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Principales Profetas de la Biblia

El documento presenta resúmenes breves sobre varios profetas del Antiguo Testamento, incluyendo a Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amos, Abdías y Jonás. Describe sus orígenes, épocas de ministerio, mensajes principales y eventos históricos cubiertos en sus escritos proféticos.

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Principales Profetas de la Biblia

El documento presenta resúmenes breves sobre varios profetas del Antiguo Testamento, incluyendo a Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amos, Abdías y Jonás. Describe sus orígenes, épocas de ministerio, mensajes principales y eventos históricos cubiertos en sus escritos proféticos.

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PROFETA ISAÍAS-

El más grande de los profetas, fue llamado al ministerio en el


reinado de Usías (Is. 6). Su nombre, que significa “salvación de
Jehová” describe bien su ministerio y su mensaje. Profetizo durante
los reinados de Usías, Joram, y Ezequías y tal vez durante los
reinados de Manases, entre el año 757- 697 a.C. Isaías era un
estadista a la vez que un profeta, porque lo encontramos hablando
y actuando en conexión con los asuntos públicos de la nación. La
tradición dice que fue condenado a muerte por el impío Manases,
siendo aserrado en pedazos.
Los acontecimientos históricos registrados en el libro de Isaías
abarcan un periodo de casi sesenta y dos años, desde el año760 a
698 a.C.
Debido a su énfasis en la gracia de Dios y en su obra redentora con
relación a Israel y a las naciones, a su libro se le ha llamado “el
quinto evangelio”, y a Isaías se le ha llamado “el evangelista del
Antiguo Testamento.
PROFETA JEREMÍAS-

Era hijo de Hilcias, un sacerdote de Anatot, en tierra de benjamín.


Fue llamado al ministerio cuando aún era joven (1:6) en el año
decimotercero del rey Josías, como setenta años después de la
muerte de Isaías. Más tarde, probablemente por causa de la
persecución de parte de su pueblo y hasta de su propia familia
(11:21) ;(12:6) salió de Anatot y vino a Jerusalén. Allí y en otras
ciudades de juda, sirvió en su ministerio alrededor de cuarenta
años.
Durante los reinados de Josías y Joacaz se le permitió continuar su
ministerio en paz, pero durante los reinados de Joacim, Joaquín y
Sedequias sufrió severa persecución. En el reinado de Joacim fue
encarcelado por su valor al profetizar la desolación de Jerusalén.
Durante el reinado de Zedequias, fue arrestado como desertor y
permaneció en la cárcel hasta la toma de la ciudad, en cuyo tiempo
fue puesto en libertad por Nabucodonosor, y se le permitió volver a
Jerusalén. A su regreso procuro disuadir al pueblo de que volviera a
Egipto para escapar de lo que creían un peligro amenazante. No
hicieron caso de sus apelaciones y emigraron a Egipto llevando
consigo a Jeremías. En Egipto continuo sus esfuerzos para que el
pueblo se volviera a Dios. La tradición antigua dice que, enojados
por sus continuas advertencias y reprensiones, los judíos le dieron
muerte en Egipto.
Su libro abarca un periodo de unos cuarenta años. Desde el año 13
de Josías hasta la primera parte del cautiverio en Babilonia.
Isaías y Jeremías, ambos llevaron mensajes de condena al Israel
apostata. Pero mientras el tono de Isaías era vigoroso y severo, el
de Jeremías era moderado y suave. Isaías lleva una expresión de la
ira de Jehová en contra del pecado de Israel; Jeremías, una
expresión de su dolor por causa de ese pecado. A causa de esto a
Jeremías se le conoce como “El profeta de las lágrimas”
PROFETA EZEQUIEL-

