Chitauri: Dioses Lagarto en la Tradición Zulú
Chitauri: Dioses Lagarto en la Tradición Zulú
La gente Zulú sabía, entre muchas cosas, que es la Tierra la que gira alrededor del
Sol, y no viceversa. Decían, para los iniciados, que la Tierra es una criatura
femenina y el Sol es masculino, y, por lo tanto, la Tierra es la que se mueve y baila
alrededor del Sol - la bella princesa que baila alrededor de su ardiente Rey que es
el Sol.
Nuestra gente sabía que la Tierra era una esfera. Nuestra gente sabía de los
gérmenes y sus funciones. Nuestra gente sabía que el Espacio y el Tiempo eran
una misma cosa, cientos de años antes del nacimiento de Einstein.
Ustedes, la Raza Blanca, dicen que hay Seres Extraterrestres en la Tierra. Pero
están equivocados. El Planeta en que vivimos ha producido 24 Razas diferentes
durante su larga existencia.
Además, nuestra gente creía, como los Dogon, que hay 24 Planetas en nuestra
parte del Espacio que son habitados por estas criaturas de varios estados de
inteligencia. Y esta sabiduría nunca fue escrita en ningún libro: yo y mi tía somos
los únicos altos Zanuzi [Guardianes de la Tradición] en Sudáfrica que guardamos
este conocimiento.
LOS IMANUHELA
Algunas tribus en África Occidental, como los Bambara, también dicen lo mismo.
Dicen que ellos vinieron del cielo, hace muchas, muchas generaciones atrás: una
raza de muy avanzadas y temibles criaturas que lucían como hombres, y los
llamaron Zishwezi. La palabra Zishwezi significa «Criatura que se zambulle o
desliza tanto en el cielo como en el agua».
La gente de Ruanda, los Hutu, al igual que los Watusi, declaran —y no son los
únicos de África que dicen esto—, que sus ancestros más antiguos eran una raza
de seres que ellos llamaban Imanuhela, que significa «Los Señores Que Han
Venido».
Si Usted estudia los idiomas de las naciones africanas, encontrará dentro de los
idiomas de nuestra gente palabras similares a las de Oriente, Medio Oriente y
hasta palabras Nativas Americanas. Y la palabra Imanuhela significa «El Señor
que vino». Una palabra que cualquiera puede descubrir en Ruanda, entre los Hutu
y Watusi Ruandeses, es muy similar a la palabra hebrea Immanuel, que significa
«El Señor está con nosotros».
Y existe otro nombre por el cual se conoce a estas criaturas. Este nombre es
Chitauri. Ahora, la palabra Chitauri significa «Los Dictadores», «Los que nos dictan
la Ley». Una raza de criaturas que parecen reptiles, quienes han gobernado el
mundo por miles de años.
LOS CHITAURI
Los Zulúes proclaman que hace muchos miles de años atrás llegaron, de más allá
del cielo, una raza de gente que era como lagarto, gente que podía cambiar de
forma a voluntad. Y de las personas que casaban a sus hijas con Extraterrestres, y
producían una raza con poder de Reyes y Jefes de Tribu. Hay centenares de
cuentos, en los cuales una hembra Lagarto asume la identidad de una princesa
humana y toma su puesto, y se casa con un Príncipe Zulú.
Por toda Sudáfrica, en muchas tribus, encontrará cuentos de este fascinante ser
que es capaz que cambiar de un reptiloide a un ser humano, y de reptil a cualquier
otro animal que quiera. Y estas criaturas, en verdad existen.
Tienen las cabezas grandes, y una cola larga. Su altura llega a los 3 mts: es un ser
muy esbelto, el cual pareciera carecer de huesos. No hay uniones en sus dedos,
ya que son muy flexibles. Algunos de los Chitauri tienen 3 garras y un pulgar,
mientras otros tienen hasta 6 garras, más el pulgar.
No importa donde vaya por el Sur, Este, Oeste y Centro de África, encontrará que
la descripción de estas criaturas es siempre la misma. Aún entre tribus que nunca,
a través de su larga historia, han tenido contacto entre sí. Así que, sí hay tales
criaturas.
Esto es algo que vale la pena investigar. ¿Por qué será que en más de 500 Tribus,
en las partes de África que yo he visitado en los últimos 40 ó 50 años, se describen
criaturas similares?
De dónde vienen, nunca lo sabré. Pero están asociadas con ciertas estrellas en el
cielo, y una de estas estrellas es un grupo grande que es parte de la Vía Láctea,
que nuestra gente llama Ingiyab, que significa «La Gran Serpiente».
Y hay una estrella roja, una estrella rojiza, cerca de la punta de esta orilla de
estrellas que nuestra gente llama Isone Nkanyamba. Esta estrella llamada Isone
Nkanyamba es la estrella llamada Alpha Tauri en inglés.
[Nota de Xentor: El texto original decía Alpha Centauri; sin embargo, ninguna
de las Estrellas de Alfa Centauri es roja. Buscando alguna estrella roja de
nombre similar, me encontré con Alfa Tauri, que es lo que probablemente se
quiso decir. Alfa Tauri es más conocida como Aldebarán, estrella roja
ubicada en el Cúmulo Estelar de Las Híadas, a unos 65 Años-Luz de nuestro
Sistema Solar.
