GENERALIDADES RODILLA
Perfil óseo: Las superficies articulares que conforman la rodilla son:
- Epífisis distal del fémur, con la tróclea femoral y los cóndilos femorales enrollados
de adelante atrás y separados por la escotadura intercondilea.
- Epífisis proximal de la tibia, con las dos cavidades glenoideas separadas por la
espina tibial (siendo esta el eje de rotación de la rodilla).
- La superficie posterior de la patela, con sus carillas articulares para la tróclea
femoral.
Fig. 1: A: Aspecto frontal de la articulación de la rodilla derecha. B: Visión inferior de los
cóndilos femorales. C: Visión anterior de la meseta articular tibial. D: Visión posterior de la
patela
Los cóndilos femorales son dos masas voluminosas ligeramente divergentes. El cóndilo interno
es estrecho y alargado e inclinado con respecto al cóndilo externo, el cual es corto y ancho.
Las cavidades glenoideas tibiales que articularan con los cóndilos femorales son, la interna más
larga, estrecha y cóncava, y la externa más ancha cóncava transversalmente y convexa en
sentido antero posterior. Entre ambas superficies articulares se encuentran las espinas de la
tibia (lateral y media), la superficie preespinal y la superficie retroespinal, lugares de inserción
de los ligamentos cruzados.
La rotula es un hueso plano cuya cara posterior, articular, está situad sobre la tróclea femoral.
Está comprendida entre el espesor del tendón del cuádriceps. Su superficie articular está
dividida por una cresta vertical en dos carillas: una externa más ancha y otra interna más
estrecha.
Tenemos entonces 2 superficies articulares no congruentes, pues los cóndilos femorales son
convexos en sentido transversal y de delante a atrás y la meseta tibial es más bien plana, por lo
que se hace necesario un sistema de adaptación entre ambas superficies, función que cumplen
los meniscos.
Desde el punto de vista bioquímico el menisco está conformado de un 60 a un 70% de
colágeno, especialmente tipo I en el 90%, aunque también encontramos colágenos tipo II, III, V
y VI pero en pequeñas cantidades. La elastina representa el 0.6% del peso seco del menisco y
las otras proteínas no colágenas representan del 8 al 13%. Las células fundamentales del
menisco son los fibrocondrocitos los cuales se encargan de la síntesis de la matriz
fibrocartilaginosa.
Después del nacimiento el menisco es una estructura totalmente vascular, pero
aproximadamente a los nueve meses de vida el tercio más interno se convierte en avascular.
Según los estudios de Arnoczky y Warren 9 sobre las vascularidad del menisco, en el menisco
lateral la zona vascular se localiza de un 10 a un 25% en su porción más externa y el menisco
medial de un 10 a un 30% en la misma zona. El aporte sanguíneo proviene de las ramas
superiores e inferiores de las arterias geniculares tanto mediales como laterales, las cuales
forman el plexo perimeniscal. Debido a la a avascularidad de los tercios internos del
menisco su nutrición celular ocurre fundamentalmente por difusión o bombeo mecánico. Los
desgarros meniscales periféricos en la región vascularizada pueden cicatrizar mediante la
formación de una cicatriz fibrovascular, lo que obliga a hacer una reparación quirúrgica., esto
no se puede hacer en zonas más centrales (avascular). La célula responsable de la cicatrización
meniscal es el fibrocondrocito.
Inervación: los dos tercios periféricos están inervados por terminaciones nerviosas de tipo I y II
(concentradas en los cuernos anterior y posterior, pocas en el cuerpo). La concentración más
alta de mecanoreceptores se sitúa en los cuernos posteriores.
Los elementos neurales son más abundantes en la región externa del menisco con fibras
mielinizadas y no mielinizadas.
Fig: Fibras de colágeno en Meniscos:
La orientación de sus fibras colágenas es de dos
formas: circunferencial las cuales permiten disipar
las fuerzas compresivas y las de disposición radial
que disipan las fuerzas longitudinales.
FUNCIÓN DE LOS MENISCOS
La mayoría de las funciones realizadas por el menisco están relacionas con la protección del
cartílago articular.
- Al aumentar la superficie de contacto entre el fémur y la tibia, produce una
disminución de la carga por área de superficie soportada por las superficies
articulares. La menisectomía total produce una reducción del 50% en la superficie
de contacto.
- El menisco transmite las cargas centrales de compresión hacia la periferia, lo que a
su vez, produce una disminución aun mayor de la presión sobre las superficies
articulares.
