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Guitarras y maestros en la música clásica

El documento habla sobre la historia de varios instrumentos de cuerda pertenecientes al autor. Describe las guitarras que tuvo en su juventud y sus lecciones con los maestros Valentín Bielsa y Jorge Fresno, quien le enseñó a tocar instrumentos antiguos como la vihuela y la tiorba. También menciona a otros luthiers como Anselmo Solar, Lorenzo Álvarez y Emmanuel Mora Garro.

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Guitarras y maestros en la música clásica

El documento habla sobre la historia de varios instrumentos de cuerda pertenecientes al autor. Describe las guitarras que tuvo en su juventud y sus lecciones con los maestros Valentín Bielsa y Jorge Fresno, quien le enseñó a tocar instrumentos antiguos como la vihuela y la tiorba. También menciona a otros luthiers como Anselmo Solar, Lorenzo Álvarez y Emmanuel Mora Garro.

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A la persona lectora

El siguiente es un texto pleno en notas a pie de página cuyo propósito es ofrecer


información adicional sobre personas citadas o temas tratados. Puede leerse sin detenerse en
dichas notas o bien, husmear su contenido cuando lo considere conveniente, o cuando quizás,
la voluntad se haga curiosa.

Por otra parte, de las sonatas y partitas para violín solo de Johann Sebastian Bach, la
Partita II BWV 1004 es especial pues, según la profesora Helga Thoene, en el último
movimiento, la Ciaccona, Bach realiza el duelo causado por el fallecimiento de su primera
esposa. En efecto, la obra tiene una gran carga afectiva y conmovedora…
PARTITA
“A UN LARGO VIAJE UN DIA PARTIÓ…”

Mario Solera
Orotina, 2021

“Cada objeto en su entorno, lleva una historia invisiblemente escrita.”


Gérard Anaclet Vincent Encausse, “Papus”

Preludio
Tenía Valentín Bielsa1, mi segundo maestro, dos guitarras, una de Anselmo Solar2 y
la otra de Lorenzo Álvarez3. Era el año de 1975 y Valentín regresaba a su natal España.
Decidió vender sus guitarras, eran más necesarias aquí, total, en España podía comprar otras
de igual o superior calidad.
Yo tenía entonces dos años de haber iniciado los estudios de guitarra, ya era
recomendable pasar de mi primera guitarra, una Emmanuel Mora Garro4 con tapa de abeto,

1
Mi primer maestro de guitarra fue el señor Carlos Soto. Sobre Valentín Bielsa, Sabino de Diego Romero dice: Valentín
Bielsa Leganés, Quintanar de la Orden, Toledo, 1929 – Toledo, 18 de abril de 2012. [..] “Comenzó su carrera musical
tocando la trompeta en la Banda Municipal de Música de Quintanar, pasando a engrosar a continuación en la Banda Militar
del Tercio Duque de Alba de Ceuta. […] Estudió la carrera de Música en el Conservatorio Superior de Música de Madrid,
donde acabó como Profesor de Guitarra Clásica, hasta su jubilación, habiendo sido alumno de Regino Sainz de la Maza,
Jorge Ariza y José Luis Rodrigo. Como becado del Estado Español, ejerció la enseñanza de guitarra en Universidades y
Conservatorio de Música de Costa Rica.

Interpretó innumerables conciertos de guitarra en la Unión Soviética, Bulgaria, Costa Rica, República de Taykistán,
Hungría, etc. y en España, en la Fundación Juan March, Ateneo de Madrid, Guardamar del Segura, Toledo, Esquivias,
Alicante, Denia, Quintanar de la Orden, y un sinfín de lugares mas. […] Su capacidad musical, le llevó a realizar mas de 60
composiciones para guitarra, editadas e interpretadas por todo el mundo.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]
leganes&catid=38:noticias-de-la-web&Itemid=90)
2
Anselmo Solar González nació en 1918 en el Valle de Nalón, Asturias. “Ganó muchos premios como lutier y en
exposiciones desde 1938. Al poco tiempo de trasladarse a Madrid, inició labores en el taller del excelente constructor de
guitarras Santos Hernández. Ahí mejoró sus destrezas constructivas. Luego de la muerte de Santos Hernández continuó
trabajando para su esposa junto con Marcelo Barbero hasta 1948, año en el que abrió su propio taller en Madrid.”
(Recuperado el 27 de julio de 2021 de [Link]
3
“Lorenzo Álvarez inició la construcción de guitarras en 1940 junto a su hermano mayor Juan Álvarez, quienes inicialmente
eran ebanistas. Los hermanos Álvarez hicieron Amistad con Marcelo Barbero, quien los inició y aconsejó durante su estadía
en el taller de Santos Hernández. Posteriormente Marcelo Barbero, luego de la muerte de Santos Hernández, siguió
construyendo guitarras para la viuda de este. Lorenzo Álvarez, abrió su propio taller en el que trabajó hasta su muerte. Sus
guitarras permanecieron fieles a las enseñanzas de Barbero y Santos Hernández.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]
4
Emmanuel Mora Garro, quien fallece en 1974, fue el principal constructor de guitarras en Costa Rica desde los años
1940 en adelante. Muchos otros constructores fueron discípulos en su taller.
fondo y aros de madera chapada (plywood), a algo de mejor calidad. Así como mi primera
guitarra, compró mi padre a Valentín, en 2000 colones, la que yo había escogido más por su
apariencia física, que por su calidad de sonido: la Lorenzo Álvarez. Con dos años de estudio
es prácticamente imposible tener la experiencia y conocimientos necesarios para determinar
la calidad de una guitarra, máxime en aquellos años en los que, las únicas guitarras de buena
factura en el país, eran las de Valentín. Las condiciones en esos años hicieron que muchos
de nosotros tardáramos un tiempo considerable para poder determinar, con certeza, la calidad
de un instrumento, ya sea por las maderas usadas en la construcción, así como las cualidades
y calidades de su sonido y calibración.
Era realmente un instrumento hermoso la Lorenzo Álvarez: tapa de abeto, aros y
fondo de palo rosa, el jaspe del fondo era tan especial, que el constructor decidió no insertar
el fileteado normalmente dispuesto al centro. Fui con este instrumento a España a seguir mis
estudios de guitarra. Luego de dos años de permanencia en Costa Rica, esta guitarra se había
acostumbrado a las bondades del porcentaje de humedad relativa en nuestro país, y por esto,
al cambiar el clima en Madrid, de invierno a primavera, y de primavera a verano, el brazo
comenzó, lentamente a doblarse de tal manera, que llegó a ser imposible tocar en ella.
Recién llegado a Madrid retomé las clases con mi antiguo maestro, Valentín Bielsa,
quien me enseñó una guitarra nueva. Se trataba de un instrumento de Anselmo Solar,
originalmente de 8 cuerdas, pero transformada en 7 cuerdas pues la separación original entre
cuerdas no fue la correcta, quedando estas muy juntas. El sonido de su séptima cuerda, con
posibilidades de ser afinada en el intervalo de Si a Re grave, me cautivó.
Algunos meses después, inicié lecciones con el maestro Jorge Fresno5, guitarrista
especializado en la ejecución de instrumentos antiguos, tales como vihuela, laúd, guitarra

5
En palabras de Ana Carpintero: “Jorge Fresno, Buenos Aires, 25 de enero de 1937, - Zaragoza, 28 de diciembre de 2016.
“[Nace] en el seno de una familia de origen español. A los nueve años comenzó sus estudios de música y piano, y más tarde
de guitarra y composición. Con diecinueve años realiza su primera gira por Sudamérica obteniendo elogiosas críticas. Cuatro
años después obtuvo el primer premio y medalla de oro en el Concurso de Interpretación anual de Argentina. En 1962,
conoció personalmente al maestro Narciso Yepes, que había ofrecido un concierto en Buenos Aires. Fresno interpretó
algunas piezas ante Yepes, que viendo sus extraordinarias aptitudes como guitarrista le invitó a trasladarse a España para
trabajar bajo su dirección.

La obtención de una beca y el apoyo constante de Yepes, del que fue alumno predilecto y con quien mantendría siempre
una estrecha amistad, hicieron posible su traslado a Madrid. Ese mismo año adoptó la guitarra de diez cuerdas creada por
Yepes y recorrió España dando numerosos conciertos en los que estrenaría diversas composiciones de músicos españoles
que, en muchos casos, le fueron dedicadas especialmente. Perfeccionó sus estudios de música antigua con el musicólogo
español Jesús Bal y Gay –que en 1965 había regresado de su exilio en Méjico– apasionándose por la investigación y
divulgación de la obra de los vihuelistas españoles, adoptando la vihuela y el laúd como sus instrumentos de concierto.
barroca y tiorba. Días antes había asistido a su recital en el que interpretó, en los instrumentos
originales, obras de los vihuelistas y guitarristas españoles. Desde mis primeros pasos en el
estudio de la guitarra, siempre tuve especial atracción por el repertorio de los vihuelistas y
laudistas renacentistas, así como, de las obras barrocas para laúd. Por supuesto que debía
asistir a este recial, el cual, como la séptima cuerda de la guitarra de Valentín, también me
cautivó.
Sí, este recital fue impactante, pero más impactado quedé en una de mis primeras
lecciones con el maestro Fresno. En media clase sonó el timbre. Me dijo: “Mario, dame un
minuto, estoy esperando un instrumento nuevo y seguro que ya llegó.” Salió el maestro de
la sala y fue a recibir su nuevo instrumento. De regreso a la sala, lo único que vi, fue el
ingreso interminable de un inmenso estuche negro, bamboleándose de arriba abajo.
Finalmente entró el maestro, quien venía sujetando tal inmensidad. Lo puso sobre una mesa
y lo abrió. Me invitó a ver el instrumento. Quedé sin aliento al contemplar y escuchar su
hermoso sonido, aunque fuera tan solo el de las cuerdas al aire y un tanto desafinadas. Era
una tiorba. La semilla de tener algún día un instrumento de estos, había sido plantada en mi
mente.
Allemande
Me contó Bielsa, que el maestro José Tomás6, había inventado la guitarra de 8
cuerdas, su propósito: abarcar en este instrumento, el registro de los laudes renacentista y

