El español cuyano: características y variaciones
El español cuyano: características y variaciones
EL ESPAÑOL CUYANO
Hablar espai'iol como argentino, como hombre del interior, como cuyano,
como mendocino, son expresiones cotidianas que reflejan la variación que los
propios hablantes nativos perciben en su lengua. Reflejan el sentido de perte
nencia de los miembros de una comunidad ling0fstica. Más allá de las regio
nes que el dialectólogo establezca, la misma comunidad establece divisiones
que corresponden a su percepción del habla.
Cuando Beatriz Fontanella de Weinberg me pidió que escribiera un capítu
lo sobre el habla de Cuyo, mi primera pregunta fue, si existe tal unidad dialec
tológica. A fin de constatar si mendocinos, sanjuaninos y puntanos tienen con
ciencia de una manera de habJar propia de cuyanos, realizarnos la siguiente ex
periencia. Leímos a sujetos mendocinos, dos ·versiones de un cuento popular
que recogió Berta Vidal de Battini (l 980) a lo largo del país, y les pedimos que
intentaran adivinar el lugar de origen del narrador. En el cuento se narra que el
avestruz apuesta al sapo, por el que siente desprecio, a "quién ve primero lasa
lida del sol". El avestruz se instala en un alto mirando hacia el Este; el sapo to
ma lugar en un bajo mirando la Cordillera de los Andes, al Oeste. El sol se re
fleja en las cumbres antes de salir• y gana el sapo.
Intente adivinar, lector, el origen de las dos versiones.
180
EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES EL ESPAÑOL CUYANO 181
1
) las fonético-fonológicas o las morfosintácticas, que son descritas por los lin
(...) Al día siguiente han llegado muy temprano a ese lugar, ¿no?, los güistas, tal como veremos más adelante.
dos qui hacían la apuesta. Cada uno tenía derecho de buscar el lugar Este capítulo ha sido organizado de la siguiente manera: en el punto 2 de
que quiera. Ahi el .mri si ha subido a un altito mirando al naciente, al limitamos la región lingüística de Cuyo, en 3 nos referimos al estado actual de
Este, di ande sale el sol. El sapo si ha puesto en un montoncito de tierra los estudios lingüísticos del habla de la zona cuyana, en 4 analizamos la acti
mirando al poniente, al Oeste, para el lado de la Cordillera. En cuanto tud del hablante de Mendoza y San Juan ante la lengua, en 5 presentamos los
empezó a clariar, el suri para ver, saltaba y estiraba el cogote, que ya principales estudios en marcha sobre aspectos fonético-fonológicos, en 6 ana
no daba más. El sapo 'taba quieto, pero en eso gritó: -"El sol... el lizamos las características morfosintácticas más sobresalientes y finalmente en
sol... ya lo vi... ya lo vi...". Se da vuelta el suri y ve bañadas con la luz 7 hacemos una referencia a los estudios léxicos.
del sol las cumbres de la Cordillera. Y güeno, le ganó el sapo...
(pág. 421)
nes que rigen la lengua y los posibles modelos lingüísticos (preguntas 3 a 8), te la consideran diferente (62%). Los hablantes sanjmminos consideran
la actitud de los hablantes hacia la lengua oral y escrita en relación con regis que si bien no existe una región que hable mejor, sí hay una generación
tros más o menos formales (preguntas 9 y 10) y el modelo de lengua materna que utiliza con más propiedad y correción el idioma: la intermedia o se
que debe enseñarse en la escuela ( preguntas 11 a 17). gunda generación. En los demás aspectos hay una total coincidencia con
las opiniones de Mendoza.
