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Chitauri: Dioses Lagarto en la Tradición Zulú

Este documento describe las creencias de la tradición Zulú sobre los Chitauri, una raza de seres reptilianos que gobernaron el mundo hace miles de años. Según la tradición oral Zulú, los Chitauri podían cambiar de forma y se alimentaban de la energía negativa generada por los humanos durante guerras y conflictos. Aunque fueron derrotados por el Dios creador, aún habitan en ciudades subterráneas. Se cree que inspiraron algunas representaciones de seres malignos en películas como Star Wars.

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Chitauri: Dioses Lagarto en la Tradición Zulú

Este documento describe las creencias de la tradición Zulú sobre los Chitauri, una raza de seres reptilianos que gobernaron el mundo hace miles de años. Según la tradición oral Zulú, los Chitauri podían cambiar de forma y se alimentaban de la energía negativa generada por los humanos durante guerras y conflictos. Aunque fueron derrotados por el Dios creador, aún habitan en ciudades subterráneas. Se cree que inspiraron algunas representaciones de seres malignos en películas como Star Wars.

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Chitauri: Los Terribles Dioses Lagarto de la Tradición Zulú

Credo Mutwa, Guardián de la Tradición Zulú, nos habla de los terribles


Dioses Chitauri. Las siguientes palabras han sido extractadas de dos
extensas entrevistas (con David Icke y Rick Martin), y posteriormente
ordenadas para el presente formato por Xentor Xentinel.

Vusamazulú Credo Mutwa

Pertenezco a la Nación Zulú, una Nación de Guerreros, una


Nación de Gente Sabia. Mi gente nunca ha sido detalladamente estudiada por
antropólogos Blancos, pero la gente Zulú sabe cosas que, si yo las compartiera
con vuestros lectores, estarían fascinados. 

La gente Zulú sabía, entre muchas cosas, que es la Tierra la que gira alrededor del
Sol, y no viceversa. Decían, para los iniciados, que la Tierra es una criatura
femenina y el Sol es masculino, y, por lo tanto, la Tierra es la que se mueve y baila
alrededor del Sol - la bella princesa que baila alrededor de su ardiente Rey que es
el Sol.

Nuestra gente sabía que la Tierra era una esfera. Nuestra gente sabía de los
gérmenes y sus funciones. Nuestra gente sabía que el Espacio y el Tiempo eran
una misma cosa, cientos de años antes del nacimiento de Einstein. 

Ustedes, la Raza Blanca, dicen que hay Seres Extraterrestres en la Tierra. Pero
están equivocados. El Planeta en que vivimos ha producido 24 Razas diferentes
durante su larga existencia.

Además, nuestra gente creía, como los Dogon, que hay 24 Planetas en nuestra
parte del Espacio que son habitados por estas criaturas de varios estados de
inteligencia. Y esta sabiduría nunca fue escrita en ningún libro: yo y mi tía somos
los únicos altos Zanuzi [Guardianes de la Tradición] en Sudáfrica que guardamos
este conocimiento.

LOS IMANUHELA

Todos han escuchado de la gente Dogon en África Occidental. El pueblo Dogon es


sólo uno entre muchos de los cientos de pueblos en África que claman que su Rey
o su Tribu fue fundada por la raza de criaturas sobrenaturales que vinieron del
cielo.

Algunas tribus en África Occidental, como los Bambara, también dicen lo mismo.
Dicen que ellos vinieron del cielo, hace muchas, muchas generaciones atrás: una
raza de muy avanzadas y temibles criaturas que lucían como hombres, y los
llamaron Zishwezi. La palabra Zishwezi significa «Criatura que se zambulle o
desliza tanto en el cielo como en el agua».

La gente de Ruanda, los Hutu, al igual que los Watusi, declaran —y no son los
únicos de África que dicen esto—, que sus ancestros más antiguos eran una raza
de seres que ellos llamaban Imanuhela, que significa «Los Señores Que Han
Venido». 

Si Usted estudia los idiomas de las naciones africanas, encontrará dentro de los
idiomas de nuestra gente palabras similares a las de Oriente, Medio Oriente y
hasta palabras Nativas Americanas. Y la palabra Imanuhela significa «El Señor
que vino». Una palabra que cualquiera puede descubrir en Ruanda, entre los Hutu
y Watusi Ruandeses, es muy similar a la palabra hebrea Immanuel, que significa
«El Señor está con nosotros».

Y existe otro nombre por el cual se conoce a estas criaturas. Este nombre es
Chitauri. Ahora, la palabra Chitauri significa «Los Dictadores», «Los que nos dictan
la Ley». Una raza de criaturas que parecen reptiles, quienes han gobernado el
mundo por miles de años.

LOS CHITAURI

Los Zulúes proclaman que hace muchos miles de años atrás llegaron, de más allá
del cielo, una raza de gente que era como lagarto, gente que podía cambiar de
forma a voluntad. Y de las personas que casaban a sus hijas con Extraterrestres, y
producían una raza con poder de Reyes y Jefes de Tribu. Hay centenares de
cuentos, en los cuales una hembra Lagarto asume la identidad de una princesa
humana y toma su puesto, y se casa con un Príncipe Zulú. 

Por toda Sudáfrica, en muchas tribus, encontrará cuentos de este fascinante ser
que es capaz que cambiar de un reptiloide a un ser humano, y de reptil a cualquier
otro animal que quiera. Y estas criaturas, en verdad existen. 

Tienen las cabezas grandes, y una cola larga. Su altura llega a los 3 mts: es un ser
muy esbelto, el cual pareciera carecer de huesos. No hay uniones en sus dedos,
ya que son muy flexibles. Algunos de los Chitauri tienen 3 garras y un pulgar,
mientras otros tienen hasta 6 garras, más el pulgar. 
No importa donde vaya por el Sur, Este, Oeste y Centro de África, encontrará que
la descripción de estas criaturas es siempre la misma. Aún entre tribus que nunca,
a través de su larga historia, han tenido contacto entre sí. Así que, sí hay tales
criaturas. 

Esto es algo que vale la pena investigar. ¿Por qué será que en más de 500 Tribus,
en las partes de África que yo he visitado en los últimos 40 ó 50 años, se describen
criaturas similares?

De dónde vienen, nunca lo sabré. Pero están asociadas con ciertas estrellas en el
cielo, y una de estas estrellas es un grupo grande que es parte de la Vía Láctea,
que nuestra gente llama Ingiyab, que significa «La Gran Serpiente». 

Y hay una estrella roja, una estrella rojiza, cerca de la punta de esta orilla de
estrellas que nuestra gente llama Isone Nkanyamba. Esta estrella llamada Isone
Nkanyamba es la estrella llamada Alpha Tauri en inglés.

[Nota de Xentor: El texto original decía Alpha Centauri; sin embargo, ninguna
de las Estrellas de Alfa Centauri es roja. Buscando alguna estrella roja de
nombre similar, me encontré con Alfa Tauri, que es lo que probablemente se
quiso decir. Alfa Tauri es más conocida como Aldebarán, estrella roja
ubicada en el Cúmulo Estelar de Las Híadas, a unos 65 Años-Luz de nuestro
Sistema Solar.

[Esto, además, nos recuerda a los seres que se comunicaron a partir de 1919
con los Altos Iniciados de las Sociedades de Thule y el Vril, a través de la
Médium Maria Ortische, y que afirmaban pertenecer a dos Planetas del
Sistema Aldebarán. Ellos dijeron, además, ser los mismos Anunnaki que
fundaron la Civilización Sumeria en la Tierra].

Las Tradiciones Africanas dicen que los Chitauri retaron al mismísimo Dios a la
guerra, porque querían el control completo del Universo. Y Dios —el Dios real:
Gugungu, el Creador— peleó una terrible batalla contra ellos y Él los venció, los
hirió... Les selló la boca para que no pudieran hablar o alimentarse nunca más, y
los obligó a esconderse en Ciudades Subterráneas.

Pero se nos dice que los Chitauri se alimentan de la energía que los seres
humanos les damos. Ellos nos hacen pelear entre nosotros. Cuando las grandes
masas están pasando por miedo, muerte y terror. Cuando cientos y cientos de
personas están enojados y temerosos, los Chitauri se alimentan de esa energía.
Ellos se alimentan de lo que llamamos el Poder Oscuro, generado cuando los
humanos destruyen el Planeta donde viven. 

