SITUACIÓN ACTUAL DE VIOLENCIA EN EL ADULTO MAYOR EN EL PERÚ
CAPITULO I: GENERALIDADES
1.1. Definición
Violencia
La Organización Mundial de la Salud (2021) define la violencia
como: El uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho, o
como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o
comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar
lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o
privaciones.
Adulto mayor
La Organización Mundial de la Salud (2021) define al Adulto
mayor es un término reciente que se le da a las personas que tienen
más de 65 años de edad. Estas también pueden ser llamadas de la
tercera edad. Un adulto mayor ha alcanzado ciertos rasgos que se
adquieren bien sea desde un punto de vista biológico (cambios de
orden natural), social (relaciones interpersonales) y psicológico
(experiencias y circunstancias enfrentadas durante su vida).
Violencia en el adulto mayor
Según Llave (2019) lo define como el abuso o maltrato del
adulto mayor es cualquier acto o conducta y/o amenaza del familiar o
cuidador, que provoca daño físico y/o mental o negligencia o perjuicio
económico, físico o psicológico. La definición en sí comprende ya las
distintas categorías de abuso: el abuso físico, el abuso psicológico y el
abuso económico o patrimonial.
1.2. Modelos predictivos
Según Llave (2019) nos refiere que:
Principales factores asociados al riesgo severo en personas
de 60 años a más víctimas de violencia:
o La presunta persona agresora consume alcohol es
0,24%.
o La presunta persona agresora vive en la casa ó va de
vez en cuando es 0,28%
o Presencia de violencia física es 0,35%
Características asociadas a la violencia en la zona rural en
personas de 60 años a más víctimas de violencia:
o Nivel educativo de la víctima es 0,65%
o La presunta persona agresora va de vez en cuando a
la casa es 0,78 %
o Sin Vínculo relaciona ni familiar es 0,20%
o Área de residencia es 0,47%
1.3. Teorías explicativas sobre abuso en la vejez
Según Basso (2019) nos menciona que se realiza por la Teoría de
los Sistemas:
Teoría de la dependencia de la víctima.
Teoría de la sobrecarga y estrés del cuidador.
Estereotipos sociales de la vejez, discriminación por edad
(viejismo, ageism)
Cultura / Transmisión Intergeneracional de la violencia.
Psicopatología del agresor.
Estilo de gestión y cultura organizacional – instituciones.
1.4. Cuadro clínico
Según Queralt (2016) los síntomas son:
Animo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días.
Disminución del interés o placer por casi todas las
actividades, la mayor parte del día.
Perdida significativa de peso o disminución del apetito.
Insomnio o hipersomnia casi todos los días.
Agitación o enlentecimiento psicomotor.
Miedo.
Pérdida de energía casi todos los días.
Sentimientos de inutilidad o culpa.
Pensamientos recurrentes de muerte o ideas suicidas.
Heridas y Contusiones
Múltiples y recurrentes
En localizaciones extrañas (muslos y brazos, genitales, boca,
cuero cabelludo, etc.)
De diferente tiempo de evolución
Quemaduras y abrasiones
Malnutrición sin motivo aparente.
Deshidratación.
Mala higiene corporal, boca muy séptica.
Ropa inadecuada para el tiempo actual o sucia.
Caídas de repetición.
Impactación fecal.
Gafas rotas o ausencia de las mismas cuando son
necesarias, audífonos que no funcionan.
Hipotermia, hipertermia.
Signos de intoxicación medicamentosa o de incumplimiento
terapéutico.
Contracturas articulares por falta de movilidad.
Úlceras por presión en mal estado, que no responden al
tratamiento adecuado.
Explicaciones poco coherentes respecto al mecanismo de
producción de las lesiones.
Retraso en solicitar la asistencia.
Visitas reiteradas a servicios de urgencia y hospitales por
motivos cambiantes.
Administración involuntaria de medicamentos.
Ausencia de respuesta ante tratamientos adecuados.
1.5. Perfil del abusador
Según Queralt (2016) nos da a entender que tiene las siguientes
características:
Parentesco con la víctima: hijo, hija, esposo.