- La mitad de la carga de compresión en la rodilla pasa por el menisco cuando la
rodilla está en extensión completa y el 85% de esta carga pasa por la rodilla
cuando ésta está flexionada en 90º.
- Se ha demostrado que la menisectomia reduce la capacidad de absorción de los
golpes en la rodilla.
- Limitación de los movimientos extremos de flexión y extensión
- Actividad propioceptiva.
- Sin el menisco, existiría una concentración de las fuerzas sobre un área muy
pequeña del cartílago, que puede dañar la superficie, conduciendo a su
degeneración (artrosis).
- El menisco es más elástico y menos permeable que el cartílago articular, este
transmite el 50% de la fuerza a través de la articulación cuando se extiende a la
rodilla y hasta el 90% en flexión profunda.
MENISCOPATÍA
Se refiere a toda la lesión de los meniscos las cuales pueden ser degenerativas o traumáticas
que se presentan en forma de ruptura de menisco.
Las rupturas meniscales corresponden a una de las lesiones traumáticas más frecuentes de la
rodilla.
Muy frecuente en hombres jóvenes en plena actividad física y especialmente en deportes que
reúnen caracteres como: velocidad, violencia, instantaneidad en los cambios de movimiento,
especialmente aquellos de rotación y abducción y aducción de la rodilla (fútbol, tenis, esquí,
baby-fútbol)
EPIDEMIOLOGIA
La rotura meniscal es una patología relativamente frecuente, con una incidencia anual de 60 -
70 casos nuevos por 100.000 personas, siendo hasta cuatro veces más frecuente en hombre
que en mujeres.
Se pueden presentar a cualquier edad, pero su peak se concentra entre los 30 a 40 años de
vida. Las roturas meniscales representan cerca del 50% de las lesiones quirúrgicas de la rodilla,
siendo más frecuente las del menisco interno que las del menisco externo.
En pacientes sobre 65 años, hay un 60% incidencia de ruptura meniscales degenerativas.
Tipos de lesión Incidencia (%)
Oblicuos 45
Vertical longitudinal 36
Degenerativo 12
Radial 3
Horizontal 3
Menisco discoide 1
* Incidencia según Metcalf de los desgarros de menisco
ETIOPATOGENIA
Producida por un traumatismo indirecto ejercido sobre la rodilla.
Las características del accidente casi siempre son las mismas:
1. Brusco, rápido, casi instantáneo.
2. Generalmente violento.
3. Actúa de tal modo, que es la rodilla la que soporta directamente toda la fuerte presión
del traumatismo.
4. Sorprende a la articulación en algunas de las siguientes situaciones:
- Rodilla en semiflexión; soporta fuertemente el peso del cuerpo con la pierna en
valgo y con rotación externa; pie fijo en el suelo. Es el mecanismo más frecuente y
típico en la clásica "trancada" del jugador de fútbol.
- Rodilla en semiflexión, cargando el peso del cuerpo, con pierna en varo y rotación
interna.
- Rodilla en hiperflexión y soportando todo el peso del cuerpo, se provoca una
brusca extensión de la articulación. Es el caso en que una persona que,
encontrándose "en cuclillas", se incorpora bruscamente, apoyándose en el pie fijo
contra el suelo y generalmente con la pierna en una posición de valgo.
- Rodilla en hiperextensión forzada y violenta. En el caso del futbolista que da un
puntapié en el vacío.
En todas estas circunstancias, el cóndilo femoral ha girado a gran velocidad, se desplaza en
sentido antero-posterior y rotando hacia afuera o adentro, ejerce una violenta compresión
sobre el platillo tibial interno o externo, atrapando o traccionando al menisco, entre
superficies articulares.
ANATOMÍA PATOLÓGICA
Es el menisco interno el más frecuentemente lesionado. El tipo de ruptura es variable:
- Roturas longitudinales: La rotura tiene orientación vertical y puede afectar a todo
el espesor del menisco o presentar una profundidad parcial. La rotura es paralela
al borde y en los casos en que es completa con frecuencia se produce un
fragmento interno desplazable.
- Roturas oblicuas: roturas de espesor total que discurren en dirección oblicua
desde el borde interno del menisco hasta el cuerpo de este.
- Roturas complejas y degenerativas: Asocian una importante irregularidad y
complejos desgarros. Son más frecuentes en personas de edad avanzada.
