desde la escuela primaria, generalmente se ha
recogido el cabello en una cola de caballo. Pero aparentemente, una vez, cuando ingresó a la
escuela media…, en realidad se había teñido el cabello... de un rosa llamativo y chillón, como
un personaje de un anime. O eso escuché. Todavía no sé por qué lo hizo, pero la consecuencia
predecible fue que nuestra madre la golpeó en la cara (por el honor de mi madre, permítanme
decir que fue la primera y la última vez que la mujer amable alguna vez levantó una mano
contra una de sus hijas) y esa misma noche Karen se volvió a teñir el cabello de negro (de
todas las cosas, con tinta de caligrafía). Dado que el cabello de Karen en realidad solo fue rosa
durante unas horas, desde que se lo tiñó en su propia habitación hasta que nuestra madre llegó
a casa, en ese momento yo estaba en la escuela (todavía en mi primer año, estaba al borde de
ser un perdedor, pero aun luchando por evitar serlo), desafortunadamente nunca pude
presenciar su aspecto. Por mucho que desearía haberlo hecho, si hubiera sido yo quien
descubriera su cabello en lugar de nuestra madre, sinceramente, podría haber sido yo quien
golpeara a Karen. Entonces, ¿quién puede decirlo? En esta remota ciudad rural, casi nadie se
aclara el cabello, y simplemente desabrochando el botón superior de su uniforme escolar
habría sido suficiente para calificar a cualquier chica de delincuente, así que a la luz del tipo
de debut que Karen quería hacer en la escuela media, considerándolo todo, probablemente no
haya necesidad de decir nada más sobre su personalidad.

La impresión que ella da, para ser contundente, no es linda.

En todo caso, diría que es más guapa o genial.

Ella es un poco más alta que yo, lo que puede sonar vago, pero cuánto califica como “un poco”
lo dejaré en manos de tu imaginación. No quiero revelar demasiado sobre mi propia altura,
que estoy usando como estándar de medición. Mientras que dejé de crecer en mi segundo año
de escuela media, en su segundo año, Karen creció como el bambú. Esto se ha convertido en
un complejo desafortunado para los dos. Honestamente, es mortificante. Tengo que admirar a
mi hermana pequeña. ¿Te imaginas una mayor humillación? Para empeorar las cosas, Karen
hace artes marciales, por lo que su postura es magnífica, haciéndola parecer cinco centímetros
más alta de lo que realmente es. Como resultado, Karen se niega a usar faldas. Ella dice que
“hacen que sus piernas se vean demasiado largas”. En cambio, ella siempre usa una camiseta
deportiva holgada y cómoda para ir a la escuela. En realidad, la camiseta le queda bien, lo que
aumenta su imagen de marimacho.

Por cierto, el arte marcial que estudia Karen es el karate. Desde que era una niña, ha sido del
tipo deportivo, pero aparentemente la mejor salida para su talento era la violencia. Ella tomó
su cinturón negro en poco tiempo. Hay una foto de ella colgada en nuestra sala de estar, vestida
con su gi. El cinturón negro está atado alrededor de su cintura y está haciendo el signo V a la
cámara. Tanto el atuendo como la pose le quedan muy bien. Allí no se aprecia mucha
feminidad en Karen. No iría tan lejos como para llamarla masculina, pero definitivamente hay
algo infantil en sus ojos agudos y sesgados, probablemente sea un factor. Si la comparara con
alguien más que conozco, probablemente diría que Kanbaru Suruga es su igual más cercano.
Si quitas el respeto que Kanbaru siente por mí, tal vez te quedarías con Karen... aunque, la
idea es un poco escalofriante.

Y luego está, la hermana más pequeña de los tres, o la menor entre mis hermanas menores.

Araragi Tsukihi.

Actualmente en su segundo año de escuela media, el cumpleaños de Tsukihi es a principios


de abril. En otras palabras, actualmente tiene catorce años... a diferencia de su hermana mayor,
el peinado de Tsukihi va cambiando de acuerdo a sus estados de ánimo y de una estación a
otra. Honestamente, dado que ella nunca parece mantener el mismo peinado durante más de
tres meses seguidos, sería difícil decirle si su cabello es “lo suyo” o si realmente no le importa.
No hace mucho tiempo, lo mantenía largo y recto, pero en este momento lo tiene en un shaggy
bob holandés. Nunca me ha interesado lo suficiente como para preguntar, pero aparentemente
tiene un salón favorito al que va. Tal vez eso suene un poco precoz para un estudiante de
escuela media, pero, de nuevo, en estos días eso podría ser lo que hacen las chicas de su edad.
Además, en el caso de Tsukihi, el problema no es el exterior, sino el interior. El interior de
Karen coincide más o menos con su exterior, pero el exterior de Tsukihi contradice su
interior... su interior, sin embargo, no contradice su exterior, lo cual es una distinción
importante. Tsukihi tiene ojos suaves e inclinados hacia abajo (un contraste con su hermana)
y un cuerpo pequeño (un contraste aún mayor con su hermana), así como una forma de hablar
lenta y distintiva que no es nada sino infantil. Pero en el fondo es aún más agresiva que Karen,
con un genio realmente volátil. Cuando Karen se mete en una pelea, escuchando la historia de
lo ocurrido, la mayoría de las veces era Tsukihi quien estaba detrás. Ella tiene un
temperamento que raya en la histeria. El fuerte contraste con su gentil apariencia tiende a dejar
a las personas rascándose la cabeza con desconcierto... su única gracia salvadora, supongo, es
que cuando ella se enoja, solo lo hace en nombre de otra persona.

Por ejemplo, hubo una anécdota que ocurrió cuando Tsukihi estaba en su segundo año de
escuela primaria. Durante el recreo, una pelota pateada por uno de los estudiantes mayores
aterrizó donde había sembrados unos girasoles atendidos por la clase de Tsukihi. Cuando el
estudiante mayor vino a buscar su pelota, la compañera de clase de Tsukihi, que había estado
regando las flores, trató de reprenderlo, pero el estudiante mayor se puso desagradable y la
hizo llorar. No es tan inusual que ocurra en una escuela primaria. Pero tan pronto como Tsukihi
se enteró, se puso en acción, averiguando a qué clase pertenecía el niño y luego lanzó un ataque
completo en el aula (Karen, por cierto, fue con ella). Para cuando la conmoción, que más tarde
se conoció como el Incidente de Ikedaya (los asesinos del shogunato tardío y la era de la
restauración eran populares en ese momento y dudo que el nombre fuera elegido por algún
significado especial) se calmó, el estudiante mayor fue enviado al hospital y casi todos los
accesorios en el aula habían sido destruidos. Y luego, en un toque final, enviaron un ramo de
recuperación al hospital. Girasoles.

De cualquier forma, que lo miraras, se habían ido por la borda. Tal vez la niña dejó de llorar,
pero probablemente lo hizo por puro miedo. Todo el incidente fue atroz.

En su escuela Tsukihi se unió al club de la ceremonia del té, pero solo como una excusa para
usar un kimono... tiene tal cosa para la ropa tradicional japonesa que incluso usa un yukata en
la cama en lugar de un pijama. Supuestamente le están enseñando sobre el espíritu pacífico a
la hora de preparar el té, pero lamentablemente eso no parece haberse traducido en un cambio
en su personalidad. Por otra parte, cualquier forma de arte dominada por un sacerdote difícil
y de mal genio que se vuelve loco sólo porque alguien espolvoreó azúcar en una sandía,
probablemente sólo alimenta su histeria.

Cualquiera de las dos hermanas, como se puede ver, sería una molestia en solitario, pero las
cosas se complican por el hecho de que van juntas. Olvídate de realizar un leve esfuerzo, se
necesitan pies y hombros para hacer malabarismos con ambas. Como su hermano mayor
extraordinariamente soso, estoy constantemente perdido sobre cómo responder a cada nuevo
escándalo que causan. El verdadero problema puede ser qué tan bien cada hermana
complementa a la otra.

La hermana mayor: siempre lista para pelear. La hermana menor: siempre lista para encontrar
una razón para comenzar una pelea. Es por eso que se les conoce como las Fire Sisters de la
Segunda Escuela Media Tsuganoki.

Según Sengoku, mis hermanas son un dúo bastante famoso entre otros chicos de escuela media
en el área. La Segunda Escuela Media Tsuganoki es privada, mientras que Sengoku asiste a
una escuela pública (mi propia alma mater), un poco más lejos en autobús. Si los rumores
habían circulado tan lejos, ciertamente no era un asunto de risa.

Nunca escuché esta historia de la propia Karen, así que no puedo hablar de su veracidad, pero
aparentemente en su primer día de escuela se ganó un nombre entre los chicos de escuela
media al desafiar y derrotar, en un mano a mano, al líder de los jefes de los jóvenes que
dominaban las escuelas medias de nuestra área… no, no hay manera de que eso pueda ser
verdad. Quiero decir, mira cuántas frases raras hay en esas cuatro pequeñas líneas. Ese tipo de
palabras no pertenecen al siglo XXI. Alguien tuvo que haber inventado eso. Aun así, supongo
que el hecho de que un rumor como ese pueda flotar por ahí, sin ser cuestionado, es prueba
suficiente de la fama de Karen y Tsukihi.

Las Fire Sisters de la Segunda Escuela Media Tsuganoki.

Araragi Karen, La Ejecutora, y Araragi Tsukihi, La Estratega. Como pareja, pasaron sus días...
No lo sé. ¿Corriendo para rescatar a los necesitados? ¿Corregir errores y hacer del mundo un
lugar mejor? En cualquier caso, jugando a ser defensoras imaginarias de la justicia. Por
supuesto, si les dijera eso a las chicas, sé cómo responderían.

Karen: “No es una fantasía, Nii-chan.”

Y Tsukihi casi seguramente agregaría: “No somos ‘defensoras de la justicia’, somos la justicia
misma.”

Pero al ser parte de su carne y sangre, puedo confirmar que sus actividades no son tan elevadas.
Es solo una salida para su exceso de energía. Y si continúan así, algún día se meterán en
problemas... al menos eso es lo que les decía, pero el que en estos últimos meses ha seguido
metiéndose en problemas he sido yo. Y dado que no he sido capaz de seguir mi propio consejo,
supongo que nada de lo que digo suena muy persuasivo... una vez más, sabiendo que
probablemente entra por un oído y sale por el otro, puedo decirlo en voz alta y repetidamente.

Araragi Karen y Araragi Tsukihi. Al final, las Fire Sisters no son más que defensoras ficticias
de la justicia.

Mis hermanas, de quienes debo estar orgulloso.

La verdad es que son irremediablemente falsas.


002
El desarrollo parece tan completamente fuera de contexto que solo puedo disculparme, pero
aparentemente fui secuestrado.

La fecha era el veintinueve de julio, aproximadamente diez días después del comienzo de las
vacaciones de verano... bueno, tenía la sensación de que había estado inconsciente durante
algún tiempo, así que supongo que era posible que ya fuese treinta. De hecho, por lo que sabía,
el treinta y uno bien había comenzado y terminado haciendo que ya estuviésemos en agosto.
Si pudiera ver el reloj atado a mi muñeca derecha, podría determinar la fecha y la hora, pero
con las manos unidas detrás de una viga de acero, eso fue más fácil de decir que hacer.
Tampoco podía llegar al teléfono celular que estaba en mi bolsillo. Lo que no quiere decir que
no tenía una estimación del tiempo... fuera de la ventana estaba completamente oscuro, lo que
me permite suponer, al menos, que debe ser de noche. Digo ventana, pero en realidad faltaba
el cristal y el viento soplaba en la habitación. A mediados del verano o no, la ubicación estaba
demasiado expuesta. Ya que mis pies no estaban atados, probablemente podría lograr ponerme
de pie si lo intentara, pero no parecía tener mucho sentido hacerlo. Mantuve mi trasero
plantado en el suelo y en su lugar estiré las piernas.

No puedo creer que Oshino y Shinobu vivieran así, pensé distraídamente.

Así es. Me mantenían cautivo en un lugar que conocía demasiado bien, las ruinas de la antigua
escuela de preparación. Era un edificio de cuatro pisos cubierto de basura y escombros y al
borde del colapso. Para alguien que no está familiarizado con el edificio, todos los pisos y
aulas probablemente se veían iguales, pero si conocías el lugar tan bien como yo, aparecían
pequeñas diferencias. Me di cuenta de que el aula donde estaba detenido era una de las tres en
el cuarto piso, la más alejada a la izquierda visto desde el hueco de la escalera.

Sin embargo, no es que me sirviese de mucho.

Oshino, por supuesto, ya no estaba en la ciudad, mucho menos en estas ruinas, y Shinobu las
había abandonado para establecerse en mi sombra. Quizás, en este mismo momento, se sentía
nostálgica. O tal vez no sentía nada en absoluto. ¿Cómo iba a saber qué podría estar pensando
un vampiro de quinientos años?

¿Entonces que se supone que haga?


A pesar de un dolor punzante en la parte posterior de mi cabeza (cuando fui secuestrado debí
haber sido golpeado en ese lugar), repasé la situación con una calma que parecía estar en
desacuerdo con mi situación. En esos momentos la gente puede ser sorprendentemente sensata.
Después de todo, no es como si perder la cabeza fuese a llevarte a alguna parte. La tarea más
urgente, en realidad, era hacer un balance del statu quo.

Asumí que mis manos estaban atadas a mi espalda con una cuerda o algo así, pero parecía que
en realidad eran un par de esposas de metal lo que las mantenían en su lugar. Si hubieran sido
de juguete, probablemente podría haber recurrido a la fuerza bruta para destrozarlas... pero lo
intenté y no se movieron. Terminaría rompiendo mis propias muñecas en pedazos incluso
antes de hacer mella en las esposas. Si hay alguna distinción entre real y falso en el mundo de
las esposas, estas claramente eran genuinas.

“Aun así... la fuerza vampírica me habría dejado escapar sin siquiera sudar.”

Olvídate de las esposas, yo también demolería la viga de acero. Demonios, incluso si me


destrozara las muñecas, la característica habilidad de curación las restauraría muy pronto. Sin
importar que ocurra lograría salir indemne.

“Vampiro...” Murmuré, una vez más barriendo mi mirada sobre el arruinado salón de clases.
Incluso si no pudiera usar mis manos, podría haber algo que pudiera alcanzar con mis pies.

Mis ojos se posaron en mi propia sombra. Por oscura que fuera la oscuridad, siempre parecía
un tono más oscuro y tener relieve.

“......”

Durante las vacaciones de primavera, fui atacado por un vampiro.

Una hermosa vampiresa de cabello rubio que dreno mi sangre.

Toda ella. Hasta la última gota. Y como si eso no fuera suficiente...

Al haber drenado mi sangre, me convertí en vampiro.

Durante las vacaciones de primavera que pasé no como un ser humano sino como un vampiro,
esta escuela en ruinas había servido como mi guarida donde me escondía de miradas
indiscretas.
Por lo general, las personas que se convirtieron en vampiros son salvadas por cazadores de
vampiros, equipos de operaciones especiales cristianas, o incluso vampiros asesinos que cazan
a otros vampiros, pero en mi caso, fue un tipo mayor que solo pasaba por allí... Oshino Meme.

Salvado por otro. Oshino nunca dejó de mostrar antagonismo a esa forma presuntuosa de
decirlo.

Pero así fue como volví a ser humano, mientras que la hermosa vampiresa rubia se redujo a
un pálido recuerdo de su antiguo yo, despojada de su fuerza e incluso de su nombre (Oshino
Shinobu fue el que recibió a cambio), para al final ser sellada dentro de mi sombra.

Supongo que se podría decir que nos lo merecíamos.

Tanto Shinobu como yo.

Eso era todo lo que había al respecto.

Sólo que no podía dejarlo así... y así ella y yo existimos como lo hicimos. No había forma de
saber cómo se sentía Shinobu por todo esto, pero, aunque hubiera sido un error, no veo qué
otra opción teníamos.

De todas formas.

Para mí las ruinas estaban llenas de recuerdos. Tal vez debería decir recuerdos horribles, pero
eso no viene al caso.

El problema, en este momento, era que, aunque una vez poseí la fuerza de un vampiro, fue
hace mucho tiempo, y solo quedaba un leve vestigio de ese atributo. Rasgar un juego de
esposas de metal era solo una ilusión. Si yo fuera Lupin Tercero, me dislocaría los huesos de
la muñeca y me quitaría las esposas como si fueran un par de guantes, pero dado que yo solo
era un estudiante de tercer año de secundaria y no, de hecho, Lupin Tercero, tales juegos de
manos estaban más allá de mí.

Ahora que lo pienso…

Ahora que lo pienso, recientemente, Tsukihi también había sido secuestrada... bueno, tal vez
decir “secuestrada” era exagerar, pero aun así no fue un asunto de risa. Alguna organización
enemiga (¿?), dudando de que fuera un rival para Karen en el combate, en su lugar ideó un
plan para tomar a Tsukihi como rehén. Antes de que pudiera preocuparme, tuve que sacudir
la cabeza ante todos ellos por escenificar, en la vida real, travesuras dignas de un shonen
semanal, pero afortunadamente, cuando llega la hora de la verdad, Tsukihi puede devolver el
golpe. Conseguir que la secuestraran había sido una artimaña, y se congració con la
“organización enemiga” (lol) y se las arregló para disolverla desde dentro.

Las formidables Fire Sisters.

Por cierto, después ambas chicas se arrodillaron ante mí y rogaron: “¡Por favor, no se lo digas
a mamá y papá!”

No deberían haberse molestado. No iba a decirles algo tan loco como eso a nuestros padres.
Arrodillarse junto con su hermana habló bien de Karen, pero tal vez también hablo mal de ella.

Quiero decir, las chicas de su edad no deberían arrodillarse para disculparse por nada. Es
inmaduro, ¿de acuerdo?

“En cuanto a mí, apuesto a que caer de rodillas no serviría de nada... A pesar de sus propias
travesuras esas dos son rápidas para calmar las aguas. ¿Entonces qué puedo hacer ahora?”

Honestamente, sin embargo... ya tenía una buena idea de cómo terminé en esta situación. Se
podría decir que una imagen bastante clara.

Sí, de hecho, la verdad me estaba mirando a la cara.

Y sin importar si quería admitirlo o no.

La equis, como dicen, marca el lugar del tesoro.

“Hmph...”

Sólo entonces.

Casi como si estuvieran programados para coincidir con mi despertar, el sonido de pasos,
subiendo escaleras, resonó a través de las ruinas. Desde más allá de la puerta la luz se filtró en
el aula... todas las líneas de electricidad en el edificio estaban muertas, por lo que
probablemente la fuente era una linterna. Se movía en línea recta hacia el salón de clases donde
estaba detenido.

La puerta se abrió. La luz era intensa, cegándome momentáneamente... pero pronto mis ojos
se ajustaron.

De pie en la puerta... Había una mujer cuyo rostro conocía bien.

“Ah. Araragi-kun, estás despierto.”


Senjougahara Hitagi.

Como siempre, mientras señalaba la linterna en mi dirección, su tono de voz era distante.

“Uf, estaba preocupada de que pudieras morir sin despertarte.” Agregó.

“...”

Estaba sin palabras.

Había muchas cosas que quería decir, pero ninguna se convirtió en palabras. Senjougahara
cerró la puerta y se pavoneó en mi dirección, apenas reconociendo la aproximación de una
mueca que cruzó mi rostro.

No había una pizca de vacilación en su paso. Era la actitud de una persona que no albergaba
dudas sobre lo que estaba haciendo.

“¿Estás bien? ¿Te duele la parte posterior de la cabeza?” Preguntó, dejando la linterna a un
lado... en sí misma, su preocupación era muy conmovedora.

Aun así…

“Senjougahara.” Le dije. “Quítame estas esposas.”

“No lo haré.” Respondió ella.

Le había dado exactamente cero segundos de consideración.

Hombre…

Respiré hondo, queriendo asegurarme de tener suficiente aire en los pulmones antes de gritar.
Y luego grite a gusto.

“¡Después de todo eres la culpable!”

“Ah, tienes un caso convincente. Pero nunca probarás que fui yo.” Senjougahara pronunció
una línea que sonaba como algo sacado del último capítulo de una novela de misterio. El
orador siempre era el culpable.

“¡En el momento en que vi que estaba retenido en estas ruinas, tuve la sensación de que fuiste
tú! Además, ¡ninguna otra persona que yo conozca tendría esposas tan resistentes!”

“Tienes mucha imaginación, Araragi-kun. No te importa si tomo notas, ¿verdad?


Probablemente podría usarlas cuando escriba mi próximo libro.”
“En este caso, ¡no me importan los giros donde el culpable es un autor de novelas de misterio!
¡Solo quítame las esposas!”

“No lo haré.” Repitió Senjougahara. Iluminada desde abajo por la linterna, su expresión pétrea
era aún más intimidante de lo habitual.

Hablando de dar miedo.

“No lo haré.” Dijo Senjougahara nuevamente, su rostro todavía era una máscara. “Además, no
puedo. Ya tiré la llave.”

“¡¿Tú qué?!”

“Además, llené el ojo de la cerradura con masilla para asegurarme de que no se pueda abrir
con ganzúas.”

“¡¿Por qué lo harías?!”

“También tiré el antídoto.”

“¡¿Y encima me has envenenado?!”

Finalmente, la cara de Senjougahara se rompió en una sonrisa. “Mentí sobre el antídoto.” Dijo.

Tan aliviado como estaba de escuchar eso, aparentemente eso significaba que ella estaba
diciendo la verdad sobre tirar la llave y llenar la cerradura con masilla. Dejé caer mis hombros
en derrota. ¿Ahora cómo me iba a quitar estas esposas?

“Oh, bueno.” Admití. “Me alegraría que la parte sobre el antídoto fuera una mentira...”

“Correcto. No te preocupes, el antídoto está sano y salvo...

“¡¿Entonces si me envenenaste?!”

Traté de empujarme hacia adelante mientras bromeaba, pero las esposas se engancharon en la
viga de acero y no llegué muy lejos. Tal vez no fue un gran problema, pero para alguien como
yo, eso es extremadamente estresante.

“También mentí sobre el veneno.” Me dijo Senjougahara. “Pero si no vas a ser un buen chico,
¿quién sabe?”

“...”

¡Qué miedo!
¡Qué aterradora!

“Floto como una mariposa, y pico como una mariposa.”

“¡Las mariposas no pican!”

“Me equivoque. Debes estar muy orgulloso de ti mismo al señalarlo con tal vigor. ¿Vas a
presumir de esto por el resto de tu vida?”

“¡Qué novedosa forma de admitir tu error!”

“En realidad, es picar como una abeja.”

“El veneno de una abeja... es potente...”

Tragué saliva, volviendo a mirar a la mujer parada frente a mí... a Senjougahara Hitagi.

Una de mis compañeras de clase.

Tenía una cara bonita y parecía inteligente, y de hecho lo era. Con calificaciones regulares
entre los diez primeros de nuestro año, tenía fama de ser una belleza genial. Sin embargo, lo
que solo unos pocos elegidos sabían era que aquellos que se acercaban demasiado a ella tenían
la garantía, sin excepción, de pagar el precio.

Las rosas hermosas tienen sus espinas. Pero en el caso de Senjougahara no era nada tan
poético... Senjougahara, ella misma, era una hermosa espina.

En términos de una desconexión entre el interior y el exterior, mi hermana Tsukihi la


rivalizaba, pero en el caso de Senjougahara no se trataba de histeria, solo de antagonismo
compuesto. Tsukihi era sensible, mientras que el temperamento normal de Senjougahara
siempre estaba en pie de combate. Era como un dispositivo de seguridad programado para
prodigar ataques indiscriminados a cualquiera que se acercara dentro de cierto perímetro.

Por ejemplo, en mi caso, me pincharon una grapa en el interior de la boca. Un paso en falso
podría significar un desastre... tal fue el paso que hice, así que es una maravilla que al final
todo haya funcionado.

Bueno, Senjougahara tenía buenas razones para actuar como lo hacía. En mayo, logramos
resolver ese problema, incluso si era un compromiso de algún tipo... pero desafortunadamente
esa programación, ese comportamiento, era parte de ella, y deshabilitarlo estaba resultando ser
todo un desafío. Lo que nos lleva al día de hoy.
“Aun así, últimamente has estado bastante callada. ¿Por qué te molestaste en secuestrar a tu
novio de la nada? ¿Es esta una nueva tendencia en violencia doméstica de la que no he oído
hablar?”

Por cierto, Senjougahara y yo estamos saliendo.

Somos novio y novia. Pareja, amantes.

No es por ser un poco tonto, pero se podría decir que nos engrapó los corazones... bueno,
supongo que es un poco tonto. Además, los corazones se juntan no se engrapan.

“Relájate.” Dijo Senjougahara. Sentí que estaba hablando con una pared de ladrillos.
“Relájate, Araragi-kun, voy a protegerte.”

“...”

¡Qué miedo!

¡Qué aterradora!

“No morirás. Porque voy a protegerte.”

“Por mucho que aprecio la alusión aleatoria a Evangelion, ‘Gahara-san’...”

Gahara-san. Recientemente se me ocurrió el apodo.

No se estaba extendiendo muy bien. A veces, parecía que yo era el único que intentaba
encontrar un momento idóneo para llamarla Gahara-san.

“Estoy empezando a tener hambre.” Continué. “Y... ¿quizás también este un poco sediento?
¿Crees que podríamos conseguir algo de comer por aquí?”

No tuve más remedio que preguntar amablemente... por el momento, mi vida estaba en las
implacables manos de Senjougahara. Si no pisara ligeramente, el suelo podría abrirse y los
resultados de la caída serian desastrosos, y no lo digo en broma. Independientemente de cómo
estaba en estos días, Senjougahara nunca entraría en una situación como esta desarmada,
aunque no tenía idea de qué tipo de instrumento de papelería podría tener consigo...

“Hah.” Resopló Senjougahara. Sonaba desagradable, como si se estuviera burlando de mí.


“Hambriento, sediento... Eres como un animal, todo lo que haces es comer y dormir. Es
asqueroso. ¿Por qué no, para variar, intentas vivir de manera productiva? Oh, lo siento.
Supongo que ‘vivir’ es una demanda demasiado elevada para Araragi Koyomi.”
“...”

¿Qué había dicho para merecer eso? Nada, ¿verdad?

“Pero cuando se trata de morir de una manera productiva.” Explicó. “Estoy segura de que eres
insuperable. Un tigre deja su pelaje al morir, o eso dice el proverbio, y en ese sentido supongo
que eres un tigre.”

“Eso tampoco suena como un cumplido.”

Después de todo, ella me seguía tratando como un animal.

¿Ella pensó que no me daría cuenta?

De todos modos…

A juzgar por el nivel de veneno, Senjougahara no estaba realmente enojada o de mal humor.
Tenía una lengua ácida y siempre estaba atacando, por lo que solo había unas pocas personas
en el mundo capaces de medir su estado de ánimo. Supongo que el papá de Senjougahara,
Kanbaru y yo, más nadie. Normalmente la tomarías como alguien que estaba irritada todo el
tiempo.

“Bien, Araragi-kun. Esta vez seré amable y te mostraré misericordia. Sabía que un bicho
patético como tú pediría comida, así que compré todo tipo de comida por adelantado.”

Senjougahara extendió con orgullo su otro brazo, el que no sostenía la linterna, a un patético
insecto como yo para presentar lo que parecía ser una bolsa de plástico de una tienda de
conveniencia.

Era semitransparente, por lo que pude distinguir su contenido.

Botellas de bebidas, bolas de arroz y tal.

Raciones, para mi encierro.

Qué inesperadamente considerado de su parte... qué desagradablemente considerada.

“Ah, ya veo... primero agua. Necesito agua.”

Originalmente le había pedido comer con la esperanza de que ella me desatara, pero era cierto
que me sentía con hambre y sed. Gracias a las secuelas de mí pasado vampirismo podía evitar
comer por cierto tiempo, pero incluso eso tenía sus límites. Quién sabe cuánto tiempo estuve
inconsciente y, en particular, el agua era una necesidad para los humanos.
Senjougahara metió la mano en la bolsa y sacó una botella de plástico, agua mineral, y
desenroscó la tapa. Como estaba atado, esperaba que ella me ayudara a beber, pero ella sostuvo
la boca de la botella a una distancia del grosor de un cabello de mis labios antes de comenzar
a bebérsela.

Debería haberlo sabido... Senjougahara tenía una vena mezquina que iba más allá de las
palabras.

“Aww, ¿quieres un poco de wa-wa?” Ella bromeó.

“B-Bueno... sí...”

“Huh. Pero prefiero ser quien bebe.”

Senjougahara comenzó a tragar.

Algunas personas simplemente tienen una forma de hacer las cosas, supongo. Beber
directamente de la botella no la hacía parecer cruda. De hecho, ella parecía francamente
elegante.

“Ahh, eso fue refrescante.”

“...”

“Vaya, vaya, esa una expresión tan codiciosa. ¿Quién dijo que iba a dejarte beber?”

Um, ¿estás segura de eso? Eso casi hizo que pareciera que ella había hecho todo lo posible
para comprar agua solo para hacerme verla beber un poco una vez que tuviera sed.

No es que ella nunca fuese a hacer algo así.

“Jejeje. Araragi-kun, ¿pensaste que te daría agua boca a boca? Eres un chico desagradable.
Eres un pequeño pervertido.”

“Solo Kanbaru esperaría eso en esta situación.”

“¿Eso es así? ¿Qué pasa con el otro día cuando intercambiamos un gran beso descuidado...?”

“¡No estés hablando de eso ahora!”

Había gritado. No es que hubiese otra persona que pudiese escucharnos, pero no me gustó que
hablara de esas cosas tan abiertamente.

Con esas cosas los chicos somos delicados.


“Bien.” Dijo ella. “Si tanto quieres un trago de agua, podría dejarte tomar un poco.”

“No tienes idea de las ganas que tengo de tomar un trago de agua...”

“¡Ja! ¿Este hombre no tiene orgullo? Pronunciar una línea descarada por un simple trago de
agua... ¿Qué tal si simplemente te mueres en este momento? Si yo fuera tú, me mordería la
lengua, es solo un consejo.”

Senjougahara parecía estar disfrutando...

No la había visto tan animada en mucho tiempo. Eso dice que últimamente ella en serio debía
haber estado conteniéndose...

“Bien. Apenas puedo hacer la vista gorda ante una mendicidad tan deplorable. Mostraré
simpatía y te permitiré calmar tu sed. Espero que estés agradecido, pájaro tímido.”

“… ‘Pájaro tímido’ no es exactamente un insulto...”

“Jejeje.”

Con una risa más siniestra que nunca, Senjougahara volcó la botella de plástico y comenzó a
gotear agua sobre su otra mano. ¿Qué demonios estaba haciendo? En realidad, considerando
lo rencorosa que podía ser, ya tenía una imagen perfectamente clara.

Extendió sus dedos, mojados con agua mineral, hacia mis labios.

“Lame.” Ordenó. “Dijiste que tenías sed, ¿no? Vamos, estira tu sucia lengua y sorbe como una
jirafa.”

“......”

Eso tampoco fue exactamente un insulto... Pero con Senjougahara, de alguna manera, casi
cualquier cosa podría parecer venenosa.

“Uh, Senjougahara...”

“¿Qué? Pensé que tenías sed. ¿O estabas mintiendo? Los mentirosos necesitan ser
castigados...”

“¡Lameré! ¡Lo lameré! ¡Por favor, déjame lamerlo!”

Sin necesidad de un castigo adicional ya estaba en una situación horrible.


Hice lo que ella dijo. Estiré el cuello hacia los dedos de Senjougahara como una jirafa (lo que
sea que eso signifique) y extendí la lengua.

“Absolutamente vergonzoso.” Senjougahara continuó menospreciándome. “Nunca había visto


algo tan patético. ¿Quién iría tan lejos por un sorbo de agua? Apuesto a que esto es lo que
siempre quisiste, ¿no? Probablemente eres solo un pervertido al que le gusta chupar los dedos
de las chicas.”

Definitivamente Senjougahara se estaba metiendo en esto.

De todos modos, lamer sus dedos ayudó a calmar un poco mi sed.

Entonces…

“Araragi-kun, esa fue una excelente imagen. Casi quiero usarla como fondo de pantalla en mi
teléfono celular.”

“¿Oh sí? ¿Qué tan metida estas en esto? En fin, ¿tal vez podríamos pasar a esas bolas de
arroz?”

“¿Por qué no? Hoy me siento inusualmente generosa.”

No es de extrañar, después de todo lo que había hecho. Al menos se sentiría un poco


magnánima.

“¿Qué relleno te gustaría?” Ella me preguntó.

“Ninguno.

“No pareces muy emocionado. ¿Por casualidad prefieres el pan?”

“En realidad no... Además, por lo que puedo decir, no compraste pan.”

“Nop. Todo lo que tengo son bolas de arroz.”

“No tiene sentido pedir lo que no puedo tener.”

“Si no tienen pan, ¿por qué no servirse pastel?”

“¡Qué régimen tan opresivo!”

Habría una revolución en un instante.

Antes prefiero una tarta.


“Tuve una educación protegida.” Afirmó Senjougahara. “No conozco los caminos del
mundo.”

“Creo que el problema son tus propios caminos.”

“No puedo evitarlo, fui muy consentida. Yo era la luz de los ojos de mi padre.”

“¡‘Luz’! ¡No sé cómo, pero ‘luz’ suena como una palabra bastante dolorosa viniendo de ti!”

Mientras continuamos bromeando, Senjougahara sacó una de las bolas de arroz, retiró
cuidadosamente el envoltorio de plástico y de repente me la metió toda en la boca.

“¡Nmph! Ngh.” Farfullé. Apenas podía respirar. No pude sino presentar una queja. “¡¿Qué
demonios?!”

“Bueno, pedirte que abras la boca y decir ‘ahh’ era algo vergonzoso.”

“¿Entonces solo me lo pones en la boca? ¡Khak! Hay arroz atorado en mi garganta. ¡A-Agua!
¡Agua! ¡Rápido, dame una botella!”

“¿Qué...? No. Sería como si nos estuviéramos besando indirectamente.”

“¡¿Te sientes tímida por eso después de hacerme babear sobre tus dedos?!”

Senjougahara me suministró agua, pero fue metiendo la botella en mi boca. Mientras que los
granos de arroz atrapados en mi garganta se lavaron, también sentí que estaba a punto de
ahogarme, una experiencia única en tierra firme.

“Uh oh. Mira el desastre que hiciste.” Senjougahara se puso seria. “Eres un niño malo.”

Ya no sabía si “lengua ácida” era el término correcto. Si alguna vez Japón pierde su libertad
de expresión, la primera en ser encerrada seguramente sería ella.

“Si no te importa.” Anunció. “También voy a tomar mi comida... Hoy solo tuve el tiempo de
traer comida de la tienda de conveniencia, pero no te preocupes. Mañana será un buen
almuerzo casero.”

“......”

“¿Qué? ¿Tienes un problema con mi cocina? Si se me permite decirlo, últimamente he


mejorado bastante.”
No, mi problema era el hecho de que mi confinamiento parecía involucrar una planificación a
largo plazo. Hasta ahora había estado siguiéndole la corriente pensando que era algún tipo de
juego, pero no tenía idea de cuál era su objetivo.

¿Hmm? Ah, por supuesto...

Ella me lo había dicho, ¿no?

─Relájate.

─Voy a protegerte.

Para... protegerme. Tenía la sensación de que hablaba en serio. Si ella realmente intentara
protegerme, no debería ser despectiva.

Aunque tal vez por eso fue menos amable de lo que debería, lo suficiente como para
contradecir su objetivo.

Probablemente porque me habían golpeado en la parte posterior de la cabeza, mi memoria era


borrosa... pero todo estaba empezando a volver.

Proteger... lo que ella quiso decir con esa palabra.

Cómo se había llegado a esta situación.

“Tengo que decir algo, Senjougahara, que tienes algunas habilidades bajo la manga como por
ejemplo noquearme de un solo golpe en la parte posterior de la cabeza. Según mi hermana, es
mucho más difícil noquear a alguien de lo que piensas.”

“¿Un solo golpe?”

“¿Oh?”

“Te negaste a desmayarte. Me llevó veinte intentos.”

“¡Podrías haberme matado!”

Increíble.

Bueno... Hablando de increíble, había algo más que tenía que preguntarle.

Honestamente, no estoy seguro de querer saberlo. Pero no tenía mucha elección.


“Senjougahara... Dijiste que la próxima vez harías el almuerzo, y estoy agradecido, realmente
lo estoy. Pero mientras estoy aquí, ¿cómo se supone que debo hacerlo, ya sabes... hacer mis
negocios?”

… Lancé la pregunta que me estaba mortificando.

Pero tan fría como una cebolla, sin siquiera levantar una ceja, como si hubiera pensado en
todo, Senjougahara metió la mano en la bolsa de plástico y sacó un pañal para adultos.

“¿G-Gahara-san? Estás bromeando, ¿verdad? ¿Es eso, como un artículo de broma? Como
siempre, tu sentido del humor es tan particular.”

“Relájate, estoy preparada para hacer cualquier cosa por tu bien, incluso cambiar pañales.” Su
rostro era inexpresivo mientras hablaba. “¿No lo sabes? Te amo Araragi-kun. Tanto que
incluso si estuvieras cubierto de suciedad de pies a cabeza, te abrazaría sin dudarlo un
momento. Comenzando con la respiración y terminando con la excreción, controlaré cada
rincón y grieta de tu cuerpo, incluido tu cerebro.”

......

¡Oh, el peso del amor!


003
Permítanme tratar de reconstruir el curso de los acontecimientos que condujeron a este
lamentable encarcelamiento. De hecho, para aclararlo todo, probablemente debería comenzar
alrededor de la mañana del 29 de julio.

Aunque eran vacaciones de verano, estaba decidido a quitarme el manto de perdedor y tomar
los exámenes de ingreso a la universidad, por lo que no tenía oportunidad para perder el
tiempo. Senjougahara, quien tuvo algunas de las mejores calificaciones de nuestro año, y
Hanekawa, quien tuvo la mejor calificación, se turnaban todos los días para darme clases. Fue
un trabajo duro para mí, estudiar todos los días, pero si me detuviera a pensarlo, no podría
haber pedido un mejor arreglo.

Con ellas dos como tutoras, cualquiera mejoraría. Resultó ser una combinación de zanahoria
y palo.

¿O debería decir miel y látigo?

En los días pares, Senjougahara me enseñó, y en los días impares, Hanekawa (con los
domingos incondicionalmente libres), pero por supuesto también tenían sus propios planes, en
cuyo caso estos tenían prioridad. Eso incluyó el veintinueve de julio, uno de los días de
Hanekawa, cuando ella me dijo: “¡Araragi-kun, lo siento mucho! ¡Hay algo de lo que debo
encargarme! ¡Lo prometo, la próxima vez seguro estudiaremos! ¡Pasado mañana, para ser
precisos!”

Y entonces terminé libre.

Como yo era quien pedía clases particulares, no había razón para que se disculpara tanto...
Como de costumbre, Hanekawa era demasiado amable para su propio bien.

Asumí que aquello de lo que debía encargarse tenía algo que ver, una vez más, con sus padres.
No era quien, para meter la nariz, así que no hice muchas preguntas. Haría cualquier cosa por
el bien de Hanekawa, pero “cualquier cosa” a veces tenía que significar “nada en absoluto”,
dependiendo de la situación.

Bien. En resumen, ese día no tenía nada que hacer.


Obviamente podría haber estudiado por mi cuenta, pero de acuerdo con Hanekawa, era
importante tomarse un descanso de vez en cuando... Senjougahara nunca daba consejos
remotamente similares, pero sobre estos asuntos, tendía a prestar atención a los de Hanekawa.

¿Y quién podría culparme?

¡Dos días libres seguidos!

Digo eso, pero ya tenía algo planeado para el domingo. Pensando que podría hacer un largo
viaje a la librería, revisé algunas cosas ya que de todos modos tenía que pasar por la sala de
estar. Mis padres ya se habían ido (ambos trabajan, incluso los sábados), y Tsukihi, vestida
con un yukata, estaba tumbada boca arriba en el sofá y miraba televisión con la cabeza boca
abajo. Dada su vestimenta y postura, bien podría haber estado desnuda, su pecho en un área
de desastre, pero no parecía importarle. No es que fuera yo alguien que hablará de apariencias,
y mientras ella se vistiera adecuadamente afuera, no era gran cosa.

“Ah. ¿Terminaste de estudiar?” Tsukihi apagó la televisión (parecía no haber estado mirando
por interés) y se volvió hacia mí. La curva inclinada de sus ojos la hizo parecer somnolienta,
pero considerando la hora, eso parecía poco probable. “Hoy no vino tu tutora a domicilio,
¿eh?”

“Sip.”

En realidad, en los días de Senjougahara fui a su casa, y en los días de Hanekawa fuimos a la
biblioteca, por lo que “tutoría a domicilio” no era exacto.

Ir a una escuela de preparación o practicar con exámenes de prueba había sido una opción,
pero lamentablemente, mis padres no fueron persuadidos. Digamos que mi comportamiento
hasta entonces había pasado factura. Tenía mucho que hacer para ponerme al día.

“¿También voy a tener que estudiar para los exámenes de ingreso a la universidad?” Mi
hermana se preguntó en voz alta. “Ugh.”

“Cierto, ustedes no tienen que tomar ninguno para la secundaria.”

Las bendiciones de una escuela secundaria integrada... mis dos hermanas habían aprobado sus
exámenes de ingreso a la escuela media sin siquiera estudiar... Qué inteligente de su parte.

“Incluso si decides hacerlo, aún falta tiempo.” Le recordé a Tsukihi. “¿No es un poco temprano
para que pienses en eso?”
“Sí, supongo, pero al verte tan serio de repente me preocupe.”

“Mis más sinceras disculpas... Hey, ¿dónde está esa inquieta?”

“¿Esa inquieta?”

“Tu hermana mayor.”

“Karen está fuera.”

“Eso es raro.”

Lo extraño no era que Karen estuviera fuera, sino que Tsukihi estuviese acostada en el sofá
cuando Karen se había ido... Generalmente las Fire Sisters operaban como un equipo. Y cada
vez que trabajaban por separado, lo más probable era que no fuese nada bueno.

“Sera mejor que ustedes dos no estén causando problemas.”

“No estamos agitando nada, muchas gracias.” Dijo Tsukihi. “Siempre eres así... tratándonos a
Karen y a mí como si fuéramos niñas. Te preocupas demasiado.”

“No estoy preocupado. Simplemente no confío en ti, eso es todo.

“¿No es lo mismo?”

“No, la preocupación y la confianza son cosas distintas. Hay una diferencia bastante clara entre
las dos.”

“Tan solo estas siendo... como sea...”

“¡Al menos termina tu oración!”

Qué intercambio tan estúpido. Por otra parte, si fue tan estúpido, ¿por qué molestarse en
terminar una oración? Volviendo al tema.

“Entonces.” Pregunté. “¿A dónde fue tu hermana mayor?”

“Como te dije, no se está metiendo en problemas. De hecho, está aclarando algunos


problemas.”

“Eso es lo que quiero decir con problemas.”

“¿En serio?”
“Solo dime qué pasó, antes de que el problema se convierta en trauma. Confiesa y usa la
insignia de traidor con honor. Pase lo que pase, aún puede ser lo suficientemente temprano
como para hacer algo al respecto.”

“Bruto. No andes metiendo la nariz en peleas de escuela media, es una tontería. Pelear, quiero
que sepas, es una forma muy importante de comunicación. En estos días hay demasiadas
personas que no saben cómo luchar constructivamente, ¿no te parece?”

“Bueno, cuando lo pones de esa manera, casi suena bien...”

“El problema no está en pelear. Es no saber la forma correcta de pelear.” Tsukihi se dejó llevar
y comenzó a sonar llena de sí misma. Ella se veía presumida.

“Dices eso, pero cuando ustedes dos se pelean, casi siempre va acompañado de violencia. No
veo cómo puedes hablar de ese modo...”

“Ojo por ojo y diente por diente.”

“Esa es una manera muy primitiva de pensar. ¿Sabes que es el siglo XX?”

De acuerdo, en realidad es el vigésimo primero.

“En ese caso.” Respondió Tsukihi. “¿Qué tal un diente por un ojo y un trauma de fuerza
contundente por un diente?”

“¡¿Lo triplicarías?!”

“¡Cállate!” Ella explotó en un repentino ataque de mal genio.

La mirada engreída de solo unos momentos antes no se veía por ninguna parte.

“¡Déjame en paz! ¡No sé nada! ¡Ya sea la mayor, la menor o la de en medio!”

“¿Desde cuándo hay tres de ustedes…?”

Tsk, esto es lo que quise decir cuando dije que no valía la pena preocuparse.

En cualquier caso, motivados por los problemas e inquietudes de otras personas como las Fire
Sisters, no estaban dispuestas a revelar los detalles de lo que sea que estuviesen tratando en
este momento. Y no iba a meterme en la privacidad de un completo extraño.

Supongo que realmente no importó. Probablemente vendrían a hablar conmigo cuando las
cosas fuesen demasiado para ellas. Siempre y cuando no implicara otra trama de secuestro.
Murmuré: “En serio, sin embargo... no voy a decirte que crezcas, sino que tal vez te hagas un
poco más tranquila.”

“¡No eres quien para hablar!”

Tsukihi agarró el control remoto a su lado y me lo arrojó. Vaya. ¿Enloqueció? No podía


simplemente esquivarlo, así que me las arreglé para atraparlo y lo puse de nuevo sobre la mesa.

A fin de cuentas, supongo que volverse “más tranquila” era una petición del orden más alto.
Crecer es solo parte de envejecer.

Estar tan callado como, digamos, Sengoku es un problema en sí mismo.

Si Karen y Tsukihi pudieran tener una décima parte de silencio como Sengoku, y Sengoku
pudiese tener una décima parte de actividad como Karen y Tsukihi, entonces todo estaría bien.

Desafortunadamente, la vida no es tan fácil. No puedes simplemente dividir y multiplicar a las


personas de esa manera.

“Ah, cierto... Sengoku.” Se me ocurrió lo que debería hacer hoy. O más bien, lo había
recordado.

Ahora que lo pienso, había estado posponiendo la promesa de salir con ella. La librería podía
esperar.

Sengoku Nadeko.

Ella era en realidad una de las compañeras de clase de Tsukihi en la escuela primaria. Una de
las amigas que mi hermana invitó a nuestra casa a jugar... en ese momento compartí una
habitación con Tsukihi (y Karen), así que Sengoku también se hizo amiga mía, a pesar de que
estábamos en diferentes grados. Dejé de verla después de que Tsukihi ingresó a una escuela
media privada, pero el otro día me encontré nuevamente con Sengoku en circunstancias
inesperadas.

Muy inesperadas.

A saber, todo estuvo relacionado con excentricidades.

De todos modos, después de que resolvimos su problema, Sengoku vino un día para pasar el
rato. Eso fue gracias a mis buenos oficios: pensé que volver a reunirla con Tsukihi sería genial.
Como hermano de Karen y Tsukihi, encuentro sus personalidades muy dudosas, pero las
personas de su misma edad parecen caerles bien y, de todas las cosas, acuden a ellas... No sé
si “simpáticas” es la palabra que quiero, pero ellas poseen alguna habilidad de carisma
misterioso que no logro apreciar. En cualquier caso, eso funciono con una vieja amiga de la
escuela primaria a la que Tsukihi no había visto en mucho tiempo, y pronto ella y Sengoku
estuvieron jugando juntas como solían hacerlo.

Al salir, nuestra invitada había dicho: “La próxima vez ven a mi casa para pasar el rato.” Y yo
asentí.

Y ahora que lo pienso eso fue hace mucho tiempo. No es que lo haya olvidado, pero mientras
tanto sucedieron muchas cosas, y también comencé a tomarme en serio el estudio para mis
exámenes de ingreso.

Quizás fue una actitud fría de mi parte.

Sin embargo, ahora parecía un momento tan bueno como cualquier otro. Decidí llamar a
Sengoku.

Como la mayoría de los estudiantes de escuela media en el país, ella no tenía un teléfono
celular, así que tuve que llamarla a su casa. Saqué mi celular, que tenía el número guardado,
de mi bolsillo.

Seleccioné el número y aun no llamé. Todavía era antes del mediodía, pero como era Sengoku,
ella ya estaría despierta así que llame.

“¡¿HolAaaaAAa?! ¡S-Sengoku Nadeko al habla!”

Esperaba que sus padres respondiesen el teléfono de su casa, pero fue Sengoku quien contestó.
Excepto que pareció morderse la lengua como si fuera Hachikuji.

¿Hmm? ¿La había despertado? No lo había visto venir.

Sengoku no parecía del tipo que duerme toda la mañana solo porque eran vacaciones de
verano.

“Koyomi-onii-chan, ha pasado un tiempo... ¿Qué pasa?”

Esta vez ella habló con claridad. Huh, pero aún no había dicho nada. ¿Cómo pudo...? Ah, por
supuesto, en estos días no necesitabas un teléfono celular para tener identificación de llamadas.
“Lamento molestarte de la nada.” Le dije. “Pero ¿recuerdas cuando hablamos de pasar el rato
en tu casa? Estaba pensando, ¿qué tal hoy?”

“¡¿Q-Quéeeeeeeeee?!”

Ella sonaba sorprendida. Demasiado sorprendida.

Extraño, podría haber jurado que teníamos una promesa.

Tal vez ella lo había olvidado.

“¿Es demasiado repentino? Si hoy no es bueno...”

“¡S-Sí! ¡Hoy, hoy, hoy! ¡Estoy ocupada casi todos los días, pero no hoy!”

No podía recordar que Sengoku fuera tan inflexible. Tampoco sabía que ella podía gritar así.
“Ya veo. Si estás tan ocupada, entonces supongo que tiene que ser hoy... ¿Puedo ir ahora
mismo?”

“¡Si! ¡Casi en cualquier otro momento que no sea ahora no es bueno!”

Hombre, hablando sobre un horario asesino.

Los estudiantes de escuela media en estos días lo tienen difícil... Desearía que mis hermanas
fuesen más serias en lugar de malgastar a su preciosa juventud corriendo como defensoras de
la justicia. Y de ser posible más que una décima parte.

“Estaré allí pronto.” Dije colgando.

Luego miré a Tsukihi.

Volvió a encender el televisor y sintonizó un programa de entrevistas matutino (edición del


sábado) para captar los últimos chismes de celebridades, esta vez con aparente interés. Le
gustaba fingir que estaba por encima de esas cosas, pero básicamente era una fanática. Ojalá
ella también usara su simpatía conmigo.

“Muy bien, me escuchaste.” Le dije.

“¿Huh? Disculpa ¿Qué dijiste?”

“¿No estabas escuchando?”

“¿Estoy siendo regañada por no espiar las llamadas de la gente?”


“Ahh...” Ella tenía un punto. “Estaba hablando por teléfono con Sengoku.”

“Y vas a casa de Sen-chan, ¿sí?”

“Así que estabas escuchando.”

“Que te diviertas.” Tsukihi se despidió a medias, sin siquiera levantar la vista mientras
hablaba. “Me encargare de cuidar el fuerte.”

“No tan rápido. También vas a venir.”

“¿Perdón?” Tsukihi se dio la vuelta como si estuviera sorprendida.

“Si voy a la casa de Sengoku, obviamente vendrás conmigo.”

“Por lo que escuché, pensé que irías solo. Además, estoy bastante segura de que eso es lo que
Sen-chan está esperando.”

“¿En serio? Lo dudo.”

Mientras hablaba por teléfono, supuse que Tsukihi vendría conmigo. ¿Olvidé mencionar eso?

“Lo que sea, no me importa.” Dijo mi hermana. “Pero estoy bastante segura de que solo estaría
en el camino, así que ¿por qué no vas solo? Eso es probablemente lo que Sen-chan prefiere.”

“¿Qué demonios? ¿Por qué estarías en el camino si fuéramos a ver a Sengoku? Además, ¿qué
tan ocupado podrías estar?”

“¿Sabes el trabajo que requiere transformar oxígeno en dióxido de carbono?”

“¡Eso lo haces sin siquiera pretenderlo!”

“Ah, casi lo olvido. Hoy tengo actividades en el club.”

“Me parece recordar que tu club de ceremonia del té fue suspendido por todo el verano.”

Eso fue gracias a un desfile de ropa japonesa que organizaron para su festival cultural. El
creador del lindo plan fue una cierta chica de escuela media que resultó estar justo en frente
de mí. Es cierto que la mayor parte de la culpa pesaba sobre sus hombros, pero personalmente,
pensé que los miembros del club (y el asesor) que se dejaron convencer también debían
examinar sus cabezas.

“Es un estudio independiente. Estudio independiente.”


“Cállate, maniaca del cosplay de kimono. Hay más en la moda que verse bien en un solo
atuendo.”

“No necesito lecciones de alguien cuya idea de la moda sea jeans y una sudadera con capucha.”

“Tienes un buen punto... aunque todavía no lo entiendo. ¿Por qué estás siendo tan reacia a
venir conmigo?”

“DE CUALQUIER MANERA...” De manera contundente, como si fuese una presa a punto
de colapsar, ella dijo de forma tensa. “No soy tan idiota como para molestar en el
enamoramiento de una amiga, incluso si no está destinado a ser.”

“¿Enamoramiento? ¿Le gustan las telenovelas? No creo que vayamos a ver una. Sengoku es
una chica sencilla. ¿Sabes, a diferencia de mis hermanas?”

“De hecho, lo noté en la escuela primaria, pero quiero decir, solo te vio un puñado de veces,
eso sí que es devoción... Aun así, ¿cuántos años han sido? Nunca podría replicar sus acciones.
No es que quisiera hacerlo.”

“¿Huh?”

“Déjame preguntarte algo. ¿Crees que los chicos y las chicas pueden ser solo amigos?”

“Por supuesto que sí.” No hace mucho tiempo, probablemente habría respondido que ni
siquiera creía en las amistades entre personas del mismo sexo, pero mi respuesta fue inmediata.
“Mírame a mí y a Sengoku, somos buenos amigos.”

“Ya veo. Que así sea. Ok, diviértete.”

“......”

Hmm, ella no se movía. No parecía haber ningún punto en seguir discutiendo.

“Claro.” Retrocedí. “Supongo que iré solo. Cuida la casa. Y cuando llegue tu hermana mayor,
dile que necesito hablar con ella.”

Probablemente sería inútil, pero también probaría suerte con Karen.

“Muy bien, nos vemos.” Le dije.

“Una cosa más…”

“¿Huh?”
“Últimamente, no te has metido en graves peleas con Karen. ¿Por qué es eso?”

Eso…

No había previsto ser empujado desde ese ángulo.

¿Eso había estado en la mente de Tsukihi?

Estaba desconcertado de que ella lo mencionara en ese momento, pero tal vez había estado
queriéndolo preguntar desde hace algún tiempo.

“No hay razón...” A pesar de mí mismo sonaba como si tuviera algo que ocultar. “Es solo que
Karen se está volviendo tan fuerte en estos días, que casi espero escuchar un efecto de sonido
estruendoso. Si peleara con ella de verdad, perdería. A pesar de que me ha superado en altura,
pensarías que sería más fuerte, pero supongo que no soy rival para una verdadera artista
marcial.”

“Tal vez eso sea cierto para Karen, pero cuando justo ahora comencé a ponerme histérica,
retrocediste de inmediato. Es como si estuvieras siendo maduro o algo así.”

“Hm... Tal vez...”

“Antes, seguramente me habrías retorcido el cuello.”

“¡Nunca fui tan lejos!”

En realidad... estaría mintiendo si dijera nunca.

Una o dos veces... o tal vez tres o cuatro veces.

“Eso nos facilita las cosas, por lo que nosotras no nos quejaremos.” Dijo Tsukihi en un tono
impertinente que me recordó más a Karen. “Pero no lo sé. Quiero decir, ¿podrías por favor no
ser el único en crecer? Es aburrido.”

Crecer es solo parte de envejecer.

No parecía el momento adecuado para decirlo.


004
Sin embargo, no es como si pudiera decirle a Tsukihi la verdadera razón. “La verdad es que
mientras ustedes no estaban mirando, fui y me convertí en vampiro. Afortunadamente pude
volver a ser humano, pero los efectos posteriores no se han ido, así que tengo que tener cuidado
de no entrar en peleas con ustedes dos en caso de que me descuide y las mate accidentalmente.”
¿Cómo se suponía que debía decir algo así con una cara seria?

Pero probablemente me preocupaba por nada.

Mi relación actual con Oshino Shinobu, la vampiresa que acechaba en mi sombra, era
engañosamente simple. Confuso en su sencillez. Seguía siendo esclavo y siervo de Shinobu,
pero ella existía en un estado reducido como vampiro y como excentricidad, sin poder vivir ni
morir sin mí.

Para aclarar, aún podría convertirme en parte vampiro al proporcionarle sangre a Shinobu, y
ella, al extraerme sangre, podría recuperar una cantidad modesta de su fuerza vampírica. Dicho
de otra manera, a menos que fuera inmediatamente después de darle sangre a Shinobu, los
efectos posteriores consistieron en una curación acelerada... así que probablemente no tenía
que preocuparme por pelear con Karen, o más bien, podría perder contra sus artes marciales,
tal y como le había dicho a Tsukihi. Aun así.

Ahora lo sabía.

Lo que significaba pelear, luchar.

No solo combatir, sino guerrear.

No solo golpearse mutuamente, sino matarse mutuamente.

Lo que significaba luchar y matarse unos a otros.

Como resultado... simplemente no podía entrar en peleas con mis hermanas como antes. Hasta
que Tsukihi lo mencionó hoy, estaba haciendo todo lo posible para no pensar en eso, pero en
el fondo lo había hecho.

─Quiero decir.

─¿Podrías por favor no ser el único en crecer?

─Es aburrido.
Karen me había dicho exactamente lo contrario.

Sabes, Nii-chan... por eso nunca creces.

Al final, probablemente Karen tenía razón. No es que haya cambiado por dentro.

Solo que ahora lo sabía.

Por supuesto, dudo que Tsukihi quisiera que le retorciera el cuello... pero, tomando prestada
su frase, definitivamente había una forma correcta e incorrecta de luchar.

Pensando en esos argumentos.

Me vestí apropiadamente para visitar la casa de alguien (aunque justo como Tsukihi menciono,
mi sentido de la moda comienza y termina con jeans y una sudadera con capucha) y salí de la
casa.

En realidad, Sengoku vivía bastante cerca. La primera vez que la acompañé a casa me
sorprendió lo cerca que estaba. Como habíamos asistido a la misma escuela primaria pública,
cuando lo pensaba tenía mucho sentido... ni siquiera necesitabas una bicicleta y podías caminar
hasta allí en diez minutos.

Sin embargo, el hecho de que estuviera cerca no significaba que no pudiera tomar mi bicicleta.
Pero Sengoku podría querer un poco de tiempo para prepararse, así que decidí caminar.

En el camino, sin embargo...

Vi a alguien por detrás que reconocí. No fue tanto su espalda como su mochila.

“Huh, es Hachikuji.”

Una mochila gigante atada a un pequeño cuerpo. Coletas y un perfil visiblemente descarado.
Tenía que ser Hachikuji Mayoi.

Una niña de quinto grado.

Nos conocimos cuando le hable mientras estaba deambulando perdida. Ahora parecía vivir en
una ciudad diferente, pero todavía le gustaba venir a la nuestra. Aun así, como ella era solo
una estudiante de primaria, no tenía forma de contactarla, y lo mejor que podía esperar era
encontrarme con ella por accidente como ahora. Hanekawa y yo vimos a Hachikuji como un
objeto de suerte que te traía buena fortuna si la encontrabas en un día determinado. Esta era
mi primera vez desde que comenzaron las vacaciones de verano... de hecho, ¿no había pasado
más tiempo que eso?

Hmm... Hmm... Hmm...

Después de todo, Sengoku me estaba esperando.

Para empezar, ni siquiera me gusta Hachikuji, esa pequeña mocosa... en realidad, la odiaba,
¿de acuerdo? No éramos amigos, entonces, ¿por qué decir hola solo porque la vi de paso?
¡Podríamos estar de pie frente a frente, y aún podría ignorarla!

Pero bueno, como estudiante de secundaria y su senpai, tomar esa actitud sería bastante
lamentable de mi parte. Un hombre adulto sabe cómo interactuar con personas que no le
gustan. ¿Por qué no le das a un niño la hora del día, es correcto, eh? En serio, no era como si
estuviera feliz de verla o algo así, ¿pero no estaba fingiendo que solo era una cortesía común?

Ja, soy demasiado amable.

Realicé un sprint en frío, corrí hacia ella a una velocidad récord y la abracé tan fuerte como
pude.

“¡Hachikujiii! ¡Te extrañé, y no sabes cuánto!”

“¡¿Eeeek?!” Gritó Hachikuji-chan, agarrada de repente por detrás. Ignorándola, hice llover
besos sobre sus suaves mejillas.

“Ahh, no te había visto en mucho tiempo, pensé que te habías ido, ¡estaba tan preocupado!
¡Aaah, déjame sentirte más, déjame abrazarte más y déjame lamerte!”

“¡Eeek! Eeek! ¡Eeek!

“¡Hey! ¡Deja de retorcerte tanto! ¡Así no puedo quitarte las bragas!”

“¡Aiiieeeeeeeeeee!”

Ella seguía gritando a todo pulmón, y luego...

“¡Grrah!”

Ella me mordió.

“¡Grrah! ¡Grrah! ¡Grrah!”

“¡Eso duele! ¡¿Qué demonios?!”


Una vez más…

Su mandíbula no escatimaba esfuerzo en morderme.

De todos modos, me tienes. La verdad es que estoy loco por Hachikuji.

Dejando una marca de mordisco en mi brazo que pensé que nunca podría desaparecer, se liberó
de mi agarre demoníaco (¿?) y saltó hacia atrás.

“¡Fssssk!” Ella siseó.

Modo salvaje.

“¡E-Espera! ¡Hachikuji, mira! ¡Soy yo!”

Dado mi comportamiento, ver que era yo significaba casi nada, pero me alegré de haberlo
probado porque sus ojos, que se habían vuelto salvajes, alertas y rojos (tan inhumanos),
lentamente volvieron a su color normal (no verdes, déjame decirlo por si acaso).

“... Ah...” Reconociendo mi rostro y retirando sus garras, dijo: “¿Pero si no es otro que Araragi-
san? Araragi Yomiko-san...”

“Eso está muy cerca, pero ¿te importaría no confundirme con un ‘maestro del papel’ adjunto
a la División de Operaciones Especiales de la Biblioteca Británica? Mi nombre es Araragi
Koyomi.”

Estaba bastante seguro de que habiendo pronunciado mi apellido correctamente, se había


esforzado por arruinar mi nombre.

Eso era lo nuestro. La acosaba sexualmente cada vez y como quisiera, y a cambio ella destrozó
mi nombre cuando y como quisiera. Fue un pacto de caballeros.

“¡Espera un momento, Araragi-san! ¡No he oído hablar de un tratado unilateral desde la


Convención de Kanagawa!”

“¿En serio? Me parece bastante justo...”

“¡Además, tu idea de acoso sexual está comenzando a rozar lo criminal! ¡Estoy empezando a
temer por mi virtud femenina!”

La queja de Hachikuji sonaba sincera.

No era como si no tuviera idea de a qué se refería. Más bien era todo lo contrario.
¿Por qué no pude controlarme cuando se trataba de Hachikuji?

