Derecho de Defensa y Excepciones Procesales
Derecho de Defensa y Excepciones Procesales
No resulta pertinente en este espacio desarrollar las figuras del derecho de acción, el interés
para obrar ni las teorías de la acción a fin de poder establecer en que se ampara
procesalmente hablando el derecho de todo ciudadano de acudir a los órganos
jurisdiccionales, en busca de tutela jurisdiccional efectiva.
Es más, muchas veces al ciudadano no le interesa saber de estas teorías, el que sí está
obligado a saberlas es el abogado que las patrocina, porque el primero solo busca que el
derecho que está recogido en una norma se materialice, es decir le sea reconocido por la
autoridad; al segundo aplicar sus conocimientos y volcarlos en la elaboración de una
demanda y luego en todo el proceso.
Sin embargo, aquel que se siente atacado por el llamado derecho de acción y sobre el cual
recaería todo el accionar del aparato judicial, tiene entre sus manos también la posibilidad
de contrarrestar el derecho de acción, es decir defenderse frente al ataque de su
demandante. Para ello, cuenta legalmente con diversos instrumentos que le franquea el
derecho para hacerlo, el primero es la del derecho de contradicción que se materializa en la
contestación, por ella se busca atacar la pretensión material entablada por su contraparte, es
decir ataca el tema de fondo de lo que le pretende su demandante.
De igual forma, tiene otro mecanismo de protección como son las excepciones, que atacan
cuestiones formales y buscan suspender el proceso, dilatarlo y en otras circunstancias
concluir el mismo. De igual forma la norma regula la figura de las defensas previas como
otro mecanismo de defensa del demandado frente a su demandante.
I. EXCEPCION PROCESAL
Para Monroy Gálvez opina que “la excepción es un instituto procesal a través del cual el
emplazado ejerce su derecho de defensa denunciando la existencia de una relación
jurídica procesal inválida por omisión o defecto en algún presupuesto procesal, o,
el impedimento de pronunciarse sobre el fondo de la controversia por omisión o
defecto en una condición de la acción”. (MONROY GALVEZ, 1987: 102-103).
La excepción es un mecanismo de defensa con el que cuenta el demandado, frente al
demandante, por medio del cual se denuncia la falta de: presupuestos procesales y
condiciones de la acción.
Los presupuestos procesales, parten de concebir al proceso como relación jurídica
autónoma a la relación jurídica material que se discute en él. El concepto también
es objeto de reexamen (Marinoni, 2009: pp. 467-480), pero en nuestro sistema se
mantiene vigente.
Se entiende entonces que los presupuestos procesales son “los elementos básicos y
necesarios para la existencia de una relación jurídica procesa válida, es decir, sin
presupuestos procesales habrá proceso pero estará viciado, será un proceso
defectuoso” (Monroy, 1994: p. 122).
Condiciones de la acción; el concepto alude a los requisitos de eficacia de la pretensión
demandada y exige la presencia de elementos necesarios para que aquella
“despliegue la eficacia querida en el proceso” (Carnellutti, 1944: p. 25). Se afirma
por eso que: “son categorías lógico-jurídicas, existentes en la doctrina y muchas
veces en la ley (...) mediante las cuales se admite que alguien llegue a la obtención
de la sentencia final. Las condiciones de la acción, de tal suerte, operan en el plano
de la eficacia de la relación procesal (...) a falta de una condición de la acción, el
proceso se extingue, prematuramente, sin que el Estado de respuesta al pedido de
tutela jurisdiccional del actor, esto es, sin juzgamiento de mérito” (Theodoro
Júnior, 2014: pp. 330-331).
Las condiciones de la acción son: i) la legitimidad para obrar y ii) el interés para obrar
(Monroy, 1994: p. 124) y también iii) la posibilidad -física y jurídica- de la
pretensión (Theodoro Júnior, 2014: pp. 334-335; Didier, 2009: p. 180). [ CITATION
Jor16 \l 10250 ]
- El Principio de Bilateralidad, el proceso contencioso se sustancia siempre entre dos o más
partes,
- El Principio de Contradicción, es decir que debe de haber controversia (juicio), es más el
demandado se encuentra tutelado por la Carta Magna, mediante el derecho de
defensa, el cual puede ser conculcado, bajo pena de declarar la nulidad del
proceso.[ CITATION Jos20 \l 10250 ]
En tales casos el Secretario emite un DECRETO y ordena a la parte demandante para que la
subsane la omisión incurrida o reemplace por anexos ilegibles por documentos
originales o legibles; por lo que a nuestro entender el primero en calificar la
demanda puede ser el secretario judicial.