Ellos se esconden en cavidades subterráneas profundas, porque siempre están


sintiendo frío. En estas cavidades, nos cuentan, hay inmensos fuegos que son
mantenidos por esclavos, por humanos, como si fueran zombis esclavos. Porque,
nos dicen, que después de la Gran Guerra que tuvieron con Dios, se convirtieron a
fríos de sangre y no aguantan climas helados. Por eso requieren sangre humana, y
necesitan que el fuego se mantenga dondequiera que estén.

Y también se dice que estos Zuswazi, estos Imbulu, o como quieran llamarlos, no
son capaces de comer comida sólida. Ellos comen sangre humana, o se comen
ese poder, la energía que se genera cuando seres humanos, en la superficie de la
Tierra, están peleando y matándose en grandes cantidades.

EL CHITAURI GUERRERO
El Chitauri Guerrero tiene ojos como el de las serpientes. Sus ojos son de color
amarillentos, con pupilas en forma de rajaduras, las cuales brillan en la oscuridad.
Brillan de forma extraña, quizá como el brillo del hielo, o como ciertas joyas de
color amarillo. Si un Chitauri Guerrero se esconde en una cueva, uno puede
distinguir sus ojos en forma de fuego.

Aquí en Sudáfrica hay una serpiente que se llama Mamba. Es una de las
serpientes más venenosas que se pueden encontrar. Tiene los ojos exactamente
como los del Chitauri y del Mandinda. Al igual que los de una Pitón. Para que se lo
imagine, sería como el ojo de la Pitón magnificado 10 veces. Entonces tendría
exactamente como lucen los ojos de los Chitauri.

Algunos tienen cabezas normales, sin cuernos. Estos son los de menor rango.
Pero los de mayor rango, tienen un juego de cuernos afilados en la cabeza.

Lo que me sorprende es que algunos productores de cine, tal como los de


Starwars, con regularidad, muestran criaturas que realmente existen, y que la
persona menos educada de África que ha oído de los Chitauri, pueden
identificarlos.

Por ejemplo, en la nueva película de Starwars


[Episodio 1: La Amenaza Fantasma], hay una criatura que me llama la atención,
llamado «Darth Maul». Darth Maul es una criatura entre roja y negra, con un
arreglo de pequeños cuernos alrededor de su cabeza. Es exactamente como los
Chitauri lucen.

Ahora, me pregunto, sólo me pregunto... ¿De dónde obtienen su información estos


productores de cine?

[NX: George Lucas afirma que, en su búsqueda de un ser cuya sola


apariencia sea la imagen viva del Mal, estudió las mitologías de diversos
pueblos alrededor del mundo, asombrándose de cuán similares eran las
descripciones del «demonio» en las diversas culturas. La apariencia física de
Darth Maul se basa en estas descripciones, que también corresponden a las
del Chitauri].
EL CHITAURI DE SANGRE REAL

Los Chitauri Reales tienen una especie de cresta oscura que va desde la frente
hasta la nuca. Según lo que sabemos, son muy elegantes. Pero tienen en uno de
sus dedos una afilada y aguda garra, que usan para apuñalar las narices humanas
y poder tomar los sesos en uno de sus rituales.

Son de piel blanca, como el papel, casi como ciertos tipos de cartón. Su piel es así,
es definitivamente como la piel escamosa de los reptiles. Sus frentes son muy
grandes, prominentes.

Además, tienen un ojo en el centro de la frente. Es un ojo que no cierra de arriba


hacia abajo, sino de lado a lado. Este Ojo Central de los Chitauri, es el ojo que
mata.

Mubaba, el Emperador de los Chitauri, quien —dicen—, continúa vivo hasta este
día, tiene un Ojo Central. En una ocasión, sus dos ojos fueron lastimados por una
de sus esposas celosas, pero aún mantiene su Ojo Central. 

Mubaba Zamahongo, el terrible Emperador de los Chitauri, tiene también unos


cuernos muy largos que crecen hacia los lados. No como los de los toros, sino
como ciertos antílopes.

Entre nuestra gente se dice que cuando dos Chitauri se están disputando el poder
—y tienen que enfrentarse en un duelo uno al otro con sus horribles ojos—, sus
cuerpos comienzan a brillar como el de los peces. Y se dice que mientras más
furioso, más fuerte el brillo de su cuerpo. 

Esa es la razón por la que se nos aconseja no caminar en algunas zonas por la
noche, porque es ahí donde los Chitauri usualmente tienen sus peleas. Una de
esas zonas de África, es un lugar llamado «Las Montañas de las Rocas
Redondas» (Matopo, en nuestro idioma), situadas en Zimbabwe.

Estas montañas no son realmente notables. Estas montañas son el lugar donde
los Chitauri han sido vistos. Este es el lugar donde Cecil John Rhodes fue
enterrado.

[Comentario de David Icke: «Es una extraña coincidencia que Cecil Rhodes, uno
de los más grandes representantes de los Illuminati, quien hizo tanto para
aprisionar África, haya escogido ser enterrado donde todo esto está sucediendo»].

JABULÓN: EL LÍDER DE LOS CHITAURI EN LA TIERRA

Jabulón es un dios extraño. Se supone que es el líder de los Chitauri. Es un dios


que, sorprendentemente, encuentro que algunos grupos de Blancos,
especialmente, lo veneran. 

Sabíamos de Jabulón hace muchos, muchos siglos. Pero me sorprende que exista
gente blanca que lo venere, y entre ellos hay personas que muchos culpan por las
cosas que han sucedido en la Tierra, a saber, los Francmasones.

[NX: Los Masones veneran a un dios al que llaman Jah-Bul-On, al que


identifican con Bafometh y también con Lucifer].

Creemos que Jabulón es el jefe de los Chitauri. Él es el anciano. Y uno de sus


nombres en nuestro idioma es Umbaba Zamahongo («El Señor Rey, el Gran Padre
de los Ojos Terribles»), porque creemos que Jabulón tiene un ojo que, al abrirlo,
mueres si te mira. 

Se dice que el Umbaba escapó de una tierra del Este durante una poderosa lucha
con uno de sus hijos y se refugió en el Centro de África, donde se escondió en una
cueva, profundamente bajo tierra.

EL HOMBRE ORIGINAL

Debo compartir esta historia. Es una de las más extrañas historias que encontrará
en toda África, en Sociedades Secretas de Shamanes y otros lugares donde
todavía se preservan los restos de nuestro ancestral Conocimiento y Sabiduría.

Érase una vez, cuando el cielo azul no era visible. Cuando todo estaba cubierto
por la niebla. La gente, de hecho, no podía ver el Sol en el cielo, excepto como una
luz blanca moviéndose lentamente en el cielo. Y ellos veían la Luna en la noche
como una garra de luz en el cielo, porque había una pesada llovizna. 

En ese entonces prevalecía una eterna llovizna, presente todos los días del año. Y
la lluvia caía constantemente en un rocío. No había truenos. No había tormentas.

En ese entonces, no era posible ver las estrellas. Sólo podían visualizarse los
árboles en crecimiento, los cuales eran enormes. No había desierto entonces. Sólo
jungla por doquier. El mundo estaba cubierto por grandes bosques, grandes
selvas, y la gente vivía en paz en la Tierra en ese tiempo. 

En ese entonces, el Ser Humano nacía con ambos géneros, femenino y masculino
en un solo cuerpo. La gente era feliz.

En ese entonces, los Seres Humanos no podían hablar. No teníamos el Don del
Lenguaje en ese entonces. Solo hacíamos sonidos chistosos como monos y
mandriles felices.

Y, en aquellos tiempos, la gente se comunicaba a través de la mente. Un hombre


podía llamar a su esposa pensando en ella, pensando en la forma de su cara, el
olor de su cuerpo, y la textura de su cabello.

Un cazador salía al matorral y llamaba a los animales, y los animales escogían a


uno de los suyos que estaba viejo y cansado. Y el animal aparecía arrodillándose
ante el hombre, para que éste pudiera matarlo rápidamente y llevarse la carne a su
cueva. 

No existía violencia contra los animales. No existía la violencia contra la naturaleza


por parte de los Seres Humanos en aquel tiempo. El hombre le pedía la comida a
la naturaleza. Él se acercaba a un árbol y pensaba en la fruta, y el árbol permitía
que algunas de sus frutas cayeran al piso, y el hombre las recogía. 

