CONCEPCIÓN
El término concepción hace referencia a la acción y efecto de concebir. En
biología, se trata de la fusión de dos células sexuales para dar lugar a la
célula cigoto, donde se encuentra la unión de los cromosomas del hombre
(o el macho) y la mujer (hembra). En este sentido, la idea de concepción es
sinónimo de fecundación.
Con la unión del gameto masculino (espermatozoide) y el gameto femenino
(óvulo), se forma el cigoto y después el embrión que se desarrollará hasta el
nacimiento. En los seres humanos, tras producirse la fecundación, tiene
lugar un embarazo de nueve meses de duración; en los equinos, después
de los 11 meses y en los canes, después de los dos. Esto significa que cada
mamífero tiene sus tiempos de fecundación y desarrollo dentro del útero
materno.
Aunque estamos acostumbrados a escuchar acerca de embarazos no
deseados, es importante tener presente que concebir no es algo tan sencillo
como parece; a muchas mujeres que desean tener hijos los lleva entre seis
meses y un año conseguirlo.
Para que una mujer quedé embaraza es necesario que realice el acto
sexual durante sus días de fertilidad, los cuales están determinados por el
momento en el que se produce la ovulación.
La concepción es posible sólo si cuando la mujer está ovulando, uno de los
óvulos que libera se encuentra con un espermatozoide en el paso de las
trompas de Falopio. Por tanto, una vez que la mujer comienza a menstruar
es imposible que quede embarazada, dado que el óvulo ya no puede ser
fecundado; además el ambiente hostil del útero impedirá el paso de los
espermatozoides y, por ende, su posterior supervivencia.
Es importante mencionar que hay mujeres que aseguran haberse quedado
embarazadas en este momento cuando en realidad lo que ha ocurrido es
que se han confundido de sangrado, el vinculado al momento de la
ovulación. Una pérdida que recibe el nombre «spoting» y que se caracteriza
por ser breve y con residuos mucosos.
Una buena forma de conocer el momento adecuado para la concepción es
contar 14 días a partir del momento de la bajada de la regla. Los días 13 y
15 son los más idóneos para que se propicie el embarazo. Es importante
recordar que los óvulos viven menos tiempo que los espermatozoides, hasta
24 y 72 horas, respectivamente; lo que posibilita que el embarazo pueda
tener lugar incluso si se han mantenido relaciones en un lapso de hasta tres
días previos al momento de la liberación de óvulos.
Cabe mencionar que es sumamente importante que cuando alguien decide
traer a un niño a este mundo debe pensar en todos los aspectos que hacen
a la existencia de esa nueva vida; ser consciente de si está en condiciones
de propiciarle todo lo necesario para crecer feliz y sano. También puede
plantearse la posibilidad de adoptar y brindarle a alguien que se encuentra
viviendo en condiciones trágicas los mismos cuidados y amor.
De acuerdo al uso que se le dé a la misma, la palabra concepción puede
referir diversas cuestiones.
Acción de concebir
En un sentido amplio, concepción refiere a la acción y al resultado de
concebir, en tanto, estrictamente en el ámbito de la Biología, se llama
concepción a la unión de dos células sexuales que tendrá como producto
una célula cigoto, que contiene la unión de los cromosomas del hombre y de
la mujer, o en su defecto del macho y de la hembra. En este uso del
término, la palabra concepción actúa como un sinónimo del concepto de
fecundación.
Entonces, la unión de estas dos células, óvulo y espermatozoide, en el caso
de la mujer y el hombre, produce como bien dijimos el cigoto, luego, este se
transformará en un embrión hasta el día de su nacimiento, que en el caso
de los seres humanos el proceso de embarazo, como se lo denomina,
durará nueve meses hasta que llegue el momento del parto en el cual el
nacimiento del embrión se hará efectivo.