• Con respecto al nombre de nuestra lengua se daban dos grupos de opcio
• Las preguntas que apuntan a conocer la actitud de los hablantes hacia la
nes, nombres que aluden a nuestro pasado hispánico , más tradicionales
lengua oral y escrita en relación con registros más o menosfonnales, re
(castellano, español) y nombres que se refieren a nuestra identidad como
velan que los cuyanos de ambas provincias son tradicionalistas y recha
nación, más innovadores (idioma nacional e idioma argentino). Tanto en
zan tendencias nuevas que sugieren escribir como se habla; prefieren re
San Juan como en Mendoza se observan diferencias de opinión según la
gistros más formales. Sin embargo, aceptan la inclusión de lo familiar,
edad del hablante. Los mayores de 56 años, tanto hombres como muje res,
popular y aún vulgar en la obra literaria.
se inclinan por los nombres tradicionales en ambas provincias. En el
grupo intermedio (segunda generación, de 35 a 55 años), los mendocinos
• Con respecto al modelo de lengua materna que debe enseriarse en la es
cuela, la opinión de los hablantes mendocinos está dividida. El 50% opi
de ambos sexos mantienen esta preferencia por castellano y español
na que debe enseñarse el modelo de lengua escrita y los restantes, con
(68%) mientras los sanjuaninos muestran una diferenciación por sexo:
preponderancia de los más jóvenes, ambas modalidades, escrita y oral.
los hombres dividen sus opiniones entre los nombres tradicionales y los
En San Juan, el 45o/o prefiere el modelo de lengua escrita, el 25% la oral
innovadores ( 49,99% en cada caso) y las mujeres, en cambio, se incli
y el 30% ambas. Con respecto a las formas de tratamiento de segunda
nan por idioma nacional y argentino ( 56,52%). Esta tendencia innova
persona , el 58% de los hablantes mendocinos y el 45% de sanjuaninos
•¡•'•
dora en los hablantes sanjuaninos se incrementa en la franja etaria de los
está a favor de la enseñanza del tuteo en Jugar del voseo pronominal y
más jóvenes (20 a 34 años), ya que tanto hombres como mujeres prefie
verbal, más conservador en los hombres de segunda y tercera generación
ren los nombres que aluden a nuestra realidad nacional. Los hablantes
. mendocinos jóvenes de ambos sexos, por el contrario, mantienen un
equilibrio entre ambos tipos de denominaciones (63% en cada caso). Es
que en las mujeres y en los jóvenes. Con respecto a las formas de sujeto
en segunda persona del plural, en cambio, prefieren ustedes a vosotros; la
• interesante destacar que estas opiniones se refieren al nombre que "debe
ría llevar nuestra lengua" ; cuando se les preguntó qué nombre usan real
forma posesiva de ustedes es preferida a vuestra en todos los casos.
• Las respuestas a las preguntas sobre qué es hablar bien y mal muestran
una actitud crítica negativa del cuyano hacia el habla de los argentinos en
mente, el 87% de cuyanos contestó castellano.
general.
• En la segunda serie de preguntas, las que apuntan a determinar quién dic Como conclusión, advertimos que existe cierta unidad de criterios en los
¡ ta las nonnas de corrección al hablante argentino, los datos muestran que hablantes cuyanos de Mendoza y San Juan, que aparecen en general con
1 los hablantes mendocinos consideran que son la Academia española y ar
gentina, los escritores y los hablantes cultos argentinos, si bien las muje
actitudes conservadoras hacia la lengua, si bien se advierte una tenden
1 res y los jóvenes sostienen la hegemonía de la Academia Argentina de
cia a innovar en las generaciones más jóvenes y en las mujeres.
j Letras. En San Juan se advierte una marcada preferencia por las normas
que dicta la Academia Argentina en las tres generaciones y sexos y muy
bajos porcentajes de preferencia por los usos de la gente culta de la pro
DESCRIPCIÓN DE LA VARIACIÓN FONÉTICO-FONOLÓGICA
pia región, de alguna otra región del país o de escritores consagrados.
