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Industrialización en Bolivia (1900-2015)

El documento describe la industrialización en Bolivia entre 1900 y 2015. Señala que en la década de 1940 la industria boliviana era muy pequeña en comparación con países vecinos como Chile y Argentina, con solo 1,130 establecimientos industriales y 13,000 trabajadores. La mayoría de los insumos industriales debían importarse debido a la falta de divisas. La revolución de 1952 trajo la nacionalización de las minas y otras reformas, pero la incertidumbre política dificultó las inversiones en la década de 1950. El crec
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Industrialización en Bolivia (1900-2015)

El documento describe la industrialización en Bolivia entre 1900 y 2015. Señala que en la década de 1940 la industria boliviana era muy pequeña en comparación con países vecinos como Chile y Argentina, con solo 1,130 establecimientos industriales y 13,000 trabajadores. La mayoría de los insumos industriales debían importarse debido a la falta de divisas. La revolución de 1952 trajo la nacionalización de las minas y otras reformas, pero la incertidumbre política dificultó las inversiones en la década de 1950. El crec
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la industrialización en bolivia 1900-2015 287

considerado más en el plan. Lo que existía de industria y manufactura, la cultura empresa-


rial, los recursos humanos, tecnología, experiencia (poca o mucha), la conectividad ferro-
viaria y vial, todo estaba en occidente. Entonces, desde diversas ópticas como los costos,
las probabilidades de éxito y los tiempos, podría haber hecho sentido construir sobre lo
que ya existía. Es decir, la industria occidental. Sin embargo no fue así, pero el resultado
fue muy positivo desde el punto de vista de lo que hoy representa esa región del país.
Una pregunta que emerge de lo anterior es porque ningún gobierno y/o la coope-
ración internacional implementaron en el Occidente del país un plan de similar impacto,
basado en la industria existente, la institucionalidad relativamente desarrollada e incluso
la industria financiera asentada en esa región. Entonces, los esfuerzos siguieron viendo
a la minería como el eje central de la producción y generación de divisas, no así a las
industrias manufactureras.
Un hecho ligado al plan Bohan fue la creación de la Corporación Boliviana de Fomen-
to (cbf), entidad que asumiría el reto de impulsar la industria en el oriente, invirtiendo
en ingenios azucareros y otras agroindustrias relacionadas. Sería financiada con créditos
del Expor Import Bank de los [Link]. y su misión era desarrollar proyectos exitosos para
luego ser transferidos en venta a operadores privados. En cierta medida, se asumió que
la iniciativa empresarial estatal supliría a la privada.
Entre las áreas de inversión para la cbf se anota en primer orden todo lo relativo a la
agropecuaria. Se incluyeron posibles inversiones en estaciones agrícolas experimentales y
un servicio de extensión. Se priorizaron las necesidades relativas a la migración de trabaja-
dores que requería la estrategia, considerando inversiones en escuelas y servicios básicos.
En el campo de la minería se incluyó como posibles acciones de la cbf en exploración,
estudios para reducir costos mineros y la capacitación de trabajadores. Otro ámbito tiene
relación con las comunicaciones y el co financiamiento de vías camineras hacia el oriente.
Respecto de las manufacturas y la industria, el texto del Plan Bohan señala que “la
Corporación debería dar mayor estudio a la proposición de la Cámara Industrial para un banco
de crédito industrial. La Misión económica piensa que esta proposición, aunque de mucho mérito,
no puede ser recomendada al presente, porque a) Bolivia tiene necesidades más vitales que deben
ser satisfechas primero y b) las dificultades en la obtención de equipo de afuera hacen problemática
la expansión industria hasta después de la Guerra”.6
Retomando los criterios de estrategias de industrialización presentados en secciones
anteriores es posible enmarcar esta visión de desarrollo agropecuario en el concepto
lineal de Rostow, en el que se requiere cumplir los pasos iniciales, entre ellos una subi-
da en la productividad agropecuaria más allá de la autosuficiencia, como medio inicial
para generar excedentes que luego se podrían invertir en diversificación manufacturera.
Por otra parte, a lo largo del período analizado siempre estuvo presente el propósito de
sustituir importaciones y con ello ahorrar divisas (sustituir insumos y luego productos
finales de consumo); ese fue un recurrente argumento de parte de los industriales pero
poco acogido por los gobiernos. Si bien lo anotado dejaba postergada la industrialización
manufacturera, es cierto que gradualmente el desarrollo del oriente lograría un efecto de
sustitución, particularmente en la importación de alimentos.

