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El español cuyano: características y variaciones

El documento describe el habla cuyana y su delimitación geográfica. Existe conciencia de un dialecto cuyano distinto entre los hablantes de Mendoza y San Juan. La región lingüística de Cuyo abarca principalmente estas dos provincias debido a su historia compartida, aunque San Luis se unió administrativamente después. El documento analizará estudios lingüísticos sobre aspectos fonéticos y morfosintácticos del habla cuyana.

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El español cuyano: características y variaciones

El documento describe el habla cuyana y su delimitación geográfica. Existe conciencia de un dialecto cuyano distinto entre los hablantes de Mendoza y San Juan. La región lingüística de Cuyo abarca principalmente estas dos provincias debido a su historia compartida, aunque San Luis se unió administrativamente después. El documento analizará estudios lingüísticos sobre aspectos fonéticos y morfosintácticos del habla cuyana.

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EL ESPAÑOL CUYANO

Liliana Cubo de Severino


CONICET · Universidad Nacional de Cuyo

HABLAR COMO CUYANO

Hablar espai'iol como argentino, como hombre del interior, como cuyano,
como mendocino, son expresiones cotidianas que reflejan la variación que los
propios hablantes nativos perciben en su lengua. Reflejan el sentido de perte
nencia de los miembros de una comunidad ling0fstica. Más allá de las regio
nes que el dialectólogo establezca, la misma comunidad establece divisiones
que corresponden a su percepción del habla.
Cuando Beatriz Fontanella de Weinberg me pidió que escribiera un capítu
lo sobre el habla de Cuyo, mi primera pregunta fue, si existe tal unidad dialec
tológica. A fin de constatar si mendocinos, sanjuaninos y puntanos tienen con
ciencia de una manera de habJar propia de cuyanos, realizarnos la siguiente ex
periencia. Leímos a sujetos mendocinos, dos ·versiones de un cuento popular
que recogió Berta Vidal de Battini (l 980) a lo largo del país, y les pedimos que
intentaran adivinar el lugar de origen del narrador. En el cuento se narra que el
avestruz apuesta al sapo, por el que siente desprecio, a "quién ve primero lasa
lida del sol". El avestruz se instala en un alto mirando hacia el Este; el sapo to
ma lugar en un bajo mirando la Cordillera de los Andes, al Oeste. El sol se re
fleja en las cumbres antes de salir• y gana el sapo.
Intente adivinar, lector, el origen de las dos versiones.
180
EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES EL ESPAÑOL CUYANO 181

1
) las fonético-fonológicas o las morfosintácticas, que son descritas por los lin
(...) Al día siguiente han llegado muy temprano a ese lugar, ¿no?, los güistas, tal como veremos más adelante.
dos qui hacían la apuesta. Cada uno tenía derecho de buscar el lugar Este capítulo ha sido organizado de la siguiente manera: en el punto 2 de
que quiera. Ahi el .mri si ha subido a un altito mirando al naciente, al limitamos la región lingüística de Cuyo, en 3 nos referimos al estado actual de
Este, di ande sale el sol. El sapo si ha puesto en un montoncito de tierra los estudios lingüísticos del habla de la zona cuyana, en 4 analizamos la acti
mirando al poniente, al Oeste, para el lado de la Cordillera. En cuanto tud del hablante de Mendoza y San Juan ante la lengua, en 5 presentamos los
empezó a clariar, el suri para ver, saltaba y estiraba el cogote, que ya principales estudios en marcha sobre aspectos fonético-fonológicos, en 6 ana
no daba más. El sapo 'taba quieto, pero en eso gritó: -"El sol... el lizamos las características morfosintácticas más sobresalientes y finalmente en
sol... ya lo vi... ya lo vi...". Se da vuelta el suri y ve bañadas con la luz 7 hacemos una referencia a los estudios léxicos.
del sol las cumbres de la Cordillera. Y güeno, le ganó el sapo...
(pág. 421)

2) LA REGIÓN LINGÜÍSTICA DE CUYO


(...) Al otro día bien temprano se levantan. Entonce el avestruz se po
ne mirando pal naciente, pa abajo. Entonce el sapo se pone mirando Un tema interesante en sociolingüística es determinar cómo se constituyen
pa arriba, pa la Cordillera adonde alumbra primero el sol. Claro, el los grupos, qué variables sociolingüísticas influyen en la delimitación y estra
avestruz tiene las patas largas y el cogote largo, y el sapo se pierde en tificación de una determinada comunidad lingüística y una determinada varie
el pastito, tan chato comu es, y el avestru:c. créiba que ganaba lejos. Al dad de lengua y habla. Con respecto a la delimitación geográfica o diatópica
rato no más le gritó el sapo: -"Mirá, ya salió el sol 1" de la variedad cuyana, es interesante observar que no existen estudios que
Y el avestruz miró a la Cordillera y lo vido, claro, alumbrando las agrupen lingüísticamente a Cuyo como Mendoza, San Juan y San Luis, y aún
cumbres. Y claro el sapo lo vido primero y le dice entonce el choique: la experiencia empírica, tal como acabamos de exponer, lo confirma: los suje
-"Mi has ganado..." tos encuestados no mencionaron la provincia de San Luis como probable ori
(pág. 423) gen del hablante cuyano. En efecto, creemos que el habla cuyana o la región
lingüística cuyana, tal como propone Berta Vida! de Battini (1964, p. 80) abar
Tal como usted lector habrá sospechado, los sujetos dijeron que ambos na ca "sólo a Mendoz;a y San Juan..." (la autora incluye también la zona de Neu
rradores eran de zona rural, y distinguieron entre la primera versión que corres quén hasta Chos Mala! pero no conocemos estudios sobre la zona para confir
pondía a un hablante del noroeste ("un norteño, de Catamarca o más al Norte"), marlo). Y en efecto, razones históricas, geográficas y culturales confirman es ta
y la segunda versión que pertenecía a un narrador de Cuyo ("..un cuyano segu delimitación dialectal.
ro..."). Algunos sujetos, al referirse a la segunda versión, fueron más específi Desde el punto de vista histórico, algunos autores (Gambier 1991, p. 139),
cos: "Es un mendocino, porque los sanjuaninos dicen churi en vez de choique". hablan de Cuyo como región desde la prehistoria si se consideran los primeros
Los ftagmentos corresponden efectivamente a una catamarqueña (Ramo asentamientos humanos en las provincias de Mendoza y San Juan. Los estu dios
na Villafañe de Coronel, 86 años, de San Femando del Valle de Catamarca) en arqueológicos revelarían una secuencia de Culturas desde las de cazado res y
el primer caso, y a un mendocino en el segundo (Rudecindo González, 56 recolectores hasta los asentamientos de familias agricultoras, cazadoras y
años, de la Carrodilla, Godoy Cruz, Mendoza ). Por lo tanto, esta experiencia transportistas recolectoras, que hablan de un pasado común remoto. En este
muestra que existe un hablar cuyano en la conciencia de los hablantes. desierto de Cuyo o "Tterra de las Arenas" habitaron dos tribus: huarpes y puel
El hablante nativo de una lengua es consciente del hablar del propio grupo ches antes de la unificadora conquista incaica y la posterior araucanizaci6n. En
y reconoce una variedad dialectal diferente. Esta opinión intuitiva se basa la época de la conquista y colonización espaflola perteneció a la Capitanía Ge
es pecialmente en variaciones del léxico: suri I choique / churi, o en la entona neral de Chile y en 1776 pasó a depender del Virreinato del Río de la Plata.
ción, la "tonada" en el caso de acceder a una versión oral. Sin embargo, En 1783, las ciudades cuyanas Mendoza, San Juan y San Luis formaron
exis ten otras variaciones características menos evidentes al hablante común, parte de la .Intendencia de Córdoba del Tucumán. Esta situación se m;intuvo
como
EL ESPAÑOL CUYANO 18!
182 EL ESPAÑOL DÉ lA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES

