3.2.1.
Muestreo a juicio
Un muestreo selectivo o a juicio se presenta cuando los elementos son seleccionados
mediante un criterio personal y generalmente lo realiza un experto. En zonas heterogéneas
de pequeña extensión se pueden escoger puntos con base en diferencias típicas, como
cambios notorios en relieve, textura, color superficial, vegetación, etc. En los estudios
ambientales, el muestreo selectivo, a menudo, constituye la base de una investigación
exploratoria. Sus principales ventajas son la facilidad de realización y sus bajos costos,
además de que se puede llevar a cabo en zonas heterogéneas como en zonas homogéneas
(Mason 1992).
3.2.2. Muestreo aleatorio simple
Este tipo de muestreo (figura 5a) se emplea en casos en los que se dispone de poca
información acerca de las características de la población a medir; se basa en la teoría de
probabilidades y siempre re- quiere de un análisis estadístico. Este tipo de muestreo permite
todas las combinaciones posibles de unidades de muestras a seleccionar. Los puntos de
muestreo se ubican en un plano cartesiano (Xi,Yj), en donde cada punto de la población
tiene la misma probabilidad de ser seleccionado. El medio más común para minimizar la
desviación estándar en esta selección es asignarle un número a cada unidad de población y
extraer unidades de muestras de una tabla de números aleatorios (Mason 1992).
Este tipo de muestreo es recomendable para áreas homogéneas menores a cinco hectáreas,
delimitadas por referencias visibles a lo largo y ancho de toda la zona (Valencia y
Hernández 2002).
3.2.3. Muestreo aleatorio estratificado
En este tipo de muestreo (figura 5b), la población en estudio se sub- divide en estratos o
subgrupos que tienen cierta homogeneidad en el terreno y en cada estrato se realiza un
muestreo aleatorio simple. El requisito principal para aplicar este método de muestreo es el
conocimiento previo de información que permita subdividir la población
Figura 5. Tipos de muestreo: a) aleatorio simple; b) aleatorio estratificado; c) sistemático
rejilla rectangular; d) sistemático rejilla polar
Por ejemplo, la división se puede realizar con base en la topografía, los horizontes del
suelo, la mancha del contaminante, los cambios de color en el suelo, el crecimiento
irregular de las plantas, etc. Esto garantiza que los puntos de muestreo se encuentren
repartidos más uniformemente en toda la zona, en función al tamaño del estrato y permite
además conocer de forma independiente las características particulares de cada estrato. Es
recomendable para áreas mayores de diez hectáreas y cuando el terreno no es homogéneo
(Mason 1992, Valencia y Hernández 2002).
3.2.4. Muestreo sistemático
El muestreo sistemático es una herramienta que puede utilizarse para reducir la variabilidad
de la muestras. Este método consiste en ubicar las muestras en un patrón regular en toda la
zona de estudio (figura 5); puede realizarse a partir de un punto determinado al azar, a
partir del cual se establece cierta distancia para ubicar los demás puntos (a distancias
uniformes entre sí). Este tipo de muestreo puede realizarse por rejilla rectangular o polar
(figura 5c y 5d) (Mason 1992). Puede llevarse a cabo en superficies de cualquier tamaño,
dado que las muestras pueden ubicarse de acuerdo con las dimensiones y forma del terreno,
es decir, la distancia equidistante entre los puntos de muestreo pueden ser de unos
centímetros, metros o hasta kilómetros, lo cual depende del tipo de estudio que se esté
realizando (Valencia y Hernández 2002).