6 Hace referencia a la Segunda Guerra Mundial que estaba en proceso y consumía toda la
capacidad en la producción de armamento bélico en el mundo.
288 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)

El cuadro Nº 1 muestra comparativamente algunos datos que permiten entender la


industria fabril boliviana a inicios de la década de los 40. Entonces, el número de estable-
cimientos fabriles en el país llegaba a 1.130 con cerca de 13 mil trabajadores. Se reporta
que las inversiones de capital llegaban a usd 11 millones y el valor bruto de producción
a usd 17 millones. Chile en 1939 tenía más del doble de establecimientos industriales
con 103 mil trabajadores y el valor bruto de producción era casi 8 veces más grande. De
los países latinoamericanos presentados, solo Guatemala reporta cifras menores. Las di-
ferencias con los otros países son muy grandes y es interesante notar que Argentina tenía
mayor valor industrial que incluso Brasil o México.

Cuadro Nº 1
Estructura de la industria fabril en 9 países latinoamericanos

Inversiones Valor de la Producción
de Capital Bruto Neto
Personas
Número de
Año Empleadas Millones de Dólares de [Link].
Establecimientos
(millares)
Argentina 1935 11.101 404 – 771 269
Argentina 1943 19.266 787 – 1849 701
Bolivia 1942 1.130 13 11 17 –
Brasil 1940 40.881 816 612 829 336
Chile 1939 3.566 103 132 135 51
Chile 1945 4.244 149 396 451 210
Colombia 1945 7.853 135 256 365 83
Guatemala 1946 757 23 42 22
México 1940 12.954 291 428 372 –
Uruguay 1936 10.549 66 110 116 48
Venezuela 1936 8.025 46 65 71 41
Nota: Se han utilizado los siguientes tipos de conversión a dólares: Argentina (1936) 3,41 pesos, tasa de 1936; (1943)
3,6; Bolivia (1942) 46,46 pesos; Brasil (1940) 18,87 cruzeiros; Chile (1939) 30,85 pesos; (1945), 31,10 pesos; Co-
lombia (1945) 1.775 pesos; Guatemala (1946), 1,00 Quetzal; México (1940) 5,40 pesos; Uruguay (1936) 1.991 pesos;
Venezuela (1936) 3,92 bolívares.
Fuente: CEPAL. (1949). Estudio Económico de América Latina 1948. Santiago de Chile, 1949.

Uno de los problemas que marcaba la industria boliviana era su dependencia de


insumos importados y las limitaciones de divisas que impedían el flujo de éstos a la
producción.

2.3. 1951 a 1970 (Las Revolución del 52 y el inicio del Capitalismo de Estado)

La década de los 50 fue marcada por la revolución cuyos contenidos se venían formando
desde los años posteriores a la guerra del Chaco. En lo central, la revolución significó
i) la nacionalización de las minas; ii) el voto universal y la incorporación de millones de
excluidos a la vida política y la economía; iii) la reforma agraria que supuso el fin del lati-
fundio y el trabajo semifeudal, generando posibilidades, aunque limitadas, de generación
de ingreso en los campesinos.
la industrialización en bolivia 1900-2015 289

Los primeros años de la década, después del 52, fueron muy complejos desde la perspec-
tiva de la reconfiguración social y política del país. Prevalecía un escenario de confrontación
de clases, la riqueza estaba siendo distribuida con la enajenación de tierras concentradas en
pocas manos, la incertidumbre prevalecía y ello no contribuía en nada a la realización de
inversiones en ningún ámbito. Los problemas de insuficiencia de divisas persistían aunque
con la nacionalización de las minas el Estado logró el control directo sobre las exportaciones
y el flujo de moneda extranjera. El sector petrolero comenzó a generar ahorros de moneda
extranjera pues ya se sustituía parte del consumo interno de carburantes.
El gráfico Nº 1 muestra el crecimiento del pib en bolivianos constantes de 1958 donde
se ha segmentado el período en tres tramos. El primero cubre 1951 a 1956, el segundo
desde 1956 hasta 1963 y el último entre 1963 y 1970.