orales y escritos, producidos por hablantes de diversas zonas de Cuyo, de di


hasta la Revolución de Mayo de 181O. La unión de San Luis a la región de Cu ferente edad (primera , segunda y tercera generación, desde los más jóvenes a
yo, por lo tanto, se debió a razones administrativas y no de cultura común. Dos los de mayor edad), de diferente sexo y nivel sociocultural (alto, medio y ba
siglos de historia común han consolidado la unión de las tres provincias. Sin jo). Las grabaciones abarcan hablas de diferentes registros según la situación
embargo, sus diferentes historias culturales prehispánicas, diferente origen de comunicativa (formal e informal) y han permitido registrar, analizar y descri
los colonizadores y luego la diferencia en [Link] corrientes inmigratorias bir fenómenos de variación sistemática menos evidentes para el hablante co
que constituyeron el aluvión de finales del siglo pasado y primera mitad del mún. A este tipo de estudios , en la región cuyana vamos a referimos en las si
pre sente siglo, influyeron en su lengua y han conformado dos subunidadcs: guientes secciones.
' Men doza y San Juan por uná parte y San Luis por otra.
' Desde el punto de vista geográfico, la zona de Cuyo que se extiende entre Consideraremos la descripción de Berta Vida) de Battini en su libro El es
1
1 los 28- a los 37- de latitud sur y se encuentra vertebrada con las partes más paiiol de la Argentina (1964) como punto inicial. En esta obra, orientada a la
ele vadas de la Cordillera de los Andes meridional, comparte características educación, la autora condensa algunas de las principales caracterfsticas del ha
que han llevado al hombre cuyano a forjar una cultura común. El problema de bla de la zona:
la escasez de agua y los paisajes naturales hacen que la población no esté
distri buida en forma uniforme. Hay zonas de oasis que concentran la ...Son características de la región cuyana: una entonación relativamen te
población ur bana interconectada con la población rural de agricultores y uniforme con una variante mendocina y otra sanjuanina muy seme
zonas de desier to, en donde viven puesteros criadores de cabras, población jantes: yeísmo general ( en el none de San Juan una zona de II castella
rural con escasa densidad y muy bajo grado de conexidad con los centros na); rr fricativa asibilada: aspiración de :r final de palabra y de sílaba (a
urbanos. Esto ha for mado una cultura de lucha contra la desertización y veces muy intensa): cierta unidad de léxico con el español de Chile,
cuidado del agua que une los puebles mendocinos y sanjuaninos. y semejanza, ya muy aten ua da, en algunos de sus caracteres fonéticos y
Esa cultura o manera de ver el mundo y las experiencias de una historia morfológicos, por su antigua dependencia colonial". (p. 80).
compartida se reflejan en el habla que , según veremos a continua ción, presen ta
características propias que llevan a la denominación común de habla cuya na.
Esta región, a su vez, forma parte de la región lingüística más amplia del
español de la Argentina Mediterránea. ACTITUD DEL HABLANTE CUYANO ANfE LA LENGUA

A fin de conocer la actitud del hablante cuyano frente a la lengua, se rea


lizó una serie de estudios en la Universidad Nacional de San Juan y en la Uni
ESTUDIOS SOBRE EL HABLA DE CUYO versidad Nacional de Cuyo, en Mendoza. referidos al hablante culto, en el
marco del programa "Estudio del Español hablado en la Argentina Medite
El conocimiento intuitivo que tenemos los hablantes sobre la variación del rránea (Malanca, A., 1985) . Los artículos: "Actitud del hablante culto men
español en la Argentina ha sido confirmado en estudios descriptivos dialecto docino ante su lengua",(Moreno de Albagli y col., 1985) y "Actitud del san
lógicos y sociolingfüsticos. El rastreo de la bibliografía existente muestra que juanino culto ante su lengua" (García Pareja y cols., 1985) son comparables .
no existen estudios sistemáticos que describan el habla cuyana en su totalidad, pues si bien no se llevaron a cabo en forma conjunta y los resultados fueron
sino estudios parciales de determinados fenómenos, en algunos casos investi publicados por separado, sin embargo, en ambos se partió de una encuesta
gaciones aún en elaboración. que igualmente citaremos a fin de mostrar el pa idéntica que se aplicó a 250 hablantes nativos cultos de San Juan y a 300
norama actual de las investigaciones sobre el tema. Estas investigaciones han de Mendoza, según una similar estratificación previa por nivel sociocultu ral,
utilizado bases de datos que forman corpus estratificados de habla que refle jan edad y sexo.
la complejidad de los fenómenos estudiados . El corpus que han considera do La encuesta estuvo organizada en cuatro series de preguntas que indagaban
los investigadores en Cuyo, en general, está formado por registros de gra acerca del nombre que daban a nue stra lengua (preguntas I y 2), las i n titu cio-
baciones de conversaciones espontáneas, encuestas y distintos tipc>s de textos
184 EL ESPAÑOL DE lA ARGENTINA y seis VARIEDADES EL ESPAÑOL CUYANO 185
REGIONALES

nes que rigen la lengua y los posibles modelos lingüísticos (preguntas 3 a 8), te la consideran diferente (62%). Los hablantes sanjmminos consideran
la actitud de los hablantes hacia la lengua oral y escrita en relación con regis que si bien no existe una región que hable mejor, sí hay una generación
tros más o menos formales (preguntas 9 y 10) y el modelo de lengua materna que utiliza con más propiedad y correción el idioma: la intermedia o se
que debe enseñarse en la escuela ( preguntas 11 a 17). gunda generación. En los demás aspectos hay una total coincidencia con
las opiniones de Mendoza.
• Con respecto al nombre de nuestra lengua se daban dos grupos de opcio
• Las preguntas que apuntan a conocer la actitud de los hablantes hacia la
nes, nombres que aluden a nuestro pasado hispánico , más tradicionales
lengua oral y escrita en relación con registros más o menosfonnales, re
(castellano, español) y nombres que se refieren a nuestra identidad como
velan que los cuyanos de ambas provincias son tradicionalistas y recha
nación, más innovadores (idioma nacional e idioma argentino). Tanto en
zan tendencias nuevas que sugieren escribir como se habla; prefieren re
San Juan como en Mendoza se observan diferencias de opinión según la
gistros más formales. Sin embargo, aceptan la inclusión de lo familiar,
edad del hablante. Los mayores de 56 años, tanto hombres como muje res,
popular y aún vulgar en la obra literaria.
se inclinan por los nombres tradicionales en ambas provincias. En el
grupo intermedio (segunda generación, de 35 a 55 años), los mendocinos
• Con respecto al modelo de lengua materna que debe enseriarse en la es
cuela, la opinión de los hablantes mendocinos está dividida. El 50% opi
de ambos sexos mantienen esta preferencia por castellano y español
na que debe enseñarse el modelo de lengua escrita y los restantes, con
(68%) mientras los sanjuaninos muestran una diferenciación por sexo:
preponderancia de los más jóvenes, ambas modalidades, escrita y oral.
los hombres dividen sus opiniones entre los nombres tradicionales y los
En San Juan, el 45o/o prefiere el modelo de lengua escrita, el 25% la oral
innovadores ( 49,99% en cada caso) y las mujeres, en cambio, se incli
y el 30% ambas. Con respecto a las formas de tratamiento de segunda
nan por idioma nacional y argentino ( 56,52%). Esta tendencia innova
persona , el 58% de los hablantes mendocinos y el 45% de sanjuaninos
•¡•'•
dora en los hablantes sanjuaninos se incrementa en la franja etaria de los
está a favor de la enseñanza del tuteo en Jugar del voseo pronominal y
más jóvenes (20 a 34 años), ya que tanto hombres como mujeres prefie
verbal, más conservador en los hombres de segunda y tercera generación
ren los nombres que aluden a nuestra realidad nacional. Los hablantes
. mendocinos jóvenes de ambos sexos, por el contrario, mantienen un
equilibrio entre ambos tipos de denominaciones (63% en cada caso). Es
que en las mujeres y en los jóvenes. Con respecto a las formas de sujeto
en segunda persona del plural, en cambio, prefieren ustedes a vosotros; la
• interesante destacar que estas opiniones se refieren al nombre que "debe
ría llevar nuestra lengua" ; cuando se les preguntó qué nombre usan real
forma posesiva de ustedes es preferida a vuestra en todos los casos.
• Las respuestas a las preguntas sobre qué es hablar bien y mal muestran
una actitud crítica negativa del cuyano hacia el habla de los argentinos en
mente, el 87% de cuyanos contestó castellano.
general.
• En la segunda serie de preguntas, las que apuntan a determinar quién dic Como conclusión, advertimos que existe cierta unidad de criterios en los
¡ ta las nonnas de corrección al hablante argentino, los datos muestran que hablantes cuyanos de Mendoza y San Juan, que aparecen en general con
1 los hablantes mendocinos consideran que son la Academia española y ar
gentina, los escritores y los hablantes cultos argentinos, si bien las muje
actitudes conservadoras hacia la lengua, si bien se advierte una tenden
1 res y los jóvenes sostienen la hegemonía de la Academia Argentina de
cia a innovar en las generaciones más jóvenes y en las mujeres.