Como Jeremías, Ezequiel era a la vez un sacerdote y profeta. Fue


llevado cautivo junto con el rey Joaquín por Nabucodosor como diez
años antes de la destrucción de Jerusalén. Su hogar fue en Tel-
abib en Babilonia. Allí ministro a los desterrados, quienes en su
mayoría resistían a sus palabras, adhiriéndose a la esperanza falsa
de un regreso rápido. La tradición dice que fue asesinado por uno
de los desterrados a quien había reprendido por idolatría.
Los acontecimientos históricos registrados en este libro abarcan un
periodo de veintiún años entre 595 y 574 a.C.
Ezequiel profetizo a Babilonia durante todo el periodo de su
ministerio, que comenzó siete años antes de la destrucción de
Jerusalén, y que termino unos quince años después de ese
acontecimiento. Como el de Isaías, su mensaje fue de denuncia y
consuelo.
PROFETA DANIEL-

Daniel era de la tribu de Juda, probablemente miembro de la familia


real (1:3-6) cuando aún era muy joven fue llevado cautivo a
Babilonia en el año tercero año rey Joacim (2 Cro.36:4-7), y ocho
años antes que Ezequiel. Junto con otros tres jóvenes fue colocado
en la corte de Nabucodosor a fin de que obtuviera una preparación
especial en la educación de los caldeos. Allí llego a uno de los
puestos más elevados del reino, una posición que retuvo durante el
gobierno persa, que siguió al babilónico. Profetizo durante todo el
cautiverio, siendo su última profecía dada durante el reinado de
Ciro, dos años antes del regreso de la nación a palestina. Por causa
de su vida intachable en medio de la corrupción de una corte
oriental, es un profeta de aquellos mencionado por Ezequiel como
ejemplos sobresalientes de piedad. El profeta Ezequiel da
testimonio de la sabiduría de Daniel (Ezequiel 28:3)
El libro de Daniel es en su mayor parte una historia profética de los
poderes gentiles mundiales desde el reinado de Nabucodosor hasta
la venida de Cristo. Los profetas en general dan énfasis al poder de
la soberanía de Dios con relación a Israel, y le revelan como
guiando los destinos de su pueblo escogido por todos los siglos
hasta la restauración final. Daniel, por otra parte da énfasis a la
soberanía de Dios con relación a los imperios gentiles mundiales, y
revela a Dios como el que domina y gobierna en sus asuntos, hasta
el tiempo de la destrucción de estos a la venida de su Hijo.
Su libro escrito comprende un periodo desde Nabucodosor hasta
Ciro, abarcando unos setenta y tres años, desde 607 hasta 534 a.C.
PROFETA OSEAS-

Fue un profeta del reino del norte (las diez tribus). Profetizo en el
mismo tiempo que Amos en Israel e Isaías y Miqueas en Juda. Su
ministerio profético que duro unos setenta años, es el de más larga
duración de todos los profetas.
Los acontecimientos históricos referidos en su libro abarcan un
periodo de unos sesenta años, desde 785 a.C. hasta el tiempo del
cautiverio de las diez tribus.
El libro de Oseas es una exhortación al arrepentimiento dirigida a
las diez tribus, durante los cincuenta o sesenta años antes de su
cautiverio.
La copa de la iniquidad de ellos había estado llenándose.
El pecado de Israel es más grave que el de las naciones que lo
rodean. Los pecados de estas naciones son ofensas cometidas
como resultado de que no han tenido relación con Jehová. El
pecado de Israel es el de infidelidad a Jehová (su esposo), quien los
rescato de Egipto, les proveyó de lo necesario, y con quien hicieron
votos sagrados de obediencia y fidelidad en el Monte Sinaí.