LA LLEGADA DE LOS CHITAURI

Y un día, arriba en el cielo, aparecieron terribles objetos. Eran como esferas


gigantes que parecían estar hechas de oro brillante. Estas esferas eran más
grandes que las montañas. Vinieron del cielo haciendo un ruido tremendo,
emanando fuego y un humo negro.

Y de esos enormes objetos, salieron aparatos con formas de «platos hondos» que
generaban mucho fuego, y ruido, y vientos que levantaban tanto polvo, que
cegaban la vista. Y de esos objetos salieron ellos.
Y los Chitauri le dijeron a los Seres Humanos —quienes fueron reunidos a la
fuerza con látigos con forma de relámpago—, que ellos eran los Grandes Dioses
del Cielo, y que les darían a los Seres Humanos Grandes Dones, siempre y
cuando fueran adorados y aceptados como nuestros Creadores.

Estos supuestos Dioses eran bien altos, con una cola larga, y con terribles ojos
ardientes. Algunos tenían dos ojos amarillos y brillantes. Otros tenían tres ojos: un
ojo rojo redondo estaba en el centro de la frente.

Algunos de ellos dijeron a nuestra gente que eran nuestros Hermanos Mayores, y
que habían sido producidos por este Planeta varias generaciones atrás. Dijeron
que habían regresado al verde vientre de su madre, y que nos convertirían en
Dioses.

LOS DONES DE LOS CHITAURI

Lo que hicieron fue crear un par de cuevas muy extrañas en la zona. Cavaron dos
cuevas. En una de ellas había una luz verde, y en la otra, una roja. Trajeron a los
Seres Humanos a estas cuevas y cada Ser Humano tuvo que escoger la cueva a
la cual iba a entrar.

Aquellos que entraron a la cueva verde regresaron como mujeres. Aquellos que
entraron a la cueva roja salieron de ella como hombres. Y después de eso, los
Chitauri dijeron a la gente que ahora ya eran perfectos.

Pero en el momento en que el primer hombre vio a la primera mujer, surgió una
terrible inconformidad. Las mujeres odiaron a los hombres porque al mirar entre
sus piernas vieron lo que parecían ser serpientes enredadas. Y los hombres
odiaron a las mujeres porque al mirar su pecho, vieron estas grandes cosas, sin
saber lo que eran.

Para los Chitauri, todo esto era un juego y les pareció muy gracioso. Luego los
Chitauri dijeron:

—Si aceptan servirnos, los convertiremos en Dioses.

Y los humanos aceptaron.

Posteriormente, los Chitauri dieron a los humanos un segundo Don: el Don del
Lenguaje. La gente empezó a hablar con sus bocas cuando anteriormente lo
hacían con sus mentes. Y de ahí surgió un gran problema, porque este hombre no
sabía el lenguaje de este otro. Y cuando este hombre saludó a este otro, él creyó
que estaba siendo insultado, y esto fue causa de homicidios.

Cuando a nuestra gente se le dio el Lenguaje, encontraron para su horror que


habían perdido la mayoría de sus poderes mentales: el poder de hablar a través de
la mente; el poder de mover objetos con la mente; el poder de ver el futuro y el
pasado; y el poder de viajar, espiritualmente, a diferentes mundos.

Habían pagado un precio muy alto.

EL CIELO AZUL

Los Chitauri quitaron la sagrada niebla del cielo y por primera vez desde la
Creación, los Seres Humanos miraron arriba y vieron las Estrellas, los Chitauri le
dijeron a los humanos que estaban equivocados en creer que Dios moraba bajo la
Tierra.

Le dijeron a la gente de la Tierra:

—De ahora en adelante la gente de la Tierra tiene que creer que Dios está en el
Cielo, y tienen que hacer cosas en esta Tierra para complacer a este Dios que está
en el Cielo.

Originalmente, los Seres Humanos creían que Dios estaba bajo la tierra, que ella
era una Gran Madre que dormía bajo la tierra, porque veían que todo crecía desde
abajo de la tierra: el pasto venía desde abajo de la tierra, los árboles crecían desde
abajo de la tierra, y la gente creía que cuando uno moría, se iba debajo de la
tierra. 

Pero cuando los Chitauri voltearon los ojos a los Seres Humanos hacia el cielo, la
gente empezó a creer, ahora, que Dios estaba en el cielo y que los que morían en
esta Tierra no iban hacia abajo de la tierra, sino hacia arriba en el cielo. Y hoy día,
por toda África, dondequiera que vaya como investigador, encontrará estas dos
fascinantes ideas, que entran en conflicto una con la otra. 

MAI, LA PIADOSA

Los Chitauri eran ahora los amos de los Seres Humanos. Los Chitauri forzaron a
los humanos a excavar la tierra, a minar metales: oro, cobre, estaño, plata y todo
tipo de metales. Los Chitauri ponían a trabajar incluso a las mujeres y las
obligaban a descubrir minerales y ciertos metales.

Las mujeres descubrieron el cobre, el oro y la plata. Y, eventualmente, fueron


dirigidas por los Chitauri para alear estos metales y crear unos nuevos que nunca
antes habían existido en la naturaleza: metales como el bronce, latón y otros.

Pero la gente estaba bastante triste, porque no podían lidiar con las nuevas
diferencias sexuales que eran ahora entre hombre y mujer.

Y luego, entre los Chitauri surgió una mujer Chitauri con buenas intenciones: su
nombre era Mai Zarantuari Zamahongo, quien era la Esposa Oficial del terrible jefe
de los Chitauri, llamado Umbaba Gorrontuari Zamahongo.

Esta mujer reptil se sentía muy mal por la Raza Humana. Ella preguntó a la gente:

—¿Son infelices?

Y la gente respondió:

—Sí, Su Grandeza, porque vamos a las cuevas todos los días. Cavamos y
traemos metales a los Dioses, pero no somos felices.

Y la mujer Chitauri, rascándose la mejilla escamosa, comenzó a pensar y pensar.


Ella era terriblemente fea. Sus ojos eran como luces en la oscuridad. Pero había
piedad en su corazón, así es que enseñó a los hombres y mujeres a hacer el amor.

Y dijo:

—Miren... Nosotros los hemos dividido entre hombres y mujeres, y esta acción los
unirá nuevamente.

Pero no fue así, porque todos aquellos que reciban un regalo de los Hijos de la
Serpiente, están siempre en problemas.
Lo que ocasionó fue que, cuando un hombre empezó a acostarse con su esposa,
no se conformó y fue a robar a la mujer del vecino, y esa fue la causa de un gran
problema entre la gente. Así es que los hombres comenzaron a robar a las
esposas y novias de otros, y las mujeres hicieron lo mismo.

Entonces, el Rey Umbaba, el terrible jefe de la Gente Reptil, dijo:

—Mira lo que has hecho, mujer estúpida. Ahora esta gente está haciendo tanto
ruido. Escucha a todos los que gritan entre los arbustos. Están entretenidos
haciendo el amor, y no están haciendo su trabajo, y tú eres responsable de esto.

Y la mujer reptil pensó y pensó, hasta que algo se le ocurrió, y dijo:

—Los haré detenerse. Cuando estén haciendo el amor entre ellos, las mujeres van
a embarazarse, y una vez embarazadas, el hombre va a dejarlas en paz, y ese
ruido en los arbustos dejará de molestarte, Señor.

Y Umbaba dijo:

—Más te vale, porque la producción está detenida.

Y entonces, todas las mujeres del área se embarazaron, y Umbaba se enfureció


una vez más con su esposa.

MUERO, EL HÉROE HUMANO

Estos eventos continuaron sucediendo, hasta que un día, la mujer reptil activó a un
héroe negro llamado Muero. Y Muero retó al jefe de los Reptiles a una pelea,
donde cortó el pene del Rey de la Gente Serpiente. Y eso causó una gran guerra.

Muero huyó, pero Umbaba, el terrible Jefe Chitauri, lo arrestó y lo llevó a su aldea,
donde luego le dijo:

—Cortaste mi pene, el cual he reemplazado por uno de oro, y no puedo hacer más
el amor. Piensas demasiado, pequeña escoria humana.

Umbaba tenía una uña horrible en uno de sus dedos. Una garra. Lo que hizo fue
ensartar esta garra dentro de una de las ventanas de la nariz de Muero, haciendo
un terrible agujero en su cerebro. Y luego comenzó a beber su cerebro, finalmente
deshaciéndose de su cadáver.