j Letras. En San Juan se advierte una marcada preferencia por las normas
que dicta la Academia Argentina en las tres generaciones y sexos y muy
bajos porcentajes de preferencia por los usos de la gente culta de la pro
DESCRIPCIÓN DE LA VARIACIÓN FONÉTICO-FONOLÓGICA
pia región, de alguna otra región del país o de escritores consagrados.
• Las preguntas por los posibles modelos lingüísticos revelan que para los Con respecto a fenómenos fonético-fonológicos, existen muy pocos estu
hablantes mendocinos no existe una región o generación modelo. No dios sobre el habla cuyana. Tal como señalan algunos autores (Vida) de Bat
.consideran el hablar de los locutores de los medios masivos de comuni tini 1964, Donni de Mirande 1985), uno de los fenómenos caracterizadores
cación como de mayor prestigio, salvo en el caso de los jóvenes, ni valo en Cuyo es el yeísrno, ya que en la variedad regional se iguala la realización
ran el habla de los doblajes de películas como mejor ni peor, simplernen- de /)/ y /y/.Otros fenómenos de variación estudiados son renlizaciones de !si
186 EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES
EL ESPAÑOL CUYANO 187

y de /r/. Existen investigaciones terminadas y otras en curso que analizan es tos


fenómenos. ofrece en esta comunidad variantes palatales: /y/ no rehilada, /z/ rehilada y /1/
lateral, de las cuales /y/ representa la norma local. Afirma que a pesar de esto,
Según Brottier (1980, inédito) se registran en el habla culta de Mendoza - las otras dos variantes son las que conllevan un valor lingüístico-social mayor
cuatro variantes del fonema /y/: /y/ fricativa palatal sonora "con un grado de que se evidencia en la variación estilística y estratificación socioeducacional,
estrechamiento que no llega al rehilamiento ni... ensordecimiento... como se con las cuales probaron estar correlacionadas.
describe en el habla de Buenos Aires", /y/ africada palatal sonora, con o sin
t
momento fricativo; I aproximante, "realización que tiene un grado menor de Con respecto a las realizaciones de /si, tal como observa Donni de Miran
estrechamiento del canal supraglótico, de tal manera que deja de percibirse de (1985), " es más un hecho que concierne a la variación diastrática y diafá
claramente el ruido de frotamiento...menor tensión articulatoria" y /j / semi sica que diatópica". La autora afirma que en Cuyo, al igual que en el resto del
consonante palatal que ocupa el seminúcleo anterior de la vocal núcleo silábi país, en posición explosiva se realiza como sibilante predorsodentoalveolar
co. Sus estudios muestran que la variante aproximante es caracterizadora del convexa, fricativa y sorda, y en cuanto a la /si implosiva, con aspiración y pér
habla de Mendoza. Al considerar frecuencia y distribución, observa que en po dida de -s final.
sición inicial y tras nasal, la variante africada es la más frecuente, le siguen en
orden decreciente la fricativa y la aproximante; en posición inte rvocálica, se En el estudio realizado por Moreno de Albagli y col (1984 ), "La -s implo
da una preponderancia de fricativa, en segundo lugar la aproximante y mínima siva o posapical mendocina", se parte de la hipótesis de que en el habla men
presencia de la africada. Finalmente, en la posición formada por conjunción docina la -s implosiva adopta distintas realizaciones que se vinculan con el
más vocal y en diptongo inicial hay una presencia absoluta de semiconsonan te. contexto lingüístico y sociolingüfstico en que son producidas. Desde el punto
En estos resultados provisorios, la autora observa que a diferencia de lo ob de vista lingüístico, se distinguen las siguientes subvariables: /-sl 1 en posición
. servado en conversaciones espontáneas, en registros de pronunciación cuida da
como la lectura de palabras y de textos, se incrementa el número de reali
interior de palabra, delante de t , l- sl2 final de macrosegmento y /-sl1 final de
palabra en el interior del macrosegmento.
, zaciones africadas y disminuyen notablemente las aproximantes. Según este
estudio, en la población adulta de mayores de veinte años, no se registra rehi
Las variantes analizadas para (-s )1 fueron: / h t aspiración articulada sin
fricción, de timbre variable , a veces asimilada a la t siguiente, /h/ aspiración
lamiento ni ensordecimiento como en el habla de Buenos Aires. Sin embargo, fortis, con fricción en la cavidad bucal y/•/ sibilante predorsodentoalveolar
algunos estudiosos como Barbón Rodriguez (1978), hablando de la expansión lenis. Las variantes para /-sl 2 fueron : /•/como en /-s/ 1 _10/ elisión completa
del rehilamiento de Buenos Aires hacia el interior, caracteriza a Mendoza co mo y/?/ cierre glotal. Las variantes para /-sl 1: /•/ - /h/ - /0/ y asimilaciones a
"zona de /li'', y Donni de Mirande (1985) también habla de rehilamiento en la consonante siguiente con realizaciones de /xi y /f /, por ejemplo / di• xús
Mendoza como un fenómeno en expansión. Creemos que el fenómeno de to/ (disgusto) . En cuanto al estilo, se trabajó con cuatro grados de formalidad:
rehilamiento observado por estos autores, tal como aparece en numerosas conversación espontánea con el encuestador, partícipe o testigo, respuestas al
muestras y en la investigación de Brottier, se registra en el habla adolescente cuestionario oral con los datos personales del informante, lectura de un
y desaparece con la adultez.
texto y lectura de palabras.
En San Juan existe una investigación en marcha, correspondiente a la tesis A partir del análisis del material se determinaron tres clases de variantes
de doctorado de Rosa M. Sanou de los Ríos. En 1987 Sanou presenta su inves
con diferencias articulatorias muy notables: s- 0 /si sibilante; s- 1 /h/ aspirada
tigación ;'Variación sociolingüfstica en el yefsmo de San Juan" en la que tra
y s-2 /0 / elidida. Se seleccionó una muestra estratificada según variables de
baja con un corpus de lengua oral estratificado por nivel soci oeduca cion al,
nivel socioeducacional , de edad y de sexo, de 90 informántes. Las conclusio
edad y sexo, elaborado en base a una entrevista que consta de una parte de con
nes provisionales permiten al equipo de investigación señalar que la aspiración
versación semi-libre y otra de lectura (un texto y lista de palabras) . Los resul
y la elisión son dos etapas sucesivas muy generalizadas en la conversación es
tados muestran que la población sanjuanina es yefsta en todos sus niveles. No
pontánea y que decrecen conforme el estilo se hace más formal ( por ejemplo
obstante, la autora señala que se registró un porcentaje relativamente bajo de
en la lectura de palabras prevalece la sibilante).
realizaciones que implican la diferenciación del fonema /l/. La variable (y)
Con respecto a /r/ existen estudios en marcha en Mendoza y en San Juan.
188 EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES ]8Q
EL ESPAÑOL CUYA NO