SEXTO: En este caso la alternativa que escogerá, el demandado para ejercer su derecho de
defensa será de forma activa: proponer excepciones procesales.
OCTAVO: cualquiera sea la decisión del juez sobre las excepciones procesales del
demandado, se notificara a las partes.
NOVENO: si se admite la excepción procesal del demandado, entonces la otra parte (el
demandante que inicio la demanda) puede contestar la demanda o puede no
contestarla.
DECIMO: por ultimo esto se resuelve en una, audiencia de saneamiento de procesal, para
ver si se declara fundado o infundado las excepciones procesales del demandado.
El Saneamiento del proceso constituye una nueva revisión, recalificación, reexámen, que el
Juez realiza a los aspectos de fondo y formales del proceso, a fin de permitir que
en su posterior desarrollo y avance estos aspectos no retrasen ni impidan la
decisión sobre el fondo del proceso.
Tiene por objeto la obtención de una declaración judicial previa al inicio de la etapa
probatoria. El órgano jurisdiccional, luego de revisado lo actuado en la etapa
postulatoria, declara la existencia de una relación jurídica procesal válida o
alternativamente su invalidez o en su defecto se precisa el defecto procesal
identificado concediéndose un plazo al interesado para que sanee la relación
procesal, Art. 465 del CPC. El objeto es declarar una relación jurídica procesal
válida. [ CITATION Per211 \l 10250 ]
Una respuesta podría deducirse, siguiendo a Couture por ejemplo, de una clásica
división de las excepciones:
ii) Las excepciones perentorias “se emiten sobre el fondo mismo del asunto y se
deciden en la sentencia definitiva”, tienen que ver sobre el fondo de la
controversia y “a diferencia de las dilatorias, su numeración no es taxativa” ni
“se deciden in limine litis”; (Couture, 2002: p. 92 y ss.).
Una vez consentido o ejecutoriado el auto que declara fundada alguna de las excepciones
enumeradas en el Artículo 446, el cuaderno de excepciones se agrega al principal y
produce los efectos siguientes:
1.- Suspender el proceso hasta que el demandante comprendido en los supuestos de los
artículos 43 y 44 del Código Civil comparezca, legalmente asistido o representado, dentro
del plazo que fija el auto resolutorio, si se trata de la excepción falta de capacidad del
demandante o de su representante.
3.- Suspender el proceso hasta que el demandante subsane los defectos señalados en el
auto resolutorio y dentro del plazo que este fije, si se trata de la excepción de oscuridad o
ambigüedad en el modo de proponer la demanda.
4.- Suspender el proceso hasta que el demandante establezca la relación jurídica procesal
entre las personas que el auto resolutorio ordene y dentro del plazo que éste fije, si se trata
de la excepción de falta de legitimidad para obrar del demandado.
Vencido los plazos a los que se refieren los incisos anteriores sin que se cumpla con lo
ordenado, se declarará la nulidad de lo actuado y la conclusión del proceso.
5.- Anular lo actuado y dar por concluido el proceso, si se trata de las excepciones de
incompetencia, representación insuficiente del demandado, falta de agotamiento de la vía
administrativa, falta de legitimidad para obrar del demandante, litispendencia, cosa
juzgada, desistimiento de la pretensión, conclusión del proceso por conciliación o
transacción, caducidad, prescripción extintiva o convenio arbitral.
6.- Remitir los actuados al Juez que corresponda, si se trata de la excepción de
incompetencia. En el caso de la excepción de incompetencia territorial relativa, el Juez
competente continúa con el trámite del proceso en el estado en que este se encuentre y si lo
considera pertinente, aun cuando la audiencia de pruebas hubiera ocurrido, puede
renovar la actuación de alguno o de todos los medios probatorios, atendiendo a lo
dispuesto en el último párrafo del artículo 50. En los demás casos el Juez debe proceder a
emplazar nuevamente con la demanda.
Ejecutoriado y/o consentido que sea el auto que declara fundada alguna de las excepciones
enumeradas en el 446 del C.P.C., el cuaderno de excepciones se agrega al principal.