Concepción de un hijo
Para que un hombre y una mujer puedan concebir un hijo deberán mantener
relaciones sexuales los días fértiles de la mujer que regularmente
comienzan a mitad del ciclo, día 14, para ser más precisos, y se extienden
unos dos o tres días antes y después del mencionado día. Porque
justamente es en estos días que la mujer atravesará el proceso de
ovulación. El óvulo de la mujer puede ser fecundado en estos días fértiles
por un espermatozoide y así producirse el embarazo. El síntoma principal
de embarazo es la ausencia de la regla, o ciclo menstrual, cuando estaba
previsto, regularmente en el día 28 del ciclo.
En los casos en los que se planee tener un hijo, la pareja deberá prestar
especial atención a esta fecha calendario, y en el caso de no buscar
concepción se deberá procurar un método anticonceptivo efectivo para
evitarlo.
Idea que nos formamos sobre alguien o algo
Por otra parte, al conjunto de ideas que alguien se forma sobre una
determinada persona, cosa o situación, también se la suele denominar
como concepción de tal o cual cosa. Por ejemplo, “Juan tiene una
concepción de la vida totalmente diferente a la mía”.
Asimismo, a la formación de una cosa o idea en la imaginación de cada uno
se la denomina concepción; “esa obra de arte demuestra la concepción
súper moderna que sobre el arte tiene el artista”.
EMBARAZO
es el período que transcurre entre la implantación del cigoto en el útero,
hasta el momento del parto, en cuanto a los significativos cambios
fisiológicos, metabólicos e incluso morfológicos que se producen en la mujer
encaminados a proteger, nutrir y permitir el desarrollo del feto, como la
interrupción de los ciclos menstruales, o el aumento del tamaño de las
mamas para preparar la lactancia. El término gestación hace referencia a
los procesos fisiológicos de crecimiento y desarrollo del feto en el interior del
útero materno. En rigor, y bien expresado, la gestación se refiere al
desarrollo del feto y el embarazo se refiere a los cambios en la mujer que lo
hacen posible, aunque en la práctica muchas personas utilizan ambos
términos como sinónimos.
En la especie humana las gestaciones suelen ser únicas, aunque pueden
producirse embarazos múltiples. La aplicación de técnicas de reproducción
asistida está haciendo aumentar la incidencia de embarazos múltiples en los
países desarrollados.3
El embarazo humano dura de media unas 40 semanas desde el primer día
de la última menstruación o 38 desde la fecundación, aproximadamente
unos 9 meses. Teniendo en cuenta la variación que se da en relación a la
duración del embarazo, es más preciso decir que la duración del embarazo
suele durar entre 37 y 42 ya que solamente el 4% de las mujeres dan a luz
en la fecha predicha mediante la regla de Naegele. Si el bebé nace antes de
las 37 semanas se considera un parto prematuro, y si nace después de las
42 semanas se considera un parto post-término.456
El primer trimestre es el momento de mayor riesgo de aborto espontáneo; el
inicio del tercer trimestre se considera el punto de viabilidad del feto, es
decir, el momento a partir del cual puede sobrevivir extra útero.
En 2007 el Comité de Aspectos Éticos de la Reproducción Humana y la
Salud de las Mujeres de la Federación Internacional de Ginecología y
Obstetricia (FIGO) definió al embarazo como la parte del proceso de la
reproducción humana que comienza con la implantación del concepto en la
mujer. El embarazo se inicia en el momento de la nidación y termina con el
parto. La definición legal del embarazo sigue a la definición médica: para la
Organización Mundial de la Salud (OMS) el embarazo comienza cuando
termina la implantación, que es el proceso que comienza cuando se adhiere
el blastocito a la pared del útero (unos 5 o 6 días después de la
fecundación).7 Entonces el blastocito atraviesa el endometrio uterino e
invade el estroma. El proceso de implantación finaliza cuando el defecto en
la superficie del epitelio se cierra y se completa el proceso de nidación,
comenzando entonces el embarazo. Esto ocurre entre los días 12 a 16 tras
la fecundación.