No aceptación el papel de cuidador. No asume la
responsabilidad que ello conlleva.
Dependencia del anciano desde el punto de vista económico;
la vivienda suele ser de la víctima.
Consumidor de fármacos, alcohol y drogas.
Antecedentes de enfermedad psiquiátrica o alteraciones de
la personalidad.
Escasos contactos sociales.
Renuncia a las ayudas médicas y de la comunidad.
Hostilidad, irritabilidad y suspicacia en las entrevistas.
Pérdida evidente del control de la situación.
Historia previa de violencia familiar (esposa, niños).
Estrés por causas diversas (pérdida de trabajo, portador de
cualquier enfermedad, problemas conyugales).
1.6. Perfil de la posible victima
Según Queralt (2016) nos da a entender que tiene las siguientes
características:
Sexo: Mujer.
Edad: 75 años o más.
Estado civil: Viuda.
Importante deterioro funcional por una enfermedad crónica o
progresiva (enfermedad de Alzheimer, enfermedad de
Parkinson, accidente cerebrovascular).
Dependiente de su cuidador para la mayoría de las
actividades de la vida diaria.
Portadora de problemas y conductas anómalas:
incontinencia, agresividad, agitación nocturna.
Convivencia con un familiar que es el principal y único
cuidador.
Antecedentes previos de lesiones inexplicables y
recurrentes.
Signos de malnutrición, deshidratación, mala higiene o
intoxicación medicamentosa.
Aislamiento social.
1.7. Tipos de violencia
Según González (2019) nos menciona que la clasificación de los
tipos de maltratos más comunes hallados dentro de la violencia geriátrica
se encuentra:
Maltrato físico: Uso intencionado de la fuerza física que
puede dar lugar a lesión corporal, dolor físico o perjuicio. A
su vez está contemplado como, el uso de la fuerza física que
puede producir una injuria, herida, dolor o discapacidad. Se
manifiesta mediante inmovilización física, pellizcos, golpes,
quemaduras u otras lesiones, capaces de provocar dolor,
discapacidad temporal o permanente o ambas cosas y, en
casos extremos, la muerte.
Maltrato psicológico: Se define como la acción de infligir
pena, dolor o angustia a través de acciones verbales o no
verbales. Se expresa como insultos, amenazas, intimidación,
humillación, ridiculización, infantilización, indiferencia a sus
sentimientos, falta de respeto a sus creencias, rechazo a sus
deseos, silencio peyorativo y falta de respuesta a sus
consultas en forma intencionada. Genera sentimientos de
mayor inseguridad, baja autoestima, invasión de la
privacidad, despersonalización y refuerzo de aislamiento.
Abuso sexual: Comportamiento (gestos, insinuaciones,
exhibicionismo, etc.) o contacto sexual de cualquier tipo,
consumado o no, no consentido o con personas incapaces
de dar consentimiento (violación, tocamiento, acoso sexual,
hacer fotografías, etc.)
Explotación o abuso financiero: Utilización no autorizada,
ilegal o inapropiada de fondos, propiedades o recursos. Todo
tipo de explotación, aprovechamiento o despojo de los
fondos o patrimonio, o ambas cosas, de las personas
mayores por acciones de terceros que implica daño, pérdida,
transformación, sustracción de sus ingresos económicos
destinados a satisfacer sus necesidades. Ejemplos de esto
son la apropiación de la jubilación o pensión, como también
bienes de muebles o inmuebles mediante fraude, engaño o
amenazas a la persona mayor.
Maltrato farmacológico: Utilización inadecuada o
desproporcionada de fármacos para la sedación o
contención (camisa de fuerza química). En este grupo
incluimos también la negación de un medicamento
necesario.
