Galga extensiométrica: características y precios
Galga extensiométrica: características y precios
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Galga extensiométrica de lámina. La galga es mucho más sensible a las deformaciones en la dirección vertical que en la
horizontal. Las marcas alrededor sirven para alinear la galga durante la instalación. El material de color azul es un
conductor, por lo que la corriente debe fluir a través de los estrechos canales verticales. Si el indicador se extiende
verticalmente, los canales se hacen más largos y más estrechos.
Diferencias entre la A. Galga de hilo métalico. y la B. Galga de película métalica, las principales diferencias son las
terminales y los hilos de medida ya que en la galga de película métalica estos conductos son más anchos para reducir las
tensiones transversales.
Cobre y hierro
Platina y silicialista
Constantán: es una aleación de cobre y níquel que cuenta con autocompensación
de temperatura que permite obtener un intervalo considerablemente amplio de coeficientes de expansión
de diversos materiales. Esta aleación es utilizada para grandes elongaciones y de las diversas que existen
y se utilizan en la actualidad, ésta, a pesar de ser la más antigua, se continua usando debido a que
el constantán contiene la unión de varios aspectos de los parámetros que se deben tener en cuenta a la
hora de elegir el material de una galga, lo cual hace que esta aleación se pueda utilizar en la mayoría de
las aplicaciones y experimentos donde intervienen las galgas como instrumento para la recopilación
de información. Entre los factores positivos que tiene a favor, vemos que el constantán posee una alta
sensibilidad al esfuerzo, también llamado factor de la galga. Otro aspecto importante a favor de esta
aleación es que es bastante insensible a la temperatura y además su resistividad, al ser alta, permite
obtener medidas y estimaciones que en realidad corresponden a la resistencia del material. Otra propiedad
a su favor y que es fundamental, es que el constantán tiene una vida útil considerablemente buena, lo que
hace atractivo el uso de esta aleación. Hay que aclarar que a pesar de tener propiedades tan convenientes,
beneficiosas y ventajosas, esta aleación a temperaturas mayores a 65 °C presenta desvíos.
Constantán templado: esta aleación posee una gran ductibilidad que permite que galgas con
una longitud de 3mm o mayor puedan ser tensadas más del 20%. El constatán templado al ser sometido a
esfuerzos muy grandes, presenta deformaciones permanentes en la galga lo que de igual modo produce
variaciones permanentes en la resistencia eléctrica. Debido a estas deformaciones permanentes es por lo
que no se recomienda esta aleación para aplicación en esfuerzos cíclicos.
Aleación isoelástica de cromo y níquel: Se debe usar para medidas dinámicas y de fatiga. Tiene
determinadas ventajas, como una buena vida útil incluso ante esfuerzos cíclicos que generen fatiga, lo
cual la diferencia de otras aleaciones que no poseen esta propiedad. También tiene un factor de galga con
un valor cercano a 3.2 que mejora la relación señal-ruido en pruebas de tipo dinámico. Las galgas
de aleaciones isoelásticas no son utilizadas generalmente para mediciones con esfuerzos estáticos, debido
a que este tipo de aleación no se encuentra sujeto a autocompensación térmica, por lo que se presentan
grandes perdidas térmicas o de temperatura.
Aleación de platino: Medidas a altas temperaturas.
Aleaciones de níquel-cromo
Nitróxido de Titán
Aleación Karma, karma modificada o Nicrom: Es una aleación importante debido a su gran
campo de aplicación. Entre sus propiedades tiene vida útil prolongada y muy buena estabilidad. Es muy
utilizada para pruebas en que se presentan estimaciones de esfuerzos estáticos que actúan por largo
tiempo (meses e incluso años) a temperatura ambiente. En particular son útiles a la hora de tomar medidas
que requieran temperaturas que van desde los -269 °C hasta los 260 °C en periodos largos de tiempo,
mientras que soporta temperaturas de hasta 400 °C en intervalos cortos de tiempo. Al estar en un medio
con atmósfera inerte, se potencializa la estabilidad de la galga al igual que se prolonga el tiempo de vida
útil ante temperaturas grandes. Esta aleación es autocompensada por temperatura al igual que
el constantán, lo cual sirve en materiales con diversos coeficientes de expansión. Se recomienda el uso de
aleaciones karma cuando se necesiten galgas en medidas con temperaturas muy bajas e incluso no
controlables que se adecúen, acomoden o ajusten al medio y que su desempeño no pueda ser sustituido
por el de una galga constantán.