Se denomina embarazo ectópico o extrauterino al que se produce fuera del
útero, por una implantación anómala del óvulo fecundado (habitualmente en
alguna de las dos trompas de Falopio) y con mucha menos frecuencia en la
cavidad peritoneal (embarazo abdominal) y otros sitios.8
Artículo principal: Embarazo no deseado
El embarazo no deseado es aquel que se produce sin el deseo o
planificación previa por parte de la mujer y ante la ausencia o fallo de
métodos anticonceptivos precoitales adecuados y la inefectividad o no
administración de métodos anticonceptivos de emergencia posteriores al
coito que prevengan un posible embarazo.
PARTO
El parto humano, también llamado nacimiento, es la culminación del
embarazo humano hasta el período de la salida del bebé del útero. La edad
de un individuo se define por este suceso en muchas culturas. Se considera
que una mujer inicia el parto con la aparición de contracciones uterinas
regulares, que aumentan en intensidad y frecuencia, acompañadas de
cambios fisiológicos en el cuello uterino.
El proceso del parto natural se categoriza en cuatro fases: el borramiento y
dilatación del cuello uterino, el descenso, nacimiento del bebé y el
alumbramiento de la placenta. El parto puede verse asistido con
medicamentos como anestésicos o la oxitocina, utilizada ante
complicaciones de retraso grave de alumbramiento. Junto con la
episiotomía (incisión quirúrgica en la zona del perineo), todo esto no debe
hacerse nunca de manera rutinaria, ya que el parto más seguro es el que
evoluciona espontáneamente y en el que no se interviene
innecesariamente.2 En algunos embarazos catalogados como de riesgo
elevado para la madre o el feto, el nacimiento ocurre por cesárea: la
extracción del bebé a través de una incisión quirúrgica en el abdomen.
La tasa de mortalidad materna sin asistencia médica (que incluye el
embarazo, parto y puerperio, siendo el parto el momento de mayor riesgo)
es de alrededor de 1 en 150. Por su parte, la tasa de mortalidad neonatal
sin asistencia médica es mucho mayor y a tasa de morbilidad para ambos,
es decir, enfermedad y secuelas, es evidentemente aún más elevada. Esto
se constata observando las estadísticas históricas previas a la introducción
de las técnicas de asepsia y antisepsia, así como el uso de líquidos
intravenosos, transfusiones, antibióticos, oxitocina, antihipertensivos, cirugía
y muchos otros procedimientos médicos.
Se considera un parto a término, es decir a tiempo normal, el que ocurre
entre las 37 y 42 semanas desde la fecha de última regla. Los partos
ocurridos antes de las 37 semanas se consideran partos prematuros y los
que ocurren después de las 42 semanas se consideran partos postérminos.
El parto va precedido de los pródromos de parto, síntomas vagos e
inespecíficos que preceden al parto propiamente dicho. El parto en sí se
divide en tres fases:
Fase de dilatación
Fase de expulsivo
Fase de alumbramiento
ABORTO
El aborto (del latín abortus) es la interrupción y finalización prematura del
embarazo de forma natural o voluntaria, hecha antes que el feto pueda
sobrevivir fuera del útero.12 Un aborto que ocurre espontáneamente
también se conoce como aborto espontáneo.3 Cuando se toman medidas
deliberadas para interrumpir un embarazo, se llama aborto inducido.1 Se
diferencia del parto prematuro o pretérmino, pues en este último sobrevive
el feto.
El aborto espontáneo es un aborto no provocado intencionalmente. Es la
muerte no deseada y expulsión de un embrión o feto antes de las semanas
204 o 245 del embarazo. Cuando la pérdida es posterior, ya se habla de
muerte fetal.4 Al criterio del tiempo gestacional, la Organización mundial de
la Salud (OMS) añade como criterio que debe pesar menos de 500 gramos.