PROFETA JOEL-

Poco se sabe acerca de Joel. Se cree que profetizo durante el


tiempo de Joas, rey de Juda (2 Rey 12)
La ocasión de la profecía de Joel fue una terrible invasión de
insectos destructivos, langostas que devastaron la tierra,
destruyendo las cosechas y trayendo un hambre general. El profeta
ve en esta calamidad una visitación del Señor y se refiere a ella
como un tipo del juicio final del mundo en el dia del Señor (1:15).
Como muchos de los otros profetas, Joel predice el futuro a la luz
del tiempo presente, considerando un acontecimiento presente e
inminente como un tipo de un acontecimiento futuro. De manera
que el ve en la invasión de las langostas un tipo de la invasión
venidera del ejercito asirio (cp. 2:1-27; Isaías 36 y37). Mirando aún
más lejos en el futuro, ve la invasión de las langostas y los asirios,
como típico de la invasión final de Palestina por los ejércitos
confederados del anticristo.
PROFETA AMOS-

Era nativo de Tecoa, como a diez kilómetros al sur de Belén,


habitada en su mayoría por pastores, a cuya clase pertenecía,
siendo también recogedor de higos silvestres. No había sido
ordenado oficialmente como profeta, ni tampoco había asistido a la
escuela de los profetas; su único motivo para predicar fue un
llamamiento divino (7:14,15). Su ministerio fue principalmente para
las diez tribus, aunque también tuvo un mensaje para Juda y los
países que la rodeaban. Profetizo durante los reinados de Usías,
rey de Juda (2 Crónicas 26), y de Jeroboam ll rey de Israel (2 Reyes
14:23-29) desde alrededor de setenta años antes del cautiverio de
las diez tribus.
El mensaje de Amos habla del juicio que vendrá y la restauración
que seguirá. Su mensaje en la mayoría de los casos es uno de
condena, aunque también tenía uno de consuelo y restauración.
Amos ve el pecado de Israel con relación a los grandes privilegios
que se le otorgaron, y que por no andar de una manera digna en
respuesta a esos favores, su castigo seria mayor que el de los
paganos que no habían tenido las mismas ventajas que ellos
habían tenido. (Amos 3:2)

PROFETA ABDIAS-

No se sabe absolutamente nada acerca de Abdías. Hay muchos de


ese nombre mencionados en el Antiguo Testamento.
El tema de su del mensaje de Abdías, es el pecado de Edom:
violencia en contra de Juda. Su castigo la extinción como nación.
Edom descendía de Esaú, e Israel de Jacob. El antagonismo entre
ellos es patente en toda la biblia. En Génesis hay una declaración
sencilla y sin embargo muy sugestiva: “Y los hijos luchaban dentro
de ella” (Gen. 25:22)
El antagonismo de Edom y Juda llego al extremo en la época de
Cristo. Jesucristo era judío, descendiente de Jacob; Herodes era
idumeo, descendiente de Esaú. Cristo nunca le hablo a Herodes
(Mt. 14:6-9); (Luc. 23:9) Después del sitio de Jerusalén, año 70 d.C.
los idumeos se pierden de vista.
PROFETA JONAS-

Era galileo, del pueblo de gat-hefer, cerca de Nazaret. Los fariseos


en el tiempo de Cristo pasaron por alto esto, cuando dijeron que
nunca había venido ningún profeta de galilea (Jn 7:52) Ministro a las
diez tribus de Israel durante el reinado de Jeroboam ll. 2 Reyes
14:25-27) Cuando termino el ministerio de Eliseo, comenzó el de él.
Jesús mismo dio testimonio de la existencia personal de Jonás, de
su suerte milagrosa y de su oficio profético. (Mat. 12:40)-
Su libro es peculiar entre los profetas en el sentido de que no
contiene un mensaje directo a Israel, ya que el mensaje del profeta
se dirige a los ninivitas. Aun cuando no se declara directamente,
hay una gran lección en este libro para la nación judía; es decir que
Dios es el Dios no solo de los Israelitas, sino también, Dios de los
gentiles, y que es el deber de su pueblo escogido llevarles la luz de
la revelación divina.
Así que el libro de Jonás es una reprensión por el exclusivismo de
los judíos, que se mantenían a cierta distancia de los gentiles y se
consideraban superiores a ellos.
PROFETA MIQUEAS-

