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Teoría de Fayol: Funciones y Principios Clave

La teoría de Fayol destaca 6 funciones básicas de una organización (técnicas, comerciales, financieras, de seguridad, contables y administrativas) y 14 principios de gestión, como la división del trabajo y la autoridad y responsabilidad. Sus teorías siguen siendo relevantes hoy porque proveen un esquema para que las organizaciones funcionen de forma sistemática y coordinada para lograr eficiencia.

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Teoría de Fayol: Funciones y Principios Clave

La teoría de Fayol destaca 6 funciones básicas de una organización (técnicas, comerciales, financieras, de seguridad, contables y administrativas) y 14 principios de gestión, como la división del trabajo y la autoridad y responsabilidad. Sus teorías siguen siendo relevantes hoy porque proveen un esquema para que las organizaciones funcionen de forma sistemática y coordinada para lograr eficiencia.

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Teoría de Fayol

La teoría clásica de la administración hace énfasis en las funciones básicas que debe tener
una organización para conseguir su eficiencia. En su libro que salió en 1916 expone un
enfoque sintético y universal de la empresa, tratando temas como la concepción anatómica
y estructural de una organización.

En qué consisten sus teorías y el valor que todavía tienen hoy en día
Fayol destaca que toda organización debe de cumplir con una serie de funciones básicas,
que son las siguientes:

Funciones técnicas. Son las funciones empresariales y primordiales de la empresa, ligadas


a la producción de bienes y servicios, como las funciones productivas.
Funciones comerciales. Se enfocan en las actividades de compra, venta e intercambio.
Tratan de la importancia de la producción eficiente y de que los bienen puedan llegar bien y
ser consumidos.
Funciones financieras. Implican la búsqueda y la gestión del capital, donde el administrador
juega un papel fundamental, ya que controla toda la economía de la empresa, evitando
actos imprudentes de uso de capital.
Funciones de seguridad. Hacen referencia al bienestar de la organización y de los
trabajadores, teniendo en cuenta la seguridad tanto industrial como personal, de higiene,
entre otros.
Funciones contables. Esta serie de funciones se enfoncan en todo lo relacionado a los
costos, inventarios, y estadísticas empresariales. Trata de llevar un buen control de los
recursos y de informar constantemente de cada estado financiero y de las operaciones que
se van realizando.
Funciones administrativas. Son las encargadas de la regulación, integración y control de las
cinco funciones anteriores. Estas deben ser coordinadas de forma eficaz y eficiente para
conseguir una buena coordinación y control general de la organización en su totalidad.
Una organización logra un correcto funcionamiento cuando hay una sincronización de todos
los elementos y áreas de la empresa, es decir, los descritos en los apartados anteriores. No
puede fallar ninguno, ya que si lo hace se ven perjudicadas las demás áreas también, y la
organización entonces no puede funcionar de forma eficiente. Además, los trabajadores
también juegan un papel primordial en el cumplimiento de dichas funciones.

Las teorías de Fayol todavía hoy siguen teniendo vigencia e importancia, ya que es un
esquema que siguen gran parte de las organizaciones para conseguir buenos resultados a
todos los niveles. Su aplicación ha hecho que muchas empresas funcionen de forma
sistemática durante mucho tiempo, consiguiendo así una buena coordinación en todos los
ámbitos.

Principios básicos de organización de la empresa y las funciones básicas


Fayol fue el impulsor y el que desarrolló los conocidos como 14 principios fundamentales,
entrando en profundidad en el papel de los mandos intermedios y la dirección, para tratar
como deben organizarse, tomar decisiones e incluso interactuar con los demás trabajadores
de la organización. Esta teoría trata métodos de dirección innovadores y ha trascendido
todos estos años.

Los 14 principios de gestión de Fayol


División del trabajo. Cada empleado tiene una habilidad distinta y un punto fuerte que hay
que explotar. En función de la experiencia de cada uno pueden considerarse especialistas
en algo, incluso generalistas. Si hay cierta especialización en un ámbito, esta aumenta la
eficiencia y la productividad, ya que hay mayor precisión en cada tarea que se realiza. Este
principio es aplicable a todos los trabajadores y mandos de la empresa.
Autoridad y responsabilidad. La autoridad conlleva responsabilidad y cierto riesgo, y los
encargados de hacer que la empresa funcione deben asumir dichas responsabilidades
haciendo que el equipo de dirección tenga el poder de dar órdenes a los demás empleados.
La disciplina. La disciplina conlleva obediencia y respeto hacía los valores fundamentales.
Una buena

Los 14 principios de gestión de Fayol


División del trabajo. Cada empleado tiene una habilidad distinta y un punto fuerte que hay
que explotar. En función de la experiencia de cada uno pueden considerarse especialistas
en algo, incluso generalistas. Si hay cierta especialización en un ámbito, esta aumenta la
eficiencia y la productividad, ya que hay mayor precisión en cada tarea que se realiza. Este
principio es aplicable a todos los trabajadores y mandos de la empresa.

Autoridad y responsabilidad. La autoridad conlleva responsabilidad y cierto riesgo, y los


encargados de hacer que la empresa funcione deben asumir dichas responsabilidades
haciendo que el equipo de dirección tenga el poder de dar órdenes a los demás empleados.

La disciplina. La disciplina conlleva obediencia y respeto hacía los valores fundamentales.