“¿De qué estás hablando?” Mentí. “Eso fue solo un abrazo. Lo hacen todo el tiempo en Estados
Unidos.”

“¿Desde cuándo las personas se escabullen por detrás para dar un abrazo?”

“Ese es el problema con este país, nadie está abierto a cosas nuevas.”

“¡¿De dónde crees que eres?! Y también, Araragi-san, ¡tal vez solo quisiste besarme en la
mejilla, pero fallaste y tocaste la esquina de mis labios un par de veces!”

“¡¿Eso hice?! ¡Lo siento!”

¡Obviamente no quise ir tan lejos!

¡Qué desafortunado accidente!

“¿Qué puedo decir?” Suspiró Hachikuji. “Con todo lo que aprietas y agarras, siento que mis
senos se han vuelto más grandes. Tal vez la historia de esas viejas esposas acerca de que crecen
cuando un hombre los acaricia son realmente ciertas.”

“¿En serio? ¿Puedes crecer?”

“¡Pídeme perdón!”

Las coletas de Hachikuji se enderezaron. ¿Le había ordenado que lo hicieran? ¿Bajo qué tipo
de sistema funcionaban?

“Pero.” Dije. “Pensé que parte de lo que te hacía especial era que no eras grande.”

“Qué observación más tonta. Y la próxima vez que hagas algo así, tal vez deba contarle a
Hanekawa-san.”

“Ugh... Eso apestaría.”

Lo dije en serio. Últimamente, Hanekawa y Hachikuji se llevaban demasiado bien para mi


gusto.

Esa alianza me causó problemas.

Bueno, tal vez era más un grupo de sobrevivientes.

“Por cierto, ¿ibas a alguna parte?” Preguntó Hachikuji, cambiando cuidadosamente el tema.
Ella podría ser tolerante.

Tan tranquila que, a veces, me preocupaba por ella.

“No, no exactamente.” Respondí.

“¿Estás buscando un nuevo miembro para el Harén Araragi?”

“¡No he estado armando nada con un nombre tan insípido!”

“Después de todo, un miembro de la primera clase, Oshino-san, se graduó. Te costará mucho


llenar ese agujero.”

“Incluso si hubiera una cosa llama Harén Araragi, ¿por qué contarlo como un ex miembro?
¡Es un anciano con camisa hawaiana!”

“Ten cuidado, con demasiados miembros, desarrollar la narrativa se convertirá en una tarea.”

Hachikuji hizo la meta observación con indiferencia.

También fue un punto realista.

La parte del harén no tenía sentido, pero es imposible ser justo con todas las personas, todo el
tiempo. Ponerse del lado de alguien significa no apoyar a otra persona. Significa estar en el
lado opuesto de alguien.

Defensores de la justicia... solo del lado de la justicia.

Eran enemigos de todos menos de la justicia.

No podías fingirlo.

En resumen, la justicia está... lista para traicionarnos a todos.

“Buen punto.” Admití. “Lo tendré en cuenta.”

“Por favor, hazlo. Por otra parte, mientras nadie intente ocupar mi lugar, supongo que no me
importa cuántos miembros nuevos consigas.”

“¿Desde cuándo conseguiste estar dentro?”

¡Déjame aclarar una cosa! ¡Los únicos miembros oficiales son Shinobu y Hanekawa (y estoy
siendo malditamente serio)!

“¡Todavía eres la ‘invitada especial de hoy’, Hachikuji!”


“Si tú lo dices. Entonces quizás sea mejor que comiences a animar este programa.”

“¡¿Lo arruiné?!”

¡El maestro de ceremonias estaba siendo amonestado por un invitado! ¡Oh, la humillación!

“Bueno, está bien.” Moví las cosas. “¿Te he mencionado a Sengoku? Ella es una vieja
conocida. Hoy me dirigía a su casa para pasar el rato.”

“Uh huh.” Asintió Hachikuji, siempre enérgica con sus réplicas. “¿Pero por qué deberías verte
tan infeliz?”

“¿Me veo así?”

“Sí, te ves maltumorado.”

“¡Eso casi suena como una palabra!”

Ella quiso decir malhumorado.

Es cierto que había estado teniendo pensamientos sombríos. Guardarle secretos a tu familia,
que vivía bajo el mismo techo que tú, era desagradable, lo mirase como lo misare.

“Aun así.” Le dije. “No pensé que me molestara lo suficiente como para que pudieras notarlo
con solo mirar. ¿Parecía tan infeliz?”

“Así es. Fue una expresión incómoda, como si una historia que constantemente hacía bromas
autocríticas sobre no convertirse en un anime se adaptara por descuido.”

“¡¿Esa específica expresión facial?!”

“Relájate. No es como si una adaptación de anime te obligara a continuar una historia que ya
tiene una conclusión clara.”

“¿Ahora qué demonios estás diciendo?”

A veces las palabras de Hachikuji abordaban una dimensión diferente.

Esta chica.

“Es comprensible estar nervioso por la inesperada buena fortuna.” Me consoló. “Sin embargo,
siempre hay algo que ganar si se ramifica en un nuevo territorio.”

“Agradecería tus palabras, si tuviera tantas preocupaciones...”


Ahora que lo pienso, Oshino solía hablar sobre la adaptación al anime esto y la adaptación al
anime lo otro. No tenía idea de por qué, pero tal vez él y Hachikuji podrían tener una
conversación constructiva.

Hmm. Ahora que lo menciono, nunca se han conocido o hablado entre sí, directa o
indirectamente, ¿verdad?

De todos modos, decidí seguir el tema de conversación de Hachikuji, y no solo porque me


había recordado a Oshino. “¿Qué quieres decir con... algo que ganar?”

“¿En una palabra? Dinero.” Respondió Hachikuji.

¡Solo una palabra, pero demasiadas implicaciones!

“Tiene que haber algo más.” Objeté.

“¿Huh?” Hachikuji arrugó la nariz con disgusto, y su frente se frunció en desprecio... oi, qué
cara para una estudiante de primaria. “¿Qué más hay en este mundo además del dinero?”

“¡Hay mucho! ¡Como el amor!”

“¿Mm? ¿Amor? Ah, por supuesto, por supuesto. El otro día lo vendieron en la tienda de
conveniencia.”

“¡¿Lo estaban vendiendo?! ¡¿En la tienda de conveniencia?!”

“Así es, a 298 yenes.”

“¡Qué barato!”

“Cuando se trata de eso, ¿qué son los humanos sino un sistema de transporte de dinero?”

“Vaya, ¡¿qué pasó en tu vida para que ya estés tan fastidiada?! ¡Si quieres hablar de eso, soy
todo oídos!”

“Piénsalo. Entre el multimillonario A, que dice: ‘el dinero hace girar el mundo’, y el
multimillonario B, que dice: ‘el dinero no lo es todo’, ¿en realidad no prefieres al
multimillonario A?”

“¡Eso es relativo!”

¡No prefiero a ninguno de los dos!


“Dejando de lado el dinero, Araragi-san, me muero por saber qué tipo de baile nos harán hacer
para el ending.”

“¿Por qué está decidido que bailaremos?”

“Espero que sea algo sexy y lindo, como en Cat’s Eye.”

“¡Si no te importa estar en un leotardo haciendo lo que parecen ser ejercicios de


calentamiento!”

Hay que ver, sin embargo... esa es una referencia antigua para una estudiante de quinto grado.
Un clásico o no, en estos días ni siquiera los adolescentes conocían el ending de Cat’s Eye.

“No es eso, Hachikuji. En realidad, puedo hablar contigo sobre eso, ¿no? ¿Recuerdas mi
naturaleza vampírica?”

“¡¿Tienes tal cosa?!”

“¡No te olvides de una historia tan crucial!”

Hachikuji parecía tan genuinamente sorprendida que no parecía un acto.

“Pensé que eras un tipo al que le gustan los fideos ramen.” Dijo.

“¡¿Desde cuándo me gusta el ramen como parte de mi historia de fondo?!”

“¿No sabías todos los sabores de fideos instantáneos en el país?”

“¡No me los sabia y no me los sé!” ¿Qué clase de triste experiencia fue esa? Al menos haz que
pruebe ramen real.

“Araragi Koyomi, el hombre que probó cada ramen local... Si mal no recuerdo, tu favorito
actual es el ramen instantáneo Yubari King Melon, ¿correcto?”

“¡No hay forma de que eso sea un sabor real!”

Por otra parte... no apostaría en contra de eso. A veces venden algunas especialidades bastante
extrañas como recuerdos.

“Hmph.” Hachikuji se cruzó de brazos y frunció el ceño. “En ese caso admito mi error,
Shuraragi-san.”

“Casi quiero cambiar mi nombre a ese, suena tan rudo y genial. Pero como seguía diciéndote,
Hachikuji, mi nombre es Araragi.”
“Lo siento, me mordí la lengua.”

“No, eso fue a propósito.”

“Me moddi la dengua.”

“¡¿No fue a propósito?!”

“¿Hoy hay algún ramen instantáneo de edición limitada?”

“¡No soy una tienda de conveniencia!”

¿Quizás amor? ¿Quizás quiera comprar amor?

¡A tan solo 298 yenes!

“Ya veo, Araragi-san.” Hachikuji pronunció mi apellido muy bien. “Un vampiro. Ahora que
lo mencionas, puede que tengas razón. Bueno, ¿qué hay de eso?”

“Bueno, no puedo salir y decirles incluso si son familiares. Sin embargo, estoy empezando a
preguntarme cuánto tiempo más puedo mantenerlo en secreto. Claro, vuelvo a ser humano,
pero las secuelas permanecen.”

“Existe tal cosa como ser demasiado honesto, ¿no es así? Es natural guardar un secreto o dos,
incluso de los miembros de la familia.”

“Hachikuji...”

Correcto. Con todo lo que había pasado, Hachikuji tenía su propia perspectiva distinta cuando
se trataba de asuntos familiares. La mía puede sonar trivial hasta el punto de ser insensible.

“Después de todo.” Dijo. “Cuando le cuentas a alguien un secreto, involucras a esa persona,
lo quieran o no. Tal vez compartirlo te haría sentir mejor, pero ¿no estarías cargando algo en
ellos?”

“Hm... cierto.”

“Además, si tuvieras un hijo y él llegara a casa un día con una historia delirante acerca de ser
un vampiro o una excentricidad o lo que sea, lo llevaría al hospital para que lo examinen.”

“¡Demasiado cierto!”

Pero ciertamente su argumento era válido.


Tal vez no la hospitalizaron, pero en el caso de Senjougahara, al menos así lo vio su familia.
Trataron su excentricidad como una enfermedad. Y luego estaba Kanbaru. La suya significaba
que su brazo izquierdo aún no había vuelto a la normalidad... ¿Cómo le estaba haciendo frente
a tal situación? No podía evitar que su familia se diera cuenta simplemente envolviendo su
brazo con vendas, ¿verdad?

“Araragi-san, lo que necesitas en este momento es... ¡sí! ¡El coraje para guardar secretos!”

“¡Ah! ¡Eso ciertamente es inspirador!”

“Todo lo que hice fue agregar ‘coraje’ para que pareciera positivo. ¡En realidad, ese es el
secreto!”

“¡Y lo das a conocer tan fácilmente!”

“Casi cualquier cosa puede parecer positiva si simplemente agregas ‘coraje’.”

“Vamos... El lenguaje no es tan simple como eso. Es una herramienta de comunicación


sofisticada formada durante milenios. Ten un poco de respeto, Hachikuji.”

“¿Quieres que lo demuestre?”

“Adelante. Si puedes convencerme, haré una parada de manos aquí mismo, en medio de la
calle.”

“Una parada de manos.”

“Sí, piensa en ello como una reverencia avanzada. Pero si no puedes convencerme, entonces
eres tú quien tiene que hacer una parada de manos... ¡con falda y todo! ¡Vas a exponer tu ropa
interior infantil a la mirada del público hasta que yo diga que está bien!”

¡Esa fue la apuesta en cuestión!

¡Todavía sonaba como una persona asquerosa, no importa cuán alegremente lo dije!

¡Ese es el lenguaje para ti!

Hachikuji respondió: “Bien, acepto tu desafío.”

“Hmph. Al menos tienes agallas.”

“Eres como un fénix a la llama, Araragi-san.”

“¡Eso suena genial!”


“Ejem.” Hachikuji se aclaró la garganta. Ella estaba creando atmosfera. “Comencemos por lo
básico... El coraje de mentirle a tu pareja.”

“Vaya.”

Eso no estuvo nada mal.

Simplemente le mentías a tu novio o novia, pero agregarle “coraje” hacía que pareciera una
mentira piadosa... no había contexto alguno o intento de aclarar un hecho.

“El coraje de traicionar a los amigos.”

“Increíble.”

Eso fue maravilloso. Al final, simplemente traicionaste a tus amigos, pero... sin siquiera tratar
de explicar nada, parecía que estabas tratando de protegerlos.

“El coraje de hacer daño.”

“Ungh...”

Un gemido escapó de mis labios. Tan solo necesito comentarlo, pero ¿por qué vi a un hombre
dispuesto a sufrir haciendo daño para hacer lo correcto? Incluso con la clara falta de contexto.

“El coraje para andar a tientas.”

“M-Mierda.”

Esto se estaba convirtiendo en un baño de sangre.

Incluso un crimen tan bajo como andar a tientas sonaba como si fuera impulsado por algún
propósito superior por cuyo bien el autor no tuvo más remedio que ser acusado falsamente. ¡Y
una vez sin una clara explicación del contexto!

“El coraje de ser indolente.”

“I-Increíble...”

Mi espalda estaba contra la pared.

Simplemente estabas perdiendo el tiempo y no hacías nada, pero parecía que te estabas
humillando y viviendo de forma miserable por una gran causa... ¡sin siquiera intentar aclararlo!

¡P-Pero!
¡Todavía era demasiado temprano para admitir la derrota!

“El coraje de admitir la derrota.”

“... ¡Admito la derrota!”

¡Ahh!

Encantado por las palabras, ¡seguí adelante y admití la derrota!

¡Ese es el lenguaje para ti!

A decir verdad, es una cosa bastante simple.

“Ahora bien, Araragi-san, déjeme ver qué tan avanzada es tu reverencia.”

“Por supuesto... tengo el coraje de pararme de manos.”

Me dejé caer en una parada de manos.

En el medio de mi propio barrio.

Me alegré de que Karen y Tsukihi no estuvieran aquí para ver esto. Bueno, de hecho... aparte
de Tsukihi, Karen solía caminar a la escuela en sus manos todo el tiempo antes de comenzar
la escuela media. Ella había sido un hazmerreír. Se jactaba de que estaba entrenando sus
brazos, pero lo que realmente estaba ejercitando era mi capacidad para soportar vergüenza.

“Vaya...” Hachikuji hizo una mueca de dolor. “Ver a alguien de tu edad hacer una parada de
manos simplemente se siente mal. Puedes parar ahora.”

“...”

“De verdad, puedes detenerte, Araragi-san.”

“...”

“En serio, te lo ruego. Es aún más vergonzoso estar mirando a tu lado. ¿Por qué seguir parado
de manos como si fuera una promesa a un amigo que falleció?”

“En realidad.” Le dije, mirando a Hachikuji desde mí posición boca abajo. “A pesar de lo
decepcionado que estoy de que no pude verte hacer una parada de manos, desde este ángulo
puedo ver tus bragas bastante bien.”

Nuestra apuesta…
De cualquier manera, nunca logre perderla.

“¡¿Hnnrk?!”

Hachikuji-chan se sonrojó de vergüenza, pero su primera reacción no fue “sujetarse la falda”


sino “patearme la cara”. Gracias al ángulo, su patada baja me golpeó con toda su fuerza en la
cara. No hay muchas situaciones en las que una patada baja haga eso.

“¡Araragi-san! ¡Pervertido!”

“¡El coraje de ser tildado de pervertido!”

“¡Wow genial! Cuando lo pones de esa manera, ¡estoy tentada de dejarte ver todo lo que
quieras! ¡Especialmente porque lograste mantener tu parada de manos incluso después de
recibir una patada en la cara!” Si me permites decirlo es una proeza de equilibrio casi
milagrosa. “La misma técnica que creé, se volvió contra mí... ¡Oh, la ironía!”

“¡Jajaja! ¡Tú arrogancia fue tu perdición, Hachikuji! ¡Robé tu técnica secreta y la


perfeccioné!”

“¿Q-Qué he hecho...? ¡He desatado un monstruo!”

“Sin embargo, pido perdón por decir que estabas usando ropa interior para niños. Nunca
hubiera imaginado que estarías usando bragas negras transparentes.”

“¡¿Perdón?! ¡¿De qué estás hablando?! ¡Mira más de cerca! ¡Vas a dañar mi reputación! ¡Sé
lo que se me exige y me quedo con ropa interior para niñas! ¡¿No puedes ver el conejito que
hay en frente?!”

“No veo ningún conejito. Si quieres que lo haga, tendrás que acercarte.”

“¡¿Q-Qué tal esto?!”

Bien.

Realmente no quería que mis vecinos comenzaran a cotillear sobre esto. Cambié mi peso y
planté mis pies en el suelo.

Aw, demonios... Mis manos estaban sucias.

Las junté para limpiarlas.

Probablemente ahora mi alma estaba manchada, pero no había aplausos.


“De todos modos, Hachikuji, ¿de qué estábamos hablando?”

“Acerca de cuánto amas las bragas.”

“Honestamente, podría tomarlas o dejarlas. Solo pregúntale a Hanekawa.”

“......”

Hachikuji no ofreció réplica, lo cual era raro.

¿Hanekawa le había dicho algo?

Si es así, estaba caminando sobre hielo delgado. Maldición, el grupo de sobrevivientes era una
amenaza. Tendría que cortarlo de raíz.

“Ah, cierto.” Recuperé la conversación. “Decíamos que sería mejor si mantuviera en secreto
todo lo referente a las excentricidades.”

“Sí, así es.”

“Bueno, supongo que no me gustaría estar comprometido. Como todavía soy un poco no
muerto, podrían convertirme en una especie de experimento científico.”

“Es cierto, espero que te traten como un conejillo de indias.” Con ese preámbulo insensible,
Hachikuji recordó: “Conocer a las excentricidades es involucrarse con ellas. Si eso es cierto,
olvídate de otras personas... tú eres el que terminará siendo absorbido por asuntos más
divertidos.”

Conocer a las excentricidades es involucrarse con ellas.

¿Oshino no había dicho algo así?

Entrar en contacto con una excentricidad, aunque sea solo una vez, supuestamente le dio a ese
mundo un control sobre ti, y quedabas atrapado, incapaz de escapar.

Hanekawa, encantada por un gato.

Senjougahara, conoció a un cangrejo.

Hachikuji, engañada por un caracol.

Kanbaru, escucho a un mono.

Sengoku, entrelazada por una serpiente.


Y, por supuesto, fue evidente...

Yo, mordido por un vampiro.

Ahora todos éramos semi-ciudadanos de ese mundo. Era como tener un pie en la tumba... y
no solo metafóricamente. En ese caso…

Si me importara la otra persona. Si me importaran Karen y Tsukihi... Era más seguro para ellos
no saberlo.

Hachikuji continuó: “Podrías dejar todo al descubierto, incluidos los riesgos, para que tu
familia esté preparada para lo que pueda venir. Pero esa opción parece bastante arriesgada.”

“Si. Definitivamente sería de alto riesgo, además no parece que sea de muy alto rendimiento.
En ese caso, prefiero tomar la ruta de bajo riesgo y bajo retorno.”

“¿Riesgo loli, retorno loli? Oh, vaya. Qué filosofía tan deslumbrante.”

“¡Nunca he oído hablar de esa ruta!”

A Hachikuji le gustaba fingir que era lolicon. Lo cual no era cierto. No soy alguien que tenga
esa clase de gustos.

“Solo mira a mi novia, Senjougahara. No hay una onza de loli en ella. En todo caso, es madura
más allá de su edad.”

“Pero no son más que una pareja falsa, ¿verdad?” Preguntó Hachikuji.

“¡¿Por qué piensas eso?! Supongo que hay matrimonios simulados, pero ¿una pareja
simulada?”

“Eres lolicon y en realidad estás enamorado de mí, mientras que Senjougahara-san es lesbiana
y está enamorada de Kanbaru-san.”

“¡Ack, eso no suena como una broma! ¡No quiero pensar en eso!”

Me gustas bastante, Hachikuji, ¡pero la segunda mitad es demasiado! ¡Últimamente el Combo


Valhalla se está volviendo demasiado acogedor! ¡Como si tuvieran algo de vacío que llenar!

“De todos modos, Araragi-lolicon-san...”

“¡No necesito un nombre así de gracioso! Y aunque me digas lolicon no significa que lo sea,
¿de acuerdo?”
“Dices eso, pero cuando te mudes a vivir por tu cuenta, apuesto a que extenderás una
alfombra.”

“Hoy en día, la mayoría de los apartamentos no tienen colchones de tatami, pero ¡¿y qué?!”

“Cuando salgas a pescar, prueba el curricán.”

“¡Maldición si supiera lo que quieres decir!”

¡Qué compendio de rimas! ¡Y ella solo es una estudiante de quinto grado!

“Uff.” Suspiró Hachikuji.

Ella estaba haciendo eso para hacer una pausa.

“De todos modos, Claragi-san...”

“Ese realmente es un buen juego de palabras, Hachikuji, pero esta no es la Chica de los Alpes,
y no soy una joven acomodada que intenta levantarse de su silla de ruedas. Claragi-san se
quedará quieta. Mi nombre es Araragi.”

“Lo siento, me mordí la lengua.”

“No, eso fue a propósito.”

“Me moddi la dengua.”

“¡¿No fue a propósito?!”

“Mordí tu silla de ruedas.”

“¡¿No había mejores cosas que morder?!”

Demonios, la forma en que ella hablaba... no eran mordeduras de lengua sino saltos mortales.

“De todos modos, Araragi-san.” Dijo... o volvió a decir. “Por así decirlo las excentricidades
son el detrás de escenas.”

“¿El detrás de escenas?”

“Por lo general, todo lo que ves es la obra principal... eso es lo que conocemos como realidad.
Pero a veces aparece un curioso que quiere mirar detrás de la cortina.”

“...”
“Es el tipo de cosas donde, si no necesitas saber, es mejor no hacerlo. Podrías convencerte de
que al saber lo que sucede detrás de escenas estás desentrañando los misterios secretos del
mundo, pero, de hecho, al aprender sobre las excentricidades, todo lo que estás haciendo es
crear más preguntas sin respuestas.”

“Ya veo...” Me sorprendió. ¿Desde cuándo Hachikuji se volvió tan astuta?

En el pasado, ni siquiera parecía entender las excentricidades en absoluto... o tal vez, lo que
no era ella misma.

Y en cuanto a no saber, realmente no lo sabemos.

Pero eso te permite decir ciertas cosas.

En cuyo caso... tal vez necesitaba seguir su ejemplo.

“Te preocupas demasiado.” Dijo. “¿Por qué hacer las cosas tan complicadas? Por insuperable
que parezca ahora, en cien años lo recordaremos y nos reiremos.”

“¡Eso es mucho tiempo para esperar!”

¡Probablemente estaría muerto para entonces! ¡Como una momia!

“Sí.” Ella estuvo de acuerdo. “En otras palabras, después de tanto tiempo preocupándonos,
nos reiremos de ti después de que mueras.”

“¡Eso es terrible!”

“Dicen que los chismes solo se propagan a setenta y cinco personas.”

“¡¿Tantas?!”

“Vivimos en la era de Internet, así que, si setenta y cinco personas saben, también lo sabe el
mundo.”

“¡¿Por qué me dices eso?!”

“Si preocuparse por algo no conduce a una solución, entonces no vale la pena preocuparse en
absoluto. Eres como un actor de voz quejándose de sonar como un personaje de anime.”

“Eso suena bastante inútil...”

“Dejando eso de lado, ¿cómo es que un autor de manga dice: ‘Gracias por todas sus cartas de
admiración, me aseguro de leer cada una’ y otro dice: ‘Gracias por todos los comentarios en
sus blogs, me aseguro de (buscar y) leer cada uno’, a pesar de que básicamente están haciendo
lo mismo, por qué será que por alguna razón todavía dejan una impresión diferente?”

“¡Qué sorprendente visión de la generación del milenio!”

Sí, eso es una exageración.

“De todos modos.” Dijo Hachikuji. “Si alguno de los miembros de tu familia alguna vez se
paran detrás de escena... tú puedes estar allí para guiarlos. Pero hasta entonces, sería mejor
que no hicieras nada.”

“Oh…”

No hacer nada... era una opción.

Ella tenía un punto.

“O para ser franca.” Agregó. “Deja de pensar tanto en eso.”

“Sí, probablemente tengas razón.” ¿Por qué no entrar en una pelea ocasional con mis
hermanas? Después de todo, no era tan adulto como Tsukihi parecía pensar.

Era solo que había echado un vistazo detrás de escena. A fin de cuentas, éramos solo niños,
así es, yo incluido.

“Sí, Araragi-san. Para ser más contundente, deja de pensar tanto acerca de tus hermanas
menores.”

“¡¿Por qué el énfasis?! ¡Lo estás haciendo sonar como algo más!”

Había dicho “familia” precisamente por esa razón. ¡Pero supongo que no estaba engañando a
nadie!

“Realmente nos metimos en esto.” Murmuré.

Me dirigía a la casa de Sengoku. Ya era hora de irme.

“Lo siento, Hachikuji. No quise distraerte. Probablemente también estabas de camino a alguna
parte.”

“Oh no, no realmente. Simplemente deambulo por las calles mientras estoy perdida, todo el
tiempo es lo mismo.”

“Vamos…”
“O para ser más franca, solo estaba dando un paseo mientras pensaba: ¿Araragi-san no vivía
por aquí? Últimamente no me he encontrado con él, pero ¿tal vez puede que lo haga?”

“Hey.”

En serio. Qué cosa más bonita acababa de decir.

“Eres una chica tan buena. Hachikuji, de ahora en adelante, cuando me veas, puedes ser la que
corra y me abrace.”

“Me temo que prefiero no hacerlo. No te hagas una idea equivocada, por favor. No pienses
que encajas en mis gustos.”

“¡Me ha rechazado una estudiante de primaria!”

¡Qué aterrador! ¡El impacto de que una chica que no es tsundere te pidiera que no te hicieras
una idea equivocada es abrumador!

“De todas formas, ¿quién encaja en tus gustos?” Le pregunte.

“Me vuelvo loca por los ermitaños, especialmente la variedad antigua que habita en las
montañas.”

“He oído del gusto hacia los hombres mayores, ¡pero eso es antiguo!”

¡Tendría que vivir unos siglos más antes de calificar! Ese fue un obstáculo demasiado alto.

“No lo entiendo.” Insistí. “Hemos estado en innumerables aventuras e incluso hemos tenido
roces con la muerte.”

“¿Y qué si ese fue el caso?”

“¿Alguna vez has oído hablar del efecto puente colgante?”

“¿Te refieres a lo psicológico cuando estás solo con alguien en un puente colgante y de repente
quieres empujar a la otra persona a pesar de que no te desagrada?”

“¡No es nada tan aterrador!”

Bien. Probablemente había algo así en psicología.

Como un impulso de empujar a la persona frente a ti en las vías, sin ninguna razón, cuando
estás esperando en la plataforma un tren.
El opuesto exacto del efecto puente colgante.

“En realidad.” Objetó Hachikuji. “Nunca he emprendido ninguna aventura ni he tenido


problemas con la muerte.”

“¿Qué estás diciendo? ¿Cuántas veces he usado mi técnica de matar con espada al estilo Avan
para salvarte?”

“¡¿Eres un discípulo de Avan, como en el anime Dragon Quest?!”

“Así es. Un héroe que mata.”

“No recuerdo nada.”

“Ah, ya veo. Durante el clímax de nuestra aventura, trataste de protegerme y recibiste un golpe
en la cabeza. La lesión debe haber provocado amnesia.”

“¡Una conclusión tan conmovedora!”

“En efecto. Nunca olvidaré lo primero que me dijiste cuando finalmente te despertaste en el
hospital.”

“¿‘Quién soy y cómo llegué aquí’?”

“No, ¿‘quién eres y vas a una buena escuela’?”

“¡Afectada por amnesia, y aún cautiva de nuestro sistema educativo!”

“Pero incluso si me has olvidado, Hachikuji, nunca te olvidaré.”

“¡Así que me estabas cuidando devotamente a medida que avanzaban los créditos!”

“No, terminó conmigo casándome con tu hermana pequeña.”

“¡Me olvidaste!”

“¡No! ¡Siempre estás ahí, en mi corazón!”

“¡Pensé que estaba en el hospital!”

Cierto.

Además, Hachikuji ni siquiera tiene una hermana. Ella es hija única.

“Escucha, sin embargo.” Dije. “En poco tiempo, seré el tipo de hombre del que puedes
enamorarte. Pero no intentes arrastrarte de regreso a mí porque será demasiado tarde.”
“¿Estás seguro?”

“Uh, lo siento, estaba siendo difícil. Por favor, declárame tu amor siempre que puedas, incluso
si ya estoy en mi lecho de muerte.”

Que patético. ¿Quién se enamoraría de un tipo así?

“Hasta la próxima.” Le dije.

“Sí, hasta la vista.”

“Um, Hachikuji...” Solté tímidamente cuando nos despedimos. No pude evitar preguntar.
Quizás no debería haberlo hecho, pero no pude evitarlo. “No vas a desaparecer, ¿verdad?”

“¿Huh?” Hachikuji ladeó la cabeza hacia mí en respuesta. Ella parecía genuinamente


confundida.

“Es solo que... hablé en serio cuando dije que estaba preocupado después de no verte por tanto
tiempo. Oshino fue a alguna parte, y un día, tú también podrías desaparecer...”

No.

Hachikuji tenía sus propias cosas de las cuales preocuparse.

De hecho, podría ser mejor para ella... si las circunstancias de su familia lo exigieran.

Pero aún.

Aun así.

“Teehee.”

Una risa tintineante escapó de Hachikuji.

Su expresión era tan infantil.

“Araragi-san, quien generalmente está tan ocupado acomodando a todos los demás, solo
puedes actuar necesitado de esta manera conmigo, apuesto, y tal vez Shinobu.”

“Hmph.”

“Tenía razón, eres Araragi-lolicon-san.”

“H-Hmph.”

Desearía que ella no dijera eso.


En primer lugar, Shinobu tenía quinientos años, no era una loli sino una abuelita.

“Me siento honrada, de verdad.” Me aseguró.

“Hachikuji...”

“Permíteme hacerte una pregunta, Araragi-san. Si alguna vez estuviese en problemas y


necesitara ayuda, ¿podrías venir a salvarme?”

Salvar.

Oshino detestaba esa palabra.

Sin embargo, por mi parte... todavía sentía que eso era lo que había hecho por mí.

Y.

Quería hacer lo que él hizo.

“Por supuesto.” Respondí de inmediato. “Estaría allí tan rápido que nadie más tendría la
oportunidad de salvarte.”

“¿Puedo acudir a ti cuando necesite hablar?”

“Hey, si no lo hicieras, me enojaría contigo.”

“Pensé que podrías decirlo.” Hachikuji notó como para evitar mis palabras. Su sonrisa
parecía... casi triste. “Debe haber alguna razón por la que pueda quedarme en esta ciudad
incluso cuando ya no estoy del todo perdida. Hasta que esa razón quede clara, no iré a ningún
lado.”

Estaba hablando de sí misma como si estuviera hablando de un extraño. En cierto sentido,


supongo que sí. Si no te entendieras, ¿quién podría ser más extraño?

“Una razón, ¿eh?”

“Sí.” Dijo ella. “Así que incluso si no fuera un anime, habría habido una secuela.”

“......”

Otra vez estaba diciendo tonterías.

Me estaba perdiendo, pero continuó. “Además, ¿no fue el final anterior un poco negligente
hacia mí? Después de salir a buscar a Shinobu, ¿a dónde demonios fui?”
“No me preguntes... Solo tú sabes dónde. Probablemente te volviste a perder.”

Hmm. Ahora que lo pienso, ella no apareció en el epílogo.

Quizás el maestro de ceremonias realmente estaba despistado.

Necesitábamos celebrar una reunión de revisión.

“Pero Hachikuji.” Dije. “Si eso significa que te vas, no quiero ninguna secuela. ¿Y qué pasa
si nunca descubrimos qué es lo que te mantiene aquí?”

“Me alegra escucharlo. Bueno, incluso si algún día desaparezco.” Parecía decirlo más para sí
misma que para mí. “Primero me aseguraré de decirte adiós.”

“Ya veo...” No pude evitar pensar en Oshino, que había hecho una promesa similar y se fue
sin decir una palabra de despedida... pero asentí. “Bueno. Por supuesto, por favor hazlo.”

“Sí, da miedo cuando alguien se enoja contigo.”

Habiendo dicho eso como si otra vez estuviera desviando mis palabras...

Hachikuji apagó su sonrisa.


005
Sengoku Nadeko, estudiante de segundo año de escuela media. Si bien algunos podrían señalar
su personalidad inusualmente tranquila, si tuviera que elegir su característica más distintiva,
diría que es su flequillo. En lugar de separar su largo flequillo a un lado, lo dejó colgar delante,
protegiéndose los ojos a medias como Rukawa Kaede. Sengoku parecía ser capaz de asomarse
por las rendijas, pero para aquellos que la miraban era casi imposible ver sus ojos. Su peinado
distintivo podría haberla hecho parecer un poco peculiar, pero, de nuevo, en realidad usaba su
cabello de tal modo por timidez, así que supongo que no se pudo evitar.

Hablando de eso, usualmente Sengoku usaba un sombrero cuando salía. Aparentemente, un


sombrero es una metáfora de las defensas que construyes a tu alrededor. Oshino también
pensaba en ella como un pajarito tímido, pero llevó el evitar a los demás a un nivel que fue
más allá de ser tímida o reservada. Era más como si desconfiara de la gente.

Como su hermano mayor honorario, me preocupaba su futuro.

¿Cómo iba a afrontar la vida?

Al menos, eso es lo que me preguntaba mientras tocaba el timbre de la casa de Sengoku (ella
vive en una casa normal de dos pisos. No es un departamento deteriorado, como en el que vive
Senjougahara, o una mansión samurái descuidada, como Kanbaru. Simplemente normal).

Cuando se abrió la puerta, me esperaba una sorpresa.

No, la sorpresa ni siquiera comenzó a describir lo que vi.

Estaba estupefacto.

Total, y absolutamente asombrado.

El flequillo de Sengoku fue desplazado.

Se mantuvo en su lugar, junto con el cabello a un lado de su cabeza, con una linda diadema
rosa (un rosa discreto, no impactante). Y sus ojos estaban a la vista. De hecho, toda su cara
estaba en exhibición.

Así se veía ella.

Sabía que era linda... pero era incluso más linda de lo que imaginaba. Aunque era más joven
y una figura de hermana pequeña para mí, sentí que mi pulso se aceleraba un poco.
Sengoku tenía la costumbre de mirar al suelo, pero hoy llegó a la puerta con la cabeza bien
alta. Sus mejillas incluso parecían un poco sonrojadas.

¿Tantas ganas tenia de pasar el rato?

“Sengoku... ¿Así es como sueles vestirte en casa?”

“Uh... um...”

Ella estaba nerviosa.

Esa es la Sengoku que recordaba.

Estaba empezando a preocuparme si me había equivocado de casa. Sin embargo, nadie más
que Sengoku podría estar tan agitada por una simple pregunta.

“¿Q-Qué quieres decir?”

“Es solo tu flequillo.”

“¿M-Mi flequillo? ¿Q-Qué le pasa?” Sorprendentemente, Sengoku se hizo la inocente. Pero


no había forma de que ella no supiera a qué me refería. “N-N-No es como si tuviera el coraje
de haberlo apartado solo porque viniste por primera vez.”

“Hmm...”

Bien.

Supongo que si ella lo dice.

Probablemente siempre usaba una diadema en casa... justo como su falda, que era lo
suficientemente corta como para dejar al descubierto sus muslos pálidos, su bonita camisola,
y el susurrante cárdigan que llevaba encima eran su atuendo habitual. Después de todo era
agosto, en pleno verano.

Uf. Por un segundo, casi comencé a pensar que ella había hecho todo lo posible para prepararse
para mí. ¿Puedes imaginarlo? Eso casi haría que pareciera que ella estaba pensando en mí
como alguien del sexo opuesto.

De ninguna manera, no hay posibilidad. Ni siquiera era posible.

“Por favor, Koyomi-onii-chan. Entra, entra.”


“S-Sí... ¿Hm?” Cuando entré, noté algo. No había zapatos en la entrada. Había un par de
zapatos escolares, sí, que pensé que tenían que ser de Sengoku. ¿Pero dónde estaban los
zapatos de sus padres?

“Sengoku, tu mamá y tu papá...”

“Ambos trabajan los sábados.”

“Oh, también los míos... Así que por eso contestaste el teléfono cuando llamé.”

Espera…

¿Debería irrumpir en la casa de una chica mientras sus padres estaban fuera y ella estaba sola?
Asumí que estarían aquí... Mierda, sabía que debería haber obligado a Tsukihi a venir
conmigo. De hecho, no era demasiado tarde y aún podíamos reprogramarlo para otro día.

Mientras decidía qué hacer...

Click.

Clock.

Sengoku cerró la puerta principal.

Era una doble cerradura. Ella incluso coloco la cadena.

Hmph, Sengoku se tomó muy en serio la seguridad... Supongo que entonces estaba bien.
Significaba que ella confiaba en mí.

Depende de mí respaldar esa confianza. Mi deber como alguien que era mayor.

“Mi habitación está en el segundo piso, subiendo las escaleras.”

“Las habitaciones de los hijos de una familia suelen estar allí.”

“Ya lo he preparado todo.”

“Oh.”

Según lo indicado subí las escaleras.

La habitación de Sengoku, de poco más de nueve metros cuadrados de tamaño, era la típica
que tendría una chica de escuela media. Cada centímetro (hasta el tapiz de las paredes, las
cortinas y las tapas de los pomos de las puertas) irradiaban un aura femenina de tonos fresa.
Era muy diferente a la guarida de mis hermanas.

Huh.

Sin embargo, la puerta del armario parecía carecer de la misma aura femenina. De hecho…

“Sengoku, ese armario...”

“No lo abras.” Ordenó ella, casi bruscamente. Ella había interrumpido mientras yo todavía
estaba en la segunda “a” y terminó de hablar antes de que la “o” hubiera salido de mi boca.
“No te lo perdonaré.”

“......”

¿Quién sabía que “no te lo perdonare” era parte del vocabulario de Sengoku? Siempre valía la
pena visitar a alguien en casa.

Clack.

Tan pronto como Sengoku vio que estaba completamente dentro de la habitación, cerró la
puerta detrás de nosotros. Supongo que tenía sentido que una chica de su edad, que acababa
de llegar a la adolescencia, tuviera una cerradura en su puerta... Espera…

Entendí cerrar la puerta de la casa, ¿pero también la de su cuarto?

¿Estaba atrapado?

No, estaba siendo tonto. Sengoku nunca lo haría. De todos modos ¿por qué lo había hecho?

Probablemente era solo por costumbre... Es tímida y reservada. No había nada extraño en que
ella convirtiera eso en una costumbre.

Había una bandeja sobre la alfombra con refrescos y bocadillos. Eso debe haber sido lo que
quiso decir con que lo había preparado todo.

Qué linda.

“Está bien... por favor, siéntate allí.” Dijo Sengoku.

“¿Te refieres a la cama? ¿Estás segura?”

“Si. No tienes permitido sentarte en ningún otro lugar.”


“......”

Supongo que Sengoku no era alguien que diese opciones. Todo lo demás estaba fuera, solo
esto estaba permitido.

¿Era ella una “eliminacionista” como en el proceso de eliminación? No es que haya oído hablar
de tal ‘ista’.

Me senté en la cama y Sengoku se sentó en la silla giratoria frente a su escritorio de tareas


(altura ajustable marca Kuru-Kuru Meka).

“U-Uff. Hace calor en esta habitación, ¿no?”

Con esas palabras, de repente, Sengoku se quitó el cárdigan.

¿Esta habitación? ¿Pero no era esta su habitación?

“Si tienes calor.” Le dije. “¿Por qué no enciendes el aire acondicionado...?”

“¡N-No! ¡¿No te importa nuestro planeta?!”

Parecíamos tener una situación de rehenes.

Con la Tierra como un gran rehén.

“El calentamiento global está fuera de control.” Advirtió. “Gracias al dióxido de carbono... Ya
es bastante malo cuando el carbono se oxida, ¡pero esto es dióxido!”

“Por supuesto…”

Su explicación traicionó una grave falta de comprensión de la química. No es que pueda


decirte por qué está ocurriendo el calentamiento global. Si hay glaciaciones, lo contrario debe
ser cierto, y aparentemente no saben con certeza que el dióxido de carbono es la verdadera
causa.

“Y…” Continuó Sengoku. “No siempre tuvimos aires acondicionados... ‘Despeja tu mente de
pensamientos mundanos, e incluso el fuego será un melón frío’.”

“Crear materia orgánica a partir del fuego, eso es algo de alquimia avanzada...”

Sería francamente divino.

“¿P-Por qué no te quitas la sudadera, si también sientes calor?” Invitó a Sengoku.


“¿Huh? ¿Yo?”

“Incluso si no sientes calor, no tienes permitido no quitarte la sudadera.”

“Entonces es mi única opción...”

Que planeta tan aterrador.

Kanbaru amaría esta escena.

Sin embargo, supongo que no era tan inusual que una chica en la escuela media sea sensible
al medio ambiente. Como su “hermano mayor” necesitaba respaldarla. Y si hacía calor... De
hecho, casi parecía que un calentador había estado funcionando hasta hace unos momentos.

Debajo de mi sudadera con capucha llevaba una camiseta sin mangas. Como Sengoku estaba
en camisola, los dos tendríamos nuestros brazos descubiertos.

Yo era una cosa, pero ella era alguien a tener en cuenta por no tener el menor reparo en estar
así delante de un chico.

“Ahora, Koyomi-onii-chan, tomemos un refresco... Sin embargo, solo hay una taza.”

“¡¿Por qué solo hay una?!” Si ella había preparado las cosas, ¿por qué el descuido?

“N-No te importa compartir, ¿verdad? Después de todo, somos como hermano y hermana.”

“Bueno, supongo que no...”

¿No iba a ir a la cocina y buscar otra taza? Correcto. Ella no era alguien de opciones.

Apuesto a que no se me permitió no compartir.

Por alguna razón, estaba empezando a sentirme como un animalito capturado... Por lo general,
esa era Sengoku.

Seguí adelante y tomé un sorbo de refresco.

Pensé que detecté un leve rastro de alcohol.

“Sengoku. ¿Es esto alcohol?”

“Uh-uh.” Ella sacudió su cabeza. “Es sólo refresco de cola.”

“Bueno, en cuanto al sabor, claro...”

“Pero es extra carbonatado.”


“¡¿Todavía hacen eso?!”

Refresco de cola extra carbonatado, una mezcla aterradora cuyo nivel de carbonatación llegaba
a intoxicar.

Y ahora que miraba más de cerca, los bocadillos presentados eran todos bombones de
chocolate. Era como si la idea fuera emborrachar a su invitado y dejarlo inconsciente.

Qué surtido tan retorcido.

Pero estoy seguro de que fue solo una coincidencia, y casi no se puede esperar que una
estudiante de escuela media entretenga adecuadamente a un invitado. Sería desagradable
quejarse. Debería pensar en ello como una oportunidad para probar algo inusual.

“No tienes televisión, ¿eh?”

“No, no veo mucha televisión. Es malo para tus ojos.”

“......”

Dijo la chica con su prominente flequillo... había un agujero tan grande en su lógica que no
sabía por dónde empezar.

Tal vez le preocupaba más su vista que otras personas precisamente porque le gustaba
mantener su flequillo largo.

“Entonces, ¿supongo que tampoco juegas mucho a videojuegos?” Le pregunte. “Aunque hoy
en día, incluso sin un televisor, hay dispositivos portátiles.”

“No mucho... Tal vez, algunos de los juegos populares.”

“¿Oh? ¿Cómo cuáles?”

“Metal Gear.”

“Ah...”

“En el MSX 2.”

“¡¿Q-Qué?!”

¡¿El MSX 2?! ¡¿Qué clase de chico de escuela media en estos días tenía uno?!

Sengoku, como siempre, estaba llena de sorpresas.


“Está abajo en la sala de estar.” Dijo. “Realmente no estaba planeado, pero si insistes...”

“No, no iría a la casa de alguien para jugar un juego de un jugador...”

“También tengo un Popira 2.”

“¡¿En serio?!”

¿Por qué no un PlayStation 2...?

“De todos modos, Sengoku, mencionaste la preparación. ¿Tienes algo listo?”

“¡Lo tengo!” Sacó dos palillos desechables, y la punta de uno estaba pintada de rojo.
“Juguemos el Juego del Rey.”

“......”

Uhh... Esto es duro. ¿Cómo se lo explico?

“Sengoku... ¿Estás segura de que sabes lo que es eso? No es como el rey en una baraja de
cartas.”

“Sé lo que es. Es como Simón Dice.”

“Bueno...” Eso no estaba completamente fuera de lugar, pero era un juego de beber.

“La palabra del rey es disoluta.”

“¡Tiránico a su manera!” Bromeé, aunque no estaba seguro de si ella estaba bromeando. Eché
un vistazo a los palillos. “Bueno, nunca lo he jugado, así que no conozco los detalles. Pero no
es solo para dos personas.”

“¿Por qué no?” Sengoku ladeó la cabeza. “De igual forma estará bien. No me importa dar
órdenes o recibirlas.”

“C-Claro, pero ¿qué tal si intentamos algo más?”

Probablemente era demasiado joven para entenderlo. Si bien su inocencia era refrescante, a
veces tenía problemas para enfrentarla. Apuesto a que las madres se sienten así cuando se les
pregunta de dónde vienen los bebés.

Sengoku parecía un poco perdida, tal vez porque su plan había sido frustrado. Sin embargo,
en lugar de darse por vencida, colocó los palillos a un lado y dijo: “Entonces, ¿por qué no
jugamos el Juego de la Vida?”
“¿El Juego de la Vida? Ah, bien.”

“La palabra de la vida es absoluta.”

“¡Tan profunda!”

Sengoku se fue diciendo que estaba bastante segura de que el tablero estaba en otra habitación.
Además: “No puedes abrir el armario, pero por favor sé mi invitado. Si quieres, tal vez, puedes
hojear ese álbum de fotos.”

¿Por qué ella quería que lo hiciera?

Fue un misterio.

Después de una larga espera, finalmente Sengoku regresó... parecía un poco decepcionada de
que el álbum todavía estuviera en la estantería, pero sí, probablemente solo estaba imaginando
cosas.

Hablando de eso, los tomos alineados en esos estantes eran bastante únicos. No había un solo
manga a la vista, solo filas de clásicos de bolsillo de Iwanami... no la biblioteca promedio de
un estudiante de escuela media. ¿Quería que pensara que era mayor y que siempre leía tales
libros? Algunas personas incluso podrían preguntarse si los había sacado del estudio de su
padre y los había puesto allí para impresionar a su invitado.

Además, podría haber jurado que Sengoku estaba seriamente interesada en el manga... Creo
que incluso recuerdo que ella habló sobre el episodio final de Dodge Danpei.

De todos modos, no recordaba la última vez que había jugado el Juego de la Vida. Recordé
haber tenido dificultades para entender cómo usar los pagarés cuando era un niño.

“Ah, cierto.” Le dije. “¿Una vez no jugamos esto juntos en mi casa?”

“Sí, lo recuerdo.”

“¿En serio?”

“De hecho, nunca lo olvidé.’

“......”

Supongo que Sengoku tenía muy buena memoria. Mis recuerdos de ella en ese entonces eran
un poco confusos... Sobre todo, solo tuve una impresión de ella como una chica a la que le
gustaba mirar mucho sus pies.
Hice girar el dial.

El Juego de la Vida también era más adecuado para más jugadores, pero al final del día era un
juego de azar... gire el dial, mueve tu pequeña pieza de automóvil a lo largo del tablero y ve
qué tipo de suerte o desgracia te encuentras. Terminamos divirtiéndonos.

Casi me vuelvo a sentir como un niño.

Excepto que…

El tablero estaba colocado sobre la alfombra, y por la forma en que Sengoku se inclinaba,
seguí captando miradas sugestivas dentro de su camisola. Y para empeorar las cosas, ya que
ella estaba sentada frente a mí, estaba en constante peligro de ver bajo su falda corta.

Hay que ver.

Apenas estaba pasando de niña a chica, pero si fuera alguien más que Sengoku, podría haber
confundido su postura precaria como un intento de seducción. Esta no era la primera vez que
se me ocurrió la idea, pero ella mantuvo la guardia en los lugares completamente
equivocados... Espera, la última vez que pensé eso, ¿no era por su flequillo? Sin embargo, hoy
su rostro ya estaba en plena exhibición.

¿...?

Extraño.

Ni siquiera llevaba un sostén debajo de su camisola.

De hecho, ¿no era una camisola como una prenda de ropa interior? No estaba del todo seguro.
Ni la mayor ni la menor de mis hermanitas alguna vez usaron algo tan elegante.

Solo camisetas y kimonos.

No es que el hermano mayor honorario de Sengoku tuviera pensamientos desagradables al ver


su cuerpo.

Tienes suerte de que sea un caballero, Sengoku.

“Ah...” Dijo ella. “Aterrizaste en la plaza del matrimonio. Toma una insignia.”

“Está bien.”

“Si alguna vez me caso, espero que sea contigo, Koyomi-onii-chan...”


“¿Hm? ¿En estos días este juego permite a los jugadores casarse entre ellos?”

No recordaba tal regla.

“B-Bueno... no, solo digo, idealmente.”

“Huh.”

Ah.

Ahora que lo pienso, cuando Karen y Tsukihi eran pequeñas, solían decir que cuando fueran
mayores se iban a casar conmigo.

Qué recuerdo tan nostálgico.

Sengoku no es tan joven como ellas en aquel entonces, y probablemente solo estaba burlándose
de mí.

“¿Servicio de labios?” Pregunté.

Sengoku parecía perpleja. “Quieres decir, ¿cómo un beso?”

“¡Eso no es lo que quise decir!”

“Es un poco vergonzoso, pero si ese es el tipo de servicio que deseas...”

“¡Whoa, whoa, whoa, whoa!”

¿Qué tipo de figura de hermano era yo? ¡Eso me convirtió en un pervertido directo!

“Por cierto.” Dijo. “He estado pensando.”

“¿Sí? ¿En qué?”

“Tal vez debería dejar de referirme a ti como mi hermano. Parece un poco infantil. Después
de todo, en realidad no eres mi hermano.”

¿Una vez no tuve una conversación similar con Kanbaru? Por lo que puedo recordar, no había
terminado para mí.

Estaba empezando a tener un mal presentimiento, pero cambiar el tema podría llegar a ser
incómodo.

Tuve que escuchar con atención e ir con la corriente.

Por mi parte, me gustó que me llamara “Koyomi-onii-chan” como solía hacerlo.


“Bueno, está bien.” Le dije. “¿Cómo quieres llamarme?”

Sengoku dio su respuesta como si la hubiera elegido con mucha anticipación.

“Querido.”

“………”

...

Oh…

Oh, por supuesto…

Un término formal.

No hay nada de malo con eso.

No hay razón para preguntarse por qué hablar sobre el matrimonio nos había traído aquí. Mis
malos sentimientos no siempre se confirmaron en estos días, ¿eh? ¡Durante un tiempo, la
probabilidad había sido del cien por ciento desagradable!

“Claro, no me importa.” Le dije.

“E-Entonces...”

Por alguna razón, las mejillas de Sengoku se sonrojaron y parecía tímida (con el flequillo hacia
atrás, su rostro era sorprendentemente expresivo) mientras pronunciaba la palabra.

“Q-Querido...”

Que chica tan graciosa.

“Escucha, Sengoku, cariño...”

“¡C-Cariño!” Ahora su cara estaba roja como una remolacha. Estaba claramente agitada.
“Querido y cariño... Oh... oh... oh, vaya...”

“¿Huh?”

Ese era solo otro término común, ¿no?

¿Sengoku y yo estábamos hablando diferentes dialectos o algo así? Tal vez necesitaba buscar
a la maestra de idiomas Hachikuji.

“De todos modos, Sengoku, escucha. ¿Últimamente ha sucedido algo extraño?”


“¿Q-Qué quieres decir?”

“Nada, pero esta lo de esa última vez.”

Era en realidad cómo estaba vestida hoy lo que me hizo pensar en ello. La Sengoku que me
había encontrado por primera vez en años nunca habría expuesto tanto de su cuerpo...

Debido a una excentricidad.

Y debido a cosas humanas.

Bueno, según Oshino, su caso difería de lo que atravesaron Hanekawa, Senjougahara,


Hachikuji o yo y no debería pensarse de la misma manera... pero eso no cambió el hecho de
que era más probable que se sintiera atraída por las excentricidades.

Estar demasiado vigilante era otra forma de sacar la alfombra debajo de ti, pero necesitaba
vigilarla.

“No... no en particular.” Dijo.

“Ya veo.”

“Pero...” Su rostro se nubló. “Esos encantos repulsivos siguen siendo populares.”

“¿En tu escuela?”

“Sí, pero no solo la mía. Entre los chicos de escuela media.”

Sengoku pareció dudar por un momento antes de decidirse y hablar.

“Creo que Rara-chan... Ellas podrían estar tramando algo.”

“………”

Rara era el apodo de Tsukihi en la escuela primaria, extraído de Araragi. “Ellas” también
tenían que significar Karen, es decir, las Fire Sisters.

Podrían estar tramando algo.

Podrían estar tramando algo…

¡Podrían estar tramando algo!

Una frase tan ambigua y preocupante que podrías interpretar como quisieras... ¡Podrían estar
tramando algo…!
Hombre, para variar... ¡Pueden no hacer nada!

“El otro día.” Continuó Sengoku. “Rara-chan me preguntó sobre... lo de la serpiente...


Obviamente no podía decirle la verdad, y mi historia salió a medias... Pero aparentemente han
estado dando vueltas haciendo preguntas y buscando en las cosas.”

“Cosas…”

¡Necesitaba aprender más!

¿Pero realmente lo necesitaba?

Ahora que lo pienso, hoy Karen salió... ¿Eso estaba relacionado? Cuando se trataba de
travesuras de escuela media, no había forma de que las Fire Sisters pudieran esconder sus
narices...

“En otras palabras, ¿todo es sobre esos encantos?” Le pregunté a Sengoku. “Pero en realidad
eran falsos como maldiciones, ¿verdad? Fue solo que la forma en que trataste de lidiar con eso
fue errónea.”

Errónea.

La forma en que trató de lidiar con eso fue... demasiado apropiada y, por lo tanto, equivocada.

¿No era eso lo esencial?

O para ser más precisos, también fue la influencia perniciosa de Oshino Shinobu... un vampiro
de sangre de hierro, de sangre caliente, de sangre fría, una leyenda entre leyendas... visitando
nuestra ciudad.

Lo que también significaba...

Con ese problema resuelto, los chicos de escuela media que juegan a realizar encantos no
deberían tener ningún efecto real.

“Sí.” Sengoku asintió con la cabeza. “Estoy bastante segura de que mi caso fue el único en el
cual una excentricidad genuina se materializó. Al menos eso pienso.”

“Entonces ¿cuál es el problema?”

“Bueno, dudo que Rara-chan esté de brazos cruzados sobre el efecto de los encantos...
probablemente no creen en absoluto en las excentricidades... eso creo.”
“Sí... probablemente tengas razón.”

Mis hermanas fueron bastante realistas. Podrían tener miedo a los fantasmas, pero no creían
en ellos. Esa era su postura.

Sengoku continuó.

“Creo que estas cosas mágicas falsas que son una moda en primer lugar es lo que no les gusta...
Quieren descubrir quién está detrás de eso, o algo así.”

“......”

¿Intentaban identificar la fuente de los encantos?

Eso parecía una idea loca, incluso para mis hermanas.

Si lo pensabas era una tarea difícil.

“No se convirtió en una moda porque alguien trató de hacerlo una moda.” Razoné. “Incluso si
encontraran a alguien, en este momento no es responsabilidad de esa persona.”

El chisme puede o no llegar a solo setenta y cinco personas, sino que por el número setenta y
cinco ya estarías hablando de un individuo totalmente diferente. Casi como en un juego de
teléfono.

“Es tan propio de Rara-chan... o de las Fire Sisters.” Dijo Sengoku. “Asumen que ‘alguien’
con un ‘motivo’ convirtió los ‘encantos’ en una moda...”

“Suena típico de ellas...”

Oh chico.

Tal vez necesitaba hablar con Karen... podría estar bien dejarla estar, pero sabía que las cosas
podrían ponerse difíciles porque el caso tenía un precedente llamado Sengoku Nadeko.

Un giro equivocado... y podrías terminar con un pie en la tumba.

O peor... ambos pies.

Y, si fueras como yo, tal vez estar enterrado hasta la cabeza...

“¿K-Koyomi-onii-chan?”
Debe haber sido porque estaba meditando, pero Sengoku me llamó, volviendo a mi antigua
denominación al hacerlo. Me sacudí mi ensueño y levanté la vista.

Parecía molesta... casi lista para llorar. Probablemente se sentía mal porque al decírmelo me
mostré tan preocupado.

Ella es una chica muy decente.

Lástima que no es mi verdadera hermana, pensé. Si lo fuera, nunca tendríamos problemas.

“No es nada, Sengoku, estoy bien.” Le aseguré. “Por cierto, ya sabes, creo que te queda bien.”

“¿......?”

“Me refiero a tu flequillo. ¿Por qué no lo usas así fuera de casa?”

“No puedo, me daría vergüenza...” Como para reemplazar el flequillo perdido, ella levantó
ambas manos para cubrirse la cara. “P-Pero si tú lo dices... lo intentaré.”

“Intentar es algo bueno.”

Asentí. Era agradable vigilar el crecimiento de una persona.

Esperaba verla a través de eso.

“Por cierto, Sengoku, casi hemos terminado con nuestro Juego de la Vida. ¿Qué quieres jugar
a continuación?”

“Twister.”

“Huh, nunca he oído hablar de ese juego. Tendrás que enseñarme.”

“Por supuesto que te enseñaré... a ti y a tu cuerpo.”

“Ja, ja, ja, eso suena divertido.”

Aun así, ¿era solo mi imaginación?

En sus ojos que al retirar su flequillo había quedado expuestos, parecía captar, de vez en
cuando, un destello descarado que pertenecía más a una serpiente de cascabel que a Sengoku.
006
Originalmente había planeado quedarme en la casa de Sengoku hasta la noche, pero
inesperadamente su madre llegó a casa poco después del mediodía. Aparentemente hubo algún
tipo de problema en su trabajo. No fue asunto mío. Sengoku, sin embargo, entró en pánico.

“Mantuve en secreto que ibas a venir.” Se preocupó. “Oh... Oh... voy a ser regañada. Pensará
que por estar vestida de esta forma soy una pervertida.”

No tenía idea de lo que quería decir con “pervertida”, pero el punto importante era que había
mantenido mi visita en secreto. Había un mundo de diferencia entre “no haberlo dicho” y
“haberlo mantenido en secreto”, lo que significaba que, en lo que respecta a la madre de
Sengoku, yo era “un vecino que se coló en la casa mientras ella estaba fuera”. No parecía haber
ninguna forma de explicarlo, así que me escabullí de la casa sin que la madre de Sengoku me
viera, casi como si fuese una aventura.

Afortunadamente, Sengoku había escondido mis zapatos después de que los había dejado en
la entrada... pero tenía que preguntarme si había estado planeando tal eventualidad todo el
tiempo.

Hmph.

No había planeado ser expulsado, o salir corriendo, por tal razón, más tarde llamaría a Sengoku
para ver cómo estaba, pero al mismo tiempo, no podía evitar la sensación de que mi pureza
como chico podría haberse salvado gracias a los problemas de la madre de Sengoku en el
trabajo...

Era solo un sentimiento, y uno tonto.

De todos modos, de repente tuve más tiempo libre en mis manos.

Se suponía que no debía estar en casa hasta la noche, así que no quería lidiar con Tsukihi
haciéndome todo tipo de preguntas si regresaba temprano (no estaba de humor para que se
riera de mí una vez que escuchase por qué estaba en casa). Además, probablemente Karen no
regresaría hasta más tarde, y si quisiera verificar lo que Sengoku había dicho, sería mejor si
esperaba hasta que mis dos hermanas estuvieran en casa...

En ese caso.

“No planeaba llamar hasta mañana... pero bueno.”


Me detuve al costado del camino, debajo de una farola que no servía para nada en el medio
del día, y saqué mi teléfono celular.

Estaba llamando a una kouhai mía de la escuela a la que asisto, la Escuela Secundaria Naoetsu.

Kanbaru Suruga de segundo año.

Viene entrando al escenario desde la derecha.

“Espero que no esté ocupada... con ella nunca puedo asumir nada.”

Atendió al cuarto tono.

“Kanbaru Suruga al habla.” Llegó una voz desde el otro extremo. Tenía una forma muy
masculina de presentarse. “Mi armamento principal incluye un dispositivo acelerador.”

“¡¿Es que acaso siempre fuiste un cyborg?!”

¡Eso tiene mucho sentido!

Cuando lo pensabas, ¡incluso habló como un robot!

“Hmph. Debes ser Araragi-senpai, juzgando por tu voz y forma de bromear.”

“Seguro…”

¿Por qué seguía confiando en mi voz y en mis costumbres? Aprende de una buena vez cómo
usar la lista de contactos en tu teléfono.

“Kanbaru, ¿qué haces cuando alguien además de mí llama?”

“Je, no te preocupes. Muy pocos tienen este número, y puedo identificarlos a todos por su voz
y estilo de hacer bromas.”

“... ¿Nunca interpretas la parte de ser quien responde a las bromas?”

“Creo que soy rara de principio a fin.”

“Al menos estas consciente de ello.”

Bien.

A pesar de su personalidad, Kanbaru Suruga era la estrella más grande en la historia de la


Escuela Secundaria Naoetsu... una deportista milagrosa que había llevado a nuestro equipo de
baloncesto a las finales nacionales. Ella era increíblemente rápida (se rumoreaba que corría la
carrera de cincuenta metros en menos de cinco segundos) y usaba esa velocidad para dominar
la cancha y cautivar a las multitudes. Incluso ahora, después de renunciar como capitana del
equipo un poco antes debido a circunstancias delicadas, era tan popular como siempre, y
probablemente no podía darse el lujo de darle su número a cualquiera.

El dilema del estrellato.

¿Tal vez debería empatizar con ella?

Pero aparte del estrellato, como puedes suponer por el hecho de que ella no sabía cómo usar
la lista de contactos de su teléfono, Kanbaru no era muy buena con la tecnología. Dudaba que
ella hiciera muchas llamadas de su parte.

“Kanbaru, ¿ahora mismo estás ocupada?”

“Esa es una pregunta vana. La deuda de gratitud que te debo es tan grande que cualquier
solicitud tuya viene antes que todo lo demás. Por ejemplo, incluso si estuviera en medio de
una lucha para salvar el mundo, me apresuraría en ir a tu lado si me llamases, el mundo estaría
condenado.”

“………”

Tan galante como siempre... pero ¿podría ella poner al mundo de primero y a mí de segundo?
Quiero decir, sin el mundo, yo también moriría.