Los efectos que producen las excepciones cuando son declaradas fundadas por el Juez,
podemos agruparlos en dos:
En estos cuatros casos, vencidos los plazos señalados en el auto resolutivo, sin que se haya
cumplido con lo ordenado, el Juez declarará la nulidad de lo actuado y concluido el
proceso, dictando una nueva resolución. Estas excepciones de denominan en doctrina,
dilatorias.
Las siguientes excepciones anulan lo actuado y dan por concluido el proceso, debiendo el
Juez dictar la resolución correspondiente : la de incompetencia, la de representación
defectuosa o insuficiente del demandado, la falta de agotamiento de la vía administrativa, la
falta de legitimidad para obrar del demandante, la de litispendencia, la cosa juzgada, la de
desistimiento de la pretensión, la de conclusión del proceso por conciliación, la de
caducidad, la de prescripción extintiva y la de convenio arbitral.
Hay identidad de procesos cuando las partes o quienes de ellos deriven sus derechos, el
petitorio y el interés para obrar, sean los mismos.
Los hechos que configuran excepciones no podrán ser alegados como causal de nulidad
por el demandado que pudo proponerlas como excepciones.
Cada etapa del proceso tiene un tiempo para ser cumplida y se realiza en forma sucesiva, de
tal manera que al vencer el plazo fijado para cada etapa ella queda cerrada y no puede
volverse a abrir. Bajo ese contexto decimos que una de las etapas en el proceso para
albergar el cuestionamiento de parte, a la validez de la relación procesal es la
postulatoria. La excepción se constituye en el medio de defensa que debe emplear el
demandado para paralizar el ejercicio de la acción o destruir su eficacia, fundada en una
omisión procesal o en una norma sustancial. [ CITATION LED081 \l 3082 ]
La denuncia de esos hechos como excepción está sujeta a preclusión, de tal manera que
luego no puede ser alegado como causal de nulidad. Mediante la preclusión se cierra el
paso a la inseguridad jurídica en el desarrollo del proceso. Esto se explica porque las
formas no tienen por sí mismas una finalidad, sino que sirven de manera inmediata para
garantizar el debido proceso, excluyendo toda posibilidad de volver a debatir o cuestionar
lo actuado. Ello no implica que las nulidades no denunciadas en su momento por el
demandado puedan ser apreciadas por el juez de oficio, en el despacho saneador, conforme
lo permite inciso 3 del artículo 465 del CPC.
Los hechos que configuran excepciones no pueden ser alegados como causal de nulidad por
el demandado, quien tuvo la oportunidad para proponerlos como excepciones.
Es frecuente advertir, como una corruptela arraigada, que los litigantes que han perdido la
oportunidad para deducir una excepción, sus fundamentos pretenden hacerlos valer bajo el
planteamiento de la nulidad de actuados.
El Código vigente prohíbe expresamente esa posibilidad, pues de no ser se estaría en contra
de la nueva orientación del proceso civil.
2.1. Definición:
LEDESMA; señala que la defensa previa viene a ser una modalidad del ejercicio del
derecho de contradicción en proceso que corresponde al demandado y busca la suspensión
del trámite del proceso hasta que se cumpla el plazo o el acto previsto por la ley sustantiva
como antecedente para el ejercicio idóneo del derecho de acción.
CARRIÓN LUGO; las defensas previas constituyen medios procesales a través de los
cuales el demandado solicita la suspensión del proceso hasta que el actor realice la
actividad que el derecho sustantivo prevé como acto previo al planteamiento de la
demanda.
DE SANTO; las define como las defensas reguladas en las leyes sustantivas que pueden
plantearse como excepciones previas, que por su origen y naturaleza no extinguen la
pretensión cuanto dilatan temporariamente su examen.
Para quienes definen la figura bajo comento señalan que esta no se encuentra enmarcada en
una defensa de fondo ni propiamente de forma, ya que no ataca ni el reclamo sustantivo de
la pretensión ni la existencia de elementos que se refieran a los requisitos de la demanda.
De tal forma que resulta siendo un impedimento para la continuación del proceso,
quedando este en la etapa postularía del mismo.
Las defensas previas, así como se encuentra regulada implican la ausencia de necesidad de
tutela, por ello derogarlas de nuestro ordenamiento legal implicaría evitar su confusión
teórica y el uso adecuado como es su naturaleza evitando de esta manera mayores
confusiones y haciendo más práctico nuestro sistema de justicia.