En "Realizaciones de /r/ en Mendoza" (Moreno de Albagli y cols. 1984) se


tudio, las informantes femeninas presentan más realizaciones de /!/ vibrante,
parte de la hipótesis de que en el habla mendocina se registran por lo menos
es decir que prefieren una pronunciación más cuidada. Por otra parte, son los
tres variantes de la consonante alveolar vibrante múltiple, sonora, oral (r):
adultos los que presentan las cifras más altas para las no-asibiladas, muy espe
/r/ vibrante múltiple, propia de la lengua general, descripta por Navarro Tomás
cialmente los de la clase media-alta (64,3%). También son los que reflejan-un
y Quilis como perteneciente a la lengua estándar, /f/ fricativa alveolar
comportamiento más diferenciado por estilos, así por ejemplo se da un 28,2 %
sonora asibilada, caracterizada como típica de la pronunciación de la región
de no-asibiladas para la lectura. Al analizar la incidencia de la variante asibi
andina y
lada, la autora observa que: 1) los jóvenes de todos los grupos tienen los valo
/ ! / fricativa alveolar alargada sonora. Se tuvieron en cuenta dos tipos de con
res más altos, tanto en las cifras globales por edad como al combinarlas con
textos lingüísticos: 1) con respecto a la juntura: en posición inicial absoluta y
estilo, sexo y nivel socioeducacional; 2) en el caso de los varones, existe una
en el interior del macrosegmento (inicial de palabra o interior); 2) con respec
perfecta progresión lineal decreciente de los informantes mayores a los más jó
!1 to al acento: en sílaba tónica y en sílaba átona (pretónica o postónica). El aná
venes y 3) los resultados que consideran la edad y la clase socioeducacional
lisis del corpus estratificado permitió llegar a algunas conclusiones proviso
conjuntamente repiten ese movimiento descendente (excepto los adultos de la
rias. Se observa que la realización fricativa, con o sin asibilación atribuida a
clase media-alta). Por esta razón, Sanou cree que en San Juan se está produ
nuestra provincia en estudios generales (Donni de Mirande, 1985) no es la más
ciendo un cambio: las variantes no asibiladas están perdiendo su valor lingüís
frecuente en el área urbana. Parecerla que el alófono vibrante múltiple es indi
tico-social, a la vez que está en aumento el prestigio de la asibilada como for
cador de prestigio -impuesto por los medios de comunicación masiva y la es
cuela- ya que los informantes más jóvenes (primero y segundo cronolecto) y ma típica regional.
de los sociolectos alto y medio lo emplean por sobre las otras realizaciones, es
Con respecto a las vocales, existen estudios referidos al habla rural de
pecialmente en registros más formales.
" Mendoza (Cubo de Severino, 1985). Los estudios muestran que los fenómenos
"• . Sanou de los Ríos (1987) en "Variantes de (f) en San Juan", describe_ la ga
de variación observados se relacionan con las variables de nivel sociocultural
ma de variación lingüística que existe en las realizaciones de hablantes nativos

i
y caracterizan en general el habla rural de las distintas zonas del campo cuya
y residentes de San Juan, sobre un corpus estratificado por niveles socioedu
no y argentino. Se observan principalmente cuatro grupos de fenómenos:
cacionales, sexo y edad, en conversación semi-libre desarrollada en base a pre
1) modificación de una vocal en la articulación (i.e. fósf'ro, fonema/"/ re
guntas motivadoras, lectura de un texto y. de una lista de palabras. Observa
lajado, inacentuado en posición postónica), en la cantidad (i.e. ká: bra, alarga
que la variable (r) se manifiesta a través de tres variantes
miento de la vocal tónica), en la intensidad (i.e. sientensé, forma verbal con
1 principales:
1) la / , / vibrante, 2) la /J / fricativa y 3) la IV asibilada, siendo el contraste
pronombre enclítico tónico; máma, telégrama, sándia, aerodrómo, cambio de
vocal acentuada);
1 más importante el de asibiladas y no-asibiladas. La forma típicamente local y 2) pérdida, reducción u omisión de una vocal (i.e. 'ta mañana, 'peráme,
que constituye la norma es, según esta autora, la asibilada: del total de
1 casos
registrados, el 80 % corresponde a esa variante. Las dos no-asibiladas, con só
'tudiaba, pérdida de la sílaba inicial; /'harina, m'hijo, reducción en dos voca
les iguales concurrentes; hastúno, Úgenia, omisión de una vocal del diptongo

í
lo el 20% representan sólo formas marginales en San Juan. Sin embargo, Sa descendente) ;
nou afirma que si bien las no-asibiladas son variantes secundarias, conllevan 3) sustitución de una vocal por otra (i.e. tenimos, podimos, escuro, en con
texto de una sola vocal; pio,; cambéan, en contexto de dos vocales;jab/a, con
I un valor lingüístico de prestigio social " ...que se evidencia en el hecho de que
i en aquellas situaciones que requieren un estilo más cuid do su porcentaje au sonantización de /u/;
:1 menta de !llanera considerable, de 16,4% en la conversación a 35,5% en la lec 4) adición de una vocal (i.e. asigún, en posición inicial; piedrada, ca/ienti
.i
tura. Por otra parte, también es una indicación del prestigio lingüístico-social to, por propagación del diptongo; escr,endo, por analogía con verbos regulares).
que encierran el que sean notablemente más utilizadas por los miembros del
nivel socieoeducacional medio-alto, en tanto que prácticamente no forman Algunos de estos desplazamientos en el sistema fonológico de las vocales
parte del sistema fonético del nivel más bajo". (p. 195). se dan con cierta frecuencia aún en habla urbana, según se observa en la si
De las dos variantes no-asibiladas, la vibrante parece ser la más identifica guiente tabla:
da con la noción de prestigio o corrección. Existe una tradicional polaridad en
tre /f./, como la variante porteña, y /! / asibilada, la provinciana. Según este es-
EL ESPAÑO.L CUYANO /91
/90 EL ESPAÑOL DÉ LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES

sustantivos femeninos terminados en -o, el comportamiento de las variables


TABLA! sexo, nivel sociocultural y edad de los hablantes, muestra que en todos los gru pos
Variación vocálica en habla urbana mendocina se usan las dos variantes de género. La variante en -o es levemente supe rior en
los hombres, en hablantes de nivel medio y de mayor edad. Con respec to a los
Variantes Nivel alto Nivel medio Nivel alto sustantivos masculinos terminados en -a, vemos que la variante feme nina,
Vocálicas
integrada, es la más frecuente. La variante masculina no presenta dife rencias
sientensé 85% 90% 95% significativas en cuanto al sexo, es más frecuente en nivel bajo y en ha blantes
autodrómo 70% 80% 95% de tercera generación. En habla urbana, las frecuencias son similares en nivel
bajo. De los mencionados, sólo la forma el/la dínamo se registra en nivel
'peráme, 'cequia 85% 95% 98%
medio y alto.
!'harina 87% 90% 99%
calientito 52% 76% 88% - ...tiene la forma de una bateíta, así, de un sartén.
- ...gente de muy mucha edad avanzada ya, que no sufre la calnr r,·e-
menda...
- ... es una color media tierra...una color [Link]...
DESCRIPCIÓN DE LA VARIACIÓN MORFOSINTÁCTICA
En las oraciones citadas -y en otras en las que aparecen un colitis, una ho
La variación morfosintáctica ha sido estudiada por varios autores en inves jaldre- se registran sustantivos terminados en -e y en consonanate que alter
tigaciones que abordan zonas incluidas en la región cuyana. nan el género con moción del artículo, sin modificar la terminación. Son sus
tantivos que no se integran en el sistema de oposición masculino-o/femenino
Consideraremos en primer lugar, algunas variaciones en el género y el nú
mero de los sustantivos, según estudios realizados en habla rural mendocina,
ª· Analizando la frecuencia relativa de aparición del fenómeno en habla rural
mendocina, hemos observado que la variable 'sexo del hablante' no marca di
(Cubo de Severino, 1992, 1993) y observaciones asistemáticas de su uso en ferencias significativas. La variable 'edad' sólo covaría en el caso de los sus
habla urbana. A fin de facilitar la lectura citaremos ejemplos del corpus para tantivos calor y color de rección antigua femenina, ya que las forq¡as femeni
acompañar la descripción correspondiente a cada variación observada. nas son usadas sólo por hablantes mayores de 55 años. En el caso de la color
su uso es exclusivo de ese grupo de edad, lo que permite predecir una pronta
desaparición del fenómeno. En habla urbana, no hemos registrado ningún uso
de la color.
Género de los sustantivos
La variable 'nivel sociocultural' covaría si agrupamos los sustantivos estu
Se observan variaciones de alternancia de género por sustitución paradig diados teniendo en cuenta "variante estándar/ no estándar". En efecto, las va
mática y sintagmática en las siguientes oraciones del corpus. riantes no estándar son significativamente las más frecuentes en todos los gru
pos de habla rural. Sin embargo, en hablantes de nivel alto, los usos estándar/
- ¿lienen radio, qué emisora escuchan? ( encuestadora) no estándar casi no presentan diferencias (52% y 48%) respectivamente. En
habla urbana, por el contrario, las formas estándar se registrnn en el 90% de
0

