INDICE
INTRODUCCION...............................................................................................................3
LAS MEDIDAS SOCIO EDUCATIVAS EN EL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL
JUVENIL PERUANO.........................................................................................................4
I. DEFINICIÓN:...........................................................................................................4
II. CRITERIOS DE DETERMINACIÓN DE LAS MEDIDAS SOCIOEDUCATIVAS
EN EL DERECHO PERUANO.......................................................................................4
III. MEDIDAS SOCIOEDUCATIVAS CONTEMPLADAS EN NUESTRO
ORDENAMIENTO JURÍDICO........................................................................................5
1. MEDIDAS SOCIOEDUCATIVAS NO PRIVATIVAS DE LIBERTAD.....................5
a) AMONESTACIÓN................................................................................................5
b) LIBERTAD ASISTIDA.........................................................................................7
c) PRESTACIÓN DE SERVICIOS A LA COMUNIDAD..........................................8
d) LIBERTAD RESTRINGIDA.................................................................................9
2. MEDIDA SOCIOEDUCATIVA PRIVATIVA DE LIBERTAD.................................11
a) INTERNACIÓN...................................................................................................11
IV. MODIFICATORIAS REALIZADAS A LA MEDIDA SOCIOEDUCATIVA DE
INTERNAMIENTO...........................................................................................................13
V. POBLACIÓN DE ADOLESCENTES INFRACTORES: ESTADÍSTICAS................14
CONCLUSIONES............................................................................................................18
BIBLIOGRAFÍA...............................................................................................................19
1
INTRODUCCION
El cuidado de los adolescentes debe ser una prioridad para el Estado Peruano y la
sociedad. Dentro de este conjunto tenemos a aquellos y aquellas adolescentes que
cometen infracciones a la ley penal, quienes merecen una especial atención, ya que el
desarrollo de un país no sólo se mide por el crecimiento de su economía o por la
calidad de vida de sus ciudadanos, sino también por cómo se está educando a las
futuras generaciones, puesto que las capacidades de estas deben ser efectivamente
canalizadas, mediante la utilización de una adecuada legislación y de la debida
ejecución de la misma, para prevenir su involucramiento al margen de la ley.
En este sentido, resulta necesario contar con políticas públicas integrales de
prevención, tratamiento y resocialización que involucren a la sociedad en su conjunto,
para poder entender la problemática de nuestra juventud con la delincuencia, y a partir
de ello formular las acciones necesarias para combatirla de manera eficaz.
El tratamiento a menores infractores venía siendo regulado desde el Código de Niños y
Adolescentes, el cual posteriormente fue modificado por el Decreto Legislativo Nº 1204,
el mismo que incrementó el tiempo de internamiento para adolescentes que cometieran
delitos graves; y finalmente la materia ha pasado a ser regulada en su integridad por el
Nuevo Código de Responsabilidad Penal – Decreto Legislativo N° 1348 –, promulgado
en el Diario Oficial EL PERUANO el 07 de enero del 2017, el mismo que establece el
proceso aplicable a los adolescentes en conflicto con la ley penal, pero a efectos de
esta investigación nos centraremos en la sección relacionada a las medidas
socioeducativas privativas y no privativas de libertad, dentro de las cuales, la medida
de internación guarda la misma modificatoria que introdujo el Decreto Legislativo N°
1204 con relación al incremento en el tiempo de internamiento hasta por el lapso de 10
años en caso de delitos como el sicariato o la violación de un menor de edad seguida
de muerte, olvidándose que internar a un adolescente por el mayor tiempo posible no
es la solución, sino que debe brindárseles una atención especializada y diferenciada
para estos casos graves.
2
LAS MEDIDAS SOCIO EDUCATIVAS EN EL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL
JUVENIL PERUANO
I. DEFINICIÓN:
Para el autor Herrera Zurita, las medidas socioeducativas se definen como “(…)
acciones legales dispuestas por la autoridad judicial competente, cuando ha sido
declarada la responsabilidad del adolescente en un hecho tipificado como infracción
penal”1Desde nuestra posición, la medida socioeducativa es la consecuencia impuesta
al adolescente infractor de la norma penal.
II. CRITERIOS DE DETERMINACIÓN DE LAS MEDIDAS SOCIOEDUCATIVAS
EN EL DERECHO PERUANO
La revisión del Código de los Niños y Adolescentes, Ley Nº 27337, permite advertir la
ausencia de criterios para la determinación de las medidas socioeducativas previstas
tras la determinación de la responsabilidad del adolescente infractor, encontrando solo
dos disposiciones normativas, como son los artículos 215 y 230, los referidos a la
sanción penal juvenil o medidas socioeducativas.
EL ARTÍCULO 215
El artículo 215 del Código de los Niños y Adolescentes, Ley Nº 27337 señala:
“Fundamentos. - El Juez al emitir sentencia tendrá en cuenta: a) La existencia
del daño causado; b) La gravedad de los hechos; c) El grado de responsabilidad
del adolescente; y, d) El informe del Equipo Multidisciplinario y el informe social”.