[…] Su vivo interés por la música antigua, el estudio de los diversos tratados y un profundo conocimiento de la misma,
determinó su definitiva dedicación a ella, siendo uno de los primeros intérpretes de la música española y europea de los
siglos XVI-XIX, utilizando instrumentos históricos (vihuela, laúd, tiorba, guitarra barroca y romántica) y aplicando la
técnica y el estilo propios de cada época. Fue invitado a participar en los principales festivales internacionales de música de
Amsterdam, Berlín, Weilburg, Frankfurt, Siena, Milán, Florencia, Belgrado, Saintes, Estella, Madrid, Barcelona y
Santander. Grabó para la televisión holandesa, española, suiza, italiana y para la Radio RIAS de Berlín, Hilvesum de
Holanda, Radio France, Radio Suiza, RAI y Radio Nacional de España.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]
6
“José Tomás Pérez Sellés (Alicante, 26 de agosto de 1934 – 7 de agosto de 2001), fue guitarrista clásico y profesor. Es
considerado como uno de los grandes maestros de la guitarra del siglo XX y su influencia fue trascendental para la evolución
de la técnica guitarrística durante la segunda mitad del siglo XX. Fue profesor de muchos guitarristas de todo el mundo.”
(Recuperado el 27 de julio de 2021 de [Link]

En palabas de Ignacio Rodes: “Para José Tomás, el intérprete era un medio para transmitir los deseos del compositor y por
tanto, se debía a la partitura: estaba obligado a entenderla en todos sus extremos. Como es lógico, en sus clases quedaban
reflejados muchos rasgos de su pensamiento musical que se pueden resumir en cuatro puntos fundamentales: claridad en el
análisis y en la exposición estructural de la obra, coherencia del fraseo y de la articulación, búsqueda del sonido pertinente,
y minuciosa exploración de las posibles digitaciones para llegar a aquella que resultara óptima. Creo que su planteamiento
musical se acercaba en muchos aspectos al que podía desarrollar un buen director de orquesta.
barroco. Con el maestro Fresno, me adentré en los secretos de la música renacentista y
barroca. El deseo de tener un laúd o tiorba era en ese momento una idea descabellada o al
menos, una utopía, pero una nueva guitarra con mayor registro que me acercara a estos
instrumentos, mas el problema suscitado con la guitarra de Lorenzo Álvarez, eran suficiente
razón para justificar la compra de este nuevo instrumento. Otra vez y desde España, el fiel
apoyo de mi padre se hizo presente y así encargué a Anselmo Solar, mi futura nueva guitarra
de 8 cuerdas.
Llegó el día de recogerla. Al principio, muy emocionado con el instrumento y perdido
en el diapasón al mismo tiempo, pues la vista y manos se sentían muy extrañas por la
presencia de dos cuerdas extra en el registro grave. No obstante, la satisfacción fue grande,
tenía una guitarra que, en la octava cuerda, me daba un hermoso Si grave, y en la séptima,
un Re. Por fin, podía tocar sin necesidad de cambiar octavas, el repertorio para laúd
renacentista de John Dowland, o la Fuga para laúd, BWV1000, de J.S. Bach, respetando la
línea melódica del sujeto en el registro grave.
Corrente
Ilusionado con mi nuevo instrumento, me fui al curso de verano impartido en el
Instituto Oscar Esplá, Alicante, por el inventor de la guitarra de 8 cuerdas. La ilusión tornó
en decepción al momento de mi primera clase con el maestro Tomás: primero una reprimenda
por no apagar las cuerdas graves que resonaban por simpatía y luego, después de tocar él mi
guitarra, desaprobar su calidad. Esto fue lo más doloroso. Reconozco que, entre los
estudiantes asistentes, estaba uno con muy alto nivel técnico, cuya guitarra era de 10 cuerdas,

Mi gran amigo y maravilloso guitarrista Gabriel García Santos, describía así su experiencia en sus clases con Pepe: Para
José Tomás, la partitura era lo máximo, un código de signos que había que analizar con profundidad y denuedo el tiempo
que hiciera falta. Como un director de orquesta. El paso posterior era llevar las conclusiones a la guitarra. Este paso era
a veces arduo, pues el alumno, por un exceso de celo, de responsabilidad, de veneración por la obra y/o el autor, podía
llegar a agarrotarse. (Conozco a alguno que, para lograr tocar el “Homenaje” de Falla, tuvo que “olvidarse” de las clases
de Tomás, de tanto que exigía de esta obra). Con Tomás aprendí a enfocar la obra de manera más racional, no sólo
emocional. En contraste, para José Luis González, la partitura no dejaba de ser un “pretexto” para lograr una bella
ejecución. (Recuperado el 27 de julio de 2021 de [Link]
construida por Paulino Bernabé7. Narciso Yepes8 fue el inventor de este instrumento, sus
razones, buscar más sonoridad y respuesta armónica. Era el año de 1978 y el nuevo
instrumento de 10 cuerdas, la fama de su constructor, habían eclipsado mi humilde guitarra
de Solar y tristemente, si bien tuve la oportunidad de escuchar muchas guitarras de distintos
constructores, incluso una de las Fleta9 de mi maestro Bitetti10, todavía no tenía
conocimientos suficientes para discernir si un instrumento era bueno o no.

7
Paulino Bernabé, “nació en Madrid el 2 de julio de 1932. A la edad de 17 años, empezó a estudiar con Daniel Fortea,
alumno de Tárrega. Fue durante los cuatro años que pasó con Fortea, cuando se desarrolló su interés en construir guitarras.
En 1954, el joven guitarrista se convirtió en aprendiz de constructor de guitarras y rápidamente en encargado del taller de
Ramírez. En 1969, abandonó este taller para establecerse en Madrid. Bernabé está considerado como un investigador que
ha desarrollado sus propios sistemas y métodos de construcción. El sonido de sus guitarras se distingue por tener robustos
bajos y fuertes tiples, siendo unas guitarras llenas de poder y con una gran fuerza y proyección de sonido. No sólo es el
exterior lo que hace las guitarras de Bernabé diferentes, en el interior del instrumento, el constructor ha trabajado durante
años para lograr un sistema individual de barretas que ha sido diseñado para conseguir Aquel sonido ideal. Durante los 70,
Bernabé generalmente usaba un sistema con cinco barretas internas y más tarde con siete. Más recientemente, ha
desarrollado un sistema relativamente complejo de multibarreta que incluye cuatro barretas trabajando hacia fuera desde la
boca, así como 3 refuerzos en forma de abanico de distinto espesor y altura. En 1972 Bernabé construyó una guitarra de 10
cuerdas para el maestro Narciso Yepes, desde entonces y hasta su muerte el maestro Yepes siempre tocó con guitarra
Bernabé.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de [Link]
8
Narciso Yepes, “(Lorca, España, 1927 - Murcia, 1997) Guitarrista español. Famoso por su guitarra de diez cuerdas, Narciso
Yepes se formó en el Conservatorio de Valencia bajo la dirección de Vicente Asencio, un pianista que le motivó a intentar
trasplantar a su instrumento musical muchas de las agilidades y recursos que, posibles sobre un teclado, parecían
inabordables en una guitarra. Estos estudios culminaron en una técnica impecable y revolucionaria que pronto hizo destacar
a Narciso Yepes sobre otros intérpretes, llamando la atención del director de orquesta Ataúlfo Argenta, quien le hizo debutar
en un concierto dirigido por él en 1947. La composición e interpretación de la banda sonora de la película Jeux interdits, de
René Clément, en 1952, acabó de impulsar su carrera a nivel internacional.

Numerosos compositores escribieron obras para Yepes, como Salvador Bacarisse, Leonardo Balada, Ernesto
Halffter, Xavier Montsalvatge, Maurice Ohana y Joaquín Rodrigo, lo que, junto a su labor en la recuperación de numerosas
partituras olvidadas, contribuyó de manera decisiva a la implantación de la guitarra como instrumento de concierto con un
repertorio propio.” (Recuperado el 27 de julio de [Link]
9
“Ignacio Fleta Pescador nació el 31 de julio de 1897 y falleció el 11 de agosto de 1977). Fue un artesano de instrumentos
de cuerda como guitarras, violines, violonchelos, violonchelos, así como instrumentos históricos. Y es ampliamente
considerado como uno de los principales fabricantes de guitarras en la historia del instrumento. Nació en una familia de
ebanistas, construyó instrumentos de cuerda e históricos, y se inspiró en Andrés Segovia para centrar sus esfuerzos en la
guitarra. De ahí que las guitarras de Ignacio Fleta sean muy apreciadas. Durante la Edad de Oro de Ignacio Fleta, desde la
década de 1960 hasta la de 1970, revolucionó la tapa de cedro y es considerado el mejor fabricante de ese material. Las
guitarras de Ignacio Fleta de este período se conocen en todo el mundo de la guitarra clásica. A lo largo del siglo XX, sus
guitarras fueron tocadas por Andrés Segovia, John Williams y Alirio Díaz.” (Recuperado el 27 de julio de
[Link] En la actualidad su hijo y nieto continúan la tradición
familiar.
10
Ernesto Bitetti, Rosario, 20 de julio de 1943. “[Hijo de] padre, ingeniero, que deseaba tener en Ernesto a su continuador.
Y comenzó la carrera de ingeniería, aunque desde los cinco años de edad venía preparándose en lo que le gustaba, la música.
Lo hizo con los profesores Graciela Pomponio y Jorge Martínez Zárate quienes, diez años después, lo acompañaron a
Europa, donde ya causó sensación es adolescente que dio conciertos con la solidez de un gran guitarrista…” (Recuperado
el 27 de julio de [Link]
internacional/656)