- Rotura radial: tienen orientación vertical y se extienden desde el borde interno del
menisco hacia la periferia
- Roturas horizontales: tienen a ser más frecuentes en ancianos, se produce un
plano de separación horizontal, debido a fuerzas de cizallamiento.
En el menisco externo, la lesión más frecuente es el desgarro transversal y casi siempre a nivel
del 1/3 medio del cuerpo meniscal.
Una forma especial es el desgarro del menisco discoídeo. Se ve casi exclusivamente en el
menisco externo y corresponde a una alteración congénita, en que la porción central del
menisco no se ha reabsorbido en su desarrollo embriológico.
CLASIFICACIÓN SEGÚN PATRÓN VASCULAR
- Desgarros en zona roja- roja: ambas caras de la lesión se encuentran
vascularizadas y corresponden a desgarros muy periféricos. Tienen excelente
pronóstico de curación.
- Desgarros en zona roja- blanca: solo una cara de la lesión está vascularizada y es la
más periférica, mientras que la central carece de vasos funcionales para cicatrizar.
- Desgarros en zona blanca- blanca: son lesiones ubicadas en la zona avascular,
carecen de irrigación sanguínea y, en teoría, son incapaces de cicatrizar.
-
CUADRO CLINICO
Fase Aguda
Chasquido
Dolor intenso.
Claudicación por dolor.
Dolor a la presión digital, sea en la interlínea interna o externa.
Limitación funcional, generalmente con rodilla atascada en flexión.
Puede haber derrame articular. Si el derrame es rápido en producirse, debe pensarse
en una hemartrosis por desgarro del menisco en su inserción capsular.
Aumento de volumen de la rodilla de mayor o menor intensidad, por derrame.
Este cuadro clínico es muy similar en todas las fases; lo único que varía es la intensidad de los
síntomas.
Fase crónica
Dolor: impreciso, vago, poco ubicable en la articulación, lo identifica como molestias;
"sensación de que tengo algo en la rodilla".
Impotencia funcional para actividades de mayor exigencia física, inseguridad en el uso
de la rodilla.
Inestabilidad.
Derrame ocasional.
A veces sensación de cuerpo extraño intra-articular.
Ocasional chasquidos.
Todos estos síntomas, subjetivos, se suelen mantener en el tiempo y son motivos de
continuas consultas.
Síndrome de cuerpo libre intra-articular, con ocasional atascamiento de la articulación.
Generalmente brusco, doloroso e incapacitante. Con ciertos movimientos de la
articulación, el atascamiento desaparece de inmediato. Se acompaña a veces de un
claro chasquido. El cuadro tiende a repetirse cada vez con mayor frecuencia y facilidad.
Considerando el conjunto de estos síntomas y signos, es razonable plantearse el diagnóstico de
una ruptura meniscal.
DIAGNOSTICO MÉDICO
Para el diagnóstico de las lesiones meniscales nos basamos en tres elementos fundamentales:
historia de la lesión, cuadro clínico y exámenes imagenológicos.
Triada de Henderson la cual puede ser encontrada hasta en un 80% de los pacientes con
lesiones meniscales y la misma esta conformada por: dolor, bloqueo e inflamación.
Radiografía: Generalmente es normal, sirve para descartar lesiones concomitantes:
desprendimientos óseos por tracción de ligamentos cruzados, cuerpos extraños
intraarticulares (osteo-cartilaginosos), tumores epifisiarios, etc.
Inicialmente (Fase aguda) en la mayoría de los casos, sólo se logra determinar que se trata de
una importante lesión de partes blandas; no resulta posible identificar con precisión una lesión
determinada.
Posteriormente la continuidad del cuadro clínico ya descrito (Fase crónica). El enfermo
empieza a presentar, semanas o meses después, una serie de síntomas o signos de la más
variada naturaleza.
Artroscopía: como método de diagnóstico permite confirmar con casi absoluta seguridad el
diagnóstico, así como de otras lesiones intraarticulares: sinovitis, lesiones cartilaginosas, etc.
Resonancia nuclear magnética: la cual permite evaluar de excelente manera no solo los
meniscos, sino que también muchas de las otras lesiones que puede presentar la articulación,
su principal desventaja es el costo del examen. Si bien la RMI puede evidenciar casi el 95% de
las roturas meniscales, no supera a la artroscopia en cuanto a sensibilidad y especificidad para
el diagnóstico de lesión meniscal.
Diagnóstico Diferencial
Son muchos los cuadros clínicos que pueden presentarse con síntomas y signos muy similares:
Hoffitis crónica.
