AUTOR:
Doylith Alva Zagaceta
ASERTIVIDAD
Derechos asertivos:
1. Derecho que tiene todo hombre y mujer o niño a que se le trate con el
debido respeto a su dignidad como ser humano, a sus necesidades básicas,
así como a reclamar este respeto cuando sus derechos están siendo
violados.
"El respeto es una de las bases
que consiste en valorar a los
demás, considerar y reconocer la
dignidad de cada persona como tal;
es el reconocimiento de los
derechos, que son innatos a todos
los seres humanos. Es, por lo
tanto, la esencia de las relaciones
humanas y de la vida en comunidad"
Para ti:
Reconocerte como una persona merecedora de ser tratada con respeto y
dignidad significa que, ante cualquier insignificante falta de respeto hacia tu
forma de sentir, de pensar, de decir, de hacer o de ser, tienes la capacidad
de poner límites.
Significa que te entiendes como un ser digno. Digno de ser, de hacer, de decir,
de pensar y de sentir con total libertad, sin miedo o limitación.
Para los demás:
Reconocer que todas las demás personas que te rodean son, exactamente
igual de merecedoras y dignas que tú, de ser tratadas con absoluto respeto y
dignidad hacia su manera de sentir, de pensar, de decir, de hacer y de ser, te
aleja de emitir juicios de valores, de lanzar críticas destructivas, de ser uno
más del montón y de señalar lo que está bien y lo que está mal.
Significa que entiendes que todas las personas observamos la vida desde
nuestros propios ojos, desde nuestra perspectiva, y que todas las personas nos
equivocamos, nos caemos, aprendemos, fallamos, decepcionamos, todas las
personas, incluida tú.
Ejemplo en contra de este derecho:
La soberbia.
la persona soberbia es una
persona arrogante, que encuentra
satisfacción menospreciando a
los demás, una persona que
abanderada en y por su orgullo se
considera en situación de mirar a
los demás "por encima del
hombro".
Es aquel o aquella, que en base a unas escalas un tanto particulares se
considera "mejor que los demás”.
Las personas soberbias critican a los demás rápidamente, enfatizando los
errores y puntos débiles de quienes no cumplen sus altos estándares.
Necesitan corregir los fallos de los demás, e incluso hacer que los demás fallen
para recalcar sus debilidades.
Técnicas para vencer la manipulación
1. Técnica del disco roto.
Consiste en repetir el propio punto de vista
una y otra vez, con tranquilidad, sin entrar en
discusiones ni provocaciones que pueda
hacer la otra persona.
La técnica del disco roto no ataca a la otra persona; es más, hasta le da la
razón en ciertos aspectos, pero insiste en repetir su argumento una y otra vez
hasta que la otra persona queda convencida o, por lo menos, se da cuenta de
que no va a lograr nada más con sus ataques.
Ejemplo:
– Tú tienes la culpa de que llegáramos tarde, como siempre.
– (Disco roto:) – Tenía que terminar un trabajo y no tenía otro momento.
– Pero es que siempre llegamos tarde a todas partes y estoy harto.
– (Disco roto:) – Es verdad, pero en este caso, sabes que no podía hacer el
trabajo en otro momento.
– Pero es que siempre, por una causa u otra, eres tú la que nos hace llegar
tarde.
– (Disco roto:) – Será verdad, pero te repito que esta vez no tuve otro remedio
que terminar el trabajo que tenía pendiente.