Sin embargo, este criterio ha de ser interpretado con prudencia, ya que a
veces un feto de menos de 500 g. expulsado puede ser reanimado y
sobrevivir.6 Si falleciera posteriormente, se registra como muerte neonatal.6
Se distingue el aborto precoz, cuando tiene lugar antes de las 12 semanas
de gestación, y el aborto tardío, con 12 o más semanas.6
Los factores que pueden producir aborto espontáneo son muy variados:
genéticos o cromosómicos del mismo feto, la exposición a toxinas
ambientales, problemas hormonales de la madre, y otros como el
tabaquismo, la drogadicción o el alcoholismo.4
El aborto es la pérdida del embarazo "en un momento en el que el feto o
embrión no es viable, es decir, que no es capaz de sobrevivir fuera del útero
materno", explica Manuel Fernández, ginecólogo y director de IVI Sevilla.
Según la definición que hace la Sociedad Española de Ginecología y
Obstetricia, pérdida de la gestación de un embrión o feto que tenga menos
de medio kilo o 500 gramos o hasta la semana 22. En caso de que sea otra
semana más avanzada u otro peso, pero totalmente incompatible con la
vida también se consideraría aborto.
El aborto espontáneo es aquel que no se da de forma intencionada, sino a
causa de una serie de complicaciones en el feto o en la madre.
Generalmente ocurre durante las 12 primeras semanas de gestación y no
precisa de ningún tipo de intervención quirúrgica, pero a partir de la semana
20 pasa a denominarse muerte fetal. La tasa de aborto espontáneo se
encuentra entre el 15 y el 20% entre aquellas mujeres que saben que están
embarazadas. Según datos recogidos en el último Congreso Anual de
Hiteroscopia, 3 de cada 10 mujeres que se quedan embarazadas por
primera vez sufren un aborto natural, algo que plantea muchas preguntas y
dudas sobre las posibles causas.
Causas de un aborto espontáneo
Hay que tener en cuenta que más de la mitad de los óvulos fecundados no
son viables y se expulsan de forma espontánea; para la mayoría de las
mujeres esto pasa desapercibido ya que los únicos signos que se dan de
este hecho es un sangrado ligeramente mayor del habitual durante la
menstruación.
Las causas de un aborto espontáneo pueden ser varias, aunque lo más
común es que se deba a problemas en los cromosomas de los embriones.
"Esto es que el embrión tiene algún problema en su dotación cromosímica o
en su contenido genético que permite su implante en el útero, pero no su
desarrollo final", detalla el experto del IVI.
También existen otros factores como niveles hormonales anómalos,
diabetes no controlada, incompetencia del cuello uterino o algunos
medicamentos. Otro tipo de causas pueden ser infecciones, obesidad,
problemas físicos en los órganos reproductores de la madre, problemas con
la respuesta inmunitaria o enfermedades graves.
INFANTICIDIO
Infanticidio es un delito que consiste en causar la muerte de un infante (niño
o niña) de forma intencionada.
La criminología reconoce varias formas de asesinato no paternal de niños.2
En muchas sociedades pasadas ciertas formas de infanticidio eran
consideradas permisibles, mientras que en la mayoría de las sociedades
modernas se considera a la práctica inmoral y criminal. No obstante, aún
sucede — en el mundo occidental generalmente debido a la enfermedad
mental de alguno de los padres o conductas violentas, y en algunos países
pobres como una forma de control de la población, algunas veces con la
aceptación social.
La práctica del infanticidio ha tomado muchas formas. El sacrificio de niños
a deidades o fuerzas sobrenaturales, tal como el practicado en Cartago,
como ofrenda a Moloch, es sólo el caso más sonado del mundo antiguo.