Osteocondritis disecante.
Cuerpos libres intraarticulares (condromatosis articular).
Sinovitis crónica inespecífica.
Disfunción subluxación patelofemoral.
Lesiones ligamentosas.
Artrosis degenerativa.
Simulación y neurosis de renta.
Tumores óseos epifisiarios.
TRATAMIENTO MÉDICO
Puede ser conservador o quirúrgico.
La cicatrización del menisco en una zona bien vascularizada puede completarse a las 3
semanas de ahí se comienza con un tratamiento conservador que durará entre 2 y 3 meses. Si
la lesión es en una zona mal vascularizada el tratamiento conservador puede durar hasta 6
meses.
El retorno a la actividad diaria es rápido (una a dos semanas) y si practica algún deporte el
retorno después de la operación se estima entre 30 y 45 días.
Inicialmente en fase aguda se utiliza AINES y medios físicos (crioterapia), se aconseja al
paciente la modificación de sus hábitos de vida. Se restringe toda actividad que esfuerce la
rodilla en flexión, se indica que permanezca el máximo tiempo posible en posición de
extensión de rodillas. Prevenimos contra la utilización de escaleras y pendientes prolongadas,
tanto de subida como de bajada. En caso de obesidad sugerir bajar de peso. Se instaura una
pauta de rehabilitación con ejercicios isométricos de cuádriceps en extensión y se advierte que
no se debe realizar ejercicios isotónicos en cadena cinética abierta.
Si después de 2 o 3 meses de tratamiento convencional, persiste el dolor, el derrame articular,
el bloqueo de la rodilla y la limitación para desarrollar las actividades de la vida diaria o
deportiva, se indica cirugía artroscópica; puede ser:
- Meniscorresis: reparación con puntos de sutura de la rotura
- Menisectomía parcial, resecando el fragmento meniscal roto, conservando cuanto
sea posible del resto del menisco, ya que éste cumple una función fundamental en
la distribución de la carga articular, estabilidad de la rodilla y nutrición del cartílago
articular. La reparación meniscal también es posible en roturas periféricas, y
requiere un instrumental específico para ello.
- Menisectomía total: ya está en desuso, de realizarse se hacer un trasplante de
meniscos, para lo cual el paciente debe ser joven (menor de 40 años) , no tener
signos de artrosis importante y tener estabilidad de los ligamentos.
Independiente del tipo de rotura meniscal (trasversal, oblicua, etc) se debe tener en cuenta
ciertos principios generales para la resección meniscal por vía artroscópica, entre ellos se
encuentran:
1. Extracción de los fragmentos móviles.
Los fragmentos móviles del menisco pueden desplazarse dentro de la articulación y provocar
bloqueo articular.
2. Tratar de obtener un contorno meniscal de forma regular, sin tratar de llegar a la
perfección.
3. Uso del explorador para comprobar movilidad y textura.
4. Proteger a toda costa la unión menisco- capsular.
Se debe reseccionar solo lo necesario y conservar tanto tejido meniscal como sea posible.
Dr. Alejandro Álvarez López. Meniscectomía artroscópica: principios básicos. Revista Archivo
Médico de Camagüey. AMC v.15 n.1 Camagüey ene.-feb. 2011
Después de una menisectomia parcial artroscopica, el paciente es dado de alta habitualmente
al día siguiente, indicándose la marcha (caminar) a tolerancia apoyado con uso de bastones los
cuales se retiran progresivamente durante las primeras dos a cuatro semanas, dependiendo de
si el edema ha bajado, se haya logrado un buen control del cuádriceps y que la mecánica de la
marcha y el confort del paciente lo permita.
Se pueden realizar protocolos de rehabilitación kinesica enfocados al fortalecimiento
muscular y mejorar los rangos de movilidad. En los casos en que la menisectomia se realiza en
el menisco lateral, la rehabilitación es un poco más prolongada debido a que este menisco
proporcionalmente transfiere más carga en su compartimento que el menisco medial.
El retorno a las actividades laborales de bajo impacto (trabajo de oficina) se permiten en
general de manera precoz, incluso dentro de la primera semana, se puede comenzar con
ejercicios de bajo impacto tales como natación o bicicleta estática a las dos semanas y retorno
a actividades deportivas cuando se haya recuperado la fuerza muscular de cuádriceps e
isquiotibiales, lo que habitualmente se produce entre las seis y ocho semanas post cirugía.
