Downsizing
¿Qué es el downsizing?
El downsizing es una forma de reorganización o reestructuración de las
empresas mediante la cual se lleva a cabo una mejoría de los sistemas
de trabajo, el rediseño organizacional y el establecimiento adecuado de la
planta de personal para mantener la competitividad.
Se debe ser cuidadoso en la ejecución de medidas de downsizing, pues
son decisiones que afectan profundamente la vida y la productividad de
los individuos, sobre todo cuando se lleva a cabo una disminución en la
fuerza laboral. Las medidas de downsizing son clasificadas en dos
enfoques: el reactivo y el estratégico o proactivo.
Tipos de downsizing
Reactivo: Es aquel, que nace como respuesta a una situación no
planeada, poco favorable y en algunos casos ocasionadas por
circunstancias adversas o improvistas, lo cual muchas veces lleva a
no predecir las consecuencias sobre la producción y estructura
organizacional.
Los problemas que se derivan de esta situación son:
Reducción de la planta de personal solo por respuesta sin un
diagnóstico adecuado.
Ambiente y clima laboral inadecuado
Daños costosos y de impactos negativos en la eficiencia de la
empresa
Proactivo: Es aquel, que se anticipa mediante las estrategias ya
planeadas con el objetivo de preparar a la organización para
eventuales cambios en el entorno, , como por el ejemplo: Reducción
de los costos al comprimir y reestructurar algunas áreas y
departamentos de la empresa que pueden ser innecesarios o poco
productivos los cuales al fusionarlos se disminuyen los costos y
gastos.
Características
El downsizing no es sinónimo de despido, esta práctica engloba otra
serie de políticas operativas como traslados, bajas incentivadas,
bajas naturales sin nuevas contrataciones, entre otros.
El downsizing afecta a los procesos de trabajo de forma deliberada o
no, por un lado, supone la supresión de personal y por otro lado,
puede ir acompañado de otras formas de reestructuración
El downsizing implica una reducción permanente y significativa de la
plantilla de la empresa, lo que diferencia esta práctica de meros
ajustes temporales.
Son las empresas que están atravesando por problemas
competitivos o dificultades financieras las más proclives a
implementar la práctica de downsizing,
El downsizing presenta tres estrategias dentro de un rango de
posibilidades entre la permanencia o el abandono de la industria:
1. Retrenchment o reducción de gastos, estrategia basada en la
mejora de productividad.
2. Downscaling o reducción de escala, reduce los recursos
humanos y físicos de la empresa
3. Downscoping, o reestructuración de portafolios corporativos,
supone la reducción del campo de actividad
Ventajas y desventajas
Ventajas del downsizing
Como ventajas del downsizing podemos destacar:
Incremento de la productividad. Con esta estrategia se logran mejores
resultados con menos recursos. Por lo general, en una empresa la plantilla
supone un alto coste total del producto. Si el personal disminuye se reducirán
los costes de manera significativa.
Se reduce la “burocracia”. La mayoría de los problemas de la empresa tienen
su origen en la “burocratización”. Esta provoca que los procesos sean lentos y
complejos. Y además, reduce la posibilidad de innovación y creatividad o de
mejorar la calidad de los servicios, entre otras cuestiones. Si se le quita “peso”
a la estructura organizacional de la empresa, esta última puede adaptarse más
rápidamente a cualquier tipo de cambio y ello mejorará la producción.
Mejorará la comunicación. Al contar con unas estructuras menos rígidas y
complicadas, se reducirán el número de intermediarios y canales en una
comunicación. Igualmente, la información fluirá por los departamentos de
forma más ordenada.
Reducción de costes. Otro de los beneficios de aplicar el downsizing es la
reducción de los costes, ya que algunos departamentos que tenía la empresa
desaparecerán. Por lo tanto, provocará un ahorro. Aunque también es verdad
que algunas empresas optan por el outsourcing. En cualquier caso, el
resultado es una relación más flexible y ágil.
Desventajas del downsizing
Desmotivación de los trabajadores. Con el fin de evitar esta situación, es
importante que desde la gerencia de la empresa se informe y explique a toda
la plantilla sobre lo que está sucediendo, así como los motivos por los que se
van a realizar esta serie de cambios.
Muchas veces, y equivocadamente, esta medida se aplica como una manera
de reducir costes, dejando a un lado las razones estratégicas. No obstante,
esta estrategia no da buenos resultados porque ni se obtienen beneficios, ni
se incrementa la productividad. Para que el downsizing tenga éxito debe
combinarse con otras medidas, como por ejemplo, programas de formación
continua para aquellos empleados que se queden en la empresa.
También hay que considerar que el downsizing acarreará una pérdida de
capital social ante la pérdida de talento humano. De la misma manera, los
trabajadores buscarán oportunidades fuera de la empresa ante el despido
inminente. Como consecuencia se producirá una fuga de talentos