En tal sentido, consideramos que debería fijarse un nuevo tratamiento para esta figura o en
su caso derogarla para que se incluya como una de las figuras de las excepciones ya que en
la práctica no solamente no resulta aplicable, sino también no es acorde con su propia
naturaleza. Por ello, más delante de manera sucinta estableceremos una propuesta para su
regulación.
El artículo 446 del CPC establece mecanismos nominales y taxativos a través de los
cuales el demandado ejerce su derecho de defensa y cuya fundabilidad justifica la emisión
de una resolución por la cual el proceso se suspenda o concluya sin un pronunciamiento
sobre la fundabilidad de la pretensión. Dicho esto, resta establecer puntuales aspectos sobre
las denominadas excepciones del artículo 446 del CPC:
5.1.-Excepción de incompetencia
Para Lino Palacio, “... la excepción de incompetencia procede, en términos generales,
cuando la demanda se interpone ante un órgano judicial distinto al que le corresponde
intervenir en el proceso de acuerdo con las reglas legales atributivas de competencia -salvo
que ésta sea prorrogable-, así como en el caso de que, convenida o legalmente impuesta la
jurisdicción arbitral, la demanda se presente ante la justicia, excepto que ambas partes se
sometan voluntariamente a la competencia de ésta” (PALACIO, 1983, Tomo VI: 96).
Efectos, Si la excepción de incompetencia es declarada infundada, se declarará también
saneado el proceso, de conformidad a lo establecido en el artículo 449 del Código Procesal
Civil.
5.2.- Excepción de incapacidad del demandante o de su representante
Al respecto, cabe señalar que el artículo 218 de la Ley Nro. 27444, en su inciso 218.1),
prescribe que los actos administrativos que agotan la vía administrativa podrán ser
impugnados ante el Poder Judicial mediante el proceso contencioso administrativo a que se
refiere el artículo 148 de la Constitución Política del Estado (según el cual las resoluciones
administrativas que causan estado son susceptibles de impugnación mediante la acción
contencioso - administrativa).
La Ley Nro. 27444, en el inciso 218.2) del artículo 218, precisa que son actos que agotan la
vía administrativa:
A. El acto respecto del cual no proceda legalmente impugnación ante una autoridad
u órgano jerárquicamente superior en la vía administrativa o cuando se produzca
silencio administrativo negativo, salvo que el interesado opte por interponer recurso
de reconsideración, en cuyo caso la resolución que se expida o el silencio
administrativo producido con motivo de dicho recurso impugnativo agota la vía
administrativa.
B. El acto expedido o el silencio administrativo producido con motivo de la
interposición de un recurso de apelación en aquellos casos en que se impugne el
acto de una autoridad u órgano sometido a subordinación jerárquica.
C. El acto expedido o el silencio administrativo producido con motivo de la
interposición de un recurso de revisión, únicamente en los casos a que se refiere el
artículo 210 de la Ley Nro. 27444 (numeral que prescribe que, excepcionalmente,
hay lugar a recurso de revisión, ante una tercera instancia de competencia nacional,
si las dos instancias anteriores fueron resueltas por autoridades que no son de
competencia nacional, debiendo dirigirse a la misma autoridad que expidió el acto
que se impugna para que eleve lo actuado al superior jerárquico).
D. El acto que declara de oficio la nulidad o revoca otros actos administrativos en
los casos a que se refieren los artículos 202 y 203 de la Ley Nro. 27444.
E. Los actos administrativos de los Tribunales o Consejos Administrativos regidos
por leyes especiales.
5.6.- Excepción de falta de legitimidad para obrar del demandante o del Demandado
Monroy Gálvez, acerca de la falta de legitimidad para obrar, apunta que “... su
incorporación como excepción tiene por fin evitar la prosecución de un proceso en el que la
relación jurídica procesal es extraña a la relación sustantiva que le sirve de instrumento.
Asimismo, permite que el juez obste la prosecución de un proceso que no comprende a los
realmente afectados y comprometidos en su decisión, por ser titulares de la relación
sustantiva...” (MONROY GALVEZ, 1987: 183).
En cuanto a los efectos de la excepción de falta de legitimidad para obrar del demandante o
del demandado, cabe señalar que si el Juez declara infundada dicha excepción, declarará a
su vez saneado el proceso y la existencia de una relación jurídica procesal válida.