Sobre esta disposición normativa, Chunga Lamonja señala: “La Sentencia que
pronunciará el Juez en el proceso penal seguido al adolescente infractor, tendrá
en cuenta "la existencia del daño causado", "la gravedad de los hechos", el
"grado de responsabilidad del adolescente"; y "el informe social del Equipo
Multidisciplinario y el Informe Social", invirtiendo la graduación que preconiza el
Derecho de Menores. El menor es el eje no la rueda. La persona humana es el
fin supremo, no el daño causado ni la gravedad de los hechos. Preciso es saber
primero cuál es la causa que produjo el efecto”. Agrega: “En la mayoría de los
casos, el "delito" es accidental en la vida del niño y adolescente y surge de
estados de abandono, peligro o simplemente de ¡hambre! Por ello es
imprescindible que el o los fundamentos lo constituyan el exhaustivo
asesoramiento técnico que informen desde un punto genético, dinámico, acerca
del contorno (Servicio Social); historia y estado psicofísico (servicio médico-
psicológico-psiquiátrico) y comportamiento pedagógico (servicio pedagógico). En
consecuencia, el informe del Equipo Multidisciplinario debe ser lo primero que
debe tener en cuenta el Juez, con el debido asesoramiento si se van a ejecutar
medidas socio-educativas”. En suma, la disposición normativa establece una
1
HERRERA ZURITA, Luis Germán. “La ineficacia de las medidas socioeducativas aplicadas al adolescente infractor,
ocasiona reincidencia en el cometimiento de delitos en la ciudad de Ambato, provincia de Tungurahua, en el
primer semestre del año 2009”, en Repositorio de la Universidad Técnica de Ambato, Ambato-Ecuador, 2010, p.
23.
3
serie de factores que el Juez debe considerar al momento de imponer la
sentencia respectiva –y no la medida socioeducativa–; criterios cuestionados por
Chunga Lamonja al señalar que “(…) el art. 45 del Código Penal señala como
fundamentos que el Juez Penal debe tener en cuenta en primerísimo lugar al
"hombre" con sus características sociales, culturales y costumbres. ¿El Código
de los Niños y Adolescentes, en cambio “el daño causado”, “la gravedad de los
hechos”, el menor es lo accesorio?”
ARTÍCULO 230
El artículo 230 del Código de los Niños y Adolescentes, Ley Nº 27337 señala:
“Consideración. - El Juez, al señalar la medida, tendrá en cuenta la capacidad
del adolescente para cumplirla”. La interpretación de la disposición normativa
reproducida permite identificar como único criterio objetivo para la fijación de una
medida socioeducativa la capacidad del adolescente para cumplirla, surgiendo al
respecto una serie de interrogantes pues no se entiende a que capacidad alude
el texto legal, esto es, ¿capacidad jurídica?, ¿capacidad física y/o mental?,
¿Cuál capacidad? Como se advierte, la incertidumbre extraída del texto legal
confirma el problema materia de investigación, esto es, la ausencia de criterios
objetivos a considerar y la absoluta discrecionalidad del juez de familia (o mixto,
según el caso) al momento de determinar las medidas socioeducativas a los
adolescentes infractores.
III.
MEDIDAS SOCIOEDUCATIVAS CONTEMPLADAS EN NUESTRO
ORDENAMIENTO JURÍDICO
Aquí analizaremos cada una de las medidas socioeducativas previstas en el Código de
Responsabilidad Penal del Adolescente 2, determinando sus aspectos positivos y
negativos; para finalmente concluir si nuestra legislación tiene el enfoque de un modelo
de justicia juvenil restaurativa o punitiva.
1. MEDIDAS SOCIOEDUCATIVAS NO PRIVATIVAS DE LIBERTAD
a) AMONESTACIÓN
Esta medida ha sido ampliamente considerada en diversas legislaciones juveniles
debido a que ha mostrado gran eficacia respecto a infracciones de poca o mediana
gravedad.
Según el artículo 158 del CRPA la amonestación consiste en la llamada de atención
que hace el Juez al adolescente exhortándolo a cumplir con las normas de convivencia
social. Dicha exhortación tiene alcance a los padres, tutores o responsables del
adolescente, a quienes se les hace una llamada de atención comprometiéndoles a que
ejerzan mayor control sobre la conducta del adolescente y advirtiéndoles las
consecuencias jurídicas de reiterarse la infracción
Esta llamada de atención debe ser clara y directa, de manera que el adolescente
infractor y las personas responsables de su conducta comprendan la ilicitud de los
hechos cometidos.
2
Asimismo, haremos algunas comparaciones y comentarios sobre algunas modificatorias que introdujo el Decreto
Legislativo N° 1204 en torno a este tema
4
En ese sentido, el juez debe utilizar un lenguaje simple y comprensible para un menor
de edad, es decir, la explicación de las consecuencias jurídicas en un caso de
reiteración debe ser transmitida al adolescente de modo que pueda comprenderla, lo
que implica que no involucre excesivas expresiones científicas o técnicas que
finalmente resulten incomprensibles y que en consecuencia, carecen de referencias o
significados tanto para el adolescente como para los responsables de vigilar su
conducta; por el contrario, todos éstos no deben salir de la audiencia de lectura de
sentencia sin haber entendido cual es el motivo de la amonestación y las
consecuencias jurídicas que se derivan si el adolescente infractor no se somete a las
advertencias que formula el juez y los resultados que surgirían frente a la comisión de
otros hechos más graves3.
Muchos de los adolescentes infractores provienen de familias disfuncionales, en la que
– en la mayoría de los casos – los padres han perdido control sobre sus hijos; por
tanto, teniendo en cuenta que la finalidad de esta sanción es una llamada de atención
hacia el menor, y lo que se busca también es el involucramiento de los padres,
consideramos necesario que se apertura en establecimientos en donde se puedan
tratar a menores con problemas de conducta o donde se puedan orientar a padres de
familia que han perdido control sobre sus hijos.