[Esto, además, nos recuerda a los seres que se comunicaron a partir de 1919
con los Altos Iniciados de las Sociedades de Thule y el Vril, a través de la
Médium Maria Ortische, y que afirmaban pertenecer a dos Planetas del
Sistema Aldebarán. Ellos dijeron, además, ser los mismos Anunnaki que
fundaron la Civilización Sumeria en la Tierra].
Las Tradiciones Africanas dicen que los Chitauri retaron al mismísimo Dios a la
guerra, porque querían el control completo del Universo. Y Dios —el Dios real:
Gugungu, el Creador— peleó una terrible batalla contra ellos y Él los venció, los
hirió... Les selló la boca para que no pudieran hablar o alimentarse nunca más, y
los obligó a esconderse en Ciudades Subterráneas.
Pero se nos dice que los Chitauri se alimentan de la energía que los seres
humanos les damos. Ellos nos hacen pelear entre nosotros. Cuando las grandes
masas están pasando por miedo, muerte y terror. Cuando cientos y cientos de
personas están enojados y temerosos, los Chitauri se alimentan de esa energía.
Ellos se alimentan de lo que llamamos el Poder Oscuro, generado cuando los
humanos destruyen el Planeta donde viven.
Y también se dice que estos Zuswazi, estos Imbulu, o como quieran llamarlos, no
son capaces de comer comida sólida. Ellos comen sangre humana, o se comen
ese poder, la energía que se genera cuando seres humanos, en la superficie de la
Tierra, están peleando y matándose en grandes cantidades.
EL CHITAURI GUERRERO
El Chitauri Guerrero tiene ojos como el de las serpientes. Sus ojos son de color
amarillentos, con pupilas en forma de rajaduras, las cuales brillan en la oscuridad.
Brillan de forma extraña, quizá como el brillo del hielo, o como ciertas joyas de
color amarillo. Si un Chitauri Guerrero se esconde en una cueva, uno puede
distinguir sus ojos en forma de fuego.
Aquí en Sudáfrica hay una serpiente que se llama Mamba. Es una de las
serpientes más venenosas que se pueden encontrar. Tiene los ojos exactamente
como los del Chitauri y del Mandinda. Al igual que los de una Pitón. Para que se lo
imagine, sería como el ojo de la Pitón magnificado 10 veces. Entonces tendría
exactamente como lucen los ojos de los Chitauri.
Algunos tienen cabezas normales, sin cuernos. Estos son los de menor rango.
Pero los de mayor rango, tienen un juego de cuernos afilados en la cabeza.
Los Chitauri Reales tienen una especie de cresta oscura que va desde la frente
hasta la nuca. Según lo que sabemos, son muy elegantes. Pero tienen en uno de
sus dedos una afilada y aguda garra, que usan para apuñalar las narices humanas
y poder tomar los sesos en uno de sus rituales.
Son de piel blanca, como el papel, casi como ciertos tipos de cartón. Su piel es así,
es definitivamente como la piel escamosa de los reptiles. Sus frentes son muy
grandes, prominentes.
Mubaba, el Emperador de los Chitauri, quien —dicen—, continúa vivo hasta este
día, tiene un Ojo Central. En una ocasión, sus dos ojos fueron lastimados por una
de sus esposas celosas, pero aún mantiene su Ojo Central.
Entre nuestra gente se dice que cuando dos Chitauri se están disputando el poder
—y tienen que enfrentarse en un duelo uno al otro con sus horribles ojos—, sus
cuerpos comienzan a brillar como el de los peces. Y se dice que mientras más
furioso, más fuerte el brillo de su cuerpo.
Esa es la razón por la que se nos aconseja no caminar en algunas zonas por la
noche, porque es ahí donde los Chitauri usualmente tienen sus peleas. Una de
esas zonas de África, es un lugar llamado «Las Montañas de las Rocas
Redondas» (Matopo, en nuestro idioma), situadas en Zimbabwe.
Estas montañas no son realmente notables. Estas montañas son el lugar donde
los Chitauri han sido vistos. Este es el lugar donde Cecil John Rhodes fue
enterrado.
[Comentario de David Icke: «Es una extraña coincidencia que Cecil Rhodes, uno
de los más grandes representantes de los Illuminati, quien hizo tanto para
aprisionar África, haya escogido ser enterrado donde todo esto está sucediendo»].
Sabíamos de Jabulón hace muchos, muchos siglos. Pero me sorprende que exista
gente blanca que lo venere, y entre ellos hay personas que muchos culpan por las
cosas que han sucedido en la Tierra, a saber, los Francmasones.
Se dice que el Umbaba escapó de una tierra del Este durante una poderosa lucha
con uno de sus hijos y se refugió en el Centro de África, donde se escondió en una
cueva, profundamente bajo tierra.
EL HOMBRE ORIGINAL
Debo compartir esta historia. Es una de las más extrañas historias que encontrará
en toda África, en Sociedades Secretas de Shamanes y otros lugares donde
todavía se preservan los restos de nuestro ancestral Conocimiento y Sabiduría.
Érase una vez, cuando el cielo azul no era visible. Cuando todo estaba cubierto
por la niebla. La gente, de hecho, no podía ver el Sol en el cielo, excepto como una
luz blanca moviéndose lentamente en el cielo. Y ellos veían la Luna en la noche
como una garra de luz en el cielo, porque había una pesada llovizna.