Cobre de doble capa
Algunos de los materiales usados en el soporte de las galgas metálicas pueden ser:
Las galgas hechas con materiales de respaldo epoxi-fenólicos reforzados con fibra de vidrio son
una buena elección para obtener un excelente resultado y un buen desempeño cuando se trabaja
en un rango amplio de temperaturas.
Estos materiales pueden usarse tanto para medidas estáticas como para medidas dinámicas desde
-269 hasta +290 °C.
Las distintas series de galgas con material de respaldo a base de epoxifenólico se pueden
encontrar con distintas siglas o abreviaturas: WA , WK , SA , SK , WD y SD.
Galgas fotoeléctricasEditar
Mediante el uso de un extensómetro podemos amplificar el movimiento del espécimen, mientras
un rayo de luz es pasado a través de una abertura variable, actuando con el extensómetro y
directamente con una célula fotoeléctrica. A medida que la galga cambia su abertura también lo
hace la cantidad de luz que alcanza a la célula, lo que conlleva que la intensidad de
la energía generada por la celda presente una variación, la cual podemos medir, y de ésta obtener
la deformación.
Galgas semiconductorasEditar
En las galgas semiconductoras hay un elemento semiconductor en vez del hilo metálico. La gran
diferencia respecto a las demás galgas es su tamaño, ya que es más reducido. La potencia
máxima disipable en galgas semiconductoras es de unos 250 mW. Las galgas semiconductoras
son capaces de soportar una alta resistencia, su fatiga de vida es más larga y tiene
menor histéresis, que es la capacidad de que el material conserve sus propiedades bajo diferentes
estímulos.
Existen ciertos aspectos característicos: en condiciones normales, su tamaño varía entre los 1 mm
y 5 mm, su resistencia es de entre 1000 Ω y 5000 Ω, aproximadamente, y su tolerancia a la
resistencia está entre 1% y 2%.
Silicio: El uso del silicio para las galgas tiene muchas ventajas, entre ellas el factor de galga, ya
que supera en aproximadamente 60 veces los de otros materiales, permitiendo así su uso en condiciones
ambientales drásticas. A pesar de que tiene ciertas desventajas, como la sensibilidad a la luz y no ser
resistente a algunos fluidos corrosivos, esto se puede solucionar mediante un material que evite los
efectos corrosivos de los fluidos, e intentar buscar lugares con condiciones de iluminación normales para
poder despreciar la magnitud de los efectos ópticos. La mayoría de los resultados de estas características
depende de la forma en que es construida la galga semiconductora de silicio.
Germanio: El germanio es un elemento semiconductor. La gran diferencia con el silicio es que
posee una banda prohibida que permite su uso en amplificadores de baja intensidad, pero su desventaja es
el alto costo y la dificultad de conseguirlo. Al igual que el silicio, posee la capacidad de agrupar
sus átomos en forma de retículo cristalino, lo que los hace elementos semiconductores por excelencia y
los más usados en la construcción de galgas extensiométricas.
Vidrio fenólico encapsuladas y no encapsuladas: Este elemento es termoestable, lo que permite
que los resultados de la galga no se vean tan afectados por cambios en la temperatura.
Para tener en cuenta, como regla general y en la medida de lo posible, la longitud de una galga
no debe ser mayor a la dimensión de la causa del esfuerzo, para que dicha medición sea
aceptable. Cuando la causa del esfuerzo es pequeña (del orden de los 13 mm.), según la regla
general, se deberían utilizar galgas muy pequeñas, y puesto que el uso de éstas trae consigo otra
serie de problemas, se tendría que llegar a una relación de compromiso.