5.7.- Excepción de litispendencia
Cuando se interpone una demanda habiéndose vencido el plazo para plantear una
pretensión procesal derivada de un derecho sustantivo temporal susceptible de caducidad, el
juzgador por iniciativa propia debe pronunciarse por la caducidad de la pretensión en el
acto de calificación de la demanda: art. 427 -inc. 3)- del Código Procesal Civil (o también
en cualquier estado del proceso por ser de orden público).
De lo contrario, es el demandado quien puede deducir la excepción de caducidad con el
objeto de que se declare la anulación de todo lo actuado y la conclusión del proceso sin
declaración sobre el fondo. La excepción de caducidad está normada en el artículo 446
-inciso 11)- del Código Procesal Civil.
Una vez consentido o ejecutoriado el auto que declara fundada alguna de las excepciones
enumeradas en el Artículo 446, el cuaderno de excepciones se agrega al principal y
produce los efectos siguientes:
1.- Suspender el proceso hasta que el demandante comprendido en los supuestos de los
artículos 43 y 44 del Código Civil comparezca, legalmente asistido o representado, dentro
del plazo que fija el auto resolutorio, si se trata de la excepción falta de capacidad del
demandante o de su representante.
3.- Suspender el proceso hasta que el demandante subsane los defectos señalados en el
auto resolutorio y dentro del plazo que este fije, si se trata de la excepción de oscuridad o
ambigüedad en el modo de proponer la demanda.
4.- Suspender el proceso hasta que el demandante establezca la relación jurídica procesal
entre las personas que el auto resolutorio ordene y dentro del plazo que éste fije, si se trata
de la excepción de falta de legitimidad para obrar del demandado.
Vencido los plazos a los que se refieren los incisos anteriores sin que se cumpla con lo
ordenado, se declarará la nulidad de lo actuado y la conclusión del proceso.
5.- Anular lo actuado y dar por concluido el proceso, si se trata de las excepciones de
incompetencia, representación insuficiente del demandado, falta de agotamiento de la vía
administrativa, falta de legitimidad para obrar del demandante, litispendencia, cosa
juzgada, desistimiento de la pretensión, conclusión del proceso por conciliación o
transacción, caducidad, prescripción extintiva o convenio arbitral.
Ejecutoriado y/o consentido que sea el auto que declara fundada alguna de las excepciones
enumeradas en el 446 del C.P.C., el cuaderno de excepciones se agrega al principal.
Los efectos que producen las excepciones cuando son declaradas fundadas por el Juez,
podemos agruparlos en dos:
En estos cuatros casos, vencidos los plazos señalados en el auto resolutivo, sin que se haya
cumplido con lo ordenado, el Juez declarará la nulidad de lo actuado y concluido el
proceso, dictando una nueva resolución. Estas excepciones de denominan en doctrina,
dilatorias.
Hay identidad de procesos cuando las partes o quienes de ellos deriven sus derechos, el
petitorio y el interés para obrar, sean los mismos.
Los hechos que configuran excepciones no podrán ser alegados como causal de nulidad
por el demandado que pudo proponerlas como excepciones.
Cada etapa del proceso tiene un tiempo para ser cumplida y se realiza en forma sucesiva, de
tal manera que al vencer el plazo fijado para cada etapa ella queda cerrada y no puede
volverse a abrir. Bajo ese contexto decimos que una de las etapas en el proceso para
albergar el cuestionamiento de parte, a la validez de la relación procesal es la
postulatoria. La excepción se constituye en el medio de defensa que debe emplear el
demandado para paralizar el ejercicio de la acción o destruir su eficacia, fundada en una
omisión procesal o en una norma sustancial. [ CITATION LED081 \l 3082 ]
La denuncia de esos hechos como excepción está sujeta a preclusión, de tal manera que
luego no puede ser alegado como causal de nulidad. Mediante la preclusión se cierra el
paso a la inseguridad jurídica en el desarrollo del proceso. Esto se explica porque las
formas no tienen por sí mismas una finalidad, sino que sirven de manera inmediata para
garantizar el debido proceso, excluyendo toda posibilidad de volver a debatir o cuestionar
lo actuado. Ello no implica que las nulidades no denunciadas en su momento por el
demandado puedan ser apreciadas por el juez de oficio, en el despacho saneador, conforme
lo permite inciso 3 del artículo 465 del CPC.