Gráfico Nº 1
Crecimiento de PIB 1951-1970 (en porcentaje)

10
7 7
8 7 6 7
6
6 5 6
4 4 6
2 5 5
Porcentaje

2
2 3 2

0 0
Crecimiento PIB
2
-3
4
6 -6
8
-9
10
1951

1952

1953

1954

1955

1956

1957

1958

1959

1960

1961

1962

1963

1964

1965

1966

1967

1968

1969

Fuente: INE. 1970


Elaboración: Propia.

La revolución implicó, como era de esperar, un período de volatilidad e incluso


contracción del producto. En 1953 se registró una tasa negativa (-9 por ciento), luego
un pequeño rebote en 1954 (2 por ciento) para volver a caer en 1956 (-6 por ciento).
Este período inmediato a la revolución significó un retroceso en materia de crecimiento
económico que repercutió también en la industria manufacturera.
El segundo tramo marca la recuperación en la dinámica de crecimiento hasta llegar
a un pico de 6 por ciento en 1963, mientras que el tercer tramo (a partir de 1964) refleja
un crecimiento estable y alto (cerca de 6,5 por ciento en promedio). En suma, luego del
sismo natural que representó la revolución, la economía se encaminó en una senda positiva
de expansión hasta inicios de la década del 70.
Por su parte, el gráfico Nº 2 reporta el crecimiento del pib industrial, mismo que cayó
inicialmente en 5 por ciento en 1953, se recuperó en 1954 para desplomarse fuertemente
en 1957 (-29 por ciento). Desde entonces hubo un crecimiento volátil hasta 1962 para
estabilizarse en valores positivos hasta inicios de la década de los 70. En suma, fueron dos
décadas complicadas; la primera de contracción acumulada y la segunda de recuperación
inestable con frecuentes bajadas del crecimiento industrial.
290 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)

Gráfico Nº 2
Crecimiento del PIB Industrial 1951-1970 (en porcentaje)

30
18
20
10 11 12
9 9
10 5

0
Porcentaje

-5
-10

-20

-30
-29
-40
1951

1952

1953

1954

1955

1956

1957

1958

1959

1960

1961

1962

1963

1964

1965

1966

1967

1968

1969

1970
Fuente: INE.
Elaboración: Propia.

El gráfico Nº 3 reporta la participación del pib industrial en el producto total para


el período 1950 a 1970. En este caso se puede apreciar, también con rezago, la caída de la
participación de la industria en 1957 para luego recuperarse gradualmente hacia los años
70 a niveles de participación similares a los que se había registrado antes de la revolución.
Fueron años de inflación alta; en 1953 se reporta 152 por ciento de alza en el ipc, en
1956 el dato subió a 474 por ciento y todos los años intermedios hasta 1960 los precios
crecieron a dos dígitos. Las expectativas sociales respecto de la revolución, la equidad y
bienestar que ésta prometió a grandes segmentos populares rebasaron la capacidad de
una economía frágil y dependiente.

Gráfico Nº 3
Participación de la Industria en el PIB (en porcentaje)

18
17
17
16
16
16
Porcentaje

15
15
14
14
14
13
12
12
1950

1951

1952

1953

1954

1955

1956

1957

1958

1959

1960

1961

1962

1963

1964

1965

1966

1967

1968

1969

1970

Fuente: INE.
Elaboración: Propia.
la industrialización en bolivia 1900-2015 291

Frente a la inestabilidad y deterioro inmediato posterior a la revolución, el gobierno