Hasta este día, nosotros creemos que los Chitauri suelen devorar el cerebro
humano. Y misteriosamente, los científicos han encontrado escamas, donde el
cerebro humano ha sido removido y devorado por alguien o algo.

LOS REYES DE LA TIERRA

El Chitauri se unió al humano y después entregó un pequeño grupo de mestizos


con aspecto humano, y dijo:

—Estos son sus Reyes. Estos son sus jefes. Ellos tienen nuestra sangre. Ellos son
nuestros hijos, y tienen que escucharlos, porque esta gente hablará por nosotros.
Si no lo hacen, los vamos a castigar de una forma horrible.

Ellos fueron los futuros Gobernantes, Reyes y Emperadores de las futuras


Civilizaciones.
En el transcurso de los Siglos, hasta hoy, la mayoría de los mestizos ha gobernado
la mayor parte del mundo. Pero una minoría optó por no hacerlo, huyó y se refugió
en las selvas, cuevas, montañas, desiertos, etc. Estos seres exiliados aún caminan
errantes por la Tierra.

Otra cosa que los Chitauri le dijeron a nuestra gente, es que nosotros los seres
humanos estamos aquí en la Tierra para cambiarla y hacerla aceptable para
«Dios», quien ha de venir un día a vivir en ella. Y se dice que aquellos que trabajen
para cambiar esta Tierra y hacerla segura para el Dios Serpiente, el Chitauri, quien
vendrá a habitarla, serán recompensados con grandes poderes y riquezas.

Antes de la llegada de los Chitauri, los Seres Humanos eran espiritualmente


unidos. Pero cuando llegaron los Chitauri, se dividieron, tanto espiritualmente
como por el lenguaje. Entonces, los Chitauri le dieron extraños sentimientos a los
Seres Humanos.

Los Seres Humanos comenzaron a sentirse inseguros, y empezaron a construir


aldeas con fuertes cercas de madera. Los Seres Humanos empezaron a crear
países. En otras palabras, comenzaron a crear tribus y terrenos, que tenían
fronteras, que ellos defendían contra cualquier posible enemigo.

Los Seres Humanos se volvieron ambiciosos y codiciosos, querían adquirir


riquezas en forma de ganado y conchas de mar...

Entre la mucha gente sabia que me honra con su amistad,


existe un hombre de gran inteligencia que vive en Israel, el Dr. Sitchin.

[NX: Se refiere a Zecharia Sitchin, el principal estudioso de la Tradición


Sumeria sobre los Anunnaki, «Los Que Descienden del Cielo a la Tierra»].

Según los escritos antiguos de la gente de Sumeria, en arcilla, los Dioses vinieron
del cielo y obligaron a los Seres Humanos a trabajar por ellos, a buscar Oro por
ellos. Esta historia es confirmada por Leyendas Africanas acerca de Dioses que
vinieron del cielo y nos hicieron sus esclavos de tal manera que nunca nos
diéramos cuenta que lo somos.

GRANDES CAUDILLOS PARA SEMBRAR LA DISCORDIA

Otra cosa que nuestra gente dice es que los Chitauri se alimentan de nosotros
como buitres. Ellos nos crían, llenan a algunos de nosotros de cólera y grandes
ambiciones, y hacen de esta gente que ellos criaron, grandes guerreros que
realizan terribles guerras. Pero, en fin, los Chitauri no permiten a estos grandes
líderes, a estos grandes jefes y reyes de guerra, que mueran en paz.

El guerrero es usado para crear la mayor cantidad de guerra posible, para matar a
cuanta gente pueda, y a esos que él llama enemigo. Y, al final, el guerrero tiene
una muerte horrible, con su sangre derramada por otros. Y este fenómeno lo he
visto en la historia de mi gente, una y otra vez.
Nuestro gran Rey Shaka Zulú peleó más de 200 guerras durante su reinado de 30
y pico de años. Ergo, fue masacrado y tuvo una muerte muy violenta. Él murió
siendo un hombre vencido quien, por la muerte de su madre, ya no tenía poder
para ganar más batallas. Y antes de Shaka Zulú, había otro rey que entrenó a
Shaka para que fuera el gran rey que fue. Ese rey se llamaba Dingiswayo.

Dingiswayo luchó grandes guerras para unir a la gente Zulú en una gran tribu. Él
había visto a la Gente Blanca del Cabo y pensó que, uniendo a su gente en una
gran nación, podría repeler la amenaza de la Gente Blanca. Pero lo que pasó fue
que, después de ganar muchas batallas para unir muchas tribus, el Rey
Dingiswayo fue repentinamente afligido por una enfermedad de la vista que casi lo
deja ciego.

Él escondió este secreto de que no podía ver más. Pero este aterrador secreto fue
descubierto por una mujer, una reina de otra tribu, llamada Ntombazi. Ntombazi
tomó un hacha y decapitó a Dingiswayo, luego de haberlo engañado para que
entrara a su cabaña dándole comida y cerveza.

También existe un fenómeno similar con grandes Jefes Blancos: Napoleón en


Europa, quien murió miserablemente en una isla solitaria del Océano Atlántico;
Hitler, también en Europa, que murió poniendo una pistola en su boca y
matándose, nos dicen; Atila el Huno, que fue asesinado por una mujer; y muchos
otros grandes jefes que tuvieron un triste final después de haberle propinado
miseria y muerte a cuanta gente pudieron.

El Rey Shaka fue apuñalado hasta la muerte por su medio hermano, con la misma
flecha que él utilizó para matar a grandes cantidades de personas rápidamente. Y
Julio César se encontró con el mismo destino, al igual que nuestro Shaka Zulú,
luego de haber conquistado muchas naciones. Siempre el Guerrero Héroe tiene un
final que parecía no debía tener.

El Rey Arturo, en Inglaterra, fue asesinado por su propio hijo, Mordred, luego de un
longevo y exitoso reino. Puedo continuar. Ahora, todas estas cosas, si uno las
junta, demuestran que existe un poder que nos guía hacia un río oscuro de
autodestrucción. Y entre más pronto lo sepamos, mejor será para que podamos,
quizás, hacerle frente.

Ellos ponen a seres humanos contra seres humanos. ¿Sabe lo que a ellos les
gusta? Les gustan los fanáticos religiosos. Aquellos que están muy involucrados
con la religión son muy populares entre los Chitauri.

SE ALIMENTAN DE EMOCIONES INTENSAS

Ellos se alimentan de las emociones humanas en general. De emociones muy,


muy intensas. Por ejemplo, a nosotros se nos dice que si uno ve a un Chitauri
entre los arbustos o parado por ahí mirándote, y si tú estás acompañado por tu
esposa o novia, debes proceder inmediatamente a hacerle el amor, y liberar tantas
emociones como te sea posible. Esto complacerá al Chitauri y se alejará de ti sin
hacerte daño.

Hay otra cosa. Se nos dice que los Chitauri son alimentados con la energía que es
generada cuando cientos de mentes humanas, o una sola, comienza a pensar en
ciertos niveles. Se nos dice que los Chitauri quieren mantener nuestros
pensamientos en ciertos niveles, y ellos nos recompensan dándonos una larga
vida.

¿Por qué es que en las grandes Universidades de este Planeta, uno encuentra
profesores que piensan en ciertos niveles y logran vivir una inusual larga vida?
Raymond Dart, Robert Broom... Estos profesores vivieron por largo, largo tiempo.

[NX: Raymond Dart y Robert Broom, fueron dos de los tres paleontólogos
pioneros en buscar los orígenes del hombre en Sudáfrica. Dart descubrió al
Australopitecus Africanus, viviendo hasta los 95 años. Broom, curiosamente,
fue el primero en especializarse en el estudio de fósiles reptiles y de
mamíferos con características reptiles, viviendo hasta los 85 años].

Y Mai-Ant-Mai, la última Zanuzi sudafricana, aparte de mí, se encuentra tan activa


como una joven mujer, cuando ya se encuentra cerca de los 99 años. Mi
madrastra, Rose, ha perdido ya a la mayoría de sus hijos, pero ella continúa con
vida. Extrema longevidad es la recompensa de los Chitauri para quienes llegan a
pensar en cierta forma.

SACRIFICIOS HUMANOS

El Señor David Icke compartió un poco conmigo. Me dijo que la gente de cabello
rubio es sacrificada por los Chitauri, y yo le conté, a cambio, lo que sabía de África.