Galgas cortasEditar
Las galgas extensiométricas cuya longitud se encuentra alrededor de los 3 mm. tienden a
experimentar un rendimiento un tanto degradado, especialmente lo que tiene que ver con
respecto a su máxima elongación, a su estabilidad bajo condiciones de esfuerzo estático y en
cuanto a su durabilidad cuando están sometidas a esfuerzos cíclicos alternativos. Cuando
cualquiera de estas condiciones hace que se vea disminuida la precisión de la medición en mayor
medida que el promedio del esfuerzo, es necesario utilizar una galga de mayor longitud.
Galgas largasEditar
Cuando es necesario utilizar este tipo de galgas, vale la pena mencionar algunas ventajas que se
pueden obtener con su uso:
Su manipulación es mucho más fácil y hace que su instalación y cableado sea mucho más rápido
que el de las galgas pequeñas.
Las galgas largas tienen un mayor factor de disipación de calor, porque debido a su resistencia
nominal tienen menor potencia por unidad de área de grilla.
Todas estas consideraciones pueden ser muy importantes al realizar trabajos con materiales
plásticos o algún otro tipo de material que posea una disipación de calor baja.
Tratamiento de la señalEditar
Para tratar la variación de voltaje, se utiliza un puente de Wheatstone, que está formado por
cuatro resistencias unidas en un círculo cerrado, y una de ellas es la resistencia bajo medida. El
puente de Wheatstone puede operar en corriente continua y alterna, permitiendo las medidas de
diferentes resistencias. La sensibilidad de este elemento depende de cómo está compuesto. De
esta manera, es posible medir resistencias desconocidas mediante el equilibrio de los brazos del
puente.
Sin embargo, este método puede tener ciertos errores en su medición, debido a aspectos como los
siguientes:
sensibilidad insuficiente;
los cambios en la temperatura afectan las resistencias y pueden generar cambios bruscos en los
valores de las resistencias.
La forma más común para obtener una señal eléctrica como resultado de una medida utilizando
el puente de Wheatstone es mediante el método de deflexión. Este método, en vez de valorar el
equilibrio del puente, lo que hace es medir la diferencia de tensión entre ambas ramas o la
corriente a través de un detector colocado en el brazo central.
Para poder utilizar el puente de Wheatstone con las galgas hay que tener ciertos aspectos en
cuenta, como por ejemplo, el cableado del puente. Muchas veces, la galga y el puente no se
encuentran situados en un mismo lugar: por lo tanto las resistencias y los cambios de temperatura
de los cables pueden afectar los resultados arrojados. Para evitar esto es necesario equilibrar y
calibrar el puente. Este procedimiento consiste en que no puede haber tensión a la salida del
puente y debe hacerse la calibración adecuadamente, comprobando que el puente de Wheatstone
está arrojando correctamente los resultados.
Uso realEditar
Aplicación en la industria
Las galgas se utilizan para la medición electrónica de diferentes magnitudes mecánicas tales
como la presión, la carga, la deformación, el torque, entre otras. Estas mediciones pueden
catalogarse en mixtas, dinámicas y estáticas. Las mixtas se usan para elementos sometidos a
cargas que están variando, las dinámicas a elementos que vibran o son impactados y las estáticas,
como su mismo nombre indica, son elementos sometidos a cargas que no están en movimiento.
Antiguamente se usaban las galgas metálicas y su estructura era de metal. En la actualidad es
más común usar las galgas semiconductoras, porque tienen la capacidad de soportar mayor
resistencia, sobre todo porque este tipo de galga posee una mejor sensibilidad al compararlas con
las metálicas, aunque estas últimas tienen menor sensibilidad térmica. Los precios varían según
los materiales que se desean usar ya que la obtención de algunos es muy complicada.
Este sistema de medición es muy usado en construcción para ver los asentamientos que tiene
el hormigón al siguiente mes de ser construido. También se utiliza para hacer un seguimiento a la
deformación que pueda sufrir un puente y así evitar que llegue al colapso sin notar el problema.
LimitacionesEditar
El esfuerzo aplicado no debe llevar a la galga fuera del margen elástico o también llamado
esfuerzo de fluencia.
La deformación de la galga.
El incremento en la galga debe ser en la misma dirección al del soporte para evitar tensiones
opuestas en lo que alineación de la galga se refiere, ya que mide en una sola dirección.