encauzó su interés en un esfuerzo por sustituir importaciones y promover las exportacio-
nes, esta vez controlando el sector minero que seguía siendo el eje de las ventas externas.
Uno de los primeros resultados del Plan Bohan fue la conclusión de la primera ca-
rretera asfaltada en el país (Cochabamba-Santa Cruz) en 1954. También se inauguraron
los ferrocarriles Corumbá-Santa Cruz y Santa Cruz-Yacuiba.
El Plan de Acción Inmediata de 1955 reflejaba la necesidad de estabilizar la economía
e incorporó conceptualmente los criterios de sustitución de importaciones; sin embargo
en su aplicación demostró pocos resultados. Siguió el Plan de Estabilización Eder de
1957 y luego el Plan Decenal de 1961. Estos reflejaban una preocupación inmediata por
lograr estabilidad de precios, equilibrios fiscales y estabilidad en la moneda. Las medidas
reiteradas incluyeron la estabilización del boliviano frente al dólar, eliminación de sub-
vención a los artículos de primera necesidad, eliminación del control de exportaciones e
importaciones y la supresión de cambios múltiples.
El Plan de Acción Inmediata señalaba que el problema económico de Bolivia era
obtener más moneda extranjera, lo que significa exportar más minerales cuando las situa-
ciones de mercado lo permitan y gastar menos divisas dejando de importar todo aquello
que el país podía producir.
La coyuntura predominaba y entonces temas como la sustitución de importaciones
se enmarcaba en ese sentido de urgencia; no connotaba una estrategia de apoyo estatal a la
industria, la mejora en la productividad y otras tareas de mediano y largo plazo. La prioridad
eran los productos de primera necesidad cuyo desabastecimiento generaba conflictividad. La
sustitución de importaciones estaba enfocada en productos de primera necesidad, la mayor
parte agrícola, lo que daría paso a la continuidad en el Plan Bohan descrito previamente.
Entre tanto, el empoderamiento popular, y en el caso de las industrias la fuerza sin-
dical, condujo a dificultades que afectarían la producción. La Central Obrera Boliviana se
había convertido (al menos en una etapa inicial) en un mecanismo de co-gobierno. Desde
esa instancia se definían incrementos salariales, beneficios y mecanismos de protección
a los trabajadores en una visión de confrontación con los empleadores. Varios ministros
de trabajo salían de las filas de los poderosos sindicatos fabriles.
Se forzó entonces a la subida en el empleo fabril con medidas impuestas desde el
gobierno,7 inclusive obligaron a las empresas a tomar créditos para financiar beneficios a
favor de sus trabajadores (primas anuales aun cuando no se reportaron utilidades). Poca
relevancia tenía el análisis de las condiciones de productividad y competencia de las
empresas. A todo lo anterior se sumó un incremento en el contrabando resultado de la
declaración de Arica como puerto libre.
El Plan Decenal 1962-1971 es el primer documento público que planteó un programa
de industrialización mediante la Sustitución de Importaciones (isi) de manera comprensiva
y contó con el apoyo de expertos chilenos vinculados a la cepal.8 El plan contemplaba
una estructura arancelaria dirigida a proteger sectores industriales nacionales y además

7 Ordenes de Admisión Laboral Obligatoria en las Industrias, que determinaban un número


de contrataciones que las empresas deberían acatar regularmente.
8 Documento generado por la Junta Nacional de Planeamiento presidida por Juan Lechin
Oquendo, contó con la cooperación de un grupo asesor de la cepal comandado por el eco-
nomista chileno Pedro Vuskovic.
292 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)