En ese entonces prevalecía una eterna llovizna, presente todos los días del año. Y
la lluvia caía constantemente en un rocío. No había truenos. No había tormentas.
En ese entonces, no era posible ver las estrellas. Sólo podían visualizarse los
árboles en crecimiento, los cuales eran enormes. No había desierto entonces. Sólo
jungla por doquier. El mundo estaba cubierto por grandes bosques, grandes
selvas, y la gente vivía en paz en la Tierra en ese tiempo.
En ese entonces, el Ser Humano nacía con ambos géneros, femenino y masculino
en un solo cuerpo. La gente era feliz.
En ese entonces, los Seres Humanos no podían hablar. No teníamos el Don del
Lenguaje en ese entonces. Solo hacíamos sonidos chistosos como monos y
mandriles felices.
Y de esos enormes objetos, salieron aparatos con formas de «platos hondos» que
generaban mucho fuego, y ruido, y vientos que levantaban tanto polvo, que
cegaban la vista. Y de esos objetos salieron ellos.
Y los Chitauri le dijeron a los Seres Humanos —quienes fueron reunidos a la
fuerza con látigos con forma de relámpago—, que ellos eran los Grandes Dioses
del Cielo, y que les darían a los Seres Humanos Grandes Dones, siempre y
cuando fueran adorados y aceptados como nuestros Creadores.
Estos supuestos Dioses eran bien altos, con una cola larga, y con terribles ojos
ardientes. Algunos tenían dos ojos amarillos y brillantes. Otros tenían tres ojos: un
ojo rojo redondo estaba en el centro de la frente.
Algunos de ellos dijeron a nuestra gente que eran nuestros Hermanos Mayores, y
que habían sido producidos por este Planeta varias generaciones atrás. Dijeron
que habían regresado al verde vientre de su madre, y que nos convertirían en
Dioses.
Lo que hicieron fue crear un par de cuevas muy extrañas en la zona. Cavaron dos
cuevas. En una de ellas había una luz verde, y en la otra, una roja. Trajeron a los
Seres Humanos a estas cuevas y cada Ser Humano tuvo que escoger la cueva a
la cual iba a entrar.
Aquellos que entraron a la cueva verde regresaron como mujeres. Aquellos que
entraron a la cueva roja salieron de ella como hombres. Y después de eso, los
Chitauri dijeron a la gente que ahora ya eran perfectos.
Pero en el momento en que el primer hombre vio a la primera mujer, surgió una
terrible inconformidad. Las mujeres odiaron a los hombres porque al mirar entre
sus piernas vieron lo que parecían ser serpientes enredadas. Y los hombres
odiaron a las mujeres porque al mirar su pecho, vieron estas grandes cosas, sin
saber lo que eran.
Para los Chitauri, todo esto era un juego y les pareció muy gracioso. Luego los
Chitauri dijeron:
Posteriormente, los Chitauri dieron a los humanos un segundo Don: el Don del
Lenguaje. La gente empezó a hablar con sus bocas cuando anteriormente lo
hacían con sus mentes. Y de ahí surgió un gran problema, porque este hombre no
sabía el lenguaje de este otro. Y cuando este hombre saludó a este otro, él creyó
que estaba siendo insultado, y esto fue causa de homicidios.
EL CIELO AZUL
Los Chitauri quitaron la sagrada niebla del cielo y por primera vez desde la
Creación, los Seres Humanos miraron arriba y vieron las Estrellas, los Chitauri le
dijeron a los humanos que estaban equivocados en creer que Dios moraba bajo la
Tierra.
—De ahora en adelante la gente de la Tierra tiene que creer que Dios está en el
Cielo, y tienen que hacer cosas en esta Tierra para complacer a este Dios que está
en el Cielo.
Originalmente, los Seres Humanos creían que Dios estaba bajo la tierra, que ella
era una Gran Madre que dormía bajo la tierra, porque veían que todo crecía desde
abajo de la tierra: el pasto venía desde abajo de la tierra, los árboles crecían desde
abajo de la tierra, y la gente creía que cuando uno moría, se iba debajo de la
tierra.
Pero cuando los Chitauri voltearon los ojos a los Seres Humanos hacia el cielo, la
gente empezó a creer, ahora, que Dios estaba en el cielo y que los que morían en
esta Tierra no iban hacia abajo de la tierra, sino hacia arriba en el cielo. Y hoy día,
por toda África, dondequiera que vaya como investigador, encontrará estas dos
fascinantes ideas, que entran en conflicto una con la otra.
MAI, LA PIADOSA
Los Chitauri eran ahora los amos de los Seres Humanos. Los Chitauri forzaron a
los humanos a excavar la tierra, a minar metales: oro, cobre, estaño, plata y todo
tipo de metales. Los Chitauri ponían a trabajar incluso a las mujeres y las
obligaban a descubrir minerales y ciertos metales.
Pero la gente estaba bastante triste, porque no podían lidiar con las nuevas
diferencias sexuales que eran ahora entre hombre y mujer.
Y luego, entre los Chitauri surgió una mujer Chitauri con buenas intenciones: su
nombre era Mai Zarantuari Zamahongo, quien era la Esposa Oficial del terrible jefe
de los Chitauri, llamado Umbaba Gorrontuari Zamahongo.