“Ofreció recitales y conciertos en el Concertgebouw (Amsterdam), Lincoln Center (Nueva York), Teatro Colón (PK)
(Buenos Aires), Teatro Real (Madrid) y la Sala Tchaikovsky (Moscú), entre otras. Actuó cono solista con orquestas
sinfónicas y filarmónicas (Frankfurt, La Haya, Londres, Madrid, Munich, Suisse Romande, Sydney) y de cámara. Realizó
grabaciones para Columbia Deutsche Grammophone, EMI y Erato. Desde 1989 es Director del Departamento de Guitarra
Sarabande
Regresé a Costa Rica con los dos instrumentos, obviamente la de 8 cuerdas se hizo
popular prontamente. Con el tiempo comencé a perderle ese cariño o fascinación que todo
músico tiene por su instrumento. Empecé a adherirme al concepto que venía formulándose
algunas décadas atrás, sobre la interpretación de la música antigua y barroca: es mejor hacerla
en los instrumentos originales. Por otra parte, la ejecución de rasgueos en una guitarra de 8
cuerdas, se torna tarea muy dificultosa, casi imposible, pues invariablemente, ya sea la
séptima, o la octava cuerda, o ambas, se tocarán involuntariamente y en consecuencia, la
armonía se ensucia. El desencanto con la guitarra de 8 cerdas volvió mi mirada a la antigua
Lorenzo Álvarez. La desempolvé y me reencontré de nuevo, con la guitarra de 6 cuerdas.
En 1990 nos visitó por primera el maestro Baltazar Benítez11. Yo estaba en ese
entonces sumido en una profunda crisis: por una parte, notaba que muchos de mis estudiantes

de la Universidad de Indiana ([Link].). Su grabación del Concierto aguediano de García Abril, con la English Chamber
Orchestra dirigida por Enrique García Asensio, obtuvo en 1979 el Premio Nacional del Disco, otorgado por el Ministerio
de Cultura Español. En 1985, otra grabación suya, la integral de Gaspar Sanz, mereció también el Premio Nacional. Fue
galardonado en Música en Aranjuez y en el Festival de Praga de 1983. (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]
11
“Baltazar Benitez Nació en Durazno, Uruguay, donde empezó a tocar la guitarra cuando tenía 12 años. En 1966 continuó
sus estudios con Abel Carlevaro, profesor en el Conservatorio de Música Nacional en Montevideo. Dos años más tarde
Baltazar Benítez empezó su carrera profesional con éxito; fue elegido por las “Jeunesses Musicales” de su país nativo para
dar una serie de conciertos. En 1969, obtuvo el primer premio en un concurso organizado por la radio Uruguaya. A esto le
siguieron numerosos conciertos importantes, incluidas algunas actuaciones en radio y televisión, donde Baltazar Benítez
interpretó un repertorio extremadamente diverso: entre otros, conciertos con orquesta como el de Mario Castelnuovo-
Tedesco y el mundialmente famoso “Concierto de Aranjuez” de Joaquín Rodrigo.

Un año más tarde, ganó aún, otro concurso uruguayo, organizado por el Centro Cultural de Música y en el mismo año
recibió una beca del instituto cultural español para estudiar en Santiago de Compostela con Andrés Segovia. En 1984 grabó
otro long-play de música latinoamericana, con trabajos exclusivamente compuestos por Astor Piazzolla. Baltazar Benítez
le dedicó este álbum, el cual contiene -además de las Cinco Piezas para guitarra- un sin número de piezas que Baltazar
transcribió para guitarra. Estos arreglos fueron publicados por Ediciones Chanterelle.

Las “Cinco piezas para Guitarra” de Astor Piazzolla, fueron dedicadas en 1981 a Baltazar Benítez. Además, las
transcripciones hechas por Baltazar Benítez fueron autorizadas y aprobadas por el propio compositor. 1985 - Realizó una
gira por Sud América junto con el ya nombrado músico y compositor argentino Astor Piazzolla. En Montevideo (Uruguay)
el 23 de diciembre de 1985, tocaron juntos la premiere Latinoamericana del Concierto para Bandoneón, Guitarra y Orquesta
de Piazzolla En el 1986 hizo una gira por Japón en donde dio Master classes en el Conservatorio Musashino, Tolyo. En ese
mismo año tocó la premiére del Compositor español Manuel Castillo: “Sonata para guitarra” dedicada a dicho ejecutor,
durante el “Encuentro Internacional de guitarra” en los Reales Alcázares, Sevilla España. Al año siguiente Baltazar participó
en el Spandouer Gitarrenfest en Berlín, Alemania. Y luego hizo una gira por los Estados Unidos con clamoroso éxito donde
fue ovacionado por el público y la prensa.

En el 1988, recibió una invitación del Ministro Ruso de Cultura para recorrer las más importantes ciudades y dar un concierto
en el Hall Tchaikowski de Moscú. En ese mismo año participó en unos Series “Maestros de la guitarra” en el Concertgebouw
de Amsterdam. Al año siguiente, dio una gira por España incluyendo la presentación en el famoso festival Madrid, “Veranos
de la Villa”. Luego en Lugano, Suiza, toco junto con Astor Piazzolla y la Orquesta de la RTSI dirigida por Bruno
Pissamiglio. En el 1990, hizo una gira por los Estados Unidos, México y Costa Rica. Participó en el Festival Idriart en
Oaxaca, México. Y más adelante lo hizo en el Festival de Bratislava, Checoslovaquia. En el 1991 fue invitado para
participar en el Festival lnternacional de Música Gaudeamus en Amsterdam, Holanda.
me superaban técnicamente, por otra, comencé a sentir, a la altura de la muñeca en ambas
manos, una barrera que separaba manos de brazo al momento de tocar. Las órdenes de
movimiento enviadas por el cerebro, pegaban con esa barrera y hacía sentir a las manos
totalmente inconexas. Esta sensación se manifestaba con más fuerza en la mano derecha.
Noté grandes deficiencias técnicas en mi formación, desconocimiento sobre el
significado de ciertos términos básicos, así como del propio concepto de “técnica”. Tener
conciencia de ser profesor y conciencia de desconocer aspectos básicos, me produjeron una
gran vergüenza profesional y un gran temor. En búsqueda de alivio, volví a montar la célebre
Fantasía de John Dowland, obra tocada antes con cierta naturalidad. Al final, la obra tiene un
pasaje en semicorcheas, nada complejo técnicamente, sin embargo y a consecuencia de la
crisis, en este pasaje literalmente se trababan los dedos, se empezaban a tensar para terminar
con la mano totalmente quieta y en tensión. El sonido, en términos generales, era delgado,
pobre, excesivamente brillante, de mala calidad. El recuerdo de esta crisis desde el presente,
me hace pensar que estuve a punto de sufrir “distonía”12.
No dudé en aprovechar la visita del maestro Benítez y acudir en su ayuda. Gran
decisión fue aquella, no solo resolvió todas mis dudas y mis carencias técnicas y de

También participó en el Festival Idriart organizado en Bled, Yugoslavia y el Festival Internacional de Guitarra en
Estocolmo, Suecia. Al año siguiente, volvio hacer otra gira por los Estados Unidos, México y Costa Rica. También toco en
el Festival de Monbeliard, “Visages de la guítare” (Francia). The D'addario Foundation for the Performing Art invitó a
Baltazar Benitez a tocar en Nueva York, Washington y en San Francisco para celebrar el décimo aniversario de D'Addario.
Luego empezó a dar clases de guitarra - Técnica e interpretación desde 16th centenario - en el Conservatorio de Gent,
Bélgica. Luego grabo su cuarto CD “Tango, an anthology”, junto a Alfredo Marcucci. En el 1993 tomo parte en el homenaje
a Astor Piazzolla que tuvo lugar en Ámsterdam, Holanda. Ese mismo año dio una serie de Master Classes en Costa Rica,
Japón y Bélgica.

En el 1994 tuvo que dejar su carrera como guitarrista profesional por razones de salud. Siempre siguió activo en el mundo
de la música, pero como luthier. Baltazar Benitez fallece de forma inesperada en Tilburg, Holanda el 12 de julio de 2018
ciudad en la que vivía.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de [Link]
12
“La distonía es un trastorno del movimiento que causa contracciones involuntarias de los músculos. Estas contracciones
resultan en torsiones y movimientos repetitivos. Algunas veces son dolorosas.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]

“Un grupo especial de distonía focal son las conocidas como ocupacionales, las que incluyen trastornos distónicos
desencadenados por una actividad motora repetitiva, íntimamente relacionada con la actividad profesional o tarea específica
que realiza el afectado. En este sentido los músicos son una población especialmente vulnerable a esta patología, que se
presenta durante la ejecución de movimientos altamente entrenados. […]

Clínicamente, se caracteriza por aparición de contracción muscular involuntaria y se asocia a pérdida del control motor
durante la ejecución musical. Es de aparición gradual y ocasionalmente pueden existir antecedentes de lesiones músculo
esqueléticas o posturas no fisiológicas que anteceden la aparición de los síntomas. El examen neurológico es usualmente
normal, aunque pueden desarrollarse posturas distónicas sutiles espontáneamente o con movimientos que involucran los
segmentos afectados. La distonía permanece focal y no se generaliza.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]
conocimiento, sino que forjó también una hermosa amistad que duró hasta la triste partida de
mi querido amigo y maestro, en julio de 2018. Persona, músico, lutier y hasta mecánico
excepcional fue este gran ser humano. En el transcurso de alguna lección, Baltazar tocó mi
Lorenzo Álvarez, le pareció un buen instrumento, no obstante, para mi, el concepto de buen
instrumento permanecía como algo nebuloso. Tocaba Baltazar en una Fleta. Un instrumento
de sonido cálido, con buena proyección y mi Lorenzo Álvarez, a mi criterio, no estaba tan
lejos de su guitarra, entonces otra vez me pregunté: ¿qué es lo que hace a una guitarra, buena,
superior al resto?
Para mi y creo que para la mayoría de mis colegas en ese entonces, el concepto de
buena guitarra se limitaba a su procedencia, es decir, si esta había sido hecha por algún
constructor reconocido, generalmente español, como Ramírez13, Bernabé, Fleta o
Contreras14, y si estaba construida con maderas de calidad. Para nosotros, fue totalmente

13
La familia Ramírez dedicada a la construcción de guitarras es toda una dinastía y nombre en el mundo de este instrumento.
Fue fundada por José Ramírez I (1858-1923), madrileño quien a la edad de 12 años ingresó al taller de Francisco González.
A él le siguieron, Manuel Ramírez, (1864-1916); José Ramírez II, (1885-1957); José Ramírez III, (1922-1995); José
Ramírez IV, (1953-2000); Amalia Ramírez, encargada de la tradición actualmente junto con sus su sobrina, Cristina
Ramírez, y su sobrino, José Enrique Ramírez. (Recuperado el 27 de julio de 2021 de [Link]
content/uploads/2018/12/history_spanish.pdf) Los guitarristas Erick Clapton, Andrés Segovia, Narciso Yepes, George
Harrison, Manuel Barrueco, Agustín Barrios, Serranito, Paco de Lucía, entre otros, usaron instrumentos Ramírez.
14
“La casa Contreras fundada por Manuel Contreras en 1962, continuada por su hijo Manuel Contreras II hasta su
fallecimiento en enero de 2011 y dirigida en la actualidad por la guitarrista Victoria Velasco, junto con el equipo de lutieres
formado durante las últimas décadas en el taller, posee una gran reputación a nivel mundial en la construcción de guitarras
de concierto. Su nombre ha estado asociado durante los últimos 50 años a las más novedosas teorías de construcción que
sobre la guitarra han aparecido. Guitarristas profesionales de todo el mundo han encontrado en ellas y en sus diferentes
modelos la respuesta a sus demandas sonoras.