Negligencia/abandono: Rechazo, negación o equivocación
para iniciar, continuar o completar la atención de las
necesidades de la persona mayor, ya sea de forma
voluntaria(activa) o involuntaria (pasiva), por parte de la
persona que de forma implícita o acordada sea responsable
de ella. Por ejemplo, no aportar recursos económicos,
omisión de las necesidades básicas como alimento, agua,
alojamiento, abrigo, higiene, ropa, atención sanitaria,
tratamiento médico, etc. Al igual dejar solo a un mayor que
no pueda valerse en forma personal, hacer consultas tardías,
no tomar medidas para evitar accidentes previsibles y
prevenibles y descuidar el suministro de enseres. También la
exclusión forzada o mediante engaño del grupo familiar, el
olvido de la persona mayor por parte de la familia y la falta
de comunicación regular, entre otros. Cuando esta situación
se da en el ámbito institucional, hablamos de negligencia, y
cuando es en el ámbito familiar, de abandono.
Auto negligencia/auto abandono: Comportamiento no
consciente de una persona mayor que amenaza su propia
salud o seguridad. Mediante una rechazo o negación de
proveerse a sí mismo un cuidado apropiado tales como
alimento, agua, ropa, abrigo, higiene o medicación
adecuada. Es necesario excluir las situaciones en las cuales
una persona anciana competente toma decisiones
voluntarias que amenacen su salud o seguridad.
1.8. Violencia por parte del entorno
Según Llave (2019) nos refiere que se divide en:
Violencia por parte de la pareja
Violencia por parte de los hijos e hijas
Violencia por parte de otros familiares
Violencia por parte de otras personas
1.9. Etiología
Según Llave (2019) las causas son:
Una mala relación familiar previa
Problemas económicos
Falta de recursos sociales de apoyo, falta de iniciativa de
profesionales sanitarios.
Existencia en el cuidador de una sobrecarga por estrés
externo.
Excesiva dependencia física, emocional o económica de
parte del AM.
El consumo de drogas o de alcohol.
1.10. Factores de riesgo
Según Queralt (2016) nos menciona que los factores de riesgo son:
Edad avanzada, viudedad, sexo femenino.
Aislamiento social, antecedentes de maltrato doméstico,
cambios frecuentes de domicilio y centro de salud.
Empeoramiento reciente de la salud, deterioro físico o
cognitivo, demencia.
Trastornos del comportamiento: agitación, incontinencia.
Dependencia funcional, financiera o emocional.
Depresión, baja autoestima.
Y en cuestión del agresor también encontramos factores que son:
Antecedentes de violencia familiar.
Aislamiento social, pobreza, rechazo de ayuda médica o
asistencial.
Enfermedad mental o abuso de sustancias.
Enfermedad física crónica.
Sobrecarga del cuidador, física o emocional.
Dependencia de la víctima.
Respecto al ambiente también encontramos:
Falta de recursos sociales.
Dificultades económicas.
Mala relación familiar previa.
Vivienda compartida.
Mundo sanitario: falta de iniciativa, lagunas formativas,
sobrecarga laboral.
1.11. Servicios y marcos legales de protección
Según Jaime (2019) nos refiere que en el Perú la Ley 30490, Ley
de la Persona Adulta Mayor, promueve el ejercicio de sus derechos, a fin
de mejorar su calidad de vida y propiciar su plena integración al desarrollo
social, económico, político y cultural. Cuando es víctima de cualquier tipo
de violencia, el MIMP, en el marco de sus competencias, dicta medidas de
protección temporal, hasta que el órgano judicial dicte las medidas que
permitan la restitución de sus derechos.
La mencionada Ley define el funcionamiento de los Centros
Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM), en las municipalidades,
estos son “espacios creados por los gobiernos locales para la participación
e integración social, económica y cultural de la persona adulta mayor, a
través de la prestación de servicios, en coordinación o articulación con
instituciones públicas o privadas”. El MIMP promueve la creación de estos
centros integrales.
Promueve también el funcionamiento de los Centros de Atención
para Personas Adultas Mayores (CAM) como “espacios públicos o privados
acreditados por el Estado donde se prestan servicios de atención integral e
integrada o básica especializada dirigidos a las personas adultas mayores”.
Los gobiernos regionales deben contar con un registro de
organizaciones de personas adultas mayores y un registro de instituciones
que desarrollen programas, proyectos y otras actividades a favor de esta
población. El MIMP se encarga del registro nacional que consolida la
información remitida por los gobiernos regionales.