- Sí, el radio lo escuchamos a eso de las nueve...a las cuatro escu-


chamos los comunicados y a la noche las radios chilena.<. los casos.
- .• el reuma es de frío... a veces da reuma dolorosa.
- ...como el agua es tan e.<ca.<o...
En los enunciados citados -y en otros en los que aparece el/la dínamo, .. /' agua es clarita...
un/una enema - observamos sustantivos asexuados que alternan su género con ...EL azúcar está caro...
moción del artículo. Son sustantivos que se integran en el sistema de oposición ...con el hacha [Link]. La usamos...
masculino-o/ femenino-a. Según análisis de frecuencia en habla rural, en los
EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES EL ESPAÑOL CUYANO 193
/92

En los fragmentos citados, las marcas corresponden a sustantivos de un gé Algunos nombres de animales sin distinción de sexo pasan a diferenciarlo
nero, no sexuados que comienzan eón a- y suelen registrar variaciones de gé desarrollando marcas de flexión: oposición morfemática y moción del articu
nero, se integren o no en el sistema de oposición masculino -o / femenino -a. lo. No se registra la forma tigresa, usado en otros lugares.
Las variaciones se producen por moción del artículo. Los sustantivos femeni-
nos agua, alma, arena, hambre, hacha, harina, apendicitis , asma, azúcar; sue ...primero la Rosario que tiene...como veinticuatro (años)...después...el
len llevar adjetivo clasificador masculino cuando aparecen precedidos por el Cecilio..., después el Carmen y otros tres....
artículo "el"( 30%). No hemos registrado ningún caso con artículo femenino y
1 .
adjetivo en -o. La distribución de las variantes de acuerdo con la edad, sexo y En el habla de Mendoza y San Juan, los nombres propios de persona, an
nivel sociocultural sugiere la coexistencia de dos tradiciones: en una de ellas, tropónimos, señalan el sexo del referente mediante una marca de gtnero en to
el artículo "el" arrastra la concordancia del adjetivo; en la otra, más frecuente, dos los casos: moción de la terminación y/o moción del artículo. El uso del ar
1
·1 se prefiere "la"y adjetivo femenino. Los datos, sin embargo, no nos permiten tículo con nombre propio aparece en el 100% de los hablantes rurak y en
afirmar que exista realmente un cambio de género, ya que tanto en la referen 72% en hablantes urbanos.
cia pronominal y en la formación del diminutivo como en los usos plurales se
conserva el género femenino en todos los casos. Esta variación se da tanto en ... La cuchilla es más grande, más filosa también, es una hemmúenta pa
rn trabajar. Ahora el .crtc hilln lo usamos para coiner en la mesa. porque
habla rural como en habla urbana mendocina. La vacilación en la elección del
es más manuable.
artículo se refiere tanto a sustantivos que comienzan con a- tónica como con
a- átona.
Hemos registrado algunas distinciones léxico-semánticas unidas a las ter
•• ...¿Necesita un lnpicero? minaciones -o /-a, que varían en la comunidad y no siempre se mantienen .
•i ' ...Pasá el azucarero.
Además de cuchílla/cuch illo, ya citados, aparecen bolsa/bolso, leña/leño,
huerta/huerto.
El comportamiento de las variables sociales muestra diferencias poco sig
,' , Se registra, en habla rural y urbana, alternancia de género con moción de
't la terminación en los dos sustantivos marcados, derivados con sufijos de dos
terminaciones. La tendencia general en ambos casos es hacia la forma femeni
nificativas en cuanto al nivel sociocultural de los hablantes . La variable 'edad'
covaría sólo en las oposiciones leño /leña, huerto/huerta, en las que la distin
ción semántica es casi exclusiva de hablantes de más de 55 años."La variable
na (una /a picu a, un azucarero, 81%). Sin embargo, la variable 'edad' influ ye

1
sexo marca diferencias significativas, ya que mientras las mujeres establecen
marcadamente en la elección. El 90% de los usos en -ero registrados en el
las distinciones semánticas en el 80% de los casos, los hombres sólo lo hacen
corpus corresponde a hablantes de más de 56 años.
en el 60%. Esta diferencia se mantiene en todas las oposiciones estudiad as.

,'!
Las características de la variación en el género de los sustantivos, de las
1 ...la médica dijo..• el doctor de Malargüe y la doctora del Manzano di
que citamos sólo algunas por razones de espacio, muestran una tendencia cen
jeron...
t¡ tral del grupo a crear la marca de género por moción de la terminación si el gé
nero es relevante, y si no lo es, prefiere el procedimiento externo de moción
Algunos sustantivos como los citados, con género motivado en los que el del artículo.
,, cambio de concordancia está en correlación con la información sobre el sexo
f del referente u otro aspecto del contenido, distin$Uen mediante palabras distin tas
:
(heterónomos), por moción de morfos distintos o por moción del artículo, los
géneros masculino y femenino. Pertenecen a este grupo los sustantivos que Número de los sustantivos
designan ocupaciones, oficios, cargos y apelativos de persona y diferencian el
sexo del referente por moción del artículo y oposición morfemática. En la comunidad estudiada los sustantivos terminados en vocal tónica al
ternan cuatro formas de plural según las terminaciones :-s , -es, -ses y -0 con di
...que no se me aparezca In tigra... ferente frecuencia según su distribu ción. En un estudio realizado en habla ru-
194 EL ESPAÑOL DE lA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES

EL ESPAÑOL CVYANO 195


ral mendocina, investigamos la alternancia de usos en una serie de palabras
mediante encuesta semiestructurada y comprobamos los datos que aparecen en
la siguiente tabla:
La preferencia por una u otra variante según los grupos aparece en la siguien
TABLA II
Número de los sustantivos. te tabla:
Habla rural mendocina Nº 90 TABLA 111
Formación del plural en algunos nombres compuestos.
Habla rural mendocina N" 90
sustantivos •S -es -ses ·0
ají, alelí, café, X X X
-s en segundo . -sen ambos
champú.jacarandá, hablantes ·0
elementos elementos
maní. menú, ombú,
rnbí. sofá nivel alto 29% 4% 3%
borceguí, esquí X X X nivel medio 20% 8% 6%
dominó, mamá, papá X X nivel bajo 17% 10% 5%
pie, té X X primera generación 22% 9% 2%
segunda generación 20% 8% 6%