Manuel Contreras, nacido en Madrid en 1928, comenzó su actividad profesional como constructor de guitarras desde la
ventajosa posición de ser un solicitado ebanista de gran prestigio. Fue José Ramírez tercero quien, en 1959, y conociendo
su gran reputación, le propuso incorporarse a su taller de guitarrería. En el plazo de tres años había desarrollado
suficientemente su habilidad en el oficio para establecerse, en 1962, como constructor de guitarras independiente en Madrid.
Si bien Contreras no debería ser considerado como un lutier opuesto a la tradición, su trabajo nos muestra a un constructor
mucho más abierto que la mayoría de sus contemporáneos a nuevas ideas y desarrollos, lo que le llevó a trabajar, desde
principios de los años 70, en diversos instrumentos inusuales.

Su primer logro, en este sentido, fue el diseño del modelo «Doble Tapa», presentado por Contreras en el año 1974, tras
diversos experimentos en orden a mejorar el sonido, volumen y proyección del instrumento. La gran acogida que este
modelo obtuvo rápidamente dentro del mundo de la guitarra clásica profesional (los primeros ejemplares fueron seguidos
en su construcción y utilizados después por los cuatro ya míticos guitarristas miembros de la familia Romero) animó a
Contreras a seguir su trabajo en esta línea innovadora, lejos de la principal corriente del diseño de la guitarra clásica. A esta
época pertenecen también los ejemplares de «Guitarra-Arpa», modelo muy elaborado en su construcción, de gran belleza
de línea y gran potencia sonora. Así como el modelo «Guitarra Alta», instrumento de menor tamaño y afinación más aguda
que la guitarra convencional. Este instrumento ha sido especialmente solicitado y apreciado desde entonces hasta nuestros
días por los miembros de la prestigiosa Orquesta de guitarras Niibori de Japón.

El modelo “Carlevaro” fue construido por Contreras en el año 1983. Basado en una idea del maestro uruguayo Abel
Carlevaro, incorpora varios elementos de gran originalidad, como la ausencia de cintura en la zona de los graves y de boca
en la tapa armónica. Mediada la década de los 80, Contreras ideó el «Fondo de Resonancia», diseño que desarrolló, ya en
estrecha colaboración con su hijo Manuel Contreras segundo, durante varios años hasta incorporarlo definitivamente a sus
nuevo y sorpresivo, el tema de la calibración del instrumento, introducido por Miguel Ángel
Girollet15, durante el curso impartido por él en el antiguo Centro de Cultura Hispánica en San
José. Recuerdo que estábamos en el en el salón principal, cuando pidió Miguel Ángel una
guitarra para interpretar un pasaje de la obra en revisión. Empezó a tocar y simplemente no
pudo, parecía perdido sobre el diapasón. Uno de los estudiantes, en la última fila del pequeño
auditorio, en tono burlón dijo: “a este mae se lo come la lectura”. Se disculpó el maestro y
argumentó que la guitarra prestada estaba muy mal calibrada, y esto lo desorientaba al
tocarla. Nos volvimos a ver con asombro, desconocíamos este tema de la calibración y al
final, pensamos que el estudiante burlón, tenía razón.
Años después llegaron al país guitarras de concierto de origen no español. Tuvimos
la oportunidad de escuchar, apreciar y en algunos casos hasta tocar instrumentos de John

guitarras de gama más alta. Especialmente ideado para mejorar la respuesta sonora de la guitarra en grandes teatros,
formaciones de música de cámara y actuaciones con orquesta. Manuel Contreras falleció en 1994.

Su hijo continuó entonces el trabajo por él emprendido. Nacido en 1957, Manuel Contreras II, aprendió el oficio con su
padre desde muy temprana edad, incorporándose definitivamente a la dirección del taller en el año 1986. Desde entonces
continuó la misma línea de trabajo, tanto con la construcción de los modelos ya característicos de la casa Contreras, como
demostrando el espíritu innovador heredado de su padre que le llevó a desarrollar ampliamente diversos aspectos de la
construcción de dichos modelos, así como a presentar, en el año 1998, la guitarra con «Fondo de Resonancia» interior o
modelo 10º Aniversario, ganador de la “Convocatoria Internacional de Guitarras Joaquín Rodrigo” el 17 de noviembre de
2000 y muy apreciado desde entonces y hasta nuestros días entre los guitarristas profesionales y los amantes de la guitarra
en general. Victoria Velasco se incorporó al equipo de la casa Contreras en 1989 aportando desde entonces su formación
como profesora superior de guitarra clásica por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y su conocimiento de
idiomas, para llevar tanto las relaciones públicas de la casa como la prueba de todos los instrumentos y prototipos
construidos en el taller antes de su comercialización o entrega al cliente.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]
15
Miguel Ángel Girollet, Buenos Aires, 1947 – Madrid, 1996. “Fue un guitarrista argentino. Estudió con Graciela Pomponio
y Jorge Martínez Zárate en el conservatorio Juan José Castro en Buenos Aires. Continuó estudios por tres años con Abel
Carlevaro y Ljerka Spiller. Ganó cinco primeros lugares y otros premios internacionales, incluyen Paris, Porto Alegre y
Génova. Ofreció conciertos en las principales salas de Norte y Sur América, y Europa, tales como: Teatro Colón en buenos
Aires, Carnigie Hall en Nueva Yor (en 3 ocasiones), Sala de América en Washington, Filarmónica de Berlín, Sala
Tchaikovsky en Moscú, (en 4 ocasiones), Sala de la Filarmónica de Kiev y Armenia, Sala Dvorák en Praga; Sala de la Radio
Francia, y Auditorio Nacional de Música de Madrd, entre otras. Realizó giras de conciertos en la antigua Unión de
Repúblicas Soviéticas Socialistas, (en 5 oportunidades), Norte, Centro y Sur América, y Alemania.

También ofreció conciertos muy a menudo en España, Francia, Suiza, Inglaterra, Italia, Suecia, Polonia y República Checa.
Participó como solista junto a la Orquesta de la Radio de Berlín, Orquesta Filarmónica Sofía, Orquesta Filarmónica de
Turingia, Orquesta Filarmónica de Bogotá, Orquesta Nacional y Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, la Ópera de
Bulgaria, y la Camerata Bariloche. Su repertorio abarcaba obras desde el siglo XVI al presente. Fue profesor del Seminario
Internacional de Porto Alegre, Brasil, por 10 años, en el Collegium Musicum de Buenos Aires; en varios conservatorios de
Argentina. Ofreció cursos de nivel universitario en Burdeos, Puerto Rico, Costa Rica, Bogotá, y el Real Conservatorio de
Madrid, entre otros. También participó como jurado en concursos tanto de Europa como América.” (Recuperado el 27 de
julio de 2021 de [Link]
Gilbert16 y Thomas Humphrey17, ambos célebres lutieres de los Estados Unidos. En efecto,
contaban con muy buen sonido, particularmente con la de Gilbert, tuve la oportunidad de
comprobar su enorme capacidad para proyectarlo. El concepto de un buen instrumento
comenzó a definirse por la calidad de sus maderas y su capacidad de proyección. El tema de
la calibración apropiada, correcta o justa, seguía siendo un misterio.
Giga
Trabajé afanosamente los ejercicios asignados por Baltazar. Estudié con cuidado los
libros de Abel Carlevaro18, con ejercicios para ambas manos. Ahora comprendo que mi

16
“John Gilbert, (1922-2013) fue un lutier autodidacta que construyó su primer instrumento en 1965, él se retiró de ingeniero
jefe de herramientas en la Hewlett-Packard en 1974 para construir guitarras a tiempo completo. Las guitarras Gilbert
marcaron el comienzo de una nueva era de instrumentos con su gran claridad total, capacidad para proyectar en grandes
salas y diseño distintivo. Al recibir una patente estadounidense por el diseño de su máquina de afinación, John comenzó la
producción de los sintonizadores Gilbert en 1990, que ahora son fabricados exclusivamente por su yerno, Greg Matonis,
quien, quien también se capacitó como mecánico. Además John fue mentor de muchos de la generación actual de lutieres,
en particular de su hijo William, quien continúa el legado del enfoque y diseño de su padre.” (Recuperado el 27 de julio de
2021 de [Link]
17
“Thomas Humphrey fue un lutier estadounidense cuyos diseños innovadores y técnicas de construcción ayudaron a
aumentar el volumen, tiempo de caída del sonido y la proyección de la guitarra. Sus instrumentos fueron tocados por muchos
concertistas de renombre. […]

El modelo más conocido es la guitarra “Milenio”, un instrumento visualmente impactante con un cuerpo gradualmente
ahusado (más profundo en la parte inferior, más delgado en el mástil) y un diapasón elevado. La forma del cuerpo junto con
los experimentos del señor Humphrey en refuerzos internos, le dieron a la Milenio un tono amplio y rico en resonancia. Su
diapasón elevado permite a los músicos alcanzar las notas más altas con más facilidad que en un instrumento estándar.

Humphrey había estado fabricando guitarras convencionales durante unos 15 años cuando diseño la Milenio en 1985, y sus
guitarras ya eran populares entre los guitarristas. Cuando varios jóvenes intérpretes entre ellos David Starobin, Sergio y
Odair Assad, Eliot Fisk y Sharon Isbin, adoptaron el modelo Milenio, dejó de fabricar guitarras al estilo tradicional. Otros
guitarristas destacados que ha utilizado sus guitarras incluyen a Dominic Frasca, Carlos Barbosa-Lima, el dúo Newman y
Oltman, Lily Afshar y Rogerto Aussel.” (Recuperado el 27 de julio de 2021 de
[Link]

18
Abel Carlevaro (Montevideo, 16 de diciembre de 1916 - Berlín, 17 de julio de 2001). Para Cecilia Guiter Viader,
Carlevaro fue “guitarrista, compositor y creador de una nueva escuela de técnica instrumental que marca un hito fundamental
en la historia de la guitarra, escuela en la cual se han formado innumerables intérpretes. […]

Carlevaro entró en contacto con la música y la guitarra por influencia directa del medio familiar en la década de los años
20. Y en la segunda mitad de los 30, cuando llegó Andrés Segovia a Montevideo, él ya era, pese a su juventud, un guitarrista
destacado. […]

En esos años, además de haber mantenido un estrecho contacto con Segovia, Carlevaro conoció a Villa-Lobos en
Montevideo y luego fue invitado por el maestro brasileño a visitar Río de Janeiro para trabajar con él.