Esta mujer reptil se sentía muy mal por la Raza Humana. Ella preguntó a la gente:
—¿Son infelices?
Y la gente respondió:
—Sí, Su Grandeza, porque vamos a las cuevas todos los días. Cavamos y
traemos metales a los Dioses, pero no somos felices.
Y dijo:
—Miren... Nosotros los hemos dividido entre hombres y mujeres, y esta acción los
unirá nuevamente.
Pero no fue así, porque todos aquellos que reciban un regalo de los Hijos de la
Serpiente, están siempre en problemas.
Lo que ocasionó fue que, cuando un hombre empezó a acostarse con su esposa,
no se conformó y fue a robar a la mujer del vecino, y esa fue la causa de un gran
problema entre la gente. Así es que los hombres comenzaron a robar a las
esposas y novias de otros, y las mujeres hicieron lo mismo.
—Mira lo que has hecho, mujer estúpida. Ahora esta gente está haciendo tanto
ruido. Escucha a todos los que gritan entre los arbustos. Están entretenidos
haciendo el amor, y no están haciendo su trabajo, y tú eres responsable de esto.
—Los haré detenerse. Cuando estén haciendo el amor entre ellos, las mujeres van
a embarazarse, y una vez embarazadas, el hombre va a dejarlas en paz, y ese
ruido en los arbustos dejará de molestarte, Señor.
Y Umbaba dijo:
Estos eventos continuaron sucediendo, hasta que un día, la mujer reptil activó a un
héroe negro llamado Muero. Y Muero retó al jefe de los Reptiles a una pelea,
donde cortó el pene del Rey de la Gente Serpiente. Y eso causó una gran guerra.
Muero huyó, pero Umbaba, el terrible Jefe Chitauri, lo arrestó y lo llevó a su aldea,
donde luego le dijo:
—Cortaste mi pene, el cual he reemplazado por uno de oro, y no puedo hacer más
el amor. Piensas demasiado, pequeña escoria humana.
Umbaba tenía una uña horrible en uno de sus dedos. Una garra. Lo que hizo fue
ensartar esta garra dentro de una de las ventanas de la nariz de Muero, haciendo
un terrible agujero en su cerebro. Y luego comenzó a beber su cerebro, finalmente
deshaciéndose de su cadáver.
Hasta este día, nosotros creemos que los Chitauri suelen devorar el cerebro
humano. Y misteriosamente, los científicos han encontrado escamas, donde el
cerebro humano ha sido removido y devorado por alguien o algo.
—Estos son sus Reyes. Estos son sus jefes. Ellos tienen nuestra sangre. Ellos son
nuestros hijos, y tienen que escucharlos, porque esta gente hablará por nosotros.
Si no lo hacen, los vamos a castigar de una forma horrible.
Otra cosa que los Chitauri le dijeron a nuestra gente, es que nosotros los seres
humanos estamos aquí en la Tierra para cambiarla y hacerla aceptable para
«Dios», quien ha de venir un día a vivir en ella. Y se dice que aquellos que trabajen
para cambiar esta Tierra y hacerla segura para el Dios Serpiente, el Chitauri, quien
vendrá a habitarla, serán recompensados con grandes poderes y riquezas.
Según los escritos antiguos de la gente de Sumeria, en arcilla, los Dioses vinieron
del cielo y obligaron a los Seres Humanos a trabajar por ellos, a buscar Oro por
ellos. Esta historia es confirmada por Leyendas Africanas acerca de Dioses que
vinieron del cielo y nos hicieron sus esclavos de tal manera que nunca nos
diéramos cuenta que lo somos.
Otra cosa que nuestra gente dice es que los Chitauri se alimentan de nosotros
como buitres. Ellos nos crían, llenan a algunos de nosotros de cólera y grandes
ambiciones, y hacen de esta gente que ellos criaron, grandes guerreros que
realizan terribles guerras. Pero, en fin, los Chitauri no permiten a estos grandes
líderes, a estos grandes jefes y reyes de guerra, que mueran en paz.
El guerrero es usado para crear la mayor cantidad de guerra posible, para matar a
cuanta gente pueda, y a esos que él llama enemigo. Y, al final, el guerrero tiene
una muerte horrible, con su sangre derramada por otros. Y este fenómeno lo he
visto en la historia de mi gente, una y otra vez.
Nuestro gran Rey Shaka Zulú peleó más de 200 guerras durante su reinado de 30
y pico de años. Ergo, fue masacrado y tuvo una muerte muy violenta. Él murió
siendo un hombre vencido quien, por la muerte de su madre, ya no tenía poder
para ganar más batallas. Y antes de Shaka Zulú, había otro rey que entrenó a
Shaka para que fuera el gran rey que fue. Ese rey se llamaba Dingiswayo.
Dingiswayo luchó grandes guerras para unir a la gente Zulú en una gran tribu. Él
había visto a la Gente Blanca del Cabo y pensó que, uniendo a su gente en una
gran nación, podría repeler la amenaza de la Gente Blanca. Pero lo que pasó fue
que, después de ganar muchas batallas para unir muchas tribus, el Rey
Dingiswayo fue repentinamente afligido por una enfermedad de la vista que casi lo
deja ciego.