• Las preguntas por los posibles modelos lingüísticos revelan que para los Con respecto a fenómenos fonético-fonológicos, existen muy pocos estu
hablantes mendocinos no existe una región o generación modelo. No dios sobre el habla cuyana. Tal como señalan algunos autores (Vida) de Bat
.consideran el hablar de los locutores de los medios masivos de comuni tini 1964, Donni de Mirande 1985), uno de los fenómenos caracterizadores
cación como de mayor prestigio, salvo en el caso de los jóvenes, ni valo en Cuyo es el yeísrno, ya que en la variedad regional se iguala la realización
ran el habla de los doblajes de películas como mejor ni peor, simplernen- de /)/ y /y/.Otros fenómenos de variación estudiados son renlizaciones de !si
186 EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES
EL ESPAÑOL CUYANO 187
i
y caracterizan en general el habla rural de las distintas zonas del campo cuya
y residentes de San Juan, sobre un corpus estratificado por niveles socioedu
no y argentino. Se observan principalmente cuatro grupos de fenómenos:
cacionales, sexo y edad, en conversación semi-libre desarrollada en base a pre
1) modificación de una vocal en la articulación (i.e. fósf'ro, fonema/"/ re
guntas motivadoras, lectura de un texto y. de una lista de palabras. Observa
lajado, inacentuado en posición postónica), en la cantidad (i.e. ká: bra, alarga
que la variable (r) se manifiesta a través de tres variantes
miento de la vocal tónica), en la intensidad (i.e. sientensé, forma verbal con
1 principales:
1) la / , / vibrante, 2) la /J / fricativa y 3) la IV asibilada, siendo el contraste
pronombre enclítico tónico; máma, telégrama, sándia, aerodrómo, cambio de
vocal acentuada);
1 más importante el de asibiladas y no-asibiladas. La forma típicamente local y 2) pérdida, reducción u omisión de una vocal (i.e. 'ta mañana, 'peráme,
que constituye la norma es, según esta autora, la asibilada: del total de
1 casos
registrados, el 80 % corresponde a esa variante. Las dos no-asibiladas, con só
'tudiaba, pérdida de la sílaba inicial; /'harina, m'hijo, reducción en dos voca
les iguales concurrentes; hastúno, Úgenia, omisión de una vocal del diptongo
í
lo el 20% representan sólo formas marginales en San Juan. Sin embargo, Sa descendente) ;
nou afirma que si bien las no-asibiladas son variantes secundarias, conllevan 3) sustitución de una vocal por otra (i.e. tenimos, podimos, escuro, en con
texto de una sola vocal; pio,; cambéan, en contexto de dos vocales;jab/a, con
I un valor lingüístico de prestigio social " ...que se evidencia en el hecho de que
i en aquellas situaciones que requieren un estilo más cuid do su porcentaje au sonantización de /u/;
:1 menta de !llanera considerable, de 16,4% en la conversación a 35,5% en la lec 4) adición de una vocal (i.e. asigún, en posición inicial; piedrada, ca/ienti
.i
tura. Por otra parte, también es una indicación del prestigio lingüístico-social to, por propagación del diptongo; escr,endo, por analogía con verbos regulares).
que encierran el que sean notablemente más utilizadas por los miembros del
nivel socieoeducacional medio-alto, en tanto que prácticamente no forman Algunos de estos desplazamientos en el sistema fonológico de las vocales
parte del sistema fonético del nivel más bajo". (p. 195). se dan con cierta frecuencia aún en habla urbana, según se observa en la si
De las dos variantes no-asibiladas, la vibrante parece ser la más identifica guiente tabla:
da con la noción de prestigio o corrección. Existe una tradicional polaridad en
tre /f./, como la variante porteña, y /! / asibilada, la provinciana. Según este es-
EL ESPAÑO.L CUYANO /91
/90 EL ESPAÑOL DÉ LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES
En los fragmentos citados, las marcas corresponden a sustantivos de un gé Algunos nombres de animales sin distinción de sexo pasan a diferenciarlo
nero, no sexuados que comienzan eón a- y suelen registrar variaciones de gé desarrollando marcas de flexión: oposición morfemática y moción del articu
nero, se integren o no en el sistema de oposición masculino -o / femenino -a. lo. No se registra la forma tigresa, usado en otros lugares.
Las variaciones se producen por moción del artículo. Los sustantivos femeni-
nos agua, alma, arena, hambre, hacha, harina, apendicitis , asma, azúcar; sue ...primero la Rosario que tiene...como veinticuatro (años)...después...el
len llevar adjetivo clasificador masculino cuando aparecen precedidos por el Cecilio..., después el Carmen y otros tres....
artículo "el"( 30%). No hemos registrado ningún caso con artículo femenino y
1 .