De esas fuentes bebió y en ese ambiente creció Carlevaro. Pero también supo captar los nuevos interrogantes que planteaba
la guitarra en tal proceso de desarrollo, captó las carencias de aquello que se tomaba como escuela establecida y que venía
desde Europa, y asimiló ciertos elementos desarrollados en los ámbitos populares y no escolásticos.

Se conjugan así los tres componentes decisivos para que surgiera la escuela: el ambiente favorable, el momento histórico
de desarrollo del instrumento y la personalidad adecuada. En esa personalidad se unen la música aprendida casi como su
propia lengua y un espíritu crítico, abierto e imbuido del instrumental de la lógica más rigurosa. Carlevaro adopta una actitud
recorrido técnico por la guitarra, se había iniciado en la técnica de Tárrega: las manos en
posición paralela a los trastes; luego una actualización a la técnica española de los años
sesenta del siglo pasado; posteriormente me adentré en la técnica de Narciso Yepes: el codo
y la mano izquierda, ligeramente inclinados hacia la izquierda para permitir, con mayor
facilidad, el ingreso a los trastes ubicados sobre la tapa. Con esta técnica regresé a Costa Rica
y la enseñé por alrededor de 14 años.
Fue el maestro Jorge Fresno quien me introdujo en la técnica de Yepes y animó mis
deseos de superación cuando en la primera clase me dijo: “pero Mario, si tocar guitarra es
muy fácil”. Por primera vez, un maestro miraba con atención mis dos manos y así detectaba
movimientos mal ejecutados a causa de malas posiciones de mano o malas preparaciones.
Fresno digitaba las obras pensando en mis posibilidades, en mi anatomía, además de las
necesidades expresivas de la partitura, especialmente las del repertorio que más estudié y
trabajé con él: las obras para vihuela del renacimiento español.

critica ante lo considerado académico, para poder cuestionar todo lo que se tomaba como verdades establecidas e inmutables.
Posee una mentalidad abierta para poder asimilar las buenas soluciones de los guitarristas "no académicos", muchos de los
cuales, gracias a que trabajaban un solo instrumento, lo habían desarrollado de un modo óptimo. Y con todos estos datos,
elaboró con el fruto de sus años de paciente e infatigable tarea una Teoría Instrumental y creó una verdadera Escuela
guitarrística.

Su técnica está basada en el principio de máximos resultados con el mínimo esfuerzo y para ello ha revalorizado el tiempo
dedicado a la actividad mental en relación con el que se destina a la ejercitación mecánica. Esta técnica es conocida por su
precisión, claridad y amplia utilización de un colorido tonal. Su método se ha publicado en múltiples ediciones e incluye
la Escuela de Guitarra, Clases Magistrales de Carlevaro y la Serie Didáctica.

Pero lo que ha propuesto Carlevaro es que la mecánica del instrumento no esté supeditada a las eventuales habilidades
innatas de alguien especialmente dotado, y también que no exija largas horas de esfuerzo físico la superación de cada
dificultad. Sostiene que el verdadero estudio se da en tiempos cortos de gran concentración mental, y busca ante todo una
economía de las energías.

En realidad, Carlevaro ha revolucionado (en el sentido más literal del término) los principios básicos de la ejecución
guitarrística y ha dado la vuelta a muchos de los preceptos que existían hasta entonces como verdades aceptadas. […]

Intérprete virtuoso, además de un compositor destacado y de ser el creador de una escuela nueva, es uno de los guitarristas
internacionales más famosos; investigador incansable, ha establecido una concepción de la guitarra que rompe con los
cánones de la construcción tradicional. Como compositor de guitarra, su obra abarca desde sus conocidos Preludios
Americanos para solo de guitarra a su Fantasía Concertante para guitarra, cuerda y percusión. Su preludio Campo se ha
convertido en una pieza clásica para el repertorio de guitarra, mientras que sus composiciones para orquesta han sido
estrenadas por bandas tan prestigiosas como The San Francisco Contemporary Music Players y el Cuarteto
Kronos. Su Concierto del Plata para guitarra y orquesta ha sido interpretado por las principales orquestas sinfónicas de
Sudamérica. (Recuperado el 29 de julio de 2021 de [Link]
Baltazar compartía con Fresno las mismas preocupaciones pedagógicas solo que en
su caso, las soluciones eran abordadas desde la técnica de Carlevaro. Observaba con atención,
digitaba con esmero y era muy exigente en la correcta posición de la guitarra, la columna
vertebral, el cuello y las manos, todo bajo el principio de acomodar la guitarra al cuerpo y
nunca el cuerpo a la guitarra. Si bien la técnica de Yepes es buena, la de Carlevaro, según mi
propia experiencia, es muy superior.
Ciaccona
Nací de la ruptura. Separo, disipo, pulo, escarzo. Mi arribo todo lo cambia.
Un día de tantos preparaba clases y estudiaba guitarra en mi querido cubículo n.0 224,
en el antiguo edificio de la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica. Sonó
el intercomunicador19, desde la secretaría me informaban que había una persona al teléfono,
preguntando por un profesor de guitarra. Me tocó atender la llamada, era el único profesor
de guitarra presente en ese momento. Se trataba de un estadounidense, recién llegado al país
interesado en continuar sus estudios de guitarra.
Se llegó el día de la primera clase con el nuevo estudiante estadounidense, su nombre
Jan Ottestrom. Corría el año de 1990 o 1991. Habíamos convenido un horario vespertino, sin
embargo, el Jan se presentó por la mañana con la intención de dejar su guitarra en mi
cubículo, no le parecía apropiado llevarla al trabajo. Amablemente me autorizó a tocarla en
su ausencia, me dijo: “es muy buen instrumento”. Era él un hombre de unos cuarenta años.
En clase, Jan sacó la guitarra del estuche. Al momento noté, tal como me había dicho
antes, que era un excelente instrumento. Tuve la oportunidad de tocarla, fue un momento
mágico lleno de una sensación especial, indescriptible. Su sonido atrapaba de inmediato y el
instrumento facilitaba la ejecución. No quería dejar de tocarla. La clase terminó y Jan se
retiró. Las clases, si la memoria no me falla, siguieron aproximadamente por un mes, al final
del cual, Jan desapareció.
Pasaron varios meses y se me presentaron dos giras al extranjero. Una a Los Ángeles,
California, y con un mes de diferencia, otra a Panamá, para interpretar el Concierto de

19
No existía todavía en aquellos años el teléfono celular. Para localizar al cuerpo docente, o para comunicarse entre
cubículos, algunos contaban con intercomunicador, un aparato con forma de teléfono fijo. Tuve suerte de haberme sido
asignado un cubículo con este útil instrumento.
Aranjuez con la Banda Republicana de Panamá20. A Los Ángeles llevé la guitarra de Lorenzo
Álvarez. Cometí un error que a la postre fue muy grave: la puse con el equipaje sin bajar la
tensión de las cuerdas. Se le hizo una rajadura de aproximadamente 30 centímetros en uno
de los costados. Con la ayuda de un ebanista, unas pocas prensas y cola para madera, la
rajadura fue reparada, aunque de mala manera. Hice la presentación y regresé a Costa Rica.
Decidí pedir prestada una guitarra para cumplir con mi compromiso en ciudad de Panamá. A
escasas dos semanas de este concierto, me llaman de nuevo por el intercomunicador. Se
trataba de Jan. Le pregunté si quería retomar las lecciones y su respuesta me dejó perplejo:
“Mario, te quiero vender mi guitarra”.
Repuesto de la impresión tanto por la pregunta como por la coincidencia con la
urgente necesidad de adquirir una guitarra en ese momento, pensé rápidamente que una
guitarra de esas características tiene un valor aproximado entre $7000 y $8000 dólares, si se
compra nueva; si se adquiere ya con el sonido abierto, desarrollado21, su precio oscila entre
los $12000 y $15000 dólares. Le dije: “claro que me gustaría comprar su guitarra, pero un
instrumento de esas características, en este país, es equivalente al valor de un carro, es un
monto difícil de tener consigo” Me contestó el estudiante: “Dígame cuanto dinero tiene”.
Quedé de llamarlo al día siguiente. Terminada nuestra conversación, una vez más, marqué el
número de la casa de mi mentor, mi padre, la única persona a quien podía recurrir. Me dijo:
“te puedo dar lo que tengo ahora, $2000 dólares.”
Al día siguiente llamé a Jan y le dije, con pena y sin ninguna expectativa, que solo
tenía $2000 dólares. Y de nuevo su respuesta me dejó casi sin aliento: “¡de acuerdo, te la

20
La inestabilidad de las orquestas sinfónicas en Costa Rica, durante la primera mitad del siglo XX y parte de la segunda,
además de la importante tradición en bandas de concierto, debido a la creación de la Dirección General de Bandas, en 1845,
primer proyecto musical oficial; hizo que los compositores escribieran sus obras para orquesta sinfónica y a la vez las
transcribían para banda de concierto. Por otra parte, desde el siglo XIX, existe una banda en cada cabecera de provincia, lo
cual ha permitido llevar, de forma expedita, la música de concierto universal y vernácula, a todos los rincones del país. El
Concierto de Aranjuez, obra cumbre del compositor español, Joaquín Rodrigo, fue escrita para guitarra y orquesta sinfónica,
por lo expuesto anteriormente, en la década de los años ochenta del siglo pasado, el reconocido compositor costarricense,
maestro Benjamín Gutiérrez, realizó la transcripción de esta obra para banda de concierto. Me tocó ser el encargado del
estreno y de interpretarla con varias bandas en el territorio nacional, así como en el extranjero.
21
Hay una gran variedad de factores que intervienen en la construcción de un instrumento musical, lo cual hace que la
calidad varíe entre instrumentos de la misma calidad y del mismo constructor. Por ejemplo, me contaba Baltazar Benítez
que él había encargado a Fleta una guitarra. Estando en lista de espera, decidió pasar por el taller en Barcelona donde tres
guitarras estaban terminadas y listas para despachar. Me dijo: “dos de esas guitarras, si bien su calidad era de concierto, en
realidad eran muy malas, solo una era excepcionalmente buena”. Esto hace la diferencia de precio al comprar un instrumento
nuevo de uno usado. El usado siempre será más caro pues la persona compradora sabe exactamente como suena el
instrumento, mientras que con el instrumento nuevo, es necesario tocarlo para que vaya sacando sonido, esto es, que las
pegas y lacas se resquebrajen por efecto del sonido y así las partes vibren con mayor facilidad.
vendo!”. Convenimos cerrar el trato en la estatua de León Cortés, en La Sabana, un día por
la tarde. Llegó con la guitarra y su hija. Le pregunté porqué accedió a venderla en tan pocos
dólares, me respondió: “Mario, yo nací en una familia económicamente acomodada en los
Estados Unidos. De joven quise ser guitarrista y fui a Europa a estudiar y compré
instrumentos de muy buena calidad. Llegado el momento, mis padres me dijeron que debía
estudiar alguna carrera acorde a la condición económica de la familia, lo de la música debía
ser tan solo un pasatiempo. Accedí a la petición de mis padres, me gradué de economista,
conseguí un buen empleo, me casé, tuve familia y al paso de los años, comprendí que eso no
me hacía feliz. Mi felicidad estaba en la literatura, en escribir poemas y en tocar guitarra. Me
divorcié y vine a su país. Mario, en este país no es pecado ser pobre. Ahora mi hija ingresará
a la universidad y mi salario de costarricense no es suficiente para sufragar los gastos
universitarios en los Estados Unidos. Necesito dinero, ya vendí el automóvil y otras
pertenencias, ahora toca el turno a mi guitarra.” Hicimos la transacción y esta terminó con el
siguiente pacto: “Mario, si algún día se aburre usted de esta guitarra, si encuentra una que le
guste más, por favor, antes de venderla a otra persona, véndamela de vuelta.”
Veinte años después de iniciar mi vida en la guitarra, de estar en contacto con varios
instrumentos de calidades variadas, de tocar en una guitarra de 8 cuerdas y, sobre todo, de
estar sin guitarra a escasas dos semanas de presentarme en la ciudad de Panamá, sin buscarla,
sin esperarla, una guitarra especial, como el individuo desconocido en la película Teorema22,