Él escondió este secreto de que no podía ver más. Pero este aterrador secreto fue
descubierto por una mujer, una reina de otra tribu, llamada Ntombazi. Ntombazi
tomó un hacha y decapitó a Dingiswayo, luego de haberlo engañado para que
entrara a su cabaña dándole comida y cerveza.
El Rey Shaka fue apuñalado hasta la muerte por su medio hermano, con la misma
flecha que él utilizó para matar a grandes cantidades de personas rápidamente. Y
Julio César se encontró con el mismo destino, al igual que nuestro Shaka Zulú,
luego de haber conquistado muchas naciones. Siempre el Guerrero Héroe tiene un
final que parecía no debía tener.
El Rey Arturo, en Inglaterra, fue asesinado por su propio hijo, Mordred, luego de un
longevo y exitoso reino. Puedo continuar. Ahora, todas estas cosas, si uno las
junta, demuestran que existe un poder que nos guía hacia un río oscuro de
autodestrucción. Y entre más pronto lo sepamos, mejor será para que podamos,
quizás, hacerle frente.
Ellos ponen a seres humanos contra seres humanos. ¿Sabe lo que a ellos les
gusta? Les gustan los fanáticos religiosos. Aquellos que están muy involucrados
con la religión son muy populares entre los Chitauri.
Hay otra cosa. Se nos dice que los Chitauri son alimentados con la energía que es
generada cuando cientos de mentes humanas, o una sola, comienza a pensar en
ciertos niveles. Se nos dice que los Chitauri quieren mantener nuestros
pensamientos en ciertos niveles, y ellos nos recompensan dándonos una larga
vida.
¿Por qué es que en las grandes Universidades de este Planeta, uno encuentra
profesores que piensan en ciertos niveles y logran vivir una inusual larga vida?
Raymond Dart, Robert Broom... Estos profesores vivieron por largo, largo tiempo.
[NX: Raymond Dart y Robert Broom, fueron dos de los tres paleontólogos
pioneros en buscar los orígenes del hombre en Sudáfrica. Dart descubrió al
Australopitecus Africanus, viviendo hasta los 95 años. Broom, curiosamente,
fue el primero en especializarse en el estudio de fósiles reptiles y de
mamíferos con características reptiles, viviendo hasta los 85 años].
SACRIFICIOS HUMANOS
El Señor David Icke compartió un poco conmigo. Me dijo que la gente de cabello
rubio es sacrificada por los Chitauri, y yo le conté, a cambio, lo que sabía de África.
No todos los africanos tienen cabello negro. Hay africanos que son considerados
muy sagrados, muy santos. Éstos son los nacidos con cabello rojo natural, los
cuales se cree que tienen un gran poder espiritual. En África, tales personas,
africanos pelirrojos, eran víctimas de sacrificios, especialmente cuando llegaban a
su madurez - fueran hombres o mujeres.
Hay algo más. Esta es una de las muchas cosas que a los Chitauri les gusta hacer
en sus cuevas subterráneas, donde muchos fuegos se mantienen ardiendo. Nos
han dicho que cuando un Chitauri se enferma comienza a perder una gran parte de
su piel, es una enfermedad que los deja en carne viva.
Cuando estas criaturas se enferman así, una joven, una virgen, es usualmente
secuestrada por un sirviente de los Chitauri y llevada a algún lugar subterráneo.
Allí la chica es atada de pies y manos, la envuelven en una manta dorada, y la
obligan a acostarse al lado del Chitauri enfermo, semana tras semana. Le dan
comida, pero la mantienen amarrada y sólo la sueltan a veces para que pueda
hacer sus necesidades.
En efecto, debe ser sangre de un ser humano muy asustado. Ahora, la costumbre
de perseguir a la víctima fue practicada por caníbales africanos. En tierra Zulú, en
el último siglo, había caníbales, y sus descendientes, incluso ahora, te dirán, si
confían en ti, que la carne del ser humano asustado y obligado a correr largas
distancias tratando de escapar, sabe mejor que la carne de alguien que fue
sencillamente asesinado.
Se dice que cerca de mil niños desaparecen cada mes en Sudáfrica. Desaparecen
y jamás se vuelve a saber de ellos. Muchos creen, especialmente los periodistas,
que es el resultado de asuntos de prostitución. Pero yo no pienso eso. Si verifican
las historias de estos niños, no son de la calle. Son destacados niños estudiosos
que sobresalen de los demás. No solo eso, también han desaparecido mujeres.
La gente aborigen de Australia, entre ellos mismos, se llaman Coorie, que significa
«Nuestra Gente». Los Coorie de Australia creen en un Gran Dios Creador llamado
Byamie. Un Shamán Coorie, y varios de ellos, me dibujaron retratos de este
Byamie, y uno de ellos me mostró un dibujo en una piedra representando a este
extraño Dios Creador que vino de las Estrellas.
Y cuando ellos colocaron su dibujo frente a mí, lo que mostraba era al Chitauri que
yo conocía desde mi iniciación africana. Tenía la cabeza grande. Tenía ojos
grandes, que fueron acentuados por el pintor. No tenía boca, tenía brazos largos y
piernas increíblemente largas. Señor, esa era la típica representación de Chitauri,
el mismo que yo conocía de mi propia gente en África. Me pregunté: «¿Por qué?