mencionó temas como el incremento de la productividad, mayores oportunidades de


empleo y la creación de condiciones para un crecimiento basado en recursos propios.
En este documento se concedió mayor importancia a la industrialización desde la
perspectiva del sector privado antes que desde el Estado, tradición que había prevalecido
por muchas décadas.
Para el período 1963-1964 se formuló el Plan Bienal de Industria que señalaba que
existía capacidad instalada ociosa en la industria y que con algunas inversiones de ajuste
se podría revitalizar la producción a su plena capacidad, asumiendo que habría suficientes
estímulos de demanda. Como era usual, la visión del mercado era local y se entendía la
volatilidad de éste como parte de la realidad con la que debería convivir la industria. El
plan preveía un financiamiento por usd 47 millones, de los cuales la mayor parte estaría
dirigida al sector privado; los recursos previstos vendrían de financiamiento de usaid, el
Banco Interamericano de Desarrollo y menor proporción aportes propios.
Entre las iniciativas figuró la creación del Banco Industrial además de recursos a
través de la cbf para rehabilitar la capacidad instalada. Aproximadamente la mitad de lo
destinado a los privados iría al impulso de nuevas industrias y la otra a la recuperación de
capacidades en las existentes. El Plan distinguió la situación específica de la industria de
bienes de consumo final (donde se anotó la capacidad ociosa), respecto de la industria de
bienes intermedios (donde efectivamente no existía capacidad productiva). En el análisis de
las importaciones de entonces se detectó que la mayor ponderación correspondía a bienes
de consumo (alimentos) y en consecuencia, las acciones de sustitución se enfocarían en
las industrias generadoras de ellos. Las industrias emergentes en el oriente del país eran
un destino natural, aunque también se identificó otras en occidente.
Este plan bienal fue importante en la medida que cambiaba la lectura adversa que
prevaleció por muchos años, en particular cuando se discutía del rol del Estado en pro-
moverla. Se consideró necesaria una mayor participación del sector público en fomento
de la producción de bienes, especialmente de carácter intermedio, a fin de romper el
estancamiento económico y dinamizar el desarrollo no solo sectorial sino del sistema
industrial en su conjunto. Se planteó rehabilitar las empresas industriales que operan en
los sectores de bienes de consumo final y lograr una expansión moderada de la industria
que producía bienes intermedios y de capital.
El gráfico Nº 2 muestra para la década de los 60 una tendencia con mayor estabilidad
y crecimiento industrial y de manera general se aprecia que la economía durante esos
años tuvo un crecimiento formidable (gráfico Nº 2). La economía se expandió llegando
varias veces a superar la barrera del 6 por ciento y alcanzó, en al menos dos ocasiones,
el 7 por ciento. El producto industrial creció con más dinamismo llegando picos del 11
y 12 por ciento anual de modo que la participación del pib industrial en el total subió
sostenidamente hasta llegar al 16 por ciento. Fue un período de excepcional desempeño
para todo el aparato productivo y la industria en particular. En suma, lo que se verifica
en los 60 es un avance importante en industrias ligadas a los alimentos y ello encaja en la
visión que había planteado el Plan Bohan décadas atrás, mismo que había sido continuado
por los planes que llegaron después de la revolución.
Regresando al marco teórico que conduce este documento, la agricultura en varios
sectores había llegado a niveles de productividad importantes y se generaron excedentes que
podían migrar a través del ahorro a otros sectores. En el caso del oriente del país, debido
la industrialización en bolivia 1900-2015 293

a su rezago de partida, una parte importante de estos excedentes iría a infraestructura y