22
Según esplica Yago París, “Pier Paolo Pasolini, provocador artista de ideología comunista, creó en 1968 Teorema, una
obra que se proponía como objetivo desmontar la familia burguesa italiana. La cinta se construye a partir de una premisa
sencilla: un individuo desconocido pasa unos días en la mansión de una familia, lo que provoca cambios y revelaciones en
cada uno de los integrantes de la casa. Posteriormente, tras la repentina marcha del invitado, cada una de las personas que
ha entrado en contacto con él sufrirá una catarsis que la aproximará al vacío existencial. […]

La película de Pasolini se estructura en dos mitades claramente diferenciadas. La primera abre con un prólogo que es toda
una declaración de intenciones, en el que equipara el desierto por el que Jesucristo guio a sus fieles con el desierto moderno
de la industrialización -concretamente-, el del desarrollismo italiano que se dio en los años cincuenta y sesenta. El autor
demanda la llegada de un líder moral y espiritual que sea capaz de sacar al país del pozo capitalista en el que se encuentra
sumido. Sin que el público lo sepa, la historia comienza por el final, con la sorprendente cesión de un empresario, que deja
su fábrica en manos de sus trabajadores. […]

Pasolini asocia al ser misterioso una melodía de rock & roll, a modo de leitmotiv que puede interpretarse como la señal que
anuncia el influjo que se está produciendo por parte de este personaje sobre alguno de los miembros del hogar burgués. El
director italiano retrata la sociedad italiana como un páramo y al personaje sin nombre como a una suerte de mesías que ha
llegado para zarandear las mentes adormecidas y acomodadas en los privilegios sociales […]. Por tanto, la interacción con
este personaje supone una revelación, que saca a relucir el vacío existencial en el que viven.” (Recuperado el 17 de agosto
de 2021 de: [Link]
arribó, y con ella, grandes vacíos, dudas y problemas, vinieron a resolverse, a llenarse, tanto
en el plano musical como en el personal.
Fui forjada por la separación. Mi llegada disuelve, separa, cambia, corrige…,
escarza.
En sus tiempos de estudiante, Jan había comprado varias guitarras en Europa. Por
aquellos años, el lutier Robert Ruck daba sus primeros pasos en la construcción de guitarras.
Tuvo él la deferencia, cada vez que regresaba de Europa, de llevarle las guitarras adquiridas
para que las midiera, estudiara y copiara. En un gesto de profunda gratitud, el señor Ruck le
prometió que, cuando construyera una guitarra de excelente calidad, se la ofrecería a él. Así
fue como tuve la fortuna y el honor de tener, por varios años, dicha guitarra. El instrumento
tenía tapa de abeto alemán, de vetas muy finas y una enorme cantidad de vetas transversales,
propias de inviernos muy fríos. Era una tapa de primerísima calidad. Los aros y el fondo de
palosanto de Río, diapasón de ébano y brazo en una sola pieza de caoba muy antigua. Las
clavijas eran el mejor modelo Rodgers23. Impresionante proyección del sonido, de cerca no
se notaba, mas al alejarse unos 10 metros aproximadamente, de pronto el sonido aumentaba
considerablemente la potencia. Sumamente sensible al tacto, la mayor tensión al momento
de tocarla, producía un sonido cerrado, pobre y muy pequeño; por el contrario, una buena

23
Existe una variedad de compañías dedicadas a la fabricación de clavijeros, máquinas, para guitarra y otros instrumentos
de cuerda pulsada. En la actualidad son célebres las marcas Gotoh, del Japón, Alessi, de Italia, y las ya clásicas “Rodgers
Tuners”. “Esta empresa comenzó la fabricación de clavijeros para guitarra alrededor de 1978. David Rodgers trabajó durante
muchos años como diseñador de máquinas para varias empresas en Midlands, Inglaterra, antes de convertirse en fabricador
independiente de clavijeros.

En 1975, Gerald Crowson, su pariente, visitó a Rodgers trayendo consigo la guitarra que había construido, algo así como
por amor. Preguntó si David podía hacer unas clavijas. Las clavijas disponibles en aquel entonces eran todas de muy baja
calidad, Gerald quería un juego que coincidiera con la calidad y el esfuerzo que había invertido en su guitarra. Al principio
David se mostró reacio, pero gracias al estímulo persistente de Gerald y el propio deseo de David de encontrar un nicho
para un negocio propio, perseveró y fue capaz de producir un producto muy bueno. Gerald le dio una de estas primeras
clavijas al conocido lutier inglés, David Rubio, quien a su vez la llevó a Estados Unidos, donde estaba exponiendo y dando
conferencias. De esta manera David empezó a recibir pedidos de clavijas de varios lutiers de Estados Unidos: Richard Burne
y Robert Ruck fueron algunos de nuestros primeros clientes. Poco después, el lutier japonés Kohno comenzó a realizar
pedidos junto con muchos otros reconocidos en todo el mundo. David y su esposa Muriel, han continuado este negocio, a
tiempo completo, desde 1978.

En 1990, después de completar la carrera de ingeniería y adquirir experiencia en una empresa más grande, Robert Rodgers
se unió a la empresa familiar y juntos expandieron el negocio y la gama de productos. Inicialmente trabajó en la misma
tienda y luego abrió su taller separado, donde ha permanecido por alrededor de 8 años. Robert y su esposa Susan, se mudaron
a Nueva Escocia, Canadá en 2010, llevando consigo la mayor parte de la maquinaria y al mismo tiempo invirtieron en
maquinaria adicional. Susan ha estado trabajando a tiempo completo con Robert desde entonces y hace gran parte del
montaje de los sintonizadores, además de mantener las finanzas del negocio. David permanece en Inglaterra y ahí construye
la mayoría de los sets para los lutiers ingleses, así como para algunos clientes europeos.” (Traducido por el autor),
(Recuperado el 18 de agosto de 2021 de [Link]
comunicación con ella, una pulsación relajada, y de su seno brotaban notas redondas, llenas
de armónicos consonantes y gran prolongación del sonido24. Las notas del registro agudo
vibraban como cuerdas al aire y su timbre acariciaba era caricia al oído.
Regresó Baltazar Benítez al país. Mi nueva guitarra lo asombró. De inmediato la
probó y tocó en ella varias obras. Si bien el sonido de las guitarras con tapa de abeto, y la
sensación al momento de tocarlas es totalmente distinta a las de cedro, -las usadas
regularmente por Fleta- Baltazar se enamoró inmediatamente del instrumento. Comparamos
su Fleta y mi Ruck en una sala de la Escuela de Artes Musicales. Las dos guitarras sonaban
muy bien, pero en un aspecto la Ruck superaba a la Fleta: su capacidad de proyección. Pedí
a Baltazar tocar la misma sección de una obra en ambas guitarras, mientras lo hacía, me
alejaba del escenario, la Fleta mantenía la misma proyección durante el trayecto y estaba
dentro del rango considerado como normal en un instrumento de este tipo. La Ruck, en un
rango aproximado de 9 metros sonaba igual a la Fleta, pero después de esta distancia, la
cantidad de sonido aumentaba considerablemente y sobrepasaba ampliamente a la Fleta.
Retomé las lecciones con Baltazar. Había trabajado asiduamente todas sus
recomendaciones. Me esforcé en sentir cada músculo involucrado en el movimiento de cada
dedo, según lo recomienda Carlevaro, minuciosamente estudié cada uno de los ejercicios
contenidos en sus libros de técnica, tanto para la mano izquierda como para la derecha. Los
toqué muy despacio. En pocas palabras, volví a aprender a tocar guitarra. Sintiéndome mejor
técnicamente, remonté la Danza Pomposa de Alexander Tansman y la Fantasía de John
Dowland. Noté que el problema en la mano derecha había desaparecido, así como también,
me era más cómodo tocar la guitarra. Con más confianza me atreví a estudiar la obra
“Preludio, Tiento y Toccata”, de Hans Haug, la obra de concurso cuando estuve en Alicante.
En aquellos años, mi técnica era muy pobre para poder enfrentarla, sin embargo, desde
entonces me había cautivado, especialmente la belleza y expresividad del Tiento. Tenía que
tocarla algún día.
La revisé con Baltazar, principalmente el Preludio. Gracias a las prestaciones de mi
nueva guitarra, pude trabajar los distintos toques de mano derecha. Me atrevo a decir que la
guitarra es el instrumento con mayor capacidad tímbrica, es decir, una misma nota puede ser