Ahora bien, a través del Sistema de Reinserción Social del Adolescente en Conflicto
con la Ley Penal se ha previsto para este tipo de casos la atención de los progenitores
a través de una escuela de padres 4, detectamos que para la atención de estos casos,
por ejemplo en el departamento de Piura sólo existe un Sistema de Orientación al
Adolescente en el departamento de Tumbes, lo cual dificulta una atención
especializada al menor y a su familia por la lejanía del lugar.
Aunado a ello, según un informe elaborado por el diario El Comercio señaló que entre
los problemas que tienen los centros juveniles están los parámetros del sistema de
reinserción social en el que se establece que debería haber un psicólogo por cada 30
internos, en 5 de los 9 centros juveniles hay, en promedio, solamente un psicólogo por
cada 100 jóvenes. En países como España el número de profesionales es mucho más
alto, y en Chile los psicólogos y asistentes sociales realizan un trabajo en duplas con
cada uno de los jóvenes5.
Ante esto, creemos acertadas las estrategias que propone el Plan PUEDO, tal como
crear centros orientación a padres y madres de familia, casas de juventud para
menores
3
Lex & Iuris. Estudios de Justicia Penal Juvenil en el Perú. GARCÍA HUAYAMA, Juan Carlos. “Las sanciones para los
adolescentes infractores de la ley penal”. Lima, Diciembre 2016. Pág. 155-156.
4
Así establece el SRSALP en su apartado V. Dimensiones de la Intervención “(…) 5.2.- Atención familiar: a) la
conducta infractora del adolescente está directamente vinculada con la dinámica familiar, generalmente
caracterizada por la desorganización, la misma que generalmente encuentra su explicación en los niveles de
desinformación, que en muchos casos es alarmante. 5.3.- Este nivel de intervención se orienta a cubrir estas
carencias y necesidades con una labor permanente de Orientación y Consejería. Asimismo tomando en cuenta la
problemática familiar existente, el padre o tutor pueden ser incorporados al programa de Escuela para Padres”
5
Véase en [Link] 1818559 [En
línea] [Consulta: 19 de junio del 2016].
5
que tengan indicios de violencia o hayan cometido por primera vez alguna falta leve, la
creación de programas de intervención para adolescentes en riesgos y la aplicación de
un sistema de prevención de violencia escolar, todo ello podría ayudar a prevenir la
comisión de delitos, la formación de jóvenes rebeldes y con problemas de conducta.
Asimismo, creemos que, para este tipo de infracciones, las cuales suelen ser leves, los
operadores de justicia deben promover la aplicación de la remisión fiscal o judicial a fin
de que la misma se otorgue no a través de una sentencia, sino de una resolución que
ponga, en la medida de lo posible, fin al proceso lo más rápido posible.
b) LIBERTAD ASISTIDA
Esta medida consiste en otorgar libertad al adolescente sancionado, quien queda
sometido a los programas educativos y recibe orientación con la asistencia de
especialistas y personas con conocimientos o aptitudes en el tratamiento del
adolescente (Art. 159.1 CRPA).
Esta medida se ejecuta en entidades públicas o privadas que desarrollen programas
educativos o de orientación para adolescentes; los cuales son supervisados por el SOA
del lugar. Asimismo, debe informar al Juez sobre el cumplimiento de esta medida
socioeducativa y sobre la evolución del adolescente cada tres meses o cuando se
requiera.
Esta medida nos parece adecuada, sin embargo en la norma no se señalan cuáles
serían aquellos programas educativos o de orientación que se le darían al menor
infractor sentenciado con esta medida, ni en qué entidades públicas o privadas se
desarrollaran los mismos; máxime si hasta la fecha no se ha promulgado el reglamento
del CRPA que debe precisar este tipo de detalles, pese a que ya ha vencido el plazo
establecido para la promulgación del mismo 6.
De la revisión que hemos efectuado al SRSALP se establece – entre otras
disposiciones – las intervenciones técnicas en medio abierto, así el Título Tercero en el
Capítulo X denominado “programa formativo” señala que se trata de “un apoyo
intensivo basado en una educación de valores y el aprendizaje de habilidades sociales
orientado a la formación personal del adolescente (…) 7”, asimismo señala que la
metodología a aplicar es la pedagógica preventiva, aplicando acciones estratégicas de
intervención que actúan en forma evolutiva en el adolescente para contribuir al
desarrollo y afirmación de sus potencialidades y cambio de actitudes que favorezcan a
su adecuada inserción social.
Asimismo, en el capítulo V de las dimensiones de intervención se señala en el apartado
5.2. Formación educativa (…) a) Técnicas de Intervención, lo siguiente:
6
Disposiciones Finales y Complementarias del Decreto Legislativo N° 1348: Primera.- El Ministerio de Justicia y
Derechos Humanos en coordinación con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ministerio de
Economía y Finanzas, Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, Ministerio de Educación, Ministerio de Salud,
Ministerio del Interior, Ministerio de Cultura, Poder Judicial, Ministerio Público y las instituciones que sean
pertinentes, elaboran el reglamento del presente Código, en el plazo de cinto veinte días (120), contados a partir
de su publicación en el diario oficial.
7
Sistema de Reinserción del Adolescente en conflicto con la Ley Penal, Poder Judicial. Pág. 56.