Independientemente de sus causas, a través de la historia el infanticidio ha
sido común. La antropóloga Laila Williamson señaló:
El infanticidio ha sido practicado en todos los continentes y por gente de
todos niveles de complejidad cultural, desde los cazadores nómadas hasta
nuestros propios ancestros. Más que una excepción, ha sido la regla.6
Un método típico de infanticidio en la antigua Europa y Asia era
simplemente abandonar al infante, dejándolo que muera por expósito.78 En
las tribus de Oceanía el infanticidio se llevaba a cabo por medio de sofocar
al infante,9 mientras que en la Mesoamérica prehispánica y el incario se
realizaba mediante el sacrificio (véase abajo).
(Derecho Penal) Muerte o asesinato de un niño recién nacido, durante el
plazo señalado para hacer la declaración de nacimiento en el registro civil,
de los tres días siguientes al alumbramiento. La madre culpable de
infanticidio se beneficia con una disminución legal de la pena.
Es una variedad de los delitos contra las personas. Incurre en infanticidio la
madre que, para ocultar su deshonra, matare al hijo recién nacido. La pena
a aplicar es la de prisión menor. Igual pena se impondrá a los abuelos
maternos que, para ocultar la deshonra de la madre, cometieren este delito.
Código penal, artículo 410.
En sentido amplio, toda muerte dada a un niño o infante, al menor de siete
años; y más especialmente, si es recién nacido o está muy próximo a nacer.
| Dentro de la técnica penal, por infanticidio se entiende la muerte que la
madre o alguno de sus próximos parientes dan al recién nacido, con objeto
de ocultar la deshonra, por no ser la criatura fruto de legítimo matrimonio.
La violencia hacia los niños se ha manifestado de formas muy diferentes,
siendo el maltrato físico, el infanticidio, solo una de ellas, puede que no la
más frecuente, junto con el maltrato emocional, negligencia, abandono,
explotación laboral, abuso sexual entre otras. Si bien el infanticidio se
consideró como un delito "sui generis", distinto del homicidio, parricidio o el
asesinato, lo cierto es que su naturaleza es idéntica a la de aquellos, al
tratarse de un delito contra la vida, cuyo objeto de protección será la vida
humana independiente, desde su comienzo (o lo que es igual, desde el
momento en que el feto se convierte en ser humano, existiendo diversas
teorías acerca de la fijación de este límite que delimitara la frontera entre el
aborto o delito contra la vida humana dependiente y el homicidio,
infanticidio, asesinato, parricidio o delitos contra la vida humana
independiente), hasta el término de la misma, con la muerte del ser vivo (el
criterio mayoritario doctrinal, para considerar a una persona muerta será la
ausencia de actividad cerebral).
En el delito de infanticidio el inicio de la protección a la vida humana
comenzara, una vez el hijo haya nacido, (no bastando con que haya
comenzado a desprenderse del claustro materno, sino que debe haber
concluido el parto).
ABUSO SEXUAL
Abuso sexual es una expresión utilizada con diversos alcances, según los
países, para referirse genéricamente al acto en perjuicio de la libertad
sexual de otra persona. En sentido genérico el "abuso sexual" abarca desde
el lenguaje abusivo cotidiano con contenido sexual y otras formas de trato y
acoso ofensivas,1 que en muchas ocasiones no son consideradas delitos,
pero que pueden ser consideradas como faltas laborales o de convivencia,
hasta los casos más graves tipificados como delitos sexuales. Se relaciona
con la violencia de género, la violencia doméstica y el maltrato infantil. Una
modalidad específica de abuso sexual, es el abuso sexual infantil, que tiene
peculiaridades psicológicas debido a la extrema vulnerabilidad, impacto
traumático y dificultades para la comunicación de los niños.
Actualmente existe la tendencia a eliminar las clasificaciones y
denominaciones tradicionales de los delitos sexuales (violación, estupro,
corrupción de menores), debido a sus implicancias morales, para utilizar un
nuevo esquema clasificatorio, con nuevas denominaciones, como "abuso
sexual", "ataque sexual", "agresión sexual", u otros equivalentes, que están
siendo tipificadas con importantes variaciones según el país.