No todos los africanos tienen cabello negro. Hay africanos que son considerados
muy sagrados, muy santos. Éstos son los nacidos con cabello rojo natural, los
cuales se cree que tienen un gran poder espiritual. En África, tales personas,
africanos pelirrojos, eran víctimas de sacrificios, especialmente cuando llegaban a
su madurez - fueran hombres o mujeres.

Hay algo más. Esta es una de las muchas cosas que a los Chitauri les gusta hacer
en sus cuevas subterráneas, donde muchos fuegos se mantienen ardiendo. Nos
han dicho que cuando un Chitauri se enferma comienza a perder una gran parte de
su piel, es una enfermedad que los deja en carne viva.

Cuando estas criaturas se enferman así, una joven, una virgen, es usualmente
secuestrada por un sirviente de los Chitauri y llevada a algún lugar subterráneo.
Allí la chica es atada de pies y manos, la envuelven en una manta dorada, y la
obligan a acostarse al lado del Chitauri enfermo, semana tras semana. Le dan
comida, pero la mantienen amarrada y sólo la sueltan a veces para que pueda
hacer sus necesidades.

Se dice que luego que el Chitauri muestra señales de recuperación, entonces a la


chica humana se le permite escapar. Le dan la oportunidad de escaparse, una
oportunidad que en realidad no es tal. Cuando se escapa, cuando comienza a
correr, es perseguida subterráneamente por unas criaturas de metal voladoras, y
es recapturada en su máximos momentos de miedo, y totalmente exhausta.

Posteriormente, la acuestan en un altar de piedra y es cruelmente sacrificada. El


Chitauri enfermo bebe de su sangre y se recupera. Pero la chica no debe ser
sacrificada hasta estar muy, muy, muy asustada, porque si no está asustada, se
dice que su sangre no salvará al Chitauri enfermo.

En efecto, debe ser sangre de un ser humano muy asustado. Ahora, la costumbre
de perseguir a la víctima fue practicada por caníbales africanos. En tierra Zulú, en
el último siglo, había caníbales, y sus descendientes, incluso ahora, te dirán, si
confían en ti, que la carne del ser humano asustado y obligado a correr largas
distancias tratando de escapar, sabe mejor que la carne de alguien que fue
sencillamente asesinado.

Se dice que cerca de mil niños desaparecen cada mes en Sudáfrica. Desaparecen
y jamás se vuelve a saber de ellos. Muchos creen, especialmente los periodistas,
que es el resultado de asuntos de prostitución. Pero yo no pienso eso. Si verifican
las historias de estos niños, no son de la calle. Son destacados niños estudiosos
que sobresalen de los demás. No solo eso, también han desaparecido mujeres.

POR TODO EL MUNDO, LAS MISMAS HISTORIAS

Dondequiera que todavía existan chamanes y curanderos tradicionales, encontrará


estas fascinantes historias. Ahora, déjeme contarle lo que hallé en Australia.

La gente aborigen de Australia, entre ellos mismos, se llaman Coorie, que significa
«Nuestra Gente». Los Coorie de Australia creen en un Gran Dios Creador llamado
Byamie. Un Shamán Coorie, y varios de ellos, me dibujaron retratos de este
Byamie, y uno de ellos me mostró un dibujo en una piedra representando a este
extraño Dios Creador que vino de las Estrellas. 

Y cuando ellos colocaron su dibujo frente a mí, lo que mostraba era al Chitauri que
yo conocía desde mi iniciación africana. Tenía la cabeza grande. Tenía ojos
grandes, que fueron acentuados por el pintor. No tenía boca, tenía brazos largos y
piernas increíblemente largas. Señor, esa era la típica representación de Chitauri,
el mismo que yo conocía de mi propia gente en África. Me pregunté: «¿Por qué?
Aquí estoy en un país, a miles de millas de mi África, y estoy viendo a un ser
conocido como Biamai o Bimi, que es la criatura que yo, un africano, reconozco».

Entre los Nativos Americanos, encontré que, por ejemplo, entre ciertas tribus en
América, tribus como la de la gente Hopi, y aquella gente que permanece en esos
edificios llamados Pueblo, tienen a unas criaturas que llaman Katchinas. Incluso
esta gente usa máscaras y se disfraza como dichas criaturas.

Y algunos de estos Katchinas, son muy, muy altos, con una cabeza redonda
grande. Exactamente como tenemos en África. Hallé criaturas similares en
América. En África las llamamos criaturas Egwugwu, o por otro nombre como
Chinyawu. Los Katchina de los Nativos Americanos, y los Chinyawu de nuestra
gente, son seres idénticos.

LOS MANDINDA

Hoy, los descendientes del Chitauri, utilizan a otros seres como sus siervos,
capaces de causar dolor físico y trauma emocional en sus víctimas humanas.

Los tan afamados Grises, son de hecho, los lacayos y los sirvientes de los Chitauri.
Los llamamos «Mandinda», que significa «Los Atormentadores», «Los
Torturadores».

Son criaturas de baja estatura, del tamaño de un pigmeo africano. Sus cabezas
son tan grandes como una sandía madura. Tienen brazos y piernas muy delgados.
Sus extremidades son muy largas para su cuerpo, y sus cuellos muy delgados.

Tienen dedos largos y delgados, con muchas más coyunturas que las que tienen
los dedos humanos. Y el dedo pulgar está en el lugar equivocado. Cada dedo
termina en una garra negra, casi como la de ciertas aves africanas.

Tienen ojos raros, que parecen grandes «anteojos». Estas son gafas que la
criatura usa. Tras esa cubierta o especie de «anteojos» oscuros, están los
verdaderos ojos de la criatura. Éstos son similares a los de los Chitauri: redondos y
rojo amarillentos, con pupilas verticales, como de un gato. Si usted se encuentra
muy cerca de una de estas criaturas, y dirigiendo su mirada hacia sus ojos tipo
gafas, usted vería los ojos reales de estas criaturas. 
No tienen nariz, como nosotros. Sólo pequeños orificios en el área entre los ojos.
Su boca no tiene labios, sólo pequeños cortes hechos como por una navaja.

Tienen un olor horrible, a uno se le cierra la garganta: olor a químicos, como a


huevos podridos, y como a cobre caliente (azufre), un olor muy fuerte.

Si usted compara a los Chitauri con estos,


usted verá muy pocas diferencias raciales. De hecho, iré más allá aún, diciendo lo
siguiente: estas criaturas, son de hecho, los vástagos de los Chitauri. Se los
reconoce por la forma en que ellos obtienen sustancias de los seres humanos y de
animales. Ellos son los predecesores de los Chitauri en cualquier lugar.

A diferencia de los Alienígenas Grises que caminan con un movimiento


bamboleante, como si tuvieran problemas con las piernas, los Chitauri caminan
elegantemente, como árboles que se mueven con el viento.

Creemos que los Mandinda, los Grises, son en realidad sirvientes de los Chitauri.
Y que ellos, al contrario de lo que piensan los blancos, no están experimentando
con nosotros. 

Cualquiera que haya vivido el infierno de toparse con estas criaturas, dirá que no
hay nada experimental en lo que hacen. Están fríamente resueltos, a sangre fría, y
no hacen lo que hacen para beneficio propio: lo hacen para unas criaturas más
grandes que ellos.

El verdadero motivo de estos secuestros y mutilaciones, es utilizar muestras de


sangre y órganos para sanar enfermedades del Chitauri, ya que éste no está
acostumbrado a las condiciones de la Tierra.

Los «Abducidos», son descendientes lejanos de los híbridos que el Chitauri


entregó, para gobernar la Tierra.

Puedo mostrar muchas cosas extrañas que los africanos hicieron para protegerse
contra los Alienígenas Grises. Las cosas que nuestra gente hizo, no fueron por
superstición. Fueron resultado de terribles experiencias personales.

LOS MANDINDA ACCIDENTADOS

Ellos son tangibles. Puedes olerlos. Y lo que es más: son comestibles, si estás
dispuesto a correr el riesgo. En África tenemos una antigua costumbre, y esta es:
Todo lo que se diga un dios... debe ser comido.