“En realidad, no te estoy ‘llamando’. ¿Puedo ir a ti?”

“¿A qué te refieres?”

“Um... estás en casa, ¿no?”

“Sí, ah... Solo un segundo. Me desnudaré enseguida.”

“¡¿Por qué?!”

¿Desde cuándo es un requisito previo para hablar?

¿Quién comienza a quitarse la ropa en medio de una llamada?

“¿Qué estás diciendo? No es otro que tú con quien estoy conversando. Incluso si solo estamos
hablando por teléfono, la etiqueta más simple exige que me desvista.”
“¡No hagas que parezca que soy el que no tiene idea! ¡Y siempre estás buscando una excusa
para desnudarte!”

Sin embargo, este era un nuevo formato.

Con cada vez menos rima o razón.

Después de que el otro día Kanbaru se entusiasmó con la palabra “rechazo”, empecé a
preocuparme seriamente por ella, pero parecía que había exagerado y cruzó la línea.

“Pero.” Objetó. “Si no aprovecho todas las oportunidades para desnudarme, ¿cómo podré
volver a casa si soy una pervertida?”

“¡¿Aunque sea quieres eso?!”

“Después de todo algunas personas desalmadas me están acusando de hablar y no ser tan
pervertida, y me ha estado poniendo nerviosa. No puedo pensar en nada peor que una persona
pueda decir sobre mí.”

“¡Nadie dice eso!”

Y, ya sabes, ¡no dejes que tal cosa te ponga de los nervios!

¡Guarda tu ira para cosas más grandes!

“Actúo como una pervertida cuando nunca he estado con un hombre.” Admitió Kanbaru. “Así
que no puedo culpar a las personas por sospechar. Pero no es mi culpa, es que no tengo pareja.”

“¡¿Realmente quieres que responda a eso?!”

“Por supuesto, no saben que es solo un detalle insignificante y solo es cuestión de tiempo, ya
que ahora tengo un compañero tan ilustre como tú.”

“¡No me incluyas en tu equipo de pervertidos!”

¡Especialmente no como una especie de precursor!

¡No hay un solo aspecto de perversión en el que salga por delante de ella!

“Solo ponte la ropa.” Le aconsejé.

“Puede que eso desees, pero ¿no estás subestimando mi velocidad? Ya estoy desnuda, Araragi-
dono.”
“¡¿Araragi-dono?!”

¡¡Demasiado rápida!!

Ah, claro, en su casa durante el verano no llevaba nada más que ropa interior... Todo lo que
tenía que hacer era quitarse dos artículos, así que supongo que no era increíble... ¡Espera, antes
de comenzar estaba casi desnuda!

“Kanbaru, ¡tú nivel de perversión está comenzando a exceder lo que puedo manejar!”

“Huh, qué diferente de mi venerado senpai. Estoy en mi propia habitación, en casa. ¿No
debería sentirme libre de vestirme o desvestirme como mejor me parezca?”

“Hmph.”

Ella tenía un punto... Las reglas de su casa eran su dominio.

La residencia Araragi es más de lo mismo, relajarnos solo con nuestra ropa interior después
de bañarnos se consideraba correcto, e incluso si no estuviéramos caminando desnudos, Karen
y Tsukihi (así como yo) no estábamos tan desnudos.

“Tienes razón, lo siento... No debería haber dicho nada. No es como si estuvieras desnuda
frente a la casa.”

“Mientras lo entiendas.” Kanbaru me perdonó. “Me gusta deshacerme de las inhibiciones, pero
¿afuera de mi casa? Muy rara vez.”

“¡¿Quieres decir que hay veces?!”

“Por ejemplo, en los baños públicos.”

“Ngh...”

¡Ella estaba jugando conmigo!

¡Es cierto, los baños públicos están fuera de casa!

“Y con el equipo de baloncesto...”

“No me vas a volver a engañar. Fue en las duchas, durante el campamento de baloncesto de
verano, ¿verdad?”

“Oh, eso estuvo muy cerca. Tienes razón sobre el campamento de baloncesto. Pero en realidad
organicé una sesión donde todo el tiempo estuvimos desnudas.”
“¡Espero que cierren todo el club!”

“Jaja, vamos. Obviamente estoy bromeando. Si crees ese tipo de tonterías, entonces quizás
realmente tengas una mente más sucia que la mía.”

“¡¿Q-Qué?!”

¡Ay! ¡Oh, aquí y ahora le suplico a los cielos, castiguen a esta chica por sus pecados!

Sorprendentemente, los cielos respondieron mi oración de inmediato.

“U-Urk...”

Escuché a Kanbaru gemir, e incluso el sonido de su cuerpo deslizándose hacia el piso.

Algo había pasado.

“Kanbaru, ¿qué pasa?”

“Olvidé cerrar la puerta de mi habitación... Mi abuela pasó por el pasillo y me vio...”

“......”

Ah, bien.

Por cierto, Kanbaru vivía con sus abuelos, y solo eran ellos tres.

La habían criado desde que era una preadolescente como su preciada hija. Ella era la niña
especial de la abuela y el abuelo.

“Ella me miró como si estuviera completamente decepcionada y siguió caminando sin


disminuir su ritmo o decir una palabra...”

“Bueno, ver a su nieta hablando por teléfono con su traje de Eva después de todo el cariño que
le prodigaba...”

Aparentemente, estar desnudo en tu propia habitación no era la regla de su casa, solo la regla
personal de Kanbaru.

“Aaaa... Aaaah... Mi vida ha terminado.” Se lamentó. “¿Cómo voy a mostrar mi rostro frente
a ella?”
El golpe había sido demasiado. No era frecuente que tuviera la oportunidad de verla en ese
estado... no, no podía verla por teléfono, pero pronto tenía que visitarla. Puede que nunca
vuelva a disfrutar la oportunidad.

“Um, Kanbaru, odio molestarte mientras estás en estado de shock, pero ¿podríamos volver a
lo que estábamos hablando?”

“Uhh... Sí. No estoy segura de que ahora tenga algo muy interesante que decir, pero ¿me
aceptarás? Araragi-senpai.”

Ella realmente estaba deprimida.

Espera un momento. No te preocupes, ahora mismo eres súper encantadora.

“Mi tutoría de hoy se canceló.” Le dije. “Prometí ayudarte a limpiar tu habitación mañana,
pero ¿te importaría si lo hago hoy?”

Como la ex capitana del equipo de baloncesto, Kanbaru tendía a ser reflexiva, pero era
sorprendentemente laxa cuando se trataba de sus propios asuntos (como cómo olvidarse de
cerrar la puerta de su cuarto). A pesar de su interés en la autodisciplina, también era un desastre
y algunas veces la viva encarnación del descuido. En resumen, su habitación era una pocilga.

Fue más allá del desorden. Era tan malo que, si sus fanáticos alguna vez echaban un vistazo,
en realidad podrían desmayarse. De hecho, casi lo hice la primera vez que me invito a su
habitación (estilo japonés, grande con doce esteras). Su futón no había sido despejado, la ropa
estaba desparramada por todo el piso, los libros estaban de pie o caídos en grandes montones,
misteriosas cajas de cartón acapararon cada esquina y, el peor dolor de cabeza de todos, no
había papelera en la habitación: solo bolsa de plástico sobre bolsa de plástico de basura sin
clasificar cayendo donde podían.

No era desorden, solo basura.

¿No podría al menos sacar la basura?

Tan espaciosa como era la habitación, la única área que quedaba abierta era encima del futón.
Sin embargo, bolígrafos, cuadernos y otros artículos de papelería también habían encontrado
su camino debajo. ¿Cómo podía dormir así?

Y así.
Incapaz de relajarme, me puse a limpiar su habitación casi tan pronto como llegué, y desde
entonces, me corresponde limpiarla dos veces al mes.

Los días quince y treinta, así lo decidí y eso fue lo que hice.

Cada dos semanas, Kanbaru meticulosamente, o tal vez complacientemente, lograba regresar
a su habitación casi a su estado de desastre original. Cualquiera podía hacer un desastre, pero
se necesitaba cierto talento para hacerlo de forma amable. Podía lastimarse tendida desnuda
en esa habitación, de verdad.

“Ah... Por supuesto que no me importa.” Respondió ella. “Estoy tan agradecida por tu ayuda,
nunca presumiría quejarme. Puedo ajustar mi horario para que se ajuste al tuyo, en cualquier
momento.”

Ella todavía sonaba débil.

Larga historia corta, Kanbaru estuvo de acuerdo.

Le dije que estaba de camino y colgué... deprimida como podría estar, no le tomaría mucho
tiempo, siempre optimista, volver a ponerse de pie. Si no me apurara, perdería la oportunidad
de presenciarla deprimida. A diferencia de la casa de Sengoku, la de Kanbaru estaba un poco
lejos. Speedy Kanbaru, con su carrera de cincuenta metros en cinco segundos (o el llamado
dispositivo acelerador) probablemente podría recorrer la distancia en un instante, pero mis
propias piernas, desafortunadamente, eran normales ahora que ya no era un vampiro. Pasaría
por casa para recoger mi vieja bicicleta estacionada afuera en el patio, pero para evitar que
Tsukihi me acribillara con preguntas, no entraría.

Si bien solía tener dos bicicletas, una para ir a la escuela y otra para uso privado, mi bicicleta
de montaña para uso privado había sido destruida en un cierto accidente. Todo lo que me
quedaba ahora era la vieja bicicleta con la que solía ir y venir de la escuela.

No sabía cuándo iba a poder comprar una bicicleta nueva.

No es que no quisiera una en la inmediatez posible, pero tenía la sensación de que, si la


compraba, se rompería (o romperían) en poco tiempo...

En cualquier caso, me dirigí a la casa Kanbaru.

No tenía tiempo que perder.

Me moría por ver a Kanbaru-san deprimida.


Sin embargo, vi algo extraño por el rabillo del ojo que me obligó a detenerme.

“......”

Una estudiante de escuela media vestida con una camiseta caminaba (¿?) boca abajo sobre sus
manos en la pared exterior de una residencia.

Mientras andaba su cola de caballo se movió de un lado a otro.

Era Araragi Karen.

“......”

Pararse de manos... Ella todavía lo hacía incluso después de la escuela primaria.

¿Fue para entrenar sus brazos?

Vaya, Hachikuji tenía razón.

Alguien más allá de cierta edad haciendo una parada de manos fuera de un gimnasio se sintió
tan mal...

Ella se presumía...

Sin percatarse de mi presencia, y confiando únicamente en la fuerza de sus brazos, Karen saltó
de la pared en la que estaba a la pared del vecino de al lado.

“¡Hiya!” Mientras me acercaba sigilosamente con mi bicicleta, procedí a agarrarla ligeramente


por ambos codos.

“¡A-Aaah!”

Tal vez era ella mejor cuando se trataba de nuestros sentidos de equilibrio. Aun así, Karen
perdió el suyo, a pesar de que esto no era una patada baja en la cara, y cayó de la pared.

Me hubiera encantado verla golpearse la cabeza, lo digo en serio, pero gracias a la superioridad
atlética de un artista marcial, se dio la vuelta durante la mera caída de un metro y tuvo un
aterrizaje perfecto.

Ella aterrizó frente a mí, por lo que nuestros ojos se encontraron.

“Ah, Nii-chan. Pensé que eras un enemigo.”

“¿Tienes de esos?”
“¿No dicen que en el momento en que un hombre sale de su casa, tiene siete enemigos?”

“No eres un hombre, eres una chica.”

“Si un hombre tiene siete enemigos, entonces una chica tiene siete veces más.”

“Hah.” En el caso de Karen, eso probablemente era cierto. Asombrado, dije: “¿Qué estás
haciendo? ¿Cuánto tiempo vas a seguir entrenando mi sentido de la vergüenza? A este punto
ya es todo músculo. Tendrías que ser Saotome Ranma para hablar sobre hacer acrobacias a tu
edad. No me digas que te convertirías en un hombre si te salpicara agua caliente.”

“¡Hyaha! Qué conveniente, solo tendría un séptimo de enemigos con los que lidiar. En
realidad, no, sería bastante aburrido...”

“¿Qué demonios? Luciendo así donde la gente puede verte... ¿Qué tan desagradable puedes
ser? Actúa un poco más como una adolescente normal. ¿Qué pasa si los vecinos comienzan a
hablar?”

“¿Huh? ¿Me estoy imaginando cosas o sientes que te estoy dejando de lado...?”

“Ni un poco.” Respondí. Y realmente, no tenía nada que pesara en mi conciencia. “Además,
una parada de manos es una cosa, pero tratar de viajar de esa manera es una locura... Tal vez
eras lo suficientemente liviana en la escuela primaria, pero ¿cuánto pesas ahora?”

“Nunca le preguntes eso a una dama.” Jeje, Karen se dio aires. “Bueno, me mantengo lo más
delgada posible. Y si me aseguro de no poner demasiado músculo, mi peso se mantiene como
el de una dama. Si alguna vez ves a una chica en una sala de juegos jugando Dance Dance
Revolution al revés, debes saber que es tu hermana.”

“Esa chica no sería hermana mía.”

“Dice el tipo que solía jugar hockey aéreo solo.”

“Eso fue hace mucho tiempo…”

De todas formas.

De todas formas…

¡De todas formas!

“¿Qué estás haciendo aquí?” Le pregunte.


“Servicio. Volunteering.”

Karen se puso de pie e hincho su pecho.

Su mirada engreída era irritante. Solo verla me dio ganas de golpearla.

“Idiota.” Le reprendí.” No lo digas en inglés, ya que eso no te hace inteligente. Justo el otro
día, pensaste que Descartes tenía algo que ver con à la carte.”

“Y qué, ambos son franceses.”

“Cierto.”

“De todos modos, ¿por qué me molestas mientras estamos fuera? Nos parecemos tanto, la
gente sabrá que estamos relacionados. Me estás avergonzando.”

“No es que quisiera venir y hablar contigo. Si no quieres que lo haga, deja de comportarte de
una manera que me obligue a hacerlo.”

Para ser precisos, no vine y le hablé tanto como quise hacerla caer.

“Aun así.” Dije. “Es el momento perfecto. Hay algo que necesito preguntarte.”

“No hay nada que necesito que me preguntes.” Karen respondió como una mocosa.

Hup, ella se inclinó mientras hacia otra parada de manos... y empujé sus piernas hacia el otro
lado. Ella aterrizó haciendo un puente inverso.

Hacer un puente en público también era bastante extraño.

Y tenía un ángulo pronunciado... casi grotesco.

Las piernas de Karen eran demasiado largas.

“Hey, eso fue peligroso.” Se quejó al revés. Probablemente podría mantener la posición
durante medio día.

“Lo que es peligroso es lo que ustedes dos estén haciendo. Dime qué has estado haciendo.”

“Como dije, he estado sirviendo a la sociedad.” Karen sonrió, seguía manteniendo la misma
postura. Era una especie de imagen graciosa. “No tiene nada que ver contigo, así que ¿por qué
no dejas de entrometerte?”

“Si realmente no es así, me encantaría...”


Los encantos.

Dudaba que Sengoku volviese a quedar involucrada, y en su caso el problema real había
surgido por casualidad...

Tal vez podría dejarla estar.

El hecho habitual de dejarme arrastrar por las travesuras de mis hermanas para que terminase
lidiando con las secuelas era el curso habitual de las cosas. El camino real, por así decirlo.

Incluso luego de tanto tiempo, tal vez seguía sin darse cuenta de ese patrón, ya que Karen tuvo
el descaro de decir: “No te vamos a causar problemas ni nada. No somos estúpidas, ¿de
acuerdo?”

Levantó sus palmas del suelo, usando su cabeza para mantener su posición, y me dio una doble
señal en V con sus manos libres. Y esta era la chica que me decía que no era estúpida.

“Nii-chan, ¿por quién me tomas?”

“No lo sé. ¿Quién demonios eres?”

“El Asesino de Mil Demonios.” Respondió Karen con voz grave. “El Perro Guardián del
Infierno... ¡Dekamaster!”

“Hablando de rudeza...”

Probablemente era la primera vez que una chica que hacía un puente inverso con la cabeza
pronunció esas palabras.

“Super cool, perfect.” Continuó con la línea característica de Dekablue Ranger, aparentemente
metiéndose en el papel.

Sin embargo, no había nada de genial en la pose en la que estaba.

“¡Soy una chica en llamas!”

“Entonces espero que te incineres.”

Sin embargo, tenía que darle crédito. Combinar todas esas líneas geniales con una pose tonta
fue un chiste bastante bueno...

Sé que nunca podría lograrlo.

Karen no era una musculosa por nada.


“Ya veo, ya veo.” Dijo. “Entonces quizás haga de esto parte de mi rutina habitual.”

“Mientras estás allí, ¿por qué no pruebas un poco más? Todo está bien, siempre y cuando
suene genial.”

“¡Si quieres pasar, primero tendrás que vencerme!”

“¡Esto es más divertido de lo que esperaba!”

“¿Qué tal lo contrario? ¡Sigue, no dejare que nadie avance!”

“¡Jajajajajaja!”

Me eché a reír.

Este fue un regalo raro.

Pero, uh, oops.

Estaba jugando con mi hermana y divirtiéndome, lo cual no era mi intención.

A pesar de nuestras bromas, de alguna manera no había obtenido una pizca de la información
que buscaba... pero en cuanto a por qué estaba merodeando por aquí, podría adivinar sin su
ayuda.

La Escuela Media Pública Kiyokaze... a la que habían asistido Senjougahara, Kanbaru y


también Hanekawa... se encontraba cerca. Si Karen estaba investigando los encantos que
circulaban entre los chicos de escuela media, esta era un área importante en esa búsqueda.

Hm.

“¡Hup!” Karen hizo una gran actuación al enderezarse de su postura, deliberadamente


haciendo otra parada de manos (balanceándose sobre su cabeza) antes de volver a ponerse de
pie.

Una intérprete nativa, vaya que lo es.

O para decirlo de otra manera, alguien que clamaba por atención regular.

“De todos modos, Nii-chan, ahora mismo estoy un poco ocupada. Tengo mucho en mi plato.
Si quieres hablar, hazlo conmigo y con Tsukihi en casa esta noche. ¿Puedes esperar hasta
entonces?”

“......”
Hm.

Bueno, yo también tenía prisa. Quería llegar a la casa de Kanbaru lo antes posible.

No aguantaba perder el tiempo con las travesuras de mi hermana.

De igual forma no había planeado hablar con ellas hasta esta noche... y no es como si
pudiéramos tener una discusión muy seria sobre dónde estábamos.

“¿Realmente debería dejarte sola?” Le pregunté a Karen solo para asegurarme.

“Por supuesto. De todos modos, todo terminará pronto.”

“Huh...”

“Nadie puede interponerse en nuestro camino, ¿sabes?”

“Espero que alguien te clave un cuchillo en el riñón.”

“Por cierto, ¿cómo esta Tsukihi? Ella todavía está en casa, ¿no? ¿La viste?”

“Ella solo estaba viendo la televisión.”

Pero quién sabe lo que estaba haciendo en este momento.

Había prometido que iba a proteger el fuerte, pero tal vez se escabulló después como parte de
un plan de las Fire Sisters...

En ese momento, un teléfono celular comenzó a sonar en el bolsillo de la camiseta de Karen.

La canción del tema Enter the Dragon.

Si, la sutileza no es su fuerte.

Sin embargo, por mucho que odio darle a mi hermana accesorios, ella (rotundamente) se niega
a decorar su teléfono con correas y tal, y me parece bastante viril y ordenado (incluso si es una
chica).

El teléfono de Tsukihi, por otro lado, está incrustado con esas cosas.

No habían tenido teléfonos cuando ingresaron a la escuela media, pero mis padres, incapaces
de contrarrestar la tendencia (o más probablemente, llegando a la conclusión de que Karen y
Tsukihi no tuviesen un medio de contacto era un riesgo más grave), decidieron levantar la
prohibición justo en estas vacaciones de verano. Mis hermanas ya eran profesionales con los
dispositivos.

Realmente eran buenas en todo.

Mientras tanto, seguía sin entender la mitad de las funciones.

“Hola... Oh. Si…”

Ignorando el hecho de que su hermano mayor estaba hablando con ella, Karen respondió,
dándome la espalda como para escapar de mi atención.

Ella comenzó a hablar en voz baja.

No pude escuchar lo que estaba susurrando. Ni siquiera podía decir si se trataba de alguna
información nueva relacionada con su servicio público o una conversación totalmente
privada... no es que fuese a escuchar a escondidas para averiguarlo.

No soy Tsukihi.

Karen habló durante aproximadamente un minuto antes de colgar.

Luego se volvió hacia mí.

Había un toque de seriedad en su expresión.

Era una mirada hermosa.

“Está bien, Nii-chan.”

“¿Huh?”

“Todo está bien. Todo terminará pronto.”

“Oh. Uh huh…”

Solo pude responder vagamente.

¿Quizás ella había recibido alguna nueva información?

“Cuando hablemos más tarde esta noche.” Dijo Karen. “Será para hacerte apreciar nuestros
actos heroicos. ¡Jajajaja!”

“Lo que sea. Estás casi fuera de la escuela media y sigues caminando de manos, y para mi
gran desgracia eso es lo que aprendí hoy.”
“Eso servirá. ¡Mata ne!”

Probablemente para no interrogarla más, ella interrumpió nuestra conversación y desapareció


de mi vista.

Por cierto, lo hizo mientras daba volteretas.

Ella desapareció haciendo eso a un ritmo furioso.

Esta demente, moviéndose vertiginosamente cuando no estaba sobre esteras ni nada... Su


desenvolvimiento parecía completamente distinto del atletismo de Kanbaru.

Si bien Kanbaru era rápida y tenía excelentes reflejos, dudaba que ella pudiera realizar las
acrobacias de Karen con una cara seria... de hecho, Kanbaru nunca intentaría nada tan
arriesgado.

¿Supongo que esa era la diferencia entre las artes marciales y los deportes competitivos?

Ah, cierto, Kanbaru.

Tenía que llegar a su casa, y de preferencia lo más rápido posible.

Sin apartar a mi hermana de mi mente, pero dejándola actuar, comencé a pedalear de nuevo.
007
Veinte minutos después.

Llegué a la mansión samurái usada como casa donde vivía Kanbaru, un viaje que generalmente
me llevó al menos treinta minutos. Si no me hubiera encontrado con Karen y perdido el tiempo,
podría haber estado allí tres minutos antes.

Al lado de la placa de identificación había un intercomunicador, que parecía fuera de lugar


para una casa tradicional. Cuando presioné el botón, fue la abuela de Kanbaru, la mujer que
acababa de presenciar la desgracia (o perversión) de su nieta, quien respondió. Ya había
pasado un montón de veces para ayudar a limpiar y ya había conocido a los abuelos de
Kanbaru, pero si supieran que era yo, con quien su nieta estaba hablando por teléfono con el
trasero desnudo, dudo que la abuela Kanbaru me hubiera dejado pasar por la puerta.

“C-Con permiso...”

“Gracias por ser tan buen chico con Suruga.”

Se inclinó ante mí cuando dijo esto casi en tono de disculpa. Kanbaru, una estrella en la escuela
o no, para ella era solo su dulce y querida nieta... y, aparte de la desnudez, el desastroso estado
de su habitación no podía haber sido un secreto.

Tenía que estar preocupada por Kanbaru.

Confió en ella, tal vez, pero también se inquietó.

......

Aun así, como estudiante de último año de secundaria, era un poco vergonzoso que la abuela
de otra persona me llamará buen chico.

La dejé atrás y me dirigí a la habitación de Kanbaru.

La puerta corredera estaba cerrada.

Podía imaginarla hecha una bolita en una esquina abrazando sus rodillas. Esta fue mi
oportunidad de sorprenderla, y mi corazón se aceleró cuando abrí la puerta sin llamar.

Kanbaru estaba tendida en su futón sin un solo hilo de ropa.

“¡Bfft!”
Kanbaru Suruga... una chica pervertida, tanto en la estimación de los demás como en la suya
propia.

Tal vez era porque ya no tenía el deporte como una salida que todos los días estaba rompiendo
su propio récord. Su acoso sexual era tan desenfrenado y excesivo que Shinobu, Sengoku y
yo, junto con otros, podríamos presentar una demanda colectiva.

¡Y todavía!

Lo creas o no, ¡esta era la primera vez que la veía completamente desnuda!

No lo sé, desde junio, también debido a que dejó el equipo de baloncesto, Kanbaru se estaba
dejando crecer el cabello, lo que la hacía lucir mucho más femenina, por lo que verla mostrar
sus partes de este modo...

¡Espera, ella esta acostada boca abajo!

¡Pero la línea de su espalda es increíblemente erótica!

¡Y esos omóplatos!

Kanbaru puede haberse retirado, pero en el fondo era una atleta, claramente no había
escatimado en el entrenamiento... ¡su cuerpo tonificado y compacto era demasiado hermoso!
Hablan de tener “piernas como una gacela”, ¡pero Kanbaru era toda una gacela, toda ella!

¡Una estatua griega!

¡Contempla la belleza de la forma humana!

Había notado las piernas asombrosamente cinceladas de Kanbaru, pero no eran solo sus
piernas, ¡todo su cuerpo era un arma letal!

¡No podías culparla por querer desnudarse!

¡Sería una pena no dejar que otras personas vean!

“......”

Sin embargo, una advertencia.

Dije “sin un solo hilo”, pero el vendaje alrededor de su brazo izquierdo... todavía estaba allí.

“K-Kanbaru...”
Parecía que había usado lo último de su fuerza para cerrar la puerta corredera y luego colapsó
en el futón después de que su abuela la viese desnuda. La llamé, aunque no tenía idea de qué
decir.

“Ah... ¿Senpai?” Levantó la cabeza desde donde estaba presionada contra la almohada, y
luego...

“¡E-Espera, Kanbaru! ¡No te des la vuelta! ¡Si lo haces habrá problemas!”

¡Principalmente para mí! ¡Podría comenzar a sentir todo tipo de problemas!

“Um...” Cierto, Kanbaru asintió. “Tendrás que perdonar el estado en el que estoy. Es tan
vergonzoso que te vean así.”

“Whoa...”

Se sentía avergonzada como una persona normal...

Pero ella no trató de cubrirse y simplemente se quedó allí, con las extremidades estiradas
lánguidamente.

Lo único que levantó fue su rostro.

“Sin embargo, qué extraño.” Dijo. “El Araragi Koyomi-senpai que conozco es un hombre de
carácter impecable que nunca irrumpiría en la habitación de una dama sin llamar.”

“Yo... solo quería verte luciendo devastada.”

“Claro, si esta visión miserable te satisface, entonces, por supuesto, mira todo lo que quieras...”

“......”

“No seas tímido. Sé testigo de mi verdadera forma... Kanbaru Suruga, desnuda.”

“No...” Es cierto, ella estaba tan desnuda como el día en que nació. “¿Sabes qué? Lo siento…”

No pensé que se vería tan devastada.

Tan rápida, la venganza del cielo... Nunca pensé que mi oración fuese respondida así.

“Pido disculpas, Kanbaru... Déjame asumir la responsabilidad.”


“¿Responsabilidad?” Repitió mecánicamente, volviéndose hacia mí con un par de ojos
apagados y vacíos que se parecían más a un pez muerto de lo que jamás imaginé posible de
ella. “¿Qué responsabilidad?”

“Quiero decir, yo era con quien estabas hablando por teléfono, así que la mitad de la culpa de
esta situación recae sobre mí.” No iba a decirle que había rezado por el castigo divino.

“No lo creo.” Negó.

Incluso en su estado actual, su sentido de responsabilidad personal no disminuyó. Tenías que


aplaudirle eso. El ser humano más impecable que yo conocía es Hanekawa Tsubasa, pero
¿Kanbaru quedó en segundo lugar?

“Sin embargo.” Dijo. “Si insistes en asumir la responsabilidad, no te detendré... ¿Cómo,


exactamente, planeas hacerlo?”

“Puedo casarme contigo.”

“¡Bfft!” Fue el turno de Kanbaru de actuar conmocionada. “¿P-Por qué el matrimonio?”

“Bueno, es solo la mitad de atrás, pero te he visto desnuda.”

“Creo que te estás saltando algunos pasos... Según esa lógica, ¿con cuántas chicas te casarías?”

“¡¿Qué estás implicando?!”

Que escandalosa.

No es que fuera completamente infundado.

“Ajaja...”

Hey... ella se rio.

Si bien débilmente, ella se rio.

Luego dijo: “Si bien es una oferta muy atractiva, no es necesario que asumas la
responsabilidad. Mi otra querida senpai estaría furiosa si hiciéramos tal cosa. A cambio,
¿podría pedirte que me hagas un favor?”

“Sí, lo que sea. Por este día soy tu leal esclavo.”

“¿Te importaría esperar en el pasillo mientras me visto?”


“Ja…”

No pude evitar reír. ¿Una solicitud, de la boca de Kanbaru, para vestirse?

Fue un momento sublime, como la humanidad parada erguida y caminando por primera vez
sobre dos piernas.

Hice lo que Kanbaru me pidió y salí al pasillo mientras ella se vestía (siempre deportista, solo
le tomó un par de minutos. Así que se coloca la ropa tan rápido como se la quitó). Entonces
finalmente me puse a limpiar su habitación.

¡Comienza la misión!

Primero clasifiqué la basura en pilas generales, las metí en enormes bolsas de basura y las puse
en el patio. Solo los artículos claramente inútiles se clasificaron como basura. Los objetos que
eran menos obvios se reservaron para más tarde. Como esta no era mi habitación, en última
instancia, Kanbaru tenía que decidir qué era necesario y qué no... bueno, la mayor parte sería
expulsada. Solo estaba siendo puesto en espera. A la espera del debido proceso, se podría
decir.

Kanbaru Suruga.

En realidad, estaba bien, y en realidad derrochaba. Ella hizo compra sin sentido tras compra
sin sentido y lo transformó todo en basura a través de una maravillosa magia.

Al final, casi todo fue desechado.

Por supuesto, eso fue solo la base.

El verdadero orden todavía estaba por delante.

Kanbaru se había cambiado solo para ponerse shorts cortos de jean y una camiseta sin mangas,
dejándola no mucho menos expuesta que antes (no es de extrañar que fuera tan rápida,
deportista o no), pero al menos ahora estaba presentable. Teniendo en cuenta el estado de su
habitación, tal vez debería haber elegido algo un poco más protector como un jersey (el
atuendo predeterminado para Karen).

Sin embargo, lo curioso fue que las camisetas no le quedaban bien a Kanbaru. ¿Fue porque
ella no era muy alta?

Se veía súper genial cuando corría con su uniforme escolar.


Tal vez me llamó la atención solo porque estaba pensando en la ropa, pero descubrí lo que
parecía ser un uniforme de baloncesto en uno de los montones de basura.

El número en la parte posterior: 4.

¿Era ese el número del capitán? Mi conocimiento del baloncesto se limitaba a Slam Dunk, así
que no estaba seguro.

“Kanbaru, ¿qué pasa con esto?”

“¿Hm? Oh.”

Por cierto, ella estaba parada en el pasillo.

A pesar de su atletismo, Kanbaru tiene un lado muy torpe (es terrible en las tareas domésticas.
Por supuesto, dado el estado de su habitación, esta explicación entre paréntesis es
probablemente innecesaria) y solo se interpondría durante la fase de limpieza actual. Fue algo
emocionante tratar a una estrella del calibre de Kanbaru como una responsabilidad, pero era
un sentimiento bastante bajo, así que me lo guardé para mí.

“El uniforme de mi club.” Dijo. “Así que fue ahí donde termino. Me preguntaba dónde estaba.”

“Huh. ¿Te refieres a tu uniforme de práctica?”

“No, es un recuerdo de cuando llegamos a los nacionales durante mi primer año. Mira el
reverso. Puedes ver todos los mensajes que escribieron mis compañeras de equipo.”

“¿Atesorar esos recuerdos es un concepto extraño para ti?”

“Tengo todos los recuerdos que necesito aquí mismo en mi corazón.”

“¡Esa es una gran línea, pero aun así!”

¡Ellos también estaban aquí! ¡En forma física!

Fue una historia tan triste que recordé a Hachikuji y su amnesia (incluso si todo fue inventado).

“En aquel entonces todavía no eras capitana, ¿verdad?” Pregunté. “Quiero decir, todavía eras
estudiante de primer año. ¿Cómo es que dice ‘4’ en la parte posterior?”

“No hay ninguna ley que diga que solo el capitán puede usar ese número. Es convencional...
pero en mi caso, la capitana me lo dejó por ser el As.”
“Me gusta eso. Tenías una capitana de gran corazón. Pero no recuerdo que estuviese aquí la
última vez que limpié.”

“Estaba colgada en la pared de nuestra sala del club para ayudar a encender un fuego bajo los
pies de los nuevos jugadores, pero la traje a casa justo antes de las vacaciones de verano.”

“Huh.”

“Pensé que ya era hora de dejar pasar mis días de gloria... Después de todo, me retiré del
equipo. Simplemente sentía que estaba perdiendo peso. Además, el club no tiene mucho
futuro.”

“Hmph...”

Incluso después de dejar el baloncesto, Kanbaru seguía bastante centrada en su equipo... pero
supongo que esta era su forma de pasar página.

Tal vez también era una especie de penitencia para ella.

El club se había quedado en su mente.

“La quité de la pared sin decirle a nadie, por lo que terminó convirtiéndose en un asunto
policial.”

“¡Así que por eso había un coche patrulla en la escuela nuestro último día de clases antes de
las vacaciones!”

“Un crimen perfecto. Siguen saber que soy la culpable...”

“¡Pero esta es la evidencia!”

Aun con eso dicho.

Ella solo había traído a casa su propia ropa, así que no era gran cosa.

Aun así, dado su historial, no podíamos tirarla a la basura... no porque la policía pudiera
encontrarla, sino porque era un recuerdo.

“Sabes, no creo que te haya visto jugar baloncesto, excepto tal vez una vez. Hey, ¿por qué no
te la pruebas?”
“Si insistes.” Mi solicitud puede haber sido un poco insensible ya que ella ya había dejado el
equipo, pero Kanbaru aceptó fácilmente. Ella siempre fue generosa de esa manera. “Ahora mi
cabello es más largo, así que probablemente no tendrás la impresión completa.”

“Por cierto, te creció súper rápido...”

Cuando nos conocimos, su cabello había estado algo más corto que el mío, pero ahora no había
comparación. Tenía cicatrices profundas en la nuca de donde Shinobu me había mordido, así
que mantuve mi cabello más largo de lo normal para cubrirlas... Pero Kanbaru tenía tanto
cabello que incluso podía atarlo.

“¿Eso crees?” Ella preguntó.

“Si. He oído que el cabello generalmente crece aproximadamente un centímetro por mes...
pero el tuyo debe haber crecido cinco.”

“Probablemente porque soy una chica muy pervertida.”

“Así como así, ¿cómo una declaración de hecho?”

¡Había estado pensando lo mismo!

¡Pero tratando de no anunciarlo!

“En particular.” Dijo. “Soy tan pervertida que durante años pensé que ‘pepperoncino’ era una
mala palabra.”

“¡¿Incluso después de que lo probaras?!”

“También llegue a confundir ‘vocación familiar’ con ‘violación familiar’.”

“………”

Con eso ella realmente me hizo callar.

“Espera, no.” Se corrigió ella misma. “Pensé que ‘vocación familiar’ era ‘venación familiar’.”

“¡Todavía posee demasiado sentimiento familiar!”

“Y solía pensar que un juego de exhibición es donde todos juegan desnudos.”

“¡Eso no es un malentendido sino un deseo! ¡¿Hoy en día quién piensa eso?!”


“En efecto. Vine aquí en una máquina del tiempo de un mundo que siempre está cinco
segundos por delante.”

“¡Qué desperdicio de un gran invento!”

“Y hasta hace poco, pensaba que ‘pulsera’ tenía algo que ver con relajarse.”

“¡Eso ni siquiera es algo sucio!”

“Una vez lo grité en un juego y terminé pareciendo una tonta. No puedo olvidar la expresión
de las caras de mis compañeras de equipo.”

“¡Detente! ¡Ese ejemplo es aún peor!”

“¿Tan malo como pensar que un ‘ama de casa’ es un ‘bol y un cazo’?”

“¡Ayuda!”

Hay que ver.

¡Apuesto a que también me llevaré bien contigo en nuestras próximas vidas!

“También eliminaste la suplantación de Senjougahara.” Señalé.

“¿Hm? Oh, ¿te refieres al flequillo?” Ella me respondió distraídamente a través de las mangas
del uniforme mientras se lo ponía. “Realmente no estaba tratando de copiarla... aun así, quién
sabe. Al final del día no se puede confiar en mí.”

“Eso no es lo que quise decir.”

“Je. En cualquier caso, lo pasado es pasado... no es necesario ser sensible al respecto. ¿Pues,
qué piensas?”

“......”

Fue amable de su parte ponerse el uniforme para mí, pero como solo llevaba shorts cortos de
jean y una camiseta sin mangas, parecía que estaba desnuda debajo. Fue muy sexy.

No había nada ni remotamente deportivo al respecto.

No la Kanbaru que había querido ver...

Aunque el uniforme le quedaba bien, ¿qué decía eso en este caso?


“Je.” Aparentemente inconsciente de la impresión que estaba impartiendo, Kanbaru sonrió
felizmente. “Esto me recuerda a aquel entonces.”

“¿A aquel entonces? ¿Quieres decir cuando todavía jugabas al baloncesto?”

“No, al campamento nudista de verano.”

“¡Estás completamente consciente de ello!”

¿Y no se suponía que eso era una broma?

¡No lo estés repitiendo!

Quién sabe a qué le recordaba usar el uniforme, pero supongo que la sensación no fue tan mala
porque no intentó quitárselo de inmediato.

No es que me estuviera quejando.

No interferiría con la limpieza ni nada.

“Sabes, Kanbaru, incluso si el baloncesto está fuera de discusión, ¿no podrías practicar otros
deportes a pesar de tu brazo izquierdo? ¿Qué hay del fútbol?”

“No creo que haya ningún deporte en el que nunca uses tus brazos. Por ejemplo, con el fútbol,
incluso si no eres el portero, tienes que usar tus brazos para los saques.”

“Ahh.”

“Además, no entiendo la regla del fuera de juego.”

Mientras hablábamos, hice otro hallazgo inesperado en la misma pila, justo debajo de donde
había estado el uniforme. No es que fuera un objeto raro en estos días, pero no esperaba
encontrar uno en la habitación de Kanbaru.

“No sabía que tenías una cámara digital, Kanbaru.” También era el modelo más nuevo (por lo
que pude ver): ultra delgado y ultra ligero.

“Oh, la compré el otro día.”

Ella asintió.

Eh, fue una compra de alta tecnología para alguien que era tan torpe cuando se trataba de
dispositivos que apenas sabía cómo usar su teléfono celular.
“Sé que no es propio de mí.” Explicó. “Pero hay algunas fotos que no quieres que sean
reveladas en un estudio.”

“¿Qué tipo de fotos…?”

“¿Auto desnudos?”

Camine hasta la pila de basura más cercana.

Después de todo, incluso de esto, necesitaba ser limpiando.

Mientras estaba en ello grité: “¡¿Lo compraste solo por eso?! ¡Esta pieza de ingeniería
moderna es demasiado avanzada para ti!”

“No es la única razón. También la uso para otras cosas.”

“¿Cómo qué?”

“Tomarles fotos desnudas a todas esas gatitas de primer año.”

“......”

Se refería a retratos de gatos que las chicas de primer año tenían como mascotas, ¿verdad?
Porque los gatos andaban desnudos, ¿cierto?

“Antes pido permiso, por supuesto, así que no hay nada ilegal al respecto.”

“Kanbaru, lo que dices no tiene sentido. ¿Cómo se obtiene el permiso de un gatito?


Seguramente te refieres a su dueño, ¿no?”

“¿Hm? No me gusta ese tipo de lenguaje, pisotea su dignidad. Pero en cuanto al dueño, esa
sería yo...”

“¡No sabes cuánto amo a los gatos!” La interrumpí con todo lo que tenía.

La verdad es que no.

Me asustan.

“Hm, entendido.” Dijo Kanbaru. “Me temo que sería una violación de la privacidad mostrar
las imágenes a cualquiera, pero si quieres verlas, llévate la tarjeta de memoria a casa. Asumiré
toda la responsabilidad.”

“¡Nunca dije que quería ver!”


“Jejeje. No tienes por qué ser tímido.”

Kanbaru recibió la cámara digital de mis manos.

Me preguntaba dónde había ido, murmuró.

Por lo general, una cámara digital no era el tipo de cosa que extraviabas... Su capacidad para
perder cosas era realmente épica.

USEMONOGATARI: Historia Perdida.

“Ya que incluso Sengoku-chan no puede vencerte cuando se trata de timidez.” Afirmó
Kanbaru. “He organizado una pequeña sorpresa para ti. Espera hasta que la escuela comience
y retome las clases para averiguar qué podría ser.”

“¿Eh, una sorpresa?”

“Te daré dos pistas: ‘estudiante de primer año’ y ‘senos’.”

“......”

Parecía que algo grande me estaba esperando el próximo semestre.

Ya estaba emocionado.

Lo siguiente que vi en la pila de basura fue un manga.

Esta sesión de limpieza comenzaba a convertirse en una verdadera búsqueda del tesoro. Sin
embargo, si tenía el dinero para una cámara digital, ¿por qué no comprar una maldita
estantería? Hm, lo que confundí con un manga por la portada era en realidad una novela...

El Secretario con Gafas y el Príncipe con Gafas.

Me di cuenta por el título que era una novela “BL”.

“Esto va directo a la basura.” Le dije. “¿Qué tal... basura combustible?”

“Puede ser ardiente, pero no es para quemar.”

Kanbaru me agarró del brazo cuando alcancé la bolsa de basura.

¿Cuándo se acercó tanto?

Tal vez ese uniforme era un elemento de velocidad+.

“Podrido o no.” Agregó. “Es bastante necesario.”


“¿Lo es? Si es tan importante para ti, cuídalo mejor. ¿No crees que estás siendo grosera con el
autor?”

Dijo el chico que estaba a punto de tirarlo.

Es cierto, una vez que muchos libros comenzaron a acumularse, era difícil saber qué hacer con
ellos.

“Sin embargo, este tipo de libros me parecen todos iguales.” Señalé. “¿Puedes incluso
distinguirlos cuando los estás leyendo?”

“Por supuesto que puedo.” Respondió Kanbaru. “Eso es tan estrecho como decir que todo libro
de ciencia ficción trata de lo mismo. Si no está familiarizado con algo, no puedes notar la
diferencia. Se necesita conocimiento, erudición, para formar un juicio preciso.”

“Ah. Aun así...” Había varias otras novelas BL en la pila, así que comparé sus portadas con la
que tenía en la mano. “Al final, todos son guapos, ¿no?”

“¿Huh?”

“Bueno, después de todo, es como si te gustaran los hombres guapos. Tal vez no seas realmente
tan pervertida.”

“¡¿Nrk?!”

Kanbaru se tambaleó en genuino estado de shock.

Si esto fuera un anime, tendría más que líneas verticales en su rostro... el fondo se habría vuelto
blanco y negro.

Supongo que lo había dicho en serio: no había nada peor que pudieras decir sobre ella.

“Ahora que lo pienso.” Presioné. “En estos días toneladas de chicas leen BL. Es una prueba
de que estás bien ajustada a los estándares. Es normal. Perfectamente normal.”

“¡¿Normal?! ¡¿Yo, la autoproclamada sucesora de Freud, soy normal?!”

Ella se había designado a sí misma...

Bueno, tal vez su inclinación a llevar el sexo a todos los temas sí la calificaba.
“Quiero decir.” Continué. “El hecho de que te gusten los hombres guapos es algo muy común
para las chicas. Querer ver un montón de ellos juntos es natural. No es diferente de que te
gusten las bandas de chicos.”

“¡N-No hagas comparaciones tan adecuadas!”

“No es que ames a tipos que pesan más de cien kilos, o que se calientan por el olor de chicos
mayores.”

“N-No, pero...”

Kanbaru estaba sin palabras. Ella estaba actuando sospechosa.

“¡E-Espera, espera un segundo!” Ella suplicó. “¡No digas eso! ¡Si eres tú quien dice eso,
Araragi-senpai, entonces no podré hacer nada! ¡Me desnudaré! ¡Me desnudaré aquí mismo!”

“Vamos, vamos, vamos, como dijiste, ¿qué tiene de extraño sentirse cómodo en casa? ¿Y solo
te desnudas afuera en un baño público? ¿Y auto desnudos? ¿Por qué un atleta no querría ver
cómo va su cuerpo? Me equivoqué al abordar tu caso.”

“¡No estoy pidiendo una disculpa! ¡Por favor, solo detente un momento y escúchame!”

“Bueno, he llegado a una conclusión. No eres muy exhibicionista si tu familia al verte desnuda
te deprime. Supuse, escuchándote, que tal vez nunca llevabas nada, nunca, en casa. Así que,
con toda la sinceridad que puedo reunir, de todo corazón me disculpo.” La estaba molestando.
Si tomamos solo eso en cuenta era prácticamente una chica deportiva. “Tal como dijiste antes
por teléfono, tal vez sea el que tiene la mente más sucia.”

“¡A-Aghhhh!”

Los ojos de Kanbaru se giraron. Parecía totalmente aterrada.

¡Araragi lanza Kafuddle!

“L-Lo has entendido mal.” Suplicó ella. “Simplemente había libros como ese donde estabas
buscando, pero si profundizas más, encontrarás BL del duro. ¡Como si no supiera que el BL
no se trata solo de hombres guapos! ¡Por favor, sigue buscando!”

“Vamos, vamos, Kanbaru, si hay que buscar entonces no es el verdadero...”

Cuando pronuncié lo que sonó como una advertencia contra la noción cansada del
autodescubrimiento...
Kanbaru me derribó.

Peor aún, aterrizamos sobre el futón.

“E-En ese caso.” Amenazó ella. “¡Tendré que limpiar mi nombre... a través de hechos!”

Incluso dejando de lado su brazo izquierdo, Kanbaru era demasiado fuerte para mí. Ella estaba
en mejores condiciones físicas que yo. Me tenía apretado desde la cadera hasta el hombro, y
no podía moverme.

“¡Araragi-senpai, prepárate!” Ella advirtió.

“¡¿Prepararme para qué?!”

“¡No es como si no te hubieran desflorado!”

“¡Eso es porque soy un chico!”

“¡No te preocupes, solo duele al principio! ¡Pronto comenzará a sentirse bien!”

“¡Eeeek!”

“Mmm, tienes un buen cuerpo... ¡mi tipo de músculos! ¡Tan agradables al tacto!”

“¡Eeek! Eeek! ¡Eeek!”

“¡Ey! ¡Deja de retorcerte tanto! ¡Así no puedo quitarte los calzoncillos!”

“¡Aiiieeeeeeeeeee!”

Lo juré.

No importa cuán engreído me sintiera cuando me encontrara con Hachikuji, nunca más la
acosaría sexualmente.
008
Activar habilidad: Nuevo capítulo, reiniciar.

No hay nada que ver aquí, retírense.

“Pon fin llegamos a este punto.” Le dije.

La habitación de doce tatamis de Kanbaru ahora estaba enderezada lo suficiente como para
que empezara a verse realmente grande. Todo lo que quedaba por hacer era devolver las cosas
que había apartado a su ubicación original. Todavía era demasiado temprano para relajarse,
pero al menos el final estaba a la vista.

El futón perennemente hecho estaba siendo ventilado en el patio.

Además, la ropa (incluida la ropa interior) que había dejado esparcida por su habitación
después de quitársela estaba girando en la lavadora.

“¿Quieres tomar un descanso?” Pregunté.

“Buena idea.”

Kanbaru se dejó caer al suelo. Por cierto, ya se había quitado el uniforme.

“¿Debo ir a hacer un poco de té?” Ella ofreció.

“No, gracias, de todos modos, no estoy tan exhausto. Solo pensé que un respiro era lo
correcto.”

“Tus habilidades de limpieza son realmente impresionantes. Tal vez siempre tengo esta
habitación tan desordenada porque quiero verlas en acción.”

“Eso es molesto. Arregla tus prioridades.”

“Algún día serás una gran esposa, tu pareja será realmente bendecida.”

“¡No gracias!”

La verdad es que no era particularmente bueno limpiando. Pero con una habitación tan
desordenada como la de Kanbaru, las habilidades de limpieza de cualquiera parecerían
impresionantes. Se trataba del estado inicial.

“No me importaría hacerte mi esposa.” Dijo.


“Bueno, no creo que te quiera como mi esposo...”

“¿No dijiste que te ibas a casar conmigo?”

“Quizás si los roles se invirtieran. De cualquier manera, Senjougahara te mataría.”

Demonios, probablemente ella también me mataría.

“En cualquier caso.” Comentó Kanbaru. “Tú y ella forman una pareja encantadora, pero no
puedo evitar sentir que al final terminarás casado con Hanekawa.”

“¡No digas eso!”

“Y luego seré tu amante. ¿Tal vez Sengoku-chan será la dama número 3?”

“Ugh...”

Qué imagen tan desagradable del futuro.

Aunque parecía imposible, de todos modos, un escalofrío recorrió mi columna.

Además, muy posiblemente las probabilidades estaban a favor de Hachikuji.

El horroroso Harén Araragi.

“V-Vamos.” Objeté. “Eventualmente, me casaré con Senjougahara.”

“Esa es casi una promesa a los cielos, ¿pero que me lo dices? ¿Cómo se supone que debo
responder? Pero la verdad es que...” Mientras hablaba, su expresión era la de una Kanbaru
sombría, que creí que había surgido después de que ella volviese a salir con Senjougahara.
“Apuesto a que no puedes rechazar si me pongo seria.”

“¿S-Sobre el matrimonio?”

“No, sobre un asunto extramarital.”

“¡Me negaría!”

¡Probablemente!

¡Aunque quizás no del todo!

“Todo lo que digo.” Aclaró. “Es que tu amabilidad hace que sea fácil para las chicas
aprovecharse de ti, así que debes tener cuidado. Por ahora, no quiero decir nada con eso. Me
gusta cómo es nuestra amistad y no deseo destruirla, pero si alguna vez hicieses algo para
lastimarla, entonces podría hacerlo.”

“......”

Nadie había tratado más de arruinar mi relación con Senjougahara que Kanbaru.

¿Qué era ella, una enemiga de los primeros episodios? ¿Del tipo que inmediatamente se hace
amigo?

“En realidad, ahora que lo pienso.” Le dije. “Si me casara con Hanekawa, Senjougahara
también la mataría. Eso no me gustaría. ¿No te lo he dicho? No hay nadie en el mundo a quien
le deba más que a Hanekawa.”

“¿Hmm? Ella, la verdad es que...” Kanbaru pareció dudar por un momento. “Dada su relación,
no creo que debas preocuparte.”

“Oh, ¿por qué es eso?”

“Ellas tienen sus propias cosas... no es que esté contenta con eso, pero parecen estar
satisfechas, así que no es mi lugar entrometerme.”

“¿...? Huh.”

¿Qué se supone que significa eso?

Bueno, lo que sea.

“Por cierto, Kanbaru. Mientras tomamos un descanso, ¿qué tal si intentamos esto?”

Mostré un mazo de cartas hanafuda que había sacado de la basura y guardé, pensando que
más tarde podríamos jugar. Probablemente fue el único botín de la búsqueda del tesoro de hoy.
Fingí no ver el set de mahjong “Washizu” colocado en el mismo bloque de basura.

“¿Hm?”

Aun así.

Kanbaru inclinó la cabeza mientras me quitaba la cubierta.

“¿Qué es esto?” Ella preguntó. “¿Algún tipo de juego de cartas?”

“Bueno, sí, más o menos... Pero ¿por qué no sabes que son cuándo estaban en tu habitación?”
“Oh, hanafuda... me olvidé que las tenía.”

Kanbaru abrió el estuche, retiró las cartas y las extendió.

“No sé las reglas.” Me dijo. “Vi la baraja en una tienda por departamentos y la compré por
capricho. Una vez miré las ilustraciones de las cartas nunca volví a abrir el estuche.”

“¿Ah, en serio? Supongo que entonces no tengo suerte. Ha pasado un tiempo, así que tuve
ganas de jugar.”

No lo sé.

En algún momento, hanafuda se había convertido en un juego menor.

Quizás el juego de cartas más pequeño del mundo.

Incluso siendo vencido por Uno...

Era más antiguo que el Juego de la Vida, así que tal vez eso fue todo.

“No tienes suerte.” Dijo Kanbaru. “Solo enséñame. Lo creas o no, soy buena aprendiendo las
reglas para los juegos competitivos.”

“¿Estás segura? Las reglas de hanafuda son bastante complicadas.”

“No hay problema. No me agrupes con bufones que piensan que el doble regate es cuando
regateas con dos pelotas.”

“......”

Lo siento, solía ser ese bufón.

En cualquier caso, Kanbaru tuvo muy buenas calificaciones.

Supongo que valía la pena intentarlo.

Solo éramos nosotros dos, por lo que la variante koi-koi parecía la mejor opción.

“Hay una docena de palos de cuatro cartas cada uno... pino, ciruela, cereza, glicina, iris, peonía,
trébol, eulalia, crisantemo, arce, sauce y paulownia... pero probablemente sea más fácil
recordarlos por las imágenes.”

Ofrecí una explicación rápida y luego comenzamos una partida.


Con cosas como esta, podrías explicar todo lo que quieras, pero al final tenías que aprender
mediante la práctica. Una vez que entendías los combos básicos, la mejor manera era
comenzar.

“Araragi-senpai, ¿dónde dominaste este pasatiempo?”

“Hmm. Creo que fue en la casa de mi abuela. Hay algo bueno en la forma en que se sienten
las cartas, y es lindo lo pequeñas que son. Pero en estos días no tengo a nadie con quien jugar.”

“Ahh.” Kanbaru asintió profundamente y bajó la mirada. “Cierto, tienes muy pocos amigos...
Perdón por hacerte decir eso.”

“¡No! ¡Eso no es lo que quise decir! Nadie conoce las reglas, ¡eso es todo!”

Bien.

Es cierto que no tengo muchos amigos.

“Aparte de las chicas.” Dijo Kanbaru. “El número es en realidad cero, ¿no?”

“¡Maldición, eso es duro!”

“Y ahora que Oshino-san se fue… ¿Con quién te voy a imaginar cuando fantaseo? Las
perspectivas no se ven bien.”

“Si vas a fantasear con eso, estoy bien si tengo cero amigos varones.”

Comenzamos con una ronda de diez asaltos.

Era un juego de práctica, con comentarios.

Para cuando yo, que conocía las reglas, gané fácilmente las diez, Kanbaru también parecía
tener una clara comprensión de ellas.

Echa un vistazo a las ocho cartas en tu mano y considera qué combos puedes hacer. Una vez
que comienza el juego, no te enfocas solo en tu propia mano, sino que bloqueas activamente
a tu oponente para que no forme combos. No importa qué tan bueno sea el tuyo si llegas
demasiado tarde... cuando te hayas dado cuenta de eso, te has convertido en un jugador real.

“Ah, ja.” Dijo Kanbaru. “Entonces, ¿qué tal un partido real? Esto está empezando a ser
divertido.” Echando otro vistazo al folleto de reglas incluido en el estuche, se enderezó.
“Decide quién va a ser el primero en tomar una carta... Incluso especifica: ‘Abstenerse de
piedra-papel-tijera o usar dados’. Tan de la vieja escuela.”
“¿No es así?”

En ese sentido, rivalizaba con Hyakunin Isshu, el juego de cien poemas.

Por supuesto, ese también era bastante menor; probablemente mucha gente levantaría las
manos en derrota si tuvieran que jugar según las reglas oficiales. ¿Musume fusahose, alguien?

“Soy mala con piedra, papel o tijera.” Confesó Kanbaru. “Así que por mi parte me alegro.”

“¿Puedes ser malo en eso?”

“Te sorprenderías.”

“Hmph...”

Después de todo, Era una especie de enfrentamiento. Quizás ella tenía razón.

Sacamos cartas. Kanbaru obtuvo un diciembre y yo un septiembre, lo que significa que iría
primero. En koi-koi, sin embargo, quien iba primero en general tenía la ventaja, así que decidí
dejar que el principiante comenzara.

Me pregunté si a Kanbaru no le agradaría esa desventaja, pero tal vez viéndola como
deportividad justa, aceptó mi oferta sin dudarlo, diciendo: Acepto con gusto.

“Tus hermanas.”

“¿Huh?”

“Tus hermanas.” Repitió. “Incluso si no tienes amigos, si no recuerdo mal, tienes dos hermanas
menores. ¿Nunca juegas hanafuda con ellas? Por lo que dijiste, parecía que todos en tu familia
podrían saber cómo jugar.”

“Lo he hecho algunas veces, con la más joven... pero cuando fuimos a casa de la abuela, la
mayor de las dos prefiere correr por los campos. En cualquier caso, ya no jugamos así.”

“Supongo que así es como va.”

“Estoy seguro de que hay hermanos y hermanas que lo hacen, pero no somos tan cercanos.”

Además, estaban ocupadas.

Ocupada jugando a ser defensoras de la justicia.

“Soy hija única.” Me recordó Kanbaru. “Realmente no sé lo que es tener una hermana.”
“Es una mierda, te lo puedo asegurar.”

“Quizás un hermano mayor. Mi vida podría haber sido diferente si tuviera uno... y, por
supuesto, pienso en ti de esa manera.”

“Me siento honrado.”

“¿Puedo intentar llamarte como si fueras realmente mi hermano?”

“Mientras lo mantengas normal.”

“Koyomi-onii-chan...”

“......”

Mierda.

Oh, mierda…

Tal vez solo estaba imitando a Sengoku, pero tuvo un impacto mayor de lo que esperaba.
Decirlo directamente, sin trivialidades de por medio, le valió muchos puntos.

“Koyomi-onii-chan, ¡es de mañana! ¡Despierta!”

“A-Ack...”

“Onii-chan, vas a llegar tarde, ¡date prisa!”

“W-Wow...”

“Oni-chan, eres tan malo.”

“E-Estoy sintiendo un hormigueo por todas partes.”

“Onii-chan, ¿te gustaría hacer algo sexu...?”

“Y hemos terminado.”

Fuera de los límites.

Eso estuvo cerca, casi me atrapa.

Supongo que también se aplicaba a Sengoku, pero sonaba agradable y fresco porque en
realidad no era mi hermana. Eso parecía ser una gran parte.
Además, ser su senpai era una cosa, pero ¿sería un buen hermano mayor para Kanbaru?
Diablos, eso también era cierto acerca de ser su querido senpai.

“Está bien, aquí vamos.” Le dije.

El juego comenzó. Esta vez estábamos manteniendo puntaje.

Para hacerlo interesante, hicimos una pequeña apuesta... no sería saludable para estudiantes
de secundaria apostar, así que decidimos que quien perdiera en general tendría que hacer un
desafío.

Un reto.

Bueno, dependiendo de qué, podría terminar no siendo tan saludable. En el peor de los casos,
apostar dinero sería más saludable...

¡Estoy confiando en ti, Kanbaru!

¡Y no lo estoy diciendo porque desconfié de tus ocurrencias!

“………”

“………”

Y entonces.

Diez rondas más.

Esta vez no fue un juego de práctica...

Pero aun así gané las diez.

“Umm...”

Kanbaru Suruga.

Ella pudo haber sido rápida en aprender las reglas... pero hombre, era débil.

¿Qué le pasaba? ¿Cómo podría alguien ser tan desafortunado?

Pude ver por qué ella podría ser mala con piedra, papel o tijera.

No era elegante, pero cuando sentí curiosidad después e hice un conteo rápido, casi toda su
mano consistía en cartas “simples”. Además de eso, habían recibido cartas del mismo palo.
¿Tres de diciembre en tu mano? Adiós a cualquier estrategia.
Correcto, y cuando estábamos decidiendo quién iría primero, ella inmediatamente retiró un
diciembre.

Tenía algo de experiencia, pero había pasado tanto tiempo sin jugar que pensé que una
principiante como Kanbaru sería un buen enfrentamiento... Estaba bastante aturdido porque
resultó tan unilateral.

Nada remotamente parecido a un empate.

No lo recordaba con certeza, pero ¿la estructura de las reglas no significaba una posibilidad
significativa de rondas con empate?

Hmm...

Pues bien.

Como en última instancia era un juego de suerte, seguramente habría días como estos. Si
mañana jugamos de nuevo, podría ser yo quien estuviese en la posición de Kanbaru. Nació
bajo una estrella desafortunada, ¿había más desgracia y angustia esperando en su futuro? No,
ciertamente no pensé tal cosa.

Y, sin embargo.

“……………………………………………………………………………………………...…
…………………………………………………………………………………………………
…………………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………………...”

Kanbaru se había vuelto muy silenciosa.

¡¿Quién lo hace como para llenar cuatro líneas enteras de puntos suspensivos?!

La mirada en sus ojos tampoco era de la Kanbaru que yo conocía... bueno, ella tendía a lucir
elegante, pero con el cabello en crecimiento parecía más femenina, haciendo que la distancia
en sus ojos fuera francamente aterradora.

Sus mejillas estaban ligeramente hinchadas, lo cual era lindo, pero parecía huraña.

Su boca también parecía bastante tensa.

Algunas personas no podían evitar ponerse de mal humor cuando perdían, sin importar qué.
Entonces Kanbaru fue la Prueba A...
Wow, ¿ella se sintió dolorida? A veces ella podría ser sorprendentemente infantil.

“¿D-Deberíamos volver a limpiar?” Pregunté. “Tal vez hemos estado jugando demasiado
tiempo.”

“Oh, mira, quién está tratando de atacar y correr.” Gruñó. No estaba segura de sí ella me estaba
hablando a mí o al tatami. “No debería tener que decírtelo, pero te tengo en la más alta estima.”

“E-Está bien.”

“De hecho, mi devoción hacia ti es casi religiosa. Cuando llamo tu nombre, mis labios pueden
decir ‘Araragi-senpai’, pero mi corazón dice ‘mi salvador Araragi’.”

“Desearía que no...”

“Esto es bastante ansioso de tal hombre, ¿no es así? Me decepcionas. Qué grosero tratar de
atacar y correr. ¿Tienes miedo de perder ante mí?”

“En realidad... ya no quiero ganar más.”

Kanbaru, sin embargo, se negó a dejarme levantarme y exigió que volviese a repartir las cartas.

Me preguntaba si era así como se comportaba un jugador en una racha perdedora, pero nunca
pensé que Kanbaru fuera del tipo que se preocupara tanto por ganar.

Bueno, supongo que de otro modo no habría llegado a los nacionales.

Si no te importaba perder, estabas, en cierto sentido, enfermo.

Pero odiar perder solo cuando no se podía ganar fue lo peor.

“¿Qué es esto?” Reprendió. “El juego aún no ha terminado. ¿Estás tratando de engañarme
renunciando antes de que terminemos? Dice aquí mismo, en las reglas, un juego dura doce
rondas. Eso significa que todavía tenemos dos manos más para jugar. ¿Por qué no esperas
hasta que hayas ganado para comenzar a felicitarte?”

“Con la ventaja que tengo, no hay forma de que dos rondas sean... uh, no importa.”

Kanbaru me miró con tanta fuerza que me quedé en silencio.

¿Qué más puedo hacer? Ambos nos sentamos en silencio cuando terminé de repartir ocho
cartas para cada uno.