24
También se usa el anglicismo “sustain” para describir en música esta cualidad de los instrumentos de tecla y cuerda
pulsada.
ejecutada de varias maneras y con el consecuente cambio de timbre. Por ejemplo, el Mi de la
primera cuerda al aire (suelta), puede sonar en esta cuerda, en la segunda cuerda pisada en el
V traste, en la tercera cuerda pisada en el IX traste, en la cuarta cuerda pisada en el XIV
traste, en armónico de la quinta cuerda en el VII traste, y en armónico de la sexta cuerda en
el V traste. Un mismo sonido con 6 timbres distintos. A esto, se agrega la posibilidad de
atacar la cuerda sobre el diapasón, cerca del puente o en la posición normal: en el borde
derecho de la boca. Sin embargo, las posibilidades tímbricas no terminan aquí, pues cada
sonido puede modificarse si se ataca de frente con la uña, con la yema, o de lado, con uña y
yema al mismo tiempo.
Disipo…
Logré comprender, aprehender, el significado de técnica, así como también, entender
qué elementos separan una guitarra normal de un instrumento excepcional. Además de la
calidad de la madera usada en la construcción, las cualidades sonoras en términos de
prolongación del sonido y proyección, lo más importante en un instrumento es su calibración
-como ya antes había dicho Miguel Ángel Girollet-, y la capacidad de respuesta a cada uno
de los diferentes tipos de ataque. Estudiar por horas y días en un instrumento con estas
cualidades, inmediatamente me hizo sentir las enormes distancias con mis anteriores
instrumentos. Mis dedos se hicieron sumamente sensibles y exigentes y rápidamente
denotaban la ausencia de estas características en otros instrumentos.
Escarzo lo mejor.
Finalmente supe aproximarme apropiadamente a la enseñanza de la guitarra. El buen
profesor observa con atención, la ejecución del estudiante para determinar los movimientos
incorrectos que provocan el error. En las clases, Baltazar me observaba y corregía la postura
de la guitarra, de los codos, los ángulos de las articulaciones, los ángulos de ataque; los
desplazamientos de la mano izquierda, tanto verticales como horizontales, producto de la
rotación, y del movimiento paralelo al mástil del codo; todo esto con el objetivo de minimizar
el error y provocar un ejecución relajada y precisa. Igualmente, y a partir de ese momento,
mis clases cambiaron. Mostré este método a mis estudiantes, prestando atención a los
detalles, proporcionándoles distintas opciones de digitación y estimulando el trabajo, el
estudio, de manera muy lenta a la vez de sentir cada músculo involucrado en la ejecución.
Resueltos los problemas técnicos, iniciaba el estudio de la interpretación a partir del
conocimiento profundo de la obra, del compositor y su ubicación historiográfica.
Disipo, separo, pulo…
Mis estudiantes también sacaron provecho de la Ruck. Para aprender a sacar sonido
y distintos timbres, en muchas ocasiones la usaron para dar la clase. Si la guitarra propia no
era lo suficientemente buena, los exámenes finales de curso o los recitales de grado y
pregrado los daban con la Ruck. Incluso estudiantes de otros profesores también pedían
prestada mi guitarra. Guitarristas profesionales la solicitaron para hacer grabaciones e incluso
para dar conciertos. Con ella, en calidad de integrante de la Orquesta de Guitarras de la
Universidad de Costa Rica, viajé por Centroamérica; a Virginia, Estados Unidos; Quito,
Ecuador; Soleura, Suiza; Mulhouse, Estrasburgo y París, Francia. Me acompañó a Arlington,
Virginia; Washington DC; Portland, Oregón; y Guadalajara, México; lugares en los que
ofrecí recitales a dúo y como solista; y a todos los rincones, auditorios y teatros de nuestro
país, así como también, a ciudad de Panamá, lugar en el que la toqué por primera vez en
público.
Mi arribo todo lo cambia.
La Ruck coadyuvó en el desarrollo de la guitarra en Costa Rica. Benefició a la
población estudiantil, a los guitarristas profesionales, así como también a los constructores
de guitarra. Recién regresaba de Italia Juan Carlos Soto, un joven y excelente lutier
costarricense, quien por más de diez años había estudiado en Cremona. Su especialidad era
la construcción de instrumentos de cuerda frotada e instrumentos antiguos: vihuelas, laudes,
guitarras barrocas, archilaúdes, tiorbas, etc. Costa Rica le ofrecía un mercado limitado para
su especialidad, por otra parte, los estudiantes de guitarra en esos años, tenían pocas opciones
para adquirir instrumentos apropiados, por esto, le sugerí que iniciara la construcción de
guitarras de estudiante y algunas de concierto, de esta manera él resolvía su problema de
mercado y los estudiantes el problema de carencia de instrumentos buenos. Como primer
paso, se instruyó muy bien en las distintas escuelas de construcción de guitarras y
lógicamente, observó, estudió y midió profusamente mi Ruck. Elaboró una excelente copia
para uno de mis estudiantes, a tal punto de hacer muy difícil de distinguir cuál era la Ruck y
cuál la suya.
Separo, divido, pulo.
“Una jovencita de un pueblo andaluz,
más ligera y veloz que la mismísima luz,
a un largo viaje un día partió
y era antes de partir cuando al inicio regresó.”25
Dicen Hawking y Mlodinow, que “En el espacio tiempo de Gödel una consecuencia
del efecto de rotación era que si viajáramos a gran distancia de la tierra y después
regresáramos, sería posible llegar a la tierra antes de haber salido de ella.”26 Quizás un Mario
viajero me hizo comprar la Fantasía para guitarra y piano de Mario Castelnuovo Tedesco,
mucho antes de conocer a una pianista con quien la interpreté y quien a la postre, se
convertiría en mi primer esposa. Las dificultades de acople entre el piano y la guitarra, por
sus grandes diferencias sonoras y tímbricas, han limitado el interés y la imaginación de los
compositores, igualmente, han sido muy pocos los intérpretes que se aventuraron a trabajar
en esta combinación. En su momento, aquella pianista y yo, agotamos el repertorio para dicho
ensamble, por lo que años más tarde, decidí retomar el dúo, pero esta vez amplificando la
guitarra e introduciendo la percusión.
Le coloqué una pastilla a la guitarra de Lorenzo Álvarez y la amplifiqué mediante un
Marshall acústico de 50 watts. Si bien desde antes estaba familiarizado con los términos de
ecualización, ganancia, reverberación, amplificación y balance; nunca los había utilizado en
música de cámara. Entré a un nuevo universo. La guitarra acústica amplificada, resolvía el
balance entre el piano y la guitarra, mas no así, la amalgama entre los dos instrumentos. Tenía
más potencia en la guitarra, pero también más ruidos, pues todo era captado por la pastilla.
Tiempo después conocí las guitarras Godin. Compré la Grand Concert Multiac. Mucho
mejoró la calidad del sonido además de su uso como controlador MIDI. Enormes y grandes
posibilidades ofrecen los nuevos aparatos electrónicos para la ejecución de la guitarra. Un
rico e importante campo que lamentablemente sigue siendo desconocido y hasta ignorado,
por las escuelas de música de las universidades estales en nuestro país. A 20 años de haber
iniciado el siglo XXI, estas instituciones siguen formando músicos para el siglo XIX.

25
Hawking, S., y Mlodinow, L. (2006). Brevísima historia del tiempo. Editorial crítica, S.L., Barcelona., pp.137.
26
[Link]., pp.136.
Disipo, separo. Mi arribo todo lo cambia.
La agenda de conciertos con la guitarra Godin, la producción de arreglos para este
nuevo ensamble, la grabación de algunos discos compactos, me alejaron de la Ruck y del
paradigma de la institución en la que, por más de 25 años había trabajado. Se dio la
oportunidad de tomar un trabajo en el Ministerio de Cultura, esta vez como director general
del Programa Nacional de Bandas. No dudé en tomarlo. Renuncié a mi nombramiento en
propiedad en la Universidad de Costa Rica. Dejé atrás la educación musical, continué con mi
ensamble, y asumí el nuevo puesto. Había iniciado un nuevo camino en el plano laboral y sin
sospecharlo, iba a iniciar otro en el plano personal. Poco a poco comencé a disolver el lazo
matrimonial, al punto de llegar al inevitable final.
Justo dos meses antes de terminar mi gestión en el Ministerio de Cultura, la Sede del
Pacífico de la Universidad de Costa Rica, solicitó en jornada de ¼ de tiempo interina, un
profesor de guitarra. Fui el único oferente y luego de 6 años fuera de la institución, regresé a
la Universidad de Costa Rica y a la vida en pareja. Sí, mi nueva compañera y futura esposa,
la conocí en dicha Sede. Dado que ella y su hija son de Palmares, decidimos alquilar una casa
en esta ciudad e iniciar una nueva vida en pareja. Un día, mientras sacaba el carro del garaje
para llevar a la hija a la escuela, veo a lo lejos con asombro, a mi antiguo estudiante, el
anterior dueño de la Ruck. Al vernos, exclamamos al unísono: ¡qué hace usted aquí! Después
de nuestro encuentro en La Sabana, unas cuantas ocasiones nos hablamos por teléfono y
luego cada quien siguió su camino. El reencuentro produjo una inmensa sorpresa, y por
supuesto la pregunta de Jan: “¿cómo está la Ruck?”. Él se había mudado a Palmares,
justamente a una calle de por medio detrás de la casa, a la cual mi esposa y yo, nos habíamos
mudado unas pocas semanas antes. Retomamos de nuevo las clases y en una de tantas, él,
por primera vez, me contó la historia completa de la Ruck.
Nací de la ruptura.
“El secreto de los seres luminosos es que tienen otro anillo de poder que nunca se usa,
la voluntad. El truco del brujo es el mismo truco del hombre común. Ambos tienen una
descripción: uno, el hombre común, la sostiene con su razón; el otro, el brujo, la sostiene con
su voluntad. Ambas descripciones tienen sus reglas y sus reglas se perciben, pero la ventaja
del brujo es que la voluntad abarca más que la razón.”27 El matrimonio de Robert Ruck estaba
en crisis al momento de construir mi guitarra…, nuestra guitarra. El proceso de construcción
se dio paralelo al proceso de divorcio. La voluntad del momento impregnó, penetró las vetas
de cada sección de mi guitarra. Una vez terminada, la entregó a Jan, quien años después,
también sufrió el divorcio y se vio en la triste obligación de deshacerse de ella, para honrar
el compromiso económico con su hija. La adquirí, y con ella vino conocimiento, formación,
comprensión, aprehensión y escarzo. Consigo trajo desarrollo y cambios positivos para la
guitarra en Costa Rica. Cambió la vida de mi estudiante, lo dejó ser poeta. Cambió mi vida,
me dejó ser.
Retomar las clases de guitarra en la Sede del Pacífico me regresó a la Ruck. Con ella
acompañaba o daba ejemplos a mis estudiantes, quienes también tuvieron la oportunidad de
tocarla y así conocer las bondades de un buen instrumento. En los espacios entre lecciones
aprovechaba para remontar obras estudiadas muchos años antes y estudiar nuevo repertorio,
de esta manera, logré poner en manos las suficientes obras para ofrecer un recital, así en
diciembre de 2009, finalizado el curso, mi esposa y yo nos fuimos al hotel de una amiga en
Monteverde en donde ofrecí el último recital con mi Ruck. Al año siguiente el trabajo y las
actividades artísticas me obligaron a usar más que nada la Godin.
Siempre he gravitado alrededor de la música renacentista y barroca. Aquella
impresión con la tiorba había quedado grabada en mi mente. Luego de regresar de España,
quise conseguir un laúd renacentista, tarea cercana a lo imposible en la Costa Rica de la
década de los años setenta. Integré en su momento y por más de veinte años, al único grupo
dedicado a la ejecución de esta música. Un día, un amigo que sabía de mi deseo de tener un
instrumento antiguo, me llamó para decirme que delante de él estaba un laúd renacentista.
De inmediato me fui a verlo y efectivamente era un laúd de seis órdenes, o al menos tenía
esa forma28. Pertenecía al músico y compositor Jimmy Seals, integrante de la banda de soft
rock, “Seals and Crofts”, famosa en aquellos años por temas tales como “Summer breaze”,