En general, las terminaciones de plural más frecuentes en habla rural son tercera generación 24% 12% 5%
las no estándar -0 ( 56%) y -ses (34%). Las variantes -s (16%) y -es (6%) son masculino 38% 9% 8%
las menos usadas en este tipo de sustantivos.
Los sustantivos terminados en consonante, en general , forman el plural femenino 28% 11% 6%
....
con -es. Pero en palabras de origen extranjero, según encuesta, alternan las
formas -es /-0 en: cassette, club, dólar, hall, líder, pullover. restaurante, La variante-sen el segundo elemento (i.e. bocacalles) es la más frecuente
sandwich, short, vermouth, yogur, en las que casi no existe conciencia lin en todos los grupos. La variante -s en ambos elementos ( i.e. bocascalles) es
güística de vocablo extranjero. Otros sustantivos (petromax, carnet) alter más usual en hablantes de más de más de 55 años, inusual en jóvenes , sin di
nan las formas -s :: -0, con previa pérdida de la consonante final. No cova rfan ferencias significativas por sexo. Poco frecuente en nivel sociocultural alto. La
con las variables sociobiológicas y la variante más frecuente en todos los variante -0 (muchas bocacalle) es poco frecuente en todos los grupos.
grupos es -0.
Los nombres compuestos alternan en algunos casos la pluralización del Algunos nombres como escaleras, panta lones, que carecen de singular y
primero y segundo: segundo elemento, reflejando la mayor o menor cohesión designan unidades formadas por dos elementos alternan -s :: -0, con formación
entre sus componentes. Una tercera variante -0 deja sin marca de plural los de un singular. Cuando aparece la variante -s (presencia) para designar una
dos elementos . investigamos mediante encuesta semiestructurada el uso de uni dad no existe oposición singular/plural. Seleccionamos para nuestra
avemarla, bocacalle, botamanga, casaquinta, damajuana, guardamonte, me investiga ción: alforjas, alicates, bombachas, calzoncillos, escaleras, pantalones,
dialuna, padl'f!nuestro y sordomudo . La variante de mayor uso es la que plu pinzas, tijeras. La variante -s (uso d plural) representa el 24% de la muestra y la
raliza sólo el segundo elemento. La5 frecuencias totales se distribuyen de la va riante -0 (presencia de singular y oposición singular/plural) representa el
siguiente manera: 76% por lo que es significativamente la más frecuente . Todos los grupos
prefieren -
-s en segundo elemento -s en ambos elementos •0 0. Teniendo en cuenta la edad, la mayor frecuencia de la forma singular se re
60% 20% 14% gistra en los jóvenes, mientras en los hablantes de mayor edad casi se igualan
los valores de las dos variantes. El nivel sociocultural no marca diferencias sig
nificativas y el sexo señala mayor uso de -0 en hablantes femeninos.
Si analizamos, en general, la preferencia por el procedimiento, alternancia
y/o presencia/ausencia, para designar el plural. vemos la alta frecuencia de la
196 EL ESPAÑOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARJEDADES REGIONALES EL ESPAÑOL CUYANO 197

variante -0 en todos los fenómenos de variabilidad de número. Esta es una ca una suave curva descendente desde el nivel sociocultural alto al bajo. Por otra
racterística del habla rural y el nivel bajo del habla urbana. parte, el habla de los hombres mantuvo porcentajes generales superiores (-a
Sería interesante saber si la característica de los mendocinos que la gente 40%) al de las mujeres (-a 20%). Dada la peculiaridad del fenómeno, amplia
común describe como "comerse las eses" se debe a variación fonológica y pre mos la encuesta y extendimos el universo a hablantes urbanos sanjuaninos y
ferencia por la variante aspirada a final de palabra, o a la preferencia de -0 en mendocinos . Los datos obtenidos aparecen en la siguiente tabla:
las formas de plural.
,- TABLA IV
1 11 Femenino de adjetivos de una terminación en -E
El artículo N° 90
. :!
El estudio realizado en habla rural mendocina muestra, en general, pocas nivel -e -a edad -e -a sexo -e -a
variaciones con respecto a los usos registrados en el español estándar. Las va
alto 80% 20% 1 generación 42% 58% femenino 56% 44%
riaciones se refieren especialmente al uso de artículo con nombre propio y so
brenombre de personas, como ya dijimos y con nombres propios de animales . medio 82% 18% 2 generación 68% 32% masculino 70% 30%
Esta forma se aplica a personas de menor o igual edad y jerarquía que el enun bajo 40% 60% 3 generación 80% 20%
ciador, pues en los demás casos se utilizan formas de tratamiento ( don, doña)
.Su uso conlleva el significado de "trato solidario e indica que la persona alu Tal como aparece en la Tabla IV, las tendencias generales de los grupos son
dida con el artículo + el nombre es conocida por el enunciador, sin interesar si similares en habla urbana. Por una parte, se observa un mayor uso de -e en los
el oyente lo conoce o no. En habla urbana no se registra este uso, ya que el uso niveles socioculturales alto y medio, en la segunda y tercera generación y en
del artículo ante nombre propio sólo aparece para indicar al oyente que la per ambos sexos (superior en los hombres). Por otra parte se observa una tenden
sona referida es de su conocimiento. cia al uso de -a en nivel bajo y en hablantes de primera generación. Esto seña
laría dos fuerzas en pugna: la de los jóvenes, renovadora, que prefieren un fe
menino en -a y la de los de mayor prestigio y edad que prefieren la conserva
dora en -e. Los datos cuantitativos globales no permiten hacer una predicción,
El adjetivo
sin embargo, si distinguimos entre los resultados obtenidos por palabra, obser
Las variaciones de género y número del adjetivo siguen las mismas pautas vamos que los adjetivos estudianta, practicanta y sirvienta (de uso frecuente
y frecuencias que las del sustantivo al que acompañan. Sólo señalaremos algu como sustantivo) muestran un incremento notable en su uso, a diferencia de
nas variaciones de género en adjetivos de una terminación que pasan a un sis los restantes adjetivos encuestados.
tema de dos terminaciones: Las variaciones de número en el adjetivo son mínimas . Se reducen a la al
-a::-o/ -a; -0 :: -o/-a (i.e. trabajador vitícolo, enfermera principala, maestra su ternancia en la distribución de los alomorfos de plural en algunos sustantivos
plenta ). terminados en vocal -s:: -ses (iranís/iraníes) y -0 en adjetivos de origen extran
El hablante rural, en todos los grupos de edad, nivel y sexo, tiende a marcar jero (estrech)
morfológicamente el sexo del referente animado. El uso de la tercera variante,
sin embargo, presenta diferenciación por grupos poblacionales. Para registrar
esta variación, que también se da en otras regiones del país, realizamos una en
cuesta en base a una selección de adjetivos en -e propuesta por Sánchez Lanza Variaciones en el verbo
Martino (1987): farsante, obediente, practicante, pudiente, suplente y vidente. Con respecto al estudio de variaciones en las formas verbales, en habla cu
Los resultados en habla rural muestran que la concordancia del adjetivo con el yana, sólo conocemos proyectos en marcha , en la provincia de San Juan y de
sustantivo en -a se registró sólo en hablantes de primera y segunda generación Mendoza, en el marco del "Estudio del español de la Argentina med ite rráne•a·
(jóvenes y de edad intermedia), lo que hace pensar en un cambio en marcha. ya mencionado.
Sin embargo, no aparece como una variante prestigiosa ya que la frecuencia
marca
e,,. ,
;.<: .
EL ESPAÑOL CUYANO