6
1 Módulo Educativo. - Talleres educativos que desarrollan en forma ordenada y
secuencial los contenidos o temas que llevan al aprendizaje de habilidades sociales,
capacidades y a la adquisición de valores para la expresión del crecimiento personal
del adolescente.
Los temas ejes son: autoestima, comunicación, control de ira, salud sexual y
reproductiva, toma de decisiones, proyecto de vida y otros que se consideren
pertinentes”
Lo establecido en dicha norma nos parece adecuado, pero como señalábamos
anteriormente para la atención de casos como estos, en el caso de Piura, sólo se
cuenta con el SOA de Tumbes, lo cual dificulta una atención especializada de estos
casos aunado a ello la falta de personal de la que carecen los centros juveniles.
En ese sentido, resultado necesario que se implemente este artículo señalando cuáles
son las alternativas de programas educativos que tienen para elegir los operadores de
justicia. En estos casos se requiere implementar medidas con el apoyo del Ministerio
de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ministerio de Educación y el Ministerio de
Trabajo, para que realicen una intervención articulada y así implementen algún
programa que beneficie a aquellos menores que se encuentran involucrados en
conflictos con la ley penal.
Es por ello que nos parece acertada la iniciativa del Plan PUEDO del fortalecimiento del
Servicio de Orientación al Adolescente, así como la especialización de los operadores
de justicia.
c) PRESTACIÓN DE SERVICIOS A LA COMUNIDAD
Esta medida es una manifestación directa de la justicia restaurativa que poco a poco se
está instaurando en nuestra legislación interna. La norma indica que consiste en la
prestación de servicios a la comunidad relacionado a la prestación de tareas gratuitas,
de interés social en entidades asistenciales, de salud, educación u otras instituciones
similares, ya sean públicas o privadas, autorizadas para tal fin por la institución a cargo
de los centros juveniles. Las tareas o labores a realizar deben ser acordes a la aptitud
del adolescente sin perjudicar su salud, escolaridad ni trabajo.
Es importante que la norma señale que las labores a realizar se encuentren en relación
con el bien jurídico lesionado, pues de este modo se reforzaría el carácter educativo de
la sanción, ya que a través de dichas actividades
7
el adolescente podría comprender mejor las consecuencias negativas de la acción
ilícita que cometió8.
La norma guarda silencio respecto a si resulta necesario el consentimiento previo del
adolescente para la aplicación de la medida. Contrariamente, el artículo 73 del Sistema
de Responsabilidad Juvenil de Colombia, plantea la opinión del menor de edad como
un requisito esencial para aplicar la medida; también el artículo 7 numeral 1) de la Ley
Orgánica 5/2000 de España, establece que “la persona sometida a ésta medida, que
no podrá imponerse sin su consentimiento, ha de realizar las actividades no retribuidas
que se le indiquen, de interés social o en beneficio de personas en situación de
precariedad (…)”9.
El jurista GARCÍA HUAYAMA10 señala que “es adecuado establecer como requisito el
consentimiento del menor de edad, pues la prestación de servicios a la comunidad que
no cuente con el aval del sentenciado, no alcanzaría los objetivos para los que se
ordenan. No hay que olvidar que es una medida generalmente destinada a favorecer a
una población que requiere de atención y cuidados especiales, que las áreas donde
intervendrán son entidades públicas o asistenciales donde se necesita un mínimo de
disposición para evitar que terceros resulten perjudicados”.
En este sentido, los gobiernos locales juegan un papel importante en cuanto a la
aplicación de esta medida debido a que – muchas veces – en dichos establecimientos
se cumplirán dichas medidas. Por consiguiente, los mismo
deberán brindar las facilidades para que los adolescentes cumplan con sus labores
como, por ejemplo, el recojo de la basura.
d) LIBERTAD RESTRINGIDA
Esta es una medida socioeducativa en medio libre 11, que se ejecutará a través de la
asistencia diaria y obligatoria del adolescente a programas de intervención
diferenciados de enfoque formativo-educativo, que orientan y controlan sus actividades.
Ésta medida se ejecutará en Servicios de Orientación al Adolescente o en instituciones
públicas o privadas con fines asistenciales o sociales; las mismas que deberán informar
sobre la evaluación, seguimiento y resultados de los programas de intervención
diferenciados cada tres meses al Juez y el Fiscal.
Esta figura jurídica, al igual que la medida del servicio a la comunidad se diferencia
porque en este caso la obligación que se impone al adolescente es acudir a centros de
orientación y/o educativos, esta práctica restaurativa es parcial pues la víctima no
8
Lex & Iuris. Estudios de Justicia Penal Juvenil en el Perú. GARCÍA HUAYAMA, Juan Carlos. “Las sanciones para los
adolescentes infractores de la ley penal”. Lima, Diciembre 2016. Pág. 158.
9
Ibídem. Pág. 159.
10
Ibídem. Pág. 159. Teniendo en cuenta que el objetivo de la medida es sensibilizar emocionalmente al
adolescente, hasta el punto que pueda comprender que está realizando una labor útil a la sociedad. Si dicha
medida se aplica de manera coercitiva, estaría revestida de arbitrariedad e inmediatamente cambiaría el
significado para el adolescente, quien lo interpretaría como una especie de trabajo forzado.
11
Con la dación del Decreto Legislativo N° 1204 contempló a esta medida como una sanción privativa de libertad,
por lo que nos parece idóneo que se haya cambiado a medida socioeducativa en medio libre pues la misma está a
cargo de un Servicio de Orientación al Adolescente, no necesariamente privado de su libertad. El Decreto
Legislativo N° 1204 tenía, definitivamente, un enfoque punitivo.