Era nativo de Moreset, una aldea como a treinta kilómetros al


suroeste de Jerusalén. Era un profeta de un lugar rural.
“ Ningún profeta dijo haber nacido en Jerusalén, aunque era la
ciudad en que muchos testificaron y fueron muertos. Jerusalén
mataba a los profetas, pero no los enviaba. Eran enviados de las
regiones montañosas y de las aldeas rurales”.
Miqueas profetizo durante los reinados de Pekaia, Peka y Oseas
sobre Israel; Y de Jotam, Acab, y Ezequías sobre Juda (2 Reyes
15:23-30) Tenía un mensaje para Juda e Israel, padeciendo el
cautiverio por esos reinos. Hizo su obra principal en el reinado de
Ezequías, quien fue profundamente impresionado por sus profecías
(Jer. 26:18-19).
Miqueas profetizo en la misma época de Isaías, con quien es
probable que haya tenido contacto, ya que hay un marcado
parecido en sus profecías.
Por ejemplo comparece Isaías 2:14 con Miqueas 4:1-5
En su libro el profeta presenta el cuadro de una nación pecaminosa
condenada al cautiverio; por otra parte presenta a un pueblo
redimido disfrutando de las bendiciones del milenio.
También muestra a un Israel mal dirigido y destruido por los
gobernantes falsos; y por otro lado, presenta al mismo pueblo
restaurado por el Mesías, el verdadero gobernante.
PROFETA NAHUM-

Prácticamente lo único que se sabe de Nahum, es que era nativo de


Elcos, una aldea que algunos creen que estaba en galilea. Profetizo
durante el reinado de Ezequías y fue testigo del sitio de Jerusalén
por parte de Senaquerib, cuyo acontecimiento puede haber sido la
ocasión de su profecía.
Su libro tiene un solo tema sobresaliente; es decir, la destrucción de
Nínive. Es como una continuación del mensaje del profeta Jonás,
por cuyo ministerio, los ninivitas fueron conducidos al
arrepentimiento y salvos del castigo inminente. Es evidente por la
profecía de Nahúm, que ellos abandonaron su arrepentimiento, y se
entregaron otra vez a la idolatría, crueldad y opresión de tal manera
que ciento veinte años más tarde Nahúm pronuncio Juicio en contra
de ellos en la forma de completa destrucción. Su objetivo en su
profecía era inspirar a su pueblo, con la seguridad de que los
poderosos asirios fracasarían en su sitio contar ellos y que además
su imperio seria derribado por el poder de Dios, debido a sus
iniquidades

PROFETA SOFONIAS-

Sofonías traza su descendencia hasta su bisabuelo, Ezequías.


Algunos creen que este hecho indica que descendía de Ezequías o
que era de decencia noble. Profetizo durante el reinado de Josías,
rey de Juda. En el periodo de la cesación de las profecías de Isaías,
Miqueas, y Nahúm, y los días de Sofonías y Jeremías hubo un
periodo de cincuenta años, durante el cual reino el impío Manases
(2 Cron. 3:1-10), y el espíritu de la profecía estaba adormecido.
Este revivió durante el reinado de Josías (2 Cron.34 y35)- (2 Cron.
34:4,5 y Sof. 1:4,5)
PROFETA HABACUB-

Poco se sabe de Habacuc, excepto lo que puede saberse de


algunas tradiciones que por cierto no están muy de acuerdo entre
sí. Del cap. 3:19 se ha inferido que era levita y participaba de la
música en el templo. Como Nahúm predijo la destrucción de la
nación asiria, y Abdías la de los Idumeos, así Habacuc profetizo la
caída del imperio Caldeo.
Su libro presenta el cuadro de un hombre de Dios perplejo por el
problema de la aparente tolerancia de la iniquidad por parte del
Señor. El profeta está rodeado por todas partes de la iniquidad
triunfante y que no recibe castigo. Cuando al fin su oración es
contestada y se pronuncia el juicio, queda aún más perplejo, porque
los agentes que Dios usa para el juicio, los caldeos, son más impíos
y más dignos de castigo que las víctimas. Afortunadamente el lleva
sus perplejidades y dudas al Señor quien pronto las disipa y
presenta una solución al respecto resumida en el texto (2:4) “El
justo por su fe vivirá” Es decir, no importa cuán oscuro se vea el
porvenir y cuan triunfante parezca el mal, el hombre justo no debe
juzgar por las apariencias, sino más bien por la palabra de Dios.
Aunque los impíos vivan y prosperen en sus impiedades y los justos
sufran, estos últimos deben vivir una vida de fidelidad y confianza
en su Dios.