Aquí estoy en un país, a miles de millas de mi África, y estoy viendo a un ser
conocido como Biamai o Bimi, que es la criatura que yo, un africano, reconozco».
Entre los Nativos Americanos, encontré que, por ejemplo, entre ciertas tribus en
América, tribus como la de la gente Hopi, y aquella gente que permanece en esos
edificios llamados Pueblo, tienen a unas criaturas que llaman Katchinas. Incluso
esta gente usa máscaras y se disfraza como dichas criaturas.
Y algunos de estos Katchinas, son muy, muy altos, con una cabeza redonda
grande. Exactamente como tenemos en África. Hallé criaturas similares en
América. En África las llamamos criaturas Egwugwu, o por otro nombre como
Chinyawu. Los Katchina de los Nativos Americanos, y los Chinyawu de nuestra
gente, son seres idénticos.
LOS MANDINDA
Hoy, los descendientes del Chitauri, utilizan a otros seres como sus siervos,
capaces de causar dolor físico y trauma emocional en sus víctimas humanas.
Los tan afamados Grises, son de hecho, los lacayos y los sirvientes de los Chitauri.
Los llamamos «Mandinda», que significa «Los Atormentadores», «Los
Torturadores».
Son criaturas de baja estatura, del tamaño de un pigmeo africano. Sus cabezas
son tan grandes como una sandía madura. Tienen brazos y piernas muy delgados.
Sus extremidades son muy largas para su cuerpo, y sus cuellos muy delgados.
Tienen dedos largos y delgados, con muchas más coyunturas que las que tienen
los dedos humanos. Y el dedo pulgar está en el lugar equivocado. Cada dedo
termina en una garra negra, casi como la de ciertas aves africanas.
Tienen ojos raros, que parecen grandes «anteojos». Estas son gafas que la
criatura usa. Tras esa cubierta o especie de «anteojos» oscuros, están los
verdaderos ojos de la criatura. Éstos son similares a los de los Chitauri: redondos y
rojo amarillentos, con pupilas verticales, como de un gato. Si usted se encuentra
muy cerca de una de estas criaturas, y dirigiendo su mirada hacia sus ojos tipo
gafas, usted vería los ojos reales de estas criaturas.
No tienen nariz, como nosotros. Sólo pequeños orificios en el área entre los ojos.
Su boca no tiene labios, sólo pequeños cortes hechos como por una navaja.
Creemos que los Mandinda, los Grises, son en realidad sirvientes de los Chitauri.
Y que ellos, al contrario de lo que piensan los blancos, no están experimentando
con nosotros.
Cualquiera que haya vivido el infierno de toparse con estas criaturas, dirá que no
hay nada experimental en lo que hacen. Están fríamente resueltos, a sangre fría, y
no hacen lo que hacen para beneficio propio: lo hacen para unas criaturas más
grandes que ellos.
Puedo mostrar muchas cosas extrañas que los africanos hicieron para protegerse
contra los Alienígenas Grises. Las cosas que nuestra gente hizo, no fueron por
superstición. Fueron resultado de terribles experiencias personales.
Ellos son tangibles. Puedes olerlos. Y lo que es más: son comestibles, si estás
dispuesto a correr el riesgo. En África tenemos una antigua costumbre, y esta es:
Todo lo que se diga un dios... debe ser comido.
Extraterrestres Grises han muerto en varias partes de África. Han sido asesinados,
pero ellos son muy rápidos en recuperar los cuerpos de sus compañeros que han
caído como resultado del estrellamiento de sus Naves. Pero algunas veces, los
Africanos Zangomas [Chamanes] logran robar estos cuerpos antes de ser
recuperados.
Para cortarlos necesitas un hacha muy afilada, y a una persona muy fuerte para
poder llegar a la carne. Pero una vez que has logrado cortar el disfraz, sólo tienes
que pelarlo y verás la carne de la criatura.
La criatura sin el disfraz gris, es como cierto tipo de pez tropical. Es como la
barriga de ese pez que en Sudáfrica es usado para preparar «pescado con papas
fritas». Es ese pez largo y gris. La textura de su verdadera piel es como la del pez.
Pero los vasos sanguíneos, se encuentran muy cerca de la superficie.
Y déjeme decirle que estos terribles seres —nuestra versión africana de los
Hombres de Negro—, jugaban un papel importante en la elección de ciertos Reyes
en Sudáfrica. Siempre que herías a un Mandinda, recibías la visita de los Hombres
de Negro.
LOS WAZUNGU
Pero los Mandinda no son los únicos alienígenas que nosotros los africanos hemos
visto y que conocemos. Hace muchos, muchos, muchos siglos atrás, antes que el
primer hombre Blanco llegara a África, nosotros nos encontramos con una raza de
Alienígenas que lucían exactamente como el hombre europeo Blanco que iba a
invadir África en el futuro.
Estos Alienígenas son altos. Algunos tienen buena contextura física, como atletas,
pómulos prominentes y ojos azules ligeramente sesgados. Tienen el cabello
dorado, y se parecen bastante a los europeos de hoy en día, con una excepción:
sus dedos son largos y bellos como los de músicos y artistas. Ahora, estas
criaturas llegaron a África desde el cielo. En naves que parecían boomerangs.