8
participa de la determinación de la reparación, además el adolescente es sometido al
proceso judicial y cumple esta medida contenida en una sentencia 12.
Asimismo, hemos podido advertir que en esta medida no se tiene en cuenta a la
víctima, lo cual, es contrario a los lineamientos de la justicia penal juvenil restaurativa,
pues no puede olvidarse que la víctima también es parte de este procedimiento, y debe
verse algún modo en que la misma pueda ser resarcida en el menoscabo que ha
sufrido.
Teniendo en cuenta que esta medida se aplica en los Servicios de Orientación al
Adolescente, no debe perderse de vista que sólo contamos con trece SOA para los 24
departamentos de todo el territorio peruano, al ser estos muy pocos, la mayoría de
menores suelen ser separados de sus familias.
En ese sentido, consideramos conveniente lo planteado en el Plan PUEDO con
relación al necesario fortalecimiento del Servicio de Orientación al Adolescente lo cual
implica la implementación de dicho programa en distritos judiciales donde hay mayor
incidencia de infracciones por parte de adolescentes, sobre todo, en zonas alejadas se
pueden implementar SOA descentralizados monitoreados por un área específica del
Poder Judicial o Ministerio Público, según sea el caso.
La implementación de los SOA no implica inversiones en infraestructura, ya que se
pueden lograr convenios con municipalidades, instituciones públicas y/o privadas o
instituciones educativas que cedan sus instalaciones para el desarrollo de las
actividades programadas.
Un factor clave de esta medida resulta que se cuente con un equipo multidisciplinario
que permita garantizar la ejecución eficiente y de calidad de los programas diseñados
por los SOA.
Por otro lado, el Decreto Legislativo N° 1204 introdujo como sanción no privativa de
libertad a la figura de la reparación directa a la víctima; la cual ha sido dejada sin efecto
por el Nuevo Código de Responsabilidad Penal del Adolescente, decisión que nos
parece acertada ya que – como señala el jurista Merino Guerrero – dicha figura
identificada como sanción resultante de una decisión jurisdiccional no tenía identificado
cuál era el fin educativo, ya que lo único que buscaba era reparar el daño a la víctima y
olvidaba al adolescente como parte también afectada y a su necesidad de recibir una
orientación que le permitiera concientizar el daño, su rehabilitación y su reinserción a
fin de que no pueda
infringir la ley; por lo que lo más factible para hacer efectiva esta figura era la aplicación
de la remisión judicial13.
Debido al enfoque punitivo que tenía el Decreto Legislativo N° 1204 el Comité de los
Derechos del Niño hizo un llamado a la reformulación de las sanciones 14, señalando su
preocupación por la insuficiente utilización de medidas alternativas no privativas de
12
Lex & Iuris. Estudios de Justicia Penal Juvenil en el Perú. MERINO GUERRERO, Jastmc Nadeira. “Prácticas
restaurativas en la justicia penal juvenil”. Lima, Diciembre 2016. Pág. 89.
13
Lex& Iuris. Estudios de Justicia Penal Juvenil en el Perú. MERINO GUERRERO, Jastmc Nadeira. “Prácticas
restaurativas en la justicia penal juvenil”. Lima, Diciembre 2016. Pág. 79.
9
libertad y el recurso excesivo del encarcelamiento; el hacinamiento y las deficientes
condiciones existentes en los lugares de detención. Por tanto, instó al Estado Peruano
a promover, siempre de ser posible, medidas extrajudiciales y alternativas al
encarcelamiento, como la libertad vigilada, la mediación, la asistencia psicológica o el
servicio a la comunidad, y asegurar que el encarcelamiento se utilice como último
recurso y durante el periodo más breve posible.
En ese sentido, el Código de Responsabilidad Penal del Adolescente ha regulado la
figura del mecanismo restaurativo15, mediante el cual se permite la intervención
especializada de un conciliador, un mediador o un tercero autorizado por la autoridad
fiscal o judicial competente, que permite el diálogo entre las partes para llegar a un
acuerdo sobre la reparación del daño a la víctima por parte del adolescente, que sirva
para la aplicación de la remisión, el acuerdo reparatorio, la terminación anticipada u
otros supuestos permitidos por la ley.
Es decir, el legislador ha previsto una figura que permite la aplicación de prácticas
restaurativas que permiten el acercamiento de las partes; a través de la reparación a la
víctima y un tratamiento para el adolescente infractor a través de – por ejemplo – la
remisión. Aplaudimos esta incorporación, pues esta figura es una manifestación de la
justicia juvenil restaurativa; lo que busca es restablecer los lazos rotos entre infractor,
víctima y sociedad.
Asimismo, a diferencia de lo que establecía el Decreto Legislativo N° 1204 en la
regulación de cada una de las medidas socioeducativas no se ha establecido para que
delitos contemplados en el Código Penal se aplica cada una de ellas, por lo que el
Código de Responsabilidad Penal otorga amplia discrecionalidad a los operadores de
justicia para la aplicación de los mismos, teniendo en cuenta los criterios para la
determinación de la medida socioeducativa contemplados en el artículo 153 CRPA,
tales como: la gravedad de la infracción, la gravedad del daño causado, el grado de
participación del adolescente, la edad del adolescente, la proporcionalidad e idoneidad
de la medida socioeducativa atiendo al interés superior del niño y el principio educativo,
etc.