198 EL ESPAÑOL DÉ lA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES


edad, sexo y nivel sociocultural.
En el corpus se han registrado algunas variaciones de caso, persona,
En el "Estudio del español hablado en San Juan: formas de pretérito del nú ro y género en el sistema pronominal.
Modo Indicativo" (Jaime de Arrieta, Stella y Mirta Cuadros de Besega, 1994), • En primera persona singular sólo observamos ciertos usos peculiare
según consta en un informe inédito, el objetivo es "detectar las preferencias la forma de sujeto y la oblicua, que tienden a focalizar la infonnació
del hablante culto sanjuanino acerca de las formas verbales de Pretérito del el enunciador que se convierte en tema, y son c1m1cterísticas del h
Modo Indicativo en lengua oral, determinar el valor temporal entre el coloquial:
preté rito simple y el pretérito compuesto y el valor aspectual entre el pretérito
im perfecto y el pretérito simple". La conclusiones a las que arriban las Yo, me parece que anda él conmigo
! autoras son las siguientes: 1) en el uso de las formas de pretérito del Modo Yo, el finado de mi abuelo lo ha visto...
Indicati vo en la ciudad de San Juan se ha producido un desplazamiento del Para mí, que estaba como loca
1,/1 pretérito compuesto por el pretérito simple ( 92%) 2) al comparar las tres
formas de pretérito del Modo Indicativo, registran un 56% de uso de pretérito Tanto en los usos de yo por a mí con verbos de opinión. los de yo en
simple, un 38% de pretérito imperfecto y un 6% de pretérito compuesto. coluto sin verbo o locución para mí+ subordinada, son rasgos que
Por otra parte, destacan la función pragmática de la forma verbal elegida recen en hablantes de todos los niveles ,edad y sexo y al ocupar la I
en una situación comunicativa determinada y registran usos orales en los ción temática constituyen un refuerzo afectivo de ¡!ran valor pragmá
que el hablante usa formas de pretérito y adverbios u otros indicadores de • En la primera persona plural se presenta el caso de alternancia nos:.
tiempo correspondien tes al presente. Afirman, finalmente, que "la ::se, por la no coincidencia de la persona de la forma objetiva con la
subjetivización conlleva el debi litamiento del valor semántico de las formas bal desinencial. La variante no estándar los muestra mayor frecuenci
lingüísticas en favor de nuevos valores pragmáticos". hablantes de nivel bajo (52%) y escasa presencia en nivel alto 1
En Mendoza (Moreno de Albagli y col., 1994) se estudió la alternancia de (18%) y la variante se sólo se registra en un 2% de hablantes de nivel
•........J perfecto simple y compuesto en textos orales y escritos, llegando a la conclu jo. La estándar nos, por lo tanto, es la más frecuente. Otros aspectos
sión de que cada forma tiene sus valores específicos y atiende a necesidades pueden ser mencionados son, el uso de nosotros/nosotras a diferenci
determinadas. Ambas formas verbales son vitales en Mendoza, y no aparecen lo que ocurre en otras regiones del país en las que sólo se registra la
en contextos idénticos ni por cotexto ( ya que el perfecto compuesto se extien ma masculina y el plural de modestia.
de hasta el ahora de la enunciación aunque no siempre se exprese explícita • Con respecto a la segunda persona singular, el fenómeno de mayor 1
mente) ni por contexto situacional (es decir, el espacio y el tiempo del discur vancia es el voseo estudiado por diversos autores como forma de t1
so que supone un mayor compromiso personal y mayor subjetividad en el em miento y en cuanto a la morfología del sistema pronominal y verbal.
pleo del perfecto compuesto), ni aún por contexto mental (ya que en la mente mo forma de tratamiento (Cubo de Severino, 1985: Jaime de Arrieta,
· del hablante están funcionando estructuralmente los dos perfectos y este esco Cuadros de Béssega, M. I 993), se advierte que tanto en San Juan c,
ge en cada caso el que mejor sirve a sus necesidades expresivas). en Mendoza, se usa exclusivamente el pronombre vos para tratami
El análisis de proporciones de uso muestra un 20% de uso de perfecto informal de segunda persona singular. No se registra el uso de tú.
compuesto en corpus oral de conversaciones espontáneas y un 25% en corpus El sistema utilizado contempla usos simétricos y asimétricos de vo.< '
escrito de periódicos de Mendoza. Esta forma verbal registra un mayor uso en red, con variaciones según el tipo de relación entre los interlocutcre
sociolecto alto, en tercera generación y en hombres. edad, el sexo y el nivel sociocultural. El vos en habla urbana cuyana
ne un uso muy extendido y con tendencia a seguir creciendo En use
métrico vos-vos, se usa entre familiares, amigos, conocidos y aún de
nocidos, variando su frecuencia de acuerdo con las variables ya men
Pronombres nadas. En el ámbito familiar o primario es de uso absoluto entre espc
El primer aspecto que abordaremos es el de los "Usos pronominales per y hermanos, y casi absoluto entre primos de igual edad ( en segum
sonales"(Cubo de Severino, 1989), de acuerdo con los resultados obtenidos en
una investigación con datos de un corpus representativo y estratificado por
200 EL ESPAÑOL DE IA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES
EL ESPAÑOL CUYANO

tercera generación, nivel bajo se registra un 20% de trato simétrico Ud


Ud. cuando el trato es discontinuo). En las relaciones entre díadas de pa y medioy voseo en el bajo. Los datos no permiten determinar si 1:
rientes de diferente edad: padres-hijos, tíos-sobrinos, abuelos-nietos se racterísticas fonemáticas y acentuales de los verbos tienen incidenc
observan diferencias según la edad y el nivel sociocultural del hablante.· las fonnase le gidas. En síntesis, se puede afirmar que el voseo es un
Los datos muestran la variación desde un tratamiento asimétrico en el lidad en el uso de los hablantes cuyanos urbanos y un fenómenoq
que predomina la noción de autoridad, correspondiente al grupo de más sigue extendiendo. Los estudios sobre el tema en habla rural( Cul
edad, hacia un tratamiento solidario y familiar propio de la primera ge Severino, L. 1990), en cambio, muestran que en el campo la exte
neración. La variable sexo no muestra diferencias significativas en el del fenómeno es más restringida, aunque también se observa la tend
ámbito primario. a un mayor uso de voseo, especialmente en las mujeresy en losha
'.,,, En el ámbito secundario, entre amigos, predomina el uso vos-vos entre tes de primera genera ción.
' ;l
. conocidos alternan los usos simétricos . fonnales e infonnales (Ud-Ud
.lvos-vos ) Las diferencias se registran en los grupos generacionales. Los
• Con respecto a la tercera persona, es importante destacar que se mi
ne la distinción entre dativo y acusativo en masculinoy neutro
amigos de la misma edad, usan vos-vos en un 80% en tercera generación , le (s,) y no se registra leísmo .La fonna refleja si sólo se usa en frase
90% en segunda y 100% en los más jóvenes en Mendoza. En San Juan, chas, consigo también es inusual.
) 42% en tercera, 64% en segunda y 90% en primera. El trato con desco
· , nocidos en la calle (comerc iantes , transeuntes, compañeros circunstan Otros aspectos del pronombre han sido estudiados en habla rural (el
· ,; ciales de asiento, mozos de restaurante) refleja un 100% de trato simétri nombre sujeto explícito . pronombres demostrativos y posse i [Link]·
co Ud.-Vd. cuando los desconocidos son mayores, que disminuye a 50% verino, 1989, 1990).
en el grupo de primera generación cuando son desconocidos de la mis
ma [Link] Mendoza, estos valores cambian de manera asistemática si el
'.." ..._ trato con desconocidos es en una tiesta en casa de un amigo.
En el ámbito terciario o laboral, en donde se establecen relaciones de de ESTUDIOS SOBRE VARIACIÓN LÉXICA
. pendencia, vemos un uso asimétrico en la relación jefe-empleado, que es
muy marcado en el nivel bajo, primera generación y depende no sólo de
l,.,.;,
Un aspecto estudiado exhaustivamente por César Quiroga Salcedo( 1
las diferencias de edad sino también de la ocupación. En ámbitos como 1987, 1 989, 1990 y 1991), Aída Gonzales de Ortiz (1987)y Viv\anaG
la escuela, la iglesia y la milicia, el trato es generalmente pre-estableci Pantano (1989), es el de la Onomástica cuyana: Toponimiay Antroponi
do, predominando el trato recíproco de respeto Ud.-Ud. Este equipo de investigadores, que además trabaja sobre folklore cuyan,
,, Los aspectos morfosintácticos del voseo (Moreno de Albagli y cols.,
1987; Jaime de Arrieta, S. y Cuadros de Béssega, M., 1992) en ambas
iniciado un Diccionario de regionalismos de la provincia de San Juan:
Atlas lingüístico de Cuyo. En el área de etnolingüfstica, realiza une s tu d i
provincias se registra con caracteásticas similares. En el uso de las for mas , tegral del dialecto huarpe-allentiac y Onomástica aborigen deCuy o.
· ..,
pronominales se evidencia el predominio de vos tanto en función su jeto Otros aspectos del léxico han sido estudiados por Berta Vida! deB i
como en la de término de preposición, en todos los sociolectos y cro (1985) en su estudio sobre "El español de la Argen tina . El léxico"y sus ol
nolectos. En cuanto a las fonnas verbales, en el uso de Imperativo se re vaciones se extienden también a la zona de Cuyo . Abundancia de arcafsmc
gistra un marcado predominio de la fonna verbal voseante en todos los habla urbana, (saber por soler; pararse por ponerse de pie, pollera por ft
niveles con porcentajes más elevados en nivel bajo. En presente de Indi zonzo porto n,to barrial por barrizal, monte por bosque, sentir por oír;
cativo, se observa en general uiia leve preferencia de las formas vosean vi por vez)y en habla rural (agora, ansina, aparencia, cencia, escrebir;
tes frente a las tuteantes, elegidas estas últimas por los hablantes de nivel ese medecina, mesm.o, naide), indigenismos (camote, cacao, gal pón, c
. medio. En presente de Subjuntivo, los porcentajes entre formas vosean tes ha cra. ero, charque,a naná; del mapuche malón, coir6n, huemul, laucha,
y tuteantes son equilibrados en los tres sociolectos en San Juan, los
choi chingolo, Cuyo) y marinerismos ( rancho, sucucho, tajamar,
hablantes mendocinos, en cambio, prefieren el tuteo en los niveles alto
embarcadero
cada, balde, roldana, mazamorra, chusma, broma, flete, rebenquey chic
travesía, zonda ).
202 EL ESPAflOL DE LA ARGENTINA Y SUS VARIEDADES REGIONALES
El, ESPAÑOL CUYANO 203