Esta ley establece que el cónyuge o conviviente, los hijos, los nietos,
los hermanos y los padres de la persona adulta mayor, tienen el deber de:
Velar por su integridad física, mental y emocional.
Procurar que la persona permanezca dentro de su entorno
familiar y en comunidad
Brindarle los cuidados que requiera de acuerdo a sus
necesidades
Visitarlo periódicamente
Satisfacer sus necesidades básicas de salud, vivienda,
alimentación, recreación y seguridad
También encontramos otras normas:
Reglamento de la Ley Nº 30490, Ley de la Persona Adulta
Mayor- DECRETO SUPREMO N° 007-2018-MIMP
POLITICA NACIONAL DE PERSONAS ADULTAS
MAYORES aprobada con DECRETO SUPREMO N° 011-
2011-MIMDES
NORMA TECNICA DE SALUD PARA LA ATENCION
INTEGRAL DE SALUD DE LAS PERSONAS ADULTAS
MAYORES, NTS Nº 043-MINSA/DGSP-V.01
Ley que fortalece la tutela del incapaz o adulto mayor
mediante la modificación de diversos artículos del Código
Civil- LEY Nº 29633
Ley que establece la atención preferente a las mujeres
embarazadas, las niñas, niños, los adultos mayores, en
lugares de atención al público- LEY Nº 27408
Ley que regula la atención de las personas con
discapacidad, mujeres embarazadas y adultos mayores en
los aeropuertos, aeródromos, terminales terrestres,
ferroviarios, marítimos y fluviales y medios de transporte-
LEY Nº 28735
Ley que declara el 26 de agosto de cada año, como el Día
Nacional de las Personas Adultas Mayores-LEY N° 30088
1.12. Criterios de diagnóstico
Según Basso (2019) nos refiere que en primer lugar, destacamos
que la Valoración Geriátrica Integral (V.G.I.), que es una metodología de
valoración multidimensional y estandarizada (biomédica, mental, funcional y
social) de los adultos mayores, incluye en los aspectos sociales no solo las
características y composición familiar, del entorno de cuidados, sino
también la calidad de la convivencia y la valoración y pesquisa de la
sobrecarga en los cuidadores habituales y la pesquisa de situaciones de
abuso. Ello es parte de la evaluación integral de todo adulto mayor.
Ante la sospecha de maltrato y/o la identificación de personas
mayores con factores de riesgo, debe profundizarse en la investigación de
la situación. La entrevista deberá garantizar tranquilidad y privacidad, debe
realizarse por separado y en un orden determinado: primero con el
paciente/víctima, luego con el cuidador y finalmente con ambos. Salvo que
se trate de una situación manifiesta y evidente, primero se indagará acerca
de la convivencia en el hogar, pasando progresivamente con preguntas
más específicas al tema del maltrato (si le golpean, le amenazan, insultan,
etc.), según los indicadores de las diferentes formas de abuso que se
mencionan en esta Guía.
La realización de la Historia Clínica: requiere de tiempo,
dedicación y buena empatía, incluso con el cuidador
probable abusador. Debe establecer en un marco de
confianza y confidencia necesarias para obtener la mayor
información posible y debe cuidarse cualquier gesto que
contribuya a la revictimización de quién ha sido víctima,
explicando con calma y paciencia la naturaleza de la
entrevista asistencial. Debe explicarse que no se trata de un
interrogatorio, sino de una entrevista para conocer en
profundidad la situación y obtener la mejor información para
ayudarle. En el interrogatorio debe revisarse el inicio, la
intensidad y frecuencia, los tipos de maltrato ya definidos, y
la presencia de factores de estrés psicosocial. En el anciano
debe consignarse el estado mental y afectivo, así como el
estado funcional actual. El desempeño o capacidad funcional
actual de la víctima, su situación mental y la adecuada
valoración de los recursos socio familiares son
fundamentales para la toma de decisiones y resolución del
caso. Para la valoración funcional (desempeño en
actividades básicas e instrumentales de la vida diaria), se
puede recurrir al capítulo correspondiente comprendido en el
Carné del Adulto Mayor, describiendo la situación en la
historia clínica en los aspectos considerados en dicho carné.