Dicha posición del legislador nos parece acertada, por lo que resulta necesario el
cambio de visión que tienen los operadores de justicia de los adolescentes infractores
de la ley penal, a fin de que al momento de tomar una decisión opten por la medida
menos restrictiva y lesiva de derechos, por lo que para ello resulta necesario que el
personal que tenga a cargo este tipo de casos se encuentre debidamente capacitado
en temas de justicia penal juvenil.
Una novedad que introduce el CRPA es que los operadores de justicia, al momento de
dictar sentencia, además establecer la duración de la medida socioeducativa, debe
contemplar que dicha medida puede darse por cumplida a las dos terceras partes del
plazo señalado, siempre que el adolescente participe en los programas de tratamiento
o cumpla las medidas accesorias establecidas por el Juez. En ese sentido, se incentiva
14
Comité de los Derechos del Niño Observaciones finales sobre los informes periódicos cuarto y quinto
combinados del Perú aprobada el 19 de enero del 2016. Pág. 19.
15
Regulado en el artículo 142 CRPA.
10
al adolescente a cumplir a cabalidad con la medida socioeducativa impuesta a fin de
acceder al
2. MEDIDA SOCIOEDUCATIVA PRIVATIVA DE LIBERTAD
a) INTERNACIÓN
El artículo 162.1 del CRPA establece que es una medida socioeducativa privativa de
libertad de carácter excepcional y se aplica como último recurso, siempre que se
cumpla cualquiera de los siguientes presupuestos:
Cuando se trate de hechos tipificados como dolosos y sean sancionados en el Código
Penal o leyes especiales, con pena privativa no menor de seis años, siempre que haya
puesto deliberadamente en grave riesgo la vida o la integridad físico o psicológica de
las personas.
Cuando el adolescente haya incumplido injustificada y reiteradamente las medidas
socioeducativas distintas a la de la internación; o La reiteración en la perpetración de
otros hechos delictivos, cuya pena sea mayor de seis años de pena privativa de libertad
en Código Penal o leyes especiales en un lapso que no excede de dos años.
Según el Primer Censo Nacional de población en los Centros Juveniles de Diagnóstico
y Rehabilitación hasta agosto del año 2016 16 se determinó que la población juvenil
infractora principalmente fue sentenciada por robo agravado (H: 43,6%, M: 39.1%),
violación sexual (H: 12,7%), robo (H: 9%, M: 5,7%) y homicidio simple (H: 8,5%; M:
5,7%). Asimismo, de acuerdo al informe estadístico de la Gerencia de los Centros
Juveniles a febrero del año 2017 las infracciones de mayor frecuencia son robo-robo
agravado, violación sexual, homicidio y hurto.
Es decir, esos cuatro principales delitos por los que – frecuentemente – son
sentenciados los adolescentes cumplen con el primer presupuesto establecido por el
legislador, toda vez que el Código Penal contempla – por ejemplo – para el caso del
homicidio simple que la sanción no será menor de seis años ni mayor de veinte años;
por lo que, al no establecer el Código de Responsabilidad Penal del Adolescente un
margen de discrecionalidad para el operador de justicia, cuando un menor cometa este
tipo de sanciones deberá ser sentenciado con la medida socioeducativa de internación.
Por otro lado, según el primer censo los jóvenes infractores que han sido internados en
los centros juveniles, el 18% manifestó que había tenido alguna sanción penal
anteriormente, los niveles de reincidencia son bajos, según la información recogida por
el Instituto Nacional de Estadística e Informática sólo el 11,7% de la población de
adolescentes infractores ingresó dos veces; 1,5% ingresó tres veces y 0,4% más de
tres veces.
Por tanto, podemos concluir que la mayoría de adolescentes susceptibles de ser
sancionados con la medida de internación son aquellos que cometen infracciones –
típicas – tales como robo, robo agravado, violación sexual u homicidio simple.
16
Cfr. INEI/MINJUS/PJ. Primer Censo Nacional de Población en Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación.
Agosto 2016. Usamos los términos “H” para hombres y “M” para mujeres.
11
En ese sentido, el Código de Responsabilidad Penal del Adolescente ha agravado el
tiempo de internamiento para este tipo de infracciones, estableciendo diferencias en
cuanto a la duración de la medida socioeducativa de internamiento según las
infracciones cometidas y la edad que ostente el menor infractor.
Así, en el artículo 163 ha establecido que, por regla general, la internación tendrá una
duración de uno hasta seis años como máximo si el adolescente tiene entre dieciséis y
menos de dieciocho años y no será menor de uno ni mayor de cuatro años si tiene
entre catorce y menos de dieciséis, cuando se cumplan con los presupuestos
anteriormente señalados.
Asimismo, establece:
La medida de internamiento no será menor de tres años ni mayor de cinco años
cuando el adolescente tenga entre catorce y menos de dieciocho años; y no será
menor de cuatro ni mayor de seis años cuando el adolescente tenga entre
dieciséis y menos de dieciocho años; y se trate de delitos como parricidio,
homicidio calificado, feminicidio, lesiones graves, instigación o pandillaje
pernicioso, secuestro, trata de personas; etc. Generalmente referidos a delitos
graves.