Extraterrestres Grises han muerto en varias partes de África. Han sido asesinados,
pero ellos son muy rápidos en recuperar los cuerpos de sus compañeros que han
caído como resultado del estrellamiento de sus Naves. Pero algunas veces, los
Africanos Zangomas [Chamanes] logran robar estos cuerpos antes de ser
recuperados.

Y aunque no lo crea, he oído y visto que desmembrar los cuerpos de estas


criaturas, es un trabajo extremadamente difícil. Lo que uno cree que es la piel de la
criatura, no es más que un disfraz ajustado que la criatura usa. Debajo de este
disfraz gris, la piel de la criatura es rosada, como la piel fresca de un animal recién
despellejado.

Para poder desmembrarlos, es necesaria un hacha nueva del centro comercial, un


hacha pesada y bien afilada (para poder cortar la piel de la criatura). La piel de la
criatura no está adherida a la carne. En la criatura existe un espacio entre su piel y
su carne. Esto es un material y no su piel. La criatura está usando dos prendas.
Está usando una prenda que cubre todo su cuerpo por completo. Y también usa un
overol. Por lo regular no llevan guantes.

Para cortarlos necesitas un hacha muy afilada, y a una persona muy fuerte para
poder llegar a la carne. Pero una vez que has logrado cortar el disfraz, sólo tienes
que pelarlo y verás la carne de la criatura.

La criatura sin el disfraz gris, es como cierto tipo de pez tropical. Es como la
barriga de ese pez que en Sudáfrica es usado para preparar «pescado con papas
fritas». Es ese pez largo y gris. La textura de su verdadera piel es como la del pez.
Pero los vasos sanguíneos, se encuentran muy cerca de la superficie.

HOMBRES DE NEGRO AFRICANOS

En la antigua África, si matabas a un Mandinda, eras visitado por seres terribles


que usaban largas vestimentas de piel animal, y sombreros altos sobre sus
cabezas. Estas criaturas solían usar máscaras blancas, de ojos negros muy
aterradores pintados en ellas. Eran llamados Izilo Zangungo («La Bestia Que
Mata»).

Y déjeme decirle que estos terribles seres —nuestra versión africana de los
Hombres de Negro—, jugaban un papel importante en la elección de ciertos Reyes
en Sudáfrica. Siempre que herías a un Mandinda, recibías la visita de los Hombres
de Negro.

LOS WAZUNGU

Pero los Mandinda no son los únicos alienígenas que nosotros los africanos hemos
visto y que conocemos. Hace muchos, muchos, muchos siglos atrás, antes que el
primer hombre Blanco llegara a África, nosotros nos encontramos con una raza de
Alienígenas que lucían exactamente como el hombre europeo Blanco que iba a
invadir África en el futuro.

Estos Alienígenas son altos. Algunos tienen buena contextura física, como atletas,
pómulos prominentes y ojos azules ligeramente sesgados. Tienen el cabello
dorado, y se parecen bastante a los europeos de hoy en día, con una excepción:
sus dedos son largos y bellos como los de músicos y artistas. Ahora, estas
criaturas llegaron a África desde el cielo. En naves que parecían boomerangs.
Cuando una de estas naves llega a la tierra, crea un torbellino de polvo, que por
cierto hace mucho ruido, como si fuera un tornado. En el idioma de algunas tribus
africanas, un torbellino es zungar-uzungo. Nuestra gente le dio varios nombres a
estos alienígenas de piel blanca.

Los llamaron Wazungu, una palabra que quiere decir algo como «dios» pero que
literalmente significa «Gente del Remolino de Polvo». Y nuestra gente sabía de
estos Wazungu desde el principio. Los vieron, y vieron que algunos —de hecho,
muchos— cargaban lo que aparentaba ser una esfera hecha de cristal o vidrio, una
esfera con la que ellos jugaban rebotándola como una pelota en sus manos. Y
cuando los Guerreros trataban de capturar un Wazungu, el Wazungu arrojaba la
esfera al aire, la agarraba en sus manos, y desaparecía. Pero algunos Wazungu
fueron capturados y retenidos como prisioneros en las aldeas de los jefes, y en las
cuevas de los Shamanes.

La persona que ha capturado al Muzungu, como es llamado en singular, tenía que


asegurarse de mantener a la esfera de cristal bien escondida del Wazungu.
Mientras mantuviera cautiva a la esfera, el Muzungu no se podría escapar. Tiempo
después, cuando los africanos vieron a los verdaderos europeos, los hombres
Blancos de Europa, les transfirieron a ellos el nombre Wazungu.

Antes de conocer a los europeos, nosotros los africanos, habíamos conocido a los
Wazungu de piel blanca, y les transferimos el nombre Wazungu de los alienígenas
a los verdaderos europeos. Ahora, en el idioma Zulú, llamamos a un hombre
Blanco: Umlungu. La palabra Umlungu significa exactamente lo mismo que
Wazungu, «un dios o una criatura que crea un remolino bajo la tierra».

En Zaire, ahora llamada la República Democrática del Congo, la gente Blanca se


llama Watende o Walende. Esto, de nuevo, significa «un dios o criatura Blanca».
La palabra Watende no sólo se usa para referirse a los alienígenas de piel rosada,
sino también para el campo de los Chitauri.

En Zaire, cuando los Chamanes hablan temerosos de los señores que controlan la
Tierra, no se refieren a ellos como Chitauri, sino eufemísticamente como Watende-
Wa-Muinda, que quiere decir: «La Criatura Blanca Que Carga la Luz», porque de
noche los ojos de la frente de los Chitauri brillan como luces rojas en los
matorrales.

LOS OGO

Hay más de 24 criaturas alienígenas que nosotros los africanos conocemos, pero
le contaré brevemente, ahora, de sólo dos. En Zimbabwe, hay otra criatura. Es una
criatura asombrosa, y la vi una vez, así como otras personas, algunos Negros y
Blancos, que estaban conmigo. Esta criatura es inmensa, tiene forma de gorila,
pero es diferente, a menudo camina de pie, y también en sus nudillos.

La criatura de la que hablo, señor, mide más o menos 8 ó 9 pies [2.40 a 2.70 mts]
de alto, y su contextura es la de un gorila, pero su cuerpo es muy fuerte. Sus
hombros son muy anchos. Su cuello muy grueso. Está cubierto con un grueso
pelaje como el de ningún otro animal salvaje en África. Es una criatura humanoide
con muslos, piernas y pies, también brazos y manos como los de un ser humano,
sólo que están tapados con pelos de color café oscuro.

Esta criatura es conocida como Ogo por la gente de Zimbabwe. Gran cantidad de
personas a través de generaciones han visto a esta criatura. Algunos se han visto
justo aquí, en Sudáfrica, en zonas de vegetación y lugares montañosos aislados. Y
estos Ogu son, detalle por detalle, exactamente iguales al que es referido por los
Nativo Americanos del Noroeste de Estados Unidos como Sasquatch o Pie
Grande.

Yo digo que es la misma criatura y la tenemos aquí en Sudáfrica. Es exactamente


la misma criatura, solo tiene un color completamente diferente de piel, como el que
es visto por la gente de Nepal en las laderas de las montañas del Himalaya, allí la
criatura es llamada Yeti.

LOS TOKOLOSHE

Ahora, continuando, la otra criatura, una criatura bien conocida en Sudáfrica y


otras partes del continente, que si uno menciona su nombre, la gente sonríe, es
llamada Tokoloshe. Todo africano sabe lo que es un Tokoloshe. Algunos le dicen
Tikoloshe. Parece un oso malhumorado en apariencia, porque su cabeza es como
la de un oso, pero tiene una protuberancia muy aguda en la punta de la misma.

La protuberancia va desde la frente hasta la parte de atrás de la cabeza, y con


ésta puede tumbar a un buey pegándole un topetazo. Esta criatura causa que la
gente Negra en algunos lugares levante sus camas con ladrillos como un metro del
piso. Y esto lo ves en todas partes de Sudáfrica.

A este Tokoloshe le gusta jugar con niños, y han sido vistos cientos de veces por
ellos, en varias partes de Sudáfrica, incluso en fechas recientes. A veces
atemorizan a los niños rasguñándolos mientras duermen, dejando largos y
paralelos rasguños en la espalda o muslos, los cuales se infectan y pican
horriblemente. 

Esta criatura no sólo se conoce en Sudáfrica, también es conocida entre la gente


polinesia de Hawaii y otras islas del Pacífico. Ellos levantan sus cabañas, sus
chozas, en zancos a la altura exacta que los africanos levantan sus camas. Si le
preguntas a un polinesio «¿Por qué construye su cabaña así?», te dirá:
«Queremos protegernos del Tiki».