adjetivo en -o. La distribución de las variantes de acuerdo con la edad, sexo y En el habla de Mendoza y San Juan, los nombres propios de persona, an
nivel sociocultural sugiere la coexistencia de dos tradiciones: en una de ellas, tropónimos, señalan el sexo del referente mediante una marca de gtnero en to
el artículo "el" arrastra la concordancia del adjetivo; en la otra, más frecuente, dos los casos: moción de la terminación y/o moción del artículo. El uso del ar
1
·1 se prefiere "la"y adjetivo femenino. Los datos, sin embargo, no nos permiten tículo con nombre propio aparece en el 100% de los hablantes rurak y en
afirmar que exista realmente un cambio de género, ya que tanto en la referen 72% en hablantes urbanos.
cia pronominal y en la formación del diminutivo como en los usos plurales se
conserva el género femenino en todos los casos. Esta variación se da tanto en ... La cuchilla es más grande, más filosa también, es una hemmúenta pa
rn trabajar. Ahora el .crtc hilln lo usamos para coiner en la mesa. porque
habla rural como en habla urbana mendocina. La vacilación en la elección del
es más manuable.
artículo se refiere tanto a sustantivos que comienzan con a- tónica como con
a- átona.
Hemos registrado algunas distinciones léxico-semánticas unidas a las ter
•• ...¿Necesita un lnpicero? minaciones -o /-a, que varían en la comunidad y no siempre se mantienen .
•i ' ...Pasá el azucarero.
Además de cuchílla/cuch illo, ya citados, aparecen bolsa/bolso, leña/leño,
huerta/huerto.
El comportamiento de las variables sociales muestra diferencias poco sig
,' , Se registra, en habla rural y urbana, alternancia de género con moción de
't la terminación en los dos sustantivos marcados, derivados con sufijos de dos
terminaciones. La tendencia general en ambos casos es hacia la forma femeni
nificativas en cuanto al nivel sociocultural de los hablantes . La variable 'edad'
covaría sólo en las oposiciones leño /leña, huerto/huerta, en las que la distin
ción semántica es casi exclusiva de hablantes de más de 55 años."La variable
na (una /a picu a, un azucarero, 81%). Sin embargo, la variable 'edad' influ ye
1
sexo marca diferencias significativas, ya que mientras las mujeres establecen
marcadamente en la elección. El 90% de los usos en -ero registrados en el
las distinciones semánticas en el 80% de los casos, los hombres sólo lo hacen
corpus corresponde a hablantes de más de 56 años.
en el 60%. Esta diferencia se mantiene en todas las oposiciones estudiad as.
,'!
Las características de la variación en el género de los sustantivos, de las
1 ...la médica dijo..• el doctor de Malargüe y la doctora del Manzano di
que citamos sólo algunas por razones de espacio, muestran una tendencia cen
jeron...
t¡ tral del grupo a crear la marca de género por moción de la terminación si el gé
nero es relevante, y si no lo es, prefiere el procedimiento externo de moción
Algunos sustantivos como los citados, con género motivado en los que el del artículo.
,, cambio de concordancia está en correlación con la información sobre el sexo
f del referente u otro aspecto del contenido, distin$Uen mediante palabras distin tas
:
(heterónomos), por moción de morfos distintos o por moción del artículo, los
géneros masculino y femenino. Pertenecen a este grupo los sustantivos que Número de los sustantivos
designan ocupaciones, oficios, cargos y apelativos de persona y diferencian el
sexo del referente por moción del artículo y oposición morfemática. En la comunidad estudiada los sustantivos terminados en vocal tónica al
ternan cuatro formas de plural según las terminaciones :-s , -es, -ses y -0 con di
...que no se me aparezca In tigra... ferente frecuencia según su distribu ción. En un estudio realizado en habla ru-
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En general, las terminaciones de plural más frecuentes en habla rural son tercera generación 24% 12% 5%
las no estándar -0 ( 56%) y -ses (34%). Las variantes -s (16%) y -es (6%) son masculino 38% 9% 8%
las menos usadas en este tipo de sustantivos.