Los hechos que configuran excepciones no pueden ser alegados como causal de nulidad por
el demandado, quien tuvo la oportunidad para proponerlos como excepciones.
Es frecuente advertir, como una corruptela arraigada, que los litigantes que han perdido la
oportunidad para deducir una excepción, sus fundamentos pretenden hacerlos valer bajo el
planteamiento de la nulidad de actuados.
El Código vigente prohíbe expresamente esa posibilidad, pues de no ser se estaría en contra
de la nueva orientación del proceso civil.
2.2. Origen:
Si bien nuestra norma procesal no regula esta circunstancia, las defensas previas pueden
tener su origen contractual o convencionalmente y de origen legal.
En el primer caso puede existir un contrato en el cual se establezca un requisito previo para
el inicio de la demanda sin que ello implique una falta de interés para obrar).
En el segundo caso es el ordenamiento jurídico que establece como por ejemplo la señalada
en el artículo 918 del CC, referido al pago de mejoras necesarias.
2.3. Finalidad:
Como ya se ha precisado, la figura de las defensas previas tiene por finalidad dilatar el
proceso o la eficacia del mismo incluso de manera definitiva; sin embargo, dista mucho de
otras formas de defensa ya que no atacan la pretensión procesal ni el derecho que la
sustenta, tampoco cuestiona un presupuesto procesal como los que establece la norma
referida a los requisitos de la demanda. Esta institución resulta ser un híbrido, tiene poca
aplicación práctica en sede judicial, pese a que la norma sustantiva regula algunos
supuestos muchas veces su falta de conocimiento hace que los abogados la interpongan no
como una defensa previa sino como una de fondo.
Debe quedar claro también que no resulta ser válido cuando se señala que las defensas
previas no constituyen una condición de la acción ya que en el fondo ello es así, toda vez
que el demandado está indicando que previamente a ser demandado debería haberse
cumplido con el cumplimiento de determinadas formalidades pactadas.
Ahora bien, si esta defensa previa, constituye como su mismo nombre lo señala “previa”
pero previa ¿a qué? Si ya se inició el proceso, se tramita como una excepción y el proceso
continuo su curso hasta que es resuelta en la etapa del saneamiento procesal. Si resultaba
ser una defensa previa no debería haber si ni siquiera proceso en trámite ni secuencia
alguna para que este siga su decurso, ya que es “previa”. Por ello consideramos que debería
existir una actuación previa con posterior a los actos postulatorios y luego de planteada la
defensa previa a fin de que en ella se resuelva esta institución y que se determine o no la
consecución del proceso.
3. AUDIENCIA PREVIA:
La audiencia previa del modelo español, traída a nuestro sistema para los casos de
propuesta de una defensa previa bajo la denominación de auto previo al proceso, podría
configurarse como una fase procesal que tendría por finalidad retrasar el trámite del
proceso civil y, como consecuencia, detener la respuesta de solicitud de tutela jurisdiccional
por parte del demandante, hasta que no exista este auto que resuelve la defensa previa.
4. PROPUESTA LEGISLATIVA:
A criterio nuestro, las defensas previas deberían tener un trámite completamente distinto al
fijado por el CPC. El juez, en atención a los argumentos fácticos y las pruebas propuestas
por la parte emplazada dispondrá el traslado de dicha defensa previa, se debe disponer el
traslado a la demandante para que la absuelva en un plazo no mayor de cinco días y
mediante un auto, que será expedido dentro de igual plazo luego de absuelta, se determine
la procedencia o no de la defensa previa planteada y en consecuencia el rechazo de la
demanda o la continuación del proceso y dándole el plazo de ley para que conteste la
demanda.
Si buscamos la existencia de un proceso judicial más ágil y evitar las audiencias que en
muchos casos son programadas con muchos meses de anticipación y dejan en
incertidumbre al litigante, resulta perfectamente posible adecuar y establecer un trámite
como el descrito para evitar mayores perjuicios al litigante a la administración de justicia y
a la imagen del Poder Judicial.
De Santo; las define como las defensas reguladas en las leyes sustantivas que pueden
plantearse como excepciones previas, que por su origen y naturaleza no extinguen la
pretensión cuanto dilatan temporariamente su examen.
Palacios, algunas legislaciones proponen a las defensas previas como integrantes de la lista
de excepciones proponerles.
Así, el artículo 347 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación argentina, coloca a
las llamadas “defensas temporales que se consagran en las leyes generales, tales como el
beneficio de inventario o el de excusión.