Comencé reorganizando las mías para que fuera más fácil jugar.
Todavía tenía que ser amigo de Kanbaru después de terminar este juego. Incluso si fuera
demasiado tarde para perder el juego, podría dejarla ganar las dos últimas rondas y hacerla
sentir mejor consigo misma... Sin embargo, al final era suerte, por lo que perder a propósito
era más fácil de decir que hacer.

Podía jugar tan mal como quisiera, pero si mi oponente no formaba combos, no había nada
que pudiera hacer.

Cómo hacer esto... Vaya.

“Um.” Dije.

“¿Que estas esperando? Eres el primero.”

“Tengo un mismo cuatro. Lo siento.”

Tenía las cuatro cartas de sauce.

Haciendo un teshi, o el mismo cuatro. Era un combo especial basado en las cartas en tu mano
al repartir.

“Bien, eh, vale seis puntos...”

Kanbaru los ingresó en silencio en la tabla que habíamos creado en su teléfono celular. No
había una regla sádica que el perdedor de una ronda tenía que seguir. Ella simplemente se
ofreció como voluntaria para ser la anotadora desde el principio y simplemente perdió todas
las rondas.

Veamos. Estaba ganando por... ¿unos cincuenta puntos?

“A ver, esa fue una mano rara.” Dije. “¿Qué tal si terminamos con esa nota?”

“Espera, pedazo de... Nkk. Todavía queda una ronda más.”

Casi me había maldecido, pero se interrumpió. Tenía un gran autocontrol, pero lo ejercía por
una razón bastante lamentable.

Oye, es solo un juego de cartas.

“Relájate.” Le dije. “Pulsera, pulsera. Solo estamos jugando.”

“¿Cómo se gana con una actitud como esa?”

“Sin embargo, estoy ganando.”


“Urk.”

“Es un juego, ¿así que al menos no puedes intentar disfrutarlo? Toma a Sengoku. Ella me
enseñó a jugar Twister, y parecía divertirse a pesar de que perdió ante un principiante como
yo.”

“Entonces no lo sabes. Aún no has encontrado al verdadero jefe final...”

“¿Huh? ¿Qué?”

“Nada. No me corresponde a mí decirlo.”

Que así sea, Kanbaru se inclinó. Traté, a pesar de mí mismo.

Caray, ella era del tipo que construía una fortuna en los deportes y se arruinaba en la mesa de
juego... Oops.

Miré las cartas en mi mano y mis ojos se abrieron.

“Kanbaru...”

“¿Qué es?”

“Vamos a decidir nuestros desafíos por adelantado.”

“Bueno, ¿no estás ansioso? En cuanto al mío, serán demandas sexuales... quiero decir, órdenes
sexuales.”

“¿De verdad? Podrías desafiarme a morir si quieres.”

Contrarresté el comentario completamente insano de Kanbaru con un desafío que no podría


ser más saludable.

“Nunca hagas apuestas en ninguna clase de juego.”

Había obtenido otra mano especial.

Esta vez fue un ocho completo.


009
No te preocupes, estamos casi en la parte central de la historia.

Después de terminar con la partida de hanafuda y la limpieza, me despedí. En ese momento


ya casi era de noche. La abuela de Kanbaru me invitó a quedarme a cenar (como siempre lo
hacía. Había aceptado su oferta varias veces antes. Su cocina era increíble), pero ese día me
negué cortésmente.

Por cierto.

Mientras estábamos limpiando, le pregunté a Kanbaru sobre algo que me estaba molestando.
A saber, cómo le explicó a su familia lo que pasaba con su brazo.

“Lo hago pasar por una lesión.” Dijo. “Quiero decir, no es realmente el tipo de cosas que
puedo explicar.”

“Hmph... y ¿se lo creen? No es como mi vampirismo. Todo lo que necesitan hacer es mirarte
el brazo.”

El brazo izquierdo de Kanbaru, poseído por una excentricidad, tenía una forma monstruosa.

“Con Senjougahara.” Señalé. “Su padre lo sabía porque no había forma de que ella lo
ocultara...”

“Mi abuelo y mi abuela están preocupados, por supuesto... pero ese asunto sobre mi madre
siempre se interpone entre nosotros. Nunca se entrometen donde yo no quiero que lo hagan.”

Así fue.

Su madre... Cierto.

El brazo izquierdo de mono de Kanbaru era originalmente un recuerdo de su madre... incluso


si sus abuelos no estuvieran al tanto de ese hecho, si tenían alguna idea de que estaba
relacionado de alguna manera, probablemente no querrían tocar ese tema.

A menos que... supieran todo y solo fingieran que no... esa era ciertamente una posibilidad.

De cualquier manera.

Supongo que fue duro para Kanbaru.


Dejando a un lado a su madre, Kanbaru miró a sus abuelos. Para alguien tan honesta como
ella, dudaba que fuera fácil tener que ocultarles un secreto.

Pero esa responsabilidad también... recayó en Kanbaru Suruga.

“En cualquier caso.” Dijo. “Solo tengo que aguantar por unos años más.”

Si.

Luego de un tiempo el brazo de Kanbaru volvería a la normalidad.

A diferencia de mi vampirismo... ella no tendría que lidiar con eso por el resto de su vida.
Estaba seguro de que lo superaría, siendo quien era. Pensé eso mientras miraba mi propia
sombra, alargada en el crepúsculo.

De todas formas.

Cuando me subí a mi bicicleta y atravesé la augusta puerta de madera de su casa, noté a un


hombre merodeando justo afuera.

A primera vista, pensé que lo reconocía. Pero él no era conocido... Ni siquiera tuve que
consultar mi memoria.

Estaba en su mediana edad y vestía un traje negro sable con una corbata negra, como si acabara
de salir de un funeral y estuviera de luto. Obviamente sospechaba, y aunque es una forma vaga
de decirlo, emitió el aire definitivo de ser todo un personaje.

Un personaje. ¿Algo real? ¿O alguna falsa?

Eso, no podía decidirlo solo por mirar.

Claramente parecía fuera de lugar en nuestra ciudad, o tal vez lo contrario, considerando todo
lo que he pasado últimamente... el tipo exacto de persona que esperarías encontrar. Sí, en pocas
palabras...

Dudoso. Un hombre siniestro.

Y estaba mirando la casa de Kanbaru.

“¿Hm? ¿Vives aquí, joven?”

Dada la distancia, no podía observarlo unilateralmente, por supuesto, y el hombre de luto me


habló así cuando salí de las instalaciones.
Su línea me hizo preguntarme si podría ser un vendedor, pero su apariencia lo negaba... ¿por
qué elegiría una ropa tan funesta?

No compraría una taza de café de un personaje tan triste.

“No...” Negué con la cabeza, inseguro de cómo reaccionar. Vendedor o no, podría ser el
invitado de la familia Kanbaru, y no quería ser grosero. “Yo no... vivo aquí.”

“Ah, mis disculpas. Olvidé presentarme. Es sabio ser cauteloso con un extraño como yo.
Atesora esa cautela. Soy Kaiki.”

“¿Kaiki?” Parecía una palabra para lo extraño y misterioso, pero eso no podía ser.

“Correcto. Kai como en kaizuka, montón de conchas. Ki como en kareki, árbol marchito.”

Su expresión inmutable, su actitud extrañamente sabia, pero de mal humor, el hombre de luto,
Kaiki, me lanzó una mirada de soslayo.

Su cabello negro estaba rígido con pomada.

Había un olor artificial en él.

No podía evitar la sensación de que conocía al hombre.

¿A quién se parecía? Si lo hizo... ¿entonces a quién?

“Soy Araragi...” Como el hombre se presentó, al menos me sentí obligado a dar mi apellido.
“Escrito con los caracteres para...”

Hmm. A-ra-ra-gi. Los últimos tres fueron bastante fáciles, pero el primero fue difícil de
explicar, aunque no de escribir.

“No te preocupes.” El hombre interrumpió mis pensamientos. “Es un apellido que escuché
recientemente.” Dijo de forma desconcertante. “El último carácter también es ‘árbol’, ¿sí?
Mientras yo estoy marchito, supongo que tú eres un retoño.”

“......”

¿Se refería simplemente a nuestra diferencia de edad?

Su forma de hablar parecía terriblemente indirecta.

Bueno, no exactamente indirecta... pero casi como si estuviera hablando a propósito de una
manera que solo él entendía.
“Um.” Le dije. “Si tienes algún negocio con la familia Kanbaru...”

“Hmph. Para ser un joven de estos días eres bastante educado. Y eres considerado. Interesante.
Sin embargo, tu consideración se desperdicia en mí. No tengo ningún negocio en particular
con este hogar.”

No obstante, dijo. Su voz era a la vez monótona y pesada.

“Escuché mencionar que el legado de Gaen reside aquí. No es que tuviera en mente un curso
de acción particular. Simplemente quería presenciar el lugar por mí mismo.”

“¿Gaen?”

¿No era ese... el apellido de soltera de la madre de Kanbaru? Si es así, ¿era el legado de Gaen...
Kanbaru Suruga?

¿Es por eso que me preguntó si “vivo aquí”? Pero eso podría significar que había visitado sin
siquiera saber si Kanbaru era mujer u hombre.

“Sin embargo, parece que he perdido el tiempo.” Dijo Kaiki como si acabara de concluir una
evaluación de algún tipo. “El aura es casi indetectable. Quizás un tercio de lo que era. Dadas
las circunstancias, no veo el daño en dejar esto solo... de hecho, tengo que hacerlo. No hay
dinero en esto, desafortunadamente. La lección de este caso para mí es que la verdad a veces
es trivial incluso cuando es como un pensamiento.”

Y en esa nota...

No tanto con sus asuntos, más bien como si no tuviera ningún asunto en absoluto, giró sobre
sus talones y se alejó de la casa de Kanbaru... enérgicamente, a una velocidad alarmante a
pesar de estar a pie.

“Umm...”

En cuanto a mí, en contraste... solo podía permanecer arraigado donde estaba. No es que no
quisiera moverme. Era más como si fuera reacio a hacer mi siguiente movimiento, sea lo que
sea.

Solo después de que Kaiki desapareció recordé. O más que recordar...

Hice una asociación.

Con ese desagradable hombre con camisa aloha.


Fue Oshino Meme quien vino a mi mente.

El especialista en excentricidades Oshino Meme.

Un hombre que había residido en nuestra ciudad durante unos meses y la había dejado atrás.

“Pero, si tuviera que decirlo, él no era como ese holgazán de Oshino, en absoluto...”

Si tuviera que decirlo... podría pensar en otra persona.

Su maldita figura se levantó en el fondo de mi mente.

El hombre a quien Kaiki se parecía era a ese fanático...

“Guillotine Cutter...”

Era un nombre que no me importaba recordar, y que nunca debería olvidar.

“Bueno, Oshino y Guillotine Cutter eran tan diferentes como la noche y el día...”

No compartían casi nada en común, incluido Kaiki. De hecho, era casi extraño que me
recordara tanto a Oshino como a Guillotine Cutter.

“¿Debo seguirlo?”

¿Seguirlo... y hablarle un poco más?

Comencé a pedalear... pero el mango giró en la dirección exactamente opuesta. Era como si
mi boca hubiera dicho una cosa y mi corazón otra.

Se sentía como mirar a alguien más dentro de mi cuerpo, pero definitivamente estaba
pedaleando por mi propia voluntad y estaba huyendo.

Era solo una corazonada... pero ese tipo parecía una mala noticia.

Esas ropas de luto, tan funestas y tristes. Pero fue más que eso.

Él solo parecía... siniestro.

Como un mal presagio... funesto.

“En cualquier caso, voy en la dirección equivocada...”

Había terminado de limpiar la habitación de Kanbaru y planeaba ir directamente a casa, pero


la dirección a la que me dirigía me llevaría a un largo desvío. No había ningún lugar para que
yo pudiera parar... incluso la librería estaba en la dirección opuesta. Pero bueno, ¿por qué no
regalarme un pequeño paseo en bicicleta?

Hmm...

¿Tal vez necesitaba decirle a Kanbaru sobre el tipo? A juzgar por su último comentario
resignado, probablemente no volvería a aparecer de nuevo... y tal vez un informe de persona
sospechosa a medias solo la pondría ansiosa.

Aun así. Era mejor no correr riesgos... por si acaso.

Después de todo, Kanbaru era una chica. Ella también estuvo más consciente de eso en estos
días.

Ahí, me decidí. Llamaría tan pronto como llegara a casa.

Estaba pedaleando y empujando mi bicicleta cuesta arriba cuando vi a alguien más bajando la
cuesta en mi dirección.

Su falda tenía el largo suficiente como para llegar a sus tobillos, llevaba un suéter de verano
de manga larga y su cabello recogido en la nuca. Su rostro era tan inexpresivo como el hierro
fundido, pero también parecía extremadamente molesto... por supuesto, no hay necesidad de
describirla con tanto detalle.

Senjougahara Hitagi.

Mi novia.

“Hoy me estoy encontrando con todos los que conozco...”

¿Era este el episodio final?

¿O algo así?

Los avistamientos de Hachikuji fueron coincidencias, y también fue por casualidad que pensé
en visitar a Sengoku y Kanbaru... y ahora, he aquí, me encontraba a Senjougahara. ¿Qué
pasaba hoy?

¿Hanekawa cancelaba en el último minuto un evento tan importante que se requerían tantos
encuentros para compensarlo?

Si es así, ella tenía una presencia bastante seria.


Pero casi parecía un tipo que saltaba de una mujer a otra... lo cual era difícil de elogiar.

“Hey, Senjougahara.” Como no parecía que se hubiera dado cuenta de mí, grité su nombre y
agité mi mano salvajemente.

Su mirada era la peor, pero su visión era bastante buena.

Ella debe haberme escuchado porque levantó la cabeza y miró en mi dirección... antes de
simplemente doblar una esquina y desaparecer de la vista.

“¿Qué...? ¡Hey, hey, hey, hey!” Comencé a pedalear a toda velocidad a pesar de la inclinación
para perseguirla. “¡Estás lastimando seriamente mis sentimientos!”

Pasé junto a ella, me metí en su camino bloqueándolo.

Ella... me dio una mirada tan helada que sentí el frío calar profundo en mis huesos. Cualquiera
que pudiera producir una ráfaga de frío sin siquiera hablar tenía que ser un mago de alto nivel.

“Vamos, S-Senjougahara...”

“No conozco a ningún tipo que esté haciendo el tonto aquí cuando debería estar estudiando.”

“Oh, eh...” Estaba enojada. Definitivamente estaba enojada. “N-No lo entiendes.”

“Silencio. Entiendo muy bien. De hecho, me sobrepongo. Saltarse una de mis lecciones es una
cosa, ¿pero las de Hanekawa? Eso es triste. Estoy decepcionada de ti. No, lo retiro. Para
empezar, nunca tuve suficiente fe en ti.”

“No, no, Hanekawa estaba ocupada, así que me dio el día libre.”

“Patético. Estoy cansada de escuchar tus excusas.” Me cortó Senjougahara.

En realidad, no pensé que hiciera mucho a la hora de estudiar.

“Al final.” Acusó. “No eres un hombre de palabra. Mi mayor vergüenza en la vida es que una
basura como tú me haya robado el corazón.”

“Vaya, mira tú. Si fuera alguien más, estaría tentado a saltar de un puente...”

“Hmph, gusano.” Escupió Senjougahara, levantando la barbilla como si realmente me mirara.


Dio la espalda a mi bicicleta y volvió al camino inclinado. Ella solo había entrado en el callejón
para evitarme.

No era que pudiera dejarla ir, así que la perseguí.


“¡Gahara-san! ¡Gahara-san!”

“¿Qué, Churaragi-kun?”

“¿Te importaría no hacer que mi apellido suene como la jerga de Okinawa? ¡Mi apellido es
Araragi... y, además, ese es el estilo de Hachikuji!”

“Lo siento, me mordí la lengua.”

“No, fue a propósito...”

“Una mordedura de lengua con la esperanza de que te rompas el cuello.”

“¡Fue a propósito!”

Ella ni siquiera se dio la vuelta. Ella estaba realmente enojada.

Honestamente, no creo que dudara de que Hanekawa hubiera cancelado nuestra lección. Era
solo que después de tal muestra de ira, tuvo problemas para volver a tocar el tema.

Ella era difícil de esa manera.

Cuando Tsukihi entraba en sus ataques histeria, se le pasaba con la misma rapidez... con
Senjougahara, estaba más profundamente arraigado.

“Sabes, Senjougahara...”

“Ugh, algún bicho raro me está siguiendo.”

“¿A quién llamas un bicho raro?”

“Ugh, un enano extraño me está siguiendo.”

“¡¿Acabas de llamarme enano?!”

¡Maldición, descubrirán lo bajo que soy! ¡Después de todos los problemas que me había
tomado para ello, tengo que buscar una forma de esquivar el tema!

“¿A quién le importa?” Ella dijo. “Cuando hagan la adaptación al anime, todos verán que eres
más bajo que yo.”

“¡Estoy en contra de un anime! ¡¿Qué pasa si arruinan el material original?!”

Bien. Fue solo por una fracción de centímetro, pero Senjougahara estaba diciendo la verdad.
Lo que quiere decir que era alta para una chica. Aunque no tanto como Karen...
“¿Todo tiene que ser adaptado?” Me quejé. “Actúan como cualquier libro que se vendería si
solo dijera ‘Adaptación a Anime’ en la portada, y yo, por mi parte, aborrezco la tendencia.
¡Viviendo en una era así, me encantaría ver un anime original que no esté basado en nada!”

No había estado tan molesto en mucho tiempo.

¡Todos ustedes, chicos altos, nunca entenderían!

¡Cómo es optar silenciosamente por suelas gruesas cada vez que compras zapatos!

“Tal vez tu preocupación está fuera de lugar.” Dijo Senjougahara. “En la versión de anime,
simplemente cortarán tu personaje.”

“¡¿El protagonista?!”

“Sí... Si esto fuera Galaxy Angel, serías Tact Mayers.”

“¡No! ¡Exijo un mejor trato!”

“Supongo que si estuvieras bien con un papel como el de Chitose Torimaru.”

“Si así es como será, ¡preferiría no ser incluido en absoluto! ¿No puedo al menos ser Normad?”

“¿Oh? No sabía que estabas tan intrigado por el misterio de las latas de carne en conserva.”

“¡Eso no es lo que quise decir!”

¿Tenía ella algún tipo de autoridad? ¿Qué era ella, una diva que también tenía control sobre
todas las decisiones de casting? Terrible.

“Vamos, vamos, Araragi-kun, deja de maullar. Cuando Dios cierra una puerta, también rompe
una ventana.”

“¡¿Se supone que eso es una ventaja?!”

“No te preocupes. Puede que estés fuera, pero han agregado una mascota elegante para
reemplazarte.”

“¡Claramente una estratagema de comercialización!”

“Además, no eres el protagonista. ¿Quién te crees que eres?”

“Urk...” Correcto, lo olvidé. Yo solo era el maestro de ceremonias.

“No eres el protagonista, solo perteneces a uno.”


“¡Qué atributo!”

Senjougahara caminaba rápido, pero yo estaba en mi bicicleta, así que no tuve problemas para
seguirle el ritmo. Pensé en volver a ponerme en frente, pero en lugar de ir tan lejos,
simplemente la seguí de cerca.

“Bien.” Le dije. “Si no necesito mostrar mi cara, está bien... Estarás bailando con una
expresión en blanco durante la canción final mientras miro desde fuera de la pantalla.”

“¿Huh? No me atraparás bailando.”

“......”

“¿Por qué debería hacer el ridículo?”

“………”

¡Genial!

¡Súper genial, Hitagi-san!

“Yo seré la que vea a todos bailar.” Afirmó. “Y después de que terminasen, durante la última
escena diré: ‘¡No bailes en la estación!’.”

“Diablos, sé que es de un comercial de café ‘Georgia’, pero ¿cuántas personas hoy en día
entenderían esa referencia?”

“Será una decepción si van a un baile que termina después de toda esta acumulación.”

“¡Es que no te agrada!” Hablando de codiciosos. No estaba construyendo tanto como escalaba
cosas. “Hay que ver, a veces realmente no te entiendo... Retiro eso, te entiendo bastante bien.”

“¿Estás insinuando que tienes un problema con la conducta de Senjougahara Hitagi, también
conocido como ‘una efusión de gas tóxico amigable con la naturaleza’?”

“¡¿Ese es un eslogan que busca ser terrible?!”

“Tal vez ‘antinaturalmente amigable’ sería mejor.”

“¡¿Mejor para quién?!” ¿Y desde cuándo era amigable, naturalmente o no?

“Simplemente no me malinterpretes. De hecho, odio la escoria humana como tú, Araragi-kun.”

“¿Estás segura de que no estás abusando de tu etiqueta de tsundere y descubriendo tu alma?”


“Dicen que una mujer encuentra la felicidad no al estar con el hombre que ama, sino al estar
con un hombre que nadie ama.”

“¡Así no es como va esa expresión!”

¿Y un hombre que nadie ama? ¿Cómo iba a saber ella?

“Estaba bromeando.” Dijo.

“Bueno, siempre y cuando estés bromeando...”

“Eres tan amado y popular entre las mujeres.”

“......”

¿Sarcasmo? ¿Una alusión al inexistente Harén Araragi?

“Hum-hum-hum...” Tarareó Senjougahara, falsamente y sin aparente sentido. Extendió un


brazo hacia mi cabeza y procedió a agarrar mi cráneo con un agarre de hierro. Acercó su rostro
inexpresivo y me miró a los ojos.

Mirarrrr, incluso articuló un efecto de sonido. Entonces ella dijo…

“Tres... no, ¿cinco?”

“¿Q-Qué?”

“La cantidad de chicas con las que has jugado hoy.”

“...... ¡Nkk!”

¿Desde cuándo tenía poderes psíquicos?

Uh, pero Hachikuji, Sengoku, Kanbaru... tres era el numero correcto... ¡Oh, y ella incluía a
Tsukihi y Karen!

¡Increíble!

“Si estamos siendo estrictos... ¿seis?” Preguntó Senjougahara, ladeando la cabeza.


Aparentemente, la abuela de Kanbaru también contaba. Eso no era ser estricto, eso era
draconiano. “Sobre la base de esa estimación, repito: eres tan amado... y popular entre las
mujeres.”

“......”
Tu expresión en blanco me da miedo, ¿de acuerdo?

¿Estaban sus pupilas dilatadas o qué?

“Jejeje.” Senjougahara finalmente soltó su férreo agarre y, antes de que pudiera parpadear,
metió la misma mano en mi boca.

Los cuatro dedos, menos el pulgar. En lo profundo de mi cavidad oral.

“Relájate, Araragi-kun. Lo creas o no, soy bastante de mente abierta cuando se trata de
engaños.”

“Y-Yo ño fe esfoy enganando.” Ni siquiera podía recordar cómo hablar correctamente. “La
basura del foso es el golpe de gracia.” Quise decir algo inteligente, pero fue un fracaso.

“Si. Estás nadando para siempre el engaño tratando de no ahogarte en un mar de amor...”

“¡No robes mi broma!” No necesitaba ninguna ayuda, pero el shock solucionó mi dicción.

“¿Tal vez es una piscina en lugar de un mar? ¿Como medio para unir a tus mujeres?”

“Lo estás pensando demasiado.” Le dije. Nunca usaría la palabra en ese contexto. Qué sesión
de tutoría...

“Pero la verdad es que estás rodeado de chicas.” Afirmó Senjougahara.

“¿E-En serio? No lo creo.”

“Sin embargo, todos los nombres en tu lista de contactos son chicas.”

“¡No andes hurgando en los teléfonos de la gente sin permiso!”

Ahora que lo pienso... Kanbaru había dicho algo similar.

¿Fue algún tipo de consenso? Eso fue muy triste.

“Sin embargo, supongo que no se puede evitar.” Se lamentó Senjougahara. “Tu propia
caracterización es que eres amable con las chicas, pero frío con los chicos.”

“¡Para! ¡No digas tonterías que demolerán mi reputación!”

¡Esto fue calumnia! ¡Propaganda engañosa!

“Apuesto a que, si un hombre estuviera en problemas, Araragi-kun, le dirías: ‘Vaya, eso es


duro, espero que todo te salga bien’, y te dirigirías a casa.”
“¡Rumores y menosprecio!”

“Y si el tipo realmente pidiera ayuda, le dirías: ‘Uhhm, creo pasare’.”

“¡No pasaría!”

“Lo creas o no, soy de mente abierta cuando se trata del engaño.”

Siendo lo suficientemente aterradora, antes de que pudiera ser eximido de su calumnia,


simplemente se repitió para volver a encaminar nuestra conversación. ¿Qué estaba tratando de
hacer con mi imagen? ¿Y si la gente lo creyera?

“Entonces.” Continuó. “Eres libre de jugar con quien quieras, como quieras... pero si tus
engaños alguna vez se vuelven un poco serios, estás muerto.”

“......”

Hay que ver... no parecía que estuviera bromeando, ni un poco.

Comprendí... lo sería que estaba siendo.

No sabía... por qué.

“No te preocupes.” Dijo. “Al menos te daré el tiempo para escribir tu última voluntad y
testamento.”

“¡Eso no es lo que me molesta!”

“Bienvenido a la cuenta atrás del Rincón Hitagi... cuatro segundos restantes.”

“¡¿Se supone que debo escribir eso en cuatro segundos?!”

“Es bastante estándar.”

“¡Tus estándares son demasiado duros!”

“Descansa, Araragi-kun, no morirás solo... la chica te seguirá.”

“Probablemente todo esto causara tu muerte, ¡¿lo sabes?!”

“También enviaré a Kanbaru para asegurarme de que no estés solo en el más allá.”

“¿Por qué razón?”

“¿Una kouhai flexible?”


“¡Eso es cruel!”

“En ese caso una ofrenda humana a Araragi Koyomi.”

“¡¿Ella será sacrificada?!”

“¿Por qué no? El término correspondiente es hitomigoku, que rima con Son Goku, el rey mono.
Tan perfecto para Kanbaru, que es un mono.”

“Sabes que solo su brazo izquierdo es una pata de mono, ¿verdad?”

“Estoy bromeando. Ella es un ser querido para mí. Además...” Finalmente Senjougahara quitó
sus dedos de mi boca. “En realidad no creo que haya una vida futura.”

“Ya veo...” Bueno, ella no tenía que decirme, no suponía que lo haría.

“Solo quiero que sepas, Araragi-kun, lo que implica salir conmigo.”

“Sí...” Asentí, pero apenas necesitaba el recordatorio. El riesgo estaba ahí. Senjougahara era
una espina grande y hermosa. “En cualquier caso, no voy te voy a engañar con otra chica.”

“Ya veo.” Dijo ella con un breve asentimiento. Ella no mostró expresión o emoción, pero
agregó: “Entonces estamos bien. Mientras recuerdes de quién eres hombre... estoy bien.” Algo
en esas palabras insinuaba debilidad. Eso fue raro para ella. Pero también se podría decir que
completamente típico. “A mi manera, puse un esfuerzo serio en ser tu novia... sí es posible,
me gustaría verte hacer lo mismo.”

“Esfuerzo…”

¿Cuándo fue? ¿No había hablado de esto con Hachikuji? Permanecer enamorado... como una
cuestión de esfuerzo. Y cómo eso no era poco sincero, sino que tenía sus raíces en la buena fe.

“También lo intento.” Respondí firmemente como si estuviera haciendo un juramento. “Nunca


he olvidado de quién soy hombre.”

“Eso es así.”

Mis palabras provocaron otro breve asentimiento de ella. Eso fue todo. Aparentemente, eso
fue suficiente para ella.

“Por cierto, Araragi-kun, hay una última cosa que quiero decir para el registro.”

“¿Sí?”
“Como chica... es bastante gratificante tener un novio que sea popular entre las mujeres.”

“¡Guárdatelo para ti!”

Incluso ahora, la expresión de Senjougahara era tan rígida como una tabla. Ella tenía un control
increíble sobre sus músculos faciales.

En cualquier caso, parecía que el tema estaba cerrado, así que le pregunté: “¿Te dirigías a
algún lado?”

“Estoy de camino a casa después de hacer algunas compras. ¿No puedes decir mirando? Esto
es lo que odio de los invertebrados.”

“Tengo un sistema nervioso desarrollado, ¡muchas gracias!”

Además, ¿cómo podría saberlo solo mirando? No es como si llevara bolsas de compras.

“Vamos, móntate atrás.” Le dije. “Te llevaré a casa.”

“¿Montarme atrás?”

“De mi bicicleta.”

“Ahh... te refieres a esa bestia mecánica.”

“¿Dónde fue que te criaste?”

“Pasaré. Mi falda se quedaría atascada en las ruedas.” Es cierto que, además de ser larga, llega
hasta sus tobillos, su falda también estaba hinchada y fluida. “¿O es esta una sutil demanda de
que me la quite en público?”

“¡No!”

Hablando de eso, básicamente solo usaba faldas largas, ya sea su uniforme escolar o la ropa
de todos los días. Cuando ella fue por algo más corto, como un par de culottes, siempre los
combinaba con medias.

Ella se negó a exponer sus piernas desnudas. ¿Supongo que se podría decir que estaba siendo
casta? Claro, dado lo que había pasado, era comprensible. Pero aún…

“Araragi-kun.” Habiendo liberado suficiente veneno y sintiéndome satisfecha por el momento,


supongo que Senjougahara estaba lista para presentar un tema diferente. Su tono seguía siendo
plano y frío, pero siempre lo era, tanto si estaba enojada como si no. “Dejando de lado la
preparación para los exámenes de ingreso, el Festival Cultural ha terminado y son las
vacaciones de verano. ¿No sientes que la escuela secundaria está por terminar?”

“¿Hm? Supongo que estas en lo correcto.” La verdad es que había estado tan concentrado en
estudiar que realmente no había pensado en ello, pero ahora que lo mencionó, la graduación
estaba a la vuelta de la esquina. “Al menos, podré cumplir el requisito de asistencia...
Probablemente no tenga que repetir el año.”

“Lástima, eso habría sido divertido.”

“¡No veo humor en ello!”

“Renunciar a una extensión tan jugosa... después de tantos años en el aire.”

“¡Estamos en la escuela secundaria, no en un programa de variedades!”

“Cuando reviso mis recuerdos de la escuela secundaria...” Senjougahara levantó


melancólicamente la barbilla e hizo un gesto como para recordar por unos momentos antes de
concluir: “El punto culminante fue el hockey-borrador.”

“¡¿Solo lo jugaste en la secundaria?!”

Hockey-borrador = hockey de escritorio con borradores. Por si te lo preguntabas.

“Me insultas, Araragi-kun. Por si no lo sabías, yo era la Reina del hockey-borrador.”

“¡¿Y el título no es insultante para una chica de secundaria?!”

“Practiqué sola durante horas después de la escuela, y mi técnica no puede ser superada.”

“¡Por favor, eso es tan deprimente!”

“Por supuesto, no tenía a nadie con quien jugar, así que nunca tuve un partido real.”

“¡Un poco más y podría comenzar a llorar!”

“Mira cómo me hablas. De lo contrario, realizaré a una ola de crímenes violentos y confesaré
que fui influenciada por tu manga favorito.”

“¡¿Ahora estás tomando rehenes a los artistas de manga?!”

“Aparte del hockey-borrador, no puedo evitar sentirme un poco triste porque una vez que nos
graduemos, la frase ‘cambio de asiento’ nunca volverá a sonar tan emocionante.”
“¿Eso es todo el instituto para ti?”

No es que no pudiera entenderlo. Más de dos tercios de la propia experiencia de Senjougahara


se caracterizaron por nada, literalmente. Desde el comienzo no tenía nada que recordar... era
tan ligera que un simple aliento podía hacerla volar.

“De hecho.” Le dije. “No puedo imaginarte emocionada por cambiar de asiento...”

“Cierto. Incluso si mi asiento cambia, sigo siendo la misma.”

“......”

Tan profundo como sonaba, ella simplemente estaba diciendo lo obvio.

Así es exactamente como has cambiado, Senjougahara.

Pero eso fue sin decirlo.

“Primero nos graduamos.” Continuó. “Luego la universidad... es decir, si entras.”

“Guárdate el comentario.”

“¿Entonces nos graduamos de la universidad... y nos convertimos en adultos?”

“Adultos...”

“¿Cuál crees que es la diferencia entre un adulto y un niño?” Ella preguntó. No creo que ella
realmente esperara una respuesta. Parecía estar pensando en voz alta.

“Quién sabe. No puedo decir que nunca lo haya pensado... pero es el tipo de pregunta en la
que puedes pensar hasta que las vacas terminen de pastar y aún no tendrás la respuesta.”

“Esto es lo que pienso.” Su tono era serio. “Los niños ven la versión cinematográfica de
Nausicaä del Valle del Viento, y los adultos leen el manga.”

“¡Pero sonaste tan seria!”

“Lo que significa que ya soy un adulto.”

“¡Y todavía soy un niño!” Hmph. Correcto, Senjougahara leyó mucho. “Novelas, mangas,
libros de negocios... Leerás casi cualquier cosa, ¿eh?”

“Si. Lo único que no leo son las hojas que se reparten en tutoría.”

“¡Esa es una lectura importante que estás olvidando!”


“Allí soy positivamente disléxica. Leo entre líneas, pero salteo las líneas.” O simplemente veo
por encima las notas al pie, agregó.

Hablando sobre una broma complicada. ¡De las notas a pie de página a un estado de ánimo!

“Es posible que no pueda leer tal cosa, pero puedo colocar un buen escalofrío sobre una.” Se
jactó.

“¡La humanidad no tiene utilidad para tu talento!”

“En la versión manga de Nausicaä, Kushana resulta ser una persona sorprendentemente buena.
Pensé que estábamos cortados de la misma tela... pero resulta que, después de todo, seríamos
enemigos.”

“Dudo que alguna versión de Kushana quiera un aliado como tú.”

“Araragi-kun, ya es hora de que dejes de depender de la hora de las películas del viernes por
la noche y también te conviertas en un adulto.”

“¿Estás recomendando manga a un chico que está estudiando para los exámenes de ingreso?”

“No seas estúpido. Hay cosas mucho más importantes en este mundo que algunas pruebas.”

“¡Sí, pero aun así!”

Ok, ¡pero ella perdería su superioridad si tratara de explicarle lo que acababa de decir!

Senjougahara aún no había terminado con Nausicaä. “Descubrir que la famosa línea ‘Está
podrida. Fue demasiado pronto’ fue correcta, ya que de hecho fue demasiado pronto, es
bastante conmovedor y te hace crecer como persona... pero si has leído el manga primero, me
pregunto cómo reaccionarías ante la escena de la película.”

“¡No creo que me importe!”

“Intenta preocuparte un poco. A veces me preocupa que nunca crezcas.”

“La gente sigue diciéndome eso...”

Nunca creces.

Que soy un niño. Sin embargo, hoy Tsukihi me había dicho exactamente lo contrario, ¿no?

“Pero sí.” Dije.


“Y tú, Araragi-kun, ¿por qué estás aquí? Este no es tu territorio habitual.” Senjougahara
cambió de tema sin pestañear, siempre libre con sus transiciones.

Volví su línea hacia ella: “¿No puedes decirlo simplemente mirando?”

“Desafortunadamente.” Me respondió. “No conozco el comportamiento de los microbios.”

Debería haber sabido su respuesta mejor que nadie al entrar en una contienda sarcástica con
ella. ¿Pero microbio?

“Sin embargo, si tuviera que arriesgarme a adivinar...” Reflexionó. “Teniendo en cuenta con
quién estoy hablando, ¿vas de camino a casa después de cometer un delito menor?”

“¡Solo daba un paseo y no fue uno, fueron un par de delitos menores!”

¿Un delito “menor”? ¡Eres demasiado para mí!

“En realidad vengo de la casa de Kanbaru.” Respondí.

Mencionar que primero había ido a la casa de Sengoku solo arrastraría las cosas... para
empezar, ella y Senjougahara aún no se habían conocido. Hm... tal vez ninguna de las dos
sabía que la otra existía.

Ahora no era el momento de rectificar esa situación. Presentar una hermana tan aterradora a
la Princesa Demure parecía una mala idea.

“Ya veo. Así que cometiste un delito menor en la casa de Kanbaru.”

“¡No lo hice!”

“¿De verdad? Tuve la clara sensación de que la viste desnuda.”

“N-No lo hice.” Tartamudeé.

Fue una mentira total. ¡Pero espera, no la vi de frente!

¡Simplemente estaba omitiendo los detalles para simplificarlo!

“Ya veo.” Dijo Senjougahara. “Está bien, no fuiste a la casa de Kanbaru para cometer un delito
menor.”

“Me alegra que entiendas…”

“Porque un delito sexual es más que un delito menor.”


“¡¿No puedes decir que no me gusta pensar en mi querida kouhai de esa manera, incluso si
solo se trata de hablar?!”

“En serio, deberías verla desnuda al menos una vez. Su cuerpo es como una obra de arte. No
hay nada lascivo al respecto, es hermoso. Los chicos pueden tener sus preferencias, pero desde
la perspectiva de una chica, ella tiene una figura perfecta.”

“......”

Quería asentir enfáticamente y hablar sobre los detalles, pero lo sabía bastante bien.
Senjougahara podría estar poniendo una trampa, así que permanecí en silencio.

¿Pero ella también lo había visto? No era extraño ya que ambas eran chicas, pero tenía
curiosidad sobre las circunstancias... Hachikuji había estado bromeando, y era un secreto, pero
Kanbaru tenía sentimientos “lésbicos” sin sentido por Senjougahara.

Pervertida. Lesbiana.

Masoquista. Exhibicionista.

Kanbaru Suruga. Ella era de calidad. Si bien había bromeado con ella acerca de las portadas
de las novelas BL, no había duda de que era una pervertida de élite.

“Ahora que su cabello ha crecido.” Comentó Senjougahara. “Es mucho más femenina... Todo
lo que necesita hacer es hablar más como una, y estará completa.”

“No es para interrumpir tu fiesta de cambio de imagen de Kanbaru Suruga... pero me gusta la
forma en que ella habla.”

“Realmente me llena de orgullo poseer algo tan bueno.”

“¡¿Excepto que no es tu posesión?!” Tenía miedo de resbalar si esto continuaba, así que decidí
desviar un poco la conversación. “Ah, por cierto, había un tipo extraño fuera de su casa.”

“Huh, ¿cuándo instalaron un espejo allí?” Senjougahara inclinó la cabeza como si hablara en
serio... vaya, esta chica.

“No era tan extraño como... ominoso.” Me reformulé.

“¿Ominoso?” Senjougahara... lentamente se volvió hacia mí. Sin darme cuenta de lo que eso
significaba, continué: “Dijo que se apellidaba... Kaiki.”

Y luego... mis recuerdos se detienen en ese momento.


010
Cuando desperté, me mantenían cautivo.

En las ruinas de la escuela de preparación, en el cuarto piso. Con las manos esposadas a la
espalda.

Después de consultar con Senjougahara, aprendí que no había estado inconsciente durante
mucho tiempo... tal vez unas pocas horas como máximo. Eso significaba que llegué a altas
horas de la noche del veintinueve de julio... o más bien a las primeras horas del treinta.

Hmm.

Mis recuerdos pueden haber sido interrumpidos, pero podría reconstruir el resto... eso debe
haber sido cuando Senjougahara me golpeó.

Veinte golpes. Veinte, por el amor a todo lo que es bueno.

Apuesto a que el primer golpe ya me noqueó.

Como Senjougahara no poseía ninguna habilidad de combate desarmada, parecía probable que
hubiera usado algún tipo de instrumento contundente. Todo lo que pude decir fue que había
golpeado sin pensarlo dos veces... la palabra “vacilación” probablemente no existía en su
diccionario.

Bueno, esta era una mujer que había tenido que pasar por un infierno para protegerse, y debió
haber tenido más problemas para arrastrarme hasta aquí que noquearme... o eso pensé como
si fuera asunto de otra persona.

“Bueno, al menos recordé cómo fui secuestrado.” Senjougahara estaba parada frente a mí
como si nada estuviera mal, así que le pregunté: “Eso sigue sin responder la pregunta: ¿por
qué me secuestraste?”

“¿Huh? ¿De qué estás hablando?”

“¿A quién crees que estás engañando?”

¡A nadie! ¿Qué clase de tontería fue esa?

Mis gritos, sin embargo, cayeron en oídos sordos. Senjougahara simplemente comenzó a
desenvolver el paquete de pañales. Sentí mi sangre estremecerse.
Sin embargo, dado lo que recordaba, podría llenar los espacios en blanco.

“Ese tipo, Kaiki...” Dije, observando atentamente cualquier signo de cambio en la expresión
perpetuamente en blanco de Senjougahara. “Lo conoces, ¿no?”

“Por cierto, Araragi-kun, ¿quieres un poco de té? ¿No te gustó ese té negro con el nombre que
suena como un festival de Kansai?”

“Si estás tratando de distraerme, ¡al menos intenta con algo mejor! ¡Ni siquiera tienes una taza,
ni una tetera, ni agua caliente, ni té!”

¡Y es Darjeeling! ¡El festival es Danjiri, maldita sea!

¡Y haz un chiste a la vez, no tres al mismo tiempo!

“Pensé que te gustaría.” Argumentó. “Ya que eres tú.”

“¿Qué tan estúpido crees que soy?”

“Lo suficientemente estúpido como para pensar que ‘amenidad’ es una marca de té.”

“Sabes, ¡incluso el ridículo tiene sus límites!”

“Este, en realidad, no se trata de estupidez, sino de ser un tonto.” Dijo Senjougahara. Su


expresión no cambió. “Apreciaría que no preguntaras por qué.”

“Si eso es lo mejor, entonces no lo haré. Pero no creo que lo sea. Después de todo, sentiste que
tenías que ir tan lejos.” Para protegerme... fue para protegerme que Senjougahara me había
secuestrado. “Si lo hiciste, tiene que ser un gran problema.”

“¿Estás seguro? Incluso sin una razón, siempre y cuando tuviera una excusa, secuestrar a mi
novio parece el tipo de cosas que haría...”

“......”

Correcto. Me di cuenta de eso mientras hablaba. Pero si ahora estuviera de acuerdo, nunca
llegaríamos a ninguna parte.

“Kaiki Deishu.” Dijo Senjougahara, mirando hacia otro lado. “Ese es el nombre del hombre.
Deishu como en ‘barca de barro’. Kaiki no es un apellido común, y como dijiste que parecía
ominoso, sabía que tenía que ser él... si algún hombre se ajusta a esa descripción más
perfectamente, no lo conozco.”
“......”

“Sí, como si no supieras nada.”

Oye. ¿Tenía que descarrilar la conversación para hablar mal de mí? Ella realmente no podía
leer el material de las tutorías. Qué dama tan aterradora.

“No puedo creer que haya vuelto a la ciudad.” Continuó Senjougahara. “Qué extraño e
incomprensible... No creo que incluso haya considerado la posibilidad.”

“Pero ¿quién es él? Es inusual que seas tan reacia a alguien.”

“¿De verdad? ¿Hay alguien en este planeta al que no me sienta reacia?”

“Si vas a seguir malinterpretando el significado de lo que digo, esta conversación no llegará a
ningún lado.”

“Ríndeme las cosas que son de César.”

“¡Eso es solo robo!”

“En efecto. Y Kaiki es... un estafador.”

Después de reflexionar…

La lengua ácida de Senjougahara no permaneció sin cambios, sino que fue más ácida de lo
habitual. ¿Qué está pasando? Correcto... estaba teniendo problemas para abordar el tema de
frente. Tenía que estar tratando de discutir algo que no podía soportar.

“Araragi-kun, ¿recuerdas cómo tú y Oshino-san resolvieron el problema con el que estaba


lidiando?”

“Si.”

En realidad, “resolver” no fue exactamente lo que hicimos, pero si ella estaba usando la
palabra, entonces está bien. Solo la corregiría en un punto diferente: no fuimos realmente
Oshino o yo quienes lo resolvimos, sino Senjougahara, ella misma.

“Te lo dije, ¿no? Antes de que me presentaras a Oshino-san... conocí cinco estafadores.

─ Hasta ahora, cinco personas me han dicho líneas similares.

─ Todos ellos fueron estafadores.


─ ¿Usted también es uno, Oshino-san?

Cuando conoció a Oshino, se lo dijo a la cara.

Cinco estafadores.

“Kaiki fue uno de ellos... el primero.”

“......”

Ahora entiendo. No es de extrañar que Kaiki me recordara a Oshino y Guillotine Cutter.

De lo que se había ocupado Senjougahara... era de un cangrejo.

Su problema había sido una excentricidad.

Oshino Meme y Guillotine Cutter tenían diferentes posiciones y posturas, y también, Oshino
manejaba excentricidades de todo tipo mientras que Guillotine Cutter era una autoridad en
vampiros... pero ambos eran especialistas en sus respectivos campos.

Aparentemente, Kaiki... Kaiki Deishu, también lo era. Ya fuese genuino o un estafador.

“Es falso.” Declaró la cáustica Senjougahara. “Sin embargo, es un estafador de primera clase.
Ese hombre trajo la tragedia a toda mi familia. Se salió con la suya, nos estafó de nuestro
dinero y desapareció sin lograr nada.”

Recordé al hombre, ominoso en su traje, como vestido para el luto. Kaiki... Kaiki Deishu.

“Como él fue el primero... me ilusioné.” Compartió Senjougahara. “El hecho fue que me
aplastaron el alma, pero eso es trivial.”

“¿Cuál es la... parte no trivial?”

“Yo.” Me respondió sin dudar. “No quiero que tengas nada que ver con él, eso es todo.”

“......”

“Me niego a que me roben, a soltar algo querido para mí otra vez. Por eso...” Se detuvo
solemnemente. “Es por eso que voy a protegerte, Araragi-kun.”

Ella habló como si se estuviera haciendo una promesa a sí misma. Estaba sin palabras. No era
que ella me convenciera, ni siquiera entendí lo que estaba diciendo. Sentí que su argumento
había saltado algunos pasos, o tal vez lo que faltaba era información.
Independientemente... Senjougahara había soltado algo preciado hace mucho tiempo, y esa
experiencia pesó sobre ella. Muy fuertemente.

Pesaba sobre ella y le dolía.

Ella, que no sabía nada de vacilación y, por lo tanto, de pesar, probablemente lo vio como la
única mancha en su historia. Y es por eso que ella estaba actuando, con toda seriedad, por mi
bien. Eso parecía seguro.

“¿Este tipo Kaiki es... tal problema?” Le pregunte. “¿Por qué no me quieres cerca de él?”

“Lo es. Y es demasiado para ti, Hombre Justiciero.”

“Hombre Justiciero...”

¿Qué se supone que significa eso? Como si estuviera con las Fire Sisters.

“Por lo menos.” Dijo Senjougahara. “Hasta que sepa lo que Kaiki está haciendo, por qué está
de vuelta en la ciudad, sé un buen chico y quédate aquí. De hecho, incluso si está de visita sin
motivo, hasta que se haya ido, quiero que te quedes dónde estás.”

“¿Y si Kaiki se mudara a nuestra ciudad?”

“En ese caso...” Aparentemente no se le había ocurrido la posibilidad, y se detuvo a considerar


tal escenario antes de decir: “Tendrás que vivir aquí para siempre.”

Hablando de botar la casa por la ventana.

“Gahara-san...”

“O.” Continuó, su voz extremadamente nivelada. “Lo matare.”

“No...” Lanzar palabras como esa no fue suficiente.

“Tienes razón... ¿Qué tal si simplemente ‘lo hago pasar a otro plano de existencia’?”

“¡¿Otro plano de existencia?!” ¡Una frase cursi no lo hizo mejor! ¡Para nada! “De todos
modos, ¿qué tipo de hombre es este Kaiki...?”

La conversación se estaba convirtiendo en violencia, así que intenté, atado como estaba, de
obtener un poco más de información, cuando...

Fue entonces cuando sonó el tono de llamada de mi teléfono, dentro del bolsillo de mis jeans.
Era el sonido de mensaje recibido.
“¿Puedo ver quién es?”

Senjougahara hizo una pausa por un momento, y luego, sin responder, buscó en mis pantalones
y comenzó a buscar en mi bolsillo.

“¡W-Whoa! ¡Eso es demasiado torpe! ¡¿Qué crees que estás buscando allí?!”

“Está en el fondo, así que tengo problemas para sacarlo.”

“¡Mis bolsillos no son tan profundos!”

“Correcto, son tan superficiales como tu vida.”

“¡¿No puedes ni siquiera conseguirme mi teléfono sin insultarme?!”

Sin embargo, habiéndome insultado, ella lo sacó.

Ella sostuvo su pantalla contra mi cara.

Obviamente, no podía leer el mensaje sin presionar los botones... pero el remitente y la línea
de asunto ya se mostraban, y eso era todo lo que necesitaba ver.

“De: Hermanita Menor / Asunto: ¡Ayuda!”

Clink.

En ese mismo momento, las esposas, la cadena de las esposas, simplemente se soltaron.

Luego, sin más preámbulos... Me puse de pie.

“Araragi-kun...”

Incluso Senjougahara parecía sorprendida; incluso entonces, su compostura mental era


impecable, y no entró en pánico ni un poco, simplemente fijó una mirada aguda en mí mientras
estaba allí.

“¿A dónde crees que vas?” Ella me preguntó.

“Algo acaba de surgir. Ya no puedo jugar más. Me voy a casa.”

“¿Y crees que te voy a dejar?”

“Iré. Es mi casa.”

Y mi familia.
“Quiero que sepas...” Dijo Senjougahara. “No soy tan cobarde que retrocedería solo porque
estoy frente a un vampiro, y no soy lo suficientemente amable como para retroceder solo
porque eres mi novio.”

“Lo sé. Por eso te amo.”

“Je.” Se rió Senjougahara... como si realmente se estuviera divirtiendo. Como si no pudiera


estar más feliz de tener a alguien para expresar sus emociones. “Si quieres pasar, primero
tendrás que vencerme... ¿crees que puedes?”

“Puedo y lo haré. Esa línea solo funciona en mí si la otra persona está como un cangrejo al
revés. Dijiste que quieres protegerme. Lo aprecio, pero también tengo cosas que quiero
proteger.”

No eres la única... que ha perdido algo preciado.

“¿Crees que un pequeño discurso puede persuadirme?” Desafió a Senjougahara.

“¿Por qué debería tener que hacerlo?”

“¿De verdad? No empieces a confundirme con una mujer razonable.”

“Entonces, ¿de qué te enamoraste?” Dije, devolviéndole la mirada. “¿Estarías orgullosa de


amar a un chico que en este momento se sentaría a esperar?”

“Oops... Súper genial...” Murmuró Senjougahara, apenas audiblemente.

Oye, no vuelvas a la normalidad de repente. Me vas a hacer sonrojar.

Ella agregó: “Si yo fuera un hombre, te encontraría irresistible...”

“¿Qué tal como mujer?”

“¿Quién dice que no?”

“Ah, bueno…”

Ambos caímos en un silencio incómodo en medio de toda la tensión, pero esta vez mi teléfono,
que Senjougahara todavía estaba agarrando en su mano, sonó para anunciar no un mensaje de
texto sino una llamada.

“¿Hola? Estamos ocupados.” Respondió Senjougahara, quizás molesta por el sonido, y sin
antes pedir mi permiso. Su voz era impasible, y nunca quitó sus ojos de mí.
Esperaba que colgara de inmediato... pero en cambio, se congeló. Bueno, no es que su rostro
pudiera congelarse más. Pero de alguna manera ella parecía sacudida.

Senjougahara, que no se asustó ni un poco cuando me puse de pie a pesar de mis restricciones,
¿se sintió conmocionada?

“N-No.” Su voz también era débil.

No estaba lo suficientemente cerca como para escuchar, pero ¿la otra persona le había dicho
algo? ¿Y quién era? Asumí que era Tsukihi...

“Yo... no quise hacerlo. Eso es un malentendido. Yo nunca dije eso. Sí, eh, eh... cierto. Tienes
razón. Espera, no necesitas hacerlo. Ese no fue nuestro acuerdo. No, por favor, dame algo de
tiempo. Entendido. Haré exactamente lo que dices... ¿Está bien?”

Ella colgó.

Cerrando los ojos, como si estuviera resignada, me tiró el teléfono... como si estuviera sacando
algo de encima. Confundido, la miré a la cara, pero como si mi mirada fuera irritante, me dijo:
“Puedes irte a casa.”

No tenía idea de lo que había pasado. Realmente no tenía ni idea, pero una cosa estaba clara.
Se había apartado del camino y me permitió acceder a la puerta.

“¿Puedo? ¿Estás segura?”

“Puedes... Y-Y, Araragi-kun, um, ¿cómo puedo...?”

Amargada o de mala gana, como si lo que estaba a punto de decir fuera totalmente en contra
de su voluntad, Senjougahara, que generalmente hablaba en un tono tan plano e inflexible,
tartamudeó las palabras.

“¡L-Lo... sien… to...!”

Quien haya llamado debe haber insistido en que se disculpe conmigo... una demanda tan
desagradable que cumplirla hizo que Senjougahara se mordiera el labio inferior y se sacudiera
con humillación.

………

Oye, si es tan desgarrador, por mí no te molestes...

“Um... ¿Gahara-san? Si no te importa, ¿quién llamo?”


Su respuesta fue concisa.

“Hanekawa-san.”
011
Tsukihi había enviado un mensaje pidiendo ayuda. En otras palabras, ella estaba en problemas.

Decidí regresar a casa de inmediato... por cierto, cuando le pregunté a Senjougahara qué le
había pasado a mi bicicleta, ella me dijo que había un lugar de recolección de basura cerca, así
que la había estacionado allí.

Qué cosa más despiadada. ¿Estaba el Combo Valhalla en el negocio de eliminación de


bicicletas o qué?

Le pregunté dónde estaba el lugar y terminé teniendo que pasar por allí de camino a casa...
estaba bastante lejos, pero aún fue más rápido que correr.

Por supuesto, no me olvidé de antes llevar a Senjougahara a su casa. Incluso si estuviéramos


peleando, ella era mi novia.

Medianoche. El amanecer aún estaba lejos.

Por la tarde, tuve que escabullirme hacia mi bicicleta para evitar que Tsukihi me viera, pero a
esta hora, tuve que arrastrarme para que mis padres no se dieran cuenta... Bueno, en general,
no me molestaban, y quizás no necesitaba preocuparme.

Pero tuve que actuar el papel. Lo menos que podía hacer era parecer culpable, por el bien de
las apariencias... Maldición, eso suena muy lamentable.

De todos modos, me escabullí por la puerta principal, bajé por el pasillo y subí las escaleras
hasta el dormitorio de mis hermanas.

Karen y Tsukihi lo compartieron.

“No hice nada malo.” Fue lo primero que dijo Araragi Karen.

Estaba sentada en la litera inferior con aspecto hosco, con las mejillas hinchadas y los labios
fruncidos, para todo el mundo como si estuviera siendo castigada por un crimen que no
cometió.

Su cara estaba ligeramente sonrojada. Si acaso, parecía ofendida.

“¿Qué he hecho para que te enojes conmigo?” Ella cuestionó. “Tsukihi no debería haber dicho
nada. De todos modos, no tiene nada que ver contigo, así que déjame en paz.”
“......”

Ahh, las relaciones entre hermanos.

Incluso Senjougahara al menos hubiera dicho gracias.

¿Tienes idea de qué tipo de peligro escapé para llegar a casa, mamarracha?

Se había cambiado su camiseta de exterior por una camiseta de andar en casa. Ella podría
unirse a Hachikuji por ser una amante de los jerseys. Pero la había estado molestando por años
y ahora no era el momento, así que lo dejé pasar.

“Karen...” Dijo Tsukihi, sonando preocupada.

Por lo que pude ver Tsukihi estaba actuando bastante tímida... Karen debió haberla cagado de
algún modo para tener que pedirme ayuda. Casi nunca estuvieron en desacuerdo, pero en los
raros casos en que se enfrentaron, como era de esperar, generalmente fue Tsukihi, la más
joven, quien retrocedió. Supongo que la antigüedad gobernó, y cuando llegó el momento, no
importaba quién era el ejecutor o el estratega.

Dejando eso de lado.

“Primero, solo dime qué está pasando.” Exigí. “¿Qué diantres pasó después de que me fui?
¿No que me ibas a deslumbrar con tus actos heroicos?”

Había leído el resto del mensaje de Tsukihi, pero aún estaba en la oscuridad. Solo sabía que
Karen se había metido en problemas.

Ella no resultó herida, por lo que pude ver. Pero con estas chicas, eso no significaba que
pudiera descansar tranquilo.

Insté; pero Karen me ignoró. Maldición, quería estrangularla.

“Te preguntaré de nuevo, hermanita mayor. ¿Qué pasó?”

“¡Ya... quisieras...!” Nyah, ella me sacó la lengua. Tampoco se olvidó de jalar la carne bajo
sus ojos con sus dedos índices. ¡Una chica que ya estaba en su tercer año de escuela media!

Estaba tan enojado que levanté la mano sin pensar...

“Araragi-kun.”
La persona que me detuvo estaba parada junto a la ventana y apoyada contra la pared. Fue
Hanekawa.

Hanekawa Tsubasa. Ella me había detenido, con un solo enunciado.

“Araragi-kun.” Dijo. “Te enojaste mucho por mí cuando mi padre me golpeó. ¿Por qué querría
la misma persona golpear a su hermana?”

“......”

No tuve respuesta. Me quedé quieto como una estatua.

“Creo que el castigo corporal tiene su lugar.” Admitió. “Si tienes una explicación que satisfaga
a Karen-chan, entonces, por supuesto, adelante.”

“Lo siento.”

“¿Por qué disculparte conmigo?”

Guiada por sus palabras, me volví hacia Karen. “Lo siento. Me altere.” Bajé la cabeza.

Primero Senjougahara, y ahora Hanekawa me hizo pedir disculpas... Este no era un caso de
antigüedad, pero la relación de poder era igual de clara.

Dicho eso, Senjougahara sucumbiendo a Hanekawa me sorprendió. Sabía que mi novia no se


sentía cómoda con la representante de la clase, pero asumí que se trataba solo de sus diferentes
personalidades.

Pero hacer que Senjougahara emitiera incluso una disculpa tartamudeante contra su voluntad
cuando no creía que tenía la culpa... eso fue más allá de cualquier incomodidad.

Hanekawa Tsubasa, nuestra compañera de clase ridículamente brillante, no solo obtuvo las
mejores calificaciones en nuestro año... esta vez, también fue la primera en los exámenes
nacionales simulados.

Senjougahara una vez se refirió a Hanekawa como lo real... y un monstruo. Me opongo


enérgicamente a la adición, pero estoy totalmente de acuerdo en que ella es el verdadero
negocio.

Ella, simplemente... no es ni de casualidad una farsa.


Hanekawa realmente me salvó durante las vacaciones de primavera. No estoy exagerando
cuando digo que estaría muerto si no fuera por ella. Podría estar físicamente vivo, pero
seguramente habría muerto espiritualmente.

Llamarla mi salvadora no le hace justicia.

Ella es como mi segunda madre. Porque como lo veo, no fue que engañé a la muerte. Gracias
a ella, renací.

Obviamente, Hanekawa es nuestra represéntate de clase (yo soy el vice-represéntate, por


cierto... ella me obligó a hacerlo) y una represéntate de clase entre representantes de clase.
Con sus gafas, trenzas y flequillo perfecto, parecía representar la estudiante modelo... hasta el
Festival Cultural.

Después... se cortó el cabello.

Ahora le llega hasta los hombros, y casi no tiene flequillo.

También cambió sus gafas por lentes de contacto, y aunque no se metió con su uniforme, su
bolso designado por la escuela estaba adornado con accesorios. ¿Y qué? Se podría decir, pero
es un gran evento, como si un día el sol saliera repentinamente en el oeste.

Gracias a esta transformación por parte de la estrella más brillante en la historia de la


Secundaria Naoetsu, nuestra profesora guía se había derrumbado, la profesora encargada de
nuestro año había sido hospitalizada y el director había escrito una carta de renuncia, la gente
resulto verdaderamente afectada.

Si algo de eso era cierto, un nido de avispas había sido arrojado a nuestra clase. No se había
teñido el cabello de verde ni se había hecho un tatuaje, pero había una conmoción como si
Hanekawa se hubiera convertido en delincuente de la noche a la mañana.

“Pensé en cambiar mi imagen.”

Eso fue todo lo que dijo en respuesta a todo el infierno que se desato. Ella les había dicho y
quien avisa no es traidor. No debía haber preguntas de seguimiento.

En realidad, sabía la razón de ese “cambio de imagen”... o más bien, tenía una idea justa, nada
más, solo eso, que es precisamente la razón por la que no podía preguntarle al respecto.

El otro día, Hanekawa Tsubasa había sufrido a cusa de que le rompieran el corazón.
Cortarse el cabello debido a una desgracia romántica ya no era igual de relevante que en otros
tiempos... pero Hanekawa podría ser una mujer así de anacrónica. Dudaba que un corte de
cabello pudiera eliminar la angustia, pero ella parecía requerir tal cálculo.

Abandonando las trenzas, deshaciéndose de sus gafas.

Ella ya no parecía “una obvia representante de clases”, solo una chica común.

Lo cual estuvo bien. Bastante bien.

Era lo que siempre había esperado... después de todo, ella era “una chica normal”, aunque casi
sentí que había sufrido un exorcismo.

No, un exorcismo no era el termino correcto...

Tal vez ella había domesticado lo que la poseía.

Esa fue mi impresión. En cualquier caso, la pregunta era qué estaba haciendo esta nueva
Hanekawa (digo nueva, pero ya había pasado un mes desde que cambió su imagen, así que ya
estaba bastante acostumbrado) en la habitación de mis hermanas.

Por otra parte, si no fuera así, no me habría llamado en ese momento. No es como si su
personalidad hubiera cambiado. Estaba tan seria como siempre, no del tipo de llamar a un
chico en medio de la noche... como lo había hecho.

Estaba a punto de preguntarle a Hanekawa por qué.

“Tsubasa-san.” Fue entonces cuando Karen, por quien Hanekawa acababa de interceder,
intervino. “No regañes a Nii-chan... Lo de ahora fue mi culpa, y si me hubiera abofeteado, le
habría devuelto el gesto.”

“¿De verdad?” Hanekawa se encogió de hombros, al parecer bromeando. “Entonces me estaba


metiendo.”

“Sí, lo estabas.”

“Sin embargo, dudo que puedas devolverle la bofetada.”

“Entonces lo habría mordido. Para que lo sepas, tengo dientes como el acero, Tsubasa-san.”

Caray... Contrariar a su antigua protectora era puramente Karen, pero ¿cuándo demonios
comenzó a llamar a Hanekawa por su nombre?
Me volví hacia Tsukihi.

“No me mires así, yo la llamo por su apellido.” Tsukihi intentó disculparse.

Ese no era el punto.

¡Ni siquiera es si llamarla por su nombre o apellido, pensé, es mejor que empiecen a agregar
“-sama” cuando le hablen! Pero ese tampoco era el punto.

En parte porque Hanekawa me enseñaba, ella y mis hermanas ya se conocían... pero ¿cuándo
se acercaron tanto?

“Onii-chan, solo escucha y no te enojes. Sé que mi Onii-chan no se enojará por tal cosa.”
Tsukihi prefacio. “Mira, esta vez, las Fire Sisters recibieron la ayuda de Hanekawa-san...”

“¡¿Hicieron qué?!” Grité al instante.

¡¿Que estaban pensando?! ¡Habían involucrado a Hanekawa!