Los sustantivos terminados en consonante, en general , forman el plural femenino 28% 11% 6%
....
con -es. Pero en palabras de origen extranjero, según encuesta, alternan las
formas -es /-0 en: cassette, club, dólar, hall, líder, pullover. restaurante, La variante-sen el segundo elemento (i.e. bocacalles) es la más frecuente
sandwich, short, vermouth, yogur, en las que casi no existe conciencia lin en todos los grupos. La variante -s en ambos elementos ( i.e. bocascalles) es
güística de vocablo extranjero. Otros sustantivos (petromax, carnet) alter más usual en hablantes de más de más de 55 años, inusual en jóvenes , sin di
nan las formas -s :: -0, con previa pérdida de la consonante final. No cova rfan ferencias significativas por sexo. Poco frecuente en nivel sociocultural alto. La
con las variables sociobiológicas y la variante más frecuente en todos los variante -0 (muchas bocacalle) es poco frecuente en todos los grupos.
grupos es -0.
Los nombres compuestos alternan en algunos casos la pluralización del Algunos nombres como escaleras, panta lones, que carecen de singular y
primero y segundo: segundo elemento, reflejando la mayor o menor cohesión designan unidades formadas por dos elementos alternan -s :: -0, con formación
entre sus componentes. Una tercera variante -0 deja sin marca de plural los de un singular. Cuando aparece la variante -s (presencia) para designar una
dos elementos . investigamos mediante encuesta semiestructurada el uso de uni dad no existe oposición singular/plural. Seleccionamos para nuestra
avemarla, bocacalle, botamanga, casaquinta, damajuana, guardamonte, me investiga ción: alforjas, alicates, bombachas, calzoncillos, escaleras, pantalones,
dialuna, padl'f!nuestro y sordomudo . La variante de mayor uso es la que plu pinzas, tijeras. La variante -s (uso d plural) representa el 24% de la muestra y la
raliza sólo el segundo elemento. La5 frecuencias totales se distribuyen de la va riante -0 (presencia de singular y oposición singular/plural) representa el
siguiente manera: 76% por lo que es significativamente la más frecuente . Todos los grupos
prefieren -
-s en segundo elemento -s en ambos elementos •0 0. Teniendo en cuenta la edad, la mayor frecuencia de la forma singular se re
60% 20% 14% gistra en los jóvenes, mientras en los hablantes de mayor edad casi se igualan
los valores de las dos variantes. El nivel sociocultural no marca diferencias sig
nificativas y el sexo señala mayor uso de -0 en hablantes femeninos.
Si analizamos, en general, la preferencia por el procedimiento, alternancia
y/o presencia/ausencia, para designar el plural. vemos la alta frecuencia de la
196 EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARJEDADES REGIONALES EL ESPAÑOL CUYANO 197
variante -0 en todos los fenómenos de variabilidad de número. Esta es una ca una suave curva descendente desde el nivel sociocultural alto al bajo. Por otra
racterística del habla rural y el nivel bajo del habla urbana. parte, el habla de los hombres mantuvo porcentajes generales superiores (-a
Sería interesante saber si la característica de los mendocinos que la gente 40%) al de las mujeres (-a 20%). Dada la peculiaridad del fenómeno, amplia
común describe como "comerse las eses" se debe a variación fonológica y pre mos la encuesta y extendimos el universo a hablantes urbanos sanjuaninos y
ferencia por la variante aspirada a final de palabra, o a la preferencia de -0 en mendocinos . Los datos obtenidos aparecen en la siguiente tabla:
las formas de plural.
,- TABLA IV
1 11 Femenino de adjetivos de una terminación en -E
El artículo N° 90
. :!