Hace hincapié también cuando el adolescente sea integrante de una organización
criminal, actúe por encargo de ella o se encuentre vinculado a la misma:
Excepcionalmente, cuando se trate del delito de sicariato o violación de menor
de edad seguido de muerte o lesión grave, así como los delitos de terrorismo, el
internamiento no será menor de seis ni mayor a ocho años cuando el
adolescente tenga entre catorce y menos de dieciséis; si el adolescente tiene
entre dieciséis y menos de dieciocho años la internación no será menor de ocho
años a diez años.
Esta lista es taxativa, en consecuencia, si el adolescente comete un hecho punible
como sicariato la sanción no será menor de seis años si tuviera entre 14 y menos de 16
años; y no será menor de ocho años si tuviera entre 16 y menos de 18 años.
IV. MODIFICATORIAS REALIZADAS A LA MEDIDA SOCIOEDUCATIVA DE
INTERNAMIENTO
DURACIÓN DE LA MEDIDA
V. SOCIOEDUCATIVA DE
NORMATIVA INTERNACIÓN
Código de Menores Indeterminada (Art. 113).
(Ley Responsabilidad penal desde los
N° 13968 – 2 de mayo 14 años de edad.
de 1962)
Primer Código de Tres años. Responsabilidad
Niños y penal desde los 12 años de
Adolescentes (Ley edad. (Art. 250)
N°
26102 – 28.06.1993)
12
Decreto Legislativo N° Seis años (Art. 2)
899 (26.05.1998),
introdujo el tipo penal
de “pandillaje
pernicioso”
Código de Niños y Inicialmente: Tres años
Adolescentes (Ley N° Posteriormente: Mediante Decreto
27337) Legislativo N° 990 se elevó la
responsabilidad penal a 14 años, y
se incrementó de tres a seis años.
Decreto Legislativo Regla general: Mínimo un año y
N° 1204 máximo seis años.
(22.09.15) Empero: Si tiene entre 16 y menos
de 18 años será sancionado con
internamiento por un plazo no
menor de seis ni mayor de diez
años siempre que se traten de
delitos graves, delitos de terrorismo
o sea integrante de una
organización criminal. Si tiene
entre 14 y menos de 16 el
internamiento tendrá un plazo no
menor de cuatro años ni mayor de
ocho años.
Código de Regla general: De uno a seis años.
Responsabilidad Penal Empero: Si tiene entre 16 y menos
del Adolescente de 18 años será sancionado con
internamiento por un plazo no
menor de cuatro ni mayor de seis
años siempre que se traten de
delitos graves, delitos de
terrorismo o sea integran de
una organización
criminal.
Si tiene entre 14 y menos de 16 el
internamiento tendrá un plazo no
menor de tres ni mayor de seis
años.
Empero: Cuando se trate del delito
de sicariato o violación de menor
de edad seguido de muerte o lesión
grave, así como los delitos de
terrorismo, el internamiento no será
menor de seis ni mayor a ocho
años cuando el adolescente tenga
entre catorce y menos de dieciséis;
13
si el adolescente tiene entre
dieciséis y menos de dieciocho
años la internación no será menor
de ocho años a diez años.
VI. POBLACIÓN DE ADOLESCENTES INFRACTORES: ESTADÍSTICAS
De acuerdo a lo publicado por la Gerencia de los Centros Juveniles del Poder Judicial,
durante el mes de enero del año 2017 se registraron 3,663 adolescentes infractores a
la ley penal en todo el territorio peruano. De los cuales; 2 195 se encuentran bajo el
sistema cerrado17, es decir, se encuentran internados en Centros Juveniles de
Rehabilitación (En adelante CJDR); y 1 498 permanecen en el sistema abierto 18 a
través de servicios de orientación al adolescente (En adelante SOA) lo que se refiere
que se les ha aplicado medidas socioeducativas no privativas de libertad.
Cuadro Nº 01
Población total de adolescentes infractores y sistema al que pertenecen enero
2017
17
El sistema cerrado se refiere a lo establecido en el artículo 156 inciso 1) del Decreto Legislativo N° 1348, Código
de Responsabilidad Penal de Adolescentes que señala: “El adolescente que comete un hecho tipificado como delito
o falta, de acuerdo a la legislación penal, sólo puede ser sometido a las siguientes medidas socioeducativas: (…) 2.
Internación en un centro juvenil”
18
Por el contrario el sistema abierto se aplica a aquellos adolescentes que han sido sentenciados por algún
magistrado del Poder Judicial, quienes les han impuesto alguna medida socioeducativa no privativa de libertad
previstas en el artículo 156 del Decreto Legislativo N° 1348, Código de Responsabilidad Penal del Adolescente, el
mismo que establece en su inciso 1): “El adolescente que comete un hecho tipificado como delito o falta, de
acuerdo a la legislación penal, solo puede ser sometido a las siguientes medidas socioeducativas: 1. Medidas no
privativas de libertad: a. Amonestación, b. Libertad asistida, c. Prestación de servicios a la comunidad y d. libertad
restringida (…)”.
14
Fuente y elaboración: Informe Estadístico 2017 de la Gerencia de los Centros Juveniles
del Poder Judicial
En el cuadro Nº 01 se puede advertir que el mayor número de adolescentes infractores
se encuentran en el sistema cerrado (2 195 adolescentes) en comparación con el
sistema abierto (1 498 adolescentes), lo que obedece a la tendencia de los magistrados
de dictar sentencias privativas de libertad. Dicha situación se contrapone a lo
establecido en la Convención de los Derechos del Niño 19 (En adelante CDN) suscrita
por el Estado Peruano, y se contrapone a lo regulado en el artículo VI del Título
Preliminar del Código de Niños y Adolescentes20 (En adelante CNA).