Cuando una de estas naves llega a la tierra, crea un torbellino de polvo, que por
cierto hace mucho ruido, como si fuera un tornado. En el idioma de algunas tribus
africanas, un torbellino es zungar-uzungo. Nuestra gente le dio varios nombres a
estos alienígenas de piel blanca.
Los llamaron Wazungu, una palabra que quiere decir algo como «dios» pero que
literalmente significa «Gente del Remolino de Polvo». Y nuestra gente sabía de
estos Wazungu desde el principio. Los vieron, y vieron que algunos —de hecho,
muchos— cargaban lo que aparentaba ser una esfera hecha de cristal o vidrio, una
esfera con la que ellos jugaban rebotándola como una pelota en sus manos. Y
cuando los Guerreros trataban de capturar un Wazungu, el Wazungu arrojaba la
esfera al aire, la agarraba en sus manos, y desaparecía. Pero algunos Wazungu
fueron capturados y retenidos como prisioneros en las aldeas de los jefes, y en las
cuevas de los Shamanes.
Antes de conocer a los europeos, nosotros los africanos, habíamos conocido a los
Wazungu de piel blanca, y les transferimos el nombre Wazungu de los alienígenas
a los verdaderos europeos. Ahora, en el idioma Zulú, llamamos a un hombre
Blanco: Umlungu. La palabra Umlungu significa exactamente lo mismo que
Wazungu, «un dios o una criatura que crea un remolino bajo la tierra».
En Zaire, cuando los Chamanes hablan temerosos de los señores que controlan la
Tierra, no se refieren a ellos como Chitauri, sino eufemísticamente como Watende-
Wa-Muinda, que quiere decir: «La Criatura Blanca Que Carga la Luz», porque de
noche los ojos de la frente de los Chitauri brillan como luces rojas en los
matorrales.
LOS OGO
Hay más de 24 criaturas alienígenas que nosotros los africanos conocemos, pero
le contaré brevemente, ahora, de sólo dos. En Zimbabwe, hay otra criatura. Es una
criatura asombrosa, y la vi una vez, así como otras personas, algunos Negros y
Blancos, que estaban conmigo. Esta criatura es inmensa, tiene forma de gorila,
pero es diferente, a menudo camina de pie, y también en sus nudillos.
La criatura de la que hablo, señor, mide más o menos 8 ó 9 pies [2.40 a 2.70 mts]
de alto, y su contextura es la de un gorila, pero su cuerpo es muy fuerte. Sus
hombros son muy anchos. Su cuello muy grueso. Está cubierto con un grueso
pelaje como el de ningún otro animal salvaje en África. Es una criatura humanoide
con muslos, piernas y pies, también brazos y manos como los de un ser humano,
sólo que están tapados con pelos de color café oscuro.
Esta criatura es conocida como Ogo por la gente de Zimbabwe. Gran cantidad de
personas a través de generaciones han visto a esta criatura. Algunos se han visto
justo aquí, en Sudáfrica, en zonas de vegetación y lugares montañosos aislados. Y
estos Ogu son, detalle por detalle, exactamente iguales al que es referido por los
Nativo Americanos del Noroeste de Estados Unidos como Sasquatch o Pie
Grande.
LOS TOKOLOSHE
A este Tokoloshe le gusta jugar con niños, y han sido vistos cientos de veces por
ellos, en varias partes de Sudáfrica, incluso en fechas recientes. A veces
atemorizan a los niños rasguñándolos mientras duermen, dejando largos y
paralelos rasguños en la espalda o muslos, los cuales se infectan y pican
horriblemente.
Es interesante que una criatura que luce exactamente como la que se ha visto en
Sudáfrica, se viera en las islas del Pacífico; y el nombre Tiki es muy parecido al
nombre africano Tikiloshe o Tokoloshe.
Cuando Cecil John Rhodes se dirigía hacia las cabañas de los africanos, los
hombres sabios de la Tribu Mashona y de la Tribu Matebele, en su desesperación,
intentaron persuadir a Rhodes para convertirse en uno de ellos, contándole el
secreto de las montañas Matopo.
Le dijeron que debajo de estas montañas se encuentra una ciudad. Una ciudad de
gran sabiduría, la cual es el hogar de los últimos sobrevivientes de los Dioses
Chitauri. Y si usted va a las montañas Matopo, y lleva consigo un martillo de 2 Kgs
y lo azota en ciertas partes de ese territorio, escuchará un sonido hueco, indicando
que hay cavernas en las profundidades.
Pero no es todo. Entre las rocas de las montañas Matopo, uno encuentra especies
de lagartijas no encontradas en otras partes de África o del mundo. Especies de
lagartijas que responden al llamado del Ser Humano.
Cuando llegué por primera vez a Zimbabwe, en 1958, conocí a un africano que
trabajaba como atracción turística. Él era un hombre que hacía ruidos extraños. Y
mientras hacía este llamado, esta clase única de lagartijas en el Planeta que
responden al llamado del ser humano, comenzaron a salir de grietas y agujeros de
la tierra, colocándose alrededor de este africano. Y fue esta misma persona quien
me dijo que el ruido que generaba, no eran sólo ruidos, sino el lenguaje de los
Dioses Chitauri.