La galga solo proporciona los datos para las direcciones hacia las cuales se diseñó la galga. Si se
quiere medir en direcciones perpendiculares, se puede poner otra galga igual a 90° de la inicial y, por lo
tanto, una sola galga puede medir únicamente una dirección.
VentajasEditar
Pequeño tamaño.
Pueden alimentarse con corriente continua o con corriente alterna.
Tienen una excelente respuesta en frecuencia.
Son simples y adecuada en medidas estáticas y dinámicas.[6]
Compensación de temperatura relativamente fácil, al instalar dos galgas idénticas en brazos
adyacentes elimina los efectos de temperatura en la galga medidora, ya que al tener dos galgas, si se mide
la diferencia de resistencia entre ambas, se descuenta con ello el efecto de la temperatura.
No se ven influidas por los campos magnéticos.
DesventajasEditar
La señal de salida es débil.
Pequeño movimiento de la galga.
Se ven afectadas por muchos factores de variación, en condiciones ambientales.
La galga es ultrasensible a las vibraciones.
Con el tiempo, la galga puede perder adhesión al espécimen de prueba.
Para umbrales pequeños, la técnica de construcción es cara.
Los cambios en la temperatura pueden afectar la resistencia.
Son afectadas por la presencia de ruido térmico que establece un mínimo para la variación de
resistencia detectable.
Son poco estables.
Según el tipo de trabajo o tarea específica que se vaya a realizar, hay que seleccionar primero el
tipo de galga para obtener resultados apropiados, lo que aparentemente puede resultar bastante
simple, aunque no se debe olvidar que de una selección racional, analizando las características y
los parámetros específicos de las galgas extensiométricas, dependen ciertos elementos, como
pueden ser:
También deben considerarse muchos otros factores: la duración, el rango de esfuerzos y las
temperaturas de operación, para elegir la mejor combinación de galga extensiométrica-adhesivo
correspondiente.
Debe tenerse en cuenta que el proceso de selección de la galga extensiométrica suele traer
consigo una serie de compromisos. Esto se debe a que, dependiendo de la elección de los
parámetros que tienden a satisfacer algún requerimiento, puede obrar en cierta medida en contra
de otros. Por ejemplo, cuando se va a trabajar en espacios sumamente reducidos, donde la
instalación y utilización de la galga es un poco más complicada y el gradiente de esfuerzos es
sumamente elevado, la utilización de galgas más cortas puede ser la opción ideal para este tipo
de trabajo; sin embargo, se debe tener en cuenta que las galgas más pequeñas (de 3 mm.)
generalmente tienen una elongación máxima pequeña, y que la vida útil de la galga se ve
notablemente reducida cuando se somete a condiciones de fatiga. Por estas razones, es necesario
llegar a un compromiso que ayude a satisfacer cualquier conjunto de circunstancias que se
llegasen a presentar, y juzgar este compromiso en la validez y la precisión de los datos obtenidos.
PreparaciónEditar
La preparación de la superficie no necesariamente sigue el mismo proceso, debido a que para
cada objetivo y material, se toman diferentes consideraciones.
El proceso de preparación de la superficie es tan importante como el proceso de instalación de la
galga, puesto que si la superficie de instalación no está en perfectas condiciones esto afectará en
la medición de la galga, al no poder lograrse una perfecta adherencia de la misma sobre la
superficie, o tener una superficie con alcalinidad no adecuada. Este procedimiento se realiza a
través de un lijado de la superficie, una limpieza química de la misma por medio de acetona, el
marcado de la dirección o direcciones de ubicación de la galga, y el neutralizado químico.
El marcado de la dirección de las galgas extensiométricas requiere de un estudio donde se
determine el punto a evaluar, los planos de coordenadas principales y el tipo de esfuerzo
mecánico (tracción o compresión) al que se va a someter la estructura.[9]
InstalaciónEditar
Debido a las necesidades del operador se pueden manejar diferentes diseños y técnicas.
Habitualmente, la idea es fijar la galga sobre el espécimen de prueba en la dirección o
direcciones que se quiera conocer deformaciones al aplicar un esfuerzo.