construcción. Esto explica el crecimiento de la ciudad de Santa Cruz, entre otros factores.
En el esquema de Rostow, la agricultura había logrado excedentes por encima del
autoconsumo. Esos excedentes se comenzaron a comercializar y se acumuló capital. Aún
no estaba clara la llegada de la tercera etapa que este autor describe con el crecimiento
rápido de sectores guía donde se aprecia tecnología.
Lo que es más visible es la sustitución de importaciones en el ámbito agropecuario,
mas poco se percibía al margen de esas fronteras. El país seguía importando manufac-
turas, confecciones, textiles, bienes de consumo durable (eléctricos) con la incursión
del transistor en las radios y los primeros televisores. Muchos insumos intermedios en
procesos industriales seguían siendo predominantemente importados y desde el Estado
no se visualizaba la industrialización de occidente; ciertamente era más complejo sustituir
estas importaciones que las agroindustriales, particularmente por la tecnología requerida
y nuevamente, la estrechez del mercado interno respecto de las escalas de producción
involucradas. Desde la perspectiva del comercio, si bien los productos agropecuarios son
por definición transables, también es cierto y más en aquella época, que la mayor parte
eran perecederos. Se señala ello para contrastar con las otras manufacturas que no eran
perecederas y resultaban más atractivas para comercio legal e ilegal.
En la evaluación de la década cabe señalar que las ideas de la cepal entorno a la
sustitución de importaciones había dado resultados tangibles en el sector agropecuario.
Era un éxito sobre el cual se podía seguir construyendo y hacia finales de la década, du-
rante gobierno militares, se reconocían ampliamente estos logros. Así, en los objetivos
que éstos planteaban se anotaban: i) recuperación de los recursos naturales enajenados –
básicamente hidrocarburos, ii) consolidar y diversificar la industria minera, estableciendo
fundiciones, refinerías y la industria pesada, iii) Proteger la industria nacional y extender la
política de sustitución de importaciones, iv) adopción de planes de creación de empleos y v)
desarrollar como un objetivo nacional prioritario la revolución industrial en la explotación
de la agricultura, la ganadería y otras áreas.
Hacia finales de la década de los 60 e inicios de los 70 se lanzó “La estrategia de De-
sarrollo Económico y Social 1971-1990” en la que se presentó un matiz importante en la
concepción de industrialización, que luego daría paso a una participación estatal positiva y
negativa a la vez. En lo positivo el Estado invertiría en obras importantes como el Gasoducto
a la Argentina y en lo negativo invertiría en proyectos de envergadura sin visión empresarial
ni económica, que luego darían paso a la denominación de “Elefantes Blancos”.
Este nuevo plan calificó al Decenal de los años previos (1964-1968) como insuficiente
y que hacía falta revitalizar el proceso revolucionario, esta vez, con un impulso fundamental
mediante la recuperación e industrialización de los recursos naturales –petróleo básicamen-
te– y fundición de minerales. Entonces el presidente Alfredo Ovando Candia (1969-1970)
pensaba que si el origen del atraso nacional estaba en la exportación de recursos naturales,
la respuesta debía ser su procesamiento industrial en el país; se requería industria pesada.
Así surgió la priorización para impulsar grandes proyectos estatales, en una estrategia
que hacía remembranza del modelo soviético de industrialización, cuya expresión conceptual
fue analizada en la primera sección cuando se describió la visión de Gerschenkron:­Estado,
empresas públicas de gran tamaño, industria pesada, bienes de capital por encima de los bie-
nes de consumo, etc. Surgía entonces lo que luego se conoció como Capitalismo de Estado.
294 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)

La idea era alcanzar los niveles de mayor industrialización en los minerales con la
metalurgia y la siderurgia; en el campo de los hidrocarburos llegar a la petroquímica y los
polímeros. Se pensaba que estos avances serían tan impactantes en el ingreso que éste, a
través del consumo, automáticamente impulsaría la industria liviana. Tal como lo describía
Gerschenkron, se había definido lograr este cambio en un proceso acelerado que era la res-
puesta natural al Atraso Relativo. Se había consolidado el Pacto Andino y su institucionalidad
que promovía el comercio sub regional; entonces, todo este excedente de producción pesada
tendría como mercado esos países. El tiempo se encargaría de valorar estas visiones y sus
resultados; sin embargo cabe destacar el avance conceptual que considera la producción para
mercados de exportación y la integración comercial, aspectos poco comunes hasta entonces.
Por su parte, la industria ligera, la cercana al ciudadano, la generadora de empleo,
la que requería acceso a tecnología y mercados quedaba una vez más a la zaga. En el
documento se afirma que se deja un amplio espacio de la industria liviana a la iniciativa
privada y no se expresan programas estatales para impulsarla.

2.4. 1970-1984 (Capitalismo de Estado, profundización de la marcha al Oriente,


endeudamiento externo y crisis económica)

En términos generales la década de los 70 y el inicio de los 80 reflejan una desaceleración


económica no obstante el importante impulso que se generó en base al endeudamiento
externo. En el gráfico Nº 4 se aprecia el crecimiento del pib con tasas altas que se des-
plomaron a partir de 1977, período en el que acceso a financiamiento privado externo
comenzó a hacerse escaso y el contexto político interno se deteriora. Durante la primera
mitad de los 70s el gobierno del General Hugo Banzer (1971-1978) había accedido a
financiamiento privado externo, recursos que en una cantidad relativamente importante
fueron aplicados a la profundización de la marcha al Oriente.