Es interesante que una criatura que luce exactamente como la que se ha visto en
Sudáfrica, se viera en las islas del Pacífico; y el nombre Tiki es muy parecido al
nombre africano Tikiloshe o Tokoloshe. 

LAS MONTAÑAS DE LOS CHITAURI

Cuando Cecil John Rhodes se dirigía hacia las cabañas de los africanos, los
hombres sabios de la Tribu Mashona y de la Tribu Matebele, en su desesperación,
intentaron persuadir a Rhodes para convertirse en uno de ellos, contándole el
secreto de las montañas Matopo.

Le dijeron que debajo de estas montañas se encuentra una ciudad. Una ciudad de
gran sabiduría, la cual es el hogar de los últimos sobrevivientes de los Dioses
Chitauri. Y si usted va a las montañas Matopo, y lleva consigo un martillo de 2 Kgs
y lo azota en ciertas partes de ese territorio, escuchará un sonido hueco, indicando
que hay cavernas en las profundidades.

Pero no es todo. Entre las rocas de las montañas Matopo, uno encuentra especies
de lagartijas no encontradas en otras partes de África o del mundo. Especies de
lagartijas que responden al llamado del Ser Humano.

Cuando llegué por primera vez a Zimbabwe, en 1958, conocí a un africano que
trabajaba como atracción turística. Él era un hombre que hacía ruidos extraños. Y
mientras hacía este llamado, esta clase única de lagartijas en el Planeta que
responden al llamado del ser humano, comenzaron a salir de grietas y agujeros de
la tierra, colocándose alrededor de este africano. Y fue esta misma persona quien
me dijo que el ruido que generaba, no eran sólo ruidos, sino el lenguaje de los
Dioses Chitauri.

Hay un conjunto de dos montañas: Matopo es una de ellas. Pero al Este de


Zimbabwe, se encuentra la maravillosa montaña conocida como Inyangani («Las
Montañas de la Luna Llorona»). Es ahí, donde hasta la fecha, la gente desaparece
sin rastro alguno.

Algunas veces, las personas desaparecen por varios días, y aparecen unos días
después sin recordar donde han estado. Son miles los que desaparecen. Fue ahí
donde yo también desaparecí por 4 días en 1959.

Y una cosa asombrosa, se dice que debajo de las Montañas de la Luna en Zaire
existe una gran Ciudad de Cobre, con miles de edificios brillantes. Allí vive el dios
Umbaba o Jabulón. Y este dios está esperando el día en que la superficie de la
Tierra sea limpiada de seres humanos para que él y sus hijos, los Chitauri, puedan
salir y disfrutar del calor del Sol. 

EL DINERO NOS VUELVE INHUMANOS COMO LOS CHITAURI

Mientras más dinero tenemos, más nos comportamos como los Chitauri. Algunas
personas adineradas, inclusive llegan al grado de deshacerse de sus esposas y
adquirir nuevas, tal y como el Rey Zamahongo de los Chitauri hace.

Él mata y come a sus esposas cuando ya no pueden hacerle el amor


apropiadamente, y luego adquiere nuevas. El mató y comió a 36 de sus esposas
durante un largo reinado, y sólo una de ellas fue lo suficientemente astuta para
mantenerse alejada de sus garras.

Uno ve a los millonarios echando a sus esposas y consiguiendo nuevas. Y los


Chitauri —a diferencia de los africanos tradicionales—, creen que la mujer es
inferior que el hombre. Y lo mismo con la gente adinerada, quienes al adquirir
muchas riquezas de este mundo, tienden a mirar a la mujer como inferior, y hasta
abusan de ellas.
Mientras más ricos nos volvemos, más nos comportamos como los Chitauri.
Algunos de nosotros, cuando hemos adquirido muchos bienes, comenzamos a
consumir metales y otros minerales que en realidad no necesitamos.

Sin embargo, si uno estudia la historia de los Chitauri, sabrá que los Chitauri
utilizan estos metales y minerales como medicina. Se nos dice que cuando los
Chitauri se enferman, untan sus cuerpos con Oro Pulverizado, y al ser absorbidos
por su piel, son sanados.

Permítame decirle que era la costumbre de los Reyes Mulumutapa de Zimbabwe


—los hombres que construyeron las Ruinas de Zimbabwe—, que durante ciertos
amaneceres, el Rey-Sacerdote debía ser bañado en Oro Pulverizado de los pies a
la cabeza. Y algunas veces, era sacrificado ritualmente sobre la cima de la puerta
del fuerte de Zimbabwe.

Y para mi sorpresa, cuando visité Sudamérica, encontré que los antiguos Incas
tenían la misma costumbre, donde un Rey-Dios era untado con una mezcla de
grasa y Oro Pulverizado.

[NX: En la entrevista con David Icke, Mutwa dice Mayas, pero es obvio que
quiso decir Incas].

Si usted lee las historias antiguas de nuestra gente, o las escucha de los
contadores de leyendas, usted encontrará que los seres humanos, de alguna
manera estamos programados a alterar el mundo en el cual vivimos, y convertirlo
en un lugar inhabitable para nosotros mismos.

Sabemos a través de la Tribu de Nigeria, a través de la Tribu Dogon, que en algún


punto, algunos miles de años atrás, el Desierto del Sahara, no era un desierto para
nada. De hecho, se han tomado fotografías aéreas de ciertas partes del Sahara,
que muestran antiguos sistemas de irrigación, donde ahora es sólo desierto.

Pregúntese: ¿Estamos siendo utilizados como instrumentos para la destrucción de


nuestra propia especie? Así lo creo.

LA NACIÓN DE AMARIRI

Pese a ello, los humanos se han comenzado a preocupar por el mundo que
habitan. Pero los Alienígenas, los Chitauri, los Mandinda —llámelos como quiera—
no van a aceptarlo. Nos van a castigar, como hicieron hace siglos. Los Alienígenas
una vez destruyeron una Nación que llegó hasta nosotros los africanos con el
nombre de Amariri.
Se cuenta que los Reyes de Amariri, este fabuloso país que creíamos más allá del
ocaso del sol, se rehusaron a ceder a las demandas de los Chitauri. Se rehusaron
a sacrificar sus hijos a los Chitauri. Rehusaron declarar guerras al prójimo para
sustentar a los Chitauri y su imagen de dios. 

Se dice que los Chitauri bajaron un fuego del cielo. Tomaron fuego del mismísimo
Sol y lo usaron para quemar a esta Gran Civilización. Causaron terremotos y olas
gigantes, y destruyeron a la Gran Civilización de la gente roja de verdes y largos
cabellos, que se dice fueron la primeras personas que se crearon en la Tierra.

[NX: Amariri puede ser América, Mu o ambas].

Se dice que los Chitauri permitieron que sólo un puñado de gente sobreviviera a la
destrucción de Amariri, y se están preparando para hacer lo mismo en un futuro
muy cercano. Me preocupo por lo que va a suceder en otros países del mundo. 

Todos estos terremotos que han causado la destrucción de la vida humana en


Medio Oriente y en partes de África e India... Mi corazón se siente espantado
cuando lee de estos eventos.

Estos terremotos están ocurriendo con una regularidad no natural ahora, en


Egipto, en Armenia. Uno de estos terremotos fue tan fuerte que atravesó la Tierra y
causó que una piedra sagrada en Namibia, una piedra conocida como el Dedo de
Dios, que ha estado allí por decenas de miles de años, colapsara en una pila de
escombros. Recibí muchas cartas de los Zangomas que creían que si esta piedra
se caía, entonces el Fin del Mundo estaría muy, muy cerca.

PALABRAS FINALES

Yo he visto a los Chitauri. Los he olido. Yo he tenido mis propias experiencias con
este asunto. Y hay gente que afirma que estas criaturas son Dioses. Hay gente
que afirma que estas criaturas están experimentando con nosotros. Eso es un
montón de basura. Estas criaturas nos están cosechando.

Estas criaturas no son Extraterrestres. Estas criaturas son sexualmente


compatibles con nuestras mujeres, y eso nos indica que ellos son de aquí. Quien
sabe: quizás los dinosaurios produjeron una raza inteligente, una raza que nos
engaña para que pensemos que vinieron de las Estrellas, cuando en verdad son
parte de este Planeta donde vivimos.