Una buena conducta y la creación de relaciones basadas en el respeto es la clave que
sustenta una relación de calidad entre todos miembros de la organización, desde dirección
a los mandos más bajos.

Unidad de mando. Se refiere a la importancia de que cada empleado recibe órdenes sobre
las tareas que debe realizar de un único mando, y que explique los resultados de cada
faena a esa misma persona. Cuando se reciben órdenes de diferentes personas esto puede
llevar a la confusión y entrar en conflictos que, están al mando de una sola persona, pueden
ser evitables. Con la unidad de mando se pueden establecer responsabilidades y asociar
errores de forma mucho más sencilla.

Unidad de dirección. Esta hace referencia al enfoque y a la unidad de las actividades, es


decir, todas deben trabajar hacía un mismo objetivo, detallado específicamente en el plan
de acción. Los que se encargan de la dirección son los máximos responsables del plan y
tienen la función de supervisar la evolución de las tareas planificadas para cumplir los
objetivos establecidos. En este caso cobra mucha importancia la disciplina y la organización
de los equipos.

Subordinación del interés individual al general. En todo tipo de empresas existen diferentes
clases de intereses, ya que cada empleado tiene intereses particulares, pero nunca deben
prevalecer sobre el interés de la empresa. La estrategia y enfoque empresarial está
enfocado hacía los objetivos de la entidad, y este principio debe ser respetado por todos los
integrantes, sobre todo por la dirección.
Subordinación del interés individual al general. En todo tipo de empresas existen diferentes
clases de intereses, ya que cada empleado tiene intereses particulares, pero nunca deben
prevalecer sobre el interés de la empresa. La estrategia y enfoque empresarial está
enfocado hacía los objetivos de la entidad, y este principio debe ser respetado por todos los
integrantes, sobre todo por la dirección.

Remuneración. Es importante contar con empleados que estén motivados y que sean
totalmente productivos. La remuneración debe ser coherente y justa para todos, para que se
sientan felices en sus trabajos y de esta forma aumente la productividad. Existen dos tipos
de remuneración, la económica y la no económica, la segunda trata sobre promociones
dentro de las empresas, premios, reconocer méritos y esfuerzos, entre otros
reconocimientos.

Jerarquía. Fayol exige un respeto máximo a los mandos más altos, estableciendo así una
línea muy clara de autoridad y jerarquía en la organización, pasando por todos los niveles
de esta. Resalta que debe haber un organigrama bien definido donde se estipule el nivel en
el que se encuentra cada persona, para poder reportar información a la persona adecuada
en todo momento y así evitar errores de comunicación innecesarios.
Centralización. La autoridad a la hora de tomar decisiones debe estar repartida de forma
equilibrada y coherente, sobre todo en empresas grandes con mayor volumen de negocio y
personal. Para ello, Fayol propone la centralización, que implica una cierta concentración de
autoridad en manos de la parte más elevada de la jerarquia. Pero, sin duda, en algunos
casos dicha autoridad debe delegarse, siguiendo la estructura de cada entidad. Para un
correcto funcionamiento hay que mantener la autoridad en manos de los niveles de la
jerarquia pertinentes.

Orden. Cada empleado debe tener los medios y recursos necesarios para poder desarrollar
de forma adecuada las funciones que se le han asignado. Además, cada uno debe ocupar
el sitio de trabajo que sea más adecuado según sus puntos fuertes y capacidades. Y, sobre
todo, en cada momento hay que mantener el orden a todos los niveles para poder
garantizar un ambiente de trabajo óptimo y en buenas condiciones.

Estabilidad. Este principio fundamental hace referencia a la importancia de la estabilidad del


personal, es decir, de la especialización. Remarca que una elevada rotación puede
perjudicar un correcto funcionamiento de las áreas y reducir de forma notoria la seguridad
que sienta la persona en el lugar de trabajo.

Iniciativa. Incentiva de forma clara la importancia de la iniciativa de cada trabajador para


realizar tareas, es decir, la flexibilidad y libertad para poder aportar valor en su puesto de
trabajo. Debe prevalecer la tolerancia ante errores, ya que todos somos humanos y
podemos cometerlos. Para ello, es importante ser empático y tolerar posibles erratas.

Espíritu de cuerpo. En este caso se promueve el trabajo en equipo, esencial para que haya
colaboración y participación en todos los aspectos. Además, es vital para la unidad entre
todos los miembros de las empresas. De esta forma, se contribuye a un buen desarrollo de
la cultura empresarial y favorece en cierta medida a la confianza que puedan tener unos con
otros.
Los 14 principios fundamentales de Fayol buscan un correcto desarrollo de los métodos de
dirección, que han llegado hasta nuestros tiempos siguiendo sus bases. Cada principio tiene
en cuenta el factor humano, como parte del motor para que haya un correcto
funcionamiento. Esta idea resulta muy familiar e innovadora hoy en día y se sigue
estableciendo como una de las premisas básicas en cada compañía.

Equidad. Remarca que los trabajadores deben ser tratados en todo momento con equidad,
amabilidad y por igual, independientemente de su función o procedencia. Cada uno debe
estar en el sitio más correcto para él, para poder ofrecer el máximo rendimiento y contribuir
a una mejora de resultados. Todos merecen ser tratados de forma justa e imparcial sean o
no subordinados.

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