19
Así señala en su artículo 37: “ (…) La detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño se llevará a cabo de
conformidad con la ley y se utilizará tan sólo como medida de último recurso y durante el período más breve que
proceda.”
20
Artículo VI.- “De acuerdo a las disposiciones del presente Código y en tanto se considere necesario, deben
adoptarse medidas que eviten someter al adolescente a un proceso judicial o se ponga término al mismo sin
necesidad de recurrir al juicio oral (…)”.
15
Gráfico Nº 01 - A
Medidas socioeducativas del sistema abierto y cerrado del año 2012
Fuente: Gerencia de Centros Juveniles del Poder Judicial y Defensoría del Pueblo.
Elaborado por la autora.
Gráfico Nº 01 - B
Medidas socioeducativas del sistema abierto y cerrado de enero del año 2017
16
Fuente: Gerencia de Centros Juveniles del Poder Judicial y Defensoría del Pueblo.
Elaborado por la autora.
En el año 2012, los magistrados emitieron sentencias con medidas de internación en el
64% de los casos, mientras que en el 36% de los casos se dictaron medidas no
privativas de libertad. Al mes de enero del año 2017, esta tendencia ha disminuido en
un 59% –aunque sigue siendo un índice alto – dictándose medidas privativas de
libertad frente a un aumento de un 41% de las medidas no privativas de libertad.
Esto refleja que en nuestro país los operadores de justicia tienden – en su mayoría – a
aplicar medidas privativas de libertad, utilizando en menor proporción medidas no
privativas de libertad, reflejando con ello la tendencia punitiva que tienen en el
tratamiento de casos de infracciones juveniles 21.
CONCLUSIONES
Es necesario que el Estado Peruano establezca mecanismos y estrategias de
prevención orientadas a superar factores de riesgo de tipo económicos, sociales,
educativos o de salud y generen las condiciones necesarias para el óptimo
desarrollo de los mismos, brindando especial atención a aquellos grupos que se
encuentran expuestos a situaciones desfavorables por diversos factores de
género, nivel socioeconómico, nivel educativo alcanzado, etc.
A pesar de que nuestro ordenamiento jurídico contiene normas que respetan a
los menores como imputables por aplicación del principio del interés superior del
niño, en la práctica se busca privarlo de su libertad aplicando la medida
socioeducativa de internamiento sin un tratamiento adecuado que los ayude a
reinsertarse.
En ese sentido, se deben fortalecer los juzgados especializados en adolescentes
infractores, de acuerdo a lo establecido por el Código de Responsabilidad Penal
del Adolescente, a fin de que se promueva en los operadores de justicia – jueces
y fiscales – la desjudicialización de los casos de los adolescentes en conflicto
con
21
Cfr. “Plan Estratégico Local de Prevención y Tratamiento del adolescente en conflicto con la ley penal del Distrito
de Castilla de la Provincia de Piura, PUEDO”. Ministerio de Justica. Piura, 2016. Pág. 66.
17
la ley penal y se fomente la ejecución de medidas de medio abierto y se aplique
la medida socioeducativa de internamiento como una medida de última ratio.
El Estado debe crear más programas de educación dirigidos a menores de edad
para facilitar su integración social e implementar una autentica igualdad de
oportunidades para todos. Entre ellas brindar más apoyo a organizaciones o
grupos que han emprendido iniciativas propias para contrarrestar la violencia
juvenil.
Las medidas socioeducativas impuestas a los adolescentes deben llevarse a
cabo de manera efectiva contando con los recursos necesarios para su
ejecución, como son espacios físicos que garanticen el proceso de
resocialización del menor y se debe contar con profesionales capacitados
responsables de la conducción y acompañamiento a los mismos. En ese
sentido, el problema de sobrepoblación en algunos centros juveniles genera
condiciones deficientes para el desarrollo del internamiento en medio cerrado.
Es por ello necesario mejorar las condiciones físicas a fin de que dichas medidas
socioeducativas cumplan el fin previsto, esto es, reinsertar al adolescente a la
sociedad. Asimismo, se requiere que los equipos multidisciplinarios cuenten con
elementos necesarios que les permitan brindar una atención diferenciada en
función del perfil del adolescente.
BIBLIOGRAFÍA
HERRERA ZURITA, Luis Germán. “La ineficacia de las medidas socioeducativas aplicadas al adolescente
infractor, ocasiona reincidencia en el cometimiento de delitos en la ciudad de Ambato, provincia de
Tungurahua, en el primer semestre del año 2009”, en Repositorio de la Universidad Técnica de Ambato,
Ambato-Ecuador, 2010, p. 23.
Lex & Iuris. Estudios de Justicia Penal Juvenil en el Perú. GARCÍA HUAYAMA, Juan Carlos. “Las sanciones
para los adolescentes infractores de la ley penal”. Lima, Diciembre 2016. Pág. 155-156.
Comité de los Derechos del Niño Observaciones finales sobre los informes periódicos cuarto y quinto
combinados del Perú aprobada el 19 de enero del 2016. Pág. 19.
Cfr. “Plan Estratégico Local de Prevención y Tratamiento del adolescente en conflicto con la ley penal del
Distrito de Castilla de la Provincia de Piura, PUEDO”. Ministerio de Justica. Piura, 2016. Pág. 66.
18
19