6. CLASES DE DEFENSAS PREVIAS: Conforme ya se ha precisado a lo largo del
presente trabajo, la figura de la defensa previa es el medio procesal que, sin cuestionar la
pretensión ni la relación procesal (en principio) es puesto de manifiesto en los actos
postulatorios por el demandado para solicitar al órgano jurisdiccional la suspensión del
proceso hasta que el demandante no cumpla con realizar el acto previo a la demanda que
corresponda:
6.1. Beneficio de inventario: Esta figura la encontramos en el artículo 661 del CC, el
mismo que establece que: “el heredero responde de las deudas y cargas de la herencia hasta
donde alcance los bienes de esta”.
Lo que se busca es que se solicite de manera previa se cancelen las cargas y obligaciones
dejadas por el causante antes de la entrega al cónyuge de los bienes propios que han de
quedar.
En tal sentido, lo que se advierte es que mediante esta defensa previa lo que se busca es un
carácter subsidiario de la acreencia, ya que el acreedor solamente podrá hacer efectivo su
derecho frente al fiador, cuando el patrimonio del fiando no alcance para cubrir con la
deuda contraída.
El artículo 303 precisa que el pacto social debe señalar la forma cómo se ejerce el beneficio
de excusión en la sociedad civil ordinaria.
6.3. Beneficio de división: Encontramos esta figura de la lectura del artículo 1887 del CC,
se da en el caso de concurrencia de varios fiadores de una misma deuda. Todo fiador que
sea demandado para pagar la deuda puede exigir, vía defensa previa, que el acreedor
reduzca la acción a la parte que le corresponde, siempre y cuando se haya estipulado dicho
beneficio, es decir se haya pactado.
El beneficio de división no opera de pleno derecho, sino que tiene un origen eminentemente
contractual, ya que si no es pactado por la parte no tendrá efecto alguno por lo tanto no
podrá ser utilizado como defensa previa.
El artículo 1887 del CC, señala que: “Si se ha estipulado el beneficio de la división, todo
fiador que sea demandado para el pago de la deuda puede exigir que el acreedor reduzca la
acción a la parte que le corresponde.
Si alguno de los fiadores es insolvente en el momento en que otro ha hecho valer el
beneficio de la división, este resulta obligado únicamente por esa insolvencia, en
proporción a su cuota.
6.4. Beneficio de plazo en la resolución de pleno derecho: Esta defensa previa es factible
de ser deducida en los casos en los que se ha establecido que antes de iniciar un proceso
judicial debe mediar un previo requerimiento mediante carta notarial para que cumpla con
la prestación pactada y después de ella dentro del plazo establecido en el contrato, puede
recién acudir al órgano jurisdiccional en busca de tutela.
6.5. Comunicación al deudor cedido de la cesión de derechos: Esta defensa previa surge
cuando el cedente transmite al cesionario mediante acto jurídico el derecho a exigir la
prestación a cargo de su deudor, y el cesionario interpone demanda de cumplimiento de la
obligación al cedido (deudor), el demandado tiene abierta la posibilidad de deducir esta
defensa previa con la finalidad de que se suspenda el proceso hasta tanto y en cuento no se
le comunique mediante documento indubitable la cesión de derechos.
artículo 1215 del CC regula que: “La cesión produce efecto contra el deudor cedido desde
que este la acepta o le es comunicada fehacientemente.
6.6. Aprobación de cuentas previa a donación a favor del tutor o curador: Surge esta
figura en el caso en el cual se plantee en los procesos que se instaure el tutor o curador para
que se le haga entrega del bien recibido en donación por sus representados, disponiéndose
la suspensión del proceso por parte del juez hasta tanto y en cuento no se prueben las
cuentas y se cancele el saldo que resulte de la administración de los mismos.
El artículo 1628 del CC, referido a la donación a favor de tutor o curador, precisa
que: “La donación en favor de quien ha sido tutor o curador del donante está sujeta a la
condición suspensiva de ser aprobadas las cuentas y pagado el saldo resultante de la
administración.
El artículo 1640 del CC, Señala que: “No produce efecto la revocación si dentro de
sesenta días de hecha por el donante, no se comunica en forma indubitable al donatario o a
sus herederos.
JURISPRUDENCIA RELACIONADA:
Declarada fundada una defensa previa tiene como efecto suspender el proceso hasta que se
cumpla el tiempo o el acto previsto como antecedente para el ejercicio del derecho de
acción.