Gráfico Nº 4
Crecimiento del PIB en porcentaje, 1971-1984 (en bolivianos de 1990)

10
7,9 7,9
8

6
5,2
4,7
4
Porcentaje

3,0
2
0,2 0,3 -0,2
0
-1,5
-2

-4
-4,2
-6
1971 1972 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984
Fuente: INE.
Elaboración: Propia.
la industrialización en bolivia 1900-2015 295

Conforme al gráfico, desde 1979 hasta 1984 las tasas de crecimiento fueron cercanas
a cero o negativas; en 1984 la caída del producto llegó a -4 por ciento, cifra que develó el
deterioro macroeconómico que además estuvo acompañado de una crisis fiscal que condujo
a una expansión monetaria y la peor hiperinflación que la república hubiera experimentado.
El gráfico Nº 5 reporta la evolución del crecimiento del pib industrial en el mismo
período, que mantuvo valores positivos hasta 1978 pero con una ralentización desde 1974.
A partir de 1979 la tasa de crecimiento industrial se hizo negativa para tocar fondo en
1982 con una contracción de -14,2 por ciento. Entonces, el desbalance macroeconómico
en general significó una contracción en el consumo y la producción, lo que llevó a la
situación que se aprecia en el gráfico.

Gráfico Nº 5
Crecimiento del PIB Industrial (en porcentaje, 1971-1984)

15
11,3
8,3
10
4,6
5
3,6 1,4
Porcentaje

0
-3,3
-5

-10

-25
-14,2
-20
1971

1972

1973

1974

1975

1976

1977

1978

1979

1980

1981

1982

1983

Fuente: INE. 1984


Elaboración: Propia.

La primera mitad de los 70 estuvo marcada por un contexto internacional de precios


favorable en materia de minerales y petróleo, a lo que se debe sumar la accesibilidad que
tuvieron todos los países de la región a financiamiento externo. Durante ese quinquenio
en dos ocasiones se llegó a variaciones porcentuales cercanas al 8 por ciento en el pib.
El período se caracterizó por avances en materia de infraestructura caminera y
aeroportuaria. En línea con la idea del capitalismo de estado el período reporta varios
proyectos público-empresariales con resultados mixtos; unos proyectos concebidos como
extensión de la marcha al oriente fueron exitosos, mientras que muchos otros fueron un
fracaso y se catalogaron como elefantes blancos.
Durante los 70 se ahondaría el criterio de industrialización pesada, particularmente
en el ámbito de los minerales (Karachipampa), pero también se dio paso a muchas otras
iniciativas como hilanderías estatales, empresas para el ensamblado de automotores, vidrio
plano, aceites, algodón, llantas y neumáticos, fósforos, etc. En el capitalismo de Estado
la industrialización se concebía desde ese ámbito.
El gráfico Nº 6 reporta la participación del pib industrial en el total y es posible apreciar
la subida hasta 1978 en que se llega a un cociente de 20 por ciento; para que ello suceda el
296 un siglo de economía en bolivia (1900-2015)

pib sectorial tuvo un ritmo de expansión más dinámico que el global. Sin embargo, luego
de 1978 la tendencia cambió drásticamente hasta llegar en 1982 a un piso de 16 por ciento.

Gráfico Nº 6
Participación de la Industria Manufacturera en el PIB (en porcentaje, 1970-1985)