Distinto es el caso en el que se ha realizado una meniscorresis (reparación del menisco),
ya que en estos casos la rehabilitación es bastante más lenta para dar tiempo al menisco para
que cicatrice. En general se indica descarga total, no caminar apoyando el pie del lado operado
y restringiendo la flexión de rodilla hasta un máximo de 70 grados mediante una férula
articulada. Entre la cuarta y sexta semana se amplía el rango de movimiento de la férula a la
vez que se autoriza la carga parcial con bastones, la cual se va aumentando de manera
progresiva. Los deportes de bajo impacto se permiten recién a los dos meses, el trote suave a
los 3 meses y el retorno deportivo a los 5 meses.
EVALUACIÓN KINÉSICA
Inspección: la entrada del paciente puede ser con ayudas técnicas, apoyo parcial o completo
del miembro afectado. Puede encontrarse un aumento del volumen y edema en la rodilla.
Palpación: inflamación, presencia de derrame, aumento de la temperatura en la zona, dolor en
interlinea articular.
Movilidad: limitación del movimiento de flexión o extensión (end feel vacío), resalte en flexo-
extensión (cuando un menisco desgarrado queda entre las carillas articulares y eso produce
dolor). Bloqueo en flexión o extensión, no es posible cargar peso
Evaluación neurológica: Dolor a la palpación en interlinea articular
Pruebas especiales:
- Prueba de fluctuación (+) derrame menor
- Prueba de McMurray (+) Dolor, chasquido o crujido.
o Rotación externa+ abd + valgo= menisco medial
o Rotación interna+ add+ varo= menisco lateral
- Prueba de Opresión de Apley (+) Dolor
o Compresión+ rotación tibial lateral= menisco lateral
o Compresión+ rotación tibial interna= menisco medial
- Prueba de O’Donogue (+) Dolor
o Rotación con la rodilla completamente flexionada en comparación al dolor
a la rotación con la rodilla en 90º= desgarro meniscal o irritación capsular.
No siempre se consigue practicar un examen más completo por el dolor de la
articulación.
TRATAMIENTO KINESICO
Fase Objetivos Método Criterios progresión
Aguda - Disminuir inflamación - Crioterapia
(1- 10 días) e hinchazón - Ejercicios de cuádriceps:
- Reestablecer la isométrico
movilidad - EPE
- Reestablecer actividad - ABD y ADD de cadera
muscular del cuádriceps - Extensión de rodilla (40-
90º)
- Soporte de peso según
tolerancia (muletas 1 o 2)
- Electroestimulación de
cuádriceps
- Semisentadillas
- Elongación
(isquiotibiales,
gastrocnemios, soleo,
cuadriceps)
- Cicloergómetro (mov. 0
a 102º)
Subaguda - Reestablecer y mejorar - Continuar ejercicios - Movilidad completa sin
(10 días a 4 fuerza muscular anteriores dolor
semanas) - Reestablecer - Cicloergómetro para - Ni dolor ni sensibilidad
movilidad completa sin mejorar movilidad y anormal a la palpación
dolor resistencia - Derrame mínimo
- Reincorporación - Zancadas laterales
gradual a AVD - Zancadas frontales
- Semisentadillas
- Press de piernas
- Corriente rusa
Crónica - Mejorar fuerza y - Realizar ejercicios de
(4º a 7º resistencia muscular cuádriceps e isquiotibiales
semana) - Mantener movilidad en cadena cinética
completa cerrada
- Reincorporación a - Ejercicios polimétricos
actividad normal/ - Comenzar programa de
actividad deportiva ejercicios “más agresivo”
(correr, velocidad,
agilidad)
PRONOSTICO
Los resultados de la menisectomia parcial artroscopica son bastante buenos a corto plazo,
con asas de satisfacción y funcionalidad sobre el 90%. En el mediano y largo plazo estos
resultados van disminuyendo debido principalmente a la aparición de cambios degenerativos y
sobrecarga articular, los cuales están dados en parte por la falta de una porción de menisco y
en parte por los daños sufridos por la articulación al momento del accidente mismo.
El resultado de la meniscorresis depende en gran medida de la precocidad con la cual se
realiza la reparación. Para las lesiones agudas que son reparadas antes de 6 semanas después
de producida la rotura, el porcentaje de fallas es de solo 14%, en cambio en las roturas
crónicas, la reparación falla en un 33% de los casos. Cabe destacar que las meniscorresis
realizadas en el mismo procedimiento quirúrgico que una reconstrucción de ligamento cruzado
anterior tienen mejor resultado.