“Araragi-kun, no seas tan ruidoso, despertarás a tus padres... Y nunca supe que eras del tipo
que intimidaba a tus hermanas gritándoles.”

“...... Nkk.”

¡Mis manos estaban atadas! ¡Quería que Hanekawa pensara que era un buen chico!

“Hanekawa-san, por favor no regañes a Onii-chan.” Suplicó Tsukihi, colocándose en realidad


entre Hanekawa y yo. “Solo le preocupa que te hayamos molestado.”

¿Qué pasaba con esta escena en la que mis hermanas me cubrían? Parecía tan injusto.

“Hay que ver...”

Después de calmarme un poco, me di cuenta de algo.

Esta mañana... ayer por la mañana, en realidad, en términos de la fecha... Tsukihi de alguna
manera sabía que mi tutoría había sido cancelada. Pensando que debí haberle dicho cuando
me había despertado, no lo pensé más, pero ese no había sido el motivo. Ella sabía de antemano
que Hanekawa tendría planes y que la sesión sería cancelada.

No es de extrañar que Tsukihi lo supiera. Ella y Karen estaban detrás de eso.

“Araragi-kun, fue mi propia decisión ayudar a Karen-chan y Tsukihi-chan, así que no te enojes
con ellas. El Araragi-kun que conozco nunca se desquitaría con sus hermanas pequeñas.”
“Nrghh...” Estaba empezando a sentirme manipulado. No es que alguna vez fuese a desafiar a
Hanekawa, manipulación o no.

A continuación, Karen habló. “¿Conoces esa expresión ‘alas en un tigre’? Esto es como las
Plumas y las Fire Sisters.”

Qué torpe intento de usar el nombre “Hanekawa Tsubasa”.

A veces me preguntaba si realmente Karen era mi hermana.

“Bien, bien.” Le dije. “Prometo que no me enojaré.”

“¿Y tampoco se lo dirás a mamá y papá?” Preguntó Tsukihi, empujándolo sabiendo que
Hanekawa estaba en su esquina...

Tendrían una gran sorpresa si pensaban que cumpliría cualquier promesa que les hiciese. La
rompería como si estuviera hecha de vidrio quebradizo.

“Es nuestro secreto.” Mentí. “Ahora date prisa y explica. ¿Qué pasó? ¿Qué está pasando?”

“De hecho. ¿Qué está pasando?”

Estaba tan cerca de retorcer el cuello de Karen. Ella claramente no me lo iba a decir.

En ese caso, necesitaba preguntarle a Tsukihi o Hanekawa... Pero Hanekawa fue cómplice,
como mucho. Si quería detalles, iba a tener que obtenerlos de Tsukihi.

Si…

Sabía que volvería a perder la calma al tratar con una de mis hermanas. Por ahora, sería mejor
si empezara con...

“Hanekawa.” Le dije. Necesitaba hablar con las tres, pero primero con ella. Apunté con el
pulgar a la pared... en dirección a mi habitación. “¿Vendrías a mi habitación por un minuto?”

“Oooh, quieres llevarte a Tsubasa-san a tu habitación.”

Karen estaba encantada... Un día, la mataría.

“Por supuesto.” Hanekawa se alejó de la pared. “Karen-chan, Tsukihi-chan, todo va a estar


bien. Hiciste lo correcto. Una vez que Araragi-kun escuche lo que tengo que decir, estoy
segura de que lo entenderá. No se preocupen, se lo explicaré todo.”

“Hanekawa-san...”
“Tsubasa-san...”

Mis hermanas miraron la cara de Hanekawa con brillo en los ojos.

Parecían confiar mucho en ella.

Tal vez esa fue solo la respuesta natural a Hanekawa.

“Pero, Tsubasa-san, estarás sola con Nii-chan...”

Karen, cállate.

Olvídate de lo que está sucediendo ahora, me preocupa tu futuro.

“Tampoco te preocupes por eso. Sé que puedo confiar en tu hermano mayor.” Aseguró
Hanekawa, dándole palmaditas en la cabeza a Karen, que estaba sentada en su cama, antes de
salir primero de la habitación.

En serio... no había forma de estar a la altura de su ejemplo.

Solté un profundo suspiro y llamé a Karen. “Hey, hermanita mayor.”

“¿Qué quieres, pequeño?” Ella respondió malhumorada.

Extraño... Karen me devolvió el insulto, pero parecía que su corazón no estaba en eso. Le
faltaba su fuego habitual. Cada vez que la llamaba así, ella solía venir volando hacia mí furiosa
independientemente de la situación. Pero ella ni siquiera se movió y simplemente se quedó
sentada con las piernas cruzadas.

“¿Qué? Ve a mirar a alguien más.” Dijo.

“......”

Suspiré una vez más y le dije: “Estoy seguro de que hiciste lo correcto. Siempre tienes la razón.
No voy a negar eso. Pero eso es todo. No siempre eres fuerte.”

“......”

“......”

“A menos que seas fuerte, pierdes.” Continué. “Haces artes marciales, deberías entender eso.”
También Miré a Tsukihi. “El primer requisito de justicia no es estar en lo correcto. Está en ser
fuerte. Por eso siempre prevalece la justicia. Ya es hora de que vean eso. Hasta que lo hagan,
nunca cambiarán... siempre serán falsas defensoras de la justicia...”
Falsificaciones.

Me fui sin esperar a que mis hermanas respondieran... saliendo al pasillo y cerrando la puerta
detrás de mí.

Hanekawa estaba de pie, esperando. Como si ella no tuviera nada que hacer. Pero ella también
parecía divertida.

“Sé que no debería decir esto.” Dijo con una leve sonrisa. “Pero verte con tus hermanas es
entretenido.”

“Dame un descanso…”

“Creo que son buenos chicas.”

“Creo que son mocosas.”

Conduje a Hanekawa a mi habitación. A diferencia de Kanbaru, la mantuve en bastante buen


estado, así que estaba listo para invitados inesperados.

“Puedes sentarte en la cama.” Le ofrecí.

“No estoy segura de que sea el lugar correcto para pedirles a las chicas que se sienten.”

“¿Huh? ¿Por qué no?”

Ahí es donde Sengoku me pidió que me sentara... de hecho, me había dicho que no me permitía
sentarme en ningún otro lado. Recordando ese momento, me senté en mi silla.

“Por cierto, Hanekawa, ¿por qué estás vestida con tu uniforme escolar cuando es media
noche?” Sí, eso es lo que llevaba puesto. Había querido mencionarlo, pero no había tenido la
oportunidad. “Sé que usas tu uniforme incluso durante las vacaciones de verano, pero aparte
de eso... ¿tienes ropa normal? No creo haberte visto nunca en ropa de calle.”

“Ya me has visto en pijama.”

“Los pijamas no son ropa de calle.”

Si realmente estamos siendo exigentes, también la había visto en ropa interior, pero eso fue
todo, y aún no en ropa de calle. ¡Lo que quería ver era a Hanekawa con un atuendo informal
que ella había elegido para sí misma! ¿Alguna vez tendría tal oportunidad?
“En realidad, lo de hoy es solo una coincidencia... Así es como me vestí cuando me encontré
con tus hermanas más temprano en la noche. ¿Tal vez debería comenzar por allí?”

“Por favor.”

“Es un poco refrescante...”

“¿Hm?”

“Bueno, la forma en que te preocupas por tus hermanas, en comparación con la forma en que
te preocupas por mí, o Senjougahara-san, o Mayoi-chan, o Kanbaru-san, o Sengoku-chan,
parece diferente de alguna manera. No sé cómo decirlo. Es más desesperado.”

“Desesperado…”

“Eres como una persona diferente cuando se trata de Karen-chan y Tsukihi-chan.” Hanekawa
se refirió cariñosamente a mis hermanas, riendo traviesamente. “Justo ahora fuiste bastante
estricto con ellas. Tienen razón, ¿pero no son fuertes? ¿Estás seguro de que no fue dirigido a
ti mismo?”

“Quizás, ¿odio a las personas que son como yo?”

“No es que me imagine que quieres que te digan eso. Pero no estoy segura de cómo lo diría.
¿Simple ‘odio a ti mismo’, tal vez?”

Suspiré en respuesta. Tanto porque aparentemente era como la gente me veía, y porque era
cierto. Fue un suspiro complicado.

Hombre Justiciero, así fui llamado por Senjougahara.

“Hanekawa. Hace solo un mes que conoces a mis hermanas, así que no te culpo, pero yo, he
vivido con Karen-chan durante quince años y Tsukihi-chan durante catorce. Después de todo
ese tiempo, puedo decirte...”

“Pfft... Ja, ja.”

Solo había terminado el prefacio de lo que estaba a punto de decir, pero algo le pareció a
Hanekawa tan divertido que se echó a reír, así que me detuve antes de que pudiera llegar a mi
punto.

“¿H-Hanekawa?”

“No, lo siento. Pero acabas de llamarlas Karen-chan y Tsukihi-chan.”


“¡...!”

¡Qué horrible paso en falso! ¿Qué acabo de hacer?

Usar “chan” con ellas era un viejo hábito de cuando éramos niños. ¡Es por eso que intenté no
llamarlas por su nombre! ¡“Hermanita mayor” y “Hermanita menor” esa fue mi manera de
jugarlo!

¡Había sufrido un desliz delante de Hanekawa, de todas las personas!

“Gah... Ow, ow, ow.”

“Vamos, Araragi-kun, no es gran cosa. También hago eso con ellas, a veces.”

“N-No.” Farfullé. “Solo te estaba imitando. Las estaba tratando como niñas, retóricamente,
pero generalmente las llamo Karen y Tsukihi...” Hanekawa me miró con lástima. Esto fue tan
vergonzoso... “D-Dejando eso de lado, pasemos al asunto en cuestión, Hanekawa. Parece que
esto podría ser sensible al tiempo.”

“No hay problema.” Ella estuvo dulcemente de acuerdo.

¡Detente! ¡Tú amabilidad duele!

“De todos modos.” Continué. “Ya conozco algunos de los antecedentes. Estaban buscando la
fuente de estos encantos que circulan entre los estudiantes de escuela media, ¿verdad?”

“Oh. ¿Como sabes eso?”

“A través de Sengoku, en realidad. Lamentablemente, mis hermanitas...”

“Karen-chan y Tsukihi-chan.”

“... Mis hermanitas...”

“Te refieres a Karen-chan y Tsukihi-chan.”

Hanekawa insistió con algo de malicia. Tal vez me equivoqué, y su personalidad cambió junto
con su peinado.

“Karen-chan y Tsukihi-chan.” Cedí. “Son como celebridades entre otros chicos de escuela
media. Sengoku escucha historias sobre sus travesuras.”

“Hmph... ya veo.” Hanekawa parecía creerlo. “Hablando de eso, Sengoku-chan fue víctima de
uno de esos encantos, ¿verdad?”
“Ella era la única, para ser precisos.”

“No, no lo era. Solo la que sufrió las peores consecuencias... Esos encantos en realidad están
teniendo todo tipo de efectos negativos.”

“¿Todo tipo?”

“Principalmente en términos de relaciones interpersonales.”

………

Correcto. Fue lo mismo en el caso de Sengoku... ella no era la única víctima. Algunas
relaciones que la rodeaban también habían sufrido.

“Cuando los examiné.” Dijo Hanekawa. “Los llamados encantos que son populares son en su
mayoría maliciosos... la tendencia es clara. La idea de Karen-chan y Tsukihi-chan de que
alguien los difundió intencionalmente parece haber sido un disparo en la oscuridad, pero no
cayó muy lejos del objetivo.”

Agregó que, si no hubieran sido las vacaciones de verano, no habría podido investigar. Es
cierto que una vacación prolongada era el único momento para tal investigación.

“Por cierto, ¿cuándo comenzaste a trabajar con ellas?” Pregunté.

“No iría tan lejos como para decir que estaba trabajando con ellas. Solo les echaba una mano
de vez en cuando. Pero en términos de cuánto tiempo, supongo que desde el comienzo de las
vacaciones de verano.”

“Huh, entonces...” Todavía no había preguntado qué era lo que realmente quería saber. “Las
ayudaste. Entonces debes haber localizado al culpable.”

En otras palabras... cuando el teléfono celular de Karen había sonado antes, había sido
Hanekawa Tsubasa, ella misma. No es de extrañar que mi hermana pequeña hubiera priorizado
la llamada sobre mí.

“Me duele cuando haces que parezca que es mi culpa.” Dijo Hanekawa.

Ella realmente parecía dolorida.

No quería infligirle ningún dolor, pero tenía que decirlo. “Sabes, Oshino estaba receloso de
este lado tuyo. Eres demasiado competente y nunca puedes llegar a la respuesta...”
Me había salvado. Pero lo contrario también era cierto. Por ejemplo... no había podido
salvarse. Su propia competencia se había interpuesto en el camino.

“Cierto.” Hanekawa no lo estaba negando. Ella asintió con una vaga sonrisa en sus labios.
“Pero tampoco pude hacerlo a medias.”

“Correcto. Al igual que Karen-chan, Tsukihi-chan y yo...”

Bien. Ese barco ya había zarpado.

“Al igual que Karen-chan, Tsukihi-chan, y yo tenemos que aceptar nuestra propia debilidad...
tienes que aceptar tu propia fuerza.”

Así como las falsificaciones tienen que admitir que son falsas, los artículos genuinos tienen
que reconocer que son los artículos genuinos. En serio... no es que podamos deshacernos de
nosotros mismos.

“Entonces.” Le pregunté. “Karen localizó al ‘culpable’, fue a negociar... ¿y le hizo algo?”

“Correcto. En ese momento estaba actuando por mi cuenta y no aparecí hasta más tarde, así
que nunca vi al ‘culpable’ en persona... Si me hubiera unido antes a tus hermanas, podría haber
sido capaz de ayudar.”

“¿Karen dijo algo sobre cómo es este ‘culpable’?”

“Veamos...” Hanekawa cambió su peso, y la cama crujió un poco. “Su nombre es Kaiki
Deishu... un hombre siniestro, aparentemente.”
012
Aunque fue solo durante medio día, me mantuvieron como rehén en esas ruinas y estaba
cubierto de tierra y mugre. Justo después de obtener la esencia de la historia de Hanekawa, y
dejar a mis hermanas a su cuidado, decidí tomar un baño. Eso puede sonar demasiado relajado,
pero por lo que escuché podría decir que el pánico no serviría de nada.

Para ser honesto, me preocupaba que, si no tomaba un breve tiempo de espera, terminaría
volviéndole a gritar a Karen y Tsukihi.

Kaiki Deishu.

Ugh, ¡de todas las personas! ¿Por qué meterse con un tipo como él?

Cuando me encontré con él afuera de la casa de Kanbaru, él mencionó que “Araragi” era un
apellido que había escuchado recientemente. Se refería a Karen. Bueno, a fin de cuentas, no
es un apellido muy común.

Maldición... qué coincidencia.

Bueno, tal vez fue un lado positivo... Podría obtener más información sobre Kaiki hablando
con Senjougahara.

Pero ya nos había metido en una pelea. Puede que no le interese mucho responder mis
preguntas.

Por cierto, después de que Hanekawa terminó de informarme, aproveché la oportunidad para
preguntarle... fue gracias a ella que escapé de mi espantoso encierro, pero ¿qué demonios le
dijo a Senjougahara por teléfono?

“¿Oh eso? Después de que Tsukihi le envió un mensaje de texto, le pareció extraño que no
respondieras de inmediato, así que decidimos que debía llamar. Era reacia considerando el
tiempo, pero insistieron. Puede que no lo digan, pero claramente confían en su hermano
mayor.”

“Sí, creo que descubrí ese proceso. ¿Pero cómo convenciste a Senjougahara?”

No a cualquier persona, sino a Senjougahara.

“No fue difícil.” Dijo Hanekawa. “Tan pronto como escuché su voz, supuse más o menos lo
que estaba sucediendo, así que me puse manos a la obra.”
“¿Qué quieres decir, ir al grano?”

“Le dije: ‘Si no escuchas, le diré a Araragi-kun que estoy enamorada de él’.”

“......”

Brutal. De alguna manera ese fue el mayor as bajo la manga de Hanekawa.

Apenas podía jugar la misma carta al negociar con Senjougahara para obtener información
sobre Kaiki, así que solo tendría que preguntar amablemente... aunque podría no llevarme a
ninguna parte.

Pero primero, un baño.

Me lavé cuidadosamente y sumergí mi cuerpo en la bañera.

Clink, clink...

Las esposas, que no pude quitar, permanecieron en mis muñecas como brazaletes llamativos
y golpearon ligeramente el costado de la bañera.

Como si estuviera programada para coincidir con el sonido de las esposas... gloompf.

De mi sombra, que se extendía bajo la luz amarillenta del baño... gloompf, emergió Oshino
Shinobu.

Me recordó a cierto famoso juego RPG.

¡El Vampiro A se acerca!

El Vampiro A me estaba mirando.

“Um...”

El Vampiro A, Oshino Shinobu, pasó la mayor parte de su tiempo oculto en mi sombra. Era
imposible predecir cuándo aparecería, y como resultado, en este punto, independientemente
de cuándo apareciera, ya no estaba muy sorprendido. Aun así, era nuevo que apareciera en el
baño.

Supongo que era el escenario, pero ella no llevaba ropa.

Una muchacha rubia hermosa y completamente desnuda.


A medida que avanzaba la situación, era extremadamente terrible, incluso criminal... pero la
forma actual de Shinobu era la de una niña de ochos, así que, a diferencia de Kanbaru, su piel
clara y nítida no me afectaba y me alegraba que se viera bien.

Shinobu, sin embargo, me dirigió una amplia sonrisa.

“Ahora que me habéis visto desnuda, ¿debo convertirme en vuestra novia... mi maestro?”

Ella habló con una voz infantil, pero pomposa.

Decir que me sorprendió sería quedarse corto. Casi me hundo en el agua del baño.

Ella habló... ¡Shinobu habló!

“S-Shinobu.”

“Kakaka... ¿qué os preocupa? Parecéis un ciervo atrapado frente a un par de faros. ¿O debería
decir, un vampiro disparado con una bala de plata? ¿Es tan maravilloso escucharme hablar?
¿Presumisteis que había olvidado cómo?”

“...... Nkk.”

Bueno, no. Sabía que ella podía hablar. Nunca pensé que ella hubiese perdido esa capacidad.
Mientras parecía a una niña de ocho años, y aunque ella había perdido la mayoría de sus
poderes, eso no cambió el hecho de que Shinobu era en realidad un vampiro de quinientos
años.

La parte sorprendente... fue que hablara conmigo. Que fuese tan amable como para hablar
conmigo.

Inesperadamente. Por ninguna razón en particular.

“Shinobu... tú...”

Oshino Shinobu.

El vampiro... el antiguo vampiro.

Ahora una pálida sombra de uno, las heces de un vampiro.

Inigualable en belleza, fría como el hierro y caliente como la sangre... un monstruo entre
monstruos, el rey de las excentricidades.

Asesina de aberraciones, incluso solían llamarla por ese título.


Ella me había matado. Y yo la mataría.

Por eso... desde el final de las vacaciones de primavera, viviendo en las ruinas de la vieja
escuela de preparación con Oshino, y ahora sellada bajo mi sombra, no me había dicho una
palabra.

Ni una sílaba. Por no decir que estaba enojada, infeliz o sufriendo. Nada.

¿Y sin embargo aquí, de repente?

“Hmph. Me aburrí.” Shinobu giró la llave de la ducha y vertió agua caliente sobre su cabeza.
Como vampiro, no había necesidad real de que se bañara... pero cerró los ojos como si se
sintiera bien. “Soy locuaz por naturaleza, como sabéis. ¿Cuánto tiempo más estaba destinada
a morderme la lengua? Y todo por vuestra cuenta, mi maestro.”

“......”

Ack... Estaba completamente perdido y sin palabras.

No, no era que fuera feliz. La felicidad no parecía apropiada. Pero... ¿cómo más podría decirlo?

¿Cómo podría no sentirme feliz?

Incapaz de pensar en algo apropiado para decir, fui por: “Gracias.”

“¿Eh? ¿A causa de qué?”

Shinobu cerró la llave y me miró, el agua goteaba de su cuerpo. A pesar de su apariencia


infantil, ella todavía era un vampiro, y su mirada seguía tan aguda como siempre. Parecía aún
más amarga y penetrante que cuando simplemente me miraba en silencio.

“Oh... uh, quiero decir, esta cosa...” Rápidamente levanté las esposas y la cadena rota. “Me
ayudaste a romperlas, ¿no?”

Justo después de que Tsukihi me envió un mensaje de texto.

Obviamente, no lo había hecho con mis propias fuerzas... no importa cuán urgente sea la
situación, no podría haber convocado suficiente adrenalina para romper el acero. Tenía que
haber sido obra de Shinobu, desde mi sombra.

“¿Fui yo? Kakaka. Lo he olvidado. En cualquier caso, vuestro gusto por las joyas es atroz.
Venid.”
Shinobu extendió su pequeña mano hacia mis muñecas. Esta vez destruyó no solo la cadena,
sino también las esposas, rasgándolas como un par de rosquillas regordetas.

Su amor por Mister Donuts no era ningún secreto.

Incluso antes de que tuviera tiempo de registrar la conmoción, Shinobu arrojó las esposas a su
boca, mordió y trago.

Puede que haya perdido la mayor parte de su poder... pero cada centímetro de su ser seguía
siendo un vampiro, libre del más mínimo gramo de lógica o reserva.

La misma Shinobu que recordaba.

Fue extrañamente reconfortante.

“Guardad vuestras gracias. Hago lo que quiero... antes, ahora y siempre. Fue pura casualidad
que mi acto estuviese acorde con vuestros deseos en esto, mi maestro.”

“Um, Shinobu...”

“¡Mi cabello!” Ella me interrumpió antes de que pudiera terminar. Ella señaló hacia sus
mechones dorados. “Mi cabello.”

“¿Q-Qué hay de tu cabello?”

“Podéis lavarme el cabello. Deseo probar este ‘champú’ como una alondra. He estado
observando desde vuestra sombra durante algún tiempo, y siempre me parece divertido.”

“¿Puedo... tocarte?”

“¿De qué otra manera me podríais lavar el cabello?”

“Está bien... voy a incluir un tratamiento de acondicionador.”

Salí de la bañera. Yo también estaba desnudo, por supuesto, pero en el caso de Shinobu no me
sentía muy avergonzado... Me quedaba poca vergüenza para esconderme de sus ojos.

Ahuequé el champú en mi mano y pasé los dedos por su cabello.

Se sentía como lo recordaba... como una corriente clara.

“No te he visto sin tu casco y gafas en mucho tiempo.” Le dije.

“¡Ja! Ya he terminado con eso.”


“¿En serio?”

“Era escueto. Pasado de moda.”

“......”

Pensé que le quedaba bien. Supongo que era del gusto de Oshino, y tal vez ella nunca estuvo
contenta con eso.

Trabajé su pequeña cabeza hasta formar espuma (como vampiro, ella igualó su imagen de sí
misma, o, en otras palabras, no se ensució, así que fácilmente elaboré una espuma vigorosa y
esponjosa) y dije, una vez más: “Um...”

“Shush.” Shinobu me interrumpió de nuevo.

“......”

“Ahorrad vuestro aliento. No os perdonaré... ni supongo que me perdonareis.” Ella habló


mirando hacia adelante, mirando al espejo pegado a la pared, a su reflejo ausente. “Que así
sea. No nos perdonaremos... así será. No debemos lavar el pasado. Aun así, podemos
enfrentarnos mutuamente.”

“......”

“He reflexionado sobre el asunto cuidadosamente estos tres o cuatro meses, y esa es la
conclusión a la que he llegado... ¿os gusta, mi maestro?”

Shinobu cerró los ojos, molesta por la espuma de champú que le colgaba por la cara.

“No sabía que te molestabas en pensarlo.” Le dije.

“Parece que también lo habéis considerado... Lo sabría, familiarizada con vuestra sombra
como lo estoy.”

“Jaja.”

Solté la cabeza de Shinobu para girar la llave de la ducha y comencé a enjuagarle el cabello.
Luego comencé a aplicar el tratamiento capilar. Ella tenía una cantidad impresionante de
cabello, así que tuve que usar un buen acondicionador.

“No es que pueda guardaros rencor para siempre.” Comentó. “No soy tan mezquina... Además,
tengo algo importante que comunicaros que no se puede dejar sin decir.”
“¿Sí?”

“Si bien me gustan las donas Pon de Ring... estoy mucho más a favor del sabor del golden
chocolate. Sabedlo para en la próxima oportunidad comprar dos.”

“Por supuesto…”

Bien. Después de todo, ella era una vampira rubia... supongo que “golden” le quedaba bien.

“Maneja el resto por tu cuenta.” Le dije, volviendo a la bañera.

“Una abeja corona de fuego.” Shinobu pronunció en ese momento. “Una excentricidad tipo
avispón gigante.”

“¿Huh?” Avispón... Clase Insecta, Orden Hymenoptera, Familia Vespidae, ¿eso?

“La variedad particular no se encuentra en mi tierra natal, así que no sé los detalles, pero se
dice que entre las abejas... no, entre los insectos... no, entre todos los organismos, no existen
regimientos de lucha más fuertes. En la guerra colectiva, al menos, ningún otro se compara.
Son sociales, pero brutalmente feroces y agresivos.”

Aunque tal vez menos que los vampiros, agregó Shinobu.

“Espera... no me digas...”

Esa forma de hablar, que me recordó mucho a ese tipo.

“Es la excentricidad.” Confirmó. “La que actualmente aflige a vuestra querida hermanita
gigante.”

“… ‘Gigante’ parece un poco demasiado...”

Después de todo, Shinobu era aún más grande en su verdadera forma. Si recordaba
correctamente, Shinobu adulta medía poco más de un metro ochenta de alto.

“Os advierto que nada de esto es mi propio conocimiento... Puedo ser la asesina de
excentricidades, pero incluso yo no estoy familiarizada con todas esas criaturas. Además, me
especializo en devorar. No me preocupo por los nombres de mis aperitivos... solo por su
sabor.”

“Por lo que entonces…”

“Sí. Esta información es cortesía de ese mocoso.”


Como vampiro, Shinobu generalmente se negó a distinguir a un humano del siguiente. La
persona a la que se molestó en llamar “mocoso”... era Oshino Meme.

“¿Tenéis alguna idea de cómo se sintió para alguien como yo?” Se quejó Shinobu, haciendo
una mueca. “¿Ser obligada a escuchar y ser expuesta incesantemente, mientras esa excusa de
hombre, día tras día, sin importarle cualquier persona excepto él mismo, a las más triviales
historias sobre excentricidades?”

“......”

Eso apestaba. Siempre me pregunté cómo Oshino y Shinobu pasaron el tiempo cuando solo
eran ellos dos... Supongo que ahora tenía mi respuesta.

“La abeja corona de fuego era solo uno de los innumerables arcanos sobre los que parloteaba.
Si no me equivoco... es una excentricidad proveniente del período Muromachi. En resumidas
cuentas, es un contagio de causa desconocida.”

Una enfermedad infecciosa. Esa era la verdad del asunto. Pero la enfermedad fue interpretada
como el trabajo de una excentricidad. Si bien esa creencia era un error, el punto importante
era que se pensaba de esa manera.

A partir de ahí, surgieron excentricidades.

Así como el fenómeno vampírico se debe en última instancia a una aflicción hematológica...

“El contagio causa fiebre lo suficientemente grave como para inmovilizar a su víctima y
eventualmente corre a la muerte. De hecho, varios cientos perecieron, pasó algún tiempo antes
de que un famoso chamán de la época pudiera sofocar el brote, o eso, según he oído, registra
una vieja crónica. Era como si, picado por una abeja intocable, el cuerpo estuviera envuelto
en fuego. Algo a ese efecto.”

“......”

Karen... solo estaba siendo valiente, como siempre, y aunque lamentablemente ni me había
dado cuenta, estaba físicamente exhausta.

Destrozada por una fiebre tan alta que era como arder. Envuelta en fuego.

Ella se sentía caliente.

En resumidas cuentas, estaba enferma.


Por eso había estado sentada en la cama. Por eso sus mejillas estaban tan sonrojadas... no
porque estuviera enojada. Y la única razón por la que no me atacó llena de furia fue porque
apenas podía moverse.

Hasta que llegué a casa... ella había estado dormida. O más como desmayada.

Si no, en principio Tsukihi probablemente no hubiera podido pedir mi ayuda... ahora entendí
lo que Hanekawa quería decir cuando dijo: “Sin embargo, dudo que puedas devolverle la
bofetada”.

Sabía lo enferma que estaba Karen, que estaba exhausta.

“Tsk. No es de extrañar que Hanekawa la protegiera. Pero ya sabes, Karen se lo busco.”

“¿Así fue?”

“Las gallinas llegaron a casa para descansar. ¿O tal vez eso debería ser ‘asadas’?”

“¿Pollo asado?” Shinobu entrecerró los ojos y se encogió de hombros. “Sois duro con vuestros
parientes... No es que me sorprenda en este momento, ya que desde hace un tiempo os he
estado observando desde la distancia. Aun así, no para copiar una frase de la ex representante
de la clase, pero nunca lo supe.”

“¿Ex?”

Hanekawa seguía siendo la represéntate de la clase. ¿Shinobu pensó que el título se refería a
las elecciones de moda?

“No creo que sea particularmente duro.” Respondí. “De todos modos, es difícil saberlo solo
por lo dicho por Hanekawa, pero parece que este tipo, Kaiki, infectó a mi hermana con un
veneno de excentricidad.” Al igual que con una enfermedad... Karen había atrapado una
excentricidad. “No es que sepa si la toxina es de esta excentricidad abeja corona de fuego o si
tal cosa es posible.”

“Quizás. Se sabe que tales cosas pasan.” Dijo Shinobu. “Pero si hay que creer a tu doncella
tsundere, este Kaiki es un farsante y un estafador, ¿no es así?”

“Cierto.” Estuve de acuerdo. Aun así... ¿Doncella tsundere?


Al estar a mi sombra, Shinobu experimentó todo lo que hice... Por lo que pensó eso de
Senjougahara. Pero pensar en Senjougahara como una tsundere común y corriente significaba
un malentendido masivo de la cultura humana.

“Por supuesto.” Advirtió Shinobu. “Ser falso no le impide usar verdaderas artes... lo falso a
menudo suena más cierto que lo real.”

“Sabias palabras.” Asentí. Eso dio en el blanco. “Puedes ser sospechoso como especialista y
aun así ser un auténtico estafador.”

¿El culpable era sospechoso? Demasiados chistes malos.

“Sospechoso...” Shinobu parecía pensativa. “Si eso es así, podría resultar más peligroso que
un especialista auténtico. Desatar una excentricidad sin las habilidades para controlarla parece
tortuoso, incluso para mis estándares. Hablando de sospechoso... dudo que sea humano.”

“......”

“Si nuestras acciones nos definen, él mismo parece una excentricidad.”

Una excentricidad, él mismo. ¿Exactamente qué significaba eso? ¿Cuál era nuestra definición?

“Bueno, intentaré preguntarle a Senjougahara.” Le dije. “Quiero decir, ¿qué más puedo hacer?
El problema en este momento es el más grande... Supongo que no tiene sentido jugar contigo,
el problema ahora es Karen-chan. Tenemos que encontrar alguna forma de aliviar sus
síntomas.”

Aparentemente, primero Hanekawa había llevado a Karen al hospital.

Habían aplicado las medidas más razonables del mundo para una persona con fiebre alta...
pero no había ayudado. Incluso si Hanekawa había perdido su memoria por un tiempo, ella
tenía algo de experiencia con las excentricidades... y probablemente pudo deducir que algo no
estaba del todo bien.

“En ese sentido.” Observé. “Karen tenía razón al elegir llamar a Hanekawa después de lo que
sucedió. Al menos, era mejor que llamarme, como hizo Tsukihi.”

“Hmph. Pero si no fuera por la ex represéntate de clase, es probable que vuestra hermana
nunca haya llegado a este Kaiki, ¿no?”

“Bueno, no…”
Cuando lo pones de esa manera, Hanekawa realmente comenzó a iniciar incendios para poder
apagarlos... Ella siempre tuvo la respuesta perfecta a cualquier problema, pero en primer lugar
sin ella el problema nunca podría haber ocurrido.

Durante el incidente con Shinobu, Hanekawa me salvó. Le estaba agradecido desde el fondo
de mi corazón, pero si lo pensabas, ella también era en parte responsable de mi encuentro con
Shinobu.

Lo real.

Fuerte. Justa y también poderosa.

“La medicina para la fiebre no está haciendo nada.” Dije. “Y, extrañamente, tan dolorosa como
es la fiebre, su mente todavía parece estar lúcida. Mis padres todavía piensan que ella tiene
uno de esos resfriados de verano.”

¿Tal vez gracias a su comportamiento cotidiano? Fue todo menos ejemplar, en realidad. Pero
ella podría ser simplista.

“Shinobu. ¿Puedes... comer la enfermedad de Karen?”

Como vampiro, ella comía excentricidades.

Eso fue lo que ella hizo amablemente... con el gato de Hanekawa.

Bueno, “amablemente” no estaba bien... al final, Oshino Shinobu simplemente había cenado.

“Desafortunadamente.” Dijo ella, sacudiendo su cabeza. “Una enfermedad es simplemente el


efecto... Podría consumir la abeja, y felizmente, pero no puedo devorar los efectos de su
picadura. Del mismo modo que puedo comer una manzana, pero no compartir la sensación
humana de que sabe deliciosa. La excentricidad ya pasó. Los síntomas que tenemos ante
nosotros no se eliminarían consumiendo a la abeja.”

“Ya veo. Eso tiene sentido. Bueno, ¿Oshino dijo algo sobre cómo lidiar con esta abeja corona
de fuego?”

“¿Quién sabe? Tengo la sensación de que pudo haber sido el caso, pero sus vociferaciones
siempre fueron tan divagantes.”
Shinobu se enjuagó lo último del acondicionador y se metió en la bañera. Era un baño
doméstico estándar, no lo suficientemente grande para dos, pero al ser del tamaño de un niño,
apenas logró meterse.

¡Ciertamente no fue porque soy bajo!

“Ahora que lo pienso, no me había bañado en mucho tiempo... kakaka.”

“¿Eso es cierto?”

“Mm-hm. Han pasado cuatrocientos años.”

“Eso es bastante tiempo.”

Eso fue increíble. Bueno, durante las vacaciones de primavera, cuando era un vampiro,
tampoco necesitaba lavarme... era inútil aplicar estándares humanos.

Sea como fuere…

Era la primera vez que me bañaba con Shinobu, obviamente. Nunca había soñado que tal día
llegaría.

¿Era “mover” la palabra?

Sentarme cara a cara con ella de esta manera también era la primera vez... durante las
vacaciones de primavera, me faltaba la compostura mental.

Miré a Shinobu, conmovido.

“¿A qué estáis mirando boquiabierto? No tenía idea de que fuerais un genuino pervertido que
creció deseando y anhelando ver a una niña desnuda.”

“No, no es por eso.”

“Ja. La forma en que me miráis con vuestros ojos me ha dado algunas nociones divertidas.”

“¿Um?”

“No, no, no es nada. Pero, ¿qué pasa si, por ejemplo, comenzara a gritar tan fuerte que todos
en la casa podrían escuchar? Tales nociones.”

“¡Ack!”

Shinobu sonrió de oreja a oreja. ¡Qué imaginación tan enferma!


¿Pero ella sabía que este tipo de cosas era tabú? Mierda, ¿le enseñó Oshino? ¡Qué educación
de élite tan innecesaria!

“Sin embargo, si tuvierais que preparar un gran tributo de rosquillas en la solicitud de mi


silencio, podría estar dispuesta a iniciar un trato.”

“Adelante, grita...” Actué imperturbable e incluso me enderecé. Las amenazas sucias no iban
a funcionar en mí. “Tú y yo estamos unidos por un vínculo... mientras estés atrapada en mi
sombra, lo pagarás. Por lo menos, nunca más volverás a tener nada de Mister Donuts.”

“¡Kakaka! Bien jugado. Has crecido, mi maestro...”

“Oye, Onii-chan, ¿cuánto tiempo te quedarás allí? Pensé que querías mi historia...”

La puerta de cristal se abrió de repente y Tsukihi asomó la cabeza.

En algún momento ella había bajado las escaleras. Entró en el vestuario. Y abrió la puerta de
cristal.

“Umm...”

Ahora, ¡expongamos la situación!

Lugar: ¡baño!

Elenco: ¡Koyomi, Shinobu, Tsukihi!

Sinopsis: ¡Koyomi (estudiante de secundaria) y Shinobu (rubia, parece una niña de ocho años)
son descubiertos tomando un baño juntos por Tsukihi (hermana pequeña)!

¡Tan sencillo!

¡No es necesario establecer nada!

“......”

Tsukihi... cerró suavemente la puerta de cristal y se alejó, sin decir una palabra.

“¿......?”

¿Qué estaba planeando hacer ella? Demonios, lo que sea que estuviera planeando, tuve la
suerte de que se hubiera ido. Rápido, antes de que regrese...

Pero.
No habían pasado ni diez segundos antes de que Tsukihi regresara. Abrió la puerta con fuerza.

“¿Huh?” Tsukihi parpadeó confundida. “Onii-chan, ¿qué le pasó a esa chica?”

No había nadie en el baño aparte de mí. Shinobu había regresado a mi sombra justo a tiempo.

“¿Qué chica? Qué demonios.” Regañé. “Estamos en medio de una situación seria, no digas
tonterías, idiota.”

Lo que evitó que mi voz se quebrara mientras hablaba, por supuesto, fue la vista de un cuchillo
de cocina en la mano derecha de Tsukihi.

Un cuchillo de trinchar. Aparentemente ella había ido a la cocina.

No es de extrañar que estuviese tan frío como un hielo. A pesar del baño caliente, mis entrañas
se habían congelado.

“Huh... supongo que estaba viendo cosas.” Murmuró Tsukihi.

“Definitivamente lo estabas. No hay una niña de ocho años con el pecho plano y deslumbrante
cabello rubio, piel blanca translúcida y una forma pomposa y arcaica de hablar aquí, puedes
irte tranquila.”

“Hmm. Ya veo...” Tsukihi se cruzó de brazos, desconcertada.

¡Mira la punta de ese cuchillo!

Por cierto, ella sostenía una tapa de una olla de sopa en su otra mano. Es bueno ver que no
estaba descuidando la defensa.

“Bien, supongo... Pero Onii-chan, este baño que estás tomando es uno largo. ¿Cuándo planeas
terminar?”

“Ah.” Lavar el cabello de Shinobu significaba que había tardado el doble de lo habitual.
“Saldré pronto. Ve a esperar en la sala de estar.”

“¡Ok!”

“¿Y te importaría tocar la próxima vez?”

“¿Qué? No recuerdo que alguna vez me lo pidieras. ¿Ahora crees que eres tan maduro? ¡Solo
porque últimamente te has puesto todo musculoso, no seas tan engreído!”
Con esa extraña queja, Tsukihi salió del vestuario. Había dejado la puerta de cristal abierta,
así que salí de la bañera para cerrarla.

“¡Kakaka!”

Cuando me di la vuelta, Shinobu estaba de vuelta en la bañera. Como esta vez estaba sola,
estaba descansando sus piernas en el borde opuesto, con bastante elegancia.

“Eso fue alarmante. Tu hermanita es toda una gata furiosa.”

“Dame un respiro…”

Oye, yo también estaba asombrado. ¿Quién corrió inmediatamente a la cocina para agarrar un
cuchillo?

Gracias a que Shinobu volvió rápidamente a mi sombra, pudimos esquivar la bala. Si se


hubiera demorado otro segundo, habríamos tenido un baño de sangre.

Al menos la limpieza hubiera sido fácil.

Empujé las piernas de Shinobu fuera del camino y regresé a la tina abarrotada, otra vez
sentándome frente a ella.

“Por cierto, no creo que el mocoso haya abordado este tema... de hecho, imagino que lo evitó
intencionalmente...” Una expresión traviesa, tal vez malvada, apareció en el rostro de
Shinobu... esa horrible sonrisa suya. “¿Cuándo expirareis?”

“¿Qué quieres decir?” No entendí lo que estaba preguntando, o por qué. ¿Cuándo moriría?
¿Cómo lo sabría alguien?

“Bueno, es decir... Puede que ahora sois casi humano, pero todavía os queda un poco de
vampiro, ¿no? ¿Qué significará eso en términos de vuestra esperanza de vida?”

“Huh...”

Ya veo. No había pensado en eso. O más bien... ¿Había estado tratando de no hacerlo?

Dije “el resto de mi vida” con bastante frecuencia... pero ¿a cuántos años se refería realmente
“el resto”?

“Vuestra fuerza puede haber vuelto a la de un humano, pero vuestra esperanza de vida aún
puede ser la de un vampiro... al ver que habéis conservado un factor regenerativo decente.
Dado que no seréis propenso a enfermedades o lesiones, al menos parece improbable una
muerte prematura. Como un mago ermitaño, o como yo... podrías persistir durante cuatro
siglos, si no cinco.”

“......”

“Tu amante, amigos, kouhais y hermanas... todos pasarán, apagados en la muerte, mientras
nosotros dos permaneceremos. Cualquiera que sea el vínculo que construyáis, el tiempo los
verá oxidarse y desmoronarse.”

Esto no fue una reflexión hipotética. Ni, ciertamente, bromas alegres.

Ella habló como si estuviera profetizando el futuro.

Casi como si... estuviera contando su propia experiencia.

Estiró las piernas en la bañera... como para patearme el vientre.

No satisfecha con las patadas...

Moler, moler.

Ella apretó el talón contra mí... con bastante fuerza.

Ella podría llamarme “maestro”, pero era tan dominante como siempre.

“¿Cómo os sentís? Incluso vos debéis estar enfermo de pensar en tal perspectiva.” Una
tentación atractiva y desconcertante... como para seducirme, de manera dominante, dijo: “Sin
embargo, os tengo una propuesta. ¿Por qué no matarme y regresar finalmente a ser un humano
sin tal carga de responsabilidad?”

“En serio.” Descarté su oferta falsamente casual. Dejé en claro mi negativa. “Tu conclusión
sigue en pie. No te perdonaré, y tú no me perdonarás, punto. Esa conversación ya terminó...
no hay nada más que discutir. Vivimos hasta morir.”

Tómalo como... mi sinceridad.

Tómalo como mi resolución.

Tómalo como mi expiación.

Si nunca me perdonas, estoy de acuerdo.

Porque... no quiero ser perdonado.


“Hm, como queráis.”

Shinobu se rio. Justo como solía hacerlo entonces... fue una risa atroz.

“Entonces, ora, para que no os corte la garganta mientras durmáis, mi maestro. Simplemente
vivo mis años y no me importa. Por ahora, mataré el tiempo en vuestra sombra... pero no
anhelo la amistad. Descuidaos y os mataré.”

Y así, habiendo bajado una pendiente resbaladiza...

Shinobu y yo nos reconciliamos.


013
Al comparar a las dos hermanas Araragi, las Fire Sisters, Karen, la ejecutora, no puede evitar
destacar, pero para que eso no te lleve por mal camino, permíteme disipar cualquier noción
errónea de que Tsukihi es la hermana menos fastidiosa.

Como indica el incidente anterior con el cuchillo, Tsukihi es igual de peligrosa. No la


encuentres entrañable solo porque pidió mi ayuda. La verdad es que ella emplea la
personalidad arrogante de Karen como un escudo inteligente para sus propias acciones. Si
Tsukihi parece menos objetable, entonces has caído en su trampa.

En ese sentido, un alarde como Karen es más fácil de manejar, mientras que Tsukihi, no menos
tonta, pero una tonta inteligente, es casi imposible de manejar.

Una vez más, recuerda lo que acaba de ocurrir. En cierto modo, ella es aún más agresiva que
Karen.

Tengo otro ejemplo del pasado.

Los archivos Tsukihi: Parte II.

Cuando Karen y Tsukihi todavía estaban en la escuela primaria... igual que yo.

Ahora que lo pienso, Tsukihi y Sengoku pueden haber estado en la misma clase en ese
momento. Si es así, probablemente Sengoku también recuerda la historia.

Karen se metió en algún tipo de problema... esto fue cuando todavía trabajaban por separado,
antes de que la gente las llamara las Fire Sisters.

Cualquiera que sea el problema, Karen no pudo evitarlo, y para salvarla, Tsukihi saltó del
techo del edificio de la escuela sin pensarlo dos veces.

¿Qué podría resultar en tal acto?

También me preguntaba en ese momento, pero solo Karen y Tsukihi saben la razón... en
realidad, considerando de quiénes estamos discutiendo, tal vez no lo recuerden.

Ya sea por suerte o por una planificación cuidadosa, Tsukihi aterrizó en el dosel de un camión
estacionado debajo (como en una película de kung-fu), perdonando su vida (naturalmente, se
rompió varios huesos y su cuerpo está cubierto de múltiples... llamadas heridas de batalla, solo
cicatrices comunes). En cualquier caso, gracias a ese salto, su reputación anterior como una
niña tranquila a la que le gusta jugar en el interior se desvaneció como mucha niebla.

Lo que me pareció más desconcertante es que ninguno de sus amigas dejó de venir a jugar.

De todos modos.

Tsukihi es extrema, y ocultar su extremismo es casi una segunda naturaleza para ella. El
corolario es que tiene la capacidad de lanzarse, intencionalmente y cada vez que lo desee, a
una rabia que no es solo un ataque de histeria.

Intencionalmente corriendo como loca. ¿Qué podría ser más peligroso?

Sus ataques de histeria no son el problema. Es furia genuina, la verdadera personalidad de


Tsukihi, lo que se esconde detrás de ella.

Pero volvamos al asunto en cuestión.

Una vez que Shinobu regresó a mi sombra, salí de la bañera, me sequé y me dirigí a la sala de
estar con una toalla envuelta alrededor de mi cintura. No había razón para vestirse solo para
escuchar lo que Tsukihi tenía que decir. No podía evitar la sensación de que estaba olvidando
algo, pero tenía asuntos que atender.

En la sala de estar, Tsukihi se dejó caer en el sofá. El cuchillo... aparentemente había regresado
a la cocina.

“¿Dónde está la hermanita mayor?” Pregunté, sentándome frente a Tsukihi.

“Mm.” Ella asintió. “Hanekawa-san la está cuidando.”

Hanekawa...

Eso fue lo que había olvidado. ¿Qué estaba haciendo vestido así con ella bajo el mismo techo?
Estaba perdiendo mi derecho a regañar a Kanbaru.

“Aun así, incluso si quiero cambiarme, mi ropa está en mi habitación... supongo que está bien
ya que ella está arriba.”

Más tarde le pediría a Tsukihi que me bajara una muda. Ahí, problema resuelto.

Este era el siglo XXI en el que no te encontrabas semidesnudo con una compañera de clase
incluso en una comedia del tres al cuatro.
“Muy bien.” Le dije. “Es hora de ponerme al tanto de los detalles.”

“Bueno. Pero primero, hazme una promesa.”

“No estás en condiciones de hacer demandas.”

“Soy tu hermana pequeña, esa es mi posición.”

“Y en mi posición como tu hermano mayor, me niego.”

Nos miramos el uno al otro. Siempre terminamos discutiendo si no teníamos cuidado.

“Bien, retiro mi pedido.” Plegó Tsukihi primero después de tres minutos de silencio. Esto fue
realmente raro... por lo general, yo fui el que retrocedió. Realmente tenía que sentirse fuera de
su zona de confort. En ese caso…

“Bueno, ¿qué ibas a exigir?”

“Que no te enojes con Karen.”

“En tus sueños.”

“Que puedes estar enojado conmigo, pero no con Karen.”

“Las regañaré a las dos.”

“¿Qué tal... puedes estar enojado con Karen, pero no conmigo?”

“¡Ya estoy enojado! Solo dímelo y quítatelo del pecho.”

“¿Se supone que eso suena genial? Pensé que le prometiste a Hanekawa-san que no te
enojarías.” Tsukihi hizo un puchero.

Tonta. Eso fue solo por el bien de Hanekawa, no hace falta decirlo.

A pesar de su actitud hosca, Tsukihi volvió sus ojos caídos hacia mí. Esto es solo mi propio
prejuicio, pero las personas con ojos caídos, no solo Tsukihi, siempre me miran como si
estuvieran tramando algo.

Ella dijo: “Solo porque eres un genio que es bueno en todo, eso no te da derecho a burlarte de
mí y Karen, ¿de acuerdo?”

“¿Qué tal si estoy de acuerdo con aguantar todas las idioteces molestas que dices? Ahí están
tus términos. Ahora habla. ¿Cómo comenzó todo esto? Ni siquiera puedo entender eso.”
“¿Eh, incluso un hombre renacentista moderno como tú?”

“......”

Oh, chico. Ya estaba empezando a perder el control de la situación.

“¿Cuánto te dijo Hanekawa-san?” Ella fue al grano con el tiempo perfecto. Si esta era su forma
de negociar, en realidad era bastante buena en eso.

“Escuché la mayor parte, pero Hanekawa es una extraña en todo esto. Todavía no he escuchado
nada de la historia interna. Y además... no puedo actuar hasta que escuche lo que ustedes dos
tienen que decir.”

Además, Hanekawa siendo Hanekawa, sospeché que estaba ocultando algo porque hacía que
Karen y Tsukihi se vieran mal.

Si Hanekawa quisiera, podría evitar que me diera cuenta de que se estaba conteniendo. Ella
debe haber dejado caer intencionalmente pistas para incitarme a preguntarle a mis hermanas.

Qué postura estaba tomando. Neutral, pero un paso en falso y ella sería amiga de ninguna de
las partes.

Ella era como un agente doble.

Ella admiraba a Oshino Meme, y supongo que ese era su modus operandi.

“No puedes actuar, ¿eh? Sobre todo, Karen y yo comenzamos a actuar antes de que
empecemos a pensar. Supongo que como acabo Karen es un buen ejemplo.”

“Apuesto por eso.”

“Onii-chan... ¿Hay algo de lo que te arrepientas?”

“¿Arrepentirme? Por supuesto. ¿Hay algún ser humano libre de eso? Aunque tal vez algunas
personas nunca se arrepintieron. Eso también era humano.”

“¿Sabes qué? Realmente no me arrepiento mucho de las cosas.”

“Y te creo. Ustedes dos realmente no parecen ser esa clase de persona.”

“Pero eso es exactamente por qué...” Tsukihi insertó una pausa. “A veces me arrepiento no
haberme arrepentido en ese momento.”

“......”
“Esa es mi situación.” Dijo antes de quedarse en silencio.

Se atrevió a callarse.

………

“¿Estás tratando de hacer que te estruje el cuello?” Le pregunte.

“No, eso no es…”

“Entonces date prisa y ve al grano.”

“Ah, eso me recuerda. Tengo algo interesante que decirte.”

“¿Interesante?”

“¿Sabes cómo mi frase es ‘estoy platinamente enojada’? En realidad, eso comenzó como un
‘estoy bastante enojada’, por lo que no significa que esté realmente enojada a pesar de cómo
suena.”

“¡Nunca supe que esa era tu frase!”

“¿Cómo no pudiste? ¡Estoy platinamente enojada!”

“¡Estás claramente más que un poco enojada!” Vamos, pule ese enojo... sus palabras no tenían
ningún sentido. “Mira, no más trucos. Deja de intentar cambiar de tema.”

“Ah... solo te estaba probando.”

“Entonces te estaba probando por probarme a mí. Ahora date prisa y ve al grano.”

“A-Antes de eso, ¿podrías contarme si te arrepientes de algo? También quiero saber de ti.”

“¿Huh?”

“Sería un desperdicio solo decírtelo. Hacerlo así, sería como si compartiéramos secretos.
Como tarde en la noche, durante un viaje escolar.”

“Idiota.” Pero incluso si pensara... está bien, dije... que Tsukihi era una idiota, tal vez era parte
de mi deber como hermano mayor seguirles el juego a sus antojos infantiles. Además, sentía
que podría perder mis riendas si no jugaba un poco. “Bueno, veamos, algo de lo que me
arrepiento... Es difícil encontrarlo en el acto.”

Había mucho material. Demasiado, de verdad.


Por ejemplo, Oshino Shinobu.

Todo lo relacionado con ella. Las cosas de vampiros.

Pero... incluso si les dijera a mis hermanas, ahora no parecía el momento. Era demasiado
pesado para la situación en cuestión.

Tsukihi pareció confundir mi renuencia con el estancamiento. “Tiene que haber algo.” Insistió.

“Uhh, esto es tan inesperado... Sé un poco más específica sobre el tipo de historia que quieres
escuchar.”

“Solo algo un poco vergonzoso. Bien, como… ¿por qué no tienes amigos?”

“¡Ahora si tengo!”

“¿De verdad? ¿Cuántos?”

“¿En serio preguntas? ¡Prepárate para sorprenderte!”

Hanekawa era una amiga. Kanbaru... era mi kouhai, pero también una amiga. Hachikuji era
totalmente mi amiga.

Sengoku... también una amiga. Bueno, nos llevábamos muy bien, pero tal vez ella no pensaba
en mí de esa manera... Tal vez solo sentía que tenía que hablar conmigo porque yo era el
hermano de su amiga (Tsukihi). Sí, por gratificante que se sintiera ser llamado su hermano
mayor, necesitaba salir de esa zona. Aun así, no me equivoqué al verla como una amiga.

Senjougahara... era mi novia. Sin embargo, en términos de esta discusión, no vi ninguna razón
para no contarla.

“¡Cinco!”

“Me tienes, estoy realmente sorprendida.” Tsukihi parecía desconcertada, tanto que sus ojos
caídos se arquearon. “Pobre Onii-chan… vas a morir solo.”

“¡Qué cosas le dices a tu hermano!” Tsk, hermana idiota. “De todos modos, si quieres saber
por qué antes no tenía amigos... Bueno, en el pasado, solía pensar que perdería fuerza como...”

“No, he escuchado suficientes cosas embarazosas por un día... lo siento por preguntar.”

“¡Todavía no te disculpes! ¡No he dicho nada vergonzoso!”

“¡Por favor, no, no pases por esto! ¡En serio, se acabó!”


“¡Pero no lo es!” ¿Por qué estaba tratando tanto de detenerme? ¡Había lágrimas en sus ojos!

“No tener amigos es una cosa, pero lo llevas a un nivel completamente nuevo... Ni siquiera te
das cuenta de que tienes un problema. Es muy triste.”

¿E-Eh? ¿Simplemente no era consciente de mí mismo?

“Si alguna vez tienes un accidente automovilístico y mueres, me aseguraré de que el funeral
sea solo para la familia.” Prometió mi hermana. “De lo contrario, todos descubrirán lo solo
que estabas.”

“¡Discúlpame si no encuentro eso muy reconfortante!”

“En cuanto a tu boda... Bueno, alguien sin amigos no tiene que preocuparse por el
matrimonio.”

“¡Aaaah!”

Las palabras de Tsukihi fueron tan abrumadoras que no pude encontrar las palabras para una
respuesta. Todo lo que pude hacer fue gritar.

“Pero Onii-chan, ¿no es realmente más difícil no hacer amigos?”

“¡Gracias por tu consejo de élite!” ¡En serio, eso duele! “Sabes qué, no soy como ustedes, no
quiero ser parte de una multitud. Mi objetivo es ser un personaje misterioso sobre el que todos
dicen: ‘Oye, ¿qué crees que hace cuando está solo?’.”

“Pero la cuestión es que nadie, y mucho menos todos, se molestan en decir eso sobre ti. ¿Y
‘cuando está solo’? Siempre estás solo.”

“Bueno, ¿quién eres para hablar? ¿Cuántos amigos tienes?”

“¿Huh?” Tsukihi parpadeó. “No estoy segura de que pueda llamarlos ‘amigos’ mientras
todavía hay muy pocos como para contar.”

“......”

Déjame tener algunos tuyos, pensé con honestidad.

“¿No se supone que ‘amigos’ es como un plural incontable?” Comentó Tsukihi.

“Tienes un punto.”

“Entonces, ¿no es un poco extraño contarlos con tus dedos?”


“¡Tú eres quien preguntó!”

Mientras continuamos así...

“Araragi-kun, podemos escucharte en el segundo piso... suena como si estuvieras haciendo un


pequeño escándalo, ¿qué tal si recuerdas un poco la situación?”

La puerta se abrió y Hanekawa entró en la sala de estar.

En algún momento (mientras continuaba bromeando), debo haber hablado bastante alto.

“Oh, lo siento. Voy a…”

Como ya dije...

Mierda.

Recordé.

Estaba sentado en el sofá hablando con mi hermana con nada más que una toalla alrededor de
mi cintura. Peor aún, me había concentrado tanto en discutir con ella que me estaba inclinando
hacia adelante, y la toalla se había torcido.

En el siguiente instante, me di cuenta de tres cosas.

Uno: que incluso Hanekawa grita de vez en cuando.

Dos: que su grito es lo suficientemente fuerte como para llenar nuestra casa.

Y tres: que mis padres son durmientes sobrenaturalmente sanos.


014
Déjame pasar un tiempo en la historia de Araragi Karen.

Sin embargo, antes tengo que dar una palabra de precaución. Lo siguiente es una recreación,
basada únicamente en una combinación de lo que Hanekawa y Tsukihi me dijeron, y puede
diferir ligeramente de los eventos reales.

En cualquier caso, no es que la perspectiva narrativa haya cambiado repentinamente, así que
relájate.

Mientras Senjougahara Hitagi todavía me mantenía cautivo, Araragi Karen, vestida con su
camiseta deportiva habitual, visitó cierto lugar de karaoke ubicado cerca de su escuela, la
Escuela Media Tsuganoki.

En este punto, ella ya había identificado al “culpable” detrás de los encantos que circulan entre
los estudiantes de escuela media.

Técnicamente, fue Hanekawa. Agradecida por su ayuda como solo Karen podía estarlo, a estas
alturas toda la sangre había ido a su cabeza, y ese hecho estaba lejos de su mente.

Tampoco estaba pensando en el consejo de Hanekawa de “no hagas nada hasta que llegue
allí”. Había entrado por un oído y salido por el otro.

Hanekawa admitió su error... fue descuidado de su parte no prever que Karen pudiera ir sola.
En cuanto a mí, culpé a Karen por hacer que Hanekawa cometiera tal error. Simplemente era
un error traicionar la confianza de Hanekawa de esa manera.

¿Podría Tsukihi haber detenido a Karen antes de que algo sucediera? No, lo dudaba.

Todo lo que Tsukihi hizo fue irritar a Karen. El cerebro no tenía interés en controlar los excesos
de la fuerza muscular.

“Bienvenida, Ojou-san. Me apellido Kaiki. Como en kaizuka, montón de conchas y kareki,


árbol marchito. ¿Cuál podría ser tu nombre?”

“Soy Araragi Karen.” Mi hermana se presentó, fuerte y clara, a un hombre vestido con un traje
negro como si estuviera de luto mientras esperaba sentado en una sala de karaoke privada.
“Toma el radical ‘colina’ y agrega ‘posible’ para el primer carácter de Araragi. “Es bueno’
para ‘rara’, y finalmente ‘árbol’ como en wakaki, retoño joven. ‘Fuego’ y ‘compasión’ para
Karen.”

“Un excelente nombre. Deberías agradecer a tus padres.” El pesado discurso del hombre
carecía de sentimiento.

Karen comenzó a sentirse nerviosa.

Sin embargo, reunió su coraje rápidamente y cerró la puerta. Ahora los dos estaban... solos en
una habitación estrecha.

Por lo general, esa era una situación muy arriesgada, pero Karen no lo creía. Incluso creía que
tenía la ventaja en ese campo.

¿Era estúpida? Una pregunta retórica.

“Bueno, ¿para qué estás aquí?” Preguntó el hombre. “¿Quieres que te enseñe un encanto o que
te quite uno? Lo primero te costará diez mil yenes. Lo último, duplica eso.”

“Ninguno. Vine aquí para darte un golpe.” Dijo Karen.

A juzgar por sus palabras, se sentía bastante segura. La verdad, sin embargo, era que no lo
estaba.

Ella lo sintió. No se había entrenado para nada, no era una artista marcial para nada.

Era imposible perderse... lo siniestro que era Kaiki Deishu.

No se sabía qué podría hacerle a ella.

Su cuerpo lo sintió. Pero en este punto, ella todavía no creía haberla jodido... y no lamentaba
haber venido sola.

Porque ella es estúpida. O si me preguntas, falsa.

Ella no podía reconocer el peligro real.

“Un golpe. A-ja. En otras palabras, esto es una trampa. Enviaste un correo electrónico
mentiroso para atraerme aquí. Ya veo, muy inteligente... pero tengo la sospecha de que esta
maniobra no fue de tu propia invención. Alguien tan descarado como tú no podría
descubrirme.”

“Si…”
“Entonces, la persona cuyo esquema... no, supongo que no me lo dirías. Pero pocos son
capaces de tal hazaña. Solo alguien bastante poco convencional podría forzar este encuentro.
¿Para llegar a mí y no al revés? Ningún niño de escuela media tiene el calibre para lograrlo.”

El calibre. Bueno, él tenía un punto. Hanekawa, que había llegado a él, estaba en la secundaria,
no en la escuela media. Pero en términos de calibre, apenas era una chica en la escuela
secundaria.

Si tan solo hubiera estado allí. Hubiera sido muy diferente, sin duda.

Ni siquiera a Oshino le gustaba enfrentar a Hanekawa uno a uno.

Gulp, Karen tragó una gran cantidad de palabras junto con su saliva.

Luego…

“Has estado causando muchos problemas. No tengo que explicar cómo, ¿verdad?” Ella acusó.

“¿Qué problema? Simplemente les vendo a los chicos los bienes que buscan. Solo tú eres
responsable de lo que haces con ellos.”

“¿Responsable?” Karen curvó su labio. No era tan ingenua como para encontrar esa opción de
palabra conveniente. “Mira quien habla. Se realista. Has estado causando estragos, volviendo
amigos unos contra otros. ¿Qué piensas hacer?”

“Hacer, ¿eh? Una pregunta profunda.” Kaiki asintió en voz baja.

Karen no esperaba esa respuesta. Un sinvergüenza mezquino que se escabullía esparciendo


rumores de maldiciones terribles para estafarle su dinero a los estudiantes de escuela media
inmediatamente entraría en pánico cuando se enfrentara y caería de rodillas llorando por
perdón... esa había sido su suposición.

Después de todo, esa era su concepción del mal.

Ese mal podría ser fuerte y resistente... era impensable.

“Desafortunadamente.” Se lamentó Kaiki. “Solo tengo una respuesta superficial a tu pregunta


profunda. Es por dinero, por supuesto.”

“¿D-Dinero?”

“Si. Mi objetivo es obtener notas emitidas por el Banco de Japón, nada más... el dinero lo es
todo en este mundo. Parece que has venido aquí por un sentido equivocado de justicia... una
pena, de verdad. Podrías haber cobrado fácilmente a tu cliente cien mil yenes.” Kaiki evaluó
como si fuera lo más natural. “La lección que debes aprender de esto es que nunca vale la pena
trabajar gratis.”

“¿Q-Quién dijo algo sobre un cliente?” Karen hizo una demostración de valentía para aferrarse
a su coraje. “No estoy haciendo esto porque alguien preguntó.”

“Ya veo. Entonces deberías haber esperado hasta que alguien lo hiciera.”

“Incluso entonces, no tomaría su dinero.”

“Ah, juventud. Sin embargo, no puedo decir que tenga envidia.” Dijo Kaiki.