El estudio realizado en habla rural mendocina muestra, en general, pocas nivel -e -a edad -e -a sexo -e -a
variaciones con respecto a los usos registrados en el español estándar. Las va
alto 80% 20% 1 generación 42% 58% femenino 56% 44%
riaciones se refieren especialmente al uso de artículo con nombre propio y so
brenombre de personas, como ya dijimos y con nombres propios de animales . medio 82% 18% 2 generación 68% 32% masculino 70% 30%
Esta forma se aplica a personas de menor o igual edad y jerarquía que el enun bajo 40% 60% 3 generación 80% 20%
ciador, pues en los demás casos se utilizan formas de tratamiento ( don, doña)
.Su uso conlleva el significado de "trato solidario e indica que la persona alu Tal como aparece en la Tabla IV, las tendencias generales de los grupos son
dida con el artículo + el nombre es conocida por el enunciador, sin interesar si similares en habla urbana. Por una parte, se observa un mayor uso de -e en los
el oyente lo conoce o no. En habla urbana no se registra este uso, ya que el uso niveles socioculturales alto y medio, en la segunda y tercera generación y en
del artículo ante nombre propio sólo aparece para indicar al oyente que la per ambos sexos (superior en los hombres). Por otra parte se observa una tenden
sona referida es de su conocimiento. cia al uso de -a en nivel bajo y en hablantes de primera generación. Esto seña
laría dos fuerzas en pugna: la de los jóvenes, renovadora, que prefieren un fe
menino en -a y la de los de mayor prestigio y edad que prefieren la conserva
dora en -e. Los datos cuantitativos globales no permiten hacer una predicción,
El adjetivo
sin embargo, si distinguimos entre los resultados obtenidos por palabra, obser
Las variaciones de género y número del adjetivo siguen las mismas pautas vamos que los adjetivos estudianta, practicanta y sirvienta (de uso frecuente
y frecuencias que las del sustantivo al que acompañan. Sólo señalaremos algu como sustantivo) muestran un incremento notable en su uso, a diferencia de
nas variaciones de género en adjetivos de una terminación que pasan a un sis los restantes adjetivos encuestados.
tema de dos terminaciones: Las variaciones de número en el adjetivo son mínimas . Se reducen a la al
-a::-o/ -a; -0 :: -o/-a (i.e. trabajador vitícolo, enfermera principala, maestra su ternancia en la distribución de los alomorfos de plural en algunos sustantivos
plenta ). terminados en vocal -s:: -ses (iranís/iraníes) y -0 en adjetivos de origen extran
El hablante rural, en todos los grupos de edad, nivel y sexo, tiende a marcar jero (estrech)
morfológicamente el sexo del referente animado. El uso de la tercera variante,
sin embargo, presenta diferenciación por grupos poblacionales. Para registrar
esta variación, que también se da en otras regiones del país, realizamos una en
cuesta en base a una selección de adjetivos en -e propuesta por Sánchez Lanza Variaciones en el verbo
Martino (1987): farsante, obediente, practicante, pudiente, suplente y vidente. Con respecto al estudio de variaciones en las formas verbales, en habla cu
Los resultados en habla rural muestran que la concordancia del adjetivo con el yana, sólo conocemos proyectos en marcha , en la provincia de San Juan y de
sustantivo en -a se registró sólo en hablantes de primera y segunda generación Mendoza, en el marco del "Estudio del español de la Argentina med ite rráne•a·
(jóvenes y de edad intermedia), lo que hace pensar en un cambio en marcha. ya mencionado.
Sin embargo, no aparece como una variante prestigiosa ya que la frecuencia
marca
e,,. ,
;.<: .
EL ESPAÑOL CUYANO
Léxico y cultura
conocen una variedad de avestruz petisa a la que llaman overo que está casi
Para terminar, nos gustaría volver a las intuiciones léxicas que, según diji extinguida.
mos al comenzar el capftulo, permiten al hablante reconocer una variedad y Cuando el choique es cachorro se llama charabón, pichón que aún no ha
mostrar cómo una palabra como choique se relaciona con un campo léxico es- emplumado. Algunos informantes aseguran que el avestruz y el choique son
pecífico y con la cultura de una región. animales diferentes: " ...porque el choique tiene tres dedos y el avestruz no, no
Entre las prácticas tradicionales del hombre de campo cuyano y de otras re sé cuántos tiene pero no son tres". Esta información, sin duda alude a diferen
giones argentinas, se encuentra la caza de guanacos y choiques. Este es un ar te cias con el avestruz africana que tiene dos ded_os.
casi ritual. Por supuesto no nos referimos a la caza con armas de fuego sino a Refiriéndose al guanaco, el conjunto o manada es designado tropa o piño,
las boliadas. El jefe del piño se llama guanaco relincho o centinela y es el más viejo de la
Nos parece ilustrativo terminar el capítulo con este tema, porque resume la manada. Su nombre se debe a que cuando hay peligro relincha para avisar a
relación entre lo que hace y dice el cuyano. Las técnicas de adquisición (caza, sus compañeros. Según los informantes, el choique es más solitario:
pesca, crianza de animales, cosechas) que utiliza un pueblo son la unión de "...cuando andan en grupo es que son avestruces lobas o salvajes".