PROFETA HAGEO-

Hageo es el primero de los profetas conocidos como los profetas


postexilicos; es decir, que profetizaron después del cautiverio de los
setenta años en [Link] se sabe de la historia personal de
Hageo, “el profeta del segundo templo”, excepto que profetizo
después del cautiverio y que su misión era animar al pueblo en la
reconstrucción del Templo.
La obra de Hageo fue intensamente práctica e importante. Jehová
lo uso para despertar la conciencia y estimular el entusiasmo de sus
compatriotas en la reconstrucción del templo. Ningún profeta
apareció en un momento más crítico en la historia del pueblo, y
puede agregarse, que ningún profeta tuvo más éxito.
PROFETA ZACARIAS-
Probablemente nació en Babilonia. Entro al ministerio cuando
todavía era un joven (2:4), y empezó a profetizar un poco después
de Hageo, siendo su compañero. Su misión era inspirar el fervor
debilitado del pueblo y animarlo a quitar la mirada del oscuro
presente y dirigirla al brillante futuro. El remanente judío estaba
desalentado y tenían suficientes motivos para estarlo, ya que en
una época habían sido una nación libre teniendo rey y constitución;
pero ahora había regresado a su país bajo un gobierno extranjero, a
un país sin rey, y despojado de poder. Su condición actual
presentaba un cuadro oscuro, pero Zacarías hizo que esto sirviera
como el fondo oscuro de una escena más gloriosa, mientras el, con
sus visiones y profecías, describe una Jerusalén restaurada,
protegida y habitada por el Mesías, y que es la capital de una
nación elevada sobre todas las demás. Además de la promesa de
la gloria futura, el profeta dio promesas de éxitos y empresas
actuales, pues aseguraba que el templo seria reconstruido a pesar
de la oposición.
PROFETA MALAQUIAS-

Nada se sabe de la historia personal de Malaquías. Se cree que


profetizo durante la época de Nehemías y lo respaldo así como
Hageo y Zacarías respaldaron a Sorobabel. El libro de Malaquías se
adapta como anillo al dedo, a la situación en que Nehemías obraba.
Escribió tanto acerca de Cristo que alguien ha dicho: “La profecía
del Antiguo Testamento expiro con el evangelio en su lengua”
En Nehemías esta la última página de la historia del Antiguo
Testamento; en el libro de Malaquías, contemporáneo de
Nehemías, está la última página de la profecía el Antiguo
Testamento. Malaquías el último de los profetas, testifica, como lo
hacen sus predecesores, del hecho triste de que Israel ha
fracasado.
Presenta el cuadro de un pueblo exteriormente religioso, pero
interiormente indiferente e insincero, un pueblo para quien el
servicio a Dios ha llegado a ser un formalismo vacío, desempeñado
por un sacerdocio corrompido al que no respetaban.
Como un rayo de luz que brilla sobre esa oscura escena esta la
promesa de la segunda venida del Mesías, quien vendrá a rescatar
al remanente fiel de Israel y para juzgar a la nación. El libro termina
con una profecía de la venida de Elías, el precursor del Mesías, y
luego cae la cortina sobre la revelación del Antiguo Testamento,
para no levantarse hasta cuatrocientos años más tarde, cuando el
ángel de Jehová anuncio la venida de aquel que iría delante del que
había de venir, con el espíritu y el poder de Elías (Luc.1:5-17)

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