21
20
20
19 19
19
Porcentaje

18
18
17
17
16
16
15
1970

1971

1972

1973

1974

1975

1976

1977

1978

1979

1980

1981

1982

1983

1984
Fuente: INE.
Elaboración: Propia.

En el ámbito privado, a inicios de los 70 el subsector de la industria textil, prendas


de vestir y cuero era el más importante seguido de cerca por el subsector de productos
alimenticios, bebidas y tabaco. Los sectores productores de bienes intermedios, de consumo
duradero y de capital no eran relevantes. En cambio, hacia finales de los 70 se tiene una
estructura distinta, con un subsector de productos alimenticios, bebidas y tabaco que pasa
a ocupar el primer lugar y un sub segmento textil que queda a la zaga y no representaría
más del 16,1 por ciento del pib industrial. En suma, es posible distinguir al interior de la
década de los 70, dos quinquenios con clara diferencia de resultados. El primero con cifras
generales de crecimiento económico e industrial en subida (hasta 1975) y el segundo con
una tendencia que termina en cifras negativas hacia el final de la década. ¿Qué explica
este comportamiento?
Por un lado, el contexto de precios de materias primas fue favorable; el precio del
Estaño se ubicó en cerca de usd 15 mil la tonelada en 1971 y cerró por encima de usd
38 mil a finales de la década. En el caso del petróleo a inicios de la década (1970) el barril
se cotizaba en usd 21 dólares el barril, mientras que a finales llegó usd 102; ese contexto
de precios en subida es coincidente con la dinámica de expansión del quinquenio. Por otra
parte el nivel de acceso a financiamiento externo reflejado en los desembolsos de deuda
pública también es ascendente tal como se aprecia en el gráfico Nº 7 a continuación:
Los montos desembolsados fueron crecientes durante todo el primer quinquenio hasta
llegar a un pico en 1978 (usd 463 millones) para luego descender durante el segundo
quinquenio y llegar a un piso de usd 97.9 millones en 1983.
En términos de políticas de promoción de la industria, un factor relevante fue el
Decreto Ley Nº 10045 de 1971, mismo que establecería un conjunto de incentivos
además de la creación de la primera institucionalidad especializada para el impulso a las
inversiones (Instituto Nacional de Inversiones, ini). Esta normativa estableció entre otros
los siguientes factores de promoción:
la industrialización en bolivia 1900-2015 297

a) Franquicias arancelarias a bienes de capital.


b) Exoneración de impuestos a la materia prima importada.
c) Estabilidad tributaria.
d) Exención de impuestos a la exportación.
e) Exención de impuestos sobre la construcción de obras civiles en plantas industriales.
f) Liberación de impuestos a las utilidades.
g) Depreciación acelerada de inversiones industriales.

Gráfico Nº 7
Desembolsos Deuda Pública en millones de USD (1970-1984)

500 463,1
450 429,6
400
350
300
250
263
200 159,8
161,1
150
100
37,2 97,9
50 53
0
1970

1971

1972

1973

1974

1975

1976

1977

1978

1979

1980

1981

1982

1983

1984
Fuente: INE.
Elaboración: Propia.

Al respecto, Seoane 2014 explica que, como consecuencia de esos incentivos la in-
versión externa sumó usd 709 millones en el período 1972-1980, cifra que equivaldría al
13,24 por ciento de las inversiones totales de ese período (usd 2.160 millones).
Lo discutido hasta ahora refleja, entonces, una combinación de políticas dirigidas
a profundizar el modelo de capitalismo de Estado que venía de años previos, con una
estrategia definida para impulsar la inversión privada, con los incentivos señalados. De
hecho, el nuevo ini generó un portafolio de proyectos empresariales privados en los que
realizaría inversiones con fines de industrialización. Entre los sectores que fueron parte de
esa iniciativa están la agroindustria, textil, alimentos, madera, fármacos, plásticos y otros.
Durante el período se mantuvieron estructuras arancelarias con fines de protección a la
industria y posiblemente estas fueron efectivas en la medida que el contrabando aún no
se había masificado como sucedería décadas después.
Durante el segundo quinquenio se presentaron los problemas que explican la con-
tracción en la producción industrial y el producto en general. Retomando el gráfico Nº 7
se puede apreciar la bajada del pib que llegaría a -1,6 por ciento en 1979; en el caso de la
participación de las manufacturas en el producto esta bajaría desde 20 por ciento en 1978
hasta 16 por ciento en 1982. En el contexto externo el escenario cambió también con pre-
cios a la bajada y los desembolsos de deuda llegaron a un piso de usd 97 millones en 1983.
Todo ello marcó, entonces, un escenario en el que la industria fue afectada junto al resto

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