Parecía más siniestro con cada minuto que pasaba. Era como si el cuarto cerrado estuviera
acelerando el proceso. El aire se hizo más y más grueso con él.

“¿Qué pasa? Estás temblando, Araragi.”

“¡No estoy temblando! Si parezco que lo estoy, entonces estoy retumbando.”

“Qué placer conocer a una chica con tanta sensibilidad cataclísmica.” Ah sí, para ser joven,
agregó Kaiki. Miró a Karen de manera apreciativa. “De todos modos, sugiero que, la próxima
vez, pienses antes de actuar. No hacerlo reduce a la mitad tus encantos. La lección que debes
llevarte a casa de este caso, Araragi, es pensar antes de sentir. Ahora, he respondido tu
pregunta. Me he explicado, creo. Tu turno... ¿cuál es tu objetivo?”

“Ya te dije. Estoy aquí para golpearte.”

“¿Eso es todo?”

“Y para alimentarte con mi zapato.”

“¿Violencia?”

“Fuerza. Y voy a poner fin a lo que estás haciendo. Tienes un poco de nervios para hacer tu
sucio negocio entre los estudiantes de escuela media. ¿Te llamas adulto?”

“En efecto. Y no puedo evitarlo si mi negocio parece sucio. Después de todo...” Dijo Kaiki,
casi con orgullo. “Soy un estafador.”

“......”

Asustada como estaba, Karen lo denunció nuevamente.


“¿De chicos de escuela media? ¿No estás avergonzado?”

“No particularmente. Los chicos de esa edad son simplemente objetivos más fáciles de
engañar. Pero Araragi, ni golpes ni patadas serán suficientes para detenerme. Eso sería más
conveniente de hacer con efectivo. Mi objetivo en este esfuerzo es de tres millones de yenes.
Me ha llevado más de dos meses sentar las bases para este proyecto. Busco al menos esa
cantidad en ganancias para compensar los problemas por lo que he pasado. Sin embargo... sí
insistes, no seré irrazonable. Págame la mitad de esa suma y con gusto me iré.”

“Tú, vándalo…”

“Esa es una palabra bastante pobre.”

Kaiki sonrió un poco.

¿Qué le pareció tan divertido?

¿Fue una burla? ¿Una mueca?

Karen se preguntó en voz alta. “¿Te llamas humano?”

“Mis disculpas, pero eso es precisamente lo que soy. Solo un humano... dispuesto a dedicar su
vida a una causa preciosa. Llenas tu corazón de buenas acciones, mientras que yo llevo mi
billetera de malas. ¿Somos tan diferentes?”

“¿Q-Qué?”

“Exactamente, no es diferente en absoluto. Quizás lo que estás haciendo mejora la vida de


algunos... pero estimulo nuestra economía capitalista derrochando el dinero que gano, lo que
tiene el mismo efecto. La lección que puedes llevar a casa de esto: así como no hay ningún
problema que sea inmune a la justicia, no hay ningún problema que sea inmune al dinero.”

“Nrk...”

“Mis ‘víctimas’ ciertamente estarían de acuerdo con esa evaluación. Todos me pagaron. Es
decir, reconocieron el valor monetario de nuestra transacción. Y esto no es menos cierto para
ti, Araragi. ¿O no pagaste dinero por la camiseta que llevas puesta?”

“¡D-Deja mi camiseta fuera de esto!”

Karen estaba furiosa.

Ciertamente era una tontería sentirse así en nombre de su camiseta.


Pero fue entonces cuando decidió que había terminado el momento de hablar. Cuando se
trataba de intercambios verbales, sin su hermana, Karen estaba en desventaja. Podía contar
con una mano la cantidad de veces que había derrotado a un oponente superior a través de la
lógica.

“Toma tu decisión.” Dijo. “¿Quieres que te golpee, o…”

“No quiero ser golpeado. Ni pateado. Por lo tanto…”

Kaiki se movió... de forma inesperada.

Por alguna razón, a pesar de su entrenamiento en artes marciales, Karen no reaccionó. No era
como si hubiera bajado la guardia o no estuviera preparada para atacar...

“Te presento esta abeja.” Anunció el hombre.

No la apresuró. Más bien, parecía como si estuviera tratando de pasar su cuerpo por delante
de Karen, que todavía estaba parada junto a la puerta para bloquear su camino.

No estaba interesado en una pelea, sino en una huida.

Había sido convocado y atrapado. Listo para hacer negocios, pero en vez de eso pidió irse, y
acorralado, estaba con la cola entre las piernas.

Eso fue todo. Dicho con palabras, su movimiento no podría ser más descuidado. Sin
embargo…

Tup.

Cuando pasó junto a Karen, extendió el dedo índice de su mano izquierda...

La picó con el dedo índice.

Un suave golpe... en la frente.

“¿...? ¿Nkk…? ¡¿Nkk…?!”

Karen jadeó una vez, dos, tres veces con sorpresa.

El primer jadeo fue cuando su dedo toco su frente.

Podría haberla golpeado en la cara. Si Kaiki hubiera cerrado el puño y golpeado con todas sus
fuerzas en lugar de golpear ligeramente, incluso a Karen, con todo su entrenamiento, no
hubiera recibido el golpe con gracia.
El segundo jadeo fue de desconcierto. ¿Por qué no la había golpeado?

Y el tercer jadeo.

“......... ¡¡Nkk!!”

Fue por una repentina oleada de náuseas que la puso de rodillas.

Fatiga. Malestar. Y más que todo…

Su cuerpo estaba en llamas.

El calor. La estaba quemando. Como si se hubiera arrojado a un horno y llamas reales.

“Gah... ah, ¿ahh?”

Su garganta se sentía tan chamuscada que no podía juntar ninguna palabra.

Mirándola, Kaiki dijo: “Veo que el efecto fue inmediato. Debes ser muy susceptible a las
creencias. La lección que debes llevar a casa es asumir que todos los que conoces son un
estafador. No confíes tan fácilmente. ¿Pensaste que pediría perdón? Si es así, eres una tonta.
Si deseas que repare mis costumbres, trae dinero. Mi precio inicial es ahora de diez millones
de yenes.”

Karen podía escucharlo. Ella estaba completamente consciente. Pero su cuerpo... no la


escuchaba. Ni sus brazos, piernas o cabeza, ni sus ojos, orejas o boca eran funcionales.

“¿Q-Qué hiciste...?”

¿Qué le habían hecho a ella?

¿Qué hizo?

¿Qué... hizo...? ¿Qué... hizo?

¿Qué... me pico?

“¿Qué me has hecho?”

“Algo muy malo. Y no gratis. Espero que me pagues.”

Kaiki metió la mano en el bolsillo del jersey de Karen y sacó su billetera mientras se agachaba,
mientras ella estaba impotente. Ella no podía hacer nada más que mirar como él comenzó a
hacerlo sin permiso.
No, ni siquiera mirar. Su visión era nebulosa.

“Cuatro mil yenes... Eso tendrá que servir. Considera mi sabiduría una propina. Dejaré el
cambio para que tengas suficiente para llegar a casa... ¿Oh? Tienes un pase de autobús.
Entonces no necesitas tu cambio.”

Karen escuchó un tintineo. Kaiki estaba sacando las monedas.

“Eso es un adicional de 627 yenes... Hmph, no mucho. Esta tarjeta de puntos no tiene tu
nombre. También la tomaré.”

Kaiki dejó la billetera de Karen, ahora prácticamente vacía, sobre la mesa.

“El veneno se asentará pronto y deberías poder moverte de nuevo. Te sugiero que uses tu
teléfono celular para pedir ayuda... Mientras tanto, haré una retirada apresurada. Por supuesto,
planeo continuar mis esfuerzos empresariales. Sin embargo, en el futuro, tal vez debería evitar
conocer a los clientes directamente. Muy edificante. Me despido.”

Con eso, abrió la puerta y salió... sin mirar por segunda vez a Karen, que ahora estaba arrugada
en el suelo.

Karen... Araragi Karen.

Aun siendo obstinada, pasó algún tiempo antes de que pidiera ayuda.
015
Por ahora, decidí enviar a Hanekawa a su casa antes de que mis padres se levantaran. Ya
habíamos confiado demasiado en ella para llamarlo “una mano amiga”... además, se estaba
haciendo tarde. La escoltaría a su casa parte del camino en mi bicicleta.

Obviamente, ir los dos en bicicleta estaba fuera de la cuestión. Hanekawa era muy exigente
con las normas de tránsito. Nunca lo permitiría a menos que fuera una emergencia absoluta.

¡No es que tuviera ningún motivo oculto! Por favor, ¿por qué querría que me abrazara por
detrás?

“Lo siento por todas las molestias.” Le agradecí. “Me encargaré de esto desde aquí.”

“Sí, por supuesto.”

Hanekawa y yo conversamos mientras caminábamos.

Ahora que lo pienso, no habíamos hablado así en mucho tiempo... aunque la veía todo el
tiempo desde que era mi tutora.

No podíamos conversar mientras estudiaba.

“Sería mejor si dejara de echar una mano.” Dijo Hanekawa. “No parece que salga nada bueno
de eso. Ya he hecho todo lo que puedo.”

“Si, probablemente.” Me mató no poder contradecirla.

Hanekawa era justa y fuerte.

Pero tal vez demasiado justa y demasiado fuerte.

Sin la debida precaución, e incluso con eso, se arriesgó a desarraigar todo el jardín.

“Araragi-kun, ¿estás enojado?”

Nuestro ritmo era casi el mismo, por lo que podíamos caminar uno al lado del otro, incluso si
no intentaba adaptar mis pasos a los de ella.

“¿Enojado con qué?” Pregunté, empujando mi bicicleta a su lado.

“Vamos. Me refiero a lo que pasó con Karen-chan y Tsukihi-chan. Después de todo, yo fui
quien llegó al culpable. Entonces eso le sucedió a Karen-chan. ¿Estás enojado?”
“Si lo estuviera, sería con esas dos. No hay razón para que me enoje contigo... Sabes qué, no
estoy enojado, pero tengo una queja. La próxima vez que decidas ayudar a las Fire Sisters,
primero ven a hablar conmigo.”

“Pero si lo hiciera, igual te enojarías. Además, si quiero ser amiga de Karen-chan y Tsukihi-
chan, ¿no es asunto mío?”

“Ciertamente.” Incluso si fue un mal negocio para mí. Ah, bueno. No tenía sentido meterse en
eso ahora. A lo hecho, pecho.

“Correcto.” Dijo Hanekawa. Tímidamente sacó su diario de estudiante del bolsillo de su


uniforme. “Aun así, como una forma de disculparme por mantener todo en secreto con Karen-
chan y Tsukihi-chan, permíteme otorgarte, Araragi-kun, este boleto.”

Con ese preámbulo ostentoso, arrancó cuidadosamente una página en blanco del diario sin
usar una regla o doblar el borde (¿cómo hizo eso?) Y me lo entregó.

Observe la página... ¿boleto...? Pero tampoco había nada escrito en la parte posterior. ¿Qué
demonios? ¿Era una metáfora o algo así? ¿El boleto para el futuro siempre está en blanco?

¿Eso la hizo Rem Saverem? ¡Qué final tan conmovedor! ¡Amor y paz!

Probablemente no fue así, así que le pregunté: “¿Qué es esto?”

Ahora Hanekawa era aún más tímida. “Ese boleto autoriza al portador a tocar mis senos en
cualquier momento y lugar de su elección, así como el tiempo que quiera. Tómalo.”

“¡Ack! ¡¿En serio?!” Mi mano tembló mientras agarraba el papel... corrección, el boleto de
lujo.

“Si, hablo en serio. Sin embargo, si alguna vez lo usas, te despreciaré para siempre.”

“Entonces, ¿qué sentido tiene?”

Lo rompí y lo tiré.

Hanekawa se rio alegremente.

Uhh... Se estaba burlando de mí.

Estoy bastante seguro de que antes nunca hubiera hecho una broma así.

Retiro lo que dije antes. O más bien, lo subrayo.


Ella había cambiado.

Probablemente... para mejor.

“¿Preferirías que fuera un boleto para recibir un par de mi ropa interior en cualquier momento
y lugar de tu elección?” Ella me preguntó.

“¿No me despreciarías para siempre si usara ese boleto?”

“Por supuesto.”

“Entonces también puedes quedarte con eso... ¿Qué tal un boleto para pedir tu falda en
cualquier momento y lugar de mi elección?”

“Ese boleto no existe.” Hanekawa rechazó mi propuesta.

Esto me superaba. Si se me permite decirlo, pensé que era una idea bastante inteligente.
Incluso si una falda no fuera tan electrizante como un par de bragas, tal vez no sería
despreciado, y todavía obtendría una pieza de la ropa de Hanekawa. Y si tuviera su falda,
también la vería en ropa interior (mientras que, si recibiera la ropa interior, ¡me perdería ese
placer visual!).

“De todos modos, dejándome a un lado, Araragi-kun... Tal vez no deberías molestarte tanto
con Karen-chan y Tsukihi-chan.”

“No te preocupes... también puedes estar tranquila en ese aspecto. No es como si solo
estuvieran actuando egoístamente. Entiendo eso.”

“Tienes razón. No quiero volver a mencionar ‘odiar a las personas que son como tú’, pero esas
dos se parecen a ti.”

“¿Supongo que no estás hablando de nuestras apariencias?”

Bueno, teníamos rasgos faciales muy similares. Fue más fácil notarlo en las fotografías. Por
cierto, la forma más rápida de distinguirnos es mirar los ojos.

“No, por dentro.” Respondió Hanekawa. “No es que sea alguien para hablar, supongo.”

“Cierto... Pero somos hermanos. Es un poco diferente en tu caso.”

“Oshino-san...” De repente Hanekawa mencionó al hombre de las Camisas Aloha. “¿Qué crees
que está haciendo ahora?”
“¿Quién sabe? Pero estoy seguro de que nos está mirando desde donde esté.” Le dije,
tratándolo como si estuviera muerto. En realidad, siendo Oshino quien es, moriría en lugar de
cuidarnos. “Apuesto a que sería capaz de resolver el problema de Karen en poco tiempo... Por
lo que me dice Shinobu, esta abeja corona de fuego es una excentricidad bastante menor.”

“¿Shinobu-chan? ¿Abeja corona de fuego?”

“Ah.” Aún no había mencionado eso. Rápidamente le conté a Hanekawa sobre el progreso que
hice con Shinobu y lo que me contó sobre la excentricidad responsable de la fiebre de Karen.

“Ya veo.” Hanekawa aparentemente reunió las piezas de mi simple explicación. Ella era tan
inteligente como siempre. “La abeja corona de fuego... no suena demasiado complicado.
Parece menor, al menos. ¿Pero hiciste las paces con Shinobu-chan? Eso es bueno de escuchar.”

“Bueno, no está mal.” Le dije, mirando hacia mi sombra. No había señales de Shinobu en este
momento, pero supongo que eso no me sorprendió. A menos que la sacara, Shinobu nunca
aparecería en presencia de Hanekawa.

“Aunque no sé si tomar un baño juntos...”

“¡¿Por qué te dije eso?!”

¿Por qué siempre me estaba disparando en el pie? Tenía que aprender a tener más cuidado con
lo que le decía a Hanekawa.

“Entonces, Araragi-kun, ¿vas a comenzar a llamar a Shinobu por su verdadero nombre? ¿El
de cuando era vampiro?”

“Su verdadero nombre...”

“Ya sabes. Kiss-Shot Cacerola-Orion Hard-to-Death.”

“¡No exactamente!”

¡Sonaba un poco similar!

¡Me impresionó que cualquiera pudiera combinar el verdadero nombre de Shinobu con un
implemente de cocina y lo que parecía el título de acción de película de serie B!

¡Hanekawa la mujer divertida!

Churaragi y Hard-to-Death, ¡qué equipo tan ingenioso!


De todos modos…

“No lo creo.” Respondí. “Ha perdido ese nombre para siempre... Ahora Oshino Shinobu es su
verdadero nombre. Y he decidido nunca volver a llamarla por ese otro nombre.
Independientemente de si nos recuperamos o nos desmoronamos, nada me alejará de esa
resolución.”

“Hmph. Bueno, Oshino-san solo se fue porque decidió que podía dejar a Shinobu-chan a tu
cargo. Realmente, pensé que te recuperarías justo después del Festival Cultural.”

“Entonces supongo que hemos estado haciendo esperar a todos. Se podría decir que estaba
siendo negligente.”

“No eres negligente. Lo sabría.” Dijo Hanekawa suavemente.

En efecto.

Parecía pensar en mí más que nadie.

Incluso si perdiese su memoria, me habría tenido en cuenta.

“Lo sabes todo.” Le dije, con el corazón lleno.

“No lo sé todo. Solo sé lo que sé.” Respondió ella.

Era nuestro habitual ir y venir.

“Araragi-kun, ¿quieres escuchar una historia de miedo?”

“¿Una historia de miedo? ¿Como cuál?”

“Como, digamos, miras tu teléfono y hay una llamada perdida de Senjougahara. Ella ha dejado
un mensaje. Dice: ‘Llámame tan pronto como leas esto’.”

“¿Qué es lo que da miedo de eso? Solo le devolvería la llamada.”

“El mensaje tiene fecha del día anterior.”

“¡Eso es aterrador!”

Cualquiera que sea el contenido del mensaje, ¡me daría demasiado miedo devolver la llamada!

“Es broma.” Dijo Hanekawa. “Eso fue solo una pequeña charla.”

“P-Pequeña charla. Me asustaste. Se sintió real.”


“¿Por qué iba a saber y tú no? Verás, realmente no lo sé todo. De todos modos, la historia de
miedo que quería contar es en realidad sobre Shinobu-chan.”

“......”

“La parte más difícil de una pelea es después de hacer las paces... asegúrate de no olvidar eso.”

Créeme, no lo hice. Esa declaración apenas mereció un asentimiento, lo cual fue una razón
más para darle una.

“Está bien.” Dijo Hanekawa, satisfecha con mi respuesta. Sin tocar más ese tema, volvió a
nuestro tema anterior. “Sobre lo que estábamos diciendo. Incluso si Oshino-chan todavía
estuviera cerca, podría haber ignorado el caso de Karen-chan. Podría ser bastante frío cuando
se trata de personas que se meten en problemas.”

“Ese es un buen punto…”

Si Oshino “salvó” a alguien... fue porque esa persona era una “víctima” en todos los sentidos.
Prácticamente el único de nosotros a quien le dio tal trato fue Sengoku... es cierto, era posible
que solo fuera un lolicon.

Incluso entonces, no ayudaría a Karen.

No hay nada remotamente “loli” sobre ella. Quiero decir, ella es más alta que yo, incluso si es
más baja que Oshino.

“Tienes razón.” Le dije. “En el caso de Karen, él rechazaría rotundamente o sería: ‘No te estoy
salvare. Vas a ir y ser salvada por tu cuenta, Ojou-san’.”

“Eso fue realmente bueno...” Nuevamente Hanekawa se aventuró con entusiasmo al tema.

No tenía idea de cuántas veces me habían hecho escuchar esa línea.

“Araragi-kun, nunca me dijiste que eras bueno imitando a otras personas.”

“No diría que soy bueno en ello...”

“Haz otra. Esta vez, Senjougahara.”

“No. ¿Por qué tengo que?”

“Hazlo.”

“No.”
“Hazlo.”

“...”

No pude rechazar una tercera solicitud. No al menos cuando era Hanekawa quien la hizo. Sin
embargo, no sabía por qué ella insistía.

“Hay que ver, Araragi-kun, qué fastuosa pérdida de tiempo es darte una tutoría. Si tuviera que
poner un precio a mi pérdida, probablemente llegaría a alrededor de doscientos millones de
yenes. ¿Me escuchas? A alguien como tú le tomaría doscientos millones de años ganar tanto
dinero.”

“No sé si fue una buena imitación o no, pero Senjougahara debe haberte dicho algo terrible...”

Hanekawa parecía horrorizada. Acertase o no, supongo que mi imitación fue demasiado real.

“Está bien, esta vez toca Mayoi-chan.”

“Veamos...” Yo era el bufón de Hanekawa, a su entera disposición. “¡Detente, Araragi-san!


¡Aleja tus manos! Si no te conmueve esa apelación emocional, ¡solo tendré que apelar ante la
ley!”

“¿Qué le has estado haciendo a Mayoi-chan? ¿Alejar tus manos?”

“¡Otra vez yo y mi boca floja!”

¿Cuándo iba a dejar de meter la pata? ¡Realmente tenía el intelecto de un invertebrado!

Hanekawa me fulminó con la mirada.

Mis ojos se movieron como si se estuvieran hundiendo en el océano.

“L-Lo siento, me mordí la lengua.” Le dije.

“¿Qué querías decir realmente?”

“Aleja tus mangos...”

Ahora era un bicho raro que alimentaba a la fuerza a una niña pequeña. Me imaginé corriendo,
desafiando los deseos de Hachikuji y poniendo comida en su estómago. Que imagen más
surrealista.

Estaba condenado.
“Bien... El turno de Kanbaru-san.”

“Hanekawa-senpai, eres realmente un espectáculo para la vista. Los dioses mismos deben
haber bajado del cielo para bendecirte. No soy más que un gusano a tus pies... je. Habiendo
nacido en la misma era que una grandeza como tú, juro que nunca apartaré mis ojos de ese
hecho. Permaneces, para siempre, como mi faro brillante a seguir.”

“......”

“Espera, estoy realmente orgulloso de esa imitación.”

“Kanbaru-san nunca me ha dicho algo así...”

“¿Huh?”

“Admito que es muy educada, pero una frase rimbombante como ‘los dioses mismos deben
haber’ no suena como ella.”

“Uy.”

Kanbaru no era así con todos. Nunca lo supe.

Pensé que ella usaba ese tipo de lenguaje con todas las personas mayores que conocía, así
como sus senpais, pero ¿solo me habló a mí de esa manera?

Eso era mucha presión...

¿Qué vio exactamente en mí que valió tanto la pena?

“Está bien, la última. Haz una imitación mía.”

“Estos senos son tuyos, Araragi-kun. Siéntete libre de tocarlos cuando quieras.”

“¡Yo nunca dije eso!” Gritó Hanekawa.

¡Hanekawa-san me regañó!

Sentí ganas de saltar de un puente.

“P-Pero dijiste algo así...”

“No fue así en absoluto. Y, además, fuiste un caballero al romper ese boleto. Cuando lo hiciste,
sentí un hormigueo por ti por un segundo.”

“¡¿Qué?!”
¿Y los puntos que anoté ahora eran nulos?

Qué desarrollo tan desafortunado.

Una tragedia absoluta.

“Entonces, si no me hubiera pasado de largo.” Me deprimí. “Me habrían permitido acariciar


tus senos como recompensa por hacer impresiones... Oh cielos.”

“No habría habido tal recompensa.”

“Sabes, no deberías molestarme de esta manera. ¿Qué pasa si termino cometiendo un delito
sexual gracias a tener que reprimirme? Haz un balance, Hanekawa. Solo tú puedes evitar eso.”

“Te das cuenta de que fantasear acerca de tocarme ya es peligrosamente cercano al territorio
del crimen sexual.”

“Que insensatez... ¿Desde cuándo el amor es un crimen?”

“Deja esa palabra en paz.”

Hanekawa se enojó aún más.

Supongo que estaba siendo bastante inapropiado.

“Bien.” Le dije. “Como compromiso, ¿puedo al menos acariciar tu brazo?”

“¿Huh? ¿Por qué mi brazo?”

“He oído decir que los brazos se sienten como senos.”

“Eso es una tontería...” Hanekawa parecía exasperada. “Quiero decir, no creo que se sientan
de ese modo.”

“¿Oh? ¿De verdad?”

Entonces fue solo una leyenda urbana.

Mera superstición o ilusión.

“Sí.” Confirmó Hanekawa. “No son similares en absoluto, al menos no desde mi perspectiva.”

“¿Has estado sintiendo tus senos?”

“¡No, espera! ¡No te hagas una idea equivocada, quiero decir como en el baño!”
“¿El baño... así que cuando estás completamente desnuda?”

“Tengo que lavar mi propio cuerpo. ¡¿Qué tiene eso de extraño?!”

“¡Hanekawa! ¡¿Que estabas pensando?! Deberías haber dicho algo. Sabes que puedes confiar
en mí. ¡Con gusto lavaría todo tu cuerpo por ti!”

“¡No sé qué hacer contigo!”

Hanekawa parecía nerviosa. Qué lindo de su parte.

Hm, ella asintió. “Está bien, ¿qué tal esto?” Dijo.

“¿Qué tal qué?”

“Si ingresas a la universidad en tu primer intento, te dejaré acariciar mis senos tanto como
quieras.”

“Uh.”

Me quedé helado. Hanekawa se removió tímidamente.

“E-Esta vez no seré engañando.” Advertí. “Me dejarás acariciarlos tanto como quiera, pero si
lo hago, me despreciarás para siempre, ¿verdad?”

“Nop. De hecho, estaré visiblemente contenta y haré una pose de reacción sexy, como la de
Machiko-san. Y diré: ‘¡Maicchingu!’ tal como ella.”

“¿Tú, de todas las personas?”

¿Ella iría tan lejos? ¿Incluida la pose?

¡Pagaría doscientos millones de yenes para ver eso!

“Hasta ahora tus estudios han ido bastante bien.” Explicó. “Pero me temo que pronto podrías
comenzar a golpear una pared. Cuando llegues a ese momento, ¿no crees que una
recompensa... o más bien, un retorno de tus esfuerzos... te ayudaría a mantenerte motivado?”

“B-Bueno, sí...”

“Estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para ayudarte a entrar en tu primera elección.
Mis senos, mis brazos, te dejaré hacer lo que quieras con todas las partes suaves de mi cuerpo.”
“V-Vaya...” Estaba asombrado. ¿Todas las partes blandas? “¡¿Entonces podría hacer algo
como lamer tus globos oculares?!”

“Estoy empezando a sospechar que tienes algunos fetiches muy inusuales...”

“¿Y-Yo? ¿Quieres decir que lamer los globos oculares de una chica no es algo con lo que todo
tipo de sangre roja fantasea?”

“Me parece más como algo con lo que un asesino en serie de renombre podría fantasear... Pero
sí, no me importaría.”

“¡¿No lo haría?!”

“Pero tienes que elegir. Puedes lamer mis globos oculares, o todas las otras partes blandas de
mi cuerpo. Es una u otra.”

“U-Una u otra...”

Hablando sobre una decisión difícil.

¡Espera un segundo! ¡La respuesta fue obvia!

“¡Voy a lamerte los globos oculares!”

“Entendido...” Hanekawa parecía asombrada mientras asentía. “Pero solo si ingresas a tu


primera opción de universidad al primer intento.”

“......”

Sin embargo, en serio.

¿Pensó que mis posibilidades de entrar eran tan bajas que tuvo que hipotecar su cuerpo?

¿Alguna vez has escuchado algo tan triste?

Incluso para una broma, fue duro.

“¿Ahora te sientes motivado para estudiar?” Ella me preguntó.

“Quiero meterme en un agujero...”

“Ajajaja.”

Ella también se rió de mí.

Pero mientras Hanekawa se divirtiera, no me importaba.


Je. Además, incluso si ingresara a la universidad, nunca tendría las agallas para pedirle mi
recompensa.

“Entonces.” Dije. “Estábamos hablando de senos.”

“Estábamos hablando de Oshino-san.”

“Lo siento, me mordí la lengua.”

“Esa frase podría volverse una moda. Tendré que intentarlo alguna vez...”

Hachikuji estaba tomando el mundo por sorpresa.

“Oshino-san probablemente no hubiera ayudado a Karen-chan... pero ¿qué hay de ti, Araragi-
kun? ¿Lo harás? ¿Tal vez no?”

“Por supuesto que la ayudaré. Pero no lo haré por ella…” Respondí. “Y estoy seguro que no
lo haré por el bien de la justicia.”

“Entonces, ¿por qué razón lo vas a hacer?”

“Por nada. Esas son las reglas. Cuando tu hermana pequeña está en problemas, un hermano
mayor la ayuda. Pregúntale a cualquiera, dirá lo mismo.”

No, eso no era del todo cierto. En primer lugar, no provocaría ninguna declaración de este
tipo.

“Me alivia escuchar eso.” Dijo Hanekawa.

“¿Que se supone que significa eso? ¿Pensaste que simplemente abandonaría a mi hermana?”

“Pensé que podrías.” Hanekawa no negó por completo mi réplica impertinente. “Eres muy
estricto con ellas. Además.” Agregó con firmeza. “Lo que sucedió esta vez fue su culpa.”

“......”

“Es por eso que tal vez elegirías no actuar.”

Por supuesto. Hanekawa era excepcional... sobresalió en casi todo, más que la mayoría de los
demás. Y ella tenía una gran personalidad. Justa, y quizá demasiado. Ella tomó la decisión
correcta sea cual sea la situación. Además, ella siempre pensó en los demás y nunca se puso
primero.

Sin embargo.
Por ejemplo, el momento en que me convertí en vampiro...

Ella había sido muy solícita y se había esforzado mucho por mí. En algunos momentos, incluso
hizo sacrificios casi increíbles por mi bien.

Pero nunca, una vez... ofreció palabras de lástima.

Como decir que... las vacaciones de primavera infernales por las que pase fueron,
estrictamente hablando, mi culpa.

Ella me había consolado, protegido y salvado. Pero ciertamente no había simpatizado


conmigo.

Ella se había complacido con todos los cuidados que podría necesitar. Pero nunca había sido
indulgente.

“No soy tan firme como tú... u Oshino.” Admití. “Haré lo que pueda... y lo que sea que no
pueda hacer, por supuesto, no lo haré.”

“Ya veo.” Hanekawa asintió con la cabeza. “Bueno, creo que esto es lo suficientemente lejos.”

Su casa todavía no estaba a la vista... pero hasta aquí la acompañaría.

Teníamos nuestros respectivos dominios.

Sin embargo, el sol aún no había salido. Los peligros de caminar solo por la noche tenían poco
que ver con la distancia.

“Deberías ir a casa.” Sugerí. “Puedes tomar prestada mi bicicleta.”

“¿Estás seguro? Porque te tomare la palabra.”

En lugar de una respuesta, simplemente giré el mango en su dirección.

“En ese caso, gracias.” Hanekawa se sujetó la falda y se subió a la bicicleta. La longitud de su
falda superaba incluso la de Senjougahara, por lo que no había nada que ver.

No es que estuviera esperando algo picante.

Solo saber que Hanekawa estaba sentada en la silla de mi bicicleta fue suficiente satisfacción...
¡Espera, eso es aún más pervertido!

Hrm... tal vez realmente tengo fetiches inusuales.


Sin embargo, a Senjougahara no parecía importarle.

“La devolveré mañana.” Prometió Hanekawa.

“Bueno.”

“Y asegúrate de resolver esto hoy. Mañana tienes que retomar tus estudios para tus exámenes.
Es genial que pienses en tus responsabilidades como hermano, pero no te olvides de tus
responsabilidades como estudiante de secundaria.”

Con ese último consejo, Hanekawa pedaleo lentamente hacia su casa.

Ella cabalgó de pie sobre ellos.


016
Observé a Hanekawa hasta que desapareció de mi vista. Luego volví por donde vine y fui
directo a la habitación de mis hermanas... Tsukihi ya se había quedado dormida, exhausta.
Tenía solo catorce años, una edad en la que todavía era difícil permanecer despierto toda la
noche... probablemente se había estado obligando a mantenerse despierta. De todos modos, le
había preguntado todo lo que podía decirme. Por ahora ella podría descansar.

Karen, por otro lado, había estado dormida, aunque de manera irregular, casi todo el tiempo
desde que fui liberado del cautiverio hasta que llegué a casa... ahora no parecía poder dormir.
Entre eso y la fiebre alta, ella tenía que estar sufriendo.

No queriendo molestar a Tsukihi, moví a Karen a mi habitación. La cargué en mis brazos


como una princesa y la puse en mi cama.

“Argh, Nii-chan, estás haciendo un gran problema de esto. Por eso no quería decírtelo. Todos
deberían haber mantenido la boca cerrada. Es solo un poco de fiebre, ¿cuál es el problema?”

“Silencio. Solo sé un buen paciente y haz lo que te digo. ¿Tienes hambre? ¿Qué tal unos
duraznos enlatados?”

“No tengo apetito.”

“Ya veo... ¿Quieres que te suelte el cabello?”

“Dame un baño. Estoy toda sudada.”

“¿Qué pasa con tu cabello...”

“Haz lo que quieras.”

Karen levantó la cabeza ligeramente e inclinó su cola de caballo hacia mí. Puede haber
parecido que solo estaba siendo perezosa... pero la verdad era que incluso un movimiento tan
pequeño probablemente le dolía.

Antes, cuando la levanté... sentía que su cuerpo estaba ardiendo.

Un infierno. La abeja corona de fuego.

Supongo que Karen había dejado de intentar actuar con dureza porque su condición era
evidente. No es que hubiera dejado ir sus últimas reservas de terquedad.
“Un baño está fuera de discusión.” Le dije, colocando la banda para el cabello junto a la cama,
“Pero si quieres puedo limpiarte.”

“Si, por favor. No es que esté emocionada por ello.”

Aunque sus palabras eran claras, hablar parecía conllevar un esfuerzo... tal vez su cuerpo no
respondía adecuadamente a sus órdenes.

O a su terquedad, según sea el caso.

“Tsukihi me limpió hace un rato, pero ya estoy empapada... aunque supongo que hace un
momento ya es ayer.”

“Creo que es el caso. Bueno, desvístete…” Dije, dejando a Karen en mi habitación mientras
bajaba al baño. Mojé una toalla y luego fui a la cocina a calentar la toalla en el microondas.
Pensé que sería mejor si la toalla estuviera un poco tibia.

Cuando volví a mi habitación, Karen todavía llevaba puesta su camiseta.

“Oye, te dije que te quitaras la ropa.”

“Lo siento…”

“¿Huh?”

“Estoy demasiado cansada. ¿Me la puedes quitar? Luego limpiarme y vestirme.”

“Hija de…”

Ella simplemente no lo hizo lindo.

¿De dónde demonios vino la imagen de la “hermana pequeña” en manga y anime? Supongo
que finalmente tuvo que ver con el observador... cualquier cosa podría ser linda si estuvieras
listo para verlo de esa manera. Tal vez también hubo una demanda de recalcitrancia de Karen.

Por mi parte, prefiero pasar. Pero podría ser amable si estuviera enferma.

Hice lo que Karen dijo, quitándole el jersey y enrollando la camiseta que llevaba debajo.
Aunque su cuerpo no estaba templado al mismo nivel ascético que el de Kanbaru (nunca soñé
que usaría la palabra “asceta” junto con Kanbaru), todavía estaba bastante tonificado.
Comencé a limpiarla con cuidado.

“Nggh.” Karen gimió. “Mi propio hermano está / viéndome sin ropa / qué vergonzoso.”
“¿Por qué estás hablando en haiku?”

“Para ocultar lo avergonzada que estoy.”

“Dice la chica que baila por la casa semidesnuda después de una ducha.”

“Eso no es bailar... estaba haciendo ejercicios aeróbicos.”

“Bueno, puedes bailar solo durante el final del anime.”

“Si voy a bailar, no será solo por la canción final... Serán los treinta minutos completos.”

“Eso podría ser un poco demasiado vanguardista...”

Lo curioso es que estaba completamente bien al ver a mi hermana desnuda. Me afectó incluso
menos que cuando Shinobu había estado desnuda.

Supongo que cuando tus genes son tan similares, la respuesta del cerebro simplemente se
apaga inconscientemente... Si no, probablemente los hermanos no podrían vivir bajo el mismo
techo.

“Aghh.” Karen gimió de nuevo. Que llorona.

“Te limpiare la espalda. Date la vuelta.”

“No puedo, es muy difícil. Dame la vuelta.”

“Tsk...” Después de que terminé con su espalda, le quité la mitad inferior y le limpié las
piernas. Obviamente, evité el interior de sus calzoncillos. Tsukihi o mi madre tendrían que
ocuparse de eso.

“Maldición.” Murmuró Karen. “No puedo creer que me haya equivocado de esta manera.”

“¿Huh?”

“Incluso sé que ser fuerte es más importante que tener razón, no tenías que decírmelo...”
Expresó Karen mientras la limpiaba. “Pero no es que pueda chasquear los dedos y volverme
fuerte de repente.”

No sé si era la toalla caliente, pero estaba empezando a sentirme como un terapeuta de masajes.

“¿Qué se supone que debo hacer... ignorar toda la injusticia que veo hasta que me fortalezca?
La justicia corre por mis venas y no puedo esperar mientras el mal está en marcha.”
“Desde mi punto de vista, parece que solo quieres causar un alboroto.”

“Sí, bueno, desde donde estás parado, todo es una fantasía... Pero.” Dijo Karen, mordiéndose
el labio lastimeramente. “Ese tipo no cumple con las reglas.”

“......”

Por “ese tipo”, se refería a Kaiki Deishu. El hombre siniestro del traje, vestido como de luto.
“No tiene sentido... ¿cómo puede alguien enfermarme? Es raro, no está bien. Como algo
sacado de un melodrama.”

“¿Un melodrama?” No estaba seguro de qué quería decir con eso. Seguí limpiando la parte
inferior de su pie mientras hablaba. “De todos modos, resolveré algo. Olvídate de todo esto y
simplemente descansa tranquila. Déjame el resto a mí.”

“No puedo descansar tranquila. La verdad es que tengo mucho dolor.”

“Bueno, entonces descansa dolorida. De cualquier manera, no hay necesidad de preocuparse.


Te tendré como nueva en poco tiempo.”

“¿Cómo? La medicina no está funcionando.”

“......”

Todavía no le había dicho... sobre las excentricidades. Aparentemente, Hanekawa también


había logrado refinar esa parte.

Fue como había discutido con Hachikuji, Sengoku y Kanbaru. Mejor no hablar de esas cosas
si no tuvieras que... sobre excentricidades o sobre Shinobu.

O Kaiki Deishu.

Si esto pudiera resolverse sin lograr que Karen y Tsukihi se involucraran más... entonces era
mejor no involucrarlas. Eran responsables de lo que había sucedido, claro. Pero no fueron
responsables. No en mi mente.

Todavía eran niñas.

Eran falsificaciones.

“Desde donde estás parado, todo esto es una fantasía.” Karen hizo retroceder nuestra
conversación. Tal vez ella no me estaba hablando, y era más como una charla febril. “Aun
así... Kaiki.”
“¿Hm?”

“Kaiki Deishu. Lo has oído de Tsukihi, ¿no? ¿Por qué está empujando estas cosas ocultas
mumbo-jumbo, esos encantos, a los estudiantes de escuela media?”

“......”

“Si. Por dinero.” Kaiki Deishu, estafador, falso especialista. Karen escupió sus palabras con
desprecio. “Él infunde malicia y ansiedad y luego aprovecha la situación para engañar a las
personas por su dinero. A cambio de nada. Diez mil, veinte mil. Eso es lo que él dijo. Está
tomando ese tipo de dinero de los chicos de escuela media. Pensé que se sentiría avergonzado
cuando lo llamé, pero ¿sabes lo que dijo? Ni siquiera era tímido al respecto. Los niños son más
fáciles de engañar.”

“Más fáciles de engañar...”

“¿La amiga de Tsukihi, esa chica Sengoku-chan? Estaba muy callada al respecto, pero tuve la
impresión de que la ayudaste mucho. Pero ella tuvo suerte. Hay otros chicos que fueron a
Kaiki en busca de ayuda, sin saber que él era la fuente de los rumores, y fueron arrestados por
robar en tiendas tratando de robar el dinero que pidió. ¿Realmente podrías perdonar algo así?
¿Podrías mirar a uno de esos chicos a los ojos y decir: ‘lo siento, no puedo ayudarte, todavía
no soy lo suficientemente fuerte’?”

Karen dijo eso como si uno de esos chicos estuviera frente a ella en este momento. Como si
aquí fuera donde tenía que pararse y pasar su prueba.

“Kaiki dijo que el dinero lo es todo. Eso suena como algo que diría un villano en un manga.
Nunca pensé que escucharía una línea como esa en la vida real. Quiero decir, el dinero es
importante, pero también hay muchas otras cosas importantes. ¡Como el amor!”

¡Whoaaa! Coincidimos.

Mi hermana y yo estuvimos de acuerdo en algo.

Hablé. “El dinero no lo es todo... ¡es casi todo!”

“......”

No importa, supongo que después de todo no estábamos de acuerdo.


“Nii-chan.” Dijo Karen. “Tsukihi y yo estamos haciendo lo que creemos. No vamos a aprender
por las malas, o lo que sea. Si vuelve a ocurrir lo mismo, haremos exactamente lo mismo, no
hay alternativas al respecto.”

“......”

“Puede que haya perdido en términos del resultado, pero no he perdido en espíritu. La próxima
vez ganaré. No me rendiré hasta que gane. E incluso si no voy a ganar, todavía no me rendiré.
No es... el resultado lo que importa, ¿verdad?”

“¿Quieres decir que puedes haber perdido el partido, pero has ganado nuestros corazones? Eso
no suena como un gran código de guerrero.”

“Eso no es todo... pero diré que está lejos de serlo.”

“Así que no lo es totalmente.”

“Puedes perder el partido y los corazones de las personas... pero si no te pierdes a ti mismo,
entonces realmente no has perdido. Ese es mi código del guerrero.”

“Está bien... Pero mientras sigas ese lema, las personas a tu alrededor van a sufrir. Por eso...”
Si así era como se sentía, entonces usaría sus propias palabras contra ella. “Por eso... nunca
creces.”

“Ya soy adulta... Solo mira estos senos.”

“¿Qué se supone que debo ver? Ni siquiera son la mitad de grandes que los de Hanekawa.”

“¿Qué? ¿Son los suyos son tan...?”

Si. Sin lugar a dudas.

Se veía mucho más delgada en su ropa de lo que era.

“Hanekawa es lo real.” Le dije. “Sin embargo, no creo que deba decirte eso.”

“......”

“Honestamente, por mi parte, realmente no me gusta que ustedes y Hanekawa se hagan


amigas... pero es una buena oportunidad. Podrías aprender mucho de ella.” Lo sé porque es mi
caso. Desde que conocí a Hanekawa... había cambiado. “Si no quieres que crezca sin ti, será
mejor que también comiences a crecer.”
“Nunca dije eso... ¿fue Tsukihi?”

“Su opinión es tu opinión. Ella es la estratega.”

“Ugh. Cierto.”

Karen comenzó a retorcerse y gemir.

“No te muevas.” Ordené. “Es difícil limpiarte.”

“Ya es suficiente, ya me siento mucho mejor.”

“He llegado hasta aquí, no hay necesidad de que ahora seas tímida.”

“Bueno, no me culpes si también te enfermas.”

“Huh...”

¿Eh? ¿Si también me enfermo? Mi mano se congeló a mitad de camino sosteniendo la toalla...
Tuve una idea.

“U-Un segundo.” Dije, dejando a un lado la toalla casi fría y saliendo al pasillo.

Tsukihi estaba dormida, y probablemente todavía pasaría un tiempo hasta que mis padres
despertaran. Pero solo para estar seguro, me dirigí al baño de la planta baja y cerré la puerta
detrás de mí.

“Shinobu.” Llamé a mi sombra.

“¿Ahora qué?”

Ella no había emergido. Era solo su voz, pero eso estaba bien. Era todo lo que necesitaba.

“Es casi la hora de mi sueño. Puede que haya perdido mi esplendor de antaño, pero sigo siendo
una criatura de la noche. Y odio que me despierten tanto como siempre.”

“Está bien, entonces déjame preguntarte una sola cosa.” Fue la idea que las palabras de Karen
habían puesto en mi cabeza. “La enfermedad de mi hermana... ¿hay alguna forma de dármela?”

“¿Hrm?”

“Digo enfermedad, pero básicamente es un veneno de excentricidad... en primer lugar fue


depositado en ella voluntariamente. En ese caso, ¿no podríamos transponer la toxina una vez
más, de ella a mí?”
“¿Queréis soportar su enfermedad? Hmm...”

Shinobu parecía estar considerando el asunto... en mi sombra.

Tal vez estaba pensando en lo que Oshino le había dicho... incluso si ya no podía jugar con su
cerebro.

“Bueno... vuestra constitución todavía es parcialmente vampírica. Es improbable que la


irritación de una criatura como la abeja corona de fuego eleve mucho vuestra temperatura...”

“¿Correcto?”

Los vampiros pertenecían a un plano diferente de otras excentricidades y permanecían


prácticamente sin oposición, a menos que fuera algo así como el gato de Hanekawa... de hecho,
incluso el gato solo había demostrado ser formidable gracias a apuntar a un anfitrión
excepcional, a saber, Hanekawa.

Independientemente del tipo de excentricidad que fuera la abeja corona de fuego, básicamente
no podía sostener una vela ante el poder de un vampiro. Una picadura de abeja hizo poco
contra un demonio.

“En ese sentido.” Dijo Shinobu. “Absorber el desastre de la abeja corona de fuego es una
excelente idea. Si no puedo comer el veneno, ¿por qué no absorberlo? Vuestra noción tiene
mérito. Pero como no sabemos por qué medios Kaiki infligió el veneno a vuestra hermana,
tendremos que confiar en un método propio para transferirlo.”

“¿Qué? ¿Quieres decir que conoces un camino?”

“Puede que sí. Sin embargo... francamente, no lo recomiendo. Bueno, no es intrínsicamente el


caso... simplemente me resisto a la idea.”

“Quieres decir que es arriesgado. Entiendo.”

“No, no es arriesgado, exactamente... Puede que no sea más que una leyenda urbana. Creo que
el mocoso estaba hablando de algo completamente ajeno cuando lo mencionó.”

“No pareces muy entusiasmada con esto. No es como tú. Lo haré, sea lo que sea, siempre que
no sea algo extraño como chuparle la sangre.”

“Como chuparle la sangre... Hmm, bueno, ¿quién puede decirlo? No sé si esto es algo que
consideraríais aceptable.”
“No tengo idea de qué es, pero estoy bastante seguro de que lo encontraré aceptable. Si no
hacemos algo, la abeja corona de fuego podría matarla, ¿verdad? E incluso si no la mata, si
hay alguna forma de aliviar su sufrimiento, deberíamos intentarlo, sea lo que sea.”

“Cierto.” Estuvo de acuerdo Shinobu. Sin embargo, ella todavía parecía vacilante. Tuve que
acosarla hasta que ella dijo: “Bien, haz lo que queráis”, y finalmente compartió el método.

Regresé a mi cuarto.

“Nii-chan... Si ibas al baño o donde sea, al menos antes podrías haberme vestido.” Dijo Karen
tan pronto como entré en la habitación.

“Karen-chan.” La llamé, ignorando su (muy justificada) queja.

Sintiéndome apurado debido a las circunstancias, accidentalmente pronuncié su nombre como


lo hacía antes. Pero eso fue todo. Seguí con...

“Vamos a besarnos.”
017
Al final, no pude absorber todo el veneno de la excentricidad, la abeja corona de fuego. Tal
vez la mitad... o incluso solo un tercio. Eso fue todo.

Lo cual fue desafortunado, supongo. Pero al menos fue suficiente para bajar un poco la fiebre
de Karen... de más de 40 grados a unos 38. Eso podría no parecer mucho, pero marcó una gran
diferencia para ella.

De hecho, se sentía mucho mejor que, hasta hace un momento, había estado haciendo un gran
alboroto. “¡Mi primer beso! ¡No puedo creer que hayas robado mi primer beso! ¡Lo estaba
guardando para Mizudori!”

Por cierto, Mizudori es el novio de Karen. Ese es su apellido. Aún no lo he conocido, pero
parece que es un chico joven y guapo.

Mientras hablamos del tema, el novio de Tsukihi se apellida Rosokuzawa (tampoco sé su


nombre, ni me he encontrado cara a cara con él). Supuestamente es un chico mayor apuesto,
el polo opuesto de Mizudori, así que supongo que las dos hermanas tienen gustos muy
diferentes respecto a los hombres.

En cualquier caso, Karen se había agotado y estaba dormida. Supongo que el tratamiento tuvo
el efecto deseado.

Después, Shinobu dijo: “Difundir un resfriado a través de un beso o darle un resfriado a otra
persona para que mejore, ni siquiera se eleva al nivel de una leyenda urbana. Pero ya sea boca
a boca o besos indirectos, se necesita un encanto para vencer a un encanto.” Ella agregó como
si estuviese harta. “Eres menos un vampiro que un demonio. O debería decir, un demonio.”

Hmph. Por primera vez en mucho tiempo, había hecho llorar a mi hermana.

………

¡Le sirvió bien, la muy idiota!

Era la mañana del treinta de julio. Después de poner a Karen a dormir, esperé hasta pasadas
las nueve y seguí mi camino, dejando una nota para Tsukihi “quédate en casa con Karen por
hoy”.

Como había prestado mi bicicleta a Hanekawa, caminé. Destino... la casa de Senjougahara.


En el camino, vi a Hachikuji.

Como de costumbre, ella estaba caminando pesadamente junto con una gran mochila atada a
su espalda... de todos modos, ¿qué metió en esa mochila? Me gustaba imaginar que estaba
llena de pesas pesadas, y ella la estaba usando para entrenar.

En cualquier caso, debo haber tenido la suerte de encontrarme con ella dos días seguidos.
Probablemente, eso parecía incluso menos probable que encontrarse con ella dos veces el
mismo día. Sin embargo, no estoy seguro de poder seguir tratándola como un amuleto de la
suerte. Después de todo, me encontré con bastante mala suerte el día anterior.

En cualquier caso, ¿esta área también era parte de su territorio? ¿Tal vez estaba tomando un
desvió? ¿Estaba haciendo un mapa del barrio o algo así? ¿Quién se creía que era, Tadataka
Ino?

“Hola, Hachikuji.” La saludé normalmente. Aprendí mi lección de la manera difícil con


Kanbaru.

“......”

Hachikuji tenía una mirada muy insatisfecha en su rostro.

“¿H-Hachikuji?

“Oh... es Araragi-san.”

“¡Vamos, no lo pronuncies bien!”

¿Qué pasó con nuestra rutina?

¡No solo cambies las cosas!

“Araragi-san, fue un hola tan aburrido. Realmente has perdido tu toque. ¿Paso algo?”

“¡¿Por qué tan maligna?!”

¡La mirada en sus ojos!

¡No era tan fría como incisiva!

¡Ni Senjougahara me miró así!

Tuve que objetar. “¡Pensé que no te gustaba cuando te acosaba!”


“Te estaba indicando que lo intensificaras. ¿Cómo puedes parar solo porque te lo pidieron?
Tsk, has perdido una gran oportunidad.”

“¡Esa fue una señal demasiado compleja!”

“Siento que me han contado una broma muy larga con un remate muy pobre.”

“¡¿Es tan malo?!”

“Además, ‘malignidad’ es una palabra demasiado elegante para ti. Tal vez si lo escribiste
mal...”

“¡Qué maldad!”

“Una manera fácil de recordar cómo deletrear eso: asócialo con ‘maligno’.” Hachikuji me dio
una lección gratuita.

Luego me dio la espalda, triste, y comenzó a alejarse.

Dejándome a su paso.

Bueno, ella no iba a hacerlo.

“Oye, Hachikuji. Espera.”

“Vete. El amigo que conocí está muerto y desaparecido... Cuando le quitas el acoso sexual a
Araragi-san, todo lo que queda es una pulga.”

“¡Pero si nunca fui tal cosa!”

“Ya ni siquiera quiero mirarte. Piérdete.”

“¡No digas eso! ¡Senjougahara me ha dicho eso al menos cien veces, pero cuando lo haces tú,
realmente quiero desaparecer!”

“Extraño, te dije que perdieras, y aun así sigues aquí... ¿Ni siquiera puedes manejar eso?”

“¡Ojalá pudiera comenzar de nuevo desde mi último punto de guardado!”

Me detuve a su lado.

Aunque Hachikuji todavía parecía insatisfecha (no parecía que estuviera haciendo nada. A
veces la chica era difícil de entender), finalmente suspiró después de un rato y se volvió para
mirarme.
“¿Entonces qué pasó?” Ella preguntó. “Ciertamente parece que hoy estás en modo serio, a
diferencia de ayer.”

“Modo serio... Sí, supongo.”

El día anterior, me dirigía a la casa de Sengoku solo para pasar el rato.

Senjougahara... era más aterradora. Quién sabía lo que había estado haciendo después de que
nos separamos.

“Mucho sucedió.” Dije.

“Oh. No te presionaré para obtener más detalles.”

Hachikuji asintió con la cabeza. Ella podría ser considerada cuando se trataba de límites, como
ningún otro estudiante de primaria.

“Pero, Araragi-san, estoy un poco preocupada de que te veas un poco mal.”

“¿Huh? ¿Me veo mal?”

“¿Te sientes bien?”

“Hmm...” Aunque había absorbido la mitad de la enfermedad de Karen, no pensé que me


hubiera afectado lo suficiente como para ser visible. Pero tal vez ya que esta era Hachikuji...
¿ella podría decirlo? “Aparentemente se llama abeja corona de fuego. Es un tipo de
excentricidad muy diferente a tu caracol... Aun así, es un dolor de muelas.”

“Ya veo... qué molestia.” Hachikuji se cruzó de brazos y frunció el ceño como si realmente
estuviera molesta. “Pero estoy segura de que estarás bien. Has lidiado con estas cosas muchas
veces.”

“Espero que este bien. Hasta ahora nada parece ir bien. No es que antes lo haya manejado sin
problemas. Siempre me equivoco.”

Airear esto con alguien más joven que yo parecía cojo, pero casi no tenía el oído de nadie más
sobre el tema, así que seguí adelante.

“Ves, mis hermanas son tan idiotas.”

“¿Incluso idiotas más grandes que tú, Araragi-san?”

“Oye, ¿qué pasa con esa premisa?”


Sí, así era como debería ser. Era demasiado estúpido para discutirlo en serio.

“Lo que dicen es correcto.” Admití. “Y quiero respetar eso... pero son demasiado ingenuos.”
Lo que quieren hacer es correcto, pero no saben cómo hacerlo. Al menos, así es como lo veo.”

“¿No es eso lo que la gente siempre dice de ti, Araragi-san?”

“Hrm...”

Es cierto que Oshino y Hanekawa me criticaron de manera similar. En mi caso, solía decirme
que una solución bonita no siempre era la correcta, pero significaba esencialmente lo mismo.

“Además, si no fueras ese tipo de persona.” Agregó Hachikuji. “No estaría aquí paseando por
la calle tan elegante. Tal vez hay muchas personas por ahí que también fueron ayudadas por
tus hermanas.”

“………”

Había.

Muchos de ellos, sin duda.

¿De qué otra manera dar sentido a la ridícula reputación de mis hermanas?

Su habilidad de carisma se basaba en resultados... al menos, la pareja era más popular que yo.

Incluso amadas.

¿Qué más puedes pedir?

¿No era eso prueba suficiente?

Hachikuji hizo un punto persuasivo, y sin embargo...

“Son unas mocosas.” Le dije. “No escuchan a nadie. Tengo que tratar de terminar todo esto
mientras todavía están atrapadas en casa, comportándose...”

El hecho de que la excentricidad fuera esta abeja corona de fuego fue, en cierto sentido, un
golpe de suerte. Estaba obligando a Karen a quedarse en casa y ser madura.

Madurez…

“Hachikuji, ¿cuándo crece una persona?”


“No mientras todavía está preguntando eso.” Clavó Hachikuji, la alumna de quinto grado. “La
mayoría de edad en Japón es ahora de veinte años, pero depende de los tiempos. En el pasado,
las chicas solían casarse cuando eran bastante jóvenes. Era como si todos los hombres fueran
pedófilos.”

“Eso es inquietante.”

“Todos los señores de la guerra estaban metidos en el BL.”

“Eso es aún más inquietante.”

“¿Las batallas históricas más grandes fueron solo peleas de amantes, tal vez? Entonces los
libros de texto de estudios sociales se vuelven mucho más interesantes.”

“Ni siquiera quiero pensar en eso.”

“¡Nobunaga, Hideyoshi e Ieyasu estaban en un triángulo amoroso!”

“Eso subvierte totalmente la historia japonesa.”

Supongo que ese era un aspecto de la guerra. Ni la sociedad ni el mundo cambiaron nunca.
Qué realidad tan conmovedora.

“Subvertida o invertida, la realidad es realidad.” Dijo Hachikuji. “Lo llaman el período de los
Estados Combatientes, pero en su lugar debería ser ‘Estados Rugientes’.”

“No sé... no estoy seguro de que todos estén de acuerdo en que fue tan genial.”

“Bueno, depende de cuál sea tu idea del paraíso. Yo, me imagino un bar de bebidas con
recargas gratis.”

“¡¿Por qué?!”

Un anhelo tan intenso por las recargas gratuitas... No es que no tuviera ningún sentido. Cuando
era niño, ofrecía su sentido de asombro.

“Araragi-san, ¿qué imaginas cuando escucha la palabra ‘paraíso’?”

“No sé ... ¿Nubes y ángeles?”

“Hmph.”

“Si tuviera que ser serio al respecto, entonces Hanekawa.”


“¿Es por todos los pensamientos obscenos que estás albergando para ella?”

“¡No todos son obscenos!”

Qué cosa más grosera había dicho.

En cualquier caso, esa era mi imagen.

Era Senjougahara, por cierto, cuando imaginé el infierno.

No hace ni falta decirlo.

El infierno no tiene la furia de ella en cada capricho.

“Algunas personas dirían que eres un adulto si has comenzado a trabajar, pero puedes crecer
sin trabajar nunca.” Opinó Hachikuji.

“Quieres decir que crecer es solo parte de envejecer.”

“Por cierto, ¿tienes alguna vocación en mente, Araragi-san?”

“Lo siento, no he pensado tan lejos...”

“Eso no suena muy maduro.”

“......”

Hmm. Tal vez sea así.

“Un trabajo en el que sostengo los senos de Hanekawa para que no se derramen sería genial.”
Dije.

“¿Cómo dijiste eso con una cara seria?”

“En serio, ¿quién demonios inventó el sostén? No sé cuánto dinero hicieron los bastardos, pero
gracias a ellos no tengo trabajo.”

“Por favor, cálmate. En primer lugar, esa opción de carrera nunca existió.”

“¿Qué tal lo que dijimos una vez? Un trabajo para acariciar tus senos todo el día hasta que
crezcan sería bastante aceptable para mí.”

“Temería por tu reputación... Además, ¿eres consciente de que tus fantasías se están
filtrando?”

“Uh oh.”
“Cierra tus labios.”

“No vienen con una característica tan conveniente.”

“Entonces engrapa tus labios.”

“¡Estoy teniendo un flashback!”

Ah, por cierto, Hachikuji murmuró como si acabara de recordar algo. “Ayer, después de decir
adiós, pasé junto a un grupo de estudiantes de primer año de tu escuela que deben haberse
quedado para actividades extracurriculares. Estaban cotilleando al respecto.”

“¿Acerca de?”

“Aparentemente, hay un rumor de que un estudiante de tercer año apellidado Araragi puede
hacer que tus senos sean súper grandes al acariciarlos.”

“......”

Creo que sabía quién podría haber comenzado ese rumor.

Cierta estudiante de segundo año que corrió como el viento.

Hablando de una sorpresa desagradable. Estoy seguro de que tenía buenas intenciones, pero
fue simple acoso.

¡Ahora tenía miedo de volver a la escuela!

“Araragi-san, volviendo a nuestra discusión, escuché esta broma.”

“¿Qué tipo de broma?”

“Un licenciado es preguntado por su madre: ‘¿Cuándo te vas a casar?’ ‘Muy pronto’, promete,
‘estoy esperando que la chica cumpla dieciséis años’.”

“¡Eso no es divertido!”

Qué cosas estaba diciendo.

A fin de cuentas ¿por qué estábamos discutiendo eso? Eso solo estaba saliendo del tema.

“Bueno.” Dije. “Tal vez no tenga sentido decirles a las chicas de escuela media que crezcan.
En cuanto a la edad, después de todo, son niñas.”

A diferencia de Shinobu.
Mirando hacia mi sombra, donde probablemente estaba dormida, tuve ese pensamiento.

“Eso es.” Estuvo de acuerdo Hachikuji. “¿Cómo podrían los estudiantes de escuela media no
ser niños? El problema es no saber que son niños.”

“Oh.”

Hachikuji estaba haciendo un muy buen punto. Ella podría ser muy buena para señalar cosas
que no vi.

Tal vez eso fue todo, y el problema era la autoconciencia.

“Aun así.” Dijo Hachikuji. “Podrían vencer a los adultos que no se ven a sí mismos como
adultos.”

“Sí, los adultos que se consideran niños son los peores.”

No es que fueran poco comunes. Algunos de mis maestros cumplen con ese requisito.

“Por cierto, Hachikuji, ¿cuál te consideras a ti misma?”

“Tengo el cuerpo de una niña y la mente de un adulto.”

“¡Como el Detective Conan!”

“Hablando de detectives...”

Otra vez Hachikuji estaba a punto de salir del tema, pero no la detuve. Nos estábamos
acercando al hogar de Senjougahara, pero teníamos tiempo suficiente para una ronda más.

“Últimamente, los misterios estándar han vuelto a ser populares, a diferencia de los
novedosos.”

“¿Realmente conoces y te importa ese tipo de tendencia? Pues bien. ¿‘Estándar’? Estándar o
no, ¿no está en declive todo el género misterioso?”

“¿Qué estás diciendo? Incluso si las novelas de misterio ya no son relevantes, el género de
misterio se está fortaleciendo. Dramas de procedimiento, manga misterioso, juegos de todo
tipo... la categoría está viva y coleando. Todos esos son muy populares.”

“......”

Eso era verdad.


En la televisión, los misterios regularmente arrinconaron el horario estelar. Incluso las
repeticiones estaban a la orden del día.

¿Por qué solo las novelas habían pasado de moda?

Se había convertido en una forma de arte tradicional.

“Supongo que las personas simplemente no leen tanto como solían hacerlo.” Planteé la
hipótesis. “Pero las novelas de teléfonos celulares están de moda.” Aunque no era muy bueno
usando el mío y no había leído ninguna. “Aun así, no he escuchado nada sobre los misterios
que están en la corriente principal en ese mundo.”

“Dicen que se establece la cantidad de palabras que las personas leerán en sus vidas. Por
muchos cientos de millones que sean.”

“¿Oh, sí?”

Un poco más de curiosidades extrañas.

Tenías que preguntarte qué tipo de libros leía Hachikuji.

“Y así.” Continuó. “Agotando esa cantidad a través de correos electrónicos e Internet, la gente
lee menos.”

“¿Crees que es verdad?”

“Lo dudo mucho.” Hachikuji retiró su teoría (bueno, probablemente no la suya) sin protestar.
“Las novelas de misterio no son populares simplemente porque se están volviendo trilladas.”

“¿Esta vez esa es tu opinión?”

“Estoy penitente de que sean tan reticentes... ¡Jajajaja!”

“¡Eso no fue tan inteligente como para reírte mucho de tu propio juego de palabras!”

“Era diferente en el pasado, pero no puedes competir con el tipo de imágenes y dirección que
obtienes en otros medios. El arma principal que le queda a las novelas es la identificación. Ser
una novela y no depender de las imágenes hace que sea más fácil ponerse en el lugar de
alguien. Pero no quieres identificarte con ningún personaje en un misterio. El punto de venta
es que nunca se sabe en quién confiar.”