gestos y de instrumentos para lograr un producto final. A este nivel formarfan El conjunto es llamado l'avestruzada. Se llama barato a los guanacos y
el léxico técnico, en principio, todos los términos que nombren útiles o instru choiques que se encuentran luego de finalizada la cacería y que son dejados
mentos, los verbos que correspondan parcial o totalmente a una o varias accio para los niños que se inician en la actividad.
nes elementales (aprensión, percusión o traslación y transmisión de la fuerza a
la parte activa) y los sustantivos que nombren productos obtenidos. Lo que 2) El arte de cazar
., aparece a continuación, por lo tanto, es un vocabulario con demarcación dia La cacerfa es un acto colectivo que se realiza entre los meses de mayo y
.,
.."., tópica, diastrática y diatécnica: él léxico de los cazadores de guanacos y choi agosto, cuando los puesteros han regresado de la veranada, es decir, el trasla do
..
" 1 ....
ques en el Sur mendocino (Cubo de Severino, L., 1991). El orden de exposi
cion es onomasiológico, es decir, agrupando las entradas por materia. La rela
del ganado a la cordillera en verano. Cazar es un acto masculino y en ge neral
sólo los hombres hablan de él. Al preguntar sobre el tema a las mujeres. la
- .J ción "palabras y cosas"es preferible al alfabético en este contexto, porque per respuesta es "eso lo sabe éf', refiriéndose al hombre de la casa. Sin embar go,
tt mite que el sentido de los términos se comprenda por cotexto: todas las informantes conocían el significado del léxico si se les pregunta ba
.t".
( competencia pasiva). El acto se llama guanaquear, ir a una guanaca'a o
1) La presa. Nombre del animal adulto, de la cría, colectivo para desig choiquia'a o simplemente a una boliada. Es una diversión, un ritual y una for
nar el conjunto (ténninos del elemento natural): ma de obtención de alimentos, cuero y lana, en la que , tal como dicen, "más
!1
li•
La cacería del guanaco y el choique aparece como una unidad para los vale maña que fuerza".
,
puesteros mendocinos, ya que ambos ánimales salvajes tienen el mismo habi
l tat y bajan de la cordillera de los Andes en la misma época, cuando la nieve Más allá de estos estudios que los lingüistas hacen sobre el habla de Cuyo,
¡, 1 les impide obtener alimentos. Por esta razón la actividad de caza incluye siem existe una serie de palabras, que se han convertido en símbolos del hablar
pre ambas presas. El guanaco, mamífero rumiante que habita en los Andes me mendocino. Son mendocinismos observados en el habla popular que se citan
ridionales, es designado con ese nombre de origen quechua (wanaku) cuando siempre cuando se intenta imitar el hablar de un mendocino. Fueron recogi
es adulto. El cahorro o cría se llama chulengo. Choique, es de origen mapuche, dos en el Boletín de la Academia Argentina de Letras en marzo de 1950 y hoy,
es la designación más frecuente para el avestruz americana, ave corredora de casi cincuenta años después, mantienen su vigencia:
gran tamaño. También hemos registrado los términos cheuque y choi, del mis amogosarse: enmohecerse (ver mogo por moho)
mo origen mapuche, si bien su uso es menos frecuente. alcachofa: alcaucil
Según cuentan los cazadores, gente de otras provincias usan suri (no aguaitar. espiar, mirar
roeste y norte argentino) churi ( San Juan), ambos términos de origen quechua, beteraba: remolacha
y ñandú (litoral) de origen guaraní. Esta terminología, pues, traza lfneas geo cotudo, a: mendocino (proviene de la abundancia de coto en la región. A veces
gráficas en el mapa de las principales lenguas autóctonas de nuestro país. Re- es despectiv_o)
20-! CI. ESl'l\,VOI. /JÍ:· U MU;l:'Nrt.\'.\ I' SUS 1:\/?/U)¡\/Jl:·s t?U;IO-\'.\U:S IJ t:SP\\'//1. C/11:\.VO ::n_-;
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