La galga y las almohadillas de conexión son elementos extremadamente delicados, por lo cual se
debe manipular de forma apropiada, por medio de pinzas.
Para la elección de una galga, es importante analizar varios parámetros de acuerdo a las
necesidades como la longitud, asociada al gradiente de tensión, picos de tensión y espacio para
su instalación; el patrón de grilla, la resistencia y el número STC (autocompesación de
temperatura, que es la producción de salida térmica). Estos parámetros considerados para la
elección de la galga se ven influidos y deben ser evaluados según los requerimientos y las
necesidades de la operación, donde se consideran aspectos como la precisión, durabilidad,
estabilidad, temperatura, facilidad de instalación, elongación, resistencia cíclica y resistencia
ambiental de la galga.[10]
La instalación de la galga consiste en lograr una perfecta adherencia y posición de la galga sobre
la superficie de prueba para lograr una medición lo más precisa posible. El proceso de instalación
consiste en una perfecta ubicación de las almohadillas sobre la galga, su adecuada alineada,
colocación y pegado sobre la superficie de prueba, y el soldado de los terminales de la galga a un
medidor de resistencia o a una computadora, para la obtención de datos.
Las galgas extensiométricas son muy sensibles a diferentes factores del ambiente, debido a su
delicadeza y al efecto de los cambios térmicos sobre la precisión de estas, por esto es importante
que la galga y su conexión eléctrica sean protegidas mediante siliconas, resinas epoxis o
incluso cinta adhesiva.
Configuración de la galgaEditar
Las galgas extensiométricas dependen del propósito final del estudio. Se pueden usar
configuraciones que implican una o más galgas que estén en diferentes direcciones. Esta
configuración depende de si los esfuerzos que han de medirse están en direcciones uniaxiales,
biaxiales o si están en diferentes direcciones.
En el caso de esfuerzos para una sola dirección, se usan con frecuencia sensores largos y
angostos, que permiten maximizar la deformación sobre la galga del material en la dirección de
interés.
Cuando se trabaja en varias direcciones, podemos lograr mediciones simultáneas utilizando
varias galgas configuradas en las direcciones de interés. Sin embargo, es posible hacer esta tarea
más sencilla y precisa por medio del uso de galgas de múltiples elementos.
Una configuración bastante conveniente de galgas puede ser la roseta de deformación, en la cual
se ubican tres galgas a 45°, cada una con el fin de medir deformaciones en todas las direcciones.
Componentes del sistema de adquisición electrónicaEditar
la galga cumple un papel crucial al crear la resistencia para su medición; sin embargo, se necesita todo el sistema de
adquisición para conseguir los datos y trabajar con ellos.
Esto corresponde a las galgas como tal. El componente del sistema que recibe directamente una
deformación por efecto de un alargamiento sufre una variación de su capacidad de conducir
la electricidad. Es decir, la deformación del modelo genera en el sensor una variación lineal de su
resistencia, hasta que éste llegue a su estado de fluencia.
TiposEditar
Hay diferentes tipos de sensores para las galgas, pero el más común de estos es el sensor
piezoeléctrico, el cual se basa en el hecho de que un material piezoeléctrico como el cuarzo o
el titanato de bario, al recibir una deformación generada por un esfuerzo, genera una señal
eléctrica. Otro tipo de sensor es el inductivo, que parte del principio de que un núcleo móvil, al
ser desplazado dentro de una bobina la tensión inducida en el arrollamiento secundario aumenta.
Un ejemplo de esto es el sensor de posición del cigüeñal de un vehículo, que posee una
resistencia, pero cuando el cigüeñal gira un contrapeso del mismo se acerca al sensor y el metal
genera un campo magnético, lo que hace que su resistencia varíe y mande una señal.
TransductorEditar
El transductor es un dispositivo que convierte una señal de una forma física en una señal
correspondiente pero de forma física distinta. La variación de resistencia que se obtiene de las
galgas es un valor directo de la deformación, pero en los sistemas de adquisición electrónica, no
es correcto intentar hacer lectura de resistencia y digitalizar estos valores. Es por eso que, con
ayuda de un transductor, esta variación de resistencia se asocia a una variación de voltaje, que
también es proporcional a la deformación. Entonces, una variación de resistencia en la galga es
leída por el transductor, y asociada a una variación de voltaje.