El abuso sexual infantil (también, abuso sexual de personas menores de
edad) es la conducta en la que una niña o niño es utilizado, con
independencia de su voluntad o su consentimiento,1 como objeto sexual por
una persona con la que mantiene una relación asimétrica, es decir, de
desigualdad, en lo que respecta a la edad, a la madurez y al poder.
En la mayoría de los casos el abuso sexual es una experiencia traumática.
La niña o niño lo vive como un atentado contra su integridad física y
psicológica. Puede afectar a su desarrollo psicoemocional, así como su
respuesta sexual en la vida adulta, por lo que se considera un tipo de
maltrato infantil. Las respuestas psicoemocionales y secuelas en niñas y
niños pueden ser similares a las que se observan en casos de maltrato
físico, abandono emocional, etc.4 La mayoría de las víctimas requieren
apoyo psicológico para evitar sufrir secuelas del abuso en su vida adulta.
La legislación internacional y la de la mayoría de los países modernos
considera que es un delito, aunque los conceptos psicológico y jurídico del
abuso no siempre coinciden, y no existe consenso sobre los
procesamientos jurídicos de los agresores.
Los estudios sobre el tema muestran que la mayoría de los agresores son
varones (entre un 80 y un 95% de los casos) heterosexuales que utilizan
como estrategia la confianza, los lazos familiares, el chantaje y la
manipulación para consumar el abuso. La media de edad de la víctima está
entre los 8 y los 14 años. En estas edades se produce un tercio de todas las
agresiones sexuales. El número de niñas que sufren abusos es entre 1,5 y 3
veces mayor que el de niños.5 Sin embargo, existen muchos casos que no
aparecen en los estudios debido a que no existe denuncia.
El abuso sexual infantil suele ser un fenómeno cíclico y repetitivo.
Según un cálculo de las llamadas «cifras ocultas»,6 entre el 5 y el 10% de
los varones han sido objeto en su infancia de abusos sexuales y, de ellos,
aproximadamente la mitad ha sufrido un único abuso. El género es un factor
determinante para la detección del abuso sexual. Ser hombre es un
obstáculo para reconocer este tipo de violencia sexual y por ende, para
denunciarla.
Los abusos a menores de edad ocurren en todas las clases sociales,
ambientes culturales y razas. El abuso sexual infantil incestuoso es el que
comete un miembro de la familia del niño. Existe una alta incidencia en
niñas pequeñas que son sometidas a tocamientos, exhibicionismo,
estimulación sexual inadecuada y penetración genital.
Entre el 65 y el 85% de los agresores pertenecen al círculo social o familiar
de la víctima.7 Los agresores desconocidos constituyen la cuarta parte de
los casos y, normalmente, ejercen actos de exhibicionismo y son dirigidos a
niñas y niños con la misma frecuencia. Entre el 20 y el 30% de los
agresores son menores. Es habitual que estos agresores hayan vivido algún
tipo de maltrato o violencias sexual o físicas en su infancia y reaccionen de
esta forma al abuso que ellos sufrieron.
Los testimonios de las personas que han sido objeto de abusos sexuales
suelen ser ciertos. El síndrome de la «memoria falsa» o falsos recuerdos es
poco frecuente en adultos supervivientes de abuso sexual debido a que se
trata de sucesos que dejan una impronta muy relevante en la memoria. La
APA (American Psychological Association: Asociación Psicológica
Estadounidense) cuestiona la existencia del síndrome de memoria
implantada (no reconocido por el DSM IV). En su informe oficial sobre el
tema8 declara que no se debe considerar que los recuerdos de abuso
sexual infantil de los adultos sean falsas memorias implantadas (aun
cuando no haya pruebas que permitan interpretarlos literalmente como
verdades históricas), ya que existen pruebas de que los abusos sexuales
padecidos durante la infancia pueden ser tan traumáticos que algunas
veces se olvidan y reaparecen en la adultez.