Por ello, es tan importante que la intervención sobre la
situación concreta tenga una perspectiva multiprofesional y
multidimensional (bio psico social y funcional). Y por ello
también es importante que todas estas perspectivas e
informaciones se apliquen en territorio, en prácticas y
oportunas intervenciones, sin dilaciones. Lo ideal es disponer
de una historia clínica protocolizada, que permite dar cuenta
rápidamente y de forma integral de todos estos aspectos
(médicos, mentales, sociales y funcionales).
El examen físico: debe ser exhaustivo y minucioso, con el
paciente desnudo y siempre cuidando la privacidad y pudor
personal en el dicho examen. Es conveniente graficar en un
dibujo de contornos humanos (anterior y posterior), las
lesiones que se encuentren, su localización, dimensiones,
tipo y color. Si es posible debe documentarse el estado de
piel y las lesiones mediante fotos, cuidando en todo caso la
intimidad y pudor de la víctima.
La evaluación social: En las instituciones, interesa agregar
copias de controles e historia clínica del paciente, en
particular respecto de dos situaciones: las medidas de
Indicadores Sugestivos de Abuso al Anciano A este
relevamiento se añade la evaluación social.
1.13. Complicaciones
Según Jaime (2019) nos menciona que la violencia y el maltrato
generan graves consecuencias en la vida y el bienestar de las personas
mayores, puede producir lesiones físicas, así como consecuencias
psicológicas y sociales. Entre las que podemos mencionar:
Depresión
Angustia
Deterioro de la salud
Discapacidad
Aislamiento
Hostilidad
Conflictos familiares
1.14. Que hacer ante el maltrato
Según Jaime (2019) nos refiere que tiene que hacer:
Asumir que estoy siendo maltratado
Buscar apoyo en mi entorno inmediato (algún familiar, vecino
o amigo).
Solicitar orientación en un grupo profesional o de apoyo
especializado en violencia.
Buscar orientación con el personal de salud para elaborar un
plan de seguridad: Identificar factores desencadenantes de
violencia
Ubicar lugares a dónde ir en caso que necesite dejar su
casa.
Tener a la mano números telefónicos de ayuda (carabineros
y atención médica).
Pedir apoyo a un vecino
Buscar apoyo psicoterapéutico
CAPITULO II: SITUACIÓN ACTUAL DE VIOLENCIA EN EL ADULTO MAYOR EN
EL PERU
2.1. Estadísticas
2.2. Lo que encuentres
CAPITULO III: ACTIVIDADES DE ENFERMERÍA
3.1. Cuidados de enfermería
3.2. Diagnósticos de enfermería
CAPITULO IV: NIVEL DE COMPLEJIDAD
CAPITULO V: PREVENCIÓN
5.1. Familia
5.2. Comunidad
5.3. Hospitalaria
CAPITULO VI: ANEXOS
CAPITULO VII: BIBLIOGRAFÍA
Basso, o. (2019). Guía para la prevención,diagnóstico y abordaje integral de la violencia hacia
las personas adultas mayores. Obtenido de [Link]
publica/sites/ministerio-salud-
publica/files/documentos/publicaciones/MSP_GUIA_PREVENCION_DIAGNOSTICO_VIO
LENCIA_PERSONAS_ADULTAS_MAYORES.pdf
Gonzalez, J. C. (2019). DIAGNÓSTICO Y PREVENCIÓN DEL MALTRATO GERIATRICO. Obtenido de
[Link]
Jaime, K. V. (2019). Violencia hacia las personas adultas mayores. Obtenido de
[Link]
mayores/#Consecuencias_de_la_violencia_en_la_persona_mayor
Llave, T. V. (2019). VIOLENCIA CONTRA LAS PERSONAS ADULTAS. Obtenido de
[Link]
[Link]
OMS. (2019). Adulto Mayor. Obtenido de [Link]
OMS. (2019). Violencia. Obtenido de [Link]
Queralt, M. (2016). Abuso y maltrato en la vejez. Obtenido de
[Link]
vejez/salud-familiarmayoresabuso-y-maltrato-en-la-vejezfactores-de-
riesgo/#Para_el_agresor,_los_factores_de_riesgo_son