Algunas veces, las personas desaparecen por varios días, y aparecen unos días
después sin recordar donde han estado. Son miles los que desaparecen. Fue ahí
donde yo también desaparecí por 4 días en 1959.
Y una cosa asombrosa, se dice que debajo de las Montañas de la Luna en Zaire
existe una gran Ciudad de Cobre, con miles de edificios brillantes. Allí vive el dios
Umbaba o Jabulón. Y este dios está esperando el día en que la superficie de la
Tierra sea limpiada de seres humanos para que él y sus hijos, los Chitauri, puedan
salir y disfrutar del calor del Sol.
Mientras más dinero tenemos, más nos comportamos como los Chitauri. Algunas
personas adineradas, inclusive llegan al grado de deshacerse de sus esposas y
adquirir nuevas, tal y como el Rey Zamahongo de los Chitauri hace.
Sin embargo, si uno estudia la historia de los Chitauri, sabrá que los Chitauri
utilizan estos metales y minerales como medicina. Se nos dice que cuando los
Chitauri se enferman, untan sus cuerpos con Oro Pulverizado, y al ser absorbidos
por su piel, son sanados.
Y para mi sorpresa, cuando visité Sudamérica, encontré que los antiguos Incas
tenían la misma costumbre, donde un Rey-Dios era untado con una mezcla de
grasa y Oro Pulverizado.
[NX: En la entrevista con David Icke, Mutwa dice Mayas, pero es obvio que
quiso decir Incas].
Si usted lee las historias antiguas de nuestra gente, o las escucha de los
contadores de leyendas, usted encontrará que los seres humanos, de alguna
manera estamos programados a alterar el mundo en el cual vivimos, y convertirlo
en un lugar inhabitable para nosotros mismos.
LA NACIÓN DE AMARIRI
Pese a ello, los humanos se han comenzado a preocupar por el mundo que
habitan. Pero los Alienígenas, los Chitauri, los Mandinda —llámelos como quiera—
no van a aceptarlo. Nos van a castigar, como hicieron hace siglos. Los Alienígenas
una vez destruyeron una Nación que llegó hasta nosotros los africanos con el
nombre de Amariri.
Se cuenta que los Reyes de Amariri, este fabuloso país que creíamos más allá del
ocaso del sol, se rehusaron a ceder a las demandas de los Chitauri. Se rehusaron
a sacrificar sus hijos a los Chitauri. Rehusaron declarar guerras al prójimo para
sustentar a los Chitauri y su imagen de dios.
Se dice que los Chitauri bajaron un fuego del cielo. Tomaron fuego del mismísimo
Sol y lo usaron para quemar a esta Gran Civilización. Causaron terremotos y olas
gigantes, y destruyeron a la Gran Civilización de la gente roja de verdes y largos
cabellos, que se dice fueron la primeras personas que se crearon en la Tierra.
Se dice que los Chitauri permitieron que sólo un puñado de gente sobreviviera a la
destrucción de Amariri, y se están preparando para hacer lo mismo en un futuro
muy cercano. Me preocupo por lo que va a suceder en otros países del mundo.
PALABRAS FINALES
Yo he visto a los Chitauri. Los he olido. Yo he tenido mis propias experiencias con
este asunto. Y hay gente que afirma que estas criaturas son Dioses. Hay gente
que afirma que estas criaturas están experimentando con nosotros. Eso es un
montón de basura. Estas criaturas nos están cosechando.
Ellos son parte de nosotros, y esto los hace aún más peligrosos. Ellos nos conocen
a la perfección. Ellos conocen las grandes debilidades de nuestras mentes, y
también conocen sus fortalezas. Ellos operan en lo que yo llamo «el área gris» de
la existencia humana. Ese lado de nuestra vida del cual no queremos saber.
GLOSARIO CHITAURI
ALMAH: Nombre para los Chitauri entre los Tuaregs del desierto de Libia.
AMARIRI: Nación ubicada más allá del ocaso del Sol de Sudáfrica. Habitada por la
primera raza humana creada en la Tierra: una gente roja de largos cabellos
verdes. Fue destruida por los Chitauri con fuego solar, terremotos y olas gigantes,
después que esta raza se rehusara a hacer guerras, y sacrificar a sus hijos para
ellos.
BIAMAI: También Bimi o Byamie. Nombre para los Chitauri entre los indios Coorie
de Australia.
IMANUHELA: «Los Señores Que Han Venido». Nombre dado por los indios de
Ruanda y África Occidental a los Chitauri. Similar al hebreo Immanuel («El Señor
está con nosotros»).
JABULÓN: Rey de los Chitauri en la Tierra. Venerado por los Masones como Jah-
Bul-On, o Bafometh. Hace miles de años, durante un largo reinado, mató y comió
sucesivamente a 36 de sus esposas, en cuanto éstas no podían satisfacerle
sexualmente. Sólo una de ellas logró salvarse de sus garras.
MUBABA: Emperador de los Chitauri, de tres ojos. En una ocasión, sus dos ojos
normales fueron lastimados por una de sus esposas celosas, pero aún conserva
su Ojo Central. Tiene también unos cuernos muy largos que se extienden hacia los
lados, como ciertos antílopes.
ZANUZI: Shamán Zulú.
ZISHWESI: «Ser que se desplaza por cielo y agua». Otro nombre para los
Imanuhela.