AmplificadorEditar
La variación de voltaje que registra la deformación de la galga es muy pequeña, demasiado
pequeña para ser digitalizada, por lo que se hace necesario amplificarla. Los valores óptimos de
amplificación están relacionados con el digitalizador de que se disponga. Se debe tener en cuenta
el rango de lectura del digitalizador, pues, si se amplía el voltaje por encima de este rango, se
perderán datos.
Registro de datosEditar
El sistema con el que se cuenta hasta el momento de amplificación es un sistema de medición
continuo. Sin embargo, para almacenar los datos, se deben tomar cada cierto intervalo de tiempo,
que permita una resolución óptica del registro. Finalmente, los datos obtenidos son una serie de
valores de tiempo y de voltaje.
Se deben tomar todas las precauciones necesarias para que no se altere la señal, especialmente
las variaciones en la temperatura, las cuales pueden producir una expansión térmica en la galga y
esta a su vez puede afectar la resistencia de ésta, produciendo datos erróneos en la medición de
las deformaciones. Se debe tener en cuenta el factor de dilatamiento de las galgas o factor de
galgas (GF), el cual se calcula como sigue:
donde:
v es el coeficiente de Poisson
e es la deformación longitudinal
R es la resistencia eléctrica
p es la resistividad
donde:
α es el coeficiente de temperatura
θ es el cambio en la temperatura
En la práctica, los equipos medidores de deformación se pueden ajustar para trabajar con un
cuarto, medio y un puente de Wheatstone, es decir, con una, dos y cuatro galgas respectivamente.
En estos modelos, el diferencial de temperatura es asumido por una galga, cuya resistencia está
incluida en el circuito electrónico. Cuando se logra tener un equilibrio entre las resistencias de
las galgas, los efectos de la temperatura se anulan, ya que afecta por igual a cada una de ellas. El
uso de estos montajes depende de la precisión que se desee.
Cuando se usa un cuarto de puente, este cuenta con baja sensibilidad y al haber una sola galga,
esta se encuentra sin compensación de temperatura, por lo que se debe instalar una adicional para
compensarla. En el uso de medio puente, la disposición de las galgas permite una compensación
en temperatura; además, se cuenta con mayor precisión en la señal de salida. En el uso del puente
completo, se cuenta con la completa compensación en temperatura y resistencia, lo que permite
una alta precisión.
Muchos materiales metales cuentan con una relación de Poisson de 0.25 a 0.35, lo que hace que
el factor de galga fluctúe entre 1.5 y 5, dependiendo del cambio de resistividad. Generalmente,
las galgas de lámina delgada usadas en la ingeniería civil tienen un factor de galga de 2 a 5; sin
embargo, las galgas especiales hechas de materiales como el níquel pueden registrar factores de
-12.1.
La deformación máxima medida por una galga depende principalmente del esfuerzo de fluencia
y del módulo de elasticidad del material del cual están hechas; por lo tanto, se puede hacer una
relación entre la deformación en la superficie de estudio y la deformación máxima del material
de la galga, para determinar la máxima deformación posible de medir:
Donde:
e1 es la deformación en la superficie;
e2 es la deformación máxima del material de la galga;
σ_y el esfuerzo de fluencia del material;
E es el modulo de elasticidad del material.
Cuando se adquiere las galgas, el fabricante proporciona los datos de la resistencia y del factor
de galga con sus respectivas tolerancias. Comercialmente, se pueden adquirir galgas de 120
ohms y 350 ohms,[12] las cuales cuentan generalmente con factores de galga de 2 y 3.18,
respectivamente. La mayoría de los metales pueden sufrir una deformación máxima que no
excede los 0.005 pulgada/pulgada, lo cual representa 0.5 pulgadas por cada 100 pulgadas de
material, es decir, un 0.5 %. Con esta deformación del material, el cambio de la temperatura
podría ser hasta de un 1%. De esta manera y haciendo uso de las fórmulas anteriores, puede
calcularse la deformación del elemento.[13][14][15][16]
Bibliografía
Véase también
Notas y referencias
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