27
Gutiérrez R., R. (2013). Concepción de cuerpo. Una mirada desde Carlos Castaneda. [Con]textos, 2(5), 31-39. (Recuperado
el 18 de agosto de 2021 de [Link]
[Link]?sequence=1&isAllowed=y)

28
La mayoría de los instrumentos renacentistas y barrocos, de cuerda pulsada, usan cuerdas dobles afinadas algunas veces
al unísono y otras a la octava. A estas cuerdas dobles se les denomina órdenes. El laúd renacentista tiene 6 o 7 órdenes
mas la primera cuerda que es sencilla.
“Get Closer”, y “Diamond Girl”, entre otros. Seals se había mudado a Costa Rica y había
traído consigo este instrumento. En el viaje perdió un par de clavijas y algunas costillas se le
abrieron.
Era un laúd con diapasón, trastes y puente de guitarra con enormes bigotes. Tenía
rotas algunas costillas y le faltaban dos clavijas. Lo llevé a un lutier quien eliminó el diapasón,
le puso un puente de laúd, repuso las clavijas faltantes, reparó las costillas y puso trastes de
madera29. Tiempo después, Juan Carlos Soto me dijo que el instrumento, según la etiqueta,
había sido construido en Cremona por Giobatta Morassi, un violinero, es decir lutier,
fallecido hace cinco años y que no hacía guitarras. Había sido fabricado en 1960, con
estructura interna de guitarra y forma de laúd. Muy difícil, lento y costoso hubiera sido traer
cuerdas para laúd en aquel entonces, por lo que se encordó con las de guitarra. Por años lo
usé en el grupo de música antigua y en otros grupos que posteriormente integré, sin embargo,
al ser de seis órdenes, no podía ejecutar correctamente las obras para laúd por no tener la
tesitura completa.
Al pasar los años, la brecha entre guitarristas y laudistas se hizo más amplia. Desde
que Arnold Dolmetsch30 reinició la construcción de instrumentos antiguos a finales del siglo

29
Estos instrumentos usan trastes de tripa sobre el brazo y de madera sobre la tapa. Ante la dificultad en aquellos años de
conseguir tripa se optó por usar únicamente madera.
30
“Músico británico de origen francés, nacido en Le Mans el 24 de febrero de 1858, y fallecido en Haslemere el 28 de
febrero de 1940. Fue pionero en el estudio de la música antigua y en la recuperación de numerosas piezas de música
(particularmente instrumental) de aquella época; además, en su afán de perfeccionismo, interpretó dichas obras con los
instrumentos originales (que él mismo fabricaba) y en el estilo propio de cada periodo. […]

En 1889, cuando buscaba partituras para viola de amor con motivo de sus investigaciones, Dolmetsch se topó por primera
vez con las fantasías inglesas para viola que se conservaban en la biblioteca del Royal College of Music y en el Museo
Británico. Fue también por aquel entonces cuando empezó a adquirir y a restaurar instrumentos antiguos, que luego tocaría
junto con su mujer (Marie Morel), su hija y algunos de sus alumnos. Durante la década de 1890 dio diversos conciertos en
su ciudad natal y tuvo que sufrir también su primer divorcio (en 1894). Más tarde se trasladó a Bloomsbury, donde conoció
a Elodie, la primera mujer de su hermano Edgard, con la que finalmente se casó en 1899.
Después de restaurar diversos instrumentos antiguos, Dolmetsch fabricó su primer laúd en 1893, y su primer clavicordio en
1894. Por sugerencia de William Morris, construyó también su primer clavicémbalo, que fue exhibido en la Arts and Crafts
Exhibition en octubre de 1896. Fue entonces cuando Mabel Johnston contactó por primera vez con Arnold Dolmetsch en
calidad de alumna; con el tiempo, se convertiría en su tercera esposa y en una aventajada aprendiza de las técnicas de
fabricación de instrumentos. […]

En 1903 se casó con Mabel Johnston, y en 1904 regresó a América y aceptó en Boston un trabajo con la casa Chickering &
Sons (dedicada a la construcción de instrumentos), como director del departamento de fabricación de clavicémbalos,
clavicordios, laúdes y violas. Algunos de sus instrumentos más perfectos datan de este periodo. Allí permaneció hasta 1911,
y en este año se trasladó a París, en donde estuvo hasta 1914. Por esta época empezó a trabajar en un libro sobre la
interpretación de la música de los siglos XVII y XVIII (The Interpretation of the Music of the XVII and XVIII Centuries).
Aunque muchos otros estudiosos habían tocado ya el tema, el trabajo de Dolmetsch fue uno de los más famosos e
importantes, debido sobre todo a su visión omnicomprensiva. En 1914, Dolmetsch volvió a Inglaterra; durante ese año
diseñó y construyó su primer clavicémbalo triangular, una especie de espineta con dos pedales que, debidamente plegaba,
cabía en un taxi londinense.
XIX, la mayoría de laudistas habían sido primero guitarristas, de esta manera, este
instrumento se ejecutaba con técnica de guitarra. Poco a poco, en aras de acercarse a
interpretaciones más fieles a los estilos de las épocas, las técnicas comenzaron a separarse y
podría decirse que a partir de los años ochenta, los laudistas iniciaban los estudios
directamente con este instrumento. Si bien la práctica y estudio de la música antigua me
apasionaba, a mi regreso de España, consideré más apropiado enseñar guitarra, instrumento
más cercano a nuestro pueblo, que enseñar laúd y su repertorio. Luego de guiar a un buen
número de estudiantes por más de 30 años, decidí que era tiempo de seguir un camino con
corazón…, de “ser”, es decir, de adquirir aquel instrumento esperado por tantos años y que
lo pudiera tocar con mi formación técnica de guitarrista. Consulté a un amigo en Basilea,
Suiza; si existía algún instrumento con estas características, y en efecto me dijo que sí existe.
Se trata de la tiorba, cuyo tamaño de caja y largo del mástil, hizo a los laudistas barrocos,
modificar la posición del brazo y mano derecha, tal y como se ubican en la guitarra actual.
Es la tiorba un instrumento de cuerda sencilla y precisamente esta característica posibilitó el
ataque de las cuerdas con uña. Me recomendó adquirir una tiorba, de tamaño apropiado para
facilitar su traslado, de 14 cuerdas, con la cual podría tocar el repertorio renacentista y
barroco para laúd, respetando la tesitura original, así como también podría hacer continuos31.
Miré la Ruck y su voluntad me miró. Consulté a mi amigo Juan Carlos Soto por el
costo de una tiorba con las medidas dadas por mi amigo de Basilea, llamé a Jan respetando
nuestro pacto, le dije que le vendía la Ruck en el costo de la tiorba. Él accedió al trato y es

En 1917 se trasladó a Haslemere, y más tarde enseño en el Dunhurst School. Poco después construyó la primera flauta dulce
moderna hecha según especificaciones barrocas. Sus amigos financiaron la construcción de un taller en 1920 y, desde
entonces hasta la Segunda Guerra Mundial, Haslemere se convirtió en el centro más importante de estudio y recreación de
las tradiciones musicales de siglos pasados. En 1925 tuvo lugar el primer Festival de Haslemere, que consistió en dos
semanas de conciertos de música antigua tocada con instrumentos contemporáneos. El Festival se repitió al año siguiente
y, aunque estas primeras representaciones mostraban signos de ser casi un ensayo, el interés y el apoyo que recibieron fue
tal que el festival se convirtió en un evento anual. Las partituras ejecutadas en estos primeros festivales de Haslemere, junto
con los instrumentos que el músico fabricó, se conservan en la biblioteca Dolmetsch, una de las colecciones privadas más
exquisitas de Inglaterra. Los talleres por él fundados todavía producen instrumentos de teclado y violas siguiendo sus
procedimientos (más tarde desarrollados por su hijo Carl), pero es la flauta dulce la que se asocia especialmente con los
talleres de Haslemere, y todavía hoy en día existe una gran demanda de flautas Dolmetsch por parte de alumnos e intérpretes
profesionales de todo el mundo. En 1929, se estableció la Fundación Dolmetsch, con objeto de difundir el estudio y la
ejecución de música antigua de acuerdo con los principios de su fundador. Esta institución publica también una revista
anual, Consort, que recoge estos propósitos; fue publicada por primera vez en 1929, esporádicamente hasta 1948 y
periódicamente desde entonces. […]” (Recuperado el 24 de agosto de [Link]
bio/do/show?key=dolmetsch-eugene-arnold)
31
El bajo continuo fue una ingeniosa invención barroca que permitió la ejecución de obras con cualquier instrumento
armónico a la mano. Consiste en la escritura de la voz del bajo sobre la cual, una serie de números, indica los intervalos que
el ejecutante deberá construir a partir de la nota del bajo. En palabras modernas, es un cifrado. Según sean las posibilidades
armónicas del instrumento usado y el nivel técnico del ejecutante, así será el resultado sonoro.
así que, el 30 de octubre de 2010, a eso de las 4:30 de la tarde, por cierto, una hermosa tarde
soleada palmareña, la Ruck su largo viaje terminó dejando tras de sí mejores músicos y
personas. Concluyó un ciclo en la banda de Möbius.
Hoy día, reposa convertida en una reliquia celosamente resguardada por la familia de
Jan, en una ciudad al norte de Los Ángeles, California. Seguro está a la espera de iniciar un
nuevo ciclo.
¡Escarzó!
Fuente: fotografía propiedad del autor.
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