Ellos son parte de nosotros, y esto los hace aún más peligrosos. Ellos nos conocen
a la perfección. Ellos conocen las grandes debilidades de nuestras mentes, y
también conocen sus fortalezas. Ellos operan en lo que yo llamo «el área gris» de
la existencia humana. Ese lado de nuestra vida del cual no queremos saber.

La mejor forma de proteger algo malvado es negando su existencia. Si usted habla


de temas como el de los Chitauri; si usted habla de temas como el de los
Mandinda, habrá mucha gente que le dirá: «Basura, eso no existe». De esta forma
es como este gran mal es protegido, a través de la negación.

Hay quienes niegan la existencia de una conspiración nacional e internacional,


pero al hacerlo, sólo está asistiendo a los conspiradores. Debemos dejar de hacer
esto. Debemos dejar de negar la existencia de los Chitauri. Debemos dejar de
negar la existencia de los Extraterrestres. Debemos dejar de negar la existencia de
los Illuminati, porque todos ellos existen.

GLOSARIO CHITAURI

ALMAH: Nombre para los Chitauri entre los Tuaregs del desierto de Libia.

AMARIRI: Nación ubicada más allá del ocaso del Sol de Sudáfrica. Habitada por la
primera raza humana creada en la Tierra: una gente roja de largos cabellos
verdes. Fue destruida por los Chitauri con fuego solar, terremotos y olas gigantes,
después que esta raza se rehusara a hacer guerras, y sacrificar a sus hijos para
ellos.

ARWÉ: Rey-Serpiente que controló y aterrorizó el Reino de Saba (territorio de los


actuales Yemen y Etiopía) hace 3.000 años, hasta que fue decapitado por Makeda,
hijo del Rey Agabo. Vivía en el cielo y descendía con las lluvias, alimentándose de
sangre y vísceras.

BIAMAI: También Bimi o Byamie. Nombre para los Chitauri entre los indios Coorie
de Australia.

CHINWAYU: Una de las 24 Razas de Dioses. Son altos y de gran cabeza


redonda. Equivalentes a los Dioses Katchina de los indios Hopi de Norteamérica.
Aparentemente, proceden del Sistema Maya de Las Pléyades.

CHITAURI: También Chitauli. «Los Dictadores», «Los que nos dictan la Ley».


Hombres-Lagarto de la Tradición Zulú, capaces de adquirir forma humana o animal
a voluntad. Una de las 24 Razas de Dioses.

EZEZANI: Resultado de la cruza genética entre un Humano y un Mandinda.

EGWUGWU: Otro nombre para los Chinwayu.

GUGUNGU: El Dios Creador. En el principio de los tiempos, venció a los Chitauri


en una terrible batalla, los arrojó a la Tierra y selló sus bocas para que no pudieran
hablar o alimentarse nunca más, obligándoles a esconderse bajo tierra, en
Ciudades Subterráneas.

IMANUHELA: «Los Señores Que Han Venido». Nombre dado por los indios de
Ruanda y África Occidental a los Chitauri. Similar al hebreo Immanuel («El Señor
está con nosotros»).

INGIYAB: «La Gran Serpiente». Constelación de donde vienen los Chitauri.


Nombre Zulú para el Cúmulo Estelar de Las Híadas.

INYANGANI: «Las Montañas de la Luna Llorona». Montañas de Zimbabwe, bajo


las cuales se encuentra la Ciudad de Cobre de Jabulón.

IMBULU: Esclavos Zombies de los Chitauri, que trabajan en las Bases


Subterráneas manteniendo grandes fuegos.

IZILO ZANGUNGO: «La Bestia Que Mata». Versión Zulú de los Hombres de


Negro. Usan largas vestimentas de piel animal, máscaras blancas de aterradores
ojos negros, y sombreros altos. Suelen visitar a aquellos que han matado a un
Mandinda, o se han robado alguna de sus pertenencias. En el pasado, los Izilo
jugaron un papel importante en la elección de ciertos Reyes en Sudáfrica.

IZONE NKANYAMBA: Estrella roja, uno de los lugares de procedencia de los


Chitauri. Nombre Zulú para Aldebarán.

JABULÓN: Rey de los Chitauri en la Tierra. Venerado por los Masones como Jah-
Bul-On, o Bafometh. Hace miles de años, durante un largo reinado, mató y comió
sucesivamente a 36 de sus esposas, en cuanto éstas no podían satisfacerle
sexualmente. Sólo una de ellas logró salvarse de sus garras.

KUARZ: Descendientes de la antigua cruza entre Chitauris y Humanos, puestos


para gobernar la Tierra. Tienen apariencia humana, pero cambian a forma reptil
durante sus rituales secretos. Conspiran permanentemente contra la Humanidad.

MAI ZARANTUARI: Esposa Oficial de Umbaba. Enseñó a los humanos a


aparearse, y activó al Héroe Muero.

MANDINDA: También Mantindane. «Atormentadores», «Torturadores». Esclavos


creados por los Chitauri, son quienes los preceden en cualquier lugar. Nombre
Zulú para los Grays o Grises.

MATOPO: «Las Montañas de las Rocas Redondas». Montañas de Zimbabwe


donde los Chitauri suelen enfrentarse a duelo. Lugar donde también el Illuminati
Cecil Rhodes escogió ser enterrado.

MERKARIBAH: Nave de 3 ruedas de los Dioses. Esta misma palabra zulú, en


hebreo significa «Carro del Mundo de Formación».

MIDZIMU: Una de las 24 Razas de Dioses.

MUBABA: Emperador de los Chitauri, de tres ojos. En una ocasión, sus dos ojos
normales fueron lastimados por una de sus esposas celosas, pero aún conserva
su Ojo Central. Tiene también unos cuernos muy largos que se extienden hacia los
lados, como ciertos antílopes.

MUERO: Héroe humano. Desafió a Jabulón a una lucha cuerpo a cuerpo, en la


que le cortó el pene. Jabulón lo castigó, succionándole los sesos.

MULUMUTAPA: Reyes-Sacerdotes Kuarz de Zimbabwe. Durante ciertos


amaneceres, eran bañados en Oro Pulverizado de pies a cabeza, al igual que los
Chitauri. En ocasiones, eran sacrificados ritualmente sobre la cima de la puerta del
fuerte de Zimbabwe.

MUZUNGU: Modo singular de Wazungu.

NOMMO: Hombres-Peces de la Tradición Dogon. Al igual que los Chitauri, pueden


cambiar de forma, y les gusta la sangre humana. Una de las 24 Razas de Dioses.

OGU: Una de las 24 Razas de Dioses. Llegan a medir hasta 3 mts, y están


cubiertos de un grueso pelaje. Nombre Zulú para el Yeti o Sasquatch de las
Tradiciones asiática y americana.

POTOLO: «Estrella Diminuta», e invisible que acompaña a Sirio. Lugar de


procedencia de los Nommo. Nombre Dogon para Sirio B.

TOKOLOSHE: También Tikiloshe. Una de las 24 Razas de Dioses. Tiene el


aspecto de un oso enojado, con una aguda protuberancia sobre su cabeza, con la
que puede tumbar a un buey de un topetazo.

UNCANIZEWA: «Iluminado». Aquel que posee los Conocimientos Secretos.


Nombre Zulú para referirse a los Illuminati o cualquier grupo o individuo que posea
estos conocimientos.

UMBABA GORRONTUARI: Otro nombre para Jabulón. Umbaba significa «Señor


Rey».

UMLUNGU: Otro nombre para los Wazungu.

WAZUNGU: «Gente del Remolino de Polvo». Una de las 24 Razas de Dioses.


Tienen aspecto humano: son altos, de contextura atlética, piel blanca, cabellos
dorados, ojos azules ligeramente sesgados, y dedos largos y bellos. Usan Naves
que parecen Boomerangs.

ZANGOMA: Guardián de la Tradición Zulú. La Elite de los Zanuzi.

ZANUZI: Shamán Zulú.

ZAMAHONGO: «Gran Padre de los Ojos Terribles». Título otorgado a los Líderes


Chitauri de tres ojos, como Mubaba, Umbaba y Mai.

ZISHWESI: «Ser que se desplaza por cielo y agua». Otro nombre para los
Imanuhela.

ZUSWASI: Otro nombre para los Imbulu.

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