Las defensas previas se proponen conjunta y únicamente dentro del plazo previsto en cada
procedimiento, sustanciándose en cuaderno separado sin suspender la tramitación del
principal así, en el proceso de conocimiento se interpone dentro de diez días y en el proceso
abreviado es dentro de cinco días, contados desde la notificación de la demanda o de la
reconvención, sustanciándose en cuaderno separado sin suspender la tramitación del
principal.
En los procesos de ejecución estas pueden ser propuestas dentro de quinto día de notificado
con el mandato ejecutivo, proponiendo los medios probatorios correspondientes la cual se
concede traslado al ejecutante, quien deberá absolverla dentro de tres días proponiendo los
medios probatorios respectivos.
Monroy, al definir a las defensas previas, señala que “constituye el medio a través del cual
el demandado solicita se suspenda la tramitación de un proceso hasta que el demandado no
realice una actividad previa que la ley sustantiva la tiene regulada como tal, antes de
interponer una demanda.
Esta circunstancia implica que exista “en trámite” un proceso judicial cuando en la realidad
se encuentra suspendido hasta la realización de un acto que no corresponde a las partes sino
a tercos ajenos al mismo y que a la larga muchas veces implica que el mismo caiga por
abandono.
Artículo 457 C.P.C. Costas, costos y multas de las excepciones y defensas previas:
Las costas, costos y multas del trámite de las excepciones y defensas previas serán de cargo
de la parte vencida. Adicionalmente y atendiendo a la manifiesta falta de fundamento, el
juez puede condenarla al pago de una multa no menor de tres ni mayor de cinco Unidades
de Referencia Procesal.
La norma procesal establece, que las costas, costos y multas del trámite de las defensas
previas serán de cargo de la parte vencida. Adicionalmente y atendiendo a la manifiesta
falta de fundamento, el juez puede condenarla al pago de una multa no menor de tres ni
mayor de cinco Unidades de Referencia Procesal.
Consideramos que estando a que tanto las defensas previas como las excepciones
constituyen una defensa técnica del abogado, por lo que las multas que pueda fijar el juez
en atención a haber advertido que estas eran intrascendentes, no tenían argumento válido y
tenían un ánimo dilatorio, correspondería la aplicación de la sanción al abogado y no a la
parte vencida, y que sea esta la que paga los honorarios de un abogado que en principio
conoce el derecho y estaría utilizando debidamente los mecanismos procesales que concede
la ley para defender a su patrocinado. Y que estos no constituyen una herramienta de
dilación procesal o entorpecimiento del proceso.
Se debe llegar hacer entender a los abogados la función que tiene en el proceso y si no se
aplican sanciones claras por actitudes dilatorias o de entorpecimiento del proceso no vamos
a poder cambiar no solo la imagen del abogado litigante sino también el descrédito que
tiene el Poder Judicial.
La aplicación de las multas en nuestro sistema jurídico debe estar destinada al mal abogado
litigante y que se ha advertido el ánimo con el que participa en el proceso judicial, no
resultando por tanto descabellado que el juez en atención al trámite de lo actuado y ante la
actividad del abogado le aplique a este la sanción que le corresponde por su ineficiente o
indebido actuar, es tiempo ya de ser drásticos con quienes teniendo el título de abogados lo
utilizan únicamente con un afán de lucro y no con el principio que nos impone la toga.
JURISPRUDENCIA RELACIONADA:
El reembolso de los gastos del proceso no requiere ser demandado y es de cargo de la parte
vencida. Habiendo sido declarada fundada la excepción de falta de legitimidad para obrar
del demandante, es evidente que la parte vencida en el proceso está constituida por la
demandante (Exp. N° 1234-98, Sala de Procesos Sumarísimos).
CONCLUSIONES
Las excepciones procesales, como hemos visto, es una alternativa que tiene el demandado,
para poder ejercer su derecho de defensa contra quien lo demanda, por medio del cual
denuncia que falta, presupuesto procesal, es decir le falta requisitos de admisibilidad y
requisitos de procedencia, o condición de la acción, es decir interés para obrar o procesal y
legitimidad para obrar; pudiendo así poner en manifiesto las deficiencias de una relación
jurídica, a fin de poder paralizar el ejercicio de la acción o destruir su eficacia.
CONCLUSIONES