Léxico y cultura
conocen una variedad de avestruz petisa a la que llaman overo que está casi
Para terminar, nos gustaría volver a las intuiciones léxicas que, según diji extinguida.
mos al comenzar el capftulo, permiten al hablante reconocer una variedad y Cuando el choique es cachorro se llama charabón, pichón que aún no ha
mostrar cómo una palabra como choique se relaciona con un campo léxico es- emplumado. Algunos informantes aseguran que el avestruz y el choique son
pecífico y con la cultura de una región. animales diferentes: " ...porque el choique tiene tres dedos y el avestruz no, no
Entre las prácticas tradicionales del hombre de campo cuyano y de otras re sé cuántos tiene pero no son tres". Esta información, sin duda alude a diferen
giones argentinas, se encuentra la caza de guanacos y choiques. Este es un ar te cias con el avestruz africana que tiene dos ded_os.
casi ritual. Por supuesto no nos referimos a la caza con armas de fuego sino a Refiriéndose al guanaco, el conjunto o manada es designado tropa o piño,
las boliadas. El jefe del piño se llama guanaco relincho o centinela y es el más viejo de la
Nos parece ilustrativo terminar el capítulo con este tema, porque resume la manada. Su nombre se debe a que cuando hay peligro relincha para avisar a
relación entre lo que hace y dice el cuyano. Las técnicas de adquisición (caza, sus compañeros. Según los informantes, el choique es más solitario:
pesca, crianza de animales, cosechas) que utiliza un pueblo son la unión de "...cuando andan en grupo es que son avestruces lobas o salvajes".
gestos y de instrumentos para lograr un producto final. A este nivel formarfan El conjunto es llamado l'avestruzada. Se llama barato a los guanacos y
el léxico técnico, en principio, todos los términos que nombren útiles o instru choiques que se encuentran luego de finalizada la cacería y que son dejados
mentos, los verbos que correspondan parcial o totalmente a una o varias accio para los niños que se inician en la actividad.
nes elementales (aprensión, percusión o traslación y transmisión de la fuerza a
la parte activa) y los sustantivos que nombren productos obtenidos. Lo que 2) El arte de cazar
., aparece a continuación, por lo tanto, es un vocabulario con demarcación dia La cacerfa es un acto colectivo que se realiza entre los meses de mayo y
.,
.."., tópica, diastrática y diatécnica: él léxico de los cazadores de guanacos y choi agosto, cuando los puesteros han regresado de la veranada, es decir, el trasla do
..
" 1 ....
ques en el Sur mendocino (Cubo de Severino, L., 1991). El orden de exposi
cion es onomasiológico, es decir, agrupando las entradas por materia. La rela
del ganado a la cordillera en verano. Cazar es un acto masculino y en ge neral
sólo los hombres hablan de él. Al preguntar sobre el tema a las mujeres. la
- .J ción "palabras y cosas"es preferible al alfabético en este contexto, porque per respuesta es "eso lo sabe éf', refiriéndose al hombre de la casa. Sin embar go,
tt mite que el sentido de los términos se comprenda por cotexto: todas las informantes conocían el significado del léxico si se les pregunta ba

.t".
( competencia pasiva). El acto se llama guanaquear, ir a una guanaca'a o
1) La presa. Nombre del animal adulto, de la cría, colectivo para desig choiquia'a o simplemente a una boliada. Es una diversión, un ritual y una for
nar el conjunto (ténninos del elemento natural): ma de obtención de alimentos, cuero y lana, en la que , tal como dicen, "más
!1
li•
La cacería del guanaco y el choique aparece como una unidad para los vale maña que fuerza".

,
puesteros mendocinos, ya que ambos ánimales salvajes tienen el mismo habi
l tat y bajan de la cordillera de los Andes en la misma época, cuando la nieve Más allá de estos estudios que los lingüistas hacen sobre el habla de Cuyo,
¡, 1 les impide obtener alimentos. Por esta razón la actividad de caza incluye siem existe una serie de palabras, que se han convertido en símbolos del hablar
pre ambas presas. El guanaco, mamífero rumiante que habita en los Andes me mendocino. Son mendocinismos observados en el habla popular que se citan
ridionales, es designado con ese nombre de origen quechua (wanaku) cuando siempre cuando se intenta imitar el hablar de un mendocino. Fueron recogi
es adulto. El cahorro o cría se llama chulengo. Choique, es de origen mapuche, dos en el Boletín de la Academia Argentina de Letras en marzo de 1950 y hoy,
es la designación más frecuente para el avestruz americana, ave corredora de casi cincuenta años después, mantienen su vigencia:
gran tamaño. También hemos registrado los términos cheuque y choi, del mis amogosarse: enmohecerse (ver mogo por moho)
mo origen mapuche, si bien su uso es menos frecuente. alcachofa: alcaucil
Según cuentan los cazadores, gente de otras provincias usan suri (no aguaitar. espiar, mirar
roeste y norte argentino) churi ( San Juan), ambos términos de origen quechua, beteraba: remolacha
y ñandú (litoral) de origen guaraní. Esta terminología, pues, traza lfneas geo cotudo, a: mendocino (proviene de la abundancia de coto en la región. A veces
gráficas en el mapa de las principales lenguas autóctonas de nuestro país. Re- es despectiv_o)
20-! CI. ESl'l\,VOI. /JÍ:· U MU;l:'Nrt.\'.\ I' SUS 1:\/?/U)¡\/Jl:·s t?U;IO-\'.\U:S IJ t:SP\\'//1. C/11:\.VO ::n_-;

cw110te: hatata
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' De la larga lista, sólo cotudo ha dejado de usarse, y en su lugar se prefiere

i
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menduco. Otros mendocinismos característicos, referidos a comidas son : tor en Actas II Congreso ar¡:en1i110 de hispanistas. Temas lingüísticos, tomo 1, FFL.
titas, (en San Juan se llaman semitas, en La Rioja tortillas) , pasteles (empa UNC, Mendoza, 241-258.
¡: 1 nadas fritas),; en juegos infantiles: columpio (hamaca), maroma (sube y baja), CUBO de SEVERINO, L. (1990). "Usos pronominales personales en habla rural men
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