“Hmm, puedes estar llegando a algo.”


“Por eso las novelas de misterio son ahora un género menor. Son incluso menos populares que
hanafuda.”

“¿Huh?” Esa fue una comparación que despertó mi interés. “¿Sabes jugar hanafuda?”

Hachikuji asintió con la cabeza. “Debido a mi nombre, siempre me gustó la variante hachi-
hachi.”

“¡Por fin te he encontrado!” ¡Mi alma gemela! ¡Quería jugar ahora mismo! “Ah... pero no
tenemos un mazo! ¡Maldita sea! ¡Cuando trato de jugar hanafuda, nadie conoce las reglas, y
cuando encuentro a alguien que sí, nadie tiene un mazo!”

“Bueno, no puedo imaginar que alguien tenga uno a mano.”

“No, de ahora en adelante, voy a llevar uno conmigo.” Prometí. “¡La próxima vez que me
encuentre contigo, tendremos un torneo de hanafuda!”

“Araragi-san... Por alguna razón, pareces tener la impresión de que no puedes encontrarte
conmigo excepto por accidente, pero podríamos hacer una cita, ¿sabes? ¿Por qué no elegir una
fecha y un lugar?”

“Uh... eso es tan formal, ¡me sentiría tímido!”

“¿Estás realmente sonrojado?”

Hachikuji retrocedió. Sin lugar a dudas, como la marea baja.

N-No, fue una expresión de mi amor por la hanafuda, no por Hachikuji... Espera, ¿tanto amé
la hanafuda? No pude evitar sospechar que una escasez total de oponentes estaba inflando mi
interés en el juego.

El único combo que cualquiera parecía saber era la mariposa jabalí.

“Apuesto a que Sengoku ni siquiera sabe que el juego existe. Ugh... ¿Por qué alguien no puede
sacar un manga de éxito sobre hanafuda?”

“¿No estás siendo un poco dramático? Mucha gente sabe jugar.”

“Tal vez, pero parece que nunca me encuentro con ninguno de ellos.”

“He oído que es relativamente popular en Okinawa.”

“¿Eso es cierto?”
“Sin embargo, en términos relativos.”

“Ya veo... Entonces no valdría la pena mudarse allí…”

“¿Estás realmente ansioso por jugar? Bueno, supongo que rivaliza con mahjong en tener un
fuerte elemento de juego.”

“¿Elemento de juego?”

“Lo que también significa una fuerte afinidad con la ilegalidad.”

“Hrmm.”

Ya veo.

Recordando los azulejos de mahjong de Washizu que había encontrado en la misma área que
la cubierta de hanafuda en la habitación de Kanbaru, asentí profundamente. Era muy cierto.
De hecho, incluso para los naipes regulares, los jóvenes de mi generación rehuyeron el póker,
el blackjack, el baccarat y otros juegos de apuestas típicos.

La diferencia de temperatura entre las personas que entendieron el juego y las que no lo
hicieron fue severa, por así decirlo.

Elemento de juego, ¿eh?

“De todos modos, ¿de qué estábamos hablando, Hachihachiji?”

“¿A dónde fue ese templo?”

“Vaya, ni siquiera me di cuenta. De todos modos, ¿de qué estábamos hablando, Hachikuji?”

“Acerca de cuánto amas las bragas.”

“Estoy bastante seguro de que eso fue ayer.”

“No eran las bragas... ¿Entonces te refieres a los misterios?”

“No emparejes esas dos cosas. De todos modos, estabas diciendo que las novelas de misterio
ya no son relevantes, pero que el género en sí mismo se está fortaleciendo... y las
configuraciones estándar están en aumento. Pero no estoy seguro exactamente a qué te refieres
con un misterio no estándar.”

“Si el eslogan es: ‘¡El asesino no está en esta habitación!’ entonces probablemente no sea
estándar.”
“¡Definitivamente no!”

“¿Qué tal: ‘Este caso es sobre ropa’!”

“¡Eso sería un nicho muy bonito!”

“Quod Erat... S. T. I. O. N.”

“¡La demostración es intencionalmente deficiente!”

Cuando llegaste tan lejos, una frase clave era inevitable.

No es un misterio.

“De todos modos, Hachikuji, todavía no hemos llegado a tu punto, ¿verdad?”

“No. Si es un misterio, alguien muere y se revela al asesino, pero en muchos casos, el culpable
termina teniendo un motivo realmente triste. Algo sobre eso parece que le falta cierre. No estás
seguro de quién era el malo... Aunque la realidad también es así, y eso me parece interesante.”

“Bueno, dramáticamente, cuando una buena persona es asesinada y el asesino es una mala
persona, no tenemos mucho giro... aunque con piezas de época y demás, eso en realidad
funciona mejor, así que no lo sé. Aun así, no importa quién sea el villano, tendría alguna razón
u otra, ¿no?”

Kaiki Deishu.

Su razón... era dinero.

El dinero, el todo y el fin de todo.

“¿Hm? Oh... lo siento, Hachihachiji...”

“Otra vez estás olvidando un templo.”

“A-Ah, lo siento, Hachishichiji...”

“¡¿Está desapareciendo un templo cada vez que dices mi nombre?!”

“Hachirokuji. Ya casi estamos en la casa de Senjougahara, así que tendré que despedirme.”

“¿Hmm? Claro que sí. Cierto, a tu amiga no le gustó mucho.”

Hachikuji se detuvo y se dio la vuelta.

En primer lugar, ella no tenía destino.


“Araragi-san, hasta la próxima.”

“Igualmente.”

Nos despedimos el uno al otro y nos separamos.

Gracias a los cielos me había encontrado con Hachikuji para hacer el viaje interesante, pensé
distraídamente mientras observaba su figura que retrocedía... sin embargo.

En ese momento, no sabía qué acosaría a la amable chica llamada Hachikuji Mayoi...

No, quiero decir, solo en el sentido de no saberlo.

Hachikuji era un misterio, a su manera... ¿qué hizo mientras estaba sola, o más bien, cuando
no estaba caminando?
018
Los apartamentos Tamikura-sou de madera y mortero, Habitación 201. El lugar de residencia
de Senjougahara Hitagi.

No había llamado por adelantado, apareciendo deliberadamente sin una cita. Prueba de mi
resolución.

No había ningún dispositivo elegante como un intercomunicador para estos apartamentos.


Hice un puño hacia atrás y llamé a la puerta de Senjougahara.

No hubo respuesta... llamé de nuevo.

Aún sin respuesta.

Esta vez probé la perilla. Estaba sin seguro.

¿Cuán descuidada podrías ser?

Mientras que Senjougahara Hitagi era un muro de hierro cuando se trataba de sus defensas
personales y de cerca, en general su defensa de largo alcance tenía más agujeros que un bloque
de queso suizo.

En cuanto a la mujer misma...

“......”

Estaba sentada en la modesta habitación del apartamento... afilando lápices.

Parecía estar absorta en la tarea.

Un estado de Zen perfecto.

Ella ni siquiera se dio cuenta de mí.

Obviamente, no había nada particularmente extraño en los lápices que usas en una escuela
secundaria... era una parte normal mantener en orden la papelería. Pero una mirada al montón
masivo (¿de alrededor de cien?) al lado del periódico en el que estaba trabajando dejó en claro
que algo andaba mal.

Si tuviera que hacer una comparación... se parecía a una guerrera que preparaba sus armas
para la batalla.
“Err... ¿Gahara-san?”

“Araragi-kun, quiero saber...”

Me equivoqué al decir que no había sido notado. Simplemente no se había molestado en mirar
en mi dirección... mi visita, al parecer, era menos apremiante que afilar esos lápices.

Todavía mirando la punta del que acababa de afilar, dijo: “Si cien lápices afilados que tuvieras
en ti empalaran a un tercero, eso calificaría como un accidente, ¿sí?”

“¡Sería un incidente!”

¡Y de qué tipo!

“¡La sección de noticias local estaría de lleno en el Asesino de los Lápices!”

“Je.” Dijo ella. “Entonces usaré esa misma hoja de periódico para afilar mi próximo lote de
lápices.”

“¡Cálmate, Senjougahara! ¡A pesar de la expresión engreída de tu cara, no fue una broma tan
inteligente!”

¡No desperdicies tu precioso repertorio de sonrisas!

¡Solo sonríes una media de cinco veces al día!

La navaja retráctil, probablemente la misma que había metido en mi boca, se había vuelto
completamente negra con grafito. La giró lentamente en mi dirección, la hoja brillaba a la luz.

Un brillo negro.

“Quítate los zapatos y entra, Araragi-kun. No te preocupes, no te volveré a secuestrar.”

“Está bien…”

Cerrando la puerta detrás de mí y girando la cerradura, que Senjougahara había dejado sin
asegurar, me quité los zapatos y entré en la sala de tatami. Como solo eran seis esteras, ni
siquiera tuve que mirar alrededor para ver que estaba sola.

“¿Dónde está tu papá?”

Senjougahara vivía junto con su padre, solo ellos dos. No parecía estar en el baño (oiría el
agua correr), así que no estaba en casa.
Era un pez gordo en alguna multinacional extranjera. Ya sabía que apenas llegaba a casa la
mayoría de los días, pero hoy era domingo... Supongo que con la enorme deuda que tenía, los
fines de semana no eran un lujo que pudiera permitirse.

“Mi padre está en el trabajo.” Confirmó Senjougahara. “Él está en la empresa... bueno, más
precisamente en el extranjero. Pero el momento funciona muy bien. Tampoco me gustaría
secuestrarlo.”

“......”

Pero ella secuestraría a su novio.

Eres un criminal latente.

“Bueno, supongo que te convertiste en un verdadero criminal en el momento en que me


secuestraste... De todos modos, si te preguntara por qué te estabas armando, ¿me lo dirías?”

“Adelante, pregunta. Como dicen, no hay una pregunta estúpida, y sería más estúpido ser
Araragi-kun.”

“¡No fuerces mi nombre en un refrán! ¡Especialmente de tal modo! ¿Es estúpido ‘ser Araragi-
kun’?”

“Solo te decía que no fueras tímido.”

“¡Puedo decir que estás mintiendo!”

De todas formas.

Me senté frente a Senjougahara al otro lado del periódico. Estaba lleno de virutas de lápiz.

“Voy a arreglar las cosas con Kaiki.” Dijo. “Dado que rechazaste mi protección, la única
opción que queda es ir a la ofensiva.”

“Secuestrar no es proteger.” Bueno, sabía que ella me había estado protegiendo, a su manera...
y nunca me habría negado si no hubiera sido por el mensaje de Tsukihi. “Sin embargo, si eso
es lo que fue, ¿quieres intentar otra vez el secuestro?”

“Ya te dije que no lo volvería a hacer.”

“Bien. Por cierto, hablé con Hanekawa después de eso...”

“¿Huh? Goshu... No, eh, ¿dijo algo sobre mí?”


“¿Estabas a punto de llamarla Goshujin-sama?”

“¡N-No! No hay intimidación en nuestra escuela.”

“¡¿Estás siendo intimidada?! ¡¿Tú?!”

Bueno, la fachada de “estudiante modelo propensa a enfermedades” que camuflaba el muro


de hierro que es Senjougahara funcionó para nuestros otros compañeros de clase, pero ya no
significaba nada para Hanekawa... Ella no aceptaría cada cosa que dijese o hiciese
Senjougahara.

Hanekawa era una buena persona, pero eso significaba que estaba dispuesta a perdonar la
maldad, no pasarla por alto.

“Senjougahara, has mostrado tus verdaderos colores, así que ella se va a meter en tu caso, pero
no lo llames intimidación, la hace quedar mal.”

“¿Cuándo lo llamé así? ¡Es porque me gusta hacerlo que me deja pulir sus zapatos todas las
mañanas!”

“¿Por qué eres tan servil con ella?”

¡Una fracción! ¡Muéstrame solo una centésima parte de esa deferencia!

“De todos modos... ¿entonces vas a encontrarte con Kaiki?” Pregunté.

“Si. Pero no te preocupes. Planeo resolver esto con palabras, si es posible.”

“Dice la dama con todo el arsenal de lápices... Gracias a todo lo que es bueno que me presenté.
¿Pero Senjougahara? ¿Eso significa que sabes dónde está Kaiki?”

“Tenía una tarjeta de visita.” Senjougahara buscó en su bolso y sacó un viejo trozo de papel.
“Me la dio hace mucho tiempo. Es un milagro que no la haya roto y tirado. Como información
de contacto solo tiene un número de teléfono celular... pero afortunadamente todavía usa el
mismo número.”

“Hmm... Déjame ver eso por un segundo.”

Era una simple tarjeta de visita. Las únicas cosas en ella eran el nombre Kaiki Deishu, su
lectura en letras fonéticas y, como dijo Senjougahara, un número de teléfono celular.

No, espera. Había una cosa más, un título de trabajo.


─ Cazafantasmas.

“Senjougahara, sé que es una de las peores cosas que podría decir, pero ¿no fue tu culpa que
te engañaran?”

“Esa es la trampa. Es difícil creer que alguien que optaría por un título tan tonto sea en realidad
un fraude.”

“Tal vez…”

Cierto, en realidad escuché en alguna parte que una de las técnicas usadas en las estafas era
aparecer intencionalmente como una farsa.

Al parecer abiertamente falso, el objetivo asumió lo contrario... ya que cualquier cosa que
sonara tan falsa en realidad no podía serlo. Por lo general, solo despertaría sospechas, pero tal
vez la táctica funcionó mejor con objetivos excesivamente cautelosos.

“Si vas a decir eso, Oshino-san era tan sospechoso como ellos.” Señaló Senjougahara.
“Comparado con él, incluso Kaiki es un adulto respetable.”

“Sí, una camisa hawaiana versus un traje...”

Tenían algunos puntos en común. No es que Oshino solo ofreciera voluntariamente sus
servicios, tampoco así... De hecho, en mi caso, pidió cinco millones de yenes.

No es que pensara que el precio era alto, teniendo en cuenta lo que conllevo.

“Entonces, Senjougahara, ¿llamaste a este número... y hablaste con Kaiki?”

“Si. No parece haber cambiado en absoluto... triste como un pantano. No he estado cruzada de
brazos desde su liberación. Claro, estaba un poco enfadada después de que Hanekawa me
regañó, pero eso solo duró unas cinco horas.”

“¡¿Cinco horas?!”

Senjougahara podría ser asustadiza con las cosas más extrañas. Hanekawa realmente era su
némesis.

Habiendo sido atraído por el mensaje falso de Karen (que en realidad debió haber sido de
Hanekawa), Kaiki sería cauteloso de usar su teléfono celular para fines comerciales. Pero
parecía que no había desechado el teléfono, hasta el momento. Teniendo en cuenta también la
antigüedad de la tarjeta de presentación, fue más que una simple suerte, sino un milagro que
Senjougahara haya podido contactarlo.

¿Pero nos favoreció el milagro?

“Entonces, según mis cálculos.” Dije. “Hiciste la llamada no mucho antes de que llegara aquí.”

“Muy astuto. No todos pueden realizar sumas de un solo dígito en sus cabezas.”

“¡¿Tienes que burlarte de mí todo el tiempo?!”

“¿Cuándo te resulta difícil? ¿Multiplicación?”

“¡Soy bueno en matemáticas!”

“Whoa. ¿Estás presumiendo?

“Nkk...”

¡Tal vez lo estaba! ¡¿Entonces?!

“Hah.” Resopló Senjougahara. “Lo dice el hombre que hasta el otro día se aferró a la regla de
la mano izquierda de Fleming con tanta fuerza que ni siquiera sabía que la regla de la mano
derecha de Fleming existió. Tú, ¿alardeando? Eso es absurdo. Oh, lo siento, no quise usar una
palabra tan grande.”

“Oye, podría ser especialmente malo en física y japonés moderno, pero ¿qué tiene de malo
saber en qué soy bueno?”

“Sí, sí, por supuesto, por supuesto. No tienes culpa, y yo siempre tengo la culpa.”

“¡Pero es el caso! ¡Realmente la tienes!”

“¿Y? ¿Qué querías preguntarme en base a la conclusión que obtuviste de tu cálculo diferencial
e integral? Tu viniste aquí motivado por una comprensión matemática de que las raíces son
inversas y absolutas, ¿no?”

“¡Hay algo realmente mal contigo como persona!”

“Como persona, tal vez, pero no como una mujer hermosa.”

“¡Como cualquier cosa!”

Diantres. A veces tenía que preguntarme por qué estaba saliendo con ella.
Um, la amaba, ¿no...? Recuérdame, ¿exactamente qué hay de ella?

Como ella me lo había pedido... aproveché la oportunidad y le pregunté. “¿Está bien si voy
contigo? Si vas a arreglar las cosas con Kaiki... quiero unirme a ti.”

“Estoy dispuesta a fingir que no escuché nada.” Sé que debería haberlo visto venir, pero su
respuesta fue tan fría como el hielo, su tono aún más seco de lo habitual. “Esto es lo que
quieren decir con un perro que lame la mano que lo alimenta...”

“Sé que debería estar enojado porque comparas a tu novio con un perro, pero soy tan cómico
que no puedo evitar bromear: eso solo significa que le gustas.”

Ni siquiera morder la mano que me alimenta.

Yo fui el que se lamió.

Que confuso.

“Si no quieres morir.” Advirtió Senjougahara. “Retira lo que acabas de decir.”

“Es mi hermana. Kaiki le ha hecho algo a ella.” No retiré mis palabras y en su lugar las reforcé.
“La golpeó con una especie de extraña excentricidad, la abeja corona de fuego, y ella tiene
fiebre ardiente. Logré neutralizarlo un poco absorbiendo la mitad, pero no se sabe cómo podría
progresar.”

“¿Absorbiste la mitad de la excentricidad? ¿Estás bien?”

La cara de Senjougahara permaneció inexpresiva, pero parecía estar mostrando una genuina
preocupación por mi bienestar. Una de las muestras ocasionales de humanidad de mi novia.

Raramente la he visto dirigir tales sentimientos a nadie más que a mí. Era una humanidad de
oferta limitada, se pueden aplicar condiciones.

“Sí.” Respondí. “Gracias a mi cura vampírica. Sin embargo, no diría que estoy en plena
forma.”

Me sentí un poco lento... febril.

Apenas me sentía caliente, pero podría estar parado demasiado cerca de una marca acalorada.

“Ya veo.” Señaló Senjougahara. “Entonces es demasiado tarde para que te retractes... no es
que suponga que lo harías si tu hermana está involucrada.”
“No es solo mi hermana.”

“¿Huh?”

“Tú también.” Dije, mirando directamente a Senjougahara. “Estabas a punto de hacer algo
estúpido por mi bien... cómo enfrentarte a Kaiki sola. ¿Cierto?”

“No es solo por tu bien. Kaiki es... algo que necesito resolver.”

Senjougahara... una vez había perdido algo querido para ella.

“No puedo olvidarlo, no puedo dejarlo estar... Necesito ponerle fin. Si no lo hago, no podré
avanzar. Tanto es así que si Kaiki no hubiera regresado a esta ciudad... en algún momento
habría ido a buscarlo.”

“¿Es tan importante para ti?” Su determinación me intimidó, pero tuve que preguntar. “¿No
se suponía que era... trivial?”

“Estaba tsundereando.”

“Tsundereando...”

Ahora incluso tenía gerundio... Sinceramente, a mí me sonaba aterradoramente alemán.

“Entonces, ¿qué...? ¿Planeas vengarte de los cinco farsantes?” Pregunté. “Eso ya terminó...
¿no? ¿No hay otras cosas que necesitas resolver?”

“No seas tonto. Podrían haber sido estafadores, pero no estoy interesada en interpretar a la
víctima, como diría Oshino-san. Me traicionaron, pero no es como si me obligaran a confiar
en ellos, y no guardaría un rencor tan irracional. No soy ese tipo de... ese tipo de... Está bien,
dejemos de lado mi personalidad, pero no planeo confundir las cosas.”

“......”

Entonces había un problema con su personalidad.

Ella lo sabía.

“Pero Kaiki es diferente.” Dijo.

“¿Cómo es eso?”

“Él insto el divorcio de mis padres.” Comentó Senjougahara sin sentimientos. Si hubiera
puesto algo en su voz... no era difícil imaginar cómo podría haber sonado. “Obviamente, no
puedo echarles toda la culpa a sus pies, y no lo haré... pero él hizo un juguete con mi familia.
No puedo perdonarlo por eso. Si lo perdonara por eso... ya no sería yo misma.”

“......”

El padre y la madre de Senjougahara se divorciaron por mutuo acuerdo... a finales del año
pasado, creo. Fue por esa época cuando ella se mudó de la casa en la que había vivido durante
muchos años a estos apartamentos destartalados.

Desde entonces... no había visto a su madre... ni una sola vez.

“Incluso si no fuera por Kaiki, estoy bastante segura de que mis padres se habrían divorciado.
Nuestra familia se habría separado. Mi madre se fue... eso fue mi culpa, creo. Pero, Araragi-
kun, solo porque el resultado podría haber sido el mismo, ¿crees que puedo perdonar a alguien
que lo causó por malicia? Solo porque de todos modos hubiera sucedido tarde o temprano, ¿es
perdonable la malicia?”

“Malicia…”

“Debería tener el monopolio de la malicia.”

“Bueno, no sé sobre eso, pero...”

Los encantos que circulaba Kaiki deben haber afectado las relaciones de otras personas en la
vida de Sengoku.

Ya sea para bien o para mal.

Sería simple decir que cualquier relación que terminó desmoronándose gracias a ese hocus-
pocus se habría desmoronado de todos modos. Pero había algo mal con esa simplificación.

Según esa lógica, ¿qué más puedes decir? Si una persona se estaba muriendo, ¿estaba bien
matar a esa persona? Si algo iba a desaparecer... ¿podrías erradicarlo?

Si era falso, ¿no tenía derecho a existir?

¿Dónde terminó?

“Por codicia... Kaiki usó mi encuentro con el cangrejo para hacer que mi familia se
derrumbara. Como de todos modos iba a acabar.”

“......”
“Quizás fuiste secundario para mí en todo esto. Protegerte era un pretexto conveniente... en
realidad es solo mi resentimiento por Kaiki lo que me está volviendo loca.”

“Pretexto…”

“Estaba tsundereando.” Dijo Senjougahara... en voz muy baja. “No me malinterpretes,


Araragi-kun. Nada de esto fue por tu bien.”

“Yo... lo dudo, creo.”

Digo esto con convicción... con desafortunada convicción.

El cangrejo que encontró Senjougahara.

Un evento que ocurrió mientras ella había sido poseída por él.

En aquel entonces, probablemente ni siquiera había podido odiar a Kaiki Deishu. Porque ese
es el tipo de excentricidad que era el cangrejo.

Ese tenía que ser el arrepentimiento de Senjougahara.

Kaiki Deishu, el ominoso Kaiki Deishu... no había podido odiarlo en tiempo real.

Ese era el arrepentimiento de Senjougahara Hitagi.

Que no podía odiarlo como debía... a diferencia de Karen y Tsukihi Araragi, que lo hicieron
por un sentido superficial de la justicia.

En verdad, debería haber estado enojada... como una niña. Como una niña que acaba de perder
a su madre.

“Pero en ese caso, hay una cosa que todavía no entiendo. Se supone que Kaiki es un farsante,
así como un estafador, ¿verdad? Pero por lo que dices... parece que fue capaz de detectar tu
excentricidad, al cangrejo.”

Justo como había logrado infectar a Karen con esta abeja corona de fuego.

¿No significaría eso... que Kaiki era genuino?

“¿Quién sabe?” Dijo Senjougahara. “Pero una falsificación con poderes que superan lo
genuino también es más peligroso que el genuino... aunque en ese momento pensé que no era
más que un charlatán. Pensando en el pasado, puede haber estado fingiendo incompetencia.
Solo para exprimir más dinero de mi padre.”
“Ahora está estafando a niños de escuela media por su dinero... Mis hermanas estaban tratando
de detenerlo cuando coincido con Karen.”

“Ya veo. Así que tu hermana también es un Hombre Justiciero.”

“Vaya, ese apodo...”

“Bueno, ella es una chica, así que tal vez Mujer Justiciera.”

“Sabes, tus apodos suenan aún más horribles de lo que piensas.”

“Las Fire Sisters de la Segunda Escuela Media Tsuganoki... escuché algunos de los rumores.”

“Bien, lo hiciste.” En el caso de Senjougahara, se parecía más a reunir información que a


recibir chismes.

“Los hermanos se parecen… hablas muy mal de ellas, y eso tiene sentido. Los justicieros
tienden a ser incompatibles.”

“No las halagues... Son defensoras de la justicia ficticias. En cuanto a mí, nunca me consideré
un agente de justicia. Somos más como un grupo de chicos que se pelean por quién juega en
un terreno baldío.”

En ese sentido, preguntarse si era “odiar a las personas que son como yo” u “odio a mí mismo”
era exagerado.

Solo eran hermanos peleando, nada especial.

“Araragi-kun, déjame decirte que la justicia no funcionará contra este tipo siniestro... no por
lo que puedo decir. Déjame ser directa. Tú y tu justicia pueden ser potentes contra los
hipócritas, pero es débil contra las personas realmente malas.”

“Te sigo diciendo que la justicia no es lo mío...”

Mis hermanas tenían, al menos, razón. Ni siquiera era eso.

Podría parecer tal cosa... pero nada más alejado de la realidad.

Shinobu había sido víctima de esa deficiencia.

Hubo una larga línea de errores que condujeron a donde estaba hoy.

“Aun así.” Le dije. “No puedo esperar mientras te conviertes en un criminal.”


“Mi plan no es cometer un delito. Es imponer castigos.”

“La sociedad moderna lo vería como uno y lo mismo.”

Si hubiera nacido en tiempos míticos, la gente podría haber contado historias de algunos actos
heroicos... Sin lugar a dudas, había nacido en la era equivocada.

O eso, o en el mundo equivocado.

Pero yo, por mi parte, estaba agradecido... de que ella hubiera nacido en este mundo y en esta
era. Me sentí realmente agradecido de haberla conocido.

“Senjougahara, tal vez no te das cuenta de esto, pero te amo. Si recurrieras al crimen y fueras
enviada a prisión, te visitaría todos los días... pero si es posible, ¿podríamos estar siempre
juntos? A veces me pregunto por qué estoy saliendo contigo… pero te amo tanto que no
necesito ninguna razón.”

No hace falta decirlo... pero la lista de cosas que quiero proteger te incluye a ti, Senjougahara.

“Si vamos, vayamos juntos.” Insistí. “Protégeme... y yo te protegeré.”

“Maldición... eso sonó increíblemente genial.” La cara de Senjougahara permaneció rígida e


inexpresiva, pero sus hombros temblaban por lo que sea que estaba sintiendo. ¿Fue una
reacción genuina? “Si fuese un hombre, tu virilidad desbocada me volvería tan loco de celos
que te mataría.”

“¡Me estás asustando!”

“Afortunadamente soy una mujer, así que puedo sentirme atraída por ti.”

Con eso... Senjougahara empujó la pila de lápices a su lado.

“Está bien, Araragi-kun. Lo haremos a tu manera.”

“¿Quieres decir que me llevarás a ver a Kaiki?”

“Si.” Senjougahara asintió. “Pero a cambio, tengo una solicitud.”

“¿Una solicitud?”

“Si ‘solicitud’ suena demasiado blando para tus gustos, entonces llámalo una condición... un
requisito previo para llevarte a Kaiki. ¿Bien?”

Por su tono me estaba probando, pero solo había una forma en que podía responder.
“Sigue. Cualquiera que sea la solicitud, o la cantidad de ellas que tenga que aceptar.”

“Sólo tengo una.” Araragi-kun, ella me llamó suavemente. “Me reuniré con Kaiki... para pasar
la página. Justo como cuando Goshujin-sama... quiero decir, Hanekawa-san se cortó el
cabello.”

“Espera, lo hiciste de nuevo. No puedo dejarlo pasar.”

“¡No estoy siendo amenazada!”

“¡¿Estás siendo amenazada?! ¿Por Hanekawa?”

“¡Es normal arrodillarse por ella, donde sea que estemos!”

“¿Dónde sea?”

“Sí, justo como cuando Hanekawa-san se cortó el cabello.” Replicó Senjougahara, ignorando
mi interjección y volviendo a su tono habitual. “Y poder seguir adelante... planeo enfrentarme
a Kaiki y romper con mi pasado.”

El pasado. El pasado de Senjougahara.

¿Eso significaba la escuela media? ¿Su primer año de secundaria? ¿Su segundo año?

O… ¿en otro momento?

Ella declaró: “Yo también estoy lista para seguir adelante.”

“......”

Ella ya estaba mirando hacia adelante. Pensé tanto en decirlo... pero habría sido superfluo.
Además, tal vez mirar hacia adelante y avanzar... eran dos cosas diferentes.

“Bien, entonces, ¿cuál es tu petición?” Le pregunte. “¿Qué tengo que hacer para que me lleves
contigo?”

“Todavía no estoy lista para decírtelo.”

“¿Es algo que ni siquiera puedes decirme?”

“Vas a escuchar cualquier solicitud, ¿verdad?”

“Bueno, claro...”

Pero fue aterrador.


No iba a dar marcha atrás... pero eso daba miedo.

Como firmar en la línea punteada de un contrato no cumplido.

Después de todo, ¡era Senjougahara con quien estaba tratando!

“Una vez que hayamos terminado con Kaiki, resulte en lo que eso resulte, te lo diré.”

“Entonces ¿por qué no ahora?”

“Si te lo dijera, no sería presagio.”

“¡Presagio!”

“Si. Mueres, y lamentando para siempre que no haya expresado la solicitud ahora, vivo mi
vida sola.”

“¡¿Entonces muero en esta trama?!”

“Sí, y en la escena climática, el telescopio que me diste en mi cumpleaños entra en juego como
un elemento clave.”

“¡No se me ocurre ninguna situación en la que lo haría! Olvídate de presagiar o lo que sea,
¡solo dímelo ahora!”

“Bien, olvídate de todo.”

“......”

Si ella iba a ser así, no tenía otra opción. Como de costumbre, Senjougahara hizo un trato
despiadado.

Asentí. “Está bien... entendido.”

“Ah. Entonces vamos.” Senjougahara me devolvió el asentimiento, su rostro tan en blanco


como siempre. “Nos protegeremos el uno al otro.”
019
Esa mañana, Senjougahara había telefoneado a Kaiki, no como cliente sino como víctima
anterior, para solicitar una reunión... Supongo que podría decir una confrontación. Sin
embargo, cuando lo pensaste, para empezar, había sido un poco una apuesta, ya que no había
forma de saber si Kaiki incluso respondería.

Pero en esa apuesta, parecía que Senjougahara había prevalecido.

Así como en la conversación que siguió.

El resultado fue... que ahora estaban programados para reunirse en la tarde. La otra parte, es
decir, Kaiki, había aceptado la demanda de Senjougahara sin objeciones.

Las cosas habían ido casi sin problemas, era inquietante.

Inquietante... y siniestro. De todas formas…

“La reunión está programada para las cinco de la tarde.”

“Ya veo... en ese caso, voy a ir a casa primero.” Le dije. “Podría haber más que pudiera saber
de mis hermanas. Karen todavía está acostada, pero Tsukihi probablemente ya debería estar
despierta.”

“Bien. Entonces vuelve aquí por la tarde.”.

“Está bien... No salgas corriendo sin mí.”

“Por supuesto que no lo haré. ¿Te he mentido alguna vez?”

“......”

Mentir fue todo lo que hizo. Podía tocar una balada en un detector de mentiras.

“Estoy cansada de las mentiras, pero no me dejarán en paz.” Dijo.

“Supongo que todo está en la elección de palabras... y cuando lo pienso, no tiene sentido.”

¿Estaba cansada de las mentiras? Entonces solo di la verdad.

“Relájate.” Aconsejó ella. “Se trata de que escuches mi pedido... Podría mentir, pero te lo
prometo.”

“Ya veo... Entonces supongo que está bien.”


“Je, se llama negociar.”

“......”

Prometer y negociar eran dos cosas muy diferentes...

“De todos modos, tengo un poco de sueño.” Dijo.

“Ah. Así es, estuviste despierta toda la noche.”

Toda la noche. Afilado de lápices.

Excepto por las cinco horas, por supuesto, cuando estaba demasiado deprimida porque
Hanekawa la había regañado.

La cara de Senjougahara seguía tan pasiva como el hierro fundido, pero dadas las
circunstancias, estoy seguro de que debe haber estado cansada. Era imposible saberlo solo con
mirarla.

“También estuviste despierto toda la noche, Araragi-kun, incluso si estuviste inconsciente


durante algún tiempo. No creo que quieras enfrentarte a un estafador como Kaiki mientras
estás medio dormido... en lugar de hablar con tus hermanas, ¿no sería mejor si tomas una
siesta?”

“Bueno... cuando se trata de la falta de sueño, me las arreglo bastante bien. Por el vampirismo.”

“Aun así, descansa un poco. Tampoco hay garantía de que dormirás esta noche.”

Con ese consejo escalofriante para reflexionar... Me dirigí a casa. Sin embargo, nuestra
confrontación con Kaiki podría desarrollarse, probablemente necesitaba estar en buena forma,
por si se daba un enfrentamiento. Estar preparado, para cualquier cicatriz que quedara después,
o que al menos nadie termine arrepentido.

Al mismo tiempo, estaba diciendo la verdad cuando dije que quería escuchar lo que Karen y
Tsukihi tenían que decir... no, ¿tal vez debería volver a hablar con Hanekawa? Y al mismo
tiempo podría ir a su casa y recuperar mi bicicleta... pero ya le habíamos causado suficientes
problemas.

Era mejor no involucrarla más... aunque tal vez eso era solo yo siendo sobreprotector cuando
se trataba de Hanekawa.
Ella era una buena persona, nadie se le compara, pero nunca era sobreprotectora, de nadie. Se
podría decir que ella valoraba la responsabilidad personal por lo que valía.

En realidad... ella era demasiado insensible consigo misma.

Ahora que se había cortado el cabello y decidió seguir adelante, sería bueno que ese lado de
ella también cambiara... Pero probablemente estaba hablando fuera de turno.

Iba a tomar los exámenes de ingreso a la universidad. Había tomado la decisión en junio.

Comenzando a estudiar para los exámenes en junio de mi último año... no podía seguir
perdiendo el tiempo como lo hacía. Normalmente, tendría que resignarme a tomarme un año
para ello.

Solo pude probarlo gracias a la tutoría finamente orientada de Senjougahara y Hanekawa... en


cuanto a sus propios estudios, Senjougahara tuvo algunas de las mejores calificaciones en
nuestro año y estaría ingresando a la universidad por recomendación (por cierto, espero
ingresar a la misma universidad que ella. El orden de esta explicación cambió, pero
básicamente, comencé a estudiar para los exámenes porque quería unirme a ella), mientras que
Hanekawa, que tenía las mejores calificaciones, no planeaba postularse a ninguna universidad,
la verdad sea dicha.

La cima de su año. En realidad, si somos honestos, una de las personas más inteligentes del
mundo.

Toda la secundaria tenía grandes esperanzas en ella... pero Hanekawa había decidido no elegir
una universidad para ella.

Los únicos que lo sabíamos hasta ahora éramos Kanbaru y yo… Supongo que también era
posible que Senjougahara lo hubiera escuchado directamente de Hanekawa, pero no había
dicho nada.

No podía parlotear sobre eso.

Si la gente se enterara, un alboroto sobrepasaría la Secundaria Naoetsu, su corte de cabello,


lentes de contacto, accesorios o bolsos nunca podrían prepararlos... las clases se suspenderían,
y la escuela se cerraría hasta nuevo aviso. Después de todo, se dijo que, si sumabas los
coeficientes intelectuales de todos los demás en nuestra escuela, todavía no sería igual al de
Hanekawa... bueno, estoy completamente consciente de que no puedes hacer eso con los
coeficientes intelectuales, pero la diferencia entre Hanekawa y el resto de nosotros era tanta
que superó los límites del sentido común.

Sabía, sin lugar a dudas, que nunca habría conocido a otra persona en mi vida tan grande como
Hanekawa... pero tal vez por eso dejar de lado una elección obvia como ir a la universidad
tenía sentido para ella.

Incluso si tenía sentido, aún era inesperado.

En cuanto a lo que estaba planeando hacer en lugar de ir a la universidad, cuando lo pones en


palabras, sonaba increíblemente banal... ella iba a viajar.

Un largo viaje alrededor del mundo.

Ella ya había elaborado un plan completo de varios años en cuanto a su itinerario... en ese
sentido, ella era una típica estudiante modelo.

“Entonces, ya sea que entre a la universidad o no.” Le pregunté cuando me enteré. “Una vez
que nos graduemos, ¿supongo que no podré verte más?”

Fue justo después de que comenzaron las vacaciones de verano... estábamos estudiando en la
biblioteca. Traté de sonar casual, pero eso probablemente solo lo hizo parecer más incómodo.

“Eso no es cierto.” Respondió Hanekawa con una sonrisa tímida. “Todo lo que tienes que
hacer es llamarme, y donde sea que esté en el mundo, iré corriendo. Significamos mucho el
uno para el otro.”

“Está bien, si alguna vez necesitas algo, también puedes llamarme. No me importa si estoy en
medio de los exámenes parciales, donde quiera que estés en el mundo, iré corriendo.”

“Jajaja. Dilo de nuevo después de que realmente entres.”

Así es como terminó la conversación.

No pude evitar preguntarme cómo sería su vida si nunca me hubiera conocido... y nunca se
hubiera involucrado con excentricidades.

Si ella no hubiera llegado a conocer al demonio.

Si ella nunca hubiera conocido a ese gato.

Probablemente su vida nunca hubiera sido tan desviada... no después de todo el tiempo en que
mantenerse en la recta y estrecha era su único objetivo en la vida.
Lo real, eso es lo que ella era.

“Sí, la dejaré sola...”

Había llegado a la decisión cuando llegué a casa.

Supuse que Hanekawa probablemente me había contado todo lo que necesitaba saber, e
incluso si hubiera más, si descubría que Senjougahara y yo íbamos a reunirnos con Kaiki por
la tarde, podría pedir acompañarnos.

No pude involucrarla tanto. No quise hacerlo.

Si pudiera... hubiera preferido ir solo.

Por supuesto, Senjougahara también había tratado de evitar que la acompañara, así que
supongo que mi comportamiento era contradictorio.

Solo tuve que resignarme a la contradicción.

Porque ese es el tipo de persona que soy.

“¡Onii-chan!”

Tsukihi estaba parada cerca de la puerta principal. Al darse cuenta de mí, ella me llamo a
gritos.

“Ah... estás despierta. Buenos días…”

“¡Karen se ha ido!” Ella me interrumpió con un llanto quejumbroso. “C-Cuando desperté hace
un momento, no pude encontrarla en ningún lado... ¡todavía está enferma!”

“Cálmate, Tsukihi-chan.” Accidentalmente llamé a mi agitada hermana como lo hacía antes y


la agarré por los hombros. Parecía que podría escapar, en cualquier momento, así que la forcé
a mirar en mi dirección. “¿Revisaste mi habitación? La puse a dormir allí.”

“¡Por supuesto que lo hice! ¿Por qué estás perdiendo el tiempo con preguntas estúpidas?”
Tsukihi se estaba poniendo histérica. Estaba al borde de las lágrimas. “S-Sus zapatos tampoco
están... y parece que ella cambió.”

“...... ¡Kk!”

Quizás absorber la mitad de la fiebre de Karen había sido un error. Incluso si todavía no estaba
bien, se sentía lo suficientemente bien como para poder salir de la casa.
Ella solo había fingido sentirse agotada y quedarse dormida.

Entonces, después de verme irme, ¿salió por la puerta?

¡Maldición, esta chica es una molestia!

“Mamá y papá piensan que es solo Karen haciendo una de sus acrobacias habituales...
obviamente no puedo decirles la verdad. Onii-chan, ¿qué voy a…?”

“Cálmate. Piensa. ¿Tienes alguna idea de dónde pudo haber ido?”

“No...” La fuerza se drenó del cuerpo de Tsukihi. Ella pareció marchitarse. Era casi como...
había perdido la mitad de sí misma. “Probablemente intentaría ir a donde sea que Kaiki esté...
Pero no sabemos dónde está eso.”

“¿Estás diciendo... que Karen lo sabe?”

“No lo creo. Ya se le escapó de las manos una vez.”

“......”

Karen. Esa tonta.

Significaba que ella misma no tenía idea de adónde iba... ¡la muy idiota! ¡No podía soportar
simplemente esperar, ¿incluso si no tenía idea, simplemente salió corriendo de la casa decidida
a hacer algo?!

¡Deja de fingir, por amor a todo lo que es bueno!

“Iré a buscarla.” Le dije. “Estoy seguro de que no ha ido muy lejos... no podría haberlo hecho.
Espera aquí.”

“¿Qué? Yo también quiero ir a buscarla.”

Me imaginé tanto. Probablemente estaba a punto de irse cuando llegué a casa. Pero…

“Incluso si encuentras a Karen, es probable que ella te persuada de unirte a ella.” Traté de
razonar con Tsukihi. “Si las cosas se vuelven más complicadas de lo que ya son, no estoy
seguro de que pueda manejarlo.”

“Realmente no confías en nosotras, ¿verdad...?”

Estaba medio riendo y medio llorando.


Por supuesto que no confiaba en ellas. Día tras día, se la pasaban cometiendo errores. Aunque
no sea quien para hablar.

“Confiar o no.” Le dije a Tsukihi. “Pero me preocupo por ustedes.”

“......”

“¡Pero más que eso, estoy enojado!”

¿Cuántas veces tuve que decirlo? Frustrado, quité mis manos de los hombros de Tsukihi y giré
sobre mis talones... saliendo por la puerta y hacia la calle. Y luego comencé a pensar.

¿Qué hacer? ¿Dónde mirar?

Si Karen no tenía un destino en mente, todo lo que podía hacer era pasear y esperar lo mejor...
era el peor tipo de persona desaparecida.

A diferencia de Senjougahara, Karen no tenía forma de contactar a Kaiki directamente...


incluso si lo hiciera, Kaiki no estaría de acuerdo en verla.

Fue bueno que le hubiera prestado mi bicicleta a Hanekawa. Si no, Karen seguramente la
habría tomado sin preguntar. Estar a pie en lugar de en una bicicleta hizo una gran diferencia
en su radio de movimiento... a menos que se subiera a un autobús, en cuyo caso estaba jodido.
A diferencia de mí, mis hermanas tenían pases de autobús.

Piensa.

Si yo fuera Karen, ¿qué haría?

Ella no está en su mejor forma, pero tiene algo que necesita hacer. Otras personas quieren
detenerla, pero ella no puede renunciar...

“Primero, intentaría poner algo de distancia entre ella y la casa... porque si la encontramos, la
traeremos de vuelta. Ese es el primer paso. Pero ¿qué sigue? ¿Qué sigue... qué sigue...?”

¿Qué haría Karen a continuación?

Gah, ¿cómo iba a saber lo que estaba pensando una idiota? ¡Quizás acababa de ir a la tienda!

Renuncié a ese enfoque... pero tal vez ella usaría su nuevo teléfono del que estaba tan orgullosa
para contactar a Hanekawa... furtivamente, incluso antes de salir de la casa.

No, lo dudaba.
Karen y Tsukihi habían mantenido en secreto que Hanekawa las estaba ayudando. También le
habían pedido a Hanekawa que se callara al respecto. Eso significaba que se sentían culpables,
y Karen al menos podía adivinar que si contactaba a Hanekawa ahora, volvería a mí. Ah, pero
entonces un tonto podría hacer la llamada sin molestarse en pensar...

Podría intentar llamar al celular de Karen, pero no había manera de que contestara... La función
de GPS en su teléfono podía rastrearla, pero tenía que preguntarles a mis padres.

Dadas las circunstancias, no podía acudir a ellos en busca de ayuda.

Además, podría haber apagado su teléfono...”

“¿Os podríais callar?”

No podía dejar de preocuparme, mis pensamientos por todo el lugar, pero en medio de mi
pánico, una voz me habló... abruptamente, desde las sombras.

De mi sombra.

Antes de que incluso registrara el hecho... Oshino Shinobu estaba a mi lado.

Era como si siempre hubiera estado aquí.

Llevaba un vestido para niños que era más blanco de lo que podría ser uno real. Tenía la
longitud de túnica y un diseño diferente al que había usado en las ruinas de la escuela. Sin
polainas.

Para los zapatos, llevaba sandalias sobre sus pies descalzos. Las sandalias también eran casi
translúcidas en su blancura.

En cuanto a su casco... Se lo estaba saltando... tal como había dicho. Su cabello rubio estaba
magníficamente expuesto.

Me estaba mirando con ojos somnolientos.

“No puedo dormir en medio de este clamor. ¿Nunca se os ha ocurrido? Estamos atados a través
de vuestra sombra, y cualquier molestia de vuestra parte me es impartida. Ser forzada a
compartir un pánico insufrible cuando uno no se siente agitado es lo peor. Mostrad un poco de
consideración e intentad controlar vuestra locura... aunque supongo que es imposible para
alguien como vos.”

“Shinobu... ¿Sabes lo que está pasando?”


“Más o menos. Estas parientes vuestras son lo suficientemente insensatas como para correr sin
rumbo... ahhhhh.” Shinobu lanzó un gran bostezo, mostrándome sus caninos... sus colmillos.
“Hrm, ahora que lo pienso, también vinisteis a buscarme cuando mi persona se extravió. Ah,
qué buenos recuerdos.”

“¿Estaría bien... si te pidiera ayuda?”

“Kaka.” Se rió Shinobu, de forma vampírica. “Desafortunadamente, no estoy en posición de


negaros... nuestra relación como amo y esclavo puede ser compleja, pero me superáis en poder.
Os dije hace mucho tiempo, ¿no es cierto, que el vínculo del vampiro es un vínculo del alma?
Si mandáis, no puedo sino obedeceros, por mucho que no me guste la tarea.”

“No es una orden. No estoy en condiciones de darte órdenes.”

“Entonces me niego, idiota.” Escupió Shinobu. “Estoy dispuesto a ayudar, pero no deseo hacer
la oferta. Eso sería vergonzoso. Es por eso que os digo que lo pronunciéis como una orden,
por el bien de las apariencias. ¿No podéis ni siquiera pensar tanto? ¿Por qué si no interrumpiría
mi sueño y aparecería en un momento oportuno, si no fuera para ayudaros?”

“No eres más que una pequeña tsundere...”

No pude evitar hacer una réplica ante las palabras de Shinobu. ¿Cuándo se tiño tanto por los
colores de nuestra sociedad? ¿Después de vivir durante cinco siglos, cinco meses fue todo lo
que le tomó a ella adoptar nuestras costumbres? Esto tenía que ser más de la educación de élite
de Oshino haciendo su trabajo.

¿Qué estaba pensando ese tipo aloha?

“Bien, entonces, es una orden. ¿Dónde está ella? Encuentra a Karen por mí.”

“Ah, ay de mí, qué calamidad, ser obligada a obedecer a un ser tan humilde. Pero si insistís en
ser un tirano, supongo que no tengo otra opción. Hmph. ¿Cómo os la arreglaríais sin mí?
Querido, querido, qué adorable.”

Kaka, Shinobu volvió a reír y luego señaló con el pulgar.

“La sangre de vuestra hermana es similar en composición, así que puedo oler su dirección
general. Hmph. Parece que, después de todo, no ha vagado mucho.”
020
Aparentemente, Karen había estado tratando de tomar un autobús... probablemente estaba
planeando ir a la escuela a la que asistía, la Escuela Media Tsuganoki. La encontré sentada en
un banco dentro del quiosco en su parada de autobús habitual, la más cercana a nuestra casa.

No, no sentada en el banco, tumbada sobre él. Se había quedado sin fuerzas antes de tener la
oportunidad de abordar.

Era domingo, casi por la tarde... no mucha gente buscaba tomar un autobús en ese momento
en nuestra ciudad rural. Karen tenía el quiosco para ella sola.

Vestida con su jersey, se desplomó sobre el banco. Su respiración parecía regular.


Descansaba... pero no estaba dormida.

Me sentí como un tonto por correr durante tres minutos seguidos a instancias de Shinobu...
una vez más, el interior del quiosco era un punto ciego. Si no fuera por ella, nunca me habría
dado cuenta. Sin tener en cuenta el hecho de que Karen podría sentirse débil, habría mirado la
parada desde lejos y habría seguido mi camino.

“¿Qué pasa? Monstruo de los besos...”

Karen me miró indiferente antes de arrastrarse hasta sentarse. Parecía haber vuelto a sudar
bastante. Después de todos los problemas a los que me había dedicado para bajarle la fiebre,
parecía haberla avivado al caminar bajo el sol.

Abeja corona de fuego o no, su temperatura todavía era demasiado alta para que ella saliera
de la casa. Incluso si tenía la cabeza despejada... su cuerpo no podía seguirle el ritmo. Ella
bien podría haber estado en un estupor regular.

“Vamos a casa.” Le dije.

“Ve a casa. Déjame sola.”

“Si insistes en ser difícil, podría tener que besarte de nuevo.”

“¿No lo entiendes? Mi preciosa virtud se ha ido... Ya no me queda nada que temer.”

“No estaría tan seguro. No conoces el verdadero terror.”

“El único que experimentará verdadero terror... eres tú.” Karen se tambaleó lentamente sobre
sus pies. “Ni siquiera pienses en tratar de detenerme.”
“Ya sea que te detenga o no... quiero decir, voy a detenerte. ¿Pero a dónde crees que vas? Ni
siquiera sabes dónde está Kaiki, ¿verdad?”

“Pero voy a averiguarlo. ¡No puedo simplemente quedarme sentada!”

El cabello de Karen seguía suelto de antes. Lo volvió a enganchar con un movimiento


practicado, usando una banda de goma alrededor de su muñeca para atarlo en una coleta. Era
la misma cola de caballo que siempre llevaba. Ella se veía más genial de lo que debería.

“Entonces, ¿qué planeas hacer, si no te quedas sentada?” Le pregunte.

“Planeo buscar, encontrar y golpear.”

“Suenas como si hubieras nacido antes de la era cristiana.”

“Un puño en el ojo y un puño en el diente.”

“Cuánto más hablas, más tonta suenas.”

“Ya te dije lo que ese hombre me hizo. ¿Sabes lo desalentador que se siente?”

“Y ya te lo dije, déjame el resto a mí.”

“Pero nunca estuve de acuerdo.”

“Vamos. Ahora mismo deberías estar en casa, descansando.”

“Ese es el tipo de cosas que un completo desconocido podría decir. Tu eres mi hermano.
Deberías decir algo como: ‘No te rindas, ve a por ello, ya casi lo tienes’.”

“¿De verdad crees que alguna vez diría algo tan irresponsable? Mamá y papá tienen verdaderas
esperanzas en ti, a diferencia de mí. Se supone que eres la chica buena. ¿No puedes quedarte
con bromas malcriadas normales? Están dispuestos a pasar por alto la mayoría de las cosas.
Así que no cruces la línea.”

“Estás por darte la vuelta y volver, así que está bien.”

“Ni siquiera me dejaron ir a una escuela de preparación.”

“Pero en realidad tu...”

Karen comenzó a hablar... y luego tropezó. ¿Estaba teniendo problemas para pararse erguida?
Era sobre todo fuerza de voluntad lo que la sostenía. No... incluso su fuerza de voluntad
probablemente estaba agotada en este punto. Entonces, ¿qué era?

¿Su sentido del deber? ¿Su terquedad? ¿Su orgullo? O tal vez... Fue una convicción.

“......”

Fuera lo que fuese, si no podía soportarlo, la llevaría a casa sobre mi espalda. Y esta vez la
ataría a la cama para que no pudiera escapar.

“Las palabras no nos llevarán a ninguna parte.” Karen arremetió justo cuando estaba a punto
de cerrar la conversación. “No estás interesado en nada de lo que tengo que decir.”

“Te escucharé más tarde. Tal vez cuando te pele una manzana mientras me siento junto a tu
cama.”

“Ja.”

Karen levantó los brazos y cerró las manos en puños. Ella dejó caer las caderas y dobló
ligeramente las rodillas.

Hasta hace unos momentos había estado tambaleándose de forma bastante inestable, pero eso
se desvaneció en un instante... su espalda estaba erguida como una columna de acero.

Ella no se defendía.

Karen se volvió hacia mí... agresivamente.

“Ahora que lo pienso, ha pasado un tiempo desde que tuvimos una pelea seria.”

“No te hagas ilusiones. Nunca tomé en serio ninguna de nuestras peleas. Eres solo mi hermana
pequeña.” Respondí, aún sin tomar una posición de lucha. Sin embargo, estaba en guardia.
“Así que te has vuelto más fuerte, que gran noticia. ¿De qué te sirve eso ahora? Esto no es un
dojo. Además, en este momento apenas estás en tu condición normal.”

“¿Mi condición? Ah, es cierto, mi condición no es normal.” Coincidió Karen, asintiendo. “Mi
cabeza se siente borrosa. Y tengo calor por todas partes como si mi cuerpo estuviera en llamas.
Parece que mi ropa podría estallar en llamas por el calor. Mis articulaciones son pesadas, y
cada vez que doy un paso siento que podría caerme... Ni siquiera puedo verte con claridad, es
como si mis ojos estuvieran resecos. Si parpadeara, tal vez nunca se volverán a abrir.”

“......”
“En otras palabras, estoy en mi mejor condición.”

Ella se acercó a mí... todavía en su posición de lucha. Antes de que me diera cuenta, ella había
cerrado la distancia entre nosotros hasta que estuvo lo suficientemente cerca como para
golpear.

“Sabes, eres bastante hábil.” Le dije. “Si no fueras mi hermana, podría estar enamorada de ti.”

“Y si no fueras mi hermano, podría haber sido fácil contigo.”

Lástima... Karen dio un golpe.

No fue difícil ver el golpe venir. Ni siquiera estaba recuperándose de su enfermedad, todavía
estaba tan enferma como antes. Lo bloqueé... y luego le retorcí la muñeca.

Atrás y arriba.

Al siguiente instante... estaba volando por el espacio.

“¡!”

Ni siquiera tuve tiempo de registrar mi sorpresa. Olvídate de un grito, lo mejor que pude lograr
fue signos de exclamación... antes de estrellarme, en decúbito supino, sobre el asfalto.

El asfalto. No es una superficie cómoda para la espalda humana.

Ahora estaba listo para gritar.

“Gg... ¡Ahhh!”

“Lástima que esto no sea un dojo, Nii-chan. Eso no habría dolido tanto sobre tatami. En nuestro
estilo, comenzamos a aprender proyecciones después del primer cinturón. ¿Olvidé mencionar
eso?”

“...... ¡Nkk!”

Tienes que estar bromeando. ¿Desde cuándo hubo llaves y proyecciones en karate?
Aparentemente había muchas cosas que no sabía en este mundo.

Y parecía que Karen podía moverse bien. No esperaba eso.

“Gracias... eso realmente me abrió los ojos.” Dijo.


Con eso, supongo que no quiso reconocer el error de sus costumbres y sentirse arrepentida.
Moverse literalmente la había despertado y despejado las telarañas de su cerebro. Ella se estiró
lentamente.

“Veamos... veinte minutos hasta el próximo autobús. ¿Quieres que mientras tanto te llame
ambulancia?”

“No me hagas reír. La única que entrará en una ambulancia eres tú…” Repliqué, luchando por
ponerme de pie.

Me había dejado sin aliento cuando aterricé en el suelo, así que respiraba con dificultad. Pero
eso no importó. No había necesidad de recuperar el aliento.

Mire fijamente al frente.

A mi hermana.

Mi hermana pequeña, que está enferma.

“Estás bromeando.” Se maravilló. “¿Cómo estás parado? Ese lanzamiento, de hecho, podría
haberte matado... el sensei me dijo que nunca debería usar esa técnica fuera del dojo, bajo
ninguna circunstancia.”

“Entonces espero que te echen.”

“¡Solo mantente fuera de mi camino!”

No vi venir el siguiente golpe. No es que el golpe en sí fuera más rápido. No había desacelerado
deliberadamente su ataque anterior para preparar el lanzamiento.

Esta vez, sin embargo... añadió en una finta. Hizo una gran diferencia.

El primer golpe fue con toda su fuerza.

Pero el segundo golpe... fue un desastre.

“Ack... Ng... ¡Nghh!”

Karen conectó cinco golpes en mi torso antes de que volviese a golpear el asfalto. Había
fallado en bloquear siquiera uno.

Fue un ataque total, un aluvión de puños.

“Por cierto, Nii-chan. ¡¿No crees que la frase ‘mi cuerpo está en llamas’ suena un poco sucia?!”
“¡No, no lo creo!”

“Casi suena como ‘mi cuerpo quiere que se lama’.”

“¡Suenas como una kouhai!”

“¡¿Una kouhai?! ¡¿Quien?!”

“¡Estoy hablando de la pervertida más grande que conozco!” Grité enojado.

Kanbaru estaría en la luna si pudiera escucharme. Mientras todavía gritaba, Karen intentó dar
una patada. Esta vez la agarré por el tobillo... ¡sí! Seguía siendo más fuerte, y su muñeca era
una cosa, ¡pero no había forma de que pudiera arrojarme mientras le sujetaba el tobillo!

Desafortunadamente.

Karen tenía dos piernas.

Nunca lo vi venir. Usando el tobillo que estaba agarrando como punto de apoyo, ella levantó
su otra pierna para patearme fuerte en el costado.

Eso dolió.

Después de todo, ella era más alta que yo y acababa de poner todo su peso en la patada... Creo
que sentí mis órganos aplanarse. Pero no la solté... al menos, no hasta que ella lanzó el mismo
ataque diabólico tres veces más.

No está bien, no iba a poder soportar esta paliza.

Ya no tenía la constitución de un vampiro. Para ser honesto, puramente en términos de cómo


me sentía, Karen parecía estar un escalón por encima de los gustos de Guillotine Cutter.

“Ejem, maestro...”

Cuando solté la pierna de Karen, escuché una voz que venía del suelo... no, no del suelo. Desde
mi sombra, que se esparcía por el suelo.

En otras palabras... de Oshino Shinobu.

Era solo su voz. Y parecía que yo era el único que podía escucharla... Karen no reaccionó.

“Os lo dije antes, ¿no? Así como vuestra irritación y pánico me son transmitidos de la manera
más directa, con la misma intensidad, también lo hace vuestro dolor.”
“Solo trata de soportarlo un poco más.” Le dije a mi sombra.

Estaba hablando con el suelo, así que, desde el punto de vista de Karen, era el tipo de persona
de la que te mantendrías alejado... a menos que ella pensara que estaba comenzando a delirar
por todo el dolor.

“Dadme la orden, y yo intervendré.”

“Estoy bien, no necesito tu ayuda.”

“A este ritmo, podría ya sea que lo ordenéis o no.”

“Entonces mi orden es que te mantengas alejada de esto.”

“Estáis hiriendo mi paciencia.”

“Te acariciaré la cabeza más tarde, lo prometo.”

Acariciar su cabeza... era un ritual para prometer obediencia absoluta. Cuando ayer le lavé el
cabello, la intención era en parte simbólica.

“La cabeza no es suficiente.” Dijo Shinobu. “Exijo un ritual más fuerte.”

“¿Un ritual más fuerte?”

“Sí, algo que argumenta mayor devoción.”

“Huh, no lo sabía. ¿Qué tipo de ritual es este?”

“En lugar de acariciar mi cabeza, me acariciareis el pecho.”

“¡¿Por qué no me dijiste eso cuando aún estabas en forma adulta?!”

Me puse de pie, casi llorando... el tercer ataque no estuvo acompañado de palabras.

El golpe de Karen simplemente vino a mí.

Solo aguanta un poco más. Eso es lo que le dije a Shinobu, pero “un poco más” fue bastante
vago. Por ahora, lo que tuvo que soportar fueron otros diez golpes.

Yo también lo soporté, por supuesto.

Soporté lo insoportable y sufrí lo insufrible.

Karen realmente se había vuelto más fuerte. Prácticamente en este momento no era rival para
ella. Factores vampíricos o no, no puedo creer que alguna vez fui lo suficientemente arrogante
como para pensar que podría matarla por accidente si lucháramos. ¿Había progresado tanto
mientras yo evitaba nuestras disputas? ¿Cómo pudo haberse vuelto tan fuerte en cuestión de
unos meses?

¿Quién era este sensei suyo, el Gran Patriarca? ¿Ella bebió el Agua Ultra Divina o algo así?

Créeme, no estaba tratando de ser amable. No dejaba que ella me golpeara porque era una
chica, o mi hermana, o lo que sea... aunque me estaba yendo tan mal que una excusa hubiera
servido muy bien. Ni siquiera había una oportunidad para lanzar un contraataque. Hablando
de cosas injustas... ¿Era ella un personaje original introducido en el anime, o qué? Era una
visión del mundo completamente diferente.

Quizás estar enferma significaba que los frenos de Karen también habían dejado de funcionar,
porque su asalto no mostraba signos de desaceleración.

Sin embargo…

“Esto se está volviendo ridículo.” Dijo, haciendo una pausa momentánea cuando vio que
todavía no me estaba derrumbando. “Apuesto a que me duele más la mano de golpearte.”

“No seas estúpida, yo soy el que está siendo golpeado. Obviamente tengo más dolor.”

Vaya. Si no fuera por el factor de curación de mi persistente vampirismo, ya estaría muerto...


no es broma.

“Sabes que no puedes vencerme, Nii-chan.”

“Y sabes que no puedes vencerme, Karen.”

Podía sentirme sangrando por todas partes... Luego dejare que Shinobu bebiera mi sangre
como una ofrenda de paz.

De hecho, si a este ritmo no aumentara mi habilidad de curación, tendría que ingresarme en


un hospital.

“Si quieres rendirte, será mejor que lo hagas ahora, Nii-chan.”

“¿No es un poco tarde para esa línea?”

“Mis manos duelen.”

Así que he terminado de golpearte, dijo Karen... antes de volver a atacarme. Esta vez con un
barrido de pierna.
Esperaba que ella continuara usando sus piernas, así que pude evitarlo saltando hacia atrás...
pero no pude esquivar el ataque de seguimiento.

Levantó su otra pierna en alto... y me derribó.

Un naeryeo chagi.

¿Qué demonios pasaba con su escuela de karate?

“¡Nrgh… kk!”

Alcé ambas manos en una cruz sobre mi cabeza para bloquear... pero mi hermana era la
musculosa. No había forma de que fuera suficiente para detener su patada.

De hecho, probablemente estaba a punto de romper los huesos de mis brazos.

Qué tipo de técnica usaba contra un aficionado, pensé, pero extrañamente, mientras la fuerza
me golpeó como una tonelada de ladrillos, y sentí que estaba a punto de ser aplastado por el
impulso, el golpeó no llego.

¿Qué? ¿Se estaba conteniendo?

A no ser que…

“¡Hmph! ¡No está mal! Pero... ¡eso fue solo otra finta!

Mientras hablaba, su pierna, que se había balanceado como un hacha, ahora cortaba desde un
lado, los dedos de los pies apuntaban a mi mandíbula... pero tenía otra cosa por venir si pensaba
que un movimiento llamativo como ese iba conectar. Balanceé la parte superior de mi cuerpo
hacia atrás lo suficiente como para evadirlo. Pero ella no había querido decir que ese
movimiento iba a impactar.

Karen pateó su otra pierna como para perseguir la primera... lanzando todo su cuerpo al aire.

Ella se apoyó en sus palmas.

Una parada de manos.

“¡Hup!”

Con las piernas abiertas en una hendidura recta como un helicóptero de bambú, comenzó a
girar.

“¡Ngh... rrk!”
De alguna manera logré bloquear con mis brazos... sí pudieras llamarlo bloqueo. No me estaba
protegiendo, me estaban pulverizando los brazos.

Se sentía como si me estuvieran golpeando con un bate de béisbol.

Creo que giró unas cinco veces... en otras palabras, me pateó los brazos diez veces. Ni siquiera
podía seguir sintiéndolos. ¿Cómo podría generar tanta fuerza en sus piernas desde esa
posición?

¿No sería el ataque de algún juego de lucha?

¡No era karate, era capoeira!

“T-Tú...”

Después de ser pateado una y otra vez, intenté agarrar una de las piernas de Karen. Esta vez
se había equivocado... me subestimó si pensaba que una maniobra tan acrobática me acabaría.
Ahora era mi oportunidad de contraatacar, solo que...

Como si hubiera estado esperando que extendiera la mano, y como para sacudirla, se hundió
hacia el suelo.

Hundiéndose, y momentáneamente acostada en el suelo desde su posición de parada de manos


sin perder el impulso como si el asfalto fuera hielo resbaladizo, siguió girando sobre su espalda
como si estuviera haciendo breakdance... acelerando, si acaso, y otra vez barriendo mis
piernas. Las patadas eran tan agudas que parecían una guadaña.

Movimiento circular. Esfuerzo de torsión.

Incapaz de utilizar toda su fuerza debido a su enfermedad, su estrategia parecía ser aprovechar
las leyes de inercia y fuerza centrífuga... y estaba demostrando ser extremadamente eficaz.

Estaba tan concentrado en proteger mi parte superior del cuerpo que mis espinillas estaban
abiertas de par en par. Mis rodillas cedieron por las patadas... que desde el principio parecía
ser el objetivo de Karen.

Ella volvió a pegar las palmas contra el asfalto.

Se levantó en otra parada de manos.

Y luego empujó, saltando en el aire usando solo sus brazos.

¡Mierda! ¡Todo el tiempo que paso entrenando parada de manos valió la pena!
Mientras estaba ocupado mirando boquiabierto, las largas piernas de Karen, que acababa de
emplear como guadaña, se convirtieron en unas tijeras que me agarraron la cabeza donde se
unían sus muslos carnosos. Ella inmediatamente dobló una rodilla, bloqueando mi cabeza en
su lugar.

Con mi cara cubierta por la entrepierna de su jersey, no podía respirar. Pero eso fue solo por
un momento.

Karen giró sus brazos en el aire, con fuerza, como un tornillo... el impulso sacudió todo su
cuerpo.

Su giro... me saco del suelo.

Por pura fuerza... ella me desarraigó.

¿O-Otra proyección?

¿Una proyección de cuello... usando sus piernas?

Karen ya me había desestabilizado, y era incapaz de resistir la maniobra completamente


inesperada. Antes de que tuviera tiempo de decir “imposible”, el mundo se volvió borroso.

Una vez más estaba volando por el espacio.

A la mitad Karen liberó su gancho de pierna en mi cabeza, permitiéndome de alguna manera


evitar aterrizar de cabeza (estoy bastante seguro de que esta fue otra técnica de “nunca usar
bajo ninguna circunstancia fuera del dojo”. Me recordó algo de la lucha libre de Kid Musculo,
pero probablemente fue un antiguo movimiento de artes marciales)… pero no había forma de
que hiciera un aterrizaje limpio.

Golpeé el suelo con fuerza, golpeando mis caderas en el pavimento.

Intente pararme... dolor sacudiendo mi cuerpo.

Karen, mientras tanto, había aterrizado perfectamente, como era de esperar. Ya estaba
lanzando un golpe de seguimiento... había usado sus piernas como una guadaña y un par de
tijeras, y esta vez arremetieron como un látigo.

Al instante agarré una piedra y se la tiré a Karen... y no una. ¡Las lanzaba con las dos manos!

Un adolescente arrojando piedras a una chica de escuela media.

Nada menos que yo.


“¡No lo creo!”

Gritando, Karen ni siquiera bajó la velocidad cuando los misiles se acercaron... desvió el arco
de su patada y las dirigió a las dos piedras que se precipitaban hacia ella.

No... no las golpeo. Ella las aplastó en pedazos.

¡¿Sus patadas pueden romper piedras en el aire?!

¡Era como si sus piernas fuesen bates de metal!

“Cielos, ¿cuánto has estado entrenando, Hermana Princesa Modelo a Escala 1/12?”

“¡Esa sería una hermana normal!”

Manejando una refutación apropiada a mi maldición sin dejar que sus bromas la distraigan,
supongo que se podría decir que fue construida con especificaciones diferentes a las mías,
nuevamente apuntó a mi cabeza.

Una patada corriendo, volé hacia atrás... y ya sabes, ¡mi cabeza estaba allí!

Y lo creas o no, aunque pueda ser horrible... no terminó con un solo golpe.

Odiaría decir “alas sobre un tigre”, pero Karen casi parecía desafiar la gravedad... aún
suspendida en el aire, siguió con otro golpe puntiagudo en mi cabeza con su otra pierna.

Pero tampoco había terminado con dos golpes.

Todavía a mitad del salto, Karen dejó que la rotación la llevara, pateándome un total de tres
veces... en la cabeza.

Me sentí como Anpanman después de obtener una nueva cara del tío Jam (¡¿Esa metáfora va
a funcionar?! Significa: ¡pensé que me habían volado la cabeza!).

La primera patada había sido tan poderosa que, si hubiera estado de pie, probablemente me
hubiera derribado instantáneamente, pero como mi trasero ya estaba en el suelo, recibí los tres
golpes en rápida sucesión... en serio, fue bastante devastador.

Probablemente en este punto mi cerebro era pasta de frijoles, sin exageración.

“¡¿Qué eres, un ventilador de techo?! ¡A este ritmo voy a comenzar a hablarte como un
extraterrestre, Futakoi, Modelo a Escala 1/6!”

“¡Tsukihi y yo no somos gemelas!”


“¡Lo eran, en los planes originales!”

“¡¿Lo éramos?!”

Si, de hecho. Si buscas lo suficiente, aún podrías encontrar algunas pistas restantes.

Después de una revolución y media, Karen aterrizó sobre un pie, pero Karen, siendo Karen,
ciertamente no se detuvo para recuperar el aliento. Esta vez ella giró en la otra dirección... y
saltó de nuevo en el aire para patearme el otro lado de mi cabeza.

Pero aparentemente la ergonomía estaba en contra de ella. Tan pronto como lo hizo, la fuerza
de su propia patada la hizo girar, arruinando por completo su forma... ¡pero espera!

Me equivoqué, fue otra finta. Ella solo estaba acumulando impulso centrífugo.

Se inclinó sobre su patada y ejecutó un espectacular movimiento de espalda ante mis ojos... y
aterrizó sobre mí mientras estaba sentada con las nalgas plantadas firmemente en el suelo.

Se posó sobre mis hombros... luego, usándome como trampolín, saltó directamente al aire.
Directamente sobre mi cabeza.

“¿Qué...? ¡Tú!”

Levanté la vista reflexivamente... solo para ser recibido por la vista de Karen doblando ambas
piernas, lista para dejar caer todo su peso en una rodilla sobre los huesos que había usado como
su trampolín personal.

“D-Debes estar bromeando, me arrancarás los hombros... olvídate de Anpanman, ¡Lección


Feliz, Modelo a Escala 1/5!”

“¡No se trata de hermanas, se trata de madres!”

Cierto. Supongo que me dejé llevar. De todos modos ¿qué grupo demográfico buscamos?

Sin perder un segundo, ignorando el dolor punzante en mi espalda, de alguna manera me


alejé... su punto de contacto estaba enfocado en un solo lugar, así que solo tuve que arrastrarme
un poco para evitar el golpe.

¡Es tu propia fuerza de salto la que será tu ruina, chica!

Disfruta patear el asfalto en lugar de mi hombro... un par de pequeñas piedras son una cosa,
¡pero demoler una superficie de asfalto no debería ser tan fácil!
¡Tus rodillas se convertirán en pedazos!

Sin embargo... desde el rabillo del ojo fui testigo de una vista asombrosa.

Había esquivado su ataque en el último momento, pero en respuesta, Karen torció la parte
superior de su cuerpo a solo cuarenta y cinco centímetros del suelo... creando una espiral con
su altura de 1,70 metros para realizar un aterrizaje que, si no es elegante, al menos fue bastante
impresionante.

Especialmente en comparación con solo lograr arrastrarse fuera del camino sobre tus manos y
rodillas.

A pesar del hecho de que todavía estábamos en medio de una batalla, no pude evitar mirar con
asombro la maniobra fluida de Karen... básicamente dándole una apertura perfecta.

Actuó sin dudar, se deslizó detrás de mí, giró rápidamente mis brazos y los enganchó con las
rodillas. Luego me volvió a estrangular, esta vez con ambos brazos.

Una llave de cuello... no, ¿espera? Con sus piernas envueltas alrededor de mis brazos, era una
variación inusual, pero tampoco era karate. ¡Era claramente un movimiento de judo!

“¿Estás segura de que no estás estudiando judo... o tal vez Jeet Kune Do?”

“No, es karate... ¡Esta técnica se llama Choke Sleeper X!”

“¡¿Desde cuándo son nombrados como movimientos de lucha?!”

Uh oh. Mi hermana había caído presa de la publicidad falsa.

Bueno, considerando su nivel, supongo que no importaba qué escuela o estilo siguiera.

De cualquier manera, estaba en un gran problema.

Podría ser capaz de soportar sus golpes y patadas, pero incluso con la curación vampírica, no
había forma de resistir un estrangulamiento... atacar el sistema respiratorio directamente es
una táctica sorprendentemente efectiva. Me había tomado tanto tiempo recuperarme del primer
lanzamiento de Karen precisamente porque me había dejado sin aliento.

Cuando Karen dijo que había terminado de golpear... Pensé que se refería a que estaba
cambiando a un estilo pesado. Pero si la idea era usar otras variaciones con sus brazos, como
tiros y estrangulaciones, ¡estaba jodido!
“Atragantarse puede ser un poco placentero, lo sé por experiencia... ¡espero que lo disfrutes!”
Invito a mi hermana

“¡¿Quién te ahogó?! ¡Mataré al bastardo!”

“¡Estoy hablando acerca de ti!”

Correcto…

Y supongo que como parte del entrenamiento en el dojo.

“¡Esto es venganza por todos esos años bajo tu yugo!” Declaró Karen.

“Espera... ¿no teníamos otra razón para esto?”

Pero no importa cuánto Karen se flexionará y apretará mi cuello, mi respiración seguía siendo
absolutamente buena. Supongo que aun cuando insistía, seguía sin sentirse bien.

A diferencia de las técnicas de golpe, donde podía concentrar el impacto en explosiones, un


estrangulamiento requería que mantuviera la fuerza de forma continua con los brazos. En su
condición actual, simplemente no podía generar suficiente energía.

El hecho de que antes soltó el gancho de su pierna, mientras aún estaba en el aire, reforzó mi
teoría. No pasó mucho tiempo antes de que Karen también se diera cuenta de que tratar de
ahogarme era un error.

Pero esta era mi oportunidad. Tan pronto como se dio cuenta de su error, me sacudí sus brazos,
me puse de pie y me di la vuelta.

Karen también se había vuelto a poner de pie. Alcancé su pecho. Nunca la había vencido en
la técnica. Mi única oportunidad era engancharla por el jersey y arrastrarla a una fea lucha
libre. Desafortunadamente…

“¿A dónde estás apuntando? ¡Pervertido!”

Karen fácilmente esquivó mis brazos. Y luego, de todas las cosas, plantó su cráneo en mi cara.

¡Un cabezazo!

¡Se suponía que las chicas no debían usar cabezazos!

El momento era oportuno, me golpeó en el puente de la nariz y me aturdió temporalmente...


Cerré los ojos reflexivamente y perdí de vista a Karen.
Karen, siendo Karen, no dejó pasar esa oportunidad.

Inmediatamente entró en mi punto ciego, dándome la espalda por un momento antes de


ejecutar un giro de 270 grados, usando todo su peso para golpearme con un revés hacia la
sien... ¡hablando de un golpe preciso!

Mi cerebro se sacudió en mi cráneo. El solo golpe fue suficiente para derribarme de nuevo al
asfalto. Mi cuerpo patinó, dejando mi ropa hecha jirones.

Pero no tuve tiempo de preocuparme por eso. Si no me levantaba de inmediato, ella seguiría...

“Ugh, me duelen mucho las manos.” Dijo Karen. Ella dio un paso atrás para retomar su
postura. “Honestamente, no quiero golpearte más. Esto se está convirtiendo en violencia sin
sentido. Lo entiendes, ¿no? Realmente no puedes vencerme.”

“Hmph. No seas estúpida. ¿No te das cuenta de que dejé pasar al menos cinco oportunidades
para derribarte? Eres la que necesita darse cuenta. Eres tú quien no puede vencerme.”

Obviamente, la verdad era que ella me estaba golpeando de forma unilateral. Solo sonaba
como un mal perdedor.

Victoria o derrota.

Ganas... o pierdes.

“La justicia debe ganar, ¿verdad?” Mientras Karen hablaba, sus piernas comenzaron a
tambalearse de nuevo, probablemente por todos los saltos... pero si intentaba hacer un
movimiento, ella se recuperaría, sin duda. “¿Eso no significa que el poder es lo correcto? Si te
derroto... ¿por qué no debería irme?”

“Espera un momento. Ese tipo de pensamiento está muy lejos de la justicia.”

“¿Huh?” Una mirada de disgusto cruzó la cara de Karen. Sus ojos, que para empezar estaban
inclinados, se estrecharon aún más. Ella me fulminó con la mirada... con dureza. “¿Que se
supone que significa eso? Es lo que siempre dices, como si lo supieras todo.”

“¿Oh, sí? ¿Yo dije eso?”

“Sobre mí y Tsukihi. Que tenemos razón, pero no somos fuertes... la justicia siempre
prevalece, y perder no es una opción...”

Que ella y yo somos falsas, agregó Karen.


“¡Como si lo supieras todo, Nii-chan, como si lo supieras todo! Así que solo me estoy
asegurando de no perder...”

“Oh, eso.” Dije, acercándome a ella.

Bueno, no, apenas podía moverme.

Se iba a ir... No sería capaz de detenerla. El próximo autobús no tardaría en llegar.

“Lo dije en serio.” Le dije. “Tienes razón. Pero no eres fuerte.”

“Lo soy. Al menos, más fuerte que tú.”

“¿Lo eres? Desde mi punto de vista, pareces bastante débil.”

“Mira quien habla. Eres un desastre.”

“La fuerza física no tiene sentido. Lo que realmente necesitas... es fuerza de voluntad.”

Eso fue lo sorprendente de Hanekawa. Su fuerza de voluntad.

“Dices que no puedes perdonar a Kaiki.” Continué. “Pero ¿es eso incluso tu propia voluntad?
Ustedes dos siempre están actuando en nombre de otra persona. Por el bien de alguien más.
No veo tu propia voluntad en ello.”

“Estás equivocado... Hacemos lo que hacemos porque creemos que es correcto. Otras personas
simplemente nos dan razones.”

“No me hagas reír. ¿Desde cuándo la justicia busca su fundamento fuera de sí misma? ¿Cómo
puedes asumir la responsabilidad cuando haces de los demás tu razón? Ustedes dos no son
nada como la justicia, ni siquiera defensoras de la justicia. Solo son mocosas... inmersas en su
propia fantasía.”

Falsas. Falsificaciones que nunca serán otra cosa.

“No vas tras el malo, solo vas por lo que eso representa... ¿me equivoco?”

“¡Ahí está! ¡No actúes como si supieras de lo que estás hablando!” Gritó Karen. En algún
momento... ella había bajado los puños. Todavía estaban apretados... pero bajados. “Tsubasa-
san lo entendería... ¡ella lo sabe todo!”

“No todo... ella solo sabe lo que sabe.”

La línea de Hanekawa. Lo que ella siempre decía... casi como para ser honesta.
“Si no estás lista para reconocer que podría ser solo autosatisfacción y no sacrificio personal,
no te preocupes por las grandes palabras como justicia.” Advertí. “Es desagradable.”

“¿Qué tiene de malo hacer cosas para otras personas? ¿Es malo sacrificarte? Si somos... ¿y
qué si somos falsas? ¡No es que te cause ningún problema!”

“Me causa muchos problemas, pero...” No quedaba espacio entre nosotros. Agarré a Karen,
que todavía tenía los brazos caídos. “Nunca dije que estaba mal.”

“......”

“Si estás dispuesta a pasar por la vida luchando con un sentido de inferioridad, incluso si eres
falsa, eres tan buena como lo real.”

Mi fuerza de agarre casi había desaparecido. Había agarrado a Karen, pero casi no había fuerza
en ello. Aunque ella no trató de ignorarme, necesitaba estar seguro.

La abracé.

Su cuerpo se sentía caliente, como si estuviera ardiendo. Pero incluso si era débil... podía sentir
su voluntad.

Todo estaría bien.

Eran mocosas, inmaduras, infantiles.

Pero tenían todo un futuro por delante en el que crecer fuertes.

“Déjame decirte una cosa... Realmente no puedo soportarte a ti y a Tsukihi. Pero también estoy
orgulloso de ti. Siempre.”

“N-Nii-chan.”

“Dijiste que era desalentador. Estoy bastante seguro de que te escuché decir eso. Pero es aún
más desalentador para mí. No dejaré que nadie se salga con la suya y deshonre a mi hermana,
de quien estoy tan orgulloso.”

Y entonces.

Y entonces…

“Déjame el resto a mí.” Le dije.

No había necesidad de decir más.


El cuerpo de Karen, que había estado rígido unos momentos antes, de repente quedó flácido.

“Desalentador...” Murmuró ella. “Más bien patético. Necesito que mi hermano mayor me
limpie el trasero...”

“Dice la chica que no pudo limpiarse el sudor. Bueno, es un gran honor, como tu hermano
mayor, estar limpiando el trasero de mi hermana pequeña.”

Abrazándola fuerte, sosteniendo su cuerpo más alto cerca, le di una sonrisa.

“Es mi turno de presumir.” Anuncié. “Simplemente no te enamores de mí. Eso sería incesto.”

Demasiado tarde, dijo Karen. Y…

“Te dejo el resto a ti.”

Al igual que los hermanos discutiendo que éramos, habíamos peleado.

Pero qué pelea más correcta, buena y gratificante.


021
Todo se desarrolló tan suavemente que fue casi anticlimático. Sin embargo, si eso fue o no
afortunado, es otra cuestión.

“Bien, entonces cederé. No más estudiantes de escuela media engañados. Dejaré de difundir
estos llamados encantos. Y Araragi, si estás preocupado por esa joven enérgica, tu hermana,
no tienes por qué estarlo. Su condición es como un efecto placebo. Hipnosis instantánea, como
dicen... dada su susceptibilidad a creer, imagino que sus síntomas son bastante severos, pero
debería recuperarse en tres días. Considéralo un simple resfriado. En cuanto a ti, Senjougahara,
permíteme disculparme formalmente por la situación con tu madre. Hablando legalmente, no
hice más que ofrecerle consejos a ti y tu familia. No hay ley para acusarme. Pero si te he
lastimado, sería desafortunado no ofrecerte algún consuelo. Del mismo modo, cualquier dinero
que tome de tu padre haré todo lo posible para devolverlo... ya que ese dinero se ha gastado
casi todo, sin embargo, hacerlo puede requerir algo de tiempo.”

Así lo dijo el ominoso hombre vestido con un traje negro, como si estuviera de luto.

Kaiki Deishu.

Senjougahara había elegido la ubicación de nuestra cita... el techo de quizás el único complejo
de grandes almacenes en nuestra ciudad. Los lugares cerrados nos habrían puesto en
desventaja, mientras que cualquier lugar demasiado desierto también sería peligroso. Por eso
había elegido el techo de unos grandes almacenes... por supuesto, ella también tuvo el
beneficio de aprender del error de Karen.

Era la tarde del treinta de julio.

Después de nuestra pelea, llevé a Karen a casa sobre mi espalda. Pensé que no iba a tratar de
escabullirse, pero por si acaso, garabateé: “Necesito pasar un buen rato... cualquier hombre es
bienvenido” en su rostro con un marcador permanente para asegurar que no salga de la casa
(también escribí: “Odio los sujetadores... por tanto no los uso” en la cara de Tsukihi. Eso se
denomina responsabilidad conjunta).

Luego me encontré con Senjougahara y me dirigí al lugar de encuentro.

Había un mini parque de diversiones encima, con un pequeño escenario adyacente. Como hoy
era domingo, se programó una actuación (un espectáculo tipo Power Rangers). Eso nos
permitiría fingir que estábamos allí esperando que comenzara.
Un hombre vestido con los negros más profundos y dos estudiantes de secundaria. No era la
combinación más extraña, pero atraería algunas miradas... lo que probablemente era deseable.

Puede que la haya alejado, pero Kaiki ya se había enfrentado a Karen una vez. A pesar de que
había contestado su teléfono, contar con él para dejarse llamar de nuevo me pareció una
apuesta... por alguna razón, sin embargo, Senjougahara se mantuvo extrañamente confiada.

De hecho, parecía menos confiada que esperando que sucediese algo inevitable.

Cuando llegamos al techo de los grandes almacenes, Kaiki Deishu ya estaba esperando, solo.
Estaba bebiendo una lata de café.

Cuando nos vio, arrojó la lata vacía a la basura.

“Hmph. Eres el chico que conocí fuera de la casa del legado de Gaen. ¿Vienes a vengar a tu
hermana? Qué raro en estos días ver a un chico con tanta caballería.” Se dirigió a mí en un
tono sombrío.

Luego se volvió hacia Senjougahara.

“Sin embargo, has perdido tu encanto, ¿verdad, Senjougahara? Te has convertido en una chica
tan ordinaria.”

Ni siquiera sonrió.

“¿Perdona?” Senjougahara habló en respuesta. Se paró frente a Kaiki, su rostro aún


inexpresivo. “Diría que nunca quise volver a verte... pero estaría mintiendo. La verdad es que
nunca quise verte la primera vez. Aun así, tengo que decírtelo... He estado esperando este
momento.”

“Bueno, no es mi caso. Ciertamente no cuando te has convertido en una chica tan ordinaria.
La última vez que te vi, brillabas como la noche... o tal vez debería decir que parecías
iluminada. Valías la pena engañarte.” Respondió Kaiki con soltura.

Otra vez me encontré pensando en ellos. En Oshino y Guillotine Cutter.

Todos eran muy diferentes... y cara a cara, Kaiki no tenía casi nada en común con ellos.
Excepto por un punto.

Su confianza.
Como si estuvieran perpetrando crímenes de convicción, registrando y comprendiendo todo,
eligieron guardar silencio o ser elocuentes cuando mejor les parecía.

“¿Es culpa tuya, Araragi? ¿Eres tú quien resolvió el problema de esta joven?”

“No... solo le di un pequeño empujón.”

“Entonces tú y yo somos iguales.” Comentó Kaiki de una manera malhumorada, siniestra.


“Por supuesto, cuando la empujé, fue en dirección a un acantilado.”

“¿Qué es lo que estás haciendo ahora, no? ¿A los estudiantes de escuela media? Dándoles un
pequeño empujón... e intentando derribarlos.”

Al costado de un acantilado. O un puente colgante.

“¿Te lo dijo tu hermana? Sí, exactamente. Estos niños de campo han estado ahorrando. He
ganado bastante dinero en muy poco tiempo.”

Se movió.

Me di cuenta de que Senjougahara estaba cerrando lentamente la distancia entre ella y Kaiki...
Diría que se estaba preparando para una pelea, pero entonces lo había estado haciendo durante
algún tiempo.

Desde que llegamos al techo.

O tal vez, desde que me escuchó pronunciar el nombre de Kaiki.

O… desde que la engañó.

“No, hablemos.” Kaiki contuvo el enfoque de Senjougahara. “Escucharé lo que tienes que
decir. Es por eso que estoy aquí. También es por eso que los dos están aquí. ¿Me equivoco?”

“......”

“......”

Entonces, de hecho... escuchamos lo que Kaiki Deishu tenía que decir.

Bien, entonces habla... dijo.

Admitió todo, prometió acomodar el desastre... e incluso se ofreció a hacer reparaciones.

Un anticlímax.
Todo había salido bien... fue un resultado perfecto, más de lo que esperábamos, pero...

Era, de hecho, más de lo que esperábamos. Su respuesta no fue inesperada sino indeseable.

“Qué comunicativo de tu parte.” Elogió Senjougahara, sarcásticamente... para ser honesto,


sonaba hueca, como si no supiera qué decir, y se estaba esforzando. “¿Pero por qué deberíamos
creerte?”

“No lo harías, Senjougahara.” El hombre nunca pareció molestarse con los honoríficos.
Tampoco lo hizo conmigo. “Araragi, ¿qué hay de ti? ¿Eres capaz de creerme?”

“Pedirme que crea todo lo que dice un estafador es ridículo. Al mismo tiempo.” Respondí con
cautela. “Si no vamos a confiar en ti ni un poco, entonces toda esta conversación es discutible.
Es como dijiste antes, Kaiki. Vinimos aquí para hablar.”

“Hmph. Eres un joven muy sensato, ¿no? Ni un ápice del encanto inocente de un niño. Tu
hermana era mucho más linda con su negativa a pensar. En ese sentido, supongo que estás a
la altura de tu título de hermano mayor.”

Kaiki no parecía estar tratando de provocar o elogiar cuando dijo esto.

“Para mí, al menos.” Le cortó Senjougahara. “No pareces muy arrepentido. No huelo una pizca
de remordimiento.”

“Ah. Todavía no he ofrecido ninguna disculpa, ¿verdad? Ni suplicó por mi vida. Mil perdones,
estoy muy arrepentido, verdaderamente comido por dentro, bueno... supongo que no es a
ustedes dos a quienes debo disculparme, sino a tu padre y madre, Senjougahara... y a todos los
niños a los que esta vez engañé.”

“¿Esperas que crea esa disculpa superficial? Todo lo que dices es mentira.”

“Quizás lo sea.” Permitió Kaiki, asintiendo. Por su tono opresivo, podrías pensar que estaba
enojado... pero algo me hizo dudar de eso.

Me sentí bastante seguro de que era un hombre incapaz de enojarse. Ni tampoco de sentir ira.

Tenía la sensación de que no pensaba en otras personas de ninguna manera.

“Y si todo lo que digo es una mentira... ¿y qué?” Él continuó. “Soy un fraude. Sería nada
menos que sincero de mi parte decir una sarta de tonterías. Y, además, Senjougahara...”

“¿Qué?”
“¿No es demasiado apresurado etiquetar un desajuste entre palabras y sentimientos como un
mero engaño? Si las palabras no reflejan sentimientos, ¿por qué asumir que las palabras son
falsas? ¿Deben las palabras ser una mentira... y los sentimientos verdaderos? ¿Quién va a
juzgarlo?”

“¿Podrías abstenerte de agravarme intencionalmente? En caso de que no lo supieras, estoy


tratando de ser paciente.” Senjougahara cerró los ojos por un momento. No es un parpadeo,
sino una larga pausa. “Me está costando mucho resistir este impulso de matarte.”

“Así parece. Y eso es lo que quiero decir con ‘ordinaria’. La vieja tu nunca hubiera mostrado
tanta paciencia.”

“En este punto, lo que quiero no es que nos devuelvan nuestro dinero... no recuperaría a mi
familia.”

“Ya veo. Eso es un gran alivio. Soy un gastador prolífico y terrible para ahorrar. Para
reembolsar tu dinero, iba a tener que preparar una nueva estafa.”

“Sal de esta ciudad... de inmediato.”

“Por supuesto.”

Una vez más, Kaiki asintió con una disposición espeluznante y dudosa.

“¿Qué pasa, Araragi?” Dijo él. “¿Por qué me miras de esa manera? No deberías. Los resultados
pueden no haber sido graves, pero hice daño a tu hermana pequeña. Si me vas a mirar, ¿no
debería haber más enemistad en tus ojos?”

“Mi hermana tiene la culpa… nunca debería haberse mezclado con alguien como tú. Ni que
decir.”

“Te equivocas. El error de tu hermana fue venir a verme sola... si quería hacerme tropezar,
debería haber traído una o dos amigas, como sabías. Entonces habría arrojado una bandera
blanca, tal como lo estoy haciendo ahora. En todos los demás puntos, la joven tenía más o
menos razón.”

“......”

“¿O la estás declarando tonta y negándola usando ese argumento?”

“Creo que ella tiene razón. Pero…”


“¿Ella no es fuerte?” Kaiki me golpeó como si ya lo hubiera pensado... como si hubiera
contemplado asuntos tan triviales hace mucho tiempo y hubiera terminado con ellos. “No, ella
ciertamente no lo es. Pero no se puede negar la amabilidad de esa joven. Y lo que es más…”

Por primera vez... Kaiki Deishu pareció sonreír. Una sonrisa tan siniestra como un cuervo.

“Además, si no fuera por las jovencitas como ella, pasaría hambre como un hombre de
confianza.”

“Y por qué.” Dijo Senjougahara, quien, a diferencia de mí, estaba dirigiendo a Kaiki con una
mirada muy apropiada. “¿Ese estafador ahora es tan rápido para hacer lo que decimos?
Seguramente podrías salir de esto... como antes hiciste conmigo. Apuesto a que nadie tiene
ninguna prueba de que estafas a estos niños.”

“Senjougahara, no me entiendes.” Kaiki ya no sonreía. Quizás lo que tomé por una sonrisa
solo había sido un truco de la luz. “No, quizás no debería decir malentendido, sino más bien
sobreestimación. Es bastante natural ver a alguien que consideras un enemigo como ser más
grande que la vida. Entiendo el impulso. Pero Senjougahara, la vida no es tan dramática.
Aunque sigas en mi contra, no soy más que un bobo de mediana edad. Incluso como estafador,
en el mejor de los casos soy un mero peón. Un hombre triste.”

Apenas digno de tu resentimiento, agregó.

“No soy tu enemigo... solo un vecino molesto. Aunque alguna vez te haya parecido un
monstruo.”

“No te engañes a ti mismo. Tu eres sólo…”

Una farsa, escupió Senjougahara. Pero era cierto que la misma falsificación la había estado
atormentando.

“Sí, precisamente. Soy eso.” Estuvo de acuerdo Kaiki. “Una criatura baja cuya mente está
corriendo incluso ahora, desesperada por salir de esta situación. Y el medio más efectivo para
ese fin es ser manso y sumiso y hacer lo que dices. Capturar tus buenas gracias es mi única vía
de escape.”

“......”

Entonces... ¿por qué venir en primer lugar? Obviamente no tenía la obligación de responder a
una citación de Senjougahara.
“Ves, Senjougahara, no estoy obedeciendo, tan mansamente y sumisamente, por quién eres...
Obedecería a cualquiera, en circunstancias comparables. Si puedo decir algo... hasta tu llamada
esta mañana, te había olvidado por completo. Desde mi punto de vista, lo que le sucedió a tu
familia fue solo una estafa en una línea de muchas que realicé. No aprendí ninguna lección de
ti en ese entonces.”

Tuve que sacudir mi cerebro para recordarte, murmuró y nuevamente miró a Senjougahara.

“No soy especial... y tú tampoco. No hay nada dramático en mí, y no hay nada dramático en
ti. Todas las facturas sueltas y los pequeños cambios que logro reunir no son más que una
cantidad insignificante en el gran esquema de la sociedad. Por decisiva que haya sido para ti
confrontarme, su resultado es tan insignificante como el clima de hoy.”

No encontrarás drama aquí, Kaiki reiteró como para castigarla.

“¿Y tú, Araragi? Permíteme preguntarte. ¿Es dramática tu vida? ¿Es una tragedia? ¿Una
comedia? ¿Una ópera? Siento algo... inquietante, en tu sombra.”

“......”

“Además... parece que de alguna manera has absorbido la mitad de la condición de tu hermana.
Qué locura. Es algo muy arriesgado y sin la promesa de una recompensa monetaria.”

¿Podría decirlo? ¿Sobre Shinobu... y sobre mi cuerpo? Y si pudiera... ¿cómo?

“Solo... ¿cuál eres tú?” Le pregunté.

“¿Cuál... cuál qué?”

“Para ser falso, hiciste un número bastante bueno con mi hermana. Lo de Senjougahara
también... en realidad pudiste ver qué le pasaba, ¿no? También con Kanbaru.” Estaba
empezando a parecer menos una cuestión de lo cual, y más como cualquiera. “¿Estás
familiarizado con las excentricidades?”

“Hmph. No esperaba una pregunta tan tonta. Mi interés en ti está disminuyendo, Araragi. ¿Tú,
por ejemplo, crees en los fantasmas?” La falta de entusiasmo de Kaiki era evidente. Parecía
casi avergonzado de tener esta conversación. “Incluso si no lo haces, imagino que puedes
entender la psicología de alguien que teme a los fantasmas. Mi caso es similar. No creo en lo
oculto, pero hay dinero que ganar.”

“......”
“Refuto la existencia de excentricidades y anomalías... pero hay otros en el mundo que afirman
tales cosas. Lo que hace que dichas personas sean fáciles de engañar. Puedo ser un estafador
de mentes débiles, pero gracias a esas personas supersticiosas puedo ganarme la vida.
Entonces, en respuesta a tu pregunta, no, no estoy familiarizado con las excentricidades.
Simplemente conozco personas que sí. O para ser preciso, conozco personas que tienen la
impresión de que están familiarizadas con ellas.”

Esta vez, definitivamente sonrió. Una vez más, como un cuervo, no había sido un truco de mi
ojo.

“El dinero lo es todo en este mundo.” Dijo. “Felizmente moriría por dinero.”

“Cuando llegas tan lejos, suena como fe...”

“Sin importar cuán lejos lo llevo, es una cuestión de fe. La fe es inquebrantable. No olvides,
las personas a las que engaño me pagan dinero en compensación por mi engaño. Es
precisamente porque creían que pagaron un precio justo. Dudar de lo que alguna vez
creyeron... ¿qué podría ser más inconstante?”

La abeja corona de fuego, dijo Kaiki de repente.

El nombre de la excentricidad que había desatado en Karen.

Una de esas excentricidades con las que no estaba familiarizado.

“¿Conoces la abeja corona de fuego?” Él me preguntó.

“Es del período Muromachi o algo así, ¿verdad? Una epidemia de origen desconocido que la
gente atribuyó al trabajo de una excentricidad no identificada... supuestamente, muchas
personas murieron en ese momento.”

“Estás en lo correcto. Pero también te equivocas.” Kaiki asintió primero, luego sacudió la
cabeza. “La abeja corona de fuego es en realidad una historia de lo extraño del capítulo quince
del Compendio Ilustrado de Discordia del Este, que fue escrito durante el período Edo. Un
texto bastante oscuro... pero el punto fundamental es que, aparte de la abeja corona de fuego,
ninguna de las enfermedades descritas en el compendio se propagó durante el período
Muromachi.”

“¿Huh?”
“Si tal cosa realmente hubiera ocurrido, seguramente se habría incluido en otros textos... pero
la infección se menciona solo en el Compendio Ilustrado de Discordia del Este. En otras
palabras, esa ‘epidemia de origen desconocido’ nunca existió en primer lugar.”

“......”

“Como no hubo epidemia, por supuesto, no hubo muertes ni fenómenos reales que se atribuyan
a una excentricidad... la entrada fue producto de la fantasía pasajera del autor. Un invento
espurio escrito para parecerse a un hecho histórico.”

En primer lugar… no existe tal excentricidad.

No como causa.

No como efecto.

No como proceso.

Todo era... falso.

“Es apócrifo.” Explicó Kaiki. “Busca tan duro como quieras, pero la excentricidad conocida
como abeja corona de fuego se remonta no al período Muromachi sino al período Edo. Lo
suficientemente tonto como para que las generaciones posteriores creyeran en la mierda del
autor. ¿Qué piensas de eso? Una excentricidad nacida de la mentira de una única persona... sin
fundamentos ni tradición para apoyarla.”

Eché un vistazo a mi sombra.

Oshino también tenía que haberlo sabido... en otras palabras, Shinobu debe haber escuchado
esta historia... Pero, como ella dijo, tratar de recordar todas las divagaciones de Oshino era
una tontería.

Además, incluso si lo hubiera sabido de antemano... no habría sido particularmente útil.

Si existía o no, y de donde sea que viniera... al final del día, la abeja corona de fuego seguía
siendo la abeja corona de fuego.

“Es tan cierto para estos viejos cuentos como lo es para las leyendas urbanas de hoy día. Hay
casos que surgen de la realidad y casos que surgen de la fantasía. Como estafador, simplemente
me gano la vida con esto último.”

Efecto placebo. Hipnosis instantánea.


Así lo había dicho.

“Pero mi hermana...”

“¿Hmm?”

“Mi hermana, que fue picada por la abeja corona de fuego... ¿Realmente mejorará, aunque no
hagamos nada?”

“Por supuesto. La abeja corona de fuego no existe... estas excentricidades no existen. Por
extensión, tampoco debe su condición. Parece que existe solo porque ustedes creen en ello.
Para ser franco... no me arrastres a tu juego de fantasía. Es molesto.”

¿Quién era él para hablar?

Kaiki Deishu, quién era ese.

Eso lo resolvió para mí.

Era tan falso como parecía.

Justo como dijo Senjougahara. Justo como él mismo dijo.

Una farsa orgullosa de serlo... dispuesto a pasar por la vida sintiéndose inferior.

“Lo que, es más.” Dijo. “Absorbiste la mitad de eso... puede tomar incluso menos de tres días
para que se recupere. No sé cómo lo hiciste, pero estoy impresionado. Es una prueba suficiente,
Araragi, que tú y yo somos incompatibles... ni siquiera somos como el petróleo y el agua, sino
el petróleo y el fuego.”

“¿Quién es el fuego y quién es el petróleo?”

“¿Quién sabe? Pero ninguno de nosotros parece particularmente ardiente... ¿qué tal si lo
cambiamos a rubidio y agua? En ese caso, yo sería el rubidio.”

“Así que eso me haría... agua.”

En cuyo caso, Karen y Tsukihi tenían que ser el fuego.

Fuego y fuego. Ponlas juntas y harían una conflagración.

Las Fire Sisters.

“Araragi, ¿estás familiarizado con el shogi?”


“¿Shogi?” Sin captar su repentina transición, simplemente repetí la palabra. ¿Shogi? “Estoy
tan familiarizado con él como cualquiera... Pero, ¿qué tiene eso que ver con algo?”

“Nada. Es solo una conversación inactiva. Pero sígueme el juego. ¿Qué hay de ti,
Senjougahara? ¿Estás familiarizada con el shogi?”

“No.” Respondió monosilábicamente, pero estaba mintiendo.

No había forma de que no estuviera familiarizada con nuestra versión doméstica del ajedrez.
De hecho... apuesto a que ella era bastante buena en eso.

“Es un juego simple, relativamente poco profundo en su núcleo.” Kaiki continuó


imperturbable como si hubiera visto a través de ella. “El número de piezas es limitado. La
forma en que pueden moverse también es limitada. El tablero está claramente dibujado. Cada
aspecto es finito. En otras palabras, las posibilidades son extraordinariamente limitadas desde
el principio... es de muy bajo nivel, a medida que avanzan los juegos, sin margen para
complicaciones. Y, sin embargo, los mejores jugadores de shogi son, sin excepción, genios.
Un juego que debería estar abierto al dominio de los intelectos más mediocres no es dominado
por nadie más que el más inteligente. ¿Saben por qué es eso?”

“No.” Dije. “Dímelo tu.”

“Porque el shogi es un concurso de velocidad. En un partido oficial, siempre hay un


temporizador sobre la mesa. Es por eso. Si hay un límite de tiempo, cuanto más simples son
las reglas, más emocionante es el juego. ¿Con qué rapidez puede el jugador considerar sus
opciones? En resumen... la inteligencia es una cuestión de velocidad. Sin importar cuán
magistral sea una estrategia dada, con suficiente tiempo, cualquier jugador podría imitarla...
El quid de la cuestión radica en no perder ese tiempo.”

“......”

“Como el shogi, la vida es finita. Cómo pasar menos tiempo pensando... o, dicho de otro modo,
qué tan rápido puedes pensar es clave. Como alguien que ha estado vivo mucho más tiempo
que cualquiera de ustedes, permítanme darles un consejo.”

“Guárdatelo. No necesito nada de ti.” Respondió Senjougahara de inmediato.

“Vamos, vamos.” Kaiki ignoró su comentario. “No pienses demasiado. Desde mi punto de
vista, las personas que se preocupan demasiado por sus propios pensamientos son tan fáciles
de engañar como las personas que no piensan en absoluto. Piensen con moderación... y actúen
con moderación. Esa es la lección que deben llevar a casa de esto.”

Así lo dijo Kaiki Deishu.

“Tu teléfono celular...” Ignorando sus palabras como en represalia, Senjougahara extendió su
mano, con la palma hacia arriba. “Dame tu teléfono.”

“Hmph.”

Kaiki metió la mano en su traje, sacó un teléfono celular negro y lo colocó en la palma de su
mano según lo ordenado. Era un teléfono plegable. Senjougahara lo dobló hacia atrás con
fuerza bruta... rompiéndolo.

Luego lo dejó caer sobre el hormigón y lo pisó como para sacarlo de su miseria.

“Qué cosa tan desagradable acabas de hacer.” El tono de Kaiki era tranquilo. Ni siquiera
parecía molesto. “Había mucha información que necesitaba para mi trabajo en ese teléfono.”

“Quieres decir... para tus estafas.”

“Por supuesto. Pero ahora tampoco puedo ayudar a esos niños de escuela media. Porque ya no
tengo la información de contacto de mis clientes.”

“¿Por qué debería importarme si ayudas o no a algunos niños de escuela media que nunca he
conocido? Araragi-kun...” Senjougahara me lanzó una mirada de reojo que no pude leer.
“Estoy a punto de decir una de las peores cosas que podría decir.”

“¿Huh?”

“¿No fue culpa de ellos?” Ella declaró.

Se dirigía a Kaiki... el hombre de confianza que también la había engañado... pero pronunció
las palabras sin dudarlo.

“No soy defensora de la justicia.” Continuó con frialdad. “Sólo una enemiga de los malvados.”

“......”

“Además, no podrías ayudar a esas víctimas, no tú. Incluso si lo intentaras, terminarías


haciendo una estafa peor.”
“Probablemente lo haría. Soy un estafador... incluso mis reparaciones se basan en mentiras.
Es posible que ustedes dos no quieran entender esto, pero para mí, ganar dinero es algo más
que ganancias y pérdidas.”

“Tu problema es que...”

Senjougahara comenzó a decir algo, pero cambió de opinión.

De repente se hizo a un lado... fuera del camino de Kaiki.

Parecía ser su forma de decir que la conversación había terminado.

Esto fue todo... el final.

Todo acabo.

Kaiki inclinó la cabeza. “Debería agradecerte. Vine aquí listo para ser asesinado, pero debo
admitir que no me gusta el dolor.” Le dijo a Senjougahara, quien se negó a mirarlo a los ojos.
“Si hay una o dos cosas que necesitas decirme a la cara, te escucharé. Seguramente tienes
sentimientos que te han agobiado... durante todos estos años. ¿Cuál es mi problema, por favor,
dímelo?” Él solicitó.

“......”

¿Nada? Murmuró Kaiki. Sonaba terriblemente decepcionado. “Realmente te has convertido


en una mujer muy aburrida, Senjougahara.”

“......”

“No eres nada dramática, en el pasado seguro que eras la mejor. Verdaderamente valías la
pena engañar, un regalo raro para un estafador. Ahora te has vuelto tediosa. Pesada con exceso
de grasa.”

“......”

“¿Qué pasó con la semilla que sembré? ¿Se pudrió? Si es así, desearía que me hubieras
olvidado. De esa manera, habría seguido brillando en los confusos enturbiamientos de mi
recuerdo.”

“... Cállate.” Gruñó Senjougahara. Su rostro seguía sin expresión... pero fue una mirada dura
la que ella dirigió a Kaiki. “Puedes decir lo que quieras sobre la vieja yo, pero no insultes
quién soy ahora... Araragi-kun dice que me ama. A esta yo. Me gusta esto. No voy a esperar
mientras tú desprecies lo que soy ahora.”

“¿Qué, ustedes dos están en una relación?”

Kaiki parecía genuinamente sorprendido... era un rival para Senjougahara en lo poco que
cambiaban sus expresiones, pero una expresión de verdadero asombro había cruzado su rostro.
“Ya veo, ya veo. En ese caso, no diré una palabra más. La tercera rueda es la primera en
romperse.”

Pasó entre Senjougahara y yo y nos dio la espalda.

“Bueno, entonces, si dicen que no se requieren reparaciones, no las haré. Después de todo,
prefiero no participar en ninguna actividad que no sea lucrativa. Me escabulliré de esta ciudad.
Para mañana, ya me habré ido. ¿Eso es aceptable, Senjougahara?”

“Contéstame una cosa...” Dijo en voz baja a su espalda. “¿Por qué volviste a esta ciudad?
¿Después de que ya te fuiste una vez?”

“Te lo dije. Apenas recuerdo mi última visita. No fue hasta que recibí tu llamada que recordé
haber trabajado en esta área. Así es como es.”

“Ya veo…”

“Un vampiro.” Dijo Kaiki de repente, sorprendiéndome. “Escuché una historia ridícula sobre
un vampiro, el llamado rey de las excentricidades, apareciendo en esta ciudad... si tuviera que
darte una razón, supongo que sería eso. Dichos lugares están listos para el trabajo relacionado
con lo oculto, un lugar de reunión para las excentricidades… no es que realmente crea en ellas,
por supuesto.”

“......”

Una vez más miré hacia mi sombra.

No hubo reacción de ningún tipo.

Era temprano en la noche... así que probablemente todavía estaba dormida. O eso, o ella estaba
escuchando, pero callada.

Un vampiro... rey y asesino de excentricidades.

La vampiresa de sangre de hierro, sangre caliente, sangre fría...


“Eso me recuerda, Senjougahara.” A pesar de afirmar que no diría una palabra más, Kaiki
habló por última vez... sin darse la vuelta. “Tengo una historia que creo que te gustaría
escuchar.”

“No me interesa.”

“Se trata de ese hombre que trató de violarte. Aparentemente fue atropellado por un automóvil
y murió. En un lugar y una manera que no tienen absolutamente nada que ver contigo... y sin
ningún indicio de drama.” Kaiki informó con indiferencia cuando comenzó a alejarse. “Así es
con el pasado que te está comiendo. Ni siquiera vale la pena tenerlo en cuenta. El hombre que
te lastimó no volverá como una amenaza peor, y la madre que te dejó no se arrepentirá y
volverá. Esa es la vida. El pasado expira en el momento en que se escapa. La lección que debes
llevar a casa de esto... es no esperar lo dramático en la vida.”

“De todos modos, probablemente eso es solo otra mentira.” Senjougahara logró replicar con
una voz suave pero apagada. “¿Por qué un hombre que ni siquiera se acordaba de mí hasta esta
mañana sabía algo sobre el hombre que trató de hacerme algo? Y mi madre... no sabes de qué
estás hablando. Ponle una correa a tu rencor. ¿Intentar confundirme es tan divertido para ti?”

“Para nada, ya que no puedo ganar un solo centavo. Pero Senjougahara, no veas las cosas tan
superficialmente... ¿no es posible que la mentira fuera que te había olvidado?”

“Una mentira…”

Eso es una mentira, dijo Senjougahara.

¿A qué afirmación se refería?

Kaiki, Kaiki Deishu, ni siquiera se molestó en preguntar. “Sea o no una mentira, al final no
existe la verdad en este mundo. No debes preocuparte, el hecho de que alguna vez estuviste
enamorada de mí no te hace infiel... no me guardes rencor en tus esfuerzos por dedicarte a tu
novio actual. Déjame repetirme: el pasado no es más que el pasado. No tiene valor superarlo...
o imponerse a él. Una mujer de tu valía no debería estar atada por pequeñas preocupaciones.
Vete a vivir feliz para siempre con este joven.”

Adiós, le dijo.

A diferencia de Oshino, que nunca se despidió, el estafador terminó su discurso con un gesto
de despedida, pero sin una pizca de sinceridad, casi como si tratase de irse con una prisa
salvaje.
Y entonces Kaiki Deishu se fue.

Senjougahara, y también yo... permanecimos congelados por algún tiempo.

Se había ido perfectamente.

No podríamos haber pedido un mejor resultado.

Y sin embargo... ¿por qué nos sentimos tan impotentes?

No derrotados, tanto como huecos.

Lamentablemente, a este ritmo... Karen nunca se enamoraría de mí. Estaba muy lejos de
presumir.

Aun así, dejando a un lado mis propios remordimientos... sentí que Senjougahara pudo atender
sus asuntos. Eso merecía una calificación aprobatoria.

“¿Te gustaba?” Pregunté.

No era la mejor manera de romper el silencio, pero era difícil dejarlo pasar sin comentarios.
Tal vez no fue varonil por mi parte, pero tuve que hacerle la pregunta.

“¿Perdona? Araragi-kun, ¿te preocupa que tu novia no sea virgen?” Tal y como esperaba recibí
una respuesta cáustica.

No había mucho que pudiera decir en respuesta. Eso no era lo que había querido decir, pero
supongo que tuve que admitir haber dado tal impresión. Pero en lugar de seguirme teniendo
en ascuas, Senjougahara me respondió.

“Por supuesto que no. ¿Cómo podría? Eso era solo su imaginación. Qué presumido.” Había
una pizca de molestia en su expresión pétrea. “Es solo que... en ese momento de mi vida,
probablemente hubiera pensado en alguien que intentara ayudarme, fuera quien fuera, como
un príncipe. Así que estaría mintiendo si dijera que no considero favorablemente ese fraude
en absoluto.”

Él fue solo el primero, agregó.

Cierto. Esta era Senjougahara, que había sido más resignada pero también más tenaz que
nadie... quien, renunciando y abandonando, no había renunciado ni abandonado.

“Mencioné esto antes.” Murmuró. “Y no pretendo volver a discutirlo... pero si alguien más
que tú me hubiera salvado... podría haberme enamorado de esa persona.”
Ella siguió hablando sin darme la oportunidad de interrumpir.

“La idea me pone enferma. Estoy tan contenta... de que fuiste tú quien me salvó.”

“......”

Traté de decir algo, fallé, y al final simplemente repetí sin convicción algo que había dicho
antes.

“Sin embargo, según Oshino, simplemente fuiste y te salvaste por tu cuenta.”

Maldita sea, si solo pudiera pensar en algo genial que decir en un momento como este... Sería
un hombre de pleno derecho. Patético.

Senjougahara no se opuso a mis palabras, asintiendo y murmurando: “Quizás.”

“Después de ver a Kaiki, puedo entender por qué no te gustaba tanto Oshino.”

“No me gustó Oshino-san... Odio a Kaiki. Hay una gran diferencia.” Ella se encogió de
hombros. “Vamos a casa. El sol ya se está poniendo... casi siento que esto fue una pérdida de
tiempo. Aun así, es bueno que no hayas conocido a ese hombre en circunstancias diferentes.
Eso, al menos, es algo.”

“Cierto…”

Senjougahara tuvo razón. Secuestrarme podría haber llevado las cosas un poco lejos, pero tuve
suerte de que ella hubiera tomado la iniciativa... el problema conmigo y Kaiki fue más allá de
no mezclarnos.

No podríamos ser menos compatibles.

No solo éramos enemigos, sino enemigos naturales.

“Si nos encontramos de nuevo, probablemente será para matarnos.”

Eso probablemente no era lo correcto para decir frente a Senjougahara, pero fue todo lo que
pude. No quise decir mucho con eso. Esos fueron mis sentimientos honestos cuando se trataba
del hombre conocido como Kaiki Deishu. En otras palabras…

La lección para mí, Araragi Koyomi, fue que nunca debería volver a encontrarme con Kaiki
Deishu por el resto de mi vida.

“No es que haya habido una gran catástrofe, pero creo que esto no podría haber salido mejor.”
“¿Qué tipo de plato fue ese? ¿Catastrofenoff?” Dijo Senjougahara impasible... a pesar de que
debe haberse sentido esa manera incluso más que yo. “Araragi-kun, una vez que comienzas a
pensar que podría ser un credo válido con su forma diferente de justicia... pierdes. Ten
cuidado.”

“Lo tendré…”

“Vamos a casa.” Repitió Senjougahara como si nada hubiera pasado.

“Ah, claro, por cierto. Antes de irnos, ¿cuál era esa solicitud tuya? No puedes simplemente
presagiar y luego olvidarte de eso. Para ser honesto, estoy caminando de puntillas. ¿Qué
demonios tengo que hacer?”

“Nada mayor. Tal vez, como dijo el estafador, no valía la pena ponerle fin. Pero en lo que a
mí respecta, simplemente hice las paces con mi pasado.”

“Las paces, ¿eh?”

Era algo que todos teníamos que hacer.

Senjougahara, Hanekawa... yo también.

Y Shinobu.

“Dime que hice bien.” Dijo Senjougahara.

“¿Esa es... tu petición?”

“De ninguna manera. Los elogios de alguien de tu clase, Araragi-kun, difícilmente me


deleitarían. Parece que te estás olvidando de cumplir un deber básico, así que simplemente te
lo estoy recordando.”

“......”

Esta mujer... ¿estaba realmente hecha de hierro?

“¿Hierro?” Ella preguntó, como si me hubiese leído la mente. “Por supuesto que no... Soy una
chica suave y linda. Y después de escuchar a ese hombre hablar sin parar, me siento muy
frágil. Mírame, estoy en ruinas.”

“Mentirosa.”

Quien es el estafador aquí, bromeé.


“Lo digo en serio.” Dijo. “Entonces…”

Su rostro tan inexpresivo como siempre, o tal vez un poco enojado e inexpresivo, y en un tono
supremamente plano... Senjougahara expresó su pedido.

“Esta noche, sé amable conmigo.”


022
El epílogo, o tal vez, el punto clave de esta historia.

Al día siguiente, en una inversión de nuestros roles habituales, fui yo quien despertó a mis dos
hermanas, Karen y Tsukihi. Ambas estaban en la litera superior, desnudas, abrazadas mientras
dormían. La idea de que la calidez del contacto piel con piel podría ayudar a curar un resfriado
era, en sí misma, una especie de leyenda urbana, pero como quien las fue a despertar, debo
decir que fue una visión impactante.

Ustedes son demasiado cercanas.

Pero... una excentricidad por una excentricidad, una leyenda urbana por una leyenda urbana,
y, prestado de Shinobu, un encanto por un encanto... de hecho, tal como Kaiki había dicho, no
tuvimos que esperar tres días. Esa mañana Karen ya había vuelto a su antiguo yo.

En todo caso, ella era demasiado enérgica.

Supongo que, para Karen, la imagen de un niño sano, estar enferma haber sido bastante
estresante.

“¡Hai-ya!” Gritó sin sentido en modo kung fu.

En serio, sin embargo, ¿qué tipo de dojo era ese? Necesitaba echarle un vistazo alguna vez.

Por cierto, Tsukihi estaba más que enojada con Karen por escabullirse a pesar de estar enferma
(no por escabullirse, sino por no decírselo). Cómo lograron hacer las paces y terminar
durmiendo al estilo de las hermanas Lezzie siguió siendo un misterio.

Bueno, también debe haber sido una pelea correcta y buena.

Después del desayuno, mis padres se fueron a trabajar, así que llamé a Karen y Tsukihi a mi
habitación para darles un resumen de los eventos de ayer.

Kaiki ya no estaba en la ciudad.

Como resultado, no habría más víctimas.

Esos dos puntos.

En cuanto a la excentricidad en sí misma, lo pensé mucho, pero decidí que, por ahora, al
menos, debería dejarla de lado. La condición de Karen podría explicarse lo suficientemente
bien en términos del efecto placebo y la hipnosis instantánea, y por el momento, hablarles de
Shinobu parecía temerario. Puede haber sido indirecto, pero Karen le había dado a Shinobu
una gran paliza. No pensé que era el momento adecuado para presentarlas.

Pero tenía el presentimiento de que lo estaría haciendo en poco tiempo.

Guardar un secreto de mis hermanas... probablemente estaba más allá de mí.

Lunes, 31 de julio... fue un día impar, así que mi tutora era Hanekawa. Tenía curiosidad por
saber cómo compensaría la cancelación del sábado... pero también me asustó.

Mientras me preparaba para dirigirme a la biblioteca y me recordé a mí mismo que hoy


necesitaba pedirle mi bicicleta a Hanekawa, Karen y Tsukihi se me escaparon.

“Nii-chan, voy a salir un rato.”

“Onii-chan, saldré a pasear un rato.”

Karen estaba vestida con su camiseta de la escuela, y Tsukihi estaba vestida con su uniforme
escolar.

“¿A dónde, hermanas Lezzie?”

“Solo porque el estafador se haya ido no significa que todos los encantos se hayan ido de
repente, ¿sí? ¿O que todas las relaciones que arruinó se van a recuperarse de forma repentina?
No habrá más víctimas, pero no es como si todos los chicos que fueron víctimas hayan sido
salvados, ¿verdad?”

Fue Karen quien dijo esto mientras se ponía los zapatos.

Tsukihi ya estaba parada afuera de la puerta.

“Supongo.” Admití. “Dijo que, con su teléfono destrozado, no podía intervenir... aunque no
es que eso solucione algo.”

“Exactamente. Es por eso que depende de nosotras ocuparnos de las consecuencias.” Dijo
Tsukihi con una sonrisa nítida. Sus palabras no traicionaron la más mínima duda.

“No se dejen llevar jugando a las defensoras de la justicia.” Advertí como siempre.

“No estamos jugando a eso, somos las defensoras de la justicia.”

“No somos defensoras de la justicia, somos la justicia misma.”


Nos vemos... se fueron con palabras de despedida que no insinuaban remotamente haber
aprendido nada de la manera difícil, mis hermanitas...

Mi orgullo y alegría…

Posiblemente más cerca de lo real que cualquier otra cosa, gracias a su falsedad.

Como fuegos artificiales encendidos por una chispa, las Fire Sisters hicieron su salida.
Palabras del Autor

Esto es algo en lo que he estado pensando mucho últimamente, pero la gente no es unilateral
sino criaturas multidimensionales, lo que, por supuesto, es lo que las hace tan complejas y de
gran alcance, y una persona vista a través de mis ojos y a través de los ojos de otra persona es
prácticamente un individuo diferente, lo que me da dolores de cabeza. Podrías llevarlo más
lejos y decir que el tú que entiendes ser tú mismo y el tú que otros entendieron como tú
tampoco es la misma persona. Y no hay una sola imagen de cómo te ven los demás, sino que
estás compuesto de imagen sobre imagen, y cada una de esas personas debe ser diferente de
la siguiente. Lo cual es sinónimo de decir que son como extraños, por lo que es difícil no
simpatizar con los jóvenes que preguntan: “¡¿Quién soy yo?!” y emprender viajes de
autodescubrimiento. Sería fácil decir que están equivocados, pero obviamente no hay dos ojos
que vean lo mismo, y es imposible rechazar el fenómeno. El hecho de que la falsificación de
un hombre sea la versión real de otro y que el hombre que es la versión real, es la falsificación
de otro prevalece en nuestro cosmos, y tal vez molestarse en hablar de tal universalidad es el
verdadero error. En primer lugar, los humanos son criaturas que actúan de manera diferente
dependiendo de con quién estén tratando, por lo que ser juzgados de manera diferente
dependiendo de con quién estás tratando parece ser la cosa más natural del mundo, lo que
significa, tal vez, que la persona más capaz de valorarte eres tú mismo. ¿Pero eso no
equivaldría a decir que conocerse a uno mismo es conocer su lugar?

Y así les traigo la primera mitad de la secuela de Bakemonogatari: Nisemonogatari...


finalmente la introducción de las largamente esperadas hermanas Araragi, que han estado
haciendo un chapoteo en ciertas esquinas ya desde Bakemonogatari y su precuela,
Kizumonogatari. para compartir parte de la historia interna, esta novela nunca tuvo la intención
de ser publicada, y después de escribirla, no le conté a nadie sobre ella por un tiempo. Había
planeado dejar este trabajo enterrado en la oscuridad, ni siquiera imprimirlo... en otras
palabras, para guardarlo todo para mí, lo que significa que lo escribí doscientos por ciento
como un hobby. Trabajar en una novela con total libertad, sin restricciones molestas o grilletes,
es muy divertido. Algunos podrían preguntarse qué tipo de actitud tiene un escritor
profesional, pero el espíritu aficionado (en el mejor sentido de la palabra) es algo que,
personalmente, nunca deseo perder. Y así: “Capítulo Seis: Abeja Karen”, Nisemonogatari:
Parte 01.
El artista, VOFAN, realmente lo hizo esta vez. Su ilustración de Araragi Karen es
verdaderamente fenomenal, y como autor no puedo comenzar a expresar mi gratitud. Por
complacer mi deseo de escribir ficción rebosante de tantas bromas tontas, queridos lectores,
ustedes también tienen mi gratitud.

Que nos volvamos a encontrar en la segunda mitad de Nisemonogatari, sobre otra historia de
seguimiento, la de Araragi Tsukihi... es decir, si decido hacerlo público.

NISIOISIN
Palabras del Traductor

Y así concluye la primera de dos partes de este arco, planteando cierto dilema bastante curioso
después de presentar las dudas: ¿Una farsa puede igualar o superar lo real? ¿Qué se considera
real? ¿Qué se considera una farsa? Y posiblemente el resto de las posibles variables.

Un día ocupado que termino por ser libre, un paseo, varios encuentros y uno que termino en
secuestro, un incidente y su posterior resolución con más peso del que se esperaba, aunque sin
un sentimiento demasiado gratificante, todo concluyendo con una noche de pasión.

Esta vez sí he de resaltar una diferencia entre animación e historia original, es la presentación
de Kaiki, su presencia, lo ominoso que es, sus maneras y expresiones, acá tengo que ceder a
la expresión que una imagen vale más que mil palabras. Sin embargo, la coherencia visual de
los escenarios en el medio escrito los preferí a los animados.

Ocurrió lo mismo que la vez pasada, respecto a japonizar la traducción y adaptación de una
broma con bastante libertad debido a que fue de las muchas que nunca se animaron, atención
al detalle y demás.

Como siempre, no me considero digno de haber trabajado en esto, solo seguiré diciendo:
gracias por leer.

No pienso publicitarme, solo déjame decirte que si algún día esta maravillosa historia se
serializa en tu país destruye esta versión y adquiere la original, humildemente te lo pido.

Respecto a las palabras de Nisioisin y la percepción de otras personas respecto a una sola y de
esa misma sobre si hay un libro muy bueno, Uno, Ninguno y Cien Mil, ese es su nombre,
escrito por Luigi Pirandello, eso sí tienen curiosidad, allí se los dejo.

Siempre preocupado por como Japón retrata las relaciones entre hermanos, sin más nos leemos
(?) en otra ocasión.
Para Abeja Karen:

La justicia sin la fuerza es impotente, y la fuerza sin la justicia es


tiránica.

BLAISE PASCAL.

Matemático, físico y filósofo francés.

(1623-1662)

Para todos de Ferindrad.

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